Sei sulla pagina 1di 2

4 B i l b ao

Atxaga,
punto y
aparte
El anuncio de finalizar su obra novelística
con ‘Casas y tumbas’, desvela
la complejidad de un escritor que nace
de la poesía, aliado con la música,
creador de alfabetos, autor de literatura
infantil y juvenil, deudor de los
experimentos de la vanguardia

S
i la literatura de Bernar- unir un ciclo de cuentos ya he-
do Atxaga es fragmenta- chos sino también de algo más
ria, su imagen como es- circunstancial que enseguida se
critor también lo tiene que ser. rebelaría como transcendental.
Como es bien conocido, Obaba- La crítica Mercedes Monmany
koak no es exactamente una no- formaba parte del jurado del
vela, sino un ciclo de 26 cuentos Premio Nacional de Narrativa y
hilvanados través de algunos le sugirió que tradujera algunos
motivos como el de la lagartija, relatos para poder defender su destaca la autoridad de quien
que no siempre aparece; ni tam- candidatura. A un escepticismo habla frente al público, trataba
poco todos tienen que ver con inicial le siguió un tanteo de po- de implicar a este de una mane-
ese lugar literario con el que se sibilidades que terminó en la ra más lúdica, con un hilván de
identifica al autor. Es la niebla concesión del premio en 1989. secuencias narrativas y de citas
que borra las lindes entre fanta- Además de la relativa atención que arrimaban al conferencian-
sía y la realidad la que atraviesa que suscitaba la literatura origi- te a la figura del contador de his-
el libro. Lo fantástico se vive co- nalmente escrita en lenguas dis- torias. En esas listas aparecía el
mo real y lo real como fantásti- tintas al castellano, le benefició Atxaga intertextual que absor-
co, dentro de un espacio de ai- la apertura de aquellos años a la be, mezcla, interpreta y trans-
res mitológicos que sí son fre- fragmentación posmoderna del forma obras de su elección de
cuentes en su obra, aunque no relato unívoco. Inspirado por la todo el espectro cultural.
únicos. literatura centroeuropea, que “Dijo una vez Roland Barthes
Sirva todo esto para contex- trataba la tradición y más en que el gag, el elemento humo-
tualizar el adiós de Atxaga al gé- concreto la tradición oral como rístico, libraba al poema de su
nero novelístico anunciado por un elemento más dentro de su manía poética, es decir, de su
el escritor a raíz de la publica- modernismo, y con un bagaje efectismo, de su exceso cargan-
ción en euskera de Etxeak eta hi- que provenía de las vanguar- tado a través de dos víctimas, das desde aquellas novelas y la te y empalagoso. Sí, el humor es
lobiak (Pamiela) a finales del dias, Atxaga consiguió dar con una de ellas un niño que muere imagen de Atxaga se ha centra- una defensa contra la sentimen-
año pasado, que sale este mes en algo que no se había leído hasta al lado de la fuente, símbolo del do más en el Obaba de los talidad engañosa, contra la pre-
castellano con el título de Casas ese momento. nacimiento y de la vida. ochenta sin tener en cuenta sus tensión de que hay solo una ver-
y tumbas (Alfaguara). Un anun- Más de 100.000 ejemplares El escritor bajaba al terreno múltiples facetas y sin lo que im- dad”, escribió Atxaga en una en-
cio que cabe interpretarlo como vendidos en poco tiempo y una más duro y se metía en el fango plicaron estas dos novelas, una trada de ese alfabeto.
