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ENCUADERNACION
Y FABRICA DE L I B R O S EN B L A N C O
133 E I r

^ C a l l e de^ulela N° 10, México,¿

HEMETHERII V A L V E R D E TELLEZ
Episcopi Leonensis

FONDO EMETERIO
VALVERDE Y TELLEZ
PROCESOS
DE

RESIDENCIA, INSTRUIDOS

CONTRA

ÑUÑO D E GUZMAN,

CON ESTAMPAS.

K
CONTRA

p e s u ñ a S e Í I H M W » * ® «
1 L I S X R A D O CON ESTAMPAS

SACADAS

DE LOS ANTIGUOS CODICES MEXICANOS,

BIOGRAFICAS,
a
CRITICAS Y ARQUEOLOGICAS,

POR

^ mm M M M »asbdm
LO PUBLICA

PALEOGRAFIADO DEL MS. ORIGINAL

£ 1 %íc. Kfiiwcío Stagon.

«KIVaíSiiAl If NVFVI i m
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BMtltci VflWfe y Tenez
MEXICO.

IMPRESO POR VALDES Y REDONDAS, Capilla Alfonsina


Calle de las Escalerillas No. 2.
'Biblioteca Universitaria
1847-
038124
I F U

W " - Í C L EXM0. SR.

IKBSIÍUHN) WBZHBWB&QSk

EX—SECRETARIO

DEL DESPACHO DE HACIENDA.


Y

Muy Sr. mió de mi respeto:

A la generosidad de V. E., que ha espensado


los costos de impresión de la obra intitulada:
"Procesos de residencia instruidos contra Pe-
dro de Alvarado y Ñuño de Guzman,» se de-
be la publicación que hoy hago de ella. Ese
acto, que no es el único por cuyo medio V. E.
ha dado impulso á los conocimientos de nues-
tra historia, me determina á dedicarle la pre-
sente, no ménos que como un testimonio de lo
que debo á la amistad que me dispensa. Díg-
nese, pues, V. E . admitirla, y con ella las sin-
ceras protestas de afecto con que le pertene-
ce su adicto y seguro servidor—

Q,. S. M. B.

tf^nacco Playón,

Su casa en México, Octubre 21 de 1847. \ ,-r

* S í 8 í ! 0
I
ADVERTENCIAS.

— ^ f i c ^ —

CON el título de Papeles inservibles, existió en el


Archivo general un legajo, que contenia entre otros
documentos, el original de la residencia contra D*
'•! : > HOÍ' Pedro de Alvarado. Esa calificación, debida acaso
á la ignorancia de su contenido, por falta de inteli-
gencia en la letra, ó al deplorable estado á que lo
-i.O'ii)
han reducido el trascurso de 318 años, y una serie
rÁ:od de acontecimientos funestos, era la última espresion
que lo borrara del catálogo de nuestros monumentos
\ ,,>f, ,, r históricos, si la casualidad no lo pone en mis manos.
El Archivo general, cuya importancia no se ha co-
Ufl .'JJflí:* nocido lo bastante para dispensarle la protección
que demanda, apenas una vez ha merecido los re-
..' . y ÍV?J<J .OFC'-A cuerdos de nuestro Gobierno, siendo suficiente pa-
¡y s f i i k a rh ra anunciar los grandes resultados que deberían es-

0
F j perarse de una consideración mas detenida. E n fi-
. ÍJ
nes del año pasado el Gobierno reglamentó aquella
oficina, y puesta en manos de su actual director Lic.
D/Miguel María Arrioja, los esmeros de éste han co-
menzado por darle ser, estableciendo el orden en la
inmensidad de papeles confusamente amontonados,
y en la importante operacion de clasificar aquel caos
donde se han perdido y pierden grandes tesoros pa-
ra las letras, particularmente para nuestra historia, y
objetos de alto Ínteres para los particulares y la na-
la lectura del viejo lenguage, entresacó de los anti-
ción entera. Colaborador del espresado Sr. Arrioja,
guos códices mexicanos las pinturas que adornan la
en mi calidad de oficial mayor de la oficina, he con- edición, se tomó el trabajo de esplicarlas, el de arre-
tribuido por obligación, y con entero gusto, á la or- glar una noticia biográfica de Alvarado que facilita-
ganización de aquella oficina, y á ello debo el afor- ra la inteligencia de las especies contenidas en su
tunado encuentro de varios documentos tan impor- proceso; y á fin de aumentar todavía mas el ínteres
tantes como el que ahora se publica. y* mérito intrínseco de esta edición, me cedió los
Mi primer propósito al verle, fué el de tomar una fragmentos que poseía de la residencia de Ñuño de
copia, con el doble objeto de ejercitar mis estudios Guzman, diligentemente colacionados con otros ma-
en la paleografía, como lo hice con la residencia, nuscritos, acompañándolos de una noticia, que bien
también original, de D. Fernando Cortes, y conser- puede llamarse historia de aquel conquistador; pro-
varlo entre mis manuscritos con el aprecio que lo ducción verdaderamente original en su clase, y la
hago con otros; pero el empeño, por una parte, de primera que yo sepa se haya publicado. Cual sea
varios amigos que me aconsejaban su publicación, el mérito de estos trabajos, el público lo calificará,
y por la otra la espontánea y generosa oferta del pues la amistad y muy especiales recomendaciones
Exmo. Sr. D. Ignacio Trigueros para costearla, me no me dejan libertad para emitir mi juicio, por otra
determinaron á ella, persuadido ademas de que por parte superfluo, pues que no es ésta tampoco la úni-
este medio habrá ménos peligro de que la última c a producción literaria por la cual es conocido en la
mano del tiempo ó el estravío de una copia, consu- República el nombre de su autor.
maran su esterminio. Por lo que respecta á la traducción, debo asegu-
Allanado así el principal de los obtáculos que po- r a r que la hice sujetándome enteramente al testo,
dían detenerme para emprender la impresión, que- conservando hasta sus errores, y dejando sin tocar
daba otro no ménos grave, pero que luego quedó alla- otros defectos en que abunda. Los mas sustanciales
nado por la eficaz interposición del Sr. D. José Fer- se han advertido por medio de notas, como también
nando Ramírez, que me obtuvo del Supremo Gobier- el significado de algunas palabras y el diverso modo
no el permiso de publicar aquel y otros monumentos de escribirse de otras que podría atribuirse á equivo-
históricos que, como pertenecientes á la oficina, son cación en dicha traducción ó á error de imprenta, y
justamente reputados una propiedad nacional. A es- mas en un manuscrito que tanto dista del idioma mo-
te amistoso servicio añadió todavía otro que avivó derno, y no conoce ortografía fija, sino un uso indistin-
mis estímulos y al cual debo la satisfacción de pre- to y confuso de las letras con la falta absoluta de pun-
sentar al público no solo un precioso monumento de tuación. T a m p o c o he querido alterar en esta parte
nuestra historia, sino igualmente una prenda que en- el defecto del original, pues aunque es cierto que sin
riquece el tesoro de la literatura mexicana, pues el la ortografía, particularmente sin la de puntuación,
Sr. Ramírez se prestó á revisar el testo del proceso se dificulta la lectura; pero en cambio conserva su
para esclarecer las oscuridades que hoy presenta originalidad, y se evita el riesgo de alterar el senti-
VIII IX
do, con solo la indebida colocacion de alguna nota. puesta, quiere decir, que esta es negativa, á escepcion
Por esto, á diferencia del testo, he usado de la le- de aquellos casos que esplica la misma residencia en
tra mayúscula en los nombres que la piden, y del que el testigo responde á un número determinado de
punto al fin de cada párrafo, número, abreviatura, 6 preguntas que no es el total del interrogatorio, como
donde he podido, escusando manifiestamente aquel sucede en los que produjo para sus descargos el mis-
mo Alvarado. Véanse sobre esto las notas 19 y 46,
^ L a s ^ a l a b r a s de que solo tiene parte el manuscri- y la presentación de los testigos de la página 106 á
to estando el resto roto ó borrado, que por lo mismo la 111.
son dudosas, y las anotadas, se hallarán en letra cur- E n fin, cotejada muchas veces la copia con el ori-
siva. L a s que del todo faltan en aquel, dejando un ginal, y éste, por último, con la impresión, se han sal-
claro, que acaso debió llenarse despues y no se hizo vado los equívocos de ésta por medio de la tabla de
por olvido, quedarán igualmente indicadas con el erratas que sigue á la vuelta.
hueco que les corresponde.
Consultando á la claridad, y en óbvio de que su lec- EL EDITOR.
tura se hiciese cansada y fastidiosa, me tomé la liber-
tad de sustituir en varias partes con números arab.gos
algunos de los que en el manuscrito son romanos, y
varias fechas que pone de letra: suprimí, advinién-
dose con la respectiva nota, algún documento espe-
cial del cuerpo de la residencia, por ser de los for-
mulados bajo el sistema rutinero del foro, y quedar
bastantemente esplicado por medio de un estracto, y
en fin, suprimí también las respuestas enteramente
negativas, en que el testigo dice ignorar ó nada depo-
ne sobre el particular de la pregunta. Al principio qui-
se asentar solo la primera de estas respuestas en la
serie de ellas, consultando igual economía en las pu-
ramente afirmativas; pero como el carácter de estas
es, á diferencia de aquellas, de suma importancia, va-
rié el plan, suprimiendo del todo las negativas y ad-
virtiendo por una nota entre paréntesis á continua-
ción de la respuesta afirmativa, cuando el testo res-
ponde lo mismo que en la inserta. Así es, que cuan-
do se vea interrumpido el órden de la numeración,
y no se halle advertencia alguna al fin de la res-
B
ERRATAS NOTABLES.

PAGINAS. LINEAS. DICE. LEASE.

5 • • . . 11 • • in sentencia.... sin sentencia.


31 •• . . 23 • • queste.
63 • • .. 6 no parti me parti.
68 • • . . fin • • Nota 2 ? Nota IV.
87 • • . . 10 • • Cibbad Cibdad.
90 • • .. 3 De los cargos . . De los descargos.
Id. • • .. 8 adelentado adelantado.
115 • • . . 14 • • dicho.
Id. . . 16 LXVI XLVI.
123 •. .. 7 • • xLin LXIII.
172 . . 17 XLII.
278 • • . . 17 P A G . XXII P A G . XXI.
NOTICIAS HISTORICAS

DE

PEDRO DE A L V A R A D O .

E s tan conocido en nuestra historia el nombre de este fa-


moso capitan y tantos y tan variados los hechos de su vida
aventurera, que la notoriedad y la abundancia mismas me dis-
pensan de dar aquí su formal biografía, porque ó seria necesa-
rio repetir cosas m u y sabidas, ó estenderme mucho mas allá
de lo que permiten las tasadas dimensiones de mi cuadro. Re-
duciéndome, pues, á él, diré lo que juzgo indispensable para la
inteligencia de los hechos contenidos en el proceso que ahora
se da á luz.
P E D R O D E A L V A R A D O , natural de Badajoz é hijo del Co-
mendador de Lobon, vino en 1518 con Juan de Grijalva al des-
cubrimiento de la América, en calidad de capitan de un navio
—y seria de obra de 34 años, dice Bemol Diaz, cuando en
1 5 1 9 repasó el Atlántico bajo las órdenes de H E R N Á N C O R T E S .
Hidalgo pobre, á la vez que atrevido y vanidoso, se presentó
en las Islas y en este continente, ostentando en el pecho la
cruz encarnada de los caballeros de Santiago, sin otro título ó
derecho que el de haberla encontrado cosida en un sayo viejo
que le dió su tio el Comendador cuando se venia á buscar for-
tuna (1).—Este hecho, que esplica el capítulo 2.° del interro-
gatorio y el último de los cargos que se hicieron al falso Co-

(I) Gomara—Historia de las Indias, cap. 209, en el vol. II de la Co-


lee. de Barcia.
XII XIII
mendador en su residencia (pág. 1 y 61) nos da también á cono- deza y finura, durante su larga prisión. El mismo Herrera
cer los pobres precedentes y la curiosa aventura con que nues- dice que el augusto prisionero divertía sus pesares jugando al
tro héroe preludió su carrera, al dar el primer paso en la sen- Bodoque con Alvarado, pagándole siempre perdiera ó ganara;
da de la fama. Sus ulteriores acciones se encuentran en el pro- conjla diferencia de que si éste perdia, recibía un chalchihuite,
ceso, que no por ser tal, deja de ser una exacta y verídica his- y si ganaba, un tejuelo de oro—que por lo menos valia 50 du-
toria. Refiriéndome, pues, á él, me limitaré á ampliar algu- cados; y acontecíale, añade el cronista, perder en una tarde 40
nos de sus pormenores, siguiendo los hechos en el orden que y 50 tejuelos, y holgábase las mas veces de perder, por tener
los presenta la información judicial. ocasion de dar (3).
La de las preguntas y 4.° de los cargos nos conduce á la Así llenaba sus ocios el conquistador futuro de Guatemala,
prisión de Moteuczoma, en cuyo acto intervino Alvarado co- cuando habiendo llegado la celebración de la fiesta llamada
mo el primero de los capitanes escogidos por Cortes para dar Toxcatl, una de las mas solemnes en los fastos religiosos d e
aquel golpe atrevido. Desde aquí comienza la época de su bo- los mexicanos, perpetró el mas temerario, mas inútil y mas
nanza, señalada también con rapacidades escandalosas, tal co- execrable de los atentados que podia inventar el demonio de
mo la del robo de las arcas del Cacao, que el cronista Herrera la crueldad y de la codicia. El dió materia al 7.° de los artí-
hace subir á 600 cargas, estimando el valor de cada una en culos de la información y al 5.° de los cargos (pág. 3 y 52); y
40 castellanos (2). P a r a comprender la elevación de este como los pormenores de la horrible matanza que ejecutó en la
precio, debe recordarse que el cacao no figura aquí como mer- nobleza mexicana se encuentran detallados por Bernardino
cancía, sino como moneda corriente que tenia un valor legal Vázquez de Tapia, testigo de aquella escena (pág. 36 y 38) se
fijo, y formaba en consecuencia la riqueza numeraria del país, ha colocado en este lugar la estampa 3® que reproduce la pá-
como entre nosotros el oro y la plata acuñada. Alvarado po- gina histórica en que los últimos mexicanos quisieron perpe-
día reunir á la buena parte que le tocó de aquel pillaje la que tuar la memoria de tamaña maldad. Sus pormenores se han
obtendría del ejecutado en el tesoro de los Dioses y de los a n - reservado para la nota III (pág. 283) en que se da la inter-
tiguos Reyes, depositado en el Palacio de Moteuczoma (a), y pretación de esta pintura ó página de escritura geroglífica,
las grandes liberalidades que éste le hizo, con singular delica- porque ellos ayudan mucho para facilitar su inteligencia.
E l crimen de Alvarado no podia quedar impune, y un le-
(2) Historia de las Indias &c.—Dec. II, lib. IX, cap. 3.—Siguiendo vantamiento general de la poblacion, seguido de la trágica
el cálculo de reducción que hago de esta moneda en la nota de la pág.
muerte del débil monarca y de la espulsion de los invasores,
203, puede estimarse el valor total del pillage en poco mas de $70.000
de nuestra moneda actual. fué el fruto acervo que cosechó de él. Durante la sangrienta
retirada que éstos hicieron, ocurrió el suceso que ha dado tan
(a) Con motivo de este suceso, refiere Herrera (ibid. lib. VIII, cap.
5) el hallazgo de los costales de piojos que dice formaban el tributo con mentida y larga nombradla de agilidad y soltura al que algu-
que los proletarios y enfermos contribuían á Moteuczoma en señal de va- nos historiadores y poetas apellidaron Alvarado el del Salto,
sallage. El hecho es cierto; mas no hay seguridad alguna de que el in- por lo estupendo y pasmoso del que dicen dió en esa triste no-
secto de que se trata fuera esa inmunda producción del desaseo y de la che. L a historia registró este episodio, México le erigió un
miseria, según algunos lo han creido y repetido hasta los últimos tiem- monumento conmemorativo en el nombre de una de sus calles,
pos. La materia de aquel tributo era una langosta pequeñita que per-
sigue y destruye las plantas gramíneas y las flores, conocida hasta hoy
con el nombre de piojo, por la semejanza que con él tiene; y no hay du- el pais. El Sr. Lorenzana añade las hormigas á las especies tributadas
da que tal impuesto, que desde luego revela un pensamiento eminente- (Cartas de Cortes, pág. 173 en la edic. de México) como otro insecto
mente filosófico, era de sensible y pública utilidad, pues que así se hocia igualmente abundante y destructor en el territorio de México.
Contribuir aun á la ociosidad en beneficio de la agricultura, fuente prin- (3) Cap. 5 cit.—El valor del ducado, como moneda efectiva de oro,
cipal de la riqueza y del bienestar en el estado que entonces guardaba puede estimarse en diez y ocho reales de la actual.
y la autoridad de mas de tres siglos, posando sobre él, le ase- embargo Pedro de Aharado, el mismo que en la mañana bo-
guraron el rango de verdad histórica irrefragable. ¿Quién du- taría á puñadas el oro, fruto de sus rapiñas, y que en la noche,
da en México que Aharado saltó, apoyado en su pica (4), el sentado al tapete, haria todo género de fullerías para adquirir-
ancho foso que cortaba la calle que hoy aun recuerda su me- lo, ó pagaría con estocadas al acreedor que intentara deman-
moria? . . . . Nadie; mas su proceso ha venido á instruirnos de dárselo.
que ese suceso, que hasta aquí habia sido para él una especie Los grandes servicios que Aharado habia prestado á la co-
de timbre, fué visto entonces como un cargo digno de castigo, rona española en la conquista de México, la conciencia de su
porque, no sin razón, se juzgó un acto de deserción, cuando propio mérito y su genio aventurero y atrevido conduciéndo-
ménos, que costó la vida al bravo Juan Velazquez de León y lo á sérias reflexiones sobre su propia situación y su porvenir,
á sus compañeros, que perecieron en ese lugar (a). le hicieron comprender, que aunque aquella fuera honrosa siem-
Consumada la conquista con la ocupacion d é l a capital, em- pre era subalterna, por obligarlo á servir bajo las órdenes de
pleó Cortes á Alvarado en el descubrimiento y pacificación de otro. Aspirando, pues, á la independencia personal y á co-
las Provincias distantes, donde dió suelta á su carácter duro y locarse en una carrera de prósperos adelantos, se encaminó á
cruel, fuertemente escitado por una codicia tan insaciable como la corte para solicitar una gobernación independiente. L a pri-
eran dispendiosos ¡os vicios que lo dominaban; lujo, mugeres mera acogida que recibió fué lisonjera, mas luego presentó un
y naipes. E r a ademas franco y servicial, y en su vida se re- cambio aterrador por las acusaciones que contra él formuló
gistran hechos de liberalidad muy noble, como el que hizo con Gonzalo Mexía, procurador de la colonia, llegando la cosa á
Francisco de Montejo, á quien perdonó 28.000 ducados en que términos de librarse orden para que se le recibiera su residen-
fué condenado judicialmente, para que así pudiera dotar á una cia y se le secuestrasen sus bienes hasta en cantidad de 15.000
hija que tenia casadera. Apénas se concibe que el hombre ducados. E s t a tormenta quedó conjurada por el poderoso va-
que manifiesta una alma de tan elevado temple, fuera el mons- limiento del Comendador Cobos que lo salvó del riesgo, po-
truo de insensibilidad y dureza, que azotaba, quemaba y aper- niéndole ademas en|la mano el despacho de Gobernador de
reaba (b) á los caciques para arrebatarles sus riquezas, y con Guatemala.
ellas sus mugeres ó hijas cuando eran hermosas. Este era sin Aunque en estos favores tuviera alguna parte su mérito, la
principal venía de su galanteo á Da Francisca de la Cueva,
[4] Dirigida hacia el fondo cenagoso protegida del Comendador, cuyo enlace abrevió para asegu-
La punta de la pica que tenia, rarse la protección del influente favorito. Seguro de éste, em-
Todo temor pospuesto, desde lo alto prendió celebrar una capitulación con la corona, para el tan an-
A la otra banda rae arrojé de un salto. tiguo como desgraciado descubrimiento de las que entonces
Escoizquiz. México conquistado. C. 18.
llamaban las islas de la Especería, y una vez provisto de todos
[a] La nota destinada á la disquisición de este pasage es la IV, pág. sus recaudos dió la vuelta á América, donde lo esperaba una
299.—Por una equivocación se le designó con el núm. II en la llamada desgracia que podia hacer naufragar sus esperanzas. Su es-
que de ella se hace en la pág. 68. posa murió al poner el pié en la playa de Veracruz; mas él
[i] El recuerdo que se hace en este proceso de uno de los medios reparó luego el contratiempo casándose con su cuñada Da
favoritos de coaccion empleado frecuentemente por todos los conquista- Beatriz.
dores, el del tormento 6 suplicio ejecutado por medio de perros feroces,
L a suerte habia querido que los dos principales medios de
me inspiró el pensamiento de publicar una antigua pintura mexicana que
representa aquella trágica escena; mas como no pude conseguirla opor- engrandecimiento personal escogitados por Aharado, fueran
tunamente, quedó sin colocarse en el lugar de su referencia [pág. 6]. de tal carácter, que herían las dos fibras mas delicadas de su
Ella y su esplicacion se encuentran en las notas con que termina el vo- antiguo capitan; el Ínteres y el amor propio. Cortes debió ofen-
lúmen, bajo el níim. V.
derse de los enlaces contraídos par Alvarado con D? Francis- graves penas prohibían á los Gobernadores de las provincias
ca y D? Beatriz de la Cueva, puesto que, según dice Gomara entrometerse en la jurisdicción de los otros, él levó sus anclas
para tomar parte en las violentas querellas conque los Alma-
«le había prometido casarse con Cecilia Vázquez su pri-
gros y Bizarros ensangrentaron el suelo de la otra América.
" ma hermana honradísima muger, y á quien dejó para
Colocado en medio de ellos y con la conciencia militar y po-
" ganar el favor de Francisco de los Cobos, secretario priva-
lítica de uno de los héroes de Walter Scott, no titubeó en ven-
•• do del Emperador." Se sabe también que recibió muy mal
der su retirada al uno de los bandos mediante 120.000 caste-
las capitulaciones que había celebrado con la corona para el
llanos de buena ley, y un presente de alhajas de oro. Veía Al-
descubrimiento de la Especería y navegación del mar del Sur, varado este desenlace tan sencillo y natural, que no tuvo em-
á las cuales se consideraba Cortes con un derecho esclusivo, pacho para garantizarlo con una escritura pública, contestan-
cuyo hecho dió ocasíon al último disgusto, que según parece, do á los que lo contradecían—que pues el principal intento
rompió el lazo de sus antiguas é íntimas conexiones. con que salieron de Guatemala fué buscar ricas y nuevas tier-
N o es raro en la vida que el suceso que ha dado motivo á ras, y ya las habian hallado, le parecía que se debían conten-
un rompimiento entre dos amigos, continúe obrando perenne, tar y alegrar, pues pacíficamente habian conseguido su deseo
no obstante que el uno de ellos remueva la causa que lo pro- (6). El rasgo caracteriza al hombre.
dujo renunciando á sus pretensiones. Esto sucedió precisa-
Indignada la corte al saber aquella irrupción atrevida que
mente con los dos antiguos camaradas. Luego que Alvarudo
tan inminentemente comprometía su política y el porvenir de
tomó posesion de su gobierno de Guatemala, comenzó á tra-
las colonias, dictó luego las órdenes mas estrechas para que
bajar activamente en el armamento de una escuadra respeta-
inmediatamente se disolviera el ejército de Alvarado y se
ble para llevar al cabo su espedicion á la Especería. L a obra
prendiera á éste donde quiera que se hallara. A fin de asegu-
estaba muy adelantada cuando llegó á sus oídos la fama de rar el golpe, dispuso también que saliera violentamente de Mé-
las inmensas riquezas del Perú, y como él no buscaba en sus xico el Oidor Maldonado para tomarle residencia y remitirlo
aventuradas empresas mas que el oro, cambiando de plan, preso á España. El riesgo parecía inevitable, mas él lo salvó
se determinó á ir donde encontraba mayores probabilidades de á la sombra de las turbaciones que agitaban á Honduras. Ar-
adquirirlo. Renunció en consecuencia al viage de la Espece- mando violentamente una espedicion, se dirigió á aquella Pro-
ría, dejando el campo libre á Cortes. Este, que no era mé- vincia, de donde conseguido su objeto, se embarcó para la Ha-
nos positivo que el otro, concibió también el mismo proyecto; bana con el intento de negociar en la corte su absolución, de-
pero mas cauto y previsor adoptó un medio que debia condu- jando plantado en Guatemala al Juez de residencia.
cirlo en seguro á su fin, sin esponerlo á ninguna de sus contin-
Al refrendar así sus culpas Alvarado, no se proponía huir al
gencias. Propuso á Jilvarado que hicieran en compañía la es- peligro; al contrario, quería afrontarlo con la esperanza de sal-
pedicion; mas como éste se negara resueltamente, aquel se varse; y protegido por su feliz estrella, no solamente obtuvo
vengó obteniendo de la Audiencia un mandamiento, por el cual, un ámplío perdón de la corte, sino que también consiguió ce-
según la frase que emplea Herrera (5), parece que no solamen- lebrar nuevas capitulaciones y el permiso de armar buques en
te se le impedia el viage al Perú, sino que también se le em- los puertos mismos de Castilla para proseguir sus descubri-
barazaba la navegación del m a r del Sur. Pero si Cortes ha- mientos. Provisto de estos auxilios, que lo colocaban en una si-
bía confiado en la eficacia de este profundo rasgo de su genio, tuación tan respetable y ventajosa, dió la vuelta á las Améri-
se engañó, porque el temerario Alvarado, sin respeto á las ór- cas para causar á sus habitantes el mayor y mas irreparable
denes de la Audiencia ni á los mandatos de la corte, que so de cuantos males habian recibido de su mano y podían recibir

[5] le llegó orden de la Audiencia de México para que rw ár- (6) Herrera, Dec. V, lib. VI, cap. 10.
mate Dec. IV, lib. X, cap. 15. c
de hombre mortal. El les arrebató aun la esperanza de me- niera; y provisto de sus despachos, envió doce velas á la mar
jorar su condicion. El V. Fr. Bartolomé de las Casas, per- del Sur con orden de esperarlo en algún puerto de la costa de
sistiendo en su antiguo y filantrópico sistema de efeetuar la Xalisco, miéntras que él se encaminó por tierra para arreglar
conquista y pacificación del pais, no por el medio violento y en México con el Virey algunos puntos conexos con la misma
peligroso de las armas, sino por el de la introducción de las espedicion. Esto sucedía al tiempo que las tribus indígenas de
luces y beneficios de la civilización religiosa y civil, habia ob- Xalisco habian enarbolado el pendón de la independencia, ha-
tenido del primer Virey D. Antonio de Mendoza—"que á las ciendo un alzamiento general y simultáneo contra todas las
" naciones donde los españoles no habian entrado, no se en- poblaciones españolas, cuyas tropas quedaron derrotadas des-
viaran soldados sino misioneros zelosos que con sus virtu- de los primeros reencuentros. Reducido así á la última estre-
" des redujeran á los naturales." Escudado con esta autori- mídad el bravo Cristóbal de Olíate, que gobernaba la provin-
zación partió el V. Obispo á Chiapas, acompañado de un buen cia, imploró el auxilio de Aharado, que podia disponer pron-
número de religiosos, y cuando mas gloriosa y útilmente tra- tamente de buenas y bastantes tropas de refresco, juzgándose
bajaba en su santa misión—"Pedro de Aharado hizo una ir- ademas que el solo nombre de su esforzado y acreditado capi-
" rupcion sobre sus neófitos, quienes viendo que así se faltaba tan, era ya una garantía de la victoria. Aharado no titubeó
" á la palabra que les habian dado sus ministros, abandonaron en suspender su marcha, y poniéndose á la cabeza de una par-
" la nueva religión para correr á defenderse de sus enemigos te de sus tropas de desembarco, marchó inmediatamente pa-
" (7)." Tal fué el término del último generoso esfuerzo que ra auxiliar á los afligidos colonos de la Nueva-Galicia.
hizo aquel varón apostólico en prosecución de su filantrópico
La confianza en la dicha que siempre habia acompañado á
proyecto; aunque no por esto dejó de continuar abogando con
sus banderas, su natural impetuosidad y bravura, la necesidad
mayor calor por la causa de los miseros indígenas, pues cho-
y urgencia de terminar prontamente aquel negocio para con-
cado de aquel salvage procedimiento, se embarcó luego para
tinuar su navegación, y el amor propio de viejo soldado, que
España á esforzar sus quejas, obteniendo por ellas, si no el re-
veia con rubor que—cuatro gatillos, como él decia con alusión
medio, á lo ménos el alivio de la dura opresion bajo que ge-
á los sublevados, encaramado sen los cerros, dieran tanto troni-
mían los pueblos sojuzgados.
do que alborotaban dos reinos, fueron causa d e q u e llegando á
N o es posible seguir una á una las empresas de Aharado, Guadalaxara quisiera marchar inmediatamente sobre los diez
las mas numerosas quizá y variadas de cuantas se registran en mil indios fortificados en el Peñol de Nocliistlan, para termi-
la historia de los conquistadores del Nuevo-Mundo. Pasando, nar la cuestión en un combate. E! prudente Gobernador se o-
pues, por ellas, descenderé á la relación del acontecimiento puso á esta resolución, proponiendo por una parte, que se es-
que puso fin á sus aventuras y á su vida. perara la llegada de las tropas que enviaba el Virey en socor-
Las portentosas narraciones de Fr. Marcos de Niza que tan- ro de la provincia, é impugnando por otra el proyecto de ata-
to ruido metieron en el mundo, como que revelaban la existen- car al enemigo en sus atrincheramientos; mas Aharado que
cia de siete ciudades populosas donde hasta los útiles de coci- no queria partir con otro su gloria,—"con grande resolución
na eran de oro puro, no solamente tuvieron la virtud de ene- " dijo: que él habia de ir con su gente sin que le acompañase
mistar á Cortes y al primer Virey, que se disputaban su descu- " soldado alguno de la ciudad, y que en cuatro dias queria a-
brimiento, sino que también exacerbaron los disgustos, que, co- " Uanar la tierra, por convenirle embarcarse luego para su via-
mo se ha visto, separaban al primero y á Aharado. Este hizo " ge."—Todavía Oñate hizo reiterados esfuerzos para determi-
tin nuevo viage á la corte para refrendar sus capitulaciones, con narlo á cambiar de dictámen, temiendo una catástrofe que em-
la calidad de dirigir sus descubrimientos según mejor le convi- peorara la situación; pero—"el Adelantado se fué parando, di-
" diciendo: ya está echada la suerte: en el nombre de Dios á
(7) Cabo, Tres Siglos de México. Lib. III, núm. 19.
" marchar, amigos; cada uno haga su deber, pues á esto vcni-
" mos."—Cortada así la conferencia, Oñale se volvió á sus de-
solados compañeros de armas, diciéndoles proféticamente:—
" Dispongámonos panfel socorro, que discurro necesario para
" los que nos lo han venido á dar."
Ocho ó nueve dias bastaron para aprestar la espedicion y po-
nerla en camino, encontrándose con ella el Adelantado al fren-
te del enemigo el dia 24 de Junio de 1541.—La posición que
este guardaba, las operaciones militares ejecutadas sobre él, y
su trágico desenlace, serán descritas por la pluma del cronis-
ta que me ha ministrado las noticias precedentes (8). El va
á hablar en los dos párrafos que siguen.
"Llegaron las tropas al Peñol de Nocliistlan; reconocióse la
fortaleza, y se halló murada con siete albarradas á mano sin
portillo alguno; y desmontando del caballo el Adelantado, dijo:
esto ha de ser así; y al punto todos le siguieron con espada y
rodela en mano, dejando los caballos al pié del Peñol en poder
de indios amigos y de algunos escolteros; y al punto fué tanta
la piedra manual que arrojaron acompañada de flechas y dar-
dos, que á no retirarse Alvarado y los suyos, quedarían cubier-
tos de ella; pues fué tanta, que la primera albarrada quedó des-
truida y mudada en acervos de piedra mas adelante, como que
en dicha primera albarrada habían los indios recogido para mu-
nición cuanta piedra les pareció á propósito; y mientras los in-
dios resistían por donde eran combatidos, á millares bajaban
por ámbos cuernos en proporcionada distancia, é iban en lo lla-
no formando una medía luna para encorralar á los nuestros."
"Conoció el Adelantado, como diestro, el riesgo, y así vol-
viendo á montar, formaliza su retirada, desistiendo de su primer
intento; y quien ántes emprendió la ofensiva guerra, tuvo á
buena suerte á poco rato retirarse defendiéndose; y viendo en
lo llano multitud de indios, determinó romperles con el esfuer-
zo que otras veces en mayor multitud lo había conseguido en
la Nueva-España; mas al mismo tiempo advirtió mayor peligro

(9) Mota Padilla— Conquista del Reino de la Nueva-Galicia. Cap.


25, números 3 y 4. MS.—La estampa del frente conmemora el suceso
que aquí se relata, en la forma y con los caracteres geroglíficos que usa-
ban los Mexicanos para perpetuar la memoria de sus hechos históricos.
Su esplicacion detallada se encuentra al fin del volumen en la nota nú-
mero II.
L A M . 2 F
que del que había salido, por los muchos cardones, mague-
yes, y lo peor por los dilatados pantános y ciénegas que en a-
quellos llanos habia; y así no eran los soldados señores de
los caballos, porque en los atolladeros perecían; por lo que pro-
curó el Adelantado con gran valor y esfuerzo sacar su campo.
Los indios conocieron la retirada, y salieron al alcance hasta
las mugeres y muchachos, alentándose con la presa que conse-
guían de los soldados que quedaban en los pantános imposibi-
litados de moverse: así pereció á la vista de todos un pobre lla-
mado Juan de Cárdenas, quien si sacaba un pié del atollade-
ro, se le quedaba el otro mas arraigado, y esforzándose otros á
socorrerle, quedaron del mismo modo; por lo que tomó el Ade-
lantado (desmontando del caballo) hacer rostro á los indios,
mientras que los nuestros por donde hallaban mas tiesa la tier-
ra podian salir, y cuando con grandes trabajos habían camina-
do tres leguas y salieron á tierra tiesa, cesaron los indios de se-
guir el alcance, y sin embargo, un soldado llamado Baltazar de
Montoya, natural de Sevilla (escribano del ejército de Alvara-
do y que despues fué del cabildo de Guadalaxara muchos años
y murió de ciento y cinco) iba de fuga en un caballo cansado,
y subiendo una cuesta espoleaba temiendo peligrar si se les da-
ba alcance; y el Adelantado iba á pié siempre en la retaguar-
dia, porque siempre por defender á los suyos ocupaba el lugar
mas peligroso; y viendo la fatiga del soldado le dijo: Sosegaos,
Montoya, que los indios parece nos han dejado; mas el miedo
que habia concebido de que su caballo se le estancaba, le ha-
cia espolearle mas por salir del riesgo; y se le fueron piés y ma-
nos al caballo, y dando vueltas por la cuesta, antecogió al Ade-
antado, dándole tal golpe que lo dejó sin movimiento. "Volvie-
ron sus soldados á socorrerle, y luego conocieron el grave pe-
ligro en que se hallaba su General, y como los indios que ha-
bían seguido el alcance vieron la suspensión de la fuga, se es-
forzaron al seguimiento, y en medio de sus fatigas volvió el Ade-
lantado diciendo: no es bien que los indios conozcan mi peligro,
y quitándose las armas, principalmente aquellas que lo distin-
guían de los demás capitanes, se las dió á uno de ellos con su
bastón, diciéndole saliese adonde los indios lo viesen, y que le
imitase, pues de él fiaba; y volviendo á los demás les ordenó se
esforzasen á resistir aquel avance, que ya lo hecho no tenia re-
XXII XXIII
medio, que aquello merecía quien consigo llevaba-tales hom- mayor, 1). Pedro, se encaminó á España con Juan Alvarado,
bres como Montoya. Preguntóle uno de sus capitanes qué le do- su tio, para recabar la indemnización de los navios y bienes de su
lia, á que respondió: el alma; llévenme adonde la cure con la re• padre empleados en servicio de la corona; y dice Bernal Diaz
sitia de la penitencia. Luego aderezaron un pavés y le llevaron —"que nunca mas se supo de los navegantes, que ó se perdíe-
al pueblo de Atenguillo, cuatro leguas del de Yahualica, pueblo " ron en la mar ó los cautivaron moros." El menor, Diego,
inmediato adonde acaeció la desgracia, y fué el día veinte y cua- añade el mismo historiador—"como se vió perdido, volvió al
tro de Junio de mil y quinientos y cuarenta y uno." " Pirú y en una batalla murió."—Filosofando el piadoso y sen-
L a s historias impresas están erradas en las noticias relativas cillo narrador de estos sucesos sobre su triste singularidad,
al lugar del fracaso, muerte y sepultura de Alvarado. El re- concluye con la siguiente reflexion que las epiloga y que en
dactor de la crónica M S que sigo, y el P. Beaumont, que es- medio de su desaliño no carece ni de elocuencia ni de ternura.
cribieron en el teatro de los sucesos y con vista del antiguo cro- — " T e n g a n agora mas cuenta los curiosos lectores desto que
nicón del P. Tello y de otros monumentos auténticos, están de " aquí tengo referido, y miren que el Adelantado murió solo sin
acuerdo en la narración precedente, precisando mas el segun- " su querida muger y amados hijos; y la muger sin su querido
" marido; y los hijos, el uno yendo á Castilla y el otro en una
do el lugar de la desgracia, que dice fué entre los pueblos de
" b a t a l l a . . . . Nuestro Señor Jesucristo los lleve á su santa glo-
Yahualica y Acatic (9). Ambos convienen en que la muerte
" ria, Amen."—Gomara dice, que—"no quedó hacienda ni me-
de Alvarado fué en Guadalaxara el dia 4 de Julio siguiente,
" moria de él, sino esta, y una hija que hubo en una india, la
despues de haber recibido los sacramentos, y bajo testamento
" cual casó con D. Francisco de la Cueva."—Estos se ocupa-
cerrado que otorgó en aquel dia, autorizado por el escribano
ban, en la época que escribía Diaz, de construir el sepulcro
mismo que fué instrumento y causa de su trágica muerte.—En
destinado á recibir los restos de Alvarado, lo cual indica que
cumplimiento de sus últimas disposiciones se le sepultó provi-
hasta Febrero de 1568, fecha de la conclusion de la Verdade-
sionalmente en la iglesia parroquial debajo del púlpito. De
ra historia, todavía permanecían depositados en el monasterio
allí se trasladó su cadáver á Tiripitio, y de aquí á la iglesia de
de Santo Domingo de esta ciudad.—Nunca, quizá, se ha po-
Santo Domingo de esta Capital, donde permaneció en depósi- dido repetir con mas exactitud y verdad aquella terrible y elo-
to hasta su final traslación á Guatemala. cuente maldición que, en forma de historia, trae el Rey Profe-
Todo acabó con su muerte; todo, aun los váslagos que de- ta para instruirnos del miserable fin que la siempre justa Provi-
bieran conservar la memoria de su nombre, cual si sobre él pesa- dencia reserva á los malvados.—Vi al impío sumamente ensal-
ra mas terrible aquella maldición de nuestros libros santos, que zado y elevado, como los cedros del Líbano. Y pasé, y he aquí
castiga la maldad del padre en la generación de sus viznietos. que ya no existia. Y lo busqué, y no fué hallado el lugar de
Desolante es la pintura que Gomara y Bernal Diaz nos hacen él (10).
del dolor y desesperación que se apoderó del alma de D ? Bea-
triz de la Cueva al saber la muerte de su esposo; y mas deso-
México, Noviembre 3 de 1847.
lante todavía el instrumento y los medios que la Providencia
destinó p a r a poner término á sus pesares. Dos meses iban ape-
nas corridos de la muerte de Alvarado, cuando el 11 de Septiem- .f. & M.
bre, la violenta erupción de agua, maderos y piedras arrojadas
por un volcan, sepultó á D^ Beatriz bajo las ruinas de la ca-
pital de Guatemala. D e los dos hijos que le sobrevivieron, el
(10) Vidi impium superexaltatum, et elevatum sicut Cedros Libani.
(9) Crónica de la Provincia de S. Pedro y S. Pablo de Mechoacan. Et transivi, et ecce non erat: et qutesivi eum, et non est inveiitu« locus
ejus.—PSAL.
Lib. 2, cap. 9 .—MS.
t
PESQUISA
. i CONTRA

DON PEDRO DE ALVAHÜ.BO

0'io¡.i¡' I n¡ IlTTEP.ROC-ATOniO.
•jw.v n:)¡bn: feit
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oiiahte iwii Fv
• ¡ - Por las preguntas c por cada una dellas sean
preguntados los testigos que fueren pregun-
•: ; • tfl Í • tados en la residencia que se tomo contra
• i/^vl Si <• P e d r o de Alvarado vecino desta Cibdad de
• W u v \ ',V
México.
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a»™^ Vvd I. Primeramente sean preguntados si conocen al dicho Pe-

i
dro de Albarado.
II. Yten si saben «SÍ. que puede a ver diez y seys años poco
mas o menos questando el dicho Pedro de Albarado en l a l s :
la Española en la Cibdad de Sto. Domingo vibiendo con el Al-
mirante traya un sayo con una cruz colorada de la encomien-
da de la corte y caballería de señor Santiago la qual la traya
escondida por de dentro del sayo hasta que se la vieron y lo d¡-
xeron al dicho Almirante y el le pregunto que por que traya
aquella cruz y el dicho Pedro de Albarado le dixo quera co-
mendador de aquella borden y q u e la traya ansi cubierta por-
que se avia pasado a estas partes y cstava donde no lo cono- pañeros como es uso y ley de guerra antes lo tomo todo para
cían ni savian quien era y el dicho Almirante se lo reprehen- si sin dar dello parte a nadie ni pagar el quinto á su mag. que
dió diziendoque pues hera caballero de la horden de Santiago dello le pertenecía de que su mag. fue muy agraviado digan los
que no lo encubriese y desde alli el dicho Pedro de Albarado testigos lo que saben y en que cantidad se defraudaron los
traxo la dicha cruz de encomienda publicamente en todas sus compañeros y la cantidad que su mag. perdió de su quinto.
ropas y se llamava y fyrmava el comendador Pedro de Alba- VI. Yten si saben &. que despues que Hernando Cortes
rado y era por ello honrrado y ansi traxo el dicho avito y entro en esta Cibdad con los españoles y prendieron a Monte-
cruz llamándose comendador como dicho es y firmándolo en zuma señor della prendieron ansí mismo a un Camazi (3) so-
la Isla Española y en Cuba y en esta nueva España muchos brino de Montezuma que era el mayor señor desta tierra des-
dias digan los testigos lo que saben. pues del dicho Montezuma cuya era la provincia de Cuyua-
can el cual Cacamazi dixo al dicho Hernando Cortes que le
III. Y ten si saben &. que al tienpo quel Adelantado Diego
diese quien fuese con el a su tierra quel le daría del oro y jo-
Belazquez hizo el armada por mandado de su mag. para esta
yas que tenia y el dicho Cortes mando al dicho Pedro de Al-
nueva España y envió a ella a Hernando Cortes por su capitan
varado que fuese con el dicho Cacamazi el qual fue con el a
benia el dicho Pedro de Albarado por capitan de una nao de la
la Cibdad de Tezcuco donde tenia su casa y llegados alli el
dicha armada el qual se adelanto sin querer esperar a la ilota
dicho Cacamazi dio al dicho Pedro de Alvarado nueve o diez
y llego á la Isla de Cozumell que Juan de Grijalva avia descu-
mili castellanos y por que díxo que no podía dar mas por que
bierto y los yndios naturales della le salieron a recebir al di- avia quinze dias o veynte que avía dado quinze mili pesos de
cho Pedro de Alvarado de paz y el no se curo desio antes en- oro el dicho Pedro de Albarado hizo atar al dicho Cacamazi pol-
tro la tierra adentro robando los pueblos con su gente y to- los pies y las manos en un palo y hizo hechar en una cazuela
mandóles lo que tenian por lo qual la dicha Isla se alzo y des- de barro agujerada por el suelo (4) mucha tea encendida y
manpararon los pueblos de su temor hasta que llego toda la resyna de pino y hizosela hechar ardiendo en la barriga al di-
(Iota digan los testigos como paso y todo lo que saben. cho Cacamazi y desta manera fue quemado todo que no le
I V . Yten si saben &. al tiempo que Hernando Cortes vino quedo cosa sana en todo el cuerpo y estuvo muchos dias a la
a esta nueva España en saltando en tierra en la Villa rica en- muerte y sin este quemo y atormento otros muchos señores
vió al dicho Pedro de Albarado por capitan a ciertos pueblos co- syn causa de lo qual murieron algunos digan los testigos lo
marcanos y saliendo los dichos pueblos de paz y sin armas el que saben.
dicho Pedro de Alvarado robo los dichos pueblos y quemo un
VII. Yten si saven &. que al tienpo que Hernando Cor-
pueblo dellos con toda la gente que tenia sin aver rrazon para tes partió desta Cibdad para y r contra Panfilo de Narvaez ca-
ello digan lo que saben y que pueblos eran y como se llama- pitan de su mag. dexo en guarda desta Cibdad al dicho Pedro de
van. Albarado y en su poder a Montezuma señor desta dicha Cib-
V. Yten si saben &. que al tienpo que llegaron los españo- dad con todo el oro y joyas que hasta alli se avia ávido que
les a esta Cibdad de México en la conquista della y en la pri- era en gran cantidad y al tiempo que el dicho Cortes se par-
sión de Montezuma el dicho Pedro de Albarado ubo e robo tió el dicho Montezuma le pidió licencia para hacer ciertos
mucha cantidad de oro perlas piedras ropa cacao (1) y joyas areytos y bayles que el solia hacer en ciertas fiestas suyas
de oro y calchures (2) lo qual todo no se partió con los corn- que se acercaba y el dicho Cortes le dio la dicha licencia y
il) Desde ántes de la conquista y aun dos siglos después, era esti- despues de partido y venido el tienpo de los bayles y fiestas
mado el cacao corno moneda. En el archivo del Ayuntamiento exis- el dicho Montezuma los mando hazer y estando un dia en las
ten v-arias ordenanzas sobre este artículo,
(3) Cacamatzin.
(•2) Chalchihuües. Piedra verde de igual ó mayor estimación entre (4) Por el fondo.
los mexicanos que lo es entre nosotros el diamante.
casas del dicho Montezuma mucha gente de yndios baylando dicho Cortes comenzó a caminar y ansi se quedaron todos los
e haziendo sus fiestas y rregocijos y seguros el dicho Pedro de cristianos que benian en compañía del dicho Pedro de Alvara-
Albarado junto mucha gente de güera y envió unos a la forta- do desmanparados de capitan que los acabdillos (0) y los yn-
leza donde estava preso el dicho Montezuma con muchos se- dios los mataron todos digan lo que saben y si a esta cabsa se
ñores y principales con sus servidores y criados y otros al pa- perdió el oro que de su mag. se sacava a la sazón desta Cibdad
tio donde baylaban y todos juntamente dieron en ellos y en en una yegua.
la fortaleza mataron todos los mas de los señores questavan IX. Yten si saben questando en la conquista de Tc-
presos con Montezuma que no quedaron sino el dicho Monte- peaca por que algunos jugavan a los naypes sin hazer infor-
zuma y quinze o veynte criados suyos y mataron alli quatro mación ni proceso contra ellos sino informado de palabra les
cientos señores y prensipales que con el estavan y en el patio tomo a los que dezian que habían jugado mucha cantidad de
mataron mucho numero de yndios questavan baylando y pesos de oro y los aplico a si in sentencia siendo alli capitan
aviendo placer (5) en mas cantidad de tres mili personas pol- y alcalde y por que un Gonzalo Bazan se agraviaba de le aver
lo cual la tierra se alzo luego biendo que sin,rrazon los mata- tomado ciertos pesos de oro le dio cien azotes publicamente y
van estando de paz y costo despues a tornar a ganar mas de porque avia ganado a Gonzalo de Alvarado su hermano qui-
dozientos españoles que murieron en la segunda toma desta nientos pesos de oro lo qual paso en Tascaltecle (7) digan los
Cibdad a manos de los yndios y mas de dozientos caballos que testigos lo que saben.
mataron e murieron en manos de los cristianos mas de quatro X. Yten si saben &. questando el dicho Pedro de Alvara-
cientos mili vndios y se perdieron trezientos mili castellanos do por teniente en la Villa rica !a vieja hazía muchos agravios
que avian de su mag. y de I03 compañeros en esta Cibdad di- y sinjusticias a las personas que venían en los navios tomándo-
gan los testigos todo lo que saben cerca desto. les lo que trayan sin se lo pagar y por los precios que el que-
ría y ansi mismo tomo al Cacique de Papalo dos mugeres her-
VIII. Yten si saben & . que al tienpo que Hernando Cor-
mosas que tenia y por que no se las quería dar le dio tantos
tes vino de prender a Panfilo de Narvaez y la Cibdad se alzo
tormentos hasta que se las uvo de dar y las tuvo por mancebas
por lo quel dicho Pedro de Albarado avia hecho quando mato
v el dicho Cacique murió de los tormentos quel dicho Alvara-
los señores y principales questavan en sus fiestas vaylando y
do le dio por lo suso dicho.
aviendo plazer el dicho Cortes hizo capitan al dicho Pedro de
XI. Yten si saben &. que al tiempo de la conquista desta
Albarado de la rrezaga o rretaguardia con ochenta de cavallo
Cibdad siendo el dicho Pedro de Albarado capitan a la parte
y quinientos peones y el dicho Cortes llevo la delantera y salió
del Tateluco estando la gente de su compañía en la mayor
desta Cibdad y paso con su gente ciertos pasos malos que ha-
prisa aviendolos de animar y esforzar como capitan los dexa-
via en la calzada y llegando el dicho Albavado a uno de los
va y se vba cada noche a Tacuba a dormir con una yndia
dichos pasos malos que avia en la dicha calzada y estando de-
que alli tenia por su manceva y aunque se lo dezian sus con-
secha la dicha puente que no avia mas de un madero por do
pañeros y se lo rreñian y le preguntavan donde yva desia que
pasar el dicho Pedro de Albarado se apeo y paso el dicho ma-
yba a llamar ballesteros y ansi se escusava de los peligros de-
dero dexando su cavallo de la otra parte y toda la gente de
xando a los compañeros en ellos.
que era capitan desmanparada biniendo los enemigos tras
XII. Yten si saben que al tienpo que se gano esta Cibdad
dellos y cabalgo a las ancas de un cavallo de un escudero
se mandaron poner guardas para que nadie sacase oro ni pla-
questava de la otra parte y se fue huyendo donde estava Cor-
ta ni joyas sino que le fuese tomado y desta manera el di-
tes el qual le preguntó si avia pasado toda su gente y el dicho
cho Alvarado uvo mucha suma de oro y plata y joyas y fun-
Albarado le hizo entender que todos eran salidos y con esto el
(6) Parece debió decir los acdbdillase.
(71 Tlaxcala.
(5) Y regocijándose.
dia el oro y plata ansi en T a c u b a como en otras partes sin dar X V . Yten si saben «fe. que savido por el dicho Pedro de
ni pagar quinto a su mag. y si algún conpañero tenia alguna Albarado lo suso dicho fue contra la dicha provincia de Xa-
manta se la tomava y castigava por ello. lapa con veynte e quatro mili yndios de guerra y todos los es-
X I I I . Yten si saben «fe. que al tienpo quel dicho Pedro pañoles que con el yban y sin les hazer requirimientos ningu-
de Alvarado fue a conquistar y poblar la provincia de Guaxa- no (0) dieron sobre ellos y mataron mas de veynte mili yndios
ca por mandado de Hernando Cortes por que los Sres. della de los de Xalapa de manera que quedo destruyda hasta oy
digan lo que saben.
no le davan lo quel quería les hazia aperrear con dos per-
ros brabos (8) que tenían hasta que le hazian cadenas de oro X V I . Yten sí saben <&. que quando el dicho Pedro de Al-
para los dichos perros y para sus caballos que pesaban a dos barado fue por capitan por mandado de Hernando Cortes a
arrobas cada una y por esto se dexo de poblar Guaxaca y por Utlatau y Guatimala y a los pueblos comarcanos los dichos
que poblo en Tututepeque que se tomo para si donde ubo mas pueblos le dieron guerra y despues binieron los Sres. de paz
de cien mili castellanos de los quales no dio quinto a su ma- y el dicho Pedro de Albarado los prendió y los quemo sin aver
razón para ello sino por que le diesen oro.
gestad.
XVII. Yten si saben «fe. que quando el dicho Pedro de Al-
XIV. Yten si saben & . quel señor de la provincia de Xa-
barado fue a la dicha provincia de Guatimala por capitan los
lapa siendo vasallo de su mag. aviendo dado mucho oro y pla-
señores de la dicha provincia le rrecivieron de paz y le die-
ta a Hernando Cortes para su mag. le pidió fabor para contra
ron muchos presentes de oro y plata y joyas en gran cantidad
un esclavo suyo que se le había alzado y el d i c h o Cortes envío
y le hizieron muy buen rrecevimiento y sabido que tenia el
al dicho Pedro de Alvarado el qual fue con mucha gente de señor de la dicha provincia una muger muy hermosa le pren-
guerra a Teguantepeque donde estava el dicho esclavo alzado dió y tuvo preso hasta que 1« dio a la dicha su muger el qual
y llegado alli con la dicha gente de guerra el esclavo le metió le traxo muchas joyas de oro y plata y esclavos y esclavas y
en una camara donde avia mucho oro y plata perlas y joyas llorando le rogo que le diese a su muger y que tomase todo
y plumajes y pedrería y le dixo que tomase de alli lo que qui- lo suso dicho y el dicho Pedro de Albarado tomo las dichas
siese y el dicho Albarado tomo diez cargas de lo que mejor joyas y esclavos y se quedo con dellas y con la muger digan
le pareció y el dicho esclavo le dixo que si le diese en su po- los testigos lo que saben.
der a los señores de Xalapa quel le daria quanto oro quisiese y
X V I I I . Yten si saben «fe. que de alli se partió el dicho Pe-
el dicho Alvarado con codicia prendió a los señores de Xala-
dro de Albarado para Cuzcatlan y en un pueblo que se dize
pa siendo amigos y sobre seguro y yendo con ellos contra el
Yzcuyntepeque que tenia guerra con Guatimala entro en el
dicho esclavo y los entrego al dicho esclavo questava alzado
sin los requerir matando y quemando el dicho pueblo y a to-
contra el dicho su señor lo qual visto por los basaltos del di- dos los que en el avia de manera que los destruyo sin los re-
cho señor de Xalapa se alzaron y mataron un español y huye- querir primero ni enbiar mensajeros como era obligado.
ron otros tres cristianos questavan en la dicha provincia y se
X I X . Yten si saben «fe. quel dicho Pedro de Albarado
alzaron de guerra y les tomaron mucho oro y plata y joyas que
enbio mensajeros a un pueblo que se dize Astepas y vinieron
tenian para su mag. que avian coxido de Soconusto digan los
de paz y linpiaron los caminos y esperaron en sus pueblos y
testigos lo que saben.
ansi lo hizieron otros muchos pueblos comarcanos y por que
los cristianos que alli estavan de guerra tomavan a los yndios
(8) Este cruel y espantoso castigo, muy común en los primeros años
lo que tenian en sus casas los dichos yndios se ausentaron del
de la conquista, se efectuaba azuzando perros bravos sobre los indios
desnudos y atados á unas cadenas. En el Museo existe una pintura [9] Sin intimarles se dieran de paz y prestaran obediencia al rey de
que representa este castigo, figurado en presencia de Cortes y D. ri España. Las leyes prescribian esta fórmula so graves penas.
Marina.
pueblo y se yvan a los montes y por esto el dicho Albarado X X I V . Yten si saben & . que llegado el dicho Pedro Dal-
los dio a todos por esclavos los que avian quedado y los to- varado con la gente a otro pueblo principal que se dize Cos-
maron y erraron como heran (10) libres. catlan que es el mas principal de aquella provincia los se-
XX. Yten si saben &. que andando en la dicha guerra por ñores e principales del le salieron a recibir de paz e le te-
capitan el dicho Pedro de Albarado le salió de paz un pueblo nían por los caminos muchos montones de frutas e de otras
que se dize Nazintlan y despues de asegurados prendió a los cosas de comer e llegados al dicho pueblo se aposentaron
los españoles e los dichos yndios les proveyan muy bien
señores del dicho pueblo por lo qual se ausentaron los natura-
de agua e leña e y e r v a e comida e de las otras cosas necesa-
les del y el dicho Albarado mando que los fuesen a buscar y
rias estando ansy de paz el dicho Pedro Dalvarado mando
prender y que los matasen y ansi fueron presos todos y muer-
a los españoles cada uno tomase los mas de ellos que pudiese
tos y mando quemar el pueblo y la gente que en el avia que-
e los guardase por que se queria bolver de alli e dende a cier-
dado y ansi se hizo.
tos dias mando que todos los españoles traxesen todos los vn -
XXI. Yten si saben &. que en otro pueblo que se dize Pa- dios que trayan ansi del dicho pueblo como de los otros pue-
zaco biendo el mal tratamiento quel dicho Pedro de Albarado blos contenidos en las preguntas antes desta e los dichos seño-
hazia halzaron sus haziendas y mugeres y esperaron de guerra res los traxeron todos e el dicho Pedio de Alvarado los hizo
y el dicho Pedro de Albarado sin les hacer requirimiento ni herrar e los dio por esclavos svendo libres e se bolvio a Gua-
enbiar mensajeros para que biniesen de paz dio sobre ellos y tymala haziendo guerra e destruyendo los pueblos por don-
los mato y destruyo todo el pueblo digan lo que saben. de yva.
XXII. Yten si saben & . que en otros pueblos que se dizen
X X V . Yten si saben &. que llegado el dicho Pedro de Al-
Acatepeque e Morjuisalco llegando alli el dicho Pedro de Al-
varado a Guatimala dixo a los señores e naturales de la dicha
barado le salió la gente del a recibir e les mando que le traxe-
provincia que queria poblar alli e ellos lo tuvieron por bien e
sen de comer e fueron los dichos yndios a le traer e por que
el dicho Pedro de Alvarado les mando que dentro de veynte
no bolvieron como onbres espantados de las crueldades quel
dias le diesen mili hojas de oro de a quinze pesos cada hoja o
dicho Pedro Dalbarado (11) hazia en la dicha tierra los españo- los dichos señores es-comenzaron a recoger oro para cunplir
les que con el dicho Pedro Dalbarado yvan tomavan e to- con el dicho Pedro de Alvarado e le dieron hasta en contya
maron de los dichos yndios cada uno los que mas podia por [12] de ocho o nueve mili pesos de oro e des que vieron que se
mandado del dicho Pedro Dalbarado e los herravan e ha- acortaba el plazo e que no tenían oro para cOnplir por quel
zian esclavos e digan los testigos lo que saben. dicho Pedro de Alvarado no tomava syno oro fino e lo recibía
X X I I I . Yten si saben &. que en otro pueblo de la dicha por el toque e por temor que del ovieron por las crueldades
provincia que se llama Yacaxocal los yndios del dicho pueblo que le vieron fazer e por que avia tomado la señora inuser
sabiendo quel dicho Pedro Dalvarado benia le limpiaron los del caziquc para la traer por su manceba e por que le tenían
caminos e le estavan esperando para recibir de paz e como por onbre codecioso e cruel se alzaron de guerra e,ansian es-
supieron las crueldades quel dicho Pedro Dalvarado hazia tado mucho tienpo e lo mismo fizieron en todas las comarcas
ansi con los de paz como con los de guerra determinaron de e dezian e publicavan los señores e naturales que mientras el
se armar e morir en el canpo e ansi lo hizieron que murieron dicho Pedro de Alvarado fuese capitan no estarían de paz con
todos los mas de los dichos yndios e otro tanto acontecio en los cristianos aunque muriesen en la guerra a cuya cabsa su
otro pueblo que sa dize Tlacusqualco c digan los testigos lo mag. e los españoles an perdido mas de quinientos mili pesos
que cerca desto saben. de oro e digan ios testigos todo lo que saben.

[101 Siendo libres.


[12] En cantidad.
[11] En lo siguiente del original se le nombra indistintamente Aeilr"
de Alvarado ó Dalvarado.
— l i -
X X V I . Yten si saben & . quel dicho Pedro de Alvarado a en questavan aposentados los dichos españoles que vinieron
quemado y ahorcado c atormentado muchos yndios señores e con el dicho Garay que los matasen todos por que aquellos
prenci pales e otros no prencipales destas partes por que le españoles no eran de Hernando Cortes syno de Francisco de
diesen oro c no por otra cosa e por esta vía a ávido mucha Garay e que los yvan a matar e a esta cabsa los dichos yndios
suma de oro joyas e perlas e piedras en gran cantydad de lo mataron trescientos españoles de los questavan aposentados
qual no a dado el quinto a su mag. de que le ha venido gran- en los dichos lugares por mandado del dicho Pedro de Alva
de agravio e perdida ni partido con los compañeros lo que les rado e digan los testigos lo que saben.
ayudava a ganar en las entradas segund uso de guerra e digan X X X . Yten si saben quel dicho Pedro de Alvarado e Die-
los testigos lo que saben e que cantydad de oro e perlas c go Docampo (14) truxeron preso al dicho Francisco de Garay
piedras a ávido el dicho Alvarado e de donde e en que tanta a México donde estava Hernando Cortes el qual dicho Fran-
suma abra svdo defraudada su mag. del quinto que le per- cisco de Garay murió dende a pocos dias e digan lo que
icnecia. saben.
X X V I I . Yten si saben &. que al tiempo que i rancisco de X X X I . Yten si saben & . quel dicho Pedro de Alvarado
Garay vino por mandado de su mag. a poblar la provincia de estando en Utlallan camino de la provincia de Guatymala to-
Panuco estando desenbarcado el dicho Garay en Panuco el mo cinco señores prenci pales e los hizo atar a sendos palos e
dicho Pedro de Alvarado fue alia con mucha gente de guerra les pidió que le truxesen todo el oro que tenian e truxeronle
de pie e de cavallo e prendió al dicho Francisco de Garay e cierta cantydad de oro lo qual tomo en sy (15) e no dio quenta
a los capitanes que con el venían e les tomo los navios e les dello al thesorero de su mag. que llevava con sygo e despues
quito los cavallos e las armas e les mando so pena de muerte por que no le dieron mas oro los hizo quemar vivos atados a
que fuesen tras del a la villa de Santystevan [13] ques en el los dichos palos e digan los testigos lo que saben.
puerto de Panuco e los llevo ansi presos e a pie e maltratados X X X I I . Yten si saben & . que el dicho Pedro de Alvarado
aviendo cntrellos muchos cavalleros e personas de bien e los poblo una Cibdad en la dicha provincia de Guatymala que se
tuvo alia presos mucho tienpo. dize Santiago e aviendo fecho alcaldes e regidores llego un
X X V I I I . Yten si saben &- que despues de haber fecho el mensajero de Hernando Cortes con una carta por la qual le
dicho Pedro de Alvarado lo contenido en la pregunta antes mandava que luego se partiese con toda la gente de guerra
desta tuvo mañas como atraer la gente que avia venido con que alli tenia syn dexar un ombre de guerra para se juntar
el dicho Francisco de Garay para que syrviesen a Hernando con el al camino de las Higueras por quel yva contra Cristo-
Cortes e se llegasen a el diziendoles que aquello convenía al val Doli (16) e vista la carta por el dicho Pedro de Alvarado
servicio de H e r n a n d o Cortes e que Francisco de Garay no comenso apercebir (17) la gente para ponello por obra e de-
avia de poblar que harto bastava un gobernador e quel dicho xava despoblada la dicha Cibdad e la tierra de guerra.
Hernando Cortes les haria mercedes e con estos ofrecimien- X X X I I I . Yten si saben & . que los alcaldes e regidores de
tos se pasaron muchos al dicho Hernando Cortes e con que la dicha Cibdad requirieron al dicho Pedro de Alvarado que
mando pregonar que ninguno de los españoles que avian ve- no despoblase la dicha Cibdad por quera deservicio de su
nido con el dicho Francisco de Garay saliese de noche de sus mag. e quellos no querian y r contra Cristoval Doli por que
casas ni traxesen armas so pena de muerte e que cualquiera sabían quera servidor de su mag. c estava en su servicio e

los pudiese m a t a r syn pena. T14] O de Ocampo.


