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AFRICANIZACIÓN MUSICAL - Africanización del gusto musical europeo - Causas, consecuencias y agentes de la

AFRICANIZACIÓN MUSICAL

- Africanización del gusto musical europeo

- Causas, consecuencias y agentes de la africanización del gusto musical europeo

- Orientaciones frente a la africanización del gusto musical europeo

Africanización musical europeo

del

gusto

Al

musical me coloco en el centro del problema. Este gusto musical

africanizado va a tener unas consecuencias y, a su vez, deben existir razones, causas, que expliquen esta evolución del gusto musical europeo.

análisis en el gusto

situar

el

Para que me sea lícito hablar de africanización del gusto musical es imprescindible hablar del carácter netamente africano (o africanizado según los géneros) de la propia música que los europeos masivamente escuchan y siguen. Y para esto hay que aportar las pruebas pertinentes. En este sentido, la consideración como africana, o africanizada, de la música que los europeos escuchan (y que no puede ser llamada nunca música europea) puede ser demostrada (y analizada) desde dos perspectivas:

1) Morfológica, que se manifiesta en los siguientes elementos

tempo

(velocidad a la que debe ser ejecutada una pieza musical) que pasa a ser excesivamente bajo (como en el blues) o demasiado elevado (con en el jazz, el rock-and- roll o el hip hop),

-

deformación

del

- presencia

ritmo,

de

inversiones

del

- existencia de improvisaciones

vocales (como en el rap, o en la salsa),

-

importancia

percusión y

otorgada

a

la

- uso y abuso de la síncopa (prolongación del sonido de una nota ubicada en la parte débil o semifuerte de un compás sobre otra igual o de mayor intensidad), muy propio del jazz y de la música afroamericana en general. Para comprender esto hay que conocer la diferencia entre armonía, concepto con el que se quiere señalar el aspecto vertical de la música, simultáneo en el tiempo, y la melodía, referida al aspecto horizontal, a la sucesión de notas en el tiempo. La armonía es exclusiva de la música europea, ninguna otra música la posee. Por ello la polifonía es característica de la música europea: polifonía como música en la que se ejecutan distintas notas de forma simultánea y coordinada.

ejecutan distintas notas de forma simultánea y coordinada. 2) Genealógica Del blues (tristeza), caracterizado por la

2) Genealógica

Del blues (tristeza), caracterizado por la improvisación y aparecido en

los últimos decenios del siglo XIX en los estados sureños de Estados Unidos y entre la población negra, surge el jazz, a finales del siglo XIX. Hacia 1940, del jazz se llega al rhythm and blues (también conocido en la época como race records). De aquí y tras la incorporación de la guitarra eléctrica, hacia 1950 aparece el rock-and-roll (rhythm and blues con un tempo elevadísimo, hecho por blancos y donde se omite la temática racial). Desde finales de la década de 1960 del rock-and-roll surgen multitud de géneros:

rockabilly, heavy metal, punk, rock progresivo, música disco, etc.

metal , punk , rock progresivo , música disco , etc. El pop , aparecido hacia

El pop, aparecido hacia 1950, proviene del jazz mezclado con cantos propios del folklore británico. Supone la irrupción de una música con una melodía sencilla, escasísima armonía y temas simples y superficiales, destinada a un público amplio y con finalidad exclusivamente lucrativa.

El hip hop y el rap surgen al final del decenio de 1960 entre los negros de Nueva York. La salsa también aparece en Nueva York, pero en los barrios habitados por inmigrantes de las Antillas.

Causas, consecuencias y agentes de la africanización del gusto musical europeo

Una vez bien establecida, mediante un análisis de la música que, de hecho, escuchan y siguen los europeos y eurodescendientes, la africanización de su gusto musical e incluso cierta imbecilización de este gusto, paso a exponer las fundamentales cuestiones del origen de esta africanización del gusto musical europeo, de las consecuencias que tiene y de los agentes que han propiciado tal acontecimiento.

