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Pulizie spirituali o allontanamento di energie negative (Limpias espirituales o desalojos energéticos)

Le “limpias” (pulizie) sono procedimenti energetici che servono per ottimizzare, armonizzare e prendersi cura del
nostro corpo energetico, dal quale dipende la nostra salute psichica e a volte quella fisica.
Il primo passo è prendere coscienza del fatto che, oltre a d avere un corpo fisico, ne abbiamo anche uno energetico.
Tradizionalmente questo corpo energetico viene indicato come il “doppio”.

Questo corpo energetico, o doppio, ha bisogno della propria


igiene e di essere tenuto in forma.
L’attenzione alla salute e alla cura del corpo energetico è
all’origine delle limpias.
Le limpias sono state utilizzate sin dai tempi antichi, facendo
uso di fumenti, bagni, candele ed altri elementi utili a
raggiungere una maggior efficacia.
Con il tempo le limpias si sono diffuse come credenze
spirituali o magiche e si sono mischiate con la stregoneria;
questo ha fatto si che nascessero diversi tipi di limpias a
seconda del male da curare o dei desideri.

Esistono quindi attualmente quelle che vengono usate come protezione,


per attrarre le energie positive, l’amore, il denaro, il lavoro, per
allontanare l’invidia altrui e soprattutto per disfarsi di malefici e
incantesimi.
La limpia più semplice è quella che si realizza utilizzando i 4 elementi
(acqua, terra, fuoco e aria), i quali vengono appoggiati ad un altare e la
persona che effettua la limpia li utilizza uno ad uno.
Questi 4 elementi sono simboleggiati dall’incenso, la candela e una
“lozione di limpia” (lozione purificante).
A questa limpia semplice daremo il nome di limpia elementare. La sua
caratteristica è quella di restaurare l’equilibrio energetico di base della
persona.
Viene passato per primo l’incenso, successivamente la candela, e per
ultima la lozione.
Ma prima di effettuare le limpias è importante essere in grado di sentire
l’energia attorno alla persona su cui verrà effettuata.
Con l’esperienza e la pratica si potranno percepire “anomalie” nel campo
energetico passando la mano attorno al soggetto.

La limpia elemental sirve al practicante como


introducción a la limpia “tradicional”, la cual proviene de
los sistemas de curación de los pueblos americanos
originales (caso mexicano).
La limpias tradicional forma parte de los rituales de
curación de la medicina tradicional precolombina.
Como su nombre lo indica, las limpias tienen el
propósito de quitar la suciedad, las impurezas, "del mal"
que está generando la enfermedad.
El concepto que subyace a esta práctica, tan común en
la medicina de los grupos indígenas de México, está
íntimamente relacionado con la noción de enfermedad y
con las causas que la producen.

La enfermedad es el efecto final de acciones generadas por agentes dañinos, invisibles, con voluntad propia o que
pueden ser enviados por personas que desean hacer un mal a otros sujetos (cosa vulgarmente conocida como
“malojo”).
El agente causal por naturaleza son los “aires”, entidades multifacéticas y nocivas, presentes por doquier en el
mundo precolombino. Esta idea es, muchas veces, el complemento de otra causalidad mencionada por los
terapeutas; sin embargo, en las terapias es posible detectar el conjunto de conceptos que explican la enfermedad,
entre ellas, la idea de los “aires”.
En el padecimiento llamado espanto o susto, por ejemplo, la causa
expresada por la mayoría de los informantes alude a la pérdida de una
entidad anímica del sujeto, entidad que es necesario recuperar para que el
enfermo sane. Las limpias forman parte de todos los tratamientos
consignados para su curación y, en muchos casos, constituyen toda la
terapia.

La limpia tradicional como forma de prevención.


