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Texto Masorético Septuaginta

Sl 1-8 Sl 1-8

Sl 9-10 Sl 9 (acróstico)

Sl 114-115 Sl 113
 Comunidades campesinas:

 Celebraciones litúrgicas acompañadas de


canciones.

 Participación
de los levitas
(asumen función litúrgica en el templo)
Colectan canciones.

 Intelectuales
orgánicos perfeccionan los
poemas campesinos. Nuevas Composiciones.
 Pre- exilio = salmos individuales para el uso
litúrgico; y posteriormente: pequeñas
colecciones “atribuidas” a David.

 Exilio: reagrupación de las colecciones


davídicas del pre-exilio: Sl 3-41 y 51-72.

 Pos-exilio = organización final = Sl 1y 2 =


puerta de entrada al salterio.

 Los 5 libros del salterio:


Sl 3-41; 42-72; 73-89;
90-106; 150.
 Versiones menos divulgadas:

 David-persona = sanguinaria, injusta, parcial,


violenta, bandida, adúltera, pecadora.

 Prevalece: un hombre de talento musical;


compositor, poeta y cantor.

 Organizador litúrgico.
 “Ungido”.
 “Escogido”

Promoción de algunas tradiciones.


 Salmos de David: Sl 3-41 y 51-72

 Salmos de los hijos de coré: Sl 42-49; 84-


88

 Salmos de Asaf: Sl 50; 73-83

 Grupos particulares: Sl 89-150

 Destaque (Salmos de subida): Sl 120-134


 “Salmo” palabra hebrea = mizmor. Plural =
tehillim “cánticos de alabanza”. Raíz = zmr
“cantar”.

 Salmos = esparcidos por toda la Biblia (AT y NT).

 Asuntos del lenguaje de los-as salmistas.

 Características y complejidad de la poesía


hebrea.

 Problemas = fecha de composición.


 Herman Gunkel = clasifica el material
literario. Tiene en cuenta el Sitz im Leben
= contexto vital = culto.

 Motiva:investigar paralelos del cercano


oriente antiguo.

 Un método en crisis = sus limitaciones.

 Nuevasalternativas: producción de
contenido y sociedad.
Alabanza:
“Los cielos cuentan la gloria de Dios,
y la obra de sus manos anuncia el
firmamento” (Sl 19,2).

Oración: lamento-súplica del individuo

“Mi voz hacia Dios: yo clamo,


mi voz hacia Dios: él me escucha”
(Sl 77,2).
Oración: lamentos-súplicas de la comunidad

“Dios nos tenga piedad y nos bendiga,


su rostro haga brillar sobre nosotros” (Sl 67,2).

Oración: acción de gracias

“Anunciaré tu nombre a mis hermanos,


en medio de la asamblea te alabaré” (Sl 22,23).
Salmos reales:
“Oh Dios, da al rey tu juicio,
al hijo de rey tu justicia” (Sl 72,1).

Cánticos de Sión:
“De altura en altura marchan y Dios se les
muestra en Sión” (Sl 84,8).
Salmos didácticos:
“Si Yavé no construye la casa, en vano se
afanan los constructores” (Sl 127,1).

Salmos litúrgicos:
“Yavé, quién morará en tu tienda,
quién habitará en tu santo monte” (Sl 15,1).
Salmos históricos:

“Cuando Israel salió de Egipto,


la casa de Jacob de un pueblo bárbaro…”
(Sl 114,1-2).

“A orillas de los ríos de Babilonia estábamos


sentados y llorando acordándonos de Sión”
(Sl 137,1).
 Centro político, económico y religioso;

 al lado del palacio del rey;

 “una casa para Yavé” = una casa de exploración


mediante el sacrificio;

 los-as pobres cambian el sentido político;

 santuario = refugio

 Institución jurídica
 una alternativa a los “portones de las
ciudades”;

 la persona perseguida pasaba la noche en el


templo hasta esperar el veredicto mediante el
sacerdote;

 el papel de la comunidad de los-as pobres =


ante-sala-patio;

 teología isaiana: oración, acogida, instrucción;

 sacrificios de justicia.
Yavé (es) mi pastor
no careceré.
por prados de fresca hierba me apacienta.
hacia las aguas de reposo me conduce,
y restaura mi garganta;

me guía por senderos de justicia,


en honor de su nombre.
Aunque pase por valle tenebroso
no temeré mal.
Porque tú (estás) conmigo, tu vara y
tu cayado, ellos me consuelan.

