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13.11.

19
Fundamentos del Hormigón Armado

Capítulo 11. Resistencia al Corte

11.1. Introducción
La resistencia al corte de las piezas estructurales de hormigón armado, fue uno
de los temas cuya comprensión llevó más tiempo 1, seguramente porque es uno
de los que pone más de manifiesto las particulares características resistentes
de un material compuesto de matriz frágil como el que estamos analizando.
Daría la sensación que la solución actualmente vigente, que es la que se
expone en este texto, representa bien las características del fenómeno físico
que se tiene entre manos.

11.2. Comportamiento experimental de una viga de hormigón


armado solicitada a corte

Como vimos en la presentación de este texto, las vigas de hormigón armado


que trabajan a flexión simple tienen diferentes configuraciones resistentes a
medida que la solicitación crece. Para cargas muy bajas, que no superen en
ninguna de las zonas del elemento cargado la resistencia a tracción del
hormigón, vale la Resistencia de Materiales de base lineal elástica, según la
cual las tensiones cortantes (τ) en una sección cualquiera están dadas por la
denominada fórmula de Collignon, que expresa:

τ = (V.S / I.b) [11.1]

En la que (V) es el esfuerzo cortante que actúa en la sección, (S) el momento


estático del área de hormigón ubicada hacia un lado, cualquiera de ellos, de
una recta paralela al eje neutro, I el momento de inercia de la sección respecto
del eje neutro, y (b) el ancho de la misma, que puede ser variable. En el caso
de una sección de ancho (b) constante, la expresión [11.1] es una parábola de
segundo grado cuyo valor máximo se alcanza en correspondencia con el eje
neutro correspondiente a las tensiones normales (σ) originadas por el momento
flector. La expresión de dicho valor máximo es la siguiente:

τc,máx = (V / b.z) [11.2]

En la cual (z) es el “brazo de palanca interno”, o distancia que separa a las


resultantes internas de tracción y compresión. Dado que el esfuerzo cortante

1
Solo se alcanzó a establecer una solución racional al problema del corte en el hormigón armado, en el
último cuarto del siglo XX.

1
origina un estado tensional plano, este valor de (τc,máx) actúa tanto en la
sección normal de la viga en la que se aplicó la fórmula de Collignon, a la altura
de su eje neutro, cuanto en un plano perpendicular al plano medio de la misma
y que contenga al eje (fig. 11.1.a).

Como surge claramente de la curva de resistencia intrínseca del hormigón, este


no rompe por corte sino por tracción, pues cuando (τc,máx) alcanza el valor de la
resistencia a tracción del hormigón (fct), este rompe por tracción, generándose
una fisura a (45°) como la indicada en (fig. 11.1.b). Como resulta claro de todo
lo dicho, estas “fisuras de corte” ─que en realidad son fisuras de tracción
originadas por tensiones cortantes─ tienen una inclinación de (45°) respecto
del eje de la viga y se forman a la altura de su eje neutro de flexión. A partir de
la aparición de estas fisuras el esquema resistente interno cambia,
desaparecen las tensiones cortantes (τ) y solo restan tensiones normales (σ),
de compresión en el hormigón y de tracción en las armaduras. El cuerpo
originalmente continuo se ha transformado, desde el punto de vista resistente,
en una especie de reticulado (fig. 11.2) 2.

a) b)
τc,máx

fct

τc,máx τc,máx

fct

τc,máx

Figura 11.1

Figura 11.2

2
Tomada del libro de Eduardo Torroja “Razón y Eer de los Tipos Estructurales”

2
En esta etapa, el estado de fisuración de la viga es el indicado en (fig. 11.3), en
el que aparecen fisuras originadas por tensiones normales de tracción a (45°)
debidas al corte y fisuras a (90°) originadas por las tensiones normales de
tracción debidas a la flexión. Cada una de ellas aparecerá en las zonas de la
viga en que la solicitación que las originan toma mayores valores. Cuando la
carga está uniformemente distribuida, el esquema original de fisuración es el
indicado en (fig. 11.3)

Figura 11.3

11.3. El mecanismo de rotura por corte

A partir del esquema general de fisuración indicado en (fig. 11.3), el aumento


de las cargas actuantes originaran tanto el crecimiento de las fisuras existentes
cuanto la aparición de nuevas. Si las cargas siguen aumentando, una de las
fisuras, la que origine un mecanismo resistente más débil, comenzará a crecer
mucho más rápidamente que las restantes y dará origen al mecanismo
resistente de rotura de la viga considerada (fig. 11.4), ella es la fisura de rotura.

Figura 11.4

Que la fisura de rotura sea una de corte o una de flexión, depende de una serie
de factores ─relación entre magnitud de la carga actuante y luz de la viga,
relación entre la altura y el ancho de la sección de rotura─ que no vamos a

3
analizar ahora 3, simplemente supondremos que la viga que estamos
analizando rompe por corte (fig. 11.4).

