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Universidad Santo Tomás

Facultad de Teología
Teología Pastoral
Docente: Fidel Ramírez
Estudiante: Jaime Barrera Cuesta

Proyecto Pastoral Parroquia San Vicente de Ferrer

1. Antecedentes.

Luego de un proceso de 8 años, el grupo de jóvenes de la casa de oración de María


Inmaculada, adscrita a la parroquia San Gabriel Arcángel de la Arquidiócesis de Bogotá,
discerniendo los signos de los tiempos y reconociendo el llamado a la misión continental y el
denominado “Plan E”, decide compartir esta experiencia de pastoral juvenil de contacto
continuo con diferentes jóvenes.

En el contacto y acompañamiento de jóvenes durante estos años, se ha procurado escuchar


y observar las realidades que viven los jóvenes y conocer cada vez más profundamente sus
necesidades, inquietudes, dificultades, urgencia, etc. Como fruto de este caminar junto a
ellos, con el auxilio del Espíritu Santo se ha conformado un proyecto de evangelización
enfocado en propiciar en los jóvenes un encuentro con Jesucristo, además de un plan de
formación para que ellos se incorporen más fervorosamente al misterio de Cristo y de la
Iglesia, por medio del aprendizaje gradual y progresivo de la vida de la fe y que en la
celebración de los sacramentos puedan crecer cada día más en la perfección de la caridad.
De esta manera, a partir de lo vivido y compartido, se quiere apoyar a diferentes parroquias
en la formación de agentes de pastoral juveniles, para que ellos conformen en su parroquia
comunidades juveniles. De igual manera acompañar experiencias ya conformadas de
pastorales juveniles.

Dentro del llamado de Dios a compartir esta experiencia de fe, el padre Oscar Hernández,
párroco de la parroquia San Vicente De Ferrer y luego de realizar algunas actividades de
evangelización en conjunto, convoca a la comunidad juvenil de María Inmaculada a apoyar el
proyecto de evangelización para los jóvenes de esta parroquia.

2. Marco conceptual.

Para comprender mejor la realidad que enmarcan los jóvenes hoy y cual es la manera más
adecuada para realizar una pastoral a favor de ellos, es necesario poner bases conceptuales
del lugar que ocupa dicha pastoral dentro de la vida de la Iglesia y el quehacer teológico,
para discernir los signos de los tiempos y observar cuales son las necesidades, búsquedas e
inquietudes de los jóvenes para dar respuesta a ellas y, de igual manera aprender de ellos,
para que, en la escucha reciproca se pueda entender que esperan los jóvenes de la Iglesia
y viceversa.
2.1. Que es la teología pastoral y que lugar ocupan los jóvenes en ella?

La teología pastoral es la reflexión sistemática de la revelación, que inspira y dinamiza la vida


de la iglesia. Con esto en mente, es preciso tener en cuenta que a la teología eclesiológica
le corresponde el preguntar por el ser de la Iglesia y, muy identificada con la visión y la
compresión eclesial, a la teología pastoral se pregunta, reflexiona y profundiza en la acción
de la Iglesia. De esta forma, se entiende que siempre debe haber una estrecha relación entre
el ser y el hacer, entre la eclesiología y la pastoral, ya que si se ignora el ser de la Iglesia
toda acción pastoral carece de sentido y se puede lesionar la unidad de la Iglesia misma.

Ahora bien, si se afirma que la acción eclesial tiene sus raíces en el mandato bíblico “vayan y
hagan discípulos” (Mt 28, 19), la tarea de la Iglesia es dar continuidad a la misión de
Jesucristo, movida y guiada por la acción de Espíritu Santo. Por otra parte, si la Iglesia es
madre y maestra, deberá proporcionar el cuidad de los fieles ya insertos en la vida del pueblo
de Dios. Siendo así, se hace necesario tener presente los dos frentes de acción de la vida
pastoral, donde es imprescindible el cumplimiento del mandato evangelizador ad-extra, pero
también procurar el bienestar, crecimiento y compromiso de aquellos quienes ya participan
de la fe en Jesucristo.

