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Biografia:

Gabiele José de la Concordia Garcia Marquez, soprannominato Gabo nacque a Aracataca, un paesino fluviale della
Colombia settentrionale il 06 marzo 1927, primogenito di 16 figli del telegrafista Gabriel Eligio Basilio Garcia e della
chiaroveggente Luisa Santiaga Marquez. Dopo il trasferimento a Riohacha, il giovane Gabo crebbe con i nonni materni:
il colonnello liberale Nicolàs Ricardo Marquez Mejìa (1864-1936) e la sua consorte Tranquilina Iguaràn Contés (1863-
1947), una grande conoscitrice di fiabe e leggende locali.

Il poadre GABRIEL ELIGIO GARCÍA Martinez: UN NOTEVOLE MEDICO OMEOPATICO

Credo che l'importanza di Gabriel Eligio García non risieda, come è stato erroneamente creduto, nell'aver esercitato in
diversi comuni della regione caraibica, l'ufficio di telegrafista, ma nel fatto fondamentale di essere stato un prestigioso
medico omeopatico, che dedicò il suo talento e la sua acuta osservazione della natura umana, allo studio e all'esercizio
della scienza medica mediante il metodo terapeutico ideato da Samuel Hahnemann. Tuttavia, molti di voi
ricorderanno che all'epoca in cui i critici acclamarono Gabriel García Márquez come uno dei grandi della letteratura
del XX secolo, egli rivendicò per sé il primato di essere stato uno degli undici figli del telegrafista di Aracataca. Parenti
e amici di Gabriel Eligio García, -conoscendo i suoi veri meriti professionali-, avrebbero visto con piacere che un titolo
onorifico che il Nobel rivendicava doveva essere, tra gli altri, quello del primogenito di un noto medico omeopatico.

Gabriel Eligio García è nato nel municipio di San Luis de Sincé, dipartimento di Sucre nel 1901; aver terminato gli studi
primari e secondari. Secondo la testimonianza di Luisa Santiaga Márquez, sua moglie, si iscrisse all'Università di
Cartagena per studiare medicina e farmacia, che dovette abbandonare al secondo anno perché la sua situazione
economica divenne insostenibile. Tornato nella sua terra natale, imparò in un mese il mestiere di telegrafista, che
ovviamente non avrebbe dovuto soddisfare le sue aspettative, in quanto persona di sensibilità artistica e di
eccezionale talento per scopi superiori. Ricordiamo che si era perfezionato come violinista nella scuola di musica, non
come professione, ma per allietare le serate e offrire serenate nella sua galanteria amorosa. Si dilettava anche di
poesia e voleva diventare uno scrittore di racconti e romanziere sfruttando la sua immaginazione caraibica. I suoi amici
e parenti dicono che il vero ispiratore del realismo magico è Gabriel Eligio García e che molti dei fatti e delle
circostanze che compaiono nei romanzi di Gabo sono stati da lui trasmessi al figlio; tanto che Gabriel Eligio García, in
un'intervista alla stampa, -secondo la citazione fatta da García Márquez nel suo libro autobiografico- rispondendo a
una domanda se avesse mai voluto scrivere un romanzo, rispose di sì, ma che scoprì che il libro che pensava di
scrivere, era lo stesso che stava scrivendo suo figlio. La sua fama nella regione, secondo la stessa fonte, era quella di
un eccellente narratore e narratore, "alcuni esagerati", fuori dalla sua immaginazione.
D'altra parte, alcuni dei suoi biografi, Gerald Martin, affermano che Gabriel Eligio García era un "tegua". Deplorevole
errore del biografo, che in ragione del suo ufficio si suppone obbligato a consultare fonti attendibili e a dispensare
giudizi di valore. Forse è stato influenzato dalla sottovalutazione da parte di Gabo del lavoro di suo padre come
medico omeopatico.

Nicolás Ricardo Márquez Mejía y Tranquilina Iguarán Cotes, abuelos de Gabriel García Márquez

Dal video “Gabo: The Creation of Gabriel Garcia Marquez”

“Los inventores de fábulas que todo lo creemos nos sentimos con el derecho de creer que todavia no es demasiado
tarde para emprender la creacion de la utopia contraria. una nueva y arrasadora utopia de la vida donde nadie pueda
decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las
estirpes condenadas a cien anos de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la Tierra.”

