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LA IMPORTANCIA DE LAS

PREGUNTAS EN EL PROCESO DE LA
COMUNICACIÓN Y LA RELACIÓN DE
AYUDA AL CLIENTE
El proceso de la comunicación en la orientación es mucho más que el
simple intercambio ordinario de información entre dos personas.
Implica un variado repertorio de técnicas, de las cuales una de las más
importantes es la de preguntar.

Las principales razones que nos mueven a hacer preguntas son las siguientes:

• Obtener información • Ver con claridad algunas cosas


• Satisfacer la curiosidad • Identificar y resaltar temas significativos
• Demostrar interés que nos preocupan
• Hacer que la conversación continúe • Revisar y confirmar respuestas dadas
• Facilitar el entendimiento con anterioridad
• Descubrir cómo piensan y se sienten • Elevar el grado de intimidad
otras personas • Entablar una conversación
• Hacer que otros se sientan bien.
En la situación de orientación, quien pregunta es, en términos
generales, el orientador, aunque los clientes también hacen
preguntas con frecuencia cuando piden que se les ayude a ver con
claridad sus problemas.

No obstante, los clientes a menudo esperan que el orientador les


haga preguntas, si no lo hacen se niegan algunas veces a continuar.
Es importante recordar que a mucha gente le cuesta trabajo hablar
si no se les induce por medio de preguntas. Esto en parte tiene algo
que ver con las experiencias escolares, cuando se espera que los
alumnos hablen sólo si el profesor se lo pide o exige. La
intervención del niño venía directamente impuesta por el profesor,
y este modelo infantil de respuesta se traslada a la vida adulta.
FACTORES QUE INTERVIENEN EN LA FORMA DE RESPONDER A LAS PREGUNTAS

PERSONA QUE HACE LA MOMENTO EN QUE SE


PREGUNTA HACE LA PREGUNTA

TONO DE VOZ, LENGUAJE


CORPORAL Y FORMA DE
ESTAR EN GENERAL DE QUIEN TIPO DE PREGUNTA QUE
PREGUNTAS
HACE LA PREGUNTA SE HACE

CONTEXTO EN QUE SE
HACE LA PREGUNTA
TIPOS DE PREGUNTAS

Saber hacer preguntas es una técnica que requiere práctica.


Los tipos de preguntas. que se pueden hacer, así como la
forma en que se hacen, son factores que influyen
enormemente en cualquier interacción, pero que son
especialmente importantes en el contexto orientador.
LOS TIPOS DE PREGUNTAS

Introductorias Abiertas Recordatorias

Anticipatorias Cerradas Críticas

¿Por qué?

Afectivas

Capciosas

Múltiples

Retóricas

De tanteo
Preguntas Introductorias
Son las preguntas que pueden emplearse para recibir a los clientes,
especialmente en la primera sesión. Dentro de este contexto, lo más apropiado
suele ser una breve pregunta, como medio de dar, reconocimiento a la presencia
del cliente y para establecer contacto. Ejemplo de preguntas para este propósito:

• ¿Le gustaría empezar contándome lo que está pensando en este momento?


• Estaremos las dos aquí hoy cincuenta minutos ¿Qué te gustaría que
hiciésemos en este tiempo?
• Dime, en qué puedo ayudarte.
• ¿Le gustaría hablarme del problema que mencionó cuando llamó para concertar la
cita?
• ¿Cómo te gustaría que empezáramos?
• ¿Hay algo en concreto que te gustaría que miráramos en primer lugar?
• ¿Podríamos mirar tal vez los problemas que te preocupan más ahora
mismo?

La expresión o pregunta de recibimiento inicial ha de ser lo bastante


"abierta" como para animar al cliente a hablar con libertad. A este
respecto habría que dejarle hablar, y darle muestras de que el
orientador está ahí para escucharle y ayudarle.
Preguntas anticipatorias

A pesar de que algunos clientes acuden a la orientación esperando que les


pregunten, hay otros que necesitan y desean hablar directamente de las
cuestiones y los problemas que les preocupan. A veces, gran parte de lo que los
clientes dicen al principio puede parecer intrascendente y repleto de detalles
innecesarios y sin importancia. Sin embargo, si miramos desde el punto de vista
del cliente vemos que esto tiene perfecto sentido puesto que, después de todo, el
orientador no es más que un extraño cuyo grado de fiabilidad, formalidad y
respeto no han podido aún determinar o confirmar.

