Sei sulla pagina 1di 17

Universidad Veracruzana

Facultad de Antropología

Historia del Pensamiento Antropológico


Mtra. María Elena Roca

Trabajo de examen Ordinario

¿Qué hay detrás de la danza


clásica?

Ximena Elizabeth Batista Ordaz


Salón C7

Fecha de entrega :Jueves 07 de enero de 2010


¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA DANZA CLÁSICA?

Empecemos el ballet

Al fondo se extiende como el horizonte una superficie llamada coloquialmente


escenario. En los extremos dos cascanueces gigantes sostienen los telones,
Puedo ver como hay una gran fiesta y el magnifico pino lleno de esferas nos
susurra la navidad. Los bailarines se desplazan como entre nubes, con sus
grandiosos vestuarios, formando ruedas y filas sobre ese particular calzado
demostrando que el ballet esta en la cima tan solo con las puntas de sus pies
sobre la tierra. En esta celebración aparecen dos personajes, Clara y Fritz
regocijándose con unos cuantos piruets entre los regalos. Cuando llega un
anciano llamado Drosselmayer tiene un presente para ella, y esa mágica caja
se encarnan en un juguete que baila acompañado de la niña.

La víspera de esta noche llega a su fin pero las ilusiones no han muerto en el
auditorio, lleno de personas esperando ver a los ratones, la reina de las nieves
y todos los personajes clásicos de esta historia que bailarines a través de sus
cuerpos llenos de expresión, sorprenden con sus movimientos tan precisos

Todo esplendor que nos lleva a pensar las Bellas Artes1 que nos remiten a la
perfección y con ello a lo sagrado, incluso en algunos segundos nos hacen
sentir que tomamos a Dios.

En la antigua Grecia era frecuente la división de las artes en superiores y


menores. Por definición las primeras son todas aquellas que se podían apreciar
con lo sentidos "superiores" (incluyen la visión y el audición), se consideraba
que no era necesario un contacto táctil para apreciar la belleza. Básicamente

1
En el caso de Bellas Artes, el diccionario de la Real Academia Española
refiere que son todas aquellas artes que tienen como objeto expresar la
belleza.
las bellas artes eran seis: Arquitectura, Escultura, Pintura, Música,
Declamación (incluye a la Literatura en general) y Danza (incluye al Teatro)

Danza se denomina a los movimientos corporales en forma rítmica que se


guían por un patrón, íntimamente relacionado con la música es una forma de
expresión y comunicación.

La danza clásica hace referencia a lo irreal e imaginario, utiliza la pantomima


(gestos y símbolos no cotidianos que sirven para que la gente entienda alguna
historia narrativa) y la representación, plasticidad del movimiento, máxima
amplitud, buena alineación corporal, un equilibrio estático y dinámico,
vocabulario técnico, específico y universal.

Nace en el renacimiento como consecuencia de las lujosas cortes .A través del


tiempo se ha ido perfeccionando, lo que nació con simples pasos y vestuarios
de moda y que después cambió en las cortes de Luis XIV, no es lo mismo que
ahora observamos en el ballet Bolsoi (por decir alguno).

En ocasiones es usado como sinónimo de danza clásica la palabra ballet, pero


la segunda se refiere al trabajo coreográfico empleado en esta técnica y
usualmente incluye danza, mímica y música Jean George Noverre (1760)

En la práctica de este valorado arte hay cosas detrás que no vemos al apreciar
un ballet. La preparación para ser un o una bailarina trae consigo trastornos
alimenticios, discriminación, influencias, perversiones y más.

