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PSICOLOGÍA DE DESARROLLO Trabajo

Y EL APRENDIZAJE I Práctico
N°2
Profesora: Susana Sozzo
Alumnos: Mariano Ruibal
Luciano Iezzi

2016
Respeta temporalidad
Se rige por leyes lógicas Se adapta al contexto

Principio de realidad Fuera del A través de los sentidos


Sujeto (Vista, olfato, motricidad, etc.)

Formado por lo
CONCIENTE que se percibe

Dentro Recuerdos, sentimientos,


del Sujeto emociones, etc.

Pueden aflorar en
Formado por: forma de recuerdos
Sentimientos
PRIMERA TOPICA Olvido
Pensamientos
PRECONCIENTE voluntario -
Fantasías
APARATO PSIQUICO Premeditado Producen
Vivencias
displacer
Etc.
tolerable

Formado por:
Emociones
Atemporal: Deseos Reprimidos Producen
INCONCIENTE sufrimiento
Sin orden cronológico. Ideas por el sujeto
Presencia de contradicción. Conflictos
Etc.
Leyes de Funcionamiento

Desplazamiento: Se desplazan las ideas o sentimientos para que no sean conflictivos


Principio del placer:
Búsqueda del placer inmediato.
Proceso primario
Sin censura ni prohibición. Condensación: se mezclan todos los contenidos en una sola idea
Regido por el principio del placer

YO ¿Quién soy?
A través de la
percepción
conoce las
Instancia ejecutiva de la personalidad necesidades
Media entre el
externas e
ELLO, el SUPER-YO
internas
y la realidad
Controla las funciones del pensamiento y la
memoria

Regido por el principio del placer

SEGUNDA TOPICA Puja por


Afloran en manifestaciones satisfacer deseos
ELLO Pulsiones instintivas
antisociales
INSTANCIA PSIQUICA y tienta al YO
para que los
Habita en el mundo inconsciente ejecute

Patrones morales que rigen en la sociedad

SUPER-YO Aprueba o
rechaza los actos,
Voz de la conciencia moral impulsos y
pensamientos

Valoraciones positivas Sentimiento de culpa


Los niveles y las instancias se integran y de este modo funciona el psiquismo humano. Este proceso se pone en marcha desde el momento que
el hombre nace.
Desde los 0 a los 5 años, el psiquismo se estructura, se conforma. El mismo se irá fortaleciendo y modificando durante toda la vida del hombre,
hasta su muerte.
Al nacer un niño es todo ELLO, sus necesidades (Alimentación, higiene, sueño, etc.) deben satisfacerse inmediatamente. Se rige por el
principio del placer y un principio primario ya que no posee capacidad de espera y tampoco puede discriminar entre él mismo y los demás.
Poco a poco irá aprendiendo a esperar y distingue situaciones, en ese momento surge el YO y a medida que va creciendo continúa con sus
aprendizajes.
El SUPER-YO comienza a formarse cuando distingue que hay cosas que puede hacer y cosas que no. Su conducta se va a ir orientando según lo
indicado por los adultos (Premios y castigos), así van surgiendo en cada persona representaciones internas de lo que es correcto y de lo que
no, representaciones de las normas sociales y los valores de la sociedad en que vive.

Conciencia moral Lo que NO debe hacerse

SUPER-YO

Ideal de YO Lo que SI debe hacerse para ser mejor cada día


TERCERA TOPICA El aparato psíquico funciona como cualquier otro órgano humano, con estructuras y modos de funcionamiento.

SINTESIS

Todo es puro deseo


Principio Primario
Nacimiento
ELLO INCONSCIENTE y
del hombre Principio del Placer
Centro de toda situación

Maduración Principio de Realidad Aparecen los límites YO CONSCIENCIA

Educación SUPER-YO Incorpora la norma social

El YO es capaz de percibir no solo estímulos externos, sino también los internos, que se dividen en dos necesidades fisiológicas e impulsos.
Los impulsos son los contenidos inconscientes y también los deseos del ELLO. El SUPER-YO presiona de forma permanente al YO para que no realice estos deseos.
El YO deberá mediar entre estas dos instancias y conforme a las circunstancias de tiempo y al medio que lo rodea permitirá satisfacer ciertos deseos, otros los
postergará o los reprimirá.
INTRODUCCIÓN A LA PSICOLOGÍA PROFUNDA

