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FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS

TEMA: PSICOLOGÍA FORENSE

CURSO: CRIMINOLOGÍA

DOCENTE: MG. JOSÉ MARTIN CHUNG RODRIGUEZ


CICLO: XII - B
AUTORES :
 ESPINOZA GOMERO, LIZ
 FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ ELVIS. J
 YATACO SALINAS LUIS GENJI
 OSORIO MELGAREJO GIANELA
 VEGA BALVIN JUAN CARLOS

HUACHO – PERU
2018
DEDICATORIA

A Dios por ser el que nos guía y orienta en cada uno


de nuestros actos, a nuestros seres queridos por
brindarnos el calor motivador en todo momento y a
nuestro maestro universitario por tener la confianza
en nosotros.
INTRODUCCIÓN....................................................................................................................... 5
CAPITULO I ............................................................................................................................... 6
LA PSICOLOGÍA FORENSE ................................................................................................... 6
I. CONCEPTOS GENERALES.- ................................................................................................. 6
II. CIENCIAS AFINES: .................................................................................................................. 8
III. ÁMBITO DE APLICACIÓN DE LA PSICOLOGÍA FORENSE........................................................ 9
A. SEGÚN SU OBJETO DE ESTUDIO: .......................................................................... 9
B. SEGÚN EL CAMPO JURÍDICO. ................................................................................ 9
C. SEGÚN EL CASO PERICIAL DE ESTUDIO. ......................................................... 10
IV. LA PERICIA PSICOLÓGICA FORENSE ................................................................................... 11
V. IMPORTANCIA DE LA PERICIA PSICOLÓGICA .............................................. 13
VI. UN PROFESIONAL DE LA PSICOLOGÍA, PERO TAMBIÉN UN EXPERTO EN DERECHO. ........ 18
VIII. LA FORMACIÓN DE UN PSICÓLOGO FORENSE ................................................................. 18
IX. PROCEDIMIENTO METODOLÓGICO PERICIAL ........................................... 21
X. EL PRONUNCIAMIENTO PSICOLÓGICO FORENSE ................................................................ 24
XI. DICTAMEN PSICOLÓGICO FORENSE ....................................................................... 26
XIV. ESQUEMA DE DICTAMEN PSICOLÓGICO FORENSE. ......................................................... 28
XV. LA PSICOLOGÍA FORENSE COLABORA Y DESCRIBE, PERO NO JUZGA ............................... 31
XVII. CULPA, RESPONSABILIDAD, EXIMENTES ......................................................................... 32
FALTAN CONCLUSIONES.......................................................................................................... 32
 La Psicología jurídica en el Perú, debe sumarse a la aplicación del nuevo CPP. ............. 32
 Debe desarrollar nuevos conocimientos y líneas de investigación................................. 32
 Debe adaptarse y ser eficaz a la nueva forma de administración de justicia. ................ 33
 Es una de las ciencias más importantes en la vida diaria del hombre, porque trabaja
estudiando su comportamiento.............................................................................................. 33
FALTAN BIBLIOGRAFÍAS........................................................................................................... 33
 https://criminalistica.mx/areas-forenses/psicologia-y-psiquiatria/1454-el-dictamen-en-
psicologia-forense. .................................................................................................................. 33
 Humberto J. Hidalgo Jiménez (2013) LIBRO PSICOLOGÍA JURÍDICA Y FORENSE. San
Marcos - Lima. ......................................................................................................................... 33
 Jiménez, E.M. y Bunce, D. (2006). Concepto de Psicología Forense: Presupuestos
Comunes y Divergentes entre Psicología y Derecho. En Sierra, J.C., Jiménez, E.M. y Buela-
Casal, G. (Coords). Psicología Forense: Manual de Prácticas y Aplicaciones. Madrid:
Biblioteca Nueva. .................................................................................................................... 33
 Urra, J. (1993). Confluencia entre psicologia y derecho. En Urra, J. y Vazquez, B. Manual
de psicología forense. Madrid: Siglo XXI. ................................................................................ 33
 Mila Arch Marin y Adolfo Jarne Esparcia (2009). INTRODUCCIÓN A LA PSICOLOGIA
FORENSE. Facultad Nacional de Psicologia- España. Disponible:
http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/5881/1/Introducci%C3%B3n%20a%20la%20p
sicologia%20forense.pdf ......................................................................................................... 33
 Guía de buenas prácticas para la evaluación psicológica forense y la práctica pericial
(2014). Disponible en: ............................................................................................................. 33
http://www.infocop.es/pdf/guiaforense2014.pdf ................................................................. 33
 https://prezi.com/qn8u7g5bvut3/psicologia-juridica-y-forense-por-psic-humberto-j-
hidalgo-jimenez/ ..................................................................................................................... 33
CASO PRACTICO DE GIULIANA FLOR DE MARIA LLAMOJA LINARES . (FALTA) ....................... 33
INTRODUCCIÓN

La Psicología Forense es el área de la Psicología Jurídica, que busca esclarecer


la conducta y estado psíquico de las personas comprometidas en
una investigación policial y/o proceso judicial, mediante la explicación de
fenómenos, tales como: las características estructurales y dinámicas de la
personalidad de víctima y victimario; las conductas desviadas desde un enfoque
abarcativo de lo psicopatológico; el conflicto, las motivaciones, así como los
factores que influyen en el testimonio.

El Psicólogo Forense tiene que establecer objetivos de la evaluación, elaborar y


utilizar procedimientos que sean realmente relevantes. Se debe esforzar en traducir
los conocimientos psicológicos para que sean entendibles y útiles desde el punto
de vista legal.

La Psicología Forense trata de esclarecer si el individuo que delinquió, lo hizo en


plena claridad de conciencia o se trataba de un alterado comportamental, que no
quiso hacer el mal ni supo evitarlo y solo guarda recuerdos vagos que pueden ser
expresados con imaginadas fabulaciones.

Por medio de la Psicología Forense es posible deducir la imputabilidad entendida


como el presupuesto psicológico de la culpabilidad en la que entra en juego la
intencionalidad, que implica:

A. La capacidad para comprender la criminalidad del acto.

B. La capacidad para dirigir la actuación conforme a dicho entendimiento.

La imputabilidad puede verse anulada o reducida por factores individuales o


situacionales, por lo que resulta inimputable aquella persona que no puede
responder penalmente porque ha actuado sin libertad.

En este sentido, el objeto de la Psicología Forense es por tanto, el hombre; pero no


aisladamente, sino en su relación con la administración de justicia.
CAPITULO I

LA PSICOLOGÍA FORENSE

I. CONCEPTOS GENERALES.-

Para poder comprender la naturaleza de cada disciplina, es necesario conocer


algunos conceptos generales que nos permitirán comprender mejor en qué
consisten.

1. La Psicología

Según el Colegio Oficial de Psicólogos de España, refiere a la psicología como


rama de la ciencia que estudia los fenómenos y operaciones psíquicas. En otras
palabras, es el estudio científico de la conducta humana y la experiencia, de cómo
los seres humanos (e inclusive los animales) piensan, sienten, experimentan,
aprenden y hacen con el objetivo de adaptarse al medio que los rodea. Asimismo,
la Psicología es la ciencia que estudia la conducta humana y los procesos mentales
en un sentido amplio. Estos procesos mentales son la génesis del comportamiento,
nuestro pensamiento acaba concretándose en ciertas motivaciones, actitudes y
conductas tangibles y observables.

