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Os pido pongáis atención a los mensajes que os envío

en este documento
LA IGLESIA CATÓLICA, ÚNICA VERDADERA
Fuente: webcatjavier@yahoo.es

Francisco Martínez A.

Junio 2009
¿Hace cuánto murió esta persona? ¿3 horas o 130 años? ¡Pues más de 130
años!

¿Sabía que no está momificada y que conserva todos los órganos intactos, a
pesar de que los ojos, el cerebro y los intestinos se descomponen en pocos
días? (para los egipcios era imposible momificar sin extraer antes dichos
órganos y aún así compare una momia egipcia con este cuerpo).
Esto no son teorías: la puede visitar cuando quiera
en Francia y verla con sus propios ojos.

¿Sabía que esta persona se llama Santa


Bernardita? ¿Y que ella fue elegida por la Virgen
María en Lourdes para transmitir sus mensajes y
abrir una fuente que curó miles de enfermedades
incurables para la medicina, como por ejemplo el cáncer?

¿Sabía que los cuerpos y órganos incorruptos son milagros que sólo se
producen en la Iglesia Católica?
¿Sabía que la única religión que puede
mostrar milagros científicamente
comprobables es la Católica?
¿Sabía que los
Católicos creemos que
Jesús está presente
realmente, en Cuerpo,
Sangre, Alma y
Divinidad, bajo las
apariencias de pan y
vino en la Eucaristía?
¿Sabía que decenas de
Hostias consagradas
(Eucaristía) han sangrado
todas con el grupo AB (el
mismo grupo presente en el
Santo Sudario y otros paños
históricos con la imagen de
Jesús)?
En Lanciano, Italia; el sacerdote en el
instante en que pronunciaba las palabras
de Jesús: “Tomad y comed todos, éste es
mi cuerpo… tomad y bebed todos, esta es
mi sangre…” dudó, entonces
la hostia consagrada se
transformó en carne y
sangre delante de todos.
Dicho milagro fue
comprobado en forma científica.
La sangre después de 700
años está coagulada, y
permanece fresca como
recién extraída. Esto ha sido
comprobado por la ciencia.
Por las pruebas científicas
(Fotómetro CromoScan), el
perfil de las fracciones de
suero tienen un
comportamiento normal y
semejante al del suero de
sangre fresca.
Desde 1574, se han realizado
varios estudios científicos. En
1971 y en 1981, científicos de
renombre internacional,
dirigieron investigaciones
sobre el milagro de Lanciano.
Como resultado se llegó a la
conclusión de que:
-Se trata de carne y sangre
humana.
- La carne es tejido muscular del
ventrículo izquierdo de un
corazón humano.
- La carne es completamente de
“corazón” en su estructura
esencial.
- La sangre es de tipo AB (el
mismo encontrado en el Sudario
de Turín).
- El hecho de sangre de
continuar fresca es un
fenómeno extraordinario.
“Yo soy el pan vivo bajado
del cielo” (Juan 6, 51)

“En verdad les digo: Si no


comen la carne del Hijo del
Hombre, y no beben su
sangre, no viven de verdad.
El que come mi carne y
bebe mi sangre, vive de
vida eterna, y yo lo
resucitaré en el último día”
(Juan 6, 53-54)
¿ Sabía que no se puede
decir que es una falsificación
porque hace mil años ni se
conocía la existencia de
grupos sanguíneos y porque
la sangre es fresca ya que
contiene glóbulos blancos
que no debieran durar más
que unas horas... a pesar de
mil años?
¿Sabía que muchas
Hostias se han convertido
en carne? ¿Qué esa carne
es de corazón humano...
de la MISMA PERSONA, a
pesar de haber una
diferencia de mil años entre
el milagro de Lanciano y el
de Buenos Aires?
¿Sabía que una Hostia
NAJU, KOREA – 1994
debiera ser polvo en
menos de 9 años?
¿Sabía que las Hostias
consagradas con
milagros Eucarísticos
se conservan incluso
superando los mil
años?
¿Sabía que la Iglesia Católica es la
única que puede mostrar historias
clínicas de curaciones milagrosas
(incluso de hospitales de países
islámicos o de países comunistas y
ateos)? ¿Sabía que para canonizar a
un Beato o Santo (y son miles) se exige
un milagro documentado científica y
objetivamente (incluso por
profesionales de otras religiones y
ateos)? Miles de milagros asombrosos
se han logrado por la intercesión de los
Santos...
Dios puede hacer milagros que
den testimonio público sólo en
favor de su Iglesia. Si lo hiciera en
otras, estaría avalando el error, ya
que sólo la Iglesia Católica tiene la
plenitud de los medios de
salvación (los medios de las otras,
por ejemplo el Bautismo, son
válidos sólo en la medida en que
coinciden con lo prescrito por la
Iglesia Católica).
¿Acaso no leyó los testimonios
de Santos que nos cuentan
cómo vieron el Cielo, el
Purgatorio y el infierno? ¿No
creería en ellos? ¿No cree en la
vida después de la muerte
física? ¿Piensa que nadie
puede saber lo que nos espera
después? ¿Creería sólo si una
persona se lo contase
personalmente después de
muerta?
Hay miles de testimonios de personas
clínicamente muertas reanimadas por la
medicina. Hay casos donde aún estando
inconscientes o en coma, describen
luego todo lo que les pasó sin que nadie
les haya contado y reconociendo a
médicos y enfermeras.