Traduzione:
“Noi, inventori di favole che credono a tutto, ci sentiamo in diritto di credere che non sia ancora troppo tardi per
iniziare a creare l'utopia opposta. una nuova e devastante utopia di vita dove nessuno può decidere per gli altri
nemmeno il modo di morire, dove l'amore è veramente vero e la felicità è possibile, e dove le linee condannate a
cento anni di solitudine hanno finalmente e per sempre una seconda possibilità sulla Terra.”

que me guìa por los escenarios y me preocupò un poco la distancia que se pudiera abrir entre los terrnos del al ficcion
y la realidad que estaba a punto de ver.
En este espacio a las afueras del pueblo quedaba la Hora, el burdel donde iniciaban a todos los jovenes de este
municipio. En él, Garcia a los escasos 12 anos, también fue iniciado por una de las muchachas que atendian en este
espacio. En la mayoria de sus entrvistas, dice que fue una cosa marravillosa y que descrubriò el sexo y que de alguna
manera "gracias, papà", etc. Sin embargo, hay una entrevista que después confirmò conmigo donde dice que fue la
cosa mas aterradora que le pasò en todo si vida. Despuès parece que tuvo muchas experiencias de adolescente que
eran màs positivas. Poco despuès de este combio radical en su vida, llega la noticia de la muerte de su abuelo. El
impacto confirma para siempre ssu terror de la muerte. yo pienso que ese fue el punto àlgido porque hay una
declaraciòn dice que después que su abuelo muere, ya nada le parece interesante. Cuando el abuelo muriò, ese
mundo se acabò por completo. Pero el recuerdo del abuelo, que era el tipo que màs cuarto me hizo a mì para hacer lo
que yo querìa que era expresarme, ese es el recuerdo del abuelo. Es difìcil olvidar a un abuelo asì. Garcìa marquez
tardarìa muchos anos transformar la realidad de su infancia ed ficciòn. Los temas, los ambientesnde sus libros, las
historias de guerra, los fantasmas de su abuelo, el mundo, el sexo, el miedo al incesto todo eso tiene su raìz aquì. Es
muy dificil imaginarse lo que era Colombia en 1943. Yo estaba en una casa donde nacìa un hermano todos los anos.
Entonces me di cuenta que ahì no habìa otra soluciòn que irse. Entoces yo desidì venirme de Barranquilla a bogotà a
presentar examen de beca. Me vine en un barco del rìo Magdalena. normalmente se lograba en ocho dìas, pero si el
barco se varaba segùn éepoca pues podìan ser 15 o 16 eso nunca se sabìa. ademàs a uno no le molestaba que el barco
se varara, eso era toda una fiesta. Ese barco era en algunos momentos una fiesta de dos semanas donde se bailaba,
donde Garcia cantaba sin parar todas las conciones que se sabìa de memoria. Gabito mera un mùsico nato. Yo estaba
convencido de que se habìa metido a cantante. El rìo Magdalena se convirtiò ràpidamente en una metòfora, porque el
rìo era la vìa que él tomaba para ir de su cultura, de su famillia a los lugares alejados, frìos, remotos desde un punto de
vista geografico pero también desde un punto de vista existenciale de la capital colombiana y de sus alrededores.Yo
llegué solo a Bogotà en 1943, a las cuarta de la tarda. A una ciudad gris, ciudad cenicienta, con lluvia. con unos tanvias
que cuando cruzabas por las esquinas echaban chispas e iba todo el fondo colgado, iba todo el mundo colgado de
ellos. Todos los hombres estaban vestidos de negro con sombrero y no habia una sola mujer. Lo primero que cuenta
es la desolacion profunda de llegar a esta ciudad helada y lluviosa y ver una fila que le daba la vuelta a la cuadra y
encharse allorar ante la revelacion de su soledad en este stio hostil en el que no conoce a nadie. Esa vidande los
primeros dias, rodeado de llovizna, rodeado de frio, rodeado de gente que no conoce, produce en Gabo dos
revelaciones que mì son fundamentales en la comprension de su vocazion literaria que son la soledad y la nostalgia.
Yo tenia escrito probablemente no uno sino dos cuentos. Metì en un sobre, lo madè a el Espectador. El sabato
siguente, salì a la calle, entré a un café en la carrera séptima y vi a un tipo que tenia abierto el suplemento literario de
el Espectador y que tenia el titulo de mi cuento a ocho columnas. Saliò en la seccion "La ciudad y el mundo" de
Eduardo Zalamea una nota donde decia que esperaba que los lectores del suplemento del fin de semana se hubieran
dado cuenta de que habia aparecido un escritor del cual no se tenia noticia, y hacia un gran elogio de este escritor. Y la
impresion que tuve yo en este momento era que me habia metido en un lio del carajo, porque ya no tenia camino de
regreso y tenia que seguir siendo escritor.