2. Forense

Etimológicamente el término “forense” deriva del latín “forensis”, referido al


forum de las ciudades romanas; la plaza donde se trataban los negocios públicos y
donde el pretor celebraba los juicios. Por tanto, la palabra está referida al “foro” o
lugar donde se administra justicia. “Sitio en que los tribunales oyen y determinan
las causas” (Diccionario de la Real Academia Española).

Entonces bajo estos conceptos podemos decir que la psicología forense


también conocida como psicología legal, se trata de una rama de la psicología
aplicada que trata de recolectar analizar y presentar evidencia psicológicas para
procesos judiciales, por tanto, además de conocer la lógica procesal y penal,
también infiere acerca de los asuntos relacionados con la perpetración de crímenes.
Por otro lado según, Eugenio Garrido (2008), señala que, la Psicología Forense
es el área de la Psicología Jurídica, que busca esclarecer la conducta y estado
psíquico de las personas comprometidas en una investigación policial y/o proceso
judicial, mediante la explicación de fenómenos, tales como: las características
estructurales y dinámicas de la personalidad de víctima y victimario; las conductas
desviadas desde un enfoque abarcativo de lo psicopatológico; el conflicto, las
motivaciones, así como los factores que influyen en el testimonio.

Asimismo, Hidalgo Jiménez, Humberto J. (2013), comparte la idea que “la


Psicología forense aborda la conducta y los procesos mentales que requieren ser
explicados o determinados durante un juicio oral, pues el principal interés de esta
rama de la psicología consiste en ayudar a la procuración de justicia. Además, la
Psicología forense tiene la peculiaridad de interesarse por el estudio de la víctima
para determinar las consecuencias psíquicas que sufre tras el delito” (Psicología
Jurídica y Forense - Lima, P. 87).

En general, el termino Psicología forense engloba todas aquellas actividades que


el psicólogo puede realizar en el “foro”, en intervenciones específicamente
solicitadas. En palabras de J. Urra (1993) es “la ciencia que enseña la aplicación
de todas las ramas y saberes de la Psicología ante las preguntas de la Justicia, y
coopera en todo momento con la Administración de Justicia, actuando en el foro
(tribunal), mejorando el ejercicio del Derecho".

Siguiendo a Garzon (1989), y la diferenciación que ésta establece entre psicología


jurídica y psicología forense, observamos que no solo supondrían dos enfoques
diferentes en su relación con el Derecho (filosófica vs aplicada), sino también dos
concepciones distintas de la psicología (colectiva vs individual).

Ahora bien, el término forense proviene del latín fórum esto es, la plaza, el espacio
público donde en la época romana tenían lugar los juicios públicos. Por tanto el
Psicólogo Forense tiene que establecer objetivos de la evaluación, elaborar y
utilizar procedimientos que sean realmente relevantes. Se debe esforzar en traducir
los conocimientos psicológicos para que sean entendibles y útiles desde el punto
de vista legal. En ese sentido, la Psicología Forense trata de esclarecer si el
individuo que delinquió, lo hizo en plena claridad de conciencia o se trataba de un
alterado comportamental, que no quiso hacer el mal ni supo evitarlo y solo guarda
recuerdos vagos que pueden ser expresados con imaginadas fabulaciones.

En ese sentido se puede decir, que por medio de la Psicología Forense es posible
deducir la imputabilidad entendida como el presupuesto psicológico de la
culpabilidad en la que entra en juego la intencionalidad, que implica:

 La capacidad para comprender la criminalidad del acto.


 La capacidad para dirigir la actuación conforme a dicho entendimiento.

Ahora bien, la imputabilidad puede verse anulada o reducida por factores


individuales o situacionales, por lo que resulta inimputable aquella persona que no
puede responder penalmente porque ha actuado sin libertad.

En conclusión, se entiende que la psicología forense es la rama de la psicología


que estudia e interviene en los procesos judiciales con el fin de aportar datos y
conocimientos que ayuden a resolver los casos. Los profesionales de la psicología
forense son los psicólogos forenses, y su función es recopilar, estudiar e interpretar
correctamente los distintos datos psicológicos que puedan aportar elementos
importantes de cara a un juicio.

El campo de acción de la Psicología Forense es amplio, en la medida que es


una disciplina nueva en nuestro ámbito cultural; denotando así su apoyo a
la Criminalística en particular, dentro del marco general de orientación a la
investigación policial, fiscal y/o judicial.

II. CIENCIAS AFINES:

1. Psicología Criminal: Es la disciplina que aporta a la criminología a través de


la explicación causal del crimen y el comportamiento del delincuente criminal.

2. Psicología Criminalística: Es la ciencia auxiliar, que mediante el empleo de


métodos y técnicas psicológicas permite el esclarecimiento de un delito. Psicología
de la Confesión, Psicología del Testimonio y la Identificación conductual de
delincuentes.

3. Psicología Penitenciaria: Psicopenología (Alejandro Solís Espinoza 1984): Es


el tratamiento psicológico del delincuente y antisocial, aportando su acción en el
campo penitenciario y también en el tutelar.

4. Psicología Jurídica o Legal: Es todo lo que puede aportar la Psicología al


Derecho y a los problemas sociales, que encierran los procesos judiciales.

III. ÁMBITO DE APLICACIÓN DE LA PSICOLOGÍA FORENSE

A. SEGÚN SU OBJETO DE ESTUDIO:


 En Personas.- Se realizarán evaluaciones Psicológicas Forenses en
personas incursas en procesos de investigación policial, en procesos
penales, en víctimas, testigos y en aquellas personas involucradas dentro de
causas civiles.
 En Muestras.- Se practicarán estudios psicológicos forenses
en documentos manuscritos (cartas, textos, etc.) con la finalidad de
determinar a través de la grafología e información anexa sobre rasgos de
personalidad. Asimismo se realizaran Pronunciamientos Psicológicos
Forenses, sobre documentos específicos, como: Historias Clínicas,
Historias Psiquiátricas, antecedentes, etc.

B. SEGÚN EL CAMPO JURÍDICO.


 En lo Penal.- se valoran cuestiones como la responsabilidad criminal en
casos de trastorno mental de un acusado (evaluación de la imputabilidad del
procesado), la competencia de un individuo para ser juzgado o para prestar
testimonio, las secuelas de las víctimas, etc. Asimismo, se realizan pericias
Psicológicas forenses en casos ligados a aspectos legales o judiciales
como: Homicidios, violaciones, lesiones, drogodependencia, suicidios,
etc.; así como en la determinación de la competencia de los sujetos para
acudir a juicio, la valoración de la imputabilidad y responsabilidad y la
predicción de la peligrosidad y de la conducta violenta.
 En lo Civil.- principalmente procesos de tutela e incapacitación de adultos,
internamientos psiquiátricos involuntarios, protección de menores,
valoración de daño y secuelas psicológicas, etc. Asimismo, se efectúa
evaluaciones Psicológicas en casos de separaciones y divorcio, tenencia del
menor, incapacidades, interdictos, etc.
 En el Derecho de familia.- Temas de adopción y privación de derechos
parentales de los progenitores (patria potestad), en la atribución de la
custodia de los hijos en caso de divorcio, nulidad y separación,
recomendaciones sobre planes de comunicación y contacto, adopciones,
filiación, etc.
 En lo Laboral.-Se requiere del pronunciamiento de los Peritos Psicólogos
Forenses en casos de determinar capacidad laboral, indemnizaciones y en
la valoración de los trastornos, incapacidades o invalidez (en sus diversos
grados) que afectan al rendimiento laboral de los individuos, como
consecuencia de un accidente, o alteración funcional, producida bien por el
trabajo mismo o independientemente de éste.