Esta pequeño resumen sobre la Introducción a la Psicología Profunda tiene como primigenia 3 preguntas muy puntuales: ¿Qué articular?, ¿Cómo articular? y ¿Desde
dónde articular? en la relación entre dos disciplinas particulares: el psicoanálisis y la psicopedagogía.
El objeto de estudio y trabajo del psicoanálisis es el inconsciente y el de la psicopedagogía el aprendizaje, eje de la formación de los psicopedagogos; pero si se
ahonda en la reflexión se puede encontrar otra más, que establece relaciones de tensión con lo anteriormente expuesto. Esta reflexión refiere a un planteo epistémico
(necesidad y comportamiento), en el que más allá de lo que se enseña, nos debemos de preguntar para qué se ensena lo que se enseña, es decir, la función que tiene
el enseñar psicoanálisis no puede ser pensada por fuera del contexto en el que vivimos.
Nuestra tarea como docentes no es un acto puramente funcional sino profundamente ideológico. Es así que el aprendizaje se encuentra en el medio de una polémica
que por un lado lo posiciona como actividad de consciencia y de la lógica racional, y por otro lado otras posturas lo interpretan como una actividad que convoca y se
desarrolla por un interjuego, no solo entre el mundo externo y la consciencia sino también por un interjuego entre esta y el inconsciente. Una concepción que subraya
la complejidad de los seres humanos. Es por esto que hay que desarrollar una psicología que respete esta concepción del psiquismo más allá de la consciencia.
Situación que no está exenta de intencionalidad. El aprendizaje como toda actividad humana gira alrededor de las intencionalidades propias de cada acto humano.

