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3 TERCERA EDICION . . . .

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3 TERCERA EDICION . . . .

TERCERA EDICION

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EL REPORTAJE

Javier 16arrola J.

El reportaje

Colección:

Técnicas Periodísticas

Temas periodísticos.

Maqueta de la colección:

Baxteretxea

© Jabier Ibarrola [Iménez. 1988

© Ediciones Gerrríka, S.A. 1988 Av. Montevideo No. 181

Col. Líndavista 07300 México. D.F. ". Y Fax: 58601 56

ISBN: 968-6642-59-59-5

Primera edición. 1988 Segunda edición. 1991

Tercera edición, 1994

Impreso y encuadernado en México Printed and bound in Mexieo

A mi esposa

A mis hijos

Porque el periodismo es un fin, no un medio

Porque no puede admitir vacíos en su trabajo, se instala donde otros no pueden llegar, acude donde no todos son convocados.

Cronista por excelencia, narrador sin par, el periodismo se parece

un poco a la humedad y al viento. Hace puertas de los intersticios y se cuela, se filtra por inverosímiles espacios. Presente en todo espectáculo, ha de escuchar las conversaciones tenidas por secre- tas y ha de mirar de modo nafural cuanto su protagonista tiene por asombroso. El Periodismo es lúcida mente sin reposo, creador sin obra final.

Julio Scherer García

Prólogo al libro "50 Años de Historia en EXCELSlOR"

INDICE

PRESENTACION A MANERA DE INTRODUCCION

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Pág

CAPITULO UNO En busca de una definición. Como sur- ge el reportaje. Algunas definiciones. Lo que opinan periodistas mexica- Pág

nos

CAPITULO

DOS Características y objetivos. Caracterís- ticas: Actualidad. Claridad. Interés. Personalidad. Colorido. Vigor. Viven- cia personal. Objetivos: Informa Describe. Narra. Investiga. Descubre. Educa Su importancia Las doce Va-

cas Flacas

Pág

CAPITULO TRES Tipos de reportaje. La "redacción ne- gra". Su Clasificación. Reportaje in- formativo. Reporraje de investiga- ción. Cuando se arrepintió Pani. El caso de los aviones viejos. La explo- tación lacandona. Reporraje Interpre- tativo. Reporraje descriptivo. Ayacu- cho: Abdicación de Soluciones Civiles. Laguna Verde. un Complejo muy Complejo. Tras los Orígenes de Teo Higuera. Reportaje-Entrevista. Reportaje Autobiográfico. Reportaje narrativo. Reportaje Relámpago. - El terremoto y Plácido Domingo. Los "Relámpagos" de Irachera, El Premio Desierto. El Gran Reportaje. Pág

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CAPITULO CUATRO Técnica y elaboración. Preparación. La base secreta. El caballo que habla La isla bucólica

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Javier Ibarrola J.

CAPITULO CINCO

El cerrado mundo de las finanzas. EI terremoto. Una entrada atractiva. Desarrollo in-

teresante.

Cuatro procedimientos. Final concre-

to. Las Limirantes

Los Reportajes. Los Pobres se han da- do cuenta de que son pobres. Ayacu- cho, la herida por donde sangra Perú- Guirnaldas verdes y listones rojos. Los "niños-lobo". Prostitución cen-

troamericana en Puerto Madero. Sas- himi para el Presidente. Ya se fue el

Pág

que nosjodia

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95

PRESENTACION

Editorial Gernika presenta el tercer titulo de la "Serie Técnicas Periodísticas" que trata sobre el género más difícil de lograr, dada su muy amplia gama de posibilidades y tratamiento: EL RE- PORTAJE.

Como en los dos títulos anteriores (La Noticia y La Entreois-

ta), el autor se basa fundamentalmente en sus 25 años de ejercer el periodismo, en los conceptos que ha recabado de periodistas

hoy día dentro o fuera

ción documental apoyado por la bibliografía más adecuada, tanto

nacional COIDo extranjera.

de él y en un dedicado trabajo de investiga-

Es menester insistir en que éste, como los demás títulos que

comprenden la "Serie Técnicas Periodísticas" pretenden ser una guía para aquellos que se inician en la actividad periodística, ya sea a través de las diversas escuelas y universidades o bien, al in-

gresar directamente a un periódico.

Se ofrece así no solamente la experiencia del autor, sino las opiniones de connotados periodistas mexicanos, a la vez que se proporciona una vasta información bibliográfica para que el estu- diante interesado la consulte en toda su rica extensión.

Pero, una vez más, el contenido de estos títulos ha sido elabo- rado pensando en proporcionar al estudiante una clara visión del

ejercicio periodístico en nuestro país, para

que en el momento en

que pase a formar parte de esta profesión pueda tener una base real y sólida para enriquecerla.

lI

A MANERA DE INTRODUCCION

- De modo que usted quiere ser reportero, ¿no?

-

Pues

sí,

señor-, respondí tan quedo que ni yo mismo me

pude escuchar.

La figura de quien fuera mi primer Jefe

de Redacción no era

nada importante en lo físico, pero en aquellaoficinaen laquese res- piraba tal solemnidad que rayaba en lo místico, él era el ícono. Tras su viejo escritorio pletórico de cuartillas sin corregir y otras que más parecían mapas de pirata, asomaba apenas aquel señero periodista, español de origen, a quien los reporteros llamaban

cariñosamente, aunque no en su presencia, "el manitas". En efec- to, sus brazos eran demasiado cortos aún para su baja estatura

Ahí, en la Jefatura de Redacción de Ovaciones palpitaba el mundo. Entraban y salían reporteros y ayudantes, fotógrafos y correctores en un frenético quehacer. "Esta foto la quiero acuatro columnas, pero corta a este maleta que la estropea", ordenaba el ícono mientras permanecía yo de pie sin saber para donde voltear "[Castillo, no seas lerdo, la nota está en el cuarto párrafo!", yCas- tillo recogía tembloroso sus cuartillas; "si, jefecíro, como ordene".

- Pues sepa usted jovencito que para ser reportero uno debe

estar dispuesto a hacer cualquier cosa, ¿me entiende? ¡cualquier

cosa!

¿Está usred dispuesto a hacer cualquier cosa?

Hablaba en ráfaga, sin darme tiempo a responder. Sólo atiné a afirmar con un movimiento de cabeza.

- ¿Está dispuesto?, muy bien.

Sacó entonces de la cartera un billete de cinco pesos y me dijo:

- Aquí enfrente hay un estanquillo. Vaya y cómpremeunos cigarrillos Delicados.

Como- autómata tomé el billete que me-extendía autorira- riarnenre ysaIíde la oficina, aturdido y molesto. ¡Vayaconel viejo!, dije para mis adentros, ¡pues qué se habrá figurado! ¿acasovine a

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14 Javier Ibarrola J.

pedirle trabajo de mandadero? Mientras cruzaba la sala de redac- ción, donde el ruido de las máquinas de escribir no cesaba nunca, me pregunté si todos aquellos hombres que fumaban más aprisa de lo que escribian, también le habían comprado cigarrillos al

manitas"

en alguna ocasión.

Ya afuera del nuevo edifico de Ovaciones de las calles de Lago Zirahuén, mi confusión era más grande que mi malestar y estuve

a punto de irme a casa con codo y los cinco pesos, que para aque-

llos primeros años de la década de los sesentas, eran muy buenos sobre todo para alguien que como yo, no tenia empleo.

El estanquillo estaba precisamente cruzando la calle. Qué caray, le vaya dernosrrar al viejo que si estoy dispuesto a todo por ser reportero. Crucé rápidamente y pedí los cigarrillos para vol-

ver en unos cuantos segundos a la oficina del diario. Casi de mala gana, superado ya mi aturdimiento, dejé sobre el escritorio el pa-

quete de cigarrillos y el cambio del billete.

- Aquí tiene usred-, le dije ya con más entereza.

El jefe Berrrand, como se le decia con mucho respeto, apenas si levantó la vista de los papeles que tenía entre las manos y me

dijo:

-Muy bien, ahora escríbame en tres cuarrillas todo lo que vio.

A partir de ese momento me sentí parte del periodismo na-

cional y me congrarulé de no haberme ido con todo y los cinco

pesos. No sé cuánto tiempo me llevó pergueñar esas tres cuarti-

llas, pero lo que si supe es que mi suerre era mucha al haberme en- contrado con el jefe Bertrand.

"Al salir del periódico con un billete de cinco pesos aprerado

con furia por mi mano derecha, crucé la calle de esta barriada,

pomposamente llamada colonia Anáhuac. Los automóviles de los

reporteros, estacionados en batería sobre la acera del diario, difi- cultaban la visión del transeúnte. Los enormes camiones de la

P1PSA descargaban en esos momentos los grandes rollos de pa-

pel en el que se habrá de imprimir el periódico de mañana

".

EL REPORTAJE

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Finalmente terminé aquellas mis ptimeras tres cuartillas es-

critas para un periódico, no sin antes pasar muchos trabajos y so-

portar miradas burlonas pata que algunos de los reporteros me prestara su máquina. Saqué la última hoja y las leí y releí varias veces. Taché aquí, agregué allá y cuando consideré que había

escrito una "obra maestra" me volví nuevamente hacia la jefatura

de redacción,

- Listo, señor-s-. Dejé las cuartillas sobre el escritorio, ahora

ya con más aplomo. Hice el intento de salir, cuando tronó la voz

del solemne y cuasi místico jefe Bertrand:

-¡Espere!

Me clavé en el piso sin chistar. Las manos me sudaban mien- tras los ojillos brillantes de aquel hombre recorrían rápidamente

las cuartillas. Dos o tres veces levantó la vista para verme. Me

sentía desnudo. No atinaba yo a ver más que la cajetilla de Deli- cados que aún estaba en el mismo lugar donde la había dejado tras

mi fugaz viaje al estanquillo. ¡Qué idiota, debí haber dicho ésto;

debí haber mencionado a los niños que jugaban futbol a media ca-

lIe; cómo no dije algo más de la colonia Anáhuac; hablar de la fa-

chada del diario

Mil ideas y mil recriminaciones pasaron por mi

mente en esos escasos segundos que tardó el jefe Berrrand en leer

mis tachoneadas cuarrillas.

no está mal, claro que tendrá que hacerlo mucho

-Mmmm

mejor-o

Dejó las cuartillas y tomó la cajetilla de Delicados sin lIegar a abrirla.

-Veo que en efecto está dispuesto a todo-, dijo sin poner mayor matiz en la voz y soltó la cajerílla. Apretó entonces el in- terfono y gritó:

-¡Maldonado'

En pocos segundos llegó un hombre alto, moreno, de bigote

entrecano y pelo medio rizado.

-D iga usted, jefe Bertrand.

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Javier lbarrola 1.

-Este muchacho es Javier lbarrola, desde ahora pasa a foro mar parte de la planta de reporteros. Mándelo a cubrir el Aero· puerto. No hay mejor Jugar de fogueo que el Aeropuerto.

-Si, señor.

Ricardo Maldonado, mi primer J efe de Información, dio la media vuelta y salió de la oficina.

-Bueno, ¿qué espera? [a trabajar!

y aquel hombre pequeño y periodista grande volvió a sumirse

en ese mundo de papeles y íorograflas que cubrían su escritorio.

Aún ahora me pregunto qué ripode nota escribí aquel día, Me

inclino por decir que

nunca fue publicado y por lo tanto no conservo copia del mismo. Ahora lamento no haber tenido la precaución de poner papel caro bón en aquellas cuartillas de marras. Pero era demasiada mi exci- tación como para pensar entonces en esos detalles. Yenrrecorni- 110 "reportaje" porque, sin lugar a dudas, aquellas tres cuartillas no cumplían ni con mucho Jos requisitos indispensables del géne- ro periodísrico que ahora me propongo revisar con la mayor am- plitud posible en este tercer libro de la "Serie Técnicas Periodisti-

cas", titulado precisamente:

Por supuesto que

fue mi primer" reportaje".

EL REPORTAJE

CAPITULO

1

EN BUSCA DE UNA DEFINICiÓN

¿Qué fue lo que escribí aquella tarde? ¿Qué pude haber perci- bido en el tiempo que me llevó cruzar la calle y regresar al perió- dico? Lo que haya sido. estoy cierto de que fue muy poco y muy pobre. Ahora entiendo -y de hecho siempre he tratado de se- guir- la recomendación para los corresponsales:

"Ve a oler el clima en las calles. No pases más que unas cuan- tas horas en el medio de una situación extraña que hayas estudia-

do minuciosamente en toda su extensión. De repente, antes de

que puedas consultar a los expertos, o llamar al embajador, o en- trevistar al primer ministro, todo el perfil de la situación empieza a cambiar en tu mente, simplemente debido a que el clima en las calles tiene un olor inesperado." (1)

Ahí queda parte de lo que pudiera adelantarse como "receta" periodística. Pero siguiendo la tónica de los titulas anteriores de esta Serie. veamos si es posible llegar a una definición de lo que es

el reportaje.

Así como hay quien no duda en decir que noticia es roda lo que publican los periódicos, en este caso hay también quien sostiene que reportaje es todo lo que publican los periódicos. Es decir, no hacen diferencia alguna entre noticia y reportaje.

y si nos apegamos a la etimologia, tendremos que aceptar que

esto es cierto.

Reportaje. voz francesa de origen inglés-y adaptada al espa- ñol, proviene del verbo latino reportare, que significa traer o lle-

var una noticia, anunciar, referir, es decir, informar al lector de

algo que el reportero juzga digno de ser referido. (2)

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Javier Ibarrola J.

Corno podrá usted ver, así, en un primer tratamiento, entre

noticia y reportaje no hay la menor diferencia y, en e! rírulo de los casos, rodo lo que es noricia es reportaje y rodo lo que es reportaje

es noticia. Y aquí terminaría este tercer volumen de la Serie Téc- nicas Periodísticas.

Más para fortuna del autor, del editor y espero que también de! lector, reportaje es algo más, mucho más de lo que la defini- ción etimológica nos dice que es.

Como Surge el Reportaje

Para e! maestro Gonzalo Marrín Vivaldi cuando en el génesís se cuenta el ptincipio del Mundo, nos encontramos con e! primer reportaje conocido de la Creación:

"Al principio creó Dios los cielos y la tierra. La tierra estaba

Dijo

confusa y vacía y las tinieblas cubrían la haz del abismo

Dios: "Haya Luz "y hubo luz

to en medio de las aguas

JI

Dijo luego Dios: "Haya firmamen-

Puro reportaje "directo", dice Martín Vivaldi. (3)

N i duda cabe que e! Génesis es muestra de un magnífico re-

lástima que quien lo escribió no pudo entrevistar al per-

portaje

sonaje principal.

Pero es posible que reportaje, tal como lo conocemos hoy día como genero periodístico, sea de alguna manera resultado de la vieja polémica entre objetividad y subjetividad en el periodismo, formas que aún ahora se discuten con amplitud.

A finales del siglo XIX esta polémica alcanzó su punto culmi-

nante. El periodismo "personal tenía vigencia plena, pero co- menzaba a chocar contra los puristas de la profesión. En Europa

los objetivistas sostenían que al lector de periódicos sólo había

que darle

clusiones propias. Los subjetivistas proclamaban que era necesa- rio decirle alleeror por qué ocurre lo que ocurre y qué significan las cosas que pasan.

los hechos, pues se le consideraba capaz de obtener con-

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EL REPORTAJE 19

En los Estados U nidos el periodismo encontró la solución más adecuada a esta polémica, al diferenciar en las páginas de sus

diarios la noticia como un hecho concreto y el comentario de este

hecho, es decir,la diferencia entre un acontecimiento dado y la va- loración que el periodista hace de dicho acontecimiento. Así, surgen entonces en los periódicos las secciones noticiosas y las

secciones editoriales y de opinión.

"EI periodismo objetivo significa mostrar un suceso tal como

realmente tiene lugar, una situación tal como realmente existe.

Es una presentación de hechos exacta, equilibrada, imparcial, no corrompida por prejuicios personales ni por influencias exte- riores." (4) Pero nuevas formas fueron reclamando espacio en el perio- dismo. Ante la rigidez de los objerivistas, surge el periodismo comprometido, un tipo de periodismo que tiende a romper con las fuentes tradicionales de información y busca defender un esti- lo subjetivo, más creativo, con más personalidad. En Europa el periodismo adoptó el estilo romántico para in- formar, a través de plumas tan brillantes como las de Víctor Hugo, Larnarrine, Balzac, Dumas y otros grandes escritores que

incursionaron en el oficio periodístico.

En los Estados U nidos se desarrolló un periodismo popular, del cual fueron representantes claves Gordon Benner y]oseph Pulitzer. "La consumación de la Independencia abrió para el periodis-

mo mexicano una etapa cuyas características generales se mantu-

vieron más o menos invariables hasta el advenimiento de la prensa industrial a fines del siglo XIX. Se trata de una forma de periodismo predominantemente político y polémico, ligado a la acción de los pareidos y de las facciones, que se prolongó hasta después de la aparición de la gran prensa empresarial, llegó a la

etapa revolucionaria de este siglo y tiene aún manifestaciones en

la actualidad". (5)

Dentro de estas características,nace en México un nuevo esri-

lo de periodismo, que pudiera llamarse romántico-popular, con la "Revista Azul", fundada por Manuel Guriérrez Nájera con la par- ticipación de firmas como la de Luis G. U rbina, para darle al pe- riodismo una perspectiva diferente.

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Javier lbarrola 1.

En una entrevista que mi amigo y colega Leopoldo Borrás le hizo a don Diego Arenas Guzmán, periodista, escritor y maes- tro y que reproduce en su libro "Historia del Periodismo Me- xícano. Del ocaso porfirista al derecho a la información", Arenas Guzmán relata que cuando daba clases en la Escuela de Cien- cias Políticas y Sociales de la UNAM, dividía al periodismo en

tres etapas:

"1.- Periodismo Religioso-Informativo, o sea el de la Colonia.

Religioso porque la religión era el fin. Informaba de las proce- siones en la iglesia surana, los ejercicios espirituales, etcétera, y entonces no había con quien discutir porque no habían grupos contrarios a la Iglesia y al Rey.

"2.- Periodismo Polémico-Informativo, que se inicia con el

movimiento de nuestra Independencia, con El Informador, fun- dado por don Miguel Hidalgo en Guadalajara Ya hay entonces con quien discutir; se pone en duda la legitimidad del Rey para seguir reinando en México. Se prolonga hasta principios del siglo en que estamos. Durante la lucha de partidos, los periódicos se convierten en órganos de partido, así por ejemplo: frente a

El Monitor Republicano estaba El Pájaro Verde. Dura esta época

hasta la aparición de El Imparcial, que en cierta forma es pre- cursor de la tercera etapa, muy relativamente, porque era órgano del partido dominante, pero que ya de todas maneras es una avanzada del periodismo moderno. "3.- Se inicia con El Universal, que dirige Palavicini, (ver La N oticia, Serie Técnicas Periodísticas, página 67), ya que no es un órgano del gobierno, aunque era amigo del gobierno no era un árgano oficial, y yo le llamo a esta etapa del Periodismo Indus- trial-1nformaiira. " Prolijo sería un análisis histórico del periodismo, el cual no es materia del presente trabajo, pero este brev ísimo apunte es nece- sario para intentar fijar el surgimiento del género que nos ocupa y más adelante una definición del mismo. Las teorías antes mencionadas, resultantes de la polémica entre objetividad y subjetividad, formaron escuelas que sostienen posiciones firmes. Pero la solución a la que llegó el periodismo norteamericano en el siglo XIX es la que priva actualmente en la mayoría de los periódicos del mundo occidental: un lugar para los hechos (noticias) y un lugar para las opiniones (editoriales y

artículos).