"Estaba en su ataud, listo a ser enterrado, y sin embargo, el sabia que no esaba muerto, que si hubiera tratado de
levantarse lo hubiera hecho con toda facilidad, al menos espiritualmente. Pero no valia la pena, era mejor dejarse
morir allì, morirse de muerte que era su enfermedad. fue un encuentro que debiò tener lugar por el ano 47, fu en un
café a Bogotà. En esta época, Bogotà estaba repleta de cafés en el centro. Debia encontrarme con un viejo amigo mio
que habia sido condiscipulo en el colegio y que fue condiscipulo de Gabo en la universidad. Yo estabba hablando con
él cuando entro Gabo, como le llamamos ahora. Era un personaje muy tipico del del Caribe, que era muy exotico, en
esa epoca era muy exotico en Bogotà. Estaba haciendo propuestas a la camarera también, y yo le comencé a mirar
con un cierto horror. Estuvo un rato y luego se fue. Creo que tomò una cerveza o algo asì, no la pagò, y se fue.
Entonces, mi amigo dijo:"Mire, este muchacho està en la universidad conmigo, per es pesimo estudiante. Tiene una
vida completamente loca. Vive aquì en una pension, toma trago, etc. Yo Lastima y fue el diagnostico: Tiene talento,
pero es un caso perdito. A Sucre vuelve durante las vacaciones. Las ambiciones de la famillia, que ahora tiene 11 hijos,
estan todas puestas en su carrera en Bogotà. El està enamorado de una chica del pueblo. Qué habia aquí, Isidro? La
casa de los Barcha Pardo. Mercedes Barcha viviò en Sucre y viviò en esta casa. Una farmacia de propiedad de
Demetrio y allì mismo Garcia venia a hablar con Demetrio que parecia que estuviera mas enamrado de demetrio
Barcha que de la misma Mercedes. El se enamora de Mercedes cuando ella tiene nueve anos y él 14. él daba la vuelta
a la manzana donde estaba la farmacia donde trabajba Mescedes porque no se atrevia a hablar con ella. Mercedes
siempre para el era en aquellos tiempos un ideal. No me hacia caso. Eso les gusta mucho a los hombres, que no les
hagan caso. Merce ha quedado regada en todos mis libros, pedazos por todos lados. Personajes completos que se ven,
en Cien Anos de Soledad inclusive con su proprio nombre. Gabo siempre sabe donde hay que estar cuando estan
pasando las cosas. Gaitan era un gran lider popular. Yo como periodista, conocì las manifestaciones de Castro, las de
Peron y no es comparable con la pasion que suscitaba Jorge Eliécer Gaitan. Es un liberal diferente. Todos piensan que
estaba a dos o tres meses de llegar a ser presidente del pais. Lo mataron cuando iba con mi padre. Yo estaba ahì.
Oimos los tres disparos, yo bajé y llegué primero que nadie. Porque acababan apenas de detener al asesino. Y quedé
arrodillato al pie del cuerpo de Gaitàn. Gabo està en su pensiòn a 300 metros de donde pasa eso. Puede salir, puede
ver el cadaver, puede ver la muchedumbre. Los partidarios de Gaitàn no pueden aceptar lo que ha pasado. Incendian
todo el centro dela ciudad, incendian la pension de Gabo, incendian todo. Eso no solo dividiò en dos la historia de
Colombia, sino que dividiò en dos la literatura de Colombia, porque a partir de ahì, todo un fenòmeno novelìstico
empezò a nacer, la famosa novela de la Violencia. Y esto... toca directamente con Garcia, porque para el tambièn
contar la violencia se convirtiò en una obsesiòn. El mismo tratarìa de hacerlo con la teoria de que lo importa en la
novela de la violencia no son los muertos, sino los vivos que se quedan sudando frìo en sus escondites, esperando a
ver en qué momento les va a llegar la muerte. Huye a costa pero no a su casa va a Cartagena sin nada, sin posesiones,
sin dinero. Va a buscar tabajo. Gabo se viene desamparado de Bogotà a Cartagena, sin saber donde dormir, donde
vivir, donden trabajar. Y hacìa unos meses, el 8 de marzo de ese agno, se habìa inaugurando el periòdico El Universla.
