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¿Cómo se hace un AVC? Guía práctica para el personal y los voluntarios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Agenda Global de la Federación Internacional

(2006-2010)

Durante los próximos cinco años, la Federación se centrará colectivamente en la consecución de los siguientes objetivos y prioridades:

Nuestros objetivos

Objetivo 1: Reducir el número de muertes, heridas y daños causados por los desastres.

Objetivo 2: Reducir el número de muertes, dolencias y perjuicios relacionados con enfer- medades y emergencias de salud pública.

Objetivo 3: Aumentar la capacidad de las comunidades locales, la sociedad civil y la Cruz Roja y la Media Luna Roja para abordar las situaciones de vulnerabilidad más urgentes.

Objetivo 4: Promover el respeto a la diversi- dad y la dignidad humana, reducir la intoleran- cia, la discriminación y la exclusión social.

Nuestras prioridades

Mejorar nuestra capacidad local, regional e internacional de respuesta a desastres y a emer- gencias de salud pública.

Ampliar nuestras actividades con comunidades vulnerables en los ámbitos de la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y la reducción del riesgo de desastres.

Ampliar de manera significativa nuestros pro- gramas y actividades de sensibilización en mate- ria de VIH/SIDA.

Reforzar nuestra labor de sensibilización sobre problemas humanitarios prioritarios, en parti- cular sobre la lucha contra la intolerancia, el estigma y la discriminación, y promover la reducción del riesgo de desastres.

© Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Está autorizado citar, copiar, traducir a otros idiomas o adaptar a las necesidades locales cualquier parte de esta publicación sin necesidad de solicitar previamente la aprobación de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, siempre que se indique la fuente de manera expresa e inequívoca.

Los mapas que se presentan en esta publicación no implican una toma de posición de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja con respecto al estatuto legal de un territorio o sus autoridades.

Fotos:

Federación Internacional

2006

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Apartado postal 372 CH-1211 Ginebra 19 - Suiza Teléfono: +41 22 730 4222 Fax:+41 22 733 0395 Correo electrónico:

secretariat@ifrc.org Sitio web: www.ifrc.org

Índice

1
1

Abreviaciones y siglas

5

Agradecimientos

5

Introducción

6

Cómo utilizar esta guía

7

Principios rectores del AVC en la Cruz Roja y la Media Luna Roja

10

¿Qué es el AVC?

14

Comenzar el proceso

21

Un proceso para el AVC

21

Nivel 1: Apoyo de la Sociedad Nacional

22

Entender por qué se propone un AVC

22

Sensibilizar

23

Gestión del AVC

27

Fijar los objetivos del AVC

30

Planificando el AVC

33

Nivel 2: Del análisis a la planificación

33

Planificar el análisis

33

Fase de preparación

35

Ensayo de campo: poner en práctica lo aprendido

48

Fase de ejecución

52

Día del AVC

52

Fase de análisis

54

Sistematización, análisis e interpretación de los datos

54

Devolver la información a la comunidad

59

Seguimiento y evaluación

61

2
2

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Planificación de actividades: transformar las vulnerabilidades en capacidades

65

Nivel 3: De la planificación a la acción

65

Decidir la mejor línea de actuación

65

Indicadores

75

Recomendaciones y elaboración del informe

78

¿Y ahora, qué?

80

Conclusión

 

82

Reseña de páginas web útiles

84

Anexos

Anexo 1

El Caribe: inundación

86

Matriz 1.1

Inundación: Ejemplo de matriz

86

Matriz 1.2

Inundación: Factores de vulnerabilidad

y

capacidades

87

Matriz 1.3

Inundación: Clasificar las acciones según sean de prevención, preparación o mitigación

88

Matriz 1.4

Inundación: ¿qué recursos se requieren?

89

Anexo 2

El Caribe: VIH

90

Matriz 2.1

VIH: Ejemplo de matriz

90

Matriz 2.2

VIH: Factores de vulnerabilidad y capacidades 90

Matriz 2.3

VIH: Clasificar las medidas según sean de

prevención, preparación o mitigación

91

Matriz 2.4

VIH: ¿Qué recursos se requieren?

92

Anexo 3

Un “sendero crítico” tipo para llevar a cabo

su AVC

93

Cuadros

Cuadro 1

Terminología

9

Cuadro 2

Una organización que aprende:

la Media Luna Roja Siria

17

Cuadro 3

La participación: ingrediente esencial

18

Cuadro 4

El proceso del AVC: de la investigación

¿Cómo se hace un AVC?

3
3

Cuadro 5

Mongolia: un exitoso taller de sensibilización

 

sobre el AVC

24

Cuadro 6

El AVC no siempre es la manera más idónea

para avanzar

26

Cuadro 7

Fomentar el conocimiento del AVC en las

Sociedades

Nacionales

29

Cuadro 8

Prácticas idóneas: apoyo interregional al AVC _

29

Cuadro 9

Media Luna Roja de Azerbaiyán: los objetivos

del AVC en el 2003

32

Cuadro 10

El problema con la “comunidad”

38

Cuadro 11

Resultados esperados de una reunión con los

líderes comunitarios

39

Cuadro 12

Aptitudes y conocimientos básicos del equipo

de AVC

42

Cuadro 13

Aprender haciendo

42

Cuadro 14

Algunos métodos para recopilar información

durante el AVC

45

Cuadro 15

Herramientas para medir el impacto de un AVC

62

Cuadro 16

Desafío clave

64

Cuadro 17

Aprender de la experiencia: el AVC en las Islas

Salomón

78

Figuras

Figura 1

Relación entre las cuatro publicaciones sobre

 

el AVC

8

Figura 2

Vivir a través del: modelo para un cambio

significativo en el AVC

12

Figura 3

El ciclo de planificación: el análisis

20

Figura 4

Estructura de gestión del AVC

27

Figura 5

Ejemplo de programación de un AVC

50

Figura 6

Reunir diferentes fuentes de datos

56

Figura 7

El ciclo de planificación: programación

63

4
4

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Matrices

Matriz 1

Modelo de plan para el AVC

34

Matriz 2

Modelo para registrar información sobre problemas, riesgos, capacidades, necesidades

y

posibles medidas de mitigación

67

Matriz 3

Modelo: transformar los factores

de vulnerabilidad identificado por los participantes en capacidades

68

Matriz 4

¿Contribuyen las acciones a la prevención,

preparación o mitigación?

70

Matriz 5

Modelo para acciones “factibles”

71

Matriz 6

Información necesaria para la matriz

de planificación

72

Matriz 7

Calendario de gestión

73

Matriz 8

Credibilidad: actividades, indicadores

y

verificación

77

5
5

Abreviaciones y siglas

AVC

Análisis de vulnerabilidad y capacidad

CIT

Cambio, influencia y transformación

MDP

Iniciativa “Mejor diseño de programas”

ONG

Organización no gubernamental

PND

Plan Nacional de Desarrollo

PPP

Proceso de planificación de proyectos

SIDA

Síndrome de inmunodeficiencia adquirida

VIH

Virus de inmunodeficiencia humana

Agradecimientos

El presente documento se ha publicado gracias al generoso apoyo del Departamento de Desarrollo Internacional del Gobierno Británico (DFID) y la Dirección de Ayuda Humanitaria de la Comunidad Europea (ECHO). Quisiéramos expresar también nuestro agradecimiento a Jan Gelfand y a Graham Betts-Symonds por su inestimable contribución a la elaboración del mismo.

6
6

Introducción

Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja trabajan cada vez más codo con codo con las comunidades vulnerables tratando de resolver las causas subyacentes a sus problemas.

La evolución desde un papel tradicional de proveedores de servi- cios, nos ha exigido asumir nuevas ideas, actitudes, métodos y

herramientas para lograr nuestros objetivos trabajando junto con

las

personas necesitadas.

El

análisis de vulnerabilidad y capacidad (AVC) se ideó para con-

tribuir a que las Sociedades Nacionales puedan ayudar a las comunidades vulnerables a comprender las amenazas que las ace- chan, y a adoptar las medidas adecuadas para minimizar su posi- ble impacto, valiéndose de sus propias aptitudes, conocimientos y espíritu de iniciativa, y evitando así que esas amenazas se transfor- men en desastres.

Mensaje

clave

El AVC es un método de investigación

de los riesgos que enfrenta la población de una localidad, de su vulnerabilidad

a dichos riesgos y de su capacidad para

afrontar los desastres y recuperarse de ellos.

Este documento es una guía práctica y sencilla para el personal

y los voluntarios de las Sociedades Nacionales que deseen

emprender un AVC a nivel local como parte de la estrategia de sus programas comunitarios.

Tras diez años de utilización del AVC, las Sociedades Nacionales han adquirido una dilatada experiencia y pericia en esta materia en comunidades urbanas y rurales de todo el mundo. En 2003,

la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y

de la Media Luna Roja (Federación Internacional) inició una meticulosa revisión del AVC con el fin de extraer las enseñanzas

importantes y actualizar el proceso.

¿Cómo se hace un AVC?

7
7

La revisión puso en evidencia diversos aspectos esenciales que se abordaron en el primer libro de esta serie ¿Qué es el AVC? Introducción al análisis de vulnerabilidad y capacidad. Mostró, en particular, que la primera versión de la guía era demasiado com- pleja y difícil de seguir y que, por ende, al personal y a los volun- tarios de la Sociedad Nacional les costaba poner en práctica el proceso, incluso después de la formación para formadores.

En esta guía actualizada y las publicaciones que la acompañan se intenta abordar las cuestiones destacadas en la revisión y simplifi- car el proceso de AVC. Obviamente una guía escrita siempre ten- drá sus limitaciones. Por lo tanto, se alienta a las Sociedades Nacionales a que pidan ayuda a quienes ya tienen experiencia y formación en materia de AVC, tanto dentro de la misma Sociedad como en la región.

Esos “mentores” pueden orientar el AVC para evitar así posibles problemas y compartir las enseñanzas extraídas por otros, prestar apoyo in situ en momentos clave y quedar a disposición por vía telefónica si fuera necesario. Evidentemente no hace falta que los mentores estén presentes durante todo el proceso; lo esencial es que brinden orientación y asistencia en momentos decisivos (por ejemplo durante el análisis de datos).

Cómo utilizar esta guía

Esta guía práctica tiene por objeto explicar paso a paso lo que deben hacer el personal y los voluntarios de la Sociedad Nacional para desarrollar un AVC. La presente guía es la segunda parte de una serie de cuatro publicaciones sobre el AVC que se completa con los siguientes títulos: ¿Qué es el AVC?, Caja de herramientas del AVC y Manual de formación sobre el AVC (véase la figura 1, página 8). El conjunto de estos documentos permite conocer qué es el AVC, cómo emprender un AVC, cómo utilizar las diversas técnicas de recopilación de información y cómo formar a los voluntarios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en el uso de las herramientas del AVC.

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8

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Figura 1

Relación entre las cuatro publicaciones sobre el AVC

¿Qué es el AVC? ¿Cómo se hace un AVC? Caja de herramientas del AVC Manual
¿Qué es
el AVC?
¿Cómo se hace un AVC?
Caja de herramientas
del AVC
Manual
de formación
sobre el AVC

En esta guía, que sigue a la primera publicación de esta serie, ¿Qué es el AVC?, se examinan las cuestiones prácticas relacionadas con la realización de un AVC. El objetivo es lograr un proceso de par- ticipación comunitaria estimulante y ambicioso.

También contienen información útil otros documentos de la Federación Internacional y de las Sociedades Nacionales (como Make that change 1 ), producidos originalmente para un público regional. Además, la Caja de herramientas del AVC y el documen- to marco actualizado sobre primeros auxilios en la comunidad2 ofrecen una gama de instrumentos eficaces para cualquier AVC, vinculados a los programas existentes de una Sociedad Nacional.

El propósito de esta guía es responder a las siguientes preguntas clave:

¿Por qué? ¿Por qué se propone un AVC? ¿Ayudará a la Sociedad Nacional a reducir la vulnerabilidad en las comunidades?

¿Qué?

¿Qué implica? ¿Para qué sirve?

¿Quién?

¿Quién participa? ¿Quién se beneficia?

¿Se dispone de la capacidad y de los recursos suficientes? ¿Cómo seleccionar a las comunidades más expuestas al riesgo?

1 Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Make that change. Gestión de desastres basada en la comunidad. Trinidad y Tobago: oficina subregional de la Federación Internacional, 2003.

2 Disponible en inglés y francés en el Departamento de Salud y Cuidados en la comunidad de la Federación Internacional.

¿Cómo se hace un AVC?

9
9

¿Cuándo?

¿Cuándo comenzar un AVC? ¿Cuándo no? ¿Cuál será su duración?

¿Dónde?

¿En qué comunidades se efectuará? ¿Con el apoyo

 

de qué filial(es)? ¿La filial está dispuesta a emprender la tarea? ¿Tiene la filial capacidad para emprender el análisis?