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EL REPORTAJE 21

La noticia (véase el primer titulo de "Serie Técnicas Periodís- ticas") no es más que e! anuncio escueto del qué, quién, cómo, cuándo y dónde de un hecho. El editorial (quinto tirulo de ··STP") representa la voz oficial de! periódico ante un hecho. El articulo de fondo (séptimo título de "STP") es la opinión de un individuo en particular sobre un hecho. Peco la lucha entre los objetioistas y los rubjetiviJtar ha origi- nado un ir y venir de una posición a otra En Estados Unidos, por ejemplo, la Comisión Hutchins, surgida en 1942, al concluir la

Segunda Guerra Mundial

lud a la nueva flexibilidad periodística, al sostener que 'ya no es bastante informar verdaderamente sobre el hecho. Ahora es ne- cesario informar la verdad sobre el hecho." (6) A. Smith reconoce en la obra citada que "la objetividad occi- dental suponía basar el reportaje en e! denominador de una decía- ración general y verificable. Utilizaba un mínimo de consenso. Era lo que quedaba después que los escepticismos combinados-dé" la época fueran restados a la visión que el periodista tenia del rnundo.tlira el resto de la realidad que quedaba detrás, después de que el lector fuera protegido de las verdades parcializadas del agente de prensa y de las verdades ambiguas del polfrico." (7)

El lector de periódicos de hoy y sin duda el de mañana exige algo más, y no precisamente exige s610 buenas noticias: .,mués- trenme un país cuyos periódicos estén llenos de buenas noticias y yo les mostraré un país cuyas cárceles estén llenas de hombres buenos:' (8) El mundo de la información se ha vuelto harto complejo y la masificación de los medios ha contribuido grandemente a esa complejidad. El lector actual y futuro requiere "periódicos con la informa-

ción precisa, exacta, si se quiere refinada, que buscan los estratos

sociales altos y medios, pero que también apele al hombre común,

por vías más ligeras, sin sensacionalismo ni chabacanerías) para

que cuando compre ese periódico, aunque haya mucha informa-

ción que no sea de su interés, tenga la sensación de que es impor- tante; que, quizás, la Jea y abra una ventana al mundo, o que crea

que deba leerla aunque en definitiva no la leal un periódico que al

dio

(

)

un limpio certificado de sa-

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Javier Ibarrola J.

llevarlo en la mano lo haga sentirse importante y satisfecho de las monedas que pagó por él." (9) Esta "llamada de atención" resalta de gran importancia para el estudiante de periodismo porque la prensa nacional parece atrapada en la triste misión de ser una caja de resonancia y el pe-

riodismo en una actividad meramente declarativa. En areas de la

"objetividad" los periódicos adquirieron 10 que Tom Wolfe, con- siderado como el padre del "Nuevo Periodismo", llamó un tono

"beige pálido" y cuando

Jos lectores se topan con este tono"

ern-

pez aba a señalarles, inconcienremenre, que aparecía otra vez un

pelmazo familiar, 'el periodista', una mente pedestre, un espíritu flemático, una personalidad apagada, y no había forma de desem-

barazarse de esa rutina desvaída, como no fuera abandonar la lec-

tura. Eso no tenía nada que ver con la objetividad y la subjetivi-

dad, o asumir una postura o un 'compromiso': era una cuestión de

personalidad, energía, empuje, brillantez

EJ "Nuevo Periodismo" surgido en Estados Unidos en la dé- cada de Jos60s marca ese rompimiento necesario de los esquemas cuasi rutinarios del periodismo para darle al lector unavisión de

su propio mundo, "crear la ilusión de ver la acción a través de la

mirada de alguien que se halla realmente en el escenario y forma parte de él, más que hablar como un narrador beige." (11)

Este tono "beige" lo encontramos como común denominador

en los diarios mexicanos de la actualidad. Alejandro Iñigo, perio- dista y novelista lo explica de la siguiente manera:

"Los periódicos mexicanos, salvo algunas excepciones, se mantienen anquilosados en las formas tradicionales del periodis- mo de lbs años cuarenta, Seguimos diciendo a ocho columnas que el ChaUenger explotó poco después de despegar con siete tripu- lantes a bordo, casi 24 horas después de que todos vimos la catás- trofe a través de la televisión. Al perder terreno la noticia ante los medios electrónicos, los periódicos deberán darle mayor impor- tancia al reportaje. Inclusive como una de las opciones, junto a los análisis de opinión, que le quedan a la prensa escrita para sobre-

vivir",

Es posible señalar entonces, que ese "rompimiento" de los esquemas rutinarios y anquilosados, dio paso al reportaje como género periodístico, del cual ya es hora de que revisemos aJgunas

definiciones:

" (10)

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EL REPORTAJE 23

Siguiendo con la magnífíca obra de Tom Wolfe:

"El 'reportaje' era el término periodístíco que denomínaba un un artículo que cayese fuera de la categoría de noticia propíamen- te dícha. Lo incluía roda, desde los llamados 'brillantes', breves y

regocijanres sueltos, cuya fuente era con frecuencia la policía -por ejemplo ese provinciano que tomó una habitación en un hotel de San Francisco la noche pasada, resuelto a suicidarse, y se tiró por

la ventana de un quinto piso

tros más abajo. Lo que no sabía es

zado sobre una colina en declive! hasta 'anécdotas de interés humano', relaciones largas y con frecuencia repugnanremente

sentimentales de almas hasta entonces desconocidas acosadas por

la tragedia o de aficiones fuera de lo común dentro de la esfera de

para romperse la cadera tres me-

¡que el hotel se hallaba empla-

circulación del periódico

taje proporcionaban un cierto margen para escribir." (12)

En cualquier caso, los temas de repor-

Emil Dovifat ,

La esencia del reportaje es la representación vigorosa, emoti-

va, llena de colorido y vivencia personal deun suceso

Y si quere-

mos hacer justicia a la naturaleza vivida y personal del reportaje,

lo denominaremos informe de hechos vividos. (13)

Gonzalo Martín V ivaldi

Relato periodístico esencialmente informativo, libre en roan-

ro al tema, objetivo en cuanto al modo y redactado preferente-

mente en estilo directo, en el que se da cuenta de un hecho o suce- so de interés actual o humano; o también: una narración informa- tiva, de vuelo más o menos literario, concebida y realizada según

la personalidad del escritor-periodista. (14)

Martín Alonso

El reportaje describe escenas, indaga hechos, pinta retratos, descubre interioridades, refleja emociones, examina caracteres con visión personal y directa. Los reportajes ordinarios no distan mucho de una crónica de información. Los acontecimientos del

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24 Javier Ibarrola l.

reportaje caraaeristico no se esperan a fecha fija. Incidentes y fases imprevistos son objeto de esta actividad y los que proporcio- nan éxitos resonantes al periodismo. (15)

Ezequiel Ander-Egg

Es un género más completo que supone mayor capacidad de investigación para buscar antecedentes y consecuencias de lo sucedido, mayores cualidades analíticas y una técnica descriptiva y narrativa más perfeccionada. Se utiliza para ampliar y comple-

mentar una noticia, explicar un problema o situación, narrar un

suceso, etc. (16)

Herber Brucker

La materia prima del reportaje es ahora, como lo ha sido des- de un principio, la vida misma. (17)

Leonard Ray Teel y Ron TayIor

,

En el sentido tradicional, los reportajes especiales son 10que

se ha dado en llamar historias de interés humano, sobre asuntos

que van desde el cultivo de nabos gigantes hasta el arte de men- digar. (18)

T.e. Harris

Consideramos que el reportaje es contar al leaor todos los

hechos esenciales sobre el asunto, los por qué, los motivos, tantos

aspectos como sea posible y muchos antecedentes. (19)

Lo que opinan periodistas mexicanos

Carlos Septién Garda

género maestro del periodismo informativo que es el

reportaje en el cual concluyen todas las otras especies para enri-

quecerlo con sus dones y darle esa unidad y esa variedad que son

) (

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EL REPORTAJE 25

esencia misma; el reportaje, en el cual el periodismo hereda toda la alcurnia y toda la enseñanza de la gran literatura universal y por el cual, bajo la luz de tan grandes guías, crea la clásica literatu- ra periodística de nuestra época. Pues el reportaje es, como en los inmortales relatos de Homero, naturalidad, frescura, precisión, fidelidad y viveza descriptivas; pero es también no una crónica de lo que fué, sino de lo que acaba de ocurrir, de lo que aún no pasa totalmente porque está en las retinas, en los oídos, en la imagina-

ción de los testigos; y esto, unay otra vez, cada hora si es necesario

Con el reportaje y por el reportaje, el periodismo informativo

alcanza su meta de perfección incesante: realizar obras maestras

no una

vez al año o en

la vida, sino

todos los días. (20)

Raúl Rivadeneira Prada

Muy semejante a la entrevista, el reportaje se caracteriza por sus amplios márgenes de relación con la fuente. Se sirve, en algu- nas ocasiones, de las modalidades de la entrevista. Es posible

anotar que un reportaje es tanto la entrevista que se hace a una

persona como el trabajo del reportero sobre sujetos impersona- les: reportaje a un hombre, una ciudad,' una institución, un per- sonaje histórico. (21)

Horacio Guajardo

El reportaje representa una investigación! Lleva noticias y entrevistas; reúne en su desarrollo a todos los géneros periodísti- cos; constituye el examen de un tema en el que se proporcionan

antecedentes, compar,ciones, derivaciones y consecuencias de

tal manera que el asunto queda tratado con amplitud, en forma cab".l. El reportaje ti~desemejanza a una ponencia que plantea considerandos y establece conclusiones. Pero tal vez la compara- ción más feliz sea aquélla que 10 sitúa muy cerca de la novela poli- cíaca que interesa, intriga y sorprende. (22)

Alejandro 1ñigo

" Es el género más completo. En él se pueden reunir todos los géneros del periodismo: la entrevista, la crónica, la narración y la noticia misma. (23)

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Javier IbarrolaJ.

Fernando M. Garza

El reportaje es la noticia enriquecida con el ayer que Se re- cuerda y el mañana que se avisora. Las noticias acontecen, los

reportajes se elaboran. No en balde entre los significados de la

palabra reportaje está la idea de conseguir, obtener, traer, llevar

(del latín reportare). Y por algo en los lexicones son vecinas las palabras reportero y repostero. El reportero tiene algo de caza- dor; el repostero de mezclador de ingredientes que producen la

"snbrnsu ru" grata al paladar y a los ojos. El reportero es cazador

busca de la noticia; repostero cuando elabora el

cuando va en reportaje, (24)

Leopoldo Borrás

Sujeto representativo del género periodístico más completo (me atrevo a asegurar que así corno la máxima expresión de la poesía escr ita está representada en el verso, en el conjunto de versos, en el poema versificado, el reportaje es la máxima expre-

sión del periodismo, distinguiéndolo del mejor articulo de fondo,

de la mejor y más bien redactada nota informativa, del comenta- rio, de la columna, del editorial y de la caricatura periodística). La fuerza descriptiva, expresiva; el profundo contenido social y

humano, la claridad y el vigor del estilo; (son) peculiaridades de

todo buen reportaje

(25)

Raymundo Riva Palacio

Sin duda alguna, el reportaje, es dentro de los géneros perio-

dísticos, el rey. Permite al reportero una gran libertad en cuanto a expresión. Como en ningún genero, es el único donde se puede

aplicar, en toda su exteQsLón, el estilo de quien lo escribe. Es el género donde la noticia seexamina con profundidadjdonde se va

a lo que está arrás de cualquier acontecimiento, donde se analiza y reflexiona sobre sus orígenes. Permiteun mejor conocimiento de

lo que es la sociedad, y no está limitado por sólo divulgar el acon-

tecimiento (como en la noticia), o relatarlo (como en la crónica),

o comentarlo (como en el artículo). (26)

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EL REPORTAJE 27

En este caso, corno en el de los demás géneros periodísticos, una definición quizá sea lo menos importante, pero considero que este mosaico de opiniones podrá servir de base para que el estu- diante se adentre con paso más seguro en el tema que nos ocupa. De todas estas definiciones surgen elementos indispensables para la elaboración de un buen reportaje y que examinaré con

detalle en los siguientes capítulos. Mientras tanto déjeme decirle que no hay buenos y malos reportajes; hay buenos y malos perio-

distas.

El reportaje es el resultado de una búsqueda constante de res- puestas, es sin duda la mejor expresión del innaro deseo del hombre por saber y, finalmente, de tr ascender.j

28

Javier !barraJa J.

CITAS BIBLIOGRAFICAS DEL CAPITULO UNO

í.- Alsop y Alsop, The Reporter's Trade, pp. 42-43, citado por León V. Siga!, REPORTEROS Y FUNCIONARIOS, Edi- ciones Gerhika, pág. 132. México, 1978.

2.- Gonzalo Martín Vivaldi. GENEROS PERIODISTICOS. Ediciones Prisma, pág. 65. México, 1973. 3.- Gonzalo Martín Vivaldi, obra citada, pág. 64

4.- Reed H. Blake y Edwin O. Haroldsen. TAXONOMIA DE

CONCEPTOS DE LA COMUNICACION. Ediciones Nuevornar, pág. 61, México, 1977. 5.- ENCICLOPEDIA DE MEXICO. Tomo X, pág. 223, Méxi-

co, 1978. 6.- A. Smith. GOODBYE GUTENBERG. Editorial Gustavo Gili, pág. 226. Barcelona, 1983. 7.- A. Smith, obra citada, pág. 211.

8.-

Louis D. Boccardi. Vicepresidente Ejecutivo de AP. PRESS AND PUBLICo WHAT TO DO? discurso pronunciado ante la reunión anual de miembros de The Associared Press el 3D de abril de 1984 en Monreeal, Canadá.

9.-

Carlos M. Castañeda, director de El Nuevo Día, Inc. Ponen- cia "Periodismo Moderno y el Diario del Futuro" presentada durante el Seminario Técnico "El Reto del Siglo XXI a los Medios de Comunicación" patrocinado por laSociedad Inte- ramericana de Prensa en Guadalajara, J al. en 1984.

10.-

Tom Wolfe, EL NUEVO PERIODISMO. Editorial Anagra- ma, pág. 30, Barcelona, 1981.

11.- Tom Wolfe, obra citada, pág. 31.

12.- Tom Woife, obra citada, pág. 13.

13.- Emil Dovifar, PERIODISMO. Uthea, pág. 22,México, 1959

14.- Gonzalo Martln Vivaldi, obra citada, pág. 65. 15.- Martín Alonso, CIENCIA DEL LENGUAJE Y ARTE DEL

ESTILO, Editorial Aguilar, 8a, edición, pág, 455. Madrid,

1976.

16.- Ezequiel Ander-Egg, PERIODISMO POPULAR. Editorial Humanitas. pág. 38. Buenos Aires, 1958.

17.- Herberg Brucker, citado por John Hohenberg, EL PERIO-

DISTA PROFESIONAL. Editorial Letras, pág. 41. México,

1962.

EL REPORTAJE 29

18.-

Leonard Ray Teel y Ron Taylor. SALA DE REDACCION (traducción del autor de Ja obra en inglés INTO THE NEWSROOM). Editorial Gernika, pág. 146. México, 1985.

19.-

T.e. Harris, director ejecutivo del Sto Perersburg Times, ci- tada, pág. 63.

20.-

Carlos Seprién García. Conferencia dictada en la UNAM en 1952, citado por Horacio Guajardo, ELEMENTOS DE PE- RIODISMO. Editorial Gernika, pág. 111. México, 1982.

2!.-

Raúl Rivadeneira Prada. PERIODISMO. Editorial TriJlas,

págs. 86-87. México, 1983. 22.- Horacio Guajardo, obra citada, pág. 45 23.- Alejandro Iñigo, periodista y escritor. Autor de LOS PRE-

CARISTAS, EMILIANO, entre otras novelas. Ex-Jefe de In- formación de EXCELSIOR.

24.- Fernando M. Garza, ex director de 7 diarios en 55 años de oficio. Actualmente comentarista de Radio Red y CanalI!. 25.- Leopoldo Borras, HISTORIA DEL PERIODISMO MEXI- CANO, del ocaso porfirista al derecho a la información. UNAM, pág. 158, México, 1983.

26.- Raymundo Riva Palacio, reportero de asuntos especiales de EXCELSIOR.

CAPITULO 2

CARACTERíSTICAS Y OBJETIVOS

• El mejor de los reportajes es aquel que logra que los lectores

habituales de periódicos lo lean, lo entiendan y lo recuerden. Lo mismo ocurre con las buenas novelas. Por ello, el reportaje es considerado por muchos como e! eslabón entre el periodismo y la literatura. O dicho de otra manera, Jos buenos reportajes demues- tran que el periodismo es sin duda un género lirerario., "El reportaje constituye la más original de las tareas' del pe- riodista. Debe éste tratar de abarcar de una ojeada lo antes posi- ble, y de la manera más completa, el desarrolJo de los sucesos im- portantes para el público y representarlo con la más extremada fidelidad y detalle, de forma tal que lleve al lector consigo y le haga captar y vivir hechos con él. La consigna es 'al suceso'. Con su cautivante fuerza de acción, las gentes participantes en e! suceso se mueven alIado del lector y las cosas se presentan a éste con fuerza expresiva."( 1) Para el periodisra, lograr el mejor de los reportajes no es cosa fácil, pero tampoco imposible, a pesar de que" de muchos modos, su tarea es más dificil que la del historiador." (2) El ejercicio de! periodismo permite estar cerca de todo, pero más que nada, permite estar cerca del hombre. Sí e! periodista se lo propone y encuentra e! camino, conocerá más la naturaleza humana y, finalmente, conocerá un poco más de sí mismo. En México, pocos son los periodistas hoy día dedicados exclu- sivamente a escribir reportajes para los periódicos. Contrario a lo que sucede en otros países, la prensa mexicana parece haber caído

en una actividad declarativa cien por ciento. esto es, en sus pági-

nas se publican en abrumadora cantidad declaraciones de funcio-

narios, principalmente; empresarios. artistas, deportistas, etcé-

tera. Raro es el periódico que ofrece asus lectores la profundidad, el por qué de los acontecimientos. Pero lo más lamentable, es que el periodismo mexicano se ha olvidado del hombre mismo.

30

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EL REPORTAJE 31

Se ha olvidado de sus victorias y de sus derrotas; de sus penas y de sus alegrías; de sus inquietudes, de sus anhelos, de sus recha- zos, de toda esa fuente inagotable de vivencias que suelen ser la

materia prima de un magnífico reportaje.

y esto se puede debet a dos cosas: al cúmulo enorme de infor- mación que recaban los periódicos todos los días (por más que mucha de esta información sea paja y nada más), y a la escasa cali- dad de los periodistas. La negación del periodismo lo representa aquel reportero de periódico que se conforma con el boletín; el de radio que sólo busca una declaración que registre su inseparable grabadora; y el de televisión que sólo atina a colocar el micrófono de la cámara ante el personaje. Pero quizá no toda la culpa sea de los periodistas. La preocu- pación respecto a la escasa calidad profesional se refleja en los programas de estudio de las escuelas y universidades de Comu-

nicación.

