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SEPARACION DE HECHO: CAUSAL DE DIVORCIO

Siendo el Matrimonio el deseo de dos corazones hecho realidad, se convierte, con el


divorcio, en dos partes independientes.
La separación de los cuerpos, reconocida por nuestra legislación y admitida por la
Iglesia Católica, bastaría para liberar a la víctima de un vínculo desdichado. Sin
embargo es el divorcio el que campea en muchos pueblos civilizados, lo que parecería
la victoria del individualismo sobre los derechos de la sociedad conyugal. Es que en
realidad, el matrimonio, en muchos casos, ya no es tal.

DIVORCIO: RUPTURA DE LA UNIÓN MATRIMONIAL

El divorcio es la disolución del matrimonio civil por la autoridad pública. El juez


competente, mediante una sentencia, separa a dos personas casadas, hombre y mujer,
en cuanto a cohabitación -vivir en la misma casa- y lecho, propiedades comunes y
demás derechos conyugales, declarando terminada, para todos los efectos, el vínculo
civil del matrimonio, y fijando las obligaciones que tiene cada esposo con respecto al
otro; y, cada uno de ellos, con respecto a los hijos en cuanto a su manutención, afecto
y educación.
El matrimonio religioso no se elimina.
El Código Civil, en su título IV: Decaimiento y Disolución del Vínculo, Capítulo I, Art.
333 estima como causales de separación de cuerpos los siguientes:
• El adulterio
• La violencia física o psicológica que el juez apreciará según las circunstancias.
• El atentado contra la vida del cónyuge.
• La injuria grave.
• El abandono injustificado de la casa conyugal por más de dos años continuos o
cuando la duración sumada de los períodos de abandono exceda este plazo.
• La conducta deshonrosa que haga insoportable la vida en común.
• El uso habitual o injustificado de drogas alucinógenas o sustancias que puedan
generar toxicomanía.
• La enfermedad venérea grave contraída después de la celebración del
matrimonio.
• La condena por delito doloso a pena privativa de la libertad mayor de dos años,
impuesta después de la celebración del matrimonio.
• Separación convencional, después de transcurridos dos años de la celebración
del matrimonio.
En el Capítulo II referido al Divorcio Art. 248: El divorcio disuelve el vínculo matrimonial
y según el Art. 349 puede demandarse el divorcio por las causales señaladas.
Sin embargo no consideraban la posibilidad de una nueva causal para aquellas
personas separadas por varios años y a quienes les era imposible desligarse del
vínculo matrimonial.
Esta posibilidad se abrió con la aprobación, por la Comisión de la Mujer que preside
Aurora Torrejón, la SEPARACIÓN DE HECHO COMO CAUSAL DE DIVORCIO. Con
ello se estaría solucionando el calvario de miles de peruanos que tienen hogares
establecidos y que requieren afianzarlos.
Este proyecto estuvo archivado desde inicios de la legislatura por decisión de la Mesa
Directiva. A pesar de que el tema es sumamente importante. De acuerdo a la
información de la última Encuesta de Hogares efectuada por el Instituto Nacional de
Estadística (INEI) el 4,6% de la población peruana se encuentra separada, a la espera
de estabilizar su situación, porcentaje que en términos reales corresponde a 824 mil
584 personas. Como contrapartida, sólo el 0,3% han logrado el divorcio.
(Cuadro Estadístico)

ESTADO CIVIL DE LA PROBLACIÓN PERUANA DE 12 AÑOS Y MÁS A NIVEL


NACIONAL

Estado civil o conyugal Población Porcentaje


Soltero 7 206 151 40,2
Casado 5 915 498 33,2
Conviviente 3 101 155 17,3
Separado 824 584 4,6
Viudo 788 733 4,4
Divorciado 53 777 0,3

Fuente: INEI (ENAHO) Segundo Trimestre 1998

UN POCO DE HISTORIA

El proyecto para incorporar la separación de hecho como causal de divorcio logró ser
aprobada en la Comisión de Justicia a principios de 1999, pero la presentación de una
solicitud de reconsideración lo mantuvo en el limbo.
La Comisión de Justicia aprobó, el 20 de octubre incorporar al Código Civil la
Separación de Hecho como Causal de Divorcio. Se requerirá de 3 años continuos de
separación para que cualquiera de los cónyuges pueda invocar esta causal.
La Norma Sancionada -con cargo a redacción- en principio modificará el artículo 333
del Código Civil, con el objetivo de incorporar la separación de hecho entre las
causales para solicitar formalmente la separación de cuerpos.
La otra disposición a modificarse será el artículo 354 del mismo cuerpo legal, que a la
fecha establece que transcurridos seis meses de la sentencia de separación de mutuo
disenso, cualquiera de los cónyuges estará habilitado para pedir se disuelva el
matrimonio.
El Código Civil es una norma que recoge aspectos de las grandes corrientes que
regulan esta materia y que existen en el mundo. Es decir, el divorcio, sanción y
remedio.
La primera de estas formas de ver la disolución del vínculo matrimonial está
contemplada en los numerales del 1 al 10 del artículo 333 y el artículo 349 del mismo
código.
Entre tanto, el divorcio, remedio como tal, está representado en nuestra regulación por
la figura de la separación convencional o también conocida como el "mutuo disenso",
figura recogida en el inciso 11 del Art. 333.
"El objetivo de nuestro grupo de trabajo es que se entiende que la separación de hecho
es parte de lo que es el divorcio remedio no sanción. Ya que no tomamos en cuenta la
figura del cónyuge inocente ni del culpable". Con esto estamos dando una solución al
gran problema que afecta a la sociedad peruana, dijeron los juristas.
Las estadísticas oficiales indican que a través del mutuo disenso, muchos cónyuges se
escudan en la severidad de nuestros dispositivos vigentes y abusan del derecho de no
otorgar la separación de cuerpos, si es que la otra parte no se compromete a otorgarles
una retribución económica.
"Con la medida aprobada se está sincerando una situación existente y se deja a
discreción del Juez, la protección del cónyuge que se pueda considerar débil".