Lo más importante que debemos tener presente acerca de la fase inicial


de la orientación, es que hay que permitir que los clientes vayan a su
propio ritmo, y que vayan desvelando información paulatinamente si lo
desean. Además de esto, el orientador debe evitar hacer preguntas,
porque eso tiende a alimentar una dependencia, pudiendo incluso
conducir la sesión en una dirección que tenga más interés para él que
para su cliente.
Preguntas cerradas

Este tipo de pregunta suele requerir un simple "sí" o "no" por respuesta o una muy
concreta. Las preguntas cerradas ofrecen un limitado alcance y libertad a la hora de
elegir las respuestas, con la desventaja de que ni logran, ni lo pretenden, en la
comunicación reflexionada o elaborada. Por consiguiente, en orientación Las
preguntas de final cerrado habrían de evitarse, dado que uno de los objetivos
fundamentales es el de hacer que los clientes sean capaces de explorar temas de
interés con reflexión, meditación y profundidad.

Preguntar es una de las técnicas más difíciles de dominar para los inexpertos. Existe
la tendencia, al principio de la formación al menos, de hacer demasiadas preguntas
sobre cualquier cosa y de expresarlas de un modo más cerrado que abierto. En el
visionado de las prácticas de vídeo de los futuros orientadores esta debilidad se
pone siempre de manifiesto, y los alumnos se sorprenden frecuentemente cuando
se oyen a sí mismos.

Al igual que muchos otros alumnos, temía que el silencio hiciera su aparición, e
hizo todo lo que estaba en su mano para asegurarse de que esto no pasara.
Pero los clientes a menudo necesitan y quieren estar en silencio durante la
entrevista porque esto les da la oportunidad de organizar sus pensamientos,
considerar ciertas cuestiones más detenidamente o simplemente experimentar
un emoción intensa en presencia de alguien que es empático y comprensivo.
Preguntas abiertas

Las preguntas de final abierto (preguntas abiertas), como en los ejemplos que
acabamos de dar, pueden permitir a los clientes ampliar y ver con claridad
importantes cuestiones que les preocupan y tal vez necesiten algo de reflexión.
Cuando esto ocurre, el orientador ha de escuchar atentamente y situarse dentro
del marco de referencia del cliente. En otras palabras, las técnicas de
interrogación y de escucha son inseparables en orientación. Cuando el
orientador escucha de verdad al cliente, la tentación de preguntar mucho y mal
disminuye.

Algunos ejemplos de preguntas abiertas:


• ¿En qué se diferencia esto de la rutina de antes?
• ¿Podrías decirme algo más al respecto?
• ¿Qué significado tiene esa situación para ti?
• ¿Podrías decirme qué cosas despertaban en tí ese sentimiento?
• ¿Cómo te sientes ante ello?
• ¿Qué otras cosas podrías mirar?
• ¿Hay algo que valiera la pena detenerse a pensar?
• ¿Cómo te sientes ahora que ya no vives en tu casa?
• ¿De qué modo ha cambiado la situación desde entonces?
• ¿Qué sentiste cuando la volviste a ver?
Preguntas Por qué

Las preguntas que comienzan con un por qué son problemáticas en el contexto
orientador porque con frecuencia son difíciles, cuando no imposibles, de
contestar. Asimismo, a veces suenan a acusación y acaban poniendo a la
defensiva a los clientes. Un ejemplo de pregunta por qué se dio al principio de
este capítulo, cuando el orientador preguntaba a la cliente por qué estaba
deprimida. Además de ponerla a la defensiva, este tipo de pregunta podría tener
también el efecto de hacer que se sintiera mal por no saber qué responder.
Esto, a su vez, podría hacer que la cliente se volviera al orientador para pedirle
su conocimiento "experto" sobre el tema.
NO RECOMENDABLE

Cliente: ¡Oué deprimida me siento desde ayer! Sencillamente no me lo puedo


quitar de encima.
Orientador: Por qué te sientes deprimida?