Ejemplos de estas anomalías son las estrictas dietas a las que se tienen que
someter los y las bailarinas para estar en una escuela , la dificultad para entrar
en ellas si no tienes la imagen que se necesita, las ideas erróneas de que el
ballet es para mujeres y hombres afeminados u homosexuales…

La película Le Roi Danse en español La Pasión del Rey haciendo referencia a


Luis XIV de Gerard Corbiau da cuenta en repetidas escenas, lo que se ha
hablado en el párrafo anterior. La sobre valoración que se le da al cuerpo en el
ballet tiene un ejemplo en el film, cuando en el transcurso de los primeros
minutos el, ya anciano Jean Baptiste Lully se hiere con su bastón que ocupa
para marca el compás y por esa lesión le quieren cortar la pierna a lo que él
dice “la pierna de un bailarín no…sacadme el corazón pero la pierna no”

Y hablando de la homosexualidad, a Lully se le es señalado en varias


ocasiones como sodomita o que tiene costumbres italianas. Pero no porque
éste personaje lo confirme en la trama se quiere dar a entender que cualquier
bailarin tengan alguna preferencia por el de su mismo sexo. Luis XIV a pesar
de su inclinación por la danza no acepta el cariño de otro hombre.

Aunque el arte pueda parecer que es para todos, no siempre poseemos el


“talento” necesario y aunque se lleven años practicándolo, muchas veces el
talento falla al no tener la altura, la complexión, los huesos o la belleza
necesaria.

Lo que se pretende en este espacio es presentar la estética que se necesita


para poder incursionar como bailarín –hombres y mujeres- en la danza clásica,
en el Centro de Educación Artística Diego Rivera, la mayoría de las cuales
estén el área de iniciación; y en la Escuela Nacional de Danza Clásica, a partir
de egresados y quienes ya son bailarines.

En objetivo es tener un mayor acercamiento a la perspectiva que tienen los


estudiantes y bailarines de danza clásica.

¿En dónde y cuándo la función?

Ballet con música de Cri- Cri por la ENDCC


Para poder ser espectador de un buen ballet siempre es necesario saber en
que lugar y los horarios, y para descubrir qué hay detrás de la danza es igual.
Esto llevará a delimitar el tema y entender de donde ésta viniendo la
información vertida.

Los datos serán tomada en el Distrito Federal en tres instituciones del INBA ,
la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea (ENDCC) ubicada
dentro del Centro Nacional de la Artes en Av. Río Churubusco, en la Academia
de la Danza Mexica en la calle Xicontencatl en Coyoacán y en el específio de
danza del CEDART Diego Rivera en Cerro de la estrella colonia Campestre
Churubusco.

El entendimiento de la situación actual en la danza sólo nos lo darán los


actuales estudiantes de las academias ya nombradas y algunos ex alumnos
recientes.

Mi técnica para aprender de la realidad será la entrevista, debido a que es lo


que me facilita sacar las experiencias de manera directa. Porque las preguntas
dan pauta a una conversación.

Para mi entrevista tendré un guión de preguntas que me servirá para obtener la


información principal que deseo obtener y es el siguiente:

Nombre:
Edad:
Desde que edad estas en contacto con la danza:

¿Perteneces a alguna compañía, estudiaste en alguna escuela o lo hiciste


alguna vez (Escribe el nombre)?

¿Te hicieron algún examen de admisión? ¿En qué consistió?

¿Se te hizo difícil?

¿Piensas que la danza (como carrera) es para todos?

¿Crees que el ambiente de la danza discrimina? (si tu respuesta es si, escribe


las razones por las piensas que se hace)

Haz sido mirado o tratado diferente (de parte de maestros, compañeros,


familiares…) por alguna de las siguientes características

Estar pasado de peso


Estatura
Color de Piel
Ser hombre y estudiar danza
Ser mujer y estar rodeada en la mayoría por mujeres
Otra:
¿Qué pasará en el ballet?

Como ya fue introducido desde el principio un poco de lo que deseo observar


en el medio de la danza es la discriminación y limitaciones con las que se
encuentran los que desean hacer del arte una carrera.

La hipótesis es, sí las exigencias que son tantas para el arte están limitando el
trabajo de los que desean ejecutarla a través de un cuerpo con el que nacieron
y están dispuestos a adecuar para el baile, entonces no es algo tan natural y es
un conjunto de aprehensiones del publico y los bailarines que nos llevan a la
exclusión de los que hacen de ella y de los que aprecian.

