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MANUAL DEL CIVISMO

Vivir es convivir, además de que está integrado en cada individuo de una sociedad. Donde somos una especie distinta en nuestra habilidad del arte, ya que podemos imaginarnos más allá de nuestra “propia imaginación”, porque buscamos preguntas y respuestas a nuestro mundo interior y exterior. Lo cual, nos hace diferente a las otras especies como los animales quienes intuitivamente tienen el deber de realizar mecanismo automáticos para poder sobrevivir, o para resolver conflictos y solucionarlos, pero solo eso se da por el motivo de q tiene ese chip en su sistema. Sin haberlo pensado o planificado, o tener una curiosidad por lo nuevo y extraordinario de nuestro mundo fantástico, donde la adrenalina es mayor en situaciones o razones “peligrosas”, pues el hombre experimenta cada segundo, cada minuto, cada día hasta que viva, poder resolver los misterios más inexplicables del mundo. Además, el ser humano implica ser más Pacífico sin lastimar o dañar a su propio ser como individuo o sociedad, por el mismo hecho de presentar la capacidad del razonamiento en simples palabras transformar el “puño” por un abrazo. Es decir, los ciudadanos “fuertes” no deben utilizar la fuerza contra ciudadanos “indefensos”, más bien deben mostrar compasión, Unión y cariño entre sí.

Tales normas no son precisamente un código de conducta establecido por decreto proclamado por un parlamento,
Tales normas no son precisamente un código de conducta establecido por decreto
proclamado por un parlamento, más bien se podría decir que forman una convivencia
pasiva y solidaria a la que daremos el nombre de civismo. La palabra civismo
proviene del latín cives, ciudadano y se refiere también a la ciudad, en la cual convive
gente de distintas variedades.
La noción de civismo posee dos acepciones:
1-
Conducta correcta y respetuosa entre propios y extraños
Esta conducta se refiere al respeto a los demás
 El motorista-. Que pasea con su moto en las calles y que este provoca
malestar a las personas que están descansando
2-
La cultura publica de convivencia
Una cultura por la cual se rige, o debería regirse una determinada sociedad,
según este término el civismo está formado por un conjunto de interacción
humana sin la cual la convivencia es difícil.
Por tanto, el civismo es un bien compartido o a compartir por una sociedad. El
civismo no es simplemente normas, modos de proceder, es decir no es solamente
procedimental. Sino también incluye un contenido moral (valores y morales), por eso
también decimos que el civismo es una cultura.

La ciudadanía y el civismo no tienen contradicciones, en la convivencia humana se produce tensiones para convencer de obedecer o desobedecer .Asimismo se producen reglas que no todos respetan. Para alcanzar nuestra condición de seres inteligentes y plenamente humanos, es necesario relacionarnos con nuestros semejantes, porque a través de esta convivencia es como aprendemos todo lo que sabemos. El aprendizaje durante la convivencia tiene dos dimensiones negativa y

positiva: una de ellas es negativa por que algunos de nuestros semejantes actúan como rivales produciendo martirio ,traición desesperación en la otra persona ;según

el filósofo Jean Paul Sastre “El infierno son los otros ”.Por otra parte en la dimensión
el filósofo Jean Paul Sastre “El infierno son los otros ”.Por otra parte en la dimensión
positiva es cuando las otras personas nos brindan su comprensión su
agradecimiento ellos son a los que denominamos amigos, queridos ,aliados .Los
seres humanos buscamos siempre en los demás nuestra felicidad, sociabilizamos en
nuestra convivencia en busca de esa felicidad que para algunos es reconocimiento
mientras para otros riqueza. Ejemplo: en el texto menciona que Robinson Crusoe
mientras estaba solo en una isla no hacía más que esperar que aparezca una nave
luego regreso a la civilización dejando su soledad a pesar de los inconvenientes. La
humanidad se ha desarrollado en la convivencia con otros (ciudad) el idioma q
hablamos, el país que pertenecemos, la economía en que vivimos, si tengo sabiduría,
si soy pobre etc. Todos los aspectos en la nos desarrollamos determinan y definen
nuestra vida y la sociedad a la que pertenecemos.
El hombre se forma de ideas de su propia vida, equilibra su interés y vive
intencionalmente. Es decir, se forja su propia vida y es resultado de su raciocinio y
voluntad. Nuestros atributos personales son recursos de igual modo que también lo
son las condiciones sociales de nuestra existencia, es decir son recursos para poder
enfrentarnos o convivir en una sociedad adecuadamente.
Tres razones que hace que la convivencia es difícil. 1) muchos deseamos recursos
desiguales, los mismos bienes y que son escasos. 2) una parte muy sustancial de la
humanidad siente la pasión por dominar a los demás. 3) los criterios egoístas
predominan sobre los altruistas.
1.
El conflicto surge en situaciones en la lucha de por bienes escasos, sobre
todo si es para sobrevivir, como sucede cuando escases de alimentos. Pero
este tipo de conflictos de extrema, exige un civismo heroico.
2.
La convivencia civilizada se hace difícil y por el cual se producen
enfrentamientos, malos ratos, explotaciones, toda clase de violencias
proviene de nuestra pasión de dominar a los demás. El civismo es sin lugar a
dudas un modo para poner coto a sus excesos. Hay quien daña o manda por
sadismo o pasión y quien lo hace por necesidad o deber o hasta por cariño.
3.
El egoísmo es una indignación necesaria que nos estimula a proteger nuestra
vida y mejorarlas. Grandes pensadores del liberalismo moderno siempre nos
han recordado que la competencia individualista entre personas guiadas por
el afán de promover su propio interés produce efectos agregados que son
buenos para la sociedad en su conjunto.

Un traficante de drogas o un fabricante de armas es un benefactor indirecto de la humanidad y transforman su vicioso egoísmo en virtuoso altruismo, aunque sus motivos privados sean malignos y sus vidas poco ejemplares. La compasión que podamos sentir por los demás se desvanece ante nuestros afanes egoístas. Habrá que suponer que la base ética de la convivencia es el precepto ´´no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti´´ .Este precepto o gran principio moral tiene una pertinencia inmediata: la vida cívica consiste en tratar a los demás con la amabilidad y delicadeza, y no solo con la buena educación, con la que querríamos que siempre nos trataran a nosotros.