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La#fotogra)a#en#el#mundo#judío Por#San4ago#Raigorodsky.# Director(Tarbut(Arte. Sobre los orígenes El hombre ha sentido

La#fotogra)a#en#el#mundo#judío

Por#San4ago#Raigorodsky.#Director(Tarbut(Arte.

Sobre los orígenes

El hombre ha sentido siempre la necesidad de comprender la naturaleza y el origen de las cosas que le rodean, y de esta forma llegar a hacerlo también del conjunto de todas ellas, es decir, del universo y de una manera especial de la vida y de sí mismo. A lo largo del tiempo estas concepciones del universo o cosmologías han ido cambiando hasta llegar a la que tenemos hoy, que sin lugar a dudas cambiará también en los siglos futuros. Junto con la visión de la naturaleza del universo, se plantea también la de su origen y como ha llegado a ser como lo vemos hoy.

Ya desde la prehistoria surge la necesidad de plasmar imágenes de ese universo, así han surgido numerosas ideas o situaciones que han llevado al hombre a utilizar distintos elementos para conseguirlo. Las imágenes sin duda han surgido fundamentalmente del deseo del hombre de perpetuar, de darle eternidad a todas las cosas extraordinarias que veía a su alrededor, animales, seres humanos que le rodeaban y su propia imagen fueron desde siempre objeto de su innata curiosidad, unida al deseo de reafirmar su yo, o sea, su propia presencia en el mundo.

Posiblemente los primeros hombres tuvieran poca conciencia de lo que sucedía, pues todo pasaba rápidamente y desaparecía con mayor rapidez. No obstante esa poca conciencia en un cerebro primitivo no le impidió, por razones que nosotros creemos conocer, perpetuar unas primeras imágenes.

creemos conocer, perpetuar unas primeras imágenes . Cueva de las manos - R.Argentina Si hay relación

Cueva de las manos - R.Argentina

Si hay relación entre el arte de la prehistoria y la visión mágica del hombre es algo que suponemos (quizás podríamos pensar que esto no es del todo totalmente cierto). Pero si analiza- mos cómo se fue desarrollando el arte, sobre todo en las primeras pinturas rupestres, observamos que principal- mente prevalecían figuras de animales. En realidad, casi todas las fuentes de investigación que estudiaron y continúan estudiando estas primeras imágenes coinciden en que tienen claramente el “mágico sentido de capturar el alma”, objetivo destinado sobre todo a facilitar el

cazar animales para satisfacer las necesidades básicas de alimentarse y con las pieles de esos animales, vestirse y proteger sus cuerpos.

Otra de esas primeras manifestaciones artísticas del hombre fueron las representaciones de manos en las paredes de las cuevas. Se trata de simples contornos o improntas que, probablemente, pusieron de manifiesto por primera vez el

concepto de la forma y aportaron la idea de que una cosa ficticia puede ser

concepto de la forma y aportaron la idea de que una cosa ficticia puede ser igual a una nueva realidad.

Vemos cómo poco a poco, detrás de estas primeras manifestaciones para atrapar imágenes comienzan a aparecer otras motivaciones. De forma esquemática apareció la figura del hombre y esas primeras figuras solitarias fueron dejando paso a escenas colectivas, donde el ser humano, muchas veces mezclado con animales, comienza a ser el protagonista.

Se le representó en diversos momentos de su vida y de sus actividades. Escenas de caza, recolector, cuidando rebaños de animales o arando la tierra. No faltan escenas de danza, guerra y ritos religiosos. Reflejan, incluso, la organización social de la época. Los jefes son representados más grandes y con más adornos corporales que los demás. El mundo iba cobrando forma y esa forma, sin duda, tenía relación con el lugar y la cultura de ese lugar.

Si nos preguntamos por ejemplo qué sentirían aquellos primeros hombres al dejar esas figuras dibujadas en las rugosas paredes de la roca, sin duda, podemos hablar de sorpresa, asombro, misterio, emoción. Y no sólo para quien lo haya realizado, sino para quien lo haya observado. Detrás de toda imagen humana o hecha por humanos difícilmente podemos dejar de conmovernos, hecho que constatamos hoy en día incluso, al observar esas primeras imágenes.