RECOMENDABLE

Cliente: ¡Oué deprimida me siento desde ayer! Sencillamente no me lo puedo


quitar de encima.
Orientador: Dices que te llevas sintiendo así desde ayer; ¿me podrías
hablar más de cómo empezó todo?
Preguntas afectivas

Las preguntas que invitan a los clientes a comentar sus sentimientos reciben a
veces el nombre de preguntas afectivas. Son especialmente útiles porque
facilitan la identificación y expresión de los sentimientos y estimulan la reflexión y
el pensamiento. A los clientes que acuden a orientación les resulta difícil con
frecuencia identificar y reconocer intensos sentimientos en particular. A menudo
esto viene asociado con el hecho de que han perdido el contacto con sus propios
sentimientos o porque creen que reconocerlos es un signo de debilidad.
Marian: La cosa llegó al colmo cuando lan. mi hijo menor, tuvo que ser ingresado en el
hospital. Nos tomó a todos de sorpresa porque él no había estado enfermo nunca antes,
pero de repente pareció que iban a tener que operarle, y entonces todo mi mundo se
derrumbó. Por aquella época tenía a Laura en casa, y me desesperaba intentando resolver
quién se encargaría de cuidar de ella mientras yo estuviera en el hospital con lan. Ella se
encontraba realmente mal y no quería estar con nadie más. Mi marido está fuera de casa,
con lo que tengo que hacer todo yo sola. No tengo ninguna familia aquí, entiendes. Hace
sólo dos meses que nos mudamos aquí y casi no conozco a ninguno de mis vecinos.

Orientador: ¿ Entonces tal vez aquellos días fueron para tí verdaderamente angustiosos y
terribles?

Marian: Sí, lo fueron. En ese momento resistía como podía, pero sí...(pausa) fue horrible.

Orientador: ¿Sin nadie más a tu lado que te apoyara o echara una mano?

Marian: Así es. Antes, ni siquiera se me hubiera ocurrido pedirle a Helen, una de mis
vecinas, que me ayudara. Sería como admitir que yo sola no era capaz, y de todas
maneras apenas la conocía.

Orientador: Pero ahora has descubierto que está bien que pidas ayuda cuando la necesites,
especialmente cuando las cosas se ponen difíciles.

Marian: Sí. La próxima vez no dudaré en hacerla.


Preguntas capciosas
Las preguntas capciosas presionan a la persona a la cual son dirigidas para que
esté de acuerdo con quien las formula, y si esto llega a ocurrir en el contexto de
orientación, el orientador está imponiendo sus opiniones, valores y creencias al
cliente. Esto va contra todo el espíritu ético de la relación de orientación, elevando
al orientador a la categoría de una autoridad o experto que dice a los clientes lo
que han de hacer o cómo han de sentirse. Por esta razón las preguntas capciosas
deben ser evitadas en orientación. Algunos ejemplos:
• ¿No es una buena idea?
• ¿Se siente tu esposa mal por tu conducta?
• ¿Ese es un buen plan de acción, no crees?
• ¿Seguro que te sientes más feliz como son las cosas ahora?
• La profesora sabrá lo que hace ¿verdad?

La persona que ha de contestar a estas preguntas podría sentirse obligada a


estar de acuerdo con lo que se dice en ellas, pero con frecuencia las preguntas
capciosas son mucho más sutiles y la respuesta sólo se indica de una manera
muy vaga. Hay veces en que se utilizan palabras de significado emocional para
destacar la respuesta que se pretende, en cuyo caso la pregunta no solamente
es capciosa sino que también va señalada.
Preguntas múltiples
Se llaman preguntas múltiples aquellas que son planteadas por el orientador
en un mismo momento. Son torpes e inadecuadas, y con mucha frecuencia
sólo sirven para confundir a los clientes, especialmente a aquellos cuyo
proceso de pensamiento se ha visto perturbado por aspectos de tipo
emocional. A la gente mayor, en concreto, podría resultarle complicado seguir
el hilo a una pregunta múltiple. Es muy común que sólo se responda una parte
de la pregunta, la última por lo general: Las preguntas múltiples suenan a
interrogatorio y tienden a poner a los clientes a la defensiva. De vez en cuando
piden que se les repita la pregunta, pero lo mas normal es que simplemente
den una respuesta poco comprometida.

Orientador : ¿Cuándo decidiste irte? ¿Dónde fuiste? ¿Estaba lejos?