Cuadro 1

Terminología

A lo largo de este documento se repiten varios términos que pueden aclarar (o complicar) las cosas. Para evitar cualquier confusión, se definen a continuación algunos términos básicos relativos al AVC.

Metodología: Un proceso o enfoque integral. Una metodología puede reunir métodos y herramientas específicos para apoyar todo el proceso. Ejemplos de metodologías son el AVC y los primeros auxilios basados en la comunidad.

Método: Conjunto y secuencia de pasos o tareas a seguir como parte de un marco más amplio (metodología). Un método se aplica usando varias herramientas analíticas, como: las evaluaciones de emergencia, el análisis de riesgo, análisis de los medios de subsisten- cia, análisis de las cuestiones de género, análisis de participación.

Herramientas: Medios o instrumentos para cumplir tareas específi-

cas, por ejemplo: recorridos transectoriales, calendarios, entrevistas semi-estructuradas, juego de roles, etc.

Seleccionando las mejores herramientas

10
10

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Esta guía está organizada de manera cronológica. Las actividades se presentan en el orden que se debería seguir para hacer un AVC (véase el cuadro 4). A lo largo de la guía, se formulan una serie de preguntas que deberá usted tener en cuenta y que le servirán para la planificación y preparación. Se presentan también listas de verificación que le permitirán evitar que se olvide de nada. Por último, en la Caja de herramientas del AVC se incluyen “fichas de herramientas de referencia“ que le permitirán completar las tareas.

Aunque se trata de ofrecer una información pormenorizada, evi- dentemente una guía no puede responder a todas las preguntas ni prever todas las eventualidades. Cada AVC es único y depende de muy diversos factores, que van desde la capacidad de las filiales a cuestiones más generales relacionadas con la cultura y el entorno.

Principios rectores del AVC en la Cruz Roja y la Media Luna Roja

Tras tres años de revisión del AVC, la Federación Internacional ha apreciado una gran transformación en la metodología del AVC. Los participantes se refieren a menudo a un cambio de perspecti- va, que no resulta evidente al inicio, pero que les ha permitido ver y hacer las cosas de manera diferente.

El modelo presentado en la figura 2 (Viviendo a través del tiem- po: modelo para un cambio significativo en el AVC) es una repre- sentación metafórica de esta poderosa facultad de transformación, empleada para facilitar el proceso del AVC.

Los elementos del modelo se definen de la siguiente manera:

El contexto designa los lugares donde se realiza el AVC (ciudad, pueblo, barrio, etc.). Los comportamientos representan los actos de las personas en ese contexto. Esos actos se rigen en cierta medida por las capacidades que las personas creen tener.

¿Cómo se hace un AVC?

11
11

Las convicciones y los valores son muy poderosos. Están profun- damente arraigados en nuestro ser y se reflejan en nuestros com- portamientos y las capacidades que pensamos tener, así como en lo que es importante para nosotros; en otras palabras, lo que que- remos y lo que no.

La identidad es un aspecto todavía más profundo que define nuestro propio ser y lo que somos. La identidad influye en cómo pensamos en cada uno de los otros aspectos. Por ejemplo, algunas personas que han sufrido un desastre pueden verse como “vícti- mas”. Debido a esta convicción, pueden mostrarse pasivas prefi- riendo esperar que las ayuden a asumir la responsabilidad de sus propios actos. No obstante, si en lugar de considerarse “víctimas”, las personas se ven como “afectadas por un desastre”, entonces su identidad y su actitud en relación con esta situación serán dife- rentes: se comportarán probablemente de modo distinto y sus capacidades reflejarán más opciones para poder salir adelante.

El modelo es muy eficaz. Invita a los participantes a reflexionar a partir de seis perspectivas diferentes, a medida que van avanzan- do en la formación y en el proceso del AVC.

Al evaluar la metodología se comprueba que a medida que se entiende mejor la cuestión, los participantes son capaces de exa- minar cómo los cambios en un elemento pueden generar cambios en los demás. Estas perspectivas transformadas fomentan el cam- bio, dando lugar a una mejor preparación y a la reducción del riesgo en la comunidad.

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12

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Figura 2

Vivir a través del tiempo:

modelo para un cambio significativo en el AVC 3

La representación metafórica se utiliza como punto central colo- cado en el suelo alrededor del cual se sientan en círculo los parti- cipantes. La flecha representa el transcurso del tiempo que permi-

te a los participantes visualizar el pasado, el presente y el futuro, y guiarlos hacia un objetivo común. Los siete puntos dispuestos alrededor de la flecha representan distintos puntos de vista desde los cuales se pueden considerar los eventos. El modelo se utiliza al efectuar un AVC

para ayudar a los partici- pantes a reflexionar sobre sus actos, invitándolos así a considerar
para ayudar a los partici-
pantes a reflexionar sobre
sus actos, invitándolos así a
considerar el cambio desde
perspectivas diferentes.
Capacidades
Contexto
lo
Comportamientos

Comunidades

que viven a través del tiempo,

que es a la vez predecible e impredecible

¿Cómo se hace un AVC?

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13
Convicciones y valores Metas Identidad
Convicciones
y valores
Metas
Identidad

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

¿Qué es el AVC?

El AVC es una metodología de investigación, un medio para reca-

bar información de manera participativa. Su propósito es hacer que los miembros de la comunidad tomen mayor conciencia acer- ca de los riesgos y ayudarlos a planificar actividades destinadas a reducir su vulnerabilidad e incrementar su capacidad antes de que ocurra un desastre.

En la primera publicación de esta serie ¿Qué es el AVC?, el AVC

se define como:

de esta serie ¿Qué es el AVC?, el AVC se define como: “…una parte integral (aunque

“…una parte integral (aunque no la única) de la preparación para desastres y puede contribuir a la creación de programas comunitarios de preparación para desastres en áreas rurales y urbanas. (…) Es una herramienta que permite definir las prioridades locales y proponer acciones que contribuyan a la reducción de desastres.

(…) Con el AVC, la población y las comunidades locales se convierten en el centro de atención, no sólo como receptoras de financiación sino,

a ser posible, como participantes activos en la iniciativa de desarrollo. Cuando se aplican a la preparación para desastres, estos métodos pue- den fomentar la participación, de modo que la gente se involucra más

fondo en la identificación de los riesgos y en el diseño de los progra- mas y de las actuaciones de preparación para desastres”.

a

y de las actuaciones de preparación para desastres”. a Dadas la responsabilidad general de las Sociedades
y de las actuaciones de preparación para desastres”. a Dadas la responsabilidad general de las Sociedades

Dadas la responsabilidad general de las Sociedades Nacionales en materia de gestión de desastres, está claro que la reducción del riesgo

y el desarrollo de capacidades en el plano nacional siguen siendo

aspectos prioritarios. En este contexto, el análisis de riesgos y el mapeo de amenazas pueden ayudar a detectar las comunidades en situación

de mayor riesgo que, mediante la realización de AVC comunitarios,

se podrían beneficiar de investigaciones más pormenorizadas.

Mensaje

clave

El AVC es más adecuado para abordar cuestiones a nivel local.

¿Cómo se hace un AVC?

15
15

Nuestra experiencia en la realización de AVC en todo el mundo nos ha mostrado que, pese a que la atención de la Federación Internacional y las Sociedades Nacionales se centra en la prepara- ción para desastres, a menudo los AVC desembocan en proyectos que no están necesariamente relacionados con las amenazas.

Con el tiempo y la experiencia hemos llegado a reconocer que el AVC pone de manifiesto las verdaderas preocupaciones de los miembros de las comunidades, que no siempre se refieren a los fenómenos naturales. Es evidente que la gente está más preocupa- da por sus problemas cotidianos de supervivencia (accidentes de tráfico, problemas de salud, falta de ingresos), y a menudo no hace alusión a terremotos o inundaciones.

La vulnerabilidad se ha definido en relación con cinco compo-

nentes correspondientes a la mayoría de los aspectos de la vida de las personas expuestos a un peligro natural determinado:

Los medios de subsistencia

El bienestar

La autoprotección

La protección social

La gobernanza 4

Una vez que el AVC se vincula con los distintos componentes de la vulnerabilidad y se entienden las relaciones entre ellos, resulta mucho más fácil detectar las capacidades que es necesario fortalecer.

Así pues, es posible ver cómo los programas de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, incluso si no se relacionan específicamente con la preparación para desastres, pueden contribuir a reducir la vulnerabilidad y fortalecer la capacidad a nivel comunitario. Esto permite integrar mejor los programas y nos ofrece nuevas formas de trabajo en común con las comunidades a fin de mejorar la efi- cacia de las actividades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

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16

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

En teoría todo esto está muy bien, pero ¿cómo podríamos abor-

dar las expectativas que estamos suscitando al realizar un AVC con las comunidades? y ¿cómo incorporar dichas expectativas en

la

planificación de la Sociedad Nacional?

Y

¿qué ocurre si las comunidades detectan y priorizan en el

proceso de planificación cuestiones que no se relacionan con la preparación para desastres? ¿Qué hacemos entonces?

En primer lugar, debemos tener siempre presente que para las comunidades no se trata de un mero ejercicio, sino de su vida real. Obviamente no nos pondríamos a trabajar con ellas si no estuvié- semos empeñados en ayudarlas a encontrar soluciones a sus pro- blemas. Por ello, es esencial que las Sociedades Nacionales puedan hacer frente a esas expectativas, y que digamos abiertamente lo que podemos y lo que no podemos hacer.

y que digamos abiertamente lo que podemos y lo que no podemos hacer. Miembros de la

Miembros de la comunidad analizando los datos

¿Cómo se hace un AVC?

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17

Cuadro 2

Una organización que aprende:

 

la Media Luna Roja Siria

En 2000, la Media Luna Roja Siria procedió a un análisis similar al AVC, en el que se emplearon herramientas de diagnóstico rápido participativo en 13 de sus filiales. Tras el terremoto de Turquía en 1999, a la Sociedad Nacional le preocupaban los posibles efectos de un desastre en el noroeste de Siria, área que comparte la misma falla geológica.

Grupos focales y entrevistas hechas a directivos, miembros del personal

y

voluntarios en todo el país revelaron que para la población eran

prioritarios otros peligros distintos de los seísmos, como la falta de agua, la contaminación y diversos problemas de salud.

La Sociedad Nacional llegó a la conclusión de que sus voluntarios podían ayudar a mitigar tanto los problemas cotidianos como los asociados a desastres repentinos. En colaboración con el Ministerio de Salud y de Defensa Civil, la Sociedad emprendió la formación de los voluntarios en actividades integradas de salud y preparación para desastres.

Así pues, los voluntarios de la Media Luna Roja Siria empezaron a trabajar en varios proyectos de salud y preparación para desastres, tales como la limpieza del río que pasa por Damasco y la organización de campañas locales de sensibilización para alentar a la gente a utilizar los basureros públicos (y evitar así la contaminación).

Por otro lado, los voluntarios formados de las filiales de Hama e Idlib de la Sociedad Nacional fueron puestos a prueba en 2001 cuando se rompió el dique de Zaizón. Los voluntarios intervinieron con prontitud, brindando

a

las víctimas primeros auxilios, atención médica, socorro y asistencia

alimentaria, haciendo una rápida evaluación de la situación y gestionando un campamento temporal. Los organismos gubernamentales alabaron su desempeño y, tras efectuarse una evaluación posterior a la catástrofe, la Media Luna Roja Siria introdujo cambios en la gestión de los desastres.

Estas actividades son un buen ejemplo de cómo la evaluación en la comu- nidad permite no sólo atender a las prioridades cotidianas de la población, sino también prepararse para responder a los desastres naturales.

(Véase el estudio de caso de la Federación Internacional: Preparedness for response to future disaster risk reduction -De los preparativos para la respuesta a la futura reducción de riesgos).

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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Cuadro 3

La participación puede significar muchas cosas, desde hacer simplemente acto de presencia en una actividad hasta ser el actor principal y el encargado de tomar decisiones en un proceso complejo.

Para comprender mejor lo que entendemos por participación y cómo ésta puede servir para fortalecer o debilitar un proceso de AVC, veamos una manera sencilla de definirla 5 , utilizando una “escala de participación”, en la que cada escalón representa el nivel de implicación de la comunidad.

La participación: el ingrediente esencial

Control ciudadano

Poder delegado

Grados de poder poder ciudadano

Grados de

tokenismo

Asociación

Conciliación

Consulta

Información

Terapia

No participación

Manipulación

La verdadera participación comienza en los tres escalones superiores (asociación, poder delegado y control ciudadano). El poder es redistribuido mediante la negociación entre los ciudadanos y quienes detentan el poder. Se comparten las responsabilidades de planificación y toma de decisiones, por ejemplo a través de comités mixtos. Las colectividades tienen el poder de asegurar que se les rindan cuentas. En el control ciudadano, quienes son objeto de los programas están al mando del programa y de sus actividades, mientras que los miembros de las organizaciones externas actúan a título consultivo.