una despedida a un tipo de no- veintena de traducciones avala- por una necesidad expresa de postura clara y sin dobleces res- “Es uno de mis libros más cer-
vela, la que sigue la disciplina ron ese camino. Sin embargo, encarar una realidad urgente y pecto a lo que se estaba viviendo canos a mi biografía como escri-
del desarrollo argumental y a la Atxaga dio un giro con una his- brutal en el mismo entorno en en aquellos momentos. Tam- tor”, decía en una entrevista y
evolución de los personajes en toria que, sin renunciar a la alu- el que se situaba Obaba. En la bién esa imagen mitologizante quizá sea esta una vertiente por
unos tiempos y espacios delimi- sión simbólica, entraba en el pa- misma línea siguió con Zeru ho- ha dejado de lado otro aspecto donde más le veamos sus lecto-
tados, sin ser necesariamente li- trón de la novela realista con tra- riek (Esos cielos, 1995), sobre una sin el que no sería posible enten- res a partir de ahora, por la del
neales ni homogéneos pero sí ma de thriller y con su inicio, des- exmiembro de un grupo terro- der su proyecto literario: el hu- texto narrativo con historias, ci-
dotados de una coherencia in- arrollo y conclusión. En Gizona rista, de 37 años, que sale de la mor asociado al juego literario. tas, textos traídos al suyo, reali-
terna o de una unidad orgánica bere bakardadean (Un hombre solo, cárcel de Barcelona después de Estaba en algunos textos de Oba- dades y apariciones fantasma-
fuerte. 1993) situaba el eje de la acción haberse desligado de la banda y boakak y de una manera muy ex- les, lo que pasó alguna vez como
La novela representa un frag- en un hotel de Barcelona donde sube al autobús en dirección a plícita en libros como Groenlan- parte de lo que pasa.
mento de su obra y de sus for- se hospeda la selección de Polo- Bilbao llena de temores espe- diako lezioa (Lista de locos y otros al- Pero después de ese libro vino
mas de componer, dentro de un nia en el Mundial de Fútbol de rando un recibimiento en el fabetos, 1998). El hijo del acordeonista, una “nove-
proyecto que desde el inicio ha 1982. A través de la voz de Car- que se le iba a tratar de traidora. Recuperó el vínculo con los la puerto” según sus palabras,
contemplado la poesía como un los, un miembro retirado de Los editores ingleses vieron en- experimentos de vanguardia de en la que evocaba sus anteriores
elemento basal que se alía con ETA a quien la organización le seguida la conexión entre las su juventud y las ganas de hacer a través de David Imaz, el perso-
los músicos y que se presenta en pide un último atentado, recrea dos novelas y titularon la prime- literatura que le transmitían naje originario de Obaba que fa-
público, rompiendo con la re- el encierro físico, ideológico y ra Lone Man y la segunda Lone precursores del surrealismo y el llece en Three Rivers, en Cali-
ducción a la lectura privada. existencial del comando, así co- Woman. dadaísmo como Alfred Jarry y fornia, y que deja escrita una au-
Cuentista, autor de literatura in- mo las consecuencias del aten- Han pasado más de dos déca- herederos suyos como Ray- tobiografía para la lectura de sus
fantil y juvenil, creador de alfa- mond Queneau. Su espíritu hu- familiares, amigos y vecinos. En