C. SEGÚN EL CASO PERICIAL DE ESTUDIO.


 En Delitos Contra La Libertad Sexual.- En este apartado habrá que
distinguir dos tipologías básicas, en cuanto la pericial pueda versar tanto
sobre supuestas víctimas como supuestos agresores: niños y adultos.
 En Delitos De Homicidio.- Es la acción de atentar contra el cuerpo de una
persona quitándole la vida; el criterio psicológico exige
un análisis profundo e individualizado del sujeto homicida. Los alienados
matan de diversa manera, según su cuadro mental.
 En Casos De Drogodependencia.- Droga es cualquier sustancia material
o sintética que al ser administrada al organismo lo altera provocando
modificaciones comportamentales. Existe la comprobación que el abuso
de drogas causa desestructuración de la personalidad.
 En Casos De Trastorno Mental O Insania.- Se tratará en este caso de la
valoración pericial sobre la posible influencia que un determinado trastorno
mental (como variable moduladora de la conducta) ha podido tener en la
comisión del delito.
 En Casos De Abuso Y Maltrato Psicológico.- El problema de los malos
tratos en el niño, puber o adolescente, es de alto índice en nuestro medio,
siendo cada vez mayor el maltrato emocional, psicológico y el abuso
sexual . En estos casos se requiere de pericias psicológicas.
 En Casos De Deterioro Y Capacidad Intelectual.- Este tópico es esencial
para algunos procesos civiles: incapacitaciones, responsabilidad civil,
validez de contratos, indemnizaciones por accidentes de tráfico o laborales,
etc. En lo penal será crucial, cuando se trate de valoraciones sobre la
imputabilidad debida a supuestos sujetos fronterizos o con retraso mental.

IV. LA PERICIA PSICOLÓGICA FORENSE

Es la evaluación psicológica forense, que realiza el profesional perito de la


especialidad, con la finalidad de esclarecer la conducta humana y el
estado de salud mental de las personas implicadas en procesos de investigación
policial y/o judicial.

El informe emitido por el perito en relación a la materia sobre la que se le ha


interrogado, es un medio de prueba dentro de un proceso judicial, que será
ponderada y valorada por el juez en su propia toma de decisión para dictar la
sentencia. En palabras de Ortuño (1998) “el juez no solicita al perito que sea éste
el que dicte la sentencia pues este es el cometido y la responsabilidad del que
juzga...la demanda judicial se circunscribe a solicitar del profesional que le ayude
a conocer – apreciar la realidad – de una conducta social humana, sus
motivaciones y sus consecuencias sociales respecto a lo que es objeto de litigio”.

A pesar de que, como vemos, la responsabilidad última del alcance de este medio
de prueba recaerá siempre en los magistrados, algunos autores han resaltado el
peso constatado que tienen los informes periciales en las decisiones judiciales.
Granados (1990) hace notar esta circunstancia subrayando además la incidencia
que supondrá esta valoración sobre la vida afectiva, económica, etc. de las
personas, en la medida en que la sentencia recoja las opiniones de la pericia. En
este sentido nos advierten también Aguilera y Zaldivar (2003) al ofrecernos el
resultado de un estudio realizado con jueces, al señalar como conclusión más
importante “el papel decisivo, que según los jueces, tiene el informe psicológico
para valorar los aspectos centrales sobre los que centra la pericia psicológica”,
indicándonos que, en su estudio, “la mayor parte de los jueces, responden que sólo
en algunas ocasiones, toman decisiones diferentes a las recomendadas en los
informes”.

Desde el entorno jurídico, Montero (2001) indica “la norma general de la sana
critica, puede hacer llegar a soluciones muy diferentes en la valoración de la
pericia. No faltan ocasiones en que el contenido de la Sentencia sobre la guarda y
custodia de los hijos se decide con una mera remisión a lo dicho en el informe”.

Mucho más allá llegaba Grisso (1986) en sus consideraciones, al hacer notar a los
psicólogos, que precisamente somos nosotros los más interesados en que las
evaluaciones forenses sean de calidad por su gran repercusión social en la imagen
de la psicología en esta área que aún se está consolidando.

En ese sentido podemos decir que en el área de la criminalística, la Pericia


Psicológica es solicitada por las unidades operativas judiciales o policiales, cuando
requieren del estudio psicológico que coadyuve a establecer la condición psíquica
y de personalidad de los implicados en un hecho delictuoso. Citaremos un caso en
que "Un individuo al ser detenido por delito de Homicidio al ser autor del hecho,
adoptó posiciones inadecuadas al normal desenvolvimiento de una persona,
comenzó a vociferar expresiones incoherentes, a decir que se encontraba mal de la
cabeza, que las personas le querían hacer daño, que nadie lo comprendía y que
las voces no lo dejaban tranquilo, optando posteriormente por darse de golpes en
la cabeza contra la pared y referir por último encontrarse loco"; ante esta situación
es que el jefe de unidad policial solicita el examen psicológico para que se
determine el estado conductual y psíquico del incriminado a fin de tomar la
providencia del caso y determinar si se trata de un simulador que busca impedir el
normal desarrollo de la investigación policial.
En tal sentido el perito Psicólogo forense, debe estar bien entrenado para distinguir
entre conducta normal, antisocial y psicopatológica de los delincuentes o de las
personas sujetas a investigación policial o judicial.

En lo forense o jurídico la Pericia Psicológica es solicitada por el juez competente


o abogados de parte para establecer la responsabilidad penal de un individuo que
comete un delito, o bien, para indicar el grado de capacidad o incapacidad para el
ejercicio de sus derechos civiles.

V. IMPORTANCIA DE LA PERICIA PSICOLÓGICA


La persona humana y la sociedad representan para el Psicólogo el motivo de todas
sus preocupaciones, más aun conociendo la serie de grandes problemas que
atraviesan como: la crisis de valores, frustraciones, ansiedades, roles, pautas
de comportamiento, etc.; enmarcándose todos ellos dentro del complejo campo de
la conducta personal social, por lo que se hace a veces imprescindible la Pericia
Psicológica para dilucidar conductualmente un caso delictuoso y contribuir a
la administración de justicia teniéndose en cuenta la enorme importancia que esto
reviste para la vida de un individuo y la sociedad.

En este sentido las pericias psicológicas juegan un papel decisivo a la hora de


auxiliar a los jueces en la valoración de la competencia o idoneidad de los sujetos
para presentarse ante el tribunal, en la calificación de la imputabilidad o no de los
hechos cometidos por él o la acusada, en la valoración de la competencia relativa
para ostentar la guarda y custodia de los hijos tras un proceso de separación o
divorcio, en la adecuada calificación de la incapacidad laboral, y en el caso
específico de la criminalística, ayuda al policía o pesquisa a orientarse, señalando
la responsabilidad o morbosidad de la persona que cometió el delito.

Por lo ya expuesto, encontramos materia suficiente para establecer el ámbito de la


especificidad y relevancia del peritaje psicológico; sin embargo son muy
numerosas las nuevas aplicaciones que recientemente se han ido desarrollando
para el Psicólogo como experto o perito. Algunas son clásicas en los países
anglosajones y demás europeos, permaneciendo prácticamente inéditas en nuestro
país.
Una de las más relevantes es la del peritaje del testimonio, cuya trascendencia es
tan grande que puede afirmarse que es uno de los principales pilares del proceso
legal, toda vez que es muy frecuente que sea en base a testimonios (identificación
de personas, recuerdos, etc.) que se alcancen conclusiones fácticas sobre supuestos
hechos reales, determinantes en la decisión jurídica.