Pero antes debo referirme, siquiera mínimamente, a tres hechos relacionados. El primero es que la africanización no sólo concierne al gusto musical y a la música escuchada por los europeos, sino que se amplía a numerosos aspectos de la realidad y de la vida del europeo. El segundo es la constatación de que la africanización musical admite grados. El tercero es que cuando hablamos aquí de música africanizada nos referimos a música de consumo masivo gradualmente bestializada con elementos africanos degenerados.

1) Causas

Demostrar el hecho de la africanización musical conlleva una metodología diáfana consistente, sobre todo, en un análisis riguroso de la música en cuestión. La africanización musical ya ha sido demostrada. Pero hablar de causas

y agentes en este proceso de

africanización musical no es tan

diáfano. Para empezar, puedo

conjeturar que la africanización musical es un proceso o bien espontáneo, o bien inducido. Tanto en un caso como en otro me es lícito sostener la presencia de agentes de africanización musical (individuos e instituciones, que han promovido, de modo consciente o no, tal deriva, y también cambios sociales). Por otro lado, no hay que entender la africanización musical como una evolución de la música clásica o folclórica en sentido africanizante. La africanización ha sido ante todo del gusto, con la imposición externa de unos géneros musicales africanizados, lo cual nos habla más de un proceso inducido que espontáneo. La música clásica

y la folclórica, simplemente, han

quedado desplazadas. Por último, el escenario en que han cristalizado los géneros africanizados que hoy predominan (rock, pop, metal, rap, salsa, etc.) está en Estados Unidos.

Ahí es donde hay que estudiar este proceso. En Europa, en cambio, el análisis ha de centrarse en los medios por los que estos géneros creados en Estados Unidos se han difundido y en las condiciones que hicieron eso posible.

Así, tenemos como causa de base (no retrocediendo más en las causas históricas) la existencia de una sociedad multirracial, el Estados Unidos del siglo XIX. Como condición necesaria (y también inevitable, como indica la comparación histórica entre

sociedades multirraciales) el relajamiento, con el transcurrir del tiempo, de las barreras raciales, inherente a todo estado de este tipo, y la multiplicación de espacios y posibilidades de mestizaje (musical y racial). Ahí es donde se producen los géneros africanizados. Como condiciones

se producen los géneros africanizados. Como condiciones favorecedoras de la difusión de una música africanizada

favorecedoras de la difusión de una música africanizada creada en Norteamérica tenemos el ascenso de este estado a la condición de superpotencia, la derrota europea en la Segunda Guerra Mundial y el contexto geopolítico de la Guerra Fría. Otro conjunto de condiciones, favorecedoras éstas de la positiva recepción de la música africanizada procedente de Estados Unidos, son el sabotaje a la formación musical europea desde los tiempos de la Revolución francesa (que deriva a la consideración de la música nada más que como mero adorno), la proliferación de vanguardias “ilegítimas”, la museificación de la música y del arte en general (la música culta más escuchada deja

de ser la contemporánea) y los cambios socioeconómicos que generan un mercado amplio y listo para el consumo de un cierto tipo de música de producción y distribución masiva.

2) Consecuencias

Este fenómeno, para nosotros los europeos, significa, en primer lugar, la pérdida de la tradición musical culta y folclórica europea. En segundo, estupidización: renunciar a unos códigos, a una técnica, a un arte característicamente nuestro para adoptar otro, de naturaleza mucho más simple y pobre. No se debe renunciar al virtuosismo, ni aceptar el ruido sin resistencia alguna, como hoy ocurre. En tercer lugar, la africanización musical supone la ruina del espíritu europeo y de su impulso creador, mediante la vía de su ruina musical. Cuando un europeo aprecia” el rap podemos decir que musicalmente se ha vuelto negro. La africanización musical implica, en cuarto lugar, una decadencia cognoscitiva, además de que anima al pesimismo y sirve de puente para la introducción de valores e ideas cosmopolitas (como poco). En quinto y último lugar, no hay que subestimar las potencialidades de la africanización musical como camino efectivo hacia el mestizaje y africanización racial. Primero la africanización de las almas, luego la de los cuerpos. En España ya se está dando algo de esto con la proliferación de las escuelas de salsa y la corrupción y

emputecimiento racial que promueven en las mujeres españolas, convirtiendo a algunas de ellas en promiscuas interraciales. Otro ejemplo: la afición al rap entre adolescentes españolas les induce a zorrear con inmigrantes mulatos y negros. Todo parece poco para promover la promiscuidad racial.