X X I X . Yten si saben & . quel dicho Pedro de Alvarado [15] Para sí.
[16] Lo mismo que de Olid-
mando desir a los yndios de la dicha provincia de los> p u e ^ 0 5
[17] A disponer.
[13] O San Estovan.
que sy D. Hernando Cortes q u e n a bengar sus diferencias que
con el thenia que no hera bien que se biziese a costa de su mag.
despoblando sus tierras por lo qual el dicho Pedro de Alvarado
desonrro de palabras feas a los dichos regidores e alcaldes e
les quito las varas e oficios e los maltrato e hizo otros oficiales
diziendo que aquello convenia a servicio de D. Hernando Cor-
tes e puso por obra su camino para se yr a juntar con el dicho
Hernando Cortes e digan los testigos lo que saben.
X X X I V . Yten si saben &. que viendo la gente de la com-
pañía del dicho Alvarado como y va contra Cristoval Doliede-
xava la tierra despoblada e de guerra e viendo que lo uno e lo
otro hera en deservicio de su mag. e por agradar a las pasio-
nes de Hernando Cortes se fueron muchos a la Cibdad de Mé-
xico e dexaron la tierra despoblada e viendo esto el dicho Pe-
dro de Albarado que la gente le dexava acordo de dejar la mi-
tad de la gente en la dicha Cibdad e yrse con la otra mitad E n V I d e Abril juro.
aunque muchos le estorvavan el dicho camino especialmente Testigo. El dicho Francisco Verdugo alcalde e vezino des-
sus hermanos que le dezian que dexase de y r aquel camino ta gran Cibdad aviendo jurado e siendo preguntado por las
porque en ello deservía a su mag. e que mas le servirían en preguntas del ynterrogatorio dixo lo siguiente.
no y r e el dicho Pedro de Alvarado les respondio que no le I. A la primera pregunta dixo que conoce al dicho Pedro
diesen consejo quel sabia lo que fazia que Hernando Cortes le de Alvarado de treze años a esta parte.
avia dado quanto tenia e con el queria morir. II. A la segunda pregunta dixo queste testigo conocio al
X X X V . Yten si saben &. quel dicho Pedro de Alvarado dicho Pedro de Alvarado en la Ysla de Cuba e que alli le vi-
estando en la provincia de Tututepeque ahorco dos onbres es- do traer la dicha cruz de la encomienda e que se llamava co-
pañoles syn cabsa ninguna ni proceso e syn que oviesen fecho mendador e que por aquello hera mas honrrado e le acatavan
delito de que toda la gente quedo escandalizada e digan los e miravan mas que sy no la truxera e que en la Ysla española
testigos lo que saben e por que ahorco los dichos onbres. este testigo no le conocio e que despues en esta nueva España
X X X V I . Yten si saben &. quel dicho Pedro de Alvarado no le vido traer la dicha cruz de encomienda todo el tienpo
a fecho otros muchos delitos muertes de onbres robos malos que en ella estuvo ni llamarse comendador hasta agora que vi-
tratamientos ansi de cristianos como de españoles en esta nue- no de Castilla que le vido e a visto traer la dicha cruz colora-
va E s p a ñ a ansi en la provincia de Guatymala como en otras da en la ropa e questo es lo que desta pregunta sabe.
partes e digan e declaren los testigos lo que cerca desto saben. III. A la tercera pregunta dixo que sabe este testigo quel
X X X V I I . Yten si saben &. que todo lo suso dicho es pu- dicho Pedro de Alvarado paso a estas partes con el dicho H e r -
blica boz e fama entre las personas que dello tyenen notycia. nando Cortes e que lo demás contenido en la pregunta no lo
sabe.
IV. A la quarta pregunta dixo que la non sabe por ques
te testigo no hera venido ni pasado a esta tierra en aquella-
sazón.
V. A la quinta pregunta dixo queste testigo no se fallo pre-

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BÍUMMI Vitar* y Iüei


que sy D. Hernando Cortes quena bengar sus diferencias que
con el thenia que no hera bien que se hiziese a costa de su mag.
despoblando sus tierras por lo qual el dicho Pedro de Alvarado
desonrro de palabras feas a los dichos regidores e alcaldes e
les quito las varas e oficios e los maltrato e hizo otros oficiales
diziendo que aquello convenia a servicio de D. Hernando Cor-
tes e puso por obra su camino para se yr a juntar con el dicho
Hernando Cortes e digan los testigos lo que saben.
X X X I V . Yten si saben &. que viendo la gente de la com-
pañía del dicho Alvarado como y va contra Cristoval Doliede-
xava la tierra despoblada e de guerra e viendo que lo uno e lo
otro hera en deservicio de su mag. e por agradar a las pasio-
nes de Hernando Cortes se fueron muchos a la Cibdad de Mé-
xico e dexaron la tierra despoblada e viendo esto el dicho Pe-
dro de Albarado que la gente le dexava acordo de dejar la mi-
tad de la gente en la dicha Cibdad e yrse con la otra mitad E n V I d e Abril j u r o .
aunque muchos le estorvavan el dicho camino especialmente Testigo. El dicho Francisco Verdugo alcalde e vezino des-
sus hermanos que le dezian que dexase de yr aquel camino ta gran Cibdad aviendo jurado e siendo preguntado por las
porque en ello deservía a su mag. e que mas le servirían en preguntas del ynterrogatorio dixo lo siguiente.
no y r e el dicho Pedro de Alvarado les respondio que no le I. A la primera pregunta dixo que conoce al dicho Pedro
diesen consejo quel sabia lo que fazia que Hernando Cortes le de Alvarado de treze años a esta parte.
avia dado quanto tenia e con el queria morir. II. A la segunda pregunta dixo queste testigo conocio al
X X X V . Yten si saben &. quel dicho Pedro de Alvarado dicho Pedro de Alvarado en la Ysla de Cuba e que alli le vi-
estando en la provincia de Tututepeque ahorco dos onbres es- do traer la dicha cruz de la encomienda e que se llamava co-
pañoles syn cabsa ninguna ni proceso e syn que oviesen fecho mendador e que por aquello hera mas honrrado e le acatavan
delito de que toda la gente quedo escandalizada e digan los e miravan mas que sy no la truxera e que en la Ysla española
testigos lo que saben e por que ahorco los dichos onbres. este testigo no le conocio e que despues en esta nueva España
X X X V I . Yten si saben &. quel dicho Pedro de Alvarado no le vido traer la dicha cruz de encomienda todo el tienpo
a fecho otros muchos delitos muertes de onbres robos malos que en ella estuvo ni llamarse comendador hasta agora que vi-
tratamientos ansi de cristianos como de españoles en esta nue- no de Castilla que le vido e a visto traer la dicha cruz colora-
va España ansi en la provincia de Guatymala como en otras da en la ropa e questo es lo que desta pregunta sabe.
partes e digan e declaren los testigos lo que cerca desto saben. III. A la tercera pregunta dixo que sabe este testigo quel
X X X V I I . Yten si saben &. que todo lo suso dicho es pu- dicho Pedro de Alvarado paso a estas partes con el dicho Her-
blica boz e fama entre las personas que dello tyenen notyeia. nando Cortes e que lo demás contenido en la pregunta no lo
sabe.
IV. A la quarta pregunta dixo que la non sabe por ques
te testigo no hera venido ni pasado a esta tierra en aquella-
sazón.
V. A la quinta pregunta dixo queste testigo no se fallo pre-

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BÍUMMI Vitar* y IKfez


— l o -
sente a la sazón que lo contenido en la pregunta paso pero que dello no pagava quinto a su mag. e que ansi mismo sy al-
queste testigo oyo dezir publicamente quel dicho Pedro de Al- g'und oro tenían sus conpañeros se lo tomava so color e dizien-
varado ovo mucha cantydad de oro e chalchuyes e cacao e do que lo queria juntar para lo partir.
ropa c que lo llevo a su casa syn pagar quinto e que la canty- XIII. A las treze preguntas dixo que lo contenido en la
dad no lo sabe ni lo'oyo syno quera mucha cantydad. pregunta fue publico e notorio e que aun este testigo vido la
VI. A la sesta pregunta dixo queste testigo no se fallo pre- cadena de cinco mili pesos que le avian dado para el cavallo
sente al tienpo que lo contenido en la pregunta paso mas de e que ansi mismo fue publico que aperreo el señor e le echa-
aver oydo dezir quel dicho Pedro de Alvarado prendió al di- va el perro e que ovo mucha cantydad de oro en Tututepeque
cho Cacamasy e que lo tenia preso por que de antes lo tenia e que cree que dello no se pago quinto a su mag. por queste
preso Hernando Cortes e que lo demás no lo sabe. testigo vido jugar la dicha cadena syn quintar e que demás
desto este testigo oyo dezir publicamente quel dicho Pedro de
VII. A la setyma pregunta dixo queste testigo no se fallo
Alvarado estando en Tututepeque hazia armar los tyros (18) de
presente al tienpo que lo contenido en la pregunta mas de
fuego e poner a la boca quatro o cinco yndios e fazia que pusie-
avello oydo dezir publicamente a muchas personas que se fa-
sen fuego a los dichos tiros e matava los dichos yndios que alli
llaron presentes quando paso lo contenido en la pregunta que
estavan fon el dicho tvro.
avia pasado ansi como la pregunta lo dize.
XIV. A las catorze preguntas dixo que lo contenido en la
V I I I . A la otava pregunta dixo que lo non sabe mas de
pregunta este testigo oyo dezir publicamente a muchas perso-
avello oydo dezir publicamente a muchas personas que se ia-
nas que se fallaron presentes al tienpo que paso e que fue pu-
llaron presentes quando paso lo contenido en la pregunta e que
blico que de alli ovo muchas cargas de oro de allí.
ansi fue publico e notorio.
X V . A las quinze preguntas dixo que oyo dezir publica-
IX. A la novena pregunta dixo ques publico e notorio lo
mente lo contenido en la pregunta a muchas personas que se
contenido en la dicha pregunta que paso como en ella se contie-
fallaron presentes que paso lo contenido en la pregunta como
ne por questando este testigo en la dicha Tepeaca con el di-
en ella se contiene.
cho Pedro de Alvarado via quexarse mucha gente que les to-
X V I . A las dies e seys preguntas dixo que oyo dezir lo
mava los dineros syn fazer proceso ni ynformacion e que ansy
contenido en la dicha pregunta a muchas personas que se fa-
mismo este testigo se fallo en Taxcaltecle quando el dicho Al- llaron presentes.
varado afrento al dicho Gonzalo Bazan e que pregunto este X V I I . A las diez e siete preguntas dixo que a oydo dezir
testigo que por que le avian azotado e que le dixeron que poi- lo contenido en la pregunta a muchas personas que se fallaron
que gano al dicho Alvarado ciertos pesos de oro. presentes ecebto que en lo de la muger que no lo oyo dezir.
X. A la decima pregunta dixo queste testigo oyo dezir en X V I I I . A las diez e ocho preguntas dixo que lo oyo dezir
esta Cibdad a muchas personas quel dicho Pedro de Alvara- a personas que yvan con el dicho Pedro de Alvarado pero que
do tomava a los que venían en los navios lo que queria por el lo non sabe (19).
precio quel queria e lo demás contenido en la pregunta no lo X X . A las veynte preguntas dixo que la non sabe.
sabe. XXII. A las veynte dos preguntas dixo que a oydo dezir
X I . A las honze preguntas dixo que oyo dezir lo conteni- lo contenido en la pregunta pero que lo non sabe.
do en la dicha pregunta a muchas personas de Ta capitanía del X X I I I . A las veynte tres preguntas dixo que lo non sabe.
dicho Pedro de Alvarado. [18] Cargar la artillería.
X I I . A las doze preguntas dixo queste testigo oyo dezir a (19) Se advierte que en lo sucesivo cuando el testigo conteste á las
muchas personas que se hallaron presentes que fundía el dicho preguntas que sigan lo mismo que en la inserta, se omitirán aquellas, y
por consiguiente el número que les corresponda.
Pedro de Alvarado mucho oro en T a c u b a y en Azcapusalgp e
XXIV. A las veynte quatro preguntas dijo que ovo dosil- X X X V I I . A las treynta e syete preguntas dixo que se al Li-
lo contenido en la pregunta a personas que se fallaron presen- ma en lo que dicho tyene e ques la verdad para el juramento
tes pero que lo non sabe. que fizo e firmólo.
X X V . A las veynte cinco preguntas dixo que lo conteni- Sf'lanccóco l^H^uyo.
do en la pregunta a oydo dezir publicamente a muchas perso-
nas que se fallaron presentes con el dicho Alvarado. Juro en V i l de Abril.
X X V I . A las veynte e seys preguntas dixo ques publico e
Testigo. El dicho J u a n Galindo testigo recibido en la di-
notorio lo contenido en la pregunta que particularmente este
cha razón aviendo jurado e siendo preguntado por las pregun-
testigo no lo sabe mas de como dicho tyene a avisto (20) mucha
tas del ynterrogatorio dixo lo siguiente.
suma de oro e que cree que dello no a pagado quinto a su mag.
I. A la primera pregunta dixo que conoce al dicho Pedro
X X V I I . A las veynte siete preguntas dixo que oyo dezir
de Alvarado de nueve años a esta parte.
lo contenido en la pregunta a personas que se fallaron presen-
II. A la segunda pregunta dixo que la non sabe.
tes pero que lo non sabe.
V. A la quinta pregunta dixo que la non sabe por que a la
X X V I I I . A las veynte e ocho preguntas dixo que oyo de-
sazón no estava este testigo en esta tierra.
cir lo contenido en la pregunta pero que lo non sabe.
VI. A la sesta pregunta dixo que oyo dezir lo contenido
X X I X . A las veynte e nueve preguntas dixo ques publico en la dicha pregunta pero que lo non sabe.
e notorio que los dichos yndios mataron los dichos españoles VII. A la setyma pregunta dixo que oyo dezir lo conteni-
contenidos en la pregunta e que despues quando hazian justi- do en esta pregunta pero que lo non sabe por queste testigo
cia de los dichos yndios se quexavan que por que los matavan a la sazón estava en Panuco.
quellos les avian mandado que los matasen. VIII. A la otava pregunta dixo que oyo dezir lo conteni-
X X X . A las treynta preguntas dixo ques publico e noto- do en la pregunta a personas que se fallaron presentes pero
rio que paso lo contenido en la pregunta. que lo non sabe.
X X X I . A las treynta e una preguntas dixo que lo non sabe. IX. A la novena pregunta dixo que la sabe como en ella
X X X I I . A las treynta e dos preguntas dixo que oyo decir se contiene preguntado como la sabe dixo que por queste
lo contenido en la pregunta a personas que se fallaron pre- testigo se fallo presente al tienpo que lo suso dicho paso.
sentes. X. A las diez preguntas dixo que la non sabe.
X X X I I I . A las treynta e tres preguntas dixo que oyo de- X I . A las honze preguntas dixo que la sabe como en ella
zir lo contenido en la pregunta pero que lo non sabe. se contiene preguntado cómo la sabe dixo que por queste
X X X I V . A las treynta e quatro preguntas dixo que oyo testigo estava a la sazón que lo contenido en la pregunta paso
dezir lo contenido en la pregunta ecebto en lo que dize de sus presente en un vergantyn questava en la capitanía del dicho
hermanos queste testigo no lo oyo. Alvarado e que en la yda que se yva cada noche queste tes-
X X X V . A las treynta e cinco preguntas dixo que oyo de- tigo no sabia donde yva.
zir lo contenido en la pregunta a personas que se fallaron pre- XII. A las doze preguntas dixo que lo que sabe desta pre-
sentes quando ahorco los dichos españoles. gunta es queste testigo a la sazón contenida en la pregunta via
X X X V I . A las treynta e seys preguntas dixo ques publi- quel dicho Pedro de Alvarado tomava a los conpañeros lodo
co e notorio quel dicho Pedro de Alvarado a fecho muchos el oro e mantas que tenian so color e diziendo questava apre-
malos tratamientos e que en particular este testigo no se acuer- gonado que lo diesen e que se lo ilevava e que no sabia sy
da al presente dellos por ser muchos. lo fundia o sy no e questo declara en quanto a esta pregunta.

(20) Avido.
XIII. A las treze preguntas dixo que la sabe como en ella
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se contiene preguntado como la sabe dixo que por queste ella se contiene por queste testigo vido venir a esta Cibdad al
testigo se fallo presente quando paso lo contenido en la dicha dicho Francisco Garay e que oyo dezir que venia preso.
pregunta con el dicho Pedro de Al varado e que ovo de Tutu- X X X I . A las treynta e una preguntas dixo que la non
tepeque mas de tréynta mili pesos de oro e que sy pago quin- sabe.
to a su mag. dello o no que no lo sabe e que no los partió con X X X V . A las treynta e cinco preguntas dixo que la sabe
los conpañeros por queste testigo hera uno dellos. como en ella se contiene preguntado como la sabe dixo que
X I V . A las catorze preguntas dixo que la sabe como en por queste testigo se fallo presente quando ahorco los dichos
ella se contiene preguntado como la sabe dixo que por ques- españoles syn cabsa.
te testigo se fallo presente al tiempo que paso lo contenido en X X X V I . A las treynta e seys preguntas dixo que sa-
la pregunta. be quel dicho Pedro de Alvarado a fecho muchos malos trata-
X V . A las quinze preguntas dixo que la sabe como en ella mientos e ansi es publico e que al presente en especial no se
se contiene preguntado como la sabe dixo que por queste acuerda mas de lo que declarado tyene.
testigo se fallo presente e yva con el dicho Pedro de Alvara- X X X V I I . A las treynta e syete preguntas dixo que se afir,
do pero que en quanto a la cantydad de los yndios que murie- ma en lo que dicho tyene e ques la verdad lo que a dicho para
ron no sabe este testigo que tantos serian mas de que heran el juramento que hizo e firmolo.
t^uan ^,a¿ínc¿c.
muchos.
X V I . A las diez e seys preguntas dixo que la non sabe.
X X V I . A las veynte seys preguntas dixo queste testigo E n I X de Abril.
sabe e vido quel dicho Pedro de Alvarado estando en Xalapa Testigo. El dicho Juan de Zamudio testigo recibido en la
hizo atar a los señores del dicho pueblo e quemallos por que dicha razón aviendo jurado e siendo preguntado por las pre-
no le davan ciertas petacas de oro que le pedian e que en otro guntas del ynterrogatorio dixo lo siguiente.
Cazicasgo que se llama Tanameca hizo atar el e Gonsalo de I. A la primera pregunta dixo que conoce al dicho Pedro
Alvarado su hermano a los caziques e a este testigo e a otros de Alvarado de mas de diez años a esta parte.
los hazia estar velándolos de noche por que le diesen oro e II. A la segunda pregunta dixo que la non sabe.
ques publico que a fecho otros malos tratamientos e que sabe III. A la tercera pregunta dixo que sabe este testigo quel
que a ávido mucha suma de pesos de oro en esta tierra de que dicho Pedro de Alvarado venia por capitan de una nao con D.
no a dado quenta a los conpañeros ni menos sabe sy a pagado Hernando Cortes e que se adelanto e se aparto de la flota con
el quinto a su mag. tormenta o no sabe como e que llegaron a Cozumel e quando
X X V I I . A las veynte siete preguntas dixo ques publico e llegaron hallaron al dicho Pedro de Alvarado alia e la gente
de la Ysla alzada no sabe a que cabsa e questo que lo que sa-
notorio que paso lo contenido en la pregunta e que aun este
be por queste testigo yva en la nao donde venia el dicho D.
testigo se lo oyo al dicho Pedro de Alvarado que se loava e
Hernando por capitan.
alabava dello.
X X V I I I . A las veynte e ocho preguntas dixo que oyo de- I V . A la quarta pregunta dixo que sabe quel dicho Pedro
de Alvarado fue a la dicha entrada contenida en la pregunta
cir lo contenido en la presunta a personas que se fallaron pre-
e queste testigo yva con el en su capitanía e que casy destru-
sentes pero que lo non sabe.
yeron un pueblo pero que sy los yndios salieron de paz o no
X X I X . A las veynte e nueve preguntas dixo que oyo de-
queste testigo no se acuerda.
zir lo contenido en la pregunta a algunos señores e prencipa-
V. A la quinta pregunta dixo ques publico e notorio quel
les desta Cibdad de Mexico.
dicho Pedro de Alvarado la primera vez que se tomo esta Cib-
XXX. A las treynta preguntas dixo que la sabe como en
dad ovo mucha cantydad de thesoro e otras cosas e queste tes- be mas de avello oydo dezir a personas que se avian hallado
tigo no le vido repartir cosa alguna por los conpañeros ni pa- presentes.
gar ningund quinto. X X X I I . A las treynta e dos preguntas dixo que la non
VI. A la sesta pregunta dixo queste testigo vido preso al sabe.
dicho Camazi pero que lo demás contenido en la pregunta no X X X V . A las treynta e cinco preguntas dixo que oyo de-
lo sabe. zir lo contenido en la pregunta pero que lo non sabo.
V I I . A la setyrna pregunta dixo que la sabe como en ella X X X V I . A las treynta e seys preguntas dixo que dize lo
se contiene preguntado como la sabe dixo que por que a to- que dicho tiene en las preguntas antes desta e lo demás no lo
do lo contenido en la pregunta se fallo presente. sabe.
IX. A la novena pregunta dixo que la non sabe mas de X X X V I I . A las treynta e siete preguntas dixo que se afir-
avello oydo dezir. ma en lo que dicho tiene e es la verdad de lo que sabe para
X . A la decima pregunta dixo que la non sabe. el juramento que hizo e firmolo de su nonbre.
XI. A las honze preguntas dixo queste testigo estava a la
sazón en la capitanía de Hernando Cortes a cabsa de lo qual
no lo vido mas de avello oydo dezir a algunas personas.
XII. A las doze preguntas dixo que oyo dezir lo conteni- E n I X de Abril.
do en la pregunta pero queste testigo no lo sabe por que no
Testigo. E l dicho Pedro Dovide (21) testigo recibido en
estaba en su capitanía.
la dicha razón aviendo jurado e siendo preguntado por las pre-
XIII. A las treze preguntas dixo que lo non sabe por ques-
guntas del ynterrogatorio dixo lo siguiente.
te testigo no fue con el e que lo oyo dezir a muchas personas.
I. A la primera pregunta dixo que conoce al dicho Pedro
XIV. A las catorze preguntas dixo que lo non sabe mas
de Alvarado de diez años a esta parte poco mas o menos.
de avello oydo dezir.
II. A la segunda pregunta dixo que la non sabe mas de
X V . A las quinze preguntas dixo que la non sabe. que en la Ysla de Cuba este testigo le conocio que se llamava
X X V I . A las veynte seys preguntas dixo ques publico quel el comendador Alvarado.
dicho Pedro de Alvarado a fecho malos tratamientos e en lo III. A la tercera pregunta dixo que la non sabe por ques-
demás que dize lo que dicho tiene en las preguntas antes desta. te testigo no vino con el dicho D. Hernando hasta despues que
X X V I I . A las veynte siete preguntas dixo que sabe e fue vino con Narvaez.
publico lo contenido en la dicha pregunta por queste testigo fue IV. A la quarta pregunta dixo que la non sabe.
con Diego de Ocampo a la dicha sazón a la provincia de Pa- V. A la quinta pregunta dixo que la non sabe por que no
nuco. se fallo presente.
X X V I I I . A las veynte e ocho preguntas dixo que la non V I . A la sesta pregunta dixo que lo non sabe.
sabe mas de oyllo dezir a algunas personas que no se acuerda. VII. A la setyma pregunta dixo que lo non sabe mas de
X X I X . A las veynte nueve preguntas dixo que la non sabe. avello oydo dezir a muchas personas que se fallaron presentes.
X X X . A las treynta preguntes dixo queste testigo sabe e V I I I . A la otava pregunta dixo queste testigo a la sazón
vido que los dichos Pedro de Alvarado e Diego de Ocanpo que paso lo contenido en la pregunta salió en la capitania de
truxeron al dicho Francisco de Garay a esta Cibdad en son de D. Hernando Cortes e oyo dezir publicamente que avia acae-
preso o no sabe coino e que venido dende a ciertos dias fa- cido lo contenido en la dicha pregunta.
lleció.
(21) DeOvide.
X X X I . A ias treynta e una preguntas dixo que la non sa-
— 2 2 — '
— 23 —
* »
IX. A la novena pregunta dixo que la non sabe mas de
Francisco de Garay vino a México con Diego de Ocampo e
avello oydo decir publicamente a la sazón que avia pasado lo
que dende a pocos dias murió.
contenido en la pregunta. X X X I . A las treynta e una preguntas dixo que la sabe
X. A la decima pregunta dixo que la non sabe. como en ella se contiene por que se fallo presente en el real.
XII. A las doze preguntas dixo que lo non sabe mas de X X X I I . A las treynta e dos preguntas dixo que la sabe
avello oydo dezir publicamente que avia avisto (22) mucho como en ella se contiene por queste testigo se fallo presente
oro e otras cosas. a todo ello.
XIII. A las treze preguntas dixo que sabe que el dicho X X X I V . A las treynta e quatro preguntas dixo que sabe
Pedro de Alvarado ovo mucho oro en Tututepeque no sabe que algunos no quisieron y r con el dicho Alvarado e a esta
que cantidad e quera publico que aperreava los señores e cabsa dexo en la Cibdad la mitad de la gente.
prencipales e questo es lo que sabe desta pregunta. X X X V . A las treyta e cinco preguntas dixo que oyo de-
XIV". A las catorze preguntas dixo que la non sabe mas de cir lo contenido en la pregunta e ansi fue publico e notorio.
avello (23) dezir publicamente a muchas personas que se fa- X X X V I . A las treynta e seys preguntas dixo que dise lo
llaron presentes. que dicho tiene en las preguntas antes desta.
XV. A las quinze preguntas dixo que la non sabe mas de X X X V I I . A las treynta e siete preguntas dixo que se
afirma en lo que a dicho e es la verdad para el juramento
avello oydo dezir.
que fizo e firmolo.
X V I . A las diez e seys preguntas dixo que la sabe como
£Pec¿to c¿& ümc¿e>.
en ella se contiene preguntado como la sabe dixo que por
queste testigo yva con el dicho Pedro de Alvarado. E n X I I I de Abril.
X V I I . A las diez e siete preguntas dixo que la sabe como Testigo. El dicho Román Lopes testigo recibido en la di-
en ella se contiene por queste testigo se fallo presente al tiem- cha razón aviendo jurado e siendo preguntado por las pregun-
po que le recibieron muy bien e le dieron cierto oro e que tas del ynterrogatorio dixo lo siguiente.
en lo de la muger que oyo decir que le pidió una hermana I. A la primera pregunta dixo que conoce al dicho Pe-
del señor. dro de Alvarado de nueve o diez años a esta parte.
X V I I I . A las diez e ocho preguntas dixo que la sabe co- II. A la segunda pregunta dixo que oyo dezir este testigo
mo en ella se contiene por queste testigo se fallo presente. que traya una cruz de encomienda de Santyago e lo demás
X X V I . A las veynte seys preguntas dixo ques publico e que no lo sabe
notorio lo contenido en la pregunta pero queste testigo en par- III. A l a tercera pregunta dixo queste testigo vino con el
ticular no se acuerda de cosa especial mas de lo que tiene di- dicho D. Hernando e que sabe quel dicho Pedro de Alvarado
cho. venya por capitan de una nao e que se fue delante de la flota
X X V I I . A las veynte siete preguntas dixo que la sabe co- a la dicha Ysla de Cozumel e que lo demás contenido en la
mo en ella se contiene por queste testigo a la sazón fue con pregunta no lo sabe.
el dicho Alvarado. I V . A la quarta pregunta dixo que sabe quel dicho Pedro
X X V I I I . A las veynte e ocho preguntas dixo que la non de Alvarado fue a entrar dende aciertos dias que salto en tier-
sabe. ra e lo demás contenido en la pregunta que no lo sabe.
X X X . A las treynta preguntas dixo que sabe quel dicho V. A la quinta pregunta dixo que sabe quel dicho Pedro
de Alvarado vino a esta Cibdad e en la toma della e al tiem-
[22] Parece debia decir ávido. po que entraron que ovo mucho oro e ropa e otras cosas e que
[23] Falta la palabra ovio. no vido ni oyo decir este testigo que repartiese cosa alguna
cotí los conpañeros e que no sabe la cantidad que avia ni sy hermana e que Ies pedia oro e que desde alii este testigo se
dello pago el quinto a su mag. o no. partió para venir a Guaxaca e que en el camino tres leguas
VI. A la sesta pregunta dixo queste testigo sabe que se de allí hallaron este testigo e otros tres españoles que venían
tuvo preso al dicho Camazi e que con el fue el dicho Pedro los yndios de guerra e que mataron al un español e robaron
de Albarado a Tescuco e que lo demás contenido en la pre- todo lo que trayan e queste testigo se partió otro dia huyendo
gunta que lo oyo decir a personas que fueron con el di- a Teguantepeque e en el camino hallo el señor de Xalapa e
cho Pedro de Alvarado que al presente este testigo no se que oyo dezir este testigo que los avian muerto los de T e -
acuerda. guantepeque e que los señores de Xalapa le dieron mucha can-
tydad de oro e que toda (24) les pedia oro e que no sabe la
VII. A la setyma pregunta dixo queste testigo a la sazón
cantydad que seria ni sabe sy dello pago quinto a su mag.
que paso lo contenido en la pregunta fue con el dicho D. Her-
nando e que fue publico e notorio que paso lo contenido en la X V . A las quince preguntas dixo que sabe este testigo
dicha pregunta e que murió la dicha gente lo qual este tes- quel dicho Pedro de Alvarado bolvio sobre los yndios que
tigo supo a la buelta que bolvio con el dicho Hernando Cor- avian muerto al cristiano e queste testigo vino "con el e llega-
tes. dos a Xalapa andavan los yndios de guerra e se yvan retra-
yendo e otros peleando e que ansy andando dieron en los yn-
VIII. A la otava pregunta dixo ques verdad lo contenido
dios de guerra e mataron muchos dellos.
en la pregunta por queste testigo se hallo presente ecebto que
X V I . A las diez e seyz preguntas dixo ques verdad lo
no oyo este testigo las palabras quel dicho Hernando Cortes
contenido en la pregunta por queste testigo se fallo presente a
dixo al dicho Pedro de Alvarado. ello.
IX. A la novena pregunta dixo que no se acuerda ni
X V I I . A las diez e siete preguntas dijo queste testigo yva
sabe lo contenido en la pregunta mas de aver oydo dezir que con el dicho Pedro de Alvarado e fue a la dicha provincia de
dio cient azotes al dicho Gonzalo Bazan. Guatimala e vido que los señores salieron de paz e les tuvo
X. A la decima pregunta dixo que la non sabe. presos e le dieron cierto oro e que le truxeron una yndia que
XI. A las honze preguntas dixo queste testigo no estava dezian quera su muger e que despues quedo con la yndia e
en la capitanía del dicho Pedro de Alvarado pero que oyo dezir con el dicho oro.
publicamente lo contenido en la dicha pregunta a los compa- X V I I I . A las diez e ocho preguntas dixo queste testigo
ñeros de su capitanía. no vido ni oyo decir quel dicho Alvarado los requiriese a los
XII. A las doze preguntas dixo que sabe este testigo que yndios del pueblo contenido en la pregunta e que entraron que-
se pusieron guardas e que oyo dezir quel dicho Alvarado en mando e alanceando a los que allavan.
aquella sazón ovo oro e ropa pero que no sabe en que canty- XIX. A las diez e nueve preguntas dixo que sabe que
dad. yendo por el camino de Coscatlan todos los mas de los pue-
XIII. A las trece preguntas dixo que oyo dezir quel dicho blos del camino salían de paz e despues a la partida quedavan
Pedro de Alvarado ovo mucho oro en Tututepeque e que aper- los pueblos quemados e abrasados e los indios que despues
reava los señores e lo demás contenido en la pregunta que no adelante el dicho Alvarado los hizo esclavos e se herraron.
lo sabe. X X . A las veynte preguntas dixo que dize lo que dicho
tyene en la pregunta antes desta.
X I V . A las catorze preguntas dixo que oyo dezir lo conte-
nido en la pregunta a las personas questavan con el dicho Pe- XXI. A las veynte e una preguntas dixo que díze lo que
dro de Alvarado e queste testigo a la dicha sazón que paso •.
llego a Xalapa e vido quel dicho Alvarado tenia preso al se- [24] Parece debe decir todavía.
ñor de Xalapa e a un su hermano e que le avian dado una su
dicho tyene e qucs la verdad que dio sobre ellos e los destru- lo contenido en la pregunta lo qual tyene declarado en otra
yo pero que no sabe sy les hizo requerimiento o sy no. pregunta antes desta e que en lo que toca al oro que no vido
XXII. A las veynte dos preguntas dixo que no se acuer- dar quenta al thesorero que llevava.
da este testigo de los nonbres de los pueblos pero que como XXXII. A las treynta e dos preguntas dixo ques verdad
dicho tyene los mas de los pueblos fueron quemados e des- lo contenido en la dicha pregunta por queste testigo se fallo
presente.
truidos.
X X X I I I . A las treynta e tres preguntas dixo que dize lo
X X I I I . A las veynte tres preguntas dixo que sabe que a
los dichos pueblos se les dio guerra pero que no sabe sy fue que dicho tyene en la pregunta antes desta e lo demás no lo
por las crueldades quel dicho Pedro de Alvarado hazia. sabe.
X X X I V . A las treynta e quatro preguntas dixo que sabe
XXIV. A las veynte quatro preguntas dixo ques verdad lo
que fue al camino de las Higueras con cierta gente o que
contenido en la pregunta por queste testigo se fallo presente
otros se vinieron huyendo e lo demás no lo sabe.
a ello.
X X X V . A las treynta e cinco preguntas dixo que oyo de-
X X V . A las veynte cinco preguntas dixo que sabe que zir lo contenido en la pregunta pero que lo non sabe.
los señores de Guatimala dixeron al dicho Pedro de Alvarado X X X V I . A las treynta e seys preguntas dixo que dize lo
que poblase alli e que oyo dezir que le dieron mucha can- que dicho tyene en las preguntas antes desta.
tydad de oro e que dende a ciertos dias se alzaron e que en X X X V I I . A las treynta e siete preguntas dixo que se afir-
Ja guerra dezian echando flechas e varas toma oro Tonati©(25). ma en lo que dicho tiene e es la verdad para el juramento que
X X V I . A las veynte c seys preguntas dixo que sabe que fizo e firmolo. _
coman
a fecho malos tratamientos a los yndios e que a visto mucho
oro pero que no sabe la cantydad e que tampoco sabe sy a
pagado el quinto a su mag. ni sy a dado parte a los conpañe- Juro en X I I I de Abril.
ros. Testigo. El dicho Pedro Gonzales Najara testigo recibido
X X V I I . A las veynte syete preguntas dixo queste testigo en la dicha razón aviendo jurado e siendo preguntado por las
preguntas del ynterrogatorio dixo lo siguiente.
fue con el dicho Alvarado a la provincia de Panuco e que en
I. A la primera pregunta dixo que conoce al dicho Pedro
el camino prendió a Gonzalo Dovalle (26) con cierta gente
de Alvarado de diez años a esta parte poco mas o menos.
que con el estaba e les tomaron sus caballos e desde alli se
II. A la segunda pregunta dixo que la non sabe.
fue a la Villa de Panuco e questo es lo que desta pregunta
III. A la tercera pregunta dixo queste testigo vino con el
sabe.
dicho D. Hernando e quel dicho Alvarado y va por capitan en
XXVIII. A las veynte e ocho preguntas dixo que la non
una nao e que se adelanto e quando llegaron a Cozumel lo halla-
sabe. ron alli e la tierra alzada que no parecía gente en ella.
X X X . A las treynta preguntas dixo queste testigo vido IV. A la quarta pregunta dixo queste testigo luego como
al dicho Francisco de G a r a y en esta Cibdad pero que no sa- llegaron le vido yr a un entrada (27) e lo demás que no lo sabe.
be quien lo truxo e que dende a ciertos dias oyo dezir quera V. A la quinta pregunta dixo que sabe este testigo que
fallecido.
X X X I . A las treynta e una preguntas dixo ques verdad ovo el dicho Alvarado muchas joyas e chalchuyes e oro e otras
cosas e que ansi fue publico e que dello no dio parte a los
(25) Tonaíiúh; nombre que los mexicanos daban al Sol, y con el cual
designaron á Alvarado, tanto por lo rubio de su rostro y pelo, como por conpañeros ni tanpoco vido que se pagase quinto a su mag.
la vivacidad de su cáracter c insinuantes maneras.
[26] O de Ovalle. (27) O escursion militar.
VI. A la sesta pregunta dixo queste testigo vido yr al di-
contenido en la dicha pregunta por queste testigo se fallo pre-
cho Alvarado a Tescuco con el dicho Cacamazi e lo demás
sente.
contenido en la pregunta lo oyo dezir a personas que fueron
X I X . A las diez e nueve preguntas dixo ques verdad lo
con el dicho Pedro de Alvarado.
contenido en la pregunta ecebto que en este pueblo no sabe
VII. A la setyma pregunta dixo queste testigo fue con D. ni se acuerda sy se fizieron esclavos o no.
Hernando Cortes contra Narvaez e a esta cabsa no se hallo X X . A las veynte preguntas dixo que no se acuerda de
presente mas de ser publico e notorio que paso lo contenido lo contenido en la pregunta.
en la pregunta. X X I . A las veynte e una preguntas dixo ques verdad lo
VIII. A la otava pregunta dixo ques verdad lo contenido contenido en la dicha pregunta por queste testigo se fallo pre-
en la pregunta por queste testigo se hallo presente al tienpo sente.
que paso e oyo la platyca dentrel dicho D. Hernando e Pedro X X I I . A las veynte dos preguntas dixo ques verdad lo
de Alvarado contenido en la pregunta por queste testigo se fallo presente
IX. A la novena pregunta dixo queste testigo oyo dezir lo e que los dichos yndios los llevavan por tamemes (28) e que
contenido en la pregunta pero que dello no se acuerda. adelante se hizieron esclavos.
X. A la decima pregunta dixo que la non sabe. X X I I I . A las veynte tres preguntas dixo ques verdad que
XII. A las doce preguntas dixo que sabe que se pusieron ciertos pueblos que fallaron por el camino queste testigo no se
1 as guardas contenidas en la pregunta e que lo demás conteni- acuerda sus nonbres algunos salieron de guerra e por eso se
do en la pregunta lo oyo dezir a muchas personas de cuyos la davan pero que destos dos pueblos contenidos en la pre-
nonbres no se acuerda. gunta no se acuerda si salieron de paz o de guerra.
XIII. A las treze preguntas dixo que sabe quel dicho Pe- X X I V . A las veynte quatro preguntas dixo ques verdad
dro de Alvarado ovo mucho oro pero que no sabe en que can- lo contenido en la dicha pregunta por que paso como en ella
tydad e que lo demás contenido en la pregunta no lo sabe. se contiene e este testigo lo vido e se fallo presente.
X I V . A las catorze preguntas dixo ques publico e notorio X X V . A las veynte cinco preguntas dixo que sabe lo con-
lo contenido en la pregunta que paso como en ella se contie- tenido en esta pregunta ecebto que en lo del oro este testigo
ne por queste testigo lo oyo dezir a muchas personas que se no lo sabe por questo la hazian alia secretamente.
fallaron presentes. X X V I . A las veynte seys preguntas dixo ques publico e
X V . A las quinze preguntas dixo que dize lo que dicho notorio quel dicho Alvarado a fecho malos tratamientos a yn-
tyene en la pregunta antes desta, e lo demás ansi mismo lo dios e le an dado mucho oro queste testigo no sabe quanto e
oyo dezir. que lo demás contenido en la pregunta este testigo no lo
sabe.
X V I . A las diez e seys preguntas dixo ques verdad lo
contenido en la dicha pregunta por queste.^testigo fue con el X X V I I . A las veynte e siete preguntas dixo queste testi-
dicho Pedro de Alvarado e se fallo presente a ello e que los go no fue a Panuco para saber lo contenido en la pregunta
quemo por que les querían quemar a ellos. pero que lo oyo dezir a muchas personas.
X X V I I I . A las veynte e ocho preguntas dixo que lo non
XVII. A las diez e siete preguntas dixo que sabe que quan-
sabe.
do el dicho Pedro de Alvarado llego le fizieron gran recebi-
XXX. A las treynta preguntas dixo queste testigo vido
miento e le truxeron oro e otras cosas por queste testigo se
fallo presente e lo demás contenido en la pregunta este testi-
(28) Cargadores. Careciendo los mexicanos de animales de carga,
go lo oyo dezir.
empleaban hombres para los trasportes. Despues de l a conquista se fi-
XVIII. A las diez e ocho preguntas dixo ques verdad lo jó en dos arrobas el peso legal de la carga de un tameme.
al dicho Francisco de Garav en esta Cibdad de México e que varado ovo mucho de lo contenido en la pregunta pero queste
dende ciertos dias falleció e lo demás contenido en la pregun- testigo no sabe la cantydad.
ta no lo sabe. . , V I . A la sesta pregunta dixo que sabe este testigo quel
X X X I . A las treynta e una preguntas dixo ques verdad dicho Alvarado fue a Tescuco con el dicho Cacamazi por
que quemo los dichos señores contenidos en la pregunta e que queste testigo lo vido yr pero que lo demás contenido en la
pregunta no lo sabe.
ea lo del oro este testigo no lo sabe.
VII. A la setyma pregunta dixo queste testigo fue con
X X X I I . A las treynta e dos preguntas dixo que la sabe co-
D . Hernando Cortes contra Narvaez e que quedo por capitan
mo en ella se contyene por queste testigo vido leer la carta
el dicho Alvarado e que lo demás contenido en la pregunta
e se fallo presente a ello.
este testigo lo oyo dezir a personas que se fallaron presentes
X X X I I I . A las treynta e tres preguntas dixo que sabe lo e que despues en la toma de la Cibdad costo harta gente e
contenido en la pregunta por que se fallo presente. algunos cavallos.
XXXV. A las treynta e cinco preguntas dixo queste tes- VIII. A la otava pregunta dixo queste testigo yva en la
tigo vido ahorcar los dichos dos españoles e quel dicho Alva- capitanía del dicho Alvarado e que quedaron en la rezaga
rado dezia que lo havia fecho por que lo querian matar e lo treynta de cavallo e que fue uno de los postreros de cavallo
demás contenido en la pregunta no lo sabe. que salió de los aposentos e que a la pasada de la puente de
XXXVI. A las treynta e seys preguntas dixo que dize 10 la matanza no vido mas al dicho Alvarado hasta que llegaron
donde estava Hernando Cortes e que oyo dezir que avia des-
que dicho tiene en las preguntas antes desta.
manparado la gente e como hera de noche con la mucha
XXXVII A las treynta e siete preguntas dixo que se am -
guerra que les davan no le vido hasta donde estava D. Her-
ma en lo que dicho tiene e ques la verdad para el juramento
nando.
que hizo e firmolo.
I X . A la novena pregunta dixo que no se acuerda de lo
0>e<¿U Rónzate* de Jfajala.
contenido en esta pregunta por queste testigo quedo herido en
Taxcaltecle.
Juro en X I V de Abril. X. A la decima pregunta dixo que no la sabe.
Testigo El dicho Francisco Flores testigo recebido en la X I I . A las doze preguntas dixo que sabe este testigo que
se pusieron guardas e que tomaba el oro e plata que los com-
dicha mzonaviendo jurado e siendo preguntado por las pre-
pañeros tenían por un pregón que se dio e queste testigo dio
guntas del interrogatorio dixo lo siguiente.
cantydad de oro e que sabe que andavan por las casas en T a -
I. A la primera pregunta dixo que conoce al dicho Pedio
cuba Santa Cruz e otros a tomar la ropa e que dezian que no
de Alvarado de diez años a esta parte. quedase a ninguno mas de la cama en que durmiese e que de
II. A la segunda pregunta dixo que oyo dezir este tesUgo la ropa que recogían sus naborías (30) e cacao se lo pedían
que el dicho Alvarado t r a y a la dicha cruz e la primera (39) e que se lo llevavan Hernando Cortes e el dicho Alvarado e
que le oyo nonbrar oyo dezir el comendador Alvarado e lo que no le vido fundir ni sabe sy dello se pago quinto.
demás contenido en la pregunta que no lo sabe. XIII. A las treze preguntas dixo que en lo de Guaxaca
III. A la tercera pregunta dixo que oyo dezir lo conteni- estaba por capitan Horosco e que no vido aperrear ningund
do en la dicha pregunta pero que lo non sabe. señor ni prencipal pero que cree este testigo que le dieron
IV A la quarta pregunta dixo que la non sabe. oro e que tomo el dicho Alvarado el oro que tenia Horosco e
V ' A la quinta pregunta dixo ques verdad quel dicho Al-
[30] Indios de servicio.

[29] Parece que falta la palabra vez.


dixo quera para enbiallo a D. Hernando Cortes e que en T u - ne el pueblo contenido en la pregunta le salieron de paz los
tutepeque ovo mucho oro pero que no sabe que tanta canty- señores e con comida e que despues se fueron al monte e que
dad tomo pero que fue publico que ovo mucho oro e perlas e sabe quel dicho Pedro de Alvarado los mando buscar e pren-
chalchuyes para si e que para los con pañeros enbio quarenta der e que algunos dellos fueron presos.
e tantos mili pesos a esta Cibdad. X X I . A las veynte e una preguntas dixo ques verdad lo
X I V . A las catorze preguntas dixo queste testigo oyo de- contenido en la pregunta por que se fallo presente pero que no
zir lo en la pregunta contenido a muchas personas que se fa sabe sy les enbio requerimiento o sy no.
liaron presentes pero que lo non sabe. X X I I . A las veynte e dos preguntas dixo que la sabe co-
X V . A las quinze preguntas dixo que oyo dezir lo conte- mo en ella se contiene por queste testigo se fallo presente.
nido en la dicha pregunta a personas que se fallaron presen- XXIII. A las veynte e tres preguntas dixo ques verdad que
tes. los dichos yndios de los dichos pueblos les salieron de guerra
X V I . A las diez e seys preguntas dixo que sabe este tes- e que murió mucha gente.
tigo que los señores de Utlatan tenian concertado de la no- X X I V . A las veynte quatro preguntas dijo que la sabe co-
che que entrasen el dicho Alvarado con su gente de Ies que- mo en ella se contiene por queste testigo se fállo presente a
mar el pueblo e matallos a todos e que lo hizieran si no fue- ello.
ra por este testigo e un Juan de Oriza e otros que haya- X X V . A las veynte cinco preguntas dixo ques verdad que
ron la puente enpesada a quebrar e que despues desto es- los dichos yndios de Guatymala les recibieron muy bien e ha-
tubieron a mucho recabdo e que no parecía el mayor señor zian las casas de los cristianos e quel dicho Alvarado Ies pidió
dellos e que despues con alagos e mañas que tuvo vino a\ mucho oro e que no sabe lo que le dieron e que despues vido
llamado del dicho Alvarado e los prendió a todos e les pi- que se alzaron a cabsa que no podian cumplir lo que ies pedia
dió oro e se lo truxeron e despues los quemo atados en un e que se hallo presente e es publico.
palo que no quedo sino un señor que dixo que avia descu- XXVI. A las veynte seys preguntas dixo que sabe quel di-
bierto la celada que tenian ordenada para les matar e des- cho Alvarado a fecho malos tratamientos a los yndios e que le
pues mataron un español criado del dicho Alvarado o an- an dado mucho pero que no sabe en que cantydad ni si dello
tes que los quemasen. a pagado quinto o no ni menos a pagado a este testigo la par-
X V I I . A las diez e syete preguntas dixo que la sabe co- te de Guatymala.
mo en ella se contiene por queste testigo se hallo presente X X V I I . A las veynte siete preguntas dixo queste testigo
ecebto que en lo del oro que sabe que le dieron oro pero fue a la dicha provincia de Panuco con el dicho Alvarado c
que no sabe en que cantydad. vido lo contenido en la pregunta e que prendieron a Gonzalo
X V I I I . A las diez e ocho preguntas dixo ques verdad Dovalle e a otros e que entonces no se vido con el dicho Garay
lo contenido en la pregunta pero que no sabe si los enbio hasta la buelta que lo hallaron cerca del dicho pueblo que lo
a requerir o no e que sy algund requerimiento se hizo se- llevava Rangel.
ria con los yndios de Guatimala queran sus enemigos.
X X V I I I . A las veynte e ocho preguntas dixo ques verdad
X I X . A las diez e nueve preguntas dixo que la sabe co- lo contenido en la dicha pregunta por queste testigo se fallo
mo en ella se contiene pero que en hazellos esclavos no se presente.
acuerda bien dello pero que le paresce a este testigo quel di-
X X I X . A las veynte nueve preguntas dixo que 110 la sabe.
cho Alvarado dixo que no se herrasen de aquel pueblo e que
X X X . A las trcynta preguntas dixo que la sabe como en
lo demás sabe por que se fallo presente.
ella se contiene por que lo vido.
XX. A las veynte preguntas dixo que sabe este testigo que
XXXI. A las t r e y n t a e una preguntas dixo que dize lo que dexado de paz por que los señores le avian venido a hablar e
dicho tyene en las preguntas antes desta. traelle de comer e queste testigo sabe que en los pueblos
XXXII A las treynta e dos preguntas dixo que cuando la quel dicho Alvarado llego en la dicha Ysla entre las cosas que
dicha carta contenida en la pregunta fue este testigo era ve- se fallaron en los pueblos fallaron algunas joyuelas de oro ba-
nido a esta Cibdad e por esto no lo sabe mas de avcllo oydo xo e las tuvo hasta que llego Hernando Cortes.
I V . A la quarta pregunta dixo que sabe este testigo que
dezir
XXXIII. A las treynta e tres preguntas d.xo que oyo dezir llegados a la Villa rica despues de fecho el pueblo el dicho D.
lo contenido en la pregunta a personas que se fallaron presentes Hernando le envió por capitan a eiertos pueblos comarcanos
de la Villa questa alli junto en la syerra e que fue publico e
pero que lo non sabe.
X X X I V . A las treynta e q u a t r o preguntas d.xo que o o notorio que llegando alia salieron de paz e con todo esto todavia
les dio guerra e los destruyo e quemo un pueblo e queste tes-
dezir lo contenido en la pregunta por que ya este testigo he
tigo hera a la sazón fator de su mag. e regidor e Alonzo de Gra-
(31) venido. , do contador e alcalde e sabien (32) este testigo e el dicho al-
XXXV A las treynta e cinco preguntas dixo que sabe que
calde lo quel dicho Alvarado avia fecho querian proceder con-
ahorco el dicho Alvarado los dichos españoles por que se fa-
tra el por el mal tratamiento e el dicho Hernando Cortes no
llo presente e que oyo dezir que por que se querían alzar.
lo consyntyo e a esta cabsa se quedo syn castigo.
XXXVI. A las treynta e seys preguntas d.xo que dize lo
V. A la quinta pregunta dixo que sabe este testigo que ovo
que dicho tyene en las preguntas antes desta.
mucha cantydad de oro joyas e piedras e cacao e ropas e plu-
XXXVII. A las treynta e siete preguntas dixo que be ahr-
mas e que del oro que vido este testigo que llevo cierta can-
ma en lo que dicho tyene e es la verdad e firmolo. tydad a manifestar ante Hernando Cortes e los oficiales e quel
¿fflanaacc 3?¿ole<¡- dicho Cortes le dexo obra de tres mili e quinientos pesos de oro
dellos e que sabe este testigo que se quedo con muchas ro-
J u r o en XV de Abril. delas ricas e cacao e plumas e ropas e que no se acuerda sy
Testigo. El d i c h o Bernaldino Vasques de Tapia vez.no c dio parte a los compañeros e ansi cree que no la dio e aun
•re«idor desta Cibdad avi.ndo jurado e siendo preguntado por que le parece a este testigo c ansi se lo oyo dezir que valia el
cacao e ropa e otras cosas que tenia veynte mili pesos de oro.
las" preguntas del ynterrogatorio dixo lo siguiente.
I A la primera pregunta dixo que conoce este test.go al VI. A la sesta pregunta dixo que sabe este testigo e vido
dicho Pedro Dalvarado de treze años a esta parte poco mas o que se prendió aquel señor de Tescuco que se llamaba Caca-
mazin c despues de preso dixo a Cortes que enbiase algunas
" T a la segunda pregunta dixo que viniendo este testigo personas con un mayordomo e que le daria de lo que tenia e
de L a firme a , a Ysla de Cuba le vido al dicho Alvarad el dicho Cortes mando a este testigo como a fator e a Rodrigo
con una cruz en los pechos e que le llamavan el c o m e n d a d o r Alvarez e a otras personas e este testigo e las demás fueron e
alia les dio obra de quinze mili pesos poco mas o menos sin
Pedro Dalvarado e que lo de Santo Domingo que lo non s a b ,
otras muchas rodelas de oro e ropa e lo traxeron a esta Cib-
III A la tercera pregunta dixo que la sabe como en ella
dad e despues vido este testigo como el dicho D. Hernando
se contiene preguntado como la sabe dijo que por queste tes-
Cortes envió al dicho Pedro Dalvarado con el dicho señor Ca-
: Í en la^iao del dicho Pedro Dalvarado c paso como
camazi quellos llamavan el ynfante e fueron a Tescuco e se-
e n ella se contiene e que antes desto este test.go a v a esta-
gund pareció el dicho Alvarado escrivio a D. Hernando que
do en la dicha Ysla quando se descubrioconGnjalva e la avia
(32) Sabiendo.
(31) Hera.
quería de allí pasar adelante para recoger mas oro y el dicho
Hernando Cortes mando a este testigo c a un Rodrigo Range!
que fuesen en un vergantyn a la dicha Cibdad de Tescuco para
que si quisiese y r adelante que les diese el oro que avia allí
recogido para fe traer a esta Cibdad e llegados a Tescuco ha-
l l a r o n que tenia atado al dicho señor de Tescuco e quemán-

dole como en la pregunta se contyene e supieron como le


avia dado cierta cantydad de oro en mas de ocho o nueve
mili pesos e que syn el dicho Cacamazi fue publico que que-
mo otros señores porque le diesen oro especialmente al señor

de Tacuba.
V I I . A la sétima pregunta dixo que sabe este testigo que
al tiempo que Hernando Cortes partió desta Cibdad para yr
contra Panfilo de Narvaez dexo al dicho Pedro Dalvarado ca-
pitan en esta Cibdad con ciento e treynta españoles y en su
poder al dicho Motunzuma p r e s o e todo el oro e joyas que
hasta entonces se avia ávido en la tierra quera en mucha can-
tydad e que sabe este testigo que antes quel dicho Cortes se
partiese el dicho Motunzuma les pidió licencia para fazer una
fiesta grande que cada año solían fazer e quel dicho Cortes se
la d i o e d e s p u e s de partido e venido el tienpo de los bay-
les los dichos vndios los comenzaron a fazer en el Uich.lobos o
mesquita (33)'mayor desta Cibdad e vio este testigo como el
dicho Pedro Dalvarado tratava mal al dicho Motunzuma e le
oyó dezir pese a tal con este perro de Motunzuma que ya no
me da nada como solia e que enpeso a dezir el dicho Pedro
Dalvarado que los yndios se qüerian alzar e vido este testigo que
ciertos señores llegaron al dicho Pedro Dalvarado e le dixeron
que dezia Motunzuma que toviese por bien que subiesen a Uichi-
lobos en una torre donde solia estar por que lo había q u i t a d o de
allí D. Hernando e puesto a nuestra Señora e quel dicho Al-
varado se enojo e los hizo echar de allí e los dichos yndios di-
xeron que pues que le pesava e no hera contento que no le su-
birían e vido este testigo como el dicho Pedro Dalvarado con
ciertos españoles fue a la mesquita mayor e hallo que andavan
aderezando para sus bayles e sobre unas andas t e m a n puestos
sus ydolos tres ydolos cada uno dellos en una sala sobre an-

~ (33) El templo mayor, del cual formaba una parte el terreno que hoy
ocupa la Catedral.
das a manera de querellos traer eil prosioion. v el dicho Alva-
rado e los (pie yvan allí vieron los dichos ydolos e cabe (34) ca-
LAM. 3»
da uno senlado un yndio trasquilado con unas mantas nuevas
e el dicho Alvarado los hizo tomar e traer a la fortaleza don
de eslava e alli les hizo dar tormento para que dixesen si se
querían alzar e vido este testigo como al uno dellos que fue el
primero que atormentaron le ponian unos leños de ensina lle-
nos de brasa sobre la barriga que dixese que quando avian de
dar la guerra el qual no dixo cosa alguna hasta que muerto lo
echaron por el asotea abaxo e que tomo a otro yndio de los
mismos e otros dös señores muchachos parientes de Motunzuma
e con los tormentos dixeron lo quel quería e también por que
tenían una lengua (35) que se dezia Francisco yndio natural de
Guatasta que se llevo desta tierra cuando vino Grijalva que de-
zia lo quel mismo queria que dixese quera desta manera que
le dezian di Francisco dizen que nos an de dar guerra de aqui
a diez dias e que no respondía otra cosa syno sy señor e que
luego el dicho Alvarado se determino de yr a la mesquita ma-
yor a matallos e ansi fue e aunque por este testigo le fue dicho
que no lo hiziese quera mal fecho no lo quiso fazer e luego
mando armar toda la gente e llevo con sigo la mitad della e la
otra mitad dexo en la fortaleza en guarda del dicho Mo-
tunzuma e mando a los que quedavan que en escomensando el
a matar los questavan baylando en la mesquita mayor que ma-
tasen a todos los questavan con el dicho Motunzuma queran
muchos señores e personas prencipales que contyno le hazian
palacio (30) e quel dicho Pedro Dalvarado fue con la otra gen-
te toda armada a la mesquita mayor e llegado hallo questavan
baylando obra de trezientos o quatrozientos yndios que todos
los mas eran señores baylando asidos por las manos e mas de
otros dos o tres mili asentados por alli mirándolos e aunque
vieron al dicho Alvarado e los que con el yban y r arma-
dos e de otra manera que alli solían yr ninguno dellos hizo
mudamiento syno se estuvyeron quedos e el dicho Alvarado
enpeso a cercallos poniendo diez honbres a un cabo e diez a
otro e diez a otro e des que los tubo cercados enpeso a dar en

(34) Cerca.
(35) Un intérprete.
(36) Que constantemente le hacian la corte.
ellos e a dezir mueran e aii3Í hizieron todos los (lernas que con ra corno era razón que ni mataran tantos cristianos ni se per-
el yban e mataron muchos dellos e los que de alli eseapavan diera lo que se perdió.
y van apellidando la Cibdad y escomcnsavan a tirar piedras e IX. , A la novena pregunta dixo queste testigo no se fallo
en poco espacio se junto gente e les escomensaron a dar guer- presente en Taxcaltecle pero que lo oyo dezir a muchas per-
ra por manera que le fue forzado acogerse a la fortaleza herido sonas e que fue muy publico e notorio.
de una pedrada en la cabesa corriendo sangre e quando llega- X. A la decima pregunta dixo que sabe este testigo quel
ron a l a fortaleza hallaron que los otros españoles que avian dicho Alvarado estando por teniente en la Veracruz algunos
quedado avian muerto todos los otros señores e prencipales mercaderes que alli estaban hazia que les diese fiadas algunas
questavan con el dicho Motunzuma e quel dicho Alvarado an- mercaderías e a menos precio pero que no sabe si se lo pago
sí corriendo sangre se fue al dicho Motunzuma e le dixo mira e que sabe que el dicho señor de Papalo siendo cristiano tenia
que me an fecho tus vasallos e el dicho Motunzuma le dixo aquellas dos yndias hermosas e supo este testigo que le tomo
Alvarado sy tu no lo comenzaras mis basaltos no o vieran fe- la una la qual vido en su casa e que no contento con avelle
cho eso o como vos aveys echado a perder a vosotros e a mi tomado aquella oyo decir muy publico que le avia tomado la
también e que vino alli mucha gente de guerra e quel dicho otra e quel dicho señor de Papalo siendo el primero que en es-
Motunzuma salió e dixo que dexasen de fazer aquello e ansi lo tas partes se había tornado cristiano e el mayor amigo de los
dexaron e ques cierto que si el dicho Motunzuma no lo apazi cristianos visto el grande agravio que se le hizo de enojo fue
guara no quedara ningund español que no mataran e que ma- publico que murió.
taron en lo suso dicho mucha gente especialmente cuatrocien- XI. A las honze preguntas dixo que oyo desir lo conteni-
tos señores e prencipales (37) e que despues que vino Cortes do en la pregunta e que se dixo publicamente.
se perdió todo el oro e riquezas e que para tornallo a pacificar XII. A las doze preguntas dixo que lo contenido en la pre-
murieron muchos yndios e españoles e cavallos de lo qual fue gunta fue publico e notorio pero queste testigo no lo vido.
cabsa el dicho Alvarado por enprencipiar aquello al parecer XIII. A las treze preguntas dixo que lo queste testigo sa-
desle testigo. be desta pregunta es que andando vecvtando ciertos pueblos
en la comarca de Guaxaca los señores de los dichos pueblos
VIII. A la otava pregunta dixo que la sabe como en ella se se le quejaron a este testigo diziendo quel dicho Alvarado
contiene por queste testigo lo vido e se fallo presente a todo avia aperreado algunos dellos especialmente en el pueblo de
ecebto que este testigo no oyo ni vido las palabras que pasa- Cuscatlan que todos ellos desian que le avian dado oro e que
ron entre el dicho Hernando Cortes e Pedro Dalvarado cer- en un pueblo que se dise Yutepeque le avia mandado faser una
ca de la pregunta que le hizo de lo de la gente sy hera pasa- taza e otras ciertas joyas de oro e este testigo vido un rétulo
da pero que oyo decir que avian pasado las dichas palabras escrito en la pared que dezian aqui estuvo el criado Dalvara-
contenidas en la dicha pregunta e que de alli comenzaron a do haziendo ciertas joyas de oro e que es publico que en Gua-
caminar e llegaron a un Qu (38) que agora se dize nuestra Se- xaca le dieron mucho oro e que se paso a poblar a Tututepe-
ñora de los Remedios e que alli hizo alarde (39) e hallo que que a donde cada dia le deban dos o tres tejuelos de oro que
faltavan cerca de seyseientos onbres e ochenta e tantos cava- pesavan a cinquenta pesos syn otra mucha cantidad de oro
llos e todo el oro e riquezas se avia quedado perdido e que le
que le dieron.
parece a este testigo que sy el dicho Alvarado hiziera e pelea-
XIV. A las catorce preguntas dixo que no la sabe.
XVII. A las diez y siete preguntas dixo que a oydo dczn
(37) Véase la lámina del frente y su esplicacion al fin de la obra. lodo (40) contenido en la dicha pregunta a muchas personas de
(38) Templo. (40) Lo.
(39) Paso revista.
'as que andavan con el dicho Pedro de Alvarado y que entre zalo de Ovalie capitan del dicho Garay seguro (43) y el di-
los que lo oyo decir fue uno a Rodrigo de Castañeda. cho Alvarado dio sobre el con toda su gente y le prendió a
XVIII. A las diez y ocho preguntas dixo que no la sabe. el y a los questavan con el y les tomo los cavallos y armas y
XIX. A las diez y nueve pregunta* dixo que lo a oydo de- crehe este testigo que despues de presos los llevo con sygo a
cir. la Villa de Santistevan y que sabe este testigo que tomaron
todos los navios al dicho Garay y lo que tenia en ellos pero
XX. A las veynte preguntas dixo que no la sabe.
queste testigo no sabe si por mandado del dicho Alvarado pero
XXIV. A las veynte e cuatro preguntas dixo que lo a oy-
que bien crehe este testigo que el dicho Alvarado fue mucha
do dezir.
parte ansy para esto como para todo el desbarato que el di-
XXV. A las veynte e cinco preguntas dixo que no la cho adelantado Francisco de Garay recibió.
sabe. X X V I I I . A las veynte e ocho preguntas dixo que lo que
XXVI. A las veynte c seys preguntas dixo este testigo sabe es queste testigo estava con Diego de Ocampo que tan-
que dize lo que tiene dicho en las preguntas antes desta y an- bien avia ydo con mucha gente de pie y de caballo y estaba
sy mismo dixo este testigo que despues que salieron desta en un pueblo diez leguas de la dicha Villa pocas mas o me-
Cibdad quando se gano la segunda vez questava en Cuyoacan nos e vía este testigo como alli venían muchos de los que avian
aviendo de yr el dicho Pedro de Alvarado y este testigo a la venido con el dicho Garay e alli el dicho Diego de Ocampo
Villa ricía el dicho Pedro de Alvarado dixo a este testigo que los favorecía e les dezia que se viniesen a México y ellos lo
se quería y r por T a c u b a a ver unos puercos que alli tenia y hazian ansy y ere este testigo que todos los mas de aquellos
que le esmerase en Tescuco y con el dicho Alvarado fue u n . . . . que venían que los enbiava el dicho Alvarado e lo del pregón
(41)'Escalona el mozo y el dicho Escalona que agora esta contenido en la dicha pregunta que lo oyo decir por muy pu-
en la Veracruz dixo a este testigo como el dicho Alvarado blico.
avia y do a Escapusalco o Tenayuca e que alli avia tomado X X I X . A las veynte e nueve preguntas dixo que sabe es-
ciertos vndios e los avia atormentado quemándolos por que le te testigo que luego en saliendo los dichos Alvarado e Diego
dixesen adonde estava o tenían algún oro enterrado y que los di- de Ocampo con la gente .que llevaron de las provincias de Pa-
chos yndios le dixeron adonde estava cierto oro enterrado y el nuco se alzaron los dichos yndios y mataron muchos españo-
dicho Alvarado lo desenterro y tomo sin lo manifestar e ques les de los que avia travdo el dicho Garay pero que no sabe
muy publicó y notorio que el dicho Pedro de Albarado a ávi- este testigo si el dicho Alvarado se lo mando.
do mucha cantidad de oro y muchas piedras y perlas que no X X X . A las treynta preguntas dixo este testigo que sabe
sabe este testigo si de todo el oro pago el quinto pero que. cree e vio que los dichos Alvarado e Diego de Ocampo hizieron
este testigo que de las piedras y perlas que no lo pago y an- venir a esta Cibdad al dicho adelantado Francisco de Garay
sy mismo crehe este testigo que es a mucho cargo (42) a los adonde estava el dicho D. Hernando Cortes e que virio este
que an andado con el de lo que a ávido por que crehe este tes- testigo como dende a pocos días murió en ovra de tres dias
tigo que no lo a partido con ellos. de cuya muerte se tuvo harta sospecha.
X X V I I . A las veynte e syete pregunta« dixo que sabe X X X I . A las treynta e una preguntas dixo que no la
que el dicho Pedro de Alvarado fue con mucha gente de ca- sabe.
vallo e de pie contra el adelantado Francisco de Garay que X X X I I . A las treynta e dos preguntas dixo que oyo de-
a la sazón avia desenbarcado en la Villa de Santistevan de zir lo contenido como en la pregunta se contiene a personas
Panuco y que en el camino antes de la dicha Villa estava Gon- que no se acuerda.

