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POSICIÓN INSTITUCIONAL DE CARE PERU Y LA ACTIVIDAD MINERA EN EL CONTEXTO NACIONAL La superación

POSICIÓN INSTITUCIONAL DE CARE PERU Y LA ACTIVIDAD MINERA EN EL CONTEXTO NACIONAL

La superación de la pobreza es un camino largo y complejo, pues siendo sus factores multidimensionales, las estrategias para enfrentarlas tienen que articular diferentes sectores y niveles del gobierno, así como actores de la sociedad civil.

En ese sentido, CARE Perú respeta y potencia el rol que debe jugar cada actor de la sociedad, promoviendo el ejercicio de la ciudadanía y empoderamiento de la población para que cada persona sea vigilante de sus derechos y también consciente de sus responsabilidades, y promoviendo el cumplimiento de las obligaciones que tiene el Estado hacia los derechos de peruanos y peruanas en la búsqueda de un Estado más sólido y democrático, incidiendo en el fortalecimiento de sus instituciones y la construcción de políticas más equitativas, inclusivas, eficientes y transparentes.

El Perú es un país primario exportador, donde gran parte de la economía se sustenta en el aporte de la inversión minera. En los últimos años el crecimiento del presupuesto público vía impuestos y CANON, que incluye el aporte a los gobiernos regionales y locales, ha sido un factor que elevó la categoría del país como de renta media. Ello ha cambiado la visión internacional sobre el Perú, pasando de ser un país prioritario para la cooperación, a uno con condiciones para la inversión. Sin embargo, es innegable que la pobreza persiste en diversas áreas del país y que el crecimiento económico no ha incorporado a todos y todas, especialmente a las poblaciones rurales de la sierra y selva del país.

CARE Perú trabaja por una visión de país en el cual los ingresos estén diversificados de manera sostenible, reduciendo nuestra vulnerabilidad de depender de la actividad minera como una de las principales fuentes de ingresos económicos, sin embargo reconoce que esta actividad crece en el Perú y que, por lo menos en las próximas décadas, seguirá siendo uno de los principales sustentos de la economía nacional.

CARE Perú considera que la actividad minera debe estar delimitada por condiciones ambientales y sociales que deben ser evaluadas de manera muy minuciosa por los Estados y los propios actores sociales. El impacto al ambiente, la economía y el entorno social y cultural, con los consiguientes conflictos que ello genera, forman parte de la realidad de estas industrias. Por lo tanto se requiere que esta actividad, a toda escala, sea muy responsable y comprometida con el ambiente y el respeto a los derechos. Es también necesario una mayor presencia del Estado, que junto con promover la inversión, fortalezca su capacidad de monitorear y fiscalizar esta actividad con políticas redistributivas más justas que permitan el desarrollo de capacidades adecuadas en las población con menores recursos para la mejora de sus condiciones de vida, promoviendo la participación y vigilancia permanente de estas poblaciones para el pleno ejercicio de sus derechos.

En este contexto, CARE Perú considera que las empresas mineras están llamadas a jugar un rol muy importante en la construcción de acuerdos de gobernabilidad que garanticen el desarrollo de los pueblos, respetando sus derechos, costumbres, cultura entre otros. Asimismo, considera que en ningún espacio, las ONG ni las empresas mineras deben sustituir el rol de Estado, sino contribuir a que lo ejerza de manera integral, especialmente en los espacios de mayor exclusión y pobreza.

CARE Perú cree en el diálogo como mecanismo insustituible de lograr consensos que lleven a mejores relaciones entre las empresas, la población y el Estado. Por ello ha impulsado o suscrito acuerdos que permiten avanzar en el diálogo constructivo e intercultural bajo principios de buena fe, tolerancia, respeto y transparencia. El diálogo no se desdice de forma alguna con la vocación social de la movilización y la protesta como mecanismo de incidencia. CARE Perú rechaza toda forma de violencia cualquiera sea su procedencia u origen, y toda práctica que vaya en contra de los derechos fundamentales de las personas.

CARE Perú tiene como política el establecimiento de alianzas y sinergias con diversos actores, sean de la sociedad civil, del sector público o privado, para buscar soluciones conjuntas que permitan mejorar la calidad de vida de las poblaciones más pobres y excluidas del país.

En la búsqueda y análisis permanente de mejores prácticas en torno a la actividad minera y el impulso de procesos de desarrollo en estos espacios que garanticen el ejercicio de los derechos de las personas, CARE Perú observa con interés que en la actualidad algunas de estas empresas buscan implementar políticas corporativas de responsabilidad social empresarial.

Teniendo como objetivo la población, CARE Perú abre la posibilidad de realizar convenios de asocio con empresas mineras, siempre que dichas empresas cumplan con un proceso previo de evaluación muy riguroso. Para ello CARE Internacional cuenta con políticas corporativas de diligencia debida que aplica a todas las empresas interesadas en un trabajo en asocio, buscando que estas empresas cumplan con estándares ambientales, sociales y de buenas prácticas. Las modalidades de convenio tienen la característica permanente de vigilancia y participación de todos los actores involucrados, población objetivo, autoridades locales, empresas y nuestra propia institución.

CARE Perú considera que es bajo estos principios y orientaciones que podremos contribuir de manera más efectiva, donde las condiciones sean favorables, a que los recursos provenientes de la minería logren el objetivo planteado de reducción de pobreza y promoción de desarrollo sostenible, objetivos que compartimos plenamente como institución.

Lo plasmado en el presente documento sintetiza la posición que CARE Perú tiene respecto a las actividades mineras en el país y a la disposición permanente de buscar el diálogo y el consenso con la participación de todos los actores de la sociedad.

Lima, febrero del 2012