El papel del Psicólogo como Perito es determinante para valorar las limitaciones
perceptivas del testimonio ocular, la eficacia relativa de la identificación mediante
rasgos faciales, voz u otros medios, los medios para facilitar el recuerdo (por
ejemplo hipnosis forense) o para dificultarlo o para alterar la dinámica testical.

Otra aplicación destacable es el apoyo que el Psicólogo como perito puede prestar
a la hora de valorar supuestos clásicos de las relaciones entre derecho y salud
mental: Por ejemplo, el internamiento terapéutico, la incapacidad para
la administración de bienes y propiedades, la rehabilitación forzosa, la captación o
alteración de voluntades testamentarias, etc.

Otro cometido para el Psicólogo Forense lo constituye la Autopsia Psicológica,


denominada así por Shneidman (1967), que consiste en la obtención de
información fiable sobre el estado psicológico premórbido del individuo que ha
fallecido.

La utilización de este modelo en la investigación de catástrofes aéreas o en el


análisis de los asesinatos en masa con posterior suicidio o fallecimiento del autor
ofrece nuevas posibilidades metodológicas para su análisis.

V. ROL DEL PSICÓLOGO EN EL ÁMBITO FORENSE.

La psicología forense es una especialidad de la psicología que se ejerce,


básicamente, ante el tribunal, al que se asesora y aconseja en aquellas
decisiones en las que los conocimientos en psicología sean necesarios. Así, el
rol del psicólogo forense es el de un perito que emite informes que pueden ser
utilizados como prueba en un proceso judicial. Por lo tanto, el rol del psicólogo
en el contexto forense se basa en asesorar al estamento jurídico sobre una
petición concreta. Asimismo, El psicólogo, en el campo de la Justicia, se
desempeña como Perito Psicólogo, auxiliar del Juez, administrando técnicas
psicológicas en un encuadre diferente al de la clínica. Este espacio surge por la
necesidad de evaluar el daño psicológico que pudiera sufrir una persona cuando
es víctima de un hecho dañoso, por ejemplo a consecuencia de un accidente de
tránsito. Actúa también en los casos de tenencia de menores, divorcio, mala
praxis, etc. Se propone continuar las investigaciones para redefinir el concepto de
daño psíquico y diseñar nuevos baremos para la determinación del porcentaje del
daño.

Por otro lado tenemos, la problemática a investigar se encuadra dentro de los


términos de la litis, en un espacio en el cual se articulan dos abordajes diferentes
capaces de crear conocimiento, el jurídico y el psicológico. Mientras que el
primero, incluye al hombre en un sistema de normas, leyes o reglas, el segundo,
busca lo individual o subjetivo para entender y particularizar los hechos, y
conductas de un individuo, en un determinado momento de su historia y a
consecuencia de un supuesto hecho dañoso “el rol del psicólogo en el ámbito
judicial incluye mediante su conocimiento de la dinámica de la personalidad y
de las profundidades del inconsciente” (Talarico Pinto, 2002). Es una prueba
más para la ardua tarea de juzgar o fallar, tarea que es competencia del Juez. La
Psicología participa en este proceso, ofreciendo saber y conocimiento Implica
la utilización de técnicas apropiadas para la determinación del posible daño
psicológico con la utilización de baremos en un encuadre diferente al de la
clínica.

Luego de la presentación del informe el perito puede recibir un pedido de


explicación por una u otra parte, demandada o actora, o la impugnación del
informe, debiendo en tiempo y forma dar respuesta a los mismos, brindando las
aclaraciones pertinentes o reiterar los términos del informe presentado.
El Perito Psicólogo actúa como profesional independiente, estableciendo las
fechas en las cuales el actor/a será citado para su evaluación psicológica. Pero
también puede actuar como Consultor Técnico o Perito de una de las partes,
acompañando a las entrevistas periciales a la parte que lo designa.
Cuando el psicólogo recibe la cédula donde consta su designación, debe
presentarse en el Juzgado correspondiente para aceptar el cargo. Establecer las
fechas en las cuales realizará las entrevistas periciales, diagnosticar al actor/a,
evaluar sus resultados y dar respuesta a los Puntos de Pericia solicitados por una
o ambas partes, demandada y actora. A diferencia de lo que sucede en el campo
de la psicología clínica la persona que será peritada no demanda la intervención
del psicólogo por una conflictiva personal. Lo solicita el abogado de la parte
para que lo acompañe a la pericia de oficio desempeñándose como Consultor
Técnico o puede solicitarlo el Juez dentro del período de prueba para
desempeñarse como Perito de Oficio. ....”en el ámbito judicial donde la
participación psicológica está reducida a la voluntad aislada de algunos jueces
de requerir nuestro consejo profesional sin poder el psicólogo mantener ningún
tipo de relación laboral estable con el ámbito (Varela, 2000).
En el transcurso de las entrevistas periciales en las cuales se realizarán
entrevistas y psicodiagnóstico, pueden estar presentes Consultores Técnicos
que alteran la privacidad exclusiva de un encuadre clínico. Dado que los
resultados del procedimiento serán incluidos en un expediente público al cual
tienen acceso muchas personas, el perito debe recortar de la historia del
individuo solamente aquellos datos necesarios de conocer para la causa.
Salvaguardando aquellos aspectos de la vida íntima que pudieran conocerse
durante las entrevistas, o conflictivas personales a las que el actor/a hace
referencia, pero no necesarias de incluir en dicho documento, salvo en los casos
que los mismos, pudieran ser importantes de trasmitir por el riesgo que pudieran
implicar para el actor/a o para otras personas. Por ello el Perito Psicólogo debe
posicionarse éticamente y si bien es su función dar respuesta a los Puntos de
Pericia solicitados, debe desde su autonomía científica ejercer la libertad de
decidir qué y cómo responder cuando alguno de los Puntos de Pericia solicitados,
estén nutridos de cierta imparcialidad por alguna de las partes, quedando
explicita la intencionalidad de dicha formulación.
VI. FUNCIONES DEL PERITO PSICOLÓGICO.

Función del perito es realizar una correcta y minuciosa anamnesis y un


psicodiagnóstico con el objetivo de brindar información acerca de la
personalidad de base del actor/a, con la intención de delimitar los efectos de
una posible situación sufrida sobre la misma y en el psiquismo, a consecuencia
de un hecho que lo produjera. Determinar el porcentaje de daño si lo hubiera
sobre la persona, cuánto del mismo corresponde a su personalidad previa y
cuánto a la causa, cuantificarlo, y establecer de acuerdo a los baremos que se
utilizan en la actualidad, la posible incapacidad sobreviniente de ser
permanentes sus secuelas.
Si bien la pericia es un procedimiento que tiene breve desarrollo dado que
son pocas horas de entrevistas que se realizan en relación a otros encuadres
profesionales, se genera entre el peritado y el profesional interviniente un
vínculo transferencial particular. El peritado conoce el objetivo del encuentro y
a pesar que no es consecuente a su propia demanda, utiliza en algunos casos el
espacio para canalizar problemáticas personales. En estos casos el perito debe
delimitar esta situación porque la función de interpretar está excluida de esta
práctica pudiéndose crear falsas expectativas y frustración al esperar de una
pericia consecuencias propias de un tratamiento psicológico. Sin embargo a
pesar de lo expuesto y de lo acotado y limitado del vínculo transferencial y de
lo particular del encuadre, en algunas situaciones particulares el resultado que
se genera es terapéutico por su función esclarecedora y reorganizadora. “......las
pericias psicológicas serán conduncentes en lo relativo a los elementos de
convicción que otorguen al juez sobre aquello en donde es necesario para la
actividad procesal esclarecer algún aspecto de la subjetividad de los sujetos del
proceso (Degano, 1999).
Los profesionales de la psicología forense, además de ser graduados en psicología,
deben contar con conocimientos y herramientas propias del derecho judicial,
procesal y penal. Esto les permite contar con el bagaje necesario para poder
comprender con precisión los procesos judiciales y aplicar correctamente las
técnicas psicológicas en este campo. Los Peritos participan en diferentes juzgados,
especialmente en los juzgados civiles, en cuestiones de familia, laborales y penales,
etc. Su desempeño debe estar teñido de imparcialidad y objetividad acerca de los
hechos que debe diagnosticar, utilizando un lenguaje claro para que a especialistas
de otras ciencias les resulte comprensible.