Los tres escalones inferiores –manipulación, terapia (hacer que la gente “se sienta bien”) e información- no contienen ningún elemento de

5 Arnstein, Sherrz. " A Ladder of Citizen Participation", Journal of the American Planning Association, 35:4, Julio 1969, págs. 216-224.

¿Cómo se hace un AVC?

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19

participación. Se trata simplemente de una comunicación unidireccional:

los planes propuestos ya han sido aprobados y el trabajo del facilitador es conseguir el apoyo de los asistentes mediante las relaciones públicas.

Los escalones cuatro y cinco –consulta y conciliación– también se centran en un flujo de información unidireccional. Los que gestionan el

flujo de información unidireccional. Los que gestionan el proceso emplean sondeos de intención, reuniones vecinales y

proceso emplean sondeos de intención, reuniones vecinales y encuestas públicas para recopilar información.

El hecho de trabajar con voluntarios y comunidades no significa forzosamente que se está aplicando un enfoque participativo. El papel que desempeñan estos grupos en un AVC determinará en qué medida se identifican con el proceso. Si los voluntarios y los miembros de la comunidad son activos partícipantes en la realización de un AVC, su compromiso con el proceso puede transformar la manera en que trabajan las filiales y las comunidades, puesto que las mismas personas se convierten en los principales autores de los proyectos que reducen la vulnerabilidad local.

Los que guían el AVC deben saber, pues, claramente qué tipo de participación quieren y cuáles son las repercusiones para todo el proceso.

Por lo tanto, quienes dirigen el AVC deben estar preparados para cualquier eventualidad que la comunidad considere como priori- taria, ya esté relacionada con la reducción del riesgo de desastres, la salud o la generación de ingresos, aunque muchas veces el resul- tado de la consultas no puede preverse ni controlarse. Este punto es esencial y se insistirá en él hasta el cansancio en todas las publi- caciones sobre AVC.

Es natural, y no hay que verlo como algo negativo, que las comu- nidades den prioridad a cuestiones ajenas al mandato o a la capa- cidad de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Ello puede plan- tear dificultades a las filiales si no están debidamente preparadas. Pero en tal caso, lo mínimo es que diferentes departamentos (por ejemplo de salud, juventud, gestión de desastres) de las filiales decidan trabajar juntos antes de emprender un AVC.

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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Mensaje

clave

Es indispensable compartir con las comunidades el potencial y las limitaciones del AVC: la transparencia es vital y es uno de los aspectos esenciales que se deben tener presentes durante el proceso.

Las filiales de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja deben tam- bién ser muy conscientes de lo que pueden ofrecer y de lo que no está al alcance de su capacidad (y puede requerir la intervención de otros actores). Por ello, convendría fomentar las asociaciones estra- tégicas con otras organizaciones antes de iniciar un análisis, para abordar problemas a solucionar detectados por las comunidades o proponer cambios al Gobierno.

Asimismo, es necesario esclarecer desde un comienzo el papel del AVC en la planificación del programa. No sirve de nada recabar información si luego no se utiliza. Es primordial comprender que el AVC es una metodología y no un programa ni una actividad aislada.

Una vez sistematizada y analizada la información proveniente del AVC, se verá con claridad la importancia que reviste para el proce- so de planificación. Las Sociedades Nacionales podrán darse cuen- ta cómo el AVC se ajusta al proceso de análisis y cómo el análisis, a su vez, forma parte del ciclo del proyecto, según se muestra en la figura 3.

Figura 3

El ciclo de planificación:

el análisis

forma parte del ciclo del proyecto, según se muestra en la figura 3 . Figura 3
21
21

Comenzar el proceso

Un proceso para el AVC

En el diagrama siguiente se esbozan los pasos del proceso de un AVC. Cuadro 4
En el diagrama siguiente se esbozan los pasos del proceso de un
AVC.
Cuadro 4
El proceso del AVC: de la investigación
a la acción en doce pasos
Nivel 1
Apoyo de la Sociedad Nacional
1 Entender por qué se propone un AVC.
2 Sensibilizar (a los dirigentes de la Sociedad Nacional,
a las filiales, a los socios).
3 Constituir una estructura de gestión para el AVC.
4 Fijar los objetivos del AVC.
Nivel 2
Del análisis a la planificación
5 Planificar el AVC.
6 Preparar el AVC.
7 Utilizar las herramientas de investigación con la comunidad.
8 Sistematizar, analizar e interpretar los datos.
9 Devolver la información a la comunidad y decidir las prioridades
y las acciones de transformación.
Nivel 3
De la planificación a la acción
10 Transformar la vulnerabilidad en capacidades mediante acciones
prácticas.
11 Escribir recomendaciones e informes para las autoridades locales,
los donantes y los asociados.
12 Ejecutar el programa: proyectos de reducción del riesgo con
la comunidad.
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22

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Nivel 1

Apoyo de la Sociedad Nacional

Entender por qué se propone un AVC

Al comenzar un AVC, lo primero y más esencial que cabe pregun-

tarse es, por qué se propone un AVC y por qué este proceso ayu- dará a la Sociedad Nacional a reducir la vulnerabilidad de las comunidades.

Recuerde que la decisión de emprender un AVC no puede tomar-

se a la ligera, requiere tiempo, esfuerzos y la firme responsabilidad de involucrar a la sede central y las filiales de la Sociedad Nacional, así como a las comunidades.

Consejos útiles Antes de tomar la decisión de emprender un AVC

A continuación se presenta una serie de preguntas que ayudarán

a responder esta y otras cuestiones fundamentales.

¿Se refleja la labor con las comunidades en los planes naciona- les de desarrollo, políticas y estructura de la Sociedad Nacional? En caso negativo, ¿está preparada su Sociedad Nacional para introducir los cambios necesarios para que así sea?

¿Se relaciona el AVC propuesto con los programas nacionales?

¿Está dispuesta la Sociedad Nacional a trabajar de manera par- ticipativa con las comunidades en el mediano y largo plazo?

¿Es el AVC el proceso más adecuadi para lograr lo que usted se ha propuesto alcanzar o hay otros métodos que deberían usarse?

¿Dispone de los recursos y de las competencias para emprender un AVC y hacer el necesario seguimiento?

¿Están dispuestas la sede central y las filiales participantes a hacer las inversiones necesarias para capacitar al personal y a

los voluntarios en la labor comunitaria?

¿Están preparados los demás departamentos técnicos y progra- mas para satisfacer las necesidades de la comunidad (por ej. salud), que no estén contempladas en la gestión de desastres?

¿Hay otras organizaciones a las que puede solicitar ayuda si las necesidades de la comunidad no corresponden a su mandato y/o a su capacidad?

¿Cómo se hace un AVC?

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23

Como se puede deducir de estas preguntas, hay mucho que hacer antes de que una filial decida hacer un AVC. Para emprender una tarea tan compleja y gratificante, se precisan de la voluntad polí- tica de la junta de gobierno y de los directivos, del compromiso de las filiales y los departamentos técnicos, y de la disponibilidad de recursos financieros y humanos.

Mensaje

clave

No se debe empezar un AVC mientras no se hayan analizado cabalmente todos los problemas y no se haya respondido satisfactoriamente a todas las preguntas.

Sensibilizar

En los últimos años, el AVC se ha convertido en un proceso bas- tante conocido por muchas Sociedades Nacionales. Pero eso no significa necesariamente que todos entiendan perfectamente lo que implica realizar un AVC, ni la magnitud de las obligaciones y responsabilidades que recaerán sobre las filiales y comunidades. Corresponde a quienes proponen el proceso de AVC explicarlo en detalle a todos los involucrados, entre ellos los miembros de la junta de gobierno, los directivos, el personal técnico, los volunta- rios y los ejecutores asociados.

Antes de iniciar un AVC, es primordial obtener el apoyo político dentro de la Sociedad Nacional, lo que implica preparar y elabo- rar una estrategia para sensibilizar a los directivos, al personal y a los voluntarios.

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24

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Cuadro 5 Mongolia: Un exitoso taller de sensibilización sobre el AVC En 2002, miembros de
Cuadro 5
Mongolia: Un exitoso taller de sensibilización
sobre el AVC
En 2002, miembros de la Cruz Roja de Mongolia tomaron parte en
un taller de sensibilización sobre AVC animado por un formador de
Oriente Medio. Este facilitador utilizó rotafolios, bolígrafos y su estilo
personal de comunicación.
Pero la clave del éxito fue que el taller se impartió en mongol con
traducción al inglés. Así, la responsabilidad de entender a los
mongoles recayó en el facilitador y no al contrario. Los grupos
trabajaron en mongol e hicieron comentarios en ese idioma, mientras
el intérprete iba traduciendo y tomando notas en inglés en los
rotafolios para que el facilitador pudiera entender.

Para que la sensibilización tenga éxito, quienes coordinan el pro- ceso deben entender perfectamente el AVC, ser capaces de presen- tarlo y responder a preguntas detalladas. Lo que significa que han leído sobre el tema, han elaborado una presentación concisa y son claros en cuanto a por qué el AVC es la mejor opción, conside- rando los objetivos del proyecto.

Consejos útiles Sensibilizar a terceros sobre

el AVC

He aquí algunas preguntas y consejos a tener presentes:

¿A quién se debería sensibilizar?

¿Qué desea usted que sepan?

¿Quién puede ayudar a sensibilizar a los distintos grupos?

¿Cuál es el momento más indicado para charlar con la gente y/o hacer presentaciones? Quizás desee organizar una presenta- ción durante las actividades periódicas/reuniones de la junta de gobierno.

Deje que el AVC se promocione por sí solo. Recuerde que el AVC, si se ajusta a lo que usted desea hacer, es un instrumen- to poderoso. Pero no se olvide que puede que no sea el instru- mento acertado para su proyecto.

Ensaye haciendo la presentación. Piense en las preguntas que la gente puede hacerle y asegúrese de que pueda contestarlas.

¿Cómo se hace un AVC?

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25

Difunda información sobre el AVC directamente a los volun- tarios de las filiales.

Podría identificar a personas en su Sociedad Nacional que estén muy interesadas en el AVC y pedirles que ayuden a hacer correr la voz en cuanto a la utilidad del proceso.

No olvide sensibilizar a los representantes gubernamentales competentes y a otras organizaciones presentes en la región o personas que hagan una labor similar.

Si su Sociedad Nacional no tiene la costumbre de desarrollar una labor comunitaria directa, prestará particular atención a las con- secuencias de realizar un AVC. Recuerde que el AVC no es un fin en sí mismo, sino un medio de recabar información para planifi- car proyectos. Puede dar lugar a unas relaciones a largo plazo con las comunidades: las filiales que trabajarán con ellas serán sin duda más solicitadas y antes de empezar la labor será necesario que evalúe su capacidad para satisfacer esas demandas.

Una vez iniciado el proceso, no hay término medio. Por eso antes de empezar, es primordial para la Sociedad Nacional sopesar y examinar atentamente la decisión de emprender o no un AVC.

sopesar y examinar atentamente la decisión de emprender o no un AVC. Los datos recopilados son

Los datos recopilados son examinados y validados.

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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Cuadro 6

El AVC no siempre es la manera más idónea para avanzar

 

En 2002, un delegado de salud que trabajaba con la Cruz Roja de Bielorrusia se propuso ayudar a la Sociedad Nacional a comprender lo que era un AVC para que pudiera decidir si realizar o no un análisis. Un formador en AVC organizó un taller, al que asistieron altos directivos del órgano de gestión, el personal y los voluntarios de la Sociedad Nacional, para explicar cómo el proceso de AVC puede ayudar a las Sociedades Nacionales a detectar amenazas, riesgos y capacidades clave. En este caso, el proceso mostró que la mayoría de los problemas que enfrenta Bielorrusia se relacionan con la salud y muchos debidos a la catástrofe de Chernobil, ocurrida en 1986.

Pero lo más importante que aprendieron los participantes de la Cruz Roja de Bielorrusia es que su Sociedad Nacional no estaba aún preparada para realizar un AVC y que otros instrumentos eran más adecuados para las actividades que deseaban llevar a cabo en aquel momento.

El taller de sensibilización fue todo un éxito porque evitó que una Sociedad Nacional desarrollara un análisis que, desde el punto de vista de sus prioridades programáticas, era desacertado. También mostró a los participantes que la Sociedad Nacional aún no tenía la capacidad para realizar un AVC con eficacia.

En 2005, la Cruz Roja de Bielorrusia fue capaz de desarrollar un AVC y demostrar cómo los análisis comunitarios a nivel local pueden vincularse a los mapas de riesgos, amenazas y capacidades a nivel nacional.

¿Cómo se hace un AVC?

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27

Gestión del AVC

Una vez tomada la decisión de iniciar el proceso, es necesario exa- minar cómo se puede gestionar el AVC. Se debe crear una estruc- tura de gestión de varios niveles para garantizar que el AVC fun- cione con eficacia (véase la figura 4).

Figura 4

Estructura de gestión del AVC

Cada nivel de la estructura de gestión tiene funciones y responsa- bilidades diferentes, como también son diferentes las relaciones entre cada nivel.