ASPECTOS COLATERALES

Los miembros de la Comisión de Justicia coincidieron en que se debe incorporar una


indemnización al cónyuge que se encuentre en situación de debilidad a raíz del divorcio
y pueda verse afectado en el posterior desarrollo de su vida. Similar actitud hay con
respecto a los niños, producto de la unión matrimonial y la situación de los gananciales.
La parlamentaria Lourdes Flores Nano (PPC) planteó el establecimiento de una
"Cláusula de dureza" como una forma de que el cónyuge que utilice la separación de
hecho como causal de divorcio pueda resarcir a la otra parte, que normalmente es la
más débil.
Javier Valle Riestra, ex parlamentario, reconocido abogado constitucionalista -hombre
casado, divorciado y vuelto a casar-, dice que presentó este proyecto en 1993 a la
Cámara de Diputados. Allí señaló que la separación de hecho de una pareja era el
divorcio y que cualquiera de los dos, abandonado o abandonador podía invocarlo como
causal. Ese tipo de divorcio no es unilateral, todo divorcio es bilateral. Siempre la otra
parte tiene que contestar la demanda y producida ésta, se establece una relación entre
dos.
Tampoco es figura para rehuir a las obligaciones porque en la sentencia que dicta el
juez, tiene que haber separación de gananciales y alimentos. El matrimonio es una
comunidad de hecho, mesa y habitación; cama, comida y vivir juntos. Porque si cada
uno está por su lado ¿dónde está es matrimonio?.

PROYECTO DE LEY DE LA COMISIÓN DE LA MUJER

La Comisión de la Mujer y Desarrollo Humano del Congreso aprobó el 17 de noviembre


de 1999, el dictamen del Proyecto de Ley que establece la separación de cuerpos
como causal para el posterior divorcio, siempre que los cónyuges estén separados
cuatro años ininterrumpidos.
El dictamen establece como cláusula de dureza que, para invocar la separación de
hecho, el demandante deberá acreditar que se encuentra al día en el pago de sus
obligaciones alimentarias.
Dada la subjetividad de determinar al cónyuge culpable, se propuso que se cambie por
la de cónyuge perjudicado a fin de que el juez pueda determinar la indemnización por
daños u ordenar la adjudicación preferente de bienes de la sociedad de gananciales.
El Proyecto será visto en el pleno para su aprobación o desaprobación.
OPINIONES AL RESPECTO

Un congresista, quien se encuentra en proceso de divorcio y pidió mantenerse en el


anonimato, opina que la separación de hecho no tiene que ser un presupuesto de
disolución del matrimonio que facilite; pueden existir parejas que decidan vivir
separadas manteniendo el vínculo matrimonial, así como existen otras que no desean
continuar aferrados a algo que no funciona. "Yo creo que la separación de hecho no
debe ser causal de divorcio, es indudablemente un indicio que debe ser tomado en
cuenta, sobre todo cuando, uno u otro de los cónyuges ha adquirido un nuevo núcleo
familiar; evidentemente es una opción y debe darse facilidades para fortalecer el hogar
actual". Y enfatizó: "Tenemos que hacer una profunda reflexión social a fin de que se
cambie la estructura, la nueva lógica del matrimonio, de la unidad familiar. Lejos de
afectarla, por el contrario buscar el fortalecimiento de la unidad familiar. La falla no está
tanto en la buena o mala relación de la pareja sino en la concepción no adecuada de la
pareja".
Luis García Meyer -periodista, miembro del Consejo Editorial del Diario Liberación que
dirige César Hildebrandt- juzga que "Si es que se garantiza que la mujer y los hijos
tienen todos los derechos que les corresponde estoy de acuerdo, en la medida que
puede facilitar obviamente hacer más corto y menos penoso en todos los sentidos para
la pareja que definitivamente no pueden estar juntos, se hace más fácil con el divorcio.
Existen casos de gente que está separada 30, 40 años sin divorciarse legalmente;
tienen otro compromiso, otros hijos, que más da. Si existe la posibilidad de que
después de cuatro años, y si se demuestra efectivamente de que hay voluntad de las
partes de que así sea y se les puede dar por divorciados, está bien".
Alfonso Vera Cruzado -psicólogo- cree que es preferible prevenir antes que llegar a la
separación, porque podrán dejar de ser pareja pero no dejarán de ser padres. El
facilismo induce muchas veces a los padres a buscar el divorcio, sin poner su cuota de
sacrificio para mantener una relación estable o mejorar las relaciones. La mayoría de
niños, según investigaciones realizadas, prefieren que sus padres estén juntos; pocos
desean que se separen para no verlos peleando.
Los hijos de padres separados se sentirán carentes de afecto, inestables, inseguros,
desconfiados, experimentarán sentimiento de abandono. Su falta de equilibrio
emocional se deja sentir cuando comienza a relacionarse con personas del sexo
opuesto. Otro desencadenante es buscar una válvula de escape a través de actitudes
no lícitas: delincuencia juvenil, drogadicción, prostitución. Otra consecuencia negativa
es el bajo rendimiento académico, pueden ser chicos muy inteligentes, muy capaces,
pero el fantasma del divorcio los persigue.
Una pareja que se agrede constantemente no es bueno que permanezca en el mismo
contexto, que se separen en forma humana, equilibrada, no sin antes haber hecho todo
lo posible por mejorar.

Revista Somos MUJERES


Por Martha Lamela Ríos