Sei sulla pagina 1di 5

Mauricio, 35 años. Casado, 2 hijos.

El 19 de septiembre del año 2017 Mauricio se encontraba laborando en su oficina como de costumbre, realizando el
papeleo para el cierre de mes; cuando comienza a sentir que el suelo se mueve. Rápidamente se da cuenta que está
temblando, y decide salir de su edificio con cuidado. Una vez fuera, en medio del terror y asombro, puede observar
cómo algunos edificios cercanos colapsaron. Esto le recuerda a su familia, ¡sus hijos y su esposa! ¿estarán bien?.
Rápidamente toma el teléfono para asegurarse que todos están a salvo, pero no obtiene respuesta. Dentro del pánico,
sabe que debe tranquilizarse y pensar en alguna manera de contactarse con su esposa.

Mauricio y su esposa se casaron hace 10 años y tienen 2 hijos maravillosos, Mario de 6 y José de 8 años. Ambos
estudian en el mismo colegio ubicado a unos 45 minutos del trabajo de Mauricio y Luisa (su esposa) es ama de casa, se
consideran como una familia amorosa y muy unida. Viven en un residencial en un suburbio de clase media, cerca de sus
padres con quienes conviven regularmente.

Mauricio sabe que por la hora en la que ocurrió el terremoto, Luisa debería estar recogiendo a los niños de la escuela.
Se acerca a sus compañeros preguntando si tuvieron éxito contactando a sus familias pero pronto se entera que las
líneas están saturadas. Decide entonces, tomar un taxi en dirección a la escuela de sus hijos. El trayecto que
normalmente es de 45 minutos se alarga pues el caos ocasionado por los escombros es impresionante.

Pronto llega a la escuela y para su desgracia, puede ver cómo el edificio principal de la escuela colapsó. Aterrado
intenta buscar a sus hijos entre la multitud sin éxito. Después de unos minutos encuentra a su esposa y al pequeño José
de 8 años; aliviado abraza a su familia y al ver el rostro de su esposa sabe que algo no está bien. “Mario, murió” dice
Luisa. Mauricio siente desvanecerse al escuchar la noticia, desesperado busca explicaciones, llora, grita de dolor. El no
cree ser capaz de superar la pérdida de su hijo.
Imagina que tú eres Mauricio y estás pasando por este difícil momento. ¿Qué factores de protección te ayudarían a ser
resiliente? Identifícalos mediante expresiones resilientes:

Yo tengo

Yo puedo

Yo soy

Yo estoy
Karen, 17 años, soltera.

Karen nació dentro de una familia de bajos recursos de ideas machistas. A Karen se le permitió asistir solamente a
primaria y secundaria pues las mujeres de su pueblo deben dedicarse al hogar y a cuidar de los hombres de la casa.
La mamá de Karen le recuerda constantemente cuál es su rol dentro de la sociedad como mujer asignándole tareas del
hogar y apresurándola a que encuentre marido pues ya es demasiado vieja para pensar en tener hijos. “No queremos
ser la vergüenza del pueblo por tú culpa” le recalca constantemente.

Su padre ha rechazado varias veces la idea que tiene Karen de continuar con sus estudios para perseguir su sueño de
ser ingeniera y trabajar fuera del pueblo para proveer a la familia el dinero suficiente y salir de la condición de pobreza
en la que viven, pues “eso es cosa de hombres”. Dentro de la historia del pueblo, no han existido mujeres que hayan
decidido irse para buscar una mejor calidad de vida, pero Karen quiere demostrar que las mujeres pueden ser capaces
de muchas cosas al igual o más que los hombres.

Karen es la 3er hija de 7 hermanos. Sus dos hermanos mayores sólo cuentan con la preparatoria terminada y viven con
sus familias en el mismo pueblo. Ella además de trabajar en el hogar y ayudar a cuidar de sus 5 hermanos pequeños,
trabaja medio tiempo en una tortillería, en donde recibe un salario de $600 pesos semanales por lo que le permitió
ahorrar algunos meses. Cuando su padre se enteró del ahorro que tenía, la golpeó tan fuerte que fue a dar al hospital
con heridas graves, su madre le reprochó “Te lo mereces” dijo.

La abuela de Karen es la única persona que le apoya, después de enterarse del incidente del ahorro, le dio ayuda
guardando el dinero por ella. Para evitar que volvieran a golpearla pues la abuela confía en que Karen logrará ser una
excelente ingeniera en el futuro.
Imagina que tú eres Karen y estás pasando por este difícil momento. ¿Qué factores de protección te ayudarían a ser
resiliente? Identifícalos mediante expresiones resilientes:

Yo tengo

Yo puedo

Yo soy

Yo estoy
Todos en algún momento de nuestra vida hemos pasado por alguna situación difícil, que nos produce estrés o angustia y que pensamos que es difícil superar. Puede
ser obtener una mala calificación, tener problemas con amigos o con nuestros padres. Algunos son capaces de resistir y superar estos momentos, pero hay otras
personas que lo encuentran difícil.

Escribe una situación que consideres que ha sido difícil para tí y escribe las expresiones resilientes que utilizaste para salir adelante y sobreponerte a la situación. Si
actualmente estás pasando por una situación de este tipo ¿Qué expresiones resilientes puedes utilizar para darte cuenta que eres capaz de transformarte
positivamente?

Escribe aquí tu historia, no te preocupes es anónimo: Identifica aquí las verbalizaciones resilientes

Yo tengo

Yo puedo

Yo soy

Yo estoy