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El clarinete deriva del “chalumeau”, instru- mento muy antiguo formado por un tubo cilindrico con ocho o nueve agujeros, sin lave alguna, cuya embocadura con lengiieta batiente simple era algo parecida a la del clarinete actual. Juan Crist6bal Denner (Leipzig 1655-Nurem- berg 1707) tratando de perfeccionar el “chalu- meau” le aplicé una lave que permitia producir los’ sonidos a la duodécima superior. A este “cha- Tumeau” perfeccionado, Denner lo llamé clarin, pues estos sonidos tenian casi el mismo timbre que aquellos del instrumento que Ilevaba este nombre; posteriormente comenz6 a conocerse el instrumento con el nombre de clarinete. Los ensayos de Denner empezaron alrededor de 1690, pero el primer clarinete no aparecié hasta 1701; tenia dos Ilaves y ocho agujeros. Para com- pletar su escala faltaban notas, su afinacién era muy defectuosa y su calidad de sonido bastante desagradable. Por estas razones, el nuevo instru- mento no tuvo buena acogida, sin embargo en 1720 ‘el maestro de capilla Juan Adam José Faber, de Amberes, lo utilizé en una Misa. En 1739 las crénicas registran la actuacién de dos clarinetistas en Francfort. Rameau empleé el clarinete en 1748 en su 6pera “Zoroastre” y en 749 en “Acante et Céphise”. En 1754 Stamitz dirigié en Paris una Sinfonia con clarinetes. En 1763, dos clarinetistas se trasladaron especialmente a Londres para formar parté de la orquesta que estrenara la épera “Orione” de J. S. Bach. Mientras tanto el progreso técnico del instru- mento continuaba. J. Denner, hijo del anterior, colocé la primera lave larga que daba el que se accionaba con ft el pulgar derecho; Bar- toldo Fritz de Bruns- wick (1697 - 1766) _ NOTICIAS HISTORICAS SOBRE EL CLARINETE Pe Gerardo cambié de lugar dicha Mave haciéndola fun- cionar con el mefiique izquierdo. Varios afios después José Beer, clarinetista y misico de talento, afiadié las dos Haves que dan el fué el primero que se presenté como concertista de este instrumento. Desde 1763 reemplazé a los oboes en las bandas alemanas y casi al fin del reinado de Luis XV (174) fueron introducidos en las bandas militares de Francia, Puede observarse en Haydn el comienzo del uso del clarinete alrededor de 1778. Los primeros en escribir para el instrumento como solista, fueron los Stamitz. En Mannheim, Juan Stamitz escribié un Concerto y Carlos, su hijo, un Cuarteto para clarinete, violin, viola y cello. Mozart incluyé el clarinete en gran parte de su mtisica instrumental y en casi todas sus Operas. Entre su miisica de cémara podemos anotar feliz~ mente varias obras que brotaron de su mente ge- nial, adivinando las posibilidades futuras del ins- trumento; el Trio en mib (1786), el Quinteto en la mayor (1789), y en 1791 el Concierto para cla- rinete y orquesta. Estas dos iltimas composiciones fueron ejecutadas por el clarinetista Stadler, con cl riistico tubo de madera con alguna lave que era el instrumento en aquellos tiempos. La Have del ee fué inventada por Javier Lefevre, que ocupé el cargo de profesor en el Conservatorio de Paris en 1795, afio en que fué instituida la cdtedra de cla- rinete. Un progreso de mayor importancia fué el in- vento del clarinete a trece llaves, en 1812, debido al célebre clarinetista Ivan Miiller. El nuevo siste- ma posefa toda la escala cromética y sus pondera- bles innovaciones técnicas permitian superar cier- tas dificultades hasta entonces casi imposibles de salvar. Desde este momento, el clarinete pasé a for- mar parte de todos los conjuntos musicales de la época. wis Alsistema Miiller fueron afiadidas varias llaves, hasta que en 1843, el distinguido clarinetista Klosé y el fabricante Augusto Buffet de Paris, adaptaron al clarinete el, sistema Boehm, ya en uso para las flautas. Este sistema poco a poco se’ adopt6 en Francia; Liverani, profesor del Liceo Musical de Bolonia lo introdujo en Italia; y el gran clarinetista inglés Lazarus hizo que se adoptara en Inglaterra. Desde entonces, el sistema Bochm ha experi . mentado