Esta forma de limpia constituye una de las causas recurrentes de demanda de atención de la gente, quien solicita
la ejecución del procedimiento, sobre todo, para alejar de su persona y entorno influencias malignas tales como la
mala suerte. Es, además, una de las medidas preventivas más comunes de un gran número de padecimientos,
principalmente de aquellos que conforman los denominados síndromes de filiación cultural, tales como el mal de
ojo, el mal aire y el susto, entre otros.
Un ritual de este tipo puede ser muy simple e incluir sólo una limpia con plantas olorosas, como la albahaca, y con
flores de color rojo; o ser más complejo y comprender, además, otros elementos como la "rociada", que se efectúa,
por lo general, con algún líquido perfumado, por ejemplo una loción. La capacidad de prevención de una limpia
puede ser aumentada si se realiza en un lugar sagrado, como el altar del terapeuta, o si va acompañada de otras
acciones ejecutadas con los mismos fines: depositar una ofrenda en la iglesia, o portar un amuleto.
La limpia como forma de diagnóstico.
Entre los procedimientos —limpias, "echar maíces o adivinar con granos de maíz (o caracoles o cualquier otro
elemento)" y "leer la baraja"—, empleados por los curanderos para diagnosticar la enfermedad, la limpia con huevo
("blanquillo") es, sin lugar a dudas, el más frecuente. Esta forma de limpia constituye, además, el inicio del
tratamiento, ya que el huevo tiene la capacidad de "chupar la enfermedad", la que a su vez modifica el contenido
del huevo, propiedad en la que se basa su empleo como elemento de diagnóstico. Se utilizan huevos de rancho,
es decir de gallina casera, o de guajolota ("totola"). El terapeuta ejecuta el procedimiento frotando sobre el cuerpo
del enfermo comenzando por la cabeza, los brazos, la espalda, el abdomen, las piernas y, por último, los pies,
especialmente en aquellas zonas donde el enfermo presenta algún dolor o ardor. Enseguida, lo rompe en un vaso
de agua, e interpreta las formas que adquieren la yema y la clara. Esta forma de diagnóstico es particularmente útil
en ciertas afecciones, tales como el susto, ya que permite al terapeuta conocer exactamente el elemento que dio
origen a la “enfermedad”.
Las limpias como forma de curación.
Este procedimiento forma parte de los tratamientos de la mayoría de las enfermedades de la medicina tradicional
indígena. En algunas enfermedades, las limpias constituyen toda la curación, como en el caso del susto.
Varias son las formas de limpias empleadas con este propósito. Las más comunes son.- limpias con ramas de
plantas (ruda, sauco, albahaca, pírul, romero), con huevo, con semillas de cacao, con plumas de guacamaya y con
cáscara de higuera; las sahumadas con copal; las rociadas; las sopladas y las limpias con aire. Muchas veces, en
el mismo tratamiento se emplean varias de estas formas de limpia, con el objeto de potenciar la curación y hacerla
más efectiva. Si se trata de una afección grave, rebelde a los tratamientos, las limpias se deben realizar una vez
cada tres días, alrededor de cuatro veces en el curso de un tratamiento. Por lo general, el procedimiento se realiza
de frente a un altar, donde se encuentran las imágenes de los santos que el terapeuta venera —Jesucristo, virgen
de la Soledad, la Guadalupana, san Antonio de Padua, san Antonio Abad, san Pedro, san Pabilo y san Martín,
entre otros—; durante todo el ritual, el enfermo debe permanecer de pie; el curandero inicia pronunciando el
nombre del paciente y, a continuación, mientras recita oraciones a sus santos devotos, va "barriendo", es decir,
pasando por todo el cuerpo, de la cabeza a los pies, el o los elementos elegidos para la limpia. Muchas veces el
procedimiento es ejecutado, al mismo tiempo, con plantas y con huevo, para lo cual el huevo es escondido entre
las ramas de las plantas. En otros tratamientos, después de hacer la limpia con huevo y diagnosticar la
enfermedad, el terapeuta procede a limpiar con hojas sahumadas en copal, las cuales, al finalizar el procedimiento,
son colocadas sobre el vaso que contiene el huevo. Ciertos terapeutas aconsejan colocar bajo la cama el vaso con
el huevo que ha servido para el diagnóstico; pasado este tiempo, se puede considerar que el huevo ha "chupado"