3) Agentes

Una cuestión preliminar: los negros no son los agentes efectivos de la africanización del gusto musical europeo, ni los introductores en nuestro universo musical de música africana o africanizada.

Los negros y algunos blancos en Norteamérica crearon, con aportes no negros, el blues, el jazz, el rhythm and blues. Sobre esta base, y con intervención ya predominantemente no negra, surgieron una serie de géneros musicales que hoy son muy seguidos por el público (rock-and- roll, rockabilly, heavy metal, punk, rock progresivo, música disco, etc.) Los negros y mestizos caribeños crearon posteriormente el hip hop, el rap y la salsa, géneros musicales nacidos de la misma concepción anticlásica y espuria del jazz. Por último, el pop es una mezcla simplona, una música para muy idiotas, en la que el jazz y lo negro degradado también están presentes. En el proceso de africanización musical, los negros han jugado un papel puramente instrumental (se limitaron a hacer la música, pero no fueron ellos

quienes

le

dieron

difusión

entre

blancos).

Pero el que los negros no hayan sido agentes de africanización, no significa que no los haya habido.

La africanización llegó a Europa por la vía de la imposición de Estados Unidos. Por un lado, una Europa derrotada en la guerra poca resistencia podía oponer a la agenda cultural que la superpotencia norteamericana tenía para ella. El historiador disidente Gerd Honsik, documenta este caso para Austria, y denuncia la introducción masiva del jazz, desde 1945, en esta tierra alemana, por parte de la CIA:

«Varios documentos demuestran que los 950 Clubes de Jazz más tarde bautizados como discotecas fueron abiertos en Austria después de 1945 según órdenes de la CIA».

Adiós Europa. El plan Kalergi. Un racismo legal. Gerd Honsik. Bright-Rainbow, Barcelona, 2005, pág. 128.

. Gerd Honsik. Bright-Rainbow, Barcelona, 2005, pág. 128. En Alemania y en Austria, perdedoras directas en

En Alemania y en Austria, perdedoras directas en la guerra y objetos de la llamada “desnazificación” de su vida cultural, las posibilidades de intervención política en la cultura y en la música eran evidentes. En el contexto de la subsiguiente Guerra Fría, la competencia entre Estados Unidos y la Unión Soviética por hacerse con el control del universo cultural y de las mentes de los europeos fueron manifiestas. Y en esta competición, como vemos, sólo perdió la cultura y la música europea. En Alemania, con una población aún bien educada musicalmente, hubo resistencia:

«Una audaz iniciativa del gobierno militar americano, los “Cursos de Verano de la Nueva Música de Darmstadt” casi acaban en disturbios después de que el disgusto sobre la nueva y radical música degenerase en abierta hostilidad. En unas conclusiones oficiales se decía: “Se llegó a admitir de forma generalizada que gran parte de esta música carecía de valor y que hubiese sido mejor no escucharla. Hubo críticas al excesivo papel otorgado a la música dodecafónica. Un crítico calificó el concierto como Triunfo del diletantismo… Los estudiantes franceses permanecieron al margen del resto y se las dieron de entendidos (y) su profesor, Leibowitz, sólo representa y admite como válida la música más radical y desprecia abiertamente cualquier otra. Su actitud es imitada por sus alumnos. Era opinión general que el (curso del) año siguiente habría de ser más variado”. Darmstadt, por supuesto, habría de convertirse en pocos años en bastión de

la experimentación vanguardista en el campo de la música».

La CIA y la guerra fría cultural. Frances Stonor Saunders. Debate, Madrid, 2001, págs. 43-44.

La Escuela de Darmstadt puede ser considerada, sin duda alguna, como agente efectivo de africanización musical. También los dodecafonistas y los teóricos socioculturales del dodecafonismo. Nada mejor que estos experimentos-sabotajes musicales para alejar a la gente de la música culta.