Preparas ante mí una mesa


frente a mis agresores;
unges con óleo mi cabeza.
Rebosante está mi copa.

Sí, bondad y solidaridad me perseguirán


todos los días de mi vida, y viviré en la
casa de Yavé por días sin fin.
Yahvéh, señor nuestro, que admirable es tu
nombre por toda la tierra.

El que exalta majestad sobre los cielos.

Por boca de los niños, los que aún maman,


dispones poder frente a tus adversarios,
para acabar con enemigos y vengadores.

Al ver el cielo, obra de tus dedos, la luna y las


estrellas, que fijaste, quién el ser humano para
que de él te acuerdes y el hijo de Adán para que
de él cuides.
Apenas inferior a un dios lo hiciste,
coronándolo de gloria y de esplendor.
Le hiciste señor de las obras de tus manos, todo fue
puesto por ti bajos sus pies:
ovejas y bueyes, todos juntos, y aún las bestias del
campo, las aves del cielo, los peces del mar, que
atraviesan las sendas de las aguas.

Yahvéh, señor nuestro,


que admirable es tu nombre por toda la tierra
Guárdame, oh Dios, en ti está mi refugio.

Dices (tú = mujer):


“Tú eres mi señor, mi bien, nada hay fuera de ti”.
Hacia los santos de la tierra está mi anhelo:
en ellos Él glorifica su total voluntad de salvar.

Sus ídolos abundan, tras ellos van corriendo.


No me gusta ofrecer sus sacrificios de sangre,
ni tomar sus nombres en mis labios.

Yahvéh, la parte de mi herencia y de mi copa,


tú mi suerte aseguras;
la cuerda me asigna un recinto de delicias.
Mi heredad es preciosa para mí.
Bendigo a Yahvé que me aconseja:
aún de noche mis riñones instruye.

Pongo a Yahvé ante mí sin cesar;


porque Él está a mi diestra, no vacilo.

Por eso se me alegra el corazón,


mi alma retoza,
Y hasta mi carne en seguro descansa;
pues tú no abandonas mi alma al seol,
ni dejarás a tu piadoso ver la fosa.

Me enseñas el camino de la vida.


!Plenitud de gozo en tu presencia!
A tu derecha, delicias para siempre.
No está inflado, Yahvé, mi corazón,
ni mis ojos subidos.
No he tomado un camino de grandezas
ni de prodigios que me superan.

Mantengo mi alma en paz y silencio


como niño (desmamado)
sobre su madre (en las espaldas),
como el niño desmamado sobre mí (está) mi
alma.

Espera, Israel, en Yahvé


desde ahora y para siempre.
Yahvé: tú me has escudriñado y conocido.

Tú conoces mi sentarme y mi levantarme;


desde lejos comprendes mis pensamientos.
Tú escudriñas mi senda y mi descanso,
y conoces bien todos mis caminos.

Aun antes de que haya palabra en mi boca,


he aquí, oh Señor, tú ya la sabes toda.
Por detrás y por delante me has cercado,
y tu mano pusiste sobre mí.
Tal conocimiento es demasiado maravilloso para
mí;
es muy elevado, no lo puedo alcanzar.
¿Adónde me iré de tu Espíritu,
o adónde huiré de tu presencia?

Si subo a los cielos, he aquí, allí estás tú;


si en el Seol preparo mi lecho, allí estás tú.
Si tomo las alas del alba,
y si habito en lo más remoto del mar,
aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.

Si digo: Ciertamente las tinieblas me envolverán,


y la luz en torno mío será noche;
ni aun las tinieblas son oscuras para ti,
y la noche brilla como el día.
Las tinieblas y la luz son iguales para ti.
Porque tú formaste mis entrañas;
me hiciste en el seno de mi madre.
Te alabaré, porque asombrosa
y maravillosamente he sido hecho;
maravillosas son tus obras,
y mi alma lo sabe muy bien.
No estaba oculto de ti mi cuerpo,
cuando en secreto fui formado,
y entretejido en las profundidades de la tierra.
Tus ojos vieron mi embrión,
y en tu libro se escribieron todos los días que me fueron
dados, cuando no existía ni uno solo de ellos.

¡Cuán preciosos también son para mí, oh Dios, tus


pensamientos!
¡Cuán inmensa es la suma de ellos!
Si los contara, serían más que la arena;
al despertar aún estoy contigo.
¡Oh Dios, si tú hicieras morir al injusto!
Por tanto, apártense de mí,
hombres sanguinarios.
Porque hablan contra ti perversamente,
y tus enemigos toman tu nombre en vano.