ya toda la enfermedad y que, por lo tanto, el paciente está curado.
En las limpias con humo (sahumadas) se utiliza, generalmente, copal. Este tipo de limpia se emplea con frecuencia
cuando se trata de hacer salir el aire o algún mal espíritu del cuerpo del enfermo o de su entorno. En el primer
caso, mientras el paciente permanece de pie, el curandero enciende el copal y procede a caminar alrededor de
éste, de modo que el humo impregne todo su cuerpo. En el segundo, sahuma totalmente el espacio dentro del cual
se encuentra el sujeto; el propósito de la limpia con humo es el de "espantar el mal aire".
La limpia con aire se utiliza para quitar "el mal" de la ropa del enfermo. Generalmente, se realiza al final de la
sesión terapéutica. Una vez que ésta ha concluido, el curandero pide al paciente alguna prenda de vestir y,
enseguida, "la lanza al techo varias veces, para que el viento se lleve la enfermedad".
La "soplada" es una forma de limpia que se emplea, casi siempre, después de una terapia en que se han utilizado
elementos volátiles como el alcohol, o el macerado de alguna planta en aguardiente o alcohol. Ciertas afecciones
caracterizadas por dolores musculares, u otras como el dolor "de barriga", son tratadas por los terapeutas
indígenas mediante sobadas, existen diversos tipos de preparado de usar en las sobadas, por ejemplo uno común
usado los indios mazatecos es el preparado hecho con "san Pedro" (nombre de un hongo alucinógeno), macerado
en alcohol durante algún tiempo. Después de concluir la sobada, el curandero "sopla al paciente en dirección al
Sol, para que éste se lleve el mal".
Para asegurar el completo éxito de la limpia, todos los elementos empleados en su ejecución, especialmente si
aquélla ha sido de tipo curativo, deben ser alejados del lugar en donde se ha llevado a cabo el ritual. Se tiene la
creencia de que estos elementos —huevo, plantas, velas, etcétera—, están contaminados con el mal para cuya
curación fueron usados. Si la enfermedad que ha sido tratada es el susto, el paciente debe llevar los materiales
utilizados al lugar mismo donde le ocurrió el accidente que le provocó la afección, y allí enterrarlos; en cambio, si la
limpia ha sido ejecutada para tratar alguna otra enfermedad, sólo debe llevarlos a algún cruce de caminos, y
dejarlos en ese lugar "para que la gente pisotee la enfermedad".
Para dar tiempo a que la limpia haga todo su efecto, cualquiera que haya sido el motivo por el cual ha sido
realizada, se le recomienda al enfermo que, durante algunos días, permanezca en su casa.
Interpretación Limpia con el huevo.
1. Si la yema está en el fondo y la clara está limpia no tienes mal de ojo o hechizo, pero la limpia te
servirá para liberarte de la mala vibra.
2. Ojos en el huevo Significa en "Niños" Mal de ojo y en "Adultos" que alguien lo ha estado vigilando y
le tiene envidia lo que le provoca bloqueos y malestares.
3. Si salen caras, siluetas o perfiles de personas, los espíritus que están a tu alrededor quieren darte
un mensaje, empieza a notar las señales.
4. Flores, las energías negativas se van alejando y empieza un buen momento para ti.
5. Si la clara forma una cruz te han hecho un trabajo de brujería que está enterrado
6. Telarañas, son muestra de que mucha gente te tiene envidia y quiere que ese proyecto, negocio o
ascenso no se te logre.
7. Figuras de animales, la energía que tienes se va por poner las prioridades en cosas que realmente
no tienen tanta importancia.
8. Figuras geométricas: indican muchos malestares físicos provocados por algo que no has dicho,
cuando son formas de triángulo son mentiras que has dicho pero sientes culpa, cuadrados son
signo de que necesitas avanzar en la situación en que estas.
9. Si te sale cualquier tipo de figura, ya sea persona, animal u objeto en la yema; ese es el objeto de tu
preocupación, si es una persona es la que te tiene envidia, si es un animal debes de analizar que
haz soñado para tener esa preocupación.
10. Las formas alargadas se refieren a hombres y las formas ovaladas a mujeres.
11. Figuras enroscadas son malestares físicos que hemos estado ignorando, a veces tenemos un dolor
