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Fuentes de contaminación del aire

Una fuente de contaminación es aquella que da origen a la


misma. En general se clasifican las fuentes de contaminantes
en cuatro grupos:
1. Puntuales,

2. Móviles,

3. De área y

4. Naturales

1. Fuentes puntuales (también conocidas como fuentes estacionarias o fijas)

Una fuente puntual se refiere a una fuente en un punto fijo o estacionario, existen cientos
de miles de fuentes estacionarias de contaminación del aire, como las plantas de energía,
industrias químicas, refinerías de petróleo, fábricas, etc. Según la industria o proceso
específico, las fuentes estacionarias pueden emitir uno o varios contaminantes criterio
del aire además de muchos otros contaminantes peligrosos.

Una de las mayores preocupaciones en todo el mundo, es la emisión de contaminantes


como el bióxido de azufre (SO2) y partículas (PM) en la generación de energía eléctrica,
pues su proceso involucra la combustión de grandes cantidades de combustibles fósiles.|
Las industrias químicas, entre otras son responsables de emitir muchos contaminantes
peligrosos como los compuestos orgánicos volátiles (COVs).

Muchas de estas fuentes de contaminación a su vez, generan productos de consumo


útiles, crean millones de empleos y prestan servicios y comodidades. Por lo que, no
resulta viable clausurarlas, pero es urgente que implanten procesos para minimizar y
manejar adecuadamente sus emisiones.

La tendencia internacional para disminuir las emisiones contaminantes de este tipo de


fuentes, en gran medida está dirigida a la adopción de tecnologías más limpias a través
del uso de energías renovables como la solar o eólica, etc. y la implantación de medidas
cada vez más efectivas para elevar la eficiencia energética de los procesos y mejorar la
calidad de los combustibles, entre otras. Y en menor medida, la instalación de
dispositivos de control y reducción de las emisiones de las chimeneas industriales, pues
se ha visto que generan otro tipo de desechos contaminantes que han significado
problemas ambientales.

2. Fuentes móviles

Las fuentes móviles incluyen a las diversas formas de transporte tales como automóviles,
camiones y aviones, etc.
La principal fuente móvil de contaminación del aire es el automóvil, pues produce
grandes cantidades de monóxido de carbono (CO) y cantidades menores de óxidos de
nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles (COVs).

Los programas para el control de emisiones de automóviles, como el programa de


verificación vehicular y el uso de convertidores catalíticos, han reducido
considerablemente la cantidad de contaminantes del aire. Además, las normas que
especifican la calidad del combustible de los automóviles y límites de emisiones de
vehículos nuevos y en circulación, también han contribuido a una mayor eficiencia y
menores emisiones. Por ejemplo, la transición de la gasolina con plomo a la gasolina sin
plomo, ha reducido extraordinariamente la cantidad de plomo en el aire ambiental. Sin
embargo, debido al creciente número de vehículos, los automóviles siguen siendo la
principal fuente móvil de contaminación del aire.

3. Fuentes de área

Las fuentes de área se refiere a una serie de fuentes pequeñas, numerosas y dispersas,
que no pueden ser incluidas de manera eficiente en un inventario de fuentes puntuales,
pero que en conjunto pueden afectar la calidad del aire en una región, por ejemplo: el
uso de madera para cocinar o calentar la casa, las imprentas, las estaciones de servicio, y
las tintorerías, etc.

4. Fuentes naturales

Además de las actividades humanas, los fenómenos naturales y la vida animal y vegetal
pueden jugar un papel importante en el problema de la contaminación del aire. A
continuación se describen dos fuentes naturales significativas, que son comúnmente
consideradas en los inventarios de emisiones atmosféricas.

Emisiones Biogénicas. Un gran número de investigadores han establecido que la


vegetación (ejemplo: pastos, cultivos, arbustos, bosques, etc.), emiten cantidades
significativas de hidrocarburos a la atmósfera.

Emisiones de Suelos. El óxido nitroso (N2O) es producido naturalmente en los suelos


como parte de los procesos de desnitrificación (es decir, la reducción de nitritos y
nitratos a nitrógeno gaseoso como N2 o NOx). Por su parte, los fertilizantes nitrogenados
comerciales constituyen una fuente adicional de nitrógeno, lo cual incrementa las
emisiones del suelo de N2O. Se estima que las emisiones de NOx provenientes de los
suelos constituyen un 16% de la cantidad global de NOx en la tropósfera.

La erosión eólica es otro fenómeno natural que genera emisiones. Sin embargo, debido a
que dichas emisiones típicamente están asociadas con suelos perturbados,
frecuentemente son tratadas como fuentes de área. Otras categorías más pequeñas de
fuentes naturales incluyen a las termitas quienes emiten (CH4), los relámpagos emisiones
de NOx, los volcanes y la actividad geotérmica emisiones de SOx.

http://www.ine.gob.mx/calaire-informacion-basica/537-calaire-fuentes

NORMAS AMBIENTALES DE CALIDAD DEL AIRE Y CONTROL DE


EMISIONES
Viernes, 24 de Octubre de 2008 20:45

NORMAS AMBIENTALES

DE CALIDAD DEL AIRE Y

CONTROL DE EMISIONES

NORMAS AMBIENTALES DE CALIDAD

DEL AIRE Y CONTROL DE EMISIONES

Dirección General:

Dr. Frank Moya Pons

Secretario de Estado de Medio Ambiente

y Recursos Naturales

René Ledesma, Ph.D

Sub-Secretario de Gestión Ambiental

Coordinación de la Revisión:

Indhira De Jesús, MSc

Coordinación de la Redacción Original:

Natasha Pérez Sánchez, MSc

Soporte Técnico:

Ing. Rafael Veloz

Lic. Gladys Rosado

Ing. Fernando Cabrera, Ph.D

Equipo Técnico:

Ing. Miguel Espinosa

Ing. Porfirio Ortega

Lic. José Andrés Rodríguez


Ing. Guarocuya González

Lic. Elsa Ferreras

Lic. Yeny Cornelio

Lic. Roberto Vargas

Lic. Nancy Valdez

Ing. Vanessa Arnal

Ing. Magda Llenas

Estas Normas son el resultado de un proceso de consulta en el que han participado


numerosas instituciones, organizaciones no gubernamentales, representantes de
empresas, universidades y especialistas en el área. A todos debemos nuestro
reconocimiento y agradecimiento, en especial al apoyo recibido por la Agencia de los
Estados

Unidos para el Desarrollo Internacional y la Junta de Calidad Ambiental del Gobierno de


Puerto Rico.

NORMA AMBIENTAL

DE CALIDAD DEL AIRE

NA-AI-001-03

(Sustituye a la AR-CA-01)

1. OBJETIVO Y ALCANCE

Esta Norma establece los valores máximos permisibles de concentración de


contaminantes, con el propósito de proteger la salud de la población en general y de los
grupos de mayor susceptibilidad en particular (ver Anexo 1).

En ese sentido, se incluyen márgenes de seguridad. Se aplicará en todo el territorio


nacional, tomando en cuenta las condiciones meteorológicas y topográficas de cada
región.

2. DEFINICIONES

2.1. Atmósfera: capa gaseosa que rodea la tierra.

2.2. Caracterización de Emisiones: procedimiento mediante el cual se captan muestras


en chimeneas o ductos y se analizan para determinar las concentraciones de
contaminantes descargados a la atmósfera.
2.3. Contaminación Atmosférica: la presencia en la atmósfera de uno o más
contaminantes del aire.

2.4. Contaminante del Aire: cualquier sustancia presente en el aire que por su
naturaleza sea capaz de modificar los constituyentes naturales de la atmósfera, alterando
sus propiedades físicas o químicas. Su concentración y período de permanencia en la
misma puede originar efectos nocivos sobre la salud de las personas y el ambiente.

2.5. Dióxido de Azufre (SO2): producto gaseoso de la combustión de compuestos que


contienen azufre, de olor sofocante y fuerte. Se oxida en la atmósfera húmeda y se
transforma en ácido sulfúrico.

2.6. Efectos Nocivos Agudos: son aquellos daños que ocurren o se desarrollan
rápidamente en organismos vivientes. Son la consecuencia de una exposición única o de
un período corto que ha tenido una duración menor o igual a 24 horas.

2.7. Efectos Nocivos Crónicos: son aquellos daños que se desarrollan después de
exposiciones múltiples/repetidas ocurridas por un período extenso de tiempo, o durante
una fracción significativa de la existencia del animal o el individuo.

2.8. Episodio o Evento: es la ocurrencia de un estado de concentración de


contaminantes en el aire. Por sus valores y tiempo de duración o exposición, se impone
la declaratoria, por la autoridad ambiental competente, de los niveles de contaminación,
que son muy distintos a los valores normales.

2.9. Foto Oxidación: oxidación favorecida por la acción de la luz.

2.10. Fuente Fija: edificación o instalación, temporal o permanente, donde se realizan


operaciones que dan origen a la emisión de contaminantes del aire.

2.11. Fuente de Emisión: es toda actividad, proceso u operación, realizado por los seres
humanos o con su intervención, susceptible de emitir contaminantes al aire.

2.12. Incineración: es el proceso de combustión de sustancias, residuos o desechos, en


estado sólido, líquido o gaseoso.

2.13. Inmisión: es la transferencia de contaminantes de la atmósfera a un receptor.

2.14. Límite de Calidad del Aire: concentración máxima de un contaminante en el aire,


aceptable para proteger la salud y el ambiente.

2.15. Límite de Emisión de Contaminante al Aire: es la concentración máxima de


emisión permisible de un contaminante del aire, descargado a la atmósfera a través de
una chimenea o ducto. Este límite ha sido establecido para proteger la salud y el
ambiente.

2.16. Material Particulado 10 y 2.5 (PM-10 y PM-2.5): material cuyo diámetro


aerodinámico es igual o menor que 10 micrones y 2.5 micrones, respectivamente. Por su
pequeño tamaño son las fracciones de partículas suspendidas de mayor importancia para
la protección de la salud.

2.17. Método Ringelmann: técnica empleada para la medición de emisiones visibles,


mediante el uso de tarjetas que poseen una escala comparativa denominada Escala de
Ringelmann.

2.18. Monitorear: seguir periódicamente, con mediciones, la presencia de algunos


componentes; en este caso, de un contaminante.

2.19. Monóxido de Carbono: gas producido por la combustión incompleta del carbón o
de sustancias orgánicas. Es un contaminante de las ciudades, producido, especialmente,
por los automóviles. También es el resultado de incendios forestales.

2.20. Norma de Calidad del Aire o Nivel de Inmisión: es el nivel de concentración,


legalmente permisible, de sustancias o fenómenos contaminantes presentes en el aire. Ha
sido establecida por la Secretaría Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con
el fin de preservar la buena calidad del medio ambiente, los recursos renovables y la
salud humana.

2.21. Norma de Emisión: es el valor de descarga permisible de sustancias


contaminantes, establecido por la autoridad ambiental competente, con el objeto de
cumplir con esta Norma.

2.22. Opacidad: es el grado de interferencia en la transmisión de la luz, y su paso a


través de una emisión que procede de una fuente fija.

2.23. Óxidos de Nitrógeno: gases producidos por oxidación a altas temperaturas del
nitrógeno del aire. Fórmula NOx.

2.24. Ozono: molécula formada por tres átomos de oxígeno. Fórmula 03.

2.25. Partícula Sólida: es aquel material cuyo diámetro aerodinámico está finamente
dividido. Es de dimensión y procedencia diversa.

