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AFFIDAMENTO

En Italia, a lo largo de la práctica de la diferencia femenina,

especialmente a partir de la Librería delle Donne di Milano y las de la

comunidad filosófica Diótima, hacia fines de los años sesenta y durante las

décadas de los setenta y ochenta surgieron varias figuras distintivas.

“Figuras y no estructuras, porque hechas de retazos, no de una pieza”

(Cigarini, 1992). Affidamento es una de esas figuras, de difícil traducción

puesto que significa más que “confiar en” o “contar con”. María Milagros

Rivera Garretas traduce “custodia”.

Antes de la configuración del concepto de affidamento, muchas

mujeres ignoraban que entre ellas y el mundo había una estructura

mediadora, aún en el caso de haber visto y rechazado la mediación

masculina. El haber descubierto la necesidad y posibilidad de una mediación

femenina fue un paso importante en la política feminista. La primera y

natural mediadora debería ser de hecho la madre, cosa que en muchos

casos no ocurre, merced a la influencia paterna o a la preferencia de los

padres por el hijo varón.

Los escritos de la Librería de Mujeres de Milán sostienen: “El

affidamento femenino es la práctica social que rehabilita la madre en su

función simbólica hacia las mujeres” (Librería de Mujeres de Milán, 1991).

Pero al profundizar en esta figura se evidencia en primera instancia una

relación política privilegiada y vinculante entre dos mujeres, lo que no

implica sororidad, sino mujeres que se definen como semejantes, dispares y

diversas. “No consiste en un pacto de amor, ni tampoco de magisterio


jerárquico o de poder social: aunque puede darse entre una joven y una

vieja, la relación de affidamento ha sido practicada y pensada como una

relación entre adultas” (Rivera Garretas, 1994).

Una característica del affidamento que nos lleva a una nueva figura

perteneciente al feminismo de la diferencia es que, a la mujer con la que se

entra en relación de affidamento, se le reconoce autoridad femenina y se

deposita en ella la confianza.

Los largos debates acerca del affidamento en la Librería de las

Mujeres de Milán giraban en torno a la conflictividad de esta práctica: ¿se

puede presentar la relación de affidamento bajo la forma de conclusión

necesaria? Así encarada aparece el aspecto negativo que borra el precioso y

delicado componente de la preferencia y elección personal. La postura

inversa hace del affidamento una elección facultativa y esto contrasta con su

razón de ser, porque “el affidamento es la forma de la mediación sexuada

femenina en una sociedad que no prevé mediaciones sexuadas sino sólo las

masculinas, revestidas de validez universal” (Librería de Mujeres de Milán,

1991). Concluyen entonces las feministas italianas de la diferencia, que el

affidamento es necesario, y aclaran que así lo consideran porque a ellas las

sostienen argumentos que les han sido dictados por la fuerza de las cosas,

es decir, por la práctica.

Ejemplos históricos clásicos de este tipo de particular relación entre

mujeres son Virginia Woolf y Vita Sackville-West; Hilda Doolittle y Bryher en

el siglo XX, y, a lo largo de la historia, por ejemplo, Hildegarda de Bingen y


Ricarda von Stade hace nueve siglos y Catalina de Lancaster y Leonor

López de Córdoba en el siglo XV, por poner sólo algunos ejemplos.

Piera Oria

Bibliografía

Cigarini, L.(19992) Libertad femenina y norma. Introducción al Conversatorio

organizado por la Rev. DOUDA Nº 8, Barcelona; DIOTIMA A.(1990) ,Mettere al

mondo il mondo. La Tartaruga, edizioni, Milano. Irigaray,L.(1985) El cuerpo a

cuerpo con la madre. Ed. La Sal, Barcelona. Librería de Mujeres de Milán, No

creas tener derechos. Ed. Horas y Horas, 1991; Rivera Garretas, M.M.1994

Nombrar el mundo en femenino, Ed. Icaria, Barcelona