Junta de Nivel político gobierno Jefe del departamento técnico de la Sociedad Nacional Promotor Coordinador
Junta de
Nivel político
gobierno
Jefe del
departamento
técnico de la
Sociedad
Nacional
Promotor
Coordinador
del AVC de la sede
central
+ grupo de trabajo/
comité de gestión
y equipo de ejecución
Órgano de
ejecución
Equipo de ejecución
de la filial
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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

El nivel “político” corresponde a la junta de gobierno de la Sociedad Nacional, que debe aprobar el AVC. Este nivel asegu- ra un apoyo político y la comprensión de lo que se requiere para emprender un AVC y de cuáles son sus repercusiones. Se debe mantener informada a la junta durante el proceso.

El “promotor“ designa al líder responsable (pueden ser varios), que es la clave para que el proceso avance. El líder (o al menos uno de los líderes) debería tener una formación oficial en materia de AVC. Puede formar parte del comité de gestión o del grupo de trabajo (véase más abajo).

El “órgano de ejecución” se compone de personas de la sede central y de las filiales de la Sociedad Nacional que realizarán el AVC.

El comité de gestión o grupo de trabajo encargado de las decisio- nes diarias relativas a la ejecución del AVC velará por que el pro- ceso se desarrolle con fluidez. Deberá reunir, si fuera posible, a participantes de todos los niveles (político, promotor y órgano de ejecución), para que todas las partes involucradas de la Sociedad Nacional estén al tanto de los progresos del AVC. La forma exac- ta que tenga esta estructura operativa dependerá de cómo funcio- ne la propia Sociedad Nacional y de lo que se precise. Es proba- ble que algunos AVC no requieran una estructura tan elaborada.

Mensaje

clave

Cuantas más personas de la Sociedad Nacional estén involucradas en el proceso de AVC, menos sorpresas habrá y mayores serán las probabilidades de éxito.

Como ya se mencionó anteriormente, el proceso de AVC puede llevar a las comunidades a priorizar una variedad de cuestiones que pueden o no guardar relación con los desastres naturales. Dado que esto ocurre con bastante frecuencia, convendría que otros departa- mentos de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja estén representa- dos en la estructura del AVC. Así pues, será más fácil obtener el apoyo de toda la institución para los proyectos propuestos.

¿Cómo se hace un AVC?

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29

Su Sociedad Nacional también puede decidir invitar a asociados externos y/o gobiernos a que participen en los comités. Esto per- mitirá difundir mejor los resultados, aumentar las posibilidades de conseguir fondos para los proyectos y garantizar que el proce- so de AVC sea aceptado y reproducido por múltiples sectores e instituciones.

Cuadro 7 Fomentar el conocimiento del AVC en las Sociedades Nacionales A algunas Sociedades Nacionales
Cuadro 7
Fomentar el conocimiento del AVC en las
Sociedades Nacionales
A algunas Sociedades Nacionales les gustaría promover el uso del
AVC y difundir información y conocimientos sobre el proceso en toda
su Sociedad. Una manera eficaz y sencilla es invitar a un miembro de
una filial que esté estudiando la idea de realizar un AVC a que
participe, ya sea en el comité de gestión, en el grupo de trabajo o en
el equipo de ejecución. La experiencia adquirida será útil si la filial
decide emprender su propio AVC.

Cuadro 8

Prácticas idóneas: apoyo interregional al AVC

Las Sociedades Nacionales suelen solicitar formadores de otras regiones, incluso de otros continentes, que apoyen sus actividades de formación, sensibilización y ejecución. Entre los ejemplos, cabe destacar:

continentes, que apoyen sus actividades de formación, sensibilización y ejecución. Entre los ejemplos, cabe destacar:

La Cruz Roja Dominicana decidió hacer un AVC como parte de su programa de preparación para desastres basada en la comunidad. Cuatro especialistas de Argentina, Venezuela, Guatemala y Costa Rica, recientemente formados en AVC, ofrecieron apoyo a la capaci- tación y llevaron a cabo diez AVC con la Sociedad Nacional.

recientemente formados en AVC, ofrecieron apoyo a la capaci- tación y llevaron a cabo diez AVC

Un formador en AVC somalí ayudó en a realizar un análisis en la región de los Grandes Lagos de África.

■ Un formador en AVC somalí ayudó en a realizar un análisis en la región de

En el África meridional, formadores en AVC de Pakistán facilitaron el proceso.

■ En el África meridional, formadores en AVC de Pakistán facilitaron el proceso.

Un especialista de Oriente Medio animó un taller de sensibilización

■ Un especialista de Oriente Medio animó un taller de sensibilización

sobre AVC en Mongolia (véase el cuadro 6).

sobre AVC en Mongolia (véase el cuadro 6 ).
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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Consejos útiles Creación de una estructura

de gestión Al constituir la estructura de gestión, cerciórese de que se hayan cumplido las siguientes tareas:

elaborar unos términos de referencia que contemplen las fun- ciones y responsabilidades (asignación de tareas) de todos los involucrados, sean parte del comité de gestión o no (por ejem- plo, los miembros de la junta de gobierno, el/la secretario/a general, etc.);

obtener un compromiso claro de los involucrados, que puede llegar a ser por escrito si todos están de acuerdo;

definir qué se requiere para que la estructura funcione (tiem- po, recursos, canales de comunicación, etc.);

anticipar posibles problemas que puedan plantearse y posibles soluciones (por ej. relaciones entre los diferentes niveles).

preparar un calendario y un presupuesto;

decidir cuándo hay que disolver la estructura.

Fijar los objetivos del AVC

Uno de los objetivos principales de esta guía actualizada es escla- recer el propósito de un AVC y limitar su uso a situaciones y ries- gos en los que puede ser útil y apropiado. Para ello es menester definir cuidadosamente su papel, y dónde incorporar el AVC en los planes y políticas de desarrollo de una Sociedad Nacional, así como en los demás ámbitos de actuación y prioridades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

Mensaje

clave

Los objetivos de su AVC son de suma importancia.

Como parte de este proceso, el comité de gestión debe establecer objetivos claros y precisos para el AVC.

¿Cómo se hace un AVC?

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31

Consejos útiles Definición de objetivos Al fijar los objetivos, convendría tener presente lo siguiente:

El objetivo general debería responder a la pregunta: ¿por qué desea hacer un AVC?

El objetivo específico y los resultados esperados deberían ser específicos, mensurables, alcanzables, realistas y oportunos, así como claros y comprensibles para todos.

Utilice un proceso participativo para formular sus objetivos.

Los objetivos deberían ser aprobados por todos los involucra- dos en el proceso para evitar futuros problemas.

Determine la magnitud y los parámetros del AVC contestando preguntas como: ¿dónde se implementará el AVC?, ¿cuántas comunidades y qué filiales participarán? ¿de qué recursos humanos y financieros se dispone?

Tenga presente los aspectos culturales y las prácticas de las comunidades dónde se hará el AVC.

Mensaje

clave

Un AVC requiere un compromiso y no debería hacerse sin el acuerdo de las personas que estarán más involucradas:

los voluntarios de la filial y las comunidades.

32 Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja Cuadro
32
Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja
Cuadro 9
Media Luna Roja de Azerbaiyán Los objetivos
del AVC en el 2003
■ Fomentar una mayor conciencia de la comunidad acerca de los peli-
gros y vulnerabilidades, y el conocimiento de las estrategias básicas
para afrontarlos.
■ Alentar a la Media Luna Roja a asumir una mayor responsabilidad
regional de los programas, mediante una participación en los proce-
sos de planificación y análisis.
■ Apoyar a la Media Luna Roja de Azerbaiyán a seguir abogando
por los grupos vulnerables en los procesos de preparación y de
respuesta a desastres.
■ Fomentar una mejor cooperación entre la Sociedad Nacional,
las autoridades locales y otras organizaciones.
Nacional, las autoridades locales y otras organizaciones. Nuevos especialistas en AVC que han “aprendido haciendo“

Nuevos especialistas en AVC que han “aprendido haciendo“ en Maldivas, 2006.

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33

Planificación del AVC

Nivel 2 Del análisis a la planificación

Ahora que su Sociedad Nacional ha decidido realizar un AVC, ha establecido una estructura, ha fijado sus objetivos y todos están entusiasmados con dar inicio al proceso, ¿cuál es el próximo paso?

Planificar el análisis

Un AVC puede cobrar diferentes formas, desde un proceso de recopilación rápida de información hasta un proceso participati- vo más complicado y detallado. Un proceso corto proporcionará información pero la participación y el compromiso de la comuni- dad serán menos significativos, lo que a su vez puede reducir las posibilidades de éxito de los proyectos. Los procesos más largos y detallados requieren tiempo y recursos adicionales pero permiten a la filial y la comunidad entablar relaciones que pueden llevar a lograr una calidad de impacto a más largo plazo.

La planificación es esencial sea cual fuere la forma del AVC, por- que sirve para aclarar lo que se debe hacer a lo largo de todo el proceso de AVC y ayuda a organizar todo conforme a un calen- dario sin omitir detalles. Un plan bien hecho muestra quién hace qué, cuándo se deben hacer las cosas y qué recursos se precisan. Esto le permite a usted seguir de cerca los progresos y evaluar la calidad de las actividades y su impacto.

Mensaje

clave

Recuerde que el calendario del AVC es una ‘hoja de ruta’, que puede requerir ajustes permanentes.

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34

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

A continuación se presenta un ejemplo de matriz de planificación

con un calendario.

Matriz 1

Modelo de matriz para el AVC

Fases Preparación Otro mes Ejecución Marzo Análisis Planificación Febrero y acción Enero Diciembre
Fases
Preparación
Otro mes
Ejecución
Marzo
Análisis
Planificación
Febrero
y acción
Enero
Diciembre
Noviembre
Octubre
Recursos
necesarios
Responsable
Actividad

En la planificación deberían participar tantas personas involucra-

das en el proceso de AVC como sea posible. En algunos casos, esto puede ser difícil, especialmente durante la fase de prepara- ción, cuando el coordinador del AVC y el comité de gestión son los principales responsables de organizar el proceso. Sin embargo, una vez que los miembros del equipo de ejecución han sido for- mados en AVC, se les debería alentar a asumir un papel activo en

la planificación.

Examinemos en detalle algunas de las cuestiones a considerar y las tareas que deben completarse en cada una de las diferentes fases:

1 preparación

2 ejecución

3 análisis

4 planificación del proyecto y acción

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35

Fase de preparación

Las actividades que se realizan en la fase de preparación incum- ben principalmente al personal y al comité de gestión, que se encargarán de tomar todas las decisiones pertinentes y completar las actividades que deben hacerse antes de dar inicio al proceso de AVC propiamente dicho. Tener todo preparado permitirá mini- mizar potenciales problemas.

La preparación exige tiempo y mucha energía por parte de los coordinadores de AVC y del personal, que ya deberían estar capa- citados y listos para efectuar la evaluación.

Esta fase inicial incluye:

A Identificación de las filiales y comunidades participantes y

comunicación con ellas.

B Selección y formación del personal y de los voluntarios (equipo de ejecución). El enfoque de “aprender haciendo“ podría ser una opción en la formación (véase el cuadro 13, página 42).

C Identificación y adquisición de los recursos necesarios.

D Selección de las herramientas de investigación a utilizar en el AVC.

A Identificación de filiales y comunidades

La identificación de las filiales y comunidades que participarán en el AVC se deberá basar en criterios claramente definidos, los cuales dependerán de los objetivos del AVC y diferirán de una situación a otra.

Consejos útiles Identificación de las comunidades Los criterios de identificación pueden incluir:

¿Qué comunidades son particularmente vulnerables? (Esto se basará parcialmente en los análisis y mapas nacionales de riesgos).

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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

¿Son accesibles las comunidades?

¿Cuántas comunidades? ¿Qué magnitud debería tener el AVC?

¿Tiene la filial experiencia en el trabajo con comunidades? ¿Se puede vincular el AVC con otras actividades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja?

¿Tiene la filial otras “vías de entrada” a las comunidades mediante otros programas?

¿Está interesada la comunidad? ¿Está suficientemente organi- zada?

¿Tiene la filial la voluntad política de realizar el AVC?

¿Cuál es la capacidad de la filial? ¿Tiene un número suficiente de voluntarios?

¿Hay otras ONG trabajando en comunidades vecinas? ¿Se podría trabajar en asociación con ellas?

¿Es seguro el entorno de trabajo para el personal y los volunta- rios?

Si el número de comunidades con las que se puede trabajar es limitado, ¿se puede elegir una comunidad que sea representa- tiva de los problemas que enfrentan otras comunidades? ¿Esta “muestra” le ayudará a ampliar geográficamente los programas?

Dado los criterios antes mencionados, ¿pueden la filial y la comunidad seleccionadas garantizar que el proyecto tenga una oportunidad de éxito razonable?