Los psicólogos forenses trabajan conjuntamente con abogados, peritos, fiscales y


jueces. De hecho, los psicólogos forenses actúan como peritos a la hora de ofrecer
su testimonio profesional en ciertos juicios, aportando datos y conocimientos de
interés para colaborar con la Justicia y lograr que las circunstancias del caso
puedan ser esclarecidas, por lo menos en lo que atañe a ciertos aspectos
psicológicos y/o psicopatológicos de alguna o todas las partes implicadas.

VI. UN PROFESIONAL DE LA PSICOLOGÍA, PERO TAMBIÉN UN


EXPERTO EN DERECHO.

Un psicólogo forense no es simplemente un psicólogo que ejerce ciertas tareas en


una administración de justicia estatal. En realidad, es un gran dominador de todos
los conceptos, normas y dinámicas del sistema jurídico en el que se encuentra.

El psicólogo forense tiene una comprensión amplia sobre todos los mecanismos
legales y procesales. De hecho, si no fuera así, podría ser fácilmente excluido de
ciertos procesos en los que participase al haber perdido la credibilidad de los
distintos actores implicados en el juicio. El sistema judicial es un sistema formal
en el que los métodos y procedimientos tienen una importancia capital. De ahí que
el psicólogo forense, además de ser experto en su ámbito, deba conocer y adecuarse
perfectamente a estas regulaciones.

VIII. LA FORMACIÓN DE UN PSICÓLOGO FORENSE

Hemos hablado sobre qué es la psicología forense y también sobre las tareas que
realizan los profesionales de la psicología judicial. Ahora bien: ¿qué formación
debe tener un psicólogo forense para poder ejercer?
Este punto es más complicado de explicar, puesto que cada país tiene una
legislación distinta respecto al background académico que precisan este tipo de
profesionales. En general, podemos decir que, para dedicarse a la psicología
forense, el profesional debe contar con el grado o la licenciatura o título
universitario en Psicología, para después especializarse en alguna de estas
ramas: psicología de las organizaciones, psicología social o psicología clínica,
siendo este último ámbito especialmente relevante.

Después, debe cursar un posgrado o un Máster en psicología forense. Sin


embargo, resulta de especial interés que el psicólogo forense cuente con
conocimientos extensos en materia de evaluación psicológica, psicopatologías y
técnicas de diagnóstico e intervención. Como el psicólogo forense tiene que ayudar
a dilucidar si la persona acusada tiene trastornos mentales o no, parte de su trabajo
se parece al de un psicólogo clínico, aunque en este caso sus intereses y los de la
persona evaluada no acostumbran a coincidir.

VII. PSICÓLOGO PERITO / PSICÓLOGO TESTIGO

El psicólogo ante el tribunal puede desempeñar el papel de perito o el de testigo,


siendo ambas intervenciones consideradas como un medio de prueba.

Psicólogo perito: Perito es docto, experimentado, práctico en una ciencia o arte.


Designa a la persona que poseyendo determinados conocimientos científicos,
artísticos o simplemente prácticos, es llamado por la justicia para dictaminar sobre
hechos cuya apreciación no puede ser llevada a cabo sino por aquel que, como él,
es poseedor de tales nociones muy especializadas. La característica básica del rol
del perito es que no ha tenido ni tiene un conocimiento previo, ni contacto, ni
interés alguno en el caso que se juzga o con las personas implicadas en él. A ello
se le ha llamado un conocimiento “ex novo”, siendo el mecanismo básico por el
que se garantiza la imparcialidad en su tarea.

Psicólogo testigo: La función de todo testigo ante el tribunal es relatar aquello de


lo que ha tenido conocimiento relevante, según criterio del mismo tribunal, a través
de su contacto previo con el caso y/o con las personas implicadas. Muy
frecuentemente, un psicólogo puede tener este conocimiento en razón de su
práctica profesional; es decir, su “saber” de los hechos se deriva de su intervención
profesional. Estos testigos expertos defienden ante el tribunal los informes que en
el pasado, o en cumplimiento de la orden del mismo tribunal, han emitido en
relación a su intervención profesional. Estos informes no son periciales, sino
informes técnicos (clínicos, RRHH, educativos, etc.), presentados en un contexto
judicial.

VII. TIPO DE ENCARGO DEL PSICÓLOGO FORENSE

El psicólogo perito puede elaborar un informe a petición de una de las partes


implicadas en el proceso (informe privado solicitado por el cliente o el abogado) o
bien puede ser designado por el tribunal por iniciativa propia o a petición de una
de las partes (perito judicial). La Administración de Justicia establece el orden de
las asignaciones de peritos judiciales. Así, el perito una vez designado
judicialmente, tendrá cinco días para aceptar o no el cargo. En caso de aceptación,
acudirá al juzgado donde se procederá a su nombramiento bajo juramento
(Articulo… del Código o Ley). La no aceptación justificada implica la designación
de otro perito de las listas, y así sucesivamente. El perito, tanto si es privado como
si ha sido designado por el tribunal, ha de desarrollar su trabajo con la finalidad de
dar respuesta a los puntos de pericia solicitados por la parte contratante y/o por el
tribunal, que normalmente estarán recogidos dentro del expediente judicial. El
perito emitirá su dictamen por escrito, en el plazo señalado, y lo hará llegar a su
cliente en caso de contratación de parte. El cliente, por sí mismo o a través de su
representación legal (abogado o procurador), dará curso a las partes (tribunal,
Fiscalía y parte contraria). En el supuesto de designa por un juzgado, el perito
deberá entregarlo al tribunal; en este caso, será el propio juzgado el responsable de
dar traslado a los agentes implicados en el proceso del informe. La presencia del
perito en la vista oral permite la ratificación, defensa y aclaración sobre su pericia.

Son muchos los elementos y factores en los que la psicología forense tiene un papel
clave en el contexto de un proceso judicial. Con el objetivo de ayudar al juez a
tomar decisiones acertadas, el psicólogo forense pone a disposición del caso una
serie de conocimientos y herramientas.

Una de las funciones más comunes hace referencia al estudio que llevan a cabo los
psicólogos forenses acerca de las facultades mentales y las condiciones
psicológicas de alguna de las partes implicadas en un juicio (acusados,
denunciantes y hasta testigos). Este análisis ayuda a dilucidar, en el caso de los
acusados, si estaban en pleno uso de sus facultades mentales en el momento en el
que, presuntamente, cometieron un delito. Por ejemplo, si hay un imputado por
homicidio, un psicólogo forense tendría la capacidad para realizar un informe que
indique si, en el momento del crimen, el acusado era consciente de sus actos.