2.26. Partícula Suspendida: partícula con diámetro menor a 60 micras.

2.27. Período de Medición: lapso durante el cual se capta la muestra de emisión, que es
expelida por un ducto o chimenea, para determinar las concentraciones de los
contaminantes bajo análisis.

2.28. Polvo: es el término general que designa las partículas sólidas finamente divididas,
de dimensiones y procedencia diversas. Es emitido a la atmósfera por elementos
naturales, procesos mecánicos o industriales, transporte de materiales y demoliciones.

2.29. Compuesto Orgánico Volátil: compuesto orgánico con una presión de vapor
mayor que 760 mmHg, bajo condiciones normales de almacenamiento (25ºC y 1 atm).

2.30. Tasa de Inmisión: es la masa, o cualquier otra propiedad física, de contaminantes


transferida a un receptor por unidad de tiempo.
2.31. Tiempo de Exposición: es el lapso de duración de un episodio o evento.

5. DISPOSICIONES GENERALES Y FINALES

5.1. Todas las mediciones de estos contaminantes deberán ser corregidas por una
temperatura de veinticinco grados Celsius (25°C) y una presión de setecientos sesenta
milímetros de mercurio (760 mm Hg)

5.2. El muestreo deberá ser efectuado con una frecuencia mínima de un período de
veinticuatro horas para el anhídrido sulfuroso, dióxido de nitrógeno y partículas en
suspensión y continuamente para fotoquímicos y monóxido de carbono. El muestreo
deberá ser realizado cada seis días.

5.3. Para la determinación de la concentración de los diferentes contaminantes deberán


utilizarse métodos de análisis indicados en la Sección 4, a menos que la Secretaría de
Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales le autorice el uso de otra metodología
equivalente.

5.4. Se considera sobrepasada la Norma de Calidad de Aire o nivel de inmisión cuando


en la concentración detectada en cualquier estación de muestreo, localizada en el área
correspondiente, se exceda una de las concentraciones ya especificadas. Se considerará
saturada, en términos de contaminación atmosférica, cualquier área de uno o más
contaminantes que estén sobrepasados.

5.5. Para la aplicación de esta Norma, el territorio nacional será clasificado en zonas con
las consideraciones siguientes:

• Zona 1 o alta: es aquella zona donde la concentración de contaminantes (dadas las


condiciones naturales o de fondo y ventilación o dispersión) excede, con una frecuencia
igual o superior al 75% de los casos, a la norma de calidad anual. En este tipo de zonas
deberán tomarse medidas de contingencia, se suspenderá el establecimiento de nuevas
fuentes de emisión y se adoptarán programas de reducción de emisiones.

• Zona 2 o media: es aquella zona donde la concentración de contaminantes (dadas las


condiciones naturales o de fondo y las de ventilación y dispersión) excede, con una
frecuencia superior al 50% e inferior al 75% de los casos, a la norma de calidad anual.
En este tipo de zonas deberán tomarse medidas de contingencia, se restringirá el
establecimiento de nuevas fuentes de emisión y se adoptarán programas de reducción de
emisiones.

• Zona 3 o moderada: es aquella zona donde la concentración de contaminantes (dadas


las condiciones naturales o de fondo y la ventilación y dispersión) excede, con una
frecuencia superior al 25% e inferior al 50% de los casos, a la norma de calidad anual.
En este tipo de zonas se tomarán medidas de prevención, se controlará el establecimiento
de nuevas fuentes de emisiones y se adoptarán programas de reducción de las mismas.

• Zona 4 o marginal: es aquella zona donde la concentración de contaminantes (dadas


las condiciones naturales o de fondo y las de ventilación y dispersión) excede, con una
frecuencia superior al 10% e inferior al 25% de los casos, a la norma de calidad anual.
En este tipo de zonas se elaborarán programas de prevención.

5.6. Se prohíbe quemar residuos sólidos y líquidos, o cualquier otro material


combustible, a cielo abierto, con las siguientes excepciones:

• Cuando se trata de prevenir la propagación del fuego que no pueda ser atacado de otro
modo, mediante procedimientos aplicados por los cuerpos especializados en control de
incendios.

• Por razones de protección de la salud pública, bajo la supervisión de la Secretaría de


Estado de Salud Pública y Asistencia Social (SESPAS).

5.7. Las transgresiones o violaciones a las disposiciones de esta Norma, podrán ser
sancionadas a través de los mecanismos administrativos y/o judiciales consignados en la
Ley General sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales (Ley 64-00), y sus
reglamentos.

5.8. La presente Norma, modifica, deroga o sustituye, toda otra disposición normativa o
parte de ella que le sea contraria.

ANEXO

EFECTOS, FUENTES Y CARACTERÍSTICAS

DE LOS PRINCIPALES CONTAMINANTES

DEL AIRE

A. Generalidades

La contaminación del aire es uno de los problemas ambientales más importantes, y es, en
gran parte, el resultado de las actividades del hombre. Las causas que originan esta
contaminación son diversas, pero el mayor índice es provocado por las actividades
industriales, domésticas, agropecuarias, vehiculares, entre otras.

La combustión empleada para obtener calor, generar energía eléctrica o movimiento, es


el proceso más significativo de emisión de contaminantes. Existen otras actividades,
tales como la fundición y la producción de sustancias químicas, que pueden provocar el
deterioro de la calidad del aire si se realizan sin control alguno.

El aire puro es una mezcla gaseosa compuesta por un 78% de nitrógeno, un 21% de
oxígeno y un 1% de diferentes compuestos totales como el argón, el dióxido de carbono
y el ozono. Entendemos pues, por contaminación atmosférica, cualquier cambio en el
equilibrio de estos componentes, lo cual altera las propiedades físicas y químicas del
aire.

Los principales contaminantes del aire se clasifican en: primarios y secundarios.

Primarios: son los que permanecen en la atmósfera, tal y como fueron emitidos por la
fuente. Para fines de evaluar la calidad del aire se consideran: el óxido de azufre, el
monóxido de carbono, el óxido de nitrógeno, los hidrocarburos y las partículas.

Secundarios: son los que han estado sujetos a cambios químicos, o bien, son el producto
de la reacción de dos o más contaminantes primarios en la atmósfera.

Entre ellos destacan los oxidantes fotoquímicos y algunos radicales de corta existencia
como el ozono. Las unidades que representan los parámetros básicos de la Norma de
Calidad del Aire es microgramo por metro cúbico (ug /m3).

B. Partículas suspendidas en su fracción

respirable (PM-10 y PM-2.5)

Características principales

Partículas sólidas o líquidas dispersas en la atmósfera (su diámetro va de 0.3 a 10um)


como polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento o polen. La fracción
respirable de PST, conocida como PM-10 y PM-2.5, está constituida por aquellas
partículas de diámetro inferior a 10 micras y 2.5 micras, respectivamente, que tiene la
particularidad de penetrar en el aparato respiratorio hasta

los alvéolos pulmonares.

Fuentes principales

De la combustión industrial y doméstica del carbón, de los procesos industriales,


incendios, erosión eólica y erupciones volcánicas, de las construcciones, demoliciones y
otros.

Efectos principales

Salud humana: produce irritación en las vías respiratorias.

Su acumulación en los pulmones origina enfermedades como la silicosis y la asbestosis.


Agravan el asma y las enfermedades cardiovasculares.

Materiales: deteriora los materiales de construcción y otras superficies.

Vegetación: interfiere en la fotosíntesis.

Medio ambiente: disminuyen la visibilidad y provocan la formación de nubes.

C. Monóxido de carbono (CO)

Características principales Es un gas incoloro e inodoro, insípido, no irritante. Se


combina con la hemoglobina en la sangre y desplaza al oxígeno del sitio de enlace.
Obstaculiza la liberación de oxígeno en los tejidos y forma carboxihemoglobina. Puede
llegar a concentraciones letales.
Fuentes principales

Se produce por combustión incompleta de hidrocarburos y sustancias que contienen


carbón, tales como la gasolina, el diesel, etc. Otras fuentes importantes de formación del
monóxido de carbono son los incendios.

Efectos principales

Salud humana: produce la carboxihemoglobina que afecta al sistema nervioso central


provocando cambios funcionales cardíacos y pulmonares, dolor de cabeza, fatiga,
somnolencia, fallos respiratorios y hasta la muerte.

D. Ozono (O3)

Características principales

El ozono es un gas compuesto de tres átomos de oxígeno. Se denomina oxidante y capta


electrones de otras moléculas, iniciando con esto reacciones en cadenas y perturbando
las estructuras vitales en las células. El ozono recibe el nombre de smog fotoquímico. Se
forma en la baja atmósfera mediante reacciones químicas de compuestos orgánicos
volátiles y el bióxido de nitrógeno en presencia de la luz. Las temperaturas elevadas
estimulan la reacción fotoquímica.

Efectos principales

Salud humana: produce irritación de los ojos, nariz, y del tracto respiratorio. Agrava las
enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Los síntomas se manifiestan por dolor de
pecho, tos, jadeo, congestión nasal y pulmonar, garganta irritada, náuseas, respiración
acelerada.

Vegetación: provoca lesiones en las hojas, limitando su crecimiento y disminuyendo los


rendimientos de cultivos. En los bosques causan efectos foliales, caída prematura de
hojas, disminución en la actividad fotosintética. Incrementa la formación de plagas.

Materiales: produce resentimiento de materiales por agrietamiento de plásticos y


gomas, así como degradación y decoloración de fibras, tintes textiles y pintura.

Medio ambiente: produce disminución de la visibilidad.

E. Dióxido de nitrógeno (NO2)

Características principales

Es un gas amarillo parduzco picante que da al smog su característica color café. Es


producido por reacción fotoquímica de óxido nitroso (NO) en el aire. El NO2 es también
un oxidante, con capacidad de quitar electrones a otras moléculas.

Fuentes principales
Se produce en la combustión de altas temperaturas en industrias y vehículos, tormentas
eléctricas y en las reacciones químicas atmosféricas.

Efectos principales

Salud humana: produce irritación a los pulmones y daña las células que revisten los
pulmones. No se presentan síntomas a menos que se trate de concentraciones muy altas;
el mayor daño aparece de 5 a 72 horas después de la exposición causando edema
pulmonar. Los niños que habitan en casas con calefacción presentan infecciones
respiratorias (resfriados comunes). Algunos de los síntomas son: descarga nasal, dolor
de cabeza, mareo y dificultad al respirar.

Materiales: provoca cambio en el color de las pinturas.

Vegetación: produce caída prematura de las hojas e inhibición del crecimiento.

Medio ambiente: produce disminución de la visibilidad.

F. Dióxido de azufre (SO2)

Características principales

El SO2 se oxida y se combina con el agua para formar ácido sulfúrico, principal
componente de la lluvia ácida.

Fuentes principales

Se genera tanto en fuentes naturales como en la combustión de materiales fósiles que


contienen azufre, combustión de carbón, diesel y gasolina con azufre, fundición de vetas
metálicas ricas en azufre, procesos industriales y erupciones volcánicas.

Efectos principales

Salud humana: la exposición al SO2 causa constricción de los conductos respiratorios y


ataques asmáticos. Irrita los ojos y el tracto respiratorio. Reduce las funciones
pulmonares, provocando enfermedades como el asma, la bronquitis crónica y el
enfisema.

Materiales: produce corrosión a los metales. Deterioros a los contactos eléctricos, al


papel, a los textiles, a las pinturas, a los materiales de construcción y a los monumentos
históricos.

