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Facultad de Psicología

Ficha 8:
Introducción a la psicología comunitaria
Gonzalo Musitu.

Integrante: C.R.F

Prof. L.L
Ayudantes: E.P y J.P.V

Miércoles, 10 de noviembre de 2010


I) Resumen:

Para concretar una intervención comunitaria es prioritario


establecer una buena relación entre el profesional y la comunidad
dentro de un contexto social que les permita compartir un mismo
universo simbólico. Este acercamiento ecológico entre profesionales y
miembros de la comunidad se constituye a través de supuestos
teóricos, la construcción social del acercamiento ecológico, el estilo
de colaboración y los procesos psicosociales implicados. Las
interrelaciones de las personas y los contextos requieren de una
compresión mutua, en un contexto social con normas definidas, una
experiencia compartida y con relaciones recíprocas. En el
acercamiento ecológico los supuestos valóricos se contrastan,
evalúan y comprenden a objeto de desarrollar un proceso y un plan
que considere un intercambio de significados entre profesionales y
comunidad. Las relaciones de colaboración constituyen una
estructura social donde se desarrollan los procesos de descubrimiento
y comprensión. El acercamiento ecológico es inductivo, exploratorio,
contextual y requiere una contrastación y retroalimentación
constante. De esta manera se busca potenciar la acción realizada
desde la comunidad, por la comunidad y para la comunidad.

II) Creación original:

Como estudiante de psicología y sin el conocimiento a profundidad


de lo que a cabalidad significa la psicología comunitaria, resulta difícil
imaginar cómo un profesional puede insertarse en un contexto tan
incierto como es el de una comunidad en extremo riesgo social, con
aquellas personas que a la hora de verse invadidos por un “extraño”
inmediatamente entran en un proceso de “defensa personal” que se
explicita –me imagino- como una actitud a la defensiva que debe
constituir un verdadero problema en tanto el psicólogo quiera
implementar y conocer el real
contexto en que se desarrollan estos
sujetos. Planteado así puede resultar
un problema más bien metodológico
que profesional, pero no se acaba en
eso (y es aquí donde tiene
pertinencia la foto que elegí), sino
que extrapolando un poco más la
inmediatez del problema nos
encontramos con todos aquellos
niños que están inmersos en este
contexto y que perfectamente
podrían abrirse a futuros distintos que los que, por culpa del círculo
de la pobreza, poseen. Un ejemplo de esto, y como sale en la foto, es
cómo la droga y su afección en los círculos más pobres es capaz de
mermar hasta la constitución más pequeña y en bruto de una familia:
los niños. Y es aquí donde el psicólogo a través de su trabajo puede
abrir caminos de comunicación e implementación no sólo de teoría,
sino también de prácticas adaptadas a los mismos intereses de la
comunidad (y, en este caso, de los niños), de manera que el riesgo
social no signifique necesariamente una ceguera frente a la
oportunidad, una oportunidad que puede ser alcanzada mediante un
giro de perspectiva social, y que el psicólogo en su labor pueda, en
parte, permitir.

III) Preguntas al texto:

1. Si bien los procesos sociales pueden facilitar o inhibir la


interdependencia de personas, ¿Qué sucede con aquellas personas
que se encuentran en un extremo riesgo social y no desean ser
ayudadas?
2. ¿Cómo se jerarquiza el orden de importancia de la problemática de
cada grupo social a la hora de destinar fondos para la intervención
comunitaria?