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28.11.

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Fundamentos del Hormigón Armado

Capítulo 13. Resistencia a Torsión

13.1. Introducción

Suele leerse en los textos sobre hormigón armado que, salvo casos muy
particulares, “la torsión es una solicitación secundaria cuya consideración
específica en la mayoría de los casos se suplanta con un adecuado diseño
del conjunto 1 de las armaduras”. Se puede decir que, en la actualidad, ello es
así porque las estructuras se calculan para que tal cosa suceda. Esto surge,
en buena medida, ello surge del hecho de que las estructuras comunes se
calculan normalmente como hiperestáticos planos. Pero la torsión, que es una
solicitación esencialmente espacial, no existe en el plano; si, por el contrario,
a las estructuras se las calcula como hiperestáticos espaciales, la torsión
surge en forma generalizada y en toda su importancia.

Resulta, entonces, que nos encontramos por primera vez frente a un


problema de dimensionamiento que hay que analizar indefectiblemente en el
espacio, pues las fuerzas que hay que equilibrar son espaciales. Esto surge
del hecho de que la torsión en una viga es una solicitación de flexión
originada por esfuerzos cortantes actuantes sobre las secciones rectas (fig.
13.1) y cuyo vector coincide con el eje del elemento considerado.

Tensiones cortantes Eje de la pieza

Figura 13.1

Además, es poco común encontrar elementos estructurales solicitados


exclusivamente a torsión, en la casi totalidad de los casos se presenta
acompañada de flexión simple, como es el caso de (fig. 13.7), de esfuerzos
normales o de ambas solicitaciones en forma simultánea. Pese a ello, en este
capítulo nos ocuparemos esencialmente de de la torsión pura a fin de poder
comprender mejor qué mecanismos resistentes se ponen en juego para poder
resistirla. Una vez comprendido esto, es más sencillo encarar los casos de
(T+M), (T+N) o (T+M+N).

1
Esto comprende tanto a las que surgen del cálculo como a las constructivas indicadas en los
Reglamentos.

1
13.2. Comportamiento experimental de una viga solicitada a
torsión pura

Si aplicamos a una viga una solicitación de torsión (T) que crezca desde cero
(0) hasta la rotura (Tu), se repiten los tres estadios que ya vimos en otros tipos
de solicitación: i) hasta que el hormigón alcanza su resistencia a tracción, la
viga está sometida a un esquema de esfuerzos cortantes actuantes en las
secciones rectas ─como lo indica la (fig. 13.1)─ y, naturalmente, en planos
perpendiculares a ellas que contienen al eje de la pieza; ii) una vez superada
la resistencia a tracción del hormigón aparecen en este fisuras inclinadas
(45°) respecto del eje que forma una espiral (fig. 13.2); iii) finalmente una de
estas fisuras da origen a la rotura (Tu) (fig. 13.3).

T
eje

Figura 13.2

El mecanismo de rotura se produce cuando un segmento de una fisura


espiral, que comprende tres (3) caras sucesivas, comienza a abrirse girando
sobre una franja de hormigón comprimido de espesor (wt) que une los
extremos de dicho segmento de fisura desencadenante del proceso de
agotamiento resistente (fig. 13.3).

Fisura de rotura

Hormigón comprimido

Figura 13.3

2
Experimentalmente se encuentra que el momento torsor último (Tu) solicitante
es resistido por la acción conjunta de cinco (5) pares equilibrantes internos:
1) la componente vertical de la resultante de las tensiones de compresión en
el hormigón y las ramas verticales de la armadura transversal de los estribos
(At) (fig. 13.4.a); 2) las ramas horizontales superior e inferior de los estribos
(At) (fig. 13.4.a); 3) la fricción hormigón-hormigón que actúa en las superficies
de la fisura oponiéndose a su desplazamiento relativo (fig. 13.4.b); 4) los
“efectos de perno” de todas las armadura que corta la superficie de rotura (fig.
13.4.b); 5) la componente horizontal de la resultante de las tensiones de
compresión en el hormigó y las armaduras longitudinales ubicadas en la cara
opuesta. Las cuatro (4) primeras componentes citadas son las encargadas de
resistir (T), la restante se ocupa de establecer el equilibrio espacial
compensando los desequilibrios generados por las primeras, cuyos
componentes no siempre están en el mismo plano normal al eje. Queda claro,
entonces, el por qué del carácter espacial de la solicitación.

a) Pares resistentes (1) y (2)

At

At Al

At

T
At
Al

wt

b) Pares resistentes (3) y (4)

Fricción hormigón-hormigón Efectos perno

Figura 13.4

3
El diagrama que muestra la relación entre la solicitación de torsión (T) y las
rotaciones (θ) que ella produce entre secciones rectas sucesivas de la pieza,
puede idealizarse como bilineal siempre que las armaduras se dimensionen
para que ello ocurra (fig. 13.5). Esto se debe a que existe una cuantía con la
cual se lo logra y, si se tienen menores o mayores, la recta (A-D) se inclinará
hacia abajo o hacia arriba respectivamente.

