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YEVENES

VAANANEN


TITO LIVIO XXI


NASTA

De Romulo a Cesar

Mediados del siglo VIII a fines del siglo VI a.C - Monarquía

753 Fundación de Roma por Romulo

753-716 Reinado de Romulo

Divide el pueblo en patricios y plebeyos, crea el Senado, crea la institución


de los auspicia (observación de las señales divinas, mediante los cuales los
dioses regían la organización política), rapto de las sabinas; unión de romanos y
sabinos, cogobierno de Romulo y el sabino Tito Tacio, hasta la muerte de este
ultimo.

716-672 Reinado de Numa Pompilio

Organiza la religión, divide el pueblo según los oficios, divide entre los
ciudadanos las tierras conquistadas por Romulo.

672-640 Reinado de Tulo Hostilio

Guerra contra Alba Longa, antigua capital del Lacio, que se define
mediante el episodio de los Horacios (romanos) y Curiacios (albanos); Alba es
destruida y sus habitantes son deportados a Roma. Guerra contra Vetes, ciudad
etrusca; victoria romana y deportación de ciudadanos a Roma. Roma deviene la
capital de la Liga de Ciudades Latinas.

640-616 Reinado de Anco Marcio

Enfrentamiento y sofocación de una sublevación de los latinos, que son


sometidos y trasladados. Obras de ingeniería y crecimiento de la ciudad hasta la
costa.
616-578 Reinado de Tarquino el Antiguo (etrusco)

Expansión de Roma sobre los pueblos vecinos e influencia etrusca en esta,


mejoramiento de las condiciones urbanas, incremento de la riqueza y el peso
político de comerciantes y artesanos que es rechazado por los senadores, que
fundan su riqueza en las propiedades y la explotación agrícola. Tarquino muere
asesinado.

578-534 Reinado de Servio Tulio (etrusco)

Formación de distritos administrativos, llamados tribus, para la


recaudación de impuestos (la ciudad se divide en 4 y el campo en 17), el pueblo
se divide en cinco categorías de contribuyentes; Roma deviene una plutocracia.

534-509 Reinado de Tarquino el Soberbio (etrusco)

Tiranía, crueldad y arbitrariedad. La violación de Lucrecia pone fin al


periodo monárquico.

Fines del siglo VI en adelante - República

509 Comienzo de la República

Junio Bruto es el primer cónsul de Roma.

Fines del siglo VI Guerra contra Porsena

Tarquino el Soberbio, exiliado de Roma, busca refugio junto al etrusco


Porsena y lo insta a sitiar Roma para reinstalar la Monarquía y a si mismo como
rey. Porsena es derrotado por los romanos, que se apoderan de Etruria.

El nacimiento de la República esta marcado por el freno de la Expansión


romana, la decadencia del gobierno y el empobrecimiento general de la ciudad.
Todo ello contribuye a que se intensifique el enfrentamiento entre patricios y
plebeyos, quienes buscan la retención y la obtención de privilegios,
respectivamente.
SIGLO V

474 Seccessio plebis in Monten Sacrum

Exitosa revolución de la plebe ante un inminente encarcelamiento por


deudas y creación del Tribunado de la Plebe. Los tribunos de la plebe debían ser
de origen plebeyo, su mandato duraba un año y para defender a la plebe de los
abusos del patriciado disponían del derecho de vetar e intervenir cualquier acto
de los demás magistrados y del derecho de convocar al pueblo para apelar
cualquier sentencia dictada contra un ciudadano. El poder de los tribunos solo
estaba ceñido por el limite de la jurisdicción urbana y el imperium militiae.