betos, de narraciones y ensayos morístico se relacionaba con los ella cuenta cómo fue la posgue-
narrativos de aliento simbólico, Atxaga ha tenido esa rara poemas de Edward Lear, el ro- rra en su pueblo, quiénes ejer-
es evidente que hay mucho At- mántico inglés del nonsense, del cieron el poder que les confirió
xaga más acá y más allá del géne-
habilidad de construir universos sinsentido. La fórmula del abe- la victoria de Franco en la Gue-
ro novelístico. literarios que parecen alentados cedario procedía de las confe- rra Civil y cómo lo utilizaron, el
El escritor ha contado en va- rencias de Atxaga, en las que en cambio que supuso la década de
rias ocasiones cómo Obakokoak por la ensoñación vez de seguir la exposición clási- los sesenta, en cuanto a la cultu-
no solo nació de la voluntad de ca o aristotélica, que supone y ra pop y al resurgimiento del na-
B i l b ao 5


‘Etxeak eta hilobiak’
se publica este
mes en castellano
Bizitzak, urak bezala,
haitzen artetik bidea
con el título de
‘Casas y tumbas’ egiten duenean
sentan ese régimen de crueldad
institucionalizada, y no solo
consentida, si bien este obedece
Bernardo Atxagaren (1951) azken eleberria dugu ‘Etxeak eta
como un esclavo emocional a Hilobiak’ eta 2019ko urrian kaleratu zuen Asteasuko idazle
los caprichos y exigencias de su
mujer. Los alrededores están euskaldun ezagunak Pamiela argitaletxearekin, euskaraz. Idazle
poblados por otros personajes
de similar calaña, que viven en euskaldunak medioetan adierazi duen bezala, bere azken
un hábitat venenoso, alterado
por la llegada de un joven y so- eleberria izango da ‘Etxeak eta Hilobiak’, eta 400 orrialde
brio oficial, Chrysostome.
En clave autobiográfica y des-
inguruko nobela honetan bere magia utzi digu berriro ere
de un duro exotismo paisajísti-

K
co, el desierto estadounidense y uartel bat, ospitale bat, artean, ostera, Obabakoak, Bi
las luces de los casinos de la ciu- Frantziako eskola bat… Anai edo Soinujolearen Semea be-
dad de Reno, publicó después azken eleberri honek zalako lanak ditugu. Azken
Nevadako egunak (Días de Neva- Atxagaren aztarna magikoa hauek zinemara doitutakoak
da, 2013) basado en el curso que utzi du berriro ere, dudarik obra arrakastatsuak. Generoa
pasó con su familia en la Univer- gabe. Euskara jatorrean eta alde batera uztearen erabakia
sidad de Reno. Con Etxeak eta hi- zainduan idatzitakoa, irakurte- beroni eskaini behar zaion aha-
lobiak, o Casas y tumbas, ya no es rraza, era sinplekoa eta baita legin handiari eta orokorrean
Obaba sino Ugarte el territorio eraginkorrean landutakoa, horrek dakarren lan gogorrari
en el que se mueve. Con un co- ezbairik gabe. Liburuko kon- egotzi dio, baina hala ere ez di-
mienzo muy propio del autor, taera zaindu horiek ez ezik, bi- tu ateak behin betiko itxi: “Ho-
entre lo podría considerarse zitzaren inguruko metafora rixe izan da nire erabakia, baina
fantástico y lo que quizá sea real, erraldoia landu du idazleak horrek ez du esan nahi zazpi ur-