IX. PROCEDIMIENTO METODOLÓGICO PERICIAL


Es importante estructurar y analizar la información disponible en función de los
aspectos evaluados y tener en cuenta las diferentes fuentes de información,
valorando si su integración es coherente y suficiente para poder dar respuesta al
motivo de la pericial. En caso contrario, el perito deberá valorar la necesidad de
ampliar la evaluación (Sierra, Jiménez y Buela-Casal, 2006). A la hora de realizar
el análisis de los datos obtenidos, se recomienda tener en cuenta las posibles
limitaciones de la información recogida así como el grado de certidumbre de la
misma. Siguiendo el método empírico-analítico propio de todo proceso de
evaluación, debemos contrastar de forma diferencial las hipótesis explicativas del
caso (Committee on the Revision of the Speciality Guidelines for Forensic
Psychology, 2011), incluyendo el correspondiente proceso de toma de decisiones
para llegar a la solución de un problema evaluativo (FernándezBallesteros, 2007).
Este proceso implica una interpretación de los resultados obtenidos desde el punto
de vista forense, es decir, se trata de valorar la relación y la implicación que hay
entre éstos y los hechos, centrándose especialmente en los aspectos que son objeto
de la pericial. Por tanto, es importante que cada una de las valoraciones que se
realicen para dar respuesta a la demanda esté sustentada a nivel técnico (COPC,
2002).
Para la realización de la Pericia Psicológica forense, el perito Psicólogo deberá
basarse en el siguiente procedimiento:

1. OBSERVACIÓN DE CONDUCTA.- El perito Psicólogo forense desde


que toma conocimiento que va a realizar Pericia Psicológica a una persona,
deberá de observar la conducta manifiesta, desde tres aspectos: Antes
Durante y Después de la evaluación. En cada uno de estos aspectos
registrará la conducta observada, como: tics, movimientos o temblores del
cuerpo, sudoración de rostro y/o manos, ruborización, evasión de mirada,
posturas que asume la persona, etc.; así como la descripción física y
apariencia.
2. HISTORIA CLÍNICA PSICOLÓGICA.- En este rubro se explora
cuidadosamente las siguientes áreas:
 Datos de Filiación
 Motivo de consulta
 Factores desencadenantes del problema
 Tratamientos recibidos
 Historia personal; Antecedentes personales y
familiares, embarazo, parto, alimentación,
locomoción, lenguaje, control de esfínteres, escolaridad, actividad
laboral, historia sexual y de pareja.
 Historia de delincuencia; se recogen datos relativos a la edad de
inicio, tipo de delitos, número de detenciones, número de
condenas, tiempo de encarcelamiento, pasado o actual, etc.
 Drogodependencias: Inicio y curso, tipos, relación entre ésta y el
delito actual, si la hubiera; ingresos en centros, etc.
 Aspectos cognitivos; Visión particular del sujeto sobre su propia
situación actual, expectativas, rendimiento académico, capacidad
intelectual.
 Personalidad; Conducta durante la entrevista, rasgos y dimensiones
de personalidad, motivaciones y actitudes; desarrollo y cambios
biográficos.
 Integración socio-laboral y apoyos psicosociales: Historia laboral,
historia familiar, recursos sociales del sujeto en su entorno habitual,
esposa, hijos, etc.
 Antecedentes Psicopatológicos; tanto por parte materna como
paterna.

3. EXAMEN MENTAL O PSICOPATOLÓGICO.- En este rubro se


explora todos los signos y síntomas psicopatológicos que pueda denotar el
examinado, dados en función a los siguientes aspectos:
 Actitud, porte y comportamiento
 Estado de orientación en tiempo, lugar y persona
 Atención, concentración y memoria
 Lenguaje
 Procesos del pensamiento; curso y contenido
 Juicio
 Perturbaciones perceptuales
 Información y/o bagaje cultural
 Nivel de funcionamiento intelectual

4. PRUEBAS PSICOLÓGICAS.- El perito Psicólogo administra las pruebas


psicológicas de acuerdo o en función al caso que se presente, teniendo en
consideración para ello la siguiente batería de pruebas:
 Pruebas de Personalidad; como la figura humana de Karen
Machover, el Psicodiagnóstico de Rorschach, entre otras.
 Pruebas de Inteligencia; escala Weschler (Wais, Wiscr, Wippsi).
 Pruebas de Organicidad; como el Bender y el Benton.
 El Análisis grafológico
 Otras pruebas específicas.

VIII. LA SOLICITUD DE PERICIA PSICOLÓGICA

Los Jefes de las Unidades Operativas cuando requieran una Pericia Psicológica,
efectuarán el mismo procedimiento que se estila para solicitar otros tipos de
pericias (médico, toxicológico, etc.), mediante Oficio dirigido al Jefe de la
División de Laboratorio Central de Criminalística, expresando detalladamente el
motivo por el cual requiere de dicho examen.

Cuando la pericia es solicitada por el juez competente, el Jefe de área designará al


perito responsable y ésta se efectuará en el plazo concedido por el juzgado.

X. EL PRONUNCIAMIENTO PSICOLÓGICO FORENSE

Consiste en emitir análisis interpretativo psicológico forense, sobre hechos o


situaciones específicas; como en suicidios o fallecimiento inusitados (Autopsia
Psicológica); así como análisis grafológico de documentos manuscritos; con la
finalidad de establecer el patrón de conducta o rasgos de personalidad del sujeto
que nos interesa dilucidar o esclarecer.

1. EN CASO DE AUTOPSIA PSICOLÓGICA FORENSE.

Como toda disciplina científica se ciñe a todo un procedimiento


metodológico que consiste en:

a) Anamnesis.- Se obtiene información fiable, en primer lugar, de los


familiares directos de la persona en estudio: padres, hermanos, cónyuge,
hijos; y en segundo lugar de otros familiares, como: tíos, primos,
abuelos, amistades, etc.

b) Recopilación de Información Formal.- Se busca información a través


de:

- Historia Clínica

- Historia Psicológica y/o Psiquiátrica

- Antecedentes (judiciales, policiales)

- Historia Laboral

Se investigará con alguien muy cercano y otro no muy cercano. Toda


esta recopilación de información nos permite realizar el proceso de
cruzar datos.
c) Eventos De La Vida.- Son las etapas de la vida de la persona en
análisis; se busca encontrar a lo largo de su existencia cuales fueron los
altibajos de la vida para así encontrar un perfil de personalidad. Es un
proceso evolutivo de los picos importantes y/o trascendentes, de cómo
ha conducido la persona su vida y que resoluciones tomó en sus
conflictivas.
d) Patrón De Conducta.- Se tratará de encontrar cual es el patrón de
conducta empleado, las reacciones emitidas ante situaciones altamente
stresantes.
e) Perfil De Personalidad.- Finalmente se determinará el patrón de
dinámica que existió en el fallecido, de tal manera que se pueda
definir la personalidad, pudiendo ser:
- Personalidad propiamente dicha

- Variante de personalidad

- Tipo de personalidad

- Trastorno de Personalidad

2. EN CASO DE ANÁLISIS GRAFOLÓGICO

La metodología empleada en este caso, está dada en función a ocho géneros


calificativos e interpretativos, los mismos que nos van a permitir dar a conocer
a través de la grafología rasgos característicos de personalidad de
la muestra analizada.