Vegetación: produce daño directo a la fotosíntesis, así como decoloración y lesiones en


el follaje, ataque a líquenes, musgos y retoños de árboles. El daño más grave se presenta
al transformarse al SO2 en lluvia ácida; algunos de estos efectos los presentan los ríos y
lagos.

G. Hidrocarburos
Características principales

Compuestos orgánicos que contienen carbono e hidrógeno en estado gaseoso. Se pueden


combinar en presencia de la luz solar con óxido de nitrógeno y participar

en la formación del smog fotoquímico.

Fuentes principales

Se producen por combustión incompleta de combustibles y otras sustancias que


contienen carbón. Procesamiento, distribución y uso de compuestos derivados del
petróleo, tales como la gasolina y los solventes orgánicos. Incendios, reacciones
químicas en la atmósfera, y descomposición bacteriana de la materia orgánica en
ausencia del oxígeno.

Efectos principales

Salud humana: producen trastornos en el sistema respiratorio. Algunos hidrocarburos


provocan cáncer.

H. Plomo (Pb)

Características principales

Metal pesado no ferroso que se presenta en forma de vapor, aerosol o polvo.

Fuentes principales

Se produce por la combustión de gasolina con plomo, minería, fundiciones y procesos


industriales.

Efectos principales

Salud humana: se puede acumular en los órganos del cuerpo, causando anemia,
lesiones en los riñones y el sistema nervioso central (saturnismo).

NORMA AMBIENTAL PARA EL

CONTROL DE LAS EMISIONES DE

CONTAMINANTES ATMOSFÉRICOS

PROVENIENTES DE

FUENTES FIJAS

NA-AI-002-03
(SUSTITUYE A LA AR-FF-01)

1. OBJETIVO Y ALCANCE

Esta Norma establece los niveles máximos permisibles de emisiones a la atmósfera


producidos por fuentes fijas. La misma sirve como herramienta de control para
contribuir al logro de los estándares establecidos en la

Norma de Calidad de Aire. Se aplicará en todo el territorio nacional a las industrias,


comercios, proyectos, servicios y toda aquella instalación que genere, en sus actividades,
contaminantes que alteren la calidad del aire.

2. DEFINICIONES

Para los fines de aplicación de esta Norma, los siguientes conceptos se entenderán como
sigue:

2.1. Atmósfera: capa gaseosa que rodea la tierra.

2.2. Caracterización de Emisiones: procedimiento mediante el cual se captan muestras


en chimeneas o ductos y se analizan para determinar las concentraciones de
contaminantes descargados a la atmósfera.

2.3. Condiciones Normales: condiciones correspondientes a 25ºC y una atmósfera (760


mm de mercurio) de presión.

2.4. Contaminación Atmosférica: la presencia en la atmósfera de uno o más


contaminantes del aire.

2.5. Contaminante Atmosférico: cualquier sustancia presente en el aire que por su


naturaleza sea capaz de modificar los constituyentes naturales de la atmósfera, alterando
sus propiedades físicas o químicas. Su concentración y período de permanencia en la
misma puede originar efectos nocivos sobre la salud de las personas y el ambiente.

2.6. Dióxido de Azufre (SO2): producto gaseoso de la combustión de compuestos que


contienen azufre, de olor sofocante y fuerte. Se oxida en la atmósfera húmeda y se
transforma en ácido sulfúrico.

2.7. Efluente: corriente de líquido o gas que sale de un sistema.

2.8. Episodio o Evento: es la ocurrencia de un estado de concentración de


contaminantes en el aire. Por sus valores y tiempo de duración o exposición, se impone
la declaratoria, por la autoridad ambiental competente, de los niveles de contaminación,
que son muy distintos a los valores normales.

2.9. Foto-Oxidación: oxidación favorecida por la acción de la luz.

2.10. Fuente Fija: cualquier estructura, edificio, facilidad, equipo o instalación, (o


combinaciones de éstos) que esté localizada en una o más propiedades contiguas o
adyacentes, poseída y operada por una misma persona que emite o puede emitir
cualquier contaminante. Para diferenciar entre fuentes nuevas y existentes se tomará
como referencia la fecha inicial de emisión de esta Norma, es decir el día 5 de junio del
año 2001. Esto significa que:

a) se consideran como instalaciones existentes aquellas que se encontraban en operación


o en la fase final de instalación con anterioridad a esa fecha, incluyendo aquellos
proyectos que habían completado su proceso de Evaluación de Impacto Ambiental y
obtenido la licencia o permiso correspondiente, previo a dicha fecha;

b) se consideran como nuevos aquellos proyectos o facilidades instalados o que se haya


autorizado su instalación con posterioridad a la fecha indicada.

2.11. Fuente de Emisión: es toda actividad, proceso u operación, realizado por los seres
humanos o con su intervención, susceptible de emitir contaminantes al aire.

2.12. Incineración: es el proceso de combustión de sustancias, residuos o desechos, en


estado sólido, líquido o gaseoso.

2.13. Incinerador: equipos utilizados en la quema controlada de residuos u otros


desperdicios combustibles, ya sean líquidos, sólidos o gases.

2.14. Inmisión: es la transferencia de contaminantes de la atmósfera a un receptor.

2.15. Límite de Calidad del Aire: concentración máxima de un contaminante en el aire,


aceptable para proteger la salud y el ambiente.

2.16. Límite de Emisión de Contaminante al Aire: es la concentración máxima de


emisión permisible de un contaminante del aire, descargado a la atmósfera a través de
una chimenea o ducto. Este límite ha sido establecido para proteger la salud y el
ambiente.

2.17. Material Particulado 10 y 2.5 (PM-10 y PM-2.5): material cuyo diámetro


aerodinámico es igual o menor que 10 micrones y 2.5 micrones, respectivamente. Por su
pequeño tamaño son las fracciones de partículas suspendidas de mayor importancia para
la protección de la salud.

2.18. Método Ringelmann: técnica empleada para la medición de emisiones visibles,


mediante el uso de tarjetas que poseen una escala comparativa denominada Escala de
Ringelmann.

2.19. Monitorear: seguir periódicamente, con mediciones, la presencia de algunos


componentes; en este caso, de un contaminante.

2.20. Monóxido de Carbono (CO): gas inodoro e incoloro producido por la combustión
incompleta de combustibles fósiles o de biomasa.

2.21. Opacidad: es el grado de interferencia en la transmisión de la luz, y su paso a


través de una emisión.
2.22. Óxidos de Nitrógeno (NOx): gases producidos por oxidación a altas temperaturas
del nitrógeno del aire.

2.23. Ozono (03): molécula formada por tres átomos de oxígeno.

2.24. Partícula Sólida: es aquel material cuyo diámetro aerodinámico está finamente
dividido. Es de dimensión y procedencia diversa.

2.25. Partícula Suspendida: partícula con diámetro menor a 60 micras.

2.26. Período de Medición: lapso durante el cual se capta la muestra de emisión para
determinar las concentraciones de los contaminantes bajo análisis.

2.27. Polvo: es el término general que designa las partículas sólidas finamente divididas,
de dimensiones y procedencia diversas. Es emitido a la atmósfera por elementos
naturales, procesos mecánicos o industriales, transporte de materiales y demoliciones.

2.28. Tasa de Inmisión: es la masa, o cualquier otra propiedad física, de contaminantes


transferida a un receptor por unidad de tiempo.

2.29. Tiempo de Exposición: es el lapso de duración de un episodio o evento.

2.30. Número de Ringelmann: valor que representa la oscuridad de un penacho de


humo, estimado por comparación visual con un juego de mallas que van desde el blanco
(equivalente a 0) hasta el negro (equivalente a 5) escala de Ringelmann. Entiéndase por
penacho como un efluente, normalmente visible, de un foco específico, tal como una
chimenea.

4. DISPOSICIONES GENERALES Y FINALES

4.1. La Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos

Naturales podrá autorizar, previa solicitud de la parte interesada, la utilización de otros


métodos de medición que cuenten con la equivalencia respectiva.

4.2. La Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos

Naturales podrá establecer límites de emisión distintos a los establecidos en este caso,
para actividades o áreas específicas. El establecimiento de límites diferentes será
realizado cuando lo justifiquen las condiciones de calidad del aire del sector, o las
condiciones climatológicas.

4.3. Las chimeneas y ductos de fuentes fijas deberán diseñarse de manera que se
optimice la dispersión del contaminante existente acorde a las normas. La altura de la
misma se determinará mediante metodologías aprobadas por esta Secretaría de Estado,
siendo la altura equivalente mínima nunca menor de 15 metros.

4.4. Se prohíbe el empleo de la técnica de dilución o dispersión, como método primario


o único de control, para reducir las concentraciones de partículas y gases contaminantes.
4.5. Se deberán aplicar las medidas correctivas adecuadas para controlar las emisiones
de polvo de actividades tales como construcciones, movimientos de tierra, trabajos
viales, actividades mineras, procesamiento, acarreo, almacenamiento de sólidos
granulares y otras de características similares.

4.6. En casos de emisiones accidentales por encima de los niveles máximos establecidos
en esta Norma y que ocasionen una situación de emergencia, los responsables de la
actividad lo notificarán a esta Secretaría de Estado y se activarán los planes de
contingencia correspondientes.

4.7. La Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales podrá practicar


las visitas, inspecciones y comprobaciones que sean necesarias para verificar el
adecuado cumplimiento de las disposiciones contenidas en estas Normas.

4.8. El costo que ocasione la realización de inspecciones, visitas o mediciones correrá a


cargo de los responsables de las actividades que generan las emisiones.

4.9. Las transgresiones o violaciones a las disposiciones de esta Norma, podrán ser
sancionadas a través de los mecanismos administrativos y/o judiciales consignados en la
Ley General sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales (Ley 64-00), y sus
reglamentos.

4.10. La presente Norma, modifica, deroga o sustituye, toda otra disposición normativa o
parte de ella que le sea contraria.

NORMA AMBIENTAL PARA EL

CONTROL DE LAS EMISIONES

DE CONTAMINANTES

ATMOSFÉRICOS

PROVENIENTES DE VEHÍCULOS

NA-AI-003-03

(Sustituye a la AR-FM-01)

1. OBJETIVO Y ALCANCE

Esta Norma establece las regulaciones de las emisiones de los vehículos de motor y el
sistema de control. La misma sirve como herramienta de control para contribuir al logro
de los estándares establecidos en la Norma de Calidad de Aire. Se aplicará en todo el
territorio nacional, a los vehículos de gasolina, diesel y gas licuado de petróleo.

2. DEFINICIONES
2.1. Dióxido de Carbono (CO2): es el producto de la combustión completa en motores
de combustión interna.

2.2. Emisiones Contaminantes: son los subproductos de la combustión que afectan la


salud, la economía y la ecología, tales como el CO, HC, CO2, y partículas (hollín).

2.3. Hidrocarburos (HC): son compuestos orgánicos gaseosos, líquidos o sólidos


formados por carbono e hidrógeno. Son insolubles en el agua y se miden como hexano
(C6H14) en partes por millón.

2.4. Monóxido de Carbono (CO): es un gas incoloro e inodoro que se produce por la
combustión incompleta de combustibles fósiles.

2.5. Opacidad: es la condición por la cual una materia impide, parcial o totalmente, el
paso de un haz de luz.

2.6. Opacímetro de Flujo Parcial: equipo de medición que determina el coeficiente de


absorción de la luz en los gases de escape, expresándolo como porcentaje de opacidad,
mediante una muestra parcial del volumen total.