Tan lejos ya como 1967, una de las tantas reformas acadérni- cas que ha intentado la Universidad Nacional Autónoma de Mé- xico, dio paso a la formación, en la ahora Facultad de Ciencias Po- líticas y Sociales, de la Comisión de Periodismo que habría de

precisar los conocimientos que debe tener el periodista."

"

Aquella Comisión comenzó por preguntarse ¿en qué consiste

el quehacer periodístico? y más concretamente, ¿qué cosas necesi-

ta saber todo periodista, independientemente de la actividad especial que cumpla en la práctica cotidiana? En la "Guía del Estudiante de Periodismo", editada entonces por el Departamento de Ciencias de la Información al frente del

cual se encontraba el maestro Henrique González Casanova se

estableció que:

"Todo periodista, incluso el que comenta y/o analiza, informa Así, se consideró básico que el estudiante de periodismo aprenda

a informar; pero para informares preciso informarse, saber reca-

bar la información, seleccionarla; luego pues. sería preciso entre-

nar al estudiante para que aprenda a informarse, para que sepa averiguar e investigar y así pueda informar. Ahora bien, el perio- dista se vale del lenguaje para comunicar la información, y como la prensa periódica es el periodismo predominante, y dentro de la

prensa es la literatura el medio principal decomunicaci6n, se juz-

gó indispensable que aprendiera a escribir, a redactar con eficacia.

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32 Javier Ibarrola J.

más aún cuando el periodismo que se hace por radio, cine, televi-

sión, también requiere de! lenguaje escrito, "Pero el periodismo no consiste sólo en informar. Al lado de

la información, y a veces entrañada con ella de una manera irn-

perceptible, se dan la opinión, el análisis, e! comentario; será. pues, preciso que el periodisra aprenda a fundar sus opiniones, a analizar, a persuadir," (3) En "Las Profesiones Universirarias, Guia de Carreras, Uni- versidad Nacional Autónoma de México, Departamento de Psi- copedagogía", editada en 1964 por la Dirección General de Publi- caciones de la UNAM y escrita por e! doctor Jorge Derbez, se sostenía Jo siguiente:

"El periodismo persigue, como objeto primordial, informar y orientar a la opinión pública. Los individuos, para poder nor- mar su conducra frente a los cotidianos problemas de la vida en sociedad, tienen necesidad de conocerlos; de saber cómo surgen, en qué consisten y cuál es la solución que reclaman. A causa de la complejidad de la vida moderna, y de lo absorbente de ras tareas y problemas personales de los individuos, difícilmente pueden

éstos informarse de todos los acontecimientos de importancia so-

cial, en un mundo en que los problemas nacionales dependen cada

vez más de circunstancias internacionales. Es función del perio- dismo buscar, reunir y valorar información sobre los aconteci-

mientos que deben ser conocidos, y ofrecerla de modo que pueda ser fácilmente captada. En eso radica su importancia. Con justa razón, la prensa ha sido denominada 'el cuarto Poder'. Ahora bien, como cualquier otro poder, la prens a -Ia (que sólo puede convertirse en) propaganda puede ser utilizada para engañar al público y manejar a los ciudadanos, o para un verdadero esclare- cimiento y un estimulo para la acción cfvica res pensable (esclare· cimiento de la función del hombre en lasociedad). El Periodismo mexicano está ciertamente muy necesirado de periodistas que a la agilidad y claridad de sus reportes aúnen un sólido conocimiento de los problemas sociales y una integridad moral de calidad uni- versiraria, Como antes se dijo, el periodismo -esre periodismo profesional- corresponde a una conjugación de la vocación literaria con la social-política." Como podrá usted observar, las intenciones de esa Guia si- guen siendo justas para la formación de periodistas, aunque en

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EL REPOIi.T AJE 33

la práctica Jos resultados no hayan sido los esperados, salvo con-

radas excepciones.

Esta relación es válida para el objeto de este libro ya que cuan- do un periodista es encargado de Ia elaboración de reportajes, se

supone que ya sabe informar e informarse; averiguar e investigar

y, sobre todo, a escribir, a fundar sus opiniones, a analizary a per- suadir, todos estos elementos clave para el desarrollo del género periódistico en cuestión.

Si usted repasa las definiciones dadas en el capitulo anterior, encontrará en cada una de ellas las características que todo repor- taje debe tener para darle esa calidad que hace que el Iector de pe- riódicos Jo Jea, lo entienda y 10 recuerde.

Características

Actualidad. Primera condición de un reportaje, pues es difícil imaginar un reportaje atrasado. Recuerde que el reportaje ante todo es informativo y a menos de que se trate de algún tema o suceso pasado, pero que tenga importante conexión con el pre- sente, el reportaje tiene que ser actual.

LOS ANGELES, Calif., 6 de mayo.- El día de hoy fue como cualquier otro en el barrio mexicano, al este de LOJ Angeles: la gente Jalió a trabajar, 10J niñoJ a la escuela, y el comercio no se alteró. Pero para miilones de indocementador lar COJa< ya no volverán a ser como antes. (Raymundo Riva Palacio, enviado de EXCELSIOR, mayo 7, 1987).

Claridad. A nadie nos gusta leer cosas muy complicadas. Re- cuerde, además, que vivimos en un mundo de suyo harto comple- jo. El lector de periódicos prefiere lo que entiende a la primera vez. Para ser r;!aro basta con ser sencillo. La confusión en un re- porraje viene de una mala construcción gramatical y del lenguaje rebuscado, del abuso de cifras y porcentajes y de recnisismos inne- cesarlos.

MáJ de diez millones de mexicanos, hombres y mujeres que rebasan los 30 años, enfrentan la amenaza del desempleo, porque

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34

Javier Ibarrola J.

tos empresarios tos consideran viejos e improductivos,' están de-

samparados por las leyes de una sociedad deshumanizada, regida sólo por el espíritu mercantilista y explotador. (Mario Peralta, EL UNIVERSAL. Abril, 1987).

Interés. Por supuesto que el "interés" en las noticias significa

muchas cosas, pero en el reportaje es básicamente el elemenro

humano, ese que hace que el lector se sienta involucrado ernocio-

nalmenre en el tema. Es también ofrecer al lector el drama basado

en una juiciosa selección de elementos y detalles, como si le estu-

viera usted platicando lo que había visto y oída

LORETO, Zac., 24 de noviembre- Afuera, polvoy calorapre-

miantes. En uno de los cuartuchos, sobre una Cama es amaman-

tado un bebé. Jesús Manuel, Gabriely Víctor irrumpieron y dan

. sus caras infantiles. Nuestros ojos fueron poderosamente iman-

tados por el abundante pelo que cubre sus rostros. Primero esca-

lofrío, miedo,

temor alo extraño y luego la curiosidad invade pro-

fundamente.

A ellos se les llama -obviamente- "los niños lobo". Pero natu-

ralmente no lo son. Lo anormal está en un gene que posiblemente

despertó, después de 5 mil años. (Fernando Ríos Parra, enviado de OVACIONES, noviembre 25, 1986).

Personalidad. E I reportaje, quedó dicho, es el eslabón entre el periodismo y la Iirerarura. Así, el periodista debe imprimirle su se- llo personal, su estilo, ese toque que hará que el lector idenrifique

su trabajo a la primera vista; aún cuando, por error ti omisión, su

nombre no aparezca al principio.

CRACOVIA, Polonia. 19 de mayo.- Subimos 76 escalones para tocar la felicidad Cuenta la tradición polaca que quien llega a la cúpula de la ca- tedral de Babely logra aalcanzar con la mano izquierda el corazón de la pesaday añeja campana, tendráfelicidad perpetuay sus sue- ños Se harán realidad. Escaleras de madera, angostas e inclinadas nos condujeron hacia la ilusión que todos tenemos; ser felices. Y tocamos el bada- jo de esta campana que es una de las más antiguas del mundo. (Bertha Fernández, enviada de EL UNIVERSAL, mayo 20, 1987)

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EL REPORTAJE 35

Colorido. No confundir con la nota de "color" que siempre ordenan los jefes de información de los periódicos y de la que ha- blaré más adelante. En el reportaje, color no debe ser una simple ",,&ura gramatical. Color es exactamente eso: color. Decir que es verde lo que es verde. El objetivo es ayudar al lector a ver lo que el periodista vió,

CONCORD, 15 de febrero.- A lo largo de la calle South Main, cuelgan de las ventanas guirnaldas verdes atadas con listones

rojos.

La gente de Concord, en sus casas de madera alineadas en las calles angostas, limpias de nieve, mostraba su pesar.

La bandera en el prado del capitolio estatal ondeaba a media

asta el miércoles, como ocurrió con otras banderas en otros luga-

res de esta p eqeeña población

de Roling tuu;

Concord perdió a un ser querido: Cbrist« MeAuliffe, de 37 afios, maestra de ciencias sociales de preparatoria cuyo entu- siasmo desbordante hizo que la NA SA la escogiera para ser la pri- mera maestra que viajara al espacio. (Tim O'Meilia, THE NEW YORK TIMES, publicada por EXCELSIOR, febrero 16, 1986).

Vigor. Me decía un maestro: cuando se logra agarrar al lector con los primeros párrafos, se necesita ser muy bestia para dejarlo ir. Es ahí donde se necesita el vigor,~ fuerza de las palabras, la organización de las ideas para no soltar al lector hasta que llegue al punto final.

NEZAHUALCOYOTL, Méxc., 12 de octubre> Oscurece, la lluvia arrecia. N o obstante las adversas condiciones climatológi- cas, los cbauos de las bandas poco a poco Se reúnen en los alrede- dores del Salón Csrrousel: territorio propicio para escuchar y bai- lar el "roce and Roll" que, a todo volumen, expelen las bocinas marca diablo. La portera y sus ayudantes esculcan al pfN"sonal: que no lleven armas, que no pasen inhalantes o alcohol, apero uno se da sus mafias, leves pero se las da", dice el Carlos que viene desde la co- lonia Evolución: llegó solo ya buena hora. N i para cuando encien- dan el alumbrado público; no sirve y entonces las sombras pue- blan la bocacalle de acceso al Csrrousei. Doscientos pesos cobran la entrada; suena ridícula la suma, pero no son pocos quienes "t a-

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36 Javier Ibarrola J.

loneam", solicitan una cooperación "p ara poder llegarle, ése, ahí dame cualquier moneda." (Emiliano Pérez Cruz, EL UNIVER- SAL, octubre I3, 1986).

Vivencia personal. No hay mejor material para la elaboración de un reportaje que las vivencias del propio periodista. "Los pe- riodistas no somos otra cosa que hombres y mujeres que desem- peñan una actividad, y en esta actividad hay de todo, ya se dijo antes, como en botica." Y en esta botica, si sabe uno buscar con cuidado, están los mejores reportajes.

Me daba la impresión de que a ciertas horas, todos los habi-

tantes de N ueva York tienen un solo rostro; severo, temeroso y solitario.

Mi familia y yo hubimos de crear un pequeño mundo íntimo

para sobrevivir anlmicament e en el mar de razas

representantes, con los neoyarkinos nativos parecían tener s610

una preocupación: caminar apris el, comer de prisa, vivir de prisa.

Ese pequeño mundo estaba en el departamento de Staten Is- land, donde sólo hablábamos el castellano y nos besábamos manos y mejillas como se hace en Guanajuato o en Morelos cUan- do el padre llega o se va.

De las muchas cosas que a diario me lastiman, /a más dura

y credos cuyos

quizá es el desfile de ancianos solitarios, más mujeres que hom- bres, sentados en el parquecillo de Tudor City, entre la calle42y la segunda aveniday al que un letrero prohíbe la entrada de perros y

niños; sentados allí, sin hablarse, sin casi moverse, Cazan pacien-

tes los remilgosos rayos del sol en el frío de enero. (Juan Ibarrola Sr. HISTORIAS DE PERIODISTAS. Ediciones Gernika. pág. 31 México, 1985).

H abIar de los objetivos de un género periodístico podría resultar ocioso, pues en primer lugar el objetivo de todo género es básicamente informar. Pero quedó dicho que el reportaje es sin duda el género periodístico más completo y como tal contiene una enorme gama de funciones. Así, podemos entrar sin temor alguno a hablar de los diver- sos objetivos de un reportaje o bien de 10 quese propone el perio- dista al elaborar su trabajo. Preguntémonos entonces qué función desempeña el reporta-

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EL REPORTAJE 37

Informa. Es menester insistir en que toda publicación perio- dis,tiene por principal objetivo informar. EL reportaje por

ende, no debe ser la excepción y, sin que pierda las características

anteriormente mencionadas, su objetivo fundamental es el de

informar.

El retorno "voluntario" de indocumentados se intensific6 ayer por la vía aérea, al entrar en vigor la Ley Simpson-Rodino. En vuelos procedentes de los cuatro puntos cardinales de Estados Unidos llegaron a la ciudad de México familias completas, con todas sus pertenencias; jornaleros sin recursos,y j6venes frustra- dos con la repatriación. (Juan Aruiz« Arrioja. EL UNIVERSAL Mayo 6, 1987).

Describe. En este caso el periodista se fija por meta el ofrecer al lector un panorama lo más completo posible ya sea de una pero sona, un objeto, un edificio, una ciudad o un país, El objetivo prin- cipal de la descripción es llevar al lector a saber cosas que no cono- ce. La capacidad descriptiva del periodista será determinante. Cuando describe, el periodista se aparta, desaparece de la escena para dejar que las cosas hablen de sí mismas.

CD. VICTORIA, Tamps., 24 de marzo.- Tamaulipas, con ex- tensión de casi ochenta mil kilómetros cuadrados, tan grande como la de una pequefla república, abarcaubérrimas tierras que le hacen ocupar los primeros lugares en la producci6n nacional de granos, forrajes y ganado. Cinco espléndidos distritos de riego cuya tecnificada agricul- tura le permite obtener los más altos rendimientos por hectárea; poseedor de pródigos litorales, fecundas lagunas y ricos esteros que generan una parte sustancial de la producci6n pesquera Tla- cional; punto vital de la industria maquiladora, T amaulipas, prá- diga también en yacimientos petroleros es una de las entidades más ricas del país, borde del Cuerno de la Abundancia con que Se compara la geografía nacional. (Portino Cimeros. Corresponsal de EXCELSIOR, marzo 25, 1986).

N arra. La acción narrativa en el reportaje va de la mano con la acción descriptiva. Al narrar, el periodista amplía la escena.

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Javier lbarrola J.

Cuenta los hechos en los que intervienen los sujetos del personaje para despertar el interés y la curiosidad del lector.

Entre aquella increíble, alucinante eterna balacera, entre los dos automóviles donde me encontraba pecho a tierra, frente a aquella mujer embarazada con el vientre estallado a tiros, que aún aferrada uno con cadamano a sus hijitos también muertos, bajo la llovizna que como llanto caíaaquella noche de tlatelolco, escuché la voz inconfundible, tranquila en apariencia a pesar de su alto volumen, de Sot ero García Reyes:

-¡Juan!!

¡¡Juan!! <"Tienes fotógrafo?!!

-i¡Sí.~/ ¡iNo de nosotrosl!

Fariña, el Ché Fariña, artista de la lente, argentino de naci- miento y estampa, y mexicano por decisión propia, se acurrucaba junto a mi, cuidando de no aplastar su Nikon "F", pero sin la menor intención de usar/a. (Juan Ibarrola Sr. obra citada, Pág. 15)

Investiga. Este es quizá e! mayor atractivo de! reportaje. Qué periodista no ha soñado en la gran investigación que de por resul- tado el que un gobierno caiga o un presidente renuncie. Pero usted debe tener en mente que no todas las investigaciones perio- dísricas acaban con un gobierno o con un pres idenre, Lo que no

debe olvidar nunca es que así se trate de un asunto aparentemente

insignificante e! periodista debe investigarlo todo, a fondo y con

precisión antes de escribir su reportaje.

GUERRERO NEGRO.- En la casa de Martín Barajas, su fa- milia come frijoles desabridos, debido a una paradoja: en esta

zona bajacaltforniana, donde se encuentran las salinas más gran-

des del mundo, escasea la sal para consumo local. Aquí se producen más de cuatro millones de toneladas al año de ese elemento -99% es transformada en sal industrial para la elaboración de plásticos, cloroy productos derivados, básicamen- te exportadas a Japón, Estados Unidos y Canadá, mediante con-

tratos que benefician únicamente a tres empresas trasnacionales:

las japonesas Mitsubishi Corporation y Mitsubishi International Corporation y la empresa naviera de origen liberiano Baja Bulk Cnrriers, S.A., (BBC) que no aparece registrada en ningún lado. (Ignacio Ramtrez. PROCESO. abril 8, 1985).

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EL REPORTAJE 39

Deseub,r,. Esta función depende en gran medida de la origina- lidad del rlrladista. Pero no la originalidad en hacer preguntas

capciosas o indiscretas, sino, precisamente, en revelar, en descu- brir cosas.

CD. VICTORIA, Tamps., 25 de marzo.' El alcaldede la ciudad fronteriza de Matamoros se llama Ieses Roberto Guerra. Y no

por casualidad. Es sobrino de Juan N. Guerra, el cacique que ejerce

el pleno dominio de la población "por convencimiento

terror". A me Juan N. Guerra acuden funcionarios de los tres ni· veles de gobierno en busca de consejo y guía. (Fortino Cimeros, corresponsal de EXCELSIOR, marzo 25, 1985).

o por el

Educa. Función primordial del periodismo, el reportaje suele ser un instrumento valioso para educar al lector, para llevarle cono- cimientos de una manera amena, digerible para la mayoría, clara y directa.

Hasta donde llega el recuerdo, los pueblos han seguido en sus corrientes migratorias el atractivo irresistible del Sur. Son esca- sos, en verdad, los supuestos que desmienten tal regla. Por esta raZón España, que es extremo meridional de Europa, ha sido punto de destino de invasiones, pací/icas y no tan pacífi· cas, desde los tiempos más remotos. Para los partidiarios de las teorías geopolíticas, tal situación geográfica debe de tener sus consecuencias a la hora de ser lugar de paso de todo tipo de viaje· ros. (/ulián Castedo Moya, Revísta LIENZO. M""o, 1979).

Por supuesto que estos señalamientos no pretenden ser ni las

únicas características ni los únicos objetivos o funciones del re-

portaje. Es muy difícil encasillar un tema tan amplio y tan com- plejo. Pero tómelas como elementos básicos, como los cimientos indispensables para la construcción de ese magnífico edificio llamado reportaje.

Su importancia

"El periódico aporta una imagen del mundo y una explicación del mismo", nos dice A. Srnith, en su libro "GoodbyeGutenberg"

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Javier Ibarrola J.

(4) Yel reportaje, donde se conjugan los hechos y las opiniones, es sin duda un excelente instrumento para explicarnos el mundo en

que vrvirnos.

El reportaje ha sido por mucho tiempo el recurso de las revis-

tas para tratar de competir con los diarios. Estos, por la premura de cierre de edición cada 24 horas, generalmente proporcionan la noticia escueta. La revista -cada mes, cadasemana-la amplia, la enriquece con más datos y con reflexiones que demandan tiempo para hacerse; tr anforrnan la noticia de los diarios en reportajes que presentan no solamente extensión, sino profundidad en el análisis.