El AVC es por definición participativo. Por lo general, las filiales saben si tienen o no la capacidad de emprender un AVC. Por lo tanto, es preferible que la sede consulte con las filiales antes de iniciar un AVC en lugar de tomar una decisión unilateral.

Por esta misma razón, las filiales también deberían participar en la selección de las comunidades en las que se hará un AVC. Conocen su región y son conscientes de los riesgos y las vulnera- bilidades locales. Por último, las propias comunidades selecciona- das deberán ser consultadas y habrá que explicarles el proceso de AVC. Podrán decidir entonces si desean participar.

¿Cómo se hace un AVC?

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37

Mensaje

clave

Es indispensable tomarse el tiempo necesario para explicar a las comunidades, de un modo que comprendan, lo que implica y por qué se propone un AVC, cuál es su propósito y cuáles son los resultados esperados. Las filiales y las comunidades deben sentir que el proceso les pertenece. Después de todo, son los miembros de la filial quienes harán la mayor parte del trabajo y las comunidades serán las más afectadas por el proceso.

Una vez seleccionada la posible comunidad (o comunidades), los representantes del equipo del AVC desearán visitarla e interactuar con la gente como parte del proceso “oficial” de AVC. El equipo daré una primera explicación a los líderes de la comunidad y orga- nizará una reunión más amplia en la cual se puede detallar el AVC. El equipo puede usar también esta oportunidad para reca- bar información básica sobre la comunidad.

Como sabemos, las comunidades suelen mostrarse escépticas cuan- do llegan extraños que comienzan a hacer numerosas preguntas. Incluso si la filial ya mantiene una buena relación con las comuni- dades destinatarias, es importante explicar detenidamente el proce- so de AVC a sus integrantes (no sólo a los líderes comunitarios), de manera que todos se sientan cómodos con lo que ocurrirá.

Consejos útiles

En la primera visita a las posibles comunidades, usted recopilará

la información siguiente y/o realizará estas tareas:

reunirse con los líderes principales;

hacer una lista de los otros líderes (incluida su dirección, forma

Recopilación de información

de entrar en contacto, etc.);

comprobar:

si hay otros actores humanitarios que trabajan en la comu-

nidad;

el nivel de organización de la comunidad;

la estructura de gobierno local;

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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

los principales problemas;

familiarizarse con la estructura de la comunidad;

informarse sobre el ritmo de vida cotidiano de la comunidad:

¿cuándo trabaja la gente? ¿a qué hora llegan a casa? ¿cuál es el momento más indicado para realizar actividades?

asegurarse de que los representantes de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja mantengan una actitud amistosa, dinámica y estimulante, al mismo tiempo que se explica el proceso, tratando de suscitar expectativas realistas.

Cuadro 10

El problema con la ‘comunidad’

Es importante no idealizar la noción de ‘comunidad’. Los habitantes de una localidad que los foráneos consideran una ‘comunidad’ no siempre son cooperativos en todos los aspectos. Pueden estar en conflicto a causa de relaciones de explotación y represión, especialmente en relación con los medios de subsistencia (por ej. diferencias de acceso a la tierra y al agua) y con su posición social (por ej. castas, diferencias étnicas, intolerancias religiosas). Otro factor a considerar es el de género: no podemos preconizar la igualdad de sexos y los derechos de la mujer, por un lado, y, por el otro, ignorar el hecho de que en cualquier ‘comunidad’, las divisiones entre hombres y mujeres revisten suma importancia. ¿Vamos a ocuparnos de las cuestiones de género o a trabajar con una ‘comunidad’ cuya existencia se basa en la desigualdad entre los sexos?

Los programas que no reconocen las divisiones internas y las diferencias en una ‘comunidad’ están abocados al fracaso. Estas cuestiones se conocen bien en la labor de desarrollo de las ONG, y son reconocidas en los programas de la Federación a través de la aplicación de la iniciativa “mejor diseño de programas” (MDP) (por ejemplo con la definición de los divisores y conectores que propone el MDP). Muchos donantes no toman debidamente en cuenta estas cuestiones y tienden a idealizar la noción de ‘comunidad’. Las acciones resultantes de algunos AVC pueden ser muy útiles para reducir los conflictos entre los diferentes grupos de una localidad, ya que los foráneos pueden actuar como catalizadores del cambio.

A continuación se puede proceder a seleccionar a los líderes de distintas comunidades e invitarlos a asistir a una reunión de sensibilización.

¿Cómo se hace un AVC?

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39

Consejos útiles Reunión de sensibilización Algunos puntos importantes que recordar:

Envie la invitación por escrito, cuando proceda.

Asegurese la participación e implicación del mayor número posible de líderes y la obtención de su acuerdo y compromiso con el proceso.

Vele por que todos los participantes sepan quiénes asistirán.

Prepare un orden del día y una presentación con mensajes clave que desee transmitir a los líderes comunitarios.

Evite generar en la comunidad expectativas poco realistas con respecto a la Cruz Roja/Media Luna Roja. Esta reunión es la primera oportunidad en que pueden surgir. Si usted no es claro desde el principio, le costará mantener la atención de la comu- nidad concentrada en los objetivos durante el resto del AVC.

Cuadro 11

Resultados esperados de una reunión con los líderes comunitarios

 

Al término de la reunión usted debería tener:

identificados claros referentes comunitarios con los que trabajará;

una mejor idea de los intereses y necesidades de la comunidad;

un mayor compromiso e identificación de la comunidad con el pro- ceso de AVC, enfocado en las vulnerabilidades y capacidades (en lugar de en todos los problemas que enfrenta la comunidad), y

un plan de acción provisional sencillo para el AVC con una propues- ta de calendario, elaborado y aprobado por los líderes de la comu- nidad.

Recuerde que son los miembros de la comunidad los que deciden si participan o no. Si deciden hacerlo, podrán ayudar al equipo a recopilar información. Saben mejor con quien debería hablar el equipo, cuál es el momento más propicio para encontrar a la gente y dónde encontrarla.

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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

B Selección y formación de personal y voluntarios

A pesar de ser un proceso largo y exigente, el AVC también brin-

da al personal y a los voluntarios la posibilidad de adquirir valio- sas aptitudes de trabajo comunitario y participar en un proceso que no sólo es gratificante, sino que también contribuye sensible- mente a reducir la vulnerabilidad.

De la selección y la formación del “equipo de AVC”, especialmen-

te al nivel de la filial, dependerá el grado de éxito del proceso.

Consejos útiles Selección de miembros del equipo Deberá decidirse respecto del tamaño y la composición del equi- po, fundamentando su selección en criterios precisos, como:

Amplia representación: mezcle a miembros de la junta con voluntarios;

Aptitudes: disponga de un equipo multidisciplinario, con per- sonas capacitadas en todos los ámbitos;

Género: vele en la mayor medida posible por lograr un equili- brio entre hombres y mujeres; esto reviste gran importancia para mejorar la calidad de las evaluaciones;

Enlaces: equipo de voluntarios con distintos perfiles, que pue- dan comunicarse con diferentes sectores de la comunidad,

como jóvenes y mujeres;

Nivel de educación: decidir el nivel de educación más adecua- do, pero esté atento a no descartar a ninguna persona que

pueda ayudar en el proceso, incluso si no posee el nivel de edu- cación requerido;

Otras consideraciones:

conocimiento de la Cruz Roja/Media Luna Roja;

dotes de comunicación y facilidad para trabajar con todos los sectores de la comunidad;

conocimiento de los idiomas necesarios;

aptitudes en dinámica de grupo;

buen organizador;

aptitudes de mediación;

paciencia e integridad.

Compromiso: los miembros deben estar disponibles y compro-

¿Cómo se hace un AVC?

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41

metidos a lo largo de todo el proceso, que abarca la formación, las sesiones prácticas, el AVC, el análisis de datos y la planifi- cación del proyecto. Dichos miembros deben demostrar dina- mismo y entusiasmo.

Mensaje

clave

Debería considerar seriamente la posibilidad de invitar a personas ajenas a la Cruz Roja

y la Media Luna Roja a participar, entre ellos representantes de las comunidades destinatarias, de organizaciones asociadas

y del gobierno local.

Por ejemplo, las Sociedades Nacionales del Caribe efectuaron una formación regional en AVC en 2004. Participaron en el curso representantes de las oficinas nacionales de gestión de desastres de los países, lo que posibilitó la realización de un AVC más eficaz que contó con una verdadera cooperación y comprensión.

Una vez seleccionados los miembros del equipo, se debe destinar el tiempo suficiente a formarlos en todos los aspectos del AVC. Es esencial que los miembros del equipo entiendan lo que es un AVC y se familiaricen con los diversos métodos comunitarios y de inves- tigación. La experiencia ha mostrado que se requieren por lo menos tres días completos consecutivos para formar al equipo. Debería asignarse también el tiempo apropiado a una formación continua.

La labor comunitaria es muy especializada y el personal y los voluntarios deben estar debidamente preparados si desean apro- vechar al máximo los modelos, métodos, herramientas y material que tienen a disposición. Su mentor u otro especialista puede ayudarle a diseñar y llevar a la práctica un programa de formación sistematizado que garantice que el personal y los voluntarios adquieran las aptitudes y los conocimientos necesarios.

42 Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja Cuadro
42
Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja
Cuadro 12
Aptitudes y conocimientos
básicos del equipo de AVC
Los miembros del equipo deberían recibir una formación en los temas
siguientes:
■ Comprensión del AVC, incluyendo la terminología y los conceptos
pertinentes;
■ Métodos participativos de investigación;
■ Funcionamiento de las comunidades;
■ Cultura y sensibilidad cultural;
■ Construcción de equipos, toma de decisiones, dinámica de grupo.
■ Técnicas de animación;
■ Registro e interpretación de los datos.

Cuadro 13

Aprender haciendo

El método ‘aprender haciendo‘ se ideó para ayudar a los especialistas en AVC a desarrollar sus aptitudes en el terreno, asegurando al mismo tiempo que se mantengan unas normas mínimas de fiabilidad y validez. Este método tiene en cuenta las limitaciones reales de tiempo que pueden presentarse cuando se trabaja cotidianamente con la gente. De este modo, se puede llevar a término un AVC en la comunidad en un lapso de cinco días, guardando cierta flexibilidad (durante una semana o a intervalos adaptados a las necesidades y capacidades individuales de la comunidad).

Este modelo flexible de ejecución de un AVC reconoce que las comunidades sólo pueden ofrecer períodos limitados de tiempo o que no están necesariamente completamente comprometidas desde el comienzo. Además, “aprender haciendo” permite a los especialistas en AVC estar atentos al dinámico y cambiante entorno de la vida comunitaria.

Como en procesos similares, los desafíos en el AVC sólo se pueden superar cuando las personas debidamente formadas en AVC comprenden a fondo la metodología y el uso dinámico y creativo del material, presentado en La caja de herramientas del AVC.

C Detección y adquisición de los recursos necesarios

¿Cómo se hace un AVC?

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43

Es necesario establecer desde un comienzo los sistemas administrativos

y

los recursos financieros adecuados. Para que un AVC tenga éxito,

el

personal y los voluntarios también deben aprender a manejarlos.

Los miembros del equipo tienen papeles específicos en la gestión del AVC y deberán, igualmente, encargarse de la administración y del control financiero. Es necesario preparar un presupuesto, enviar cartas y escribir informes. Recuerde que los informes son el único medio por el que puede dar a conocer los éxitos a los donan- tes y a otras organizaciones. Un informe bien elaborado puede alentar a los donantes y a otras partes interesadas a participar.

En todos los casos, convendría establecer un presupuesto razona- ble, que refleje los costos asociados a la realización de un AVC. No es preciso que un AVC sea costoso.

Mensaje

clave

Los recursos más necesarios son el tiempo, la energía y el compromiso del personal y de los voluntarios.

Si su Sociedad Nacional carece de fondos suficientes, deberá for- mular una propuesta que pueda enviarse a los donantes potencia- les. A los donantes les gustará saber cómo se vincula el AVC con los demás programas y, dado que el AVC es un proceso de inves- tigación (y no un proyecto en sí mismo), cómo desembocará en la ejecución de proyectos destinados a mitigar la vulnerabilidad y potenciar la capacidad.

Mensaje

clave

Es importante reconocer desde el comienzo que el AVC desemboca en un proceso de planificación, cuyo resultado son proyectos concretos que contribuirán a reducir la vulnerabilidad.

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44

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Es posible, desde luego, que tenga que modificar ligeramente sus planes una vez que haya organizado el equipo de AVC y más per- sonas participen en la planificación y la toma de decisiones (por ejemplo, su Sociedad Nacional podría decidir hacer el AVC en otras comunidades o filiales). Cerciónese de que su propuesta a los donantes refleja estas modificaciones.