2.7. Sistema de Control de Emisiones de Gases: son todos los componentes


incorporados (o excluidos) al motor y que están destinados a reducir la cantidad de
emisiones contaminantes que salen del tubo de escape.

4. DISPOSICIONES GENERALES Y FINALES

4.1. En un período de un año a partir de la puesta en vigencia de esta Norma, se


prohibirá la entrada al país de vehículos nuevos o usados que no puedan demostrar
cumplimiento con las normas de emisiones atmosféricas de sus países de origen. La
Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales establecerá mediante
reglamento el procedimiento de aplicación de esta disposición.

4.2. La medición de la opacidad debe realizarse por medio de un opacímetro de flujo


parcial, bajo el procedimiento de aceleración libre, según las normas internacionales y
expresarse en porcentaje de opacidad.

4.3. Las mediciones de los gases para los vehículos mencionados, deberán realizarse a
dos velocidades distintas y, en ambos casos, no deberán ser sobrepasados los límites
establecidos.

4.4. La primera medición se realizará en marcha baja o lenta, a no más de 1000 rpm. La
segunda a una velocidad entre 2,200 y 2,700 rpm, con un margen de espera de

15 segundos después de la aceleración para toma de estas muestras.

4.5. Las medidas se realizarán con el motor funcionando a temperatura normal, con un
mínimo de 70 grados centígrados, temperatura del refrigerante, o de acuerdo con las
especificaciones del refrigerante del equipo de medición.
4.6. La Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales podrá autorizar,
previa solicitud de la parte interesada, la utilización de otros métodos de medición que
cuenten con la equivalencia respectiva.

4.7. La Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales podrá establecer


límites de emisión distintos a los establecidos en este caso, para actividades o áreas
específicas. El establecimiento de límites diferentes será realizado cuando lo justifiquen
las condiciones de calidad del aire del sector, o las condiciones climatológicas.

4.8. Para la verificación del funcionamiento de los vehículos automotores, en lo referente


a las emisiones de gases y partículas, la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y
Recursos Naturales elaborará un reglamento para la autorización de personas
individuales o jurídicas a la operación de centros de control de emisiones.

4.9. La Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales podrá efectuar,


por sí misma o a través de otras instituciones o instancias, controles selectivos a los
vehículos en las vías públicas.

4.10. El costo que ocasione la realización de inspecciones, visitas o mediciones correrá a


cargo de los propietarios de los vehículos a ser inspeccionados.

4.11. Las transgresiones o violaciones a las disposiciones de esta Norma, podrán ser
sancionadas a través de los mecanismos administrativos y/o judiciales consignados en la
Ley General sobre Medio Ambiente y Recursos

Naturales (Ley 64-00), y sus reglamentos.

4.12. La presente Norma, modifica, deroga o sustituye, toda otra disposición normativa o
parte de ella que le sea contraria.

SECRETARÍA DE ESTADO DE MEDIO AMBIENTE

Y RECURSOS NATURALES

Subsecretaría de Gestión Ambiental

NORMAS AMBIENTALES DE CALIDAD

DEL AIRE Y CONTROL DE EMISIONES

Diseño y diagramación:

Julissa Ivor Medina

Impresión: Editora BÚHO

Junio 2003

Santo Domingo
República Dominicana

Origen de la Contaminación Atmosférica


(Emisiones)

Los contaminantes presentes en la atmósfera proceden de dos tipos de fuentes emisoras


bien diferenciadas: las naturales y las antropogénicas. En el primer caso la presencia
de contaminantes se debe a causas naturales, mientras que en el segundo tiene su origen
en las actividades humanas.

Las emisiones primarias originadas por los focos naturales provienen fundamentalmente
de los volcanes, incendios forestales y descomposición de la materia orgánica en el
suelo y en los océanos. Por su parte, los principales focos antropogénicos de emisiones
primarias los podemos clasificar en:

Procesos industriales
Industriales
Focos fijos Instalaciones fijas de combustión
Domésticos Instalaciones de calefacción
Vehículos automóviles
Focos móviles Aeronaves
Buques
Aglomeraciones industriales
Focos compuestos
Áreas urbanas

Si atendemos a la distribución espacial de la emisión de contaminantes, podemos


clasificar los focos en: puntuales, tales como las chimeneas industriales aisladas;
lineales, por ejemplo, las calles de una ciudad, las carreteras y autopistas; y planos, las
aglomeraciones industriales y las áreas urbanas son los ejemplos más representativos.

En el cuadro siguiente se muestra la proporción entre las emisiones primarias naturales


y antropogénicas para los distintos contaminantes.

Focos de emisión
Antropogénicos Naturales
Contaminante % %
Aerosoles 11.3 88.7
SOx 42.9 57.1
CO 9.4 90.6
NO 11.3 88.7
HC 15.5 84.5

Las cifras anteriores muestran la gran importancia que, en cuanto a emisiones globales,
tienen las fuentes naturales de emisión de contaminantes en relación con los
antropogénicos, excepto en el caso de las emisiones de anhídrido sulfuroso en que casi
se igualan ambas.

Atendiendo a la distribución espacial de estas emisiones se observa que en las regiones


más industrializadas de Europa y Norteamérica las emisiones antropogénicas de SO2
alcanzan proporciones muy superiores a las naturales. Así en el Norte de Europa las
emisiones antropogénicas originan alrededor del 90% del azufre que está en circulación
en la atmósfera.

Otra circunstancia a tener en cuenta es que los focos de emisión antropogénicos están
concentrados, por lo general, en áreas urbanas e industriales. Este conjunto de
circunstancias hacen que la contribución de las emisiones antropogénicas al problema
de la contaminación atmosférica a escala regional sea predominante.

Focos antropogénicos de emisión

Los principales focos de contaminación atmosférica de origen antropogénico son las


chimeneas de las instalaciones de combusión para generación de calor y energía
elétrica, los tubos de escape de los vehículos automóviles y los procesos industriales.

Contaminantes emitidos por los vehículos automóviles

En las últimas décadas, el automóvil ha aparecido de forma masiva en las ciudades,


contribuyendo a incrementar los problemas de contaminación atmosférica como
consecuencia de los gases contaminantes que se emiten por los tubos de escape. Los
principales contaminantes lanzados por los automóviles son: monóxido de carbono
(CO), óxidos de nitrógeno (NOx), hidrocarburos no quemados (HC), y compuestos de
plomo.

No todos los vehículos lanzan los distintos tipos de contaminantes en las mismas
proporciones; éstas dependerán del tipo de motor que se utilice. Los vehículos que
emplean gasolina como carburante emiten principalmente monóxido de carbono, óxidos
de nitrógeno, hidrocarburos y compuestos de plomo. La emisión de este último tipo de
contaminante se debe a la presencia en algunos tipos de gasolina de tetraetilo de plomo,
aditivo que se añade para aumentar su índice de octano.
Los principales contaminantes emitidos por los vehículos que utilizan motores de ciclo
diésel (camiones y autobuses, por ejemplo) son partículas sólidas en forma de hollín que
da lugar a los humos negros, hidrocarburos no quemados, óxidos de nitrógeno y
anhídrido sulfuroso procedente del azufre contenido en el combustible.

Calefacciones domésticas

Las instalaciones de calefacción domésticas son una de las principales fuentes de


contaminación atmosférica de las grandes ciudades. Este tipo de focos puede contribuir
con un 20 a 30% de las emisiones totales a la atmósfera en áreas urbanas. Los
principales contaminantes producidos dependen del tipo de combustible empleado.

En el caso del carbón los principales contaminantes producidos son: anhídrido


sulfuroso, cenizas volantes, hollines, metales pesados y óxidos de nitrógeno. Cuando el
combustible empleado es líquido (gasóleo o gasoil), los principales contaminantes
emitidos son: SO2, SO3, NOx, hidrocarburos volátiles no quemados y partículas
carbonosas.

El gas natural es el combustible más limpio de los actualmente disponibles para


calefacción, siendo su producción de contaminantes despreciable respecto a los otros
combustibles. A la introducción masiva del gas para calefacciones domésticas,
sustituyendo al carbón y al gasoil anteriormente utilizados, se debe en gran parte el
éxito del Plan de Descontaminación Atmosférica de la ciudad de Londres (Gran
Bretaña).

Calderas industriales de generación de calor

Entre las distintas fuentes de contaminación atmosférica de origen industrial, la


combustión de combustibles fósiles para la generación de calor y electricidad ocupa un
lugar preponderante, tanto por la cantidad como por los tipos de contaminantes
emitidos. Especial atención merecen las centrales térmicas de producción de
electricidad.

Los combustibles utilizados por este tipo de instalaciones son el carbón y el fuel-oil. La
producción de contaminantes depende en gran medida de la calidad del combustible, en
especial de las proporciones de azufre y cenizas contenidas en el mismo y del tipo de
proceso de combustión empleado.

Durante el proceso de combustión se libera a la atmósfera el azufre contenido en el


combustible en forma de anhídrido sulfuroso. Junto con otros contaminantes como
óxidos de nitrógeno, dióxido de carbono, metales pesados y una gran variedad de
sustancias. Cuando se utiliza como combustible el carbón, se emiten abundantes
partículas finas que pueden ser trasladadas a grandes distancias.

Contaminantes emitidos por la industria

La contaminación de origen industrial se caracteriza por la gran cantidad de


contaminantes producidos en las distintas fases de los procesos industriales y por la
variedad de los mismos. Por otra parte, en los focos de emisión industriales se suelen
combinar las emisiones puntuales, fácilmente controlables, con emisiones difusas de
difícil control.

Los tipos de contaminantes producidos por los focos industriales dependen


fundamentalmente del tipo de proceso de producción empleado, de la tecnología
utilizada y de las materias primas usadas. Las actividades industriales que producen
contaminantes atmosféricos son muy variadas, pero los principales focos están en los
procesos productivos utilizados en las industrias básicas.

Entre los sectores que dan lugar a la mayor emisión de contaminantes atmosféricos
podemos destacar:

• La siderurgia integral. Produce todo tipo de contaminantes y en cantidades


importantes, siendo los principales: partículas, SOx, CO, NOx, fluoruros y
humos rojos (óxidos de hierro).
• Refinerías de petróleo. Producen principalmente: SOx, HC, CO, NOx,
amoniaco, humos y partículas.
• Industria química.Produce, dependiendo del tipo de proceso empleado: SO2,
nieblas de ácidos sulfúrico, nítrico y fosfórico y da lugar a la producción de
olores desagradables.
• Industrias básicas del aluminio y derivados del fluor. Producen emisiones de
contaminantes derivados del flúor.

http://www.jmarcano.com/recursos/contamin/catmosf4.html

Contaminación atmosférica
1.
2. Contaminación atmosférica,
3. Meteorología y efectos sobre la salud
4. Fuentes y control
5. Efectos a gran escala
6. Medidas gubernamentales
7. Inversiones
8. Contaminación producida por el tráfico
9. Capa de ozono
10. Atmósfera
11. Calentamiento global,
12. Dióxido de carbono
13. Lectura adicional
14. Conclusión
15. Bibliografía

INTRODUCCIÓN

Se llama contaminación a la transmisión y difusión de humos o gases tóxicos a medios


como la atmósfera y el agua, como también a la presencia de polvos y gérmenes
microbianos provenientes de los desechos de la actividad del ser humano.
En la actualidad, el resultado del desarrollo y progreso tecnológico ha originado
diversas formas de contaminación, las cuales alteran el equilibrio físico y mental del ser
humano. Debido a esto, la actual contaminación se convierte en un problema más crítico
que en épocas pasadas.

