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ORGANIZACIÓN ARMONÍA. A.C.

Miércoles 16 de Marzo de 2005


Oración Comunitaria Pbro. Samuel Gallegos

Para acercarnos a Dios como Padre, hay que sabernos sus hijos. Todos somos hijos de alguien. Si ha
sido buena o mala nuestra experiencia de hijos, cuando pensamos en el Padre Dios, toda experiencia deja de ser
buena o mala, para volverse una experiencia insuficiente cuando se trata del amor del Padre por nosotros, sus hijos.

2 Crónicas 7:14-15
Si mi pueblo sobre el cual se invoca mi nombre, se humilla
Orando y buscando mi rostro, se humilla
Y se vuelve de sus malos caminos, yo oiré desde los cielos
Les perdonaré a todos sus pecados, sanaré su tierra

Mis ojos estarán abiertos mis oídos, atentos


A la oración que se haga en este lugar elegido
Porque ahora yo he escogido esta casa, yo la he santificado
Para que en ella esté mi nombre escrito y mi corazón por siempre.

TÚ ERES MI HIJO AMADO


Lucas 3:21-23
21 Sucedió que cuando Juan los estaba bautizando a todos, también Jesús fue bautizado; y mientras oraba,
el cielo se abrió22 y el Espíritu Santo bajó sobre él en forma visible, como una paloma, y se oyó una voz del cielo,
que decía: —Tú eres mi Hijo amado, a quien he elegido.

Padre Santo soy tu hijo en Jesús


Te amo, te alabo
Postrado te adoro
Padre Santo soy tu hijo en Jesús

Jesucristo eres mi Salvador


Del pecado me limpiaste
Tu espíritu mandaste
Jesucristo eres mi Salvador

Espíritu Santo eres consolador


Me guías me mueves
En mi ser tú eres
Espíritu Santo eres consolador

Antes de enseñarnos a llamar a Dios “Padre”, Jesús experimenta en las fibras más íntimas de su corazón el
que Dios, su Padre, le llamara Hijo amado. Y cuando Dios se decide a decirle “te quiero”, es porque Jesús está
hablando con Él en oración. Y es que Jesús ha tomado una decisión importante al bautizarse, ser fiel a lo que su
Padre le ha enseñado.
Dios ha dejado abiertos los cielos definitivamente y desde ahí, nos dice que nos ama a toda la humanidad,
por medio de su Hijo Jesús. Cuando Jesús está orando, ahí en la intimidad con su padre, los cielos se abren para que
a través de Jesús, todos podamos ser hijos de Dios, “muy amados”. Desde entonces, la voz que le dijo a Jesús, tú
eres mi hijo amado, se sigue oyendo para decirnos a todo aquél que se acerque a Dios como Padre, a través de su
hijo Jesús: tú eres mi hijo(a) amado(a).

PADRE, TÚ PONES TU NOMBRE EN MIS LABIOS

Padre, gracias por hacerme tu hijo en Jesús


Entiendo que su oración debió ser tan íntima y amorosa
que provocó que abrieras el cielo
y dijeras lo mucho que lo amabas
Gracias porque ésa oración provoca que todavía hoy
podamos escuchar tu voz que nos dice que somos tus hijos amados
Hago mía la oración de Jesús
Y oro en su nombre
Oro a ti como a mi Padre Supremo,
sin saber hacerlo
con balbuceos,
con incertidumbres
Pero te busco porque te necesito como Padre
Para apoyarme en ti
Para tomar de tu fuerza
Para escuchar que soy tu hijo amado
Ahora frente a ti, con mi cara descubierta
Te llamo Padre
Estaba inmóvil,
pero tú te acercaste
Me nombraste
Y me dijiste:
¡Camina, hijo, que mi amor te acompañará siempre!
Y yo, animado por ésas palabras, caminando te digo: ¡Padre!

SILENCIO

Salmo 99:5
Exhaltad aaaaaaa
Jehová, nuestro Dios
Y postraos, ante el estrado de sus pies
Nuestro Dios, Santo es

REVISIÓN DE VIDA
1. En mi vida ¿confío en Dios como Padre, o no significa nada esto?
2. ¿Me dejo impactar por saberme hijo amado de Dios Padre? ¿Cómo vivo, dentro de mí ésta
experiencia?
3. ¿Reflejo en mis palabras y acciones que soy hijo de dios Padre y me siento hermano de los demás?

SILENCIO

¿PORQUÉ QUIEREN ORAR HOY?