T
A
TA D

TB B
3
TC 1 C
Tf
2 θ (°/m)
0 θa θb θa
Figura 13.5

Las áreas indicadas como [1], [2], [3] y [4] en (fig. 13.5), corresponden a las
distintas componentes que integran la resistencia a torsión y están numeradas
en la secuencia temporal en que aparecen en un ensayo de torsión pura.
Ellas son:
[1] Resistencia a torsión del hormigón antes de fisurarse cuyo valor máximo
es (TA) y puede indicar: a) la máxima resistencia torsional en vigas con
relativamente poca armadura; b) el primer máximo del diagrama en vigas
con alto porcentaje de armadura.
La resistencia a torsión de una sección de hormigón simple (fig. 13.6),
viene dada por la expresión:

Tcu = TA = κ . fct . a3 [13.1]

En la que (κ) vale 0,40 si los extremos de la viga torsionada no pueden


desplazarse uno respecto del otro 2 y 0,25 si pueden hacerlo.
fct

fct b
fct

fct
a
Figura 13.6
2
Que es lo que normalmente ocurre en las estructuras de barras.

4
Considerando que la armadura que se coloque, sea cual sea su cuantía,
no puede incrementar el valor de (TA) y que una vez fisurado el hormigón
la rigidez torsional se reduce significativamente, lo aconsejable es colocar
una cantidad de armadura tal que el diagrama, a partir de (TA), sea
horizontal.

[2] Efecto de la fricción entre las caras de la fisura (Tf), la que solo existe en
el caso en que los extremos de la viga no puedan desplazarse
longitudinalmente uno respecto del otro. En estas condiciones puede
aceptarse que:
Tf = 0,15 . Tu [13.2]

Este efecto equilibrante de (Tu) solo se pone en juego para (θ > θA) y,
como vimos, su existencia es aleatoria.

[3] Resistencia a torsión provista por el conjunto de las armaduras.

[4] Efecto de perno.

13.3. Criterios de Dimensionamiento a Torsión Pura

Dimensionar para resistir torsiones implica generar un par torsor resistente


igual y de sentido contrario al actuante y, en consecuencia, debe conocerse,
con suficiente certeza, con qué elementos se cuenta para lograrlo. De los
cuatro (4) componentes resistentes analizados en el punto anterior, el valor de
la resistencia friccional (Tf) depende del grado de deformabilidad longitudinal
que el conjunto de la estructura permita al elemento en análisis; como este es
un dato no muy sencillo de cuantificar y además, en el mejor de los casos, el
aporte de la fricción no es demasiado grande, no se tiene en cuenta este
aporte en el dimensionamiento. El efecto de perno si existe y su valor
resistente crece con el crecimiento del ángulo de rotación (θ) y, según (fig.
13.5), lo hace de forma de compensar, muy aproximadamente, la pérdida de
resistencia del par torsor aportado por las armaduras, debida al deterioro del
hormigón circundante a ellas, con lo que entre ambos se compensan y, si bien
no tendremos en cuenta expresamente el efecto de perno, lo hacemos al
suponer que las armadura toman un momento igual a (Tu) para cualquier valor
razonable de (θ). En estas condiciones, solo resta dimensionar las armaduras
para que puedan equilibrar (Tu) una vez fisurado el hormigón 3.

En estas condiciones, y como se observa en (fig. 13.5), el único par en


condiciones de equilibrar el momento torsor actuante, es el formado por la
componente vertical de la resultante de tensiones en el hormigón comprimido
y los estribos. Pero como las ramas horizontales de estos no se encuentran

3
Antes de ello, debido a las pequeñas deformaciones que sufre el hormigón antes de romper por
tracción, el aporte de la armaduras es prácticamente nulo.

5
en el mismo plano vertical, al igual que los efectos de tope, aparece un
momento desequilibrado contenido en un plano horizontal4. A fin de mantener
el equilibrio de la pieza, este par horizontal va a ser compensado por el par
compuesto por la componente horizontal de la resultante de las tensiones de
compresión del hormigón y las armaduras longitudinales situadas en la cara
opuesta a este hormigón comprimido.