448 Ley de las Doce Tablas

Desde la Fundación de Roma, las relaciones entre los ciudadanos se regían


por preceptos jurídicos inspirados en la tradición y las costumbres de los
antepasados, interpretados y aplicados por los magistrados y pontífices. La
influencia de los tribunos, que representaban y defendían a la plebe frente al
Estado, era muy limitada ya que solo el patriciado tenia acceso al Derecho y a
los procedimientos judiciales. Se solicita la Formación de una comisión para
codificar el derecho consuetudinario y, tras una oposición de diez años por parte
del patriciado, finalmente se crea en 451. Las Leyes de las Doce Tablas no
introducen ninguna reforma en la organización política preexistente, pero dan
forma escrita al derecho y a las disposiciones penales vigentes. A partir de ellas
el derecho romano descanso sobre la ley escrita y no en la interpretación
subjetiva de los magistrados y pontífices. Estas leyes obligaban tanto a los
patricios como a los plebeyos y constituirán el fundamento de toda la vida
jurídica de los romanos hasta mediados del siglo III a.C.

406-396 Guerra contra Veyes

Tras un sitio de 10 años, la ciudad es destruida por los romanos y parte de


las nuevas extensiones conquistadas son distribuidas entre las ciudades latinas
aliadas.

SIGLO IV

387 Incendio de Roma por los galos

Empujados por los germanos, los galos penetran en el norte de Italia y


conquistan territorios etruscos. Los romanos intervienen en defensa de estos
ultimes y la respuesta gala es el avance sobre Roma y el incendio de la ciudad.
Se defiende el Capitolio y los galos se retiran tras siete meses de asedios. Se
sancionan leyes tendientes a proteger a los estamentos mas pobres,
durisimamente castigados por la devastación gala.

343-341 Primera guerra samnita

Enfrentamiento de Roma con las poblaciones itálicas del Apenino central y


meridional, los principales adversarios son los samnitas pero los romanos
vencen.

340-338 Guerra de Roma contra las ciudades latinas

Las ciudades latinas reclamaban a Roma mayores recompensas por


colaborar con ella en sus acciones bélicas. Roma enfrente y vence a estas
ciudades y se disuelve la Liga de Ciudades Latinas,

327-304 Segunda guerra samnita

SIGLO III

295 Final de la tercera guerra samnita

Los romanos vencen definitivamente a los samnita.

282-272 Guerra de Tarento o contra Pirro

Tarento era la ciudad mas poderosa del sur de Italia y un importantisimo


emporio comercial. El enfrentamiento se produjo cuando vieron amenazado su
dominio en la región por la conquista romana de algunas colonias griegas del sur
de Italia. Pirro, rey de Epiro, aspiraba a fundar un segundo imperio griego en
Occidente. Los romanos resultaron vencedores y tomaron Tarento, con lo cual se
completo la conquista romana del sur de Italia. Entre los prisiones llevados de
Tarento a Roma se encontraba Livio Andronico, cuya versión latina de la Odisea
homérica es considerada la primera obra de la literatura latina arcaica.

Primera mitad del siglo III Expansión romana hacia el norte de la península

Roma es dueña de toda Italia, excepto los territorios galos.


264-241 Primera guerra púnica

Sicilia se transforma en provincia romana, desde los Alpes hasta esta


Roma es dueña de toda la península y sus anexos insulares.

218-202 Segunda guerra púnica

212-205 Primera guerra macedonica

SIGLO II - Plauto

200-197 Segunda guerra macedonica

191-189 Guerra contra Antioco de Siria

172-168 Tercera guerra macedonica

146 Anexión de Macedonia como provincia romana

149-133 Tercera guerra púnica

Consecuencias de la Expansión romana en el orden interno:

En lo político: la Expansión del Estado y la administración de las nuevas


provincias acrecienta la importancia de las magistraturas publicas, a
las que solo accedían los estamentos superiores. Esto generaba
descontento en la plebe que sostenía las cargas de las guerras, sin
obtener por ello beneficio ni privilegio alguno.
En lo económico: la agricultura nacional se arruina a causa de la
provisión cerealera por parte de las nuevas provincias, las pequeñas
posesiones rurales son adquiridas por grandes propietarios (surgen
grandes latifundios e incrementa el numero de campesinos desocupados
y expulsados de sus tierras, que devienen jornaleros en Roma, lo cual
implica el crecimiento del proletariado urbano), el mercado de esclavos
se amplio enormemente por lo que los comerciantes y terratenientes
obtienen manos de obra a precios irrisorios y las grandes
aglomeraciones de esclavos representan un peligro latente de
sublevación.