El dimensionamiento al corte se efectuará de forma de poder resistir, con


adecuada seguridad, la máxima solicitación actuante. Surge entonces una
primera pregunta evidente ¿cuál es la máxima solicitación cortante que va a
actuar sobre una viga de hormigón armado? La respuesta parecería obvia: la
que indique el correspondiente diagrama de esfuerzos cortantes, pero en
realidad no es así pues existe una cierta inconsistencia entre el diagrama de
solicitaciones cortantes, calculado para un material continuo, y el material de la
viga real, que no lo es. La respuesta que compatibiliza estas dos realidades es
la siguiente: dado que podemos suponer que la inclinación de las fisuras de
corte 4 es de (45°), toda carga que actúe a una distancia del apoyo menor que
la altura útil (d) de la pieza, se va a transmitir directamente al apoyo por medio
del hormigón comprimido. La respuesta buscada es entonces la siguiente: la
máxima solicitación (Vmáx) actuante sobre la viga es la indicada por el diagrama
de esfuerzos cortantes a una distancia del apoyo más próximo igual a (d).

En consecuencia, estamos en condiciones de desarrollar el mecanismo


resistente al corte que ponen en juego las vigas de hormigón armado (fig. 11.5)
y, a partir de él, plantear un procedimiento para dimensionar.

Vcd

Vcfd

Vsd z

Vd

Vpd
Reacción

Figura 11.5

La carga (Vd) que la parte derecha de la viga de (fig. 11.5), no representada,


transmite a la parte izquierda, es equilibrada del siguiente modo, si se toman en
consideración todas las posibles reacciones que se le oponen ─que se oponen

3
En la realidad este tipo de análisis no interesan demasiado al momento de dimensionar pues, a tales
fines, se supone que la pieza va a romper tanto por corte como por flexión y se toman los márgenes de
seguridad adecuados para que no ocarra ninguna de las dos cosas.
4
Contada a partir del baricentro de las armaduras de tracción, pues de allí para abajo solo se tiene
hormigón de recubrimiento.

4
al desplazamiento relativo entre ambas partes manteniendo la integridad de la
viga, es decir, su continuidad resistente─ o sea:

VR = VRc + VRcf + VRs + VRp [11.3]

Expresión en la cual se tiene:


VRc: valor máximo de la componentes vertical de la fuerza resultante de las
compresiones que actúan en el hormigón no fisurado
VRcf: esfuerzos máximos de fricción hormigón-hormigón, actuantes en las
dos caras de la fisura, se opone al los desplazamientos relativos entre
ellas; dado que su valor depende de una serie de factores que no se
toman en cuenta al dimensionar al corte, su aporte se considera en los
cálculos incluyéndolo en (Vc)
VRs: máximo esfuerzo vertical aportado por los estribos 5 que interceptan la
fisura de rotura y que forman un ángulo de (90°) con el eje de la pieza;
si se considerase el empleo de barras longitudinales dobladas 6, el
ángulo de esta fuerza es de (45°)
VRp: máximo efecto de “perno” generado por la armadura de flexión al
oponerse al desplazamiento relativo de los dos segmentos en que ha
quedado dividida la viga por efecto de la fisura de rotura por corte; en
general no se lo toma en consideración pues su existencia depende de
la resistencia a tracción del hormigón del recubrimiento 7 de las barras
de la armadura de flexión y en el hormigón armado no se consideran
estos tipos de aportes resistentes (aunque puedan existir)

En consecuencia, la ecuación de dimensionamiento al corte de los elementos


de hormigón armado es la siguiente:

Vd = Vcd + Vsd [11.4]

En la cual, si la inclinación de las tensiones de compresión en el hormigón es


de (45°) y la de los estribos de (90°), con una cuantía:

ρw = (Asw / b. sw) ≥ 0,08.[(fck)0,5 / fyk] [11.5] 8

Los valores a adopta en el cálculo 9 son los siguientes, para el hormigón:

Vcd = 0,15.[(fck)0,5 / γc].z.bw [11.6]

5
Si bien a los estribos se les puede dar cualquier inclinación, todos los que no forman un ángulo de (90°)
con el eje de la pieza deben ser soldados, por lo que no los consideraremos, en consecuencia, los estribos
siempre forman un ángulo de (90°) con el eje de la viga que los contiene.
6
Levantadas a (45°) respecto de la horizontal.
7
Dada la deformabilidad de ambos, cuando rompe el recubrimiento por tracción, la colaboración de los
estribos de corte es insignificante.
8
Para un hormigón clase H30 y un acero ADN420, que son valores normales de las resistencias de los
materiales, la cuantía de armadura de una línea de estribos resulta: ρw = 0,001 = 0,1%
9
Según el Model Code 2010

5
válida para un hormigón de calidad menor o igual a H64. Y para la armadura de
corte:

Vsd = (Asw / sw).z.fyd [11.7]

En el caso de las barras levantadas a (45°), cuya separación no viene definida


por corte sino por flexión ─se las levanta cuando no se las necesita más para
resistir el momento actuante en la sección─ el aporte de resistencia al corte de
cada una es:

(Vsd,45)unitaria = 1,41 . As45 . fyd [11.8]

11.4. Distribución de la armadura de corte

Si el Diagrama de Corte representa las necesidades resistentes en todas y


cada una de las secciones de una pieza, la cantidad de armadura de corte a
colocar entre dos secciones cualesquiera será igual a la integral de dicho
diagrama entre las secciones consideradas, es decir que el Esfuerzo Cortante
a equilibrar entre dos secciones separadas por una distancia finita (xb – xa) es
igual a la integral del Diagrama de Corte entre x=xa y x=xb (fig. 11.6).