Los ocho géneros que estudian la personalidad son:

- Orden (del texto)


- Forma (de las letras)
- Dimensión (de las letras)
- Inclinación (de las letras)
- A Presión (de la escritura)
- Continuidad (entre las letras)
- Velocidad (de la escritura)
- Dirección (de las líneas)

XI. IMPORTANCIA DEL PRONUNCIAMIENTO PSICOLÓGICO


FORENSE.

La realización de Pronunciamientos Psicológicos Forenses, resulta de


mucha utilidad porque a través de él, se puede llegar a realizar diagnósticos
presuntivos del tipo de personalidad, o rasgos característicos de una persona que
ya feneció (caso Dalina), o de un texto manuscrito (suicidio), del que se pretende
esclarecer un hecho y/o situación. Asimismo sirve como elemento de juicio para
la correcta administración de justicia.

XI. DICTAMEN PSICOLÓGICO FORENSE


Es el documento formal, en el cual se plasma de manera sustancial el análisis de
los resultados obtenidos de la Pericia Psicológica, con la finalidad de brindar
información sobre las características de personalidad y estado de salud mental de
las personas implicadas en algún hecho de investigación policial y/o judicial, o de
otros aspectos específicos de la especialidad.

El objetivo último de la evaluación psicológica forense es elaborar el Dictamen


Pericial correspondiente al objeto de litigio. La acción del reconocimiento técnico
del objeto del debate es conocida como peritaje o peritación (Ibáñez y de Luis,
1992). Mauleón (1984, cfr. Ibáñez y Avila, 1989, pag. 294) define el Dictamen
Pericial como “la opinión objetiva e imparcial, de un técnico o especialista, con
unos específicos conocimientos científicos, artísticos o prácticos, acerca de la
existencia de un hecho y la naturaleza del mismo”. Dictamen que, siguiendo a
Ibáñez y Ávila (1989), tiene una finalidad objetiva que es la determinación de unos
hechos o sus manifestaciones y consecuencias. Esta objetividad debe ser el
principio rector del examen pericial, independiente de los intereses de las partes,
es por ello, que desde un primer momento se deberá definir, concretar y clarificar
sus funciones.
El dictamen emitido por el perito en relación a la materia sobre la que se le ha
interrogado, es un medio de prueba dentro de un proceso judicial, que será
ponderada y valorada por el juez en su propia toma de decisión para dictar la
sentencia. En palabras de Ortuño (1998) “el juez no solicita al perito que sea éste
el que dicte la sentencia pues este es el cometido y la responsabilidad del que
juzga...la demanda judicial se circunscribe a solicitar del profesional que le ayude
a conocer – apreciar la realidad – de una conducta social humana, sus motivaciones
y sus consecuencias sociales respecto a lo que es objeto de litigio” A pesar de que,
como vemos, la responsabilidad última del alcance de este medio de prueba recaerá
siempre en los magistrados, algunos autores han resaltado el peso constatado que
tienen los informes periciales en las decisiones judiciales. Granados (1990) hace
notar esta circunstancia subrayando además la incidencia que supondrá esta
valoración sobre la vida afectiva, económica, etc. de las personas, en la medida en
que la sentencia recoja las opiniones de la pericia. En este sentido nos advierten
también Aguilera y Zaldivar (2003) al ofrecernos el resultado de un estudio
realizado con jueces de Andalucía al señalar como conclusión más importante “el
papel decisivo, que según los jueces, tiene el informe psicológico para valorar los
aspectos centrales sobre los que centra la pericia psicológica”, indicándonos que,
en su estudio, “la mayor parte de los jueces, responden que sólo en algunas
ocasiones, toman decisiones diferentes a las recomendadas en los informes”.
Desde el entorno jurídico, Montero (2001) indica “la norma general de la sana
critica, puede hacer llegar a soluciones muy diferentes en la valoración de la
pericia. No faltan ocasiones en que el contenido de la Sentencia sobre la guarda y
custodia de los hijos se decide con una mera remisión a lo dicho en el informe”.
Mucho más allá llegaba Grisso (1986) en sus consideraciones, al hacer notar a los
psicólogos, que precisamente somos nosotros los más interesados en que las
evaluaciones forenses sean de calidad por su gran repercusión social en la imagen
de la psicología en esta área que aún se está consolidando. Por tanto, el trabajo del
psicólogo forense debe comportar una gran exigencia científica y ética. De hecho,
en las Directrices Especializadas para psicólogos forenses (Sociedad legal
americana y división 41 APA, 1994), se especifica, entre otras, la obligación del
psicólogo forense de seguir los estándares éticos más elevados de su profesión y
la de mantener actualizados los conocimientos del desarrollo científico,
profesional y legal dentro de su área de competencia. Al hilo de lo anterior no
podemos dejar de mencionar una controvertida cuestión que en los últimos tiempos
está llamando la atención de los expertos y que afecta a la responsabilidad
inherente al perito en las delicadas cuestiones en las que interviene. Como refiere
Serrano (2006) “la extraordinaria importancia de su función obliga a que el perito
que incumpla sus obligaciones incurra en responsabilidad”. Responsabilidades que
se traducirían, en su caso, en tres aspectos: penal, civil y disciplinaria.

XIII. CUALIDADES DEL DICTAMEN PSICOLÓGICO

Al redactarse el Dictamen Psicológico, debe tenerse en cuenta las siguientes


cualidades:

1. Claridad, evitando la utilización de palabras técnicas que oscurezcan el


documento.
2. Precisión; siendo conciso, sin redundancia.
3. Objetividad, evitando los prejuicios de corrientes y escuelas.
4. Veracidad; conteniendo datos fidedignos, directos del examinado y de los
informantes.
5. Honestidad y elevado sentido ético.

XIV. ESQUEMA DE DICTAMEN PSICOLÓGICO FORENSE.

De manera general el Dictamen debe contener lo siguiente:

1. Antecedente
2. Examen:
a) Nombre
b) Motivo
c) Lugar y Fecha
3. Resultado: Observación de conducta, historia Clínica psicológica, examen
mental, pruebas psicológicas.
4. Apreciación diagnóstica
5. Conclusión
6. Recomendaciones
7. Fecha
8. Firma de los peritos.

XV. REDACTADO DEL INFORME PERICIAL

El informe pericial escrito consta de unos apartados mínimos obligatorios y una


sistematización en su formato. La extensión debe ser ajustada para dar completa
respuesta a la motivación de la tarea o preguntas planteadas y recogidas en el
apartado objeto del dictamen.

Según el artículo 178 del Código Procesal Penal, señala

En ese sentdo senme el contenido general que debe tener un informe pericial es:
«El informe pericial comprenderá, si fuere posible:

1. Descripción de la persona o cosa que sea objeto del mismo en el estado o


del modo en que se halle. El Secretario extenderá esta descripción,
dictándola los peritos y suscribiéndola todos los concurrentes.
2. Relación detallada de todas las operaciones practicadas por los peritos y de
su resultado, extendida y autorizada en la misma forma que la anterior.
3. Las conclusiones que en vista de tales datos formulen los peritos conforme
a los principios y reglas de su ciencia o arte.