Al respecto podemos referir la invitación que hace el papa Francis en la Exhortación


Apostólica Evangelii Gaudium diciendo que “la Iglesia «en salida» es una Iglesia con las
puertas abiertas. Salir hacia los demás para llegar a las periferias humanas no implica correr
hacia el mundo sin rumbo y sin sentido” (EG 46), invitación a evitar la tentación de vivir
pastorales de supervivencia, resguardados y temerosos, para así salir al encuentro de
aquellos que tienen hambre y sed de Dios, confiados en que “la esperanza no nos defrauda,
por que el Amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones, con el Espíritu Santo que
se nos ha dado” (Rom 5,5), precisamente la acción del Espíritu Santo “principal protagonista
de la evangelización” (EN 75) hace posible que la evangelización penetra en los corazones,
ya que es Él quien hace discernir los signos de los tiempos, signo de Dios que la
evangelización descubre y valoriza en el interior de la historia” (EN 75). También se expresa
el santo Padre francisco afirmando que sin “disminuir el valor del ideal evangélico, hay que
acompañar con misericordia y paciencia las etapas posibles de crecimiento de las personas
que se van construyendo día a día” (EN 44).

En un segundo nivel de la pastoral (pastoral especifica), podemos situar la mirada en las


parroquia y en el caso concreto que nos concierne, el trabajo de conjunto que se busca
realizar para acercar a los jóvenes a la vida de la Iglesia. La pastoral juvenil parroquia se
puede entender “la acción organizada de la Iglesia a favor de los adolescentes y jóvenes,
presentes en la comunidad parroquial, para propiciar que asuman los valores del Evangelio
como fruto del encuentro con Jesucristo e insertados en el dinamismo de la Misión
Permanente de la parroquia, vivan un proceso de toda la vida, en continua conversión y
maduración personal y comunitaria, que los lleve a la comunión y a la solidaridad, para
transformar su propia historia y la de la humanidad, difundir el Evangelio, transformar las
estructuras sociales, construir la civilización del amor y alcanzar la santidad” (Mons. Pedro
Agustín Rivera).
De esta suerte, es vital para la pastoral juvenil comprender la situación cultural que hoy en
día es un desafío en el marco de la evangelización y la búsqueda de una inculturación del
evangelio en los contextos juveniles actuales, por que esta situación sociocultural y familiar
determinan la manera de comprender la realidad del joven y de igual forma determina la
manera de hacer pastoral enfocada en acción hacia los jóvenes.
El lugar teológico para elaborar la pastoral juvenil es la realidad, en este caso específico la
realidad juvenil. Para tal fin, se hace primordial propiciar espacios de encuentro para entrar
en dialogo entre las realidades de la Iglesia y la realidad del joven y de este modo poder
comprender la verdad del joven de tal manera que afecte la realidad misma de la acción
pastoral en procura de el joven se sienta acogido en el seno mismo de la Iglesia y que la
experiencia con el Resucitado transforme los cimientos más profundos su existencia.

2.2. Destinatarios de la Pastoral Juvenil

Tomando como guía de referencia para la comprensión de los destinatarios a quienes se


quiere hacer llegar la alegría de la buena noticia de Jesucristo, tomamos el Manual Operativo
para la Pastoral Parroquial: Vicaría de Pastoral Arquidiócesis de México. Ellos definen que
los tipos de destinatarios de la Pastoral Juvenil de una Parroquia son básicamente los
jóvenes que:

a) Participan en grupos, coros y movimientos.


b) Asisten a las misas pero no participan en ningún grupo parroquial.
c) Bautizados que no asisten a su parroquia, que afirman ser católicos no practicantes y
viven, estudian (Pastoral Juvenil Universitaria), trabajan (Pastoral Juvenil Obrera) o se
dedican a otras actividades dentro del territorio parroquial.
d) Viven "otras espiritualidades", que no se acerca a la Parroquia y han cambiado de religión
y están en grupos de hermanos separados, tienen ideas confusas sobre la religión
(esotéricos, satánicos, "santa muerte", etc.), rechazan cualquier religión o se declaran
enemigos de la Iglesia Católica.
e) Viven situaciones críticas (drogadictos, jóvenes de la calle, prostitución, delincuentes etc.)
a los cuales se les deberá acompañar con ayuda de otras instancias especializadas en su
problemática.