Armadura de Corte
necesaria entre
x=xa y x=xb
Diagrama de
Esfuerzos V
Cortantes

0 xa xb x

Figura 11.6

Esta característica de los Diagramas de Esfuerzos Cortantes, es la que se


utilizará en el capítulo 16 para establecer un “criterio de distribución” de la
armadura de corte.

11.5. Influencia mutua entre las resistencias a flexión y a corte

Hasta ahora no hemos encontrados influencias recíprocas entre flexión y corte


dignas de ser consideradas en el dimensionamiento de una viga o de una losa,
pero como puede verse en la (fig. 11.7) la presencia de la fisura de rotura por
corte inclinada a (45°) hace, por razones de equilibrio, que si la fuerza de
compresión en el hormigón toma el valor que surge del diagrama de momentos
para (x=x1+z), la fuerza de la armadura de tracción en una abscisa (x=x1) debe

6
tomar, también, el valor que corresponde a M(x1+z). En resumen, la presencia
de esfuerzos cortantes hace que la armadura de tracción deba dimensionarse
para un momento mayor que el correspondiente a la sección que se considera,
esto se obtiene efectuando un corrimiento de las ramas del diagrama de
momentos con valores siempre crecientes o siempre decrecientes, una
distancia (z) en el sentido de los momentos decrecientes.

Nc(x+z)

Ns(x1+z)

0 x1 x1+z x

M(x1)
M(x1+z)

Figura 11.7

*****

7
11.11.19
Fundamentos del Hormigón Armado

Capítulo 12. Flexión Compuesta

12.1. Introducción

La flexión compuesta consiste en la acción simultánea, sobre un cuerpo


material resistente, de un esfuerzo axial (N), de tracción o compresión y de un
momento flector (M) que varían en forma independiente uno del otro (fig.
12.1.a) 1 o, también, de un esfuerzo normal de tracción o compresión aplicado a
una cierta distancia (eo) del eje del elemento 2 cargado (fig. 12.1.b), por lo que
en este caso en que (M=N.eo) y (eo) es constante, (M) varía en función de (N).

Comenzaremos analizando el segundo caso, carga excéntrica (fig. 12.1.b), en


el que se tiene una solución más sencilla al problema del dimensionamiento de
secciones, y luego la generalizaremos para el caso en que (eo=variable).

a) b) c)
N N N
M

a
eo eo

N N N

Figura 12.1

En estas condiciones hay otra aclaración importante que hacer: frente a


solicitaciones de flexión compuesta puede no ser suficiente ocuparnos solo del

1
La pieza representada es parte de una estructura por ello, por sí sola no está en equilibrio.
2
Como vimos, se pueden definir varios ejes en un elemento resistente, pero en esta caso el que es más
sencillo de determinado es el eje geométrico del cuerpo de hormigón, que es la curva que une los centros
geométricos de todas las secciones rectas de hormigón. Además es al que se refieren en general los
diagramas de solicitación actuantes.

1
dimensionamiento de secciones, pues muchas veces inciden fuertemente los
efectos de segundo orden, es decir, el incremento de (eo) por efecto de las
flechas (a) que produce el propio estado de solicitación que se está analizando,
debido a ello en cada sección se tendrá una excentricidad total variable
(e=eo+a) (fig. 12.b) aún cuando sea (eo=constante).

Esta excentricidad constante solo es válida en los extremos, pues al aplicar la


carga (N) el elemento se deforma y aparecen las flechas (a), variables de
sección en sección. De todos modos, como ocurre en el caso de flexión simple,
suele ser suficiente dimensionar la sección que vaya a sufrir la máxima flecha y
luego ajustar las restantes mediante adecuados criterios de distribución de
armaduras. Pero, como veremos más adelante, no pueden despreciarse las
flechas así como así y siempres hay que asegurarse que, a partir de ellas, no
se origine una fuerte disminución de la seguridad.

Solo como fructíferas simplificación de cálculo 3, se puede considerar que los


resultados de esta acción conjunta de (N) y (M) son equivalentes, para cada
par específico de valores, a la aplicación de (N) a una distancia (eo=M/N) del
eje de la pieza, empleándolo, principalmente, en el caso del dimensionamiento
de secciones. Lo importante de esta forma de proceder consiste en que, como
veremos, los casos en que (N) y (M) varían independientemente uno del otro,
que son mayoría, se pueden resolver en forma sencilla aplicando el
procedimiento anterior todas las veces que sea necesario. Cabe una última
aclaración al respecto, las parejas de valores diferentes de (M) y (N) a
considerar en el cálculo no suelen ser demasiadas, se tiene un par por cada
por cada estado de solicitación que se considere, que en general son unos
pocos.

