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#VidaCristiana

A la medida DIOS o un Dios a mi


Base Bíblica
medida.
…hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del pleno conocimiento del Hijo
de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la
plenitud de Cristo.
Propósito (Efe 4:13)

Buscar siempre el perfeccionamiento en la vida cristiana, buscando agradar a Dios en toda


nuestra manera de vivir, teniendo como fin la vida eterna.

La palabra de Dios da fe de lo ordenado que es nuestro Dios. Desde


los orígenes de la creación, el creador estableció límites en ella:
“Hizo Dios los dos grandes astros: el astro mayor para regir el día, y el
menor para regir la noche. También hizo las estrellas. Dios puso en el
firmamento astros que alumbraran la tierra: los hizo para regir el día y
la noche, para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que esto era
bueno.” (Gén 1:16-18)
Puso medidas en el mar: “Podrás llegar hasta aquí, pero no más allá.
Hasta aquí llegarán tus orgullosas olas.” (Job 38:11)
Cuando Noé construyó el arca, se le dio medidas exactas:
“Hazte un arca de madera de gofer, con aposentos en ella, y
recúbrela con brea por dentro y por fuera. Hazla de esta manera: su
longitud será de ciento treinta y cinco metros, su anchura será de
veintidós y medio metros, y su altura de trece y medio metros.
Hazle una ventana, y termínala a medio metro de altura desde la
parte de arriba. Pon en su costado la puerta del arca, y hazle un
piso inferior, y un segundo y un tercer piso.” (Gén 6:14-16)
Igualmente para ofrecer sacrificio agradable a Dios, él mismo
especificaba: ¿Cómo debía ser ese cordero? ¿Qué se quemaba?
¿Qué se podía comer. Qué se desechaba?
Encontramos cómo Dios daba medidas morales y legales:
»No sean injustos en el juicio, ni hagan trampa al medir terrenos, o al
pesar o medir algo. Usen balanzas, pesas y medidas justas. Yo
#VidaCristiana A la medida DIOS o un Dios a mi medida.

Cuando estuvo acá en la tierra como hombre, igual siguió siendo un Dios
de orden y medidas, las dejó en su palabra, veamos el N.T
Pero recuerden esto: El que poco siembra, poco cosecha; y el que
mucho siembra, mucho cosecha. (2Co 9:6)
Y así como queréis que los hombres os hagan, haced con ellos de
la misma manera. (Luc 6:31)
Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el
hombre íntegro. (Sal 18:25) Metro: “Si usted mide con misericordia,
misericordia le tendrán cuando fuere su turno.
No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis
condenados; perdonad, y seréis perdonados. (Luc 6:37)
Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando
darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que
medís, os volverán a medir. (Luc 6:38)

TODO ESTO REFLEJA LOS PARÁMETROS CON LOS CUALES DIOS


NOS GUÍA EN LOS DIVERSOS ASPECTOS DE LA VIDA:
Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová
de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante
tu Dios.(Miq 6:8)
Esperando que el hombre pueda reconocerle en todos sus caminos.
Pero desde el principio encontramos según la historia Bíblica cómo
algunos hombres mostraron renuencia y escasa disposición en
obedecer a los designios de Dios, al punto de volverse algo normal
pasar por alto la voluntad de Dios.
Pocas personas encontramos con la suficiente madurez para
reconocer sus falencias, sus errores, sus equivocaciones, dispuestos
a rectificar sus pecados; al contrario, para todo hay una justificación o
excusa que no se ajusta a lo que Dios espera como respuesta
nuestra.
“Es solo una simple equivocación” “No hay nadie perfecto” “No soy el
primero ni tampoco el último” “No hay nadie perfecto”
#VidaCristiana A la medida DIOS o un Dios a mi medida.
ES MUY PELIGROSO, PUES POR LO REGULAR LAS MEDIDAS QUE DICTAMOS PARA NOSOTROS
BUSCAMOS QUE NOS FAVOREZCAN.