¿No odio a los que te aborrecen, Señor?


¿Y no me repugnan los que se levantan contra ti? Los
aborrezco con el más profundo odio;
se han convertido en mis enemigos.

Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón;


pruébame y conoce mis inquietudes.
Y ve si hay en mí camino malo, y guíame en el
Camino eterno.
¡Feliz el ser humano
que no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los impíos,

sino que se complace en la ley del Señor


y la medita de día y de noche!

Él es como un árbol
plantado al borde de las aguas,
que produce fruto a su debido tiempo,
y cuyas hojas nunca se marchitan:
todo lo que haga le saldrá bien.

No sucede así con los malvados:


ellos son como paja que se lleva el viento.
Por eso, no triunfarán los malvados en el juicio,
ni los pecadores en la asamblea de los justos;
porque el Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malvados termina mal.
Señor, ¿quién se hospedará en tu Casa?,
¿quién habitará en tu santa Montaña?
El que procede rectamente
y practica la justicia;
el que dice la verdad de corazón
y no calumnia con su lengua.
El que no hace mal a su prójimo
ni agravia a su vecino,
el que no estima a quien Dios reprueba
y honra a los que temen al Señor.
El que no se retracta de lo que juró,
aunque salga perjudicado;
el que no presta su dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que procede así, nunca vacilará.
¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad,
por tu gran compasión, borra mis faltas!

¡Lávame totalmente de mi culpa


y purifícame de mi pecado!
Porque yo reconozco mis faltas
y mi pecado está siempre ante mí.
Contra ti, contra ti sólo pequé
e hice lo que es malo a tus ojos.

Por eso, será justa tu sentencia


y tu juicio será irreprochable;
yo soy culpable desde que nací;
pecador me concibió mi madre.
Tú amas la sinceridad del corazón
y me enseñas la sabiduría en mi interior.
Purifícame con el hisopo y quedaré limpio;
lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
Anúnciame el gozo y la alegría:
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta tu vista de mis pecados
y borra todas mis culpas.
Crea en mí, Dios mío, un corazón puro,
y renueva la firmeza de mi espíritu.
No me arrojes lejos de tu presencia
ni retires de mí tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación,
que tu espíritu generoso me sostenga:
yo enseñaré tu camino a los impíos
y los pecadores volverán a ti.
¡Líbrame de la muerte, Dios, salvador mío,
y mi lengua anunciará tu justicia!
Abre mis labios, Señor,
y mi boca proclamará tu alabanza.
Los sacrificios no te satisfacen;
si ofrezco un holocausto, no lo aceptas:
mi sacrificio es un espíritu contrito,
tú no desprecias el corazón contrito y humillado.
Título: Cuando el edomita Doeg vino a avisar a Saúl,
diciéndole: "David ha entrado en casa de
Ajimélec".

¿Por qué te jactas de tu malicia,


hombre prepotente y sin piedad?

Estás todo el día tramando maldades,


tu lengua es como navaja afilada,
y no haces más que engañar.

Prefieres el mal al bien,


la mentira a la verdad.
Amas las palabras hirientes,
¡lengua mentirosa!
Por eso Dios te derribará,
te destruirá para siempre,
te arrojará de tu carpa,
te arrancará de la tierra de los vivientes.

Al ver esto, los justos sentirán temor


y se reirán de él, diciendo:
"Este es el hombre
que no puso su refugio en Dios,
sino que confió en sus muchas riquezas
y se envalentonó por su maldad".
Yo, en cambio, como un olivo frondoso
en la Casa de Dios,
he puesto para siempre mi confianza
en la misericordia del Señor.

Te daré gracias eternamente


por lo que has hecho,
y proclamaré la bondad de tu Nombre
delante de tus fieles.
¡Aleluya!
Alaben a Dios en su Santuario,

alábenlo en su poderoso firmamento;

Alábenlo por sus grandes proezas,

alábenlo por su inmensa grandeza.

Alábenlo con toques de trompeta,

alábenlo con el arpa y la cítara;

alábenlo con tambores y danzas,

alábenlo con laudes y flautas.

Alábenlo con platillos sonoros,

alábenlo con platillos vibrantes.

¡Que todos los seres vivientes


alaben al Señor!!Aleluya!