Como mencionamos anteriormente, el AVC debería dar lugar a una o más acciones destinadas a reducir el riesgo. Debemos reco- nocer al mismo tiempo que muchas actividades específicas, como los micro-proyectos de mitigación, se definirán solamente una vez completado el proceso de planificación participativa y desarrollo del proyecto comunitario. Como también se requerirán fondos para estas actividades, será necesario tenerlo en cuenta desde un principio e incluirlo en la propuesta cuando sea

D Selección de herramientas de investigación para el AVC

La capacitación del equipo de ejecución se enfocará principal- mente en el manejo de las diversas herramientas de investigación para el AVC. Todas las herramientas están diseñadas para identi- ficar y comprender los distintos tipos de vulnerabilidad y capaci- dad en una comunidad determinada de conformidad con los objetivos del AVC y crear una base de información.

con los objetivos del AVC y crear una base de información. Mapa espacial de una comunidad

Mapa espacial de una comunidad diseñado cuidadosamente tras una observación directa.

¿Cómo se hace un AVC?

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Cuadro 14

Algunos métodos para recopilar información durante el AVC

 

Algunos de los principales métodos incluyen:

análisis de fuentes secundarias/externas (que suele realizarse antes

de la propia AVC y con un grupo de voluntarios competentes)

muestreo

cuestionarios

entrevistas

grupos focales

calendario histórico

mapeo – riesgo, comunidad, espacio, capacidad, etc.

calendario o gráfico estacional

análisis de redes sociales institucionales

observación directa

recorrido transectorial

árbol de problemas

■ recorrido transectorial ■ árbol de problemas Dos métodos de investigación de AVC: grupos focales
■ recorrido transectorial ■ árbol de problemas Dos métodos de investigación de AVC: grupos focales

Dos métodos de investigación de AVC: grupos focales (izquierda) y mapeo.

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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

En la Caja de herramientas del AVC y el Manual de formación para el AVC, se describe y se explica la manera de utilizar cada una de estas herramientas. En la Caja de herramientas se explica para qué sirve cada herramienta y cómo se aplica cada método, mientras que en el Manual se muestra cómo formar a las personas en su manejo. El Manual de formación le permitirá organizar y ejecutar un completo programa de capacitación. Si su Sociedad Nacional no tiene personas formadas en estas áreas, puede pedir apoyo a un mentor en AVC.

Como parte del proceso de planificación, todos los miembros del equipo deberían participar en la decisión de qué métodos emple- ar exactamente. La lista definitiva dependerá de los aspectos siguientes:

qué información se dispone de fuentes secundarias;

qué información se desea recoger;

número de voluntarios disponibles;

calendario disponible;

cultura de la comunidad (algunos métodos pueden no ser apropiados en ciertas culturas);

quién se encargará de facilitar el proceso (por ej. La cuestión de género puede ser fundamental).

Una vez que las personas han recibido una capacitación básica, el proceso de planificación puede avanzar más rápidamente. Se pue- den adoptar decisiones relacionadas con la logística y la distribu- ción del trabajo, es decir quién hará qué y cuándo.

Consejos útiles Investigación externa Algunos miembros del equipo y voluntarios formados pueden

comenzar a investigar las fuentes externas o secundarias de infor- mación desde un principio (recabando por ejemplo información que no proviene del proceso del AVC de la comunidad propia- mente dicho).

Esto alentará al equipo de AVC a establecer contacto con aso- ciados potenciales, tales como comités nacionales de coordina- ción en casos de desastre, oficinas meteorológicas y autoridades nacionales/locales.

Examinar este tipo de información ayuda a recopilar datos

¿Cómo se hace un AVC?

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básicos y hace que los miembros del equipo tomen conciencia de los riesgos, incluidos los peligros emergentes tales como el cambio climático mundial, tanto en las comunidades donde se realizará el AVC como en un contexto regional más amplio. Los miembros del equipo pueden empezar a idear cómo parte de esta información puede servir para llevar adelante el AVC y cómo puede presentarse a la comunidad.

Al emprender la investigación, el equipo habrá iniciado el proce- so, ingrediente esencial para favorecer la motivación y el sentido de pertenencia.

para favorecer la motivación y el sentido de pertenencia. Recopilando información mediante reuniones participativas.

Recopilando información mediante reuniones participativas.

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Ensayo de campo

48 Ensayo de campo Poner en práctica lo aprendido La fase de preparación lleva tiempo, es

Poner en práctica lo aprendido

La fase de preparación lleva tiempo, es como pintar una casa: el setenta y cinco por ciento del tiempo se destina a la limpieza de las paredes, cubrir los muebles y comprar y preparar los materia- les. Sólo el veinticinco por ciento del tiempo se dedica en realidad a la pintura.

Así pues, antes de ir a una comunidad seleccionada para iniciar el proceso, usted deberá enlazar la fase de preparación y la de ejecu- ción, y practicar lo aprendido. Es lo que se conoce con el nombre de “ensayo de campo”.

El ensayo de campo consiste en experimentar algo. Se pueden probar nuevas aptitudes y conocimientos y luego analizar lo que funciona mejor, lo que no funciona y cómo se pueden mejorar las cosas. Este ensayo no suele hacerse en la comunidad donde ten- drá lugar el AVC, sino en una comunidad que la filial conoce y que está dispuesta a ayudarnos. Es importante no suscitar expec- tativas en la comunidad expe- rimental. Todos deben enten- der lo que usted está haciendo y cómo esto permitirá a la Cruz Roja y la Media Luna Roja trabajar mejor para reducir la vulnerabilidad.

Participantes de una Sociedad Nacional en una sesión de formación sobre AVC ensayan las herramientas que han aprendido a utilizar.

¿Cómo se hace un AVC?

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En algunos casos, no podrá probar el AVC en una comunidad, lo que no significa que no tenga que ponerla a prueba. Está la alter- nativa de ponerla en práctica con los miembros de una familia u otros voluntarios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y/u organizar un ejercicio de simulación.

Consejos útiles Organización de un ensayo de campo Organizar un ensayo de campo le permitirá comprobar lo que usted necesita para hacer un AVC “de verdad”, incluyendo la dis-

tribución de las tareas. Todos los miembros deberían asistir a una reunión de planificación para abordar lo siguiente:

¿quién será el líder/portavoz general del ensayo?

¿quién se pondrá en contacto con la comunidad “experimen- tal” y explicará el propósito del ensayo de campo?

¿quién organizará una sesión de orientación sobre la comuni- dad para los miembros de AVC?

¿cuál es el mejor momento para reunirse con la comunidad (durante el día, la tarde, el fin de semana)?

¿cuál será el programa o el orden del día?

¿qué métodos se utilizarán y quién los ejecutará (creación de equipos)?

¿qué materiales se precisarán (cinta adhesiva, rotafolios, etc.)

¿qué preguntas se harán y a quién (entrevistas, grupos de refle- xión, etc.)?

¿cuánto durará el ejercicio (horarios)?

¿quién supervisará la logística (hacer una lista de verificación)?

transporte;

compra de materiales;

comunicación;

botiquín de primeros auxilios;

mapa de la comunidad (¿existe alguno?);

almuerzo/refrigerios o refrescos para los miembros de la comunidad (si decide ofrecerlos);

identificación (identificarse como voluntarios de la Cruz

Roja/Media Luna Roja - petos, gorras, tarjetas de identidad de la Cruz Roja/Media Luna Roja, etc.).

¿cuál es el plan de emergencia?

¿cómo agradecerá a la comunidad? ¿visita de regreso? ¿por carta?

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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

La figura 5 presenta una muestra de programa de un AVC. Recuerde que algunas entrevistas y otras actividades pueden realizarse otro día si fuera necesario.

Figura 5

Ejemplo de programación de un AVC

08:00

Pasar a buscar a los miembros del equipo

09:00

Llegada a la comunidad

09:15

Presentación a la comunidad

Explicar el propósito del día

¿Quién está presente?

¿Cuál será el programa?

Programa

División en grupos según modalidades acordadas por la comunidad

09:45-10:45

Visita a dos grupos de reflexión (mujeres, obreros de fábrica, etc.)

Entrevista a informante clave (médico, profesor, anciano del pueblo, etc.)

Recorrido de transectorial y observación directa focalizada,

Árbol de problemas

11:00-12:00

Ejercicio de mapeo con un grupo de diez personas

Perfil/visualización histórico con grupo de jóvenes

 

y adultos

 

Gráfico estacional

12:00

Almuerzo. Discusión sobre los progresos, observa- ción directa. (Recuerde que tendrá quizás que ofre- cer almuerzo y/o refrescos a algunos participantes y con toda seguridad a los voluntarios)

13:00-14:00

Análisis de los hogares/vulnerabilidad de la comu- nidad

Análisis de la capacidad de las organizaciones civiles locales

15:00

Agradecimiento a la comunidad

15:30

Partida de la comunidad

Nota: otras entrevistas con informantes clave se organizarán en la semana siguiente al día dedicado al AVC.

¿Cómo se hace un AVC?

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Tras completar el ensayo de campo, organice una sesión de eva- luación sobre la jornada de ensayo.

Consejos útiles Reflexión sobre la experiencia de un ensayo de campo Los organizadores/formadores deberían examinar con el grupo las cuestiones siguientes:

¿Cómo se sintió la gente? ¿Estaba nerviosa? ¿Fue difícil conver-

sar con los miembros de la comunidad? ¿Entendieron lo que usted estaba haciendo? ¿Eran accesibles? ¿Qué puede mejorar- se para que usted y la comunidad se sientan más cómodos?

¿Qué funcionó bien? ¿Por qué?

¿Qué dejó de funcionar? ¿Por qué?

¿Eran las herramientas apropiadas para la población destinata- ria?

¿Proporcionaron las herramientas la información que deseaba? De lo contrario, ¿qué cambios se deben introducir?

¿Cómo resultó la organización de la jornada?

¿La logística fue adecuada?

El plan general puede, entonces, modificarse en base a la informa- ción recopilada durante la sesión de evaluación. Convendría orga- nizar la logística y seleccionar definitivamente las herramientas de investigación, ya que los miembros del equipo se habrán hecho una idea más precisa de los métodos que más les convienen. A estas alturas, el equipo debería sistematizar, analizar e interpretar los datos (véase página 54).

El equipo está listo ahora para iniciar el AVC.

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52

Fase de ejecución

Día del AVC

Finalmente, después de toda la planificación, formación, práctica

y preparación, usted está listo para llevar a cabo el AVC en la

comunidad. Debería ser éste un día emocionante – un día que va

a tener repercusiones en el modo en que la Sociedad Nacional y

algunas filiales específicas trabajarán con las comunidades para reducir de manera directa los factores de vulnerabilidad. Es el comienzo de la verdadera labor comunitaria.

En realidad, usted ya ha hecho un AVC. Puede emplear la misma lista de verificación que preparó para el ensayo de campo, aunque quizás la haya modificado de acuerdo con las sugerencias hechas en la sesión de evaluación.

Consejos útiles Sugerencias de última hora Por si acaso lo considere necesario, les mostramos a continuación

una lista de verificación adicional para garantizar de que todo esté

a punto y que todos estén preparados:

Una buena preparación es imprescindible.

Vele por que todos sepan cómo se va a desarrollar el día y qué va a suceder.

Sea flexible – espere lo inesperado y esté preparado para enca- rarlo de manera creativa.

Asegúrese de tener una lista completa de los recursos necesarios y vele por que el dinero se reciba con la suficiente antelación como para que usted pueda tener todo a punto.

Los miembros del equipo de AVC deben estar preparados para cada actividad y estar familiarizados con cada herramienta.

Asegúrese de que el cronograma de las actividades sea apropia- do (no demasiado denso) y que se prevean pausas.

Familiarícese con la composición de las comunidades antes de llevar a cabo el AVC.

Tenga todos los datos de referencia preparados (herramientas de análisis, datos secundarios, etc.).

¿Cómo se hace un AVC?

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53

Si necesita ayuda, pídala con suficiente antelación. Siempre se puede obtener apoyo de las delegaciones de la Federación Internacional y de Sociedades Nacionales hermanas.

Asegúrese de que toda la información pertinente sea comunica- da y explicada a los dirigentes comunitarios, que deberían repre- sentar el mayor número posible de grupos de la comunidad.

Asegúrese de que los facilitadores y los miembros del equipo mantengan una actitud modesta y traten a la gente con respe- to, y que el material y la información sean transmitidos de forma que todos lo entiendan. Use técnicas visuales para las personas que no sepan leer o escribir.

Asegúrese de que se disponga de instalaciones adecuadas para llevar a cabo el AVC.

Prevea actividades de seguimiento y evaluación, a fin de asegu- rar el compromiso permanente de la comunidad y frente a ésta. Recurra a miembros de la comunidad para que le ayuden en esta tarea.

Comprenda y respete la cultura y las costumbres de la comu- nidad.

Piense en la posibilidad de trabajar con niños en la comunidad. Pero no olvide que tiene que obtener el consentimiento pre- vio de sus familias y atenerse al conjunto de protocolos definidos en la Caja de herramientas del AVC.

Lo que va a hacer usted ahora es simplemente poner en práctica lo aprendido. Vele por que todos los miembros descansen bien la noche anterior – ¡y no olvi- de pasarlo bien!