o molestia y no hacemos caso, te están avisando que debes hacerte un chequeo
12. Remolinos o figuras de nubes: problemas a nivel emocional que están dañando las relaciones que
tienes con los demás.
13. Si salen muchas burbujas rodeando la yema o brotan hacia la parte de arriba, sí tienes mal de ojo,
te sientes muy cansado, sin fuerzas para hacer las cosas, incluso hay quien manifiesta dolores de
cabeza, de cuerpo o mareos.
14. Salen picos hacia arriba en forma de clavos o agujas; son las personas envidiosas que te ponen
trabas en el camino y que no desean que salgas adelante.
15. Una especie de manto cubre la yema, esto pasa cuando sientes que alguien constantemente te esta
molestando y provocando, el huevo jala lo malo que te están haciendo.
16. Puntos rojos y negros en la yema son tendencia a enfermedades, hay que poner atención a estos
avisos.
17. Si aparece una mancha de sangre, tienes hecho un trabajo de brujería y es muy posible que tengas
que visitar al médico por problemas renales y/o de hígado
18. Halos blancos alrededor de la yema: son muestra de que has tomado decisiones muy precipitadas y
debes retroceder un poco para retomar el camino.
19. Si hay muchos hilos que suben significa que los chismes te están afectando, hay gente que quiere
verte infeliz.
20. La yema siempre se va hasta el fondo cuando rompemos el huevo, si queda en medio o sube es
señal de que hay problemas y alguna persona esta haciendo algún trabajo de magia negra en
contra de nosotros.
21. Cuando la yema parece cocida, esta caliente y queda muy blanca la clara; es símbolo de que hay
energías negativas moviéndose en el ambiente, y debes limpiarlas, es muestra de magia negra en
tu contra.
22. Cuando alguien siente que tiene mal de ojo, el huevo se pone turbio, hay muchos picos y muchas
burbujas.
23. Picos hacia abajo indican que debes controlarte, tienes mucho resentimiento que no has sacado.
24. Si el agua está oscura, tienes hecho un trabajo de brujería para que todo te salga mal, padezcas
enfermedades, infidelidad y problemas económicos.
El mal de ojo
Es un malestar generalizado que comienza por agitación, cansancio, mala racha sin motivo justiciado, en todos los
asuntos que estamos tratando y va in crescendo acumulando malestares y molestias.
Suele ir acompañado de problemas físicos no habituales.
¿Cómo se produce esto?
Sencillo. A través de una asimilación de energía dañina trasmitida a por otra persona, ya sea provocado voluntaria o
involuntariamente.
Puede ocurrir que el provocador desconozca su propio poder y lo mas seguro es no sea consciente de sus propios
deseos o envidias ajenas, pero eso no quiere decir que igualmente no sea el causante.
Hay unos síntomas que son indicativos de mal de ojo provocado:
EN LOS NIÑOS
Hay 3 síntomas muy definidos:
- Llanto continuo (sin haber causa aparente alguna).
- Falta de apetito.
- Insomnio (se suelen despertar por la noche).
SINTOMAS EN PERSONAS ADULTAS
1.-Insomnio
2.-Pesadillas y sueños negativos repetitivos.
3.-Sobresaltos durante el sueño (se despiertan con sensación de azoramiento y agobio)
4.-Pesadez y opresión en el pecho ya sea dormido o despierto.
5.-Presión en la garganta por un sueño ocurrido en las últimas horas de la noche. Siempre en este caso el despertar
es sobresaltado con la presión en la garganta.
6.-Tensión nerviosa. Estado de nerviosismo y ansiedad generalizada, pero hay que tener en cuenta que deben
concurrir mas de un síntoma a demás de este.
7.-Falta de energía. Se encuentra en un estado de e energía bajísimo encontrándose habitualmente cansado.
8.- Depresión
9.- mareos y vahídos
10.- Mente confusa. De no comprender cosas simples, olvidos, sensación de embotamiento. Pérdida de memoria
11.- nauseas, y vómitos y falta de apetito
13.- inapetencia sexual.
Tristeza, llanto, dolores de cabeza, estómago y espalda sobre todo. Tensión nerviosa y falta de concentración son
características muy sintomáticas. A esto se añada que los médicos no encuentran motivo justificado para estos
estados, y evidentemente, a partir de ahí, ya tenemos el caldo de cultivo para que se sumen los problema de relación
de pareja, con secuelas tales como la impotencia o inapetencia sexual. Los mareos, la perdida de memoria. La