12.2. Dimensionamiento de secciones solicitadas a flexión


compuesta recta, para (eo) constante

En estas condiciones (eo=constante), y a partir de las características de los


materiales ya vistas en capítulos anteriores ─principalmente el 3 y el 4─, se
presentan en la práctica dos posibles formas de proceder para el
dimensionamiento de secciones: i) la vía “directa”, que consiste en encontrar
una sección resistente, es decir, definir un áreas de hormigón, un área de
armaduras y la distribución de estas últimas en la sección, que equilibre una
solicitación dada (N, M) con determinada seguridad; esta forma de proceder es
larga, compleja y tediosa, salvo que se recurra a programas electrónicos
3
Desde el punto de vista del comportamiento estructural, N y M son normalmente solicitaciones bien
definidas cada una de las cuales tiene su propia forma de variación durante la vida útil de la construcción,
la que también está bien definida.

2
basados en métodos numéricos, cosa que no haremos 4; ii) el camino “inverso”
se basa en definir una serie de secciones resistentes 5 y calcular, para cada una
de ellas, el conjunto completo de los pares (N; eo) que puede equilibrar con
diversas cuantías de armadura, o sea, construir los correspondientes
“diagramas de interacción”. Este segundo procedimiento es más sencillo y
mucho más fructífero si lo que se pretende es comprender como se comporta
realmente la estructura, pues permite visualizar en simultáneo el conjunto de
las posibilidades resistentes de la sección adoptada. Esto resulta de sumo
interés en los casos prácticos pues, si en ellos se considera la influencia de las
flechas que la solicitación actuante origina en el elemento cargado, la
excentricidad va a ser variable. Lo que se requiere, para su empleo práctico, es
tener disponibles los diagramas de interacción necesarios 6, cosa que en la
actualidad está satisfecha, al menos para las secciones resistentes más
comúnmente utilizadas.

N´ (compresiones)

Rotura por compresión simple

Hay una curva para cada cuantía

N´ (dato) e=constante

Cuantía necesaria

M
M (dato)
Rotura por flexión simple

Rotura por tracción simple

N (tracciones)

4
No es que despreciemos la importante ayuda de este tipo de herramientas de cálculo, que muchas veces
resulta casi insustituible, sino que descreemos de su aptitud educativa y formativa, pues oculta lo que
realmente está pasando en la pieza desde el punto de vista resistente. Por el contrario, métodos analógicos
como los que desarrollaremos dan, además del resultado, información sobre cómo varía este resultado en
el entorno de la solución adoptada.
5
La experiencia demuestra que el número de estas secciones efectivamente utilizadas en la práctica no es
tan grande como a primera vista se podría suponer.
6
El uso de programas de cálculo para la construcción de estos gráficos no se contrapone con lo dicho,
pues ahora no participan como herramienta de cálculo sino como medio para construir las herramientas de
cálculo (los gráficos).

3
Figura 12.2. Diagrama de Interacción para una sección dada

El diagrama de interacción de una sección resistente completamente definida


consiste, en el caso de la flexión compuesta recta, en la curva del plano (M, N)
que contiene todas las posibles combinaciones resistentes (Mi, Ni) a que ella
puede dar origen. Este procedimiento, si se lo emplea en todo el rango de sus
posibilidades, es aplicable tanto para los casos de flexo-compresión como para
los de flexo-tracción y, además, no requiere hacer ningún tipo de supuestos,
como tener que definir los casos de grandes y pequeñas excentricidades, que
solo son estados particulares arbitrariamente definidos que ayudan a ordenar el
proceso de cálculo en los métodos de dimensionamiento directo.

El fundamento conceptual en que se apoya la construcción de los diagramas


de interacción es muy sencillo, consiste en considerar el conjunto de los
posibles estados de rotura de una sección dada, los que están definidos en la
(fig. 3.14), y para cada uno de ellos calcular las resultantes internas provistas
por las áreas de hormigón y armadura, en base a (fig. 3.15) para el hormigón y
a (figs. 4.3 y 4.4) para las armaduras. Se determinan así los valores de (M) y
(N) que la sección puede resistir. Si al conjunto de los pares resistente (M, N)
así obtenidos se los representa en un sistema de ejes coordenados en el cual
se vuelcan los valores de (M) en abscisas y los de (N) en ordenadas, se
obtienen los diagramas de interacción buscados (fig. 12.2). Como es fácil ver,
en ellos las rectas que pasan por el origen de coordenadas corresponde a
valores constantes de (eo), los cuales son mayores mientras menor es su
inclinación respecto del eje de abscisas.

12.3. Dimensionamiento de secciones sometidas a flexión


compuesta recta, para (eo) variable

Al hacer el análisis del elemento en estudio y considerar los estados de carga


que se pueden presentar simultáneamente, se deben seleccionar todos los
pares de valores (Ni,Mi) que puedan conducir a estados de solicitación
significativa y se los indica en el diagrama de interacción correspondiente.

Se dimensiona en base al que requiere la máxima cuantía, con lo cual quedan


cubiertos los restante con un margen de seguridad mayor que el requerido (fig.
12.3). En el ejemplo marcado en esta figura, de los tres estados de solicitación
considerados el que requiere más armadura y, consecuentemente, determina
el dimensionamiento de la sección y condiciona a los otros, es el par (N1,M1).