3. Marco contextual.

3.1 Contexto Arquidiocesano

El señor cardenal primado de Colombia, atendiendo el llamado post-conciliar y a la V


Conferencia del Episcopado Latinoamericano realizada en Aparecida, que deja como fruto el
reto de la llamada Misión Continental, ha convocado a toda Iglesia de la Arquidiócesis de
Bogotá́ , a realizar un plan pastoral denominado “Plan E”, es decir, el plan de evangelización
para los próximos 10 años y donde afirmó que, “la Arquidiócesis de Bogotá existe para
evangelizar, su vocación propia es la evangelización”. Ahora bien, “no es posible la
evangelización sin la acción del Espíritu Santo” (EN 75).

"La Arquidiócesis de Bogotá́ , como Pueblo de Dios que peregrina en medio de esta región
capital, vive y celebra intensamente su adhesión a la persona de Jesucristo y a su proyecto
del Reino, y la expresa en su vida de comunidad, mediante la participación dinámica y
orgánica de todos sus miembros y la renovación constante de todos sus procesos de
formación y estructuras de comunión y de servicio; consciente de su misión evangelizadora,
como sal de la tierra y luz del mundo, con actitud dialogante, profética y propositiva, discierne
y secunda la acción del Espíritu Santo para anunciar a Jesucristo en medio de la pluralidad
cultural y participar en la construcción de una sociedad más justa, reconciliada, solidaria,
misericordiosa y que cuida la creación" (Plan E 31).
El nuevo plan de evangelización, nos invita a robustecer nuestra adhesión a la persona de
Jesucristo y a su proyecto del Reino, viviendo en el interior de las comunidades tres procesos
claves: la escucha de la palabra, la vivencia de los sacramentos y una profunda y continua
conversión, para que de esta manera podamos crecer en el seguimiento a Cristo, para que
otros descubran la persona de Jesús y su proyecto en la iglesia, para que nuestra iglesia sea
transformada en una red de pequeñas comunidades y en sí, para que “Cristo sea
encontrado, conocido, amado y seguido” (DA 14).

2.2. Contexto Juvenil

La realidad de Colombia habla constantemente a los jóvenes de faltas de garantías para


acceder a la educación, un futuro laboral oscuro, además de tener presiones externas para
comenzar una vida sexual activa a temprana edad y el grave peligro que representa el
consumo de drogas en estas poblaciones más vulnerables a este flagelo. Según Germán
Muñoz González “la población joven colombiana para el año 2000 (entre 14 a 26 años)
representa el 21% del total. En este grupo poblacional en especial, entre los más pobres se
concentran problemas de exclusión, falta de oportunidades, reproducción de la pobreza. Los
hombres jóvenes padecen altos índices de muertes violentas y las menores expectativas de
vida, en comparación con jóvenes de los demás países de América. Muchos de ellos están
marginados de la ciencia y la tecnología, de las posibilidades de trabajo, la participación
política, la recreación y las posibilidades de expresión”.

2.1. Contexto juvenil parroquial

Casiano Floristan afirma que los “jóvenes desconfían de la imagen de Iglesia que proyecta la
parroquia en la medida que la institución sospecha de los jóvenes. Casi masivamente
rechazan el culto parroquial por carente de comunicación, uniforme, anónimo, aburrido, triste
y alejado de la realidad social y personal. Se juzga producto de la institución parroquial,
asunto de los mayores”. De ahí, la necesidad de hacer vinculante la pastoral para que la
“Iglesia se haga joven, con los jóvenes que se hacen Iglesia” (Juan Pablo II).
Luego realizar continuas visitas y observar la realidad en la que viven los jóvenes de esta
parroquia, se llega a las siguientes conclusiones:

 No hay un trabajo de evangelización enfocado a los jóvenes en esta parroquia.