Programa de gestión de desastres basados en la comunidad, Jamaica 2003.

noche anterior – ¡y no olvi- de pasarlo bien! Programa de gestión de desastres basados en
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54

Fase de análisis

Después de haber reunido información durante la ejecución del AVC o la jornada de ensayo de campo, ¿qué debería hacer con ella? En muchos sentidos, esto marca el comienzo del verdadero trabajo.

Mensaje

clave

El objetivo del AVC es reunir información

que pueda ser utilizada por las filiales, las comunidades y otros asociados para elaborar programas y proyectos dirigidos

a reducir la vulnerabilidad.

Las tareas descritas abajo deberían practicarse como parte del ensayo de campo. Los miembros del equipo deberían estar capa- citados adecuadamente en la:

sistematización de los datos;

interpretación de los datos y elaboración de conclusiones; y

formulación de recomendaciones para el futuro.

Sistematización, análisis e interpretación de los datos

Una vez que ha reunido los datos, debe ponerlos en un formato que le permita analizarlos e interpretarlos mejor. Es lo que se denomina sistematizar los datos. Este trabajo implica ingresar grandes cantidades de datos sin procesar en matrices y “simplifi- car“ los diagramas y gráficos para que se entiendan con facilidad.

Tras sistematizarlos, puede mostrar los datos a todos los miem- bros del equipo, para que puedan apreciar lo que revelan sobre la vulnerabilidad de la comunidad, su capacidad, etc. Esto se deno- mina “hablar con los datos” – en otras palabras, analizar e inter- pretar lo que los datos dicen.

Este proceso lleva tiempo y las competencias de los miembros del equipo irán mejorando con la práctica. Es esencial que el equipo

¿Cómo se hace un AVC?

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incluya a uno o dos miembros de la comunidad. Ellos conocen su propia realidad y son los más indicados para aclarar posibles dudas y ponerlas en contexto – lo que un extraño no siempre está en condiciones de hacer. Además, tienen el derecho a participar, porque cualquier intervención derivada del proceso tendrá una repercusión directa en su vida. Sin embargo, aliente a la comuni- dad a escoger personas con las aptitudes necesarias y el suficiente tiempo para participar en lo que puede ser un proceso bastante difícil.

participar en lo que puede ser un proceso bastante difícil. Los datos sistematizados del AVC se

Los datos sistematizados del AVC se exponen en la pared para su análisis. El enfoque visual para comprender los datos facilita la reflexión grupal y la identificación con el proceso.

Si los miembros del equipo carecen de suficiente experiencia en el análisis de datos sin procesar, puede ser útil solicitar ayuda a men- tores del AVC, a otras personas de su Sociedad Nacional o a la delegación de la Federación Internacional. Las personas con una formación formal en el AVC sabrán cómo dar sentido a la infor- mación. Por ejemplo, si emplea cuestionarios, es fundamental que alguien capacitado en análisis de datos cuantitativos le ayude tanto en el diseño del cuestionario como en la interpretación de los resultados.

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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Al interpretar los datos, trate de asegurar que su análisis refleje lo que ocurre realmente en la comunidad y sea coherente con sus objetivos. Si el enfoque del análisis es la preparación para desas- tres, buscará comprender mejor la vulnerabilidad y la capacidad de la comunidad en relación con desastres naturales y cómo han ido cambiando con el correr del tiempo.

En general, debería buscar al menos tres fuentes para apoyar su interpretación. Esto se denomina “triangulación” y da credibili- dad a sus observaciones y conclusiones.

Figura 6

Reunir diferentes fuentes de datos

La triangulación de diferentes fuentes de datos da lugar a información más válida. Mapa de
La triangulación de diferentes fuentes de datos
da lugar a información más válida.
Mapa de
recursos de la
comunidad
Recorrido
transectorial
Gráficos
Triangulación
estacionales
Mapa de
amenazas/ riesgos
de la comunidad
57 Matriz institucional Triangulación Datos estadísticos cuantitativos Calendario histórico
57
Matriz
institucional
Triangulación
Datos
estadísticos
cuantitativos
Calendario
histórico
Triangulación: Diferentes fuentes de información sobre los riesgos y peligros para la comunidad, capacidades locales
Triangulación:
Diferentes fuentes de información sobre
los riesgos y peligros para la comunidad,
capacidades locales y recomendaciones
para la acción
Discusión de
los grupos focales de
la comunidad
Datos
secundarios
Diagrama
Triangulación
de Venn
Entrevistas semiestructuradas
con informantes clave
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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Los datos también le permiten extraer conclusiones acerca de por qué existe una situación determinada:

Por ejemplo, los datos de varias fuentes pueden indicarle que las personas que viven al pie de un despeñadero de roca suelta están en una zona de alto riesgo. Aunque lo saben, continúan viviendo allí.

Otra información recogida puede indicar que todas las demás tierras fueron compradas y que estos habitantes no tienen otro lugar para vivir que esté lo suficientemente cerca de donde

pueden hallar empleo.

Quizá también llegue a la conclusión de que la situación se dete- rioró después de que se construyó una línea de ferrocarril en la parte superior del despeñadero, lo cual afectó su estabilidad.

El riesgo ha sido agravado aun más por la erosión, causada por

la

población que tala los árboles para obtener leña para cocinar,

o

por la mayor frecuencia de lluvias torrenciales, tal vez relacio-

nadas con el cambio climático global.

Al final, usted contará con una gran cantidad de información que debe organizar. 6 Junto con los demás miembros del equipo, tóme- se tiempo para estudiar la información, reflexionar sobre ella y buscar las razones que explican por qué existen ciertas situaciones. Puede comparar sus deducciones con observaciones derivadas de otros métodos utilizados durante el AVC, para apoyar o refutar sus conclusiones.

durante el AVC, para apoyar o refutar sus conclusiones. Una vez que ha analizado e interpretado

Una vez que ha analizado e interpretado los datos, su noción de la situación de la comuni- dad estará basada en evidencias coherentes. Puede utilizar entonces la información para planificar programas y actividades de reduc- ción del riesgo. Eso se hará junto con los miembros de la comunidad durante la fase de planificación.

Trabajo conjunto en Sociedades Nacionales caribeñas en 2004 para formular conclusiones y recomendaciones a partir de los datos.

¿Cómo se hace un AVC?

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Devolver la información a la comunidad

El análisis y la interpretación de los datos permanecerán incom- pletos hasta que sean validados por la comunidad. El equipo de AVC es responsable de presentar la información a la comunidad – con el fin de validar la información, así como para compartir con ella las conclusiones.

Mensaje

clave

Los miembros de la comunidad son las personas más indicadas para confirmar sus conclusiones o señalar los errores que pueda haber cometido.

Sin embargo, debe haber un equilibrio entre las percepciones que tiene la comunidad del riesgo (que puede dar prioridad a amena- zas como los accidentes viales, las enfermedades o el abasteci- miento de agua inadecuado, pero no a amenazas naturales de gran envergadura) y la interpretación de ciertas situaciones por parte de la Sociedad Nacional sobre la base de levaluaciones y mapeos de lriesgos a mayor escala (incluyendo tendencias más amplias como la deforestación en gran escala, cambios en las corrientes fluviales a causa del aumento del riego o el cambio climático). Por consiguiente, es importante emplear fuentes de información secundaria a la hora de interpretar los datos primarios.

Consejos útiles

Presentación de los datos

a la comunidad

Presente las conclusiones de una manera que todos puedan comprender.

Utilice elementos de ayuda visual y un lenguaje apropiado.

Su presentación debería ser dinámica, pero también dar a los miembros de la comunidad la oportunidad de expresar sus opi- niones y hacer preguntas.

Tome apuntes exactos para poder modificar las conclusiones.

Recuerde que los miembros de la comunidad formaron parte del equipo de análisis e interpretación, por lo que puede ser apropiado que presenten una parte de la información.

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60

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

En cualquier caso, deberían participar todos los miembros del equipo del AVC. Por ejemplo, puede merecer la pena que se encarguen de devolver la información a los grupos específicos con los que trabajaron durante el AVC. Esto ayudará también a establecer relaciones permanentes entre la filial y la comuni- dad y facilitará la planificación y la ejecución de los proyectos resultantes.

Mensaje

clave

Ahora usted cuenta con datos de base aprobados por todas las personas involucradas en el AVC. Esos datos son necesarios para medir el impacto de cualquier proyecto que se lleve a cabo. La comparación de estos datos con la información reunida una vez finalizado el proyecto debería permitirle demostrar que las actividades destinadas a reducir la vulnerabilidad y fortalecer la capacidad han tenido efectos positivos en la vida de los miembros de la comunidad.

Otro punto a tener presente en este momento es que los miembros de la comunidad pueden preguntarle –una vez más– qué es lo que va a suceder a continuación. Tal vez usted ya haya explicado varias veces que el próximo paso consistirá en introducir y organizar el proceso de planificación. No obstante, expliqueselo a la comuni- dad tantas veces como sea necesario para que todo quede claro.

Recuerde que el AVC exige un análisis continuo. A medida que se dispone de más información, los voluntarios y los miembros de la comunidad deben asegurarse que las conclusiones y las reco- mendaciones a las que llegaron sean revisadas, actualizadas y difundidas constantemente.

Una vez completados la recopilación y el análisis de los datos, comienza el verdadero trabajo con la comunidad – es decir, la pla-

¿Cómo se hace un AVC?

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nificación concreta de acciones con la comunidad destinadas a reducir el riesgo e incrementar su capacidad.

En la figura 2 (página 12) se ilustra la primera etapa del proceso del AVC – la fase de análisis. En la figura 7 (página 63), pasamos a la etapa siguiente del ciclo – la programación.

Seguimiento y evaluación

El seguimiento y la evaluación 7 deben formar parte del proceso desde el principio. Es la única manera de determinar si el AVC ha producido resultados, tanto en la Sociedad Nacional como en las comunidades. El seguimiento y la evaluación pondrán de mani- fiesto hasta qué punto la gente está satisfecha con el proceso y qué valor le atribuyen; asimismo, le permitirá documentar las leccio- nes aprendidas, para poder seguir fortaleciendo las capacidades.

El seguimiento y la evaluación ayudarán también a determinar:

las competencias que ha adquirido la Sociedad Nacional, en especial a nivel de filial, que puedan ser transferidas a otros proyectos;

el nivel de interés que tiene la Sociedad Nacional por conti- nuar trabajando con las comunidades; y de qué modo estos

cambios de actitud se reflejan en las políticas y en la innova- ción de los programas;

el impacto del proceso, que permite demostrar a los donantes los resultados obtenidos con los fondos que facilitaron.

Mensaje

clave

El analizar lo logrado muestra a las comunidades que usted sabe lo que está haciendo y que tiene la firme determinación de reducir el riesgo. Esto reforzará la opinión de que el hecho de trabajar con la Cruz Roja y la Media Luna Roja ayudará a introducir cambios positivos en sus comunidades.

6 Véase también Caja de herramientas del AVC, ficha 21

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62

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Existe una amplia gama de herramientas para medir el impacto. Sus puntos de partida son los objetivos del AVC que –recorde- mos– deben ser específicos, mensurables, alcanzables, realistas y oportunos. Es importante que se remita a estos objetivos durante la realización del AVC para comprobar que se van alcanzando. De no ser así, deberá determinar de qué modo se pueden ajustar las actividades para que los objetivos y los resultados finales coincidan.

Cuadro 15 Herramientas para medir el impacto de un AVC ■ Cuestionarios presentados al comienzo
Cuadro 15
Herramientas para medir el impacto
de un AVC
■ Cuestionarios presentados al comienzo y al final del AVC para medir
los cambios en la actitud hacia el AVC, la Cruz Roja y la Media
Luna Roja, la labor comunitaria u otros temas que su Sociedad
Nacional considera importantes.
■ Entrevistas con representantes de diferentes grupos como la junta de
gobierno, el personal técnico, los directivos y los voluntarios.
■ Entrevistas con los grupos focales.
■ Análisis de información cuantitativa, como el número de voluntarios
en el proceso del AVC, número de sesiones de formación, etc. Tenga
en cuenta que este tipo de datos cuantitativos puede no brindarle
información sobre lo que está cambiando (p. ej. como resultado
de la cantidad de personas formadas).

Se trata de disponer de los medios específicos para medir los cam- bios que el AVC ha producido y asegurar su correcta documenta- ción. Ello constituirá una base sólida para introducir cambios – y, con certeza, ayudará a obtener fondos para apoyar los programas y proyectos que se lleven a cabo en base a la información reunida durante el AVC.

Figura 7

¿Cómo se hace un AVC?