Por ahora, el diario dice "qué pasó" y la revista "porqué pasó"

o como le dijo]uan Sánchez Navarro a]ulioScherer: "el diario es la vida, la revista la ve pasar" (5). Sin embargo, cada día más los rotativos tienden a proporcionar a sus lectores más el "por qué

pasó" y no solamente el "qué pasó", empujados por la radio y la televisión que tienen mayor inmediatez y oportunidad para decir "10 que pasó", y están ganando terreno a la prensa escrita. No

obstante, y a pesar del casete, la grabadora, el "videotape" y la videocaserera, la historia del mundo la seguirán atesorando los

, Los periódicos mexicanos, me comentó don Fernando M.

Garza, empujados por la competencia que les hacen los medios electrónicos de información y las propias revistas, deberían impulsar la elaboración y publicación de más reportajes. Sin embargo, los diarios están limitados para el reportaje porque re- quiere más espacio y el precio del papel aumenta constantemen-

te.

Los editores han equivocado la política al hacer frente al ma- yor precio de la tonelada de papeL Repercuten el aumento en el precio del ejemplar al lector, con lo que reducen su circulación y pierden fuerza publicitaria, fuerza para vender los productos que se anuncian en sus páginas. El sentido común indicaría lo contra- rio: mantener barato el precio del ejemplar al lector y elevar las rarifas de publicidad educando al anunciante, de paso, para que aprenda a usar espacios más pequeños pagados a precios más altos, justifi- cados por mayores circulaciones. Pero, además, el reportaje parece no tener vías de explotación

por la baja calidad del reportero de periódico, con honrosas ex-

periódicos diarios

al menos por ahora.

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EL REPORTAJE 41

cepciones, por supuesto, por la constante carrera contra el tiempo

y, principalmente, porje! vicio en que se ha caído en los diarios al reflejar únicamente el torrente de declaraciones provenientes en su mayoría de! sector público Raymundo Riva Palacio, sostiene que lamentablemente el reportaje prácticamente ha desaparecido de! periodismo mexi-

cano.

-Aunque los teóricos sostienen que todo aquello que no es

noticia, crónica o arrículo de opinión es reportaje, la tradición me-

xicana no los contempla de esa forma-, me dice Raymundo. El reportaje en México es un género en extinción. Casi no se hace y generalmente, cuando se hace, es deficiente el producto termina- do. En ocasiones parece que han confundido e! género los perio- distas, y que consideran que e! simple hecho de presentar dos o tres entrevistados (sin material documental de apoyo o contex-

tualización) en un mismo texto, convierte a éste en reportaje. La

importancia de! reportaje en e! periodismo mexicano se ha redu- cido a niveles escalofriantes, y parte de ello es el resultado de la misma crisis que vive e! medio y e! cada vez mayor olvido entre los reporteros de su razón de ser: reportear. U n punto que me preocupa en 10personal es que e! periodis- mo se ha olvidado de! hombre y, más aún, se ha olvidado del hom- bre común, de ese personbaje anónimo apabullado por el avance de la tecnología, por e! modernismo, en firí, por eso que llaman

civilización.

Pero no siempre ha sido así. El siguiente es un reportaje pu- blicado por "Ultimas Noticias" de Excélsior, el 27 de enero de 1936. Lo invito a que compare el tratamiento que en aquel enton- ces le dió al suceso y el que pudiera ahora darle cualquier periódico en su sección policíaca. El reportaje fue publicado a una columna en primera plana. Por doce vacas flacas, herencia mínima de JU madre, se en- cuentra reducida a prisión una jovencita, de lo mejor de la socie- dad de Tula, Hidalgo.

de nombrelosefina Guadarrama, ha sido traida has-

ta la Penitenciaria del Distrito, en donde l/ora inconsolablemen- te, quejándose de la sordidez de su padre legitimo, que la ha con- ducido hasta el centro penal, sin atender antecedentes.

La jouen,

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42

Ja.jer Ibarro la J.

En su semblante. marchitado por la verguenza y las vigilias, queda todavía el rasgo de distinción de la jovencita. Pero lo que más la .uormenta, es la actitud del padre que al tratarla como una ladrona, no se ha puesto a considerar que más bien ella es la victi-

ma de la avaricia de! autor de sus días.

Tras las barras de la prisión, hemos podido entrevistar a la señorita de Tula, que al principio oculta su rostro. No tiene más que disculpas, que pretextos para dar la cara:

¡Estaryo en la

Penitenciaria, señor!

Pero la disuadimos de su actitudy poco a poco va entrando en confianza, hasta mostrarnos el rostro, hasta dejar a un lado el chal con que se cubre. Es de facciones regulares y hasta distinguida. Nos cuenta que ha oído decir que se halla a disposición delJuzga- do Noveno de la Tercera Corte Penal, a p edimiento del Juzgado de Primera Instancia de Tula, para impedir que disfrute de la pe-

queña parte que le toca como herencia materna.

-Me da mucha uerguenzu

Esto es horrible

LA HISTORIA DE LAS DOCE VACAS FLACAS

y Josefina nos narra la historia de su desgracia, poniendo de relieve en ella Jos sentimientos de avaro que han dado fama a JU padre, desde los tiempos de la vida de su difunta madre. -Toda la sociedad de Tula me conoce, así como a mi padre. Mi madre dejó un grato recuerdo en el vecindario. La sociedad conyugal formó una fortunita, que abría cada vez más la voracidad de mi padre, quien cree que sólo el dinero es lafeliciddd. Hace dos años falleció mi madre y yo, considerando que tenia derecho a la herencia, en una pequeña parte siquiera, tomé doce uacas de la finca rústica, que se estaban muriendo de hambre, y me dediqué más bien que a sacarles provecho, a evitar que murieran. Las pro- piedades que el matrimonio había formado en Tulay en la pobla- ción de lasso, del mismo Estado, son conocidas por la sociedad

que consideraba a mi madre como una señora adinerada. Cuando ella estaba al morir, conociendo a mi padre, Antonio Guadarra-

ma, resolví hacerme cargo de las vacas y retirarme, resignada a una vida modesta; pero hasta la ciudad deMéxico me ha persegui-

do el rencor paterno, hasta llegarme a reducir a la Penitenciaria, como se tratara de una vulgar delincuente.

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EL REPORTAJE

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"Muy quitada de la pena vivía en la ciudad de México durante estos últimos meses, tratando de cuidar las doce vacas flacas que apenas comenzaban a r~ncii~producto y que valdrían a lo sumo

cuatrocientos pesos, cuando se me cita a un juzgado, Se me priva

de la libertad sin oirmey se logra con ello uno de los propósitos de

mi ingrato padre, que son los de evitar que yo reclame el resto de

la herencia materna."

N os refiere la seflorita Guadarrama que la persecución de su padre comenzó en la ciudad de T ula, por lo que dispuso refugiarse

en la ciudad de México, pensando en renunciar a sus derechos de

la herencia,' pero no ha pensado que esta actitud le puede costar más cara, pues ella, a pesar del respeto debido, no puede dejar en entredicho su honra y procederá de acuerdo con la ley, para de- mostrar que las doce vacasflacas no constituyen ni el principio de la parte que le toca a la hija en la herencia. y termina la señorita Guadarrama, apretando los barrotes de la reja de la Penitenciaría:

-Si mi madre viviera, se moriría de verguenza, al ver que su

esposo se convierte en el perseguidor injusto de su propia hiia, por no querer reconocer los derechos hereditarios de ésta.

Mucho se podrá decir en contra de este estilo de presentar las

noticias, pero estoy seguro que en su tiempo este reportaje fue

más leído que la noticia que daba cuenta de la protesta de! general Calles por la invasión de su hacienda Santa Bárbara, en e! Estado de México, o del nombramiento del nuevo Director de! Colegio Militar o de que los maestros socialistas piden la expulsión de los menonitas, noticias estas publicadas también en la primera plana

de la misma edición. Vocación, sensibilidad y dinamismo deben hacer del reporte- ro un hacedor inagotable de buenos reportajes. ¡"El reportero há- bil no se pierde en averiguaciones inútiles, ni adopta las causas, pregunta a quien puede informarle con exactitud y abundancia de datos, descubre las noticias medio ocultas, observa los pormeno- res que avaloran las cosas grandes y sorprende los hechos en su génesis, con pericia dinámica de testigo que interviene en e! pre- sente, no de historiador que colecciona e! pasado. Las cualidades que han de sobresalir en e! reportero son: extrema sensibilidad para recoger minuciosamente aquello que le rodea, prontitud para ordenar las impresiones que le llegan, pleno dominio en el

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Javier Ibarrola J.

arte de explorar a los hombres, adivinando sus intenciones, y rapidez para adelantarse a los sucesos, deduciendo en el acro su desenlace." (6)

EL REPORTAJE 45

CITAS BIBUOGRAFICAS DEL CAPITULO DOS

1.- Emil Dovifat, obra citada, pág. 22. 2.- Bernard A. Wesberger. EVOLUCION DEL PERIODISMO. Editorial Letras, S.A., Prefacio del Editor Daniel]. Boorstin. México, 1966. 3.- Henrique González Casanova. GUIA DEL ESTUDIANTE DEL PERIODISMO. U niversidad Nacional Autónoma de México, pág. 12.México,

1987.

4.- A. Smith, obra citada, pág. 234

5.- ]ulioScherer Garda. LOS PRESIDENTES. EditorialGrijalbo pág. 127. México, 1986.

6.- Martín Alonso, obra citada, pág. 455.

CAPITULO 3

TIPOS DE REPORTAJE

un grupo de colegas" componíamos" e! mundo

alrededor de una mesa de café. Para entonces mi intención de es- cribir esta Serie ya había cobrado forma y procuraba obtener la mayor cantidad de opiniones. Al tocar e! tema del reportaje pre- gunté a todos si cualquier hecho noticioso podía ser objeto de un reportaje. Alejandro Iñigo se adelantó a contestar: "y hasta lo que no es noticioso". En ese momento otro colega sacó un cigarrillo y le preguntó que si de ahí podía salir un reportaje. Días después de esa plática apareció en Exce!sior -periódico para el que en aquel entonces trabajaba Iñigo- un muy completo reportaje sobre las condiciones en que actuaban los productores de tabaco en N ayarit, los grandes negocios de las trasnacionales del ramo, el tabaquismo y la lucha contra el cáncer en el mundo. "Ya lo ves", me comentó aquel día Alejandro, "todo es cues- tión de tornar el tema y desarrollarlo en forma atractiva y funda- mentada para atrapar al lector." E n efecto, hay muchos ejemplos de ternas que aparentemente

no tienen ningún aprovechamiento periodístico y que, sin embar-

go, han dado pie a magníficos reportajes. Por eso le dije páginas atrás que no hay buenos y malos reportajes; hay buenos y malos periodistas. El tema, quizá, es lo de menos. Y no porque e! tema no sea importante, pero debernos aceptar que de cualquier suceso e inclusive de cualquier objeto puede surgir un buen reportaje, todo depende del profesionalismo, de la vocación, del amor a la

. Hace tiempo

camiseta, que dicen los deportistas.

Por eso el reportaje es el género perfecto para aquellos repor- teros que no buscan en e! periodismo solamente reproducir los boletines de prensa o correr corno locos tras un carro de bombe-

ros o una ambulancia. Los reporteros que están siempre a la caza

de una oportunidad, saben que toda noticia es un reportaje en

embrión.

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J avie, Ibarrola J.

Este tipo de reportero es también el que lucha todos los días

contra la mediocridad, contra la venenosa rutina de los boletines

de prensa y de la abrumadora "declaracioniris". Esta lucha debe ser permanente. La mediocridad es uno de los tres males del pe- riodismo mexicano, decía el desaparecido Manuel Buendía. La impunidad y la solemnidad son los otros dos. "No hay enemigo más peligroso que la secreta fraternidad de los mediocres. Están por todas partes y, como cierta clase de indi-

viduos se reconocen entresi con un leve movimiento de pestañas,

y a veces sin pestañear siquiera De piel a piel Se sienten entre ellos. U n mediocre sabe quién es otro poca cosa yen corto tiempo -me refiero concretamente a lo que ocurre en las redacciones- forman una silenciosa pero eficiente y muy pugnaz falange de

medianías. De modo instintivo saben descubrir a quien no es de su sindicato, y éste automáticamente se convierte en blanco de

todas las intrigas y difamaciones. La primera ley de los mediocres es la consigna de destruir a los que no lo son. Para pasarla bien,

tranquilos, sin sobresaltos, no hay como ser medianos.

"Sólo el respeto a uno mismo y el haber confirmado una voca- ción en la concreta realidad de las pruebas eumplidas, puede dar fortaleza para aceptar el reto de la mediocridad y para vencerla, para humillarla, para aprender a despreciarla." (1) Relata Leopoldo Borrás que durante la visita que el entonces Presidente Adolfo López Mateos hiciera a Yugoslavia en 1963, el licenciado Ramón Betera, en aqueltiempo directordeNovedades, discutía con calor con Mario Santaella, director del diario La Prensa, Mi- guel Lanz DuretJr., de El Universal y con Alvaro González Ma- riscal, entonces jefe de protocolo del presidente López Mareos.

"El periodista tiene que ser, ante todo, un hombre íntegro,

preparado, objetico hasta donde sea posible; debe tener una amplia visión de las cosas y una gran capacidad de análisis; periodistas

sin imaginación, acomodaticios y sin criterio que no puedan co- menzar a escribir una información sino con las consabidas frases

de 'el primer mandatario', 'el jefe de la nación' para relatar una serie de interminables inauguraciones de obras públicas (como si los presidentes sólo hicieran eso), no podrán serlo jamás. La noti- cia tiene múltiples enfoques que sólo los periodistas de boletín no pueden hallar. Estos periodistas que hacen copias enteras de los boletines de prensa, tiene que desaparecer y ser sustituidos por

profesionales, y entonces se acabarán los' embutes' y los 'trinque-

tes." (2)

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EL REPORTAJE 49

El estudiante de periodismo y aquel que ya Se inicia en estas lides nunca debería olvidar estos sabios consejos.

El reportero, insisto, que siempre está a la caza de una opor-

tunidad, debe ir a todas. Cuando era Jefe de Redacción de la agencia de noticias Noti-

rnex, tenía continuos enfrentamientos de criterio con elJefe de

Camarógrafos, Alberto Rodríguez. En aquel entonces teníamos en la redacción un radio para monitorear las frecuencias de la policía y así saber al instante de todo lo que ocurría en la ciu- dad. Alberto se oponía a enviar un equipo de camarógrafos siempre que sabíamos de un incendio o de algún accidente. Mira Alberto,

le decía, si no vamos a todas, cómo vamos a tener la noticia. Es cierro que no siempre obteníamos buen material, pero siempre tuvimos el material, y, sobre todo, siempre todo. siempre tuvimos

la oportunidad de seguir la noticia y elaborar magníficos repor-

tajes.

La "redacción negra"

En un periódico no todos los reporteros pueden ni están capa- citados para escribir reportajes. Además, ya le dije que el tiempo,

el espacio y en la mayoría de los diarios, los recursos económicos,

no permiten hacer florituras en este género. Es por esto que al- gunos periódicos cuentan con un grupo de reporteros dedicados exclusivamente a la elaboración de reportajes, lo que en El Sol de México, siendo Jefe de Redacción en 1976, llamábamos la "redac-

ción negra".

Se trataba de un grupo de excelentes reporteros especializa-

dos en reportajes y enrrevisras.enrre los que se encontrabanRay-

mundo Riva Palacio, ahora reportero de asuntos especiales de Excelsior; Carmen Lira, actual Subdírector de La Jornada; Lour- des Galas, hoy reportera de Excelsior; Carlos Ferreíra, actual Director de Comunicación Social del Senado de la República y

otros más.

Esta "redacción negra" se reunía todos los días con elJefe de Redacción y el Director General, Benjamín Wong (hoy Director

del semanario Punto) para examinar las noticias sobresalientes

del día y la estrategia a seguir para elaborar reportajes y enrrevis-

ras sobre las mismas. www.esnips.com/weblPulitzer

SO Javier Ibarrole J.

A diez años de aquellas reuniones con la "redacción negra", he

vuelto a reunirme con algunos colegas que la integraban para ha- blar de la evoluci6n del reportaje en nuestro medio. Raymundo Riva Palacio considera que los reportajes son es- pejos de la evolución o la involuci6n de la sociedad

"Son también el género que le va a dar personalidad a un pe-

riódico. Por ejemplo, un acontecimiento mundial, la muerte de un

jefe de Estado o el estallido de una guerra, la van a dar todos los peri6dicos. La gran diferencia entre un medio y otro será el trata- miento colateral que se le dará a la noticia; los reportajes que acompañan a la noticia aportarán el contexto, el origen y los efec- tos posteriores de determinado acontecimiento, en beneficio y orientación de los lectores,"

Su Clasificaci6n

A pesar, de que para algunos colegas el reportaje es un género

que no admite clasificación, o dicho de otra manera, no es posible

hablar de "tipos" de reportaje, creo que a partir de Joque se ha di- cho hasta aquí, le puedo ofrecer en este capítulo una clasificaci6n que le servirá de guía para sus futuros trabajos. Quedó dicho que la funci6n primordial del reportaje es infor-

mar, por lo tanto esta clasificación deberá arrancar con 10que al-

gunos llaman el reportaje "directo", y lo que yo entiendo como:

Reportaje Informativo

Este tipo de reportaje es el que podemos encontrar en mayor número en las páginas de los diarios, si aceptamos lo que dice el maestro Gonzalo Martín Vivaldi: "Todo trabajo informativo que

no sea la estricta noticia, el artículo literario o de opinión o la cró-

nica, es reportaje." (3) Sin embargo, el reportaje informativo debe ir más allá de la escueta relación de hechos. En todo caso, la diferencia estriba en la creatividad y la libertad expositiva del

reportero.

Ahora bien, el reportero no debe olvidar, no obstante su crea- tividad y su libertad expositiva, que el reportaje informativo se apega a los esquemas de la noticia. Así, este tipo de reportaje res-

ponderá a la técnica de la famosa pirámide invertida, que consis- www.esnips.com/weblPulitzer

EL REPORTAJE 51

te, como ya vimos enLa Noticia, en seguir un orden descendente

en la presentación de los hechos. Veamos un ejemplo, Fernando Meraz, enviado especial de Excelsior, para cubrir la junra Cumbre de Venecia.

VENECIA,

10 de junio.- Los siete Jefes de Estado y gobierno

de los países más industrializados de Occidente, concluyeron hoy aquí su cumbre con el compromiso de acrecentar la coordinación en materia política y económica, combatir el narcotráfico y el terrorismo y trabajar conjuntamente en la búsqueda de una cura para exterminar el sida. Este compromiso quedó suscrito en un documento final dado a conocer por el Primer Ministro italiano Amintore Fanfani luego de tres días de intensas consultas entre los lideres occidentales.

Las inrerroganres clásicas de la noticia quedaron conrestadas en esta entrada compuesta. Ahora el reportero pasa a emplear su técnica personal analítica para ir filtrando con estilo propio la in- formación de apoyo recabada anteriormente para enriquecer su reportaje.

