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TALLER INVESTIGACIÓN: PROCESOS POLÍTICOS EN AMERICA LATINA

Profesor: Marcelo Mella Polanco

Recomendaciones para el Trabajo Final


A continuación entregamos algunos lineamientos básicos a considerar en la redacción del
trabajo final. El fin de esta guía no es sólo orientar al curso con respecto a los elementos
que serán considerados en la evaluación final, sino que entregar una pauta aplicable a
distintas tareas escritas exigidas en el ámbito profesional. Por cierto que las
recomendaciones que siguen a continuación no corresponden a un canon vinculante, sino
más bien, a un conjunto de orientaciones que tienen por propósito facilitar la elaboración
de sus trabajos. Agradecemos comentarios y sugerencias.

Un primer lineamiento es que –dado el corto tiempo y los recursos disponibles- el trabajo
final que se exige es un ejercicio de redacción de un artículo; no es un artículo o
paper real, lo cual requeriría además de más tiempo, trabajo con fuentes primarias y/o
trabajo de campo, revisión intensiva de literatura relevante, presentación de resultados
preliminares, etc. Este ejercicio puede dar origen a un artículo con posterioridad, pero
esto último no es un requisito formal del curso.

¿Cómo se genera un artículo?


El proceso de escribir un artículo comienza por una lectura minuciosa de las fuentes
elegidas o asignadas. El propósito de esta lectura es observar detalles, rasgos
sobresalientes, estructura argumentativa; o bien, rasgos específicos que son de interés
del lector, así como identificar fuentes adicionales que puedan ser relevantes.

El segundo paso consiste en interpretar las observaciones. Esto se conoce como


razonamiento inductivo: pasar de una observación de hechos particulares y detalles a
una conclusión, o interpretación. Operativamente se pueden considerar los siguientes
cinco pasos:

1. Leer con lápiz en mano, subrayar y anotar el texto en los márgenes.


2. Buscar patrones, repeticiones, contradicciones y similitudes en los elementos
que se han subrayado.
3. Hacerse preguntas acerca de estos patrones, especialmente cómo y por qué.
5. Elegir la más prometedora o interesante de estas preguntas desde la
perspectiva profesional de las políticas públicas.
4. Pensar en respuestas tentativas; esto es formular hipótesis. Elegir aquellas
más plausibles.
5. Desarrollar las hipótesis una a una en forma detenida y coherente
considerando la evidencia disponible para sustentarlas o rechazarlas.

¿Cuáles son los componentes de un artículo?


Existen cuatro elementos constitutivos en cualquier ejercicio académico escrito (libro,
ensayo, minuta, e incluso una respuesta en un examen), a saber:
1. La pregunta. Es mi convicción que el trabajo de un cientista social debe estar
orientado hacia la pregunta. Formular una pregunta relevante para la propia disciplina o
para la comunidad de estudiosos y profesionales de la Ciencia Política es un desafío
esencial. Es necesario ir más allá del interés por un tema (la sociedad civil, la
descentralización, el desarrollo humano, etc.) hasta ser capaz de centrarse en una
interrogante o problemática.
En efecto, pasar desde el interés por un tema al nivel de una pregunta requiere una
cierta familiaridad con el tema. No se puede formular una pregunta sin primero saber
cuál es la discusión, los asuntos no resueltos, las posiciones antagónicas, y los debates
teóricos y empíricos. Hay que meterse primero en un tema para, en un segundo
momento, formular una pregunta.

¿Cómo puedo generar una pregunta relevante y original en un tema que recién conozco y
para el cual no he leído más que unos pocos artículos o capítulos? Se puede ser original
en distintos niveles. Lo que este curso requiere es un intento serio y de buena fe con los
recursos y conocimientos disponibles.

2. Las hipótesis. La formulación de una pregunta genera inmediatamente una o varias


respuestas posibles; las que pueden ser complementarias o excluyentes. Una respuesta
califica como hipótesis cuando es falsificable; es decir, cuando es testeable
empíricamente, y cuando es posible anticipar ciertas condiciones bajo las cuales se
rechazaría su validez. Algo que ayuda a definir si una hipótesis es falsificable, o no, es
preguntarse qué hallazgos arrojados de mi trabajo de campo, o de la evidencia que
manejo me haría negar la validez de la hipótesis. Una afirmación que no es una hipótesis
es un dogma o un juicio normativo. El juicio o dogma puede orientar la búsqueda de
preguntas relevantes (equidad, justicia, fraternidad, libertad, etc.), pero dado que su
validez es una cuestión ética o normativa -y no empírica- no puede situarse en la
dimensión de la hipótesis.

3 La evidencia o argumentación. El fin de un artículo es persuadir y la estructura de la


argumentación es determinante en ello. ¿Cómo se argumenta o se entrega evidencia?
Primero para cada hipótesis la evidencia debe ser recolectada. Para nuestros efectos,
puede reunirse evidencia desde conocimientos previos, lecturas adicionales, apuntes de
clases, etc. Luego, la evidencia se ordena y se presenta en el cuerpo del escrito desde la
más simple a la más compleja, o viceversa; o bien, desde la más convincente a la
menos; o incluso, comenzando por la más débil y terminando con la más decisiva.

4. La tesis. Aquella(s) hipótesis que se sostienen después de presentar la evidencia.


Constituyen la tesis del trabajo. La tesis es el punto principal que el autor está tratando
de proponer, usando la mejor evidencia disponible. En un proceso iterativo la tesis puede
evolucionar, mutar o afinarse a medida que se escribe y se elaboran nuevos borradores.