63
63

El ciclo de planificación:

Programación

se hace un AVC? 63 El ciclo de planificación: Programación Aunque la presente guía introduce los

Aunque la presente guía introduce los principales elementos de la planificación y la elaboración de proyectos, no se refiere a los detalles de cómo se facilita un proceso completo de planificación comunitaria. Existen otros documentos al respecto, entre otros:

Make that change (Hagamos el cambio) – Gestión de desastres basada en la comunidad. 8

Proceso de planificación de proyectos. 9

Herramientas para la evaluación de los riesgos y la planificación de actividades en la comunidad. 10

Mensaje

clave

Los miembros de la comunidad deberían participar siempre activamente a la hora de traducir los datos en recomendaciones y de planificar después posibles proyectos.

8

9

10

Oficina Subregional de la Federación Internacional en Trinidad y Tobago. Make that change — Community-based disaster management. Trinidad y Tobago: Federación Internacional, 2003.

Federación Internacional. Proceso de planificación de proyectos. Ginebra: International Federation, 2002. check date.

ProVention Consortium. (2005) Toolkit for Community Risk Assessment and Action Planning. Ginebra: Pro Vention Consortium, 2005. Disponible en:

http://www.proventionconsortium.org/CRA_toolkit.htm

64
64

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

La experiencia reunida en AVC en todo el mundo muestra que la planificación de actividades es una importante fuente de motiva- ción para los miembros de la comunidad. Al fin y al cabo, la mayoría de las personas desean crear una vida mejor para sí mis- mas y sus vecinos, si se les da la oportunidad y el apoyo necesario para hacerlo.

Ya que las propias comunidades serán los principales responsables de cualquier acción emprendida como consecuencia del AVC, es importante que estén involucradas en la toma de decisiones, espe- cialmente porque, dependiendo del resultado, la filial de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja podrá participar o no como asocia- do en los proyectos resultantes.

Cuadro 16 Desafío clave Durante el proceso de análisis y planificación, los facilitadores (voluntarios y
Cuadro 16
Desafío clave
Durante el proceso de análisis y planificación, los facilitadores
(voluntarios y personal) deben estar lo más atentos posibles a lo que la
comunidad tiene para decir. Deberían tratar de evitar “encaminar” a la
comunidad hacia la adopción de resultados y acciones basadas en las
necesidades o la capacidad de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Esto
es especialmente importante porque, como se viene repitiendo en esta
serie de publicaciones, la prioridad de las comunidades puede no estar
relacionada con la gestión de desastres y, por lo tanto, estar más allá
del alcance o la capacidad de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

Advertencia: Cuando una comunidad participa activamente en el proceso de análisis de sus vulnerabilidades y de transformación en capacidades, también puede aumentar su percepción de los ries- gos a los que está expuesta. Las Sociedades Nacionales pueden brindar un apoyo tangible a las comunidades para ayudarlas a ali- viar estos riesgos: capacitación en primeros auxilios, microproyec- tos de alerta temprana, desarrollo de planes comunitarios para hacer frente a los desastres, incluida la preparación y respuesta a desastres. Todos ellos son ejemplos de resultados concretos del AVC y del proceso de planificación comunitaria.

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65

Planificación de actividades:

transformar las vulnerabilidades en capacidades

Nivel 3 De la planificación a la acción

Decidir la mejor línea de actuación

Una vez que se han analizado e interpretado los datos, la comu- nidad y la filial de la Cruz Roja o la Media Luna Roja están pre- paradas para determinar la mejor línea de actuación.

Hay varios factores fundamentales a tener presente para que este proceso se desarrolle adecuadamente, incluidos los siguientes:

Los facilitadores deben comprender plenamente las herramien- tas.

Los miembros de la comunidad deben comprender las defini- ciones de los diferentes términos empleados y estar de acuerdo con ellas.

Pero sobre todo, los facilitadores deben reconocer que no todos los integrantes de una comunidad van a estar de acuerdo acer- ca de las prioridades ni de cómo hacer las cosas. Lo que usted está tratando de hacer es conectar los sectores de la comunidad, no separarlos. 11

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66

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Mensaje

clave

Es esencial que los facilitadores sepan cómo abordar los conflictos que puedan aflorar durante el proceso de planificación.

A continuación se describe el procedimiento para planificar el

curso de la acción.

Etapa 1

Consenso

La comunidad debe llegar a un consenso respecto a las amenazas / los problemas prioritarios entre todos los que se identificaron a través del proceso del AVC. Esto puede hacerse mediante un pro- ceso de clasificación 12 sobre la base de los problemas más urgen- tes, críticos o inmediatos, y de aquellos mencionados con más fre- cuencia por parte de los miembros de la comunidad.

Etapa 2

Identificar las vulnerabilidades

Una vez determinados las amenazas / los problemas prioritarios,

la comunidad debe analizar:

de qué modo le afecta cada uno de las amenazas o problemas;

por qué ocurre esto;

qué tipos de vulnerabilidades existen en relación con cada uno de las amenazas o problemas .

Consejos útiles Hacia la mitigación Esto puede hacerse mediante el siguiente ejercicio:

Divida a los participantes en grupos de acuerdo con las ame- nazas y/o los problemas identificados. Cada grupo ejecutará las

mismas tareas, pero en relación con una amenaza o problema específico:

hacer una lista de todos los riesgos y efectos potenciales en

relación con la amenaza o el problema (p. ej. estructurales, no estructurales, sociales, económicos, etc.);

identificar las vulnerabilidades dentro de la comunidad en relación con la amenaza o el problema;

¿Cómo se hace un AVC?

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67

reflexionar sobre las capacidades, tanto existentes como deseadas, que se necesitan para afrontar o minimizar la ame- naza o el problema identificado.

hacer una lista de las necesidades inmediatas para abordar la amenaza o el problema;

hacer una lista de todas las acciones de mitigación que se podrían desarrollar.

Todas las respuestas deberían exponerse en una matriz como la que se muestra en el cuadro 2 que figura a continuación.

Matriz 2

Modelo de matriz para registrar información sobre problemas, riesgos, capacidades, necesidades y posibles acciones de mitigación

Amenaza/

Riesgo

Factores de

Capacidades

Necesidades

Acciones de

Problema

potencial

vulnerabi-

inmediatas

mitigación

lidad

 

1

1.1

1

1 1

 
   

1.2

2

2 2

 
 

2

2.1

3

 

3

   

2.2

   

4

 

3

3.1

   

5

   

3.2

   

6

         

7

Este ejercicio ayuda a la comunidad a identificar todos los facto- res asociados con cada amenaza o problema específico y a consi- derar qué se podría hacer para mitigar sus efectos. Para asegurar el éxito de esta actividad, los facilitadores deberían velar por que todos entiendan el significado de los diferentes términos. 13

13 Véase sesión 3 en el Manual de formación para el AVC.

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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Etapa 3

Definir acciones concretas:

Capacidades

Sobre la base de la información generada a través del ejercicio anterior, los participantes pueden comenzar a afinar su análisis y definir acciones concretas para transformar las vulnerabilidades en capacidades. Así, las comunidades incrementan su grado de identificación con el proceso y comienzan a comprender de qué modo ellas mismas pueden emprender acciones de transforma- ción sobre la base de las capacidades que ya tienen.

Todavía trabajando en grupos, invite a los participantes a realizar una lista de las vulnerabilidades asociadas con cada uno de las amenazas o problemas y a identificar a continuación un mínimo de tres acciones concretas que transformarían esas vulnerabilida- des en capacidades.

Para realizar esta tarea, puede utilizar el siguiente ejemplo de matriz:

Matriz 3

Modelo: Transformar los factores de vulnerabilidad identificados por los participantes en capacidades

Amenaza /

Factores de

Acciones para transformar los factores de vulnerabilidad en capacidades

problema

vulnerabilidad

Inundación

Vulnerabilidad 1

a)

b)

c)

 

Vulnerabilidad 2

a)

b)

c)

Etapa 4

¿Cómo se hace un AVC?

Verificar la viabilidad:

hacia la ejecución

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La siguiente etapa del proceso consiste en definir mejor estas accio- nes y analizar, en detalle, hasta qué punto es realista cada acción propuesta y qué se necesita para llevar a cabo cada una de ellas.

Explique a los participantes que van a analizar su propia capaci- dad para emprender las acciones sugeridas. Pídales que analicen cada acción identificada en el ejercicio anterior, de acuerdo con

los siguientes criterios CIT (cambio, influencia, transformación):

¿Pueden las personas expuestas al riesgo llevar a cabo por sí mismas la acción para lograr un cambio inmediato?

Si la acción excede las capacidades de las personas expuestas al riesgo, ¿podrían influir éstas en el cambio a mediano plazo con el apoyo de otros?

¿Está la acción vinculada a una transformación social y/o estructural más profunda que exige una estrategia a largo plazo a considerar en el futuro?

A medida que avanzan en el análisis, los participantes quizás tam- bién deseen considerar otros criterios, teniendo en cuenta que no todas las soluciones reportan los mismos beneficios y que algunas son más difíciles de lograr que otras. Estos criterios “suplementa- rios” podrían incluir, por ejemplo: relaciones de poder, cuestiones de género, cultura, incremento de los ingresos, reducción del ries- go, competencias disponibles, temas ambientales, etc.

Las soluciones propuestas deberían ser entonces registradas en una matriz como la que se muestra en el cuadro 4. Los participantes también tendrán que decidir si las acciones que han identificado contribuyen a la prevención, preparación o mitigación, 14 y deberán registrarlas debidamente en la matriz.

El tipo específico de amenaza o problema no importa – el proceso sirve tanto cuando el tema a abordar es una inundación como cuan- do se trata de problemas de salud, como el VIH (véase el anexo 1).

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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Matriz 4

¿Contribuyen las acciones

 

a

la prevención, preparación

 

o

mitigación?

 

Medidas

Prevención

CIT

Preparación

CIT

Mitigación

CIT

Amenaza / problema 1:

           

Vulnerabilidad 1:

Amenaza / problema 1:

           

Vulnerabilidad 2:

Etapa 5

Plan de acción: Ejecución

Los participantes están ahora preparados para definir soluciones realistas y elaborar planes de acción. Deberían concentrarse en las acciones que han sido identificadas ya sea con una “C” o una “I”. Estas son las acciones que la comunidad puede abordar con un apoyo externo limitado y que se pueden llevar a cabo a corto o mediano plazo.

Para cada acción, los participantes deben preguntarse lo siguiente:

¿Es posible emprenderla de inmediato?

¿Requiere recursos?

¿Podemos conseguir nosotros mismos los recursos necesarios? De ser así, ¿cómo?

¿Requiere apoyo técnico? De ser así, ¿de dónde?

Es importante hacer una planificación realista y no crear expectativas poco realistas en la comunidad.

así, ¿de dónde? Es importante hacer una planificación realista y no crear expectativas poco realistas en

¿Cómo se hace un AVC?

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Al explicar la tarea, es importante poner especial énfasis en si:

se pueden poner en marcha estas acciones con los recursos ya disponibles;

la puesta en marcha de estas acciones puede ayudar a movilizar otros recursos; o si

se necesitan recursos externos.

Si de acuerdo a las respuestas de los participantes se requieren recursos financieros externos, ellos mismos tienen que determinar cómo se proponen obtener lo que necesitan (recurriendo a ideas creativas como rifas, fiestas, colectas, etc.). Asimismo, si la acción exige competencias específicas, deberán preguntarse si están disponibles en la comunidad y, de no ser así, cómo se proponen conseguirlas. Esto ayudará a los miembros de la comunidad a concentrarse en lo que pueden hacer de inmediato para ayudar a mitigar los riesgos.

La matriz 5 que figura a continuación es un ejemplo del tipo de matriz que debería utilizar para completar esta fase final del pro- ceso de planificación.

Matriz 5

Modelo para acciones factibles

Acciones

Puede

Exige

¿Podemos conseguir nosotros mismos los recursos? ¿Cómo?

Apoyo

solucionarse

financiamiento

técnico

de inmediato

 

     

No

Corto plazo

Mediano plazo

Largo plazo

En los anexos1y2 mostramos dos ejemplos de matrices reales, completados por una comunidad en el Caribe: el primero es relativo a desastres naturales y el segundo, al VIH. Las matrices muestran que el proceso es adaptable y apropiado para todos las amenazas y problemas identificados por los miembros de la comunidad.

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Federación Internacional de Sociedades de la Cruz y de la Media Luna Roja

Las acciones identificadas en estos ejemplos son, de hecho, reco- mendaciones que pueden plasmarse en proyectos. Por ejemplo, la comunidad y la Sociedad Nacional quizás planteen los siguientes proyectos específicos sobre la base de las acciones identificadas en los ejemplos de “inundación” y “VIH” que se presentan en los anexos 1 y 2.

Inundación

Proyecto 1: Programa para concienciar sobre las inundacio-

nes, dirigido a comunidades y escuelas.

Proyecto 2: Campaña de sensibilización para modificar los

códigos de construcción.

Proyecto 3: Limpieza de todas las alcantarillas por parte de la comunidad.

VIH

Proyecto 1: Programa de apoyo entre pares.

Proyecto 2: Campaña de sensibilización dirigida al Gobierno para asegurar el acceso universal a las instalaciones para la realización de pruebas del VIH y a programas de tratamien-