Incluir al espectador es un extra, que sólo rosaré en los últimos comentarios


para entender un poco de lo que se le educa para apreciar un ballet.
Cuando bailan lo están viviendo

Al tener un poco de contacto con las personas que viven de cerca el arte de
bailar, obtuve entrevistas de alumnos (as) del Centro de Educación Artística
Diego Rivera del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), también con ex
alumnas (os) que ahora se encuentran en otras instituciones como la Escuela
Nacional de Danza Clásica y Contemporánea (ENDCC) y la Academia de la
Danza Mexicana. Todas ubicadas en el Distrito Federal.

Deborah Anaiss Batista Ordaz es una joven de diecisiete años, que empezó a
practicar la danza clásica a los once años, ella es aun alumna del CEDART y
ha estado desde la secundaria, es decir que tiene seis años ahí.

Para ingresar a esta escuela tuvo que pasar por tres exámenes, el primero de
conocimientos generales, luego el artístico y por último el antropométrico hecho
por un ortopedista que explora a las aspirantes en su estructura ósea, su
elasticidad y grasa corporal, ella no salió muy bien en ese último examen, pero
aún así ingresó a la escuela.

En la entrevista ella dijo que creía que la danza como carrera era para
cualquiera, pero esto no es muy congruente al escuchar todo lo que tiene que
pasar para un examen y también al tocar el tema de la discriminación cuando
ella comenta “Si, es muy selectiva por lo mismo de las exigencias de esta
disciplina”

Deborah responde a la pregunta de las razonas por las que ha sido tratada
diferente, que siempre ha sido mal vista por estar pasada de peso, al tocar éste
tema se puede notar en ella gran aflicción por el aparente problema, que en mi
opinión no lo es, ya que es una muchacha como de cincuenta y cinco
kilogramos con una altura regular. Y a pesar de todos los obstáculos ella dice
que no padece ningún trastorno alimenticio, pero que muchas veces ha
pensado en laxarse para perder peso rápidamente.

Otra alumna del CEDART es Eunice Viridiana Juárez Hernández de quince


años, ella es de tercer semestre de bachillerato, y dice haber sentido atracción
por la danza desde chica pero la estudió formalmente a partir de los ocho, esa
es una buena edad para comenzar, ya que el cuerpo va tomando la forma
correcta.
Eunice pasó por el mismo proceso de admisión para ésta escuela, pero la
vivencia ante el mismo fenómeno es diferente ella dice “la verdad estaba muy
nerviosa y no creo que sea tanta dificultad, sino atención y disposición al
trabajo”.

Pero en este medio muchas veces no basta la voluntad o disposición, porque


si esto fuera cierto cualquiera sería bailarina o bailarín. Cuando a Eunice se le
pregunta acerca del desempeño profesional, comenta que lo más importante es
la pasión. Pero esto sólo es lo que da el toque especial o diferente a una
ejecución impecable, así entendemos que antes de esto se debe lograr la
perfección. Para tocar el cielo hay que tener piernas largas y brazos que se
extiendan lo suficiente .Y así encontramos que otra muchacha opina de las
exigencias que implica ser artista”Depende de en qué lugar te encuentres, pero
en realidad creo que si, me parece que principalmente te discriminan por
aspectos de estética, si tienes el cuerpo o no, si eres “bonita” y si tienes la
capacidad necesaria para desarrollarte en la danza, son aspectos que se
critican constantemente. A mi en la escuela todo el tiempo me insisten y me
regañan porque no logro tener el peso que me piden”.

Otra de las entrevistadas fue Alejandra Vanessa Rimada Mastace con


diecisiete años, ella pertenece a la misma escuela, pero es de la que empezó
desde mas tempana edad…cinco años. Ella es llamada por sus amigos Pollo,
como burla de su hiper elasticidad en la espalda, dice que la comparan con una
gallina que al cortarle el cuello aun se sigue moviendo como loca. En Estos
casos nos podemos dar cuenta que en la danza nadie se salva de ser criticado,
si ella no es presionada por su peso o su altura, encuentra la burla en sus
compañeros por una característica que pareciera ser buena.