modificaciones s6lo en lay diafancias de los orificios para conseguir mejor’ afinacién, que- dando la disposicién de las laves,tal como lo idea- ron Klosé y Buffet. Este punto parecé-marcar el grado més avanzado de la evolucién del dlarinete Y aunque no creemos que haya cumplido su tiltima etapa, por la homogeneidad en el sonido y su acer- tado mecanismo, el sistema Bochm ha sido adop- tado en casi todo el mundo, EI clarinete es un elemento indispensable en todo género de conjuntos musicales: en la orquesta sinfénica y de teatro, miisica de camara, en las bandas, donde ocupa el lugar del violin, y, en los tiempos actuales, en la miisica de jazz. En este género de misica, que desde el punto de vista de la ejecucién se distingue por su estilo peculiar, grandes instrumentistas han iniciado una nueva €poca en la vida del clarinete, llevandolo a la con- quista del puesto de mayor popularidad entre lox instrumentos de viento. CONSEJOS UTILES Lo primero que debe tenerse presente al tomar el clarinete en las manos es tocar siempre en posi cién natural, suprimiendo la rigidez y la contraccién en toda parte del cuerpo, sin inclinar la cabeza hacia adelante ni hacia atras, manteniendo los bra- zos mas bien separados del cuerpo de modo que los dedos puedan moverse libremente. El pulgar dere- cho sostiene el instrumento por medio del “apoyo” situado en el dorso de la parte inferior; el indice, el medio y el anular de la mano derecha cierran los agujeros de la parte inferior, y los mismos de- dos de la mano izquierda cierran los de la parte superior, quedando el pulgar izquierdo para accio- nar la Ilave del portavoz y para cerrar el agujero del dorso, y ambos mefiiques para las Haves a su aleance. De la correcta posicién de la embocadura de- pende la buena calidad del sonido. Los criterios de Jos més grandes maestros del clarinete son opues- tos en Io referente al problema de apeyar los dien- tes o los labios en Ia parte superior de la boquilla La mayoria, antiguos y modernos, afirman que apoyando los dientes se obtiene mejor sovido y mayor resistencia; por otra parte algunos, no me- ‘os competentes, sostienen que deben apoy: rse los dos labios para conseguir sonido hermoso, Nuestra opinién es que puede tocarse bien de las dos mane- ras, adoptando la mas conveniente segiin la confor- macién de la dentadura y el grosor de los labios; lo cierto es que tocar apoyando los dientes en la parte superior asegura mayor resistencia. En todos los casos es siempre el estudio perseverante el y» permite producir buen sonido. , je 0920, Mediante ejercicios adecuados el alumno debe formarse el habito de respirar con destreza en los lugares convenientes, aspirando silenciosamente la cantidad de aire necesaria, Es muy importante ins- pirar enviando el aire a la parte que se encuentra entre las costillas inferiores, la llamada respiracién costo-abdominal, pues respirar levantando los hom- bros fatiga mucho y el aire se escapa muy pronto, por consiguiente hay que hacer lo posible para evitarlo. AFINACION Nunca se recomienda lo suficiente un estudio asiduo y esmerado para obtener la pureza de afi- nacién. Aunque afinar es labor de todo momento en que se toca, para este fin es de gran utilidad practicar repetidamente notas tenidas, acordes arpegiados y escalas lentas, cuidando siempre la calidad del sonido. Para mantener inalterada la afinacién de un conjunto, es necesario controlarla constantemente, por consiguiente no es s6lo estudio individual, sino también trabajo de adaptacién mutua, trabajo que el alumno aprender a practicar con sus condiscf- pulos y llegado a la madurez se preocupara de rea- lizarlo con sus colegas en la orquesta. Es una cola- boracién permanente que distingue los ,verdaderos artistas de los ejecutantes mediocres, En los tiem- pos actuales esta colaboracién se ha vuelto impres- cindible, debiendo dedicérsele la atencién que me- rece desde los primeros dias de estudio, pues la afi- nacién constituye uno de los elementos de mayor importancia para alcanzar la ejecucién perfecta.