LA PSICOLOGÍA DE LOS PROCESOS DE LA CONSCIENCIA DESDE LA PSICOLOGÍA PROFUNDA

La labor de los psicopedagogos refiere a la articulación que se establece entre la mente y la realidad externa en pos de apropiarse de los contenidos que cada uno se
propone aprender, pero que no puede ser pensada por fuera de la relación entre la consciencia y el inconsciente. En esto radica la fecundidad del proyecto
FREUDIANO, en la ampliación de la idea de psiquismo, ya no como actividad de la consciencia sino como actividad esencialmente inconsciente. Esto sigue teniendo
vigencia actualmente en épocas de pretensión de empobrecer la riqueza de la vida humana en todas sus dimensiones: política, económica, afectiva, psíquica, creativa;
como corolario de un ser humano que vive en la superficie aunque esta psicología (de las profundidades) mantiene su valor crítico.
Freud tomaba en consideración el modo en que las condiciones de vida influían en las historias de vida. Es de aquí que toma un aspecto del llamado “primer Kant”
(CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA) más cercano al pensamiento idealista. Freud decía sobre el concepto de lo INCONSCIENTE EN PSICOANÁLISIS: “los procesos anímicos son
en sí inconscientes”, proponiendo a su vez, comparar su percepción por la consciencia con la percepción del mundo exterior por los órganos sensoriales. Introdujo
nuestra manera de concebir la percepción exterior. Así el psicoanálisis nos advierte que no hemos de sustituir el proceso psíquico inconsciente, que es el objeto de la
consciencia, por la percepción que ésta hace de él. Así como lo físico y tampoco lo psíquico, es necesariamente en la realidad según se nos aparece; es allí que se pone
un límite al conocimiento, y hay un doble juego en este planteo pues por un lado rescata la actividad del sujeto al señalarnos que no es un elemento pasivo sino
configurador de la percepción, y por otro lado marca la separación profunda y el fondo esencialmente incognoscible de la realidad.
La idea de la existencia de una mente inconsciente tiene una larga historia en el pensamiento; pero el planteo Freudiano se alinea con aquellos pensadores que
entienden que la mente inconsciente, no es un lugar de depósito de ideas “débiles” o “inmorales”. Este inconsciente es una verdadera fábrica donde se fusionan los
recuerdos de experiencias vividas y reprimidas con las fuerzas pulsionales provenientes del organismo, por medio de los mecanismos propios de la dinámica
inconsciente: la condensación y el desplazamiento. Por ello, Freud denomina a los sueños como actos fallidos, producciones del inconsciente.
La propuesta de un psiquismo que sea tan solo reactivo y pasivo ante los estímulos externos evoluciona desde el modelo del arco reflejo hacia el modelo del peine
(INTERPRETACIÓN DE SUEÑOS) y el modelo de red neuronal. Desde un modelo mecanicista como es el del arco reflejo (estímulo-respuesta) hacia un modelo más
complejo, el del deseo y el de la elaboración de las excitaciones. Se plantea de entrada que el aparato psíquico no solo recibe estímulos externos sino también
internos y que la vía de la descarga puede cumplirse o no. También se rescata la idea diferencial de que las inscripciones nunca se producen en forma aislada sino que
se producen enlazadas entre sí formando una asociación. Este hecho fundamental, sirve para pensar en una pedagogía que pretende trabajar como el modelo de
compartimientos estancos. Enriquece la idea de la memoria en su doble dimensión, como memoria preconsciente y como inconsciente. Señala también la tarea
configuradora de la percepción, externa e interna, por parte de la consciencia, aclarando como posible solo en los momentos de vigilia, y en situaciones dadas por el
mal estado de dormir o por estar en situaciones que desbordan la capacidad de elaboración de la mente consciente, es por ello que dicha función no se puede
mantener de manera organizada.
No debemos confundir la regresión provocada por el dormir o el recordar de la regresión provocada por la represión (el juego represión-regresión) alude a procesos
normales que puede sufrir alteraciones y a las cuales el profesional debe tener en cuenta a la hora de evaluar la situación del paciente. Esto expresa la necesidad de
establecer la diferencia entre la inhibición de la regresión y su asociación con el pensamiento y el acto motor de la represión como modelo del desarrollo psíquico.
Como fundamentación de estos dos aspectos de la vida anímica y que impactan en la consciencia, en la construcción de conocimiento y en la relación con la realidad,
es importante citar dos partes del texto Freudiano que aluden en primer lugar “al deseo como posibilidad de satisfacción del placer y en segundo lugar a la represión
como intento de elaboración del fallido”. De esto se deriva que la primer situación posee una acumulación de excitación, percibida como displacer y pone en actividad
al aparato a fin de producir de nuevo el resultado de satisfacción; en esta, el aminoramiento de la excitación es sentido como placer. A una corriente producida
dentro del aparato, que arranca con el displacer y apunta al placer, lo llamamos DESEO. Sólo un deseo es capaz de poner en movimiento al aparato, todo regulado por
las percepciones de placer y displacer.
El otro punto radica en la vivencia primaria de satisfacción, la vivencia de terror frente a algo exterior. Suponiendo que sobre el aparato primitivo actúa un estímulo
perceptivo fuente de excitación dolorosa, entonces sobrevendrán prolongadas y desordenadas exteriorizaciones motrices hasta que se sustraiga de la percepción.
El extrañamiento respecto del recuerdo, que no hace sino repetir el primitivo intento de huida frente a la percepción, es facilitado también por el hecho de que el
recuerdo, a diferencia de la percepción, no posee cualidad suficiente para excitar a la consciencia y atraer una investidura nueva. Este nos proporciona el modelo y el
primer ejemplo de la represión psíquica. Dos situaciones que se deben considerar en situaciones de aprendizaje pues no es un ente mecánico; la evaluación de la
situación es personal, sea que el proceso se produzca consciente o inconscientemente, y pone en cuestionamiento esa idea pedagógica con carácter paranoide de
poder controlar el aprendizaje sabiendo de entrada lo que “está bien” y lo que “está mal”.
Para reforzar la idea del inconsciente en la vida anímica Freud dice: “Lo inconsciente es el círculo más vasto, que incluye en sí al círculo más pequeño de lo consciente;
todo lo consciente tiene una etapa previa inconsciente, mientras que lo inconsciente puede persistir en esa etapa y no obstante reclamar para sí el valor íntegro de
una operación psíquica. Lo inconsciente es lo psíquico verdaderamente real”… “la realidad psíquica es una forma particular de existencia que no debe confundirse
con la realidad material”.
No progresamos si desconectamos o negamos la importancia de la vida anímica inconsciente, está presente configurando la marcha de nuestros aprendizajes.