Este es el contexto en el cual se ubica la legislación de los Gracos.


132-122 La legislación de los Gracos

Tiberio Sempronio Graco es elegido tribuno en 132. Propone una ley


agraria que implica la limitación de la extensión de tierras publicas que cada
individuo podía poseer, lo que lleva a la expropiación de grandes terratenientes
que serian cedidas en arriendo hereditario a ciudadanos y provinciales; y una ley
tribunicia por la que seria separado de su cargo todo tribuno que obrara en contra
de los intereses populares. Tales iniciativas suscitaron la reacción del partido
senatorial y Tiberio fue asesinado por los propios senadores.

Cayo Sempronio Graco, hermano de Tiberio, es elegido tribuno en 123.


Busca imponer la ley agraria de su hermano y propone ademas otras leyes que
apuntan a aliviar la pobreza y ganar el apoyo popular: la venta de trigo a los
indigentes por parte del Estado a un precio estable e inferior al del mercado, la
concesión del derecho de ciudadanía a todos los habitantes del Lacio, la
autorización de la creación de nuevas colonias, el alivio de las penurias causadas
por el servicio militar, la protección de los provinciales frente a la opresión
senatorial, la limitación del poder de los senadores. Como las iniciativas de
Tiberio, las de Cayo también suscitaron la reacción senatorial y este se suicida en
122.

El senado emprende una serie de guerras en el extranjero, confiado en desviar


la atención popular de las criticas suscitadas en su contra por las iniciativas de
los Gracos. Su objetivo era favorecer los intereses financieros de los grandes
propietarios rurales, que constituían la clase dominante, y aumentar el territorio
romano en Galia y África.

112-104 Guerra de Yugurta

105-102 Guerra contra los cimbrios y teutones

104-100 Los primeros cinco consulados de Cayo Mario

Mario fue electo y luego reelecto cónsul ininterrumpidamente, de sus


consulados se destacan las reformas introducidas en el terreno militar
(profesionalizacion y reorganizacion de la estructura del ejercito, incorporación
al ejercito de individuos de todas clases sociales, abolición de toda diferencia
entre los soldados según su fortuna, introducción de un armamento uniforme,
adiestramiento continuo) y la actuación política. Mario atendió los reclamos de
la plebe, solicito suministros de trigo casi gratuitos para el pueblo y la entrega de
tierras provinciales a los veteranos de guerra. Se unió la nobleza con el orden
ecuestre y pusieron fin al régimen popular, las leyes presentadas fueron
revocadas y los demócratas fueron objeto de las represalias aristocráticas.

SIGLO I

91 Tribunado de Marco Livio Druso

Las ciudades italianas sometidas a Roma y desposeídas de gran parte de


sus tierras no estaban conformes con su situación de inferioridad. El tribuno
Marco Livio Druso propuso una ley que convertiría a todos los italianos en
ciudadanos romanos. Cuando esta a punto de aprobarse, es asesinado.

90-88 La guerra marsica

El asesinato de Druso desencadeno la guerra entre romanos y federados.


Estos ultimes, apoyados sobre todo por los marsos y los samnitas, solicitaron a
Roma la concesión del derecho civil. Ante la negativa romana, fundaron una
República independiente llamada Itálica e instituyeron un sistema político
análogo al romano y otorgaron a sus ciudadanos todos los derecho civiles. La
creación de esta nueva República provoco un enfrentamiento con Roma, que
finalmente fue concediendo el derecho de ciudadanía a categorías cada vez mas
amplias de ciudadanos. En 88 Sila conquisto y venció a marsos y samnitas y
puso fin a la guerra.

89-83 Primera y segunda guerra contra Mitridates

87-84 Lucio Cornelio Cina - Ultimo consulado de Mario

En Roma es elegido cónsul Cina, perteneciente al partido popular, que


lidera a los plebeyos en su enfrentamiento con los aristocraatas. Estos ultimes
resultan vencedores y destierran a Cina y sus partidarios. Los demócratas piden
auxilio a los federados. Cina, líder absoluto del partido popular, intenta deponer
a Sila, pero es asesinado en 84 por sus propios soldados.