Clemente Manuel Zabala saluda al joven Garcia y Zabala se emociona cuando dice: como se llama el joven? y dice:
"Oye, tu eres el que publicò unos cuentos en el suplemento sabado, me gustaron muchisimo.." y al dia siguiente sale
la primera nota de garcia. Es sobre el estado opresivo de la Cartagena militarizada. "Los habitantes de la ciudad nos
habiamos scostrumbrado ya a la garganta metalica que anunciaba el toque de queda. El reloj de la boca del puente,
empinado ota vez sobre la ciudad, con su limpia, consu blanqueada convalecencia, habia perdido su categorìo de cosa
familiar, su irreemplazable sitio de animal doméstico". Que bueno. Pronto, el periodismo le lleva a Baranquilla, una
ciudad mucho mas abierta, mas cosmopolita donde encuentra amigos que le cambieran la vida. es decir, una cosa
muy, bohemia. pero no era algo que hay tomarse en serio.Ramon Vinyes, un expatriado catalan medio aventuriero,
que llegò a la Baranquilla de principios de siglo, les presentò a autores, y les transitiò una idea de la literatura que yo
creo definiò en mas de un sentido la vocacion de Garcia. es toda esa idea de nunca dar a leer los borradores de lo que
uno va escribiendo, pero si contar la historia que uno està escribiendo, contarla costantemente. Contarsela a los
amigos a la esposa, a la gente. Para Garcia Marquez la literatura nunca fue algo que se pudiera entender separada de
amistad.
En Barranquilla, su madre viene a buscarlo para que la acompane a Aracatacha por primera vez desde que el saliò de
allì siendo nino para vender la casa. Y él ha contado muscha veces que ese momento tuvo el valor de una epifanìa. Al
ir a Aracatacha, al ver por primera vez después de tanto tiempo las calles polverientas las casa destrozadas... Al ser
testigo asì del paso del tiempo, se dio cuenta por primera vez del valor de su propia experiencia. Después de varios
borradores, ya tiene por fin una novela de la que stà relativamente orgulloso. La manda a Argentina a la editorial
Losanda y Guillermo Torre, el cundo de Borges, no solo le rechaza la novela sino que le aconseja en una nota que se
dedique a ota cosa. Que esto de la literatura no es para usted. Era obviamente demoledor. la Hojarasca, que fue la
novela, es indudablemente, nadie lo dice pero yo lo afirmo aquì ahora, es una de las primera obras vanguardistas mas
importantess de America Latina. Es una cosa formidable. Y para un jove de 22 o23 anos es casi un milagro, no?
Entonces, vuelve a Bogotà y con la ayuda de un amigo, Alvaro Mutis, consigue un puesto en el periòdico El
Espectador. gabo entrò al periòdico El Espectador. La primera impresiòn que tuvo, porque eso es lo que cuentan,
porque yo ya a gabo lo conocì despuès, era que llegaba este senor con estas camisas de colores y todo el mundo
decìa: "Este loco qué es?". O sea, el traìa su caribe hasta en su manera de ser. Gabo a lo largo de su vida se fue,
digamos, cambiando sus colore pero él siempre quiso ser muy... estéticamente ademàs, distinto de las personas que
vivìamos en bogotà. Estaba escribiendo crìtica de cine, que le gusta, pero al mismo tiempo después de un poco le
aburre. Lo que quiere se es reporter. Deja de ser ese tipo de periodista cronista tìpico latinoamericano que ecribe
cosas inventivas, imaginativas. Gracia Marquez empieza a escribir reportajes que son, al mismo tiempo, obras
literarias.