Sin embargo, Los Siete no lograron dar un paso haciaadelante en formas más resolutivas,ya que el "Texto de Venecia" sólo hace hincapié en anteriores documentos suscritos en Tokio, París y Washington, con excepción del apoyo político que logró Ronald Reagan en su intención de "protegerlas rutas neutrales del Golfo

Pérsico. "

Viene más información, siguiendo el orden descendente de la importancia de la misma.

Según los términos del "Documento de Venecia", Gran Bre- taña, Estados Unidos, Japón, Canadá, Italia, Alemania Federaly Francia tratarán de corregir desequilibrios en su comercio, e im- pedir fluctuaciones en las tasas de cambio. Paraello se desarrolla- rán objetivos de crecimiento "mutuamente consistentes", junto con un sistema de supervisión para impedir "desviaciones signi-

ficativas. 11

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52 Javier Ibarrola J.

El reportero continuó este reportaje desarrollando los temas que apuntó en la entrada para concluir con la moción de que la Organización Mundial de la Salud es "el mejor foro para coordi-

nar los esfuerzos internacionales contra el sida." El reportaje informativo, con todo y la imaginación, creativi-

dad y libertad que tenga un reportero deberá estar siempre ape- gado a las reglas periodísticas de la noticia, pues se corre el riesgo de deformar el verdadero sentido de lo que se reporta.

Reportaje de Investigación

Es a partir de este tipo de reportaje que el género cobra la di- mensión que busca plantear el presente trabajo. El reportaje de

investigación requiere ya de una técnica más depurada. de una

mejor organización en la preparación del mismo, de un estilo muy personal y, sobre todo, de una personalidad definida por par- te del reportero que habrá de quedar plasmada en todos sus re- portajes. "El reportaje de investigación comienza con la premisa de que el mal no ha sido erradicado del mundo. Tales reportajes se

logran mejor con indignación y temperamento, pero con la ma-

yor imparcialidad que sea humanamente posible", nos dicen Leonard Ray Teel y Ron Taylor. (4) Ahora bien, permítame in-

sistir en que no todos los reportajes acaban con un gobierno o ha- cen renunciar a un Presidente.

De lo que no hay duda es que el reportaje de investigación es

el trabajo más excitante en el periodismo, aunque lamentable-

mente el más olvidado en el periodismo nacional de nuestros días Adelantándome un poco al capítulo sobre la elaboración del reportaje, le diré que más queen ningún otro tipo de reportaje, en el de investigación las atribuciones son de vital importancia para dar formalidad a sus descubrimientos y a sus señalamien- tos. Recuerde que el reportero jamás debe asumir el papel de acusador. Aunque cuente con todos los hechos, éstos deberán estar respaldados por fuentes autorizadas. No olvide que el periodismo es quizá la profesión más com- prometida con la ética y que todo laque se escribe afecta la vida de alguien. Tenga mucho cuidado al hacer una acusación, pues de no

estar bien sustentada por documentos o testimonios, corre el ries-

go del peor pecado en el periodismo: mentir y difamar.

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EL REPORTAJE 53

Cuando se arrepintió Pani

Veinticuatro horas antes de que la ciudad de México sufriera

el peor terremoto de su historia, don Mario Sujo me nombró Sub-

director Ejecutivo de la Revista IMPACTO. Mi "debut" al frente

de la que fuera la revista más leída en México no pudo ser más

complejo y comprometedor. Al llegar a la revista aquel 19 de septiembre de 1985,yaconla

responsabilidad directiva sobre mis hombros, movilicé de inme-

diato a los reporteros y fotógrafos. Se lograronfotografras exce- lentes, como la que servió de portada para el número 1857. Igual-

mente los reportajes fueron magníficos.

Una de las reporteras en aquella época era Liz Porree, bella e inteligente periodista. En ella recayó el trabajo de investigar por qué Tlatelolco había sufrido tantos daños. Tras algunos días de búsqueda localizó al arquitecto Mario Pani, diseñador y construc- tor del conjunto habiracional Nonoalco-Tlatelolco. En una pri- mera entrevista el arquitecto Pani le proporcionó alguna infor- mación, pero le prometió a Líz que en unos días más Je tendría

todo un panorama informativo.

La reportera llegó puntual a la segunda entrevista, pero el arquitecto se arrepintió. He aquí la forma en que Liz Ponce elabo- ró su reportaje, tras el arrepentimiento de Pani y muchas horas dedicadas a la investigación.

El diseñador y constructor del

Conjunto Urbano Nonoalco- Tlateloleo se retractó de su disposi- ció para ampliar la entrevista que concedió a IMPACTO, publica- da en el número anterior. Pani había asegurado no ser culpable de los derrumbes y daños ocurridos en esta unidad habitacional el 19 de septiembre. Pani había dicho también que: "tengo la concien-

cia tranquila", Seguramente no ha terminado de analizar ciertos "documentos de mucho interés" que pretandia comentar como

Se arrepintió MARIO PAN/

justificación de su "defensa".

Por principio de cuentas, la reporrera deja ver en la entrada de su reportaje Jos antecedentes desu investigación y la denuncia del "arrepentimiento" del personaje central de ofrecerle mayor in- formación, no obstante habérsela prometido. A continuación

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54 Javier Ibarrola J.

establece la razón de sus investigaciones y del planteamiento de

su trabajo periodístico; así como para comprometer a las autori- dades a investigaciones formales:

y no es el presente reportaje unforo de desahogo de pruebas,

sino el producto de una investigación sobre este asunto que invo-

lucra a 7 mil familias damnificadas que han recurrido al Presiden- te de la República a demandarle acciones esclarecedoras de la si-

tuación.

Las conclusiones de esta investigación corresponden a

quienes tienen el poder jurídico y politico de resolver, en la medi- da de lo posible, tanto como de la honestidad, las repercusiones de esta tragedia. Los datos que hoy hacemos del conocimiento público se refie- ren al proyecto y desarrollo de este conjunto urbano y que si al momento en que usted los lea no han tenido oportunidad de que- mar o desaparecer las personas con ellos relacionadas, pueden ve- rificarse en los archivos o bancos de datos de las propias empresas

constructoras,

FONHAPO, el /SSSTE, el DDF y el particular del arquitecto Mario Pani.

así

como

de

BANOBRAS,

el

fideicomiso

A partir del siguiente párrafo, el reportaje comienza a relatar

la historia del conjunto habitacional y a descubrir las fallas arqui-

tectónicas, apoyándose en testimonios y documentos. El reporta- je fue presentado con fotografías de los'involucrados en la cons- trucción, planos de la misma y una lista completa de las personas que participaron en la gigantesca obra.

El caso de los aviones viejos

A pesar de que el tiempo en los periódicos no da las mismas

oportunidades al reportero para elaborar reportajes, el buen pe-

riodista siempre tiene tiempo. Le ofrezco ahora un reportaje de investigación publicado por el periódico Uno más Uno el 16 de junio de 1987, escrito por Rubén Vázquez Pérez,

En los límites de la obsolecencia; debido a la introducci6n de

nueuas tecnologías para la aviación comercial a escala internacio-

nal, la flota aérea de las dos aerolineas nacionales se enfrenta a su

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EL REPORTAJE 55

propia vejez -una edad promedio de 15 afios-, alaindisponibi- lidad de divisas a fin de emprender su progresiva renovación ya la escasez de partes y refacciones para los modelos con que se in- tegra, que empezaron a dejar de producirse desde 1985.

Ahí quedan plasmados los primeros resultados de la investi- gación, de cuya base se panirá para SOStener la afirmación en el sentido de que ambas compañías aéreas nacionales han envejeci- do sin remedio aparente.

Sorprendidas por el súbito desarrollo tecnológico de las com- pafiías constructoras de aeronaves -fundamentalmente la Boeing y la McDonell Douglas, ambas estadounidenses-, Aero- méxico y la Compafi'aMexicana de Aviación (CMA) disponen en conjunto de 89 aparatos que en su mayor'a, especl/icamente los modelos DC-8 y DC-9, as' como los del tipo Boeing 727-200, se encuentran fuera de producción para dar paso a nuevas unidades de una mayor sofisticación tecnológia.

Ahora vienen las primeras fuentes que sustentan la informa- ción:

De acuerdo con datos de la propia Compafila Mexicana de Aviación, ésta dispone en total de 45 aeronaves, 40 de las cuales son del tipo Boeig 727-200, adquiridos progresivamente a partir de 1974; es decir, con 14 afios de uso continuo. Los cinco restastes, los denominados DC-10-15, los más grandes que tiene y fabrica- 40s expresamente para las necesidades de la compafila, son de he- cho los aparatos más jóvenes de la empresa para los cuales, sin embargo, existe un plan a mediano plazo de progesivo retiro del mercado.

El reportaje fue presentado en tres partl!6 y estuvo apoyado de una muy aceptable labor de investigación en los diversos campos relacionados con la aviación nacional. En la segunda parte del re- portaje Rubén Vázquez Pérez hace una relación de los accidentes y emergencia que tuvieron los diversos aviones de Aeroméxico y Mexicana de Aviación.

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56 Javier Ibarrola J.

La explotación lacandona

Un tercer ejemplo de reportaje de investigación y que igual- mente incluye una abierta denuncia es el publicado por La jorna- da, el18 de junio de 1987, escrito por su corresponsal en Chiapas, Juan Balboa. Este es otro buen ejemplo de como se pueden conse-

guir reportajes para un diario, cuando se tiene dedicación, voca-

ción y ganas de hacer las cosas.

Sierra Madre de Chiapas. En esta región, considerada como

de ende-mismos y refugio de

aves en peligro de extinción -entre las que destacan el quetzaly

el pavón-, cientos de campesinos recolectan la palma camedor

(xate) que habrá de adornar posteriormente los panteones y las fiestas suntuosas de Estados Unidos. En la Sierra M adrede Chia- pasy la selva Lacandona se obtiene más de la mitad -160 millo- nes de hojas anuales- de la palma exportada hacia ese país del

norte.

Es un negocio redondo para un reducido grupo de políticos

mexicanos y estadounidenses, quienes a través de la explotacióny

desforestación de las selvas La Lacandonay El Triunfo, obtienen ganancias exorbitantes. Solamente en 1985, un organismo oficial estadounidense -Market N ew Division Froit Vegetable- esti- mó que las exportaciones mexicanas de palma camedor abtuvie- ron un valor de 17 millones de dólares.

uno de los últimos reductos de miles

Estos dos primeros párrafos dan cuenta del problema, de la denuncia (aunque el reportero debió fundamentar de inmediato

su denuncia respecto a los políticos mexicanos y estadouniden-

ses). En los siguientes párrafos cita otras fuentes de ambos países y en menos de cinco cuartillas logró un buen trabajo. Me he extendido un poco más en la muestra de este tipo de re- portajes con el afán de que e! estudiante tenga una base amplia respecto al tema. En e! capítulo siguiente habré de dedicarle más espacio cuando hablemos de la técnica y la elaboración de! repor-

raie.

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EL REPORTAJE 57

Reportaje Interpretativo

Cualquier hecho noticioso requiere del talento e imaginación del periodista para transmitirlo de una manera inteligente y amena. En materia periodística, la interpretación significa brin- dar al lector todos los antecedentes posibles del suceso, por una parte, y no dejar nada sin resolver, esto es, no dejar ni un "cabo suelto." Por otra parte, el reportaje interpretativo tiene la función de explicar al lector un tema demasiado complejo. Este tipo de

reportaje, sin que en él, intervenga la opinión de! reportero, ríen-

de a ayudar al lector a entender con mayor facilidad un asunto de- terminado. Recuerde usted que la opinión es un juicio subjetivo, privilegio de los articulistas y editorialisras, y la interpretación, es simplemente la valoración de un hecho en base a los antece- dentes del mismo ya una exposición clara, sencilla y precisa de los

acontecimientos.

En contraste con el reportaje informativo que nos dice del descarrilamiento de un tren y del número de muertos y heridos, así como de los daños materiales, el reportaje interpretativo nos dará, amén de los mismos datos, el estado de las vías, si las curvas eran demasiado pronunciadas, si el maquinista estaba borracho, si había las señales adecuadas, si en la estación del tren se dieron correctamente las salidas y se nos hablará, de haberlos, de otros

accidentes ocurridos en esa misma zona.

Veamos algunos ejemplos:

Nuevo Centro de Población, 21 de julio, Chalma, Ver., 18 de junio. Todos los días, durante tres meses, los helicópteros pasa- ban con la sirena sonando, casi al ras de las 40 chozas quecompo- nen este poblado. "N os asustamos un poco al principio, luego nos adaptamos". Ahora, cuando llegan a venir "y« no nos causan temor", señaló el director de la escuela de este poblado, Ricardo Bautista. Fundado a partir de la invasión de 900 hectáreas de la ex- hacienda de Las Flores, el primero de agosto de 1984, por parte de 40 fami/ías del ejido cercano La Lima, la constante amenaza de desalojo no ha impedido que se desmontaran 40 bectéreas donde se siembra, colectivamente, frijol, maíz y chile; que se pugnara

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58 JavierIbarrola J.

por obtener la escuela, ala que asisten 110 alumnos atendidos por

cinco maestros federales; que se consiguiera que venga el médico

dellMSS-Coplamar de Chapopote a vacunar a los niños, relatan los hombres del pueblo. El asedio constante de judiciales y soldados se ha incorporado

a las an!!,ustias cotidianas por la supervivencia; cuando se da la

siembra, cadafamilia logra entre 2 y 2.5 toneladas de maíz. Claro

que a veces se pierde la cosecha. De todas maneras eso no es sufi- ciente para garantizar la comida de un año, por lo que unos tres

días a la semana los hombres recorren los ejidos y ranchos de los alrededores para emplearse como jornaleros: mil pesos por jor- nada de 7 a 7. Se complementa con la crianza de animales de tras-

patio, cuya carne se consume en las grandes ocasiones.

El primer trámite de ampliación del ejido La Lima se hizo en

1955 (La Jornada, Rosa Rojas, enviada, 19 de junio de 1987).

El reportaje interpretativo brinda al reporrero una excelente oporrunidad de cumplir cabalmente con una de las funciones más importantes del periodismo: educar. No pretenda el reporrero demostrar con el reportaje interpretativo que ha aprendido algo

nuevo, sino que deberá intentar enseñar algo nuevo en un supues-

to mundo de ignorantes. La receta es muy sirnple.Iogre exponer con sencillez algo complicado. - La Ley Simpson-Rodino causó un tremendo revuelo tanto en México como en los Estados Unidos. La confusión que siguió a los días inmediatos de su promulgación fue enorme. N adie parecía entender nada y en México no captábamos bien a bien lo que les sucedió a nuestros compatriotas allende el Bravo. Ahora vea par- te del reporraje de Raymundo Riva Palacio respecto al complejo tema de la Ley Simpson-Rodino.

LOS ANGELES, Cali/. 3 de 11layo.- Los periódicos que se edi- tan en español están llenos de anuncios de abogados que ofrecen altrabajador indocumentado su ayuda en la gestión por obtener la

amnistia. Los doctores ya fijaron precios para hacer revisiones

médicas; las escuelas, para enseñarles inglés; las iglesiasy agencias privadas ofrecen orientación. Hasta un electricista de N ational City abrió su gestoría para ayudar a conseguir amnistla. Una industria millonaria alrededor de la Ley Simpson-Rodi-

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EL REPORTAJE 59

no florece. Para muchos de ellos, no se trata de filantropla, sino de dinero rápido. Para los trabajadores indocumentados, y sobre todo para los mexicanos, los sueños tienen un alto costo. Poco les importa. Han vivido aquítanto tiempo como fantas- mas -por lo que toca a beneficios y vida digna- y como pr6fu- gos -siempre escondidos de las autoridades migratorias y las deportaciones-, que para terminar de una vez por todas, con una larga noche que parecia interminable, cualquier precio que haya que pagar es un obstáculo salvable. En las últimas semanas, cuando menos 800 mil inmigrantes indocumentados han acudido a los centros de informaci6n en el sur de California para realizar pesquisasy formular un prerrequi- sito para la amnistía que ofrece la Ley Simpson-Rodino. El pr6xi- mo martes, comienza el proceso oficialy durará un año. (EXCEL- S/OR, Raymundo Riva Palacio, enviado, 4 de mayo de 1987).

Reportaje Descriptivo

En su forma más simple, descHbir es hacer una relación de las características de 10que se va a hablar. Se puede describir un obje-

to, una imagen, un paisaje, acciones, sensaciones, seres vivientes,

ciudades, etc. Es cierto que "una imagen dice más que mil pala- bras", pero nada como el reportaje descriptivo para llevar de la mano al lector por los intrincados caminos que suele recorrer el periodista. Ante la fidelidadde la imagen, ya sea fijao en movimiento, léase fotografía, cine y televisión, el reportaje descriptivo debe tender entonces hacia la calidad. Ahora bien, el reportero moderno no puede disponer de grandes espacios en sus periódicos, por lo que la descripción tendrá que ser objeto de una precisa selección. Más allá, está la novela descriptiva Mariano Azuela, Ignacio Manuel Altamirano,]ulio Verne, Carlos Fuentes, tienen grandes novelas descriptivas. Pero mientras le llega el turno de ingresar al siem- pre envidiado círculo de novelistas, inténtelo con el reportaje, La descripción en el reportaje requiere fundamentalmente de una enorme capacidad de observación por parte del reportero. La observación debe ser casi un vicio para el periodista, sin ella será simplemente un relator mediocre. Al reportero observador le bastará con exponer bien lo que ven sus ojos y más aún, lo que sus cinco sentidos perciben. Habrá reporteros que perciban más que

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60 JavierIbanola J.

otros, pero usted deberá ser sincero en sus apreciaciones, lo de-

más que otros, pero usted deberá ser sincero en sus apreciaciones,

lo demás vendrá con la práctica. El reportaje descriptivo es quizá el más explotado en los dia- rios nacionales. Ahora le ofrezco algunos ejemplos en los que

varía el tema, la técnica, la sensibilidad, el estilo y, por supuesto, la observación.

En febrero de 1976 un fuerte terremoto y más de mil movi-

mientos telúricos que siguieron dejaron en ruinas a Guatemala:

Guatemala, febrero 24 (OPGV).- Mientras arriba el Soljuega a las escondidas con las nubes, abajo la Tierra devuelve a los

muertos como si estuviera arrepentida de su obra. De entre los

escombros, las brigadas de auxilio siguen rescatando cadáveres. En los panteones de todo el país, los sepultureros entierran hasta

tres veces el mismo cuerpo.

En los campamentos y hospitales las pérdidas se compensan. La generación del terremoto está naciendo. Será ella la que pueda

ver nuevamente una Guatema!", en pie. Los adultos de hoy no ten-

drán tiempo. Treinta y dos segundos bastaron para detener me- dio siglo el desarrollo de un pais. La lucha de las capas terrestres cambió la topografia. Los rios saltaron de sus caucesy los lagos hincharon sus cinturas. Los si- métricos sembradios fueron estrangulados por anchos brazos de

rto.

Amatitlán era una población a 35 kilómetros de Guatemala. Su lago a!raia domingo a domingo a muchos visitantes. De 76 casas que rodeaban el lago, sólo cuatro quedaron en pie. "Esa ma- drugada la tierra se abrió y de las grietas brotaron fuentes de agua que todo lo inundaron." (El S 01 de México,! avier 1barrola, envia- do, 15 de febrero de 19761.