83-79 El regreso de Sila, la dictadura

Sila avanza por Italia venciendo la resistencia de los demócratas, por lo


que se le suman muchos miembros del partido aristocrático. La base del nuevo
régimen era el aniquilamiento de los adversarios, Sila adopto el titulo de
dictador, que simbolizaba su poder ilimitado y el ejercicio de todas las funciones
publicas relevantes. Devolvió al Senado sus antiguos poderes, redujo los
derechos de los tribunos, retiro a los caballeros sus privilegios económicos y
políticos y extendido el derecho de ciudadanía.

Tras el retiro de Sila, sus reformas no podían mantenerse durante mucho tiempo
ya que favorecían ostensiblemente al régimen aristocrático combatido desde
hacia 50 años. La aristocracia gobernante solo contaba con dos personalidades
a la altura de las circunstancias: Pompeyo y Craso.

78-71 Guerra contra Sertorio

73-71 sublevación de los esclavos

Tanto Pompeyo como Craso, quienes en los inicios de su vida política se habían
enrolado en el partido aristocrático, se unen al partido democrático y, una vez
elegidos cónsules en 70, restauran la política y la legislación de los Gracos.

74-64 Tercera guerra contra Mitridates y guerra contra los piratas

63 Consulado de Cicerón y conjuración de Catilina

Catilina y Pison eran adversarios del partido aristocrático. Pompeyo en


principio había sido heredero de Sila pero desde 70 se había transformado junto
con Craso en líder del partido democrático y su protagonismo estaba en disputa.
El grupo liderado por Catilina y Pison hizo lo imposible por lograr que Catilina y
Cayo Antonio accedieran al consulado, pero solo el ultimo lo logro, junto con
Cicerón, perteneciente al orden ecuestre pero en quien se cifraban las esperanzas
de la aristocracia. Derrotado, Catilina extrema su demagogia y recurre a la
violencia. Fluvia, una amiga de los conjurados, revela estos planes a Cicerón,
quien los pone en conocimiento del Senado, que concede a los cónsules (Cicerón
y Cayo Antonio) poderes extraordinarios y organiza la defensa de Roma. Sin
embargo, no se pueden tomar medidas contra Catilina porque no hay pruebas en
su contra y tiene amistades poderosas.

En nuevas elecciones consulares, otra vez Catilina es derrotado, siendo


electos Cicerón y Silano. Catilina decide pasar a la acción y prepara con sus
partidarios el asesinato de Cicerón. Este, enterado de la conjugación, convoca
con urgencia al Senado. No pudiendo detener aun a Catilina, intenta echarlo de
Roma mediante la intimidación y lo consigue con su primera catilinaria,
pronunciada ante el Senado. Al día siguiente, frente al pueblo, Cicerón
pronuncia la segunda catilinaria, en la cual informa lo ocurrido y se extiende en
amenazas contra los conjurados que han permanecido en Roma. El Senado
decide enviar a Cayo Antonio contra Catilina y que Cicerón permanezca en la
ciudad para asegurar el orden. Con su tercera y cuarta catilinaria Cicerón acusa y
ejecuta a los conjurados. Catilina muere en batalla en 62.

Comienza a destacarse Cayo Julio Cesar por su elocuencia que, a pesar de su


origen patricio, puso al servicio de la causa democrática, heredera de Mario y
de los Gracos.

62 Regreso de Pompeyo a Roma

Cuando Pompeyo regresa procedente de Asia, Craso y Cesar devenidos


lideres del partido democrático durante su ausencia, no manifiestan interés en
apoyar sus planes políticos de acceder al consulado. Cesar es nombrado pretor.