(41) En blanco. (43) Descuidado, 6 sin prevención.


(42) Que debe mucho.
X X X I I I . A las treynta e tres preguntas dixo que no la marón e robaron lo que pudieron oro e plumages e gallinas e
sabe mas de avello oydo decir. otras cosas.
X X X I V . A las treynta e cuatro preguutas dixo que no la IV. A la cuarta pregunta dixo queste testigo yva e fue con
sabe mas de quanto vido que se vinieron algunas personas de el dicho Pedro Dalvarado a la entrada contenida en la pregun-
las questavan con el dicho Alvarado a esta Cibdad por no yr ta e que en el camino unos yndios amigos les dixeron que
con el. otros yndios de un pueblo questavan adelante les estaban es-
X X X V . A las treynta e cinco preguntas dixo que fue pu- perando para dalles guerra e que no hallaron cosa ninguna e
blico e notorio que ahorco los onbres contenidos en la pregun- que en llegando al dicho pueblo les robaron e quemaron e les
ta pero que no se acuerda este testigo por que mas de que le dieron e fizieron todo el mal que pudieron.
parece a este testigo que hera por cosas que tocavan a Hernán- V. A la quinta pregunta dixo que a la sazón contenida en
do Cortes. la dicha pregunta el dicho Pedro Dalvarado ovo e tomo mun-
X X X V I . A las treynta e seys preguntas dixo que sabe cha suma de oro joyas cacao ropa e otras cosas por queste tes-
que a fecho otros muchos malos tratamientos a otras personas tigo lo vido en su poder e que despues a la salida de la Cibdad
ansi de palabras como de obras. llevo e saco lo que pudo e lo demás dexo perdido e queste tes-
tigo no sabe ni vido que pagase quinto a su mag. ni diese par-
XXXVII. A las treynta e siete preguntas dixo que se
te a los conpañeros ni menos sabe en que cantydad que se-
afirma en lo que dicho tyene e es la verdad para el juramen-
ria.
to que fizo e firmolo.
¿%je>ma¿d¿no l^azyuea c¿& U"a/ua. VI. A la sesta pregunta dixo que sabe quel dicho Alvara-
do fue a Tescuco no sabe este testigo a que ni menos se acuer-
da de lo demás contenido en la pregunta mas de quanto cree
En X X I I I de Abril juro. que fue a prender el Cazique o a traer el oro.
Testigo. El dicho Rodrigo de Castañeda testigo recibido
VII. A la sétima pregunta dixo queste testigo estuvo pre-
en la dicha razón aviendo jurado e siendo preguntado por las
sente al tienpo quel dicho Hernando Cortes dio la licencia al di-
preguntas del yntcrrogatorio dixo lo siguiente.
cho Motunzuma e que despues este testigo e ciertos españoles
I. A la primera pregunta dixo que conoce al dicho Pedro fueron a un pueblo e de alli fueron a juntarse con el dicho Her-
Dalvarado de diez años poco mas o menos. nando Cortes que yva contra Narvaez por manera queste tes-
II. A la segunda pregunta dixo que a la sazón e tienpo tigo no se fallo presente al tienpo quel dicho Alvarado hizo lo
contenidos en la pregunta este testigo no estava en estas partes contenido en la pregunta mas de oyllo dezir que avia pasado
pero que despues en la Ysla de Cuba e en esta nueva España como en la pregunta se contiene e ansi fue publico e notorio e
le vido llamar publicamente comendador e aun este testigo se que como el dicho Hernando Cortes lo supo se partyo luego
lo llamo algunas vezes e lo demás contenido en la pregunta con la gente que tenia e gano la Cibdad segunda vez en la qual
que lo oyo decir a Diego de Porras. este testigo estuvo presente e que sabe que murieron mucha
I I I . A la tercera pregunta dixo queste testigo yva en la di- cantydad de españoles e cavallos e yndios e que se perdió mu-
cha nao con el dicho Pedro Dalvarado e sabe que yva por ca- cha cantydad de oro de lo qual todo fue cabsa el dicho Alvara-
pitan della e que en la m a r les dio un tienpo (44) que fue forza- do por matar sin razón los dichos señores por que segund la can-
do adelantarse de la flota e que llegaron a la Ysla de Cozumel tydad (45) despues Hernando Cortes truxo de cavallos e gen-
e los yndios de un pueblo como los vieron se fueron huyendo te los dichos yndios no se osaran alzar.
q que desde alli entraron la tierra adentro en otro pueblo eto-
(45) Parece faltar aquí el relativo que.
(44) Les hizo un temporal.
V I I I . A la otava pregunta dixo queste testigo sabe quel di- XVI. A las diez e seys preguntas dixo que la sabe como
cho Pedro Dalvarado vva por capitan y Uevavan la rezaga con en ella se contiene preguntado como la sabe dixo que por
la gente contenida en la pregunta e que habiendo pasado el queste testigo yva con el dicho Pedro Dalvarado e que en lo
dicho Hernando Cortes el dicho Pedro Dalvarado llego don- de la quema de los señores cree este testigo que los quemo
del estava e le dixo que fuese adelante por que la gente ya por que dezian que tenían concertado do quemar los españoles
hera pasada e que sy algunos quedavan que quedavan muer- e que sobre todo se remite al proceso que sobrello fizo.
tos e que Cristoval Doli que alli se fallo dixo que no dezia ver- XVII. A las diez e siete preguntas dixo que la sabe como
dad que no heran pasados que antes quedavan peleando e que en ella se contiene por queste testigo fue con el dicho Pedro
el dicho Hernando Cortes bolvia a socorrerlos e que le acon- Dalvarado e se fallo presente a ello.
sejaron que no hera bien que los españoles questaban en sal- X V I I I . A las diez e ocho preguntas dixo que la sabe co-
vo los llevase a la carnesceria e que alli estuvo esperando un mo en ella se contiene por queste testigo se fallo presente e lo
poco e llegaron ciertas personas e luego se fue. vído. (Lo mismo contestó á la X I X v siguientes hasta la
IX. A la novena pregunta dixo queste testigo oyo decir XXIV.) (46)
lo contenido en la dicha pregunta pero que no se fallo presen- X X V . A las veynte e cinco preguntas dixo que la sabe co-
mo en ella se contiene por queste testigo lo vido e se fallo
te a ello.
presente ansí al dar del dicho oro e lo fundir e pesar como
X. A la decima pregunta dixo que oyo decir lo conteni-
a todo lo demás.
do en la pregunta a Gonzalo Mexia e a Diego de Porras pero
X X V I . A las veynte e seys preguntas dixo queste testi-
queste testigo no se fallo presente.
go a visto dar tormentos a yndios por que le diesen oro al di-
X I . A las honze preguntas dixo que la primera vez que
cho Alvarado e que a oydo dezir que los a dado a otros mu-
desbarataron a la gente a la entrada del Tatelulco a la mayor
chos e q u e no le a visto partir con los compañeros ni pagar el
priesa queste testigo con otros ciertos españoles estavan pe-
quinto a su mag. e que sabe que desta manera a visto (47) mu-
leando debaxo de la capitanía del dicho Alvarado se fue e los cho oro pero que no sabe en que cantydad.
dexo e se puso en salvo y en parte donde no avía puentes e que
X X V I I . A las veynte e siete preguntas dixo queste tes-
despues oyo dezir que ansi lo hazia otras vezes a la gente de
tigo vido yr por capitan al dicho Alvarado a Panuco e que
su real e que oyo dezir que se iba a dormir con la dicha yndia
llevava gente e que lo demás contenido en la pregunta que lo
e que dezia que yba a apercebir los ballesteros.
oyo dezir a personas que fueron con el.
X I I . A las doze preguntas dixo queste testigo vido que se
X X V I I I . A las veynte e ocho preguntas dixo que la non
pusieron las guardas contenidas en la pregunta e que sabe quel sabe.
dicho Alvarado recojio de sus conpañeros e de yndios oro e
(46) E n obsequio de la mayor exactitud y para evitar las equivoca-
plumajes e ropa pero que no sabe sy dello pago quinto o sy no. ciones á que pudiera dar lugar la nota 19 de la pág. 15, se advierte que
XIII. A las treze preguntas dixo questo testigo no se fallo la supresión de que allí se habla, comprenderá únicamente las respues-
presente a lo contenido en la dicha pregunta mas de avello oy- tas en que los testigos digan ignorar el contenido de la pregunta, las cua-
do dezir a personas que se fallaron presentes. les quedarán todas suprimidas, atendida la ninguna influencia que ellas
ejercen en la certidumbre del testimonio. Mas como no pueda decirse
X I V . A las catorze preguntas dixo queste testigo no se fa-
lo mismo respecto de las respuestas afirmativas, se continuará anotan-
llo presente mas de averio oydo dezir publicamente a muchas do éstas; advirtiendo en cuanto á lo pasado, ó mejor dicho, haciendo re-
personas e que ansi es publico e notorio. parar, que en tal caso se encuentran las respuestas XIX de la pág. 15;
X V . A las quinze preguntas dixo que oyo decir lo conteni- V I H de la 20; XIX á X X V de la 22; X X X I I I de la 23 y XXXIV de la 30.

do en la dicha pregunta e que ansi es publico e notorio e ques- (47) Ha adquirido.—NOTA. E n este mismo sentido debe entender-
se la palabra de la nota núm. 20, en que por equivocación se puso, ávido.
te testigo a visto el pueblo destruido de Xalapa.
XXIX. A las veynte nueve preguntas dixo que sabe que Dalvarado venia por capitan de una rfao al tiempo que ve-
los dichos yndios se alzaron e mataron los españoles pero que nían a esta tierra e lo demás que no lo sabe.
no sabe por cuyo mandado fue. VII. A la setyma pregunta dixo queste testigo a la sazón
XXX. A las treynta preguntas dixo queste testigo vido en no estava en esta tierra por que vino con Narvaez mas de
que oyo dezir lo contenido en la pregunta a personas que se
esta Cibdad al dicho Francisco de Garay pero que no sabe sy
le truxeron preso o no. fallaron presentes.
X X X I . A las treynta e una preguntas dixo queste testigo VIII. A la otava pregunta dixo que a la sazón que lo
contenido en la pregunta paso este testigo paso en la delan-
vido quemar a los dichos señores como a dicho en las pregun-
tera en la capitania de Hernando Cortes e que estando este tes-
tas antes desta e quel oro que dieron no se acuerda si lo reci-
tigo junto con el dicho D. Hernando llego el dicho Pedro Dal-
bió el o elthesorero.
X X X I I . A las treynta e dos preguntas dixo que la sabe varado e que se acuerda que oyo dezir que dixo a una per-
como en ella se contiene por queste testigo lo vido. sona queda mas gente e queste testigo no se acuerda a la per-
X X X I I I . A las treynta e tres preguntas dixo que sabe que sona que lo dixo e que la dicha persona dixo no ay mas o de
los alcaldes e regidores hizieron el requerimiento contenido en los que quedan no hagays caso e quel dicho Hernando Cortes
la pregunta e que les quitaron los oficios e los dieron a otros. quería bolver lo qual hiziera syno se lo estorvara diziendo
X X X I V . A las treynta e quatro preguntas dixo que la sa- que todos yvan a la carnesceria e questo es lo que desta pre-
be como en ella se contiene por queste testigo lo vido e se fa- gunta sabe e no otra cosa.
llo presente e aun este testigo fue uno de los que se vinieron IX. A la novena pregunta dixo que oyo dezir lo conteni-
do en la dicha pregunta a muchas personas pero que lo non
por aquella cabsa.
X X X V . A las treynta e cinco preguntas dixo que oyo de- sabe.
XI. A las honze preguntas dixo queste testigo estava a la
zir lo contenido en la pregunta.
X X X V I A las treynta e seys preguntas dixo que dize lo sazón en conpanía del dicho Alvarado e que muchas noches
que dicho tiene en las preguntas antes desta. se y va a Tacuba e queste testigo no sabe a que y va e que de-
XXXVII. A las treynta e siete preguntas dixo que se afir- xava la gente en el real con los capitanes que la tenían a car-
go e que lo demás contenido en la pregunta que no lo sabe.
ma en lo que dicho tiene e es la verdad para el juramento que
XII. A las doze preguntas dixo que sabe este testigo que
fizo e firmolo.
£%>0C¿'upt> C¿& baaíañeaa. al tiempo contenido en la pregunta se pusieron las guardas
que dize e que oyo dezir quel dicho Alvarado ovo aquella sazón
mucha contya de oro e joyas e piedras e que yva a Tena-
yuca a fundir oro o a fazer joyas e queste testigo vido una
J u r o en X X V I de Abril. vez quel dicho Alvarado tomo una carga de toldos e una co-
Testigo El dicho Alonzo Morzillo testigo presentado e
pa de pedrería azul e que no sabe sy dello pago quinto a su
jurado en la dicha razón syendo preguntado por las preguntas
mag.
del ynterrogatorio dixo lo siguiente. XIII. A las treze preguntas dixo queste testigo vido quel
I A la primera pregunta dixo que conoce al dicho Pedro
dicho Alvarado ovo en la dicha provincia de Guaxaca cierto
Dalvarado de quinze años a esta parte poco mas o menos- oro que le dieron que serian obra de cinco mil pesos de oro
II A la segunda pregunta dixo que la non sabe mas de para fazer casquillos e que en Tututepeque ovo las cadenas
que en la Ysla de Cuba le vido traer la cruz de la dicha en- contenidas en la pregunta e que este testigo la tuvo en sus
comienda e que le llamavan el comendador Alvarado propias manos c ovo otra mucha cantydad de oro e que de la
III A la tercera pregunta dixo que sabe quel d.cho Pedro
cadena sabe este testigo que pago el quinto a su mag. e de lo dicho Alvarado a Guatymala le pidió licencia para venirse
demás no sabe sy pago quinto a su mag. ni sabe la cantydad a esta Cibdad e se vino este testigo e por eso no sabe lo
que ovo mas de que fue mucho. contenido en la pregunta mas de avello oydo dezir a un
X I V . A las catorze preguntas dixo que fue publico e no- Hernando de Argueta.
torio lo contenido en la pregunta e que por tal publico e no- X X V I . A las veynte e seys preguntas dixo que sabe
torio este testigo lo declara por que a la sazón este testigo quel dicho Pedro Dalvarado a ávido muncha suma de oro
llego al pueblo de Xalapa e vido a los señores las manos hin- joyas e otras cosas queste testigo no se acuerda en que can-
chadas de como los avia tenido atados. tydad pero que lo a visto munchas vezes e que en lo del quin-
to este testigo no sabe sy lo a pagado o sy no.
X V . A las quinze preguntas dixo que sabe este testigo
quel dicho Pedro Dalvarado fue a Xalapa con treynta e tan- X X V I I . A las veynte siete preguntas dixo que sabe quel
tos españoles e veynte e cuatro mil yndios e en los Chontales dicho Alvarado fue a Panuco e ques publico que prendió a
ques quatro leguas de Xalapa dio sobre los yndios questavan Gonzalo Dovalle e a otros questavan con el por que lo oyo a
esperando de guerra e que mataron cierta gente que no s abe personas que con el fueron.
que tanta cantydad e queste testigo lo sabe por que se fallo XXVIII. A las veynte e ocho preguntas dixo que la non
presente en la dicha guerra. sabe mas de que vido que de la gente del dicho Garay se vino
mucha a esta Cibdad.
X V I . A las diez e seys preguntas dixo queste testigo fue
con el dicho Pedro Dalvarado e sabe que prendió los señores X X I X . A las veynte e nueve preguntas dixo que la non
sabe mas de que oyo dezir a personas que no se acuerda que-
del pueblo contenido en la pregunta e los quemo pero que
ra fama que Martin Dorantes (48) avia fecho lo contenido en
no sabe sy tuvo razón o sy no.
la pregunta.
XVII. A las diez e siete preguntas dixo que la sabe co-
mo en ella se contiene preguntado como lo sabe dixo que por X X X . A las treynta preguntas dixo que sabe quel dicho
Francisco de Garay vino a esta Cibdad e que dezian que lo
que lo vido e que las esclavas que le truxo las repartió con
trayan por engaño e que dende a ciertos dias murió.
los españoles.
X X X I . A las treynta.e una preguntas dixo queste testigo
X V I I I . A las diez e ocho preguntas dixo que la sabe
sabe que le truxeron cierto oro e que dende a ciertos dias vi-
como en ella se contiene ecebto que no sabe sy les requi-
do que quemo a los dichos señores ecebto al uno dellos e que
rió primero o no e queste testigo yva eon el dicho Pedro
no sabe a que cabsa los quemo.
Dalvarado e lo vido.
XXXII. A las treynta e dos preguntas dixo que la non sa-
XIX. A las diez e nueve preguntas dixo que no se acuer-
be por queste testigo ya hera venido a esta Cibdad e que oyo
da este testigo de lo contenido en la pregunta.
dezir lo contenido en la dicha pregunta a algunas perso-
X X . A las veynte preguntas dixo que la sabe como en
nas.
ella se contiene preguntado como lo] sabe dixo que por que
XXXIII. A las treynta e tres preguntas dixo que la non
lo vido.
sabe por queste testigo ya hera venido.
X X I . A las veynte e una preguntas dixo que no se acuer-
X X X I V . A las treinta e cuatro preguntas dixo queste tes-
da de la guerra de Pazaco.
tigo sabe que se vino muncha gente de Guatymala pero que lo
X X I I . A las veynte dos preguntas dixo que la sabe co-
demás contenido en la pregunta no lo sabe.
mo en ella se contiene preguntado como lo sabe dixo que
X X X V . A las treinta e cinco preguntas dixo que oyo de-
por que lo vido e se fallo presente. (Igual respuesta dio a las
preguntas X X I I I y XXIV.)
(48) De Orantes.
XXV. A las veynte cinco preguntas dixo que llegado el
cir que ahorco los dichos dos españoles pero queste testigo no
los vido ahorcar ni sabe por que cabsa.
X X X V I . A las treinta e seys preguntas dixo que dize lo
que dicho tiene en las preguntas antes desta e lo demás que
no lo sabe.
X X X V I I . A las treynta e syete preguntas dixo que se afir-
ma en lo que dicho tiene e ques la verdad para el juramento Relación de los cargos que resultan de la pesquisa
que fizo e firmolo. secreta contra el adelantado Don Pedro Dalvara-
do del tienpo que a sydo e fue capitan en esta nue-
va España son los siguientes.

I. Primeramente se le haze cargo al dicho D. Pedro Dal-


varado que al tienpo que venia con D. Hernando Cortes a es-
ta nueva España a la conquistar e poblar por capitan de una
nao de la dicha armada se adelanto de la flota donde venia e
fue a la Ysla de Cozumel e los yndios della le salieron de paz
e le dieron de lo que tenian e no contento con esto entro la
tierra adentro con cierta gente e quemo e robo ciertos pueblos
syn cabsa ni razón alguna e les tomo lo que tenian de cuya
cabsa se alzo la gente de la dicha Ysla e se fue al monte e el
dicho Pedro Dalvarado los dexo de guerra.
II. Y ten se le haze cargo al dicho D. Pedro Dalvarado
que luego que llegaron a la Villa rica quando vinieron a po-
blar esta tierra fue a un pueblo e pueblos cerca della con cier-
ta gente e syn que los yndios estoviesen de guerra ni fazer co-
sa que no deviesen e syn les fazer ningund apercebimiento ni
requerimiento como su mag. lo manda les quemo el dicho pue-
blo e pueblos e robo lo que tenian e los dexo de guerra.
III. Y ten se le haze cargo al dicho Pedro Dalvarado que
en la toma que se hizo desta Cibdad la primera vez siendo c a .
pitan de cierta gente ovo muncha cantydad de oro plurnages
chalchuys ropa e cacao e otras muchas cosas que en la pes-
quisa secreta parece e se prueva que en el dicho oro que ovo
syn las otras (49) serian treynta mili pesos de oro e dende ar-
riba e que dellos no pago quinto a su mag. ni tal parece en los
libros ni menos dio parte a los conpañeros como hera obligado.
cir que ahorco los dichos dos españoles pero queste testigo no
los vido ahorcar ni sabe por que cabsa.
X X X V I . A las treinta e seys preguntas dixo que dize lo
que dicho tiene en las preguntas antes desta e lo demás que
no lo sabe.
X X X V I I . A las treynta e syete preguntas dixo que se afir-
ma en lo que dicho tiene e ques la verdad para el juramento Relación de los cargos que resultan de la pesquisa
que fizo e firmolo. secreta contra el adelantado Don Pedro Dalvara-
do del tienpo que a sydo e fue capitan en esta nue-
va España son los siguientes.