Luego de haber reflexionado, no queda


más que el propósito firme de
confesarse y comulgar lo más
frecuentemente posible.
En la Confesión nos espera
Jesús Misericordioso para
lavar nuestras inmundicias
con el Agua purificadora y
la Sangre vivificadora, que
brotaron de su costado al
atravesarlo la lanza en la
Cruz. El sacerdote sólo
presta su cuerpo a Jesús.
Jesús es quien te escucha y
quien
te habla de Corazón a
corazón.
En la Comunión,
uniremos nuestro
corazón al fuego del
Sagrado Corazón
como cera fundida
que se vuelca en
cera fundida para
transformarnos en
"otros Cristos" por
los dones de la
Gracia Santificante.
Aún si no puede hacer eso, conságrese
a María, ella logra lo imposible. Diga DE
CORAZÓN algo así con sus propias
palabras:

"Santísima y siempre Virgen María,


consagro de por vida mi corazón a tu
Inmaculado Corazón. También te
consagro mi familia. Bendícenos y, a la
hora de la muerte, llévanos al Cielo. Te
pido perdón por lastimar a tu hijo Jesús,
Nuestro Señor, con cada pecado mío y
por lastimar tu corazón tan lleno de
amor maternal. Ayúdame a no hacerlo!"
Acto de Consagración a Nuestra Señora la
Virgen María.
(Después de la Santa Misa)

Bendita Virgen María, Madre Santísima: te


consagro el Santísimo Sacramento que he
recibido, la Presencia Eucarística de tu
Hijo Jesús.
Te consagro todos los sacramentos que he
recibido durante toda mi vida, te consagro
todo el Amor que he recibido de Dios, te
consagro todo el Amor que siento por
Dios.
Te consagro todas las Palabras que he
recibido de Él y de Ti.
Acto de Consagración al
Inmaculado Corazón de María
" Oh, Virgen mía, Oh, Madre mía,
yo me ofrezco enteramente a tu Inmaculado
Corazón
y te consagro mi cuerpo y mi alma,
mis pensamientos y mis acciones.
Quiero ser como tu quieres que sea,
hacer lo que tu quieres que haga.
No temo, pues siempre estas conmigo.
Ayúdame a amar a tu hijo Jesús,
con todo mi corazón y sobre todas las
cosas.
Pon mi mano en la tuya para que este
siempre contigo.“
El Sagrado Corazón de Jesús

El Ofrecimiento Diario al Sagrado Corazón de


Jesús

Oh, Jesús, a través del Inmaculado Corazón de


María, te ofrezco mis oraciones, trabajo, alegrías,
sufrimientos de este día, en unión al Santo
Sacrificio de la Misa para el mundo. Te los
ofrezcos por los méritos de tu Sagrado Corazón:
la salvación de las almas, enmienda de los
pecados, la reunión de todos los cristianos; te los
ofrezco por nuestros obispos y por los Apóstoles
de la oración y de manera particular por aquellos
que el Santo Padre escogió durante este mes.
Consagración al Sagrado Corazón de Jesús

Me entrego y consagro al Sagrado Corazón


de Nuestro Señor Jesús Cristo, mi persona y
vida, acciones, penas y sufrimientos para
que utilice mi cuerpo solo para honrar, amar
y glorificar al Sagrado Corazón.
Este es mi propósito definitivo, único, ser
todo de Él, y hacer todo por amor a Él, y al
mismo tiempo renunciar con todo mi corazón
cualquier cosa que no le complace, además
tomarte, Oh Sagrado Corazón, para que seas
el único objeto de mi amor, el guardián de mi
vida, mi seguro de salvación, el remedio para
mis debilidades e inconstancia, la solución a
los errores de mi vida y mi refugio seguro a
la hora de la muerte.
Sé pues, Oh Corazón de
Bondad, mi intercesor
ante Dios Padre, y
líbrame de su sabia ira.
Oh Corazón de amor,
pongo toda mi confianza
en ti, temo mis
debilidades y fallas, pero
tengo esperanza en tu
Divinidad y Bondad.
Quita de mí todo lo que esta mal
y todo lo que provoque que no
haga tu santa voluntad, permite
a tu amor puro a que se imprima
en lo más profundo de mi
corazón, para que yo no me
olvide ni separe de ti.
Que yo obtenga de tu amada
bondad la gracia de tener mi
nombre escrito en Tu corazón,
para depositar en ti toda mi
felicidad y gloria, vivir y morir en
bondad tuya. Amen.
Espero que hayáis leído con
sumo interés el contenido de
este mensaje.
Francisco Martínez A.