Contaminación Atmosférica

En las grandes ciudades, la contaminación del aire se debe a consecuencia de los


escapes de gases de los motores de explosión, a los aparatos domésticos de la
calefacción, a las industrias -que es liberado en la atmósfera, ya sea como gases,
vapores o partículas sólidas capaces de mantenerse en suspensión, con valores
superiores a los normales, perjudican la vida y la salud, tanto del ser humano como de
animales y plantas.

Esta capa (la atmósfera) absorbe la mayor cantidad de radiación solar y debido a esto se
produce la filtración de todos los rayos ultravioletas.
El aumento de anhídrido carbónico en la atmósfera se debe a la combustión del carbón y
del petróleo, lo que lleva a un recalentamiento del aire y de los mares, con lo cual se
produce un desequilibrio químico en la biosfera, produciendo una alta cantidad de
monóxido de carbono, sumamente tóxica para los seres vivos.
La contaminación atmosférica proviene fundamental-mente de la contaminación
industrial por combustión, y las principales causas son la generación de electricidad y el
automóvil. También hay otras sustancias tóxicas que contaminan la atmósfera como el
plomo y el mercurio. Es importante que los habitantes de las grandes ciudades tomen
conciencia de que el ambiente ecológico es una necesidad primaria. Se debería legislar
sobre las sustancias que pueden ir a la atmósfera y la concentración que no debe
superarse.

Contaminación atmosférica,

Contaminación de la atmósfera por residuos o productos secundarios gaseosos, sólidos


o líquidos, que pueden poner en peligro la salud del hombre y la salud y bienestar de las
plantas y animales, atacar a distintos materiales, reducir la visibilidad o producir olores
desagradables. Entre los contaminantes atmosféricos emitidos por fuentes naturales,
sólo el radón, un gas radiactivo, es considerado un riesgo importante para la salud.
Subproducto de la desintegración radiactiva de minerales de uranio contenidos en
ciertos tipos de roca, el radón se filtra en los sótanos de las casas construidas sobre ella.
Se da el caso, y según recientes estimaciones del gobierno de Estados Unidos, de que un
20% de los hogares del país contienen concentraciones de radón suficientemente
elevadas como para representar un riesgo de cáncer de pulmón.

Cada año, los países industriales generan miles de millones de toneladas de


contaminantes. Los contaminantes atmosféricos más frecuentes y más ampliamente
dispersos se describen en la tabla adjunta. El nivel suele expresarse en términos de
concentración atmosférica (microgramos de contaminantes por metro cúbico de aire) o,
en el caso de los gases, en partes por millón, es decir, el número de moléculas de
contaminantes por millón de moléculas de aire. Muchos contaminantes proceden de
fuentes fácilmente identificables; el dióxido de azufre, por ejemplo, procede de las
centrales energéticas que queman carbón o petróleo. Otros se forman por la acción de la
luz solar sobre materiales reactivos previamente emitidos a la atmósfera (los llamados
precursores). Por ejemplo, el ozono, un peligroso contaminante que forma parte del
smog, se produce por la interacción de hidrocarburos y óxidos de nitrógeno bajo la
influencia de la luz solar. El ozono ha producido también graves daños en las cosechas.
Por otra parte, el descubrimiento en la década de 1980 de que algunos contaminantes
atmosféricos, como los clorofluorocarbonos (CFC), están produciendo una disminución
de la capa de ozono protectora del planeta ha conducido a una supresión paulatina de
estos productos.

Meteorología y efectos sobre la salud

La concentración de los contaminantes se reduce al dispersarse éstos en la atmósfera,


proceso que depende de factores climatológicos como la temperatura, la velocidad del
viento, el movimiento de sistemas de altas y bajas presiones y la interacción de éstos
con la topografía local, por ejemplo las montañas y valles. La temperatura suele
decrecer con la altitud, pero cuando una capa de aire frío se asienta bajo una capa de
aire caliente produciendo una inversión térmica, la mezcla atmosférica se retarda y los
contaminantes se acumulan cerca del suelo. Las inversiones pueden ser duraderas bajo
un sistema estacionario de altas presiones unido a una baja velocidad del viento.

Un periodo de tan sólo tres días de escasa mezcla atmosférica puede llevar a
concentraciones elevadas de productos peligrosos en áreas de alta contaminación y, en
casos extremos, producir enfermedades e incluso la muerte. En 1948 una inversión
térmica sobre Donora, Pennsylvania, produjo enfermedades respiratorias en más de
6.000 personas ocasionando la muerte de veinte de ellas. En Londres, la contaminación
segó entre 3.500 y 4.000 vidas en 1952, y otras 700 en 1962. La liberación de isocianato
de metilo a la atmósfera durante una inversión térmica fue la causa del desastre de
Bhopâl, India, en diciembre de 1984, que produjo al menos 3.300 muertes y más de
20.000 afectados. Los efectos de la exposición a largo plazo a bajas concentraciones de
contaminantes no están bien definidos; no obstante, los grupos de riesgo son los niños,
los ancianos, los fumadores, los trabajadores expuestos al contacto con materiales
tóxicos y quienes padecen enfermedades pulmonares o cardiacas. Otros efectos
adversos de la contaminación atmosférica son los daños que pueden sufrir el ganado y
las cosechas.

A menudo los primeros efectos perceptibles de la contaminación son de naturaleza


estética y no son necesariamente peligrosos. Estos efectos incluyen la disminución de la
visibilidad debido a la presencia de diminutas partículas suspendidas en el aire, y los
malos olores, como la pestilencia a huevos podridos producida por el sulfuro de
hidrógeno que emana de las fábricas de papel y celulosa.

Fuentes y control

La combustión de carbón, petróleo y gasolina es el origen de buena parte de los


contaminantes atmosféricos. Más de un 80% del dióxido de azufre, un 50% de los
óxidos de nitrógeno, y de un 30 a un 40% de las partículas en suspensión emitidos a la
atmósfera en Estados Unidos proceden de las centrales eléctricas que queman
combustibles fósiles, las calderas industriales y las calefacciones. Un 80% del
monóxido de carbono y un 40% de los óxidos de nitrógeno e hidrocarburos emitidos
proceden de la combustión de la gasolina y el gasóleo en los motores de los coches y
camiones. Otras importantes fuentes de contaminación son la siderurgia y las acerías,
las fundiciones de cinc, plomo y cobre, las incineradoras municipales, las refinerías de
petróleo, las fábricas de cemento y las fábricas de ácido nítrico y sulfúrico.

Entre los materiales que participan en un proceso químico o de combustión puede haber
ya contaminantes (como el plomo de la gasolina), o éstos pueden aparecer como
resultado del propio proceso. El monóxido de carbono, por ejemplo, es un producto
típico de los motores de explosión. Los métodos de control de la contaminación
atmosférica incluyen la eliminación del producto peligroso antes de su uso, la
eliminación del contaminante una vez formado, o la alteración del proceso para que no
produzca el contaminante o lo haga en cantidades inapreciables. Los contaminantes
producidos por los automóviles pueden controlarse consiguiendo una combustión lo
más completa posible de la gasolina, haciendo circular de nuevo los gases del depósito,
el carburador y el cárter, y convirtiendo los gases de escape en productos inocuos por
medio de catalizadores. Las partículas emitidas por las industrias pueden eliminarse por
medio de ciclones, precipitadores electrostáticos y filtros. Los gases contaminantes
pueden almacenarse en líquidos o sólidos, o incinerarse para producir sustancias
inocuas.

Efectos a gran escala

Las altas chimeneas de las industrias no reducen la cantidad de contaminantes,


simplemente los emiten a mayor altura, reduciendo así su concentración in situ. Estos
contaminantes pueden ser transportados a gran distancia y producir sus efectos adversos
en áreas muy alejadas del lugar donde tuvo lugar la emisión. El pH o acidez relativa de
muchos lagos de agua dulce se ha visto alterado hasta tal punto que han quedado
destruidas poblaciones enteras de peces. En Europa se han observado estos efectos, y
así, por ejemplo, Suecia ha visto afectada la capacidad de sustentar peces de muchos de
sus lagos. Las emisiones de dióxido de azufre y la subsiguiente formación de ácido
sulfúrico pueden ser también responsables del ataque sufrido por las calizas y el mármol
a grandes distancias.
El creciente consumo de carbón y petróleo desde finales de la década de 1940 ha
llevado a concentraciones cada vez mayores de dióxido de carbono. El efecto
invernadero resultante, que permite la entrada de la energía solar, pero reduce la
reemisión de rayos infrarrojos al espacio exterior, genera una tendencia al calentamiento
que podría afectar al clima global y llevar al deshielo parcial de los casquetes polares.
Es concebible que un aumento de la cubierta nubosa o la absorción del dióxido de
carbono por los océanos pudieran poner freno al efecto invernadero antes de que se
llegara a la fase del deshielo polar. No obstante, los informes publicados en la década de
1980 indican que el efecto invernadero es un hecho y que las naciones del mundo
deberían tomar medidas inmediatamente para ponerle solución.

Medidas gubernamentales

Muchos países tienen normas sobre la calidad del aire con respecto a las sustancias
peligrosas que pueda contener. Estas normativas marcan los niveles máximos de
concentración que permiten garantizar la salud pública. También se han establecido
normas para limitar las emisiones contaminantes del aire que producen las diferentes
fuentes de contaminación. Sin embargo, la naturaleza de este problema no podrá
resolverse sin un acuerdo internacional. En marzo de 1985, en una convención
auspiciada por las Naciones Unidas, 49 países acordaron proteger la capa de ozono. En
el Protocolo de Montreal, renegociado en 1990, se solicita la eliminación progresiva de
ciertos clorocarbonos y fluorocarbonos antes del año 2000 y ofrece ayuda a los países
en vías de desarrollo para realizar esta transición.

Inversión térmica

Aumento de la temperatura con la altitud en una capa de la atmósfera. Como la


temperatura suele descender con la altitud hasta el nivel de los 8 a 16 km de la
troposfera a razón de aproximadamente 6,5 ºC/km, el aumento de la temperatura con la
altitud se conoce como inversión del perfil de temperatura normal. Sin embargo, se trata
de una característica común de ciertas capas de la atmósfera. Las inversiones térmicas
actúan como tapaderas que frenan los movimientos ascendentes de la atmósfera. En
efecto, el aire no puede elevarse en una zona de inversión, puesto que es más frío y, por
tanto, más denso en la zona inferior.

Inversiones próximas a la superficie

En las noches claras se produce una inversión en la superficie o muy cerca de ella a
consecuencia del escape de radiación de longitud de onda larga desde la superficie
terrestre y las capas altas de la atmósfera, seguido del consiguiente enfriamiento. Al
amanecer, la masa de aire frío pegada a la superficie puede tener varias decenas de
metros de espesor, aunque este valor puede ser muy superior en regiones montañosas o
accidentadas, ya que el aire frío desciende por las laderas y se acumula en el fondo de
los valles. Las inversiones próximas a la superficie son comunes en regiones cubiertas
de hielo y nieve, como las zonas polares, debido a la radiación y el enfriamiento por
conducción; además, en estas regiones el aire cálido debe atravesar la superficie marina
fría.