Cliente : Pues mira, no, no mucho.
Preguntas retóricas

En muy escasas ocasiones les resulta útil a los orientadores utilizar preguntas
retóricas en una situación de orientación. Esto se debe a que tales preguntas
resultan ser por lo general una expresión de las propias opiniones del orientador,
y si se hacen con demasiada libertad pueden ejercer presión sobre el cliente para
que acepte los puntos de vista contenidos en ellas.
Los clientes también hacen frecuentemente preguntas retóricas, a veces como
medio indirecto de solicitar un consejo u opinión. Cuando las preguntas retóricas
son formuladas en este sentido, una buena respuesta del orientador sería invitar
al cliente a que profundizara en el significado de lo que en ese momento preciso
esta diciendo.

Estas preguntas no requieren ninguna respuesta son designadas con


el nombre de preguntas retóricas. Veamos unos ejemplos:
• ¿Quién desearía tener una vida de familia feliz?
• ¿De qué sirve trabajar si no puedes disfrutar de tu dinero?
• ¿Qué vale una vida sin diversión?
Preguntas de tanteo

Muchas veces los clientes describen sus problemas de forma tan superficial que, si de
verdad quieren llegar al fondo del asunto, necesitan explicarse con más detalles. Tantear
al cliente y echarle un cable les habilita para mirar más allá de la evidencia de lo que lo que
han dicho, y para considerar las múltiples dimensiones e implicaciones que llevan consigo.

Gérard Egan (1990) señala que las preguntas indicativas y de tanteo pueden revestir la
forma de comunicación verbal y extra verbal. Que hasta una señal con la cabeza del
orientador o una expresión de interés pueden dar al cliente el suficiente aliento para
proseguir.
Ayudar demasiado, sin embargo, ya sea de manera verbal o extra verbal, puede ejercer
una presión indebida en los clientes. Ejemplo :

Cliente: No fue el trabajo, en realidad; me gustaba mucho. Fue la


presión que sentía ...(larga pausa)
Orientador : (haciendo señales de aliento con la cabeza): ¿Las presiones?
Cliente: Era una combinación de las presiones en el trabajo y el
accidente de circulación, las dos cosas juntas fue demasiado.
Y sin embargo ...
Orientador: ¿Y sin embargo?
Cliente: He sufrido presiones casi tan malas y he sobrevivido a ellas.
Esta vez era distinto y estoy tratando de averiguar a qué se
debió.
LAS TÉCNICAS DE ORIENTACIÓN PSICOLOGICA
SEGÚN MARGARET HOUGH, CUANDO LO ÚNICO QUE SE PRETENDE ES OBTENER INFORMACIÓN, SE
DAN ESCASAS OPORTUNIDADES DE ESTABLECER UN VÍNCULO AFECTIVO ENTRE DOS PERSONAS. A
DIFERENCIA DE LA INTERACCIÓN QUE SÓLO BUSCA INFORMACIÓN, EXISTE OTRA FORMA MÁS
EMPÁTICA, DIRIGIDA ESPECIALMENTE A ESTABLECER UN VÍNCULO AFECTIVO ENTRE EL ASESOR Y
SU CLIENTE, PARA LOGRAR ESTE VÍNCULO DEBEMOS CONSIDERAR LAS SIGUIENTES TÉCNICAS:

 Reflejar.
 Reformular.
 Resumir.
 Animar a las personas para que hablen.
 Poner el foco de atención en los sentimientos de los clientes.
 Trasmitir empatía.
 Transmitir respeto.
 Transmitir actitudes de sinceridad y de apertura con los clientes.
 Autorrealización

En la interacción con el cliente, el orientador debe utilizar técnicas


interpersonales para generar la reactivación del contenido y significado de las
palabras del cliente. Al responder de este modo, el orientador demuestra que
acepta la visión que tiene el cliente de su propia situación.
LAS TECNICAS DEL REFLEJO INCLUYEN:

DESTACAR Y RECONOCER LOS


SENTIMIENTOS EXPRESADOS

REPETIRLOS
Y REFORMULARLOS

RESUMIR EL CONTENIDO
DE LO QUE SE HA DICHO
EL REFLEJO

EL REFLEJO PONDRÁ DE MANIFIESTO CLARAMENTE LO QUE EL CLIENTE TRATA DE HACER VER


SOBRE SU SITUACIÓN, SUS PROBLEMAS Y SUS REACCIONES EMOCIONALES A ÉSTAS. CUANDO
EL CLIENTE SIENTE QUE SU PUNTO DE VISTA ESTÁ SIENDO PERCIBIDO CORRECTAMENTE POR
EL ASESOR, SE SENTIRÁ VALORADO Y COMPRENDIDO, Y LO QUE ES MÁS IMPORTANTE,
TENDRÁ EL ÁNIMO NECESARIO PARA EXPLORAR CON MAYOR PROFUNDIDAD TODAS LAS
CUESTIONES RELACIONADAS CON SU SITUACIÓN.

