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22 LA VANGUARDIA OP I NI ÓN MIÉRCOLES, 12 NOVIEMBRE 2008

Salvador Cardús i Ros


Màrius Carol

¿En busca de un Obama catalán? El nuevo

C inquilino
uando Tony Blair llevó a la vic- con independencia de si los hay en poten- rían el reconocimiento merecido de los
toria holgada al Partido Laboris- cia, de si algunos de nuestros representan- ciudadanos.

L
ta en las elecciones británicas tes tienen buena madera para el liderazgo, El segundo gran obstáculo para la apari-
en 1997, ayudado por su demos- en realidad nuestro sistema político no só- ción de un Obama catalán está en la enor- as fotografías del matrimo-
trada capacidad de liderazgo dentro y fue- lo no favorece la aparición de grandes lide- me dificultad de basar tal liderazgo en un nio Bush recibiendo al matri-
ra del partido, algunos líderes locales tu- razgos, sino que los hace imposibles. patriotismo sin complejos, como ha sido monio Obama en la Casa
vieron la tentación de mirarse en el espe- La cuestión remite a las tan discutidas el caso norteamericano. En todas la con- Blanca, que va a ser su resi-
jo blairista y de reconocerse en él. Los ges- estructuras de nuestros partidos políticos frontaciones electorales de los países que dencia durante los próximos cuatro
tos y el discurso, la campaña, empezaron y del sistema electoral que determina su disponen de todos los atributos propios años, no sólo forman parte de la esce-
a ser imitados. Y, por supuesto, todo el funcionamiento interno y externo. En del poder político, gana siempre el candi- nografía democrática norteamerica-
mundo quería tenerle de invitado, forzan- nuestro modelo político ocurre algo pare- dato que mejor sabe representar el inte- na, sino que resulta uno de los capítu-
do proximidades, como si la capa- rés general. Y la defensa del inte- los previstos en la Constitución esta-
cidad para el liderazgo se pudie- rés general tiene un nombre: pa- dounidense para plasmar la continui-
ra contagiar. triotismo. Compruébense todas dad del sistema político. Detrás de la
Pero el liderazgo no es como las elecciones del ámbito cultu- cordialidad de sus sonrisas y sus pa-
la gripe: no se contagia. Como ca- ral político al que pertenecemos, seos por las estancias presidenciales,
si todas las virtudes, la del lide- y verán que siempre es así. Tam- se intuían dos maneras de entender la
razgo necesita buena madera de bién lo fue en el caso de Tony vida y el mundo. Esto es parte de la
partida, pero luego se forma y tra- Blair, ya que su manifiesto electo- grandeza de un país que puede elegir
baja con tesón, se merece gene- ral era de una gran intensidad pa- a un ranchero de Texas, blanco y con-
rando confianza y así llega a ser triótica. Y de Merkel y Sarkozy. servador y cambiarlo en la siguiente
reconocido por quien va a dejar- Pero no es así en Catalunya, país elección por un intelectual de Chica-
se conducir. Y, por supuesto, ne- en el cual el patriotismo tiene go, negro y progresista.
cesita las reglas de juego adecua- graves límites para expresarse No hubo declaraciones oficiales en
das para que se desarrolle con con normalidad. Intenten susti- el encuentro, donde se intentó que las
éxito. Apunto estas casi obvieda- tuir Estados Unidos por Catalu- imágenes hablaran por sí solas. Espe-
des porque me parece claro que nya en algún discurso de los de cialmente explícito es el retrato de
con Barack Obama va a ocurrir Barack Obama y verán como les Bush y Obama, dos rivales a los que
algo parecido. Una llamada tele- suena raro. Aquí, los nacionalis- unía poco más que el cargo, andando
fónica de diez minutos de Oba- tas catalanes moderan su patrio- solos por el porche que bordea la ro-
ma a Zapatero –se supone que de- tismo para no ahuyentar a una saleda, camino del despacho Oval,
dicando parte del tiempo a la tra- parte de su clientela, y los nacio- donde iba a entrar por primera vez el
ducción del diálogo–, ha servido nalistas españoles se ejercitan en presidente electo. A Obama se le ve fe-
para querer convertir al presi- un catalanismo retórico patrióti-
dente español no sólo en el prin- camente nada convincente. In-
cipal interlocutor europeo del
presidente electo de Estados Uni-
cluso el independentismo necesi-
ta poner mayor acento en lo so-
Obama pisó por primera
dos, sino que incluso ya se han es- cial para hacerse perdonar su ex- vez la Casa Blanca hace
tablecido algunos paralelismos
entre ambos. Por otra parte, no
ceso patriótico.
Pero, ¿nos conviene o no un
cuatro años y Bush le
me cabe la menor duda de que Barack Obama catalán? Si las anunció un gran futuro
los aparatos electorales de nues- condiciones de su emergencia
JOAN CASAS
tros partidos ya han tomando no- fueran las actuales, la respuesta
ta detallada de las elecciones que se aca- cido con lo que orienta la elección de res- es radicalmente no. Porque en las actua- liz, con una sonrisa que contrasta con
ban de celebrar y de que tratarán –inútil- ponsables en la Iglesia católica: los perfi- les circunstancias sólo sería posible un sal- las arrugas de preocupación de su en-
mente– de emular el triunfo de Obama les destacados, con mucha personalidad, vapatrias populista, que con estas reglas trecejo, que camina ansioso, acompa-
dentro de nuestras fronteras. son los primeros en quedar descartados de juego es lo único que podría imponer- ñando con la mano en la espalda al
Preguntado por si Catalunya necesita- porque no se puede confiar en su total sub- se a los partidos tradicionales. En cambio, presidente saliente. En ejercicio, pero
ba a un Obama en el Avui del domingo pa- ordinación a las directrices de la institu- lo que nos conviene –y de manera urgen- saliente. Bush avanza marcial, mira
sado, Josep Antoni Duran i Lleida respon- ción. La disciplina está por encima de te– es una regeneración del sistema políti- directamente a la cámara y las comisu-
día que no. Que lo que necesita Catalunya cualquier otra virtud, y los caracteres fuer- co que haga posible la aparición de líderes ras de sus labios se deslizan hacia el
es un nuevo gobierno. Respuesta astuta tes suelen resultar incómodos. tan capaces de producir una revolución cuello de la camisa, como si viviera ho-
hasta aquí, pero no tanto cuando a ren- Dicho de otro modo: el principal inte- moral como la de Obama en Estados Uni- ras inciertas.
glón seguido añadía que en Catalunya ya rrogante no está en si necesitamos a un dos. Y por revolución moral me refiero a La primera vez que Obama pisó la
existen líderes entre los grupos parlamen- Obama, sino en cómo debería cambiar el la capacidad de provocar una reacción so- Casa Blanca fue hace apenas cuatro
tarios que pueden hacer perfectamente es- sistema político, electoral y de partidos, cial y política que, alimentando la autoes- años y lo acontecido ese día lo refleja
te papel. Dejemos ahora para el final la para que realmente estos necesitaran tima, sea capaz de conducir a la salida de en La audacia de la esperanza. Enton-
cuestión de si Catalunya necesita o no a grandes líderes y, en consecuencia, apare- la grave crisis de autoconfianza en la que ces el presidente recibió a los senado-
un Obama, y empecemos por si ya tiene cieran voluntarios, pudieran competir en- estamos hundidos.c res y congresistas que iban a acceder
buenos líderes. Y, siento discrepar con el tre ellos y acabásemos contando con los al cargo tras su triunfo electoral. Lo
líder democristiano porque yo creo que, mejores de ellos que, naturalmente, recibi- salvador.cardus@uab.cat curioso es que Obama no se hizo la
preceptiva fotografía con Bush en el
salón Azul. En lugar de hacer cola,
prefirió desayunar copiosamente: tan-
Jordi Llavina tos días de campaña le habían desper-
tado el apetito. Cuando estaba a pun-

