Sei sulla pagina 1di 11

INFORME EJECUTIVO DE ACTIVIDADES PELIGROSAS GENERADORAS DE RIESGOS Y

RESPONSABILIDADES EN COLOMBIA

LIRIA NATALIA ANGULO MORALES

AUTORA

UNIVERSIDAD DE MEDELLIN

FACULTAD DE DERECHO

ESPECIALIZACIÓN CONTRATACIÓN ESTATAL

MEDELLÍN, MAYO DE 2020

TABLA DE CONTENIDO
OBJETIVOS.......................................................................................................................................3

INTRODUCCIÓN.............................................................................................................................4

INFORME EJECUTIVO DE ACTIVIDADES PELIGROSAS GENERADORAS DE RIESGOS Y


RESPONSABILIDADES EN COLOMBIA........................................................................................5

RECOMENDACIONES...................................................................................................................10

CONCLUSIONES............................................................................................................................11

OBJETIVOS
• Identificar y valorar las actividades peligrosas generadoras de riesgos y

responsabilidades en un Estado Social de Derecho.

• Analizar el avance legal y jurisprudencial de la teoría del riesgo en Colombia desde

la responsabilidad objetiva y la culpa como elemento subjetivo en el derecho contencioso

administrativo.

INTRODUCCIÓN
Desde finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, se comenzó hablar de lo que hoy

conocemos como la revolución industrial y tecnológica. A razón de ello se originó una

serie de cambios socioeconómicos y culturales que tuvieron repercusión en todos los

ámbitos del ser humano, especialmente en el jurídico y a lo que actualmente conocemos

como el concepto de responsabilidad como quiera que, esta última se hizo necesaria para

establecer una protección clara de las potenciales víctimas que se pudieran originar con

ocasión del desarrollo de ciertas actividades catalogadas como peligrosas.

El avance jurídico que se le ha dado a la regulación de las actividades peligrosas en

Colombia, nace primordialmente del acercamiento teórico a la presunción que establece el

artículo 2356 de Código Civil Colombiano, en ese sentido, la normatividad trae a colación

las presunciones para el desarrollo y ejecución de actividades peligrosas, no sólo como

sujetos activos los particulares sino también, como actividades generadoras de peligro

aquellas que desarrolla Administración para su beneficio.

En un Estado Social de Derecho, fundado en el respeto de la dignidad de la

persona humana y en la solidaridad de las personas que la integran, está estrechamente

ligado al régimen de responsabilidad objetiva relativo a lo contencioso, se ha

fundamentado en un título de imputabilidad especial, denominada el riesgo excepcional.


INFORME EJECUTIVO DE ACTIVIDADES PELIGROSAS GENERADORAS DE RIESGOS Y

RESPONSABILIDADES EN COLOMBIA

A raíz de revolución tecnológica e industrial, se empezó a incrementar el riesgo

causado por las cosas que están a cargo de las personas, razón por la cual se hizo

necesaria una protección clara de las potenciales víctimas que pudieran darse con

ocasión del desarrollo de estas actividades. Es así, como el ordenamiento jurídico

estableció principios, lineamientos y pautas tendientes a regular las actividades

peligrosas generadoras de riesgos, toda vez que las mismas están involucradas en la

economía y el desarrollo estatal, y por lo tanto, su cumplimiento es parcialmente

aceptado por la Administración y la sociedad en general.

Así pues, conforme a nuestra normatividad el derecho civil dispone que por

actividades peligrosas se deberán entender aquellas establecidas en el artículo 2356 del

Código Civil. Aunado a ello, el Consejo de Estado ha definido las actividades peligrosas

de la siguiente forma: “Una actividad es peligrosa cuando rompe el equilibrio existente,

colocando a las personas ante el peligro inminente de recibir lesión en su persona o en

sus bienes. La inminencia de un peligro que aborda la  capacidad de prevención o

resistencia común de los seres humanos, son las características determinantes para

definir las actividades peligrosas. No debe perderse de vista que el peligro es un

concepto indeterminado y, por lo tanto, solo puede ser establecido por el juez en
atención a las circunstancias particulares del caso concreto, responsabilidad en que se

puede incurrir por parte de la administración con ocasión de sus acciones u omisiones 1”.