EL REFLEJO INDICA QUE EL ORIENTADOR ESTÁ ATENDIENDO VERDADERAMENTE AL


CLIENTE Y QUE ESTÁ ESCUCHANDO ACTIVAMENTE NO SÓLO LAS PALABRAS, SINO
TAMBIÉN LOS SIGNIFICADOS QUE EN ELLAS SUBYACEN. EL USO DE LA ESCUCHA
ACTIVA HACE QUE LOS CLIENTES SEAN MÁS CONSCIENTES DE SUS EXPERIENCIAS,
PENSAMIENTOS Y SENTIMIENTOS, DÁNDOLES FUERZA PARA SER MÁS VALIENTES A
LA HORA DE EXPLORARLOS Y VALORARLOS.
LA REFORMULACIÓN
La reformulación (paráfrasis) hace referencia al proceso de expresar en
otras palabras el contenido de lo que el cliente ha dicho.

En orientación se destaca la importancia tanto del contenido como de los


sentimientos. La misión del orientador es reflejar todo ello al cliente en un
modo que le transmita empatía y comprensión.

La repetición literal de las palabras claves puede servir al inicio de una


relación de ayuda o con la finalidad para hacer hablar a los clientes cuando se
requiera examinar con más detalle una determinada cuestión importante.

EL USO INADECUADO Y REPETITIVO DE LA TÉCNICA DEL REFLEJO Y LA REFORMULACIÓN POR


PARTE DEL ORIENTADOR PUEDE CONVERTIR EL DIÁLOGO COMO MONÓTONO, CANSADO Y
ABURRIDO, ADEMÁS DE CARECER DE SENTIDO Y DE UTILIDAD.
RESUMIR

Resumir es una técnica de relación interpersonal empleada para


repasar temas que ya habían explicado con anterioridad para
destacar los puntos más importantes.
Se puede resumir también para conectar las sesiones de orientación
entre sí. A este respecto, es particularmente eficaz cuando se hace al
final de una sesión y al principio de la siguiente.

Cuando el orientador resume, el cliente tiene la oportunidad de añadir detalles que pudo
haber pasado por alto o cuya importancia subestimó. Este proceso contribuye a asegurar
que tanto el cliente como el orientador están "juntos" a lo largo de las sesiones.

Resumir es una competencia que también beneficia a los orientadores


porque les ayuda a monitorizar sus capacidades de escucha y de
comprensión.
REQUISITOS PARA RESUMIR CORRECTAMENTE

COMPRENDER LO SELECCIONAR
QUE SE HA DICHO CORRECTAMENTE
LOS TEMAS Y
CUESTIONES CLAVES

EXPRESAR VERBALMENTE
LAS CUESTIONES Y LOS
TEMAS CLAVES DE FORMA
CLARA Y BREVE
MARCOS INTERNO Y EXTERNO DE REFERENCIA

Cuando los orientadores responden a los clientes usando las técnicas


de reflejo, reformulación y resumen, han de hacerlo, si quieren ser
eficaces, partiendo de lo que Rogers describe como el marco interno de
referencia del cliente (Rogers 1991).Este término designa la
experiencia individual que tiene el cliente de sí mismo, de su mundo y
de sus circunstancias.

Comprender la visión interna que tiene el cliente de las cosas requiere un


esfuerzo especial por parte del orientador, además de disciplina, escucha activa,
y la voluntad de dejar a un lado sus ideas previas.
LA EMPATÍA

La empatía apunta a la comprensión de la visión única e individual


que tiene el cliente de las cosas. Dicho de otra manera: la empatía es
lo que hace posible que los orientadores logren imaginar y apreciar
el marco interno de referencia del cliente.

La empatía es un proceso bidireccional, y los clientes necesitan saber


que existe en la relación de orientación. La habilidad para utilizar
una serie de técnicas orientadoras correctamente es un requisito
previo fundamental para aquel orientador que desee crear empatía y
transmitírsela a sus clientes.