La estructura formal de un informe viene recogida en los siguientes apartados:

1. Presentación del/la perito. Datos identificativos. Acreditación.


Se inicia el informe con el nombre, los datos profesionales y las
cualificaciones profesionales relevantes a la especialización en el contexto
forense. No deben anotarse las asociaciones, grupos de trabajo, o cargos
institucionales.
2. Manifiesta. Objetivo del dictamen pericial.
En este apartado se debe recoger el objetivo del informe y a petición de
quien se realiza. Se incluye la identificación de las personas evaluadas. Se
puede añadir el juramento de perito, o bien se puede hacer al final del
informe, al igual que la declaración de tachas.
3. Metodología.
 En el informe, para objetivar el alcance de la valoración realizada, se
debe: Contextualizar temporalmente la exploración.
 Explicitar las fuentes de información utilizadas.
 Enumerar los instrumentos y técnicas de evaluación aplicadas.
 Mencionar las coordinaciones llevadas a cabo con otros profesionales.
 Detallar los documentos consultados, con su fecha de emisión.
4. Antecedentes del caso – anamnesis.
La redacción de los antecedentes es muy específica y contextual para cada
tipo de pericial psicológica y para cada caso en concreto. Se recoge, de
forma resumida, la historia biográfica de interés de la/s persona/s evaluadas
y del hecho que motiva el informe, con las fechas y circunstancias
relevantes anteriores a la situación.
5. Resultados.
Se recogen los resultados especificando qué información ha sido referida
por los entrevistados y aquella que ha podido ser objetivada. Se recomienda
hacer constar las puntuaciones relevantes y los resultados que aporten
información al objetivo pericial, con la finalidad de permitir la
confrontación del peritaje por otro perito, si fuese necesario. No se
recomienda, en cambio, incluir las gráficas de los resultados o las hojas de
respuesta de los test.
6. Valoración. Discusión.
La valoración resume los aspectos más relevantes y acreditados de la
intervención realizada basados en los fundamentos científicos y en los
razonamientos que generan y apoyan las conclusiones.
7. Propuestas.
Recomendaciones. En este apartado se incluirán, si se considera necesario,
las propuestas o recomendaciones técnicas oportunas.
8. Conclusiones.
Las conclusiones deben responder a la/s pregunta/s planteada/s en el objeto
de la pericia. Se recomienda que sean escuetas, claras e inteligibles. No
deberá aparecer ninguna información nueva, es decir, que no haya sido
recogida previamente a lo largo del informe; ni deberán realizarse
afirmaciones o valoraciones de tipo jurídico.
9. Cierre del informe.
Deben constar, como mínimo, el lugar, fecha, nombre del/a perito, Nº de
colegiado/a y firma.

XV. LA PSICOLOGÍA FORENSE COLABORA Y DESCRIBE, PERO NO


JUZGA

Cabe hacer una puntualización: la psicología forense puede ayudar a un juez a


determinar ciertos factores psicológicos de las partes implicadas en un proceso
judicial; puede explicar el comportamiento de una persona para hacer más
comprensible que haya sido víctima o agresor en determinadas circunstancias. Esta
información se ofrece al tribunal para que pueda ser capaz de tomar una decisión
sopesada sobre los hechos.

Sin embargo, el psicólogo forense no está facultado para defender ni ejercer como
fiscal de ninguna de las partes implicadas en un pleito judicial. Su función es
descriptiva e informativa, y por tanto debe ser completamente neutral.

Los tribunales de justicia suelen formular preguntas muy concretas al psicólogo


forense, siempre relativas al caso que se juzga y en torno a las distintas variables
psicológicas que pueden haber influido en los hechos. La terminología con que se
expresan los distintos actores judiciales es el propio del ámbito legal, y así también
se espera que el psicólogo forense se ciña a un lenguaje unívoco y coherente con
el contexto.

Dicho de otro modo, los distintos actores involucrados en el proceso judicial (juez,
abogados, fiscales y jurado) necesitan conocer los efectos directos del estado
psicológico de alguno de los implicados para determinar hasta qué punto son
responsables de sus acciones. En este sentido, cabe aclarar que no tendría sentido
alguno que el psicólogo forense realizara divagaciones sobre el estado psíquico de
alguna de las partes juzgados más allá de la tarea que se le encomienda, que
es aportar luz sobre las circunstancias psicológicas de las partes
implicadas durante los hechos que están siendo juzgados, y por extensión del
tratamiento que se deba prestar a alguna de las partes, si fuera necesario.

XVII. CULPA, RESPONSABILIDAD, EXIMENTES

Los psicólogos forenses suelen ser objeto de polémica con cierta frecuencia. Esto
se debe a que, como profesionales en el ámbito judicial, también poseen la facultad
para influir en las decisiones de los tribunales de justicia. Por ejemplo, los
psicólogos forenses pueden señalar la conveniencia de eximir de culpa a un
imputado aduciendo que, en el momento de los hechos, éste no era consciente de
sus actos. Por tanto, tienen la capacidad de dejar en libertad a un individuo, incluso
aunque éste haya podido ser el autor material de un crimen.

Asimismo, los psicólogos judiciales también pueden aconsejar que se apliquen


agravantes o atenuantes en ciertos crímenes, indicaciones que pueden repercutir en
la condena que se le impone al acusado.

Estas funciones siempre conllevan grandes controversias. Por ejemplo, en el caso


de un imputado que asesinó a un niño, si es declarado inimputable por cuestiones
clínicas (psiquiátricas), la familia del menor asesinado puede estallar en cólera
contra tal decisión, a pesar de que ésta tenga estrictos fundamentos clínicos.

No obstante, y aunque pueda generar todo tipo de debates sociales, lo cierto es que
la psicología forense contribuye decisivamente a que se pueda impartir justicia de
forma equilibrada y justa, si se me permite la redundancia.

FALTAN CONCLUSIONES

 La Psicología jurídica en el Perú, debe sumarse a la aplicación del nuevo


CPP.
 Debe desarrollar nuevos conocimientos y líneas de investigación.
 Debe adaptarse y ser eficaz a la nueva forma de administración de justicia.
 Es una de las ciencias más importantes en la vida diaria del hombre, porque
trabaja estudiando su comportamiento.

FALTAN BIBLIOGRAFÍAS

 https://criminalistica.mx/areas-forenses/psicologia-y-psiquiatria/1454-
el-dictamen-en-psicologia-forense.
 Humberto J. Hidalgo Jiménez (2013) LIBRO PSICOLOGÍA JURÍDICA
Y FORENSE. San Marcos - Lima.
 Jiménez, E.M. y Bunce, D. (2006). Concepto de Psicología Forense:
Presupuestos Comunes y Divergentes entre Psicología y Derecho. En
Sierra, J.C., Jiménez, E.M. y Buela-Casal, G. (Coords). Psicología Forense:
Manual de Prácticas y Aplicaciones. Madrid: Biblioteca Nueva.
 Urra, J. (1993). Confluencia entre psicologia y derecho. En Urra, J. y
Vazquez, B. Manual de psicología forense. Madrid: Siglo XXI.
 Mila Arch Marin y Adolfo Jarne Esparcia (2009). INTRODUCCIÓN A LA
PSICOLOGIA FORENSE. Facultad Nacional de Psicologia- España.
Disponible:
http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/5881/1/Introducci%C3%B3n
%20a%20la%20psicologia%20forense.pdf
 Guía de buenas prácticas para la evaluación psicológica forense y la práctica
pericial (2014). Disponible en:

http://www.infocop.es/pdf/guiaforense2014.pdf

 https://prezi.com/qn8u7g5bvut3/psicologia-juridica-y-forense-por-psic-
humberto-j-hidalgo-jimenez/

CASO PRACTICO DE GIULIANA FLOR DE MARIA LLAMOJA


LINARES . (FALTA)