La mayoría de las entrevistadas tuvieron su acercamiento fuerte con el arte en


el CEDART, pero Ale ha pasado por varias academias y técnicas, una de ellas
fue el Conservatorio de Danza de Morelos. Ya que tenía un poco más de
experiencia, la admisión a éste centro la tomo como una clase más con
dificultad baja-media.

En Alejandra encontré una respuesta única, cuándo afirma que no existe la


discriminación en el medio también comenta que es para todos “los que sean
disciplinados y entiendan las reglas y que en verdad lo vean como algo mas
que un pasatiempo”.Al igual que todas, es una amante de la danza clásica y la
magia de los ballets, pero me confesó que no cree tener lo que le piden y
piensa dedicarse a la danza circense.

Paulina González Rubio es otra de las adolescentes estudiantes del específico


de danza. Tiene dieciséis y al igual que Alejandra (pollo) empezó a los cinco
años
En su entrevista no encuentro datos muy diferentes a los demás, ella al igual
que las otras ha observado los diferentes tratos que se dan “en el cuerpo, en
muchas ocasiones no te admiten por estar pasado de peso, o por algunos
defectos como no tener tanta rotación, tener hiper extensión, etc.” El problema
que ella encuentra en su cuerpo no es estar pasada de peso y dice “no pasada
de peso pero en ocasiones me regañan por tener las piernas mas marcadas y
no lo suficientemente delgadas”

Para no seguir con entrevistas repetitivas, redacté una de las más llenas de
testimonio, pero ahora no desde la perspectiva de las criticadas sino desde la
que critica. Su nombre es María Gracia Velásquez, una muchacha de dieciocho
años muy bonita, delgada y que tuve oportunidad de ver bailar de una manera
sorprendente. Ella no sólo práctica la danza clásica sino también la
contemporánea, flamenco y no conforme con eso también toma clases de
canto especializado en jazz en la escuela superior de música.

Al ver en un escenario a Gracia pensé que era de esas niñas que empezaron
muy chicas, pero me sorprendió saber que se inició en la danza hasta los doce
o trece años. Es ex alumna del CEDART Diego Rivera, estudiante de danza
clásica en el Centro Nacional de las Artes en la ENDCC y miembro de la
compañía Contempodanza. Es intrigante que pueda brincar de un estilo a otro.
Al responder a cerca de sus exámenes de admisión y la dificultad de éstos ella
respondió con naturalidad “consistieron en flexibilidad, coordinación y ritmo…lo
normal…facilísimo”

Grace, como es llamada por sus amigos opinó también de que la danza fuera
para todos y ella con una actitud de burla dijo “Es que depende... no sé... Las
personas obesas podrían estudiarla pero la estética que se requiere de una
época a otra es la que determina... La cultura dancística viene desde
muchísimos años atrás en donde se pide una figura esbelta en el escenario y
en donde las medidas visuales del público, son lo que se pide... Es muy raro
cuando una persona gordita baila escénicamente, y si de alguna forma hay una
bailarina que no esté gorda pero sí con lonjas o panza, el público
inmediatamente la critica o dice que no se ve bien y es que muchas veces es
cierto NO SE VE BIEN pues quita agilidad a la coreografía o montaje que esté
ejecutando. En cambio una delgada puede que le sea más fácil moverse o
saltar más alto, entre otras cosas que requiere la disciplina de la danza. No sé
si tal vez existiera una compañía de puras gordas pues no se saldría de
contexto nadie y a lo mejor se vería bien pues harían lo que pueden
limitándose a hacer cosas que no pueden

Hoy en día yo creo que no cualquier persona puede estudiar como carrera la
danza. Pero todos pueden estudiarla o adquirir conocimientos de alguna
manera, si les gusta como hobbie o como taller o simplemente tomar clases en
su primaria, secundaria, etc

Pero quizá en el futuro la estética cambie y lo bello sea estar gordo... Nadie
sabe...”

Ella acierta mucho al opinar que las exigencias internas van muy de la mano
con las del público, que al final es el que acepta o rechaza al ver un ballet.