La crònica del naufrago es impresionante porcque es una noticia que sale en todos los periòdicos. Después de un mes
y medio de estar con el naufrago, se sentò, volviò, retrotrajo la historia y empezò a escribirla como si fuera una
novela. Bueno, y se empezò a vender El Espectador de qué manera. la gente compraba El Espectador solamente per
ver la crònica proxima que iba a sacar Garcia Marquez en una historia que ya todo el mundo abìa contado. Es una
prueba clara de còmo Garcia Marquez està aprendiendo a trasformar una realidad que ya ha sido contada mil veces
en algo nuevo. Ya tenìa, como si fuera un mago, las técnicas para fascinar al publico. Necesitarìa todavìa un cierto
tiempo para aprender a utilizarlas con sus propias historias, con el material de su propia biografia. El Espectador lo
envía como corresponsal a Europa. Y por fin realicé el primer sueno de mi vida, que era poderme sentar a escribir sin
que nadie me jodiera. Y me senté a escribir El coronel no tiene quien le scriba. Yo conocìa la historia de mi abuelo, que
estuvo toda su vida esperando que le mandaran su pensiòn de veterano de la guerra civil. La pensiòn que no llegò
nunca. me reunìa con amigos que eran poetas o escritore colombianos y hablàbamos mucho de teatro cuando
apareciò Gabo en ese café. Yo habia recibido el libro La Hojarasca, su primera novela. me habìa interesado mucho. y
comenzamos a hablar, pero habìamos leido la critica y nos pareciò exagerada la critica colombiana, lo comparaban con
Proust y cosas asì. Entonces, le hicimos criticas digamos que tenìa una influencia demasiado fuerte de Faulkner. Lo
encontramos un poco presuntuoso, habia cambiato completamente, ya no era màs el muchacho de la costa sino que
era un tipo ya vestito màs formalmente, tenìa cierta distancia con uno. habia sido muy influido por el mundo
bogotano. Dos dias después, lo invité a cenar y comenzò a caer la nieve. Cuando salimos del restaurante, Gabo mirò el
Boulevard Sant Michel completamente blanco, los arboles blancos, los automòbiles...y entonces se estremeciò. Nunca
habìa visto la nieve. Nunca. la habia leido, si en muchos cuentos, pero no la habia visto. Le temblò la cara y me dijo:
"Nierda", y saliò corriendo, digo yo, como los futbolistas cuando meten un gol. Exactamente, corrìa y levantaba los
brazos y se caia otra vez. Y ahì hicimos amigos. Yo habia invitado a un recital de poesia mio a un amigo, a un portugues
muy simpàtico. El habia conicido a Gabriel en la conferencia de Ginebra. Pues Gabriel dice que le dijo:"No, no, una
senora diciendo poesìa es la cosa mas aburrida. Ni hablar, yo los espero en el café. Café Mabillon. efectivamente, allì
le conocì. (rìe). Era un tipo... Parecìa realmente un àrabe. un argelino parecia, porque tenia el gran bigotòn, como son
siempre los àrabes, con el pelo rizado, delgado, asì. No era para nada mi tipo. A mi me fascinò desde el principio su
manera de ablar. hablaba con unas imàgenes tan màgicas. yo decìa: "Ay, qué maravilla de crepùscolo", y él decìa: "Se
lo ragalo". Muy tierno. La palabra es la ternura, de una gran ternura. Los poetas son profetas casi siempre. Gabriel
tenia en si algo de brujo, de profeta.

traduzione in italiano:

che mi guida attraverso gli scenari ed ero un po' preoccupato per la distanza che si poteva aprire tra i termini della
finzione e la realtà che stavo per vedere.
In questo spazio alla periferia del paese si trovava l'Ora, il bordello dove venivano iniziati tutti i giovani di questo
comune. In esso, Garcia a soli 12 anni, è stato avviato anche da una delle ragazze che frequentavano questo spazio.
Nella maggior parte delle sue interviste, dice che è stata una cosa meravigliosa e che ha scoperto il sesso e che in
qualche modo "grazie, papà", ecc. Tuttavia, c'è un'intervista che in seguito ha confermato con me in cui dice che è
stata la cosa più terrificante che gli sia successa in tutta la sua vita. In seguito sembra che da adolescente abbia avuto
molte esperienze più positive. Poco dopo questo cambiamento radicale nella sua vita, è arrivata la notizia della morte
del nonno. L'impatto conferma per sempre il suo terrore della morte. Penso che sia stato il punto più alto perché c'è
una dichiarazione che dice che dopo la morte di suo nonno, niente gli sembra più interessante. Quando il nonno morì,
quel mondo finì completamente. Ma il ricordo di nonno, che era il ragazzo che mi ha reso il quarto per fare quello che
volevo che fosse per esprimermi, quello è il ricordo del nonno. È difficile dimenticare un nonno così. García Marquez
impiegherebbe molti anni per trasformare la realtà della sua infanzia in finzione. I temi, gli ambienti dei suoi libri, le
storie di guerra, i fantasmi del nonno, il mondo, il sesso, la paura dell'incesto hanno tutte qui le loro radici. È molto
difficile immaginare come fosse la Colombia nel 1943. Ero in una casa dove ogni anno nasceva un fratello. Poi ho
capito che non c'era altra soluzione che partire. Così ho deciso di venire da Barranquilla a Bogotà per sostenere un
esame di borsa di studio. Sono arrivato su una barca dal fiume Magdalena. Normalmente è stato raggiunto in otto
giorni, ma se la nave è rimasta bloccata a seconda del tempo, potrebbero essere 15 o 16 che non hai mai saputo.