 El contacto con los jóvenes se reduce a los procesos de catequesis para confirmación
y los muchachos acólitos.
 Se detecto que las catequesis se han enfocado simplemente a la recepción del
sacramento, de tal manera que recibido el sacramento, no se continúa con un
acompañamiento que garantice la inserción de los jóvenes a la vida parroquial.
 No hay acción de evangelización ad extra de la parroquia específica para los jóvenes.
 Se percibe la alta vulnerabilidad social en el hecho de que hay una alta propensión en
caer en la drogadicción o que ocurran embarazos en adolescentes y jóvenes.

3. Plan de Acción

Iluminados por el texto de los discípulos de Emaús, se presenta un plan de acompañamiento


a las parroquias y en específico a los jóvenes, donde al caminar junto con ellos por el periodo
de un año, en ellos “arda su corazón” para que convirtiéndose en “discípulos misioneros”,
llenos de la alegría del resucitado sean testigos de la misericordia de Dios.

3.1. Convocatoria de los jóvenes


El primer momento del plan de acción es desde los diferentes campos de la parroquia
convocar a los jóvenes, desde los que participan en las eucaristías, como los que han
participado en los procesos catequéticos para la recepción de los sacramento. También se
busca acercar a la parroquia los diferentes jóvenes del entorno local.

3.2. Primeros encuentros con los jóvenes

El objetivo de estos encuentros es entrar en dialogo con los jóvenes y ayudarlos a descubrir
la alegría de ser discípulos de Cristo como proyecto de felicidad.
Además, se procura escuchar a los jóvenes para entender cual es su realidad y saber como
ellos ven a la parroquia, párroco, sacramentos, etc.

3.3. Detectar necesidades

Si se desea que el evangelio se haga realidad en la vida de los jóvenes en su contextos, es


necesario saber cuales son sus necesidades, tanto espirituales como afectivas, económicas,
académicas, etc., para que de este modo ellos encuentren la vida de fe una palabra que les
de respuesta para interpretar y darle un nuevo sentido lleno de esperanza para sus
inquietudes más profundas.

3.4. Kerygma

En este paso se invita a los jóvenes a caminar tras la huellas de Cristo y tiene como objetivo
permitir un encuentro con la persona de Jesús ya que “no se comienza a ser cristiano
por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un
acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello,
una orientación decisiva” (Benedicto XVI DCE 1). Este modulo esta dividido en
cuatro sesiones:

1. Dios es Amor. Fundamentos bíblicos

◦ Jer 31,3; 1 Jn 4, 8; Is 43, 4.


2. Pecado- Padre Misericordioso. Fuentes bíblicas:
◦ Rom 3, 23; Rom 6, 23; Salm 51; Lc 15, 11-32.
3. Salvación: Jesucristo la buena noticia. Fuentes bíblicas:
◦ Jn 3, 16; Jn 10, 10; Hc 4,12.
◦ 4. fe conversión. Fuentes bíblica:
◦ Rm 10, 9-10,13; Ap. 3, 20; Ef 4, 8.

4.. Conversión: Volver mirada a Jesucristo.

3.5. Retiro kerigmático

Se pretende en este retiro disponer a los jóvenes a tener un experiencia más vivencial de las
temáticas vistas en el kerygma, para que ellos movidos por la acción del Espíritu Santo
puedan proclamar que “Jesús es el Señor para la Gloria de Dios Padre”.