Al construir los argumentos que apoyan la tesis el autor debe pensar en posibles
objeciones a esta evidencia por parte de los lectores, de manera de anticipar respuestas
que deben ser incluidas en el propio artículo.

¿Cuáles son los aspectos formales a considerar?


Cualquier artículo debe tener una razón, más allá de que sea exigido como requisito de
un curso. El fin de un artículo nunca consiste en transferir información de un lugar hacia
otro; o demostrar que se han comprendido determinados conceptos formulados en una
fuente. No tiene sentido escribir sobre algo ya conocido, trivial, o ampliamente aceptado.

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La tesis del artículo debe ser enunciada en la introducción. Para ello se puede utilizar una
pregunta, o bien formular una afirmación. En cualquier caso, se debe explicar la
relevancia de la tesis; en otras palabras, convencer al lector para que se dé el trabajo de
leer el resto del ensayo. La introducción sugiere la evidencia sin desarrollarla y termina
señalando cómo está estructurado el artículo.

A modo de recomendación, sugerimos considerar los siguientes puntos en la


introducción:

1. Presentación del tema;


2. Descripción del problema mediante preguntas;
3. Descripción de Hipótesis si corresponde (recuerde que la hipótesis consiste en
términos lógico-formales, en una afirmación diseñada para ser contrastada
empíricamente, donde se identifica una relación entre dos o mas variables, dada
una determinada condición);
4. Objetivos Generales y Específicos;
5. Descripción de Metodología (en esta parte se espera que identifique corpus de
información a trabajar, justificación de pertinencia del corpus y como procederá a
analizarlo);
6. Condiciones del estudio y limitaciones que determinan la calidad del producto;
7. Hoja de ruta, esto es, una breve relación de la estructura de análisis del trabajo.

El cuerpo principal del trabajo corresponde a la presentación de la evidencia. Listar la


evidencia sin entregar una lógica reconocible es un error común. Evítelo. Otro error
común es seguir la lógica y el orden de la(s) fuente(s), en vez de establecer una propia.

La siguiente estructura suele ser apropiada para los capítulos de un artículo de


investigación:

1. El argumento;
2. La evidencia de apoyo;
3. Contraargumentos, condicionamientos y condiciones limitantes del argumento;
4. Breves conclusiones que pueden incluir comentarios sobre las implicaciones del
argumento o menciones a los interrogantes que se plantean.

La conclusión no es un simple resumen del trabajo. Debe además reafirmar que la tesis
ha sido probada, señalar posibles limitaciones o supuestos bajo los cuales la tesis es
válida, aplicabilidad, y posibles extensiones o vetas de investigación futura.

Recomendamos que la conclusión incluya los siguientes puntos:

1. Respuestas claras a las preguntas formuladas o juicios respecto de la


contrastación de la hipótesis;
2. Exploración breve de implicaciones de investigación, por ejemplo, ¿Qué

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consecuencias se desprenden de sus hallazgos? ¿Qué teorías pone en duda y
cuales refuerza? ¿Qué nuevas preguntas o líneas de investigación surgen?
3. Se recomienda expresamente, cuidar de no analizar nueva información en este
apartado.

Cualquier párrafo que no aporte a la sustentación de la tesis, o que no siga la lógica de


su argumentación debe ser eliminado, aún cuando sea muy interesante. En este último
caso, se puede considerar traspasar a una nota a pié de página; sin embargo, existe una
cierta tendencia entre especialistas a redactar con la menor cantidad de notas a pié
posible.

Las oraciones deben ser cortas, simples, claras y lineales. Recurra al punto seguido. No
repita ideas.

Revise la ortografía cuidadosamente. A estas alturas de la formación académica un


profesor no supone ignorancia en un alumno cuando corrige un escrito, sino más bien
improvisación.

Otorgue el crédito correspondiente a las ideas ajenas con la cita pertinente en el cuerpo
del trabajo; por ejemplo, (Carnoy 1984, 132). Entregue las referencias completas y de
manera uniforme en la sección de bibliografía.

Edite, edite, edite. No entregue el primer borrador de su trabajo. Comprometa a alguien


de confianza para que lea el escrito y detecte su coherencia general, párrafos u oraciones
confusas, errores de ortografía, e ideas repetidas.

Existe cierta tendencia en el medio académico latinoamericano a escribir ideas o


conceptos complicados y crípticos que pocos entienden para granjearse una supuesta
profundidad intelectual. No caiga en esta práctica. Siendo el estudio de los asuntos
públicos una actividad multidisciplinaria, no intente impresionar utilizando la jerga más
elevada desarrollada al interior de su disciplina de formación original. El lector de su
artículo desea entender con facilidad su argumento. Si una persona con una formación
universitaria en cualquier carrera no comprende algún párrafo rehágalo o elimínelo.
Por ningún motivo exceda el límite palabras exigido. Esto hablaría mal de su habilidad
para seguir instrucciones simples; además, su capacidad de síntesis podría cuestionarse.
Recuerde que el lector actual es una persona ocupada con poco tiempo que perder y muy
selectiva a la hora de escoger qué artículo leer. Por otro lado, el límite de palabras es
forzado en forma categórica por cualquier editor o comité editorial de textos impresos.
Finalmente, el límite de palabras ayuda al autor a concentrarse en los aspectos
esenciales del texto, eliminando todo aquello accesorio o menos relevante.

Disfrute el proceso de escribir. Para que ello sea posible piense, redacte y edite con
tiempo.

Santiago, Otoño-Invierno de 2008.