En vista de lo anterior y de lo representado en (fig. 13.4.a), surgen


naturalmente las ubicaciones que deben tener las armaduras para que su
colaboración sea eficiente: a) los estribos en general están contenidos en
planos perpendiculares al eje pues, en la gran mayoría de los casos, los
diagramas de momentos torsores son del tipo del de (fig. 13.7) y, si a los
estribos se los construye en espiral a (45°), habría que tener diferentes
sentidos de avance ─destrógiro y levógiro─ en distintas zonas de la viga, lo
que complica las cosas sin grandes ventajas. Además, dado que en general la
torsión se presenta acompañada de flexión simple y consecuentemente de
esfuerzos cortantes, los estribos en espiral no son útiles para resistir el corte y
hay que agregar un estribado de corte contenido en planos perpendiculares al
eje y exteriores a la espiral, si en cambio se utilizan estribos a (90°) estos,
adecuadamente distribuidos, cumplen la doble función de resistir torsión y
corte. Finalmente, resulta obvio que los estribos deben ser cerrados y su traza
lo más cercana posible a las caras exteriores de la viga; b) las armaduras
longitudinales deben estar distribuidas en forma uniforme y adosadas a las
caras interiores de los estribos (fig. 13.7), habrá como mínimo una barra en
cada esquina de la sección.

Diagrama de Momentos Torsores

Al At

Armadura longitudinal

Armadura transversal

Figura 13.7

Ya que no se puede modificar con armadura el valor del momento torsor de


fisuración (Tct=TA) y teniendo en cuenta que luego de superado este la rigidez
torsional de la viga cae significativamente, el dimensionamiento a torsión se
efectúa de forma que (Tct=Tu). Para que la viga no pierda resistencia luego de

4
Estamos suponiendo una viga de eje horizontal cuya altura se encuentra, en consecuencia, en una
vertical.

6
fisurarse por torsión, aunque pierda rigidez, las armaduras se dimensionan
para tomar (Tct), con lo que se obtiene un diagrama [cargas-deformaciones]
bilineal, como el de (fig. 13.5).

Colocando estribos a (90°) separados entre sí por una distancia (st) y


considerando que las dimensiones externas de la sección transversal de la
viga son: ancho (b) y altura total (h), definiremos como dimensione del
hormigón contenido en el interior de los estribos a (bi) y (hi) respectivamente
(fig. 13.8). Además vamos a suponer que los ángulos de las fisuras con el eje
de la viga valen (45°) en todos los casos, lo que se asegura colocando iguales
cuantías de armaduras longitudinal y transversal.

Asw
h hi

Asl
sw bi
Figura 13.8

Planteando el equilibrio de los momentos señalados e imponiendo la


condición de que las cuantías de armadura longitudinal y transversal sean las
mimas, se llega a las siguientes fórmulas de dimensionamiento, en las que
(Asl) es la totalidad de la armadura longitudinal a colocar y (Asw) la suma de
las áreas de las dos ramas de un estribo individual, se llega a las siguientes
fórmulas de dimensionamiento:

Asl = [Tu . (hi + bi)] / [(bi . hi) . fy] [13.3]

Asw = [Tu . sw] / [2 . (bi . hi) . fy] [13.4]

En la práctica profesional del estructuralista, suelen presentarse solicitaciones


de torsión combinadas con flexión simple 5, con esfuerzos axiales o con
ambos. La consideración de estos casos, que no agregan nada a la
comprensión de los fundamentos del hormigón armado, no se incluyen en
este texto 6, en el que solo plantearemos, a título de ejemplo y debido a la
frecuencia con que se presenta, el caso de (T+M).

5
Esto implica considerar en conjunto torsión, flexión y corte.
6
Estos casos se pueden encontrar en cualquier libro de texto serio referido al cálculo del hormigón
armado.

7
13.4. Bases del Dimensionamiento a una Solicitación conjunta
de Torsión y Flexión Simple

Cuando a una solicitación de torsión se suma una de flexión simple ─en el


presenta análisis supondremos que el momento flector es positivo 7─, el efecto
sobre una sección rectangular consiste en el aumento de las tensiones de
compresión en la zona superior de la sección y un aumento de las tracciones
en la inferior. El mecanismo de rotura seguirá siendo el mismo que vimos para
torsión pura, pero ahora con la zona comprimida en la cara superior, salvo
para valores muy pequeños del momento actuante.

Si suponemos contar con una sección con armadura longitudinal simétrica


concentrada en sus cabezas superior e inferior, se puede demostrar que,
denominando:
Tu al momento torsor actuante en Estado Límite Último
Tou a la resistencia última de la sección solicitada a torsión pura
Mu el momento flector actuante en Estado Límite Último
Mou a la resistencia última de la sección solicitada a flexión simple
La relación entre estos cuatro valores, que permitirá calcular (Asl), se puede
expresar de la siguiente forma:

(Tu/Tou)2 + (Mu/Mou) = 1 [13.5]

Expresión que representa una curva de interacción en un sistema de ejes


donde el de abscisas sea (Mu/Mou) y el de ordenadas (Tu/Tou). Para armadura
asimétrica se pueden obtener curvas de interacción sxemejantes.

Respecto a las armaduras de corte, cuando esta está constituida por estribos
a (90°), no se cometen errores mayores si se calcula en forma independiente
las cuantias de armadura transversal correspondientes a torsión y a corte y se
las suma, dimensionando los estribos en base a esta suma.

*****

7
Lo cual no va a quitar validez general a las conclusiones que se obtengan.