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Nicolas Bourriaud Estética relacional ‘Traduccién de Cecilia Beceyro y Sergio Delgado ht Adriana Hidalgo editora trabajo y la ultra especializacién, por el devenir-méquina y la ley de la rentabilidad, es importance para los gobernantes que Jas tclaciones humanas estén canalizadas hacia las desemboca- ras previstas y segiin ciertos prin ples, controlables y reproducibles. La “separacién” suprema, aquella que afecta Jos canales relacionales, constituye el dltimo estadio de la mu- tacién hacia la “sociedad del espectéculo” tal como la describe Guy Debord. Una sociedad en fa cual las rlaciones humanas ya no son ‘vividas directamente” sino que se distancian en sw representacién “espectacular”. Es ahi donde se sida Ia proble- ratica més candente del arte de hoy: zes alin posible generar relaciones con el mundo, en un campo préctico -la historia del arte— teadicionalmente aboca 2Ala inversa de lo que pensaba Debord, que sélo ve del arte una reserva de ejemplos de lo que se debfa “tealizas” concretamente en la vida cotidiana, a realizacién artistica apa~ rece hoy como un terzeno rico en experimentaciones sociales, como un espacio parcialmence preservado de la uniformidad de Jos comportamientos. Las obras sobre las que hablaremos aqui dibujan, cada una, una utopia de proximidad. Los textos que siguen son, en algunos casos, reescrituras 0 recortes de articulos publicados en revistas, como Documents sur Tartoen catélogos de exposiciones.?Owos gos, Completa este libro un glosario, donde el lector encontrar definiciones para ertos conceptos problematicos. Para facilitarle la comprensién de esta obra le aconsejamos desde ya buscar la definicién de la palabra “Arte”. 7°1 paradigm exhésique (Félix Guacari tar)", en Chindres, 19935 “Relation ant, catdlogo de la 3° Binal de Arte Contemporinco de Lyon, 1995, 8 ‘LA FORMA RELACIONAL La actividad arvstica constituye un juego donde ls form las modalidades y las fanciones evolucionan segin las épocas y los contextos sociales, y no tiene una esencia inmutable La tarea del critico consiste en estudiatlaen el presente, Cicrto aspecto de la modernidad esté ya totalmente acabado at aa asi el espititu que lo animaba; hay lo animal jue deci pequefio-burguesa, Este vaci ie Peo sguimosusindolo en elacén con sprites arcticas secu le nucio yan sun titer, slo para los detractors el arte modetno, que s6lo conservan de este prese dletestado lo que su cultura tradcionalista les enseR« odiar sfesco yy ee ins, er importance aprehender se dan hoy en el camy logue ya ha eaabiadoy To que continda tensormindre, ‘Cine Pedemos comprender los comportamientos artisticos ue se manifesazon en las exposiciones de los fos novena y los modos de pensar que los sosticnen si no partimos di situacién misma de los arti anit Las précticas artisticas contempordneas y el proyecto cultural La modernidad politica, que nace con la flosofla det Siglo de las Laces, se basabs en a volun de emanciparén de 7 individ y de os pueblos el progreso de as rénicas dees libertades, el retroceso de la ignorancia, Ja mejora de las condi- cones de trabajo, debian liberar a la humanidad y permitir una ‘edad mejor. Pero existen Aided. Elsglo XX fue de hecho el eato de una lucha ete es es del mundo: una concepcién racionalista modernista jente del siglo XVIII, una filosofia delo espontaneos otra, i pao Ta liberaign a avs de lo iracional (el Dada, el sucelsmo, ls stuacionists) Amba se oponfan as Facrzas autortaria o utiitarias que buscaban formateat las elaciones hu- individuos. Pero en lugar delaemtancipacién lo de las técnicas y de la “Raz6n” permit gencral del proceso de produc través de una racion: ‘ ; la explotacin del Sur del planeta, el reemplazo ciego del trabajo hhumano por miquinas,y el empleo de écnicas de sometimicnto cada vez mas sofisticadas, El proyecto de emancipacién madesno do por numero formas demelancala Si las vanguardias de es sig, wl ae aa moderno ~cambiar la cultura, las mentalidades, las condicio- individual y social-, no hay que olvidar que y difiere de ios puntos. Porque la mmodernidad nos reduce a una eeloga iionlisa ni aun mesianismo politico, {Se puede menospreciar su voluntad de mejorar las condiciones de vida y de trabajo con el pretexto del fracaso de sus tentativas concretas de realizacién cargadas de ideologias toralitarias 0 de visiones ingenuas de la historia? ‘Lo que se llamaba vanguardia se desarroll6 a partir del bafio ‘deolégico que brindaba el racionalismo moderno; pero se re- lye ahora a partir de presupuestos flosdficos, culturales ¥ sociales totalmente diferentes. Esté claro que el arte de hoy contintia ese combate, proponiendo modelos perceptiv perimentales, criticos, participativos, en la direccién indicada Por los flésofos del Siglo de las Luces, por Proudhon, Marx, los dadats ondrian, Sila critica tiene dificultad en reconocer In legitimidad o el interés de estas experiencias ¢s porque no aparecen ya como Los fenémenos precursores de la evolucién histérica ineluctable: por el contrario, libres del peso de una ideologfa, se presentan fragmentarias, aisladas, desprovistas de una visi6n global del mundo, No es la modernidad la que murié, sino su versidn idealista y teleolégica. El combate por la modernidad se leva adelante en los mismos wérminos que ayer, salvo que la vanguardia ya no va abriendo caminos, la tropa se ha detenido, temerosa, alrededor de un campamento de certezas. El arte tenia que preparar 0 anunciar un mundo futuro: hoy modela universos posibles. Los artistas que inscriben su prictica en la estela de la moder- nnidad histérica no tienen la ambicién de repetir las formas 0 los postulados de ances, menos atin de asignatle al arte las mismas fanciones. Su tarea se parece a la que Jean-Francois Lyorard le otorgaba 2 la arquitectura posmodernsa, que “se encuentra con- denada a engendrar una serie de pequefias modificaciones en un