I. Primeramente se le haze cargo al dicho D. Pedro Dal-


varado que al tienpo que venia con D. Hernando Cortes a es-
ta nueva España a la conquistar e poblar por capitan de una
nao de la dicha armada se adelanto de la flota donde venia e
fue a la Ysla de Cozumel e los yndios della le salieron de paz
e le dieron de lo que tenian e no contento con esto entro la
tierra adentro con cierta gente e quemo e robo ciertos pueblos
syn cabsa ni razón alguna e les tomo lo que tenian de cuya
cabsa se alzo la gente de la dicha Ysla e se fue al monte e el
dicho Pedro Dalvarado los dexo de guerra.
II. Y ten se le haze cargo al dicho D. Pedro Dalvarado
que luego que llegaron a la Villa rica quando vinieron a po-
blar esta tierra fue a un pueblo e pueblos cerca della con cier-
ta gente e syn que los yndios estoviesen de guerra ni fazer co-
sa que no deviesen e syn les fazer ningund apercebimiento ni
requerimiento como su mag. lo manda les quemo el dicho pue-
blo e pueblos e robo lo que tenian e los dexo de guerra.
III. Y ten se le haze cargo al dicho Pedro Dalvarado que
en la toma que se hizo desta Cibdad la primera vez siendo ca-
pitan de cierta gente ovo muncha cantydad de oro plumages
chalchuys ropa e cacao e otras muchas cosas que en la pes-
quisa secreta parece e se prueva que en el dicho oro que ovo
syn las otras (49) serian treynta mili pesos de oro e dende ar-
riba e que dellos no pago quinto a su mag. ni tal parece en los
libros ni menos dio parte a los conpañeros como hera obligado.
IV. Y ten se le hace cargo al dicho D. Pedro Dalvarado ganar la segunda vez mataron mas de dueyentos españoles a
que al tienpo que vinieron a esta Cibdad e prendieron a Mo- manos de los yndios y muchos cavallos y murieron mas de
quatro cientos mili yndios en la dicha guerra y se perdieron
tunzuma señor della prendieron asv mismo a un Camazi so-
mucha cantydad de oro asy de su mag. y de los conpañeros
brino del dicho Motunzuma quera muy gran señor en esta
lo qual todo es a cargo del dicho Pedro de Alvarado por los
tierra el qual dicho Camazin dixo a Hernando Cortes que le
matar syn cabsa ni razón alguna estando de paz e baylando
diese quien fuese con el a su tierra que le daría del oro e joyas
con licencia del dicho Hernando Cortes.
que tenia y el dicho Hernando Cortes envió con el al dicho Al-
varado a la Cibdad de Tescuco dondel dicho Camazin bivia e VI. Yten se le haze cargo al dicho Pedro de Alvarado que
syendo capitan como dicho es e yendo en la rezaga o reta-
por que no le dio todo el¡oro quel quiso lo ato o mando atar
guardia con mucha gente de pie e de cavallo a la salida que
al dicho Camazi los pies e manos en un palo e lo hizo echar
salieron desta Cibdad llegando el dicho Alvarado a uno de los
en una cazuela de barro agujerada e por baxo hizo echar mu-
pasos malos que avia en la calzada y estando un madero por
cha tea encendida e mucha rezina derretyda en la barriga e
do avia de pasar el dicho Pedro de Alvarado se apeo e
desta manera fue todo quemado que no le quedo cosa sana en
paso el dicho madero e dexo toda la gente de su capitanía
todo el cuerpo de lo qual estuvo a punto de muerte lo qual hi-
desmanparada de la otra parte viniendo los enemigos tras
zo por que le diese el dicho oro e syn cabsa ni razón alguna.
ellos y cavalgo a las ancas de un cavallo que estava de la otra
V. Y ten se le hace cargo al dicho D. Pedro Dalvarado parte y se fue donde estava D. Hernando Cortes el qual co-
que al tienpo que Hernando Cortes partvo desta Cibdad pa- mo llego le pregunto sy avia pasado toda su gente y el dicho
r a y r contra Panfilo de Narvaez dexo en guarda desta Cibdad Alvarado le dixo que sy de cuya cabsa los dichos españoles
al dicho Alvarado y en su poder a Motenzuma señor della con de su capitanía por no tener capitan que los animase y esfor-
todo el oro e joyas que hasta .allí se avia ávido que hera en sase los mataron lo dichos yndios lo qual fue cabsa ansy mis-
grand cantydad y al tiempo quel dicho Cortes se p a r t y a e l di- mo que cierto oro que de su mag. se saca va a la sazón se per-
cho ¡Motenzuma le pidió licencia para hazer ciertos areytos e diese lo qual es a cargo y culpa del dicho D. Pedro de Alva-
bayles que el e los suyos solían hazer en ciertas fyestas suyas rado por desmanparar la dicha gente.
que se acercavan y el dicho Cortes la dio la dicha licencia y
V I I . Yten se le haze cargo al dicho D. Pedro de Alvara-
despues de partido e venido el tyenpo de los dichos bayles e
do que estando por capitan en la conquista de Tepeaca por
fiestas el dicho Motenzuma los mando hazer y estando un dia
que algunos jugavan a los naypes syn hazer ynformacion ni
en las casas del dicho Motenzuma muy mucha gente de yndios
proceso contra ellos syno ynformado de palabra les tomo a los
baylando e haziendo sus fyestas e regozijos e seguros el dicho que decia que avian jugado mucha cantydad de pesos de oro
Pedro Dalvarado junto los españoles que tenia con todas sus syn aver sentencia e los aplico para sy por que un español
armas e enbio unos a la fortaleza donde estava preso el dicho se agravio que le avia tomado ciertos pesos de oro le dio cien-
Motenzuma con muchos señores e prencipales con sus servi- to asotes publicamente syn cabsa ni razón alguna.
dores e criados c otros españoles ynbio al patyo donde todos
VIII. Yten se le haze cargo al dicho D . Pedro de Alvara-
baylaban y syn cabsa ni razón alguna dieron sobrellos y
do que estando por teniente en la Villa rica la vieja tomo al ca-
mataron todos los mas de los señores que estavan presos con
síque de Papalo contra sil voluntad dos mugeres hermosas que
el dicho Motenzuma y mataron cuatro cientos señores e pren- tenia e por que no se las quería dar le dio tantos tormentos
cipales que con el estavan e mataron mucho numero de yn- hasta que se las dio e las tuvo por mancebas y el dicho Casi-
dios que estavan baylando en mas cantydad de tres mili per- que murió por los tormentos quel dicho Pedro de Alvarado
sonas por lo qual la tierra se also viendo que syn razón los ma- le dio.
tavan estando de paz e fue cabsa que despues para tornarse a
I X . Yten se le haze cargo al dicho Pedro de Alvarado Hernando Cortes a Alonso de Grado que hera contador al
que al tienpo de la conquista desta Cibdad syendo capitan a qual trayan de la Villa rica por que hera servidor de su m a g .
la parte del Tatelulco deviendo animar y esforzar corno capi- salió dos leguas fuera desta Cibdad con ciertas personas el
tan la gente de su capitanía estando como estavan en mucho dicho Alvarado e le dixo al dicho Grado palabras ynjuriosas
peligro los dexava e dexo muchas noches e se y va e fue al e le tomo los libros de la contaduría e estando preso el dicho
pueblo de Tacuba e hera publico entre toda la gente o la mas Alonso de Grado siendo alcalde dixo el dicho Alvarado no se
della que se yva a dormir con una yndia que alli tenia por su yria Hernando Cortes fuera desta Cibdad para ahorcar yo a
manceba lo qual hazia so color e diziendo que yva a llamar éste vellaco de Grado lo qual se presume que dixo por quel
ballesteros e asy se escusava dedos que se lo dezian. dicho Grado favorecía las cosas que heran en servicio de su
X. Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro de Alva- magestad.
rado que al tienpo de la dicha conquista desta Cibdad se man- XIV. Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro Dalva-
daron poner guardas para que ninguna persona sacase oro ni rado que yendo a conquistar e poblar la provincia de Guaxa-
plata ni joyas sy no que le fuese tomado y el dicho Pedro de ca por mandado de D. Hernando Cortes por que los señores
Alvarado de la gente de su capitanía les tomo mucho oro e della no le davan lo quel quería les hazia aperrear con dos per-
plata e joyas y ropa y otras cosas e syn pagar quinto a su ros bravos que tenían hasta tanto que los dichos señores le ha-
mag. lo fundía en el pueblo de Tacuba por su propia abtoridad zian e hizieron cierta cadena e cadenas de oro para los dichos
y tenia y tuvo yndios maestros de fundir en su casa que los perros e para sus cavallos e especialmente le dieron una cade-
vian entrar y salir y dezian que entravan a fundir el dicho na que podia pesar tres mil pesos de oro e dende arriba lo
oro. qual fue cabsa que no se poblase la dicha provincia de Guaxa-
ca y el dicho Pedro Dalvarado poblo en Tututepeque donde
X I . Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro de Al-
ovo para si mucha cantydad de oro del qual no parece que
varado que estando en el pueblo de Tacuba dixo publicamen-
aya pagado quinto a su magestad.
te delante de ciertas personas dízen que viene un T a p i a de la
Ysla española con ciertas provisyones para ser governador y X V . Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro Dalva-
que dixo que sy viniese quel le daría de palos y que las pro- rado quel señor de la provincia de Xalapa estando de paz e
visyones que las comería por suplicaciones y un español que siendo vasallo de su mag. e aviendo dado mucho oro al dicho
presente se hallo dixo al dicho D. Pedro de Alvarado como no D. Hernando para su mag. y el dicho señor de Xalapa enbio
somos vasallos no hemos de cumplir sus mandamientos e quel a pedir socorro al dicho D. Hernando para contra un esclavo
dicho Pedro de Alvarado dixo si a vosotros e a otros diez o suyo que se le avia alzado y el dicho Cortes enbio en su socor-
doze oviese ahorcado el capitan no hablaría ninguno. ro al dicho Pedro Dalvarado con cierta gente de pie e de ca-
XII. Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro Dal- vallo e partido para alia dexo de yr al dicho pueblo de Xala-
varado que al tienpo que vino al dicho Cristoval de Tapia con pa e se fue a Teguantepeque adonde el dicho esclavo estava
provisyones de governador a esta nueva España fue de las e llegado alia con la dicha gente de guerra el dicho esclavo lo
prenci pales personas que lo hizieron yr e bolverse por donde metyo en una camara donde avia mucho oro e plata e perlas
avia venido e por que Gonzalo Dalvarado su hermano siendo e joyas e plumages e pedrería e le dixo que tomase de alli lo
regidor en la Villa rica lo avia recebido e obedecido las pre- que quisiese e el dicho Alvarado tomo mucha cantydad de lo que
visyones quel dicho T a p i a traya el dicho Pedro Dalvarado ri- mejor le pareció y el dicho esclavo le dixo que sy le diese e n
ño con el e le dixo algunas palabras feas. su poder a los señores de la dicha provincia de Xalapa quel
XIII. Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro Dalva- le daría cuanto oro quisiese y el dicho Pedro Dalvarado de-
rado que trayendo preso a esta Cibdad por mandado de D. viendo como buen capitan prender al dicho esclavo e dallo
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c entregallo a los dichos señores de Xalapa cuyo el hera no de poblar que harto bastava un governador c mando pregonar
lo quizo fazer antes con codicia de lo quel dicho esclavo le que ninguno de noche saliese de su casa so cierta pena lo qual
avia prometydo prendió a los dichos,señores de Xalapa siendo todo fue cabsa que mucha gente del dicho Garay se vino al
amigos e de paz e sobre seguro e los entrego al dicho esclavo dicho D. Hernando Cortes e despues desto fecho el dicho Pe-
questava alzado lo cual sabido por los vasallos del dicho se- dro Dalvarado con Diego Docanpo truxeron preso al dicho
ñor de Xalapa se alzaron e mataron un español questava e resy- Francisco de Garay a esta Cibdad donde falleció e fue cabsa
dia en el dicho pueblo de Xalapa e huyeron otros tres e los yn- que la dicha armada del dicho Garay se deshizo e los yndios
dios robaron mucho oro que los dichos españoles tenian recogi- mataron mas de trezientos onbres de los del dicho Garay.
do para su mag. de Soconusco e de otras partes de lo cual fue X V I I I . Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro D a l .
cabsa el dicho Alvarado por prender a los dichos señores de varado que yendo por capitan a la provincia de (50) c
Xalapa questavan de paz e entregallos al dicho esclavo. Guatymala por mandado de Hernando Cortes e los dichos
X V I . Y t e n se le da por cargo al dicho D. Pedro Dalvarado pueblos comarcanos le dieron guerra e despues ios señores
que despues de fecho e subcedido lo en el capitulo antes des- dellos vinieron do paz y el dicho Pedro Dalvarado los prendió
te contenido visto que por su cabsa e por lo que avia fecho o por que le diesen oro los hizo quemar syn aver cabsa ni ra-
con los dichos señores de Xalapa sus basallos se avian alzado zón alguna.
fue contra ellos con los españoles que tenia e con veynte e X I X . Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro Dalva-
qualro mil yndios de guerra quel dicho esclavo le dio e syn rado que quando fue por capitan a la dicha provincia de Gua-
les requerir ni fazer las deligencias que su mag. manda dio tymala los señores della le salieron de paz e le dieron muchos
sobre ellos e mataron mucha cantydad de yndios e quedo des- presentes de oro e plata e joyas e le hízieron muy buen rece-
truvda hasta oy la dicha provincia de Xalapa e de todo el oro bimiento e sabido por el dicho Alvarado quel señor de la dicha
quel dicho esclavo le dio e ovo en aquella sazón no parece provincia tenia una muger muy hermosa le prendió e tuvo
preso hasta que se la dio a la dicha su muger el qual le truxo
aver pagado quinto a su mag.
joyas de oro e plata e esclavos e esclavas e le rogo que le die-
X V I I . Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro Dalva-
se a la dicha su muger e tomase todo lo que le traya e el di-
rado que al tiempo que Francisco de Garay vino por governa-
cho Pedro Dalvarado tomo todas las dichas joyas e esclavos e
dor con provisiones de su mag. a la provincia de Panuco
se quedo con la dicha muger.
aviendo desenbarcado en su governacion el e toda su gente
el dicho Pedro Dalvarado fue alia con mucha gente de guer- X X . Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro Dalvarado
ra de pie e de cavallo pa'ra le echar fuera de la dicha su go- que desde la dicha provincia de Guatymala se partió para unos
pueblos que se dizen Cuscatlan e Yzcuyntepeque que tenian
vernacion contra las provisiones que traya de su mag. y en el
guerra con la dicha Guatymala e syn los requerir ni apercevir
camino en termino de la dicha provincia hallo cierta gente de
como hera obligado entro en el quemando el dicho pueblo e
la del dicho Garay e prendió a Gonzalo Dovalle quera capi-
matando los que en el havia de manera que los destruyo.
tan e a otros caballeros e personas que con el venían e les lo-
mo los cavallos e armas e les mando so ciertas penas que fue- X X I . Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro Dalvarado
sen trasdel a la Villa de Santistevan ques en el puerto de Pa- que en un pueblo que se dize Aquitepaz les enbio mensajeros
de como yva e linpiaron los caminos e esperaron en sus pue-
nuco e los llevo ansy presos e a pie e maltratados e a la gen-
blos e ansy lo hizieron en otros pueblos comarcanos e por que
te que con el dicho Francisco de Garay vino el dicho Pedro
los cristianos tomavan a los yndios lo que tenian en sus casas
Dalvarado tuvo formas e maneras para que desasen a! dicho
los dichos yndios se absentaron del pueblo e se y van a los mon-
Garay e se viniesen a Hernando Cortes diziendoles que aque-
llo convenia ansy c quel dicho Francisco de Garay no avia (50) En blanco.
lieron a recebir de paz e le tenian por los caminos muchos mon-
tes e por esto el dicho Alvarado los dio a todos por esclavos los
tones de frutas e de otras cosas de comer e llegados al dicho
que avian quedado e los tomaron e herraron syendo como he-
pueblo se aposentaron los españoles e los dichos yndios les
ran libres. proveyan muy bien de agua e leña e verva e comida e de las
XXII Y ten se le da por cargo al dicho Alvarado que an- otras cosas necesarias e estando ansi de paz el dicho Pedro
dando en la dicha guerra le salió de paz un pueblo que se dize Dalvarado mando a los españoles cada uno tomase los mas
Nacintlan e despues de asegurallos prendió a los señores del yndios que pudiese e los guardase por que se queria bolver
dicho pueblo por lo qual se absentaron los señores del e el di- de alli los cuales dichos españoles ansy lo hizieron e dende a
cho Alvarado mando que los fuesen a buscar e prender e que ciertos dias mando que todos los españoles truxesen todos los
los matasen lo qual ansy se hizo que f u e r o n muertos e pre- yndios que trayan ansi deste dicho pueblo como de los otros
sos e mando quemar el pueblo e gente que en el avia e ansí pueblos contenidos en las preguntas antes desta e los hizo a todos
herrar por esclavos siendo libres e se bolvio desde alli a Gua-
SC
XXIII. Y ten se le da por cargo al dicho D. Pedro Dalva- tymala destruyendo los pueblos por donde yva.
rado que en otro pueblo que se dize Pazaco viendo la gente
X X V I I . Yten se le da por cargo al dicho Alvarado que
del el mal tratamiento quel dicho Alvarado hazia alzaron sus
llegado que llego a Guatymala a la buelta que bolvio de los
faziendas e mugeres e esperaron los yndios de guerra y el di-
pueblos contenidos en las preguntas antes desta dijo a los se-
cho Alvarado syn les fazer requerimiento ni enbiar mensaje-
ñores e naturales de la dicha provincia que querian poblar alli
ros para que viniesen de paz dio sobrellos e mato todos los
e ellos lo tuvieron por bien e el dicho Pedro Dalvarado les
yndios e destruyo el pueblo. mando que dentro de cierto termino le diesen mili hojas de oro
XXIV. Y ten se le da por cargo al dicho D. Pedro Dalva- de a quinze pesos cada hoja e los dichos señores escomensa-
rado que en otros pueblos que se dizen Acatepeque e Moqm- ron a recoger oro para conplir con el dicho Alvarado e le die-
zalco llegando alli el dicho Pedro Dalvarado la gente del le sa- ron hasta en contya de ocho o nueve mili pesos de oro e des-
lió a recebir e les mando que les truxesen de comer e los di- que vieron que se acortava el plazo e que no tenian oro para
chos vndios fueron a lo traer e por que no bolvieron comoon- conplir por quel dicho Alvarado no tomava syno oro fino e lo
bres ¿spantados de las crueldades que le vian fazer al dicho rescebia por el toque e por temor que del ovieron por las cruel-
Alvarado en la dicha tierra los españoles que con el dicho Al- dades que le vieron hazer e por que avia tomado la señora
varado yvan por su mandado tomaron los dichos yndios cada muger del Casique para la traer por su manceba se alzaron de
uno los mas que pudo e los herraron e hizieron esclavos. guerra e ansy an estado mucho tyenpo e lo mismo hizieron en
XXV. Yten se le da por cargo al dicho Alvarado que en todas las comarcas e dezian e publicavan los señores e naturales
otro pueblo que se llama Yacaxocal los yndios del dicho pue- que mientras el dicho Pedro de Alvarado fuese capitan no es-
blo sabiendo quel dicho Pedro Dalvarado yva a el le limpiaron tarían de paz con los cristianos aunque muriesen en la guerra
a cuya cabsa su mag. e los españoles an perdido mucha can-
los caminos e le estavan esperando para recebir de paz e co-
tydad de pesos de oro.
mo supieron las crueldades quel dicho Alvarado hazia ansí con
los de paz como con los de guerra determinaron de se armar X X V I I I . Yten se le da por cargo al dicho Pedro de Al-
e morir en el canpo e ansy lo hizieron quel dicho Alvarado syn varado que estando en un pueblo que se dize Utlatlanca que
les requerir que viniesen de paz dio sobre ellos e los mato a es en la dicha provincia de Guatymala tomo cinco señores
todos e otro tanto hizo en otro pueblo que se dize Tlacusqualco. prencipales e les hizo atar a sendos palos e les pidió que le
X X V I . Yten se le da por cargo al dicho Alvarado que en truxesen todo el oro que tenian los quales le truxeron cierta
otro pueblo prencipal que se dize Coscatlan ques el mas pren- cantydad lo qual tomo e recibió en sy e no dio cuenta dello al
cipal de aquella provincia los señores e prencipales del le sa-
thesorero de su mag. que llebava e por que después los dichos en el pueblo de Tacuba mando azotar un español por que fue
señores no le dieron mas oro los hizo quemar bibos atados en a buscar d e comer.
los dichos palos. X X X I I I . Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro de Al-
X X I X . Y ten se le da por cargo al dicho D. Pedro Al- varado que al tycnpo que partyo para los reynos de Castilla
varado que aviendo poblado en la dicha provincia de Guaty- llevo muchas joyas de oro e perlas e piedras e otras cosas
mala una Cibdad que se dize Santiago por que D. Hernando syn pagar quinto a su mag. e especialmente llevo una piedra
Cortes le escrivio una carta por la qual le ynvio a dezir que muy rica que valia cinco mili pesos de oro de lo qual se le
con la gente que tenia se fuese camino de las Higueras para yr manda que muestre cédula de como las dichas joyas e piedra
con el contra Cristoval de Oli quiso despoblar la dicha Cibdad fueron quintadas o de quien las huvo e compro.
e por que los alcaldes e regidores e otras personas della le X X X I V . Yten se le haze cargo al dicho Pedro Dalvu-
dixeron que no lo hiziese por que hera en deservicio de su rado que no svendo cavallero de la orden de Santyago ni pu-
mag. les quito los oficios e les trato muy mal de palabra e diendo ni deviendo traer las ynsynias de la cruz colorada que
otros por no yr con el dicho camino se vinieron huyendo a es- los cavalleros de la dicha orden pueden traer e traen con te-
ta Cibdad e a otras partes e no envargante todo esto el dicho meraria osadia e en menosprecio de la dicha orden e cava-
Alvarado siguiendo la parcialidad del dicho Hernando Cortes lleria traya e traxo el dicho avito de Santyago con una cruz
tomo la mitad de la gente de la dicha Cibdad e fue camino de colorada en sus ropas publicamente ansy en la Cibdad de
'as dichas Higueras contra el dicho Cristoval de Olid y en fa- Santo Domingo e ysla de Cuba como en esta nueva España e
or del dicho D. Hernando. por mas oprovio e menosprecio de la dicha orden traya la di-
cha cruz al reves metyda de bajo de la ropa donde se la vido
X X X . Y ten se le da por cargo al dicho D. Pedro de Al-
el almirante e le pregunto que por que traya la dicha cruz al
varado que en la dicha provincia de Guatymala e otras pro-
reves e el dicho Pedro Dalvarado le dixo que porque hera c a .
vincias e pueblos donde anduvo ovo mucha cantydad de pe-
vallero e comendador de la orden de Santiago e por questava
sos de oro plata joyas y otras cosas de lo qual todo no pare-
probe avia vergüenza de la traer descubierta e desde alli poi-
ce aver pagado quinto a su mag. ni dado parte a los conpa-
que se lo reprehendió el dicho almirante la traxo descubierta
ñeros que con el fueron lo qual parece claro por que sobre publicamente e se llamava e firmava el comendador Alvarado.
ello algunas personas que con el fueron le tienen puestas de-
mandas en esta real abdiencia de las partes que les pertene-
cieron e sobre ello ay pleytos pendientes. </& T+uzmcm. t'fuan Ù'ìàz tsfáaU&nio.
X X X I . Yten se le da por cargo al dicho Pedro de Alva-
rado que en esta nueva España a muerto y atormentado mu-
chos señores e prencipales e yndios de mas de los que party-
cularmente están declarados por que le diesen oro y otras co-
sas y no por otra cabsa alguna lo qual ansy se dize que es pu-
blico e notorio.
X X X I I . Yten se le da por cargo al dicho D. Pedro Dal-
varado que en esta dicha nueva España siendo capitan e jus-
ticia a hecho muchos malos tratamientos e afrentado e ahor-
cado españoles sin cabsa ni razón alguna especialmente que
estando en la provincia de Tututepeque ahorco dos españoles
syn cabsa ni razón alguna e syn hacer proceso contra ellos y
te e desmande de la dicha armada e que fue a la ysla de Cu-
sumel e los yndios della me salieron de paz dándome de co-
E despues desto q u a t r o días del mes de J u n i o e
mer e de lo que tenian e no contento con esto entre dentro en
del d i c h o año a n t e los dichos s e ñ o r e s P r e s i d e n t e e la tierra e los robe &. digo que niego yo aver fecho lo conte-
O y d o r e s estando en abdiencia publica en presencia nido en el dicho cargo ni menos ay provanza bastante para
de mi Geronimo de Medina secretario pareció Juan quel dicho cargo se me diese por que yo no partí con una nao e
D o r t e g a e p r e s e n t o u n e s c r y p t o e n r e s p u e s t a d e los un bergantin del puerto de Matanzas de la mar del norte de
dichos cargos su thenor de la qual es este que se la ysla de Cuba e el dicho D. Hernando Cortes partió con
su armada de la parte de la mar del sur de la dicha ysla yo
sigue (51).
corri por la mar adelante e seguí mi viaje hasta que llegue a
cabo de Corrientes ques en la dicha ysla donde dexe concer-
tado con el dicho D. Hernando Cortes de le esperar e estando
Muy poderosos Señores.
alli amayne las velas e astuve al reparo esperando la dicha
Don Pedro de Alvarado parece en esta real audiencia res- flota e armada e vino un tienpo rezio que no me pude soste-
pondiendo a los cargos que por el Presidente e Oydores de ner e corri con la dicha nao a mucho peligro de mi persona
vuestra magestad me fueron dados los quales dizque resultan c de los que con migo venian e llegue a la ysla de Cuzumel e
de la pesquisa secreta digo que vuestra magestad deve man- salte ,en tierra para esperar alli la dicha armada e no halle
d a r que los dichos cargos sean desechados desta audiencia ningund yndio de paz en la dicha ysla ni nadie me salió a re-
real por que los testigos que dixeron contra mi por donde se cebir antes des que supieron questava en la tierra se fueron e
como estava en tierra de infieles me hazia velar e entre la
me dan los dichos cargos son solos e syngulares e deponen de
tierra adentro para buscar de comer de lo qual teníamos mu-
oydas e de vanas creencias e muchos dellos se perjuran e son
cha necesydad por que nos avian faltado los bastimentos e
perjuros e mis enemigos e me quieren mal por lo mucho que
aunque entre la tierra adentro no alie yndio ninguno e los que
he servido a vuestra magestad en estas partes e querían ani-
yvan en mi conpania tomaron algunas gallinas e mahiz de
chilar (52) los dichos servicios e como tales apasionados e
las casas e pueblos que los dichos yndios avian dexado e de-
ciegos por la dicha enemistad dizen sus dichos en mi perjuy-
sanparado e me bolvi con la dicha gente al puerto donde
cio e sy se tomaran e recibieran otros testigos que no tuvie-
aviamos desenbarcado e a esperar la dicha armada e estando
ran la dicha pasyon e enemistad dixeran lo contrario e antes
alli vino el dicho D. Hernando Cortes e estuvo alli en la di-
debía ser galardonado por los muchos e señalados servicios
cha ysla muchos dias que no vimos yndios ningunos e y o hi-
que a vuestra magestad e hecho en estas partes e respondien- ze ciertas entradas hasta que los yndios de la dicha ysla los
do e satisfaciendo en particular a cada uno de los dichos car- traxe al servicio de vuestra magestad como aora lo están e
gos digo e respondo lo siguiente. dan de comer a los cristianos que por alli pasan.
I . Quanto al primer cargo que se me hace en que se contie-
ne que viniendo con D. Hernando Cortes a esta nueva España
II. Otrosy respondiendo al segundo cargo que se me dio en
a la apaziguar e conquistar por capitan de una nao me adelan-
que se dize que luego como llegamos a la Villa rica dizque fue
(51) Sigue un poder general para pleitos, otorgado por Alvarado a un pueblo o pueblos cerca de la dicha Villa con cierta gente
ante el escribano Hernando de San Cristóbal,—"siendo testigo D. Gó- syn que los yndios estuviesen de guerra syn les hazer ningund
mez e Alonzo de Alvarado.» Espresa el instrumento que se otorgó—en apercebimiento e requerimiento les queme e robe los pueblos
la cibdad de Temistiian México á 22 dias del mes de Junio año del naci-
e los dexe de guerra &. digo que yo no soy obligado a respon-
miento de N. S.J. C.de 1529.
der al dicho cargo por no aver del provanza bastante e están-
(25) Aniquilar.
do en tierra el dicho D. Hernando Cortes se vinieron a que- oro e joyas e lo demás que se avia recogido por donde claro
xar ciertos yndios do los a ellos comarcanos diziendo que les parece yo no ser a cargo de los dichos treynta mili pesos de
fazian guerra e le pidieron favor e ayuda para ello e el dicho oro en el dicho cargo contenidos mayormente que los testigos
D. Hernando Cortes me enbio a mi por capitan con cierta que sobre ello dixeron son solos e syngulares e hablan gene-
gente para les favorecer e ayudar por que avian dado la obi- ralmente e no dizen quanta cantidad ni de que ley hera el oro
diencia a vuestra magestad e yendo a lo suso dicho salieron que asy ove por lo qual el dicho cargo es en sy ninguno.
contra mi ciertos yndios de guerra e me esperaron para me la IV. Yten alegando de mi derecho contra el quarto cargo
dar como lo dize Castañeda e des que supieron de mi venida que me fue dado en que se dize que estando en esta Cibdad
se fueron a la syerra e no hallamos yndios a quien pudiese se prendió un prencipal que se dezia Cacamazin e asy preso
requerir e hazer lo que se devia hazer e los españoles e ami- dixo a D. Hernando Cortes que le diese una persona que se
gos que con migo yvan buscavan e procuraban de buscar de fuese con el a su tierra e que le daria de lo que tenia e que
comer e sy algund pueblo se quemo e algo se robo yo no lo me enbio a mi con el a Tezcuco e por que no me dio todo el
vide ni supe dello ni menos fue ni se fizo por mi mandado sal- oro que tenia le queme con mucho fuego e resyna derretida
vo los dichos españoles e cristianos que yvan con migo como & . digo quel dicho cargo no esta provado mas de con Bernal-
lo suelen e acostunbran hacer en semejantes guerras e entra- dino Vazques de Tapia el qual es solo e syngular e no da ra-
das e no es en manos del capitan de lo resystir e defender ni zón de su dicho mayormente questando preso el dicho señor
de otra persona aunque sobre ello se haga e haze algunas ve- dixo que Ioenbiasen a su tierra e que daria mucha cantidad de
zes mucho castigo. oro para su mag. e creyendo ser asy lo suso dicho el dicho D .
Hernando Cortes me lo entrego con unos grillos e me dixo que
I I I . Yten respondiendo al tercero cargo que se me dio e
lo llevase a Tescuco e que me daria ei dicho oro e estando en
puso en que se dize que en la toma que se hizo desta Cibdad
la dicha Cibdad me dixo que no tenia oro ninguno e questo
la primera vez syendo yo capitan de cierta gente que ove mu-
avia fecho e dicho a fin que sus vasallos me lo quitaran e me
cha cantydad de pesos de oro e plumages joyas e chalchuves
mataran a mi e a los que con migo yvan e no dio ningund oro
e otras cosas que valian mas de treynta mili pesos de oro e
de lo que avia dicho que daria e niego aberle dado el fuego que
que no pague el quinto a vuestra magestad & . digo que cuan-
en el dicho cargo dize e si algund mal tratamiento se hizo al
to a este cargo yo no soy obligado a responder a el por quan- dicho Cazique seria por la burla grande que nos avia fecho e
to los conquistadores e sus procuradores en su nombre me tie- por quel e los suyos tuviesen algund temor e por que no me
nen puestas demandas sobre ello e sobre una cosa no se sufre matasen a mi e a los que yvan con migo e con todo esto me-
dos demandas e procesos pero a mayor abundamiento digo que dio unos bezotes (53) de muy poco valor e des que vi que no
la dicha Cibdad no se tomo de guerra la primera vez salvo que dava nada de lo que avia dicho e prometido lo bolvi a esta Cib-
al tienpo que entramos en esta dicha Cibdad Montezuma se- dad e entregue al dicho capitan sano e bueno al qual el dicho ca-
ñor della nos salió a recibir de paz syn que oviese guerra nin- pitan desde alli en adelante syenpre lo tuvo en prisyones hasta
guna e para seguridad del dicho capitan e de los españoles que tanto que la noche que salimos desta Cibdad desbaratados le
con el venían prendió al dicho Montezuma e sy algund oro se mataron los yndios como hizieron a otros muchos que yvan a
ovo e otras cosas yo no lo avia de dar e repartir por los con- las bueltas de los cristianos.
pañeros estando presente el capitan mayormente que lo que
ove yo se lo di como lo dize Bernaldino Vázquez de Tapia e V. Otro sy respondiendo al quinto cargo que se me puso
lo manifestaría a los oficiales de vuestra mag. e dello el dicho en que dize que al tienpo que D. Hernando Cortes partió desta
capitan me dio mi parte como a los otros conpañeros e al tien- (53) Adorno que pendía de los labios ó descansaba sobre éstos: derí-
po que salimos huyendo desta Cibdad se perdió todo el dicho vase su nombre de la palabra antigua bezo, lo mismo que labio.
9
Cibdad para yr a Panfilo de Narvaez me dexo en esta Cibdad sen e me informe del e me dixo que tenian acordado de sobir
en guarda della e de Montezuma e del oro e lo demás que se al Oechilobos en la mesquita prencipal e echar de alli a Nues-
avia ávido en esta dicha Cibdad e quel dicho Montezuma pi- tra Señora e que avia mucha gente de guerra en la Cibdad
dió licencia al dicho D. Hernando Cortes para hazer bayles questava junta para me matar e visto e sabido lo suso dicho fue
e areytos el qual se la dio e despues de partido desta Cibdad a Montezuma e le dixe lo que pasava e sabia e le dixe que lo
hizieron sus bayles e fiestas e que junte los españoles e con sus estorvase el qual me respondio que no lo podia estorvar e por
armas di en los dichos yndios questavan haziendo sus areytos mas me ynformar de la verdad tome a otro yndio natural de
e mate muchos dellos e de los questavan con Montezuma lo Tezcuco que se dezia D. Hernando e le pregunte que hera lo
qual fue cabsa que se perdiese esta Cibdad e se matasen mu. que tenian los yndios pensado de hazer el qual me dixo que
chos españoles e se perdió el oro questava recogido & . digo hera verdad que me querían matar a mi e a los españoles que
que yo no soy obligado a responder al dicho cargo e capitulo con migo esta van e que avian de derrocar a Nuestra Señora de
ni tal se me avia de dar por que al tienpo que entramos en es- donde estava e sobir e poner alli a Oechilobos su ydolo e que
ta Cibdad con el dicho D. Hernando Cortes con la muchedun- avía mucha'gente en la fortaleza e soteilla de Montezuma con
bre de yndios que avia en ella concertavan de se levantar con- porras e otras armas para dar sobre las guardas e velas que
tra nosotros e nos matar e asy andava muy publico e notorio guardavan a Montezuma e el dicho Montezuma tenia otra
entre los amigos e naturales de la provincia de Tascalteca e porra dorado debaxo de la cama e que demás de lo suso dicho
como vieron ydo al dicho D. Hernando Cortes adonde estava avia otra mucha gente a rededor de la fortaleza fuera della con
Narvaez como en los areytos e bayles que fazen se haze mu- muchas escalas para subir e matar a los españoles lo qual todo
cha junta de jente por dar cabsa a su mal proposyto deman- fue muy publico e notorio que paso asy e estando cercado me
darían la dicha licencia para hazer la dicha junta como es muy enbio a dezir el dicho Montezuma que fuese a ver como sobian
común entre ellos que quando an de hazer algunos sacreficios a Oechilobos en la mesquita e derrocaban de alli a Nuestra
o algund daño e mal hazen las dichas fiestas e como vieron Señora e yo le dixe que no lo híziese que no lo avia de consen-
que yo tenia poca gente e viendo como estava preso el dicho tir pues se avia alli celebrado el culto divino e se avia dicho
Montezuma estando en esta Cibdad como estavamos nos qui- alli misa e que no hera bien que subiesen alli a Oechilobos e
taron la comida e enbiando por ella no nos la quisieron dar e como andaban los yndios de mal arte e me querían acometer
nos davan de palos a las naborías e estando lavando una yn- yo sali de la fortaleza dexando en ella la gente que me pare-
dia de las nuestras la hahogaron e dezian e publicavan que ció para que la guardasen e fue al patio donde estava el Oe-
asy avian de hazer a los españoles e una mañana amanecieron chilobos e vi mucha gente junta para le subir e defendiendolo
puestos en el patio del Oechilobos muchos palos hincados e en venia mucha gente los quales comensaron a pelear con noso-
el Qu prencipal uno mas alto e yendo yo al dicho patio les tros e andando peleando salieron muchos yndios de las salas
pregunte que para que tenian puestos e hincados aquellos pa- contra nosotros donde peleando me hirieron malamente e me
los e me dixeron publicamente en presencia de la gente que mataron un español e los demás fueron heridos e estovimos en
yva con migo que aquellos palos heran para poner a todos los mucho peligro de nuestras personas e sy esto no se hiziera nos
españoles e matallos e el alto hera para me poner a mi e vien- mataran a todos e se perdiera la tierra e y a que viniera D.
do su mal proposyto yo me fue por el patio donde halle al Oe- Hernando Cortes no le dexaran entrar en esta Cibdad de que
chilobos toldado todo de paños ricos e sacrificando muchos yn- vuestra mag. fuera muy deservido e desta manera sostuve e
dios delante del sacando los corazones a los yndios e dándole sustente esta Cibdad mas de quarenta dias hasta que vino el
con ellos por la boca e por el cuerpo e visto lo suso dicho to- dicho D. Hernando Cortes e venido yo le entregue la dicha
me un yndio de los que asy sacrificavan por que no le mata- fortaleza e a Montezuma con todo lo que me dexo en guarda
syn que se perdiese cosa alguna por do parece que mientras diera hazer sy no fuera por que uno de cavallo estava de la
tove el dicho cargo hize todo lo que convenia a buen capitan otra parte que hera Cristoval Martin de Ganboa que me tomo
e al servicio de vuestra mag. e haziendose lo contrario no se a las ancas de su cavallo e me saco e los que dizen que yo fue
ganara la tierra como se gano e el testigo que dize lo conte- la cabsa e culpa de aquello digo que mas verdaderamente se
nido en el cargo es por congraciarse como lo a fecho en otras puede dezir quellos fueron la cabsa dello por me aver dexado
cosas por que al tienpo que lo suso dicho paso no dixera lo e syendo yo el postrero mal se puede dezir e contra verdad yo
que aora dize sy no que hera bien fecho como a la sazón lo ser a cargo de los que asy murieron pues fue una guerra mui
dixo. cruel e de noche que no nos víamos ni podíamos ver los unos
VI. Yten alegando de mi derecho contra el sesto cargo en a los otros e los que escaparon fue mucha maravilla como es-
que dize que yendo en la retaguarda al tienpo que partimos e caparon aquella noche por yr como yvamos huyendo e de no
salimos desta Cibdad por capitan con cierta gente de pie e de che como dicho es e mas fueron los cristianos que murieron e
cavallo en uno de los pasos malos de la calzada estando un los yndios mataron despues de dia yendo caminando por tier-
madero puesto en el dicho paso me apee e desanpare la gente ra firme que los que mataron e murieron en las puentes por
de mi capitanía e me fue adonde estava D. Hernando Cortes que habia mucho numero de yndios que se paravan delante e
e los españoles quedaron syn capitan e que por esta cabsa e por esto el dicho cargo no se me avia de dar e a lo que se di-
por no los animar fue cabsa que los matasen e se perdiese mu- ze del oro que se perdió a mi cabsa digo que no vide quien
cho oro de vuestra mag. & . digo quel dicho cargo en tal co- lo saco ni tal oro se saca va ni podia sacar por que harto tenían
yuntura no se me avia de poner por que saliendo de guerra que hazer los españoles en salvar sus vidas que no en sacar el
como salimos e a tanto peligro de nuestras personas e con la dicho oro e hera mas perderse un cristiano que no el mundo
muchedunbre de enemigos que avia por las azoteas e calles e todo quanto mas quel dicho D. Hernando Cortes mando apre-
pasos peleando e syendo de noche e escuro e saliendo desta gonar que todos los que pudiesen escapar e sacar oro que fue-
Cibdad en la retaguarda los que yvan con migo me dexaron e se para ellos.
desanpararon e como yva huyendo e ser de noche no los podia V I I . Yten respondiendo al sétimo cargo que me fue dado
capitanear e por esta cabsa los enemigos los mataron como a en cuanto dize que syendo capitan estando en Tepeaca por
mi que me hirieron malamente e me mataron el cavallo e en que algunas personas jugavan a los navpes solamente de pala-
todo este tienpo en todo lo a mi posible yo los capitanee e hi- bra los penava e tomava lo que avian jugado e ganado e por
ze todo lo que devia e hera obligado como buen capitan e ca- que un español se quexo dello le di cien azotes digo que sy a
yallero animándolos e esforzándolos hasta que me dexaron so- alguno yo tome dineros por lo suso dicho aquel me lo avia de
lo e mal herido e el cavallo muerto e viendome desta manera pedir e demandar e no lo pidiendo ni demandando no es par-
pase el dicho paso (54) e no me lo avian de tener a mal ni dár- te otra persona mayormente que yo nunca aplique a mi ni to-
melo por cargo pues fue milagro poderme escapar e no lo pu- me ninguna cosa del dicho juego e a lo que se dize que por-
que Gonzalo Bazan se quejo de lo suso dicho le di cien azotes
(54) Concordando estas palabras con los términos del cargo y con
las respuestas análogas de los testigos que depusieron absolviendo la oc- digo que sy le azote seria por chocarrero e por que jugava jue-
tava pregunta del interrogatorio, parece fuera de duda que el famoso gos vedados con naypes falsos e por perjuro dos vezes e de-
salto de Alvarado, tan encomiado por nuestros historiadores y cuya tra-
dición aun se conserva en el nombre de uno de los barrios de esta ciu- mas desto avia sido otra vez azotado por lo mismo e por vaga-
dad, no fué mas que una conseja, ó algo peor, según Bemol Diaz, un mundo.
acerbo epigrama, que cultivado por la propensión natural á creer en lo
maravilloso y madurado por la tradición de mas de tres siglos, llegó al V I I I . Otro sy respondiendo al otavo capitulo e cargo que
fin á tomar asiento entre las verdades históricas que nadie se atrevía a me fue puesto en que dize questando por teniente en la Villa
contradecir. Si el lector deseare mayores esclarecimientos, los encon-
trará en la nota 2. a al fin del volumen. rica tome al Cazique de Papalo dos mugeres hermosas contra
su voluntad e por que no me las dava le di tormento & . digo peligroso por la mucha gente de enemigos que alii cargava e
que yo nunca hize lo contenido en el dicho cargo ni menos es- venia e nunca dexe de animar la gente de mi capitanía e pe-
ta probado e no lo estando no se me avia de dar por que yo lear con ella como buen capitan e sy alguna ves yva a T a c u -
hize buen tratamiento al dicho Cazique e mucha honrra el qual ba seria a traer alguna gente por que tenia alli la mitad de la
me dio una naboría syn se la pedir para que me syrbiese el de mi capitanía apostada e quando me herían algunos onbres
qual Cazique murió de viruelas como otros muchos murieron los enbiava e hazia y r alli e traya otros e a esta cabsa yva a
en aquel tienpo e para sus enfermedades yo le socorrí con las T a c u b a e no a lo que dize en el dicho cargo por que muchas
medecinas necesarias e dende a muchos dias despues de muer- vezes no bastava enbiallos a llamar sy no yva yo en persona
to me vine a esta Cibdad a la conquista della e la dicha yndia a los traer por lo qual no se me avia de dar el dicho cargo ni
menos se deve presumir lo tal de mi persona por que en aque-
se bolvio a su tierra e aviendo tanto numero de yndias como
lla parte donde estava e donde quiera que me hallava yo hazia
aora las a y no tenia necesydad de la dicha yndia.
e hize lo que convenia como buen cavallero e capitan e no ovo
IX. Otro si respondiendo al noveno cargo que me fue pues-
falta ninguna en el recabdo que se devia dar como por la obra
to en que dize que al tienpo de la conquista desta Cibdad es-
pareció pues se gano esta Cibdad e se puso debaxo del servicio
tando a la parte del Tatelulco deviendo de animar a la gente
de vuestra mag. como al presente lo esta.
de mi capitanía la dexava e me yva a dormir con una yndia
a Tacuba digo que yo estove en el cerco desta Cibdad e apo- X. Otro sy respondiendo al dezeno cargo que me fue pues-
sente mi real en el dicho Tatelulco (55) el qual hera lugar mas to en que dize que al tienpo de la conquista desta Cibdad se
mandavan poner guardas para que ninguna persona sacase pla-
(55) Esta aserción de Alvarado disipa las dificultades que oscure- ta e oro ni joyas e que tome mucha cantydad de oro e joyas e lo
cen uno de los hechos mas importantes de la conquista; el que al fin de- hize fundir a yndios maestros que para ello tenia syn pagar el
terminó la rendición de los mexicanos, vagamente descrito por nues-
quinto a vuestra mag. &. digo quel dicho cargo no se me de-
tros historiadores. Siguiendo éstos, como debian, las indicaciones de
via de dar ni hera ni soy obligado a responder a el por no es-
Cortes y de Bernal Diaz, dicen que Alvarado asentó sus reales du-
tar provado pero a mayor abundamiento digo que al tienpo
rante el asedio de México en Tlacapan ó Tacuba, pues así lo dice po-
sitivamente el primero. Partiendo de este dato, y tomando en cuenta que se gano esta Cibdad se pusyeron guardas por mandado
los obstáculos de todo género que era necesario vencer para penetrar del dicho capitan el qual puso veedores con los capitanes para
en la ciudad, no se concibe como Alvarado pudo tan inopinadamente que les acudiesen con el oro e asy se hizo que en micapítania
introducirse hasta la plaza de Tlaltelolco, último refugio de los mexica- estava Rodrigo Alvarez por veedor al cual acodian con el di-
nos, haciendo en ellos la terrible carnicería que muy presto produjo su cho oro e con lo demás syn que yo lo tomase ni los con pañe-
rendición. La dificultad desaparece sabiendo, que si el real de Alva- ros me lo diesen e asy mesmo nunca fundi oro ni hize joyas e
rado estuvo primitivamente en Tacuba, poco despues se trasladó á las
caso que algunas hiziese que niego aquellas se quintarían e
inmediaciones de Tlaltelolco, y que con su infatigable diligencia é in-
quintaron e se pagaría el quinto a vuestra mag. e no me apro-
domable valor adelantaba diariamente sus puestos. Esto lo sabemos
por Bernal Diaz y Cortes. Despues de informarnos el primero en el
asercion de Alvarado. La de Cortes viene también en confirmación.
cap. 150 de su Historia verdadera de la Conquista, del primer asiento
En su Carta tercera de relación á Carlos V, dice al párrafo 30, que ha-
de Alvarado en Tacuba, dice en el 151:—"Dejemos esto y digamos có-
biéndose dirigido al campo de Alvarado para reconvenirlo por un empu-
"mo nosotros mudamos orden y manera de pelear y acordamos je desgraciado que hizo con el intento de asaltar la plaza del mercado
"que nos fuésemos á meter en la calzada en una placeta donde estaban de Tlaltelolco, llegado que hubo á su real, no tuvo aliento para hacerlo,
"unas_torres de ídolos, que las habíamos ya ganado y dejamos en porque—"como yo llegué ¿ él [continúa] sin duda me espanté de lo mu-
"Tacuba las indias que nos hacian pan, y quedaron en su guarda todos cho que estaba metido en la ciudad, y de los malos pasos y puentes que
"los de á caballo y nuestros amigos los de Tlaxcala y desque les habia ganado, y visto no les imputé tanta culpa, como antes parccia
"hubimos asentado nuestros ranchos donde dicho tengo, desde allí ade- tener &c."
l a n t e &c.»—La relación de Diaz ee concuerda perfectamente con la
vcche como capitan c caso que me aprovechase pues hera c sas que suelen pasar e acontecer entre hermanos e no por lo
es usanza de guerra io podia hazer pues lo hazen los capitanes del dicho cargo.
en guerras de ynfieles como fue en esta e en tanto peligro co- X I I I . Otro sy respondiendo al trezeno cargo en que dize
mo en ella se tuvo e los dichos cargos no se avian de dar por que trayendo preso a esta Cibdad por mandado del dicho go-
que los capitanes se animasen en las dichas guerras a servir a vernador a Alonso de Grado sali della al camino obra de dos
vuestra mag. leguas e le dixe ciertas palabras enjuriosas e le tome los libros
de la contaduría &. digo que no soy obligado a responder al
X I . Otro sy respondiendo al onzeno cargo en que se dize
dicho cargo por ser de palabras ynjuriosas a quien pertenece
questando en el pueblo de Tacuba sabiéndose que venia Ta-
pedirlo e quexarlo a la parte contra quien se dixeron mayor-
pia de la española con provisyones de vuestra mag. para ser
mente que yo no se las dixe por que syendo el dicho Grado
governador e que dixe que le avia de dar de palos e que las
la persona que hera reboltoso e cabiloso no se avia de dezir
provisyones le avia de hazer comer por suplicaciones &. digo
que le dixe las dichas palabras por ser servidor de vuestra
que no dixe las dichas palabras contenidas en el dicho cargo
mag. aviendo sydo yo syenpre su verdadero servidor quanto
ni tal se deve de mi creer ni presumir por ser como soy cava-
mas que si el dicho Grado lo fuera no defraudara los quintos
llero hijodalgo servidor oficial de vuestra mag. e yo e mis an-
de vuestra mag. como lo hizo syendo su contador que yendose
tepasados syenpre nos emos enpleado en su real servicio e co-
a Castilla llevava muchas joyas de oro syn quintar e sobrello
rona real e aumento della e quando vino el dicho Tapia y o no se hizo proceso e fue condenado en perdimiento de sus bienes
estava en el pueblo de Tacuba que andaba vesytando la pro- e aplicados a la camara de vuestra mag.
vincia de Cuexco asta treynta leguas desta Cibdad e sabi-
X I V . Yten respondiendo al catorzeno cargo en quanto di-
da su venida como yo hera a la sazón alcalde desta Cibdad
ze que yendo a conquistar e pacificar la provincia de Guaxa-
vine al llamado del capitan D. Hernando Cortes y estando en
ca hazia aperrear a los señores e prencipales de la dicha pro-
cabildo fue elegido por procurador para que fuese a la Villa
vincia por que me diesen cadenas de oro para mis perros e
rica con los otros procuradores que se avian de juntar en la di-
cavallos e<que me dieron una cadena de oro que peso tres mili
cha villa para que viesemos lo que traya el dicho Tapia e es-
pesos de oro e que poblé en Tututepeque donde ove mucha
tando juntos en la dicha villa con el cabildo della el dicho
cantidad de pesos de oro e que no pague el quinto a vuestra
Tapia nos mostro ciertas provisyones de los governadores
mag. digo que al tienpo que yo fue a la dicha provincia de
que por vuestra mag. governavan a E s p a ñ a e las obedecimos
Guaxaca ya estava pacifica e no hize malos tratamientos a los
e posymos sobre nuestras cabesas como a cartas de nuestro rey naturales antes muy buenos e me parti de la dicha provincia
e señor e quanto al complimiento dellas suplicamos para ante e fue en busca de la mar del sur la qual descobri e tome la po-
vuestra mag. de lo qual se dio por muy servido e lo ha tenido sesyon della por vuestra mag. e estando en Tututepeque tra-
en servicio segund mas largamente parecera en el libro del yendolo al servicio de vuestra mag. ove alli treynta e cinco
cabildo de la dicha villa donde deximos e declaramos las cab- mili o treynta e seys mili pesos de oro los quales enbie a esta
sas que p a r a ello avia. Cibdad e se dieron e entregaron a Alderete tesorero de vues-
tra mag. e al dicho governador para que se pagase su quinto
X U . Otro sy respondiendo al dozeno cargo que me fue da-
e se diesen sus partes a los conpañeros e asy se fundió e se dio
do en que dize que al tienpo que vino el dicho T a p i a a esta
el quinto e estando en la dicha provincia de Tututepeque por
nueva E s p a ñ a con poderes de vuestra mag. fue una de las pren-
ser grande como lo es e los yndios estavan de mal arte me di-
cipales personas que le hize bolver e que por Gonzalo de Al-
xeron que me fuese a aposentar solo al aposento del señor e
varado mi hermano fueron obedecidas las dichas provisyones
que los conpañeros se aposentasen abaxo e viendo su ruyndad
digo lo respondido en el honzeno cargo arriba contenido e sy
algunas palabras dixe al dicho mi hermano seria por otras co- 10
no lo quise hazer antes prendí al señor e lo puse en unos gri-
mío que tenia puesto alli por que tenia el dicho pueblo depo-
llones e le mande que hiziese venir a los señores de toda su
sytado por el dicho governador e despues que vinieron los tor-
tierra a me dar la obidiencia en nonbre de vuestra mag. poi-
ne a enbiar con el cristiano haziendoles muy buenos tratamien-
que andavan todos con armas e rebueltos e a esta cabsa serian
tos e de alli fue a Xalapa e por que la tierra hera nuevamente
los malos tratamientos sy algunos se hizieron e estando la tier-
ganada e trayda al servicio de vtra. mag. mande al señor de
ra pasifica la repartí e hize poblar una villa e hize alcaldes e re-
la dicha provincia hiziese venir a todos los señores para que
gidores en nonbre de vuestra mag. e fecho el dicho repartimiento
juntamente con el diesen la obidiencia a vtra. mag. e viendo
da van oro a sus amos como suelen hazer e el dicho D. Hernando
que no venian ni querían hazer lo que les mandava por escu-
Cortes me dio el dicho pueblo de Tututepeque e me dio cédu-
sar la guerra yo le prendí e a un hermano suyo e presos sa-
la de deposyto e el señor del dicho pueblo me dio la cadena
liendo ciertos cristianos de la dicha provincia de Xalapa para
la qual se fundió e se pago el quinto a vuestra mag. como lo
esta Cibdad hallaron en el camino gente de guerra e les toma-
dizen algunos de los testigos e no se hizo poblacion en Guaxa-
ron lo que lleva van e mataron al uno dellos e los otros ques-
ca porque no llevava comisyon e poder para ello e no lo lle-
caparon se tornaron huyendo a la dicha provincia de Xalapa
vando no avia de poblar la dicha provincia ni avia dello ne-
e como supe lo suso dicho tome algunos amigos de la provin-
cesydad por estonces por estar poblada la otra villa en la di-
cia de Teguantepeque e bolvi con ellos a la dicha provincia
cha provincia de Tututepeque e avia poca gente para lo uno
de Xalapa e fue a la parte e lugar donde avian desbaratado
e lo otro e despues aca las dichas provincias an estado e están
los cristianos e muerto al uno dellos los quales me estavan es-
en servicio de vuestra mag.
perando en el canpo e tenían consygo todo lo que avían to-
X V . Yten quanto al quinzeno cargo que me fue dado en mado a los españoles e como llegue a ellos tenían en el can-
que dicen questando de paz la provincia de Xalapa e el señor po una arvoleda grande contrafecha e en ella una gran celada
della e aviendo dado mucho oro a D. Hernando Cortes el dicho de yndios de guerra e los questavan de fuera hazian muestra
señor envió a pedir socorro al dicho D. Hernando contra un es- a fin que osase llegar donde estava e no volviese huyendo por
clavo suyo que se le habia alzado e que me enbio a mi para ello ver tanta gente e espere la gente de pie de mi capitanía y es-
con cierta gente de pie e de cavallo e que dexe de y r al dicho tandola esperando los dichos yndios questavan fuera de la di-
pueblo de Xalapa e fue ala provincia de Teguantepeque donde cha arvoleda me acometieron a mi e a toda la gente que con.
estava el dicho esclavo e que me metió en una camara donde migo estava e de la primera flecha que tiraron me hirieron en
tenia mucho oro e que tome mucha cantydad dello e el dicho la frente e me dieron tanta priesa que ni me aprovechava re-
esclavo me dixo que sy le diese a los señores de Xalapa que me querilles ni dejalles de requerir e tove por prencipal remedio
daria todo el oro que quisyese &. digo quel dicho señor de Xa- ron per por ellos e andando asy travados salieron en socorro
lapa no enbio a demandar el dicho socorro para contra el es- de los dichos yndios los de la celada questava en la arvoleda
clavo questava en Teguantepeque ni menos el dicho D. Hernan- e pusyeron nuestras personas en mucho peligro e heridos mu-
do me enbio a lo tal salvo questando en la provincia de Tutute- chos de los españoles plugo a Nuestro Señor que los vencimos
peque enbie a vesytar la tierra a ciertas personas que para ello e desta manera se asosego la tierra e en lo demás que hera
nonbre e elegi e bolvieron huyendo por que los yndios de la esclavo el governador de Teguantepeque digo que nunca le
provincia de Estata salieron a ellos e les dieron de pedradas e conoci por tal esclavo syno por persona muy prencipal que
a otros españoles descaminavan e como supe lo suso dicho fue mandava aquella tierra e hallándole en esta posisyon e servi-
a poner en paz la tierra e estando en la dicha provincia de dor de vtra. mag. no hera razón de entregalle al otro señor de
Estata de alli fue a vesytar otros pueblos e llegue a Teguante- Xalapa que no lo hera quanto mas quel tenia en encomienda
peque e enbie a llamar a los señores de Xalapa e a un criado los hijos* del señor de Teguantepeque e hera governador de la
dicha tierra por que muerto el señor de la dicha provincia el
Francisco de Garay ni menos le tome ni hize tomar los dichos
señor de Xalapa se levanto contra ellos entre los quales avia
navios por que luego me vine a esta Cibdad e quedaron en la di-
muy grandes guerras e y o los apazigue e desde entonces has-
cha provincia Diego Docampo e Rodrigo Kangel los quales lle-
ta aora syempre an estado e están en su real servicio e nunca
vavan poder del dicho D. Hernando Cortes para dar asyento
y o entregue al Xolo governador de Teguantepeque al señor
de lo que se avía de hazer con el dicho Francisco de Garay e
de Xalapa ni menos los naturales de la dicha provincia se al-
y o no vide nada ni menos fue requerido de su parte con provi-
zaron mas de los pueblos que tengo dichos por la muerte del
syones de vtra. mag. e llegado a esta Cibdad me party a la
cristiano ni menos se provara aver ydo contra los yndios de
conquista de Guatyinala e dende a veynte dias vino el dicho
la dicha provincia de Xalapa e sy algunas casas se quemaron
Francisco de Garay a esta Cibdad.
las quemarían los yndios syn que yo lo pudiese resystir ni lo
X V I I I . Otro sy respondiendo a los dies o ocho cargos que
supiese de lo qual no tengo culpa.
se me dieron en que dize que yendo por capitan a la provin-
X V I . Yten respondiendo a los diez e seys cargos que se
cia de Guatymala me dieron guerra e despues que vinieron de
me pusieron digo lo contenido en el capitulo de arriba que son
paz les queme por que me diesen oro & . digo que al tienpo
los quinze descargos. que fue a la dicha provincia los señores della me dieron guer-
XVII. Yten cuanto a los dies e syete cargos que se me ra como el cargo dize e despues que los tenia de paz concer-
dieron en que se contiene que al tienpo que vino Francisco de taron de me matar a mi e a los que con migo yvan e hize pro-
Garay a la provincia de Panuco a la governar en nonbre de ceso contra ellos al qual me refiero e hize justicia en el caso.
vtra. mag. que fue con mucha gente de pie e de cavallo a le
X I X . Yten respondiendo a los dies e nueve cargos que se
echar de la dicha governacion digo que D. Hernando Cor-
me pusieron en que dize que al tienpo que fue a la dicha pro-
tes governador de esta nueva España por vtra. mag. me man-
vincia de Guatymala los señores della me salieron de paz e
do que fuese a la dicha provincia de Panuco para que (los que)
me dieron muchos presentes de oro e plata e les tome una
(56) estorvase que los que venian con el dicho Francisco de
muger del señor e por que se la bolviese me dieron mucho
Garay no hiziesen daño a los naturales e que por ello no se al-
oro e joyas & . digo que yo fue a la dicha provincia de Gua-
zasen e obedeciendo su mandado como governador que hera
tymala e hize llamar a los señores e prencipales della para
no pude hazer otra cosa por que asy lo tenia proveydoe man- que me dixesen el secreto de la tierra por que quería pasar
dado en sus provisyones que le ob^deciesemos en todo e por to- adelante los quales me dixeron que no podia yr ni pasar ade-
do e en cunplimiento de lo suso dicho yo fue a la dicha provin- lante por que avia muchos rios e esteros de mar e poniéndo-
cia e halle a Gonzalo Dovalle con cierta gente en un pueblo de me muchos ynconvinientes e dende a ciertos dias questava en
la dicha provincia e por escusar que no hiziesen daño a los na- la dicha provincia vino un español e me dixo que avia habla-
turales de la tierra como lo hazian lleve con migo al dicho Gon- do con una esclava e le avia dicho que la tierra adelante hera
zalo Dovalle e a los que con el estavan a la Villa de Chila e muí buena e rica e que los señores me avían burlado e men-
por que mi persona e la gente que yva con migo fuesemos e tido por que no pasase adelante por que me bolviese desde
estuviesemos seguros tome algunos cavallos de los questavan alli e viendo como me avian burlado los torne a llamar e les
con el dicho Gonzalo Dovalle e los di a algunos de los que dixe que por que me habían mentido que bien sabia que la
con migo yvan llevando al dicho Gonzalo Dovalle en su cava- tierra hera mui buena e por que lo había sabido de una yndia
llo muy honrradamente e por questavamos en la dicha villa se- que se dezia Súchil les mande que me la traxesen e por mucha
guros yo les hize bolver los dichos cavallos e estuve alli cinco ynportunidad nunca me la quisyeron traer hasta tanto que
o seys dias dándoles de comer e nunca vide ni prendí al dicho prendí a un yndio que la tenia en su casa e a cabo de dos
dias me traxeron una yndia que me dixeron que hera prenci-
(56) Parece que sobra lo contenido en el paréntesis.
te que se avia tomado presa el qual pueblo quedo pacifico e po-
pal e con todo esto no me querían dar a la yndia Súchil que
blado e en servicio de vuestra mag. e asi convino que se hizie-
les pedia e hazian lo suso dicho por encobrir la mentira que
se para el bien de la tierra e de los conquistadores por que sy
me avian dicho e des que les enportune mucho sobrello me
de otra manera so hiziera pudiera ser que nos mataran con
traxeron la dicha esclava de la qual supe el secreto de la tier-
sus cautelas e trayciones de donde vuestra mag. fuera mui de-
ra a cuya cabsa descobri muchas provincias e tierra adelante
servido e no tuviera la tierra e vasallos que tiene por que los
e la puse debaxo del dominio de vtra. mag. llevando por
dichos yndios son tan astutos en maldades que no matan syno
guia e lengua la dicha yndia que avia mas de cinquenta años a los que se fian dellos e sy nos mataran los dichos yndios
e yo nunca prendí a ningund señor de los de la provincia de fueran escusados de nos dar los dichos cargos.
Guatimala antes recibieron de mi buenos tratamientos e obras
XXI. Otro sy en lo que toca a los veynte e un cargos en
e les di muchas dadivas por los tener contentos e en todo el
que dize questando en un pueblo que se dize Atiquipaque (57)
tienpo que alli estuve los mantuve en mucha justicia e caso
les cnbie mensajeros para que me línpiasen los caminos di-
que la dicha yndia fuera señora no hize lo que no devia pues
go que no se hizieron esclavos los yndios del dicho pueblo ni
los yndios las suelen dar a quien se les antoja e aun sus hijas
menos les hize malos tratamientos e sy los españoles les hizie-
e hermanas especialmente donde tanto fruto se saco dclla e con algund daño o los naturales amigos que yvan con migo
pues yo di yndustria e aviso para descobrir la dicha tierra c yo no lo supe e aunque se hizíesen algunos malos tratamientos
ponella debaxo de su obidiencia no se me avía de dar el dicho no es mucho por ser como es mui común entre los yndios des-
cargo quanto mas que la dicha yndia hera esclava e no seño- tas partes que yendo en guerra a descobrir tierras los españo-
ra e los que van a descobrir tierras en servicio de vtra. mag. les e amigos los suelen hazer buscando de comer como perso-
son obligados por todas las vias que pueden de saber la ver- nas que vienen cansadas e fatigadas e no aviendo posadas e
dad por que sy asy no se hiziese no se descobririan las tierras tavernas donde lo hallen ni menos vuestra mag. se lo da syno
de que vtra. mag. no seria servido como lo a sydo de mi en lo es lo quellos buscan e no se puede traer exercito de gente a
suso dicho. la guerra syn comer e por esto el dicho cargo no se me avia
XX. Yten respondiendo a los veynte cargos en que se dize de poner que aunque se matasen algunos yndios e se hiziesen
que partido de la provincia de Guatimala para la provincia de esclavos no por eso se despoblava la tierra antes se castigan
Cuzcatan e Yzquintepeque que tenia guerra con la dicha pro- e se traen e vienen al servicio de vuestra mag. e la dicha tier-
vincia de Guatimala syn les hazer los apercebimientos que he- ra esta mui poblada e reformada en su real servicio.
ra obligado les di guerra «fe. digo que antes que me partiese XXII. Yten respondiendo a los veynte e dos cargos en
de la dicha provincia de Guatimala enbie a llamar a los seño- que dize que en un pueblo de Nazintlan salieron de paz los se-
res de la provincia de Yzquintepeque con quatro yndios para ñores e prencipales del e despues de asegurados prendí a los di-
que saliesen al camino a me dar la obidiencia en nonbre
chos señores e despues de sueltos se ausentaron & . digo que si
de vuestra mag. e los señores de la provincia de Guatimala
algund señor se prendió seria por cabsa justa e como capitan
me certeficaron que los mensajeros que avia enbiado a lla-
me pareció que convenia hazersc por seguridad de la tierra e de
m a r a los dichos señores e prencipales avian sydo por ellos
mi persona e exercito por que yendo al dicho pueblo e avien-
muertos e que no querían venir, los dichos señores ni vinieron
dome salido todos de paz todos los yndios de aquella costa vi-
e como yo supe lo suso dicho fue adonde estavan los quales
halle con sus a r m a s a punto de guerra e como entre en el di- niendo descuydado como en tierra de paz e de vuestra mag.
cho pueblo pelearon con migo e me hirieron algunos españo- salieron de guerra e dieron en el fardaje que yva en la retá-
les e prendí algunos dellos e despues vinieron de paz e yo los is?) En el cargo se le nombró Aquitepaz, y en el interrogatorio
Aslepas.
recebi e les hize buen acogimiento e yo les bolvi toda la gen-
guarda e me tomaron la munición e herraje e ropa e matán-
ver c faéran muchas las burlas que los dichos yndios hazian
dome muchos yndios de los amigos que yvan con migo que questavamos yo e mis compañeros muí cansados e tan hartos
Uevavan el dicho hato e sy enbie a buscar los dichos yndios e de los sufrir e estando tan lexos de remedio o socorro e entre
señores seria e fue para los castigar e procurar de cobrar la tanta multitud de yndios que aunque alguna cosa se hiziese se
munición e herraje e lo demás que me avian tomado por la mu- avia de disymular e pasar e no hazerme cargo dello como se
cha falta que me hazia e se hallo que los clavos e herraduras haze e no se hizo cosa que no convino hazerse e conforme a jus-
se avian fundido con el cobre creyendo quel dicho hierro se ticia e dello hize proceso al qual me remito.
avia de deshacer con el cobre e como llego la gente adonde es- X X V . Yten digo respondiendo a los veynte e cinco car-
tavan los dichos yndios salieron a ellos e pelearon e syendo asy gos en que se dize questando en otro pueblo que se dize Caxo-
no hera mucho que se hiziese en ellos el daño que se pudiese ha- cal saliendo los yndios de paz e linpiandome los caminos como
zer pues por una parte para nos asegurar venian a dar la obe- supieron mis crueldades se armaron e determinaron de morir en
diencia e por otra parte guerra para nos matar asy que mas el canpo &. digo que yendo al dicho pueblo halle en el cami-
meresco mercedes por los castigar que no pena ninguna. no mucha gente de guerra e como en el dicho cargo se dize e
X X I I I . Otro sy respondiendo a los veynte e tres cargos no se como se puede dezir questando los dichos yndios en el
que se me dieron en que estando en otro pueblo de Pazaco canpo e de guerra me limpiavan los caminos ques gran con-
viendo los naturales el mal tratamiento que les fazia alzaron trariedad por ques usanza entrellos que cuando quieren dar
sus faziendas e se ausentaron e que mande que los buscasen e guerra e pelear linpian los caminos e los abren e llegando a
matasen &. digo que entrando en el dicho Pueblo de Pazaco ellos con mi gente nos comenzaron a flechar e no ovo lugar
antes que entrase alie muchas flechas hincadas en el suelo e de les hacer los dichos requerimientos e fue tanta la priesa
un perro sacrificado lo qual hera señal de guerra e no ose en- que nos dieron que me fue forzado retraerme e tanbien por
biar ningund mensajero por que no me lo matasen como otras descobrir una celada de yndios que tenian en un monte la
vezes avian fecho e hazian los dichos yndios e por que avia qual se descubrió los quales nos davan cruda guerra e no po-
mucha necesydad de los yndios amigos e estando asy e cono- dimos hazer otra cosa syno pelear con ellos e me dieron mu-
ciendo de la manera questava ninguno osaba yr e dende a po- chas heridas de las quales estove ocho meses muí malo a pun-
co de rrato salieron los dichos yndios contra nosotros dando- to de muerte en la cama e asy mesmo hirieron otros muchos
españoles e syendo asy obligados heramos a nos defender e
nos grita los quales comenzaron a pelear con migo e con la
hazelles el daño que pudiésemos mayormente que sobrello ovo
gente de mi capitanía e procuravan de nos hazer el daño que
proceso al qual me remito e por esto no se me avia de dar el
podian e syendo asy no abiamos destar quedos por que yendo
dicho cargo pues lo suso dicho paso en guerra de ynfieles.
a conquistar e pacificar tierras e provincias en nonbre de
vuestra mag. resystiendome el paso no podia hacer otra cosa X X V I . Otro sy respondiendo a los veynte e seys cargos
syno pelear con ellos e en la dicha guerra me mataron un ca- que se me dieron en que dize questando en otro pueblo que
vallo del cual avia mucha necesydad. se dize Cuzcatlan ques el mas prencipal de aquella provincia
X X I V . Otro sy respondiendo a los veynte e quatro cargos me salieron a recebir de paz e me tenian por los caminos mu-
chos montones de frutas e cosas de comer e que los mande her-
que me fueron dados en que dizen questando en unos pueblos
rar &. digo que despues que entre en el dicho pueblo syn les
de Acatepeque e Moquizalco la gente de los dichos pueblos me
hazer daño ninguno otro dia se alzaron e fueron al monte e no
salieron a recebir e les mande que me traxesen de comer e por
parecieron e yo los enbie a llamar muchas vezes e no quisye-
que no bolvieron tan presto les hize esclavos & . digo que har-
ron venir e hize contra ellos proceso al qual me refiero e to-
to descargo e satisfacion es lo contenido en el dicho cargo
das las guerras e castigos que se han fecho an sydo cabsa que
pues enbiallos a llamar de parte de vuestra mag. no querer vol-
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la tierra este como esta debaxo de su dominio e servidunbre X X I X . Otro sy respondiendo a los veynte e nueve cargos
e sy no se hiziera segund la multitud de yndios e los pocos que se me dieron en que dize questando en la Cibdad de San-
cristianos que avia no se ganara de que vuestra mag. no fuera tiago ques en la provincia de Guatimala por que D. Hernando
servido e asy los dichos cargos por ser como son de guerra no Cortes me envió una carta que fuese con la gente que tenia ca-
se me avian de poner. mino de las Higueras que yva a donde estava Cristoval Doli e
XXVII. Yten respondiendo a los veynte e syete cargos que se despoblaba la dicha Cibdad e por que los alcaldes me
hicieron un requerimiento les quite las varas e a esta cabsa
que me dieron en que dize que en llegando a la provincia de
se vino mucha gente & . digo que yo no quite las dichas varas a
Guatimala a la buelta que bolvi de los pueblos en las pregun-
los alcaldes por lo suso dicho syno por ser pasado el año como
tas antes desta contenidos dixe a los naturales que queria alli
es uso e costumbre en estos reynos de se hazer alcaldes cada
poblar una Villa e les mande que me diesen oro e joyas &.. di-
año e haciendo la jornada como el dicho cargo dize e por el di-
go que yo no hize malos tratamientos a los señores de la dicha
cho mando hera hacer lo que vtra. mag. mandava que hera obe-
provincia antes recibieron de mi buenas obras e sy me dieron
decer en todo a su governador como cumpliría lo que su justi-
algund oro lo pude recibir por que hera el dicho pueblo de
cia me mandase e los que se amotinaron no fue por lo conteni-
mi repartimiento e yo no les apremie a ello e niego alzarse los
do en el dicho cargo syno por questa Cibdad estava en mucha
dichos yndios por no me dar el dicho oro lo qual es muy eo-
comunidad (58) e sy no estuviera asy ni los avia de recibir sy-
mund entrellos alzarse quando se les antoja e creyendo que me no ahorcallos por aver dexado desanparado su capitan en la
fuera de alli e por que no la pobláramos se alzaron e estando guerra que en los cargos se me da por que de derecho mere-
alli nos dieron cruda guerra e hizieron muchos oyos puestas cían muerte especialmente que para salirse de la dicha Cibdad
en ellos varas hincadas las puntas arriba e cubiertos con tierra donde estavan por que las guardas no los viesen salir pusyeron
e con yervas adonde cayeron muchos cavallos e murieron e fuego a la dicha Cibdad e socorriendo el dicho fuego se fueron
hirieron muchos cristianos e sy la tierra esta poblada a sydo trayendo el clérigo e ornamentos e metiendo a saco (59) los pue-
a mi cabsa e se poblaría mucho mas e mejor yendo yo a ella blos que tenia de pas por donde venian e estando en Soconus-
llevando en mi conpania muchos cavallos como llevo que he co hizieron auto en el qual me ahorcaron a mi e a los otros cava-
traído de Castilla haziendo muchos gastos con ellos para po- Ileros questa van e quedavan con migo en servicio de vtra. mag.
blar e sustentar la tierra como la he poblado e sustentado de diziendo ahorquen a fulano e a fulano e viniendo por los pue-
que vuestra mag. a sido muy servido e nunca capitan tan le- blos haziendo daño a los naturales e a esta cabsa e por se venir
xos e syn socorro de mantenimientos e tan a poca costa de asy amotinados e venirse el artillero la tierra a estado por ga-
vuestra mag. ni de otra persona a poblado como yo trayendo- nar de que vtra. mag. a sydo mui deservido.
la a su obidiencia e real servicio gastando e poniendo de mi
X X X . Yten respondiendo a los treynta cargos que me die-
casa todo lo que a sydo menester para la dicha conquista e
ron en que dize que en las provincias en que anduve ove mu-
ayudando e socorriendo a los conpañeros que fueron con migo
cha cantydad de oro e joyas e que no se dio el quinto a vtra.
con cavallos e armas e herraje e todo lo demás que avian me-
nester.
(53) Entiendo que por esta frase se quiso significar el estado de per-
X X V I I I . Otro sy respondiendo a los venyte e ocho cargos
turbación y de anarquía en que entró México durante la espedicion de
que me fueron dados en que dize questando en un pueblo que Cortes en las Higueras. Hacia muy poco tiempo que habian pasado en
se dice Utlatlan ques en la provincia de Guatimala tome a cin- España los alborotos suscitados por los llamados Comuneros ó las Co-
co señores prencipales e los hize atar & . digo que ya tengo sa- munidades de Castilla, y de estas denominaciones se derivó probable-
mente aquella frase.
tisfecho al dicho cargo en los dies e ocho cargos porque aquel
(59) Saqueando ó pillando.
e este es todo uno.
mag. de que en esta real audiencia están puestas demandas &. que se me dieron en que dize que al tienpo que fue a los rey-
digo que aviendose puestas las dichas demandas como en el di- nos de Castilla lleve muchas joyas e piedras syn quintar e sin
cho cargo diza no se pudo poner el dicho cargo por que de lo pagar el quinto &. digo que yo quinte las joyas de oro que lleva-
que una ves esta acusado e demandado no se me puede pedir va e las piedras no se an usado de quintar ni se quintavaal tien-
ni demandar otra ves mayormente que no ove el dicho oro e po que fue de esta nueva España e la piedra que dizen yo la
plata que se dize antes como dicho tengo yo tengo gastados de mostré en esta Cibdad al licenciado Marcos de Aguilar justi-
mi casa para la dicha conquista mas de veynte mili pesos de cia mayor que hera e a los oficiales de vuestra mag. la qual pie-
oro como lo tengo provado e (60) no es lo provare. dra yo dixe e publique que la llevava para dar a vuestra mag.
e estando en los reynos Despaña (63) se la di e la recibió jun-
X X X I . Otro sy respondiendo a los treynta e un cargos que
tamente con otras joyas e al tiempo que fue servido de me ca-
me pusyeron en que se dize que hee atormentado e muerto a
sar con Doña Francisca me mando tornar la dicha piedra con
muchos prencipales por que me diesen oro &. digo quel dicho
otras joyas e me las traxo e dio Francisco de los Cobos secre-
cargo es general e por no dezir los nombres de los yndios que
tario de vuestra mag. e al presente tengo en mi poder e nunca
he muerto e atormentado pues heran señores e prencipales no
yo la encobri al tienpo que fue desta nueva España.
puedo ni soy obligado a responder a ello e sy algunos yndios se
an muerto e atormentado seria en guerras o por justicia c sy X X X I Y . Otro sy respondiendo al treinta e quatro cargos
algundoro e joyas me dieron yo lo abria quintado e pagado el que me dieron sobre aver traydo el abito de Santiago &-. digo
quinto a vtra. mag. como puede parecer por los libros de la que aqueste cargo es fuera de cargo de capitanes e juezes e por
fundición. esto no se me habia de poner quanto mas que vuestra mag. lo
supo e me hizo merced del dicho abito el qual al presente ten-
X X I I . (61) Otro sy respondiendo a los treynta e dos cargos
go por donde parece que fue servido de me hazer e remitir
(62) que me fueron puestos en que dize que syendo capitan en
qualquier culpa que en ello se tuviese que no tuve.
esta nueva España he fecho malos tratamientos a los españoles
e que ahorque a dos & . digo que yo no les hize malos trata- Otro sy mui poderosos señores vuestra magestad manda en
los capítulos de los corregidores e juezes de resydencia que co-
mientos syno buenas obras e tratamientos e dándoles e socor-
mo saben lo malo que los juezes hazen sepan lo bueno e sy
riéndoles con lo que tenia e sy ahorque a los que en el dicho
los testigos que se tomaron en la dicha resydencia no fueran
cargo dizen seria haziendo justicia en el caso e por que se avian
mis enemigos e apasyonados que no tenían luz ni vista a cabsa
amotinado e alzarse e matarme e tomar el oro que tenia de
de la mucha pasyon que tienen dixeran la verdad como otras
vtra. mag. del qual amotinamiento avia muchos que heran en
vezes la an dicho antes quel Presydente e Ovdores de vuestra
el e fue mui necesario hacer el dicho castigo por que en los se-
mag. viniesen a esta tierra diziendo e publicando los muchos
mejantes delitos se a de hazer asy por que de otra manera pu-
servicios que yo e fecho a vuestra mag. e ahora por congraciar-
diera aver escándalos e muertes donde nos perdiéramos todos
se e pensando que en ello syrven a vuestra mag. dizen el con-
e sobrello ovo proceso ante Alonso de Mata escribano al qual
trario de la verdad e sy de otra manera se tomasen e esamina-
me refiero e sy alguna persona hize azotar aquello seria como sen los dichos testigos dirían la verdad como la an dicho otras
capitan e por que asy convenia al servicio de vtra. mag. por vezes e aviendo testigos syn sospecha e personas syn pasyon
que se desmandaría de la capitanía syn licencia e en tal caso que dirían la verdad de lo mucho que he servido a vuestra mag.
el derecho permite que se castigue. en las conquistas e pacificación e descobrimiento destas partes
XXXIII. Otro sy respondiendo a los treynta e tres cargos no se me dieran los dichos cargos de guerra que se me han da-
do porque lo que yo hize en la dicha guerra fue para servir a
(60) Aquí está raido el original.
(61) Debió ser X X X I I . (63) De España.
(62) Al margen de esta respuesta está la palabra proceso.
vuestra mag. para traer estos reynos a su real servicio e no
se haziendo lo que se hizo pudiera ser matarnos los yndios e tan con hasta ochenta españoles en guarda della e de Motenzu-
la tierra no se ganara como se gano e los capitanes an de ha- ma señor de la dicha Cibdad e en la guerra que me dieron los
zer lo que les pareciere segund el tienpo e sazón en que se ha- yndios yo trabaje mucho e me hirieron de muchas heridas de
llan para dar buena cuenta de sus cargos e personas e exerci- questuve muy malo e sostuve la guerra hasta que vino el dicho
tos que son a su (64) e syendo asy los dichos cargos syendo D. Hernando Cortes en mi socorro e le di e entregue la forta-
como son de guerra no se me avian de poner por que los tes- leza e el oro e todo lo demás que avia dexado en mi poder en
tigos que dixeron contra mi en la dicha resydencia dirian lo lo qual yo servi mucho a vuestra mag.
suso dicho por anichilar mis servicios e escurecellos e antes Otro sy digo que al tienpo que salimos desta Cibdad desbara-
por ellos se me avian de hazer mercedes e asy espero que tados yo sostuve todas las guerras que se ofrecieron hasta que
vuestra mag. e para que conste de lo suso dicho llegamos a la Cibbad de Tascalteca mui heridos e destruydos
de la guerra que nos da van los yndios.
Digo que yo vine a estas partes por capitan en una nao con
cierta gente a la descobrir e des que descubri esta tierra bol- Otro sy digo que viendo como la tierra estava perdida e
vi a lo dezir e manifestar a la ysla de Cuba a la justicia de por que vuestra mag. no la perdiese desde Tascalteca fnemos a
la provincia de Tepeaca con mucha fatiga donde en la conquis-
vuestra mag. que alli resydia para que se diese orden lo que
ta della y o trabaje e servi a vuestra mag. con mi persona e ar-
mas a su servicio conviniese en lo qual yo gaste de mi casa to-
mas e cavallos hasta tanto que se traxo al servicio de vuestra
do lo que fue menester para el dicho descubrimiento syn que
magestad.
vuestra mag. ni otra persona alguna me ayudase e socorriese
para ello e asy mesmo pase mucho trabajo e necesydades asy Otro sy digo que viniendo a poner cerco a esta Cibdad para
de mi persona como de mi hazienda. la tornar a ganar e ponella debaxo de su real dominio y o vine
por capitan con eopia de gente de pie e de cavallo e le puse
Otro sy digo que despues de lo suso dicho e que yo di el avi-
cerco por la parte de Tacuba e sostuve la dicha guerra e cer-
so del dicho descubrimiento desta tierra se acordo que D. Her-
co que fue la mas peligrosa hasta tanto que la Cibdad se gano
nando Cortes viniese con una armada a esta nueva España en
en lo cual yo trabaje e servi a vuestra mag. mucho.
la qual yo vine con cavallos e armas e otras cosas e vine por
Otro sy digo questando en el dieho cerco pasando cierta gen-
capitan de otra nao e gente a mi costa e minsyon syn socorro
te de mi capitanía en unos vergantines para el Tatelulco los
de ninguna persona para ayudar a ganar estas partes e po-
quales yvan tras de unos yndios questavan en el los enemigos
nella debaxo de la obidiencia de vuestra mag.
dieron en ellos e peleando los trayan vencidos e bolvian huyen-
Yten que despues que desenbarcamos en la tierra yo fue
do e perdidos e estando yo de estotra parte de la calzada aca-
por capitan de cierta gente e traxe a su real servicio e ove-
vallo viendo el daxio que los enemigos hazian en los españoles
diencia los yndios de las syerras comarcanas a la villa rica.
yo me eche a nado en el agua con mi cavallo e armas e como
Otro sy digo que despues de lo susodicho vine en conpania
vieron los de mi conpania lo que yo hazia se echaron a nado
del dicho D. Hernando Cortes en demanda de la provincia de
tras de mi e socorrimos a los cristianos que avian ydo en los
Tascalteca a dondo yo servi a vuestra mag. en toda la guerra
vergantines e si no los socorriera como los socorrí echándome
e conquista e pacificación della en todo quanto pude e mis
al agua a nado todos los españoles murieranlos e no se gana-
fuerzas bastaron con mis cavallos e armas como buen cava-
ra esta nueva España e vuestra mag. la perdiera.
llero a mi costa e minsyon.
Otro sy digo que despues que se gano la dicha Cibdad por se-
Otro sy digo que al tienpo quel dicho D. Hernando Cortes
guir la vitoria e mas servir a vuestra mag. yo me parti luego
fue a se ver con Narvaez yo quede en esta Cibdad por capi- en demanda de la mar del sur yendo por capitan de cierta gen-
(64) Aquí está roto el original. te de pia e de cavallo e la descobri e traxe al servicio de vtra.
mag. e muchas provincias e tierras ricas las quales al presen-
te están debaxo de su real servicio.
Yten digo que despues de descubierta la m a r del sur viendo
que cierta generación de yndios que se dizen los chonlales ques
gente belicosa e biven en unas syerras mu: altas estando rebe-
lados e alzados contra su real servicio yo los conquiste e atra-
xe a su real obidiencia en las quales guerras yo fue herido e
estuve a punto de muerte.
Otro sy digo que viniendo de la dicha guerra de los chontales
N el pleito ques contra Don Pedro de Alvarado
sabiendo que ciertas provincias mui grandes e populosas mas
de trezientas leguas desta Cibdad estavan reveladas contra su sobre los cargos que contra el resultan de la pesqui-
servicio yo fue como capitan a las conquistar e traer a su real sa secreta
obidiencia e en ellas poblé una Cibdad que se dize Santiago con
cierta gente española e estando en la dicha Cibdad tuve noti- Fallamos que le debemos de recibir e recibimos a
cia de otras tierras mas adelante e fue a ellas e llegue a tier- la prueba de lo por el dicho e alegado e de aquello
ra firme que se dize de Pedrarias e hize e poblé una Villa que que probado le pueda aprovechar salvo jure ynper-
se dize San Salvador la qual esta pacifica e poblada en servi-
tinencium et non admitendorum para la qual prue-
cio de vtra. mag. donde pase muchos trabajos e neeesydades
ba fazer le d a m o s e asynamos termino de nueve
sosteniendo la dicha guerra e gente a mi costa e por escusar
prolexidad no espreso otros muchos sevicios señalados que en
dias conplidos primeros siguientes e apercebimos al
la guarda e conquista destas partes e fecho a vtra. mag. de dies dicho D. Pedro de Alvarado que trayga ante nos a
años a esta parte en lo qual he gastado mucho tienpo ganandole jurar los testigos de que en esta cabsa se entiende
muchas tierras e señoríos trayendolas a su real servicio e mu- aprovechar e por esta sentencia ynterlocutoria asy
chos vasallos metiéndolos debaxo de su real dominio como lo lo pronunciamos e mandamos.
están aora.
Por que pido e suplico a vtra. mag. mande su Presydente e
Oydores desechen los dichos cargos desta su real audiencia
mandándome dar por libre e quito de lo en ellos contenido ha-
ziendome mercedes por los dichos servicios que a vtra. mag. he
hecho e haziendome en todo justicia que pido para lo qual su D a d a e pronuciada fue esta dicha sentencia pol-
real oficio ynploro. los dichos señores Presidente e Oydores en quatro
¿Fwan • dias del dicho mes de Junio e del dicho año en faz
del dicho.
E asi presentado los dichos señores ovieron este
pleito por concluso e las razones del por cerradas
en forma de derecho.—4 de junio.— Concluso y a
prueba.—En faz.
III. Yten sy saben «fe. quel dicho D. Pedro de Alvarado
venia por capitan de la dicha nao e un vergántin e cierta gen-
te e llego a cabo de Corrientes e estando alli esperando la flo-
ta les dio un tenporal mui rezio que le convino correr e con
el dicho tienpo llego a la ysla de Cozumel.
IV. Yten sy saben «fe. que llegado a la dicha ysla de Co-
zumel saltamos en tierra e al tienpo que saltamos no halla-
mos gsnte ninguna de los naturales por que todos se avian
ydo del pueblo questaba junto al puerto e entrando la tierra
adentro a buscar de comer el dicho adelantado e la gente de su
INTERROGATORIO
conpania llegaron a otro pueblo donde asy mismo no halla-
E ron gente en el e los conpañeros tomaron del dicho pueblo lo
que ovieron menester para comer.

1 ? I B ( D I 2 A S Í 2 ¿ 1 ( 6 5 ) 3 ) 1 3 LL<D8 V. Yten sy saben «fe. que luego el dicho Pedro de Alva-