En (fig. 12.4) se reproducen los diagramas de interacción publicados en el año


1953 por el ACI, que fueron de los primeros de difusión masiva

4
h
d

As1 As2 b

N1
ω3
ω2
N2
ω1

N3

M
M1 M2 M3

ω1 < ω2 < ω3

Figura 12.3. Diagrama de Interacción para una sección dada de hormigón

Como puede verse, operando de esta forma no solo se obtiene rápidamente el


dimensionamiento de la sección considerada sino que, además, se puede
apreciar un panorama bastante completo de las posibilidades resistentes de la
solución adoptada.

Un comentario final de importancia: en general es bastante común dimensionar


los elementos estructurales a flexión o compresión simples, pero estas son
idealizaciones que no se encuentran en la realidad resistente de los mismos
pues, en mayor o menor grado, todas las componentes de una estructura de
hormigón armado, debido al monolitismo del hormigón y a su heterogeneidad,
están sometidas a flexión compuesta. Dimensionarlas ignorando este hecho
solo es posible haciendo hipótesis simplificativas ─por ejemplo teniendo en
cuenta la capacidad del hormigón para redistribuir cargas─ y compensando la
diferencia mediante adecuados “criterios constructivos” 7. Este proceder es
aceptable, pues puede simplificar mucho ciertas situaciones, sin originar
divergencias significativas con la realidad, pero solo a condición de no olvidar

7
Por ejemplo cuantías mínimas, armaduras secundarias impuestas, etc.

5
que estas hipótesis han sido hechas y actuar en consecuencia haciendo las
verificaciones correspondientes para evitar, llegado el caso, diferencias
demasiado groseras entre nuestros supuestos y el comportamiento estructural
real. Esto implica que es necesario verificar siempre todos los “supuestos” en
que se apoya el proceso de dimensionamiento, por ejemplo: en las columnas
siempre existen excentricidades accidentales de la carga actuante debido a
defectos constructivos, heterogeneidad del hormigón o momentos
indeterminados que les transmiten las vigas que sobre ellas apoyan 8, esto
último en función del tipo de armadura que las vincula y de las rigideces
relativas de los elementos que a él confluyen; también en las vigas, sometidas
teóricamente a flexión simple, existen esfuerzos normales debidos al

monolitismo estructural del hormigón armado 9, a descensos de los apoyos,


variaciones de temperatura, viento, etc.
Figura 12.4. Gráficos publicados por la ACI 10 en 1953

8
Cuando la estructura en su conjunto se calcula como un hiperestático constituido por elementos que
tienen continuidad física, esto no ocurre.
9
Este monolitismo se puede gobernar mediante adecuados recursos de proyecto (juntas, articulaciones,
etc.)
10
American Concrete Institute.

6
Figura 12.5. Diagramas de interacción para flexión compuesta oblicua

7
12.4. Dimensionamiento de secciones sometidas a flexión
compuesta oblicua

Como se vio al considerar la flexión simple, los casos de flexión oblicua se


producen cuando el momento solicitante, o la excentricidad de la carga, no
están contenidos en un plano de simetría de la sección. Salvo situaciones muy
especiales, en estos casos el dimensionamiento de secciones es
excesivamente laborioso si no se cuenta con diagramas de interacción como
los reproducidos en (fig. 12.5) y que fueran publicados en la referencia
bibliográfica [12].

En este caso, en que los estados de solicitación pueden representarse en un


sistema especial de ejes coordenados (N, Mx, My), los diagramas de interacción
son superficies curvas en dicho espacio cuyo empleo práctico se simplifica
notablemente si se las representa mediante sus “curvas de nivel” (fig. 12.5).

12.5. Influencia de las flechas en el dimensionamiento a flexión


compuesta recta

Supongamos un caso en el que entre (M) y (N) existe una relación constante
(M/N=eo=constantes) 11, por ejemplo el representado en (fig. 12.1.a). Si en un
diagrama de interacción representamos esta situación para una dada sección
del elemento en análisis, considerando valores de (N) crecientes desde cero
(0), en lo que se obtiene es una recta que pasa por el origen (fig. 12.6). Pero si
tomamos al elemento en su conjunto el problema cambia, pues la presencia de
los momentos flectores aplicados en sus extremos hace que este se flexione y
se generen flechas. Para valores bajos de (N) las flechas no son significativas
frente a su excentricidad original pero, a medida que la carga de compresión
aumenta, el momento flector crece y las flechas comienzan a no poder ser
despreciadas pues inciden notoriamente en la solicitación, se pueden presentar
dos casos totalmente diferentes desde el punto de vista de la seguridad
estructural: que las flechas, aunque incidan en el cálculo, incluso fuertemente,
se mantengan acotadas, con lo que se sigue estando frente a un
dimensionamiento en flexión compuesta; o que no lo hagan y el problema deje
de ser resistente e incursione en el dominio de la inestabilidad elástica 12.

12.5.1. Caso en que las flechas se mantienen acotadas

11
Que, como vimos, es directamente generalizable al caso de excentricidades iniciales (eo) variables.
12
Que veremos con más detalle al considerar el pandeo.