Inversiones atmosféricas

Lejos de la superficie terrestre, las inversiones de temperatura se deben al descenso y el


consiguiente calentamiento del aire en los anticiclones (áreas atmosféricas de alta
presión), o a la penetración de masas de aire frío en otras más cálidas. Dentro de los
anticiclones, incluidos los situados sobre los amplios cinturones subtropicales, el aire de
las capas secas situadas bajo la tropopausa (límite entre la troposfera y la estratosfera)
desciende a razón de aproximadamente 1 km al día como parte de la circulación
atmosférica a gran escala y, en el curso de este desplazamiento, se calienta por
compresión. El descenso suele interrumpirse a una altitud de aproximadamente 1 km,
una zona donde el aire que desciende es más cálido y se apoya sobre la parte superior de
una capa atmosférica enfriada por la superficie o procedente de regiones más frías, o
que se está elevando a consecuencia de movimientos de convección o de turbulencias
próximos a la superficie. La base de la inversión en torno a los anticiclones
subtropicales, centrados aproximadamente a 30º al norte y al sur del ecuador, se
encuentra a una altitud próxima a los 500 m, y por encima la temperatura puede
aumentar más de 10 ºC por km. La base está más elevada hacia el ecuador a lo largo de
la dirección noreste y sureste de los alisios, y puede llegar hasta 2.000 m. En la zona de
convergencia de los alisios penetran en la inversión masas de grandes cumulonimbos
que inyectan enormes cantidades de humedad y calor en las capas altas de la atmósfera.

Son ejemplos de penetración de masas de aire cálido por corrientes frías los flujos de los
frentes cálidos y fríos; el caso más destacado es el de los monzones; los flujos que
sobrevuelan lagos o mares relativamente fríos (la brisa marina, por ejemplo) y penetran
durante el día en las masas continentales adyacentes, mientras que de noche se dirigen
desde tierra hacia el mar. Las inversiones por encima de las brisas están a casi 1 km de
la superficie, mientras que las que afectan a frentes cálidos y fríos pueden encontrarse
dentro de la troposfera. La temperatura aumenta con la altitud también en la
estratosfera; el aumento es más acusado en las capas medias y altas situadas entre 20 y
50 km de altitud.

Efectos adversos de la inversión térmica

Aunque los anticiclones suelen estar limpios de nubes cuando las capas de subinversión
y la superficie están secas (sobre interiores continentales y desiertos, por ejemplo), las
inversiones térmicas pueden atrapar nubes, humedad, contaminación y polen de capas
próximas a la superficie, pues interrumpen la elevación del aire desde las capas bajas.
Los estratocúmulos de bajo nivel pueden adquirir un carácter extenso y persistente y
provocar una ‘oscuridad anticiclónica’, sobre todo si el aire viene del mar. Cuando la
velocidad del aire es baja a consecuencia de la inversión, los gases de escape de los
automóviles y otros contaminantes no se dispersan y alcanzan concentraciones elevadas,
sobre todo en torno a centros urbanos como Atenas, Los Ángeles, Londres y la ciudad
de México. La mala calidad del aire a que ello da lugar aumenta la tasa de asma y otras
afecciones respiratorias e incluso eleva la mortalidad. Esta clase de inversiones que
atrapan la contaminación pueden durar varios días en verano. La conciencia de la
gravedad del problema, sobre todo en los veranos más calurosos, ha llevado a los
organismos competentes a vigilar la calidad del aire y a advertir cuando es mala y
alcanza unos niveles elevados.

Contaminación producida por el tráfico

Contaminación debida al exceso de circulación rodada y provocada sobre todo por la


quema de combustibles fósiles, en especial gasolina y gasoil.

Los contaminantes más usuales que emite el tráfico son el monóxido de carbono, los
óxidos de nitrógeno, los compuestos orgánicos volátiles y las macropartículas. Por lo
que se refiere a estas emisiones, los transportes en los países desarrollados representan
entre el 30 y el 90% del total. También hay compuestos de plomo y una cantidad menor
de dióxido de azufre y de sulfuro de hidrógeno. El amianto se libera a la atmósfera al
frenar. El tráfico es también una fuente importante de dióxido de carbono.

El monóxido de carbono es venenoso. A dosis reducidas produce dolores de cabeza,


mareos, disminución de la concentración y del rendimiento. Los óxidos de nitrógeno y
azufre tienen graves efectos sobre las personas que padecen asma bronquial, cuyos
ataques empeoran cuanto mayor es la contaminación, pues además estas sustancias
irritan las vías respiratorias, si bien aún no hay una explicación médica precisa. Entre
los compuestos orgánicos volátiles está el benceno, que puede provocar cáncer, al igual
que el amianto, aunque su efecto sólo está claramente establecido a dosis más altas que
las debidas al tráfico. Las macropartículas son partículas sólidas y líquidas muy
pequeñas que incluyen el humo negro producido sobre todo por los motores diesel y se
asocian a una amplia gama de patologías, entre ellas las enfermedades cardíacas y
pulmonares. El plomo dificulta el desarrollo intelectual de los niños. El dióxido de
carbono no siempre se clasifica como contaminante, pero sí guarda relación con el
calentamiento global.

La mayor preocupación por la contaminación que produce el tráfico rodado se refiere a


las zonas urbanas, en donde un gran volumen de vehículos y elevadas cifras de peatones
comparten las mismas calles. Ciertos países controlan ya los niveles de contaminación
de estas zonas para comprobar que no se sobrepasan las cifras establecidas
internacionalmente. Los peores problemas se producen cuando se presenta una
combinación de tráfico intenso y de calor sin viento; en los hospitales aumenta el
número de urgencias por asma bronquial, sobre todo entre los niños. Las
concentraciones son más elevadas en las calzadas por donde circulan los coches, o cerca
de éstas (es probable que el máximo se alcance de hecho dentro de los vehículos, donde
las entradas de aire están contaminadas por los vehículos que van adelante) y se reducen
con rapidez incluso a poca distancia de la calzada sobre todo si sopla el viento. Sin
embargo, aparte de los efectos directos sobre la salud de las personas que respiran los
humos del tráfico, los productos químicos interactúan y producen ozono de bajo nivel,
que también contribuye al calentamiento global, así como lluvia ácida, la cual tiene
efectos destructores sobre la vida vegetal, aun en países alejados de las fuentes de
emisión.

Los catalizadores limpian parte de las emisiones, pero no así el plomo, el dióxido de
carbono ni las macropartículas. Hay plomo porque se añade a la gasolina para mejorar
el rendimiento del motor. Es posible reducir su empleo aplicando diferenciales de
precios. El dióxido de carbono es inevitable en los combustibles fósiles; su reducción
depende de la utilización de otros combustibles, de mejorar la eficacia del combustible
o de reducir el volumen de tráfico. En muchos países, reducir la contaminación que
provoca el tráfico es una de las grandes prioridades y, en la mayoría de los casos
(aunque no siempre), se reconoce que ello puede pasar por restringir en cierta medida el
aumento del volumen total de tráfico, ya sea con medidas de urgencia durante algunos
días, cuando la contaminación es demasiado alta, o mediante políticas más completas a
largo plazo. La calidad del aire es uno de los motivos de políticas como la implantación
de zonas peatonales en el centro de las ciudades, la limitación del tráfico y la creación
de autopistas de peaje.

Capa de ozono
Zona de la atmósfera que abarca entre los 19 y 48 km por encima de la superficie de la
Tierra. En ella se producen concentraciones de ozono de hasta 10 partes por millón
(ppm). El ozono se forma por acción de la luz solar sobre el oxígeno. Esto lleva
ocurriendo muchos millones de años, pero los compuestos naturales de nitrógeno
presentes en la atmósfera parecen ser responsables de que la concentración de ozono
haya permanecido a un nivel razonablemente estable. A nivel del suelo, unas
concentraciones tan elevadas son peligrosas para la salud, pero dado que la capa de
ozono protege a la vida del planeta de la radiación ultravioleta cancerígena, su
importancia es inestimable. Por ello, los científicos se preocuparon al descubrir, en la
década de 1970, que ciertos productos químicos llamados clorofluorocarbonos, o CFC
(compuestos del flúor), usados durante largo tiempo como refrigerantes y como
propelentes en los aerosoles, representaban una posible amenaza para la capa de ozono.
Al ser liberados en la atmósfera, estos productos químicos, que contienen cloro,
ascienden y se descomponen por acción de la luz solar, tras lo cual el cloro reacciona
con las moléculas de ozono y las destruye. Por este motivo, el uso de CFC en los
aerosoles ha sido prohibido en muchos países. Otros productos químicos, como los
halocarbonos de bromo, y los óxidos de nitrógeno de los fertilizantes, son también
lesivos para la capa de ozono.

Durante varios años, a partir de finales de la década de 1970, los investigadores que
trabajaban en la Antártida detectaron una pérdida periódica de ozono en las capas
superiores de la atmósfera por encima del continente. El llamado agujero de la capa de
ozono aparece durante la primavera antártica, y dura varios meses antes de cerrarse de
nuevo. Otros estudios, realizados mediante globos de gran altura y satélites
meteorológicos, indican que el porcentaje global de ozono en la capa de ozono de la
Antártida está descendiendo. Vuelos realizados sobre las regiones del Ártico,
descubrieron que en ellas se gesta un problema similar. En 1985, una convención de las
Naciones Unidas, conocida como Protocolo de Montreal, firmada por 49 países, puso de
manifiesto la intención de eliminar gradualmente los CFC de aquí a finales de siglo. En
1987, 36 naciones firmaron y ratificaron un tratado para la protección de la capa de
ozono. La Comunidad Europea (hoy Unión Europea) propuso en 1989 la prohibición
total del uso de CFC durante la década de 1990, propuesta respaldada por el entonces
presidente de Estados Unidos, George Bush. Con el fin de estudiar la pérdida de ozono
a nivel global, en 1991 la NASA lanzó el Satélite de Investigación de la Atmósfera
Superior, de 7 toneladas. En órbita sobre la Tierra a una altitud de 600 km, la nave mide
las variaciones en las concentraciones de ozono a diferentes altitudes, y suministra los
primeros datos completos sobre la química de la atmósfera superior.

El ozono lo podemos encontrar de dos maneras:

El ozono formado en la atmósfera (desde la superficie de la tierra hasta 15 kilómetros de


altura), es muy nocivo para los seres vivos, pues además de ser un contaminante,
participa en el efecto invernadero. En este caso es un contaminante que es llamado
secundario porque no se emite directamente a la atmósfera, sino que se forma en el aire
cuando los hidrocarburos y los óxidos de nitrógeno reaccionan bajo la luz del sol
generalmente en los días tibios y soleados con temperaturas que oscilen entre los 24° y
32°C. En los últimos años los niveles de ozoo han aumentado considerablemente.

Por otro lado, forma parte de las capas superiores de la atmósfera (lo encontramos en la
estratosfera unos 25 kilómetros de altura) y funciona como un compuesto vital, ya que
ayuda a filtrar los rayos ultravioleta provenientes del sol y evita que el 90% de la
radiación solar ultravioleta atraviese la atmósfera y cause algún daño en las cosechas o
en las células de los organismos vivos, ya que puede provocar cáncer en la piel.

El ozono es muy dañino si se encuentra en la troposfera, pero también nos protege de


los rayos ultravioleta encontrándose en la Estratosfera

En 1984 se descubrió un agujero en la capa estratosférica de ozono localizada sobre la


Antártida. Esto era inesperado, a pesar de la advertencia de algunos científicos,
planteada desde hacia décadas pero rechazada especialmente por la industria química,
de que los clorofluorocarbonados (CFC) podrían dañar la capa de ozono.