Esta conciente de la discriminación que se hace y al preguntarle si ella había


sido mirada diferente por alguna característica, respondió sarcásticamente
“por el color de piel (risas) es que soy súper morena”, siendo que es de tes
blanca. Esa fue la última pregunta y le agradecí mucho el tiempo que me
brindó.
Ana Gabriel Puebla Beltrán tiene a la fecha diecisiete años, pertenece a la
Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea y lleva nueve años
estudiando la disciplina.

Ella es bella y delgada, por estas razones dice que no se le dificultó el ingreso
a su actual institución que consistió en pruebas de musicalización, flexibilidad,
aptitudes físicas, coordinación más el examen psicológico, nutricional y
antropométrico. Es notable en sus respuestas que no es algo tan fácil, pero la
confianza con la que ella menciona los diferentes requisitos es un resultado de
la preparación que le ha llevado gran parte de su vida.

Al platicar un poco con Ana de lo que complicado e imposible para algunos


tomar la decisión de considerar la danza clásica como una licenciatura ella
menciona “solo los que tiene las aptitudes necesarias para poder bailar pueden
tomar esta carrera”. Ella dice que constantemente se le exige más y más y que
no encuentra como llenar “tantos perfectos” que los maestros piden en clase.

Me sorprendió saber que a ella se le ha pedido bajar de peso, porque el primer


pensamiento que vino a mi cabeza cuando la vi fue “demasiados huesos”, iba
vestida con un leotardo negro y un pans ya que iba saliendo de su clase.

Al despedirme de ella me dijo agradeció y dijo “es importante que a veces nos
preguntemos estas cosas y no sólo cuando alguien nos entrevista sino para
nuestra propia reflexión. Todo el tiempo vivimos tan dentro de las clases
queriendo ser bailarinas que no nos damos cuenta de lo que estamos sufriendo
en ellas. Porque cada vez que te dicen gorda, quisieras salir llorando y
abandonar la carrera”

Brenda Sánchez Galván es otra chica que estudió en el CEDART Diego Rivera
pero no empezó ahí sino en la Ollín Yolliztli donde estudió ocho años y los
últimos tres los curso al mismo tiempo que hizo la secundaria en la primera
institución mencionada. Ella ahora tiene diecinueve y está en la ENDCC por las
mañanas y en las tardes en la Escuela del ballet folclórico de México de Amalia
Hernández.

Brenda sorprendentemente mezcla dos tipos de danza que varían mucho en su


técnica y no pude evitar sacarme una pregunta de la manga para saber como
podía brincar de un género a otro y entre risas respondió “Toda mi vida llevé
ballet y llegó un momento en el que me cansé de ser una muñequita pero es
cierto que me enseñó las bases: una buena postura , coordinación, elasticidad,
ritmo y fuerza. Con eso fue regalado aprender folclor y mis dos carreras las
llevo tan fácil como ponerme el tutu, quitármelo y cambiarlo por una falda más
grande…y los zapatos es lo mismo: puntas por tacón”

Los exámenes de admisión hicieron ella resaltó mucho una habilidad que nadie
antes había mencionado: la memoria, que es muy importante para poder hacer
secuencias y retener, en un nivel más profesional coreografías completas.
A pesar de su temprano inicio en escenarios Brenda encontró una dificultad
en dicha prueba, bailar sola porque según ella la presión de los maestros pesa
mucho en ella.

En unos años Brenda tendrá dos licenciaturas en danza que quizá muchos que
lo han soñado nunca obtendrán. Esto Brenda lo atribuye a la discriminación
que existe en el medio, con sus palabras “en un principio, y a nivel profesional,
discrimina físicamente, porque al ser una disciplina artística, necesita mucha
estética, por eso el sobre peso o la altura pueden ser discriminables. Pero si la
danza se practica en otro nivel, o como un pasatiempo, no lo hace en lo
absoluto, es vista como algo para todos, y en donde todos pueden entrar,
divertirse y sentir la pasión de la danza”

Y ya como estribillo escucho una vez más que el estar pasada de peso también
ha sido un obstáculo para ella y concluye diciendo “no tengo sobrepeso, sin
embargo para el nivel profesional en donde estoy estudiando actualmente, si
me pidieron bajar varios kilos para poder entrar a cuadros, siendo que
médicamente estoy en un peso normal”
Las bailarinas son en número mayoría dejando a los hombres en segundo
lugar. Es por eso que en las entrevistas predominan la opinión de ellas.

