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LO QUE NO

PODREMOS
HACER EN EL
Ro. 10. 8.15

CIELO
I. PROCESO DE LA SALVACIÓN (8-
10)
1. Oír (…cerca de ti está. v8a)

2. Predicación (…que predicamos. v8b)

a) Confesión (…si confesares con tu boca. v9a, 10b)

b) Fe (…creyeres en tu corazón. v9b, 10a)

 NOTA: Imputación: Es poner a la cuenta de otro lo que le


pertenece a uno (Flm. 17,18)
 Hay 3 imputaciones en relación al hombre y Cristo:

1. De Adán a la raza humana (Rom. 5.12)


2. De los pecados de los pecados a Cristo (Is. 53.6)
3. De la justicia de Cristo al creyente (2 Co. 5.21)
II. IMPARCIALIDAD DE LA
SALVACIÓN (11-13)
1. Porque la Escritura lo dice (11-12)
Is. 28.16; Jer. 17.7; Hch. 15.8-9; Ro. 3.22; Gal. 3.28;
Hch.10.36; Rom. 3.29
2. Porque todos pueden acceder a ella (13)
 Joel 2.32 “Y todo aquel que invocare el nombre de
Jehová será salvo.”
 Hch. 2.21 “Y todo aquel que invocare el nombre del
Señor, será salvo.”
 Hch 9.13,14 “Ananías respondió: Señor, he oído de
muchos acerca de este hombre, cuántos males ha
hecho a tus santos en Jerusalén; y aun aquí tiene
autoridad de los principales sacerdotes para
prender a todos los que invocan tu nombre.”
III. RESPONSABILIDAD DE
ANUNCIAR LA SALVACIÓN (14-15)
“Evangelizar es como un limosnero diciendole a
otro limosnero donde conseguir pan”
D. T. Niles (1908-70)
1. Debe haber enviadores
 Jesús envió a los setenta (Lc. 10.1)

 Jesús envió a los doce (Mt. 10.5; Jn. 20.21)

 Jesús envió a Pablo (Hch. 9.15,16)

 Jehová envió a Jonás (Jonas 1.2; 3.2)

 Jehová envió a Jeremías (Jer. 1.7)

 Jehová envió a Isaías (Is. 6.9)


2. Debe haber mensajeros
 Ya en los casos anteriores se ve (Lc. 10.2)

3. Debe haber oyentes

4. Debe haber fe
 Como consecuencia de la obra del Espíritu
Santo (Jn. 16. 7-11)
5. Debe haber acción
 Esto es la profesión de fe siendo Dios
quien hace la obra completa (Fil. 2.13)

¡CUAN HERMOSOS SON LOS PIES DE LOS QUE


ANUNCIAN LA PAZ, DE LOS QUE ANUNCIAN
LAS BUENAS NUEVAS!
CONCLUSIÓN

“Solo cuando los creyentes obedezcan las


órdenes de evangelizar serán verdaderamente
imitadores del corazón de Dios para el mundo”
(Jesse Johnson)

Que el Señor nos ayude a darnos cuenta de la


gran tarea que tenemos por hacer, de nuestra
gran responsabilidad de predicarle a todas las
personas que nos sean posible hacerlo, sin
distinción, sin acepción de personas, predicando
a Cristo y a este crucificado. ¡Despierta Iglesia y
comienza a anunciar las buenas nuevas de Cristo!