Una imagen pone en juego nuestra capacidad de meditar, reflexionar, conocer, reconocer, recordar, incluso sorprendernos. Sin duda, algunas de estas capacidades también habrán sido puestas en juego en esos primeros seres humanos.

Desde aquellos días hasta los nuestros han pasado cerca de 30.000 años y el concepto de la imagen que se desprende desde ese entonces ha sido objeto de estudio, investigación y conocimiento que se ha abordado desde innumerables disciplinas. Podemos citar entre ellas la historia, la sicología, la sociología, también la antropología, la filosofía, la teología y otras.

Es ya desde los albores de la historia que podemos también observar cómo la relación (sumamente enfrentada durante siglos) entre ciencia y religión enfocan, desde sus posiciones, diversos puntos de vista. Tanto la religión como la ciencia son fenómenos culturales. Y remontándonos a los albores, vemos cómo desde la antigüedad, ciencia y religión interactuaron en innumerables ocasiones ocasionando diversas formas de interpretar nuestro universo.

La religión y la ciencia constituyen formas que procuran el acercamiento a la realidad, es decir, formas de conocimiento con distintas peculiaridades. Es, por lo tanto, importante estudiar la distinta naturaleza de cada una de ellas y la relación que puede establecerse entre el conocimiento científico y el conocimiento religioso. Esta reflexión pertenece al campo de la filosofía.

Acerca de la imagen

Ya Platón planteaba su fascinación por la imagen y de acuerdo con su pensamiento, imagen, metáfora, alegoría y mito forman parte de su discurso filosófico y literario.

Platón defiende la posibilidad de alcanzar verdades objetivas, universales y absolutas acerca de la realidad.

Platón defiende la posibilidad de alcanzar verdades objetivas, universales y absolutas acerca de la realidad. Estaba convencido de que, de las cosas del mundo físico y material, que son las que percibimos por medio de los sentidos, es imposible obtener un conocimiento verdadero, objetivo y universal.

A medida que la humanidad fue evolucionando, se hace evidente que surgen otras formas de pensamiento y así como la verdad adquiere diferentes significados, lo mismo sucede con la realidad. Difícilmente en este primer artículo dedicado al mundo de la fotografía podemos profundizar acerca de todo aquello que hace al mundo actual de la imagen, es por eso, que aunque sea de forma sucinta mencionamos algunos hechos que consideramos relevantes en cuanto al origen de la imagen, la imagen del mismo hombre y de todo aquello que lo rodea.

Existen cantidad de anécdotas, leyendas y mitos que han jalonado la historia de la representación y del imaginario colectivo. Podemos recordar, por ejemplo, las leyendas, recogidas por “Plinio el Viejo” en su “Historia Natural”, acerca del arte de la pintura (ésta como antecedente de la fotografía). Cuenta en una de ellas que una doncella de Corinto trazó sobre una pared la silueta del rostro de su amado, proyectada como sombra, para disfrutar de la ilusión de su presencia, durante su ausencia.

de la ilusión de su presencia, durante su ausencia. Grabado de Plinio “El viejo” En el

Grabado de Plinio “El viejo”

En el mismo libro, también relató Plinio la famosa anécdota acerca de los pájaros que iban a picotear las uvas pintadas por Zeuxis, engañados por su

perfecto realismo, y el posterior desquite de Parrasios contra Zeuxis, al ofrecerle un cuadro oculto por una cortina, que, cuando Zeuxis fue a retirarla descubrió que estaba pintada.

Esto refleja hasta qué punto, en esta etapa de la pintura, fundamentalmente perseguía ser una perfecta copia de la realidad visual. Justamente, este hecho era lo que Platón reprochaba y criticaba como un engaño a los sentidos y a la inteligencia, pues la pintura no dejaba de ser una ilusión. No obstante, esta constatación, posteriormente e incluso en la actualidad, es valorada por muchos como una virtud.