No es necesario ni recomendable que un orientador experimente en


realidad las emociones que está experimentando un cliente, pero sí es
necesario captarlas, valorarlas y comprenderlas.
La simpatía es lo opuesto de la empatía porque brota casi invariablemente de
un marco externo de referencia. Es decir, que una persona puede estar
expresando simpatía sin comprender verdaderamente lo que la otra está
experimentando.

La simpatía puede proceder de una visión superficial o externa del sufrimiento


de otra persona, pero no pretende llegar a una verdadera captación de la
auténtica naturaleza o cualidad de ese sufrimiento. Cuando enfocamos la
experiencia de otra persona desde un marco externo de referencia, tendemos a
catalogarla y a imponer nuestra propia visión de las cosas. Esta tendencia a
conformar la experiencia de los demás según nuestra manera de pensar es
limitada y distorsionada, con la desventaja añadida de que produce una visión
unidimensional de la experiencia real en sí.
TRANSMITIR AFECTO

Es mucho más fácil para los clientes, y para cualquiera, hablar de temas
delicados, personales e íntimos cuando la persona con la que hablamos nos está
demostrando claramente una actitud de afecto y aceptación. La aceptación
implica la no emisión de juicios por parte de los orientadores. Ya nos hemos
referido a este importante atributo en capítulos anteriores, especialmente en
relación con el desarrollo personal del orientador y su autoconciencia.
AUTENTICIDAD

La autenticidad es una cualidad que los orientadores deben poseer si


quieren ser eficientes en su trabajo con clientes. Otras palabras para
describir esta cualidad serían honradez, coherencia, sinceridad.
Cuando los orientadores son honrados y abiertos en su comunicación con
los clientes, se crea un clima de confianza, y este clima estimula a los
clientes a ser más honrados y abiertos a su vez. Es posible, por tanto, que el
orientador se convierta en modelo, y por medio de esta relación modélica el
cliente aumente su capacidad de emprender el a menudo doloroso proceso
de descubrirse interiormente.
AUTORREALIZACIÓN

La autorrealización es un concepto crucial en el enfoque centrado en el cliente.


Según Rogers, las personas poseemos un deseo y una tendencia innatas a crecer,
a desarrollamos y a avanzar hacia una total integración y plenitud (Rogers,
1991). Este deseo de alcanzar el máximo potencial no se consigue sin dificultades
para el individuo.

El movimiento hacia el crecimiento y la plenitud exige esfuerzo, coraje y a


menudo una gran dosis de sufrimiento. No obstante, el impulso a avanzar y
mejorar está presente en todo el mundo, y aun cuando dé la sensación de no
existir, como puede suceder en múltiples circunstancias, ese potencial sigue ahí y
puede ser reactivado si prevalecen las condiciones adecuadas.

La gente trabaja en su autorrealización de diversas maneras: buscándola en la


educación, en las relaciones o a través de la religión y de experiencias
espirituales. En ocasiones se necesita ayuda orientadora para proseguir en la
búsqueda de sentido o cuando en la vida se ha producido una sacudida
emocional o una serie de hechos traumáticos.
Características del orientador para garantizar el proceso de ayuda

• Autoestima. Interesarse por los demás.


• Competencia en técnicas de orientación. . . ,
• Comprensión de la teoría y del proceso de la orientación,
• Comprenderse a sí mismo.
• Respetar la diversidad cultural, así como la propia cultura.
• Aceptar a las personas procedentes de otros grupos raciales y religiosos. .
• Respetar a las personas con inclinaciones sexuales diferentes.
• Capacidad de cuidar de sí mismo.
• Creatividad y apertura de mente.
• Sentido del humor.
• Amar la vida.
• Capacidad de entablar y de mantener relaciones.
• Capacidad para experimentar y comunicar empatía. .
• Capacidad de enfrentarse a los propios problemas y de pedir ayuda.
• Capacidad de aprender de los propios errores y de cambia! si fuera necesario.
• Considerar en un término medio la propia importancia en relación con los demás.
• Tener intereses culturales y artísticos variados.
• Definir los límites afectivos con los clientes.
• No juzgar a los demás.
• Tener muy claras las metas y aspiraciones personales.
• Saber que se poseen unos valores personales que los demás no han de tener forzosamente.
• Capacidad para ser honrado y auténtico consigo mismo y con los demás.
PANORAMA DE UN MODELO ORGÁNICO O DE DESARROLLO DE
AYUDA Y RELACIÓN INTERPERSONAL (Según G. Egan).