El psicoanálisis es una respuesta a la psicología de la consciencia, fuertemente reactiva, que la mente solo reacciona ante estímulos externos y además de ser funcional
a las estructuras de poder.
¿Qué sería el sufrimiento psíquico sino la manifestación, la denuncia de este proyecto autoritario de reductores de cabeza, de encadenadores de cuerpos, de
anestesias de alma?.
Freud dice en NOTA SOBRE EL CONCEPTO DE LO INCONSCIENTE EN PSICOANÁLISIS: “Estábamos acostumbrados a pensar que todo pensamiento latente lo era a
consecuencia de su debilidad, y devenía consciente tan pronto cobraba fuerza. Hemos adquirido la convicción de que hay ciertos pensamientos latentes que no
penetran en la consciencia por intensos que sean” … “El distingo entre actividad preconsciente e inconsciente no es primario, sino que sólo se establece después
que ha entrado en juego la “defensa” … “los pensamientos oníricos latentes no se diferencian en nada de los productos de nuestra actividad anímica consciente
ordinaria. Merecen el nombre de pensamientos preconscientes”.
En Notas sobre la Pizarra Mágica, incursiona sobre las conexiones con el mundo externo, respondiendo al planteo de la psicología de la consciencia, señalando que el
aparato psíquico sale a explorar el mundo externo, por medio de esas especias de antenas que cargan libidinalmente los objetos que encuentra. Por lo tanto el
inconsciente es aquel que permite que los elementos reprimidos vuelvan a cobrar vida. Freud dice: “nuestro aparato de percepción consta de los estratos: una
protección antiestímulo externa, destinada a rebajar la magnitud de las excitaciones y bajo ella, la superficie receptora de estímulos, el sistema PCc. Sería como si el
inconsciente, por medio de este sistema extendiera al encuentro del mundo exterior unas antenas que retirara rápidamente después de que estas tomaron muestras
de sus excitaciones.
El planteo que el Principio de Realidad es una continuidad del Principio de Displacer-Placer, trabajado en Formulaciones sobre los dos Principios del Acaecer
Psíquico, podemos contemplar como miradas de la consciencia desde la psicología de las profundidades. No es una psicología adaptativa sino que plantea la
preservación de la vida humana. Freud señala que la denominación del principio es el Principio de Displacer-Placer lo que mueve a la búsqueda del placer (y su
continuidad en el Principio de Realidad) es el encuentro con situaciones generadoras de displacer y no es la búsqueda de placer como una entidad en sí misma”. La
sustitución del principio de placer por el principio de realidad no implica el destronamiento del primero, sino su aseguramiento. Se abandona un placer momentáneo,
pero inseguro en sus consecuencias, sólo para ganar por el nuevo camino un placer seguro. En este texto reasegura su idea de que no es la consciencia el verdadero y
real psiquismo al decir “Al aumentar la importancia de la realidad exterior cobró relieve también la de los órganos sensoriales dirigidos a ese mundo exterior y de la
consciencia acoplada a ellos, que además, de las cualidades de placer y displacer.
Se instituyó una función particular, al atención, que iría a explorar periódicamente el mundo exterior a fin de que sus datos ya fueran consabidos antes que se instalase
una necesidad interior inaplazable. Es probable que en simultáneo se introdujera un sistema de registro que depositaría los resultados de esta actividad periódica de la
consciencia (una parte de la que llamamos memoria)”
Surgen estas incógnitas: ¿Desde qué concepción de aprendizaje estamos desarrollando nuestra tarea de formación de las y los psicopedagogos? ¿Cuál es la
intencionalidad de una propuesta pedagógica que no contemple estas dimensiones probadamente fundamentadas?
La finalidad de estos conceptos es llegar a una psicología que pretenda ser más verdadera si se ocupa de aspectos “duros”, como las funciones de memoria,
atención, reproducción, como si pudieran ser pensadas por separado. Una psicología que crea que lo cognitivo sea lo único que alcanza no puede negar sus
aspiraciones y complicidades con planteos reduccionistas de la vida humana, y con la negación del sufrimiento humano. Esto puede derivar en diversas formas del
sufrimiento psíquico, aquellas que se pueden calificar como violentas como consecuencia de un estallido de una psiconeurosis; frustración que se evidencia por “el
no cumplimiento de uno de aquellos deseos de la infancia”. Esa frustración siempre es, una frustración externa.