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Lección 2

Verso Clave

Números 12:6
“Y Él les dijo: Oíd ahora
mis palabras. Cuando
haya entre vosotros
profeta de Jehová, le
apareceré en visión, en
sueños hablaré con él”
“Desde el principio
la iglesia de Dios
ha tenido el don
de profecía en su
medio como una
voz viva para
aconsejar,
amonestar e
instruir”.
Elena.G. de White, Carta 230, 1980. Citado
en Mensajes Selectos, tomo 3)
Enoc: “Mirad, el Señor viene con millares
y millares de sus ángeles” (Judas 14, 15)
Lamec: “Este niño nos dará descanso en
nuestra tarea y penosos trabajos,
en esta tierra que maldijo el Señor”
(Génesis 5:29)

Noé: “He decidido acabar con toda la


gente, pues por causa de ella la
Tierra está llena de violencia. Así
que voy a destruir a la gente junto
con la Tierra” (Génesis 6:13)
Abraham: Es la primera persona
llamada profeta (Génesis 20:7)
Fue llamado amigo de Dios
(2ª Crónicas 20:7; Isaías 41:8; Santiago 2:23)

Se le revelaron
acontecimientos futuros
(Génesis 15: 13)

José: Además de recibir sueños directos


de Dios, recibió el don de
interpretar sueños. Fue profeta
ante Faraón interpretando su
sueño (Génesis 37:5-10; 41:1-36)
María: Fue una profetisa dotada especialmente con el don de la
música. “Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un
pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos
de ella con panderos y danzas” (Éxodo 15:20)
Moisés: “Y nunca más se levantó profeta en Israel
como Moisés, a quien haya conocido el
Señor cara a cara” (Deuteronomio 34:10). Moisés fue
el mayor profeta del antiguo pacto y una
referencia para todos los profetas que le
siguieron. “Profeta de en medio de ti, de tus
hermanos, como yo, te levantará el Señor tu
Dios, a él oiréis”
(Deuteronomio 18:15)

Balaam: Inicialmente fue profeta de Dios, pero renegó


de Él. Su profecía sobre la “Estrella de Jacob”
guió a los magos de oriente hacia Jesús
(Números 22:8; 24:17)
Débora: Gran profetisa, fue llamada madre en Israel. “En aquel
tiempo gobernaba a Israel una profetisa llamada
Débora, que era esposa de Lapidot” (Jueces 4:4)

Samuel: “Además, el Señor siguió manifestándose en Siló; allí se


revelaba a Samuel y le comunicada su palabra”
(1ª Samuel 3:21)
Saúl: “Y Saúl se despojó de sus vestidos, y
profetizó igualmente delante de Samuel,
y estuvo desnudo todo aquel día y toda
aquella noche. De aquí se dijo: ¿también
Saúl entre los profetas?” (1ª Samuel 19:23-24).
Aunque no se le puede considerar un
profeta, al menos en dos ocasiones
recibió el don de profecía (1ª Samuel 10:10-13)
David: “El dulce cantor de Israel” (2ª Samuel 23:1, 2)
fue inspirado por Dios para componer
gran cantidad de los Salmos, entre los
cuales hayamos varias profecías
mesiánicas (Hechos 2:30)
Salomón:Dios le inspiró para escribir tres libros
llenos de sabiduría: Proverbios,
Eclesiastés y El Cantar de los Cantares.
Gad: Profeta personal de David, le acompañó desde
que era perseguido por Saúl. Se le considera
co-escritor de los libros de Samuel (1ª Samuel 22:5)

Natán: Amigo personal de David. Fue


consejero tanto de David como de
Salomón y ayudó a organizar la
música en el templo (2ª Samuel 12:1-14;
1ª Reyes 1:22; 2ª Crónicas 29:25)

Ahías: Profetizó la división del reino en


tiempo de Jeroboam (1ª Reyes 11:29) y
posteriormente fue consultado por
él (1ª Reyes 14:2)
Jehú: Profetizó durante los reinados de Baasá y
Josafat (de Judá) (1ª Reyes 16:1-4; 2ª Crónicas 19:2; 20:34)

Elías: Profetizó durante los reinados de Acab, Ocozías y Joram


(de Judá). Provocó una gran reforma espiritual en el reino
de Israel y reconstruyó las escuelas de los profetas
creadas por Samuel.
Micaías: Profetizó durante el reinado de Acab. Pagó
con la cárcel su ministerio profético (1ª Reyes
22)

Eliseo: Profetizó sobre durante los reinados de Joram, Jehú,


Joacaz y Joás. Era rico (1ª Reyes 19:19). Un profeta muy
consagrado que pidió doble porción del espíritu de Elías.
Tuvo una gran influencia política y sus milagros superaron
a los de Elías mismo.
Jonás: Profetizó durante el reinado de los
reyes Joás y Jeroboam II. Fue un
profeta de éxito.
Amós: Profetizó durante el reinado de
Jeroboam II. Era pastor y cosechador
de la fruta de los sicómoros silvestres.
Originario de Judá, fue llamado a
profetizar en el reino de Israel.
Oseas: Profetizó durante el reinado de 6 reyes,
desde Jeroboam II hasta la deportación
del reino. Fue una persona culta.
Obed: Profetizó durante el reinado de Peka.
Consiguió que el rey devolviese a los
cautivos de Judá que había capturado
(2ª Crónicas 28:9)
Semaías e Iddo: Profetizaron durante los reinados de Salomón,
Roboam y Abías. Iddo es llamado tanto vidente
como profeta. Fueron cronistas del Reino
(2ª Crónicas 9:29; 12:15; 13:22)