Fase de pre-ayuda o precomunicación: Atender


Meta del orientador: prestar atención. Atender al otro, tanto física y
psicológicamente, darse completamente a "estar con" el otro; trabajar con el
otro.

Etapa I Respondiendo / Auto-exploración


Meta del orientador: responder. Responder al cliente y a lo que él tiene
que decir, con respeto y empatía; establecer armonía y una relación de
trabajo efectiva y de colaboración con el cliente; facilitar la autoexploración
del cliente.
Meta del cliente, exploración de sí mismo. Explorar sus experiencias,
conducta y sentimientos relevantes en la problemática de su vida; explorar
las ,formas en las cuales él está viviendo inefectivamente.
Etapa II: Entendimiento integrativo/Auto-entendimiento dinámico
Meta del orientador: entendimiento integrante. El orientador empieza a
reunir los datos producidos por el cliente en la fase de auto-exploración. Él ve
y ayuda al otro a identificar temas o patrones de conducta. Ayuda al otro a ver
un "panorama mayor". Enseña al cliente la destreza de llevar él mismo este
proceso integrativo.
Meta del cliente: auto-entendimiento dinámico. Desarrollar el auto
entendimiento que ve la necesidad de cambio, de acción; aprender del
orientador la destreza de poner por sí mismo toda la información en un
panorama mayor; identificar recursos, especialmente recursos no utilizados.

Etapa III: Facilitando la acción / Actuando


Meta del orientador: facilitar la acción. Colaborar con el cliente en
preparar programas específicos de acción. Ayudar al cliente a actuar con su
nueva comprensión de sí mismo; explorar con el cliente una amplia variedad
de medios para envolverse en un cambio constructivo de conducta, dando
apoyo y dirección a los programas de acción.
Meta del cliente: Actuar. Vivir más efectivamente; aprender las destrezas
necesarias para vivir más efectivamente y manejar las dimensiones socio
emocionales de la vida; cambiar patrones autodestructivos y destructivos en
el vivir con otros; desarrollar nuevos recursos.
El soporte emocional que precisa la persona que sufre nunca
podrá, por tanto, ser supuesto, sino que deberá ser explorado.
Por ello, la primera condición para hacer orientación es
preguntar con los siguientes fines:

a) Explorar en lugar de basarse en suposiciones, identificando


síntomas y preocupaciones del modo más específico posible.
Una frase clave es: ¿qué es lo que más le preocupa?

b) Personalizar, en lugar de llevar a cabo inferencias acerca de


lo que le pasa a la mayoría.

c) Profundizar en el perfil biográfico del paciente y de su


familia.
El counselling comienza con una valoración consistente en identificar las siguientes
variables:
a) Necesidades de información: qué información posee la persona respecto a su
situación, qué quiere saber.
b) Necesidades emocionales: cuáles son sus principales preocupaciones, ayudarle a
definirIas y priorizarIas.
c) Estrategias de afrontamiento que utiliza: búsqueda activa, pasividad, indefensión,
negación ...
d) Recursos que posee: estrategias y modos con los que ha afrontado situaciones
difíciles con anterioridad.
e) Redes de apoyo personal de que dispone: soporte familiar y social.
f) Percepción del control que posee sobre la situación.
g) Problemática que puede presentar en base a criterios psicopatológicos específicos.
h) Posibles acontecimientos críticos en su historia personal: evaluar el nivel de
adversidad acumulado.

Con esta valoración deberíamos poder determinar el grado de vulnerabilidad


psicológica de la persona, establecer la naturaleza y el grado de severidad de
sus preocupaciones y necesidades emocionales, y conocer qué áreas debemos
atender prioritariamente.
MECANISMOS DE DEFENSA

El término “mecanismo de defensa” designa las estrategias que utilizan las personas para
protegerse de una angustia excesiva
´

BROMEAR
RACIONALIZAR
Es importante observar el uso
CAMBIAR DE TEMA frecuente de los mecanismos de
NEGAR

DISTORSIONAR
defensa por parte de los clientes,
QUEDARSE EN SILENCIO especialmente cuando se les
NO RESPONDER
pregunta algo.
LLEGAR TARDE O IRSE ANTES DE

LA HORA, etc.

Todos utilizamos en algún momento un “mecanismos de defensa”, pero las


personas que se sienten en conflicto, afligidas o afectadas, tienden a
utilizarlos por necesidad.