8
Lo que ocurre es que para valores altos de (N), en la sección central del
elemento cargado la excentricidad ya no tiene el valor (eo) sino uno mayor
(e=eo+a). En estas condiciones, la representación de (e) en el diagrama de
interacción deja de ser una recta y se transforma en una curva con su
concavidad hacia abajo: las excentricidades reales ya no son linealmente
proporcionales a (N), por lo que dejan de estar representadas por un punto
como podría ser el (A) de la (fig. 12.6), pues crecen con mayor velocidad que la
fuerza de compresión y pasan a estar representadas por un punto como el (B)
de la misma figura..

ω3
ω2
ω1

A B

N
Figura 12.6

Las consecuencias estructurales de este fenómeno son importantes, pues la


presencia de las flechas obliga a colocar más armadura a fin de mantener los
mismos márgenes de seguridad, como se observa en (fig. 12.6) en la que es
ahora el punto (B), que indica la necesidad de colocar más armadura, el que
corresponde a la sección en estudio.

Por razones obvias, en flexo-tracción se da el fenómeno inverso, el valor de (e)


decrece con el aumento de las carga de tracción (N).

Para completar el análisis nos falta saber cómo calcular el valor de la flecha en
un caso como el que estamos tratando, al que podemos representar como se

9
ve en (fig. 12.7). En el mismo, la ecuación de la elástica del elemento
considerado se obtiene de la siguiente forma:

E.I.(d2y/dx2) + (P/E:I).y = ─ (P.eo / E.I) [12.1]

Haciendo:

(P/E.I) = k2 [12.2]

Se tiene la siguiente ecuación diferencial:

(d2y/dx2) + k2 .y = ─ (k2 . eo) [12.3]

Cuya solución general es de la forma:

y = A.cos (k.x) + B.sen (k.y) ─ k2. eo [12.4]

De las condiciones de borde que establecen que para x=0 es y=0 y para x=L es
también y=0, se puede despejar el valor de las dos constantes de integración
(A) y (B), llegándose a la siguiente expresión de la deformada del elemento
considerado:

y = k2 . eo. cos (k.x) + k2 . eo.{[1 ─ [1/sen (k.L) ─ (1/tg (k.L)]} [12.5]

P.eo P.eo
y
P P
L

Figura 12.7

12.5.2. Caso en que las flechas crecen en forma descontrolada

Obsérvese que la expresión [12.4] tiende a (∞) cuando (k.L) tiende a (π/2), lo
que indica que, en base a [12.2] cuando:

Pcr= (π2. E. I) / (4.L2) [12.6]

10
El valor de la flecha tiende a infinito (∞), con lo cual el problema deja de ser
resistente ─cómo equilibrar (M) y (N) en base a las resultantes internas de la
sección─ y pasa a ser de pérdida del equilibrio interno de la pieza, o
“inestabilidad elástica”, pues, en la expresión de (Pcr) no se considera si la
sección puede equilibrar o no a la carga actuante. Obsérvese, además, que la
expresión de (Pcr) no incluye a M cuyo valor, en principio, podría ser cualquiera.
En un gráfico de interacción, la curva (M,N) que representa el fenómeno es la
indicada en (fig. 12.8).

ω3
ω2
ω1
Pcr

Figura 12.8

12.6. Procedimiento simplificado para dimensionar secciones


sometidas a flexión compuesta recta

El método simplificado que presentamos es, por un lado, suficientemente


aproximado como para ser empleado con provecho durante las tareas de
proyecto, que requieren se pre-dimensione la estructura que se está creando y,
por otro, suficientemente simple como para permitir visualizar en forma
permanente la función resistente de cada uno de los elementos internos de la

11
estructura 13. Para su desarrollo respetaremos los supuestos hechos cuando se
lo presentó, aunque puedan no coincidir exactamente con los considerados en
el MC 2010 14, pero que conceptualmente no se alejan de él.

12.6.1) Flexo compresión recta en secciones rectangulares

Si bien deben considerarse como de flexo-compresión todas las situaciones de


carga comprendidas entre la compresión centrada (N≠0; M=0) y la flexión
simple (N=0; M≠0), como se lo hizo hasta ahora, en el caso de los
procedimiento manuales es conveniente, por razones de ordenamiento
operativo, dividir todo el continuum indicado en tres (3) grupos distinto: 1) la
pequeña excentricidad, que corresponde a los casos en que la excentricidad es
suficientemente chica como para que toda la sección de hormigón esté
acortada (comprimida); 2) la gran excentricidad, que incluye todas las
situaciones en las que es necesario colocar armadura de tracción y esta está
en fluencia en el momento del agotamiento resistente de la sección; 3) las
excentricidades medias, que involucra todos los casos restantes. Los límites
entre estas situaciones son claro si recordamos todo lo visto hasta ahora:
1) La pequeña excentricidad corresponde a las deformaciones indicadas en
(fig. 3.14) que van desde un acortamiento específico uniforme igual al 0,2%,
hasta un acortamiento específico nulo en el borde más alejado de (N) e
igual al 0,35% en el opuesto, es decir los casos en que: x≥h
2) La gran excentricidad, como se vio en el capítulo de flexión simple,
corresponde a los casos en que: x ≤ 0,55.(h─c)
3) Las excentricidades medias corresponden a todos los casos intermedios:
h ≥ x ≥ 0,55.(h─c)

12.6.1.1) Secciones rectangulares con doble armadura


Nos referiremos primeramente a estos casos pues es aconsejable colocar
doble armadura en todas las circunstancias en que se tengan solicitaciones de
flexión compuesta en un elemento estructural de hormigón armado.