Reinhold Wagnleitner, citado por Honsik, amplía el escenario de esta intervención cultural a todo el continente. En su estudio, Coca- colonisation und Kalter Krieg,dice:

«Los esfuerzos de los gobiernos de los EEUU de impresionar a los europeos con manifestaciones de alta cultura, formaban parte de la estrategia política, de reducir a la nada la cultura europea para integrar Europa en ese único mundo occidental de la Pax Americana».

Coca-colonisation und Kalter Krieg. Reinhold Wagnleitner. Verlag für Gesellschaftskritik, Wien, 1991, pág. 208.

es coincidente con la tesis

la citada Frances

Stonor Saunders que, ciñendo su análisis a un período concreto del

siglo que abarca al menos tres decenios y a un agente concreto, los servicios secretos

aportada

Esto

por

agente concreto, los servicios secretos aportada Esto por estadounidenses , nos da cuenta de que ha

estadounidenses, nos da cuenta de que ha sido un problema político de primer orden qué escuchaba el público europeo y qué le gustaba:

«El consorcio que construyó la CIA (…) fue el arma secreta con la que lucharían los Estados Unidos durante la guerra fría, un arma que, en el campo cultural, tuvo un enorme radio de acción. Tanto si les gustaba como si no, si lo sabían como si no, hubo pocos escritores, poetas, artistas, historiadores, científicos o críticos en la Europa de posguerra cuyos nombres no estuvieran, de una u otra manera, vinculados con esta empresa encubierta. (…) Entre los miembros de este consorcio había un surtido grupo de intelectuales radicales y de izquierda cuya fe en el marxismo y en el comunismo se había hecho añicos ante la evidencia del totalitarismo estalinista. (…) Refrendado y financiado por poderosas instituciones, este grupo no comunista monopolizó la vida intelectual de Occidente en la misma medida que el comunismo lo había hecho unos años antes (y además, muchas de las

personas) fueron las mismas en ambos grupos» (págs. 14-15).

La CIA y la guerra fría cultural. Frances Stonor Saunders. Debate, Madrid, 2001, págs. 14-15.

En este contexto, la misma autora explica como las necesidades de política exterior de Estados Unidos determinaron la presencia abrumadora de lo negro en la música y el arte en general. Su presencia se entendía como medio de combatir la propaganda soviética acerca de las condiciones del negro en Estados Unidos:

«El problema de las relaciones raciales en Estados Unidos fue explotado al máximo por la propaganda soviética, y sembró en muchos europeos la duda sobre la capacidad de aquel país de practicar la democracia que decía ofrecer al mundo. Por esta razón se argumentaba que exportando músicos negros que actuasen en Europa se disiparían gran parte de estas dañinas concepciones. (…) La promoción de artistas negros habría de convertirse en máxima prioridad de los estrategas de la guerra fría».

Op. cit., pág. 39.

Durante el siglo XX, la música y la cultura en general han gozado de poca autonomía y han sido objeto de una masiva intervención política.

De este modo, la africanización musical del gusto europeo se explica parcialmente por las condiciones impuestas por su recién

adquirido grado subalterno con respecto a Estados Unidos y por las presiones hegemónicas de la superpotencia americana en el contexto de la Guerra Fría. El medio fue el poder militar y político, pero también el económico.

El desarrollo económico de Europa Occidental tras la Segunda Guerra Mundial, unido a lo dicho antes acerca del alejamiento de la música clásica “vanguardista” del público, y a un déficit formativo musical creciente, propicia la aparición de un amplio mercado, también musical, dispuesto a ser satisfecho mediante las modalidades de música que hoy identificamos como africanizadas.

de música que hoy identificamos como africanizadas. La creación de las emisoras de radio de tipo

La creación de las emisoras de radio de tipo llamado radiofórmula (emisoras de radio con un modelo de programación monotemático), concretamente las de tipo musical, termina siendo un elemento importantísimo para comprender el alcance que cobra la difusión de la nueva música (africanizada).

En

España,

por

ejemplo,

la

radiofórmula

surge

como

consecuencia

de

un

decreto

de

1965 obligando a las emisoras de

Onda Media a crear una nueva

acto, retroalimenta el proceso de

emisión en la recién creada

africanización

musical

del

que

Frecuencia Modulada (FM). Dado

venimos

hablando.