PARA PENSAR ¿Dudaron alguna vez que su papá era su papá?


Para ser hijos de Dios, hay que nacer por la fe en Jesús. La fe es un regalo de Dios, pero es algo que yo
cuido y ejercito. Por la fe, creo que Dios me acepta hijo en Jesucristo. Por la fe, considero ésta filiación
como lo mejor que me ha pasado. Toda la vida tiene que transcurrir enfocada en ésta relación: yo soy hijo
amado y Dios es mi Padre, que me fortalece con su Espíritu y que me ama. Es más, el Espíritu del Padre y
de Jesús es el que pone la oración precisa en nuestro corazón y en nuestros labios: la misma oración de
Jesús: ¡Abba, Padre! Hemos de ir aprendiendo, personal y comunitariamente, a vivir íntimamente esta
condición fundamental de la vida: ser, sentir, pensar y actuar nuestra vida de verdaderos y predilectos hijos
del Padre, en Jesús.
¿QUIÉN NOS PODRÁ SEPARA DE JESUCRISTO?
(Romanos 8:35-39)
Samuel Gallegos, 1999

¿Quién nos podrá separar de Jesucristo y de su amor?


¿Será el hambre o la desnudez? ¿Sufrimiento o persecución?
¿Quién nos podrá separar de Jesucristo y de su amor?
¿El peligro, la muerte o la tribulación?

Dice en la Escritura que por su causa somos muertos siempre


Somos como ovejas que las llevan a matar
Pero en cada tribulación somos mucho más que vencedores
Por medio de aquél que tanto nos amó

Estoy seguro que ni la muerte, ni la vida ni los ángeles


Ni ninguna fuerza espiritual, ni el presente ni el porvenir
Ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra creación
Nos arrancará de Jesucristo y de su amor.

UNA ORACIÓN PARA QUE ORES EN TU CASA

Señor, no me dejes caído,


no me olvides en mi pecado;
que tu fuerza me sostenga
más allá de mi desgracia

Tiemblo por mi propia nada


que tan hondamente siento;
El miedo me hace ser sombra
que se desliza sin huella:
Y tú Señor, ¿hasta cuando?

Ven, Señor, salva ésta vida


que por amor tú creaste
¿No es el vivo quien te alaba
y es signo de tu grandeza?
¿Porqué permites que el llanto
haga de mis días noches
y la sal de mi alimento
sea mis propias lágrimas?
¡No espero otro amanecer
que el de tu presencia amorosa!

¡Huyan, negros nubarrones


de mis culpas en cadena!
El Señor hace de mí
una persona de paz y fiesta
¡El Señor oye mis ruegos
y pone en pie mi existencia,
libre de miedos y angustias,
de ansiedades y torpezas!
¡En un abrir y cerrar de ojos
mi Dios me hace nuevo!

Te doy gracias
Porque no me dejas caído
Oro a ti
En el nombre de tu Hijo Jesús
Amén

EL SEÑOR ME PASTOREA
(Salmo 23)
Samuel Gallegos

El Señor me pastorea su vara y callado a mí


nada me puede faltar aliento infundirán
Sobre delicados pastos
Él me hace descansar (Para el Final)
El camino es largo
Junto a tranquilas aguas, Y difícil recorrer
me conforta mi Señor Pero me acompañas
y por sendas de justicia, Tú, Señor, me harás vencer
él me guía por su amor
Ante mis angustiadores
CORO mesa me preparas, Dios
Aunque por valle mortal tú me unges con aceite
tenga que caminar y mi copa rebosó
nunca temeré algún mal
pues Dios conmigo va Tu bien y misericordia
seguro me seguirán
Aunque por valle mortal y en tu casa para siempre
tenga que caminar de por vida yo he de estar

Bendición pastoral y comunitaria


Que Dios el Padre nos bendiga con incomodidad ante las respuestas fáciles, las medias verdades, las
relaciones superficiales para que podamos vivir con intensidad dentro de nuestro corazón.
Que Jesús, su Hijo nos bendiga con ira ante las injusticias, la opresión y la explotación que sufren las
personas para que podamos trabajar por la justicia, la igualdad y la paz.
Que el Espíritu Santo nos bendiga con lágrimas derramadas por las personas que sufren dolor, rechazo,
hambre y guerra - para que podamos extender nuestras manos para consolar, ayudar y cambiar su dolor en alegría.
Que seamos bendecidos en esto todos los días, hasta que Jesús regrese para reinar para siempre. Amén