3.6. Camino Emaús: encuentro con Jesús Palabra.

Este es un taller tomado de la Escuela San Andrés, que pretende motivar a los jóvenes a
dejarse encontrar por Jesús, Palabra hecha carne, para que ardan sus corazones y
descubran el “tesoro escondido” que esta en las Sagradas Escrituras.
Este modulo esta dividido en 23 sesiones:
1. Sesión de introducción tomado del texto de los caminantes de Emaús (Lc 24, 13-35), con
Jesús que sale al encuentro de los jóvenes.
2. Las siguientes siete sesiones se trata de entender por medio de símbolos que es la
palabra de Dios.
3. Luego vienen siete sesiones los efectos de la palabra de Dios.
4. Para terminar este modulo en las ocho últimas sesiones se presentan cuales son las
actitudes para con la Palabra de Dios y finaliza con una alianza con Jesús Palabra.

3.7. Camino Emaús: Le descubrieron al partir el pan (vida sacramental).

El texto de Emaús termina con la fracción del pan, y con este gesto Eucarístico ellos le
reconocieron, por tal motivo es primordial enseñarle a los jóvenes la importancia de la
experiencia sacramental, para que descubran a Jesús desde la celebración de la fe, que
tiene como objetivo, la incorporación del creyente al misterio de Cristo y de la Iglesia. Por
medio del aprendizaje gradual y progresivo de la vida de la fe y junto con la confesión y la
eucaristía, el joven crece y madura en la fe, se inserta en el misterio de Dios y recibe la
gracia santificante, para llevar una vida conforme a la dignidad de hijos de Dios.
De esta forma se han entendido los sacramentos desde las comunidades primitivas: lo que
se cree se celebra, lo que se celebra de vive, lex credendi y lex orandi, que hoy día con la
reflexión de grandes teólogos, parece más conveniente hablar de ortopraxis.

3.8. Escuela de animadores juveniles.

Este es el último modulo del proceso de acompañamiento proyectado a un año y su


duración es de quince días.
Con esta escuela se quiere formar Animadores Juveniles a nivel espiritual, humano, eclesial,
comunitario e institucional; para que sean canalizadores de iniciativas, propósitos e intereses
de sus comunidades juveniles en su parroquia, a partir del fortalecimiento de sus aptitudes,
actitudes y capacidades y la adquisición de competencias para la animación juvenil efectiva.
Buscamos que una vez termine la Escuela, los animadores regresen a sus parroquias con
espiritualidad fortalecida, motivación para la evangelización juvenil renovada y herramientas
prácticas para su quehacer diario. Las Parroquias podrán contar con Jóvenes Animadores:

◦ Comprometidos con sus comunidades parroquiales y con la Iglesia en general.


◦ Generadores de un proyecto de Vida, que involucre el desarrollo de su familia,
comunidad y país.
◦ Mediadores de paz en sus comunidades y familias.
◦ Generadores de nuevos espacios de formación y recreación para otros jóvenes,
niños y familias.
◦ Protectores y difusores de la Fe, la Paz y los Derechos Humanos.
◦ Gestores de alternativas de desarrollo social y comunitario.

Bibliografia

FLORISTAN C. Nuevo Diccionario de Pastoral. San Pablo. Madrid 2002.

RZEDKOWSKI H. Diccionario de Misionología. Verbo Divino. Navarra 1992.

FFLORISTAN C. Para Comprender la Parroquia. Verbo Divino. Navarra 1998.

RAMOS R. G. Teología Pastoral. BAC. Madris 1995.

ARQUIDIOCESIS DE BOGOTÁ. Plan de evangelización “PLAN E” Documento Final. Bogotá


2013.

V CONFERENCIA GENERAL DE EPISCOPADO LATINOAMERICANO Y DEL CARIBE.


Documento Conclusivo, Aparecida, Brasil. Mayo 2007.

CONCILIO VATICANO II.

PAPA FRANCISCO. Exhortación Apostólica EVANGELII GAUDIUM. Vaticano 2013.

http://www.dane.gov.co/files/investigaciones/condiciones_vida/pobreza/boletin_pobreza_2011.pdf

http://www.vicariadepastoral.org.mx/manual_parroquia/manual_07.htm