Así,

estas

que reducía costes, estas emisoras

industrias

de

producción

y

obligadas por el decreto aplicaron el

comercialización

de

música

principio de la radiofórmula musical, emitiendo música clásica. Pero un año después, la Cadena SER crea

un programa musical infame, con

mucho pop y algo de rock, llamado 40 principales, calco precisamente y

muy significativamente, del Top 40 estadounidense. El éxito de este programa, inicialmente de dos horas de duración, hizo que también fuera emitido en Onda Media e igualmente que la duración creciera hasta alcanzar las 24 horas diarias.

la duración creciera hasta alcanzar las 24 horas diarias. Incidiendo más en el vector económico de

Incidiendo más en el vector económico de la africanización del gusto europeo, hay que hablar del papel jugado por la industria del enlatado musical, de las

compañías discográficas. En principio pueden enlatarse distintos tipos de música. Pero la difusión y popularización, mediante la radiofórmula musical, de los distintos géneros africanizados (pop

y rock particularmente) termina

generando un mercado potencial de

consumidores de música enlatada

de estos géneros, que la industria

satisface y que, ya por este mismo

enlatada pueden ser considerados

la

agentes

africanización musical.

efectivos

en

El mercado musical es fundamentalmente conservador y cuando el nivel desciende, por sí mismo no va a ascender. El gusto musical europeo fue castigado y degradado por la intervención cultural estadounidense (pública o secreta) desde 1945, por el fenómeno de la radiofórmula musical y por las necesidades de la industria discográfica. El proceso no ha hecho sino acentuarse con el paso del tiempo y el europeo medio de hoy puede ser definido perfectamente como un indigente musical.

Queda por explicar el proceso de africanización musical en el polo que serviría de difusión de música africanizada a Europa. Este polo es, como se ha dicho antes, Estados Unidos. Pero eso merece un estudio aparte.

Orientaciones frente a la africanización del gusto musical europeo

frente a la africanización del gusto musical europeo No debería ser necesario insistir mucho en la

No debería ser necesario insistir mucho en la importancia de recuperar un patrimonio musical europeo que hemos perdido. Si amamos nuestra tierra, nuestra gente y su cultura, si valoramos la autoctonía y también la riqueza de la música española y europea, debemos oponernos a la africanización y al mestizaje musical, así como a la ruina de nuestro patrimonio musical europeo y su sustitución por otro, africanizado o no. Además, nuestra música, que de por sí tiene suficiente valor como para que nos esforcemos en preservarla, nos librará del pesimismo. La africanización musical, que convierte en absurdas toda una serie de capacidades cognoscitivas musicales duramente desarrolladas por el espíritu europeo, supone una decadencia absoluta de nuestra civilización, conviene no olvidar

esto. La africanización de la música es solo un capítulo de un proceso mucho mayor, la africanización de toda nuestra cultura, y hasta de nuestra raza, hasta hacernos africanos. Y ese camino está ya bastante avanzado:

cánones estéticos desviados de lo ario, tatuajes, piercings, modales, grosería, sensualidad extrema, moral de esclavos, etc.

La música hace de puente de ideas y de valores. Eso lo saben muy bien todos los propagandistas y todos los publicistas. Pero es que tras la música africanizada, viene el negro. Seguro. Las predicciones demográficas más realistas informan de que en los próximos 25 años la población de África se duplicará, pasando de los 900 millones actuales a 1800 millones. ¿Les recibiremos a ritmo de pop, de rap o de hip hop?

En la resistencia a la africanización musical hay implicada una serie de condicionantes cuyo alcance, obviamente, sobrepasa al individuo. Mientras el estado no se transforme en estado popular (en Volksstaat), al servicio de la grandeza de nuestro pueblo, poco se hará desde esta instancia central. Pero como nosotros, europeos, y nuestras familias somos los destinatarios de esta odiosa música africanizada, aunque sea de una forma descentralizada, individual, mucho se puede ir haciendo ya.