El valenciano
to de partir, fue Bush quien le llamó
por su nombre y le felicitó por su inter-
vención televisiva y por su familia. En
especial le mentó la esposa, a la que
calificó de “una dama impresionan-

E
te”. Mientras se limpiaba las manos
l viernes Salvador Enguix entre- maria “realidad académica”, que no resis- que sirven para discriminar lenguas (el fo- con desinfectante que le trajo un asis-
vistaba, en La Vanguardia, a Jor- te ninguna argumentación en contra. Me nético, el léxico, el morfológico y el sintác- tente –“¿Quiere un poco? Es fantásti-
ge Alarte, nuevo secretario ge- parece muy sensato, pues, que el jefe de tico), catalán y valenciano son la misma co. Evita que pilles resfriados”–, se hi-
neral de los socialistas valencia- los socialistas valencianos abrace la idea lengua. La continuidad lingüística entre zo acompañar por el senador al otro
nos. Tras hablar sobre lermismo, el eje de la unidad lingüística y que la defienda Tortosa y Amposta, de un lado, y Vinaròs, lado de la habitación. Bush le dio un
mediterráneo y demás asuntos, el perio- con convicción. Dicho lo cual queda la del otro, es evidente. consejo: “Tienes un futuro brillante.
dista le preguntaba acerca de la lengua. Y cuestión nominal. El término valenciano Por cierto, acaba de aparecer una anto- Muy brillante. Pero esta ciudad es
Alarte respondía: “Nosotros no dejamos goza de tradición para designar la varian- logía comentada del que acaso sea el me- muy dura y, como has llamado la aten-
de reconocer lo que es obvio y lo que es te dialectal de la lengua catalana usada en jor poeta europeo del siglo XV y quizá el ción, la gente te tiene en el punto de
una realidad académica: y es que nuestra territorio valenciano. A finales del siglo mayor autor lírico que ha dado la literatu- mira. Todo el mundo espera que tro-
lengua pertenece a una comunidad lin- XIV Antoni Canals ya lo usaba, aunque co- ra en lengua valenciano-catalana desde pieces, ¿sabes lo que quiero decir?...”.
güística amplia y compartida con otros te- mo ha demostrado Gómez Labrado no sus orígenes: Ausiàs March. Per haver Fue un momento de esos que el
rritorios, pero que aquí, en nuestra tierra, presuponía la existencia de dos lenguas d'amor vida, al cuidado de Francesc J. Gó- tiempo dimensiona. Bush demostró
la queremos llamar valenciano”. distintas. A mí, como usuario del catalán, mez y Josep Pujol (Barcino), cuenta con más olfato como ranchero que como
El sábado el mismo Enguix titulaba que no me supone ningún problema que un va- una notable introducción de casi cien pá- presidente. Obama ya le puso la mano
el Supremo ha avalado denominar lengua lenciano, con el que comparto idioma (y ginas que contextualiza al poeta y señala en el hombro en una costumbre in-
catalana al valenciano. Que a estas alturas muchas cosas más), quiera llamar lengua su enorme estatura artística, y con una se- consciente muy suya. El mundo nece-
haya todavía quien dude de la unidad de valenciana a su expresión lingüística. Eso lección de 33 poemas, soberbiamente co- sita de él nuevos gestos: no sólo la cor-
la lengua catalana me parece propio de ne- sí, quede claro de una vez por todas que, mentados. Uno de los nombres preemi- dialidad del abrazo, sino también la
cios o de obcecados. Se trata de una pal- analizados los cuatro elementos formales nentes de nuestra literatura.c firmeza de sus decisiones.c