rado e la gente de su capitanía se bolbieron al puerto donde
DE
estava la dicha nao a esperar la flota quel dicho D. Hernan-
do traya e despues que vino el dicho D. Hernando Cortes
5 3 o n l í e t r v o tre autoaratro. estuvo en la dicha ysla con la dicha gente que traya muchos
dias e nunca vieron ningunos yndios hasta tanto que mando
hazer entradas la tierra adentro e traxeron algunos yndios e
traydos vinieron de paz e asy los dexo el dicho D. Hernando
Por las preguntas siguientes sean preguntados los de paz e asy lo están oy dia.
testigos que son e fueren presentados por parte de VI. Yten sy saben «fe. que despues de llegados a esta nue-
D. Pedro de Alvarado adelentado de la provincia va España el dicho D. Hernando Cortes e la gente que con el
de Guatimala sobre los cargos que le fueron pues- venia estando en tierra le vinieron ciertos yndios a ver e a da-
tos e descargos que sobrello dio. lle la obidiencia en nonbre de su mag. e le dixeron que cier-
tos yndios questaban adelante les hazian guerra que les diese
favor e los defendiese dellos e el dicho D. Hernando Corles
I. Primeramente sy conocen al Presidente e Oydores des- cnbio al dicho D. Pedro de Alvarado por capitan con cierta gen-
ta real abdiencia e sy conocen al dicho D. Pedro de Alvarado te para les favorecer y yendo a lo suso dicho salieron ciertos
adelantado de la provincia de Guatymala e de que tienpo aca. yndios al dicho D. Pedro de Alvarado e le dixeron que cier-
II. Yten sy saben creen vieron oyeron dezir que puede tos yndios questaban adelante estavan de guerra e yendo en
busca de los dichos yndios hallaron un pueblo despoblado.
aver nueve años poco mas o menos que D. Hernando Cortes
partió de la ysla de Cuba con cierta armada para esta nueva VII. Yten sy saben «fe. que llegando al dicho pueblo des-
España de la mar del sur e el dicho D. Pedro de Alvarado poblado los conpañeros e los naturales de la tierra amigos co-
partió de la mar del norte con una nao e gente para venir en mo entraron en el dicho pueblo e lo vieron syn gente busca-
su conserva. ron por el de comer gallinas e mahiz e digan sy saben ques-
usanza entre los yndios amigos que van con los españoles a
(65) En esta palabra está roto el original.
las guerras buscar de comer e robar e destruyr lo que pueden zes se venían syn ello por que les tomavan lo que llevavan a
syn quel capitan e españoles lo pueden resystir. conprar.
VIII. Yten sy saben &. que yendo el dicho D. Pedro de X I I I . Yten sy saben &. que saliendo una yndia naboría de
Alvarado la jornada arriba contenida pacifico e traxo al servi- los españoles de la fortaleza donde estavan a lavar su ropa los
cio de su mag. los yndios de las syerras comarcanas a la Villa naturales de la tierra e desta Cibdad la hahogaron e mataron
rica e quel ni por su mandado nunca hizo ni le vieron hazer en presencia de los dichos españoles.
malos tratamientos a los naturales digan e declaren lo que sa- X I V . Yten sy saben &. que yendo el dicho D. Pedro de
ben desta pregunta. Alvarado una mañana al patio de Oechilobos (66) desta Cib-
IX. Yten sy saben & . que al tienpo quel dicho D. Pedro dad hallo a los naturales hincando unos palos en los patios e
de Alvarado entro en esta Cibdad la primera vez Montezuma otro que avian puesto en la mesquita mayor del dicho Oechi-
señor della e los prencipales salieron a recibir de paz a los es- lobos e el dicho D. Pedro de Alvarado les pregunto que pa-
pañoles syn que oviese guerra ninguna e digan sy saben que ra que ponían aquellos palos e le respondieron que los palos
por asegurar a los españoles el dicho D . Hernando Cortes baxos de los patios heran para poner e matar en ellos a los es-
prendió al dicho Montezuma e sy algund oro ovo el dicho D. pañoles e el palo alto hera para poner e matar en el al dicho
Pedro de Alvarado lo llevo al dicho D. Hernando Cortes co- D. Pedro de Alvarado.
mo hazian todos los otros conpañeros el qual oro se fundió e X V . Yten sy saben & . que dentro de la fortaleza desta
repartió por los conpañeros digan lo que saben desta pregunta. Cibdad avia mucha gente de los naturales con porras e el di-
X. Yten sy saben &. questando en esta Cibdad el dicho cho Montezuma tenia una dorada debajo de su cama e asy
D. Hernando Cortes hizo prender a un prencipal de Tezcuco mesmo los señores que con el estavan tenían sus porras e na-
que se dezia Cacamazi e mando al dicho Pedro de Alvarado vajas para matar a los españoles.
que lo llevase a la dicha Cibdad porque le dixo que le daria X V I . Yten sy saben & . que los naturales de la tierra te-
del oro que tenia e des que lo llevo a la dicha Cibdad dixo que nían en el patio e aparejos para le subir arriba del Q u donde
no tenia oro ninguno e viendo el dicho D. Pedro de Alvarado estava nuestra Señora que los españoles avian puesto alli e de-
que no le dava lo que avia dicho syno unos vezotes de poco zian que la querían quitar de alii e derrocalla abaxo e poner
precio lo torno a traer e entregar al dicho D. Hernando Cor- alli al dicho Oechilobos e el dicho D. Pedro de Alvarado no lo
consyntio e estorvo que no se hiziese.
tes el qual lo recibió sano e bueno e syn lesyon ninguna.
X I . Yten sy saben & . que al tienpo quel dicho D. Her- X V I I . Yten sy saben &. quel dicho D. Pedro de Alvara-
nando Cortes se partió desta Cibdad para se ver con Panfilo de do fue al patio dondestava e tenían el dicho Oechilobos e le
hallo corriendo sangre de los yndios que delante del avian sa-
Narvaez dexo al dicho D. Pedro de Alvarado en esta Cibdad
crificado e tomo un yndio que tenían para sacrificar del qual
por capitan en guarda della e del dicho Montezuma que tenia
se ynformo que los dichos yndios e naturales tenían concerta-
preso.
do de matar a los españoles.
XII. Yten sy saben & . questando el dicho D. Pedro de
Alvarado por capitan en esta dicha Cibdad como dicho es los X V I I I . Yten sy saben & . que asy mismo el dicho D. Pe-
dro de Alvarado supo e se ynformo de un yndio natural de
yndios della dezian e publicavan que avian de matar a los es-
Tezcuco que se dezia D. Hernando e de un hijo de Montezu-
pañoles que quedavan en esta dicha Cibdad e asy fue publico
ma como los señores e naturales desta tierra tenían concerta-
e notorio e sy saben que despues de partido el dicho D. Her-
do de matar a los cristianos.
nando les quitaron la comida que los dichos yndios les solian
XIX. Yten sy saben & . que viendo e sabiendo el dicho D.
dar e enbiando por de comer al mercado los naturales herian
e descalabra van a las naborías de los cristianos e muchas ve- (66) Al átrio del templo de Huitzilopochtli.
Pedro de Alvarado el concierto que los dichos yndios tenian
cho D. Pedro de Alvarado e lo sacase questava mal herido e
concertado que hera de matar a los cristianes porque los di-
a s y se hizo quel dicho Cristoval Martin le saco a las ancas de
chos yndios no saliesen con su proposyto e viendo como anda-
su cavallo e sy saben que sy no lo sacara al dicho adelantado
van armados salió de la dicha fortaleza con algunos cristianos
los dichos yndios le mataran.
de los de su capitanía e fue a unas salas donde le dixeron ques-
X X I Y. Yten sy saben «fe. que al tienpo que lo suso dicho
tava mucha gente en celada e comenzo a pelear con ellos e sy
paso el dicho D. Pedro de Alvarado no saco ni pudo sacar oro
saben que antes quel dicho D. Pedro de Alvarado comensase
ninguno desta Cibdad por que harto hizo en salvar su per-
a pelear con los dichos yndios questavan en los patios los yn-
sona.
dios questavan de la parte de fuera avian escalado e entrado
X X V . Yten si saben «fe. que en el t tienpo quel dicho D .
en lo alto de la fortaleza digan lo que pasa e saben.
Pedro de Alvarado fue juez en la provincia de Tepeaca no to-
XX. Yten sy saben «fe. quel dicho D. Pedro de Alvarado mo dineros a ninguna persona por jugar a los naypes e sy al-
sostuvo la dicha guerra treynta e cinco o quarenta dias hasta gunos tomo e llevo seria conforme a derecho e sy saben quel
que vino D. Hernando Cortes en su socorro e hallo herido al dicho Gonzalo Bazan es tahúr e bibe de juego e es persona de
dicho D. Pedro de Alvarado e a muchos de los cristianos de baxa manera.
su conpania e le entrego la dicha fortaleza e al dicho Montezu- X X V I . Yten sy saben «fe. questando el dicho D. Pedro de
ma con todo lo demás que le avia dexado en su poder syn que Alvarado por teniente en la Villa rica hizo buenas obras e tra-
se perdiese cosa ninguna. tamientos al Cazique de Papalo e nunca le tomo mugeres nin-
X X I . Yten sy saben «fe. que al tienpo que ios yndios desta gunas e que le tenia amor e le dio una naboría para que le
Cibdad se alzaron e rebelaron contra el servicio de su mag. sirviese e sy saben quel dicho Cazique murió de viruelas como
echando della a los españoles el dicho D. Hernando Cortes sa- otros muchos yndios murieron a la sazón.
lió con cierta gente en la delantera e el dicho D. Pedro de Al- X X V I I . Yten si saben «fe. questando el dicho D. Pedro de
varado quedo por capitan en la rezaga con cierta gente de ca- Alvarado por capitan e asentado su real en el Tatelulco desta
vallo los quales o todos los mas estavan heridos e para que pu- Cibdad e Tacuba las quales partes heran las mas peligrosas
diesen y r se les avian dado los cavallos de los que estavan della el dicho D. Pedro de Alvarado syenpre peleo e hizo lo
buenos e sanos. que devia como buen capitan e cavallero e sy alguna vez yva
X X I I . Yten sy saben «fe. que al tienpo que lo suso dicho a Tacuba seria para traer gente o les mandar lo que le pare-
paso hera de noche escuro e llovía e la gente que yva con el cía que convenia.
dicho D. Pedro de Alvarado procurava como yvan heridos X X V I I I . Yten sy saben «fe. que teniendo puesto el dicho
de salir lo mas presto que podían e no curavan de aguardar e cerco a esta Cibdad el dicho D. Pedro de Alvarado como di-
mirar por su capitan por que los yndios que yvan tras ellos e cho es cierta gente de su capitanía fueron en unos verganti-
les davan guerra heran muchos asy por la delantera e por la nes para tomar un paso a los naturales questavan en el Tate-
trasera e por los lados por el agua como por otras muchas lulco de la otra parte de donde estava e los enemigos dieron
partes. peleando en los dichos españoles e les hazian mucho dapno
(67) e como el dicho D. Pedro de Alvarado oyo la grita e vi-
X X I I I . Yten sy saben «fe. que yendo el dicho D. Pedro de
do el dapno que se hazia en los españoles se hecho a nado en
Alvarado en la retaguarda como dicho es syenpre peleo e hi-
la laguna no aviendo paso ninguno e con sus armas e cavallo
zo todo lo que pudo como buen cavallero hasta tanto que le
paso de la otra parte e socorrio a los dichos españoles questa-
jarretaron el cavallo en que yva e le hirieron muy malamente
van en el dicho peligro e los recogio e sy no fuera por el socor-
e estando asy herido un español que lo vido dixo a Cristoval
Martin de Ganboa que tomase a las ancas de su cavallo al di- (67) Daño.
de Guaxaca e Tututepeque e otras a ellas comarcanas como
ro que hizo todos los dichos españoles murieran e los yndios se
llego a la dicha provincia de Guaxaca la hallo pacifica e digan
apoderaran en la tierra e sy saben que aqueste dia el dicho
sy saben que a los señores e naturales de la dicha provincia
D. Pedro de Alvarado e su gente ganaron el Tatelulco que les hizo buenos tratamientos no aperreándoles ni haziendoles
hera la prencipal fuerza desta Cibdad. otros malos tratamientos.
X X I X . Y ten sy saben &. que despues de ganada esta Cib- X X X V . Yten si saben &. quel dicho D. Pedro de Alva-
dad D. Hernando Cortes mando poner guardas en todas par- rado de la dicha provincia de Guaxaca paso a la provincia de
tes para que no se sacase oro ninguno e asy mismo puso Tututepeque e la traxo de paz e puso debaxo del dominio de
veedores por los capitanes e fue veedores de la capitanía del su mag. e los señores e naturales de la dicha provincia le die-
dicho D. Pedro de Alvarado Rodrigo Alvarez al qual acudian ron hasta treynta e cinco o treynta e seys mili pesos de oro
con el oro que se avia. los quales enbio a esta Cibdad e se dieron al thesorero e go-
XXX. Yten sy saben & . que sy algund oro ovo el dicho vernador de su mag.
ü . Pedro de Alvarado en la guerra desta Cibdad lo fundió e X X X V I . Yten si saben &. questando en la dicha provin-
se pago el quinto a su mag. cia el dicho D. Pedro de Alvarado poblo en ella una Villa que
X X X I . Yten sy saben & . que al tienpo que vino Cristo- se dezia Segura de la Frontera e sy saben quel dicho goberna-
val de Tapia a esta nueva E s p a ñ a e desenbarco en la Villa ri- dor D. Hernando Cortes le dio e deposyto el señor e natura-
ca el dicho D. Pedro de Alvarado no eslava en Tacuba que an- les de la dicha provincia los quales le dieron una cadena e oro
dava vesytando la provincia de Cuexco ques desta Cibdad lo qual fundió e se pago dello el quinto de su mag.
vevnte e cinco o treynta leguas. X X X V I I . Yten sy saben & . questando el dicho D. Pedro
X X X I I . Yten sy saben & . questando vesytando la dicha de Alvarado en la dicha provincia de Tututepeque fue a visy-
provincia de Cuexco el dicho D. Pedro de Alvarado el dicho tar la tierra e llego a Tecuantepeque ques la cavecera de
D. Hernando Cortes le enbio a llamar e vino a T a c u b a e el aquella provincia e le salieron a recebir los señores de paz e
cabildo desta Cibdad le nonbraron e eligeron por procurador sy saben que la dicha provincia de Tecuantepeque estava re-
para que fuese a la Veracruz donde estava el dicho Tapia e se partida e la tenia en administración el dicho D . Hernando
juntase con los otros procuradores de la tierra e con el cabil- Cortes e le dieron cierto oro para el dicho governador por
do de la dicha Villa para que asy juntos platicasen e hiziesen ser como hera suya la dicha provincia e tenella en administra-
lo que convenia al servicio de su mag. e bien de la tierra e ción.
vistas las provisvones de los governadores de los reynos de X X X V I I I . Yten sy saben que Xolo gobernador de la
Castilla quel dicho Tapia t r a y a suplicaron dellas para ante su dicha provincia de Tecuantepeque hera el prencipal señor que
mag- P o r q 1 " 3 a s y ' e s P a r e c i o q u e convenia a su servicio e mandava aquella tierra e provincia e tenia en administración
bien de la tierra. los hijos del señor de la dicha provincia e sy saben quel dicho
D. Pedro de Alvarado no dio ni entrego al dicho Xolo los se-
XXXIII- Yten si saben & . questando Alonzo de Grado en
ñores de la provincia de Xalapa para que los matase ni hizie-
la Cibdad de la Veracruz D. Hernando Cortes le mando traer se otros malos tratamientos.
preso a esta Cibdad el qual hera persona reboltosa e sy saben
que al tienpo que se yva a los reynos de España e bolviendo X X X I X - Yten sy saben &. que viniendo ciertos españoles
de Xalapa para esta Cibdad salieron a ellos de guerra ciertos
con tienpo a Uasacualco le hallaron muchas joyas de oro que
yndios de los chontales e pelearon con ellos e mataron al uno
llevava sin las manifestar e pagar el quinto a su mag. por lo
e les tomaron todo quanto llevavan e los otros se bolvieron
qual se hizo proceso contra el e fue condenado en cierta pena.
huyendo adonde estava el dicho D. Pedro de Alvarado el qual
X X X I V . Yten sy saben &. que al tienpo quel dicho D.
13
Pedro de Alvarado fue por capitan a conquistar la provincia
tomo ciertos yndios de la provincia de Tccuantepeque e vino co de Garay e llevava cierta gente e como lo supo se vino de
contra los dichos yndios los quales estavan de guerra en un la dicha provincia para esta Cibdad syn quel ni su mandado to-
llano e tenían una arboleda en el contrahecha dónd estava en- masen ningunos navios del dicho Francisco de Garay ni le vie-
cubierta una celada de muchos yndios e los otros estavan des- se ni menos hiziese malos tratamientos a la gente que con el
cubiertos. vqnia e estava antes les fazia dar de comer de que tenian har-
X L . Yten sy saben &. que en llegando a vista de los dichos ta nececydad e sy saben quel dicho D. Pedro de Alvarado
yndios el dicho D. Pedro de Alvarado estando esperando la nunca prendió ni traxo preso a esta Cibdad al dicho Francis-
gente de pie de su capitanía los dichos yndios le acometieron co de Garay.
e comenzaron a dar guerra e antes quel ronpiese con ellos le X L V . Yten si saben que al tienpo quel dicho D. Pedro
hirieron en la cabeza e a otros españoles e cavallos. de Alvarado fue a la provincia de Utlatlan saliendole de paz
X L I . Yten si saben &. que entre los naturales de la pro- los señores estando aposentado en un pueblo de la dicha pro-
vincia de Xalapa e Teguantepeque avia grandes guerras e mo- vincia aquella noche los señores e prencipales concertaron
ría mucha gente en ellas e el dicho D. Pedro de Alvarado las de le quemar e matar e a los españoles de su capitanía e des
quito e apaziguo e despues aca no a ávido ni ay las dichas quel dicho D. Pedro de Alvarado lo supo hizo proceso contra
guerras e sy saben que la dicha provincia de Xalapa hera del ellos e hizo justicia de los culpados.
dicho D. Pedro de Alvarado que se la dio en administración X L V I . Yten sy saben &. que yendo el dicho D. Pedro
el dicho D. Hernando Cortes e sy algunas casas se quemaron de Alvarado a la provincia de Guatimala e estando en ella
en la dicha provincia las quemarían los amigos naturales e syenpre hizo buenos tratamientos a los señores e prencipa-
gente de guerra como lo suelen e acostumbran hazer. les de la dicha provincia dándoles cavallos e ropas e joyas e
X L I I . Yten sy saben &. que al tienpo que Francisco de otras cosas que avian menester animándoles para los traer al
Garay vino a la provincia de Panuco D. Hernando Cortes servicio de su mag. e syenpre los anparava e defendía que
governador que a lo sazón hera enbio a la dicha provincia al no les fuese fecho malos tratamientos e los mantenía en justi-
dicho D. Pedro de Alvarado para eseusar é estorvar que lá
X L V I I . Yten si saben &. questando el dicho D. Pedro
gente que venia con el dicho Francisco de Garay no hiziesen
de Alvarado en la provincia 4e Guatimala queriendo pasar
mal ni daño a los naturales de la dicha provincia.
adelante para ver e saber el secreto de la tierra los señores
X L I I I . Yten si saben & . que yendo a la dicha provincia
de la dicha provincia le dixeron que no curase de pasar ade-
de Panuco el dicho D. Pedro de Alvarado por mandadö del
lante por que avia muchos esteros de mar e rios e montes e
dicho governador hallo en un pueblo de la dicha provincia a
syerras e leones e otros animales fieros e supo que hera men-
Gonzalo Dovalle con cierta gente los quales hazián daño a
tira lo suso dicho e supo de un español que se dezia Falcon
los naturales e para eseusar el dicho daño llevo Con sygo al di-
como la tierra hera mui buena e rica e que se lo avia dicho
cho Gonzalo Dovalle e a los que con el estavan a la Villa de
una yndia que se dezia Súchil.
Chila e por que no oviese algund desconcierto entre los espa-
X L V I I I . Yten sy saben &. quel dicho D. Pedro de Al-
ñoles les tomo los cavallos y en llegando a la dicha Villa se
varado dixo e mando a los señores de la dicha provincia le
los bolvio e en todo este tienpo que fueron tres días el dicho
traxesen la dicha yndia para saber della la verdad la qual le
Gonzalo Dovalle e su gente fueron mui bien tratados.
negaron e no se la querían dar ni traer e viendo que convenia
X L I V . Yten sy saben &. que estando el dicho D. Pedro
al servicio de su mag. ver la dicha yndia e saber della el se-
de Alvarado en la dicha Villa de Chila dende a quatro días
creto de la tierra prendió a un yndio que se dezia Toche el que
supo como el dicho D. Hernando Cortes enbiava a Diego Do-
la tenia en su casa e luego se la traxeron e supo della como la
canpo con su poder para dar orden entrcl e el dicho Francis-
tierra adelante hera mui buena e rica e poblada e el dicho D. L I V . Yten si saben «fe. que yendo el dicho D. Pedro de
Pedro de Alvarado paso adelante llevando por guia a la dicha Alvarado al pueblo de Nacinta le salieron de paz los yndios e
yndia. yendo descuydado por aver salido de paz salieron muchos yn-
X L I X . Yten sy saben &. que comunmente los natura- dios del dicho pueblo e de Tuxisto a punto de guerra e dieron
les destas partes suelen dar a los españoles sus mugeres e hi- en el fardaje e thomaron la munición e ropa e herraje e
otras cosas que llevavan de que tenia harta necesydad e
jas e hermanas sin que por ello reciban pena ninguna e sy sa-
enbio alguna gente tras los dichos yndios para ver sy pu-
ben que los yndios de la dicha provincia se alzaron dende en
diera cobrar la dicha munición e herraje y lo demás que avia
seys meses de como le dieron la dicha yndia.
llevado e los hallaron en su pueblo a punto de guerra e el
L . Yten sy saben & . que despues quel dicho D. Pedro de
herraje fundido y envuelto con cobre e la ropa hecha pe-
Alvarado bolvio a la dicha provincia de Guatimala no ovo de dasos.
los naturales della quinze mili pesos de oro que le fue dado
L V . Yten si saben &. questando el dicho D. Pedro de Al-
por cargo que ovo e sy alguna cantydad de oro le dieron lo
varado en el dicho pueblo de Nacinta le dixeron las naborías
pudo llevar por ser como hera la dicha provincia de su repar-
que traya como venian de guerra los yndios de Pazaco e el
timiento.
dicho D. Pedro de Alvarado salió a ellos y los hizo huyr.
L I . Yten sy saben & . questando el dicho D. Pedro de Al-
L V I . Yten si saben &. quel dicho D. Pedro de Alvarado
varado en la dicha provincia de Guatimala los señores della le
se partió del dicho pueblo de Nacinta e yendo al pueblo de
dixeron que los señores del pueblo de Yzquintepeque comar-
Pazaco hallo muchas flechas hincadas en el camino e un per-
cano a la dicha provincia no querian venir a le dar la obidien-
ro hecho quartos ques manera e señal de guerra e comensa-
cia en nonbre de su mag. el dicho D. Pedro de Alvarado los en-
ron a pelear con el y con su gente e sy saben que no tuvo lu-
bio a llamar con quatro yndios e los dichos señores de la pro-
gar para les hazer ningund requerimiento.
vincia de Guatimala le dixeron como avian muerto a los men-
L V I I . Yten si saben &. que todos los señores y naturales
sajeros e que no querian venir e sy saben quel dicho D. Pe-
de aquella costa hizieron al dicho adelantado muchas burlas
dro de Alvarado fue luego al dicho pueblo e nunca le salieron
viniendo unas vezes de paz e por otra parte le davan guerra
a hablar e como entro en el dicho pueblo los hallo a punto
e no le querian dar de comer e si saben que por lo suso dicho
de guerra e comensaron a pelear con el dicho adelantado e le
convino para el bien de la tierra que se hiziese algund castigo.
hirieron ciertos españoles.
LVIII. Yten si saben &. que todos los señores y natura-
L I I . Yten si saben <&. que despues quel dicho Pedro
les de aquella costa hizieron al dicho adelantado muchas bur-
Dalvarado venció a los dichos yndios e tomo el pueblo pren-
las e le dieron muchas guerras aunque algunas vezes le ve-
dió algunos prencipales y luego vinieron de paz e solto a los nian de paz en las quales le hirieron muchas vezes de questu-
questavan presos e el dicho pueblo quedo poblado y de paz en vo a punto de muerte e la gente de su capitanía por razón de
servicio de su mag. e sy saben que convino hacerse lo suso lo qual convino para el bien de la tierra hazer en ellos algund
dicho para sociego de la tierra. castigo (68).
L U I . Yten si saben «fe. questando el dicho D. Pedro de
LIX. Yten si saben &. quel dicho Pedro de Alvarado po-
Alvarado en un pueblo que se dize Aquitepa los yndios del
blo en las dichas provincias una villa que se dize San Salva-
se alzaron sin les hazer dapno alguno e no estuvo en el dicho dor y despues aca syenpre ha estado poblada y en servicio de
pueblo mas de una noche e en el no se hizo dapno alguno y si su mag.
alguno se hiziera lo harían los yndios amigos que con sygo
Uevava buscando de comer como lo suelen fazer e sy saben (68) Esta y la anterior pregunta están enlazadas en el original por
quel dicho pueblo esta aora poblado y en servicio de su mag. una línea, y al márgen las palabras, es toda una.
LX. Yten si saben &. que después quel dicho D. Pedro provincias mas cantidad de oro de hasta mili y quinientos pe-
de Alvarado bolvio de las dichas provincias a la provincia de sos e sy saben quel dicho D. Pedro de Alvarado ha gastado y
Guatimala los naturales della se alzaron y rebelaron contra el gasto en las dichas provincias e guerras mas de veynte mil^
servicio de su mag. faziendoles el dicho D. Pedro de Alvara- pesos de oro en armas e cavallos e mantenimientos e otras co-
do buenos tratamientos e aquella noche que se alzaron cena- sas e socorriendo a los conpañeros con todo ello digan lo que
ron muchos señores y prencipales a su mesa con el e despues pasa e saben.
de alzados le dieron muy cruda guerra e hizieron muchos ho- L X Y I . Yten si saben &. quel dicho D . Pedro de Alvara-
yos c minas con estacas cubiertas con tierra e yerva donde do en las capitanías e cargos que ha tenido syempre ha trata-
cayeron e murieron muchos cavallos y españoles. do y fecho buenos tratamientos a lo» españoles que han anda-
L X I . Yten si saben &. questando el dicho D. Pedro de do en su conpania haziendoles mucha honrra.
Alvarado en la dicha provincia de Guatimala el dicho D. Her- L X V I I . Yten sy saben &. questando el dicho D. Pedro
nando Cortes gobernador que a la sazón hera le enbio a man- de Alvarado en la provincia de Tututepeque ciertos españo-
dar que fuese con toda la gente que tenia en su conpania en les questavan en su capitanía hizieron cierta liga e munipodio
la dicha provincia camino de las Higueras el qual en conpli- e se amotinaron para matar al dicho D. Pedro de Alvarado e
miento del dicho mandado fue a la dicha provincia de Higue- le thomar el oro que tenia de su mag. e de los conpañeros e
des que lo supo hizo proceso e justicia dellos.
ras con cierta gente e dexo en la dicha provincia de Guatima-
la a Gonzalo de Alvarado su hermano por capitan y teniente L X V I I I Yten sy saben &. que al tienpo quel dicho D.
Pedro de Alvarado fue desta nueva España para los reynos
e con cierta gente.
de Castilla quinto el oro e joyas que llevava e sy saben que
L X I I . Yten si saben &. que por ser pasado el año el di-
al tienpo e sazón quel dicho D- Pedro de Alvarado fue desta
cho D. Pedro de Alvarado quito las varas a los alcaldes de
nueva España no se quintavan las piedras e sy saben que una
aquel año como se suele e acostumbra hazer en cada un año
piedra quel dicho adelantado tenia dé color de diamante la
e eligió otros en nombre de vtra. mag.
mostró en esta Cibdad publicamente al Lic. Marcos de Agui-
L X I I I . Yten si saben & . questando el dicho D. Pedro de lar justicia mayor que hera e a los oficiales de su magest. c a
Alvarado en la dicha provincia de Guatimala conquistando e otras personas e dezia e publicava que la lleváva para su má-
trayendo al servicio de su mag. los pueblos comarcanos estan- gestad.
do en la dicha guerra cincuenta o sesenta españoles de los
L X I X . Yten si saben «fe- questando en los reynos de Espa-
questavan en su conpania se amotinaron para se venir a esta
ña el dicho D. Pedro de Alvarado dio la dicha piedra a su
Cibdad e los dos dellos heran artilleros dexando desamparada mag. con otras joyas e después que se caso con Doña Fran-
el artillería que tenían a cargo e al tienpo que salieron de la cisca su mag. se la torno a enbiar con Francisco de los Co-
Cibdad de Guatimala que fue de noche pusieron fuego a la & bos la qual el dicho adelantado tiene e posee al presente.
cha Cibdad. L X X . Yten si saben & . quel dicho D. Pedro de Alvarado
L X I V . Yten si saben &. que los dichos españoles que asy vino por capitan de una nao e ciertos españoles de la ysla de
se amotinaron e vinieron de la dicha provincia a esta Cibdad Cuba a descobrir estas partes a su costa e minsyon e descu
por los pueblos por donde venian fazian mucho dapno a los brío esta nueva España e despues de descubierta bolvio a la
naturales apartandose de los caminos para lo fazer robándo- dicha ysla de Cuba a lo dezir e manifestar a Diego Velasquez
los e haziendoles otros muchos malos tratamientos digan lo governador que a la sazón hera en la dicha ysla en el qual
que saben desta pregunta. descubrimiento e buelta el dicho Alvarado paso mucho trabajo.
L X V . Yten si saben &. quel dicho D. Pedro de Alvara-
LXXI. Yten si saben &. que luego que se supo el dicho
do no huvo en la dicha provincia de Guatimala ni en las otras
descubrimiento vino por capitan de una flota D. Hernando conquistar e pacificar en la qual guerra el dicho D. Pedro de
Cortes e en su conpania vino el dicho D. Pedro de Alvarado Alvarado syrvio mucho como buen cavallero.
por capitan de una nao e vergantin para le ayudar a conquis- L X X V I I . Yten si saben «fe. que viniendo a poner cerco a
tar esta nueva España todo a su costa e minsyon syn que su esta Cibdad los dichos españoles e para la poner debaxo del
mag. les diese acostamiento (69) ninguno. dominio de su mag. el dicho D. Pedro de Alvarado vino por
capitan de cierta gente de pie y de cavallo e puso su real a
L X X I I . Y ten sy saben «fe. que despues que desenbarco
la parte del Tatelulco que hera el lugar mas fuerte e trabajo-
el dicho capitan en esta nueva España el dicho D. Pedro de
so que avia en esta Cibdad por la mucha gente que alli aco-
Alvarado fue por capitan a las syerras questavan comarcanas
dia y en el dicho cerco el dicho D. Pedro de Alvarado syrvio
a la Villa rica e traxo de paz e al servicio de su mag. los yn-
mucho a su mag.
dios de la dicha syerra.
L X X V I I I . Yten si saben «fe. questando el dicho D. Pedro
L X X I I I . Yten si saben «fe. que despues de apasiguados
de Alvarado en el dicho cerco cierta gente de su capitanía
los yndios de las syerras el dicho D. Pedro de Alvarado vino
pasaron en unos vergantines de la otra parte del Tatelulco e
en conpania del dicho D. Hernando Cortes a la provincia e
como los yndios los vieron dieron en ellos e peleando con
pacificación de la provincia de Taxcaltecle en la qual el dicho
ellos los trayan de vencida e viendo el dicho D. Pedro de Al-
D. Pedro de Alvarado syrvio a su mag. muy bien con sus ar-
varado como los españoles andavan de vencida e no se po-
mas e cavallo a su costa e minsyon como buen cavallero en
dían socorrer por tierra estando acavallo e armado se hecho
lo qual puso mucho trabajo por ser muy fuerte y rezia la gen-
a la agua a nado en socorro de los dichos españoles e lo mis-
te de la dicha provincia.
mo hizieron algunos de los que con el estavan e los socorrie-
L X X I V . Yten si saben «fe. que al tienpo quel dicho D. ron e sy no los socorrieran se perdiera la Cibdad e no se ga-
Hernando Cortes fue desta Cibdad para se ver con Panfilo de nara e murieran los españoles.
Narvaez el dicho D. Pedro de Alvarado quedo por capitan en
L X X I X . Yten sy saben «fe. que despues de ganada esta
esta Cibdad con ciertos españoles en guarda de Mutenzuma
Cibdad por mas servir a su mag. el dicho D. Pedro de Alva-
questava preso señor della e la sostuvo con la guerra que con
rado fue a descubrir la mar del sur e la descubrió e traxo al
los naturales tuvo hasta tanto que vino en su socorro el dicho
servicio de su mag. muchas tierras e provincias e hizo e poblo
D. Hernando Cortes al qual entrego la fortaleza e Cibdad e
en ellas una villa que se dezia Segura la frontera en lo qual
al dicho Mutenzuma con todo lo demás que le avia dexado a
sirvió mucho a su mag.
su cargo en todo lo qual sirvió mucho a su mag.
L X X X . Yten sy saben «fe. que descubierta la mar del sur
L X X V . Yten si saben «fe. que al tienpo que salieron des- por el dicho D. Pedro de Alvarado como dicho es tuvo noticia
ta Cibdad los españoles por la guerra que los naturales les de cierta generación de yndios que se dicen los chontales los
davan el dicho D. Pedro de Alvarado sirvió en las guerras quales abitan en unas syerras e peñoles e lugares cercados
que se ofrecieron hasta que llegaron a la provincia de Tax- syendo gente belicosa los conquisto e traxo al servicio de su
caltecle. mag. a donde paso muchos rencuentros e batallas en que fue-
L X X V I . Yten si saben «fe. que llegados los dichos espa- ron heridos muchos españoles y el dicho D. Pedro de Alva-
ñoles a la dicha provincia de Taxcaltecle viendo que la tierra rado de questuvo muy malo en todo lo qual sirvió mucho a
se perdia el dicho D. Pedro de Alvarado salió de la dicha su mag.
provincia con el dicho D. Hernando Cortes e viniendo para L X X X I . Yten sy saben «fe. que viniendo el dicho D. Pe-
esta Cibdad llegaron a la provincia de Tepeaca e la ayudo a dro de Alvarado de la dicha guerra de los chontales sabiendo
que ciertas provincias muy grandes e populosas estavan reve-
(69) Auxilio pecuniario.
14
ladas contra el servicio de su mag. e estavan mas de trezien-
nueve años pareció D. Pedro de Alvarado e presento por tes-
tas leguas desta Cibdad el dicho D. Pedro de Alvarado las fue
tigo a Juan Díaz (70) clérigo presbítero estante en esta dicha
a conquistar e puso debajo del dominio de su mag. e poblo una
Cibdad de México para en todas las preguntas deste ynterro-
Cibdad que se dize Santyago la qual a estado y esta en servi-
gatorio el qual dicho testigo poniendo la mano en su pecho ju-
cio de su mag. e las dichas provincias a ella comarcanas en lo
ro en forma e segund derecho e prometio de dezi.r verdad antel
qual sirvió mucho a la corona real. dicho señor Presidente.
L X X X I I . Y ten sy saben & . questando el dicho D. Pedro V Testigos. E despues de lo suso dicho en martes quin-
de Alvarado en la dicha Cibdad que poblo en la dicha provin- ze dias del dicho mes de Junio del dicho año antel dicho señor
cia de Guatymala se partió de alli en demanda de la provincia Presidente y en presencia de mi el dicho escrivano pareció el
de Cuzcallan la qual hallo que hera buena e fértil e tomo la po- dicho D. Pedro e presento por testigos en esta cavsa a Fran-
sesyon della por su mag. e despues de buelto a la dicha pro- cisco de Berrio vezino de la Cibdad de la Veracruz para en la
vincia de Guatymala enbio ciertos españoles a poblar la dicha 1 e 6 e 7 e 8 (71) preguntas del dicho ynterrogatorio e a Ñ u ñ o
provincia e se hizo e poblo una villa que se dize San Salvador Pinto vezino de la dicha Cibdad para en la 1 e 6 e hasta las
la qual esta poblada de españoles e en servicio de su mag. e 20 preguntas ynclusive y en la 26 preguntas del dicho ynter-
asi mismo las provincias a ella comarcanas. rogatorio e a Cristoval Flores vezino desta Cibdad de México
L X X X I I I . Y ten sy saben quel dicho D. Pedro de Al- en la 1 e 9 e 10 e 1 ] e 25 e 27 e 28 e 29 e 30 e 06 e 80 pre-
varado de diez años a esta parte que se descubrió esta nueva guntas del dicho ynterrogatorio e a Francisco de Solis vezino
España sienpre a servido a su mag. en todas las guerras e con- desta dicha Cibdad en la 1 6 7 e 8 preguntas del dicho ynter-
quistas que en ella se an ofrecido trayendo a su real servicio rogatorio e a Alvaro López vezino desta dicha Cibdad en la 1
muchas tierras e provincias e nunca en este dicho tienpo a ce- 13 14 15 16 17 18 19 20 preguntas del dicho ynterrogatorio
sado de trabajar en las dichas guerras e sienpre fue bien quis- los quales dichos testigos e cada uno dellcs juraron en forma
to de los españoles que en su conpania ha traydo. devida de derecho antel dicho señor Presidente e prometie-
L X X X I V . Yten sy saben &. que todo lo suso dicho es pu- ron de dezir verdad de lo que supiesen en las preguntas de
blico e notorio e sean fechas las otras preguntas al caso perte- que son presentados por testigo?.
necientes. IV Testigos. E despues de lo suso dicho en miercoles
a<Je¿aM¿a(Jo diez y seys dias del dicho mes de junio año suso dicho antel
dicho señor Presidente y en presencia de mi el dicho escriva-
no presento por testigos el dicho D. Pedro de Alvarado a Pe-
I Testigo. Es el primer testigo Andrés de Rodas di- dro Sanches Farfan vezino desta dicha Cibdad de México en
xo su dicho antel señor Presidente e Francisco de Orduña es- la 1 6 7 8 9 10 11 66 preguntas del dicho ynterrogatorio e
crivano de sus magestades esta asentada la presentación en a Cristoval Martin de Ganboa vezino desta dicha Cibdad en
prencipio de dicho. (70) El celebró en la isla de Cozumel la primera misa que se dijo en
I Testigo. E n la Cibdad de Tenuxtitan México ante el el territorio mexicano. Vino junto con Alvarado en la espedicion de
y lustre señor Ñuño de Guzman Presidente en el abdiencia real Grijalva, y formaba parte de la de Cortes. Habiendo tomado parte en
de sus magestades que reside en esta dicha Cibdad e nueva la conspiración tramada por algunos descontentos para apoderarse de un
navio y volverse á Cuba, su fuero lo salvó de la horca y castigos á que
España e en presencia de mi Gonzalo Ruyz escrivano e nota-
Cortés condenó á los principales conspiradores. Despues de la conquis-
rio publico de sus magestades en todos sus reynos e señoríos ta vivió muchos años en México, y en las actas del Ayuntamiento se ha-
en viernes honze dias del mes de junio año del nacimiento ce frecuente mención de él.
de nuestro Salvdor Jesucristo de mili e quinientos e veynte y (71) En el original se hallan de letra estas numeraciones.
la 1 21 22 2 3 24 2 5 60 preguntas del dicho ynterrogatorio e olio ynterrogatorio e a Francisco de Tcrrasas vezino desta di-
al dicho Cristoval Flores vezino desta dicha Cibdad en la 21 cha Cibdad en la 1 9 10 11 33 42 43 44 66 83 84 preguntas
22 23 24 preguntas del dicho ynterrogatorio e a Fernando del dicho ynterrogatorio e a Garcia del Pilar vezino desta di-
Pizarro vezino desta dicha Cibdad en la 1 45 46 e hasta 66 cha Cibdad en la 1 34 80 84 preguntas del dicho ynterrogato-
preguntas del dicho ynterrogatorio inclusive los quales dichos rio e a Diego Peres estante en esta dicha Cibdad en la 1 69
testigos e cada uno dellos juraron en forma e según derecho e 84 preguntas del dicho ynterrogatorio los quales dichos testi-
prometieron de dezir verdad de lo que supiesen en las pregun • gos e cada uno dellos juraron en forma de derecho e prome-
tas que son presentados por testigos todo lo qual paso antel di- tieron de dezir verdad de lo que supiesen en las preguntas que
cho señor Presidente. son presentados todo lo qual paso antel dicho señor Presi-
IV Testigos. E despues de lo suso dicho en diez y syete dente.
dias del dicho mes de junio año suso dicho antel dicho señor
Presidente e en presencia de mi el dicho escrivano pareció el En este dicho díame s e año suso dicho antel dicho
dicho D. Pedro de Alvarado e presento por testigos en esta señor Presidente e antel señor Lic. Oydor de la di-
cabsa a Juan de Ortega estante en esta dicha Cibdad de Mé-
cha abdiencia e por ante mi el dicho escrivano pare-
xico en la 1 30 46 49 50 60 61 62 63 64 65 66 68 69 pregun-
ció el dicho D. Pedro de Alvarado y dixo que el tie-
tas del dicho ynterrogatorio e a Francisco Martin Carpintero
estante en esta dicha Cibdad en la 1 11 12 13 14 15 16 17 18
ne ciertos testigos para presentar en este caso los
19 20 preguntas del dicho ynterrogatorio e a J u a n de Cazares quales están presos e otros retraydos en el moneste-
vezino desta dicha Cibdad en la 1 11 12 13 14 15 16 17 18 19 rio de San Francisco desta dicha Cibdad e otros en-
20 preguntas del dicho ynterrogatorio e a Pedro Gonsales de fermos por manera que no pueden parecer ante los
N a j a r a el mozo estante en esta dicha Cibdad en la 1 34 e has- dichos señores presidente e Oydores a jurar e dezir
ta las 69 preguntas del dicho ynterrogatorio ynclusive y en la sus dichos pidió al dicho señor Presidente e Oydor
82 preguntas todos los quales dichos testigos e cada uno dellos pues no pueden yr con otras ocupaciones a tomar los
juraron en forma e segund derecho antel dicho señor Presidente
dichos testigos que den comicion para que puedan
e prometieron de dezir verdad de lo que supiesen en las pre-
jurar e dezir sus dichos ante quien su señoría e mer-
guntas que son presentados por testigos.
ced mandare testigos Rodrigo de Albornos contador
V I I I Testigos. E despues de lo suso dicho en viernes
e Alonso Destrada (72) tesorero de sus magestades.
diez y ocho dias del dicho mes de junio año suso dicho antel
dicho señor Presidente e por ante mi el dicho escrivano pare- E luego los dichos señores Presidente e Oydores
ció el dicho D. Pedro e presento por testigos en este caso a dixeron que mandavan que Francisco Verdugo o An-
Gutierrez de Badajos vezino desta dicha Cibdad en la 1 27 28 drés de Barrios alcaldes hordinarios desta dicha
29 30 67 preguntas del dicho ynterrogatorio e a Gonzalo Ro- Cibdad o qualquier dellos fuese e que antel e ante
dríguez Ocano vezino desta dicha Cibdad en la 1 33 84 pre- mi el dicho escrivano presentase el dicho D. Pedro
guntas del dicho ynterrogatorio e al bachiller Alonso Peres ve-
de Alvarado los testigos que tiene questan preso3 o
zino desta dicha Cibdad en la 1 33 84 preguntas del dicho yn-
retraydos en yglesias o enfermos e que antel dicho
terrogatorio e a Alonso de Orduña estante en esta dicha Cib-
dad en la 1 27 e hasta las 68 preguntas del dicho ynterroga-
alcalde e ante mi el dicho escrivano jurazen e dixe-
torio e en las 82 e 84 preguntas e a Hernán Carrillo estante en
esta dicha Cibdad en la 1 45 e hasta las 66 preguntas del di- (72) De Estrada.
sen sus dichos para lo qual dixeron que davan e die- junio año suso dicho antel dicho Francisco Verdugo alcalde
ron poder e comision al dicho alcalde testigos los hordinario c por ante mi el dicho escrivano p resento por testi-
gos en este caso el dicho D. Pedro a Lazaro Lopes estante en
dichos.
esta Cibdad preso en la cárcel publica en la 1 42 43 44 pre.
guntas del dicho ynterrogatorio e a Francisco Ramírez estan-
II Testigos. E despues de lo suso dicho en sabado diez
te en esta dicha Cibdad preso en la dicha cárcel para la 1 4 2
y nueve dias del dicho mes de junio e año suso dicho antel di-
43 44 84 preguntas del dicho ynterrogatorio los quales di.
cho señor Presidente e por ante mi el dicho escrivano presen-
chos testigos e cada uno dellos juraron en forma de derecho
to por testigo el dicho D. Pedro en este caso a Alonso de Ho-
antel dicho alcalde e prometieron de dezir verdad testigos que
jeda vezino desta Cibdad en la 1 21 22 23 24 32 34 e hasta las vieron jurar al dicho Lazaro López Gonzalo Gomes e Juan Pe-
69 preguntas del dicho ynterrogatorio inclusive e en las 83 e res e al dicho Francisco Ramires Juan Rodrigues de Villa"
84 preguntas e a Geronimo de Aguilar vezino desta dicha Cib- fuerte e Lope de S a y a v e d r a estantes en esta dicha Cibdad.
dad en la 1 e 32 80 84 preguntas del dicho ynterrogatorio los
II Testigos. E despues de lo suso dicho en viernes veyn-
quales dichos testigos e cada uno dellos juraron en forma de
te y cinco dias del dicho mes de junio año suso dicho antel di-
derecho antel dicho señor Presidente e prometieron de dezir cho señor Presidente e ante mi el dicho escrivano presento por
verdad. testigos el dicho D. Pedro a Guillen de Lazo vezino desta di-
II Testigos. E n este dicho dia antel señor Andrés de cha Cibdad para en todas las preguntas del dicho ynterroga-
Barrios alcalde hordinario en está dicha Cibdad e por ante mi torio e a Alonso de Mata escrivano de su mag. estante en es-
el dicho escrivano el dicho D. Pedro presento por testigo en ta dicha Cibdad en la 1 e 35 36 67 84 preguntas del dicho yn-
este caso a Gonsalo de Al varado estante en esta dicha Cibdad terrogatorio los quales dichos testigos e cada uno dellos jura-
que esta retraydo en el monesterio de San Francisco della en ron en forma de derecho antel dicho señor Presidente e prome-
la 1 e 42 e hasta las 66 preguntas del dicho ynterrogatorio y tieron de dezir verdad.
en la 68 69 83 84 preguntas del e a Francisco Rodríguez ve-
zino desta dicha Cibdad que esta enfermo en la 1 9 10 21 22 E lo que los dichos testigos e cada uno dellos di-
23 24 25 66 84 preguntas del dicho ynterrogatorio los quales xeron e depusieron por sus dichos e depusiciones en
dichos testigos e cada uno dellos juraron en forma de derecho las preguntas para que fueron presentados es lo sy-
antel dicho señor alcalde e prometieron de dezir verdad de lo guiente.
que supiesen en las preguntas para que son presentados testi-
gos presentes que los vieron jurar Juan de Ortega e Miguel ^o'/waío
de la Chica estantes en esta dicha Cibdad. escrivano de sus magestades.
I Testigo. En este dicho dia antel señor Francisco Verdu-
go alcalde hordinario de esta dicha Cibdad e por ante mi el di-
cho escrivano presento por testigo el dicho D. Pedro a Gil Gon-
zales de Benavides vezino desta dicha Cibdad questa preso en
su casa para la 1 42 43 44 84 preguntas del dicho ynterrogato-
rio el qual juro en forma de derecho e prometió de dezir ver-
dad antel dicho alcalde testigos que lo vieron jurar Santos de
Figueroa vezino de San Luys e Juan Ruyz criado de mi el
dicho escrivano.
II Testigos. En lunes veynte e un dias del dicho mes de
vio que fueron recebidos de paz e preso el dicho Monte zuma
i oyó dezir a la sazón al dicho D. Hernando Cortes que lo
avia preso por asegurar su persona e a los españoles i quel
oro que a la sazón se recoxia por los españoles lo trayan a
poder del dicho D. Hernando Cortes e que cree quel dicho
PROBANZA D. Pedro de Alvarado lo daria asy mismo al dicho D. Her-
nando i que despues fue repartido el dicho oro entre los espa-
DE LOS
ñoles por que a este testigo le cupo su parte.
X. A las diez preguntas dixo que la sabe como en ella se
contiene por que este testigo fue a la sazón con el dicho D.
Pedro de Alvarado e el dicho Cacamazi a la Cibdad de Tez-
D. P E D R O S E A L V A R A D O . cuco pero queste testigo no sabe el oro quel dicho Cacamazi
dio al dicho Alvarado mas de cuanto le vio traer al dicho Ca-
camazi e entregarle al dicho D. Hernando Cortes diziendo que
no le avia dado syno mui poco oro.
XI. A las onze prepuntas dixo que la sabe como en ella
1.« Testigo. A 10 de Junio de 1529 (73) años antei señor
se contiene por queste testigo quedo a la sazón con el dicho
presidente el dicho adelantado presento por testigo a Andrés de
Pedro de Alvarado capitan en esta Cibdad de Tenustitan por
Rodas natural de Rodas que presente estava el qual juro en
mandado del dicho D. Hernando Cortes.
forma.
XII. A las doze preguntas dixo que la sabe como en ella
El dicho Andrés de Rodas vezino de Guatimala testigo pre-
se contiene por que como dicho a (74) este testigo quedo con
sentado e jurado en la dicha razón dixo lo siguiente.
el dicho Pedro de Alvarado i vio pasar i paso todo lo conte-
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los en la di-
nido en la dicha pregunta.
cha pregunta contenidos.
XIII. A las treze preguntas dixo que la no sabe mas de
Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
quanto fue publico que la dicha yndia no pareció mas.
hedad de mas de treynta años y lo demás que no le enpeze.
XIV. A las catorze preguntas dixo queste testigo fue a la
II. A la segunda pregunta dixo que al tienpo que los suso
sazón que paso, presente, e los yndios avian puesto los di-
dichos se enbarcaron según se contiene en la pregunta es-
chos palos e los vio e dezian que heran para lo contenido en
te testigo no los vido enbarcar por manera que no sabe por do
1 a di cha pregunta.
binieron los contenidos en la dicha pregunta por la mar por
XV. A las quinze preguntas dixo ques verdad e vio este
queste testigo no bino con ellos.
testigo como hallaron las dichas porras al dicho Montezuma e
VIH. A la otava pregunta dixo queste testigo fue a la
a los otros prencipales yndios questavan en la fortaleza i de-
sazón a las dichas syerras con el dicho Pedro de Alvarado i
zian que las tenian para matar los españoles.
vio que las trujo de paz e al servicio de su mag. syn les fazer
XVI. A las 16 preguntas dixo que la sabe como en ella
desaguisado alguno a los yndios dellas.
se contiene por que lo vio i oyo asy a los yndios como en
IX. A la novena pregunta dixo queste testigo entro des-
la pregunta se contiene.
pues en esta Cibdad que avia entrado el dicho D. Hernando i
XVII. A las 17 preguntas dixo queste testigo vio la san-
(73) Estos y algunos otros números de las respuestas, el original los gre en los Oechilobos pero que no sabe sy era de la yndia
tiene romanos; pero para mayor claridad se adoptan los arábigos.
(74) Porque, como ya ha dicho.
y que vio el dicho yndio e desia lo contenido en la dicha pre-
gunta. ca i allí estaba el dicho Cristoval de Tapia que venia por go-
X V I I I . A las 18 preguntas dixo que es verdad lo en la vernador desta nueva España con provisyones de su mag. y
dicha pregunta contenido por que este testigo estuvo presen- vio quel dicho Pedro de Alvarado i otros muchos que avian
te al tienpo que los dichos yn lios dixeron al dicho Alvarado ydo de esta Cibdad de Cuyoacan suplicaron de las dichas pro-
lo contenido en la dicha pregunta. visyones quel dicho Tapia traya e le dixeron que se enbarca-
X I X . A las 19 preguntas dixo que pasado lo contenido se e asy el dicho Tapia lo hizo e se fue.
en la pregunta antes desta los dichos yndios comensaron a pe- X X X I V . A las 34 preguntas dixo queste testigo vio traer
lear con los españoles i entonces el dicho Pedro de Alvarado preso al dicho Alonso de Grado de la Villa rica por mandado
salio a ellos i peleo con ellos e este testigo fue a la sazón con del dicho D. Hernando Cortes que lo demás contenido en la
el e lo vio. dicha pregunta que lo no sabe.
X L I I I . A las 43 preguntas dixo que oyó dezir lo en la di-
X X . A las veynte preguntas dixo que la sabe como en
cha pregunta a la sazón que paso a muchas personas i vio ir
ella se contiene por que lo vio e se hallo presente a todo ello.
a la dicha provincia de Panuco al dicho Pedro de Alvarado
XXI. A las veynte e una preguntas dixo que a la sazón
por mandado del decho D. Hernando Cortes i dezian que y va
que paso lo contenido en la dicha pregunta vio este testigo
a fazer lo en la dicha pregunta contenido.
como el dicho D. Hernando Cortes fue e salio en la delantera
y el dicho Pedro de Alvarado benia en la rezaga do quedaron L X V I . A las 46 preguntas dixo que la sabe como en ella
algunos heridos con el e les dio por que pudiesen salir los ca- se contiene por que lo vio e estuvo presente a ello i paso asy.
vallos de los que estaban buenos en la qual rezaga salio e ve- X L V I I . A las 47 preguntas dixo que este testigo vio fa-
nia este testigo e lo vio como dicho a. zer lo contenido en la dicha pregunta al dicho Pedro de Al-
varado por que a la sazón este testigo andava en conpama del
X X I I . A las 22 preguntas dixo que es verdad loen la
dicho Pedro de Alvarado.
dicha pregunta contenido e paso ansy como en ella dize por
que lo vio. X L V I I I . A las 48 preguntas dixo que este testigo estuvo
presente al tienpo que dixeron al dicho Pedro de Alvarado lo
X X I I I . A las veynte e tres preguntas dixo que este testi-
contenido en la dicha pregunta los dichos yndios e español.
go vio al dicho Pedro de Alvarado pelear bien en la retaguar-
da i que lo demás que lo no sabe. X L I X . A l a s 49 preguntas dixo que la sabe como en ella
se contiene por que vio fazer e pasar todo lo contenido en la
X X I V . A las 24 preguntas dixo que este testigo vio al
dicha pregunta e estuvo presente a todo ello.
dicho Pedro de Alvarado fuera desta Cibdad muy fatigado
L . A las 50 preguntas dixo que desta pregunta no sabe
e que no le vio tener oro ninguno ni sabe sy lo saco pero que
otra cosa mas de quanto vio a los dichos yndios estar de paz
cree este testigo que no lo saco segund el salio herido e mal-
e despues los vio alzarse e rebelarse del servicio de su mag.
tratado.
en que estavan pero que no sabe por que causa.
XXV. A las veynte e cinco preguntas dixo que desta pre-
LI. A las 51 preguntas dixo que la no sabe mas de quan-
gunta no sabe otra cosa mas de cuanto conoce al dicho Gonsa-
to sabe que la cabecera de Guatimala y otros pueblos tenia
lo Bazan el qual es un jugador e persona ruin e por tal avido.
por repartimiento el dicho Pedro de Alvarado.
X X X I I I . (75) A las 33 preguntas dijo que la no sabe mas de
LII. A las 52 preguntas dixo que sabe i vio quel dicho
quanto este testigo a la sazón este testigo estava en la Villa ri-
Pedro de Alvarado enbio con yndios de Guatimala a requerir
(75) En esta y las siguientes respuestas hasta la 58, se ha equivo- a los de la provincia de Yzcuintepeque biniesen de paz e por
cado en el original el orden de la numeración, de manera que cada res- que no binieron les fue fazer guerra i este testigo fue con el.
puesta corresponde á la pregunta del número anterior.
L U I . A las 53 preguntas dixo que vio quel dicho pueblo
— i n -
quedo de paz y sueltos los señores del pero que lo demás que d i o Pedro de Alvarado tratar mui bien a l a gente española
este testigo no lo sabe. Ki
que en su con pania a andado.
L I V . A las 54 preguntas dixo que este testigo se hallo en L X X . A las 70 preguntas dixo que este testigo vino en el
el dicho pueblo e guerra contenida en la dicha pregunta e dicho viaje e descubrimiento pero que venia por capitan gene-
paso asy como en ella se contiene e agora esta mui poblado ral de la dicha armada J u a n de Grijalva i en otro navio benia el
el dicho pueblo. dicho Pedro de Alvarado pero que la dicha armada enbio a su
L V . A las 55 preguntas dixo que la sabe como en ella se costa Diego Velazquez gobernador de la Ysla de Cuba.
contiene por que lo vio i se hallo presente en la dicha guerra. L X X I . A las 71 preguntas dixo que vio benir a los suso
L V I . A las 56 preguntas dixo que la sabe por que lo vio dichos al dicho descubrimiento destas partes pero que este tes-
como en ella se contiene. (Lo mismo respondió á la 57.) tigo oyo dezir que la dicha armada benia por Diego Velazquez
governador de Cuba.
L V I I I . A las 58 preguntas dixo queste testigo vio que al-
gunas vezes los yndios enbiavan a pedir paz y no lo fazian de
H a s t a aqui paso ante Francisco de Orduña escri-
verdad por do a parecer deste testigo fue necesario castigar
a los dichos yndios por ello por que no burlasen.
vano de sus magestades e dende en adelante pasa
por ante mi Gonzalo Ruis escrivano de sus mages-
LIX. A las 59 preguntas dixo que la sabe por que lo vio
e a visto e es ansi verdad i notorio. tades.
L X . A las 60 preguntas dixo que la sabe como en ella se LXXII. A las setenta e dos preguntas dixo «fe (76)
contiene porque lo a visto e se hallo presente a lo en ella conte-
nido e les a visto fazer la guerra a los yndios según que en la No se pudo aver este testigo'suso dicho para que
pregunta se contiene. acabase de dezir su dicho por que se fue fuera desta itti
L X I . A las 61 preguntas dixo que la sabe como en ella Cibdad de Mexico firmolo el señor Presidente en lo
se contieno por queste testigo vio las cartas del dicho D . H e r - que toca a lo dicho lo qual se puso ante su señoría
nando que enbio al dicho Pedro de Alvarado e le vio partir e el dicho Orduña escrivano de sus magestades.
para el dicho viaje e dexo en Guatimala a Gonzalo de Alva-
rado por capitan e este testigo quedo con el dicho Gonzalo de
i
Alvarado.
L X I I . A las 62 preguntas dixo que vio quitar las dichas 29 Testigo. El dicho Guillen de Laso vezino desta Cibdad
varas al dicho. Pedro de Alvarado a los dichos alcaldes pero de México testigo presentado por el dicho D. Pedro juro se-
que no sabe sy eran acabados sus años de los oficios. gún derecho e siendo preguntado por las preguntas de su yn-
L X I I I . A las 63 preguntas dixo que sabe e vio este testi- terrogatorio dixo lo siguiente.
go que al tienpo contenido en la dicha pregunta se amotina- I. A la primera pregunta dixo que conoce a los contenidos
ron X V I españoles contra el dicho Pedro de Alvarado pero que en la pregunta al señor Presidente e Oydores despues ques-
no sabe por que i se benieron a esta Cibdad de Tenustitan e tan en esta Cibdad de México que puede aver cinco o seys
que lo demás contenido en la dicha pregunta que lo no sabe. meses e al dicho D. Pedro puede aver diez años todo poco mas
L X V . A las 65 preguntas dixo que la no sabe mas de ver- o menos.
le dar a los yndios al dicho Pedro de Alvarado algund oro pe- Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
ro que no sabe que tanto seria.
LXVI. A las 66 preguntas dixo que syenpre a visto al di- (76) En blanco.
hedad de treynta años poco mas o menos e que no es pariente XV. A las quinze preguntas dixo que sabe este testigo c
ni le tocan las preguntas e que venza quien toviere justicia. vido que los señores e yndios contenidos en la pregunta tenían
porras e navajas como la pregunta lo dize e que no sabe este
II. A la segunda pregunta dixo que quando este testigo vi-
testigo para que fin lo tenian pero que cree segund lo que a
no a esta nueva España fallo en ella a los contenidos en la pre-
dicho en las preguntas de suso e lo que de los dicho yndios via
gunta que avian venido en estas partes segund lo que dezian
que lo tenian para el efeto de lo contenido en la dicha pre-
quatro meses avia e que no sabe mas desta pregunta.
gunta.
III. A la tercera pregunta dixo que no la sabe mas de lo
aver oydo dezir a muchos publicamente luego como este testi- XVI. A las diez e seys preguntas dixo que sabe lo conte-
go vino en esta tierra. ' nido en la pregunta por que asi lo vido este testigo.
VII. A la sétima pregunta dixo que sabe este testigo e a X V I I . A las diez e syete preguntas dixo queste testigo vi-
visto ques usanza entre los yndios amigos que van con los espa- do que D. Pedro de Alvarado salió de la fortaleza desta Cibdad
ñoles a las guerras buscar de comer e robar e destruyr lo que e este testigo sé quedo en guarda de Motenzuma e que oyo de-
zir publicamente a muchos que desta salida avia pasado lo con-
pueden sin quel capitan e españoles lo puedan resistir segund
tenido en la pregunta e que no sabe mas.
la pregunta lo dize e questo sabe de esta pregunta.
VIII. A la otava pregunta dixo que oyo dezir este testigo X V I I I . A las diez e ocho preguntas dixo que sabe lo conte-
lo contenido en la pregunta publicamente a muchos e que no nido en la pregunta segund se contiene en ella por queste tes-
tigo lo vido asi. ( L a misma respuesta dió á las preguntas
sabe mas.
19 y 20.)
IX. A la novena pregunta dixo que sabe lo contenido en la
pregunta segund se contiene en ella por queste testigo se fallo X X I A las veynte e una preguntas dixo que sabe lo conte-
presente a ello e lo vido e le dieron su parte de dicho oro. nido en la pregunta segund se contiene en ella por que asi lo
vido este testigo e queste testigo estava a la sazón herido e pa-
X . A la decima pregunta dixo que sabe e vido este testi-
ra que pudiese y r le dieron el caballo de Gonzalo de S a n d o -
go quel dicho D. Hernando entrego al yndio contenido en la
val.
pregunta al dicho D. Pedro el qual lo llevo a Tezcuco e lo tor-
no a traer e lo dio e entrego al dicho D. Hernando e segund XXII. A las veynte e dos preguntas dixo que sabe lo con-
tenido en la pregunta por que asi lo vido este testigo.
la pregunta lo dize e quel dicho D. Hernando lo dio en guarda
X X I I I . A las veynte e tres preguntas dixo que dize lo
a ciertos españoles e que no sabe mas.
que tiene dicho e que oyo dezir lo contenido en la pregun-
XI. A las honce preguntas dixo que sabe lo contenido en
ta segund que se contiene en ella publicamente a muchos e
la pregunta por queste testigo lo vido e quedo con el dicho D.
queste testigo vido al dicho D. Pedro aquella noche despues
Pedro en esta dicha Cibdad.
de salidos desta Cibdad a pie e sin caballo.
XII. A las doze preguntas dixo que sabe lo contenido en
X X I V . A l a s veynte e quatro preguntas dixo queste testi-
la pregunta por queste testigo estava en el dicho tienpo en es-
go no vido quel dicho D. Pedro sacase oro ninguno desta Cib-
ta Cibdad de México e lo vido asi.
dad e que cree este testigo que segund salió e todos procura-
X I I I . A las treze preguntas dixo que sabe e vido este tes-
van de poner sus personas en cobro (77) que no saco oro ningu-
tigo que los naturales desta Cibdad de México aporreavan las
no por que como a dicho este testigo quando lo vido no le vido
naborías de los españoles al dicho tienpo e dezian que avian
en disposición de sacar oro ni lo llevar mas de salvar su perso-
de comer a los españoles e que no sabe mas desta pregunta. na.
XIV. A las catorze preguntas dixo que sabe lo contenido
XXV. A las veynte e cinco preguntas dixo que sabe este
en la pregunta segund se contiene en ella por queste testigo
se fallo a ello presente e lo vido. (77) De salvar sus personas.
— 120 —

testigo lo contenido en la pregunta por queste testigo a lo que


do este testigo que viniendo este testigo de descubrir la provin-
vido no vido lo contrario de la pregunta e que sabe e a visto
cia de Teguantepeque e Soconusco topo con D. Pedro de
quel dicho Bazan es segund la pregunta lo dize.
Alvarado en Guaxaca que yva a la provincia de Tutepeque e
X X V I . A las veynte e seys preguntas dixo que oyo dezir lo
que sabe e vido este testigo que en la dicha provincia de Tute-
contenido en la pregunta pero queste testigo no lo vido lo qual
peque dieron los yndios della mucho oro al dicho D. Pedro e
oyo publicamente a muchos.
que no sabe en que cantidad e que sabe e vido que lo enbio con
X X V I I . A las veynte e siete preguntas dixo que sabe lo su hermano Jorge de Alvarado al dicho D. Hernando questa-
contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi e es pu- va en la Cibdad de Cuyuacan e questo sabe desta pregunta.
blico e notorio. X X X V I . A las treynta e seys preguntas dixo que sabe es-
X X V I I I . A las veynte e ocho preguntas dixo que oyo dezir te testigo e vido quel D. Pedro fizo en la dicha provincia la Vi-
este testigo lo contenido en la pregunta publicamente a muchos lla contenida en la pregunta e que el dicho Alvarado tomo para
e queste dicho dia se juntaron la gente de D. Hernando Cortes si en repartimiento el repartimiento que dizen la biuda ques
con el dicho D. Pedro e su gente e vido este testigo que se ga- en la dicha provincia e que no sabe mas de la dicha pregunta.
no en el dicho dia el Tateluco segund la pregunta lo dize e X X X V I I . A las treynta e syete preguntas dixo que sabe lo
questo sabe de esta pregunta. contenido en la pregunta segund se contiene en ella por que
X X I X . A las veynte e nueve preguntas dixo que sabe lo lo vido.
contenido en la pregunta segund se contiene en la pregunta X X X V I I I . A las treynta e ocho preguntas dixo que sabe
porqueste testigo lo vido asi. lo contenido en la pregunta por que asi lo vido este testigo e
XXX. A las treynta preguntas dixo que sabe este testigo e que no sabe ni vido quel dicho D. Pedro diese al dicho Xolo
vido quel dicho D. Pedro llevo cierto oro a D. Hernando Cor- los dichos señores de Xalapa.
tes que ovo en la guerra desta Cibdad e que sabe e vido que X X X I X . A las treynta e nueve preguntas dixo que sabe lo
del oro que se ovo en la dicha guerra se fizo fundición e se contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi.
pago el quinto a su mag. e que asi fue publico e notorio. X L . A las quarenta preguntas dixo que sabe lo contenido
X X X I . A las treynta e una preguntas dixo que sabe e vido en la pregunta por queste testigo se fallo en ello e lo vido asi.
este testigo que al tienpo contenido en la pregunta no estava el X L I . A las quarenta e una preguntas dixo que sabe lo con-
dicho D. P e b r o en esta Cibdad de México e estava en la visi- tenido en la pregunta por que lo vido asi.
tación contenida en la pregunta e que no sabe mas. X L I I . A las quarenta e dos preguntas dixo que sabe este
X X X I I . A las treynta e dos preguntas dixo que sabe e vido testigo e vido quel dicho D. Hernando enbio a D. Pedro de
quel dicho D. Pedro vino de donde estava e venido fue a la Alvarado a la provincia de Panuco e el dicho D. Pedro fue a
Villa rica por procurador segund e para el efeto contenido en la dicha provincia e que no sabe mas desta pregunta.
la pregunta e que no sabe mas. X L I I I . A las quarenta e tres preguntas dixo que dize lo
X X X I I I . A las treynta e tres preguntas dixo que sabe e vi- que tiene dicho e que no sabe mas.
do este testigo que se traxo preso a esta Cibdad al dicho Alon- X L I V . A las quarenta e quatro preguntas dixo que oyo de-
zo de Grado e que oyo dezir lo contenido en la pregunta pu- zir lo contenido en la pregunta publicamente e que vido que
blicamente a muchos e que no sabe mas. Francisco de Garay al tienpo que vino a esta Cibdad de México
X X X I V . A las treynta e quatro preguntas dixo queste tes- vino con Gonzalo Docanpo e que no lo truxo el dicho D. Pe-
tigo vido al dicho D. Pedro en la dicha provincia de Guaxaca dro ni vino con el e questo sabe desta pregunta.
la qual vido questava de paz e que no sabe mas. X L V . A las quarenta e cinco preguntas dixo que sabe
XXXV. A las treynta e cinco preguntas dixo que sabe e vi- lo contenido en la pregunta por que asi lo vido este testigo.
16
LX. A la sesenta pregunta dixo que sabe lo contenido en
(Igual respuesta dió á las preguntas siguientes hasta la 48.)
la pregunta por queste testigo lo vido e se fallo presente a ello.
X L I X . A las quarenta e nueve preguntas dixo este testi-
(Lo mismo respondió á la pregunta 61.)
go que a visto que los yndios dan sus hijas e hermanas e las de-
LXII. A las sesenta e dos preguntas dixo que sabe e vido
mas a los cristianos españoles como la pregunta lo dize e que
este testigo quel dicho D. Pedro quito las varas a los alcaldes e
cree que n o lo fazen de buena gana sino por contentar a los
puso otros e que no sabe en que tienpo fue.
españoles e que sabe e vido que los yndios de Guatimala se al-
XI,III. A las sesenta e tres preguntas dixo que sabe e vido
zaron é revelaron como la pregunta lo dize e que no sabe quan-
que se vinieron de la provincia de Guatimala algunos españo-
to tienpo fue despues que dieron la dicha yndia.
les como lo dize la pregunta e que no sabe quantos e que vido
L . A las cincuenta preguntas dixo que sabe este testigo e
que quando salieron e se vinieron fue de noche e questa no-
vido quel dicho D. Pedro bolvio a la provincia de Guatimala e
che se quemaron una o dos casas e que no sabe quien puso el
que los yndios della le dieren oro e que no sabe en que canti-
fuego.
dad ni mas desta pregunta.
L X V . A las sesenta e cinco preguntas dixo que sabe es.
L I . A las cinquenta e una preguntas dixo que sabe e vido
te testigo e vido que dieron oro al dicho D. Pedro e que no
q ue los yndios de Guatimala dixeron al dicho D. Pedro lo con-
sabe en que cantidad e que sabe e vido que fizo gastos en lo
tenido en la pregunta e que vido quel dicho D. Pedro fue a la
contenido en la pregunta e que no sabe en que cantidad ni
provincia de Izcuyntepeque e la gente e queste testigo lleva-
mas desta pregunta.
va la rezaga e que no vido que los yndios del dicho pueblo sa-
L X V I . A las sesenta e seis preguntas dixo que sabe lo
liesen de guerra ni los fallase de guerra e questo sabe.
contenido en la pregunta por que asi lo vido este testigo.
L I I . A las cinquenta e dos preguntas dixo que sabe este L X V I I . A las sesenta e siete preguntas dixo que no lo sa-
testigo e vido quel dicho D. Pedro prendió en el dicho pueblo be ni vido pero que vido este testigo las horcas donde dezian
e los españoles que yvan con el mucha gente e que los princi- que avia ahorcado por lo contenido en la pregunta a algunos
pales de la dicha provincia vinieron a pedir sus mugeres hijas españoles e dezian que otro dia los avian quitado de allí quan-
e hermanas e que vido que soltaron e les dieron algunas e otras do este testigo vido las horcas.
no. L X V I I I . A las sesenta e ocho preguntas que sabe e vido
L U I . A las cinquenta e tres preguntas dixo que sabe este quel dicho D. Pedro fue a Castilla e que no sabe mas.
testigo e vido que quando el dicho D. Pedro e los españoles fue-
L X X . A las setenta preguntas dixo que sabe e vido este tes-
ron al pueblo contenido en la pregunta no fallaron en el syno
tigo quel dicho D. Pedro partió de Cuba segund la pregunta lo
mui poca gente que durmieron el dicho D. Pedro e gente en el
dize que lo envió Diego Velazquez e que no sabe mas.
una noche e que luego se fueron otro dia e que tomaron lo que
L X X I . A las setenta e una pregunta dixo que oyo dezir
ovieron menester para su comida e questo sabe desta pregunta.
lo contenido en la pregunta a muchos pero que no lo vido ni
L I V . A las cinquenta e quatro preguntas dixo que sabe lo sabe.
contenido en la pregunta por que asi lo vido este testigo. (Esto
L X X I I . A las setenta e dos preguntas dixo que dize lo que
mismo respondió á las preguntas 55, 56 y 57.)
tiene dicho e que no sabe mas.
L V I I I . A las cinquenta e ocho preguntas dixo que dize lo
L X X I I I . A las setenta e tres preguntas dixo que sabe lo
que a dicho en la pregunta de suso.
contenido en la pregunta por queste testigo se fallo en ello e
L I X . A las cinquenta e nueve preguntas dixo que sabe e
lo vido.
vido quel dicho D . Pedro poblo la villa contenida en la pregun-
L X X I V . A las setenta e quatro preguntas dixo que dize lo
ta e que no sabe si agora esta poblada mas de que oyo dezir
que tiene dicho en las preguntas de suso.
questa poblada lo qual aoydo a muchos.
L X X V . A las setenta e cinco pregunta dixo que sabe lo en esta nueva España e que al Lic. Matienzo ques uno de los
contenido en la pregunta por que asi lo vido este testigo. (I- Oydores lo conoce de quinze años a esta parte.
gual respuesta dió á las dos preguntas 76 y 77.) F u e preguntado por las preguntas generales dixo ques de
L X X V I I I . A las setenta e ocho preguntas dixo que dize hedad de quarenta e nueve años poco mas o menos e que no
lo que tiene dicho en las veynte e ocho preguntas e que no sa- es pariente de ninguna de las partes ni le tocan las preguntas
be mas. e que venza quien tuviere justicia.
L X X I X . A las setenta e nueve preguntas dixo que di- II. A la segunda pregunta dixo que sabe este testigo e vido
ze lo que tiene dicho en las preguntas de suso e que no sabe quel dicho D. Pedro de Alvarado partió e vino a esta nueva
mas. España segund se contiene en la pregunta e que este testigo vi-
L X X X . A las ochenta preguntas dixo que sabe este tes- no con el e que oyo dezir publicamente lo demás contenido
tigo e vido quel dicho D. Pedro fizo guerra a los yndios de los en la pregunta e vido quel dicho Ü. Hernando vino asi mismo
chontales e que sabe e vido que los dichos yndios hirieron en a esta nueva España.
la guerra al dicho D. Pedro e a otros españoles e que no sabe III. A la tercera pregunta dixo que sabe lo contenido en
mas.
la dicha pregunta por queste testigo lo vido asi por que venia
L X X X I . A las ochenta e una preguntas dixo que sabe con el dicho D. Pedro de Alvarado.
este testigo- e a visto questa poblada la Villa contenida en IV. A la quarta pregunta dixo que sabe lo contenido en
la pregunta e que sabe e vido lo contenido en la dicha pre- la dicha pregunta por queste testigo yva con el dicho D. Pe-
gunta.
dro e gente en lo suso dicho e lo vido.
L X X X I I . A las ochenta e dos preguntas dixo que dize V. A la quinta pregunta dixo que sabe lo contenido en la
lo que tiene dicho en las preguntas de suso. dicha pregunta por queste testigo estuvo e fue en lo suso dicho
L X X X I I I . A las ochenta e tres preguntas dixo que sabe e lo vido.
lo contenido en la pregunta por que asi lo a visto e que a vis- VI. A la sesta pregunta dixo que sabe este testigo e vido
to que algunas vezes se an quexado algunos españoles de di- que vinieron al dicho D. Hernando los dichos yndios sobre lo
cho D. Pedro.
contenido en la pregunta e quel dicho D. Hernando de cavsa
L X X X I V . A las ochenta e quatro preguntas dixo que di- de lo suso dicho enbio al dicho Pedro de Alvarado a lo suso
ze lo que tiene dicho e que en ello se afirma e questo sabe des- dicho con alguna gente e que no sabe lo quel dicho Pedro de
te fecho por el juramento que fizo e que de lo que ha dicho es Alvarado fizo en lo suso dicho por queste testigo se quedo con
publica voz e fama entre las personas que lo saben e prometio el dicho D. Hernando e que no sabe mas.
de guardar secreto de su dicho e firmolo de su nonbre.
VII. A la sétima pregunta dixo que no lo sabe mas de lo
aver oydo dezir a muchos. (Lo mismo respondió á la octava
^•¡»¿¿en c¿& JÜ^ado.
pregunta.)
IX. A la novena pregunta dixo que lo queste testigo sabe
3.er Testigo. E l dicho J u a n Dias clérigo estante en esta es que vido que quando D. Hernando Cortes e Pedro de Al-
Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro varado con el e los españoles vinieron la primera vez sobre
de Alvarado juro segund derecho e siendo preguntado por su esta Cibdad de México salieron a ellos de paz Motenzuma
escripto de interrogatorio señor desta Cibdad e otros señores e yndios e dieron al dicho
I. A la primera pregunta dixo que conoce al dicho D. Pe- D. Hernando una cadena de oro e los aposentaron en esta
dro de Alvarado de quinze años a esta parte e que conoce al dicha Cibdad e que despues de lo suso dicho dende a cier-
señor Presidente e Oydores despues quel abdiencia real esta tos dias a cavsa quel dicho D. Hernando supo que en la pro-
vincia de Almería (78) ques en esta nueva España se avian
alzado ciertos yndios e muerto ciertos españoles prendió el XV. A las quinze preguntas dixo que sabe lo contenido en
dicho D. Hernando al dicho Motenzuma por estar de seguro ta pregunta segund se contiene en ella por que asi lo vido es
e lo llevo preso a su aposento e que despues vido quel dicho te testigo.
Pedro de Alvarado e otros yvan por los lugares de la comar- X V I . A las diez e seys preguntas dixo que sabe lo conte-
ca desta Cibdad e trayan oro e plumas e lo davan al dicho D. nido en la pregunta por queste testigo lo vido asi e se fallo pre-
Hernando e que no sabe este testigo quel dicho Pedro de Al- sente a ello. (Igual respuesta dió á la pregunta 17.)
varado oviese cosa alguna de lo suso dicho e que sabe e vido X V I I I . A las diez e ocho preguntas dixo que sabe lo con-
que del dicho oro se nonbraron e fizieron partes para los con- tenido en la dicha pregunta segund que se contiene en ella
pañeros e se dieron las dichas partes a algunos conpañeros e por queste testigo lo vido asi e fue publico e notorio e que los
dello quedaron algunas partes por dar en un arca lo qual se dichos yndios tenian muchas varas en sus casas e armas para
quedo en esta dicha Cibdad al tienpo que della salieron los es- prender e matar a los españoles e soltar a Motenzuma.
pañoles huyendo e se perdió e lo llevaron los dichos yndios e X I X . A las diez e nueve preguntas dixo que sabe lo con-
questo sabe desta pregunta. tenido en la dicha pregunta por queste testigo yva con el di-
X. A las diez preguntas dixo que sabe este testigo quel di- cho Pedro de Alvarado e vido lo contenido en la pregunta e
cho D . Hernando dio e entrego al dicho Pedro de Alvara- que paso como en ella se contiene.
do al señor yndio contenido en la pregunta e lo llevo a Tezcu- X X . A las veynte preguntas dixo que sabe lo contenido en
co segund se contiene en la pregunta e que despues vido quel la dicha pregunta según se contiene en ella e que no falto co-
dicho D. Pedro le torno e entrego al dicho D. Hernando se- sa alguna ecebto dos españoles que los yndios avian muerto al
gund se contiene en la pregunta e que no sabe mas de lo en dicho Pedro de Alvarado en (79) lo contenido en las pregun-
ella contenido. tas de suso.
XI. A las honze preguntas dixo que sabe lo contenido en X X I . A las veynte e una preguntas dixo que sabe lo con-
la pregunta segund que se contiene en ella por queste testigo tenido en la dicha pregunta segund que se contiene en ella
lo vio e quedo en conpania del dicho Alvarado. porque asi lo vido este testigo. (Lo mismo contestó á la pre-
gunta 22.)
X I I . A las doze preguntas dixo que sabe lo contenido en
X X I V . A las veynte e quatro preguntas dixo que sabe lo
la pregunta segund se contiene en ella por queste testigo lo
contenido en la pregunta segund que se contiene en ella por
vido asi segund lo que vido en los yndios e las cosas que fa-
queste testigo lo vido asi e vido que nadie tenia a la sazón cuy-
zian contra los dichos españoles en les quitar lo que les conve-
dado mas de salvar su persona e que solamente vido que se
nia para su proveymiento e por que vido que los dichos yndios
sacaron ciertas cargas de oro de lo de su mag. e que dellas se
amenazavan a los españoles.
perdieron e llevaron los yndios e questo sabe desta pregunta.
XIII. A las treze preguntas dixo que no lo sabe mas de lo
X X V I I . A las veynte e siete preguntas dixo que sabe lo
aver oydo asi dezir en el dicho tienpo a muchos españoles.
contenido en la pregunta porque asi lo vido este testigo. (Lo
X I V . A las catorze preguntas dixo que sabe lo contenido
mismo contestó á las preguntas 28 y 29.)
en la dicha pregunta segund que se contiene en ella por ques-
XXXIII. A las treynta e tres preguntas dixo que sabe e
te testigo yva con el dicho Pedro de Alvarado e se fallo pre-
vido este testigo que traxeron preso al dicho Grado por man-
sente a ello e lo vido.
dado de D. Hernando Cortes segund se contiene en la pregun-
ta e que oyo dezir lo contenido demás en ella a muchos publi-
(78) Nombre dado por Cortés, según Gomara, al distrito de Nau- camente.
tlan, en la costa de Veracruz.
(79) Parece que debe decir de.
zo el armada de lo suso dicho e queste testigo vino e fue con
X X X I V . A las treynta e quatro preguntas tlixo que sabe
el dicho Pedro de Alvarado e lo vido asi.
lo contenido en la pregunta segund se contiene en ella por
L X X I . A las setenta e una preguntas dixo que dize loque
queste testigo yva con el dicho Pedro de Alvarado por su ca-
tiene dicho en las preguntas de suso e que no sabe mas.
pellán e lo vido.
L X X I I . A las setenta e dos preguntas dixo que sabe e vi-
X X X V . A las treynta e cinco preguntas dixo que sabe lo
do quel dicho Pedro de Alvarado fue a lo contenido en la pre-
contenido en la pregunta segund que se contiene en ella por
gunta e que no sabe mas de que oyo dezir que avia pacifica-
queste testigo lo vido así.
do los dichos yndios como la pregunta lo dize lo qual a muchos
X X X V I . A las treynta e seis preguntas dixo que sabe e
de los conpañeros (83).
vido este testigo quel dicho Pedro de Alvarado fizo la villa con-
L X X I I I . A las setenta e tres preguntas dixo que sabe lo
tenida en la pregunta e que no sabe mas.
contenido en la pregunta como se contiene en ella por queste
X X X I X . A las treynta e nueve preguntas dixo que no la
testigo vino con el dicho Pedre de Alvarado por su capellan e
sabe mas de lo aver oydo dezir a muchos.
lo vido.
X L I X . A las quarenta e nueve preguntas dixo que a visto
L X X I V . A las setenta e quatro preguntas dixo que sabe
este testigo que los dichos yndios fazen lo contenido en la pre-
lo contenido en la pregunta por que asi lo vido e que vido que
gunta e que cree este testigo que lo fazen mas por temor que
en la dicha guerra descalabraron los yndios al dicho D. Pedro
no de su voluntad.
de Alvarado.
L X I I . A las sesenta e dos preguntas dixo que no la sabe
L X X V . A las setenta e cinco preguntas dixo que sabe lo
mas de aver oydo dezir lo contenido en la pregunta a algunas
contenido en la pregunta por que asi lo vido. (La misma res-
personas de que no se acuerda.
puesta dió á la pregunta 76 y siguientes hasta la 78.)
L X V . A las sesenta e cinco preguntas dixo que a lo ques-
L X X I X . A las setenta e nueve preguntas dixo que sabe lo
te testigo a visto las vezes que a estado en conpania e capita.
contenido en la pregunta por queste testigo fue a lo suso dicho
nia de dicho Pedro de Alvarado que a visto ser e que pasa lo
con el dicho D. Pedro e lo vido que paso como se contiene en
contenido en la dicha pregunta.
la pregunta.
L X V I . A las sesenta e seys preguntas dixo que sabe lo
L X X X . A las ochenta preguntas dixo queste testigo no fue
contenido en la pregunta segund se contiene en ella por ques-
con el dicho D. Pedro a la dicha guerra por que quedo malo
te testigo estava a la sazón con el dicho Pedro de Alvarado e
pero que oyo dezir publicamente a muchos de los conpañeros
lo vido.
que paso como se contiene en la pregunta.
L X V I I (80). A las sesenta e syete preguntas dixo que no
la sabe mas de ver (81) la piedra contenida en la pregunta en la L X X X I . A las ochenta e una preguntas dixo que no la sa-
Villa rica al tienpo quel dicho Pedro de Alvarado yva a Cas- be mas de que lo a oydo dezir asi e ques publico e notorio e
tilla la qual le enseño Gonzalo de Alvarado hermano del dicho verdad lo suso dicho.
Pedro de Alvarado. L X X X I I I . A las ochenta e tres preguntas dixo que sabe lo
L X X . A las setenta (82) preguntas dixo que sabe este tes- contenido en la pregunta segund que se contiene en ella por
tigo quel dicho Pedro de Alvarado vino a descobrir estas par- queste testigo lo a visto asi andando en conpania de dicho D.
tes e bolvio segund se contiene en la pregunta e que fue a cos- Pedro.
ta de Diego Velazquez governador de la Ysla de Cuba que fi- L X X X 1 V . A las ochenta e quatro preguntas dixo que di-