Los CFC afectan la capa de ozono cuando, al llegar a la atmósfera, se rompen por
medio de algunas reacciones químicas y producen monóxido de cloro (CIO), el cual
reacciona con el ozono (O3) quitándole un átomo de oxigeno y convirtiéndolo en una
molécula diatómica (O2), el cual no sirve para filtrar los rayos ultravioleta (UV) del sol.

Se calcula que una molécula de monóxido de cloro (CIO) puede destruir millones de
moléculas de ozono. Si a esto le agregamos que los clorofluorocarbonados (CFC) son
moléculas muy estables, las cuales duran casi 20 años como tales en la atmósfera,
entonces todavía en el futuro, infinidad de moléculas de la capa de ozono serán
destruidas.

Se piensa que de seguir la tasa actual de disminución de la capa de ozono, en corto


plazo se habría de presentar graves efectos sobre los seres vivos, pues la exposición a
los rayos ultravioleta puede causar cáncer de piel, cataratas y disfunciones del sistema
inmunológico, así como, un rendimiento menor de los cultivos, y lo mas grave, una
disminución en la productividad del fitoplancton, principal productor del medio
oceánico.

Atmósfera

La tierra esta rodeada por una gigantesca masa de gases llamada atmósfera, sin la cual
sería un planeta muerto, estéril y no podrían existir las plantas, los animales y el
hombre.

¿Qué es la atmósfera?

Atmósfera, mezcla de gases que rodea un objeto celeste (como la Tierra) cuando éste
cuenta con un campo gravitatorio suficiente para impedir que escapen. La atmósfera
terrestre está constituida principalmente por nitrógeno (78%) y oxígeno (21%). El 1%
restante lo forman el argón (0,9%), el dióxido de carbono (0,03%), distintas
proporciones de vapor de agua, y trazas de hidrógeno, ozono, metano, monóxido de
carbono, helio, neón, kriptón y xenón.

La actual mezcla de gases se ha desarrollado a lo largo de 4.500 millones de años. La


atmósfera primigenia debió estar compuesta únicamente de emanaciones volcánicas.
Los gases que emiten los volcanes actuales están formados por una mezcla de vapor de
agua, dióxido de carbono, dióxido de azufre y nitrógeno, sin rastro apenas de oxígeno.
Si ésta era la mezcla presente en la atmósfera primitiva, han tenido que desarrollarse
una serie de procesos para dar lugar a la mezcla actual. Uno de ellos fue la
condensación. Al enfriarse, la mayor parte del vapor de agua de origen volcánico se
condensó, dando lugar a los antiguos océanos. También se produjeron reacciones
químicas. Parte del dióxido de carbono debió reaccionar con las rocas de la corteza
terrestre para formar carbonatos, algunos de los cuales se disolverían en los nuevos
océanos. Más tarde, cuando evolucionó en ellos la vida primitiva capaz de realizar la
fotosíntesis, los organismos marinos recién aparecidos empezaron a producir oxígeno.
Se cree que casi todo el oxígeno que en la actualidad se encuentra libre en el aire
procede de la combinación fotosintética de dióxido de carbono y agua. Hace unos 570
millones de años, el contenido en oxígeno de la atmósfera y los océanos aumentó lo
bastante como para permitir la existencia de la vida marina y la evolución de animales
terrestres capaces de respirar aire.

El contenido en vapor de agua del aire varía considerablemente, de 190 partes por
millón (ppm) a -40 °C hasta 42.000 ppm a 30 °C. Otros elementos que en ocasiones
constituyen parte de la atmósfera en cantidades minúsculas son el amoníaco, el sulfuro
de hidrógeno y óxidos, como los de azufre y nitrógeno cerca de los volcanes,
arrastrados por la lluvia o la nieve. No obstante, el principal riesgo se centra en los
óxidos y otros contaminantes emitidos a la atmósfera por las industrias y los vehículos
debido a los efectos dañinos que originan cuando forman la lluvia ácida. Hay además
muchas posibilidades de que el progresivo incremento de dióxido de carbono,
producido sobre todo por los combustibles fósiles desde el siglo pasado, pueda afectar
al clima planetario a través del llamado efecto invernadero.

Hay similar preocupación por el brusco aumento del contenido de metano en la


atmósfera. Su concentración ha aumentado un 11% desde 1978. Más o menos el 80%
del gas es producido por descomposición en arrozales, pantanos, intestinos de los
animales herbívoros, y por las termitas tropicales. Añadido al efecto invernadero, el
metano reduce el volumen atmosférico de iones hidroxilo, alterando así la capacidad de
la atmósfera para autodepurarse de contaminantes.

El estudio de muestras indica que hasta los 88 km por encima del nivel del mar la
composición de la atmósfera es sustancialmente la misma que al nivel del suelo. El
movimiento continuo ocasionado por las corrientes atmosféricas contrarresta la
tendencia de los gases más pesados a permanecer por debajo de los más ligeros. En la
parte más baja de la atmósfera está presente, en proporciones muy reducidas, el ozono,
un isótopo del oxígeno con tres átomos en cada molécula. La capa atmosférica que va
de los 19 a los 48 km tiene un mayor contenido en ozono, producido por la radiación
ultravioleta procedente del Sol. Pero, incluso en este estrato, el porcentaje es sólo de un
0,001 por volumen. Las perturbaciones atmosféricas y las corrientes descendentes
arrastran distintas proporciones de ozono hacia la superficie terrestre. En las capas bajas
de la atmósfera, la actividad humana incrementa la cantidad de ozono, que se convierte
en un contaminante capaz de ocasionar daños graves en las cosechas.

La capa de ozono se ha convertido en motivo de preocupación desde comienzos de la


década de 1970, cuando se descubrió que los clorofluorocarbonos (CFC), o
clorofluorometanos, estaban siendo vertidos a la atmósfera en grandes cantidades a
consecuencia de su empleo como refrigerantes y como propelentes en los aerosoles. La
preocupación se centraba en la posibilidad de que estos compuestos, a través de la
acción solar, pudiesen atacar fotoquímicamente y destruir el ozono estratosférico, que
protege la superficie del planeta del exceso de radiación ultravioleta. El resultado ha
sido que, en los países industrializados, se ha abandonado la utilización de
clorofluorocarbonos para todos aquellos usos que no son esenciales. Los posteriores
estudios acerca de la amenaza que en la actualidad representa la actividad humana para
la capa de ozono no son concluyentes.

La atmósfera se divide en varios niveles. En la capa inferior, la troposfera, la


temperatura suele bajar 5,5 °C por cada 1.000 metros. Es la capa en la que se forman la
mayor parte de las nubes. La troposfera se extiende hasta unos 16 km en las regiones
tropicales (con una temperatura de -79 °C) y hasta unos 9,7 km en latitudes templadas
(con una temperatura de unos -51 °C). A continuación está la estratosfera. En su parte
inferior la temperatura es prácticamente constante, o bien aumenta ligeramente con la
altitud, especialmente en las regiones tropicales. Dentro de la capa de ozono, aumenta
más rápidamente, con lo que, en los límites superiores de la estratosfera, casi a 50 km
sobre el nivel del mar, es casi igual a la de la superficie terrestre. El estrato llamado
mesosfera, que va desde los 50 a los 80 km, se caracteriza por un marcado descenso de
la temperatura al ir aumentando la altura.

Gracias a las investigaciones sobre la propagación y la reflexión de las ondas de radio,


sabemos que a partir de los 80 km, la radiación ultravioleta, los rayos X y la lluvia de
electrones procedente del Sol ionizan varias capas de la atmósfera, con lo que se
convierten en conductoras de electricidad. Estas capas reflejan de vuelta a la Tierra
ciertas frecuencias de ondas de radio. Debido a la concentración relativamente elevada
de iones en la atmósfera por encima de los 80 km, esta capa, que se extiende hasta los
640 km, recibe el nombre de ionosfera. También se la conoce como termosfera, a causa
de las altas temperaturas (en torno a los 400 km se alcanzan unos 1.200 °C). La región
que hay más allá de la ionosfera recibe el nombre de exosfera y se extiende hasta los
9.600 km, lo que constituye el límite exterior de la atmósfera.

La densidad del aire seco al nivel del mar representa aproximadamente un 1/800 de la
densidad del agua. A mayor altitud desciende con rapidez, siendo proporcional a la
presión e inversamente proporcional a la temperatura. La presión se mide mediante un
barómetro y su valor, expresado en torrs, está relacionado con la altura a la que la
presión atmosférica mantiene una columna de mercurio; 1 torr equivale a 1 mm de
mercurio. La presión atmosférica normal a nivel del mar es de 760 torrs, o sea, 760 mm
de mercurio. En torno a los 5,6 km es de 380 torrs; la mitad de todo el aire presente en
la atmósfera se encuentra por debajo de este nivel. La presión disminuye más o menos a
la mitad por cada 5,6 km de ascensión. A una altitud de 80 km la presión es de 0,007
torr.

La troposfera y la mayor parte de la estratosfera pueden explorarse mediante globos


sonda preparados para medir la presión y la temperatura del aire y equipados con
radiotransmisores que envían la información a estaciones terrestres. Se ha explorado la
atmósfera más allá de los 400 km de altitud con ayuda de satélites que transmiten a
tierra las lecturas realizadas por los instrumentos meteorológicos. El estudio de la forma
y el espectro de la aurora ofrece información hasta altitudes de 800 kilómetros.

La atmósfera es una cubierta protectora, sin ella la temperatura terrestre alcanzaría mas
de 75°C durante el día y más de 130°C bajo cero en la noche. Actúa como un regulador
térmico, además de traer lluvia de los océanos, calor de los desiertos, trópicos y ecuador
y frío de los polos. Gracias a ella hay cielos brillantes y puestas de sol multicolores.

Con frecuencia se mueve tranquilamente, pero aveces muestra su fuerza por medio de
tornados y ciclones desplazándose a más de 300 kilómetros por hora. Es la responsable
de todos los estados del tiempo y los tipos de clima que influyen en la vida de las
plantas, los animales y el hombre.

Este gran "océano" de aire en cuyo fondo habitan los seres vivos, esta constituido por
una mezcla de gases que rodean al planeta, envolviéndolo en capas concéntricas de
espesor y densidad variables. La atmósfera se encuentra sujeta a la Tierra por su fuerza
de gravedad.

Esta compuesta principalmente por diferentes gases tales como: nitrógeno, oxígeno,
vapor de agua, Argón, Dióxido de carbono, hidrógeno, helio, Criptón y Xenón.

El nitrógeno y oxígeno constituyen el 99% de la composición del aire, son gases


transparentes que permiten que los rayos del Sol lleguen a la superficie de la Tierra, el
vapor de agua también es trasparente hasta que se convierte en nubes, que sirven como
una especie de tapa durante el día y por la noche retienen el calor del sol.

Calentamiento global,

Amento de la temperatura de la Tierra debido al uso de combustibles fósiles y a otros


procesos industriales que llevan a una acumulación de gases invernadero (dióxido de
carbono, metano, óxido nitroso y clorofluorocarbonos) en la atmósfera. Desde 1896 se
sabe que el dióxido de carbono ayuda a impedir que los rayos infrarrojos escapen al
espacio, lo que hace que se mantenga una temperatura relativamente cálida de nuestro
planeta (efecto invernadero). La cuestión es si los crecientes niveles de dióxido de
carbono registrados a lo largo del último siglo llevarán a un aumento de la temperatura
global, lo que podría producir inundaciones costeras (por subida del nivel del mar) e
importantes cambios climáticos, con graves implicaciones para la productividad
agrícola.