61-53 El “Primer Triunvirato”

Cesar no se atreve a usurpar solo el poder, por lo que concierta con Craso
y Pompeyo un acuerdo personal conocido como Primer Triunvirato, segundo el
cual los tres asumirían el gobierno de la República. En 59 Cesar es elegido
cónsul, al finalizar este se hace nombrar gobernador de la Galia, lo cual le
garantizaba el mando de un ejercito. Se deshizo de la resistencia aristocratiza
encarnada por Cicerón quien, desde su elevación al consulado, se había
convertido en partidario incondicional de la nobleza. Una vez desterrado
Cicerón, Cesar partió a la Galia, cuya conquista le insumió ocho años de lucha
pero fue la base del extraordinario poder que ejerció poco despees.

En Roma, Pompeyo intenta, aprovechando la ausencia de Cesar, minar la


superioridad que este ostentaba en el Triunvirato. Sin embargo, no contaba ni
con la aristocracia, que había optado por distanciarse de la política, ni con el
partido democrático, cuya opinión era manejada por un aliado de Cesar.
Pompeyo decide levantar el destierro de Cicerón, para obtener el apoyo de la
aristocracia. Cicerón es repatriado pero, aunque pone toda su elocuencia al
servicio de Pompeyo, este no logra fortalecer su poder en Roma.

La alianza entre los triunviros se renovó en 60 porque, ante la necesidad de


prolongar su mando en las Galias, Cesar todavía necesitaba apoyo de sus
colegas. según el acuerdo de Luca, Pompeyo y Craso asumirían el consulado
hasta 55 y despees gobernarían por 5 años las provincias de España y Siria,
respectivamente; Cesar continuaría durante otros cinco años el gobierno de la
Galia. En 53 Craso es asesinado. El enfrentamiento entre Cesar y Pompeyo, que
el acuerdo de Luca había disimulado, se hizo ahora evidente y desembocaría
inevitablemente en la guerra civil.

52-45 El enfrentamiento entre Cesar y Pompeyo, la guerra civil

Tras la muerte de Craso, Roma era escenario de disturbios anarquicos. La


aristocracia se alío con Pompeyo que en 52 fue designado por el Senado cónsul,
alcanzando así un poder que no estaba dispuesto a compartir con Cesar. Este,
que aun se hallaba en la Galia, necesitaba ser electo cónsul.

En 50, terminada la campaña en la Galia, Cesar se dirige hacia el norte de


Italia y en 49 solicita que Pompeyo abdique la gobernación de España (donde no
había estado en cinco años) y disuelve su ejercito. Esta petición fue denegada y
ademas recibió la orden de licenciar inmediatamente a su ejercito. Cesar
comprendió que cualquier negociación seria imposible y atravesó con su ejercito
el Rubicon, río limítrofe entre Galia e Italia. Avanzo hacia el sur bordeando el
Adriático y las ciudades fueron entregándose una tras otra.

En Roma, el Senado encarga a Pompeyo la organización de la resistencia.


Este estimo conveniente enfrentar a Cesar fuera de Italia y, junto con la crema
aristocratiza, marcha a Epiro, en las costa oriental del Adriático, y allí comenzó a
preparar la reconquista. Cesar va al encuentro de Pompeyo y lo derrota en la
batalla de Farsalia en 48.

Cesar es jefe supremo de la República.

45-44 Gobierno y asesinato de Cesar

De regreso a Roma, Cesar acumulo en su persona todo el poder. Se le


concedió el titulo de imperator, lo que implicaba el ejercicio del mas alto poder,
el imperium. Asumió el consulado por diez años y vitaliciamente el cargo de
censor, tribuno y pontifex maximus. Sus medidas de gobierno fueron:
mantenimiento de todos los cargos existentes y del régimen electoral (aunque
reservándose el derecho de proponer nombramientos), debilitamiento de la
influencia de los magistrados, ampliación de colonias en territorio italiano y en
las provincias a favor de los veteranos, implantación de un nuevo sistema de
distribución gratuita de cereales, concesión del derecho de ciudadanía a los
habitantes de las regiones al norte del Po, sanción de leyes contra la agitación,
asociaciones políticas, corrupción, usura, lujo y adulterio, reforma del
calendario.