(80) Esta respuesta corresponde á la pregunta 68. (83) Así en el original; se omitiría tal vez por descuido añadir: así
(81) Si no es que vió. lo oyó decir; ú otro equivalente.
(82) Aquí se lee en el original equivocadamente sesenta y nueve.
ze lo que tiene dicho e que en ello se afirma e questo sabe des- XVIII. A las diez e ocho preguntas dixo que sabe lo con-
te fecho por el juramento que fizo e firmolo de su nonbre e pro- tenido en la pregunta segund que se contiene en la pregunta
metió de guardar secreto de su dicho. porque asi lo vido este testigo.
c¿& ^.wzm&n. ' fiían, ¿Sfiiaz X I X . A las diez e nueve preguntas dixo que sabe e vido
^¿eít^o. quel dicho Pedro de Alvarado fue con cierta gente españoles a
los patios e salas de Uchilobos donde avia muchos yndios ques-
4.° Testigo. El dicho Alvaro Lopes vezino desta Cib-
tavan faziendo areytos segund la pregunta lo dize e que no sa-
dad de México testigo presentado por el dicho adelantado D.
be mas de lo en ella contenido.
Pedro de Alvarado juro segund derecho e siendo preguntado
XX. A las veynte preguntas dixo que sabe e vido quel di-
dixo lo siguiente.
cho Pedro de Alvarado e los españoles tuvieron guerra con los
I. A la primera pregunta dixo que conoze al dicho Pedro
yndios en esta Cibdad dos medios dias que fueron jueves e
de Alvarado puede aver treze años poco mas o menos e que
viernes e vido que hirieron los yndios al dicho Pedro de Alva-
conoze a los señores Presidente e Oydores despues quel ab-
rado e a otros españoles entre los quales fue uno este testigo e
diencia real esta en esta nueva España.
que vido este testigo que quando vino a esta Cibdad D. H e r -
Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
nando Cortes quel dicho Pedro de Alvarado le entrego la for-
hedad de treynta años poco mas o menos e que no es parien-
taleza e al dicho Motenzuma e que no sabe mas de lo conteni-
te ni le tocan las preguntas e que venza quien justicia toviere.
do en esta pregunta ni fecho por el juramento que fizo e pro-
X I V . A las catorze preguntas dixo que vido este testigo metió de guardar secreto de su dicho e firmolo de su nonbre.
puestos los palos segund e como se contiene en la pregunta e
muchas ollas e piedras e escaleras e hachas e que este testigo ^Afuño c¿& vaio J^o/iea.
oyó dezir a los yndios que todo lo suso dicho hera para matar
a los españoles e cozellos e comellos con agi e questo sabe des- 5. ° Testigo. El dicho Francisco de Berrio vecino e regi-
ta pregunta. dor de la Cibdad de la Veracruz testigo presentado por el di-
XV. A las quinze preguntas dixo que ovo decir este testi- cho D. Pedro de Alvarado juro segund derecho e siendo pre-
go lo contenido en la pregunta en el dicho tienpo a los españo- guntado por las preguntas para que lo presento
les que velavan al dicho Motenzuma e lo guardavan. I. A la primera pregunta dixo que conoce a los contenidos
X V I . A las diez e seys preguntas dixo que sabe este testi- en la pregunta al dicho Pedro de Alvarado puede aver treze o
go e vido que los dichos yndios tenian una figura de Uchilo- catorze años e a los señores Presidente e Oydores despues quel
bos (84) fecha de masa e sangre e muchas maromas e apa- abdiencia real esta en esta nueva España que puede seys me-
rejos para lo subir en alto e que no sabe mas de lo contenido ses e mas tienpo.
en la pregunta e que oyo dezir este testigo a muchos españo- Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
les que los dichos yndios avian travado de la ymagen de Nues- hedad de treynta años e mas e que no es pariente ni le tocan
tra Señora questava en el Uchilobos mayor para la quitar de las preguntas e que venza quien toviere justicia.
alli e que no la avian podido quitar e queste testigo vido des- VI. A la sesta pregunta dixo que lo queste testigo sabe es
pues señalados en el retablo de Nuestra Señora los dedos como que despues que D. Hernando Cortes vino a esta nueva Espa-
avian llegado alli e parecían dedos de persona negra (85) e ña luego que vino estando en la Villa rica vieja en el peñol en-
questo sabe desta pregunta. bio la tierra adentro a un pueblo a Gonzalo de Alvarado su
(84) Huiízüopochtli. Dios de la guerra y principal deidad de los me- hermano e questando el dicho Gonzalo de Alvarado en el di-
xicanos. cho pueblo vinieron al dicho D. Hernando ciertos yndios e le
(85) Los sacerdotes mexicanos se pintaban todo el cuerpo de negro
«n ciertas solemnidades. dixeron que otros yndios questavan adelante de dicho pueblo
esta van de guerra e les davan guerra e quel dicho D. Hernan- VI. A la sesta pregunta dixo que vido que los yndios con-
do desta cavsa enbio al dicho D. Pedro con gente en socorro tenidos en la pregunta vinieron al dicho D. Hernando a lo en
de dicho Gonzalo de Alvarado e para fazer guerra a los dichos ella contenido e que por esta cavsa enbio al dicho D. Pedro
yndios e que asi lo vido este testigo e que no sabe lo que mas segund lo dize la pregunta e queste testigo no fue alia e que
paso por que no fue alia este testigo. asi no vido lo que sucedió en la yda e que no sabe mas.
VII. A la sétima pregunta dixo que sabe este testigo e a VII. A la sétima pregunta dixo que no fue este testigo con
visto que quando en esta tierra los españoles van a guerra es el dicho D. Pedro ni sabe lo que se fizo en el dicho camino
usanza que los yndios de paz que van con ellos buscan cosas pero que sabe e a visto que los yndios amigos que van con los
para comer e se faze como en la pregunta se contiene e que no españoles donde quieran que llegan es usanza fazer lo que se
sabe mas de lo contenido en ella. contiene en la dicha pregunta e que no sabe mas.
VIII. A la otava pregunta dixo queste testigo fue con el I X . A la novena pregunta dixo que no la sabe mas de que
dicho D. Pedro viniendo de la Villa rica la primera vez que ve- oyo dezir a la sazón a muchos de que no se acuerda que el di-
nia para esta Cibdad de México e que vino por las sierras de cho Motenzuma e yndios de esta Cibdad salieron a recibir de
Socachima (86) que es comarcano a la dicha Villa rica e que paz al dicho D. Hernando e que despues prendió el dicho D.
nunca este testigo vido quel dicho D. Pedro ni por su manda- Hernando al dicho Motenzuma e este testigo lo vido preso e
do fisyese mal ni daño a los yndios naturales de la dicha sier- que no sabe la cavsa por que lo prendió e que sabe e vido que
ra e questo sabe desta pregunta e deste fecho por el juramen- del oro que se ovo en lo suso dicho se repartió alguno por
to que fizo e afirmóse en ello e firmolo de su nonbre e prome- (87) los conpañeros e que algunos dieron sus partes e que a
tió de guardar secreto de su dicho. este testigo le dieron su parte e questo sabe desta pregunta.
c¿c ^ttzman. dhanciaeo t/c ¿ffielitc. X. A la decima pregunta dixo que sabe e vido este testigo
al dicho Cacamazi yndio por mandado de dicho D. Hernando
6. ° Testigo. El dicho Ñuño Pinto vezino de la Cibdad despues quel dicho Pedro de Alvarado lo avia traydo e veni-
de la Veracruz testygo presentado por el dicho D. Pedro de do con el de Tezcuco e este testigo lo ayudava a guardar en
Alvarado juro segund derecho e siendo preguntado por las pre- esta Cibdad e que no sabe mas.
guntas que lo presento XI. A las honze preguntas dixo que sabe lo contenido en
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni- la pregunta segund se contiene en ella por queste testigo que-
dos en la pregunta a los dichos Presidente e Oydores despues do con el dicho D. Pedro e lo vido.
que vino a esta nueva España el abdiencia real que puede aver XII. A las doze preguntas dixo que sabe lo contenido en
seys meses poco mas o menos e al dicho D . Pedro puede aver la pregunta segund se contiene en ella por que asi lo vido es-
honze años poco mas o menos. te testigo.
Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de XIII. A las treze preguntas dixo que este testigo vido la
hedad de treynta años poco mas o menos e que no es pariente dicha yndia ahogada en el agua en una cequie (88) desta Cib-
ni le tocan las preguntas e que venza quien toviere justicia. dad e que se dezia publicamente que los yndios contenidos en
la pregunta la avian muerto pero queste testigo no la vido
(86) Difícil es acertar cual sea el territorio de que se trata, porque matar.
los conquistadores estropeaban los nombres de los pueblos hasta el punto
X I V . A las catorze preguntas dixo que sabe e vido quel
de dejarlos inconocibles. Juzgando por el sonido, las analogías, y por las
dicho Pedro de Alvarado fue al patio contenido en la pregun-
indicaciones de los escritores de aquel tiempo, puede ser el distrito que
Cortés llama en su primera carta provincia de Sienchimalen, ó el que Go- (87) Entre.
mara denomina Tizapanzinca, ámbos no muy lejanos de Veracruz. (88) Acequia.
ta e queste testigo fue con el e que vido los palos puestos co- 7. ° Testigo. El dicho Cristoval Flores vezino desta Cib •
mo la pregunta lo dize e quel dicho D. Pedro pregunto a los dad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro juro
yndios que para que heran aquellos palos e que no entendió segund derecho e siendo preguntado por las preguntas para
lo que le respondieron mas de que oyo dezir a otros españoles que lo presento dixo lo siguiente.
que dezian que avian puesto los dichos palos para matar a los I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni-
españoles e questo sabe. dos en la pregunta al señor Presidente e Oydores de seys me-
XV. A las quinze preguntas dixo que sabe lo contenido ses a esta parte poco mas o menos e al dicho D. Pedro puede
en la pregunta segund se contiene en ella por que lo vido e aver diez o doze años.
vido sacarles a los dichos yndios las dichas porras e navajas. Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
X V I . A las diez e seys preguntas dixo que sabe lo conteni- hedad de treynta años poco mas o menos e que no es parien-
do en esta pregunta segund que en ella se contiene por queste te ni le tocan las preguntas e que venza quien justicia toviere.
testigo lo vido asi e que este testigo desfizo el ydolo que los IX. A la novena pregunta dixo que sabe lo contenido en
dichos yndios tenian para sobir donde estava Nuestra Señora. la pregunta segund que se contiene en ella por queste testigo
XVII. A las diez e syete preguntas dixo que sabe este tes- estava en esta Cibdad e vino a ella con el dicho D. Hernando
tigo quel dicho D. Pedro tomo un yndio de los de dicho patio e lo vido.
e que asi lo vido este testigo e que oyo dezir publicamente a X. A la dezima pregunta dixo que sabe e vido este testigo
los españoles quel dicho yndio dezia lo contenido en la dicha quel dicho Pedro de Alvarado llevo el dicho yndio Cacamazi
pregunta e que no sabe mas. a Tezcuco por mandado de dicho D. Hernando e vido que lo
X V I I I . A las diez e ocho preguntas dixo que sabe lo con- torno a traer e lo entrego al dicho D. Hernando segund la pre-
tenido en la pregunta por que asi lo vido. gunta lo dize e que oyo dezir que en Tezcuco avian premia-
X I X . A las diez e nueve preguntas dixo que sabe este tes- do (89) al dicho yndio por que diese oro e lo oyo a ciertos es-
tigo e vido quel dicho D. Pedro de Alvarado fue con gente so- pañoles de que no se acuerda e que le avia fecho la dicha pre-
bre los dichos yndios por la cavsa contenida en la pregunta los mia el dicho Pedro de Alvarado o su mandado e que sabe que
quales fallo en el patio e salas del patio de Uchilobos e peleo no dio oro por que despues este testigo tenia cargo de guar-
con los dichos yndios el e los que con el y van e los dichos yn- dar al dicho yndio por mandado de dicho D. Hernando e se
dios con el dicho D. Pedro e españoles e que no sabe mas de lo lo dixo el dicho yndio.
contenido en la pregunta. XI. A las honze preguntas dixo que no la sabe mas de que
X X . A las veynte preguntas dixo que vido este testigo oyo dezir lo contenido en la pregunta publicamente.
que los dichos yndios vinieron sobre el dicho D. Pedro e los X X V . A las veynte e cinco preguntas dixo que no vido
que con el estavan en la fortaleza e les dieron guerra casy dos este testigo ni oyo dezir quel dicho D. Pedro tomase a ninguno
días e que vido este testigo que despues vino el dicho D. Her- dineros en la provincia de Tepeaca por juego e que sabe quel
nando a esta Cibdad dende a ciertos dias e el dicho D. Pedro dicho Gonzalo Bazan es persona tahúr e que bive de juego e
le entrego al dicho D. Hernando la dicha fortaleza e preso al asi lo a visto este testigo e que oyo dezir este testigo que al di-
dicho Motenzuma e lo demás que le dexo a cargo segund la cho Gonzalo Bazan avia tomado el dicho D. Pedro ciertos di-
pregunta lo dize e questo sabe desta pregunta. neros por juego e questo es lo que sabe.
X X V I . A las veynte e seys preguntas dixo que no la sa- X X V I I . A las veynte e siete preguntas dixo que sabe lo
be e questo sabe deste fecho por el juramento que fizo e afir- contenido en la pregunta segund se contiene en ella por que lo
móse en ello e firmolo de su nonbre e prometio de guardar se- vido este testigo andando en la misma guerra e que un dia so-
creto de su dicho. (89) Apremiado, ó estrechado.
c¿c> ^íwiman. lAhño 0^t,nlo.
eorrio el dicho Pedro de Alvarado a este testigo e a otros que pregunta por queste testigo se fallo en ello e lo vido segund
andavan en un bergantín e que sy no fuera por el dicho D. la pregunta lo dize.
Pedro que tovieran riesgo en sus personas. VIL A la sétima pregunta dixo que sabe lo contenido en
X X V I I I . A las veynte e ocho preguntas dixo que sabe lo la pregunta segund que en ella se contiene por queste testigo
contenido en la dicha pregunta por queste testigo lo vido asi fue con el dicho Pedro de Alvarado e lo vido e que paso se-
e que paso como se contiene en la dicha pregunta. (Lo mis- gund se contiene en la pregunta.
mo dijo á la pregunta 29.) VIII. A la otava pregunta dixo que sabe lo contenido en la
XXX. A las treynta preguntas dixo que oyo dezir este tes- pregunta segund que se contiene en ella por queste testigo fue
tigo a muchos de que no se acuerda quel dicho D. Pedro avia en lo suso dicho con el dicho D. Pedro e lo vido ser e que paso
fundido el oro que tenia e avia ávido e quintadolo a su m a g . como se contiene en la pregunta e questo sabe deste fecho por
pero queste testigo no lo vido. el juramento que fizo e afirmóse en ello e firmolo de su nonbre
LXVI. A las sesenta e seys preguntas dixo que sabe lo con- e prometio de guardar secreto de su dicho.
tenido en la pregunta segund que se contiene en ella por queste SffianGwco de. ¿fo ¿kí.
testigo a andado en conpania del dicho D. Pedro e lo a visto
9 ? Testigo. El dicho Pedro Sánchez Farfan vezino des-
asi e que no a visto otra cosa e questo sabe deste fecho por
ta Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pe-
el juramento que fizo e firmolo de su nonbre e afirmóse en ello
dro de Alvarado juro segund derecho e siendo preguntado por
e prometio de guardar secreto.
las preguntas para que lo presento dixo lo siguiente.
•J^u-ño c¿& ^,-uzman. fétóoiovat ^'¿clea. I. A la primera pregunta dixo que conoce a los contenidos
en la pregunta de vista e habla a los dichos señor Presidente
L X X X . A las ochenta preguntas dixo este testigo que sa- e Oydores despues que vino el abdiencia real a esta nueva Es-
be lo contenido en la dicha pregunta segund que se contiene paña e al dicho Pedro de Alvarado puede aver diez e seys o
en ella por queste testigo se fallo en lo suso dicho e lo vido e diez e siete años poco mas o menos.
que paso asi e queste testigo fue uno de los que alli se hirie- Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
ron e firmolo de su nonbre. hedad de quarenta años poco mas o menos e que no es parien-
te ni le tocan las preguntas e que venza quien justicia toviere.
VI. A la sesta pregunta dixo que sabe este testigo e vido
que ciertos yndios vinieron al dicho D. Hernando segund la
8 ? Testigo. E l dicho Francisco de Solis vezino desta
pregunta lo dize e a dezir lo en ella contenido e que por esta
Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro
cavsa el dicho D. Hernando enbio al dicho D. Pedro con cier-
juro segund derecho e siendo preguntado por las preguntas pa-
ta gente e que no sabe lo que sucedió en lo suso dicho por
ra que lo presento
queste testigo se quedo con el dicho D. Hernando e que des-
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los contenidos pues fue este testigo a donde avia ydo el dicho D. Pedro e fa-
en la pregunta a los dichos señor Presidente e Ovdores pue- llo que avia el pueblo despoblado contenido en la pregunta e
de aver seys meses poco mas o menos e al dicho D. Pedro- que asi lo vido este testigo por que fue con el dicho D. Her-
puede aver honze años poco mas o menos. nando e que se dixo que los yndios del dicho pueblo se avian
Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de ydo e lo avian desanparado e questo sabe desta pregunta.
hedad de treynta años poco mas o menos e que no es parien- VII. A la sétima pregunta dixo que sabe lo contenido en
te ni le tocan las preguntas e que venza la justicia. la pregunta según se contiene en ella por queste testigo lo vi-
VI. A la sesta pregunta dixo que sabe lo contenido en la do e es asi costunbrc como la pregunta lo dize.
18
VIII. A la otava pregunta dixo que sabe lo contenido en
10? Testigo. El dicho Cristoval Martin de Ganboa vezi-
la pregunta por queste testigo lo vido asi e fue este testigo con
no desta Cibdad de México testigo presentado por el dicho
el dicho Pedro de Alvarado a lo suso dicho.
D. Pedro de Alvarado juro segund derecho e siendo pregun-
IX. A la novena pregunta dixo que lo que sabe es que vi-
tado por las preguntas que lo presento dixo lo syguiente.
do este testigo que quando D. Hernando Cortes e el dicho Pe-
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los contenidos
dro de Alvarado entraron la primera vez en esta Cibdad de
en la pregunta al dicho señor Presidente e Oydores puede aver
México el dicho Motenzuma e yndios della los salieron a rece-
seys meses poco mas o menos e al dicho D. Pedro puede aver
bir de paz e luego se apeo el dicho D. Hernando e el e el dicho
quinze años poco mas o menos.
Motenzuma se fueron al aposento de dicho Motenzuma e todos
Fue preguntado por las preguntas generales dixo que es
los españoles se aposentaron sin que oviese guerra alguna e que
de hedad de quarenta e cinco años poco mas o menos e que
asi lo vido este testigo e que vido este testigo que dende a dos
no es pariente ni le tocan las preguntas e que venza la ver-
o tres dias el dicho D. Hernando prendió al dicho Motenzuma
dad.
por estar el e los españoles seguros del e de los yndios e que
XXI. A las veynte e una preguntas dixo que sabe e vido
vido este testigo quel dicho D. Pedro como capitan e otros ca-
este testigo que al tienpo contenido en la pregunta salió el di-
pitanes e sus gentes salieron a buscar oro en el aposento e
a otras partes e que todo lo que avian el dicho D. Pedro e cho D. Hernando con cierta gente en la delantera de esta di-
los mas a lo queste testigo vido lo trayan e davan al dicho D. cha Cibdad e que fue publico e notorio a la sazón quel dicho
Hernando e que vido este testigo que se fundió todo el dicho D. Pedro salió en la trasera como la pregunta lo dize e questo
oro e se fizo partes por los conpañeros e que a este testigo le sabe de esta pregunta.
fizieron su parte de lo suso dicho e que asi lo vido este testigo XXII. A las veynte e dos preguntas dixo q u e ' s a b e e vido
e se fallo presente a ello e questo sabe desta pregunta. este testigo que quando salieron desta dicha Cibdad de Méxi-
co hera de noche e escuro e llovía e avia llovido aquella no-
X. A la dezima pregunta dixo que sabe e vido este testi-
go quel dicho Pedro de Alvarado llevo al yndio contenido en che e que no sabe mas.
la pregunta a la Cibdad de Tezcuco e que despues vido que XXIII. A las veynte e tres preguntas dixo que sabe este
lo torno a traer e lo entrego al dicho D. Hernando sano e sin testigo e vido que al tienpo que la gente salió de esta Cibdad
lision alguna a lo queste testigo vido e que sabe e vido quel estando este testigo en la calzada de Tacuba vido quel dicho
dicho Pedro de Alvarado llevo el dicho yndio a la dicha Cib- D. Pedro estava a pie e queste testigo le tomo a las ancas de
dad de Tezcuco por mandado de dicho D. Hernando e que su cavallo e le llevo fasta donde agora esta en la dicha calza-
no sabe mas de lo contenido en la pregunta. da un alcantarilla de piedra e que no sabe mas de lo conteni-
do en la pregunta.
XI. A las honze preguntas dixo que sabe lo contenido en
esta pregunta por queste testigo lo vido asi. X X I V . A las veynte e quatro preguntas dixo que a lo
L X V I . A las sesenta e seys preguntas dixo que sabe lo queste testigo vido que cree que no llevava oro ninguno el di-
contenido en la pregunta segund que en ella se contiene por cho D. Pedro por que no llevava mas que unas armas de algo-
queste testigo lo a visto asi andando en conpania del dicho don vestidas e un espada en la cinta e que no sabe mas desta
D. Pedro e questo sabe de esta pregunta e fecho por el jura- pregunta.
mento que fizo en lo qual se afirmo e firmolo de su nonbre c X X V . A las veynte e cinco preguntas dixo que sabe e a
prometio de guardar secreto de su dicho. visto quel dicho Gonzalo Bazan es jugador e es persona de
baxa manera e queste testigo a visto jugar muchas vezes al di-
•yV~uño <¿e ^wvnia/o. 0^&</ío tSfaiícÁea ¿fiaban. cho Bazan e questo sabe desta pregunta.
L X V I . A las sesenta e seys preguntas dixo que asy lo a
oydo dezir este testigo como se contiene en la pregunta publi- te e al señor Presidente e Oydores despues questan en esta
camente a muchos e questo sabe deste fecho por el juramen- nueva España que puede aver seys meses poco mas o me-
to que fizo e afirmóse en ello e firmolo de su señal por que no nos.
sabia escrevir no puso su nonbre e prometio de guardar secre- Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
to de su dicho e dixo queste testigo a dicho su dicho en esta hedad de veynte e cinco años e mas e que no es pariente ni
cavsa otra vez protesto que lo uno e lo otro sea todo uno e le tocan las preguntas e que venza quien justicia toviere.
que no le pare peijuisio en cosa alguna si algo fueren diferen- X L Y . A las quarenta e cinco preguntas dixo que sabe lo
tes las palabras. contenido en la pregunta segund que se contiene en ella por
(Aquí una rúbrica.) queste testigo estuvo presente a lo suso dicho e lo vido.
X L Y I . A las quarenta e seys preguntas dixo que sabe lo
11? Testigo. El dicho Cristoval Flores testigo de suso de- contenido en la pregunta segund que se contiene en ella por
clarado e presentado por el dicho D. Pedro juro e torno a de- queste testigo estava en la conpania del dicho D. Pedro e lo
zir e dixo lo syguiente. vido.
X X I . A las v e y n t e e una preguntas dixo que la sabe co- X L V I I . A las cuarenta e syete preguntas dixo que sabe
mo se contiene en la pregunta por que asy lo vido este testi- lo contenido en la pregunta por queste testigo se fallo en lo
go e se fallo presente a ello. suso dicho e lo vido. (Esto mismo respondió á las preguntas
X X I I . A las veynte e dos preguntas dixo que sabe lo con- 48 y 49.)
tenido en la pregunta segund que se contiene en la pregunta L. A las cincuenta preguntas dixo que no sabe el oro e
por queste testigo se fallo en lo suso dicho e lo vido. cantidad del que dieron al dicho D. Pedro en lo contenido en
X X I I I . A las v e y n t e e tres preguntas dixo que sabe lo la pregunta pero que vido que los yndios de Guatimala dieron
contenido en la pregunta segund se contiene en ella por que cierto oro al dicho D. Pedro quando entro en la Cibdad de
lo vido asi escebto que no sabe quien fue la persona que lo Guatimala e que a lo queste testigo vido no podia ser lo que
ilevo a las ancas por que no la conocio e que a oydo dezir a le dieron fasta dos o tres mil pesos de oro baxo en cuentas e
otros que hera Cristoval Martin de Ganboa. axicaras e bezotes e questo sabe desta pregunta.
XXIV. A las veynte e quatro preguntas que a lo queste L l . A las cinquenta e una preguntas dixo que sabe lo con-
testigo vido e le pareció en lo suso dicho que no vido quel di- tenido en la pregunta como se contiene en ella por queste tes-
cho D. Pedro llevase ni sacase oro alguno desta Cibdad e que tigo lo vido asi. ( L a misma respuesta dió á las preguntas 52
solamente le vido sacar e llevava sus armas e questo sabe des- y 53.)
ta pregunta e fecho por el juramento que fizo e afirmóse en L I V . A las cincuenta e quatro preguntas dixo que sabe
ello e firmolo de su nonbre e prometio de guardar secreto de lo contenido en la pregunta segund que se^ontiene en ella por
su dicho. queste testigo andava con el dicho D. Pedro e lo vido asi.
C L V . A las cincuenta e cinco preguntas dixo que sabe lo
foUa¿ova¿ 3^/oleó-
contenido en la pregunta segund que se contiene en ella por
12. ° Testigo. E l dicho Fernando Pizarro vecino desta que lo vido e que vido que en lo suso dicho mato el dicho D.
Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro Pedro un cavallo alazan que le rebento.
juro segund derecho e siendo preguntado por las preguntas L V I . A las cinquenta e seys preguntas dixo que sabe lo
para que lo presento dixo lo syguiente. contenido en la pregunta por queste testigo se fallo en lo suso
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni- dicho e lo vido. (Lo mismo contestó á las preguntas 57 y si-
dos en la pregunta al dicho D. Pedro de seys años a esta par- guientes hasta la 60.)
L X I . A las sesenta e una preguntas dixo que sabe lo con- Oydor puede aver seys meses poco mas o menos c al Licen-
tenido en la pregunta segund que se contiene en ella por ques- ciado Matienzo Oydor puede aver seys años e al dicho D.
te testigo fue con el dicho D. Pedro el dicho camino e vido Pedro puede aver diez años todo poco mas o menos.
todo lo contenido en la pregunta. F u e preguntado por las preguntas generales dixo ques de
L X I I . A las sesenta e dos preguntas dixo que sabe lo con- hedad de cinquenta años poco mas o menos e que no es pa-
tenido en la pregunta ecebto si quando el dicho D. Pedro qui- riente ni le tocan las preguntas e que venza quien justicia to-
to los alcaldes e elegió otros hera pasado el año e que sabe lo viere.
suso dicho por que lo vido asi. XI. A las honze preguntas dixo que sabe lo contenido en
L X I I I . A las sesenta e tres preguntas dixo que sabe e vi- la pregunta segund se contiene en ella por queste testigo se
do este testigo que los contenidos en la pregunta se vinieron fallo presente a lo suso dicho e lo vido.
de Guatimala segund e como la pregunta lo dize pero que (91) XII. A las doze preguntas dixo que sa'oe este, testigo lo
sabe si pusieron fuego los suso dichos o no pero que vido pues- contenido en esta pregunta por queste testigo quedo con el di-
to el dicho fuego e que sabe e vido quel dicho D. Pedro enbio cho D. Pedro en esta Cibdad e lo vido asi.
tras los suso dichos a les rogar que se bolviesen a Diego de XIII. A las treze preguntas dixo queste testigo vido que
Rojas e que no quisieron bolver e que dixo el dicho Diego la yndia naboría salió e fue de la fortaleza segund e para lo
de Rojas que le tiraron ciertos tiros con vallestas. contenido en la pregunta e queste testigo oyo dezir publica-
L X I V . A las sesenta e quatro preguntas dixo que oyo de- mente a los españoles que los yndios contenidos en esta pre-
zir este testigo lo contenido en esta pregunta publicamente a gunta la avian aporreado e questava a la muerte e que no sa-
muchos e questo sabe desta pregunta. be mas.
L X V . A las sesenta e cinco preguntas dixo que en cuanto X I V . A las catorze preguntas dixo que sabe lo contenido
a lo quel dicho D. Pedro ovo de oro que dize lo que tiene di- en la pregunta por que asi lo vido este testigo por que yva a
cho e que en quanto a lo que gasto que gasto mucho en lo la sazón con el dicho D. Pedro.
contenido en la pregunta pero queste testigo no sabe en que X V . A las quinze preguntas dixo que sabe lo contenido
cantidad. en la pregunta por queste testigo estava presente e lo vido.
L X V I . A las sesenta e seys preguntas dixo que sabe lo X V I . A las diez e seys preguntas dixo que sabe lo conte-
contenido en esta pregunta como se contiene en ella por que nido en la pregunta como se contiene en ella por queste tes-
tigo fue con el dicho D. Pedro e lo vido.
asi lo a visto este testigo andando en conpania del dicho D .
X V I I . A las diez e siete preguntas dixo que sabe lo con-
Pedro e questo sabe desta pregunta e fecho por el juramento
tenido en la pregunta por queste testigo lo vido ser e que pa-
que fizo e afirmóse en ello e prometio de guardar secreto de
so como la pregunta lo dize.
su dicho e firmólo de su nonbre.
¿fieAnando ^Pczailo. X V I I I . A las diez e ocho preguntas dixo que sabe lo con-
tenido en la pregunta por que asi lo vido este testigo e fue pu-
13? Testigo. E l dicho Francisco Martin Carpintero es- blico e notorio.
tante en esta Cibdad de México testigo presentado por el di- X I X . A las diez e nueve preguntas dixo que sabe lo con-
cho D. Pedro juro segund derecho e siendo preguntado por tenido en la pregunta ecebto que no sabe si los dichos yndios
las preguntas para q u e lo presento escalaron lo alto de la fortaleza en el dicho dia e que sabe lo
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni- demás en la pregunta contenido por queste testigo fue con el
dos en la pregunta al señor Presidente e al Lic. Delgadilio dicho D. Pedro a lo suso dicho e lo vido e que sabe e vido que
un dia de antes de lo suso dicho los dichos yndios cnemi-
(91) Parece que aquí falta una negativa.
gos avian horadado las paredes de los aposentos de la forta- X X X V I I I . A las treynta e ocho preguntas dixo que sabe
leza donde e s t a b a preso el dicho Montezuma e posabaTI di- e vido quel dicho Xolo vndio hera el que mandava toda la
cho D. Pedro e que podian entrar por lo horadado. tierra e que no sabe mas de lo contenido en la pregunta.
X X . A las veynte preguntas dixo que sabe l o contenido X X X I X . A las treynta e nueve preguntas dixo que sabe lo
en la pregunta.como se contiene en ella por queste testigo lo contenido en la pregunta por queste testigo vido que vino an-
vido asi e que se s o s t u v o la dicha guerra tanto por quel dicho tel dicho D. P e d r o el conpañero del español muerto e dixo
D. P e d r o fizo t r e g u a con los yndios contrarios fasta que se como avia pasado lo contenido en la pregunta e vido este tes-
supiese de dicho D. H e r n a n d o que avia ydo a lo de Narvaez tigo que el dicho D. Pedro fue a lo suso dicho como la pre-
a Zenpual e questo sabe desta pregunta e fecho por el jura- gunta lo dize.
mento que fizo en lo qual se afirmo e prometio de g u a r d a r se- X L . A las quarenta preguntas dixo queste testigo se que-
creto de su d i c h o e 110 lo firmo por que dixo que n o sabia es- do al dicho tienpo malo en Teguantepeque e no vido desta
crebir. cavsa lo contenido en la pregunta pero que oyo dezir lo con-
tenido en la dicha pregunta e que vido este testigo quel dicho
149 Testigo. E l dicho P e d r o Gonsalez de N a j a r a el mo- D . Pedro torno e vino a T e g u a n t e p e q u e e traxo preso al se-
zo estante en e s t a Cibdad de Mexico testigo presentado por el ñor de los chontales que avian dado la g u e r r a e que se dezia
dicho D. P e d r o j u r o segund derecho e siendo p r e g u n t a d o por que hera el señor el dicho yndio.
las preguntas p a r a que lo presento dixo lo syguiente.
X L I . A las quarenta e una preguntas dixo que oyo dezir
I. A la p r i m e r a pregunta dixo que conoce a los contenidos
este testigo a Xolo yndio e a muchos yndios que avia entre
en la pregunta al señor Presidente puede aver seys meses e a
ellos las guerras e muertes de gentes e diferencias contenidas
los Ldos. M a t i e n z o e Delgadillo puede aver un año e al dicho
en la pregunta e queste testigo vido quel dicho D. Pedro los
D. Pedro puede aver diez o honze años todo poco m a s o me-
puso en paz e quito las dichas guerras como se contiene en la
nos.
pregunta e que sabe e vido quel dicho D . Pedro tenia en ad-
Fue p r e g u n t a d o por las preguntas generales dixo ques de
ministración e encomienda ¡a provincia contenida en la pre-
hedad de v e y n t e e seys años poco mas o menos e que n o es
gunta segund que en ella se contiene e que cree que si casas
pariente ni le tocan las preguntas e que venza quien toviere
se quemaron que las quemarían los (91) e segund la pregunta
justicia e dixo q u e a sido criado del dicho D. P e d r o de Alva-
lo dize por que asi a visto este testigo que lo suelen fazer e
rado.
questo sabe desta pregunta.
X X X I V . A las treynta e quatro preguntas dixo que sabe
lo contenido en la pregunta segund que se contiene en ella por X L I I . A las quarenta e dos preguntas dixo que sabe lo
queste testigo se falla en lo suso dicho e lo vido. contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi e fue
a lo suso dicho con el dicho D . P e d r o .
X X X V . A l a s treynta e cinco preguntas dixo que sabe lo
contenido en la p r e g u n t a segund que se contiene en ella por X L I I I . A las q u a r e n t a e tres preguntas dixo que sabe es-
queste testigo lo vido asi e que sabe e vido que enbio el dicho te testigo e vido que yendo el dicho D. P e d r o a lo contenido
oro el dicho D. P e d r o con J o r g e de Alvarado su h e r m a n o . en la pregunta de suso topo con Gonzalo Dovalle e otros espa-
ñoles que heran de la gente de Francisco de G a r a y segund la
X X X V I . A las treynta e seys preguntas dixo que sabe lo
pregunta lo dize e quel dicho D. P e d r o prendió al dicho Gon-
contenido en la pregunta segund que se contiene en ella por
zalo Dovalle e lo llevo consigo e a la otra gente a la Villa de
que asi lo vido este testigo.
Chila ques en P a n u c o e les tomo los cavallos e armas como
X X X V I I . A las treynta e syete preguntas dixo que sabe
se contiene en la pregunta e que despues los solto e les dio sus
lo contenido en la pregunta por queste testigo y va con el dicho
D. Pedro e lo vido.
cavallos e armas e queste testigo vido que en lo suso dicho dieron al dicho D. Pedro una yndia que dezian que hera pa-
pasaron quatro o cinco dias e que no sabe si el dicho Gon- rienta del señor de la tierra e que asi lo vido este testigo.
zalo Dovalle e su gente fazian daño a los yndios pero que cree L. A las cinquenta preguntas dixo que sabe este testigo e
este testigo que si fazian por que si no les da van de comer e vido que dieron al dicho D. Pedro de Alvarado en la dicha
lo que pedian suelen los españoles tomailo e fazer daño a los provincia cierto oro e queste testigo no sabe en que cantidad
yndios sobre ello. fue e que sabe e vido que la dicha provincia hera de reparti-
miento de dicho D. Pedro por que la tomo para si como ca-
X L I V . A las quarenta e quatro preguntas dixo que sabe
pitan que hera e que por esta cavsa le parece a este testigo que
e vido este testigo que luego como D. Pedro de Alvarado
pudo tomar e llevar el dicho oro que asi le dieron e que no
entro en la dicha Villa de Chila mando a la gente de los na-
sabe mas.
vios del dicho G a r a y questavan alli questoviesen en los di-
chos navios e los toviesen por el dicho D. Hernando sin les LI. A las cinquenta e una preguntas dixo que no se acuer-
dezir ni fazer otra cosa alguna e que dende a quatro o cinco da de lo contenido en la pregunta. (Lo mismo contestó á la
dias supo el dicho D. Pedro quel dicho Diego Docanpo yva pregunta 52.)
como la pregunta lo dize e que luego se salió el dicho D. Pe- LUI. A las cinquenta e tres preguntas dixo que sabe lo
dro de la dicha Villa con mucha de su gente e que paso como contenido en la pregunta por queste testigo yva con el dicho
la pregunta lo dize e asi lo vido este testigo e que no vido quel D. Pedro e lo vido asi.
dicho D. Pedro viese al dicho Garay. L I V . A las cinquenta e quatro preguntas dixo queste tes-
X L V . A las quarenta e cinco preguntas dixo que sabe lo tigo sabe que los yndios tomaron el fardaje como la pregunta
contenido en la pregunta segund que en ella se contiene por lo dize por que vido yr huyendo algunos de los que lo llevavan
queste testigo estava con el dicho Pedro de Alvarado e lo vi- e queste testigo con el dicho D. Pedro bolbio e con otros por
do asi. (Lo mismo dijo á la pregunta 46.) el pueblo de donde heran los yndios que tomaron dicho farda-
X L V I I . A las quarenta e siete preguntas dixo que sabe es- je e vido que tenían fundido e desecho los clavos e herraje e la
te testigo e vido que los yndios de Guatimala dezian al dicho D. ropa ronpida como la pregunta lo dize e questo sabe.
Pedro que no pasase adelante segund e por las cavsas conteni- L V . A las cinquenta e cinco preguntas dixo que sabe lo
das en la pregunta e que no sabe mas della. contenido en la pregunta por queste testigo se fcdlo en lo suso
X L V I I I . A las quarenta e ocho preguntas dixo que oyo dicho e lo vido.
dezir este testigo lo contenido en la pregunta publicamente a LVI. A las cinquenta e seys preguntas dixo que sabe lo
muchos pero queste testigo no vido la dicha yndia que se contenido en la pregunta por queste testigo yva con el dicho
aquerde e que vido este testigo quel dicho D. Pedro con har- D. Pedro e lo vido.
tas guerras de los contrarios paso adelante fasta Cozcatan se- L V I I . A las cinquenta e siete preguntas dixo que sabe lo
senta leguas poco mas o menos adelante de la Villa questava contenido en la pregunta por queste testigo se fallo en ello e
fecha de españoles en Guatimala e questo sabe desta pre- vido ser e que paso como la pregunta lo dize.
gunta. L V I I I . A las cinquenta e ocho preguntas dixo que dize lo
XLIX. A las quarenta e nueve preguntas dixo que sabe que tiene dicho en la pregunta de suso.
este testigo e a visto que los yndios desta tierra dan a los es- L I X A las cinquenta e nueve preguntas dixo que sabe es-
pañoles sus hijas e hermanas como la pregunta lo dize e que te testigo quel dicho D. Pedro poblo la villa contenida en la
si les pesa dello o no que no lo muestran e que sabe este tes- pregunta e que a oydo dezir publicamente a muchos que vie-
tigo que se alzaron los yndios como se contiene en la pregun- nen de alia questa al presente poblada e que no sabe mas.
ta dende a seys o siete meses despues que los dichos yndios L X . A las sesenta preguntas dixo que sabe lo contenido en
la pregunta como se contiene en ella por queste testigo lo vi-
zir este testigo a la sazón quel dicho D. Pedro avia quintado las
do asi.
joyas de oro que tenia lo qual oyo a muchos e que vido' que
LXI. A las sesenta e una preguntas dixo que sabe este
dicho D. Pedro enseño la piedra contenida en la pregunta al
testigo quel dicho D. Pedro fue adonde e como la pregunta lo
Lic. Marcos de Aguilar que a la sazón hera governador en es-
dize e dejo por su teniente en Guatimala al dicho Gonzalo de
ta nueva España e que vido quel dicho D. Pedro llevo la dicha
Al varado su hermano como se contiene en la pregunta pero
piedra a Castilla e questo sabe desta pregunta e que en este
queste testigo no sabe si le mando el dicho D . Hernando al di-
tienpo hera este testigo criado del dicho D. Pedro de Alvarado
cho D. Pedro y r donde fue e que no sabe mas.
e que fue con el a Castilla.
LXII. A las sesenta e dos preguntas dixo que no se acuer-
L X I X . A las sesenta e nueve preguntas dixo que sabe es-
da de lo contenido en la pregunta.
te testigo por que lo oyo dezir en Castilla al dicho D . Pedro e
L X I I I . A las sesenta e tres preguntas dixo que sabe este
a los de su casa quel dicho D. Pedro dio la dicha piedra al E n -
testigo e vido questando el dicho D. Pedro en Guatimala se sa-
perador Nuestro Señor e que despues quel dicho D. Pedro se
lió de alli huyendo cierta gente de los españoles no sabe que
caso con D& Francisca su muger su mag. enbio la dicha pie-
tantos heran e que se acuerda que entre ellos y v a un artillero
dra a la dicha D^ Francisca e que no sabe mas de lo conte-
e que vido este testigo que la noche que salieron se quemava
nido en la pregunta.
una casa en la Villa de Guatymala de donde los dichos espa-
L X X X I I . A las ochenta e dos preguntas dixo que sabe lo
ñoles se salian dize de la dicha Villa pero que no sabe este
contenido en la pregunta como se contiene en ella por queste
testigo si los dichos españoles le echaron fuego e questo sabe
testigo lo vido asi e ha oydo dezir publicamente que la dicha
desta pregunta.
Villa esta poblada e questo sabe desta pregunta e fecho por el
L X I V . A las sesenta e quatro preguntas dixo que oyo de- juramento que fizo e afirmóse en ello e prometio de guardar se-
cir este testigo lo contenido en la pregunta a la sazón a muchos creto de su dicho e firmolo de su nonbre.
pero queste testigo no lo vido.
L X V . A las sesenta e cinco preguntas dijo que sabe e vido WeáÚ ^onaa/eá cWajata.
este testigo quel dicho D . Pedro ovo en las dichas provincias
15. ° Testigo. El dicho Juan de Cazares Delgado vezino
cierto oro pero que como a dicho no sabe en que cantidad e
desta Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pe-
que sabe e vido este testigo quel dicho D. Pedro gasto mucho
dro juro segund derecho e siendo preguntado por las preguntas
en lo (92) e segund la pregunta lo dize pero que no sabe este
para que lo presento
testigo en que cantidad fue los dichos gastos ni mas desta pre-
I. A la primera pregunta dixo qué conoce a los contenidos
gunta.
en la pregunta al señor Presidente e Oydores puede aver seis
L X V I . A las sesenta e seys preguntas dixo que sabe lo con-
meses e al dicho D . Pedro puede aver quinze años poco mas
tenido en esta pregunta por queste testigo a andado en conpa-
o menos.
nia del dicho D . Pedro e lo vido como se contiene en la pre-
F u e preguntado por las preguntas generales dixo qués de
gunta e que asi es publico e notorio.
hedad de cinquenta años e mas e que no es pariente ni lé to-
L X V I I . A las sesenta e siete preguntas dixo que sabe lo
can las preguntas e que venza quien justicia tovieré¿
contenido en la pregunta por que fue publico e notorio que los
X I . A las honze preguntas dixo que sabe lo contenido en
dichos españoles se amotinaron segund la pregunta lo dize e
la pregunta según que en ella se contiene por queste testigo
por que vido que se fizo justicia de los suso dichos españoles.
fue uno de los que quedaron en su conpania del dicho D. Pe-
LXVIII, A las sesenta e ocho preguntas dixo que oyo de-
dro e lo vido. . •• .
(92) • Tal vez: ere ello. " X I I . A las doze preguntas dixo que sabe lo contenido en la

-ar***
pregunta segund se contiene en ella por queste testigo lo vido Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
asi. ( L a misma respuesta dió á la pregunta 13.) hedad de treynta años poco mas o menos e que no es pariente
X I V . A las catorze preguntas dixo que no se acuerda de lo ni le tocan las preguntas e que venza quien justicia toviere.
contenido en la pregunta. X L V I . A las quarenta e seys preguntas dixo que sabe lo
X V . A las quinze preguntas dixo que sabe lo contenido en contenido en la pregunta segund que se contiene en ella por
la pregunta por queste testigo lo vido asi. (Lo mismo contes- queste testigo estava con el dicho D. Pedro en la dicha provin-
tó á la pregunta 16.) cia e lo vido asi.
XVII. A las diez e siete preguntas dixo queste testigo fue X L I X . A las quarenta e nueve preguntas dixo que sabe lo
eon el dicho Pedro de Alvarado e vido lo contenido en la pre- contenido en la pregunta como se contiene en ella por queste
gunta ecebto que no vido lo de la sangre. testigo lo vido e a visto asi.
X V I I I . A las diez e ocho preguntas dixo que sabe este tes- L. A las cinquenta preguntas dixo que sabe este testigo e
tigo e vido los dichos yndios que salían de ser preguntados vido que dieron los yndios en la provincia contenida en la pre-
«obre lo contenido en la pregunta e que oyo dezir a la sazón gunta al dicho D. Pedro cierto oro en cuentas e bezotes e ques-
publicamente que avian declarado los dichos yndios que que- te testigo no sabe en que cantidad fue lo que asi le dieron e que
rían matar otro dia los yndios a los españoles e que para ello sabe e vido que quando se lo dieron la dicha provincia hera de
fasyan los areytos e fiestas que fasyan e que los avian de cozer repartimiento del dicho D. Pedro e questo sabe desta pregunta.
en ollas e questo sabe desta pregunta. L X . A las sesenta preguntas dixo que sabe lo contenido
X I X . A las diez e nueve preguntas dixo que sabe lo con- en la pregunta segund se contiene en ella por que lo vido asi.
tenido en la pregunta segund se contiene en ella por que lo vi- (Lo mismo dijo á la pregunta 61.)
do e que se fizo lo suso dicho por que los españoles lo requirie- L X I I . A las sesenta e dos preguntas dixo que sabe lo con-
ron al dicho D . Pedro por que acordaron que hera mejor aco- tenido en la pregunta segund se contiene en ella por que lo vi-
meter a los yndios que esperar que ellos acometiesen pues se do e que fue dia de los reyes quando quito las varas a los al-
sabia su yntencion. caldes que heran.
X X . A las veynte preguntas dixo que sabe lo contenido en L X I I I . A las sesenta e tres preguntas dixo que sabe e vi-
la pregunta por queste testigo se fallo presente a ello e lo vido do lo contenido en la pregunta ecebto que no sabe los españo-
e questo sabe deste fecho por el juramento que fizo e afirmóse les que heran ni quien hecho el fuego mas de que vido que ar-
en ello e prometio de guardar secreto de su dicho e firmolo de día aquella noche la casa de Castañeda lengua que hera uno
su señal porque dixo que no sabia escrebir. de los que se venian e oyo dezir este testigo a ciertos yndios
de dicho Castañeda que su amo avia mandado echar fuego a la
(Aquí una rúbrica.) dicha casa e questo sabe desta pregunta.
L X I V . A las sesenta e quatro preguntas dixo que no la sa-
16. ® Testigo. E l dicho J u a n de Ortega estante en esta be mas de que oyo dezir lo contenido en la pregunta a la sa-
Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro ju- zón a muohos en especial a Baltasar de Mendoza.
ro segund derecho e siendo preguntado por las preguntas para L X V . A las sesenta e cinco preguntas dixo que sabe como
que lo presento dixo lo siguiente. a dicho quel dicho D. Pedro ovo oro en las dichas provincias
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los contenidos pero que no sabe en que cantidad e que a oydo dezir a muchos
en la pregunta al señor Presidente de seys meses a esta parte españoles e al dicho D. Pedro e a Baltasar de Mendoza que
e a los Oydores puede aver un año e al dicho D. Pedro puede todo el oro que ovo no fue mas de fasta mili e quinientos o mili
aver seys o siete años poco mas o menos. e seys cientos pesos de oro e que vido este testigo quel dicho
D. Pedro fizo muchos gastos en lo contenido en la pregunta en cho Tapia por mandado de dicho D. Hernando e que oye
que gasto mucho pero que no sabe en que cantidad e que dezir lo contenido en la pregunta publicamente a muchos.
vido que a la sazón valia un cavallo quinientos e seyscientos (Falta la respuesta de la pregunta núm. 33.)
pesos de oro e questo sabe desta pregunta. X X X I V . A las treynta e quatro preguntas dixo que sabe
LXVI. A las sesenta e seys preguntas dixo que sabe lo con- lo contenido en la pregunta por queste testigo fue a lo suso
tenido en la pregunta por que asi lo a visto este testigo a n d a n - dicho con el dicho D. Pedro e lo vido.
do en conpania de dicho D. Pedro. X X X V . A las treynta e cinco preguntas dixo que sabe lo
L X V I I I . A las sesenta e ocho preguntas dixo que sabe lo contenido en la pregunta segund se contiene en ella por que lo
contenido en la pregunta por que asi lo vido este testigo. vido e que sabe e vido que enbio el dicho oro con J o r g e de
LXIX. A las sesenta e nueve preguntas dixo que sabe lo Alvarado su hermano e questo sabe desta pregunta.
contenido en la pregunta segund que se contiene en ella por X X X V I . A las treynta e seys preguntas dixo que sabe lo
queste testigo lo vido asi e questo sabe desta pregunta e fecho contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi. (Es-
por el juramento que fizo e afirmóse en ello e prometio de to mismo contestó á las preguntas 37 y 38.)
guardar secreto de su dicho e firmolo de su nonbre. X X X I X . A las treynta e nueve preguntas dixo que sabe
lo contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi e fu»
¿Fwan übleya.
publico e notorio.
17. ° Testigo. El dicho Alonzo de Orduña estante en es- XL. A las quarenta preguntas dixo que sabe lo contenido
ta Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro en la pregunta por queste testigo lo vido asi por que fue con
juro segund derecho e siendo preguntado por las preguntas el dicho D. Pedro este testigo. (Lo mismo contestó á las pre-
para que lo presento guntas 41 y siguientes hasta la 48.)
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los contenidos XLIX. A las quarenta e nueve preguntas dixo que sabe lo
en la pregunta al señor Presidente e al Lic. Delgadillo despues contenido en la pregunta por queste testigo lo a visto a lo que
questan en esta nueva España que puede aver seys meses e al a visto e que no a visto que los yndios muestren mala volun-
Lic. Matienzo Oydor puede aver diez e ocho años e a D. Pe- tad quando de su voluntad dan sus hijas e hermanas a los es-
dro de Alvarado puede aver ocho años todo poco mas o menos. pañoles.
Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de he- L. A las cinquenta preguntas dixo que vido este testigo
dad de quarenta años poco mas o menos e que no es pariente que dieron al dicho D. Pedro cierto oro pero que no sabe en
ni le tocan las preguntas e que venza quien justicia toviere. que cantidad e que vido quel dicho D. Pedro dezia que tenia
X X V I I . A las veynte e syete preguntas dixo que sabe lo en repartimiento para si la cabecera de la provincia de Gua-
contenido en la pregunta segund se contiene en ella por que timala.
asi lo vido este testigo. (Esta respuesta dió á las preguntas LI. A las cinquenta e una preguntas dixo que sabe lo con-
28 y 29.) tenido en la pregunta segund se contiene en ella por queste
X X X I . A las treynta e una preguntas dixo que sabe lo testigo lo vido asi e se fallo presente a ello. (Lo mismo dijo
contenido en la pregunta por que asi lo vido e que sabe e vido á las preguntas 52 y siguientes hasta la 60.)
que venido el dicho Tapia a esta nueva España el dicho D. L X I . A las sesenta e una preguntas dixo que sabe lo con-
Hernando enbio a llamar al dicho Alvarado a donde eslava e tenido en esta pregunta por queste testigo fue con el dicho
vino. D. Pedro e lo v¿do.
XXXII. A las treynta e dos preguntas dixo que sabe e vi- L X I I . A las sesenta e dos preguntas dixo que sabe lo con-
do este testigo quel dicho D. Pedro fue a donde estava el di- tenido en la pregunta por queste testigo lo20vido asi.
LX11I. A las sesenta e tres preguntas dixo que sabe ¡o
XXXIII. A las treynta e tres preguntas dixo que sabe e
contenido en la pregunta por queste testigo estava a la sazón
vido este testigo quel dicho D. Hernando enbio a prender al
en el pueblo e vido que los suso dichos se salieron e vido que-
dicho Alonso de Grado e lo traxeron preso a esta Cibdad de
marse algunas casas e dezian los yndios que los suso dichos
México e que no sabe mas de lo contenido en la pregunta.
avian pegado el dicho fuego.
XLII. A las quarenta e dos preguntas dixo que sabe e v¡-
L X V . A las sesenta e cinco preguntas dixo que sabe este
<!o este testigo quel dicho D. Pedro partió desta Cibdad de
testigo e vido quel dicho D. Pedro ovo cierto oro en las dichas
.México con cierta gente para la provincia de Panuco altien-
provincias e que no sabe en que cantidad e que ovo dezir que
[io que en ella estava el dicho Francisco de Garay e que fue
fue fasta la cantidad contenida en la pregúntalo qual oyo dezir
por mandado de dicho D. Hernando e que este testigo fue
a un Mendoza que hera tesorero e a otros e que sabe e vido
despues a la dicha provincia con Diego Docanpo por man-
quel dicho D. Pedro fizo muchos gastos en lo contenido en la
dado del dicho D. Hernando e que no sabe mas.
pregunta e que no sabe en que cantidad fue e que no sabe
X L I V . A las quarenta e quatro preguntas dixo que no
mas.
sabe mas de que vido este testigo quel dicho Francisco de Ga-
L X V I . A las sesenta e seys preguntas dixo que sabe lo ray vino a esta Cibdad de México de la provincia de Panu-
contenido en la pregunta por que asi lo vido. (Igual respues- co con el dicho Diego Docanpo e gente que con el venia e
ta dió á las preguntas 67, 6S y 82.) que quando vinieron a esta Cibdad estava el dicho Pedro de
L X X X I V . A las ochenta e quatro preguntas dixo que se Alvarado en ella que hera venido mas avia de veynte dias.
afirma en lo que tiene dicho e questo sabe deste fecho e que L X V I . A las sesenta e seys preguntas dixo que sabe lo
dello es publica boz e fama entre las personas que lo saben por contenido en la pregunta por queste testigo lo a visto asi e es
el juramento que fizo e afirmóse en ello e prometio de guardar publico e notorio.
secreto de su dicho e no lo firmo por que dixo que no sabia L X X X I I I . A las ochenta e tres preguntas dixo que sabe
escrebir señalolo de una señal de yuso contenida que dixo fa- lo contenido en esta pregunta como se contiene en ella poi-
sya por su firma.
que asi lo a visto este testigo.
(Aquí una rúbrica.) L X X X I V . A las ochenta e quatro preguntas dixo que di-
ze lo que tiene dicho e que en ello se afirma e lo que tiene di-
189 Testigo. El dicho Francisco de Terrazas vezino des-
cho es verdad e publico e notorio entre los que lo saben e ques-
ta Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pe-
to sabe deste fecho por el juramento que fizo e prometio de
dro juro segund derecho e siendo preguntado por las pregun-
guardar secreto de su dicho e firmólo de su nonbre.
tas para que lo presento dixo lo siguiente.
¿fflancMCo U eiia^aó.
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los contenidos
en la pregunta al señor Presidente e Oydores puede aver seys 199 Testigo. El dicho Hernán Carrillo estante en esta
meses e al dicho D. Pedro puede aver veynte e quatro años Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro
poco mas o menos. juro segund derecho e siendo preguntado por las preguntas pa-
F u e preguntado por las preguntas generales dixo ques de ra que lo presento dixo lo syguiente.
hedad de quarenta años poco mas o menos e que no es parien- I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni-
te ni le tocan las preguntas e que venza quien justicia toviere.
dos en esta pregunta al señor Presidente e Oydores puede
IX. A la novena pregunta dixo que sabe lo contenido en aver seys meses e al dicho D. Pedro puede aver syete años
la pregunta por queste testigo lo vido asi e se fallo presente a
todo poco mas o menos.
ello. (Lo mismo dijo á las preguntas 10 y 11.) Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
hedad de veynte e cinco años e que no es pariente queste tes-
L X I Y . A las sesenta e quatro preguntas dixo que no la
tigo lo sepa e que no le tocan las preguntas e que venza quien
sabe mas de lo aver oydo asi dezir a muchos.
toviere justicia.
L X V . A las sesenta e cinco preguntas dixo que sabe e
X L V . A las quarenta e cinco preguntas dixo que sabe lo vido este testigo quel dicho D. Pedro ovo oro en las dichas
contenido en la pregunta por queste testigo estuvo presen- provincias pero que no sabe la cantidad e que sabe e vido
te a lo suso dicho e lo vido. (Igual respuesta dio á la pre- quel dicho D. Pedro fizo muchos gastos segund e en las cosas
gunta 46.) contenidas en la pregunta e que no sabe en que cantidad fue-
X L V I I . A las quarenta e siete preguntas dixo que no se ron los dichos gastos.
acuerda de lo contenido en la pregunta. L X V I . A las sesenta e seys preguntas dixo que sabe lo
contenido en la pregunta por que asi lo a visto e questo sabe
X L V I I I . A las quarenta e ocho preguntas dixo que sabe
desta pregunta e fecho por el juramento que fizo e afirmóse
e vido este testigo lo contenido en la pregunta e llevava el di-
cho D. Pedro la dicha vndia pero que no sabe que la prendie- en ello e prometio de guardar secreto de su dicho e firmolo
se como la pregunta lo dize. de su nonbre.
¿fto&lnan ^oaii¿¿¿c.
X L I X . A las quarenta e nueve preguntas dixo que sabe
lo contenido en la pregunta por queste testigo lo a visto e vi- 20°• Testigo. El dicho bachiller Alonzo Peres vecino des-
o
do asi.
ta Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro
L. A las cinquenta preguntas dixo que sabe e vido este juro segund derecho e siendo preguntado por las preguntas pa-
testigo que dieron al dicho D. Pedro oro en la dicha provin- ra que lo presento dixo lo siguiente.
cia e que al tienpo que se lo dieron hera su repartimiento la I. A la primera pregunta dixo que conoce a los contenidos
dicha provincia de dicho D. Pedro e que no sabe la cantidad en esta pregunta al señor Presidente e Oydores puede aver
de oro que le dieron e que a lo queste testigo vido quando le seys meses e que conoce al dicho D. Pedro puede aver nueve
dieron el dicho oro que no podian ser los quinze mil castella- años todo poco mas o menos.
nos contenidos en la pregunta e asi le pareció a este testigo. Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
LI. A las cinquenta e una preguntas dixo que sabe este hedad de treynta e cinco años poco mas o menos e que no es
testigo e vido que los yndios de Guatimala dixeron al dicho D. pariente ni le tocan las preguntas e que venza quien toviere jus-
Pedro que avian muerto los yndios los mensajeros contenidos cia.
en la pregunta e que no querían venir a obídiencia e que vido X X X I I I . A las treynta e tres preguntas dixo este testigo
que por esta cavsa se partió el dicho D. Pedro contra los di- que lo que sabe es que oyo dezir publicamente en esta Cib-
chos yndios e que no sabe lo que sucedió por queste testigo dad en el dicho tienpo como abian traydo preso de la Villa
estaba malo e no lo vido. rica a Alonzo de Grado contenido en la pregunta a esta Cib-
dad de México por mandado de D. Hernando Cortes e ques-
L I I . A las cinquenta e dos preguntas dixo que sabe lo con-
te testigo vido el proceso que se fizo contra el dicho Grado
tenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi. (La mis-
por lo contenido en la pregunta e lo sentencio por que D. Her-
ma respuesta dió á las preguntas 53 y siguientes hasta la 62.)
nando Cortes se lo enbio a sentenciar e que visto este testigo
L X I I I . A las sesenta e tres preguntas dixo que sabe lo
la culpa que resultava contra el dicho Alonzo de Grado le sen-
contenido en la pregunta en quanto toca a que vido que se amo-
tencio e condeno en ciertas penas e que se refiere a la senten-
tinaron los contenidos en la pregunta e se vinieron de Guati-
cia e questo sabe desta pregunta.
mala pero que no sabe quantos españoles heran e que no sa-
LXXXIV. A las ochenta e cuatro preguntas dixo que di-
be mas.
ze lo que tiene dicho e que lo que dicho ha es publico e noto-
rio e questo sabe deste fecho por el juramento que fizo e afir- X X V I I . A las veynte e siete preguntas dixo que sabe lo
móse en ello e prometio de guardar secreto de su dicho e fir- contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi (Igual
molo de su nonbre. respuesta dió á la pregunta 28.)
X X I X . A las veynte e nueve preguntas dixo que sabe lo
contenido en esta pregunta por que asi lo vido este testigo e
queste testigo fue uno de los que pusieron sobre la dicha
21.° Testigo. El dicho Garcia de Pilar vecino desta Cib- guarda.
dad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro ju- XXX. A las treynta preguntas dixo que no la sabe mas de
ro segund derecho e siendo preguntado dixo lo siguiente. que una vez vido quel dicho I). Pedro fue dende Tacuba a
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni- Cuyacan donde estavan los oficiales de su mag. e dezia el di-
dos en la pregunta al señor Presidente e Oydores puede aver cho D. Pedro que llevava ciertas joyas de oro a quintar e pa-
seys meses e al dicho D. Pedro puede aver nueve o diez años g a r el quinto a su mag. por que se avia apregonado que todos
poco mas o menos. lo fiziesen asi.
Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de L X V I I . A las sesenta e syete preguntas dixo que no la
hedad de veynte e ocho años poco mas o menos e que no es sabe mas de lo aver asi ovdo dezir a muchos publicamente e
pariente ni le tocan las preguntas e que venza quien justicia questo sabe deste fecho por el juramento que fizo e afirmóse
toviere. en ello e prometio de guardar el secreto de su dicho e firmolo
L X X X . A las ochenta preguntas dixo que sabe lo conte- de su nonbre.
nido en la pregunta segund se contiene en ella porqueste tes- uUeiieá t/ts ¿ficu/ajod.
tigo se fallo en lo suso e lo vido e que a este testigo hirieron los
dichos yndios. 23. ° Testigo. El dicho Gonzalo de Oca 110 vecino des-
L X X X I V . A las ochenta e quatro preguntas dixo que di- ta Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pe-
ze lo que tiene dicho e que en ello se afirma e que de lo que dro juro segund derecho e siendo preguntado dixo lo syguiente.
dicho ha es publica boz e fama e notorio e questo sabe deste I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni-
fecho por el juramento que fizo e prometio de guardar secre- dos en esta pregunta al señor Presidente e Oidores puede ha-
to de su dicho e firmolo de su nonbre. ber seys meses e al dicho D. Pedro de quinze años a esta par-
paleta te todo poco mas o menos.
F u e preguntado por las preguntas generales dixo ques de
229 Testigo. El dicho Gutierrez de Badajos vecino des- hedad de quarenta e dos años e mas e que no es pariente ni
ta Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pe- le tocan las preguntas e que venza quien toviere justicia.
dro juro segund derecho e siendo preguntado X X X I I I . A las treynta e tres preguntas dixo que a oydo
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni- dezir este testigo lo contenido en la pregunta a muchos que
dos en esta pregunta al señor Presidente e al Lic. Delgadillo se fallaron en lo suso dicho e lo vieron e que no sabe mas.
puede aver seys meses e al Lic. Matienzo puede aver quinze L X X X I V . A las ochenta e quatro preguntas dixo que dice
años e al dicho Pedro de Al varado puede aver veynte años lo que tiene dicho e que en ello se afirma e questo sabe deste
todo poco mas o menos. fecho por el juramento que fizo e afirmóse en ello e prome-
F u e preguntado por las preguntas generales dixo ques de tio de guardar secreto e firmolo de su nonbre.
hedad de quarenta años poco mas o menos e que no es pa-
riente ni le tocan las preguntas e que venza quien toviere jus- onza¿o c¿& &cano.
ticia.
24. ° Testigo. El dicho Diego Peres estante en esta Cib-
Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
dad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro ju-
hedad de treynta e tres años poco mas o menos e ques pa-
ro segund derecho e siendo preguntado
riente de dicho D. Pedro dentro de quarto grado e que no le
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los contenidos
tocan en mas las preguntas e que no enbarganteel dicho deb-
en esta pregunta puede aver quatro meses e al dicho D. Pe-
do querría que venciese quien toviese justicia.
dro puede aver dos años todo poco mas o menos.
X L I I . A las quarenta e dos preguntas dixo que sabe e vi-
Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
do lo contenido en la pregunta por queste testigo fue con el
hedad de veynte años e ques criado del dicho D. Pedro e que
dicho D. Pedro dende esta Cibdad de México a lo suso di-
no es pariente ni le tocan las preguntas e que venza quien tu-
cho.
viere justicia.
X L I I I . A las quarenta e tres preguntas dixo que sabe lo
L X I X . A las sesenta e nueve preguntas dixo que lo ques-
contenido en la pregunta por queste testigo se fallo presente
le testigo sabe es questando en Castilla el dicho D. Pedro en
en lo suso dicho e lo vido e queste testigo llevo cargo del dicho
la corte de su mag. envió con este testigo la dicha piedra pa-
Gonzalo Dovalle por mandado de dicho D. Pedro.
ra que la diese a Francisco de los Cobos secretario de su mag-
X L I V . A las quarenta e quatro preguntas dixo que sabe
que la llevase a su mag. e este testigo la llevo e la dio al di-
lo contenido en la pregunta como se contiene en ella por que
cho secretario e que sabe e vido quel dia que lo suso dicho
asi lo vido.
paso se fue el dicho D. Pedro a cenar con el dicho secretario
X L V . A las quarenta e cinco preguntas dixo que sabe lo
e que entonces el dicho secretario torno a dar e dio la dicha
contenido en la pregunta por queste testigo se fallo en lo suso
piedra al dicho D. Pedro e le dixo el dicho secretario al dicho
dicho con el dicho D. Pedro e lo vido.
D. Pedro que su mag. dezia que le avia parecido muy bien la
X L V I . A las quarenta e seis preguntas dixo que sabe lo
piedra e la dava por recibida e que la diese el dicho D. Pedro
contenido en la pregunta por que asi lo vido este testigo.
a Doña Francisca de la Cueva su esposa e que asi tomo e tie-
(Lo mismo respondió á la pregunta 47.)
ne la dicha piedra al presente el dicho D. Pedro e questo sa-
X L V I I J . A las quarenta e ocho preguntas dixo que sabe
be desta pregunta.
lo contenido en la pregunta por queste testigo yva con el di-
L X X X I V . A las ochenta e quatro preguntas dixo que di-
cho D. Pedro e lo vido.
ze lo que tiene dicho e que en ello se afirma e questo sabe
X L I X . A las quarenta e nueve preguntas dixo que sabe lo
deste fecho e afirmóse en ello e firmolo de su nonbre e pro-
contenido en la pregunta por que asi lo a visto este testigo e
metió de g u a r d a r secreto de su dicho.
vido e que en lo del tienpo del alzamiento que fue poco mas o
gP&iez. menos.
L. A las cinquenta preguntas dixo que sabe e vido este
25. ° Testigo. El dicho Gonzalo Dalvarado estante en testigo que dieron al dicho D. Pedro los yndios de la dicha
esta Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pe- provincia cierto oro e que en todo lo que le pudieron dar a lo
dro juro segund derecho e siendo preguntado por las pregun- queste testigo vido no pudo ser fasta tres mili pesos de todo oro
tas para que lo presento e que sabe e vido que luego como el dicho D. Pedro llego a la
I- A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni- dicha provincia de Guatimala tomo para si la cabecera de la
dos en la pregunta al señor Presidente puede aver quatro me- dicha provincia e repartió toda la tierra por los conpañeros c
ses e al Lic. Matienzo oydor puede aver diez años e mas e al questo sabe desta pregunta.
Lic. Delgadillo oydor puede aver un año e al dicho D. Pedro LI. A las cinquenta e una preguntas dixo que sabe locon-
puede aver quinze años todo poco mas o menos.
tenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi. (Igual l i X l X . A las sesenta e nueve preguntas diso que sabe lo
respuesta dió á la pregunta 52.) contenido en la pregunta como se contiene en ella por que asi
L U I . A las cinquenta e tres preguntas dixo que sabe lo lo vido e que sabe e vido quel dicho D. Pedro dio la dicha pie-
contenido en la pregunta por queste testigo se fallo en lo suso dra para que Francisco de los Cobos la diese a su mag. e quel
dicho e lo vido e que oye dezir publicamente quel dicho pue- dicho Francisco de los Cobos se la bol vio a traer diziendo que
blo esta agora poblado. su mag. dezia que hera razón que se diese a su muger de di-
LIV. A las cinquenta e quatro preguntas dixo que sabe lo cho D. Pedro e que la dava por recebida e tenia en mucho su
contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi. (Igual voluntad.
respuesta dió á las preguntas 55 y siguientes hasta la 58.) L X X X I I I . A las ochenta e tres preguntas dixo que sabe
L I X . A las cinquenta e nueve preguntas dixo que sabe lo lo contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi.
contenido en la pregunta segund se contiene en ella por que L X X X I V . A las ochenta e quatro preguntas dixo que di-
asi lo vido e questa agora en la dicha Villa Diego de Alvara- ze lo que tiene dicho e que en ello se afirma e questo sabe des-
do pariente de dicho D. Pedro por teniente de justicia. te fecho por el juramento que fizo e que dello es publica voz
L X . A las sesenta preguntas dixo que sabe lo contenido e fama e firmolo de su nonbre el señor Andrés de Barrios al-
en la pregunta por queste testigo se fallo presente a ella e lo calde hordinario ante quien el dicho testigo juro e dixo este
vido asi e que a este testigo se manco un cavallo en lo suso dicho e firmolo el dicho testigo e prometio de guardar secre-
dicho. to de su dicho.
L X I . A las sesenta e una preguntas dixo que sabe lo con-
tenido en la pregunta por que asi lo vido e fue este testigo con i^Tu/teo de ¿ffialltod. ^onzaSo de .y£/v alado.
el dicho D. Pedro.
LXII. A las sesenta e dos preguntas dixo que sabe lo con-
269 Testigo. El dicho Francisco Rodrigues vecino des-
tenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi.
ta Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pe-
L X I I I . A las sesenta e tres preguntas dixo que sabe e vi- dro juro segund derecho e siendo preguntado por las pregun-
do este testigo que se amotinaron e vinieron de la dicha Gua- tas para que lo presento
timala ciertos españoles e entre ellos un artillero e que no sa- I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni-
be los que heran e que se dixo publicamente que ciertas casas dos en esta pregunta al señor Presidente e Oydores despues
que se ardían aquella noche que se salieron avian puesto el di- questan en esta Cibdad puede aver cinco o seys meses e al
cho fuego los suso dichos e questo sabe desta pregunta. dicho D. Pedro de Alvarado puede aver ocho años e mas.
L X I V . A las sesenta e quatro preguntas dixo que ovo de- F u e preguntado por las preguntas generales dixo ques de
zir este testigo publicamente lo contenido en la pregunta a hedad de quarenta años poco mas o menos e que no es pa-
muchos. riente ni le tocan las preguntas e que venza quien justicia to-
L X V . A las sesenta e cinco preguntas dixo que quanto a viere.
lo quel dicho D. Pedro ovo de oro que se dize lo que tiene di- IX. A la novena pregunta dixo que sabe lo contenido en
cho en las cinquenta preguntas e que no sabe mas quanto a la pregunta por queste testigo lo vido asi e que no vido el oro
esto e que sabe e vido lo demás contenido en la pregunta quel dicho Pedro de Alvarado truxo ni lo que ovo en lo suso
pero que no sabe en que cantidad fueron los dichos gastos. dicho e que no sabe mas.
L X V I . A las sesenta e seys preguntas dixo que sabe lo X. A las diez preguntas dixo que sabe e vido quel dicho
contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi. (Lo D. Pedro llevo a la Cibdad de Tescuco al yndio contenido en
mismo dijo á la pregunta 68.) la pregunta por mandado de dicho D. Hernando e que no sa-
be para que e cree a lo que se acuerda que lo torno a traer e dro juro segund derecho e siendo preguntado por las pregun-
entregar al dicho D. Hernando como la pregunta lo dize. tas para que lo presento dixo lo syguiente.
XXI. A las veynte e una preguntas dixo que sabe lo con- I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni-
tenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi. dos en la pregunta al señor Presidente puede aver cinco me-
XXII. A las veynte e dos preguntas dixo que sabe lo con- ses poco mas o menos e a los Ldos. Matienzo e Delgadillo
tenido en la pregunta segund que se contiene en ella por ques- puede aver un año e mas e al dicho D. Pedro puede aver diez
te testigo se fallo presente a ello e lo vido. e seys años todo poco mas o menos.
XXIII. A las veinte e tres preguntas dixo que sabe e vi- Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
do este testigo quel dicho D. Pedro salió desta Cibdad como hedad de treynta e tres años poco mas o menos e que no es
la pregunta lo dize e que lo vido este testigo a pie quando pa- pariente ni le tocan las preguntas e que venza quien toviere
so la puente donde estava el palo e que hera de noche e co- justicia.
mo la pregunta lo dize e que no sabe mas de lo contenido en X X I . A las veynte e una preguntas dixo que sabe este tes-
la pregunta pero que lo ovo dezir segund que la pregunta lo tigo e vido que los españoles salieron desta Cibdad quando
dize publicamente a muchos. e segund se contiene en la pregunta e que los que salieron en
X X I V . A las veynte e quatro preguntas dixo que sabe lo la delantera tovieron mas peligro que los que salieron en la re-
contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi e vido zaga e queste testigo salió con ellos en la delantera e que vido
quel dicho D. Pedro no llevava oro alguno e tuvo harto que que al salir davan cavallos a los que en los aposentos estavan
fazer en salirse e y r como los otros huyendo. malos para que pudiesen salir e questo sabe desta pregunta.
X X V . A las veinte e cinco preguntas dixo que oyo dezir XXII. A las veynte e dos preguntas dixo que sabe lo con-
este testigo quel dicho D. Pedro llevo ciertos pesos de oro es- tenido en la pregunta por queste testigo se fallo presente a ello
tando en la provincia de Tepeaca a Gonzalo Bazan e que se e lo vido.
los llevo por cierto juego e que conoce al dicho Gonzalo Ba- X X I I I . A las veynte e tres preguntas dixo que sabe e vido
zan e que algunas vezes le a visto jugar e a oydo dezir publi- este testigo que Cristoval Martin de Gamboa saco a las ancas
camente que es jugador e que no sabe mas. de su cavallo al dicho D. Pedro segund lo dize la pregunta
L X V I . A las sesenta e seys preguntas dixo que oyo de- por que se dixo a la sazón que los yndios avian muerto el c a -
zir este testigo lo contenido en la pregunta publicamente e vallo de dicho D. Pedro e que no sabe mas.
que no a oydo dezir este testigo lo contrario. X X I V . A las veynte e quatro preguntas dixo que segund
L X X X I V . A las ochenta e cuatro preguntas dixo que di- este testigo vido que salió el dicho D. Pedro que no vido que
ze lo que tiene dicho e que en ello se afirma e questo sabe des- pudiese sacar oro e que (93) lo sacase que no pudo ser en
te fecho por el juramento que fizo e firmolo el señor Andrés cantidad que nadie lo viese por queste testigo lo vido quando
de Barrios alcalde hordinario que recibió juramento de dicho lo llevava el dicho Cristoval Martin a las ancas de su cava-
testigo e estuvo presente al dezir deste dicho e firmolo el di- lio e vido que no llevava si no su persona e armas e que alli
cho testigo e prometió de guardar secreto de su dicho fasta la le dieron un cavallo para en que fue adelante.
publicación. X X X I I . A las treynta e dos preguntas dixo que sabe e
vido questando el dicho D. Hernando (94) en Cuesco paso lo
c¿c ¿fflaiUcó. SfílanciéGo ¿Modliauej.
contenido en la pregunta quanto a quel dicho D. Hernando lo