Desde 1850 se ha producido un incremento medio de la temperatura global de más o


menos 1 °C, pero éste podría ser sólo parte de una fluctuación natural. Tales
fluctuaciones se han registrado durante decenas de miles de años, y se producen en
ciclos a corto y a largo plazo. La dificultad de distinguir las emisiones de dióxido de
carbono de origen humano de las naturales es una de las razones por las que tanto ha
tardado en legislarse su control. No obstante, las consecuencias potenciales del
calentamiento global son tan amenazadoras que muchos prestigiosos científicos han
urgido la adopción de medidas inmediatas y han solicitado la cooperación internacional
para combatir el problema.

El dióxido de carbono, de azufre y otros contaminantes emitidos por las chimeneas de


las industrias contribuyen a la contaminación atmosférica. El dióxido de carbono
contribuye al calentamiento global, y el dióxido de azufre es la principal causa de la
lluvia ácida en el norte y este de Europa y el noreste de Norteamérica. Otros problemas
ambientales incluyen enfermedades respiratorias, el envenenamiento de lagos y ríos y
los daños a los bosques y las cosechas.
Las perspectivas de futuro, en lo que al medio ambiente se refiere son poco claras. A
pesar de los cambios económicos y políticos, el interés y la preocupación por el medio
ambiente aún es importante. La calidad del aire ha mejorado, pero están pendientes de
solución y requieren una acción coordinada los problemas de la lluvia ácida, los
clorofluorocarbonos, la pérdida de ozono y la enorme contaminación atmosférica del
este de Europa.

Para reducir la degradación medioambiental y salvar el hábitat de la humanidad, las


sociedades deben reconocer que el medio ambiente es finito. Los especialistas creen
que, al ir creciendo las poblaciones y sus demandas, la idea del crecimiento continuado
debe abrir paso a un uso más racional del medio ambiente, pero que esto sólo puede
lograrse con un espectacular cambio de actitud por parte de la especie humana. El
impacto de la especie humana sobre el medio ambiente ha sido comparado con las
grandes catástrofes del pasado geológico de la Tierra; independientemente de la actitud
de la sociedad respecto al crecimiento continuo, la humanidad debe reconocer que
atacar el medio ambiente pone en peligro la supervivencia de su propia especie.

Dióxido de carbono

Uno de los impactos que el uso de combustibles fósiles ha producido sobre el medio
ambiente terrestre ha sido el aumento de la concentración de dióxido de carbono (CO2)
en la atmósfera. La cantidad de CO2 atmosférico había permanecido estable,
aparentemente durante siglos, en unas 260 ppm (partes por millón), pero en los últimos
100 años ha ascendido a 350 ppm. Lo significativo de este cambio es que puede
provocar un aumento de la temperatura de la Tierra a través del proceso conocido como
efecto invernadero. El dióxido de carbono atmosférico tiende a impedir que la radiación
de onda larga escape al espacio exterior; dado que se produce más calor y puede escapar
menos, la temperatura global de la Tierra aumenta.

Un calentamiento global significativo de la atmósfera tendría graves efectos sobre el


medio ambiente. Aceleraría la fusión de los casquetes polares, haría subir el nivel de los
mares, cambiaría el clima regional y globalmente, alteraría la vegetación natural y
afectaría a las cosechas. Estos cambios, a su vez, tendrían un enorme impacto sobre la
civilización humana. Desde 1850 se ha producido un aumento medio en la temperatura
global de cerca de 1 °C. Algunos científicos han predicho que el aumento de la
concentración en la atmósfera de CO2 y otros "gases invernadero" provocará que las
temperaturas continúen subiendo. Las estimaciones van de 2 a 6 ºC para mediados del
siglo XXI. No obstante, otros científicos que investigan los efectos y tendencias del
clima rechazan las teorías del calentamiento global, atribuyendo la última subida de la
temperatura a fluctuaciones normales.

Lectura adicional

Fragmento del artículo La subida de los mares, en el que su autor expone las dudas de
algunos expertos sobre las distintas causas que amenazan con incrementar las aguas de
los océanos. Lo que más preocupa es la fusión de la reserva helada de la Antártida; sin
embargo, los expertos opinan que es difícil apreciar si los casquetes de hielo están
manteniendo constante su tamaño y que habrá que esperar unos años para saber si su
conjunto alimenta o retiene el agua de los mares.
Fragmento de La subida de los mares.

De David Schneider.

A comienzos de los noventa, estuvieron de moda los modelos de circulación global:


unos programas informáticos, muy complejos, para predecir el clima futuro calculando
el comportamiento de la atmósfera y el océano. Y se aplicaron al estudio de la posible
incidencia de un clima más cálido en el casquete de hielo antártico. De tales
investigaciones se desprendía que el calentamiento de invernadero llevaría a la
Antártida aire más cálido y húmedo, que depositaría allí su humedad en forma de nieve.
Podría, pues, incrementarse incluso la cuantía de hielo marino que rodea el continente.

Dicho de otro modo, justamente cuando los expertos del SeaRISE estaban preparando
su campaña para seguir la presumible fusión de la plataforma helada de la Antártida
Occidental, los modelos informáticos mostraban la posibilidad de que dicha capa
creciera, con el consiguiente descenso del nivel del mar: los hielos continentales
retendrían el agua robada al mar. "Fue como dejar su velero sin viento", bromea Richard
G. Fairballks, del Observatorio Geológico Lamont-Doherty de la Universidad de
Columbia.

Otras observaciones han obligado a cuestionar también la idea de que una fusión brusca
de los hielos de la Antártida conllevara la subida del nivel del mar varios metros, en un
futuro previsible. Los geólogos acaban de comprobar que, de las cinco grandes
corrientes de hielo que alimentan el mar de Ross (designadas, con notoria falta de
imaginación, corrientes de hielo A, B, C, D y E), no todas arrojan su contenido al
océano. Una de las mayores, la C, cesó de operar hace unos 130 años, quizá porque
perdió lubricación en su base.

La verdad es que la vinculación del calentamiento climático con el movimiento de las


corrientes de hielo de la Antártida Occidental se ha hecho cada vez más tenue. Según
Ellen Mosley-Thomson, del Centro de Investigación Polar Byrd de la Universidad
estatal de Ohio, las corrientes de hielo "parecen arrancar y detenerse, sin que nadie sepa
la razón". Es más, de acuerdo con sus propias mediciones de la velocidad de
acumulación de nieve en la vecindad del polo Sur, las nevadas han aumentado bastante
en los últimos decenios, intervalo a lo largo del cual la temperatura global ha ascendido
poco a poco; las observaciones realizadas en otros lugares de la Antártida han producido
resultados similares.

Cierto es que las zonas de la Antártida sometidas a tan estricto seguimiento son pocas y
alejadas entre sí, como subraya Mosley-Thompson. Aunque muchos expertos reconocen
que la actividad humana ha contribuido al calentamiento global, nadie puede decir con
certeza si el casquete antártico se está contrayendo o extendiendo en respuesta.

Tamaña perplejidad podría desaparecer en sólo unos pocos años si la suerte acompaña a
la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) en sus planes de
lanzamiento de un satélite ideado para cartografiar con finura los cambios de altura de
los casquetes polares; esa exactitud alcanzaría el centímetro por año. A bordo del
satélite, que se proyecta poner en órbita en el 2002, iría un dispositivo láser de medición
de distancias, capaz de detectar ligeros cambios en el volumen total de nieve y hielo
almacenado en los polos. (Un instrumento láser similar viaja ahora camino de Marte,
para cartografiar los cambios en los frígidos casquetes de hielo de ese planeta mucho
antes de que podamos realizar esa misma operación con la Tierra.) Habrá que esperar,
pues, a los primeros años del siglo que viene para saber si el casquete antártico en su
conjunto está alimentando el mar o está reteniendo agua de éste.

Antes, sin embargo, podremos obtener nuevas pruebas de la estabilidad de la vasta


plataforma helada de la Antártida Occidental. Hay previstas perforaciones profundas en
la cresta de hielo situada entre dos de las corrientes de hielo. Los expertos, congregados
en torno al programa WAIS (West Antarctic Ice Sheet, o capa de hielo de la Antártida
Occidental), esperan recuperar hielo, si lo hubo, que date del intervalo 5e de hace
120.000 años, excepcionalmente cálido. El hallazgo de muestras de hielo antiguo de la
Antártida Occidental permitiría, en palabras de Mosley-Thompson, "confiar más en su
estabilidad".

Pero hasta que no se ejecuten esos proyectos, sólo nos queda esbozar conjeturas
ponderadas sobre si los casquetes de hielo polares se están contrayendo o extendiendo.
Los expertos del Comité Intergubernamental del Cambio Climático, organismo
establecido en 1988 por la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de
Desarrollo de las Naciones Unidas, parten de la hipótesis de que el casquete de hielo
antártico y el de Groenlandia, de menor extensión, mantienen constante su tamaño
(aunque admiten la posibilidad de importantes errores en su estima, reconociendo que, a
la postre, ignoran si deben esperar un crecimiento o una reducción).

CONCLUSIÓN

El aire contaminado nos afecta en nuestro diario vivir, manifestándose de diferentes


formas en nuestro organismo, como la irritación de los ojos y trastornos en las
membranas conjuntivas, irritación en las vías respiratorias, agravación de las
enfermedades bronco pulmonares, etc.

Existen diversos modos de evitar la contaminación del aire, a saber:


* Uso de combustibles adecuados para la calefacción doméstica e industrial.
* Usar chimeneas con tirajes o filtros en condiciones de cumplir sus funciones.
* Mantener los vehículos motorizados en buenas condiciones.
* No quemar hojas o basuras,

La óptima calidad de vida exige que el equilibrio de la naturaleza no sea modificado.

El hombre debe aprender que el ambiente no es algo que pueda manejar según su
voluntad, sino que él debe integrarse para tener una vida mejor.

Un paso importante para mejorar el hábitat sería lograr que el hombre cambio de actitud
interna hacia su ambiente respetando sus valores y derechos

Mientras los seres humanos no nos demos cuanta del daño tan enorme que nos estamos
haciendo al contaminar la tierra no se podrá hacer nada para tratar de salvar lo que aun
nos queda de la naturaleza. Por eso tenemos que crear una cultura basada en el respeto a
la tierra y a la conservación de nuestros recursos naturales pues es importante que
tengamos conocimiento sobre el daño que le podemos hacer a la tierra con el uso de
productos químicos, pues el sobrecalentamiento del planeta esta llevando a que el clima
del planeta se salga de su equilibrio normal y así otros problemas como la inversión
térmica y el daño a la capa de ozono.

BIBLIOGRAFÍA

Caldwell, L. K. Ecología, Ciencia y política medioambiental. Madrid: Editorial


McGraw-Hill, 1993. Texto de ensayo en el que se describen las medidas que es
necesario tomar para evitar una catástrofe ecológica.

Domènech, Xavier. Química Ambiental. El impacto ambiental de los residuos. Madrid:


Miraguano ediciones, 1997. Libro dirigido a un público amplio, interesado en la
problemática ambiental y que posea unas nociones básicas de química.

http://www.sma.df.gob.mx/sma/ubea/educacion/aire/menu.htm

www.monografias.com/contaminaciónambiental.

Myers, N. El futuro de la Tierra. Madrid: Celeste Ediciones, 1992. En este libro se


exponen en un lenguaje claro diversas soluciones a la crisis medioambiental que se
plantea en nuestra época.

http://www.monografias.com/trabajos12/contatm/contatm.shtml