desgana o desinterés por la vida aparecen en escena, y como consecuencia llegan problemas laborales, y
económicos, bien sazonado todo ello con enormes disputas familiares. El resultado es una crisis personal, en la que lo
más difícil, es detectar la causa. En una palabra la persona ha perdido su vibración energética habitual y todo se viene
en su contra.
El hecho de que todos tengamos uno o dos de estos síntomas no significa que estemos cogidos por el mal de ojo;
deben coincidir muchos de todas estas características y así y todo debemos cerciorarnos del aojamiento se ha
producido.
Como detectar el mal de ojo:
LA SAL QUE TREPA
Se deberá coger un plato, a poder ser de cobre, en el cual se echará
Vinagre y unos puñados de sal gorda. Dicho plato se pondrá debajo de la
cama de la persona que queremos saber si tiene mal de ojo; si al cabo de tres días la sal ha trepado por los
bordes del plato, esto significa que la persona tiene mal de ojo.
EL MECHÓN DE PELO
Será necesario tener a mano un vaso con agua limpia y un cacharrito con aceite de oliva. Se cortará un
mechón de pelo de la persona a diagnosticar y se mojará en el aceite de oliva, echando tres gotas de aceite
en el vaso de agua, rezando tres padres nuestros en cada gota. Hecho lo anterior hay tres posibilidades:
que el aceite se hunda, lo cual implica la existencia del mal de ojo; que el aceite flote disperso, lo cual
implica que hay mal de ojo o que el aceite flote agrupado, formando una masa compacta, lo cual nos da a
entender que no hay mal de ojo.
Encanto del espíritu, espanto o susto
Los nombres de la enfermedad, aunque sinónimos, hacen referencia a distintos aspectos del mal.
Como Espanto o Susto:
Enfermedad originada por una fuerte y repentina impresión derivada del encuentro con animales peligrosos, objetos
inanimados y entidades sobrenaturales, así como por sufrir una caída en la tierra o en el agua; y, en general, producto
de cualquier episodio traumático que amenace la integridad física y/o emocional del individuo.
Resulta habitual que los desajustes orgánicos y anímicos que acompañan a este mal sean muy drásticos; en la
mayoría de los casos, el enfermo sufre la pérdida del alma o bien queda debilitado y puede padecer otros procesos
morbosos. Su alta peligrosidad hace necesaria una pronta y efectiva atención, la cual se basa en diversos
procedimientos terapéuticos, en los que se contemplan limpias, sahumadas, baños, masajes y complicadas
ceremonias, además de la administración de preparados herbolarios por vía oral.
Como Encanto del espíritu:
El vocablo "encanto" guarda relación con una de las creencias de los habitantes indígenas, conforme a la cual los
lugares como pozos, ríos, cuevas y milpas, entre otros, están protegidos, resguardados por ciertas deidades —"rey de
la tierra o chaneque, como lo llaman algunos—, los cuales capturan el espíritu del sujeto que sale de su interior como
resultado del susto (V. pérdida del alma).
La idea de que en el momento en que el sujeto pierde su espíritu, entra a su cuerpo un aire (si bien algunos grupos
piensan que los aires son entes independientes, con voluntad propia; otros los conciben como producto de la actividad
humana) que afecta principalmente a la sangre. El cuadro clínico que caracteriza al padecimiento es, en
consecuencia, el resultado de ambos procesos(encanto y susto).
Las causas del padecimiento consignadas por los terapeutas son varias: una caída "en la que se ofendió a la tierra, al
pozo o al manantial"; un accidente, entre los que se incluyen ver fantasmas, difuntos y sangre, o tener encuentros
repentinos con animales como bestias grandes, perros y culebras. "La persona se encanta en algún río y ahí queda su
espíritu", dice un informante.
Los primeros síntomas que manifiesta el paciente son: calentura, temblor de todo el cuerpo, dolor de cabeza,
cansancio, "no come a gusto porque su espíritu está retirado"; se le hincha la cara, tiene la tez amarillenta, los ojos
tristes y mucho sueño, pero no puede dormir; siente la garganta reseca y dolor en alguna parte del cuerpo; el recuerdo
del accidente que lo espantó lo asalta constantemente. Si no inicia oportunamente el tratamiento adecuado, el estado
del paciente se agrava y se presentan diarrea, calentura y vómitos.