27.° Testigo. El dicho Alonso de Hojeda vecino desta (93) Falta si.

Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pe- (94) Parece que debió decir: el dicho D. Pedro.
enbio a llamar e que vino a su llamado estando en Cuyacan
lo que tiene dicho e que no sabe mas de quanto oyo dezir lo
e que 110 sabe lo demás contenido en la pregunta.
contenido en la pregunta a muchos.
X X X I V . A l a s treinta e quatro preguntas dixo que sabe
X L I X . A las quarenta e nueve preguntas dixo que sabe
lo contenido en la pregunta por queste testigo fue con el di-
lo contenido en la pregunta por queste testigo lo a visto asi.
cho D. Pedro en lo suso dicho e lo vido.
L . A las cinquenta preguntas dixo que sabe e vido quel di-
X X X V . A las treynta e cinco preguntas dixo que la sa- cho D . Pedro de Alvarado ovo cierto oro e que no sabe en que
be como se contiene en la pregunta e que vido este testigo cantidad e que sabe e vido lo demás contenido en la pregunta.
quel dicho D. Pedro entrego el dicho oro al tesorero de su LI. A las cinquenta e una preguntas dixo que sabe lo con-
mag. questava por Alderete en la dicha capitanía que se dezia tenido en la pregunta por que asi lo vido este testigo. (Lo
Valdevieso e que despues se entrego a Jorge de Alvarado mismo contestó á la pregunta 52.)
hermano del dicho D. Pedro para que lo truxese segund se L U I . A las cinquenta e tres preguntas dixo que sabe lo con-
contiene en la pregunta. tenido en la pregunta segund que se contiene en ella por que
X X X V I . A l a s treynta e seys preguntas dixo que sabe lo lo vido e que oye dezir publicamente al presente questa po-
contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi e fue blado el dicho pueblo.
vezino en la dicha Villa e fundió despues la cadena en la fun- L I V . A las cinquenta e quatro preguntas dixo que sabe
dición de su mag. por el dicho D. Pedro e vido que se pago lo contenido en la pregunta por que asi lo vido.
el quinto de ella a su mag. L V . A las cinquenta e cinco preguntas dixo que sabe lo
contenido en la pregunta por que asi lo vido e que vido que
X X X V I I . A l a s treynta e siete preguntas dixo que sabe
alli rebento un cavallo alasan al (95) dicho D. Pedro yendo
lo contenido en la pregunta por que asi lo vido este testigo.
tras los yndios.
(Lo mismo dijo á la pregunta 38.)
L V I . A las cinquenta e seys preguntas dixo que sabe lo
X X X I X . A las treynta e nueve preguntas dixo que sabe contenido en la pregunta como se contiene en ella por que lo
lo contenido en la pregunta por queste testigo se fallo en ello vido. (Esto mismo contestó á las preguntas 58, 59, 60 y no
e lo vido e que hirieron a este testigo en lo suso dicho. aparece contestada la 57.)
X L . A las quarenta preguntas dixo que sabe lo conteni- L X I . A las sesenta e una preguntas dixo que sabe lo con-
do en la pregunta por queste testigo lo vido asi. (Igual respues- tenido en la pregunta segund que se contiene en ella por que
ta dió á la pregunta 41.) asi lo vido este testigo e fue este testigo con el dicho D. Pe-
X L I I . A las quarenta e dos preguntas dixo que sabe lo con- dro.
tenido en la pregunta en quanto toca quel dicho D. Hernando L X I I . A las sesenta e dos preguntas dixo que sabe e vido
mando al dicho D. Pedro y r a Panuco e que fue por queste que quito el dicho D. Pedro las varas a los alcaldes que heran
testigo fue con el e que no sabe mas. e puso otros e que no sabe en que tienpo fue ni mas desta pre-
XLI1I. A las quarenta'e]tres preguntas dixo que sabe lo gunta.
contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi. (Es L X I I I . A las sesenta e tres preguntas dixo que sabe e vido
to mismo respondió á las preguntas 44, 45 y 46.) que una noche se puso fuego a la dicha Villa e que otro dia
X L V I I . A las quarenta e siete preguntas dixo que sabe e remanecieron ydos de la dicha Villa los contenidos en la pre-
vido este testigo quel dicho D. Pedro paso adelante de Guati- gunta e se dixo que ellos avian echado el dicho fuego e que 110
sabe mas.
mala e que los yndios le ponian enpedimentos que no pasase
segund la pregunta lo dize e que no sabe mas. LXIV. A las sesenta e quatro preguntas dixo que sabe e
XLVIII. A las quarenta e ocho preguntas dixo que dize (95) Debe ser el.
testigo questando en la provincia de Cuesco el dicho D. Pedro
vido quel dicho D. Pedro enbio a llamar a los suso dichos des-
por visitador e este testigo por su escrivano vido quel dicho
pues que supo que heran ydos e que no quisieron venir e que
D. Hernando le enbio a llamar con una carta mesiba (96) pa-
oyo dezir lo contenido en la pregunta e que se quexavan los
ra que viniese donde el estava e que vido que por ello vino
yndios dellos a muchos publicamente.
donde estava el dicho D. Hernando que fue a Cuyacan e que
L X V . A las sesenta e cinco preguntas dixo que sabe lo fue sobre lo contenido en la pregunta e que venido vido este
contenido en la pregunta por que asi lo vido pero que no sabe testigo quel dicho D. Hernando enbio al dicho D. Pedro a lo
las cantidades del oro que ovo ni lo que gasto. contenido en la pregunta e que vido que fue e todos dezian
L X V I . A las sesenta e seys preguntas dixo que sabe lo que yva por procurador para e segund la pregunta lo dize pe-
contenido en la pregunta como se contiene en ella por que asi ro que no vido el poder e elecion dello e que oyo dezir este
lo a visto este testigo. (Lo mismo contestó á la pregunta 67.) testigo que los procuradores avian suplicado de las provisiones
L X V I I I . A las sesenta e ocho preguntas dixo que sabe lo quel dicho Tapia traya de su mag. e que le avian fecho en bar-
contenido en la pregunta por queste testigo lo vido asi e ques- car lo qual oyo publicamente e que no sabe mas.
te testigo fundió en la fundición el oro del dicho D. Pedro.
L X X X . A las ochenta preguntas dixo que sabe lo conte-
L X I X . A las sesenta e nueve preguntas dixo que sabe lo
nido en la pregunta segund que se contiene en ella por que
contenido en la pregunta por que lo vido ecebto que no sabe asi lo vido ecebto que no se acuerda si a la sazón hirieron al
si agora tiene la piedra el dicho D. Pedro mas de que lo a oy- dicho D. Pedro e que no sabe mas.
do dezir asi publicamente a muchos. L X X X I V . A las ochenta e quatro preguntas dixo que di-
L X X X I I I . A las ochenta e tres preguntas dixo que sabe ze lo que tiene dicho e que en ello se afirma e questo sabe des-
lo contenido en la pregunta por queste testigo lo a visto asi e te fecho por el juramento que fizo e firmolo de su nonbre e
es publico e notorio. prometió de guardar secreto de su dicho.
L X X X I V . A las ochenta e quatro preguntas dixo que di-
^elowmo istát^wc/aA.
ze lo que tiene dicho e que en ello se afirma e que de lo que
dicho tiene es publica boz e fama entre los que lo saben e de- 29. ° Testigo. El dicho Gil Gonsales de Venavides ve-
11o tienen noticia e questo sabe deste fecho por el juramento zino desta Cibdad de México testigo presentado por el dicho
que fizo e firmolo de su nonbre e prometió de guardar secre- D. Pedro juro segund derecho e siendo preguntado por las
to de su dicho. preguntas para que lo presento dixo lo siguiente.
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los contenió
dos en la pregunta al señor presidente e Oydores puede aver
289 Testigo. El dicho Geronimo de Aguilar vezino desta cinco o seis meses e al dicho D. Pedro puede aver doce años
Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro todo poco mas o menos.
juro segund derecho e siendo preguntado F u e preguntado por las preguntas generales dixo ques de
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni- hedad de treynta años e mas e que no es pariente ni le tocan
dos en la pregunta al señor Presidente e Oydores puede aver las preguntas e que venza quien justicia toviere.
seys meses e al dicho D. Pedro puede aver diez años todo po- X L I I . A las quarenta e dos preguntas dixo que este tes-
co mas o menos. tigo vino con Francisco de Garay a Panuco e questando este
Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de testigo en Panuco aposentado en un pueblo que se dize Tama-
hedad de quarenta años poco mas o menos e que no es parien- cuyl oyo dezir publicamente a muchos que D. Pedro de Alva-
te ni le tocan las preguntas e que venza quien justicia toviere. (96) Misiva.
X X X I I . A las treynta e dos preguntas dixo que sabe este
rado avia ydo a la provincia de Panuco e que lo enbiava el ze lo que tiene dicho e que en ello se afirma e questo sabe
dicho D. Hernando Cortes e q u e oyo dezir asi mismo quel di- deste fecho por el ju/amento que fizo e firmolo de su nonbre
cho Francisco de Garay-des que supo quel dicho D. Pedro fue e prometió de guardar secreto de su.dicho firmolo asi mismo
e estava en la dicha provincia de Panuco e en la Villa de Chila el señor Francisco Verdugo alcalde hordinario ante quien es-
della enbio a un Francisco de Cifuentes con su poder al dicho te testigo juro e dixo su dicho.
D. Pedro para que le fablase por quel dicho Francisco de Garay
estava en un pueblo del dicho Tamacuyl e no pudo yr e que tanateo Tttáuao. Rónzate*.
le dixese que no le tratase mal su gente ni se la descarriase e
quel dicho Cifuentes fue a lo suso dicho e que quando bolvio
300 Testigo. El dicho Lazaro López estante en esta Cib-
dixo a este testigo que avia ydo al dicho D. Pedro e le avia
dad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro juro
ablado lo suso dicho e quel dicho D. Pedro avia respondido
segund derecho e siendo preguntado por las preguntas para
bien e avia fecho dar un pregón en la dicha Villa en que man-
que lo presento dixo lo siguiente.
do que toda la gente de Francisco de Garay se recojiese e es-
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los contení-
toviese en la bandera de su capitanía so ciertas penas e que
dos en la pregunta al dicho señor Presidente puede aver dos
por esta cavsa cree este testigo quel dicho D . Pedro fue a P a .
años e a los señores Oydores puede aver seys meses e al di-
nuco a fin de lo contenido en la pregunta e questo sabe desta
cho D. Pedro puede aver quinze años todo poco mas o menos.
pregunta.
Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques^ de
X L I I I . A las quaranta e tres preguntas dixo que oyo de-
hedad de treynta años poco mas o menos e que no es parien-
zir este testigo que yendo el dicho D. Pedro que fue por el
te ni le tocan las preguntas e que venza quien toviere justicia.
pueblo donde estava aposentado el dicho Gonzalo Uova Ile e
• X L I I . A las quarenta e dos preguntas dixo queste testigo
que lo avia llevado e a los que con el estavan con sigo a la di-
eslava a la sazón que paso lo contenido en la pregunta en la
cha Villa e que no sabe mas.
provincia de Panuco en un pueblo queste testigo tenia enco-
X L I V . A las quaranta e quatro preguntas dixo que vido
mendado que se dize Tacolula e eslava alli a la sazón en el
este testigo quel dicho Diego Docanpo fue a la provincia de
dicho pueblo con este testigo el dicho Francisco de Garay con
Panuco e oyo este testigo dezir publicamente que fue asi mis-
otros españoles e queste testigo oyo a la sazón lo contenido
mo por mandado de dicho D. Hernando como la pregunta lo
en la pregunta publicamente a muchos e que no sabe mas des-
dize e para lo en ella contenido e que oyo asi mismo quel di-
ta pregunta.
cho D. Pedro se vino a esta Cibdad por la cavsa e segund se
contiene en la pregunta e que sabe e vido que no prendió ni X L I I I . A las quarenta e tres preguntas dixo que oyo este
truxo preso el dicho D. Pedro al dicho Garay a esta Cibdad testigo dezir en el tienpo contenido en la pregunta lo en ella
por que despues de venido el dicho Don Pedro para esta Cib- contenido estando en el dicho pueblo de Tacolula a muchos
dad el dicho Garay estava en Panuco e se vido con el dicho publicamente pero que no lo vido.
Diego Docanpo en un pueblo de la provincia doze leguas XLIV. A las quarenta e quatro preguntas dixo que oyo
de la Villa de Chila e vido este testigo quel dicho Garay se vi- dezir lo contenido.en la pregunta a muchos publicamente en
no para esta Cibdad de Mexico con el dicho Diego Docanpo el tienpo en ella contenido e que quando el dicho Garay vino
e en su conpania para se ver con el dicho D. Hernando e dar a esta Cibdad de México que no sabe con quien vino ni quien
medio en sus diferencias e no vino alli el dicho D. Pedro e lo truxo ni mas desta pregunta ni fecho por el juramento que
questo sabe desta pregunta. fizo e afirmóse en ello e firmolo de su nonbre e prometió de
LXXXIV. A las ochenta e quatro preguntas dixo que di- guardar secreto de su dicho &c. e firmolo el señor Francisco
Verdugo alcalde hordinario ante quien este testigo juro e di-
xo su dicho. avia escripto Pedro de Vallejo teniente en la provincia de Pa-
nuco por el dicho D. Hernando quel dicho Gonsalo Dovaile e
&*a*eúc* Tetáifyo. ¿Vívalo su gente fazyan daño a los naturales de la tierra e questava en
el pueblo donde lo fallo por este testigo e su mandado a los
319 Testigo. El dicho Francisco Ramírez estante en es- que fuesen desta Cibdad de México a la provincia de Panuco
ta Cibdad de México testigo presentado por el dicho D. Pedro e dixo a este testigo si el dicho Gonsalo Dovalle e los que con
juro segund derecho e siendo preguntado por las preguntas el estavan si estavan en el pueblo do estavan por mandado
para que lo presento dixo lo siguiente. deste testigo e este testigo le dixo que sy estavan e que les avia
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni- mandado estar alli por que no se podian sostener todos juntos
dos en la pregunta al señor Presidente puede aver año e me- e que otro dia luego de mañana vido este testigo en el dicho
dio e mas e a los Oydores puede aver seys meses e que en es pueblo de españoles al dicho Gonsalo Dovalle e su gente e an-
pecial conoce al Lic. Matienzo Oydor puede aver quinze años davan sueltos e se dixo publicamente quel dicho Pedro de Al-
e a D. Pebro de Alvarado puede aver diez e seys años todo varado les avia suelto e mandado dar sus armas e cavallos e
poco mas o menos. que le perdonasen por los aver traydo alli por que para los
Fue preguntado por ias preguntas generales dixo ques de he- traer avia sido mal informado e questo sabe desta piegunta.
dad de cinquenta años poco mas o menos e que no es parien- X L I Y . A las quarenta e quatro preguntas dixo que sabe
te ni le tocan las preguntas e que venzagjuien toviere justicia. lo contenido en la pregunta segund se contiene en ella por ques-
L X I I . A las quarenta e dos preguntas dixo que sabe este te testigo vido al dicho Diego Docanpo en la provincia de Pa-
testigo e vido en el tienpo contenido en la pregunta quel dicho nuco en un pueblo que se dize Chicayahan termino de la Vi-
D. Pedro fue a la provincia de Panuco e este testigo le vido lla de españoles que a dicho e que vido questando alli el dicho
alia en un pueblo que a la sazón estava poblado de españoles Diego Docanpo se vino de la dicha provincia el dicho D. Pe-
e oyo dezir publicamente quel dicho D. Hernando lo avia en- dro e este testigo le vido venir estando en el pueblo de Meta-
biado a la dicha provincia e que no sabe mas de lo contenido tepeque queste testigo tenia en encomienda e que no traya pre-
en la pregunta.
so ni en otra manera al dicho Garay e después de venido le vi-
XLIII. A las quarenta e tres preguntas dixo queste testi- do este testigo al dicho Garay dende a muchos dias en la dicha
go estava a la sazón e tienpo de lo contenido en la pregunta en provincia de Panuco con el dicho Diego Docanpo e que oyo
el pueblo de Tamicuyl ques la provincia de Panuco e hera es- dezir este testigo publicamente que quando Diego Docanpo se
te testigo a la sazón justicia en la dicha provincia por su mag. vino a esta Cibdad se vino con el el dicho Garay e questo sa-
alcalde hordinario que ¡o avia puesto el dicho D. Hernando°e be desta pregunta.
questav-a en el dicho pueblo el dicho Francisco de Garay e L X X X I V . A las ochenta e quatro preguntas dixo que dize
questando alli el dicho Garay dixo a este testigo quel dicho D. lo que tiene dicho e que en ello se afirma e que de lo que di-
Pedro avia preso al dicho Gonsalo Dovalle e llevadole con sy- cho a es publica boz e fama entre los que lo saben e questo sa-
go e a los que con el estavan e que si sabia si lo mandava el be deste fecho por el juramento que fizo e firmolo de su non-
dicho D. Hernando e queste testigo le dixo que creya que no bre e prometio de guardar secreto de su dicho &. e firmolo el
e queste testigo lo quería yr a saber del dicho D. Pedro e que señor Francisco Verdugo alcalde hordinario ante quien juro e
luego se partió e fue al pueblo de españoles que a dicho en la dixo su dicho este testigo.
pregunta de suso donde estava el dicho Alvarado e le fallo alli
e le dixo que por que avia preso al dicho Gonsalo Dovalle e a
los que con el estavan e el dicho Alvarado dixo que por que le •anoidCei y eíd.uao. ¿ffianaac» érameles.
32? Testigo. El dicho Alonso de M a t a escrivano de su
mag. estante en esta Cibdad de México testigo presentado
por el dicho D. Pedro juro segund derecho antel señor Presi-
dente e siendo preguntado por las preguntas para que lo pre-
sento dixo lo siguiente ante su señoría.
I. A la primera pregunta dixo que conoce a los conteni-
dos en la pregunta al señor presidente e a los Oydores puede
a ver tres meses poco mas o menos e al dicho D. Pedro puede
aver diez años. V A esta provanza con el escripto de ynterrogato-
Fue preguntado por las preguntas generales dixo ques de
rio en quarenta e nueve fojas escripias con esta e
hedad de treynta e ocho años poco mas o menos e que no es
pariente ni le tocan las preguntas e que venza quien toviere
son treynta e dos testigos e presento el dicho D. Pe-
justicia. dro en los cinco de Julio de M D X X I X años para sus
X X X V . A las treynta e cinco preguntas dixo que sabe lo descargos antel señor Presidente doze escripturas
contenido en la pregunta por que lo vido ecebto que no sabe (97) ay en ellas una cédula de encomienda de yn-
quanta fue la cantidad del dicho oro e que sabe e vido quel di- dios de D. Hernando Cortes e una fe del contador
cho D. Pedro dio el dicho oro a un Pedro de Valdevieso que desta nueva España del oro e plata quel dicho D.
yva en su capitanía por tesorero de su mag. e le fizo cargo dello
Pedro quinto e otra fe de Cristoval Doñate contador
e quel dicho tesorero lo dio al dicho Jorge de Alvarado para
de las joyas quel dicho D. Pedro quinto e otra fe
que lo traxese al dicho D. Hernando e a Cuyacan donde esta-
va para lo fundir para que dello se diese parte a los conpañe-
del tesorero desta nueva España que dio al dicho
ros e que asi se fizo e que no sabe mas. D. Pedro quando fue a Castilla de que no devia
X X X V I . A las treynta e seys preguntas dixo que sabe es- nada a su mag. e un traslado de una cédula de su
te testigo e vido quel dicho D. Pedro poblo la Villa contenida macr. sobre lo de P a n u c o e una carta mesiva de Pe-
en la pregunta e que tenia por suyo en deposito el señor e na- dro°de Vallejo para D. Hernando sobre lo de P a n u .
turales de Tututepeque e que le dieron oro e que no sabe quan- co e otra carta mesiva de Francisco de Garay para
to e que le vido que le dieron eslavones de cadena de oro e que
el dicho D. Hernando e unos capítulos e ynstrucion
no sabe mas.
del dicho D. Hernando para el dicho D. Pedro e un
LXV1I. A las sesenta e siete preguntas dixo que sabe es-
te testigo e vido quel dicho D. Pedro estando donde la pregun-
proceso fecho por el dicho D. Pedro en Soconusco
ta dize fizo proceso sobre lo en ella contenido contra algunos e Vtlatan e otro proceso fecho por el dicho D. P e -
españoles e que por que fallo culpados en ello algunos fizo jus- dro en Cuzcatan e en fin del un mandamiento firma-
ticia dellos segund que en el proceso que dello paso ante este
(97) De las doce escrituras de que se habla en esta relación, solo
testigo como escrivano de la cavsa se contiene al qual se remi-
corren agregadas las dos primeras, es decir, la cédula de encomienda, y
tió e refiere e queste testigo tiene el dicho proceso. la fé del contador. Con estas dos piezas concluye la residencia, sien-
L X X X I V . A las ochenta e quatro preguntas dixo que di- do de presumirse que las demás estén perdidas, y lo que es mas sensible
ze lo que tiene dicho e que en ello se afirma e questo sabe des- que lo estén en lo absoluto, puesto que lo que de aquel documento exis-
te fecho por el juramento que fizo e prometio de guardar secre- te, apénas ha podido salvarse de la destrucción del tiempo y de una sé-
to de su dicho e firmólo el señor Presidente e el dicho testigo. rie de acontecimientos fatales.
^/Aine (/& %¡¿vm,an. j4'¿móo vMata.
do del dicho D. P e d r o e de un escrivano que se dize CEDULA DE DEPOSITO
Alonzo de R e g u e r a e otro p r o c e s o fecho en Guati-
mala por el d i c h o D. P e d r o en las quales escripturas para

en fin de c a d a una va asentada la presentación e fir-


¡ P B I D I B ® 3>M A á - V A l B A I D í D
mada de mi el dicho Gonsalo R u y s escrivano e son
en todas doze escripturas c o n t a n d o por una foja la de los pueblos

dicha Cédula cinquenta fojas escripias e algunas co-


T U T U T E P E Q U E E X A LAI* A E O T R O S P U E B L O S .
mensadas a escrevir e con esta foja son cinquenta e
una fojas las quales escripturas son las siguientes.
Por la presente se deposita en vos Pedro de Alva-
rado vezino de la Villa de Segura la F r o n t e r a los se-
ñores y naturales de los pueblos de T u t u t e p e q u e con
Quizquitali y Apichagua y Chacaltepeque y Cente-
peque y Teteltongo y Chila que le son subjetos y el
señor y naturales del pueblo de Xalapa para que os
xlx
syrvais dellos e os ayuden en vuestras haziendas e
granjerias conforme a las ordenanzas que sobresto
están hechas e se haran e con cargo que tengáis de
los yndustriar en las cosas de nuestra S a n t a fee ca-
tholica poniendo para ello la vigilancia e solicitud
posyble y necesaria fecho a X X I V de agosto de
M D X X I I años.
)'fo&ínanc¿c ^ciiea.
Por mandado del capitan general mi señor.
<^>¿01100 de yoManueva.

En lunes cinco dias del mes de Jullio año del Señor de


M D X X I X años antel señor Ñuño de Guzman Presidente su-
so dicho presento esta cédula D. Pedro de Alvarado para sus
descargos e que conste que los pueblos en ella contenidos los
tenia en encomienda e que por esta cavsa si algund oro le die-
ron se lo pudieron dar e el tomallo testigos Juan Tirado e An-
tonio de Carvajal.
'^enóa/o ¿/buya
Escribano de sus magestades.
F E E D E L CONTADOR

de l a nueva-españa

DEL ORO E PLATA Q U E PEDRO DE ALVARADO

FUNDIO E QUINTO EN ESTA NUEVA ESPAÑA.

Yo el secretario Rodrigo de Albornos Contador


general en esta nueva España digo e doy fee que
por los libros de su mag. de las fundiciones que en
esta nueva España se an hecho parecen las partidas
de oro e joyas e plata y otras cosas que D. Pedro de
Alvarado e otras personas en su nonbre an fundido
e quintado que son las siguientes.

Parece por una partida que en 31 de Julio de 1523


(98) años metió a fundir Pedro de Alvarado por si mil
e seis cientos y treynta pesos y despues de fundidos pa-
go quinto y derechos a su mag. pertenecientes 1630
Parece por otra partida aver metido el dicho Pedro
de Alvarado en 5 de Agosto del dicho año tres mil e
seis cientos y cinquenta pesos de oro de los quales des-
pues de fundidos pago quinto e derechos a su mag.

(98) En el original está de letra la fecha de estas partidas, y sus


números correlativos que salen al margen, son romanos; pero para ma-
yor claridad se usa de los comunes.
pertenecientes 3r»5o
mag. pertenecientes 480
Parece por otra partida que en 17 de Agosto del di-
Parece por otra partida que en 18 de Febrero del di-
cho año metió a fundir Gaspar Arias por Pedro de Al-
cho año el dicho Juan de Alvarado por Pedro de Al-
varado quatro cientos y veinte pesos de oro de que fun-
varado metió a fundir trezientos e cinquenta e tres pe-
didos y marcados pago quinto y derechos a su m a g . . . 420
sos de oro de los quales fundidos e marcados pago los
Parece por otra partida que en 24 de Novienbre del
derechos a su mag. pertenecientes 353
dicho año Pedro de Alvarado metió a fundir dozientos
Parece por otra partida que en 6 de Setienbre del di-
e quarenta e cinco pesos de oro de que fundidos y mar-
cho año Jorge de Alvarado por Pedro de Alvarado
cados pago quinto e derechos a su mag 245
saco fundidos mil e dozientos e treze pesos de oro (99)
Parece por otra partida que en 4 de Agosto metió a
de los quales fundidos e marcados pago los derechos
fundir el dicho Pedro de Alvarado mil pesos de oro de
a su mag. pertenecientes 1311
que fundidos e marcados pago quinto e derechos a su
Parece por otra partida que en 6 de Novienbre de
ma
g 1000 526 años Pedro de Alvarado por si metió a fundir mil
Parece por otra partida que en 1 de Agosto metió a e dozientos e treynta pesos de que fundidos e marca-
fundir el dicho Pedro de Alvarado cuatro mil pesos de
dos pago quinto e derechos a su mag. pertenecientes.. 1330
oro de que fundidos e marcados pago los derechos a su
El dicho dia metió a fundir en otra partida quatro-
4000
cientos y sesenta pesos fundidos e marcados pago los
Parece por orta partida que en 4 de Agosto del dicho
derechos a su mag
año Pedro de Alvarado metió por si a fundir mil e qui-
Metió el dicho dia en otra partida trezientos e veyn-
nientos e cinquenta pesos de oro de que fundidos e mar-
te pesos de que fundidos e marcados pago los derechos
cados pago quinto e derechos a su mag 1550
a su mag ^20
Parece por otra partida que en 8 de Agosto de 524
Metió en el dicho dia en otra partida a fundir tre-
años J u a n j d e Alvarado por Pedro de Alvarado metió
zientos y treynta y ocho pesos de que fundidos e mar-
a fundir setecientos e ochenta pesos de que fundidos e
cados pago los derechos a su mag 338
marcados pago quinto e derechos a su mag 780
E n el dicho dia parece por otra partida que metió a
Parece por otra partida que en 10 de Octubre del di-
fundir el dicho Pedro de Alvarado por si dozientos e
cho año de 524 J u a n de Alvarado por Pedro de Al-
ochenta e cinco pesos de que fundidos e marcados pa-
varado metió a fundir dozientos v nóvenla y ocho pe- 285
go los derechos a su mag. pertenecientes
sos de los quales fundidos e marcados pago los dere-
Parece por otra partida que en 6 de Novienbre el di-
chos a su riiag. pertenecientes 208
cho Pedro de Alvarado por si metió a fundir dozientos
Parece por otra partida que en 10 de Otubrc del di- y noventa y ocho pesos de que fundidos e marcados
cho año J u a n de Alvarado por Pedro de Alvarado me- pago los derechos a su mag. pertenecientes 298
tió a fundir quatrocientos pesos de los quales fundidos Parece por otra partida que en el dicho dia el dicho
e marcados pago los derechos a su mag. pertenecien- metió a fundir mil e setecientos pesos de oro de que
tes ; 4üo fundidos e marcados pago los derechos a su mag. per-
Parece por otra partida que en 13 de Febrero de tenecientes 1700
525 años Juan de Alvarado por Pedro de Alvarado
(99) Esta cantidad, según se ve, no es la misma que sale al mar-
metió a fundir quatro cientos e ochenta pesos de los gen; pero ese error, que también se repite en la partida siguiente, los
quales fundidos e marcados pago los derechos a sü. tiene el original.
E n el dicho dia metió en otra partida a fundir sete- salero que peso todo trezientos e quarenta e ocho pe-
cientos y diez pesos de que fundidos e marcados pago sos de que pago quinto e derechos a su mag 348
los derechos a su mag. pertenecientes 710 Parece por otra partida que el dicho Pedro de Alva-
Parece por o t r a partida que en 9 de Novienbre Pe- rado saco fundidos dos mili e ochocientos e treinta e
dro de Alvarado por sy metió a fundir trecientos y cin- nueve pesos de oro de los quales pago los derechos a
quenta pesos de oro de que fundidos e marcados pago su ma
g 2839
los derechos a su mag. pertenecientes 350 Parece por dos partidas que en 24 de Novienbre del
E n este dicho dia parece por otra partida que el dicho año metió a fundir trezientos y sesenta pesos de
? i; dicho Pedro de Alvarado por sy metió a fundir sete- los quales despues de fundidos pago los derechos a su
cientos y noventa y cinco pesos de que fundidos e mar- niag 360
cados pago los derechos a su mag. pertenecientes.... 795 Parece por otra partida que en 24 de Novien-
E n el dicho dia parece por otra partida que metió a bre del dicho año el dicho Pedro de Alvarado
tundir el dicho seyscientos y quinze pesos de que fun- registro e quinto dozientos e tres marcos e me-
didos e marcados pago los derechos a su mag. pertene- dio de plata en rrodelas de los quales pago el
cientes 6i5 203 4 quinto e derecho a su mag
E n el dicho dia 9 de Novienbre del dicho año parece Parece por quatro partidas que en 17 de Di-
por otra partida que metió a fundir el dicho Pedro de cienbre Alonso de Ojeda por Pedro de Alvara-
Alvarado mili e dozientos y veinte pesos de oro de que do registro e quinto dozientos y quarenta y un
fundidos e marcados pago los derechos a su mag 1220 marcos de plata de que pago quinto e derechos
El dicho dia metió a fundir el dicho ochocientos "y 241 a su mag
cinco pesos de oro de que fundidos pago los derechos a Parece por otra partida que en 10 de Dicien-
su mag. pertenecientes §05 bre de 528 años Alonso de Ojeda por Pedro de
El dicho dia quilato un tejuelo de oro que peso cin- Alvarado metió a fundir ochocientos e noventa
• • «
quenta y siete pesos de oro de que pago los derechos.. 57 e syete pesos fundidos e marcados pago los de-
E n el dicho dia quilato e quinto en numero de sete- rechos a su mag 597

s
cientos y noventa pesos de oro^en joyas de los quales Parece por otra partida que en 18 de Febrero
pago el quinto a su m a g 790 de 529 años Alonso de Ojeda por Pedro de Al-
¡p-
E n 24 de Novienbre del dio hogaño quinto una jarri- varado metió a fundir ochocientos e treinta e
ca de oro que peso veinte e tres pesos de quejpago de- cinco pesos de oro de que fundidos e marcados
pago los derechos a su mag 835
M rechos a su m a g 23
f al En el dicho dia quinto tres jarricas de oro que pesa-
Mil Suma y montan las partidas suso dichas y
ron noventa y seis pesos de oro de que pago quinto e parece aver metido a fundir por ellas el dicho
IÉ derechos a su m a g 96 Pedro Dalvarado y otras pesonas en su nonbre
Parece por otra partida en el dicho dia registro una treynta y un mili y setecientos y treynta pesos. 31730
taza y una axicar de oro que pesaron ciento y quarenta PLATA. M a s parece aver quintado por los dichos li-
y dos pesos de que pagaron quinto e derechos a su bros el dicho Pedro Dalvarado y otras personas
mag 142 en su nonbre quatrocientos y quarenta y quatro
E n el dicho dia registro unajarrica de oro y una axi- 444 4 marcos y quatro onzas de plata.
car y un salero y una copa con su sobre copa y otro
La qual dicha quenta fue sacada en la Cibdad de Thenus-
titan a 5 dias del mes de Jullio de 1529 años de los libros de
las fundiciones segund por las partidas parece por mandado
de los señores Presidente e Oydores que en esta nueva Espa- P B . a . a M E N T O S
ña residen por su magestad.
d& tS&tóglnoz.
DEI.

E n lunes 5 dias del mes de Jullio de 1529 años antél señor


Ñuño de Guzman Presidente suso dicho presento D. Pedro de PROCESO D E RESIDENCIA
Alvarado esta fe e escriptura para sus descargos quanto al
cargo que se le da que no fundió oro e plata ni pago quinto a INSTRUIDO CONTRA
su mag. dello testigos Juan Tirado e Antonio de Carvajal.

^onáale
escrivano de sus magestades.
EN AVERIGUACION

¡attar*
DEL TORMENTO Y M U E R T E Q U E MANDO DAR

\ fñA

/ •
Rey de íleclitfacaii;

FIN.
. irteli 1» ^ I i• <<1'
^Ptacedcdoa de una nottua Aiotoitca. de ¿a vida,
y /iec/icó do ^ony uuííado i .

POR

odali) ío' 8BHVJ -íoq ¿<. J>\ i U w í m .


oid.íon UA ÍÍJ Í . R:
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'rijjííjp v gJíiíWBJtp /jWSfír.fiióO'y
La qual dicha quenta fue sacada en la Cibdad de Thenus-
titan a 5 dias del mes de Jullio de 1529 años de los libros de
las fundiciones segund por las partidas parece por mandado
de los señores Presidente e Oydores que en esta nueva Espa- FiiiLaMBNTOS
ña residen por su magestad.
0&odUjpO d& '-/£¿¿OÍnOZ.
DEI.

E n lunes 5 dias del mes de Jullio de 1529 años antél señor


Ñuño de Guzman Presidente suso dicho presento D. Pedro de PROCESO D E RESIDENCIA
Alvarado esta fe e escriptura para sus descargos quanto al
cargo que se le da que no fundió oro e plata ni pago quinto a INSTRUIDO CONTRA
su mag. dello testigos Juan Tirado e Antonio de Carvajal.

^onáale
escrivano de sus magestades.
EN AVERIGUACION

¡attar*
DEL TORMENTO Y M U E R T E Q U E MANDO DAR

\ íñA

/ •
Rey de íleclitfacaii;
FIN.
. irteli 1» ^ I i• <<1'
^Ptecedcdoa de una nottua /uot'oUca de ¿a vida
y /iec/icó de aipue¿ ^onyuMÍadoi-

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NOTICIAS H I S T Ó R I C A S

DE

Ñ U Ñ O DE GUZMAN.

E L hombre que, como H E R N Á N C O R T E S , ha tenido la dicha


de asegurarse una posteridad imperecedera, ó que como P E D R O
D E A L V A R A D O , tuvo la buena suerte de girar en rededor de un
planeta tan esplendente que lo bañaba con sus destellos, des-
carga al biógrafo de un inmenso trabajo, porque, cual los gran-
des señores en la corte de sus reyes, les basta anunciar su nom-
bre para ser luego conocidos por todos sus títulos y calidades,
buenas ó malas. Siguiendo esta regla en la reseña biográfica
de Alvarado, me limité á decir lo muy preciso, porque su nom-
bre, inseparable del de el inmortal conquistador de México,
será indeleble en la historia americana desde el Perú hasta
Xalisco. ¿Mas quién conoce á Ñ U Ñ O D E G U Z M A N , con todo y
sus altas calidades de Presidente de la Audiencia de México,
Gobernador de la Nueva-España, Conquistador y pacificador
de las naciones independientes del antiguo imperio mexicano,
fundador del dilatado reino de la Nueva-Galicia, hoy Estado
de Xalisco, y Gobernador de la provincia de Pánuco, partida
hoy por los Estados de Tamaulipas, Nuevo-Leon y San Luis
Potosí?.... ¿Quién, repito, conoce al que siendo el primero
que en México desempeñó aquellos encargos, escepto el de Pá-
nuco, obtuvo también la difícil y peligrosa confianza de la se-
vera corte española, para tomar su residencia á Cortes, á Alva-
vado y á los Oficiales Reales? Muy pocos son los que de
turbulento y emprendedor que constituían su carácter, y que
él tienen noticia, y ninguno hay que la tenga completa, porque
ha dejado marcado con un hondo surco de depredaciones y
la desgracia, que suele perseguir á los hombres aun mas allá
crueldades, el largo periodo de su administración. Pretendien-
del sepulcro, ha sido verdaderamente cruel con tíuzman. La
do que en cierta demarcación de límites ó distribución terri-
historia, que ha recogido cuidadosamente todos sus crímenes,
torial hecha por el Lic. Márcos de Aguilar, se le habían segre-
todos sus desaciertos y todas sus debilidades, no nos ha tras-
gado algunos pueblos pertenecientes á su gobernación, para
mitido con pureza una sola de sus buenas acciones, ni ménos
incorporarlos á la que despues formó la jurisdicción del Vi-
ha pensado en templar la crudeza de sus coloridos. Ella nos
reinato, lo reclamó al tesorero Alonso de Estrada, entonces
refiere sus hechos á la manera que un juez imparcial razona
Gobernador de la colonia, por medio de Sancho de Caniego,
la sentencia del bandido sin defensa, á quien despacha á la
su comisionado, quien estrenó su misión ejecutando graves ma-
horca. Mi intento es suplir, en la pequeña parte que puedo y
los tratamientos en la persona de Pedro González TruxiUo,
permite la naturaleza de este escrito, aquella deficiencia de la
que intentó disputarle el paso. L a s esperanzas y los temores
historia; pues que se trata de algo mas que de dar á conocer
consiguientes á todo cambio político, habían encontrado en
á un hombre célebre, hasta hoy confundido con los malvados
Pánuco un inagotable sugeto en las primeras providencias de
ordinarios; se trata de arrojar alguna luz en el periodo mas in-
Guzman, porque dió y quitó pródigamente oficios y encomien-
teresante de nuestra historia; en el que debe verse como punto
das, espidió y derogó ordenanzas, despachó comisionados por
de partida de nuestra organización política. Ñuño de Guzman
todas partes para averiguar la legitimidad de los títulos de
fué el primer Magistrado, propiamente civil, que vino á Méxi.
propiedad, hizo comparecer á todos los Caciques para cono-
co. Enviólo la corte de España con la ardua misión de poner
cerlos y que lo conociesen y respetasen, y no satisfecha su in-
término á la arbitraria y turbulenta dominación de los conquis-
cansable actividad con lo que en el interior hacia, despachó á
tadores. El forma, pues, el punto de separación, á la vez que
Caniego á hacer descubrimientos y conquistas para ensanchar
de enlace, entre el fin del duro y violento estado de la con.
su gobernación, internándose en ellas á mas de cuarenta le-
quista, y el principio del establecimiento de un orden civil, re-
guas, hasta introducirse dentro del territorio concedido al des-
gular y común.
venturado Pánfilo de Narvaez. N o quedó satisfecho, porque
Ñ U Ñ O D E G U Z M A N , natural de Guadalaxara de España, es- solamente descubrió salvages y terrenos desiertos.
taba avecindado en la isla de Santo Domingo, llamada anti- Los gastos de esta espedicion, que duró cinco meses, y la
guamente la Española, cuando sin mas servicios ni esperien- penuria de los recursos mas necesarios para tales especula-
cia de guerra, según dice el Cronista Herrera, fué proveído en ciones, determinaron á Guzman á emprender el tráfico atroz
el gobierno de la provincia de Pánuco. Llegó á su Goberna- en que escedió á todos los que le habian precedido en la es-
ción el dia 20 de Mayo de 1528, y desembarcó en el pueblo de peculación de carne humana. Espidió licencias para vender
Pánuco, llamado entonces Santi-Estéban, ó San Esteban, del á sus subditos, que él también esportaba por su cuenta á las
Puerto, lugar de su residencia. Allí fué recibido con arcos islas á cambio de caballos y de ganados; y como esta especu-
triunfales, procesion, fiesta y alegría universal (1), que muy lación le producía cuantiosas ganancias, la llevó hasta el pun-
pronto se cambiaron en luto y desesperación. to de casi despoblar su gobernación (2). Cuando comenzó
Guzman no era avariento, sino ambicioso, y como la provin- á notarse la escasez de aquella inmoral mercancía, se prúpu-
cia se encontraba muy léjos de llenar sus quiméricas esperan-
zas, presto se vió forzado á desarrollar aquel genio atrevido, (2) lo que les echó á perder fué la demasiada licencia que
daban para herrar esclavos; pues en lo de Pánuco se herraron tantos,
que casi despoblaron aquella provincia.—Bemol Díaz; Hist. verdade-
(1) Herrera; Hist. de las Indias. Dec. IV, üb. III, cap. 8. ra &c-, cap. 196.
so suplirla por un medio ilegal, haciendo al efecto incursiones dientes de Guzmun, la corte de Madrid supo muy pronto lo
en el territorio del Vi remato, sobre el cual enviaba espedi- que pasaba. Afortunadamente para éste, las quejas^de los
ciones con el espreso designio de hacer esclavos á sus habi- otros llegaron juntas con las que él también elevaba al trono,
tantes. Estrada, que como ya se dijo, gobernaba en la capi- reclamando escesos y atropellamientos por parte de los Go-
tal, no descuidó la defensa de su dignidad y de sus derechos bernadores de México, y es de presumir; en buena critica,
ultrajados, y apoyado en las simpatías de la ciudad, que se que la corte encontrara abultados los que de él nos refieren
manifestó vivamente conmovida contra aquellos atentados (3), los historiadores, y no despreciables los que denunciaba de
exigió, primero por vías suaves, y últimamente con la amena- sus enemigos, puesto que contra el poderoso^ influjo de Cortes
za de las armas, que el temerario gobernador de Pánuco se y de otros altos persouages. empeñados en su ejemplar casti-
redujera á sus límites. Este no solamente despreció las que- go, él, en vez de éste, mereció la singular confianza de la coro-
jas y las amenazas, sino que aspirando á legitimar sus usurpa- na para desempeñar el importante y espinoso'encargode Pre-
ciones, reunió tropas y avanzó hasta su frontera, resuelto tam- sidente de la primera Audiencia que vino á México,¿y en cu-
bién á ensancharla por la fuerza. ya creación se pensaba encontrar el remedio de todos los des-
Miéntras él se hacia así respetar ó temer de sus vecinos por órdenes y abusos que afligían á las Colonias.
la audacia y rapidez de sus movimientos, multiplicaba en el Este nuevo gérmen, á la vez de calamidad y de esperanza,
interior los escesos y violencias que lo hacian el azote y el entró por las puertas de la ciudad, del 5 al 8 de Diciembre
terror de sus subditos y comarcanos. A Tnixillo, el que in- de 1528 (4), estrenando su poder el dia 9 con la brusca destitu-
tentó impedirle la invasión del Vireinato, no obstante ser ción de los alcaldes ordinarios de la ciudad, entonces de alta y
hombre d e pró y uno de los conquistadores, lo sujetó á la respetada autoridad. Estimóse, y con razón, como un golpe de
cuestión de tormento, y despues de mandarlo azotar pública- estado dirigido á imponer respeto y temor, pues que los funcio-
mente, le hizo enclavar la lengua. Los otros no eran mejor narios destituidos debian terminar en su encargo con los pocos
tratados, pues á los que no ahorcaba ó azotaba, les confiscaba
dias que faltaban del mes. Guzman llegó ántes del 19 del año
sus bienes ó hacia otros malos tratamientos; y tan poco res-
nuevo, constando del citado libro de Cabildo, que en aquel dia
petuoso á los derechos de propiedad como lo era respecto de
presidió la elección que el Ayuntamiento hizo de sus nuevos
los de seguridad, dice Herrera que hizo arrancar de las here-
vocales. L a corte dispensó ú aquel magistrado la singular gra-
dades de los particulares los naranjos y granados trasportados
cia de permitirle retener con la presidencia de la Audiencia y
de Castilla, para formarse con ellos una huerta. Así debia
la gobernación general de la Nueva-España, su particular de
proceder necesariamente el magistrado que decía no tener
Pánuco.
cuatro hombres de bien en su distrito; juzgando quizá que los
malos no tenían derecho á ninguna especie de garantías. La Colocado Guzman en un teatro tan vasto y libre, cual lo era el
exasperación produjo levantamientos que daban márgen á hor- gobierno de la primera de las colonias americanas, y sostenido
ribles atentados, y éstos condujeron á algunos infelices Caci- por colegas que no le contradecían, luego dió libre vuelo á su
ques á suicidarse; caso, dice el mismo historiador, jamas visto carácter emprendedor, haciéndose notar, sobre todo, por la im-
en aquella tierra. petuosidad y aun crueldad con que hacia llevar al cabo sus
determinaciones; no siempre, por desgracia, ajustadas á los
N o era posible que entre un número tan grande de descon- preceptos de la justicia y de la moral. Sin embargo, el since-
tentos faltara alguno que formalizara sus quejas; y como de ro Bernal Diaz dice: ''que en obra de quince ó veinte dias que
éstas eran partícipes aun los mismos funcionarios indepen-
(4) Consta del libro de Cabildo, que en la sesión del dia 4 se ocupa-
(3) En el libro 1. ° de Actas de su Ayuntamiento obran varios do- ba todavía el Ayuntamiento de preparar los festejos con que dispuso so-
cumentos interesantes, relativos á estas escandalosas querellas. lemnizar la entrada de la Audiencia, que, dioc la Acta, se acercaba.
"habían llegado á México el Presidente y los Oidores, se mos- el sistema de repartimientos. Para facilitar la ejecución de
t r a r o n muy justificados en hacer justicia/" La limitaciones estas medidas, y en pro de ellas, se disponía que los indios
sobradamente espresiva. fueran encomendados á las personas que pareciera los trata-
La falta, ya no diré que de una historia, sino aun de una co- rían como á hombres libres que eran, prefiriendo á los casados,
lección regular de monumentos relativos al gobierno colonial, en atención á que de éstos se tenian mas esperanzas, y á loa
han influido decididamente, y mejor diría, que han creado una conquistadores, como justo premio de sus antiguos servicios.
opinion errónea, en virtud de la cual se confunden generalmen- Tomando en cuenta que el lujo y la pasión del juego se ha-
te dos principios de acción ó personalidad muy distintas, que bian apoderado de éstos con un frenesí que afortunadamente
léjos de haber caminado perfectamente unísonas, como mucho s comienza á desaparecer de nuestras costumbres, la metrópoli
creen, se consevaron siempre, especialmente en los primeros dictaba severas medidas represivas y leyes suntuarias como
tiempos, en la pugna que lees posible mantener á un inferior un medio inderecto de templar los gravámenes y vejaciones
contra su superior. Hablo del gobierno español y de sus te- que aquellos despilfarres harían pesar sobre los indios enco-
nientes, entre quienes no se reconoce, por lo común, otra dife- mendados. Ultimamente, la Audiencia traia el especial en-
rencia que la de ver en éstos unos instrumentos dóciles y ciegos cargo de tomar residencia á Cortes, á los Oficiales Reales y á
del capricho del otro; entendiéndose ademas que todas sus de- Pedro de Aloarado, por las concusiones y escesos de que se
masías eran inspiradas ó ilimitadamente aprobadas por él. No les acusaba; manifestándose deseosa de hacer en los delincuen-
era así; y el carácter de la misión encomendada á la Audien- tes un saludable escarmiento que restableciera la justicia y la
cia y á su Presidente, bastarían para desmentir aquella supo- moralidad en los paises nuevamente descubiertos. Tal era
sición. E n t r e las concausas que determinaron la desgracia de la noble y alta misión confiada á la primera Audiencia, cuvos
Cortes, una de ellas tenia por fundamento las quejas formula- individuos correspondieron á ella mirando mas á sus particu-
das contra su administración, por el uso arbitrario que hizo lares afectos, dice Herrera (5) que al cumplimiento de las
de su poder, oprimiendo y vejando á la raza conquistada, que Ordenanzas é Instrucciones reales, ni á la justicia.
sujetó á rudos trabajos y á duros tratamientos. A fin de re- El gran poder conferido á la Audiencia ponia á las colo-
frenarlos, despachó la metrópoli algunos comisionados con am- nias en mayores riesgos de los que habian corrido, porque su
plios poderes; mas como ellos tenian la desgracia de morirse ejercicio iba á provocar el estímulo de las dos mas terribles
súbitamente, y cuando apenas habian puesto el pie en nuestro pasiones en hombres de moralidad equívoca; la envidia y la
continente, se dispuso cambiar la forma y personal de la ad- codicia. Una y otra se despertaron con frenesí en el Presi-
ministración, encomendándola á la toga, esperando que en ella dente y sus colegas. L a facultad de residenciar á sus ante-
encontrarían los pueblos la compasion y la justicia que inútil- cesores les dió todos ios medios de vejar á cuantos les esce-
mente se habian buscado en la espada del conquistador. De dian en mérito y servicios; ya por el común y ruin placer que
aquí nació el pensamiento de confiar el gobierno á la Audiencia, encuentran los hombres nuevos en la humillación del que juz-
á quien se dieron muy detalladas instrucciones y órdenes para gan superior, ya por la esperanza de consolidar su poder, nu-
su régimen, que medianamente observadas, habrían cicatriza- lificando á los que pudieran ser sus competidores. Cortes v
do las heridas de la conquista y preparado un lisongero por- sus parciales fueron las primeras víctimas de su envidia, ejer-
venir á las razas sojuzgadas. ciendo en los que pudieron haber á las manos, terribles escar-
mientos.
E n t r e las instrucciones dadas á la Audiencia, ocupaba el
preferente lugar, la orden mil veces reiterada, y otras tantas (5) Ilist. cit., Dcc. IV, lib. III, cap. 9 y 10.—El Dr. Puga ha in-
desobedecida, que recomendaba y prescribía el buen trata- sertado íntegras estas instrucciones en la foja 22 de «u Colección d*
miento de los indígenas y la pronta y concienzuda reforma en provisiones, <f-r.
Juslo es decir que estas medidas violentas no estaban ente- Si bien estas medidas podían bastar para contener las ma-
ramente destituidas, en su origen, de conveniencia ni de ra- quinaciones del interior, eran absolutamente insuficientes pa-
zón, atendida la causa que las motivaba. Coi-tes y sus adic- ra obtener lo que el mismo gobierno tan ardientemente desea-
tos hacian en la corte, y dentro del mismo México, los mas ba; la consolidaron de su autoridad. Sus esfuerzos y preten-
poderosos esfuerzos para conseguir que aquel volviera á las siones se estrellaban contra los que en la corte hacia su pode-
colonias investido del mando supremo político y militar; y co- roso rival, Corles, fuertemente empeñado en volver á la Amé-
mo para llegar á este resultado, era necesario dar á conocer rica, investido del mando supremo. Reputábasele en conse-
la mala administración de la Audiencia, de aquí nacieron dos cuencia, y no sin razón, el foco de todas las cabalas que aquí
facciones e s t r e m a s que se hacian la guerra sin tregua ni des- se preparaban, y oborrecíasele como al natural agente y pro-
canso. Un incidente, altamente honroso á los viejos soldados tector de los descontentos. Los Oidores lo acusaban también
de Cortes, vino á dar la señal del rompimiento entre los ban- de que hacia enviar á sus criados firmas en blanco, que él lle-
dos disidentes. U n o de los capítulos puestos contra el con- naba haciendo su propio elogio y el proceso á sus enemigos;
quistador era la defraudación hecha á sus compañeros del lote cosa á la verdad nada estraña en la moral y política de aque-
que les correspondía en los tesoros adquiridos por la conquis- llos hombres, no peores sin embargo que los nuestros.
ta; y como el c a r g o era embarazoso, aquellos, sacrificando su L a Audiencia pensó cortar de raiz las inquietudes y cuidados
Ínteres y desafiando los peligros, se reunieron, con licencia que le causaban estos manejos,dando un golpe de estado que no
de un alcalde, a n t e García Iiolguin, y allí, dice Bernal Díaz, hizo mas que arrastrarla á mayores descarríos; triste fruto de
"firmamos que n o queríamos partes de aquellas demandas las medidas mal calculadas. Discurriendo Ñuño de Guzman á
"del oro, ni de la recámara de Guatemuz (a) ni que por nues- la manera de algunos de nuestros políticos revolucionarios, ape-
t r a parte fuese competido Cortes á que pagase ninguna par- ló al sistema representativo, tal cual se practicaba en su siglo,
"te de ello; y decíamos, que sabíamos cierto y claramente que con la esperanza de hallar el remedio de los males públicos, ó
"lo enviaba á su magestad, y lo hubimos por bueno hacer mejor dicho, su salvación personal. Al efecto reunió en la Ca-
"aquel servicio á nuestro rey y señor." tedral á los procuradores de las ciudades y villas que se en-
L a Audiencia n o podía ver con ojo tranquilo este rasgo de contraban en la capital, con mas algunos de los conquistado-
caballerosa lealtad, que hasta cierto punto se presentaba como res y principales gefes militares: y abierta que fué la sesión,
una directa provocacion, atendido el estado que aquí guarda- les propuso el nombramiento de una diputación encargada de
ban las cosas; en tal virtud, aliando la causa pública á la pri- representar á la corte las necesidades de las colonias. Hasta
vada, y dando á aquella manifestación el carácter de una liga ó aquí iba bien el negocio; mas como al proyecto venia unida
conjuración secretamente encaminada á apoyar las pretensio- la pretensión de que la elección recayera en determinadas
nes ambiciosas de Cortes y á embarazar el exacto cumpli- personas, parciales por supuesto del Presidente, y se quería
miento de los mandatos de la corte, se decidió á enfrenarla ademas que una de sus principales instrucciones fuera la de
de una manera q u e quitara para lo de adelante la tentación impedir la vuelta de Corles, sus viejos y leales compañeros
de repetirla. L a Audiencia procedió rigorosamente contra de armas no quisieron suscribirla, y de aquel primer ensayo
los firmantes, por multas, destierros y otras demostraciones, no se recogió mas que lo que despues hemos cosechado de él
participando de e s t a mala suerte Pedro de Alvarado y el ines- en abundancia; voces, tabaola y vehetria, según dice el sincero
timable historiador que me ha ministrado estas noticias (6).