Yubal Eduardo Morales Rubio tiene dieciocho años y es de los pocos que cedió
para la entrevista, él estudia en el ENDCC pero es ex alumno del CEDART
Diego Rivera y de la Academia de la Danza Mexicana. Y es en la tercera que
empezó con la danza a los once años.

Él dice que no desde el principio fue un apasionado de la danza ya que prefería


la actuación donde había incursionado de más chico en el canal once del
instituto politécnico nacional, pero su habilidad los llevó a hacer ballet. Es por
eso que los exámenes de admisión nuca fueron un obstáculo, sólo lo hizo para
la Academia de la Danza Mexicana y de ahí consiguió sus pases a las otras
escuelas.

Yubal añadió “a los hombres se les exige mucho menos que a las mujeres,
obviamente se nos pide seguir una dieta para no subir de peso pero en clases
no somos exhibidos o humillados por una lonja”

Las cifras nos dejan entender un poco la tolerancia hacia el sexo masculino, ya
que la competencia es y demanda es mayor entre las chicas, ¿cuántos varones
conocemos que estudien danza?...esa respuesta nos muestra porque a los
hombres se le admite con facilidad en las escuelas.

Yubal admite que la presión no la recibe dentro de la escuela sino en el público,


amigos y familiares que muchas veces han creído que es homosexual y dice
“¡no es un requisito!, s hay gays en la escuela pero no todos son así, pero la
gente no entiende que para bailar un ballet necesitamos ser delicados… ¡no
somos futbolistas!”
Mientras me despedía de Yubal iba pasando un amigo suyo que convencimos
para que respondiera las preguntas. Alex Leonel Villaseñor estuvo con él en
CEDART Diego Rivera y después se reencontraron en la ENDCC (donde
estudia ahora).

Alex es un joven, alto, delgado, moreno y con un peinado muy peculiar de


pelos parados. Tiene 19 años y lleva tán sólo un año en la licenciatura, en su
estancia en CEDART estuvo en el específico de danza y ahí compartió aula
con Ma. Gracia una niña de la que ya he escrito en párrafos atrás. Estas
coincidencias me dejo pensar que el medio es tan exigente y por lo tanto
reducido por eso muchos se conocen y han sido compañeros desde chicos.

Al igual que su amigo, Alex me dijo que nunca pensó en estudiar danza clásica
como carrera pero afirma que no tiene otro talento a parte de bailar,

Empezó hasta los 15, porque a pesar de estar en CEDART desde los 13, se
enfocó en la danza hasta el bachillerato.

Alex cree que es difícil mantenerse en una carrera así, debido a la rigidez del
sistema, pero que algunos nacen con el don y otros no. Opina “Para muchas
cosas habilitamos el cuerpo pero hay cosas que naturalmente ya somos y yo
nací con cuerpo de bailarín. Mis papas no me heredaron obesidad, ni enanura
por eso puedo ser un artista (risas)”. Él acepta que es un poco despectivo pero
se considera muy realista.

Y es obvio que no podemos negar las características física con las que
nacemos, pero es importante ir buscando espacios en los que los bailarines
“no naturales” puedan bailar.

Mi última entrevista fue a un ex alumno de la ENDCC que iba aun ensayo a la


que fue su escuela, él egresó hace un año y ahora tiene 22. Su nombre es
Edgar Rodríguez.