Europeos o eurodescendientes, lo primero es cortar el flujo. En la primera parte de este estudio sobre

africanización musical proporcioné las claves para conocer si una música es o está africanizada. Ahora aplicadlas, sin miedo y sin pereza. Sed buenos europeos, amad también a vuestras familias, y apagad los canales radiofónicos, televisivos y de otros medios electrónicos de difusión de música africanizada. Evitemos, por supuesto, conciertos y actos públicos y privados donde se nos castigue con esta bazofia. No podemos mezclarnos con hippies.

Esto ya es algo. Ahora hay que hacer frente de forma eficaz e inteligente al enlatado musical. El enlatado musical es responsable de la banalización del fenómeno musical ya por pura saturación, al margen incluso de la calidad de la música. Que nadie se desespere: el enlatado musical va más allá de la africanización y va a seguir existiendo. Pero nadie os obliga a comprar discos o cds de música africanizada, así que no lo hagáis, ni siquiera para regalarlos. Tampoco nadie os obliga a estar constantemente escuchando música. El silencio ya tiene un valor. La música debe de ser, entre otras cosas, una gran experiencia estética. Insisto, abandonemos nuestras inercias y hagamos frente de una vez por todas a estos malos hábitos que nos han inculcado.

Lo anterior constituye el más recto camino. No obstante, si tras el necesario análisis de conciencia descubre uno que le gusta escuchar música pop, rock,

metal, rac o similares, pero cuyos códigos no se alejan demasiado de la verdadera música europea, entonces es lícito seguir disfrutándola, siempre que se tenga presente que las circunstancias presentes imponen, entre otras medidas de autoconservación, un retorno a la música realmente europea, pues no se preserva lo que no se ama y no se ama lo que no se conoce.

Hasta aquí lo que no hay que hacer. Ahora lo que sí hay que hacer.

Si tienes hijos o hermanos

oriéntalos

positivamente hacia la música clásica. Promueve tal interés en el

pequeños

la música clásica. Promueve tal interés en el pequeños niño y, si te resulta posible, proporciónale

niño y, si te resulta posible, proporciónale educación musical clásica reglada. Ten en cuenta que el sistema educativo de aborregamiento masivo no da la más mínima importancia a esta música, más bien la sabotea. Así que tienes que hacerlo tú, adulto preceptor. Cuando crezcan un poco, vigila a tus hijas y ten cuidado con la música que escuchan, muy especialmente con el rap y el hip

hop, si no quieres encontrártelas cualquier día en un coche dándole satisfacción sexual a un mulato o a un negro. Si son varones, procura, y cualquier medio es adecuado, que no parezca un patético whigger. Respecto a tu mujer, no se te vaya a ocurrir permitirle asistir a clases de salsa.

Ahora eso mismo de promover el interés por la música clásica hazlo contigo. Lo más habitual es que carezcamos de esa cultura musical. No pasa nada, estamos a tiempo. Interésate por este género musical, aunque en principio no te resulte interesante, o incluso te aburra. Eso te ocurre porque no lo entiendes y porque te has vuelto un poco negro, musicalmente hablando. Esto no es bazofia musical y para entenderlo tendrás que formarte, siquiera mínimamente. Como ya eres mayorcito para ir a una academia a estudiar solfeo, tendrás que ser audidacta.

una academia a estudiar solfeo, tendrás que ser audidacta. Medidas paralelas debes tomar con respecto a

Medidas paralelas debes tomar con respecto a la música auténticamente popular. Todas las

regiones de España tienen su folclore. Cultívalo y que lo cultiven tus hijos. Haz saber que el cosmopolitismo no te interesa, que es un subproducto inferior de una inferior forma de estar en el mundo, y que la última bazofia inventada en Nueva York, en lo que a ti respecta, ahí se va a quedar. Aviso que debería ser ya innecesario: el flamenco no es música española, no forma parte del folclore de ninguna región de España. Es música gitana, perteneciente por tanto a estos conocidos e históricos inmigrantes; música que a ningún auténtico español debe interesar.

Acude, cuando te sea posible, a conciertos de música clásica o folclórica europea. Compra discos o cds de este tipo de música. También literatura al respecto. Cuando escuches música clásica o popular, no la consumas. Aprópiate de ella, compréndela, identifica el espíritu que hay en su interior.

León Riente