Ayacucho: Abdicación de Soluciones Civiles

Finalizaba 1984 cuando Perú se vi6 envuelto en una ola de

violencia:

AYACUCHO, Perú, 20 de diciembre- Todas las tardes, a las

siete en punto, cuando el sol inicia su ocultamiento, la vida se

apaga en las calles y el aspecto de la muerte revive aquí Las tan- quetas militares salen a las ca/les. Las Fuerzas Armadas toman

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EL REPORTAJE 6 I

posiciones. Los comercios cierran apresuradamente. Se escuchan

ráfagas de metralleta, cerca, lejos. La gente se esconde, teme. La vida en Ayacucho no parece tener ningún valor. Se desa- rrolla una guerra sucia y brutal entre los fuegos military guerri- llero, donde el pueblo es siempre el perdedor. Y la vida transcu- rre en la confusi6n y el miedo, como si no hubiera experanza ni mañana Ayacucho es la herida por donde sangra Perú. A quíse mezcla la historia y la mitología; re confunde la lucha ideol6gica con la feudal, el combate contra la opresi6n con las ren- cillas hist6ricas entre las comunidades. Ayacucho es un crisol de fen6menos y una amalgama de problemas enmarcados en un

estado de guerra que, por sus mismas caracterfst;caf, es terreno

fértil de la insurrecci6n y sujeto a la dura represi6n. (Excelsior, Rd)'mundo Riva Palacio, enviado, 21 de diciembre de 1984).

Laguna Verde, un Complejo muy complejo

El Complejo nucleoeléetrico de Laguna Verde fue motivo de fuertes divergencias. ¿Dónde se construyó?

Sobre la costa rocosa de Santa Ana hasta San Isidro, costa se- rrana veracruzana flanqueada por suaves planicies de las barras de Santa Ana y Zempoala-Chachalacas está Laguna Verde. Esta serranía que se funde bajo las aguas del golfo interrumpe bruscamente la suave planicie costera de Veracruz. Esta Serranía, donde re emplaz6 la planta nucleoeléctrica de Laguna Verde si- gue sin interrupci6n hacia el occidente, volcán traS volcán. Aqui se trunca la continuidad de la agreste Sierra Madre Oriental para reaparecer en C6rdoba hasta el istmo de Tehuantepec. (Excelsior, Ma. Fernanda Campa, 16 de junio de 1987).

Tras los orígenes de Tea Higuera

Entrevista a un famoso lanzador mexicano que juega en las Ligas Mayores de los Estados U nidos es tarea muy grata, sobre ro- do por el viaje cómodo en avión,llegar a un buen hotel y todos los demás alicientes que ello implica. Pero llegar hasta el pequeño poblado donde nació Teodoro Higuera y donde aún vive su ma- dre, no es un trabajo que se disputen todos los reporteros.

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62

Javier Ibarrola J.

EJIDO VALLEJO, Sin., 17 de junio.- El calor era intenso. Avanzamos entre canales de riego y cientos de parejas destina-

das a la siembra de caña, maíz, soya, toronja y mango. El camino,

de terraceria; no permitía el paso rápido y ello dificultaba nuestra

marcha.

-c'Cuánto falta para Ejido Vallejo?- preguntamos a un niño que cuidaba ovejas. -i-Cerca de dos kilómetros dijo. -¿Y entonces la casa de Teodoro Higuera?

- H es la más apartada del pueblo, siguiendo por aquel ca- minodecía al momento que señalaba una pequeña vereda, rodea- da de árboles frutales y cañas que dejaban caerlos grandes camio-

nes que iban al ingenio azucarero de Los Mocbis.

N uestro encuentro con el pequeño pueblo no se hizo esperar.

El ejido lo componen unas cincuenta viviendas de ejidaiarios, muchos de los cuales, como la familia de Teodoro Higuera, tienen

que dar en renta sus tierras e irse a trabajar a la ciudad, para así

poder, como ellos mismos dicen, "irla pasando" can el sueldo y lo que perciben por el alquiler. (Excelsior, David Faitelson, enviado, junio 18 de 1987)_

Reportaje-E nrrevista

En los dos títulos anteriores de esta Serie Técnicas Periodísti- cas, quedó establecido que la entrevista es el principal instru- mento del informador. La mayor parte de las noticias se con- siguen a base de hacer preguntas. La entrevista, pues, sirve para la noticia, para el reportaje y para la entrevista misma, es decir, como género periodístico.

y pudiera pensarse que el binomio "reportaje-entrevista" es una repetición de lo mismo. Sin embargo, este tipo de reportaje, además de tener la función de retratar la personalidad de una per- sona, adquiere su calidad de tal al agregar al retrato de una perso- nalidad, las circunstancias que le rodean en el momento en que el reportero recoge todo respecto al sujeto, Un ejemplo:

PANAMA, Panamá, 15 de junio.- En su mansión de dos mi- llones de dólares, en los Altos del Golf -la zona residencial de los

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EL REPORTAJE 63

banqueros y empresarios-:-, un coronel se muere hoy de miedo

Héroe y villano al mismo tiempo, blanco de maldiciones y de upoyos, el pequeño hombre que hasta hace dos semanas fue casi todopoderoso es ahora la viva imagen de la soledadY la angustia. Nada lo calma: ni las docenas de "ayudantes personales" que vigilan su casa-fortaleza ni su familia, ni los millones de dolares que tiene en pinturas, automóviles Y objetos suntuarios. Este hombre de 48 años de edad ha hecho temblar a las que durante 18 años fueron s61idasfuerzas armadas en estepa/sY alas que él mismo perteneci6 hasta 13 dias. Este hombre de escasa estatura, delgado, de apariencia insig- nificante, blanca la piel, muy canoso el escaso cabello, prooocálos más violentos desordeaes en las últimas décadas en Panamá Y sumió a este pequeño país en una profunda crisis de la que aún no sale. Es el coronel retirado Roberto Diaz Herrera, primo hermano del ltder revolucionario Omar Torrijas Herrera, jefe de /as Fuer- zas de Defensa hasta el dos de junio pasado, cuando fue retirado.

"Ex segundo hombre fuerte", en consecuencia. Severo acusador,

hoy, de quien fue su compañero de armas y de ambiciones: el ge- neral Manuel Antonio Noriega, comandante de las Fuerz", de Defensa y virtual gobernante panameño. (Excelsior, Carlos Can-

ton Zetina, enviado, 16 de junio de 1987).

Reportaje Autobiográfico

Este título se lo da Tom Wolfe al reportaje en el cual el perio- dista se convierte así mismo en un personaje del propio reportaje Esto pudiera estar en contra de laque se ha dicho hasta abara res- pecro a que el reportero debe apartarse del escenario y dejar que los hechos hablen por sí mismos. Sin embargo, este tipo de repor- taje es posible cuando el periodista no solamente es testigo sino protagonista de los hechos que está reportando.

por varios mundos. 3D dólares-de ignominia" es un

"V iaje

magnífico ejemplo del reportaje autobiográfico:

Son las 18:40 horas de este bendito sábado 13 dejunio de 1987 Es la "linea"; el cruce de la frontera San Ysidro y Tijuana, EUAy

México.

José Gonzálezy el que esto escribe nos encontramos abajo de

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64

J avier lbarrola J.

un puente. Hacemos tiempo para que Luz Angélica Estrada. es- posa de José y madre de Lilia; Julio Argumedo, fotógrafo de EL UNIVERSAL Y Carmelo Enriquez, que nos apoya en este .·iajese coloquen en <'! lugar que hemos convenido. Todavía nos sobran dos minutos. fosé González, tornero especializado, un trabajador de primera que recibe más de 15 dólares por hora de trabajo abre

el cofre de la camioneta Datsun que maneja, estacionada a un lado

del camino, y aprovecha para afinar el tiempo del motor. Esta- mos todavía en San Ysidro, California. Una hora antes hemos subido a este mismo puente y con po-

derosos

binoculares observamos largo

rato y

atentamente el

movimiento de la línea. Cuando los aduaneros o el personal m, \ xicano y migración no ven ningún problema, los autos y la gente crezan con fluidez la frontera. Pero si algo les llama la atención,

desvían el vehículo que reviran a un patio interno que se encuen-

tra a la derecha. Este es el dato esencial que necesitamos. Desde el puente peatonal más inmediato se logra un buen ángulo para las fotografías y sólo los policías federales que custodian el puente, de traje y corbata, observando a los peatones, podrían darse cuen- ta de que se está fotografiando. Pero nada podrán hacer para impedirlo. Ya tenemos el escenario y los actores. El libreto es sencillo:

somos indocumentados, salimos de EUA por efecto de la Ley Simpson-Rodino y queremos llevar nuestro vehículo aZacatecas. (El Universal, Eduardo Val/e, 24 de julio de 1987).

Reportaje N arrarivo

En el campo del periodismo suele confundirse la narración, esto es el reportaje narrativo, con la famosa "nota de color". Ge- neralmente, el]efe de Información de un periódico comisiona a un reportero para que cubra la "nota de color" de un aconteci- miento dado. Alejandro Iñígo, quien fuera durante mucho tiempo Jefe de Información de Excelsior dice que "lo que llamamos color no es más que una nota de ambiente. U n apunte al carbón de lo que se- o ría una pintura al óleo o a la acuarela. O sea, que precisamente lo que la falta es el color. Decir que un diputado está dormido en una sesión del Congreso, que un secretario de Estado estornudó cinco

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EL REPORTAJE 65

veces durante un informe presidencial, o que e1l1derde los depau- perados comuneros del Valle del Mezquital bajó de un auto últi- mo modelo, no es reportaje". Fernando M. Garza, por su parte, sostiene que la nota de "co- lor" se reduce a puro color, sin trazos que los sustenten. "Esto su- cede cuando Se maneja el 'color' periodístico con brocha gorda en lugar de pincel." En todo caso le diré que la nota de "color" es un rnero comple- mento de la noticia que requiere, por supuesto, de habilidad y, nuevamente, de un gran sentido de la observación, pero que a di- ferencia del reportaje narrativo no aporta información.

"Narrar

es contar una cosa, un suceso, con habilidad, de mo-

do que mantengamos constantemente la atención del lector". Y ya hemos dicho que para mantener la atención del lector en un reportaje lo primero que hay que hacer es arrancar con fuerza, ofrecerle un panorama interesante, despertarle la curiosidad des- de el principio y ya no soltarlo hasta el punto final. Así pues, el reportaje narrativo debe ser un relato natural en el diálogo, dinámico en la acción y preciso en el planteamiento, Cuando no se atiende a estas premisas, el reportaje narrativo pue- de caer en un reportaje adulterado por el afán de hacer literatura

donde no se necesita.

Examinemos algunos ejemplos:

Comienzan apenas a perfilarse una serie de problemas que habrán de desembocar en situaciones inéditas para los cafleros. Las zafras, por primera vez en muchos años, no s610 bastan para cubrir la demanda interna de azúcar, sino que habrá excedentes. Las posibilidades de exportaci6n son prácticamente nulas, por- que el consumo se ha reducido drásticamente a ralz del eso de productos artificiales por parte de las compañlas refresqueras, que juegan un papel determinante sobre el mercado del azúcar. La caña no tiene futuro dentro del modelo agro-exportador promo- vido actualmente. {Excelstor. Adriana L6pez M. 11 de junio de

1987),

Una más sobre el Sida

La Unidad de Congreso del Centro México Nacional se vio súbitamente saturada por cientos de personas que acudlan a un

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66

Javier Ibarrola J.

acto que por la forma en que llegaron, más parecía un concierto de rack que lo que realmente era: jóvenes a punto de reventar los cristales de las puertas de acceso al auditorio donde se I/evó a cabo el simposio Sida:situación actual. (LaJornada, Rubén Alvarez, 11 de junio de 1987).

Marcha del CEU

El recomienzo del CEU.

Las 16 horas

en la esquina de la Normal de Maestros y unos 2,

tal vez 3 mil estudiantes bailoteando inquietos sobre la avenida

México-Tacuba y sus banquetas. Chispea. Hay nubes grises y otras de a tiro negras. Una manta tapa cuerpos del CCH Val/ejo.

Colgando espera el eleven anclas. Llegan camiones que se vacían entre ¡vivas! y [esque meten ruido! Del metro no dejan de salir es- tudiantes. Son ías 16:30. Los temores se empiezan a disipar. Se indica por el altavoz que abrirá la marcha el FNCR, encabezado por Rosario Ibarra, y atrás el ~CH Oriente y luego el Vallejo. A las 17 horas el empujar de los contingentes da inicio a la manifes- tación recuerdo del 10 de junio de 1971, los muertos, heridos y de- saparecidos ¿Cuántos? Antonio Santos y Carlos Imaz dicen que entre 40 y 50 mil manifestantes. Imanol Ordorika se lanza con 70 mil. La Secretaria de Protección y Vialidad reporta 9 mil partici-

panteS sin incidentes. Todo tranquilo

de la C.mstitucián estaba llena a la mitad. (LaJornada, Alejandro Caballero, 11 de junio de 1987).

Lo cierto es que la Plaza

Una ciudad empantanada

Toneladas de basura taponan el sistema de alcantaril¡"do en diversas colonias del norte, sury oriente del Distrito Feder'" y el peligro de las nuevas lluvias reforzó el temor de mil/ares de capi- talinos afectados cuyas viviendas permanecen anegadas. El pel» gro de derrumbes se acrecientay familias enteras se preparan pa· ra abandonar sus viviendas, principalmente en las colonias de las delegaciones Gustavo A. Madero y Xochimi/co. (Excelsior, A. [iménez y H. Adorno, 16 de junio de 1987).

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EL REPORTAJE 67

Sashimi para el Presidente

IXTAPA·ZIHUATANEjO, Gro. 24 de junio. Alfredo del

Mazo fumaba y sonreia en apacible restaurante japonés cuando de repente, sugirió: "el sashimi está bueno, señor Presidente Reflejaba serenidad, sonreía t.mbién el Presidente: "Sashi· mi, pues", acept6 /a sugerencia:

"

A los dos cocineros de gorro alto y blanco, que estaban del otro

lado de la mesa, listas sus palas sobre las planchas calientes, Del Mazo les ordenó la cena: "sesbimi para todos, por favor". y pronto trajeron los meseros el sashimi. Con palillos chinos y petos blancos atados al cuello empeza· ron los nueve comensales, clientes inusuales, a probar las deígadl· simas rebanadas de robalo crudo que -eSa es la costumbre- hay que remojar en salsa de soya conjugo de limón. (Excelsior, Carlos Cantón Z etina, enviado, 25 de junio de 1987).

Reportaje Relámpago

Nuevamente la carrera contra el tiempo. Se le ordena traer

esta misma tarde un buen reportaje y

nas del periódico no pueden salir en blanco. Aquí entra la habili- dad, imaginaci6n y, por supuesto, la experiencia del reportero para lograr en muy poco tiempo un reportaje que a pesar de su brevedad, sea digno de ser publicado. Hay quienes manejan con gran habilidad este tipo de reportaje al grado de llegar a publicar uno diariamente. Tales el caso del caricaturista de El Universa/, Sergio Irachera, De pasada le diré que hay caricaturas que alean- zan sin duda la c1sificaci6n de reportaje relámpago. En 1980 colaboraba precisamente en El Universal y me pidie- ron un reportaje sobre ciudad N etzahualc6yotl, "pero lo necesi- tamos hoy". Días antes el reporteroXavier Méndez había escrito un magnífico reportaje sobre el mismo tema, muy bien documen- tado y muy bien presentado. El reto era interesante:

¡hay que traerlo! Las pági-

Lunes 21 de abril de 1980. Tres millones de hombres- som- bras. Dos y medio millones de barriles de petróleo al dÚl. Dos- cientos cincuenta mil niños muertos al año. Cien mil pesos p.ra festejar la reelección de Pidel Velázquez. Toneladas .e bas,.r.pe

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68 JavierIbarrola J.

podrian cubrir la Catedral. Doscientas páginas del Plan Global de Desarrollo. Cien prostíbulos y cuatro mil licorerías. Organiza tu

manzana.

y N etzahualcóyotl crece. Le dicen "la Calcuta mexicana". Bien pudiera ser el "Lejano Oeste", aunque esté en el Oriente. Pero sólo porlaforma en que se fue poblando. A sangrey muerte. Fue una invasión. Muertos muchos invasores. Y ahora N etza- hualcóyotl es tierra de nadie. Al contrario del Lejano Oeste. Si llueve se inunda. Si no llueve se nubla o se empolva. "S~ si tiene remedio", ha dicho H ank González. "Sólo que crece muy de pri-

sa".

Yo se lo dije entonces al presidente Echeverría: "qué vamos a hacer cuando esos millones de marginados se lancen sobre la ciu- dad? ¿matarlos?". Porque el problema no está en el campo. Eso dice Hank. El problema, el verdadero problema radica en esos millones que tienen sitiado al D.F. Y Netzahualcóyotl crece. Se desborda. Hierve. Pero se detiene. No ha pasado de que las amas de casa (,;también ahí se les dice ast) se declaren en huelga de compras. Qué ironía. Huelga de consumo donde no hay que con- sumir. N o ha pasado de que se maten entre sí por la basura. No han pasado de la calzada Ignacio Zaragoza. ¿La Candelaria de los Patos? ¿Tepito? ¿La Bondojo? eso es

casi el paraíso, que diría Spota. N etzahua/cóyotl es el Apocalip- sis. Y crece. La gente lIegay se queda. No hace nada, pero seque- da. De aquía aquí es mío. Y se mueren por ese de aquía aquí. Di- cen que en Moscú hay garitas. ¿Usted de donde viene? De Vladi-

Vengo a buscarlo. Se regresa. Aquí dicen

vostoe. ,'Tiene trabajo?

que son los riesgos de la democracia. Y N etzahualcóyotl crece. "Yo creo que ya vamos a cobrar por sacar fotografías." También los jíbaros cobran por eso. "Las promesas han hecho solamente parábolas en el aire, porque así como llegan, asi se van. Los funcio. narios han prometido pero no han cumplido." N o, no han cum- plido. No han cumplido con N<ftzahualcÓYotl. "Hemos podido crecer, pero no hemos sabido distribuir." Miguel de la Madrid, se- cretario de Programación y Presupuesto. Y N etzahualcóyotl cre-

ce. Solucionaremos problemas, pero no todos los problemas. Esto es, hay, pero no pe'todos, que diria el ranchero.

y Netzahua/cóyotl crece. Y el sitio se cierra.NuevaAtzacoal- co al Norte; Cerro delJudío al sur; Netzahualcóyotl al oriente; el

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EL REPORTAJE 69

Arenal al poniente. Y qué vamos a hacer cuando se lancen a saco sobre la ciudad, ¿matarlos? Apocalipsis Netzahualc6yotl. (El Universal. Javier ¡barrola, 23 de abril de 1980).

El terremoto y Plácido Domingo

Cinco años más tarde habrían de escribir otro reportaje relám- pago sobre otro tipo de apocalipsis: el terremoto del 19 desep- tiembre de 1985. Para entonces era Subdirector Ejecutivo de la revista IMPACTO, pero dada la magnitud de la tragedia todos salimos a trabajar. Poco tiempo y poco espacio, pero muchas ga- nas de hacer cosas.