inoltre, non importava se la nave si arenava, era una bella festa. Quella barca a volte era una festa di due settimane
dove si ballava, dove Garcia cantava senza sosta tutte le canzoni che conosceva a memoria. Gabito era un musicista
nato. Ero convinto che fosse diventato un cantante. Il fiume Magdalena è diventato presto una metafora, perché il
fiume era la strada che faceva per andare dalla sua cultura, dalla sua famiglia a luoghi remoti, freddi, remoti da un
punto di vista geografico ma anche esistenziale. capitale e dintorni.Sono arrivato da solo a Bogotà nel 1943, alle un
quarto del pomeriggio. Verso una città grigia, città cinerea, con la pioggia. con delle tanvie che quando attraversavi gli
angoli sparavano scintille e tutto lo sfondo era appeso, tutti erano appesi a loro. Tutti gli uomini erano vestiti di nero
con cappelli e non c'era una sola donna. La prima cosa che conta è la profonda desolazione di arrivare in questa città
gelida e piovosa e vedere una fila che ha fatto il giro dell'isolato e gridare alla rivelazione della loro solitudine in questo
luogo ostile dove non conoscono nessuno. Quella vita dei primi giorni, circondata dalla pioggerellina, circondata dal
freddo, circondata da persone che non conosce, produce in Gabo due rivelazioni che sono per me fondamentali per
comprendere la sua vocazione letteraria: la solitudine e la nostalgia. Probabilmente non avevo scritto una ma due
storie. L'ho messo in una busta, l'ho dato allo Spettatore. Il sabato successivo, sono uscito in strada, sono andato in un
caffè nella settima corsa e ho visto un ragazzo che aveva aperto il supplemento letterario di El Espectador e che aveva
il titolo del mio racconto su otto colonne. Nella sezione "La città e il mondo" di Eduardo Zalamea c'era una nota in cui
diceva di sperare che i lettori del supplemento del fine settimana si fossero accorti che era apparso uno scrittore di cui
non si aveva notizia, e verso un grande elogio di questo scrittore. E l'impressione che ho avuto in quel momento è
stata quella di essere finito in un guaio infernale, perché non avevo più una via per tornare indietro e dovevo
continuare a fare lo scrittore.
“Era nella sua bara, pronto per essere seppellito, eppure sapeva che non era morto, che se avesse cercato di rialzarsi
lo avrebbe fatto così facilmente, almeno spiritualmente. Ma non ne valeva la pena, era meglio lasciarsi morire lì. ,
morire di morte che era la sua malattia. Fu un incontro che doveva aver avuto luogo intorno all'anno 47, andai in un
caffè a Bogotà. In quel periodo Bogotà era piena di caffè del centro "Ho dovuto incontrare un mio vecchio amico che
era compagno di scuola e compagno di studi di Gabo all'università. Stavo parlando con lui quando è entrato Gabo,
come lo chiamiamo ora. Era un personaggio molto tipico dei Caraibi, che era molto esotico, a quel tempo era molto
esotico a Bogotà. Faceva proposte anche alla cameriera e io cominciai a guardarlo con un certo orrore. Rimase per un
po' e poi se ne andò. Penso che abbia bevuto una birra o qualcosa del genere, non l'abbia pagata e se ne sia andato.
Poi, il mio amico ha detto: "Guarda, questo ragazzo è all'università con me, ma è uno studente terribile. Ha una vita
completamente pazza. Vive qui in una pensione, beve, ecc. Fa male ed è stato la diagnosi: Ha talento, ma "E' un caso
disperato. Torna a Sucre durante le vacanze. Le ambizioni della famiglia, che ora ha 11 figli, sono tutte puntate sulla
sua carriera a Bogotà". È innamorato di una ragazza del paese. Cosa c'era qui, Isidro? La casa di Barcha Pardo.
Mercedes Barcha viveva a Sucre e viveva in questa casa. Una farmacia di proprietà di Demetrio e proprio lì Garcia
venne a parlare con Demetrio che sembrava innamorato più di Demetrio Barcha che della stessa Mercedes. Si
innamora di Mercedes quando lei ha nove anni e lui 14. Ha fatto il giro dell'isolato della farmacia dove lavorava
Mescedes perché non osava parlarle. La Mercedes era sempre un ideale per lui in quei giorni. Mi ha ignorato. Agli
uomini piace molto che li ignorino. Merce è stata sparsa in tutti i miei libri, pezzi ovunque. Personaggi completi che si
vedono, in Cent'anni di solitudine anche con il proprio nome. Gabo sa sempre dove stare quando accadono le cose.