Isaías: Profetizó durante los reinados de


Uzías, Jotam, Acaz, Ezequías y
Manasés. Estaba emparentado con la
familia real y se casó con una profetisa.
Aceptó su ministerio profético con las
palabras: “Heme aquí, envíame a mí”
(Isaías 6:8)

Miqueas: Profetizó durante los Nahúm: Profetizó


reinados de Jotam, Acaz y durante el
Ezequías. Descendía de una reinado de
humilde familia campesina. Amón.
Habacuc, Sofonías y Joel: Profetizaron durante el reinado de Josías.
Sofonías era de familia real.
Jeremías: Profetizó durante los reinados de
Josías, Joacaz, Joacim, Joaquín y
Sedequías. Era sacerdote. Fue
llamado al ministerio profético muy
joven, dedicando más de 40 años a
este ministerio. Acusado de traidor
fue encarcelado y arrojado a una
cisterna. Aunque a veces quiso
dejar de profetizar, sentía en su
corazón “como un fuego ardiendo”
que le llevaba a seguir profetizando
(Jeremías 20:9)

Hulda: Profetisa durante el reinado de Josías. Fue


consultada por orden directa del rey sobre el libro
de la Ley que se había hallado en el templo
(2ª Reyes, 22:14-20; 2ª Crónicas 34:22-28)

Adbías: Profetizó durante el reinado de Sedequías.


Ezequiel: Era sacerdote. Criado en Jerusalén
fue deportado a Babilonia en tiempos
de Joaquim, donde permaneció el
resto de su vida. Inició su ministerio
profético a los 30 años, cuando tenía
que haber iniciado su ministerio
sacerdotal. Su esposa murió el día
que Nabucodonosor tomó Jerusalén,
pero Dios le prohibió hacer luto por
ella.
Daniel: De sangre real, fue deportado en
su juventud, fue una luz en
Babilonia y Medo-Persia donde
ejerció varios cargos políticos.
Influyó en Ciro para que
ordenase el regreso del
cautiverio.
Hageo y Zacarías: Animaron al pueblo a reconstruir el templo
en tiempos de Zorobabel.
Malaquías: Seguramente profetizó en el intervalo de los dos
mandatos de Nehemías, mientras éste estaba con
Artajerjes. Es el último profeta del Antiguo
Testamento.
“Aunque ninguno de los demás profetas tuvo una misión más elevada y
una obra mayor que la de Juan, sin embargo no se le permitió ver el
resultado de su trabajo. No tuvo el privilegio de acompañar a Cristo
y ser testigo del divino poder que actuaba con la Luz mayor al sanar
a los enfermos, al devolver la vista a los ciegos y el oír a los sordos.
Tampoco tuvo la oportunidad de ver la gloria del Padre que brillaba
en la persona y las palabras de su Hijo, ni de ver el despliegue de
sabiduría y poder divinos en las inmensurables riquezas del
conocimiento de Cristo.

Aquellos que tuvieron el privilegio de caminar con Cristo mientras


estuvo entre los hombres; que pudieron escuchar sus enseñanzas
mientras predicaba en el templo, en las calles, o a las multitudes
junto al mar; que se sentaron con él a la mesa de los invitados y que
lo vieron sanar, consolar o reprobar como lo requerían las
circunstancias, todos ellos fueron más exaltados que Juan el
Bautista” Elena G. de White, Review and Herald, 8 de abril, 1873
El don profético continuó en el Nuevo Testamento con los siguientes profetas:
Zacarías (Lucas 1:67) y su hijo Juan el Bautista (Juan 1 6-7)
Simeón y Ana. Profetas ancianos que tuvieron el privilegio de ver al niño
Jesús el día de su presentación (Lucas 2:25-38)
Agabo. Predijo un gran hambre en tiempos de Claudio (Hechos 11:27-28)
Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se
había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. Profetas y maestros de
Antioquía (Hechos 13:1)
Las siete hijas de Felipe (Hechos 21:8-9)
Juan. Apóstol y profeta, es el último profeta canónico (Apocalipsis 1:1)
Todos estos profetas eran
hombres comunes como
nosotros, con sus defectos
y virtudes.
Ellos anhelaban servir a
Dios y estar en íntima
comunión con Él.
Recibieron mensajes y
estuvieron dispuestos a
comunicarlos al pueblo.
Aunque esto les supusiera
la cárcel o la muerte, no
dejaban “caer a tierra
ninguna de sus palabras”
(1ª Samuel 3:19)
“Después de esto,
derramaré mi
Espíritu sobre todo
ser humano.
Vuestros hijos y
vuestras hijas
profetizarán,
tendrán sueños los
ancianos y visiones
los jóvenes”
(Joel 2:28 NVI)
Hebreos 4:7
Transferencia de la Verdad

T ¿Qué cambios necesito hacer en mi


vida?
¡Tomemos la decisión!

PRINCIPIO APLICACION PROBLEMA DECISIÓN


Necesito 1. Distribuyen- A veces Desde hoy
colaborar do literatura estoy de- apartaré tiempo
con la evangelística masiado especial para
finalización 2. Uniéndome a ocupado compartir las
de la obra un programa con otras buenas nuevas
de Dios. evangelístico cosas. con los demás.
de mi iglesia.