En la mitología griega es conocido el mito de Narciso, un joven afamado por su gran belleza, que al rechazar el amor que le proponían las jóvenes ninfas, fue condenado por la diosa de la venganza, Némesis, a enamorarse de su propia imagen reflejada en una fuente. Incapaz de apartarse de esa mirada acabó el joven arrojándose a las aguas, ahogándose en ellas y de lo cual nació, una bella flor, el narciso.

No se sabe con seguridad cuándo apareció el espejo en la vida del hombre; lo cierto es que se encuentra desde la más remota antigüedad. Se ha dicho de él que es símbolo de la imaginación o de la conciencia, ya que tiene la capacidad de reproducir los reflejos del mundo visible en su realidad formal. Scheler y otros filósofos lo han relacionado con el pensamiento, pues es el vehículo mental en donde se produce la autocontemplación y el reflejo del Universo. Es en este sentido en el que el espejo se relaciona con el simbolismo del agua reflejante y el mito de Narciso.

Eco y Narciso - pintura de J.W.Watherhouse El espejo también aparece con frecuencia en leyendas

Eco y Narciso - pintura de J.W.Watherhouse

Eco y Narciso - pintura de J.W.Watherhouse El espejo también aparece con frecuencia en leyendas y

El espejo también aparece con frecuencia en leyendas y cuentos infantiles convertido en mágico, ya que es capaz de proyectar imágenes que ocurrieron en el pasado o que ocurrirán en el futuro, o simplemente se puede ver en el presente lo que está sucediendo a mucha distancia. Pero sobre todo el espejo mágico dice la verdad, pues él tan sólo refleja lo que ve, sin las máscaras

o escudos que los seres humanos nos ponemos para protegernos; ellos tienen la cualidad de ver el alma tal como es. Esta característica es propia de los espejos de mano, que en China están relacionados con la felicidad conyugal y tienen cierto poder contra las influencias diabólicas.

Las influencias religiosas

No obstante si algo ha influido poderosamente al respecto de la imagen, esto han sido las diferentes concepciones religiosas y de forma especial, vemos que entre ellas, son las tres principales religiones monoteístas, la judía, el catolicismo y el islam, las que más decididamente han tratado el tema de la imagen y de su representación.

En la tradición judío-cristiana, recogida también por el Islam, encontramos una novedad respecto a las creencias de las tradiciones orientales, que consiste en la concepción absolutamente monoteísta y trascendente de un solo Dios que se revela en la historia y que es el creador del cielo y la tierra, es decir, de todo lo que existe. El pueblo judío elabora esta concepción de Dios y del mundo en sus escritos contenidos en los diversos libros de la Biblia.

Como destacáramos en en otros artículos anteriores, debemos señalar la considerable influencia que ha tenido sobre el arte judío la prohibición que regía con respecto a la representación de la figura humana. El Décimo Mandamiento, que representa uno de los principios básicos de la religión judía, señala que “No harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en el cielo. O aquí abajo en la tierra o en el agua bajo tierra”. También se recuerda en Deuteronomio 4:16 el hecho de no representar la imagen de Dios de ninguna manera, ni se crearán estatuas que representen los símbolos o imágenes de hombre o mujer y aun de animales vivos sobre la tierra.

Este Mandamiento y otras menciones bíblicas, sin duda alguna, restringieron o inhibieron en numerosas ocasiones el desarrollo del arte judío. Pero a pesar de que las autoridades rabínicas y talmúdicas han tenido en numerosas ocasiones la tendencia a reforzar estas posiciones, con el objeto de rechazar todo tipo de idolatría, ellas, no obstante, a lo largo de la historia han despertado profundas controversias e interpretaciones.

