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LIBERTAD DE OPINIÓN

NUMERO: 32 AÑO: I SEMANA: III MARZO 2011

OTRA VEZ EL SI FRENTE AL NO

José Bolívar Castillo V.

¿Si el 99,9% de los votantes en la próxima consulta del 7 de Mayo votara afirmativa o negativamente, cree usted que se habrían modificado las condiciones para que cambie la deplorable situación de inseguridad pública y inseguridad jurídica que asfixia al país ?. Esta interrogante deberíamos analizarla con detenimiento.

Como decíamos en el artículo anterior, al analizar las preguntas uno y dos del referéndum, ni de lejos la inseguridad pública y la inseguridad jurídica derivan solo de los numerales 9 y 11 del Art. 77 de la Constitución en los que se establece en 6 meses y un año la caducidad de la prisión preventiva o las medidas sustitutivas de la prisión. Hay muchísimos otros factores entre ellos los de carácter político que han generado esta situación en el País. Tampoco la comisión especial que nombre una nueva Corte Nacional de Justicia y la nueva estructura del Consejo de la Judicatura con cuatro vocales menos, nos va a

garantizar que la Justicia no esté condicionada por el poder político y económico.

Lo más grave es, que está consulta, luego de los acontecimientos del 30 de Septiembre, fue postulada como alternativa a la “ muerte cruzada” cuya decisión la tenía, según se conoce, en proceso el Ejecutivo, convencido seguramente, cuando ya han transcurrido cinco años, de que los cambios fundamentales que el país necesita, no ha de ser posible concretarlos, con los mismos círculos políticos excluyentes, que con tanta habilidad o embuste crearon el galimatías indigesto de innovadoras garantías y derechos, implantados en la Constitución y en leyes, frente a una estructura administrativa centralista y enrevesada, llena de excepciones, que vuelve imposible que el ciudadano común que no tiene el poder de la cervecería o de las grandes empresas transnacionales, pueda concretar o por lo menos defender esos derechos y garantías. Ahí esta el caso de la calidad de los servicios públicos básicos, como salud, educación, protección social, a los que se les ha provisto de cuantiosos recursos adicionales sin resultados tangibles.

En el sincero afán de contribuir a un proceso de cambio en la línea de la equidad, por el que tantas y reiteradas veces se pronuncia esperanzado el pueblo ecuatoriano en las urnas, expresamente le advertimos

al Presidente de la República en el año 2006 y lo hemos hecho cuantas veces nos ha sido posible hacerlo, que el camino de la nueva Constituyente no iba a posibilitar los cambios y que era necesario que cada candidato presidencial presente su propio proyecto de reformas constitucionales o de nueva constitución a fin de que el proyecto que pertenezca al Candidato que gane, pase al Congreso a elegirse, para que en los primeros 90 días se dedique exclusivamente a su tratamiento a fin de que de no aprobarlo o deformarlo el Congreso se convoque a un referéndum aprobatorio. Hace ya mucho tiempo que contaríamos con una Constitución congruente, sin las deformaciones derivadas de las interferencias de los grupos o parcialidades más influyentes.

Gane el Si o gane el no de esta Consulta, la posibilidad de concretar los cambios indispensables, seguirá pasando por un relevo del equipo o del circulo de poder, responsable de empantanamiento en el que estamos y eso se llama “ muerte cruzada” y reforma constitucional urgente. Correa tiene que escoger entre la sensación de estar seguro en el poder contando con el oportunismo de los incondicionales de siempre o el riesgo de poner en manos del pueblo, no la consulta de asuntos evidentes , con los que de antemano sabemos cual es el criterio mayoritario, sino la ratificación de su mandato y el relevo de la función legislativa .

Como lo hemos dicho reiteradamente, en las elecciones derivadas de la muerte cruzada, debe incluirse una consulta sobre temas fundamentales respecto de los cuales si se requiere un pronunciamiento plebiscitario. Tal es el caso de la separación de las funciones del Estado y la creación de una Función de Control robustecida y separada de toda influencia tanto del Ejecutivo como del Legislativo. Al Presidente le remití antes de que se inicie el proceso de consulta una carta en la que, respetuosamente como simple ciudadano, le sugería posibles interrogantes sobre temas estructurales para una consulta simultanea con las elecciones de la muerte cruzada tal como lo establece el Art. 148 de la Constitución.

La alternativa es clara o seguimos ganando abrumadoramente elecciones y consultas manteniendo encasquillados los cambios fundamentales que necesita y anhela el país o se asume el grave riesgo de corregir rumbos. Lo uno es el poder por el poder, lo otro es saberse encargado transitoriamente por el pueblo de concretar un proceso sustentable de desarrollo con equidad.