Del seno mismo del Senado surgió la conjura para su asesinato en 44.

De Cesar a Augusto: una síntesis del final de la República

El asesinato de Cesar en 44 a.C enardece una guerra civil. El resultado, que tarda
mas de 10 años en llegar, sera el paso de la República a un nuevo tipo de
gobierno, el Principado, que se extenderá hasta 14 d.C y al cual sucederá el
Imperio, que a su vez abarcará varios siglos (hasta 476 en que el Imperio
Romano de Occidente cae y hasta 1453 en que los otomanos conquistaran
Constantinopla, capital del Imperio Romano de Oriente, también llamado
Imperio Bizantino).

De los Idus de Marzo al Segundo Triunvirato

Muerto Cesar, quedan en Roma dos partidos enfrentados: el partido


cesariano o popular, cuyos lideres buscaran conservar el poder político y militar
que Cesar había detentado, y el partido senatorial o aristocrático, en cuyo
nombre había luchado Pompeyo contra Cesar y que ahora espera recuperar el
dominio que este le había arrebatado, reinstaurando así el viejo esplendor
republicano. Se destacan en el partido popular Marco Antonio (había servido en
el ejercito de Cesar en la Galia, marcha contra Pompeyo y luego permanece en
Italia como lugarteniente de Cesar; cuando este es asesinado, eran colegas en el
consulado), Publio Cornelio Dolabela (yerno de Cicerón, en la guerra civil se
pasa de las filas de Pompeyo a las de Cesar y este le había prometido su lugar en
el consulado) y Marco Emilio Lepido (tras luchar junto a Cesar en la guerra
civil, fue su colega en el consulado en 46). Respecto del partido senatorial, se
destacan Cayo Casio Longino (se inscribe en las filas de Pompeyo durante la
guerra civil y luego obtiene el perdón de Cesar, nunca depone sus simpatizas
republicanas, es el principal promotor de la conjuración), Marco Junio Bruto
(pompeyano que recibe el perdón de Cesar, convencido por Casio para liderar el
complot), Décimo Junio Bruto (integra las filas de Cesar durante la guerra pero
termina sumándose a la conspiración), Marco Tulio Cicerón (adhiere al bando de
Pompeyo, recibe el perdón de Cesar luego de la guerra pero los conjurados
invocan su nombre en el momento del asesinato, esta empeñado en la
restauración republicana y en recuperar su lugar en el partido aristocrático).

El partido aristocrático carecía de un plan concreto de acción para retomar


inmediatamente el ejercicio del poder, y si bien los conjurados tenían de su parte
a la mayoría del Senado, tampoco había unanimidad. Los cesarianos poseían una
fuerza militar que les permitía suprimir cualquier movimiento amenazador del
Senado y contaban con el apoyo de las poblaciones itálicas y del pueblo de
Roma, beneficiado por las medidas que Cesar había tomado. Sin embargo, entre
los partidarios de este no resultaba claro quien debía sucederlo en el poder.

Antonio llega a un acuerdo con el Senado: este ratificara los actos de Cesar
y sus disposiciones para el futuro inmediato y aquel mantendrá el ejercicio del
consulado dispuesto a olvidar el asesinato de Cesar, concediendo la amnistía a
los conjurados. Ambas partes buscaban los medios para fortalecer su posiciones,
osea el mando completo del ejercito.