El fin del ghetto, la luz aparece Felizmente y mayoritariamente superadas esas controversias, el arte

El fin del ghetto, la luz aparece

Felizmente y mayoritariamente superadas esas

controversias, el arte fotográfico nace a la luz en un mundo que ya había entrado en una nueva era. A finales del siglo XVIII, la Emancipación (o Haskalá en hebreo) permitió

a los judíos igualdad de derechos y el

definitivo abandono de los guetos en donde se encontraban confinados.

abandono de los guetos en donde se encontraban confinados. Es así como el judío puede comenzar

Es así como el judío puede comenzar a tener una visión más libre y verdadera de todo

aquello que rodeaba al hombre y que a él le estaba vedado. El obscuro ghetto da paso

a la luz y la luz, es la base de la fotografía.

Fotografía del Gueto de Kovno (LItuania)

La invención de la fotografía revolucionó el campo de la representación gráfica hasta entonces cubierta principalmente por la ilustración y otros procedimientos derivados de los sistemas de estampación como la litografía o el grabado, todos estos, métodos manuales.

Sus primeras manifestaciones, todavía tan imperfectas como bellas, ya dieron pie a los intelectuales del siglo XIX, a señalar la verosimilitud (fidelidad o realismo) y la artisticidad (belleza, plasticidad) de lo representado, como características propias de aquella nueva técnica capaz de representar lo visible "no sólo con verdad, sino también con arte", en palabras del pintor Paul Delaroche. Es así, simplemente, como la fotografía comenzó a considerarse el arte de la verdad.

Podemos decir que la Historia de la fotografía empieza "oficialmente en el año 1839, con la divulgación mundial del primer procedimiento fotográfico: el daguerrotipo. No obstante, anteriormente fueron muchos los pasos dados para que este nuevo medio de expresión llegara a consolidarse. La fotografía, como veremos, ha ido evolucionando a

lo largo de la historia, desde sus rudimentarios inicios hasta la fotografía digital actual.

Y para llegar a ser como la conocemos hoy en día, ha recorrido un largo camino.

La idea de la fotografía nació como síntesis de dos experiencias muy antiguas. La primera es el descubrimiento de que algunas sustancias son sensibles a la luz. La segunda fue el descubrimiento de la cámara oscura.

A pesar de que existen divergencias en cuanto a fechas y autores de muchos de los

descubrimientos que derivaron en la fotografía de hoy, señalaremos algunos de ellos, quizás lo más contrastados en los diversos medios especializados que hemos consultado, y que, con el fin de no aborrecer al lector relatamos sucintamente.

Algunos hechos cronológicos

Vemos que los primeros antecedentes de la fotografía (extensivo luego al cine), se encuentran en la cámara oscura, descrita ésta ya por el árabe Alhazen en el año 1039.

Las referencias más antiguas en Europa son del siglo XVI y también en las investigaciones

Las referencias más antiguas en Europa son del siglo XVI y también en las investigaciones sobre las sustancias fotosensibles (sensibilidad a la luz), especialmente el ennegrecimiento de las sales de plata.

De hecho, las primeras cámaras oscuras fueron habitaciones en las que la imagen se proyectaba sobre una pared al entrar la luz por un pequeño agujero en el lado opuesto.

al entrar la luz por un pequeño agujero en el lado opuesto. De las primeras cámaras

De las primeras cámaras fotográficas

Es en el año 1521, que en occidente aparece la primera publicación sobre la cámara oscura, su autor fue Cesare Cesariano, un alumno de Leonardo Da Vinci, durante el Renacimiento. Por su parte, el científico Georgius Fabricus experimentaba ya con las sales de plata, notando algunas de sus propiedades fotosensibles. Existe una ilustración de 1545 que muestra una cámara oscura siendo utilizada para observar un eclipse de 1544.

En 1558, Giovanni Battista della Porta, debido a sus publicaciones sobre el funcionamiento de la cámara oscura se hizo popular entre los pintores de la época, a su vez Gerolamo Cardano sugiere una importante mejora: un lente en la apertura de la cámara; anteriormente la luz entraba por un simple orificio o estenopo (de allí que a la cámara oscura se la llame también cámara estenopeica).