la vuelta sin habla de un niño bertan: “Bizitzak, urak bezala, te barru berriro bueltatuko ez
que ha estado en un internado haitzen artetik bidea egiten naizenik”.
en Francia, parte de la agonía du”. Poesia, saiakera, antzerkigin-
del franquismo y de la ostenta- Donibane Garaziko belar- tza, gazteentzako literatura…
ción de poder exhibida por los denda bateko usainek Paura eleberrian islatu beharrekoa, genero ugari jorratu ditu Atxa-
Atxaga anunció franquistas, pasa por las huelgas
de la minería en los ochenta y
eraman zuten Atxaga denbo- etengabeko jarioa baitu”. gak eta belaunaldi askoren
erreferentzia nagusia da. Idaz-
ran atzera, haurra zela bertan Irakurle batek baino gehia-
su adiós al género llega al correo electrónico y a la aritu baitzen frantsesa ikasten. gok antzekotasunen bat suma- le sarituak etorkizunean landu-
televisión de los realities. Eleberri honetan sei istorio tu du Obabakoak eleberriarekin ko dituen bide berrien artean
novelístico a raíz Atxaga ha tenido esa rara ha- kontatzen dira guztira: Fran- (1988, Erein): “Bai Obabakoak hainbat aukera daude: alde
bilidad de construir universos li- tziako eskola batetik bueltatu eta baita Etxeak eta Hilobiak ele- batetik miniatura-literaturara
de la publicación terarios que parecen alentados zenetik mutu geratu den haur berrietan zirkulu itxiko forma- bueltatzeko itxaropena du, ur-
en euskera de por la ensoñación y de situarlos
al mismo tiempo en la historia
batena, autoa hondatu eta be-
rau konpontzeko sindrome be-
dun munduak irudikatu ditut:
kuartela, ospitalea eskola... zir-
teetan zehar idazten joan den
oharrez betetako koaderno
‘Etxeak eta hilobak’ reciente del País Vasco. Es fácil rezia duen mekaniko batena… kulu horren kanpoaldean mordoez baliatuz, ideia berrien
de entender al escritor cuando kontaera guztiek konexioa du- mundu erreala dago”. Horrez bila arituz betiere. Beste alde
dice que ya no escribirá más no- te elkarren artean eta horien gain, bere liburuei dagokionez, batetik, Altsasun gerta-
cionalismo y su deriva violenta, velas, en una época como la helburua zera da: bizitzak, zail- Atxagak berak adierazi du odo- tukoaren inguruko literatura-
causa de su destierro en Califor- nuestra, en la que muchos lecto- tasunak egon arren, nola edo lean daraman esentzia aldaezi- lana egiteko ideia oso interesga-
nia, donde encuentra al lado de res exigen disciplina en el trata- hala aurrera egiten duela beti. na dela. rria iruditzen zaio 2014ko Eus-
su mujer estadounidense y de miento del género, argumentos Azken lan honetako helburua Autorearen obra zerrenda kadiko Literatur Sarirako idaz-
sus dos hijas ese estado de paz lineales, personajes bien defini- edonon topa daitekeen mugi- amaigabean 20 eleberri ingu- leari, eta ohiko bideak alde ba-
consigo mismo. dos para que sea fácil seguirlos, mendua atzematearena izan ru idatzi ditu, horien artean Be- tera utzi eta bide berriei ekiteko
La idea de que El hijo del acorde- tramas que mantengan el inte- dela aipatu du Atxagak, “batez hi Euskaldun Baten Memoriak, Gi- garaia dela adierazi du Bernar-
onista significaba el último epi- rés. Asumir esa disciplina puede ere pertsona bakoitzak bere zona Bere Bakardadean edo Mus- dok.
sodio de la narrativa sobre Oba- mejorar a un escritor o limitarle burmuinean daukana”. “Per- kerraren Bidea besteak beste.
ba vino reforzada por la publica- si tiene tendencia a la expansión tsona bizitzaren sinonimo da, Bere eleberri arrakastatsuenen Jon Goikouria
ción de su siguiente novela, Zaz- narrativa. Si bien las maneras de
pi etxe Frantzian (Siete casas en contar de Atxaga están más in-
Francia, 2013), un cambio radi- clinadas hacia esta segunda par-
cal en cuanto al paisaje –y sin es- te de la disyuntiva, cuando se in-
te elemento no se entiende la tenta ver su obra al completo se
narrativa del autor– y a los per- comprende que el esfuerzo no-
sonajes. Solo había un antece- velístico ha dado sus frutos.
dente, La lección del avestruz, un En sus “Páginas de autocríti-
texto mezcla de bestiario y de re- ca”, el indisciplinado Pío Baroja
lato de situación en África que escribió: “No es cosa de definir
leía en público y que abordaba la novela; cualquier definición
con un humor muy siniestro que inventara uno, después de
problemas como el hambre. La calentarse la cabeza, sería in-
novela se desarrolla en el Congo completa, arbitraria y no ven-
durante la brutal dominación dría completamente justa”. Qui-
belga del emperador Leopoldo zá a partir de ahora nos encon-
II y se presenta ante el lector co- tremos con el Atxaga más atxa-
mo una novela de aventuras guiano, fragmentario, construc-
aunque desde luego no es solo tor de artefactos literarios, el de
eso como tampoco El corazón de los fantasmas, los relatos escu-
las tinieblas de Joseph Conrad lo chados e inventados, el de las ci-
es. tas, el que rebasa los límites de la
Personajes como el capitán novela y expande la literatura.
Lalande Biran, poeta con de-
seos de triunfo en París, repre- Iñaki Esteban Atxagak liburuaren aurkezpenean generoa uzteko desira plazaratu zuen. Hala ere, ez ditu ateak behin betiko ixten