En materia de responsabilidad existen dos tipos de presunciones, de culpa y de

responsabilidad propiamente dicha, está última es más plausible la presunción dado que,

desarrolla en mejor medida el principio de equiparar las cargas patrimoniales cuando se

ha producido un resultado lesivo en cabeza de alguien que no está obligado a soportarlo,

en otras palabras, las presunciones en responsabilidad van principalmente dirigidas a

proteger a las víctimas, liberándolas de la carga de la prueba del hecho presumido, esto

es, el nexo causal entre el daño y la actividad desplegada por el agente causante de éste.

Por otro lado, en nuestro ordenamiento jurídico colombiano ha definido la culpa,

como un elemento desde el factor subjetivo, como quiera que, el concepto es asociado o

confundido en muchas ocasiones con el nexo de causalidad. Para entender ás esto,

debemos tener claridad que los elementos para que se configure la responsabilidad, es

requisito sine qua non las figuras del el nexo causal y el daño, empero dependiendo de

la escuela, encontraremos la culpa como otro criterio adicional a la ecuación.

Ahora bien, como lo hemos dicho la responsabilidad de quien causa el daño es

presumible, por lo tanto, la línea jurisprudencial manejada por la Corte Suprema de

Justicia ha establecido que la responsabilidad de quien causa el daño se presume 2, en

otras palabras, será el causante del daño quien deberá librarse de responsabilidad que a
1
Consejo de Estado – Sala de lo Contencioso Administrativo Sección Tercera (2001, 13 de septiembre) Sentencia
12487/01 (Jesús María Carrillo Ballesteros M.P.)
2
Corte Suprema de Justicia - Sala de Casación Civil y Agraria (1999, 25 de octubre) Sentencia 5012/99 (José Fernando
Ramírez Gómez M.P.)
él se le ha atribuido y en ese sentido, será quién le asistirá la carga probatoria, es decir,

que él debe probar que hay situaciones que lo eximen de responsabilidad, tales como la

culpa exclusiva de la víctima, fuerza mayor o caso fortuito o la intervención de un

elemento extraño, según lo dicho por la jurisprudencia. 3

En ese orden de ideas, podemos decir que el concepto de la actividad peligrosa

para el derecho administrativo colombiano no difiere mucho de la concepción que se

tiene en el derecho privado. Muestra de ello es la constante remisión que efectúa el

Consejo de Estado a la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia toda vez que la

última, tiene un mayor desarrollo histórico y estructura jurídica. Sin embargo, en el área

de lo contencioso, se contempla como un régimen de responsabilidad objetiva, como

quiera que su fundamento recae en un título de imputabilidad especial, denominada el

riesgo excepcional, el cual debe revestir las características de anormalidad y de

gravedad.

En un sentido más flexible, podemos decir que conforme al marco constitucional,

la responsabilidad estatal tiene su fundamento objetivo desde artículo 1 del Superior que

alude que la responsabilidad del Estado, debe aplicarse desde de la solidaridad misma

como fundamento de la dignidad humana. Igualmente, en el artículo 90 ibídem, se

convierte como principio general que el Estado deba responder patrimonialmente por los

daños antijurídicos que le sean imputables, causados por la acción o la omisión de las

3
Consejo de Estado – Sala de lo Contencioso Administrativo Sección Tercera (2015, 11 de diciembre) Sentencia 121307/15
(Ramiro Pazos Guerrero M.P.)
autoridades públicas. Así mismo, encontramos en nuestra legislación de derecho público

que en el artículo 82 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso

Administrativo, no enuncia cuáles son las entidades que deben ser sometidas a su

competencia por tener el carácter de públicas.