Gaitan era un grande leader popolare. Da giornalista conoscevo le manifestazioni di Castro, quelle di Peron e non è
paragonabile alla passione che ha suscitato Jorge Eliécer Gaitan. È un liberale diverso. Tutti pensano che mancassero
due o tre mesi per diventare presidente del paese. L'hanno ucciso quando era con mio padre. Ero lì. Abbiamo sentito i
tre spari, sono sceso e sono arrivato prima di tutto. Perché l'assassino era appena stato arrestato. Ed ero inginocchiato
ai piedi del corpo di Gaitàn. Gabo è nella sua pensione a 300 metri da dove succede. Puoi uscire, puoi vedere il
cadavere, puoi vedere la folla. I sostenitori di Gaitàn non possono accettare l'accaduto. Hanno dato fuoco all'intero
centro della città, hanno dato fuoco alla pensione di Gabo, hanno dato fuoco a tutto. Ciò non solo divise in due la
storia della Colombia, ma divise in due anche la letteratura della Colombia, perché da quel momento in poi cominciò a
nascere tutto un fenomeno romanzesco, il famoso romanzo della Violenza. E questo... tocca direttamente Garcia,
perché anche per lui raccontare la violenza è diventata un'ossessione. Lui stesso proverebbe a farlo con la teoria che
ciò che conta nel romanzo della violenza non sono i morti, ma i vivi che vengono lasciati sudare freddo nei loro
nascondigli, in attesa di vedere quando verrà la morte. Fugge a spese ma non a casa, va a Cartagena senza niente,
senza averi, senza soldi. Sta per cercare lavoro. Gabo arriva senzatetto da Bogotà a Cartagena, non sapendo dove
dormire, dove vivere, dove lavorare. E pochi mesi fa, l'8 marzo di quell'anno, era stato inaugurato il quotidiano El
Universale. Clemente Manuel Zabala saluta il giovane Garcia e Zabala si commuove quando dice: come si chiama il
giovane? e lui dice: "Ehi, sei tu che hai pubblicato alcune storie sul supplemento del sabato, mi sono piaciute molto.."
e il giorno dopo esce il primo biglietto di Garcia. Riguarda lo stato oppressivo della militarizzata Cartagena. "Gli abitanti
della città avevano già sfondato la gola metallica che annunciava il coprifuoco. L'orologio all'imbocco del ponte, di
nuovo a picco sulla città, con la sua convalescenza pulita e imbiancata, aveva perso il suo status di cosa. famiglia , il tuo
sito per animali domestici insostituibile. " Quello buono. Ben presto, il giornalismo lo porta a Baranquilla, una città
molto più aperta e cosmopolita dove incontra amici che gli cambiano la vita. Voglio dire, una cosa molto bohémien.
Ma non era una cosa da prendere sul serio Ramon Vinyes, un catalano espatriato, mezzo avventuroso, arrivato a
Baranquilla all'inizio del secolo, li ha presentati agli autori, e ha dato loro un'idea di letteratura che credo abbia
definito in più di un senso la vocazione di Garcia. È tutta quell'idea di non dare mai da leggere le bozze di ciò che si sta
scrivendo, ma se si racconta la storia che si sta scrivendo, raccontandola costantemente. Dillo agli amici, alla moglie,
alle persone. la letteratura non è mai stata qualcosa che potesse essere compresa, separata dall'amicizia. Per Garcia
Marquez, la letteratura non è mai stata qualcosa che potesse essere compresa al di fuori dell'amicizia.
A Barranquilla, sua madre viene a cercarlo per accompagnarla ad Aracatacha per la prima volta da quando è partito da
lì da bambino per vendere la casa. E ha raccontato tante volte che quel momento ha avuto il valore di un'epifania.
Andare ad Aracatacha, vedere per la prima volta dopo tanto tempo le strade polverose le case distrutte... Mentre
assisteva allo scorrere del tempo, si rendeva conto per la prima volta del valore della propria esperienza. Dopo diverse
bozze, finalmente hai un romanzo di cui sei relativamente orgoglioso. Lo manda in Argentina alla casa editrice Losanda
e Guillermo Torre, il padre di Borges, non solo rifiuta il romanzo ma gli consiglia anche in una nota di dedicarsi ad
altro. Che questa letteratura non fa per te. È stato ovviamente devastante. La Hojarasca, che era il romanzo, è
indubbiamente, nessuno lo dice ma lo affermo qui ora, è una delle prime opere d'avanguardia più importanti
dell'America Latina. È una cosa formidabile. E per un 22 o 23 anni è quasi un miracolo, giusto?