Antonio hace votar una ley que establece una distribución del gobierno de
las provincias que contravenía las disposiciones de Cesar y se abren tres frentes
de conflicto: el gobierno de Macedonia, el de Siria y el de la Galia Cisalpina.
Surge Octaviano, nacido en 63, a quien Cesar en su testamento había hecho hijo
adoptivo y le había legado las tres cuartas partes de su herencia, así como su
herencia y su nombre. Este avanza sobre Roma donde hace valer su fuerza
militar y se hace elegir cónsul. No confronto, como esperaba el partido
senatorial, con su rival Antonio sino que exigió la rehabilitación tanto de este
como de Lepido, a quienes se había declarado enemigos públicos, y en 43 los
tres se reunieron y firmaron un acuerdo estableciendo: la creación de un
triunvirato constituyente integrado por ellos tres encargado de la reorganización
de la República (se atribuyeron el poder de publicar edictos con fuerza de ley,
designar magistrados, asignar tierras), la venganza de la muerte de Cesar, la
repartición de los ejércitos y provincias de Occidente (África y Sicilia a
Octaviano, la Galia Cisalpina a Antonio, y la Galia Narbonense y la península
ibérica a Lepido). Lepido debía permanecer en Roma gobernando la península
itálica mientras Octaviano y Antonio se encargarían de marchar contra Casio y
Marco Bruto, establecidos en Oriente.

Del Segundo Triunvirato a la instauración del principado

La reorganización del Estado por parte del Segundo Triunvirato se inicio


con un reinado del terror. El objetivo de los triunviros era eliminar a todos los
opositores y obtener medios para solventar la campaña contra los conjurados
Marco Bruto y Casio, que se hallaban todavía en Oriente. Para lo primero
recurrieron a persecuciones y proscripciones pero muchos adversarios pudieron
huir de Roma y se reunieron con Marco Bruto y Casio o con Sexto Pompeyo, en
Sicilia, quien reunía una poderosa flota. Para lo segundo, confiscaron tierras.

En 42 el ejercito al mando de Octaviano y Antonio se enfrento al que


comandaban Marco Bruto y Casio. Vencieron los primeros y reafirmaron su
imagen como vengadores y herederos políticos de Cesar, al tiempo que marcaron
el final de su lucha contra el partido senatorial. Aun así, la guerra civil todavía
continuaba y la situación de los triunviros era inestable. El gobierno tripartito de
los dominios romanos resultaba difícil de sostener, dadas las ambiciones
personales de los involucrados y la distribución de los ejércitos y las provincias.
No disponían ni del dinero ni de la tierra necesaria para contener a los soldados
que habían combatido. Sexto Pompeyo obstaculizaba el transporte de granos
desde África hasta Italia, generando serios problemas de abastecimiento en
Roma.

Los triunviros acuerdan un nuevo reparto de los ejércitos y las provincias:


la Galia, la península ibérica e Italia para Octaviano, la parte oriental del imperio
para Antonio y la provincia de África para Lepido. La misión inmediata de
Antonio seria recaudar fondos, la parte oriental del imperio había quedado
devastada por los conjurados y solamente Egipto ofrecía alguna posibilidad; allí
Antonio conoce a Cleopatra. Mientras Octaviano se haría cargo de resolver la
cuestión de las tierras en Italia, debía hallar donde establecer a los veteranos.
Dado que los triunviros ya no disponían de terrenos públicos para destinar a este
fin, se confiscan y entregan a los soldados grandes extensiones de tierra
pertenecientes a ciudadanos de diversas comunidades de Italia; estos devinieron
arrendatarios de los nuevos dueños o emigraron. Este clima de tensión y
resentimiento fue aprovechado por los simpatizantes de Antonio en contra de
Octaviano, cuyo poder en Italia se acrecentaba notablemente.

En 40 Antonio decide regresar a Italia. Los triunviros firmaron la Paz de


Brindis, según la cual Lepido continuaría en Frica, Oriente le correspondería a
Antonio y Occidente a Octaviano; Italia se mantendría bajo el cogobierno y a
disposición de los tres jefes para el reclutamiento de tropas. Sexto Pompeyo, que
se había establecido en Sicilia, seguía amenazando con hambrear a Italia,
interceptando el transito de granos por el Mediterráneo. Octaviano necesitaba del
apoyo militar de Antonio para enfrentarlo y este, a su vez, esperaba la ayuda de
Octaviano para la campaña que estaba preparando contra el imperio parto. En 38
el Tratado de Tarento reestablecio la división territorial preexistente, prorrogo
otros cinco años los poderes de los triunviros y pauto el mutuo auxilio militar de
Antonio y Octaviano. La guerra contra Sexto Pompeyo se reanudo, Octaviano
con la flota suministrada por Antonio y en una operación conjunta con Lepido,
marcho contra el y lo derroto en 36. Luego, ambos vencedores se enfrentaron
por el territorio de Sicilia; Lepido fue derrotado y expulsado del triunvirato.