12.6.1.1.1) Pequeñas excentricidades


Debido a los fenómenos de fluencia y retracción que sufre el hormigón
comprimido, cuando está en servicio se va a deforma bastante más del 0,2%
─supuesto que solo vale para los casos de compresión centrada aplicada en
forma rápida─, es válido suponer que en la presente situación, con toda la

13
Este procedimiento fue presentado originariamente en las Normas de la URSS de 1955 (N y TU 123-
55) y luego adoptado por el PRAEH (Proyecto de Reglamento Argentino de estructuras de Hormigón) en
1964, donde se dan gráficos para su aplicación en ciertos casos de uso corriente.
14
Redactado más de medio siglo antes.

12
sección de hormigón comprimida, todas las armaduras han alcanzado su límite
real o convencional de fluencia pues, como veremos, la sección de acero
necesaria se distribuye de forma que esto aproximadamente ocurra.

Además, como ya hemos comentado, en una columna real de hormigón


armado la compresión simple no existe, pues siempre se presentan defectos
constructivos o pequeñas faltas de homogeneidad, al menos en algunas
secciones de las infinitas que componen la pieza comprimida. Sin embargo,
pese a que a las columnas se las dimensiona considerándolas sometidas a
compresión pura, cuando en realidad siempre se trata de casos de pequeña
excentricidad, la experiencia demuestra que pese a ello resisten bien. Esto nos
está mostrando la aptitud del hormigón armado, dimensionado a compresión
pura, para amoldarse bien a los casos de pequeñas excentricidades. En
consecuencia, para solicitaciones de flexión compuesta con pequeña
excentricidad se puede aplicar la fórmula de dimensionamiento en compresión
centrada sin incurrir en errores significativos 15:

N´u = b.h.f´cd + (As + A´s).f´yd [12.1]

Donde (As) es la armadura más alejada del punto de aplicación de la carga 16.
En estas condiciones, la distribución de la armadura total entre (As) y A´s) se
hace de tal modo que el centro de gravedad de la sección homogeneizada
coincida con el punto de aplicación de la carga de compresión, por lo que va a
resultar (A´s > As) 17. Planteando la condición de equilibrio de momentos
respecto de los baricentros de ambas armaduras, se llega a:

A´s = [N´u.e – 0,5.b.h.(h – 2.c).f´cd] / [f´yd.(h – 2.c)] [12.2]

As = [N´u.(h–2.c–e) – 0,5.b.h.(h – 2.c).f´cd] / [f´yd.(h – 2.c)] [12.3]

Esta forma de distribuir las armaduras es válida mientras (As) sea mayor que la
cuantía mínima correspondiente al caso en estudio 18.

12.6.1.1.2) Grandes excentricidades


Como vimos, este caso se presenta cuando (x≤0,55.d) y corresponde a la
menor cuantía total de armadura de la sección. En consecuencia, en todos los

15
Además la armadura total se distribuirá de modo que esto ocurra.
16
La carga N está aplicada a una distancia (e=M/N) del centro geométrico de la sección de hormigón.
17
Teniendo en cuenta el principio de homogeneización adoptado, resulta evidente que el centro de
gravedad de la sección homogeneizada va a variar con el aumento de la carga, pero ello, en la gran
mayoría de los casos prácticos, no supera el orden de magnitud de los errores constructivos y la falta de
homogeneidad del hormigón, por lo que resulta aceptable.
18
De no ser así, esto está indicando que (As) no está en fluencia por compresión.

13
casos de flexio-compresión con gran excentricidad 19 adoptaremos este valor.
Así las cosas, el momento de la resultante de las tensiones de compresión en
el hormigón respecto del baricentro de la armadura de tracción, vale:

Mcd = 0,4.b.d2.f´cd [12.4]

De la ecuación de equilibrio de momentos planteada respecto del mismo punto,


resulta:

A´s = [N´d . e – 0,4.b.d2.f´cd] / [f´yd . (h − 2.c)] [12.5]

El valor de (As) se obtiene de la ecuación de equilibrio de fuerzas:

As = [(N´d – 0,55.b.d.f´cd) / fyd] – A´s [12.6]

12.6.1.1.3) Excentricidades medias


Si la sección no está sobredimensionada y ambas expresiones [12.3] y [12.6]
dan valores negativos para (As), esto implica que esta armadura no está en
fluencia ni por tracción ni por compresión, ni interesa saber si trabaja de una u
otra forma pues su colaboración en el equilibrio es insignificante. En estos
casos, el área de (As) se toma igual a la que surja de la cuantidad mínima de
armadura 20 que se deba colocar.