Me platicó que su último año de la carrera lo hizo en Nueva York y que gracias
a la danza a viajado mucho, a pesar de no ser un solista dice estar muy
satisfecho con su trabajo que sabe no podría se mejor debido a que comenzó
muy grande a bailar.
Él encontró muchos obstáculos para poder ingresar a una escuela profesional,
tomó clases particulares muy costosas, fue al nutriólogo, hacía ejercicio hasta
el cansancio etc.Hizo el intento de entrar a la ENDCC tres veces y hasta la
cuarta se quedó.

Lo más complicado de los exámenes de admisión para Edgar era la técnica, es


decir el manejo de pasos “básicos”, seguir secuencias y memorizarlas porque a
pesar de que tomaba clases, no se comparaba su preparación con la de otros
que llevaban una vida de mínimo cuatro horas diarias de ensayos.

Piensa que a pesar de su tardía entrada al mundo del ballet pudo lograr
muchas cosas y mencionó que lo malo de México es que la mayoría de
academias son con técnica Rusa y Cubana es por eso que se necesita que
desde niños inicien sus estudios, porque la Inglesa permite el ingreso hasta los
veinticuatro.

Edgar siempre percibió un desprecio de parte de sus maestros y compañeros


por ser el mayor, su apodo era “el viejo”, esto lo perturbó por mucho tiempo
porque lo hacía sentir incapaz de ser un buen ejecutante.

Su manera de hablar siempre estuvo ligada de una sonrisa que gritaba


satisfacción por los éxitos alcanzados.

Él se fue porque tenía un poco de prisa para su ensayo.


Terminemos el ballet

Alumnas de la ENDCC después de un ensayo

Para terminar toda esta función de letras que nos han llevado por risas y
lágrimas de parte de los próximos y ya licenciados en danza clásica
dejándonos exhaustos de frustraciones añadiré que he sido oido del estribillo
favorito del ensayo “soy gordo” que deja un confirmar en parte el supuesto
inicial.

La danza se ha formado histórica y estéticamente bajo un rigor casi inhumano


que no permite el alcance de lo divino a cualquier mortal, sino sólo a aquellos
que se han preparado y nacieron con el cuerpo adecuado, ésto es algo de lo
que menciona Jean George Noverre (1760).

El cuerpo no es inmortal y se deteriora con el tiempo, es por eso que los


bailarines tienen un corto plazo para ejecutar. El mismo Rey Sol en la película
Le Roi Danse llega un momento en el que ya no continúa bailando y Moliere le
cometa a Jean Baptiste Lully “ El Rey desearía tener un cuerpo de bronce
como el de sus estatuas pero la naturaleza no perdona…quiere que le empujes
a esa absurda perfección que quiere lograr en todo”

Una perdida reciente en la Compañía Nacional de Danza es la actual bailarina


principal Irma Morales, quién se retiró en la temporada en diciembre del
Cascanueces ella en el periódico El Universal declaró «Desde que uno escoge
la danza, sabes que es corta en comparación con otras profesiones. El cuerpo
es tu instrumento y es quien poco a poco te dice que ya es el momento porque
pierdes elasticidad, ciertas condiciones físicas aunque trabajes todo el día, así
que llega el momento de decir hasta aquí antes de ya no poder hacer nada»

Y es una consecuencia lógica que los sedientos de tocar esa perfección hagan
hasta lo imposible para lograrlo. Lo que cualquiera tiene en su mente como
peso ideal es el obeso que un bailarín tiene en la suya. Se necesitaría ser
profesional para poder haber diagnosticado en alguno de los entrevistados
anorexia, pero seguro es el pan de cada día en las academias”
No fueron otros, más que el público el que fue exigiendo esa precisión. Un
público que en la actualidad ya no está acostumbrado a ir al teatro a ver un
ballet. Nacemos con balones y almohadas de equipos de fútbol pero nunca
rodeados de las bellas artes. Un público mejor educado en el arte podría notar ,
criticar y revolucionar muchos aspectos de lo que hoy se presenta.

La danza clásica no nació en la cima de sus puntas para vernos a todos, pero
ha escalado hasta un lugar casi invisble e intocable es necesario hacerlo bajar
de vez en cuando al piso que todos caminamos y entendemos.