Durante el siglo XVII, la cámara que hasta ese momento, como dijimos, era una habitación como tal, se transforma en un instrumento portátil de madera. Johann Zahn transformó esa caja en un aparato parecido al usado en los principios de la fotografía. En este siglo los científicos continuaban experimentando con sales de plata, notando cómo se oscurecían con la acción del aire y del Sol, sin saber que era la luz la que les hacía reaccionar.

Es en 1685, de acuerdo con tratados publicados por Zahn que vemos que la cámara ya estaba lista para la fotografía, aunque aún no se conocía cómo se podían fijar las imágenes obtenidas.

El primer paso para fijar la imagen reproducida en la caja oscura sin tener que llegar a copiarla o plasmarla a mano, ocurre en 1726, cuando el alemán J.H. Schulze realizó una demostración de la investigación experimental sobre la sensibilidad a la luz del nitrato de plata.

En 1777, científicos como el sueco Carl Wilhelm Scheele y el suizo Jean Seneiber profundizaron en esos conocimientos, el primero de ellos publica su tratado sobre las sales de plata y la acción de la luz, en latín y alemán y posteriormente, en 1780 lo hace en inglés y un año más tarde, en francés.

Encuentros y aplicaciones en el arte

En el estilo de las pinturas de artistas exitosos de ese siglo, como Canaletto, parece evidente el uso de esta poderosa herramienta, la cámara oscura. Una cámara de este tipo que tiene grabado el nombre de Canaletto, se conserva en Venecia, aunque no está confirmado que efectivamente perteneciera al artista.

Artistas que comercializaban con éxito retratos, como es el caso de Maximilien Robespierre, hacían uso de todo tipo de instrumentos para lograr trabajos casi perfectos.

tipo de instrumentos para lograr trabajos casi perfectos. Fisionotrazo realizado por Gilles-Louis Chrétien. En medio
tipo de instrumentos para lograr trabajos casi perfectos. Fisionotrazo realizado por Gilles-Louis Chrétien. En medio

Fisionotrazo realizado por Gilles-Louis Chrétien.

En medio de la evolución técnica, vemos también que aparece un invento derivado del teatro de sombras chinas, la silueta o el silueteado. Era este sistema el que más se utilizaba en la confección de camafeos de la época del Rococó. Se empezó a usar en Francia a mediados del siglo XVIII, como método rápido, económico y automático para hacer retratos de la creciente clientela burguesa que no podía pagar los retratos tradicionales pintados, ni las miniaturas que por esa época estaban de moda entre la nobleza.

La silueta era un retrato de perfil, que se hacía copiando el perímetro de la sombra de una persona sobre la que se proyectaba un foco de luz. Se utilizaba a forma de “molde” un papel negro, que luego se recortaba con muchísimo cuidado, para montarse finalmente en otro papel blanco. Como curiosidad, diremos que el nombre de este invento deriva del ministro de hacienda de Luis XV, Ethienne de Silouetthe.

En esa misma línea evolutiva, sobre fines del siglo XVIII aparece el “fisionotrazo” para hacer perfiles, inventado por Gilles Louis Chretien, el cual despertó en la burguesía francesa el apetito por la iconografía.

Ambos inventos -sin tener relación directa con la evolución técnica del invento fotográfico-, han sido caracterizados por Gisele Freund como "antecedentes ideológicos de la fotografía". Ellos representaba una parte de los esfuerzos de muchos investigadores y artistas de Europa a fines del siglo XVIII y principios del XIX, para dar respuesta a una necesidad social de la burguesía ascendente: tener una forma de representación objetiva, mecánica, económica y rápida.

Rápidamente, el retrato de personas fue, desde entonces, el principal motor de las innovaciones técnicas que la fotografía incorporó durante todo el siglo XIX.

En 1801, pocos años antes de su muerte, el inglés Thomas Wedgwood hizo nuevos descubrimientos para capturar imágenes, aunque no logró fijarlas adecuadamente.