Como lo hemos analizado, el régimen de la responsabilidad por las actividades

peligrosas del Estado es un claro ejemplo de este proceso de evolución socio-jurídica del

derecho colombiano, como quiera que al suplir las insuficiencias a las cuales se enfrenta

el régimen general de responsabilidad estatal, causados con el día con día por los nuevos

riesgos se crean a raíz de los avances y cambios, conlleva que el campo de aplicación del

concepto de lo qué es la activad peligrosa, varié 4.

Es por ello que, el Consejo de Estado colombiano considera que será actividad

peligrosa “la de una persona moral o jurídica que genera más peligros de daño de los

que, por sí misma, se está en capacidad de soportar 5”, es decir que, peligrosidad se

fundamenta en criterios objetivos y no absolutos, toda vez que la naturaleza propia de

las cosas y circunstancias que, con ellas se realizan, ejecutan o benefician deberán ser

proporcionales teniendo en cuenta la relación con las precauciones adoptadas para evitar

potencialmente se cause un daño efectivo.

Es decir que la actividad peligrosa debe, además y como ya lo hemos enunciado

ser imputable al Estado, como nexo causal y no como título jurídico de imputación; en

4
Consejo de Estado – Sala de lo Contencioso Administrativo Sección Tercera (2001, 24 de mayo) Sentencia 133897/11
(Ricardo Hoyos Duque M.P.)
5
Opinión Jurídica, volumen 5, No. 9 - ISSN 1692-2530 - Enero-junio de 2006 - Medellín, Colombia
otras palabras, el riesgo excepcional debe ser o tendrá que ser ocasionado por el Estado

como consecuencia directa de su actividad u omisión.

Como lo hemos ya mencionado, otro ejemplo que se planteado por la Corte

Suprema de Justicia, para entender por actividad peligrosa, es aquella que aunque lícita

implica riesgo por su naturaleza, puesto que hace inminente la ocurrencia de daños por

ser una actividad multiplicadora de energía como quiera que su manipulación de ciertas

cosas o en el ejercicio de una conducta específica, 6 lo ocasiona.

RECOMENDACIONES

• La actividad por muy peligrosa que esta sea no es dañosa en sí misma aunque

potencialmente podría causar daños, entonces, la responsabilidad del Estado por actividad

6
Corte Suprema de Justicia - Sala Civil (2002, 30 de septiembre) Sentencia 7069/13 (Carlos Ignacio Jaramillo Jaramillo
M.P.)
peligrosa debe partir del despliegue de forma efectiva de su conducta u omisión; es decir,

que ante la jurisdicción de lo contencioso administrativo que requiere que se haya

ocasionado un daño: directo, personal, cierto y antijurídico.

• En efecto, la teoría y el concepto de la actividad peligrosa están íntimamente

ligados, toda vez que el concepto riesgo y la teoría del riesgo, para alguno se reviste de

un carácter excepcional y por lo tanto, la protección del derecho de las personas cuando,

estás son víctimas de daños ocasionados con actividades peligrosas o cuando se crean

como resultado de un excesivo comportamiento de la responsabilidad estatal y que

ocasionen un desequilibrio o alteración contractual 7 bien sea la actividad desplegada o por

una causa pasiva, deberá buscar la Administración un restablecimiento inmediato.

CONCLUSIONES

1. Concluyendo una dinámica interesante y diferente en los asuntos de

responsabilidad civil, toda vez que es precisamente por este elemento que a la víctima le

corresponde probar, además del daño, que la actividad peligrosa del Estado fue la

causante de éste, para que el juez de lo contencioso administrativo pueda dar por cierto

7
Consejo de Estado - Sala Tercera (2013, 27 de noviembre) Sentencia 391/13 (Mauricio Fajardo Gómez M.P.)
que el daño ha sido generado por la Administración en el despliegue de actividades

peligrosas.

2. En este punto, hemos podido determinar que, la mayor producción en cuanto a

actividades peligrosas, al menos en el derecho administrativo, corresponde a la

jurisprudencia, y que está su vez, las ha catalogado lista y por lo tanto hasta ahora no es

taxativa, pero que se puede tener en cuenta como precedente en caso de situaciones

similares o de nuevas actividades que se inscriban dentro de esos parámetros.