Cuando el hombre decide desconocer las instrucciones de su Creador,


ha decidido colocar sus propias reglas, y por lo general los estándares
con los que nos medimos, no son más grandes que nosotros. No nos
medidos por lo que indica la palabra, sino por las fallas de los demás.
No queremos compararnos con quienes llevan vidas victoriosas y han
alcanzado una medida superior de consagración, en conocimiento, en
servicio, en tener una vida digna de imitar, sino que para no sentirnos
mal, nos medimos con quienes están en una medida igual o menor
que la nuestra, y esa es una estrategia del enemigo para que nos
sintamos cómodos como estamos y no sintamos la necesidad de
crecer y cambiar. NUESTRO ENEMIGO NO GUSTA DEL
CRECIMIENTO DEL CRISTIANO, LE INTERESA QUE NOS
QUEDEMOS CORTOS CON DIOS.
“Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le
advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de
lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos,
háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado.”
(Rom 12:3)
Cuando alguien mira siempre hacia abajo, tiene un panorama muy
corto e inexacto de la vida. Siempre verá lo malo, lo incorrecto, lo que
no sirve, lo que no edifica, se le da mucho realce a los que pecan, los
que caen, los que fallan y esto es lo que ayuda a nuestro
conformismo.
Cuando se aconseja a alguien: “Yo por lo menos no he hecho lo que
hizo o hace fulano o perano”, bien dice el dicho popular: “Mal de
muchos consuelo de tontos”. «Dos hombres fueron al templo a orar.
Uno era fariseo, y el otro era un despreciado cobrador de impuestos. El
fariseo, de pie, apartado de los demás, hizo la siguiente oración:* “Te
agradezco Dios, que no soy un pecador como todos los demás. Pues no
engaño, no peco y no cometo adulterio. ¡Para nada soy como ese cobrador
de impuestos! Ayuno dos veces a la semana y te doy el diezmo de mis
ingresos”. »Pero el cobrador de impuestos se quedó a la distancia y ni
siquiera se atrevía a levantar la mirada al cielo mientras oraba. En cambio,
golpeó su pecho en señal de dolor mientras decía: “Oh, Dios, ten
compasión de mí, porque soy un pecador”. Les digo que fue este pecador
#VidaCristiana A la medida DIOS o un Dios a mi medida.
Es triste, pero a veces ponemos el metro al revés… y nos parece que
estamos haciéndole un favor a Dios siendo fieles, pero el favor no es
para él sino para nosotros, pues la fidelidad a Dios nos libra de
muchos quebrantos.
Pensamos que si venimos al culto le estamos haciendo un favor a
Dios, que si apoyamos el evangelismo le estamos haciendo un
favor a Dios, que si colaboramos en el algo en su obra, Dios debe
estarnos muy agradecido. NO SOMOS NOSOTROS LOS QUE LE
DAMOS A DIOS, ES DIOS EL QUE NOS DA A NOSOTROS.
SI ALGO DAMOS A DIOS EN SALUD, EN FUERZAS Y DINERO
ES PORQUE ÉL NOS DIOS Y DE LO RECIBIDO DE SU MANO
LE DAMOS.
JESÚS le dijo a la mujer de Samaria, quien pensaba que le estaba
haciendo un favor por darle un poco de agua: - ¡Si supieras quien
es el que te pide. Tú le pedirías!
NO ES MOMENTO DE MEDIRNOS CON NADIE QUE NO SEA
CRISTO Y MENOS CON AQUELLOS QUE VEMOS CORRIENDO
MAL LA VIDA CRISTIANA.
NO SE MIDA CON SU PAREJA, CON SU MAMÁ, CON SUS
HIJOS, NO CON LOS CRISTIANOS BONSAI QUE TIENEN AÑOS
Y NO SE VEN CRECER.
¿QUIERE MEDIRSE? HÁGALO CON CRISTO Y VERÁ COMO
SIEMPRE SIENTE LA IMPERATIVA NECESIDAD DE SER
MEJOR
¡Cómo voy a osar igualarme o compararme con esos que se
hacen su propia propaganda! Al medirse con la medida que ellos
mismos fabrican y compararse con ellos mismos, demuestran que
son necios. (2Co 10:12)
No podemos pretender que se Dios quien se acomode a nuestros
gustos o preferencias; hemos de conocer nuestro lugar: Él es el
creador y nosotros su creación. Sujetémonos a Dios, tenemos una
palabra que nos guía, nos enseña, nos alumbra; NO HAY
EXCUSA. 2 Tit 3:16 – 17 Apo 11:1