Octaviano era dueño de Occidente, solo faltaba derrotar a Antonio. Este


decidió dejar a su esposa en Roma y regresar a Egipto, en busca de Cleopatra y
su apoyo económico y estratégico. El enfrentamiento fue agudizándose a lo largo
de 33 y 32 hasta que Antonio acuso a Octaviano de usurpar el poder político y
falsificar el testamento de Cesar. Octaviano acuso a Antonio de disponer a su
arbitrio de los territorios romanos, gobernar las provincias en contra de los
intereses de la República, iniciar guerras extranjeras sin consentimiento del
Senado y permitir la ejecución de Sexto Pompeyo sin juicio previo. A fines de
33 el Senado despojo oficialmente a Antonio de sus poderes consulares y declaro
la guerra a Cleopatra. Octaviano hizo inmediatamente un llamamiento a Italia y
las provincias para que jurasen fidelidad a su persona como jefe de Italia y del
estado Romano en la guerra, mientras Antonio hacia lo propio con su ejercito,
los ciudadanos romanos residentes en el extranjero y las provincias bajo su
gobierno. La guerra termina favorable para Octaviano, por lo que tanto Antonio
como Cleopatra se suicidan. Egipto se convirtió en provincia romana, la guerra
había concluido y Octaviano era el nuevo dueño del poder.


El Principado

Octaviano regresa a Roma en 29 y celebra sus victorias, simulando


restablecer el funcionamiento normal de la República. Hace realizar un nuevo
censo de ciudadanos y reorganiza la lista de los senadores, incribiendose como el
primero del Senado conservando: el mando de todos los ejércitos fuera de Roma,
la potestad tribunicia (derecho de veto sobre cualquier decisión de cualquier
magistrado), la administración de la distribución gratuita de granos, la mayor
autoridad religiosa. El Senado le concede el titulo honorifico de “Augusto”.

El principado comienza en 27. Augusto mantiene formalmente las


instituciones republicanas pero las vacía de poder político, se reserva para si el
ejercicio autocratico del poder. La oligarquía senatorial pierde la supremacía
política y el control y el ejercicio del poder que había ostentado bajo la
República. Se establece la paz augustal, cuyos dos pilares fundamentales son la
política exterior y la política interior. La política exterior fue de conquista y
expansión de los limites del imperio, esto satisfacía el espíritu belicista de los
romanos canalizando la violencia interna fuera de su territorio, ayudaba a la
unión de los romanos frente al enemigo externo y enriquecía al Estado, tanto en
divisas como en esclavos. Las guerras eran presentadas como cumplimiento de
una misión civilizadora del mundo por parte de Roma, ya que esta era
“superior”. Para que Roma pudiera verse a si misma de este modo, era necesario
su saneamiento moral. Augusto puso en marcha una política interna tendiente a
reavivar los viejos ritos religiosos, las antiguas tradiciones, la escala de valores
sobre la cual se había construido la vieja República. Los romanos consideraban
la familia como semilla y garante del orden social y moral, se sancionaron varias
leyes tendientes a regular la conducta marital y domestica. Con estas, el Estado
se entrometió en la vida privada y en la libertad de los ciudadanos, lo privado
quedo sometido a las necesidades políticas. A su vez, la estabilización de la
transmisión de la propiedad privada era indispensable para mantener intacta la
institución familiar.

El gobierno y el poder de Augusto no solo se construyeron desde el terreno


político, sino también desde el arte. Este elige a Tiberio para sucederlo, aunque
el hecho mismo de nombrar un sucesor equivalía a tirar por tierra todas las
instituciones republicanas. Cuando Augusto muere en 14 d.C. el Senado lo
diviniza y con Tiberio empieza el Imperio.