La noche había caído una vez más sobre Tlatelolco. El aire ya era irrespirable y las brigadas de rescate seguían removiendo el- combros del edificio "Nuevo León" con la esperanza de encon- trar vida. Cerca, el gran tenor Plácido Domingo elperaba,y it,Yudaba en todo lo que podía. Las luces de la televisión lo baffaron y a la pre- gunta que el comentarista hizo desde el estudio, riguió un dramtf tico intermedio. "iN o me importa la voz!", balbuceó Plácido Domingo rompió en llanto. AII~ entre los escombros de lo que fue el edificio habitacional "Nuevo León", ertaban reguramente los cuerpos dertrozados de familiares muy queridos del enorme cantante de ópera cuya voz ha conquistado los mejores escenarios del mundo. El domingo 22 Plácido llegó a México al enterarse del terre- moto. Del aeropuerto se trasladó de inmediato a Tlsselolco donde vivían su tío, su tía y dos primos, y desde entonces no se ha retira- do del lugar. "No me separaré de aqulhasta que los cuerpos de mis familia-

res sean rescatados,' si mis servicios son necesarios, glJstosamente

y

desde este momento formo parte en las filas de los voluntarios",

dijo el cantante al llegar ante las ruinas. Con la barba crecida, el pelo cenizo de polvo y la angustia en el rostro, Plácido Domingo ha clamado por todos los medior para que afluya la it,Yuda para todos los atrapados, no sólo para sus pa-

rientes.

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70 Javier/barrol. J.

Durante la muy breve estancia de la esposa del Presidente R eagan, Plácido se encontré con ellay le pidi6 que su país hiciera

todo lo que esté a su alcance para auxiliar a tantos mexicanos en

desgracia. La ayuda ha llegado y las labores de rescate no terminan. Todos albergan la esperanza de encontrar gente con vida, aunque los técnicos han dicho que ya es imposible. Sin embargo, algunos han demostrado lo contrario y Plácido Domingo no pierde la es- peranza. Cada vez que los socorristas dan la voz de que h,m encontrado

la esperanzase torna IInglJ.ft;osay todos trat." de acer-

carse para saber de quién se trata. Para algunos la espera ha ter- minado. Para la mayoría ha terminado al reconocer el Clidaver de

alguno de IUS familiares. Para otros, los menos, h4terminad. con

un cuerpo,

la alegria de saber vivo a su ser querido. Para Plácido Domingo aún no termina la espera. Quizá está ya convencido de que todos sus familiares han muerto. Pero él si- gue ahí. No le importa cuánto tiempo, ni el polvo, ni la vigilia, ni la sed, ni el ambiente fétido queyadominalazona. No leimportll

su voz, su gran voz. Plácido como muchos otros mexicanos, mere- ceria ver culminada su angustias. espera con una buena noticia. Desgraciadamente estos no son tiempos te buenas noticias.

(IMPACTO, Javier Ibarrola, 10 de octubre de 1985).

Los "relámpagos" de Irachera

Todos los días en las páginas deEI Universal aparece el "Car- tón y texto de SERGIO IRACHETA", que sin duda alguna constituye una variación válida del reportaje relámpago, general.

mente con una crítica humorística, aunque puntillosa. Seguramente ni cuenta se habrán dado los cempeontsimos habitantes de l. Perla Tapatía, con eso de que todavía siguen festejando (cual debe), la feliz caronscion de su equipazo; pero el caso es que en éstos momentos se está realizando por aquellosfutbo- leras rumbos la "11I R euni6n N aciana! Bencari»." Como es de todos sabido, la susodicha Reuni6n, que ya va en su tercera edicion, es l. versi6n republicana de aquellas pomado-

fas "Convenciones de Banqueros" que se hacían antes la ex-

propiaci6n bancaria decretada por aquel patriota que tan eficien- temente defendiera nuestro peso.

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EL REPORTAJE 71

Si partiéramos del supuesto que a esta Reunión de la Banca deberían asistir representantes de todos los sectores que jueg.n .Igún papel importante directamente relacionado con la activi· dad bancaria, podemos asegurarque ést. es una reunión incom-

pleta

usted dirá si no: nomás se les olvidó invitar a los seflores

asa/tabancos. Resulta de veras una imperdonable in~rtltitud,eso de haberde- jada fuera del festejo a los robabancos, que son con mucho sus más fieles, constantes y asiduos clientes. y ya que de nuestra banca nacionalizad;¡ hablamos, millones de integrados mexicanos nos estemos preguntando, desde hace

un largo rato, para qué diantres se siguen despilfa"ando esas astronómicas sumas de dinero por concepto de publicidad, si a/ fin de cuentas todos los bancos vienen siendo la misma cuestión. Esto no io'podemos entender los simples marta/es con nuestros

flacos cerebros

tras impuestos, sacados de nuestros flacos bolsillos. Oja/á que esta modesta versión republicana, no resulte más cara que las antiguas y fastuosas convenciones de banqueros, amén. (El Universa4 Sergio Iracheta, 10 de junio de 1987).

pero se siguen pagando las campafias con nues·

El Premio Desierto

En el Certamen Nacional de Periodismo de 1987, el gremio quedó sorprendido por la decisión del jurado. El caricaturista de Excelsior, Oswaldo Sagasteguí, lanzó unmagnificorelámpagoal día siguiente de la entrega de los premios:

En lo del Premio Nacional de Periodismo

la.

NOTICIA

es

¡que no hubo premio para LA NOTICIA

!

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72

Javier !barrola J.

El Gran Reportaje

Llegamos al punto culminante de la clasificación. En realidad la denominación de "Gran Reportaje" tiene en la actualidad una

serie de variantes: unos lo denominan así, otros lo llaman "Re- portaje profundo", otros más "Reportaje Gigante". La verdad

que en este caso la denominación es lo de menos. En este caso

específico coincido con Alejandro lñigo cuando dice que el "re-

portaje es uno solo", es decir el Gran Reportaje es uno y nada

más.

En un sentido teórico, el gran reportaje es el resultado de la más completa labor de investigación del tema a tratar. Investiga-

ción de campo, documental, testimonial, fundamentalmente.

Pero ante todo, el gran reportaje depende, como les señala el nuestro Gonzalo Martín Vivaldi, "del gran reportero". El gran reportaje es el "doctorado" para todo reportero, pues para realizarlo necesita contar ya con un amplia preparación y cultura. Ahora ya no basta saber un poco de todo, ahora es indis- pensable tener total dominio no sólo del oficio periodístico, sino de las diferentes temáticas a desarrollar. y una vez más, y quizá aquí con mayor fuerza, el reportero deberá ser un gran observador para saber descubrir en el momen- to justo los hechos que lo llevarán a elaborar el gran reportaje; ser

un gran "repostero", como menciona don Fernando M. Garza,

para saber degustar los ingredientes vitales del gran reportaje; ser un hombre que sepa conocer a los hombres; y, finalmente, un

gran escritor.

U sted se preguntará como se llega a ser "grande". D ifícilmen- te habrá alguien que le de una respuesta adecuada o una receta para lograrlo, sobre todo en esta profesión nuestra. Pero como en cualquier otra, para ser grande se necesita vocación, lo demás lo da la tenacidad en la práctica, en el aprender lo que no se sabe, en

el investigar 10 que no se conoce, en el ver lo que ojos comunes no

ven, en la búsqueda constante de la verdad En este tipo de reportajes intervienen todos los objetivos y

funciones de los anteriormente mencionados: en el gran reporta- je hay, por supuesto, información, investigación, interpretación,

descripción, entrevistas (muchas entrevistas), participación acti- va del reportero, y narración. Cada una de estas características,

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EL REPORTAJE 73

adecuadas naturalmente al tiempo y al espacio del medio en el cual habrá de publicarse. Generalmente el gran reportaje es explotado en mayor nú-

mero por las revistas semanales, quincenales y, sobre todo, men-

suales. El semanario Proceso incluye invariablemente reportajes que alcanzan esta categoría. Contenido, editado mensualmente, ha hecho del gran reportaje, su especialidad. Revista de Revistas, editada por la casa Excelsior, dedica inclusive varios números para presentar grandes reportajes seriados. En la mayoría de los casos citados el gran reportaje es producto del trabajo de grupo, es decir, de los varios reporteros encargados de un reportaje en especial. El periódico diario, a pesar de las limitaciones ya menciona- das con anterioridad, no excluye de sus páginas el gran reportaje, también en base al trabajo de varios reporteros. Sin embargo, hay reporteros a cuyo trabajo individual se deben excelentes reporta- jes de este tipo. Si el periodismo escrito puede enfrentarse de algún modo a la fuerza y alcance de los medios audiovisuales, este es precisa- mente el gran reportaje. N o es nada nuevo decir que el radio y la televisión han ganado la batalla en la rápidez para presentar las noticias, pero las noti- cias difundidas por estos medios de ninguna manera agotan otras

instancias informativas, ni satisfacen ese innato deseo' del hom-

bre por saber. Aceptemos que la radio y la televisión nos dicen con gran rapidez el qué pasó, pero en muy contadas ocasiones nos dicen el por qué. y esto es así porque ambos medios electrónicos tienen un enemigo que siendo el mismo de la prensa escrita, sobre todo la diaria, es más fuerte: el tiempo. En la televisión mexicana son

contados los noticiarios con duración de una hora, la mayoría son

de media hora incluyendo comerciales. En estos períodos es muy difícil profundizar en la noticia, misión principal del gran repor- taje escrito.

Como en ningún otro tipo de reportajes, en el gran reportaje no cabe la superficialidad. Todo reportero que se respete, y claro está, todo reportero que aspire a realizar grandes reportajes, debe eludir la superficialidad muchas veces provocada por la falta de observación, olfato y buen gusto.

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74 JavierlbarrolaI.

El maestro Gonzalo Martín Vivaldi cita al periodista norte-

americanoJames S. Pope, quien dice que "si el reportaje es super- ficial, no es reportaje", Y agrega por su parte que" el reportaje

no solamente lo que pasa, sino lo que

pasa por dentro de Jo que acontece." (5) Esto significa entonces que el gran reportaje debe igualmente reunir todas las características mencionadas en el capítulo dos:

actualidad, claridad, interés, personalidad, colorido, vigor, viven- cia personal. Todo ello podemos resumirlo diciendo que el gran reportero que requiere todo gran reportaje debe ser un hombre culto, que domine el tema sobre el que versará su trabajo. No se puede escri- bir un gran reportaje político si no se conoce profundamente las características del sistema poHtico en el que vive. Las disciplinas básicas -sicologia, sociología, historia, derecho- deben ser he- rramientas que pueda manejar con pleno dominio. En el capítulo quinto le ofrezco un ejemplo de un gran repor- taje, escrito pot Alejandro Ramos, actual subdirector del diario El

Financiero.

profundo es el que cuenta,

EL REPORTAJE 75

CITAS BIBLIOGRAFICAS DEL CAPITULO TRES

1.- Manuel Buendía, EJERCICIO PERlOD/ST/CO. Editorial Océano, Fundación Manuel Buendía, pág. 47. México, /985. 2.- Leopoldo Borrás, obra citada, pág. /51. 3.- Gonzalo Martín Vivaldi, obra citada, pág. 65. 4.- Leonard Ray Teel y Ron Taylor, obra citada, pág. 147. 5.- Gonzalo Martín Vivaldí, obra citada, págs. 102-103.

CAPITULO 4

TÉCNICA Y ELABORACiÓN

Como en el caso de la entrevista, resulta difícil decirle cómo elaborar un reportaje e igualmente difícil hablar de una técnica específica. Recuerde usted que en La Entrevista (segundo tirulo de STP), quedó asentado que decirle a un reportero cómo condu-

cir una entrevista era tanto como decirle a una persona cómo sos-

tener una conversación. Cada uno tenemos nuestra forma muy particular de conversar y por ende cada reportero tiene su propia

manera de conducir una entrevista. Asimism0a.:-cada reportero

tielle

En el caprrulu dos re diJe queel mejOfOt;-}osreportajesa era aquél que lograba que los lectores habituales de periódicos lo lean,

lo entiendan y lo recuerden y para esto es necesario aceptar que se requiere de una técnica eficaz. Las diversas técnicas y "recetas" que le ofreceré más adelante pueden ser aplicadas a la elaboración de cualquier tipo de reporta- je y para empezar mucho nos ayudará tener en mente lo que afir- ma el maestro Gonzalo Martín Vivaldi: "Son tres las condiciones formales de un buen reportaje: un comienzo atractivo, un desa- rrollo interesante y un final concreto".

s".j>ropia

técnica para elaborar un reportaje.

Pero, ¿cómo alcanzar estas tres condiciones?

Preparación

Es obvio que salir a realizar un reportaje no es igual que andar a la caza de la noticia. La noticia surge cuando menos lo espera- mos, el reportaje es producto del buen funcionamiento de Joscin- co sentidos del periodista. Aceptado que el reportaje requiere de -una técnica y que ésta varía según el reportero que lo elabore, le ofrezco Josccmeruartos de algunos colegas en este género.

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78 Javier IbarrolaJ.

LA BASE SECRETA

Habla Raymundo Riva Palacio:

"Antes que nada me documento sobre el tema que voy a tratar.

Busco en la hemeroteca sobre anteriores reportajes que se hayan

hecho sobre el tema, lo cual me permite ver qué ángulos se abor-

daron, la problemática o situación que se vivía en esos momen-

tos, así como la forma como, periodísticarnente hablando, resol- vieron los diversos obstáculus que pueda presentar algún

tema en particular. Según la temática, también puedo recu-

rrir a libros o documentos. Después me lanzo a realizar la primera

serie de entrevistas con conocedores del tema y especialistas, de manera que puedan orientarme y aclarar cualquier duda que tu- viera al respecto, antes de proceder a la investigación de campo. Finalmente, vaya la calle a ver físicamente lo que sé en teoría. Procuro hacer el mayor número de entrevistas posible y hablar con una amplia gama de personas de todos los niveles y activida-

des, con Jo cual podré lograr un mejor retrato, un mejor panora-

ma de la situación que busco comprender y analizar. No quiere decir esto que en el texto final incluiré todas las entrevistas, sino que ello, al momento de procesar y escribir el material, me dará el mejor marco para hacerlo y reducirá sustancialmente la posibili- dad de error". La técnica de preparación que utiliza Raymundo es de lo más completa y parece muy sencilla. Pero no todo es fácil. El propio Riva Palacio nos lo confirma con lo que le ocurrió en 1981:

'Todo comenzó con una llamada de un amigo en otro país, a la redacción de EXCELS10R. U n sacerdote le acababa de contar que en Honduras se estaba construyendo la primera instalación militar de los Estados U nidos en ese país, que cada vez polarizaba más con Nicaragua. Sobre este 'rip', le comuniqué a mi entonces Jefe de Información, Alejandro Iñigo, quien me encomendó el trabajo. "Llegué a Honduras, donde ya había estado varias veces antes, y contacté a mis amigos. N adie sabía nada al respecto. U no de ellos, experimentado periodista, me dijo entonces que eso era imposi- ble. Indagué con varios contactos diplomáticos y políticos que me habían ayudado en el pasado, y tampoco tenían conocimiento de ello. Después de varios días de infructuosas pesquisas, llamé por

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EL REI!ORTAIE 79

teléfono J mi amigo y le pedí que me diera más información, por-

que no enconrr aba nada.

"Me dió un nombre y un lugar en Tegucigalpa, al cual fuí de

inmediato. Esta persona era un sacerdote. Me identifiqué y, como sabía que conocía a mi amigo, le dije francamente lo que buscaba.

El no dijo nada, pero fue llamando, al pequeño salón donde nos

encontrábamos, a varios alumnos, uno por uno. Todos eran oriundos del suroeste de Honduras.

"De ellos, en pura plática, sin tomar nota de nada, se fue

armando un rompecabezas. De acuerdo con eIJos, desde hacia

varios meses una isla en el Golfo de Fonseca, que llamaban Ama- pala o Isla del Tigre, había sido evacuada y comenzada a vigilar por soldados. Personal estadounidense, según deducían de su fa- cha e idioma, dirigía obras en la isla. "Con esos datos, y acompañado de una amiga hondureña que

conocía bastante la región, fui hada esa zona. Efectivamente vi-

mos soldados. Preguntando a los lugareños nos enteramos que generalmente pedían identificación y exigían salvoconductos para todo aquel extraño que merodeara la zona. No lo hicieron

con nosotros, por lo que prc.cedimos a rentar un bote --que era lo

único que había-, para dirigirnos a la isla.

"Era una locación estupenda, desde el puoto de vista estraté-

gico: controlaba la entrada al Golfo de Fonseca, que comparten Honduras, El Salvador y Nicaragua. Recorrimos la isla, a su alre- dedor, durante tres horas, en el incómodo bote con un pequeño motor de 60 caballos de fuerza. Comprobamos ocularmente la construcción. Preguntando de manera inocente a militares y

otros funcioriarios gubernamentales en la región, se pudo ir cons-

truyendo el reportaje.

Jos daros recabados ah í, pude orientarme más sobre

a quién preguntar en Tegucigalpa. U n diputado y un político en

el gobierno aportaron el resto de la información. Tres dias des-

pués, en la parte baja de su primera plana, EXCELSIOR la publi-

có a tres

gió la versión que proporcionaron las agencias al " rebotar" mi in- formación y titularon: 'Base Yanqui en el Golfo de Fonseca'. Ha- blando en Managua con un comandante sandinisra, dijo que no sabía nada de eso, y que posiblemente esa información la había 'plantado' l. CIA. El vicepresidente de los Estados U nidos, Geor- ge Bush, llegaba a México de visita oficial, y un corresponsal de

"Ya con

columnas. En M anagua, el periódico Nuevo Diari. reco-

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Javier Ibarrola J.

una cadena de televisión de su país, le inquirió sobre la base. Bush lo negó, y de igual forma, nadie en la región confirmaba () negaba la información. Tuvieron que pasar diez meses para que Daniel Ortega (Presidente de N icaragua), en un discurso en las Naciones Unidas, lo confirmara. La negación de Bush, lo supe tiempo después de una fuente de Washington, obedeció a un pro- blema semántico-técnico: a Bush le preguntaron sobre la instala- ción de una base naval, cuando 10 que estaba en construcción era una 'facilidad' (Facility). La base naval implica una amplia infraes- tructura que no comprende la 'facilidad', aunque en español no existe tal diferencia." Ahora bien, Rayrnundo Riva Palacio nos aclara muy atinada- mente que a pesar de que recaba mucha información, esto no quiere decir necesariamente que habrá de incluirla toda en el re- portaje. Un viejo reportero comentó en unaocasiónqueélempe- zaba a redactar su reportaje cuando se daba cuenta de que sabía más del tema que las personas a las que entrevistaba. N o dude que esto pueda llegar a pasarle a usted. U n buen reportaje también puede perderse en la maraña de inform"":lÓñii steLrepG-rtNo no sabe seleccionar el material y el momento en que deba ponerse ----"----

ante la máquina de escflb¡f.