Finalmente, se fija la imagen fotográfica Nièpce - La primera fotografía permanente de la Historia.

Finalmente, se fija la imagen fotográfica

Finalmente, se fija la imagen fotográfica Nièpce - La primera fotografía permanente de la Historia. El

Nièpce - La primera fotografía

permanente de la Historia.

El mérito de la obtención de la primera imagen duradera, fija e inalterable a la luz pertenece al francés Joseph Nicéphore Nièpce

(1765-1833).

Las primeras imágenes directas las logró utilizando placas de peltre (aleación de zinc, estaño y plomo) cubriéndolas de betún de Judea y fijadas con aceite de lavanda.

Nicéphore utilizó una cámara oscura modificada e impresionó en 1826 una vista del patio de su casa plasmando la primera fotografía

Sin querer y sin pretensiones de ningún tipo, parecía quedar así establecida una primera dualidad originaria que señalaba a la fotografía como fiel sistema de captación y registro de la realidad y como modo de autoexpresión o de arte, vertiente esta última históricamente más cuestionada, por cuanto -se decía- un procedimiento puramente "mecánico" (óptico, físico y químico), "que no requería de la intervención de la mano del artista", no podía ser considerado “arte” al igual que la Pintura.

Pero la imagen fotográfica en su vertiginoso desarrollo y avance global, y superadas esas primeras controversias, aún se hizo acreedora de un nuevo e importante significado procurado por su innegable poder informativo y sugestión.

Sería su capacidad de informar y de transmitir ideas y conceptos cargados de infinitas lecturas, lo que la convertían al mismo tiempo en un lenguaje universal así como en un indiscutible medio de comunicación.

así como en un indiscutible medio de comunicación. Joseph Nicéphore Nièpce Ciertos mitos, perduran El horror

Joseph Nicéphore Nièpce

Ciertos mitos, perduran

El horror a la cámara fotográfica y el rechazo generalizado a dejarse fotografiar ha sido habitual en muchos pueblos primitivos y en otros grupos humanos más actuales, en los que aún perdura. Se trata del temor ancestral a que la imagen nos robe el alma que aún se halla extendido, y que adopta múltiples variedades relacionadas con la magia y la superstición.

Existen numerosos elementos de tipo sicológico detrás de una imagen fotográfica, como nos señala Joan Fontcuberta en su libro “El beso de Judas” donde escribe: “La

Negro y blanca - Man Ray - 1926 fotografía, en cambio, ese “espejo con memoria”

Negro y blanca - Man Ray - 1926

Negro y blanca - Man Ray - 1926 fotografía, en cambio, ese “espejo con memoria” según

fotografía, en cambio, ese “espejo con memoria” según se llamaba al daguerrotipo, inmoviliza nuestra imagen para siempre, con todo lujo de detalles y la verdad como pátina. Una inmovilización y un aprisionamiento que nos acercará ineluctablemente a la idea de la muerte”. Memorias e ideas que no a todos agradan.

Pero en realidad ¿qué significa una fotografía? Y sobre todo¿qué significa una buena fotografía? El crítico francés Roland Barthes considera que una buena fotografía

contiene un “punctum”, una propiedad misteriosa e intensa, a menudo fruto de un detalle concreto, que emana de la misma y que es para nosotros, para quienes la miramos, fuente de profunda vivencia, de meditación, de reflexión. En la fotografía se nos permite detener el pensamiento, mirar tranquilamente, situarnos en el pasado o proyectarnos al futuro, considerar con detenimiento su contenido y su mensaje.

En todo ser humano existe la natural necesidad de eternizarse, a sí mismo y a los suyos, en lo efímero de un instante. A pesar de lo cual, somos conscientes de que los momentos contemplados en una fotografía pertenecen a un tiempo pretérito y que ese

tiempo ha dejado de existir. Toda fotografía es pues un recuerdo, nada comunica mejor

la fragilidad del tiempo.