Così, tornò a Bogotà e con l'aiuto di un amico, Alvaro Mutis, trovò lavoro nel quotidiano El Espectador. Gabo è entrato
nel quotidiano El Espectador. La prima impressione che ha avuto, perché così si dice, perché l'ho già incontrato dopo,
è stata che quest'uomo è arrivato con queste magliette colorate e tutti hanno detto: "Cos'è questo pazzo?" In altre
parole, ha portato i suoi Caraibi anche nel suo modo di essere. Gabo per tutta la sua vita è andato, diciamo, a
cambiare colore ma ha sempre voluto essere molto... anche esteticamente, diverso dalle persone che vivevano a
Bogotà. Scriveva recensioni di film, cosa che gli piace, ma allo stesso tempo dopo un po' si annoia. Quello che vuoi è
segnalare. Smettila di essere quel tipo di cronista latinoamericano che scrive cose fantasiose e fantasiose. Gracia
Marquez inizia a scrivere relazioni che sono, allo stesso tempo, opere letterarie.
La cronaca del naufrago è impressionante perché è una notizia che compare su tutti i giornali. Dopo un mese e mezzo
di stare con il naufrago, si è seduto, è tornato, ha ripercorso la storia e ha cominciato a scriverla come se fosse un
romanzo. Bene, e El Espectador ha iniziato a essere venduto in che modo. la gente ha comprato El Espectador solo per
vedere la cronaca imminente che Garcia Marquez avrebbe pubblicato in una storia che tutti avevano già raccontato. È
una chiara dimostrazione di come Garcia Marquez stia imparando a trasformare una realtà già contata mille volte in
qualcosa di nuovo. Aveva già, come fosse un mago, le tecniche per affascinare il pubblico. Avrebbe ancora bisogno di
un po' di tempo per imparare a usarli con le sue storie, con il materiale della sua biografia. Lo Spettatore lo invia come
corrispondente in Europa. E finalmente ho realizzato il primo sogno della mia vita, che era quello di potermi sedere e
scrivere senza che nessuno mi prendesse in giro. E mi sono seduto a scrivere Il colonnello non ha nessuno a cui
scrivergli. Conoscevo la storia di mio nonno, che ha passato tutta la vita ad aspettare che gli venisse spedita la
pensione da reduce della guerra civile. La pensione che non è mai arrivata. Mi incontravo con amici che erano poeti o
scrittori colombiani e stavamo parlando molto di teatro quando Gabo è apparso in quel caffè. Avevo ricevuto il libro La
Hojarasca, il suo primo romanzo. Ero molto interessato. e abbiamo iniziato a parlare, ma avevamo letto le critiche e le
critiche colombiane sembravano esagerate, lo paragonavano a Proust e cose del genere. Quindi, lo abbiamo criticato,
diciamo che aveva un'influenza Faulkner troppo forte. Lo trovavamo un po' presuntuoso, era completamente
cambiato, non era più il ragazzo della costa ma era un ragazzo già vestito in modo più formale, con uno aveva una
certa distanza. era stato fortemente influenzato dal mondo di Bogotà. Due giorni dopo lo invitai a cena e cominciò a
nevicare. Quando uscimmo dal ristorante, Gabo guardò il Boulevard Sant Michel completamente bianco, gli alberi
bianchi, le macchine... e poi rabbrividì. Non ho mai visto la neve. Mai. L'aveva letto, sì in molte storie, ma non l'aveva
visto. Gli tremava la faccia e mi diceva: "Merda", e scappava, dico io, come i calciatori quando segnano. Esatto, corse e
alzò le braccia e cadde di nuovo. E lì abbiamo fatto amicizia. Avevo invitato un mio amico, un portoghese molto
simpatico, a un mio saggio di poesia. Aveva incontrato Gabriel alla conferenza di Ginevra. Bene, Gabriel dice di avergli
detto: "No, no, una signora che dice che la poesia è la cosa più noiosa. Per non parlare del fatto che ti aspetterò al
caffè. Cafe Mabillon. Infatti, l'ho incontrato lì. (Ride) . Era un ragazzo... Sembrava proprio un arabo. Sembrava un
algerino, perché aveva dei grandi baffi, come sempre sono gli arabi, con i capelli ricci, magri, così. Non era affatto il
mio tipo. Io era affascinato dal suo modo di parlare fin dall'inizio. Parlava con immagini così magiche. Io dicevo: "Oh,
che meraviglia di crepùscolo", e lui disse: "Daglielo". Tenerissimo. La parola è tenerezza, di grande tenerezza. I poeti
sono quasi sempre profeti. Gabriele aveva in sé qualcosa di strega, di profeta.

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