EL CABALLO QUE HABLA

Don Fernando M. Garza, con sus 55 años en el periodismo, nos ofrece su método de preparación:

"Hacer acopio de la mayor cantidad de información sobre el tema, seleccionarla por su calidad y ordenarla en varios cuadros sinópticos y, si es posible, resumirlos en uno sula. Mantener vivo el interés por lo que está pasando en torno, alerta la memoria para convocar el pasado, libre la imaginación para poder otear el porvenir y comparar, inferir, concluir, formar hipótesis pero res- petando siempre el sentido común. Personas, bibliotecas, heme- rotecas, videorecas y grabaciones son valiosas fuentes de material para enriquecer la noticia y transformarla en reportaje. Además, ciertamente, de una mente abierta a todos los pensamientos, fér- til y audaz". Para Fernando M. Garza todos los reportajes cuestan trabajo, "pero hay algunos más divertidos que otros. Recuerdo especial- mente uno sobre la cuenta de los asientos del Estadio de Ciudad

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EL REPORTAJE

81

U niversiraria, para desmentir a los constructores que le atribuían

una capacidad que no tenía. Esto fue antes de que le hicieran la ampliación de tribunas pata los Juegos Olímpicos de 1968.

Contestaron los afeerados que era imposible que hubieran entra- do a contar los asientos: la respuesta fue una foto mía con todos

los que me habían ayudado yen el centro el guardacasa del Esta- dio ·

me contó dun Fernando lo que se divirtió con un

También

reportaje-entrevista ficción al caballo "Arete" con el que el desa- parecido general Hurnberto Mariles se coronó campeón de salto en los Juegos Olímpicos de Londres en 1948. "Regresaba Mariles fracasado de los Juegos Panamericanos de Buenos Aires y echó la culpa de la derrota a su caballo 'Arete',

que por cierto era tuerca. El entonces Secretario de la Defensa N acional, general Limón, avaló en una declaración a la prensa, la opinión de Mariles, cargándole la mano a 'Arete', Este. entrevis- tado por el reportero, que se encontraba estupefacto porque un

caballo hablara, comenzaba diciendo: 'iN o sé por qué no ha de hablar un caballo como yo, si tantos generales relinchan?' Y por

ahí seguía

"

LA ISLA BUCOL/CA

Para Alejandro 1ñigo, cada reportaje requiere de un trata-

miento específico y el tema va marcando las fases de su desarrollo

y un día me relató las mayores dificultades a las que se enfrentó

tanto en la preparación como en la redacción de un reportaje:

"El reportaje más difícil de todos fue cuando mi periódico me env ió a A nguila, una pequeña isla perdida en el mar Caribe con no más de 300 habitantes. Declaró su independencia y el gobierno

británico env fuerzas

de asalto y paracaidistas para evitarlo.

"El principal problema fue ubicar la isla Volé aKingsron y de ahí a SanJuan. Ni siquiera en la capital de Puerro Rico rne supie- ron orientar sobre la forma de alcanzar mi objetivo. Alguien comentó que había cometido un error y que debla ir a Venezuela para entrar a la zona por la isla de Aruba o la de Curazao. "Abordé un avión hacia las Islas Vlrgenes. De ahí tomé un pesquero que iba por el rumbo. Tuve que darle 500 dólares al ca-

pitán para que se desviara un poco de su ruta y me dejara enSaint

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82 JavierlbarrolaJ.

Kitts. desde ahí ya se veía la isla, pero no había forma de llegar.

Alquilé una avioneta, con el riesgo de que los ingleses no la deja- ran aterrizar. Se logró el permiso por radio.

"Ya en la isla, me encontré con que el Iíder del movimiento

era un zapatero remendón. N i siquiera estaba en la cárcel. Lo encontré tomando el sol sentado tranquilamente en la puerta de

su pequeño taller, Me dijo que su movimiento había fracasado por falta de apoyo. ¡Claro! La población de la isla, en su mayoría, eran mujeres y niños. Los hombres trabajan como braceros (trabaja- dores indocumentados) en las refinerías de Aruba y Cur azao. Mu- chos ya no regresaban. En el resto de la isla, de siete kilómetros de largo por tres de ancho, el ambiente era bucólico. V í cabras pas- tando y a uno de los 'leones rojos' del escuadrón de paracaidistas dela Reina, recostado bajo la sombra de un árbol en las piernas de una mulata que, con mucha ternura, le daba a comer en la boca cu-

charadítas de 'gerber' de ciruela. "Alquilé una lancha con motor fuera de borda y regresé a Sainr Kitts. Ya no había nada que hacer ahí. Al llegar al aeropuer- to de esa posesión holandesa me encontré con unjurnbo 747 de KLM que hacía escala técnica en la isla dentro de su ruta aM iarni. finalmente, el reportaje fue sobre cómo intenté hacer un reportaje." N o siempre los reportajes están rodeados de esa fascinación que representa viajar en lo que se pueda, llegar a islas bucólícas y a bases secretas, para lo que no se requiere más que audacia y por supuesto, un apoyo total del periódico para el cual se trabaja.

EI cerrado mundo de las finanzas

. Alejandro Ramos, actual subdirector del periódico El Finan- ciero, 'ha caminado mucho en este oficio y me confiesa que jamás

h?' tenido tantas dificultades como en la elaboración de reportajes sobre temas financieros. "Para la elaboración de un reportaje es indispensable cuidar que se responda a las preguntas básicas, poniendo especial énfa- sis en el cómo y en el por qué, en virtud de que son los elementos

que le van a dar

ros. Esto implica que el reportaje se base en 'la investigación y para ello se vale también de la entrevista, la encuesta y el análisis

profundidad y adiferenciar lo de los demás géne-

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EL REPORT AJE 83

documental, todo ello englobado dentro de un estilo personal. Es una cuestión de oficio y de capacidad para presentar hechos, mu- chas veces ya conocidos, con un enfoque novedoso y capaz de inte- resar a un público amplio".

Además del factor tiempo, Alejandro Ramos me dijo que él realizar reportajes de carácter financiero es especialmente difícil, puesto que obliga a un amplio conocimiento de la temática que se aborda, pero especialmente difícil porque el reportero se enfren- ta a la cerrazón casi proverbial de las fuentes de información. "Obtener datos, declaraciones, documentos y demás ingre- dientes informativos entre grupos industriales, bancarios, bursá- tiles y de inversionistas en general resulta en ocasiones como tra- tar de penetrar en las entrañas de una sociedad secreta. Sin em-

bargo, la capacidad de reporteo, la audacia, Jos 'contactos y una buena investigación ayudan mucho." Las técnicas expuestas hasta aquí por los colegas citados son muy similares y sólo varían en el resultado de las mismas. Es de- cir, aunque varios reporteros se preparen de la misma manera para elaborar un reportaje, es obvio que ninguno será parecido ya que al final el elemento determinante será el estilo y la personali- dad de cada uno. Como se habrá dado cuenta, la investigación es vital yen pe- riodismo investigar es sinónimo de preguntar, después de todo, el periodista debe ser un cuesrionador en todo el sentido extenso de la palabra.

Para la mayoría de los colegas a los que interrogué sobre la materia, el reportaje es el más difícil de los géneros periodísticos.

y a pesar de que también han coincidido en que no hay géneros di-

fíciles cuando hay vocación y cultura, a veces el simple preguntar o la mejor tarea de investigar no bastan para elaborar un buen re- portaje. A veces no hay mucho tiempo para investigar o bien, a veces por más que se indaga e interroga no se COnsigue nada, como le ocurrió a Riva Palacio en Honduras. También suele suceder que no siempre se logra el reportaje aún contando con los hechos, los daros, la información. En estos casos mi mejor consejo es dedicar toda su exper ien- cia y su talento para pintar la escena lo mejor posible. Para ello es necesario adentrarse en ella, permanecer con el o los personajes

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lavierlbarrola J.

involucrados el mayor tiempo posible y no temer a preguntar cosas para las cuales pareciera no haber respuesta. En 10 personal, de alguna manera similar he seguido las téc- nicas de preparación mencionadas por mis colegas: La base es la misma: investigar, preguntar; investigar, sentir; investigar, pro· bar; investigar, oir; investigar, oler; investigar, ver; investigar,

palpar. Pero después de todo este trabalenguas, siempre he recurrido

a una "receta" muy personal: salir en busca de una frase. Mis

mejores reportajes han sido producto del éxito de esta búsqueda.

Cuando encuentro la frase, ésta se convierte en el detonador, en el

resorte que empuja todos los antecedentes recabados para el

trabajo.

El terremoto

Me acababa de incorporar a la redacción de El Sol de México,

atendiendo a una invitación de mi amigo Benjamín Wong, uno de

los periodistas más

honestos y congruentes que he conocido.

Aquel febrero de 1976 representó para mí el inicio de una de las facetas más importantes en mi carrera profesional. ElSol deMé- xico cobraba cada día una mayor fuerza ante la opinión pública. Su

dirección, sus editoriales, sus artículos de fondo, sus reportajes, sus encabezados, su forma de presentar las noticias y su nuevo di-

seño gráfico lo hicieron ganar, en esa época, la preferencia de mi- les de lectores. La invitación que me hizo Wong implicaba hacerme cargo en unas semanas de lajefarura de Redacción de la edición matutina, puesto que habría de desempeñar durante casi dos años. Me pidió que dedicara unos días a familiarizarme con el per-

sonal del diario, a conocer las instalaciones y los sistemas de tr a-

bajo, antes de sentarme ya a la mesa de redacción, lugar donde se diseña, modela y estructura un diario. Así lo hice. Pero cuando me

sentía ya dispuesto a tomar las riendas del diario, en ese nivel,

Guatemala fue sacudida por un terrible terremoto.

Los teletipos de las agencias internacionales de noticias co- menzaron a inundar el diario con sus cables que daban cuenta de los grandes daños causados por el terremoto. La noticia alcanzó las ocho columnas del diario en una sola ocasión, para después co-

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EL REPORTAJE 85

menzar a decrecer ante otras de mayor imparrancia y actualidad para el ámbito geográfico del diario. Habían pasado tres días de la primera gran sacudida en el ve- cino país del sur cuando Benjamín Wong me mandó llamar a su oficina de la Dirección General.

-Quiero que vayas a Guatemala y levantes la noticia Espero

lo

más pronto posible uno o dos muy buenos reportajes. Benjamín, como Director, era hombre de pocas palabras. Así

es

que tomé el primer avión junto con una jovencita fotógrafa que

también tenía unos cuantos días de haber llegado al periódico. No hubo más tiempo que para recoger algunos cables atrasados sobre

el terremoto y los recortes del diario que hablaban del suceso. En

casa, cuando empacaba algunas cosas, tuve la suerte de encontrar

un pequeño libro sobre algunos temas históricos y turísticos de Guatemala. Ya desde el aeropuerto de la Ciudad de México comencé a preocuparme sobre la forma de traerme esos" muy buenos repor- tajes." ¿Qué se puede decir de una ciudad casi destruida por un te-

rremoto, cuando las agencias internacionales de noticias lo han

dicho prácticamente todo?

El asunto era preocupante por diversas razones: sería mi pre-

sentación profesional ante los demás colegas del periódico; tenía que sustentar la decisión del Director General de haberme lleva- do al diario para ocupar tan importante puesto. Por otra parte, me acompañaba una fotografía novata, aunque decidida y, por qué no decirlo, me preocupaba que en Guatemala siguiera temblando.

Y los mexicanos sabemos lo que eso significa

El Boeing 727 aterrizó en el aeropuerto de la capital guate- malteca a eso de las tres de la tarde, hora local. N o bien habíamos terminado de cumplir con los trámites de ingreso cuando semi- mas una violenta sacudida Nunca había sentido nada igual. Pri- mero un ruido sordo como el que produce un convoy del metro

cuando se acerca a la estación. Suave, suave, va creciendo, se apo-

dera de uno, casi ensordece y después

te sacudida de arriba a bajo y luego

¡barruummmm! una fuer-

nada. Silencio total. La gente

sólo se mira entre sí y se

resigna, se acostumbra y sigue con

su ac-

tividad cotidiana. Bueno, al menos es algo diferente, me dije. Algo tendrá que salir de todo esto para los reportajes. Después de alojarnos en uno de los hoteles más antiguos de Guatemala (lo escogí a propósito, puesse trataba de una vieja ca-

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86

JavierIbarrola J.

son a colonial con muros tan gruesos como los de un fuerte espa-

ñol), planeamos la estrategia de trabajo y decidimos salir la ma-

ñana siguiente a recorrer la ciudad y las poblaciones aledañas más

dañadas por el terremoto. Pasaron dos o tres días sin que pudiera hilar dos párrafos co-

herentes. N o estaba ahí para mandar al período las noticias que ya tenía por agencia casi al instante en que se producían. Decidí

salir de la capital y recorrer el interior del país, donde se repetían

los movimientos telúricos. En mi quinto día de estancia los sis-

mógrafos habían registrado el movimiento de tierra número mil.

Mientras mi joven colega imprimía placa tras placa pregun- tándome cada día que cuándo podía enviar su material a México,

yo no encontraba la frase que habia de ser la piedra angular de

mi reportaje,

A pesar del cansancio natural, en las noches difícilmente po- dia conciliar el sueño. Dediqué muchas horas a leer rodo lo que podía sobre Guatemala, amén de devorar los periódicos chapines.

En uno de esos recorridos, regresaba a la capital con mi joven compañera fotógrafa en un taxi alquilado, sorteando una carrete- ra muy accidentada, otra vez sin sentir que tenía buen material para "levantar la noticia". De repente vimos una larga fila de mu- jeres, vestidas con trajes multicolores, que pacientemente espera- ban para recibir algunas proviciones de boca que repartía un gru-

po de estudiantes de la facultad de Medicina de la Universidad de Guatemala. Le pedí al chofer que se detuv íera a un lado de la carretera. Ba-

jamos del auto y mientras mi compañerita, casi mecánicamente

tornaba algunas foros, me acerqué a una de las estudiantes cuyo rostro ya reflejaba el cansancio en roda su magnitud Empecé una plática rutinaria Preguntas de cajón: ¿de dónde vienen? ¿qué les

dan a estas personas? ¿desde cuándo están aquí? en fin, rutina

pura y simple, ralacha periodfsrica, que diría un colega

La estudiante me contestaba un tanto desganada y un mucho

cansada Estaba por darme por vencido y regresar al taxi, cuando la estudiante, viendo la larga fila de mujeres que aún esperaban recibir algunos víveres, se limpió la frente con su pañuelo y dijo con profunda tristeza: "los pobres se han dado cuenta de que son

pobres".

¡Ahi estaba la frase! Ya de regreso en Guatemala, me puse a

escribir con frenesí. Esa misma noche el primer reportaje estaba www.esnips.com/weblPulitzer

EL REPORTAJE 87

en la redacción deEISol de Méxicoy al díasiguiemeen la primera

plana de la edición rnarurina.

¡Ahí estaba la frase! Ya de regreso en Guatemala, me puse a

escribir con frenesí. Esa misma noche el primer reportaje estaba

en la redacción de EISol de Méxicoy al día siguiente en la primera

plana de la edición rnarur ina,

U na entrada atractiva

En toda información periodística, no es ocioso repetirlo, la clave

radica en la enrr ada U na buena entrada o "lead" capra de inme-

diato la atención del lector. U na mala entrada o una entrada floja

rector vuelva la vista hacia otras informaciones.

En el caso del reportaje esto es especialmente importante, No

se trata de una noticia que requiere únicamente de información,

de hechos COncretos y exactos, sino de todo un planteamiento con

todos los elementos que ya hemos revisado.

hace que

el

Así, un reportaje debe tener; en

primer Jugar, una entrada que

atraiga al lector. Generalmente en las primeras lineas del repor-

taje hay que incluir una noticia, aunque esto no es regla inflexible,

como podrá comprobar en algunos de los ejemplos expuestos en páginas anteriores. Lo que es ineludible es incluir datos de tal manera interesantes que inviten a continuar la lectura

Durante mis casi cinco años de corresponsal en la agencia de noticias The Associated Press recibí directa e Indirectamente ex- celentes lecciones sobre cómo iniciar un reportaje y, específica- mente, cómo lograr buenas enrradas de sucesos que parecían no '

tener nada de extraordinario.

En julio de 1969 estalló la guerra entre Honduras y El Salva- dor, la mal llamada "guerra del futbol", que costó la vida a más de diez mil personas de ambos países. U na mañana llegó la orden desde Nueva York a la oficina de México. 'Debíamos trasladarnos a Cenrroarnérica para cubrir los eventos que ya se habian precipitado con gran furia. Charles Green, un rexano de más de dos metros de estatura, gerente de la oficina;Jesús Díaz, un excelente aunque demasiado chiflado fotógrafo y yo, salímos de Méxíco en el mísmo avión que

supuestamente nos dejaría a los dos primeros en Honduras y a mí

en El Salvador. Nuestro viaje terminó en GuatemaJa porque ya

no se podía sobrevolar cielo hondureño ni salvadoreño.

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Javier !barrola J.

Green y Díaz rentaron una avioneta para intentar llegar a te-

rritorio hondureño y yo alquilé un raxi para llegar aSan salvador.

N o sope de ellos hasra varios

días después.

Esta fue una de mis experiencias más ingratas como huma- no y más provechosas como periodista. Ya de regreso a México,

aparentemente finiquitado el conflicto entre esos dos países, re-

visé los periódicos para ver cómo habían sido publicadas nuesrras

notas.

En la edición del jueves 24 de julio de ese año, La Prensa pu- blicaba en su página cuatro dos de las muchas informaciones que habíamos mandado: una firmada por mí y otra por Charles Green. El tema era el mismo aunque el tratamiento muy diferen- te. Lo saco ahora para que usted pueda ver dos tipos diferentesde entrada y juzgue cuál es más atractivo, de acuerdo al género que

nos ocupa.

Por JAVIER IBARROLA

A ssociated Press SAN SALVADOR, 23 de julio.- Las tropas salvadoreflas fue- ron advertidas hoy que se preparen para la lucha, después de ser atacadas esta madrugada por dos aviones hondureños. según

anunció el mando militar.

El ataque a las 4.00 horas no causó daflo al aeropuerto inter-

nacional de Ilopango, en las afueras de la capital. Los aviones ata- cantes fueron ahuyentados por aviones de combate salvadoreños.

Antes de ver los periódicos, yo estaba muy satisfecho de mi

trabajo.

mejor.

Después comprendí que lo pude haber hecho mucho

Por CHARLES GREEN

Associated Press SANTA ROSA, Honduras, 23 de julio.- Esta amarga guerra entre Honduras y El Salvador ha envenenado el ambiente de Cen-

tro América. Tenían que pasar algunos años para que los nervio-

sos vecinos uueltran a tener la de ayer. Hace noventa días, los salvadoreflos y los hondureflos, tan si- mi/ares en su manera de hablar, de vestir, de hábitos y de carácter, se consideraban como hermanos centroamericanos. Pero después

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EL REPORTAJE 89

de una remana de guerra total, el odio re ahonda. Esto no re bo- rrará con lar elocuentes palabrar de lar negociaciones con que los diplomáticor tratan de poner fin a este conflicto.

No es que mi reportaje haya sido malo, pero el de Green atraía mucho más la atención y el interés del lector. (Lo pude comprobar ahora entre algunos colegas, cuyas opiniones he íncluido en estos libros). U n reportaje debe ilustrar al lector, ayudarle a comprender la magnitud o Ja profundidad de determinado acontecimiento, por lo cual es imprescindible aportarle antecedentes y enmarcarlo,

conrexrualizarlo.

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