12.6.1.1.4) Secuencia de cálculo


Para que la fórmula [12.3] cubra también el caso en que (x=h), debemos
multiplicar la resistencia del hormigón por (0,8); si, además, suponemos que en
ella se puede hacer [h.(h-2.c)=d2] sin introducir errores de significación, dicha
fórmula resulta igual a la [12.5]. Luego, la secuencia de cálculo propuesta es la
siguiente:

a) dimensionar la armadura (A´s) mediante la expresión [12.5]


b) dar a (As) el mayor de los valores expresados por [12.3]; [12.6] o por la
cuantía mínima que deba respetarse

12.6.1.2) Secciones rectangulares con armadura doble simétrica 21


Se emplean, en general, cuando a lo largo de la pieza considerada el momento
actuante cambia de signo, como ocurre con las columnas de los pórticos

19
En los casos en que es necesario colocar doble armadura, como se supone son los que se analizan –caso
contrario la sección estaría sobredimensionada- el valor de (x) es función de la cantidad de armadura de
compresión que se coloque, por lo que el supuesto hecho es perfectamente válido.
20
Cuando se planteó el presente método de dimensionamiento, la cuantía mínima de armadura se fijó en
(0,002.b.d), en cada caso que se presente es aconsejable respetar las cuantías mínimas establecidas por el
reglamento que sea de aplicación.
21
Esto significa que ambas armaduras son iguales.

14
múltiples. También puede ocurrir, en ciertos casos, que una misma sección
está sometida a momentos alternados (±M).

Como vimos en el apartado precedente, el momento de la resultante de las


tensiones de compresión en el hormigón respecto de cualquiera de las
armaduras vale, en todos los casos:

Mcd = 0,4 . b . d2 . f´cd [12.7]

Si se tiene pequeña excentricidad, la diferencia (Md ─ Mcd) debe ser equilibrada


con armadura para cualquiera de los dos signos de (M), luego:

As = A´s = {Nd . [eo + (h/2) ─ c] ─ 0,4 . b . d2 . f´cd`} / fyd . (d ─ c) [12.8]

Si se tiene gran excentricidad, una de las armaduras está en fluencia por


compresión y la otra en fluencia por tracción, por lo que sus resultantes se
anulan:

A´s . f´yd + As . fyd = 0 [12.9]

De la ecuación de equilibrio de fuerzas resulta:

x = Nd / b . fcd [12.10]

y de la de equilibrio de momentos respecto del baricentro de (As):

Nd . [eo + (h/2) ─ c] = A´s . fyd.(d ─ c) + f´cd . x . [d ─ (x/2)] [12.11]

As = A´s = [Nd/fyd.(d─c)] / {[eo+(h/2)─c] ─ d.[1─(0,5.Nd)/b.d.f´cd} [12.12]

En los casos en que se dimensione con armadura doble simétrica, el valor de


estas será el mayor de los obtenidos con las fórmulas [12.8] y [12.12].

El PRAEH daba ábacos para calcular en estos casos, los que se transcriben en
(figs. 12.7 y 12.8).

12.6.1.1) Flexo Compresión con simple armadura


Solo es aplicable a los casos de gran excentricidad, pues en excentricidades
pequeñas y medias al elemento se le debe colocar siempre doble armadura y
respetar los criterios constructivos de las columnas.

15
En este caso lo más sencillo es dimensionar utilizando el procedimiento visto al
analizar la flexión simple, o los ábacos correspondientes, pero ubicando el
punto de aplicación de la fuerza externa de compresión en correspondencia
con el baricentro de la armadura. En consecuencia, el proceso de cálculo es el
siguiente: el momento actuante pasa de (M) a {M1=M+N.[(h/2) ─ c]} y se
procede a calcular la fuerza de tracción necesaria ─su cuantía geométrica ρ─
en base a (M1,d); luego, para restablecer el equilibrio, se dimensiona As en base
a la ecuación de equilibrio de fuerzas:

As = ρ . b . d ─ (N´d / fy) [12.13]

16
Figura 12.7

17
Figura 12.8

18
12.6.2. Flexo Tracción recta en secciones rectangulares

12.6.2.1) Caso de excentricidades pequeñas y medias.


Se puede suponer, sin cometer errores de consideración, que en estas
situaciones el punto de aplicación de la fuerza de tracción está ubicado entre
los baricentros de las armaduras superior e inferior, las que van a estar
trabajando en fluencia por tracción y, en consecuencia, no habrá colaboración
resistente del hormigón. En estas condiciones la armadura total necesaria va a
ser la de un tirante y, en base a la condición de equilibrio de fuerzas paralelas
al eje, resulta:

As,total = Nd / fyd [12.14]

Las armaduras (As,1), la más cercana al punto de aplicación de la fuerza de


tracción actuante (Nd), y (As,2), la más alejada del mismo, se distribuyen de
forma que su centro geométrico coincida con dicho punto de aplicación de la
carga externa 22.

12.6.2.2.) Grandes excentricidades


Se procede de la forma descripta en el punto (12.6.1.1) para el caso de flexo
compresión equivalente al presente. En la presente situación se tiene:

{M2=M ─ N.[(h/2) ─ c]} [12.15]

En base a (M2,d) se calcula la cuantía geométrica necesaria (ρ) si el caso fuese


de flexión simple, y se determina el valor de As en base a la ecuación de
equilibrio de fuerzas:

As = ρ . b . d + (Nd / fyd) [12.16]

*****

22
Con lo cual, por lo dicho con anterioridad respecto a los posibles ejes existentes en un elemento de
hormigón armado, este pasa a estar solicitado a “tracción simple”.

19