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Radu Mirela

Caso Melloni - asunto C-399/11

1.- Encabezamiento

 Tipo de recurso , qué órgano interpone el recurso ;recurso de amparo ante el Tribunal
Constitucional (TC) fundamentado en la vulneración indirecta del derecho a un proceso
con todas las garantías reconocido en el artículo 24.2 de la Constitución española

Intervienen como interesados; Gobierno español, Gobierno belga, Gobierno


alemán, Gobierno italiano, Gobierno neerlandés, Gobierno austriaco, Gobierno polaco,
Gobierno portugués ,Gobierno del Reino Unido, Consejo de la Unión Europea,
Comisión Europea

 Lengua del procedimiento: Español


 Tipo de formación del TJUE resuelve el recurso :El Tribunal de Justicia reunido en
Pleno, en Gran Sala (quince Jueces) ,formación encargada de resolver los asuntos
particularmente complejos e importantes.

2.- Breve alusión a los antecedentes de hecho.

Sr. Melloni se había fugado en 1996, en el marco de un proceso de extradición de España a


Italia. En consecuencia, el Tribunal de Ferrara, que conocía de un proceso contra él, dictó un
Decreto en 1997 declarando el estado de rebeldía del acusado, y acordó que las notificaciones
fueran efectuadas a los abogados de su confianza que había designado. Posteriormente, dicho
Tribunal de Ferrara dictó sentencia en el año 2000 condenando en rebeldía al Sr. Melloni como
autor de un delito de quiebra fraudulenta a la pena de diez años de prisión, habiendo
interviniendo en todas las instancias los letrados de su confianza, a quienes se había notificado la
apertura del juicio oral previo a la condena. Posteriormente, fue detenido en España en 2008,
incoándose y elevándose a la Audiencia Nacional el procedimiento de orden de detención y
entrega expedida por los tribunales italianos para el cumplimiento de la condena previamente

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descrita. El Sr. Melloni se opuso a la entrega aduciendo, por un lado, que en la fase de apelación
había designado a otro abogado, revocando el nombramiento de los anteriores, a pesar de lo cual
se les continuó dirigiendo a ellos las notificaciones y, por otro, que la ley procesal de Italia no
establece la posibilidad de recurrir las condenas dictadas en ausencia, por lo que la orden europea
de detención y entrega debería condicionarse a que Italia garantizase un recurso contra la
Sentencia. La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional acordó mediante
Auto de 2008 la entrega del recurrente a las autoridades italianas para el cumplimiento de la
condena pues no consideró acreditado que los abogados a los que había designado hubieran
dejado de representarle.

3-Determinación clara de lo que se pregunta al TJUE

Al admitir a trámite la demanda de amparo, El TC mediante Auto de junio de 2011 (ATC


86/2011) acordó suspender la tramitación y plantear al TJUE tres cuestiones prejudiciales:

La primera interrogante cuestionaba si el artículo 4bis, apartado 1º, de la Decisión Marco


2002/584/JAI (introducido por la reforma de 2009 de la DM), impedía a las autoridades
judiciales nacionales someter la ejecución de una orden europea de detención y entrega a la
condición de que la condena en cuestión pueda ser revisada para garantizar los derechos de
defensa del reclamado, en los casos recogidos en el mencionado artículo.

En segundo lugar, en el caso de que la primera pregunta fuera respondida afirmativamente,


planteaba el TC si dicho artículo 4 bis, apartado 1, es compatible con las exigencias del derecho
a la tutela judicial efectiva y a un proceso equitativo previsto en el artículo 47, así como los
derechos de la defensa garantizados en el artículo 48.2 de la Carta de los Derechos
Fundamentales de la Unión Europea (CDFUE).Por último, para el caso de que la segunda
cuestión se respondiera afirmativamente, cuestionaba también el TC si el artículo 53 de la Carta
permite a un Estado miembro condicionar la entrega de una persona condenada en ausencia a
que la condena pueda ser sometida a revisión en el Estado requirente, otorgando así a esos
derechos un mayor nivel de protección que el que se deriva del Derecho de la Unión Europea, a
fin de evitar una interpretación limitativa o lesiva de un derecho fundamental reconocido por la
Constitución de ese Estado miembro.

4-Determinación de la postura del TJUE

El TJUE, mediante la sentencia prejudicial de 26 de febrero de 2013, asunto Melloni (C-399/11),


respondió a las cuestiones planteadas. En la misma, el Tribunal se muestra favorable a la entrega
del sujeto basándose en que el artículo 4 bis efectivamente se opone a que, la autoridad judicial
destinataria someta la ejecución de una orden a la condición de que la condena pueda ser
revisada si se da alguna de las excepciones del artículo. En este caso, en opinión del TJUE

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concurren dos de las circunstancias, en concreto, las letras a) y b) del artículo, que estipulan que
la autoridad judicial de ejecución está obligada a proceder a la entrega de dicha persona.

Además, el Tribunal aporta un argumento más de fondo, si se quiere, para apoyar su decisión
recordando que el objetivo perseguido por la Decisión marco es el de “facilitar y acelerar la
cooperación judicial de cara a la consecución del objetivo atribuido a la Unión de llegar a ser un
espacio de libertad, seguridad y justicia basado en el grado de confianza elevado que debe existir
entre los Estados miembros”

En respuesta a la segunda pregunta, el TJUE, afirma la compatibilidad entre el artículo 4 bis de


la DM y los artículos 47 y 48 de la Carta añadiendo que, concretamente, “no se produce una
vulneración del derecho a un proceso equitativo, aun si el interesado no ha comparecido en el
juicio, cuando haya sido informado de la fecha y del lugar del juicio o haya sido defendido por
un letrado al que haya conferido mandato a ese efecto.

En último lugar, en lo concerniente a la tercera cuestión, el TJUE negó de plano la interpretación


planteada por el TC en virtud de la cual el artículo 53 de la Carta autoriza de forma general que
un Estado miembro aplique el estándar de protección de los derechos fundamentales garantizado
por su Constitución cuando sea más elevado que el derivado de la Carta, y oponerlo en su caso a
la aplicación de disposiciones del Derecho de la Unión, argumentando que menoscabaría el
principio de primacía del Derecho de la Unión

5.- Valoración personal de la postura del TJUE en la resolución del asunto.

En mi opinión,en los últimos años el TJ parece insistir sobre esta fundamentación de los
derechos en la Unión: la garantía de los derechos como principios generales de la Unión y la
aplicación uniforme del Derecho europeo, y no necesariamente a los ciudadanos.

En este asunto Melloni, en el que el TJ afirma que el nivel de garantía de los derechos
fundamentales de los Estados (según el artículo 53 de la Carta) no puede afectar “al nivel de
protección previsto por la Carta, según su interpretación por el Tribunal de Justicia, ni a la
primacía, la unidad y la efectividad del Derecho de la Unión”. Esta jurisprudencia ha dado como
resultado que el TJ vuelva a una argumentación sobre la garantía de los derechos propia de los
años setenta.

El TJ fundamenta la garantía de los derechos en la UE en la primacía y la eficacia del Derecho


europeo sobre el nacional. Apartándose de toda consideración de los derechos desde el prisma
del reconocimiento de la dignidad humana como fundamento objetivo del sistema jurídico.

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