Fotografiamos para reforzar la felicidad de esos momentos. Para afirmar aquello que nos complace, para cubrir ausencias, para detener el tiempo y, al menos ilusoriamente, posponer la ineludibilidad de la muerte. Fotografiamos para preservar el andamiaje de nuestra mitología personal, ritos, celebraciones, viajes, vacaciones.

La fotografía ha sido utilizada como apoyo de diversas disciplinas. El arte, la ciencia o la industria se han beneficiado también de este invento. Incluso, la tarea de informar o documentar no habrían alcanzado el reconocimiento mundial si no se hubieran difundido a través de la imagen.

A través de nuevos artículos veremos

como la fotografía ha formado parte fundamental en la sociedad o cómo ha bebido de las diversas fuentes artísticas que imperaban en cada época de la historia y veremos también cómo un sinnúmero de fotógrafos, de artistas judíos han participado activamente de cada uno de esos momentos, en los distintos movimientos artísticos y han optado por los distintos abordajes y rumbos que la fotografía ha tomado en la búsqueda de diferentes objetivos.

ha tomado en la búsqueda de diferentes objetivos. Annie Leibovitz - foto para Romeo y Julieta

Annie Leibovitz - foto para Romeo y Julieta

A fin de no extendernos demasiado en este primer artículo, nos queda someramente señalar que

A fin de no extendernos demasiado en este primer artículo, nos queda someramente señalar que es particularmente en Europa Central, en los Estados Unidos y más recientemente en el joven Estado de Israel, lugares donde ha habido y hay actualmente mayor concentración de judíos, que se corresponde con una mayor actividad de fotógrafos de ese origen.

Arbitrariamente, señalaremos sólo algunos nombres que nos dicen de la gran cantidad de artistas judíos que se han dedicado y continúan dedicándose a esta disciplina y nos congratulamos particularmente al ver a innumerable número de magníficas mujeres integradas y destacadas profesionalmente de forma especial en este mundo de la fotografía.

Sin orden cronológico, de importancia o procedencia mencionamos a Alfred Steiglitz, Man Ray (Emmanuel Radnitzky), Arthur Rothstein, Helen Levitt, Nan Goldin, Gisele Freund, Diane Arbus, Gerda Taro, Annie Leibovitz, Linda Wolf, Robert Capa (Endre Ernö Friedmann), Lucía Moholy-Nagy, Sybille Bergemann, William Klein,Claude Cahun, Grete Stern, Hellen Auerbach, Alfred Eisenstaedt, Fred Stein, David Seymour - Chim (David Szmin), Helmuth Newton (Helmuth Neustädter), Roman Vishniac, Christian Boltanski, Diana Goldstein, Wilhelm Kahlo (padre de Frida Kahlo), Phillippe Halsman, Eric Salomon, Alfred Einsenstein, Elvin Blumenfeld, Helmuth Gersheim, Cindy Sherman, Pedro Meyer, Spencer Tunick, Sid Grossman, Herbert Sonnenfeld y muchísimos más.

David Freedberg, conocido historiador de arte, investigador y crítico ha señalado que “tomamos más seriamente de lo que estamos acostumbrados aquellos lugares comunes, similitudes y metáforas que revelan el poder de las imágenes”. Las imágenes tienen la capacidad de producir una intensa respuesta emocional.

Sin duda, es ese el poder de la fotografía y es a través de ellas y de sus autores que nos iremos introduciendo en ese mundo fascinante.

Bibliografía

Freund, Gisèle: La fotografía como documento social. Ed. G.Gili, 2001. Kapuscinski, Ryszard: Desde África. Revista Altair. Barcelona: Grup 62, 2001. Gubern, Román: Del bisonte a la realidad virtual, La escena y el laberinto. Barcelona:

Anagrama, 1996. Fontcuberta, Joan: El beso de Judas. Barcelona: Gustavo Gili, 1997. Freedberg, D: El poder de las imágenes. Madrid: Cátedra, 1992. Jung, Carl G. y otros: El hombre y sus símbolos. Barcelona: Caralt, 1976.

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