( а ) El tesoro encontrado en un aposento de Cuauhtemotzin.


ciaron en ciertos pesos de oro de Tepuxque y nos desterraron de cinc»
(б) . . . . Prendieron á todo3 los mas conquistadores.... que pasaron
leguas de México.—Bernal Díaz, cap. 196.
de dozientos y cincuenta, y á mí también me prendieron, y nos senten-
historiador ántes citado, testigo presencial y actor en la esce-
favor de los infelices indígenas, sino que exacerbaron sus an-
na, como representante de Goazacoalco (7).
tiguos padecimientos, tanto por el aumento de las gabelas y
N o habiendo corrrespondido la elección de procuradores al
Boltura concedida á los encomenderos, como porque Guzman»
gusto de los partidarios de Cortes y de los otros descontentos,
continuando aquí el tráfico de esclavos que introdujo en P á -
6e apresuraron á informar por su lado contra lo ocurrido, lo
nuco, suplia con los subditos del Vireinato la despoblación
cual les valió nuevos destierros, multas y cuasi confiscaciones,
que había causado en la Provincia de su gobernación. Subien-
porque la Audiencia, usando de su legal poder, daba y quita-
do, en fin, al pináculo del despotismo y de la tiranía, los magis-
ba á su placer los repartimientos, fuente primera entonces do
trados vieron en las quejas un síntoma de rebelión ó de deso-
bien —estar y aun de opulencia. Previendo también, v no so
bediencia, que castigaban inexorables con palos, azotes, tor.
equivocaba, que los ofendidos multiplicarían sus quejas y re-
inentos y confiscaciones. Vez hubo en que dejándose arras-
finarian sus precauciones hasta hacer llegar aquellas á la cor-
trar Guzman de su feroz carácter, quebrara los dientes con el
te, creyó impedir su efecto por medio de resoluciones tan se-
puño de su bastón á una de las víctimas de su insolente tiranía.
veras como arbitrarias, que no hicieron mas que darle el alien-
El primer Obispo de México, Fr. Juan Zumárraga, habia
to necesario para cometer mayores escesos, y el sopor que ha-
llegado á esta ciudad junto con la Audiencia, trayendo la in-
ce dormir al déspota en los brazos de una imprudente confian-
vestidura de Protector de indios, y el especial encargo de ha-
za. Como un preludio de sus nuevos descarríos, comenzó
cer cumplir las leyes espedidas para su libertad y buen trata-
por sistemar la interceptación y apertura de la corresponden-
miento. Esta misión, que tal vez emprendió desempeñar con
cia que venia de España y salía de las colonias, llevando la pre-
el mismo fervoroso entusiasmo que manifestó en la rebusca y
caución hasta el punto de costear agentes cuya única misión
destrucción de los monumentos históricos y artísticos de los
era sustraer, por astucia ó por fuerza, la que se conducía fue-
mexicanos, le valió muy luego á él y á sus beneméritos cola-
ra de estafeta, corriendo la misma suerte la que venia de
boradores, el odio de los gobernantes, al que siguieron de
la corte, sin respetar el sello real. El abuso llegó á térmi-
cerca los mas indignos y brutales tratamientos. El clero re-
nos de obligar al monarca á espedir una Real orden (8) en que
gular, á quien entonces estaba especialmente confiada la ad-
conminaba con la pena de destierro perpetuo de todos sus do-
ministración espiritual de las colonias, era el único refugio
minios á los quebrantadores de la fe publica; orden á la cual,
donde los indígenas podian buscar simpatías, consuelo y pro-
dice Herrera, que la Audiencia tuvo el arrojo de replicar, que
tección, y todos los monumentos de la época confirman que
lo contrario era lo que convenia al mejor servicio de su mages-
jamas la imploraron vanamente. Sin el caritativo zelo de
tad.
esos héroes del cristianismo y de la civilización, que todo lo
La confianza, como ántes decia, de nulificar las quejas de sacrificaban á su propaganda, favor, consideraciones bien-es-
los agraviados y la imprudente codicia del Presidente y de los tar y aun la vida, es casi seguro que los frutos de la conquis-
Oidores, los arrastró á tan abominables y vergonzosos escesos, ta se habrian desmoronado en las manos de ávidos y duros
que seria permitido dudarlos, por honor mismo de nuestra es- aventureros, y que la España no habría adquirido en breve
pecie, á no verlos referidos en las historias mas acreditadas. tiempo mas que desiertos, que le seria necesario repoblar para
No solamente rehusaron decididamente poner en práctica las hacerlos proficuos.
disposiciones humanas y tutelares dictadas por el monarca en
Cerrados para los indígenas el corazon y los oídos de los
(7) Bernal Diaz, Hist. &c., cap. 196. cit. gobernantes, acudian en tropel á sus padres espirituales, que
(8) Fecha en Toledo á 31 de Julio deJ529, ó inserta en la Colec- siempre valientes y generosos, Ies impartieron su caritativa
ción de Puga, fol. 22.—Este hecho formó despues uno de los capítulos protección desafiando al poder sin mas armas que su energía,
de la residencia. su Crucifijo y su breviario. Estas, aunque débiles, les impo-
nian; y como el medio mas seguro para prevenir sus molestias " beneficiu de Dios, los religiosos no eran culpables de las in-
era el evitar el combate, las previnieron, dictando órdenes se- " famias de que se Ies acusaba." (10)
veras en que se prohibía á los quejosos elevar sus recursos al Diez y ocho siglos hace que se ventila el difícil problema de
Obispo y á los religiosos curas de almas, y á éstos el acojer- la predicación en materias políticas, y los hombres continuarán
las. Sin desalentarse por ellas el Sr. Zumárraga, todavía in- debatiéndolo hasta el fin del mundo, sin adelantarlo una linea
tentó ejercer su ministerio de protección, solicitando de Guz- mas del estado en que lo dejaron San Pedro y San Juan en
man la moderación de las insoportables gabelas y tributos con su disputa con el sacerdocio judaico, mientras lo ventilen en
que la Audiencia oprimía á los indígenas; mas de este rasgo un terreno tan pendiente y resvaladizo como lo es el en que
generoso de su zelo pastoral solamente cosechó reconvencio- lo colocó el entusiasmo religioso de aquellos varones apostóli-
nes y pesadumbres. El Presidente le respondió secamente, cos. Parece que el primer ensayo fué feliz, ó por la mesura
despues de recordarle no olvidara hablaba con sus superiores, del predicador ó por el sufrimiento de los oyentes; mas no tu-
que las órdenes de la Audiencia deberían ser ejecutadas, so vo la misma dicha el que con mayor solemnidad se repitió en
pena de ser tratados los inobedientes como lo había sido el la solemne fiesta de la Pascua de Pentecostes, haciendo de
obispo de Z a m o r a (9). Cárlos V lo habia hecho ahorcar po- protagonista el primer obispo de Tlaxcala. Este virtuoso pre-
cos años ántes de las rejas de su prisión. lado subió al pulpito, revestido de sus paramentos pontificales
Colocadas bajo un tal pié de hostilidad las dos potestades " para declarar solemnemente que ni él ni sus hermanos los
reguladoras de los destinos de la colonia, y empeñada cada " frailes eran culpables de lo que les imputaban y acusaban
una, por su propio ínteres y por conciencia, en llevar al cabo " los miembros déla Audiencia;que no habían faltado á sus
su respectivo programa, parecía que la paz no podía restable- " votos y reglas, y que creía de su obligación rebatir y hacer
cerse sin que una de ellas dejara el puesto, á menos que am- " frente al menosprecio que se queria echar sobre los predíca-
bas se resignaran á arrostrar con las querellas y escándalos " dores del Evangelio, que indefectiblemente caeria sobre su
que debían esperarse de una tan violenta situación. El desa- " doctrina." (11)
liento llegó á penetrar en el ánimo del Sr. Zumárraga, á pun- Cuáles fueran los términos que el orador empleara para ver-
to de sentirse dispuesto á permitir el retorno de los Prelados tir estos conceptos y cuáles sus amplificaciones, podemos pre-
y otros padres graves que quisieran abandonar el país; mas sumirlos por el epílogo que de ellos nos ha conservado el Sr.
ántes de adoptar esta medida estrema, quiso tentar otras de Zumárraga, quien necesariamente habrá, cuando ménos, tem-
conciliación ó de enmienda. Con este objeto reunió una plado su vehemencia; y es seguro que ellos habrían hecho sen-
junta eclesiástica, que despues de largas y serias delibera- sación aun en estos tiempos de indolencia, de pusilanimidad y
ciones, se fijó e n un pensamiento, muy loable á la verdad y de desconcierto. Mas si el ataque era fuerte y directo, la re-
propio de su santo carácter, pero no ciertamente el mas aco- pulsa fué tal, que en ella se traspasaron aun los límites de la
modado á las circunstancias. El mismo Obispo nos dice que decencia.—"Mandóle muchas veces el Presidente que callase
se acordó "hacer venir á México un Religioso para que pre- "ó se bajase del pulpito; mas como se resistiese á hacerlo, el
" dicase un sermón en el que exhortase á los individuos de la "oidor Delgadillo envió un alguacil, que seguido de muchas
" Audiencia á cumplir con sus deberes, y declarase que por "personas de su parcialidad, agarraron al predicador y lo ar-
r a n c a r o n violentamente del pulpito (12)." Y a se imaginará
el lector que á este escándalo debieron seguir otros muchos

(9) Cartas del Sr. Zumárraga á Felipe II, en el vol. X de la Colec- (10) Carta cit. en la pág. 194 del Museo.
ción de Mr. Terneaux.—La primera de éstas se ha publicado traducida (11) Carta y pág. cit.
(12) Ibid.
en el vol. I del Museo Mexicano.
1
come su necsaria consecuencia, que si bien una concordia po- publica, porque el clero asistió únicamente para oir los clamo-
día adormecer, jamas seria bastante poderosa para destruir en res y gemidos de las víctimas, atadas en ese momento á la
su germen. El Obispo de Tlaxcala puso luego en acción sus tortura; y cuando esforzando sus plegarias, acompañadas con
armas, lanzando un terrible anatema sobre los violadores del la amenaza de censuras, quiso tomar un tono mas imponente,
templo y de su pastor; y la Audiencia esgrimió las suyas con- el belicoso Oidor Delgadillo se arrojó sobre los Religiosos con
testándole con un decreto inapelable de destierro de todos los lanza en ristre y dispersó la procesion á puntas y botes. E n
dominios españoles, que hizo luego poner en ejecución. El ve- seguida, y para darles una flagrante prueba de todo lo que la
nerable prelado resistió á los ejecutores, no apelando á la fuer- Audiencia podia acometer, hizo ahorcar á Cristóbal Angulo,
za ni á la ayuda de los hombres, sino buscando un asilo al pié criado de Cortes y uno de los reos, y al otro, despues de ser
de los altares del mismo santuario profanado; y aunque el in- azotado públicamente, le mandó cortar un pié. Nadie se de-
flexible Presidente respetó la egida, no por esto se condolió de tiene en la mitad de su camino, y los Oidores prosiguieron por
la víctima, pues haciendo cercar con tropa la iglesia, prohibió el comenzado hasta llegar, según dice Herrera, "á dar un pre-
bajo pena capital que se le introdujeran víveres, y allí lo habría p o n para que so pena de muerte, llevasen á todos los cléri-
hecho morir, á no haberse interpuesto el Sr. Zumárraga, que ma- g o s y frailes á la cárcel (13)." Si al historiador se dieron
nejando el negocio con calma y prudencia, logró cortar la difi- pruebas de este hecho, al crítico le es permitido dudar de su
cultad con una transacion en que cada cual rebajó algo de sus estricta verdad.
estremas pretensiones. Convínose en que el oidor Matienzo, Desavenidos el Presidente y los Oidores desde el suceso de
que no había tenido parte alguna activa en los acontecimien- la estraccion y ejecución de los retraídos, no faltaron nue-
tos, recibiría secretamente en nombre de la Audiencia la abso- vos disgustos que soplaran el desabrimiento, hasta el pun-
lución de las censuras; y así quedó por entonces restablecida to de hacer desear á los unos desembarazarse de la incó-
la armonía entre los dos poderes, que de tiempos muy atras moda presencia del otro, para gobernar con entera libertad.
eran enemigos ó rivales. Un poder que camina por sendas estraviadas ó peligrosas, so-
Aquella se turbó muy presto, provocando otro lance no mé- lamente subsiste miéntras dura la íntima y estrecha union de
nos violento que el precedente, y que influyó de una manera sus miembros; así es que presintiendo Guzman que aquellas
decisiva en el nuevo giro que dió Guzman á sus proyectos, desavenencias tendrían un trágico desenlace, especialmente
hasta verse lanzado en el camino de aventuras y de riesgos que para él, pues ya se sabia entonces el favor y consideración con
lo condujeron á la conquista de Xalisco. Una de esas contien- que había sido recibido en la córte su implacable enemigo Cor-
das sobre asiles, tan absurdas en su teoría como inmorales en les, y que éste preparaba su vuelta armado del terrible poder
su práctica, desavino al Presidente con sus colegas porque, de capitan general de la colonia; tomando en cuenta, repito,
contra su voto y voluntad, mandaron éstos arrancar del sagra- estos peligros, pensó sèriamente en evitarlos, y el plan que si-
do á dos refugiados que reclamaban ademas el goce del fuero guió para conseguirlo, revela en él un hombre de genio y de
eclesiástico. L a Audiencia no tenia superior en México, y por talento. Los Oidores deseaban alejarlo, ménos quizá por el
consiguiente era inútil apelar á los medios legales ordinarios: ambicioso designio que les atribuye Herrera, de quedarse so-
¿qué hacer en tal conflicto?.... Atenerse á sus propios recur- los en el gobierno, que por la esperanza de dominar la dificul*-
sos; y esto hizo el obispo de México, dirigiéndose procesional- tad de las circunstancias, no teniendo en su seno quien con su
mente con su clero á la cárcel, para arrancar de los oidores, oposicion pudiera entorpecer su marcha. Guzman, aprove-
con el prestigio de la pompa y gravedad de esta ceremonia, chando con rara sagacidad las faltas de sus colegas, y especu-
lo que por ningún otro camino podía conseguir. El ensayo
fué inútil y aun algo peor; también fué funesto para la moral (13) Dee. IV, lib. VII, cap. 2.
"ranía." No llenando todavía estos recursos el presupuesto
lando con sus propias desventajas, trazó, para sí, un plan no
de Guzman, la Audiencia lo autorizó para tomar nueve mil pe-
solo de liberación, sino de próspero y glorioso porvernir, se-
sos de las arcas públicas; esceso y atentado, en aquellos tiem-
guro de que aquellos le facilitarían todos los medios de alcan-
pos, mucho mas grave que el de vejar y saqueará los particu-
zarlo, á trueque de verse desembarazados de su presencia.
lares, pero que bien merecía la pena si por él se abreviaba la
Entonces discurrió la conquista de Xalisco y de los Estados
salida del Presidente. Este emprendió su marcha á fines del
internos, que dirigida con ménos inhumanidad y barbarie, ha-
año de 1529, llevando quinientos españoles entre infantería y
bría lavado todas sus faltas y contentado todas sus ambicio-
caballería, y de quince á veinte mil indios auxiliares Mexica-
nes, dándole ademas un distinguido asiento entre los hombres
nos y Tlaxcaltecas. Los mexicanos perpetuaron en sus pintu-
que han ilustrado el Nuevo-Mundo.
ras ó anales geroglíficos, el recuerdo de esta espedicion como
Propuesto el pensamiento á la Audiencia, ésta se apresuró
uno de los sucesos mas memorables. Representáronlo por me-
á facilitarle los medios de su realización, inclusos aquellos que
dio de un ginete vestido con trage idéntico al que tiene Alvarado
no pendían de su poder y que comprometían su responsabili-
en la estampa 2? de este volúmen, llevando en la mano una cruz
dad. Las Ordenanzas de descubrimientos que regían en aque-
que le sirve de estandarte, y de cuyos brazos pende un gallar-
lla época, no permitían que éstos se hicieran á espensas, ni
dete encarnado. En frente de esta figura se ve el símbolo re-
aun con ayuda del tesoro público; pues la licencia se limitaba
presentativo del cielo, y saliendo de él una vívora que se in-
á permitir el enganche y armamento de la espedicion, debien-
clina á la tierra en ademan amenazante. E l antiguo intérpre-
do ser los gastos de cuenta de su gefe, que á su vez exigía lo
te de estas pinturas dice en su esplicacion: Fingen que sale
mismo de los que lo acompañaban. Aunque estas restriccio-
la culebra del cielo, diciendo que les venían trabajos á los na-
nes garantizaban á los pueblos de la horrible opresion é inso-
turales (de Xalisco) yendo los cristianos allá.
portables exacciones á que en tiempos de anarquía y de despil-
Por no cortar en mi narración el hilo del suceso que ha
farro los sujeta el sistema de ejércitos permanentes, por otra
dado á Guzman su horrible celebridad, y que forma el princi-
parte los esponía á daños y peligros no ménos graves; pues
pal asunto del proceso que hoy sale á luz, habia pasado en
cuando, como en el caso presente, el descubridor era el gefe
silencio el hecho con que aquel y sus colegas rompieron la mar-
mismo del gobierno ú otro personage influente, se apelaba al
cha en la carrera de atrocidades y de escesos que despues
inicuo arbitrio, que probablemente fué la base del que despues,
marcaron el periodo de su administración, al principio, como
por una corrupción del lenguaje y de los principios se llamó
ya dije, justa y arreglada. El monarca entonces reinante en
préstamo forzoso; se forzaba, digo, á los ciudadanos, ó á con-
Mechoacan, conocido en las historias con los nombres de Zint-
tribuir con los gastos de la espedicion, ó á servir á sus espen-
zicha, Tangajuan y mas comunmente con el de Callzontzin,
sas, dándose así una relevante prueba de que los mejores siste-
se habia entregado voluntariamente á Cortes tan luego como
mas degeneran en una insoportable tiranía y se convierten en
supo la toma de México, viniendo en persona á jurar vasalla-
una calamidad pública, sacándolos de sus naturales quicios.
ge al rey de España. Entonces, y como una muestra de su
La Audiencia no se detuvo por estos inconvenientes; ántea
sumisión, le tributó al rey muy ricos presentes, entre los cua-
bien, prestando mano fuerte á Guzman, puso á su disposición
les figuraban los metales preciosos por valor de ciento y cin-
el terrible azote con que, en nombre del bien público, el despotis-
co mil pesos de oro (14) y cuatro mil marcos de plata baja.
mo atropella y ultraja la dignidad y los derechos del hombre.
"Gastóse mucho en esta jornada, dice Herrera, porque á unos (14) No alcanzo cuál haya sido la base que tomara el P. Beaumont
"hicieron servir con sus personas y á otros con armas, á otros para estimar los 100.000 castellanos que dió primeramente á Cortes,
"con caballos, y sobre esto hubo ejecuciones, vejaciones, pri- en §35,156—!2, que rebajan el valor del castellano á 2 rs. 9 | granos,
siones, amenazas y tantas estorsiones, que era verdadera ti- ó muy poco mas de dos reales tres cuartillas de nuestra moneda. Ate-
Como esta no fué, por supuesto, su última liberalidad, Guz- va como prisionero. Aquí comienza el espantoso drama cu-
man debió juzgarlo poseedor de incalculables, y quizá diría yos pormenores se encuentran en los fragmentos del proceso
mejor, de inagotables tesoros, pues tanto él como Co?-tes y que siguen á esta noticia histórica; y aquí también comienza la
los otros conquistadores, se imaginaban pisar un suelo de oro nueva era de Ñuño de Guzman, descubridor y conquistador
y plata en que sus soberanos no tenian mas trabajo que el de de los Estados internos.
mandar rocoger cuanto quisieran. Ignoraban tal vez que los Este, como ya se ha dicho, salió de México con su ejército
metales preciosos eran en México un artículo de comercio, á fines del año de 1529, y tomando por Xilotepec (10) aproc-
mas bien que una moneda ó signo representativo de los valo- simándose á Mechoacan,. llegó al rio de Toluca ó herma, que
res, y que el que poseian los últimos monarcas era el fruto vadeó junto á Conguripo, y por haber, según dicen, descu-
cosechado durante muchos reinados anteriores, según así lo bierto este paso el 8 de Diciembre, le puso el nombre de
dijo Moteuczoma á Cortes, y en esta ocasion lo repitió Calt- Nuestra Señora (17). De allí pasó á la capital del reino, la
zontzin al ávido Ñuño de Guzman. A pesar de esto, él hizo antigua Huitzilzilan, hoy Tzinlzuntzan, donde hizo sufrir á
comparecer en los primeros dias de su gobierno á los princi- Callzontzin las primeras crueldades del atroz tormento con
pales Caciques, so pretesto de conocerlos y de que le presta- que preparó su muerte, y que será siempre un baldón para su
ran obediencia, y uno de los llamados fué el infortunado Calt- autor. Habiéndole arrancado por este medio enormes sumas
zontzin. Presintiendo quizá la desgracia que lo esperaba en colectadas entre sus amigos y vasallos, que hicieron los mas
México, se eseusó de venir, enviando un presente, que García duros y generosos sacrificios por salvar á su rey, y desenga-
del Pilar, execrable instrumento de las exacciones y malda- ñado de que no podia estorsionarles mas, levantó su campo, y
des del Gobernador, estima en mil marcos de plata y seiscien- dirigiéndose á Puruándiro, hizo alto á las márgenes de un rio
tos pesos de oro; pero éste, léjos de calmarlo, no hizo mas que distante dos leguas de aquella poblacion. Allí se detuvo al-
estimular su codicia, y así instó hasta que tuvo en su poder y gunos dias para consumar el mas odioso y execrable de los
dentro de su palacio (15) á la víctima, que encerró en una crímenes que puede cometer el hombre puesto en el camino
estrecha prisión, haciéndole sufrir diarias vejaciones para es- de perdición; el de acumular la infamia y el descrédito sobre
torsionarle nuevos tesoros. El rey de Mechoacan no volvió á la cabeza del inocente para justificar el crimen que en él se
ver la luz del sol sino cuando su verdugo salió de México intenta perpetrar. Ahogar la queja con la sangre de la víc-
para la conquista de Xalisco, á donde lo llevó entre su comiti- tima es un consejo de la tiranía, y Guzman lo puso en prácti-
niéndome á los cálculos que sobre la reducción de aquella antigua mo- ca, reuniendo en su persona las funciones de juez y de verdu-
neda, publiqué en mis notas á la Historia de la Conquista por Prescott,
V estimando el castellano en dos pesos y noventa y tres centavos, calculo (16) He seguido para este itinerario las noticias que nos ha dejado el
el importe del tributo en oro en $307.650, y el de la plata, suponiéndo- P. Fr. Pablo Beaumont, en su Crónica de la provincia de S. Pedro y S.
la de la baja ley que le da Cortes en el § 3 de su 4. " carta, en $20.000; Pablo de Mechoacan; lib. I, cap. 21. M. S.
y por todo $327.650; sin el valor de los plumages y pedrería. (17) El común de los historiadores, incluso el P. Beaumont, que ha
(15) El Presidente y la Audiencia vivían en la casa de Cortes, hoy tenido á la vista los documentos que doy á luz, dan á entender que
del Monte-pío, levantada sobre una parte del terreno que ocupaba el Caltzonlzin fué puesto en libertad; y el último de los citados dice, que
palacio antiguo de Moteuczoma. Así es que las tres residencias reales en este lugar vino aquel monarca á encontrar á Guzman, trayéndole un
de México fueron profanadas con crímenes atroces, y aun manchadas auxilio de diez mü marcos de plata y 6.000 hombres de tropas auxilia-
con la sangre de los reyes del pais. En la casa nueva de Moteuczoma, res; mas no encontrando razón alguna, en buena crítica, para desechar
hoy palacio del gobierno, fué reducido á prisión aquel monarca, que el testimonio de un testigo presencial y actor en la escena, como Gar-
deSpues murió de muerte violenta en el palacio de Axayacatl, hoy casas ... i
de la Concepción, en las calles de Santa Teresa y vuelta á la 2. rt del cía del Pilar, que asegura haber permanecido Caltzonlzin en la prisión
Indio Triste. hasta la salida del conquistador, que se lo llevó consigo, he preferido
esta autoridad para tejer mi narración.
go. Acusado Caltzontzin ame él, de conspirador, lo condenó saboreaban el sustancioso banquete con que los habia obse-
á ser quemado vivo, ejecutando luego esta sentencia. Tal quiado la cacica de Tonalan. Formados en irregular bata-
fué el principio de aquella espedicion que la Justicia divina lla, y sin hacer aprecio de los requerimientos de Guzman, tra-
debia hacer concluir para el conquistador cual la anunciaban baron una encarnizada pelea, que duró tres horas y que debió
sus fatídicos auspicios. ser muy reñida, puesto que fué necesario que el apóstol San-
Levantado el campo, se dirigió al territorio de Xalisco, y tiago viniera por segunda vez en auxilio del ejército español.
entrando por el que hoy forma el distrito de la Barca (18), H e r r e r a dice: (19) que en este reencuentro "sacaron la lanza
llegó al valle de Coynan, donde fué recibido de paz. Arro- "de las manos á Ñ u ñ o de Guzman, y le dieron buenos palos,
jándose en seguida sobre Cuizco, decidió en una batalla que "como él mismo confesó; y que su mayordomo dijo, que se
dió á las márgenes del rio, cerca de Ocotlan, la sumisión de "habia apeado á ponerle los piés en los estribos, porque los
aquel pais, pudiendo estender libremente sus correrías hasta "habia perdido."—Del pueblo generoso que tal hizo, no ha que-
los pueblos inmediatos á Guadalaxara. Aquella victoria la dado mas memoria que una de esas piedras equilibradas ó mo-
manchó con un rasgo de barbarie y de crueldad, que desgra- vedizas, objeto de la admiración y del culto de las antiguas
ciadamente formó en lo sucesivo la parte favorita de su siste- generaciones.
ma. Habiéndose llevado prisionero al cacique de Cuizco, que Cuando esto acaeció, hacia muy pocos dias que habia salido
era anciano y muy obeso, lo echó á uno de esos perros fero- á espedicionar por el Norte, con ochenta españoles y mil au-
ces que los conquistadores adiestraban contra los indios, que xiliares, Pedro Almendes Chirinos, vulgarmente llamado Pe-
lo mordió malamente, dice Herrera, dejándole allí abandona- ral mindes, el mismo personage que ántes hizo un tan principal
do, sin saber si murió. E n este lugar fué donde saboreó Guz- papel en México, durante el turbulento gobierno de los Ofi-
man el primer sueño de gloria y de ambición, adjudicándose ciales Reales, y que ahora marchaba como capitan de Guz-
todo el territorio de la Barca para fundar quién sabe cuál al- man. El debia internarse, como simple descubridor,hasta una
to título que ennobleciera su nombre. distancia de sesenta leguas, dando luego la vuelta por el Ponien-
Dejando asegurada su conquista con un fuerte que constru- te para reconocer la mar del Sur hácia Tepic, punto señalado
yó en Jamain, se dirigió á Ponzif.lan, donde permaneció algu- para la reunión. Despues de la batalla de Tetlan dispuso Guz-
nos dias para recibir la sumisión de todos los Caciques comar- man continuar sus descubrimientos bajo el mismo sistema, y al
canos, que se apresuraban á ofrecer su vasallage, sin contar efecto despachó con igual fuerza que á Chirinos, á Cristóbal da
con la Cacica de Tonalan, á quien reconocían por soberana, y Oñate, ordenándole pasara el rio grande de Tototlan, y que e n .
contra la cual no dejaron de provocar un tumulto, censurándola trando por el valle de Tlacotlan, hasta llegar á los confines de los
su sumisión. Guzman hizo su entrada el 25 de Marzo de 1530 que entonces llamaban Teules Cliichimecas, que según el mapa
entre regocijos y fiestas de los naturales, que presto debían cam- ^ e Mechoacan levantado por el P. Beaumont, era el territo-
biarse en duelo. Indignados los pueblos de la cobardía de rio de Zacatecas, diera la vuelta á esperarlo en Etzatlan. El
sus señores, que así los entregaban sin resistencia, se reúnie* conquistador se quedó recorriendo los pueblos descubiertos, es-
ron en la plaza de Tetlan para deliberar sobre su situación. El tendiendo sus correrías á todos los que hoy forman el distrito de
nombre de Caltzontzin y su trágica muerte circulaban de boca Guadalaxara y los de su tránsito hasta Etzatlan, á donde llegó
en boca con indignación y espanto, y consultando mas á su pa- en principios de Abril, siendo una calamidad para ésta y las po-
triotismo que á sus fuerzas, pues solo eran tres mil guerreros, se blaciones inmediatas, por los escesos y depredaciones que co-
pusieron en marcha para arrojar á los invasores, que todavía metían sus tropas, faltas de lo necesario.
Allí permaneció dos meses en espera de sus exploradores, que
(18) Sigo para este itinerario al Lic. Mota Padilla, en su Conquis-
(19) Decada IV, lib. VIII, cap. 1.
ta del reino de Nueva-Galicia. Cap. 4 y sig. M. S.
dieron muestras inequívocas de su actividad y diligencia. Chi- ño!, donde once años despues encontró el famoso Pedro de
rinos, siguiendo la ruta del Norte que se le habia trazado, lle- Alvarado el término de su carrera y de su vida.
gó hasta el punto de Acatic, que separa el distrito de la Barca Seguro Oñate de la fidelidad de los pueblos que dejaba á
del de Lagos,y atravesó éste hasta llegar á Coman ja, de don- su espalda, juzgó que no era cuerdo intentar por entonces ren-
de retrocedió por lo salvage y errante de las tribus que ocu- dir á viva fuerza á los indios fortificados en el Peñol de Nu-
paban el territorio, volviéndose á Acatic. De aquí, siguiendo chistlan. E n tal virtud, dispuso fundar una poblacion á la
nuevamente su antigua ruta, llegó hasta la Bufa de Zacatecas, vista del enemigo, á la que por entonces dió el nombre de Es-
de donde, por un rasgo de audacia incomprensible en nuestros píritu Santo, cambiado despues por el de Guadalaxara,, pri-
tiempos, devolvió doscientos indios amigos que lo acompaña- mer asiento y ensayo de la ciudad, hoy capital de Xalisco.
ban, reemplazándolos con igual número de Zacatecas. Prosi- Habiendo dejado allí un regular destacamento para imponer
guiendo con éstos, dió la vuelta por Xerez, Tlaltenango, atra- al enemigo, prosiguió sus descubrimientos por Xuchipila, que
vesó la áspera Sierra del Nayarit y subiéndose hasta Guai- le opuso una obstinada resistencia; y adelantándolos por el
namota, arribó al fin á la costa del Pacífico, mas allá de San rumbo de Xalpa, llegó á Tlaltenango, donde fué recibido de
Blas y de donde desagua el rio grande de Tolotlan, en el pun- paz, é instruyó los autos ó diligencias que, según la jurispru-
to llamado Zentipac, tomando de allí la vuelta para Etzatlan dencia del tiempo, le aseguraban el legítimo dominio del ter-
donde se incorporó con Guzman. reno conquistado. De allí retrocedió con dirección al Teul,
Cristóbal de Oñate siguió la banda occidental del Rio gran- venerada como la ciudad santa de los Chichimecas, por ser el
de, y ménos afortunado que Chirinos, tuvo que conquistar su asiento del templo en que se albergaban los ídolos de aquellos
terreno palmo á palmo hasta Izcatlán, donde lo pasó en bal- pueblos, todavía semi-salvages, resto quizá de los que dejaron
sas. E n este lugar se observó un hecho que prueba hasta sembrados en su emigración las tribus que poblaron el valle
qué punto se habia infiltrado en el espíritu de las tropas el de México, ó tal vez el primer fruto de la naciente civiliza-
aliento y espíritu guerrero. L a caballería no pudo entrar en ción que separa el estado salvage del de barbarie. Allí tam-
acción por lo áspero del terreno, y avergonzándose los solda- bién fué recibido Oñate de paz, y juzgando que con lo descu-
dos de llevar las a r m a s limpias, alanceaban los cadáveres que bierto habia llenado las instrucciones de Guzman, determinó
encontraban sembrados por el camino, para ensangrentar sus dirigirse á Etzatlan, donde lo esperaba, y tomando por la Bar-
lanzas, cuya travesura, dice el historiador (20), hacían porque ranca con dirección á Tequila, dejó pacífico todo este territo-
solamente la infantería habia peleado. Entrando el ejército rio, juntándose con su gefe en los últimos dias de Mayo.
en el valle de Tlalcotlan, no tuvo que vencer mas resistencia Reunido todo el ejército, emprendió Guzman su marcha por
que la que le opusieron cuatrocientos guerreros de Tepona- el territorio del distrito de Tepic, que agregó á sus descubri-
kuasco, cuya derrota le aseguró la sumisión de todos los otros mientos, no obstante haber sido descubierto por cuenta de
pueblos del N. de Guadalaxara. Prosiguiendo su camino por Cortes tres años antes. El historiador de la Nueva-Galicia,
Huexotitlan, Teocaltiche y los demás de este lindero del dis- única pluma amiga que ha tenido Guzman en el largo periodo
trito de Lagos, hasta llegar á los de Aguascalientes, tuvo no- de trescientos años, se limita á decir, que en esta espedicion
ticia de que Chirinos habia recorrido los situados mas al inte- le fué necesario hacer uso de la fuerza para vencer la resis-
rior, por lo que tomando la vuelta al P., se dirigió á Nuchis- tencia de los naturales; y con tal motivo increpa á un escritor,
tlan, hoy distrito perteneciente á Zacatecas, á donde llegó en á quien califica de nimiamente preciado de ingenioso, porque
el mes de Abril de 1530, siendo recibido de guerra por los llamó tirano á su héroe, y dijo que durante aquella campaña
naturales, que en número de seis mil se fortificaron en el Pe- habia incendiado mas de ochocientos pueblos, hasta llegar á
(20) Mota Padilla cit., cap. 9. Zentipac. El historiador xalisciense, siguiendo el rumbo de
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sus predecesores, atribuye aquellos y cuantos desórdenes se co-
metieron, á los auxiliares mexicanos y tarascos, hecho que ya (21), para proporcionar algún descanso al ejército. Allí no en-
no se hace increíble hoy á los que hemos visto los escesos y contró mas que congojas y desgracias, porque un intempestivo
desbordamiento de los ríos le destruyó todas sus municiones
abominaciones de que son capaces los miserables que reniegan
de boca y guerra, originándole ademas la pérdida de la mitad
á su patria. Mas Herrera, que presumo sea el escritor pre-
de su ejército, víctima del hambre y de las enfermedades que
ciado de ingenioso, dice formalmente, que Guzman fué quien
trajeron consigo la corrupción de las aguas estancadas y de los
durante aquella jornada, mandó aperrear á algunos Caciques;
alimentos insalubres á que se vieron reducidos. L a necesi-
que á otros les hizo cortar las narices ó las manos, dejándose-
dad los forzó á alimentarse de culebras, ajolotes y otras in-
las pendientes de la piel ó colgándoselas de los cabellos; y en
mundas sabandijas. Los historiadores dicen que no bastaban
fin, que no contento con asolar todos los pueblos de su tránsi-
los vivos para dar sepultura á los muertos, y que los campos
to, declaró é hizo vender por esclavos á los habitantes del
estaban sembrados de cadáveres de hombres que habían falle-
pueblo de Xalisco que ha dado su nombre al estado formado
cido sin socorro y que fueron pasto de las fieras y de las aves.
en parte del territorio de la antigua Nueva-Galicia.
E s de presumirse que la misma angustiada situación á que se
N o habiendo encontrado resistencia en Zentipac, prosiguió veía reducido, lo obligara á mantenerse inflexible en la obser-
su descubrimiento por la costa y llegó á Haztatlan, donde fué vancia de una providencia que, por sus tristes efectos, ha sido
recibido de paz y profusamente obsequiado por su Cacique, tasada de.cruel é inhumana. Los Caciques y aun algunos espa-
que le presentó el singular espectáculo de la lucha de un cai- ñoles no cesaban de importunarlo con vivas instancias para
man con un tigre. Herrera dice que continuó su marcha que les permitiera retirarse á otros pueblos amigos, á fin de
hasta pasar el rio del Espíritu Santo, que supongo sea el que curarse y socorrerse, ofreciendo volver; mas él se los negó
en el mapa de Xalisco, publicado el año de 1840 por D. José con tal inflexibilidad, temeroso quizá de la deserción, que hi-
María Narvaez, se llama de las Cañas, límite hoy de los Es- zo ahorcar á cuantos gefes indígenas intentaron la fuga, y á
tados de Xalisco, Sinaloa y Durango; pues no encuentro otro un español lo mandó azotar públicamente. El suicidio, des-
á que pueda convenir la ubicación con que se pinta en el an- conocido en aquellos pueblos incultos, vino entonces en ayu-
tiguo mapa de Herrera, único donde he encontrado un rio con da de la peste y de la hambre. Los indios se ahorcaban con
tal nombre. Allí, dice el mismo historiador, que practicó Guz- sus mantas para poner un mas pronto término á sus crueles
man el acto de toma de posesion del pais conquistado, con la padecimientos.
ceremonia acostumbrada de acuchillar los árboles inmedia-
E l carácter indomable de Guzman no se desalentó por este
tos. Luego se hizo proclamar al frente de su ejército Presi-
reves, y tan firme como ántes en su empresa, solo pensó en
dente y gobernador de la Nueva-España, dando á su con-
los medios de restaurar su descalabro; Al efecto despachó á
quista el estravagante nombre de Nueva-Castilla de la mejor
México al capitan Juan Sánchez de Olea en demanda de so-
España; probablemente en pueril menosprecio de los descu-
corros, que solicitó también de Colima, Sayula y otros puntos
brimientos de Cortes; pues que él habia dicho á la corte en
inmediatos; y provisto de ellos y de tropas de refresco, conti-
su última esposicion, que lo que iba á descubrir era lo mas y
nuó sus descubrimientos por la costa del Pacífico; Llegó en
mejor de lo descubierto. El orgullo desordenado suele preci-
el mes de Diciembre á la antigua y misteriosaCulhuacan, tan
pitar en el ridículo.
célebre en los anales Aztecas, y allí fundó la poblacion que
L a estación de las aguas, tan incómoda como peligrosa en hoy, con el adulterado nombre de Culiacan, sirve de capital al
aquellos paises, lo forzaba á una suspensión en sus operacio-
nes, y por tal motivo dio la vuelta, encaminándose al río que (21) Fundo esta congetura en el nombre de un pueblo inmediato á
Herrera llama de Haztatlan, probablemente el de Acaponeta dicho rio, que en el citado mapa de Xalisco se denomina San Felipe Et-
zatlan.
Estado de Sinaloa. Hecho esto, dispuso avanzar sus descu- gía y fuerza de alma de que en todas ocasiones dió pruebas
brimientos hácia el Norte por medio de sus capitanes, y al irrefragables. Las congojas en que lo habia puesto la destruc-
efecto dividió su ejército en tres trozos, que repartió entre ción de su ejército y de sus municiones, causada por la inun-
Chirinos, Oñate y José ds Angulo. El primero, siguiendo la dación de Iíaztatlan, fueron seguidas de otras, quizá mas dolo-
costa, entró hasta el rio Hiaqui: el segundo, tomando por la rosas, producidas por las noticias que recibió de México en
banda occidental de nuestra grande cordillera, descubrió á Pa- que le avisaban la llegada de Cortés á Yeracruz (22), anun-
nuco de Sinaloa, pasándose hasta Thopia, hoy distrito de Du- ciándole también la de la Audiencia nuevamente nombra-
rartgo: el tercero, cargándose mas al Norte, atravesó el ter- da, Esla noticia, que dió aliento á los descontentos para
ritorio de este Estado, poblado entonces de tribus en su ma- tramar un motin contra su gefe, no debilitó la energía de
yor parte salvages y errantes. Guzman se volvió á Te- éste, que librando su salvación en su atrevimiento, lo con-
pic para vigilar de mas cerca sus descubrimientos y estable- juró mandando ahorcar inmediatamente á los promovedo-
cer en ellos algún orden civil. El caritativo historiador de la res. L a misma suerte tuvieron los que quisieron repetirlo en
Nueva-Galicia no nos refiere cosa alguna particular de la vi- Chiametla, camino para Culiacan; y temiendo fundadamen-
da de Guzman durante este último periodo de sus conquistas; te que aquellas tentativas se repitieran, si no con mejor éxi-
mas Herrera, el P. Beaumont y otros hacen estremecer con to á lo menos con mayor audacia, por ser ya generalmente co-
la narración de las crueldades y violencias que dicen ejecutó nocida la llegada de los nuevos magistrados y la desgra-
en su ida á Culiacan, vuelta á Te-pic y durante su permanen- cia de los antiguos, se propuso aprovechar cualquiera ocasion
cia en este territorio. Dejando á un lado las escenas de pue- para hacer comprender á sus subordinados, que si el poder le-
blos asolados é incendiados, puesto que según dice el primero gal habia escapado de sus manos, estaba resuelto á soste-
de los historiadores citados, era la costumbre de este ejército, ner el imperio que le daban su valor y su espada. L a oca-
y fijando la atención únicamente en aquellos escesos perpetra- sion no se hizo esperar, y afortunadamente cayó en persona
dos despues que el invasor parecia haber tomado su asiento, es que daba á su lección un carácter imponente y aun terrífico.
deveras penoso verlo abajarse hasta la perpetración de críme- Como Guzman continuara intitulándose en sus órdenes y ban-
nes innecesarios, y crímenes, sobre todo, que en último resul- dos Presidente de la Nueva-España, y le observara confi-
tado debian convertirse en su propio daño. Guzman repitió decialmente su buen amigo Cristóbal de Oñate., que c®n la lle-
en el distrito de Tepic los escesos que habian desacreditado su gada del Sr. Fueneal no podia ya tomar aquella denomina-
administración de Pánuco, herrando por esclavos á pueblos en- ción, el conquistador se limitó por entonces á contestarle se-
teros que repartia entre sus compañeros, vendiéndoselos árazon camente que no le constaba; y por si acaso no se hubiera com-^
de un peso por cabeza que aplicaba al tesoro en clase de quinto« prendido toda la fuerza y estension de esta respuesta, el día
El derecho de la propia conservación, inseparable del que con." siguiente la refrendó de una manera que no podia olvidarse.
quista, puede autorizar la inflicción de castigos aun mas que se- Reunido el ejército para asistir á la misa votiva que de cos-
veros ; mas nunca alcanzará á canonizar las crueldades innece- tumbre se decia al emprender cualquiera marcha, al tiempo
sarias, ni menos las destructoras de los paises conquistados; por- de volverse el sacerdote al pueblo "para encomendar cinco
que éstos, desde el momento en que deponen las armas, que- " Pater noster por el Papa y por el Rey, cuando mentó á Nu-
dan bajo la protección del derecho natural, civil y de gentes. " ño de Guzman, porque también le acostumbraban encomen-
Hácia este tiempo, y durante el viage que hizo Guzman de " d a r , porque no le llamó sino gobernador, aquel le dijo: Pa-
Culiacan á Tepic, coloca Herrera un suceso que debió afligir " dre, decid Presidente (23)." Esto venia despues de una aren-
á aquel profundamente, y que habria tal vez desalentado a
(22) Desembarcó en 15 de Julio de 1530.
cualquiera otro que no poseyera en tan eminente grado la ener- (23) Herrera, Dec. IV, lib, IX, cap. 11.
ga en que recordando á sus compañeros los trabajos y sacrifi- dejaría asegurado para siempre su poder, como cimentado sobre
cios que les habia costado la conquista de aquella tierra, con- tan sólidos fundamentos. Guzman ni aun siquiera se tomóla
cluía diciéndoles: que para ellos la quería, y que ya estaba en- pena de contestarles. Siempre se ha embotado la espada del
tendiendo en repartirla. poder civil en la coraza de los altos gefes militares, y no po-
Satisfecho Guzman de sus conquistas y juzgando que ellas cas aun en la mochila del soldada razo.
bastaban, no solo para lavar sus pasados yerros, sino aun para Guzman habia fijado su residencia en el pueblo de Xalisco,
adquirirle un distinguido lugar entre los grandes capitanes de la perteneciente al distrito de Tepic (24), donde mas adelante,
época, se dirigió en derechura á la corte, sin cuidarse del nuevo contra el voto de sus capitanes, fundó también la ciudad de
gobierno, para darle razón de sus descubrimientos. Con este Compostela destinada á ser la capital de la Provincia. Los
motivo pidió, entre otras cosas, que se confirmaran los reparti- motivos que lo decidieron á esta estraña elección son de aque-
mientos que habia hecho á sus capitanes y soldados en clase de llos que revelan el genio de un hombre, y que ciertamente
encomienda, y con la facultad de reducir á esclavitud á los que justifican los epítetos de buen político, estadista docto y avisa-
se manifestaran rebeldes; que no se innovara respecto de los do, con que lo encomia el citado historiador de la Provincia
esclavos tomados en las guerras precedentes; en fin, que se Preveía que Cortes, confiado en su poder militar de capitan
confirmara el estravagante nombre dado á su conquista, y que general y en la protección y favor que le dispensaban la cor-
se le declarara gobernador independiente de ella, mejorando te y la Audiencia, intentaría disputarle la posesion de aquel
su sueldo y con retención de la gobernación de Pánuco. No territorio, descubierto tres años ántes por la espedicion que
se olvidó, por supuesto, de su mortal enemigo Cortes, manifes- envió bajo el mando de Francisco Cortes; y estando resuelto
tándose altamente quejoso "de las soberbias y amenazas que á defenderlo á todo trance, prefirió para su asiento un punto
" le habían dicho que iba haciendo contra él y contra los Oido- marítimo que le facilitaba la rapidez de los movimientos y de
" res," atribuyendo á su odio y á sus manejos sus desgracias las comunicaciones por mar y por tierra. Su genio impacien-
anteriores y las que presentía. te y belicoso, su odio á Cortes y la esperiencía de las ventajas
Esto pasaba en los primeros dias del año de 1531, al tiem- que se alcanzan tomando la iniciativa en ciertos negocios, lo
po mismo que la nueva Audiencia se ocupaba muy activa- decidieron á prevenir el golpe que esperaba, y dirigiéndose con
mente en instruir los autos de su residencia como Gobernador
de la N u e v a - E s p a ñ a , y al tiempo también que en la corte se (24) El P. Beaumont dice en sus varias veces citada Crónica de Me-
le mandaba por real cédula de 2 5 de Enero, que enviara por choacan, que en su tiempo, 1770, se conservaban todavía en el pueblo
de Xalisco las ruinas de la casa y presidio en que vivió Guzman, advir-
el primer navio el proceso formado para dar muerte á Calt-
tiendo que no estaba asentado donde hoy, sino en una rinconada que for-
zontzin. Los nuevos jueces estrenaron su misión por un acto ma el Rio-Seco y junto al camino que entonces pasaba para Compostela.
de severidad que hizo estremecer á todos, y que contribuyó Entendiendo que esta noticicia, consignada en u n a historia inédita y que
indirectamente á aumentar las filas de Guzman. Anularon to- probablemente no se publicará en muchos años, puede ser grata á los
todos los repartimientos que éste habia hecho en beneficio pro- xaliscienses aficionados al estudio de sus antigüedades, la he querido
adelantar en esta nota, considerando que aquel lugar fué el asiento y
pio y en el de sus amigos; acto que si fué justo, nada tuvo de
residencia de su conquistador y primer gefe civil; la de su primer pastor
benéfico para los pueblos oprimidos, porque no se hizo mas
espiritual D. Pedro Gómez Maracer, y también la de un pobre religioso
que mudarles de señor, incorporándolos en los bienes de la co- Franciscano, varón insigne por su santidad y útiles servicios en la propa-
rona. E n seguida le espidieron una citación para que com- gación de la fe cristiana. Este fué Fr. Pedro del Monte, fundador da
pareciera personalmente á dar sus descargos, so pena de ser la provincia de Religiosos descalzos de San Diego, y de la Recolección
juzgado en rebeldía; imaginándose quizá que él les iba á propor- de San Cosme; famoso, ademas, en las tradiciones populares de aquellos
indígenas, por los hechos sobrenaturales que se le atribuyen.
cionar laocasion d e hacer un estruendoso acto de justicia, que
garla por ella desconfiada, y ni aun recelosa de la eficacia
una pequeña fuerza á Colima, la incorporó á sus descubrimien- de su omnipotencia, se tomó un término medio que en cua-
tos, dejando allí un destacamento para defenderla. lesquiera otras circunstancias , y sobre todo con cuales-
Miéntras Guzman decidía así la contienda, Corles bregaba quiera otro hombre, habría ciertamente provisto á la difi-
en México con las lentas y pausadas fórmulas de la justicia cultad. Acordóse enviar uno entre negociador y capitan,
que, como de costumbre, escribía mucho sin resolver nada. acompañado de una pequeña fuerza de tropas castellanas, que
Mucho sintió el nuevo agravio que le infirió su indomable an- aunque respetable en la época y escogida probablemente por
tagonista; mas sucumbiendo al genio español, que teme mas á Corles de entre los restos de sus antiguos é invencibles com-
una foja de papel sellado que una bala de cañón, continuó pañeros, sin embargo, mas bien parecía una grande escolta de
instando y sufriendo, hasta que una nueva y atroz hostilidad respeto, que una sección militar de operaciones, pues no pasa-
vino á despertar la adormecida energía de sus jueces. El im- ba de cien hombres. Su mando y la ejecución de las órdenes
perioso gobernador de Xalisco habia impedido hacer agua en en que en nombre del rey se prescribía á Guzman la desocu-
su costa á dos buques de Cortes que hacían descubrimientos pación no solo de Colima, sino aun la del territorio mismo que
por la mar del Sur; y quizá aquella penuria determinó la se- habia escogido para centro y cabecera de su gobernación, se
dición que un poco mas adelante se manifestó en una parte de encomendó á D. Luis de Castilla, personage distinguido de la
la tripulación, á la cual fué necesario devolver á México, dán- Colonia, que ostentaba en su pecho la cruz de Santiago, y que
dole uno de los buques para su retorno. Este, urgido por la por sus abuelos podia erguir la frente en medio de la alta no-
misma necesidad, llegó á la costa de Xalisco; mas no atrevién- bleza colonial. Con estos prestigios, y con el poder que ade-
dose á desembarcar por temor á Guzman, prosiguió su ruta, mas le daba el título de Gobernador que se le confirió del ter-
durante la cual lo sorprendió una tempestad que forzó al ca- ritorio conquistado, se juzgaron suficientemente compensadas
pitan y tripulación á tomar tierra en la ensenada del Valle de cualesquiera desventajas que pudieran encontrarse por el lado
Banderas. Escepto dos marineros, todos perecieron á mano de de la fuerza numérica.
los indios, y se dice que Guzman se aprovechó de sus despojos.
Parece que D. Luis de Castilla se habia formado el mismo
Un hecho tan odioso, y que refiero bajo la fe de Herrera, juicio que sus comitentes sobre la eficacia de las precauciones
produjo la justa indignación que merecía, y á su sombra pudo adoptadas para allanar el desempeño de su misión; y no juz-
Cortes enviar una formal espedicion sobre Guzman para vin- gando en su hidalguía, que un capitan mal asegurado en sus
dicar á mano armada sus ofensas y hacer respetar sus dere- vastas conquistas pensara siquiera en resistir al que le daba
chos. E l negocio e r a grave y su éxito de inmensas conse- órdenes en nombre del Rey, de la Audiencia y del poderoso
cuencias, pues que no se trataba de castigar á un delincuente Marques del Valle, apenas hubo llegado al pueblo de Tetitlan
común, sino de enfrenar los avances de un gobernante em- despachó un mensagero de paz á Guzman, anunciándole en
prendedor, que hábil en el manejo de la espada y de las letras, los términos mas amistosos y corteses el motivo de su viage,
desafiaba el poder d e la primera magistratura de la colonia, y y pidiéndole el permiso de pasar á entregarle en mano propia
el del mas grande capitan del siglo; tratábase, en fin, de asegu- los pliegos de que era portador. Asentando en seguida sus
rar la honrosa cima del primer conflicto emergente entre los reales sin dar muestras siquiera de recelo, esperó en una mue-
encargados de fundar el orden civil, ahora en lucha abierta con lle confianza la vuelta de su enviado, no dudando que le trae-
el último representante del violento estado de conquista. Un ría la ilimitada y completa sumisión de su competidor. Este
ínteres tan cuantioso requería ciertamente que 110 se perdona- contestó en el acto, y lo hizo con tal artificio, que su respuesta
ra diligencia ni precaución alguna para asegurarlo; mas como arrancó de D. Luis una de aquellas ingenuas y candorosas
el honor y decoro d e la suspicaz magistratura de entonces ec- csclamaciones peculiares á los antiguos hidalgos de Castilla
sigian también una línea de conducta tal, que nadie pudiera juz- 28
leyes, pues que Corles intentaba convertir en su sola y per-
q u e veian en ciertos nombres de familia el símbolo de la probi-
sonal ventaja las conquistas que ellos habían hecho á espen-
dad y del honor. Concluida la lectura de la carta, el crédulo
sas de su sangre y de su fortuna, las cuales, les decía, verían
caballero se vuelve á sus capitanes, que lo observaban en res-
pasar luego, juntamente con sus repartimientos y encomiendas,
petuoso silencio y mortal congoja, y les dice con semblante
al poder de indignos favoritos que nada habían hecho para me-
risueño y satisfecho: No puede negar este caballero que es
recerlas. Que si Cortes pensaba autorizarse, para consumar
Guzman. Mañana nos espera á comer. Y como alguno de
tal empresa, con algunas cédulas y provisiones, él les advertía
los presentes, ménos confiado que él en la mag.a de los nom-
como letrado que era, que las leyes permitían no cumplirlas,
bres'patronímicos, intentara inspirarle recelos, e l l o s desee,
protestándoles su obediencia, y que el R e y quedaría muy con-
con aquella imprudente confianza que da la conciencia de a
tento y bien servido de que así se h i c i e r a ; con tanta m a s razón,
propia superioridad. Aunque era y a tarde cuando recibió
cuanto que en el caso presente no se trataba de desobedecer
respuesta, dispuso levantar su campo para a b r e v a r - t a j a m a d a
un mandato real, sino de una simple controversia entre parti-
del día siguiente, pensando quizá que acortando el camino ha-
culares sobre límites de jurisdicción, que Cortes pretendía
ría mas solemne la pompa de su entrada.
decidir á mano armada, infatuado por su influjo y su poder.
Otros, y m u y diversos, e r a n los preparativos que h a c a el
Descendiendo de aquí á la discusión de las medidas que de-
irreducible Guzman para recibir á su incómodo huesped
bían adoptarse p a r a conjurar el peligro que los amenazaba,
n o obstante queen aquellos momentos su situación nada t e m a d e
tampoco halló dificultad p a r a convencerlos de que debian pre-
lisonjera ni pujante, porque 1a noticia de las duras p r o v ^
ferirse aquellas que condujeran al resultado, sin dar al mundo
dictadas contra él por la Audiencia, el mal giro que tomaba su
el escándalo de verse degollar á hermanos y compatriotas
proceso y el potente influjo de Cortes le hab.an cercenado
en medio de pueblos enemigos. Este lenguage, que algunos
considerablemente sus tropas, y aun alejádole algunos amigo*
años ántes los capitanes de Cortes encontraron elocuente y
V capitanes (25). Sin desalentarse por estos reveses, y buscan-
persuasivo en boca de su General para lanzarse espada en mano
d o en su alma indomable el suplemento de la fuerza física que
sobre Pánfilo de Narvaez, debia producir el mismo efecto
necesitaba p a r a hacer frente á aquella desecha tormenta, toda-
en los compañeros de Guzman, colocados en idénticas circuns-
vía pensó que un golpe de audacia podia fijar su destine> o
tancias; así es que apenas se hubieron impuesto del contenido
q u e perdido todo, él lograría á lo ménos a j a r el orgullo de su
de los pliegos de D. Luis, cuando sin entrar en mas exámen,
venturoso enemigo, infligiéndole con su ruidosa venganza el
dijeron á una que en sus manos ponían su honra, y queyues era
m a s duro y sensible de los castigos. n^man noble y docto, creían de que no los metería en cosa de que no
Cuando D. Luis de Castilla hizo su mt.macion, ya Guzman
saliesen airosos (26).
habia impuesto á sus capitanes del peligro común
Seguro Guzman del asenso de su capitanes y autorizado
nazaba, quedando casi convenidos los medios de pi e c a v « t a .
por ellos para obrar discrecionalmente, la desoladora imágen
Ellos revelaban el genio y el talento del hombre de l e w * de Cortes, siempre viva en su memoria, vino á inspirarle un
auxiliados por la energía y coraje del conquistador. E l d es ro proyecto atrevido, que pudo haber dado al través con todos
jurisconsulto, hablando al corazon y á la mente de sus do sus planes y esperanzas. S u ira no quedaba satisfecha des-
compañeros, no tuvo dificultad en persuadirles que aquelUi ^ baratando al enviado de Cortes; aspiraba á mas; quería hu-
trevida agresión era abiertamente c o n t r a n a a l ^ ^ millar y torturar el alma del que lo enviaba, haciéndole sentir
la desesperación y el escozor que él derramó otra vez en el
7 2 ¡ T » s fué de los primeros' que se le separó, so p r e s t a
corazon del gobernador de Cuba. Cortes, a y u d a d o de las mas
funciones de vedor, llevándose ademas consigo vemte, y a n c o o ^ s
castellanos y ocho mil auxiliares mexicanos y tarascos que hab.an qu (26)) Mota Padilla cit., cap. 18.
do de la primera espedicion.
singulares casualidades, habia vencido á los ochocientos caste- " mias.—A este tiempo ya los demás soldados de Castilla se
llanos y mil auxilares de Narvaez, con doscientos sesenta y " hallaban desarmados por los de Oñate &c. (28)." Tal fué
seis de sus compatriotas y dos mil mexicanos amigos, com- el cómico desenlace de aquella escena, que el brusco capitan
prando esta victoria con la sangre de sus hermanos; Guzman procuró dulcificar á su prisionero con los consuelos comunes
emprendió volverle el cambio, apoderándose, con solos cin- en aquellos tiempos romancescos; es decir, con el recuerdo de
cuenta hombres, de su capitan y de sus cien soldados escogi- que tales acontecimientos habían esperimentado Príncipes y
dos, probablemente auxiliados, á lo menos, por cuatrocientos Reyes; agregrando algunos alegatos en derecho, que serian
tamemes, ó indios de carga: quería mas, que todo se hiciera ciertamente bien curiosos, sobre la justicia de Ñuño de Guz-
sin disparar un tiro. Necesitábase para esta empresa de un man; los cuales no debieron sonar muy melodiosos, ni ménos
hombre audaz y algún tanto brusco, que no se dejara imponer parecerían convincentes ni oportunos, al noble y humillado ca-
por la dignidad y pulidas maneras del caballero de Santiago. ballero.
Juan de Oñate se ofreció voluntariamente para el desempeño Tomadas por Oñate las precauciones necesarias para con-
de esta ardua misión, y sus servicios fueron aceptados. ducir su numeroso cortejo de prisioneros, se puso luego en
Esperimentado Guzman de lo que importa y vale la celeri- marcha, y en el mismo dia el representante de Cortes, el por-
dad en tales circunstancias, dispuso que Oñate saliera en esa tador de los reales despachos y gobernador designado de aquel
misma noche con cincuenta caballos, llevando orden de traer territorio entró prisionero á la medio edificada Compostela,
presos á sus enemigos. El atrevido capitan dispuso sus cosas recibiendo en vez de su soñada ovacion, un estrecho albergue
con tal acierto, que al sonreír del alba, dice Mota Padilla, en- en la casa del ayuntamiento. A sus capitanes y soldados dejó
traba por las tiendas enemigas sin resistencia. Allí y dentro en libertad, dándoles por cárcel la traza de la ciudad. E n
de la tienda del gefe, se entabló entre él y su incómodo hués- aquellos tiempos caballerescos y llamados semi-bárbaroá, la
ped un diálogo de carácter tan original, que no puedo resistir dureza ejercida por un deber verdadero ó ficticio, no estaba
á la tentación de trasladarlo aquí con las mismas palabras de reñida con la cortesía, y ántes bien se miraba ésta como una
su ingenuo narrador. Imaginándose D. Luis que la batahola compensación debida á la desgracia y como un tributo de res-
que oía afuera y loque veía junto á sí, era una chanza inventa- peto que demandaban el honor y la dignidad del hombre ofen-
da por Guzman, para darle una grata sorpresa, dirigiéndose al dido; tributo y compensación que inútilmente se demandarán
desconocido que estaba á su cabecera, y que era el mismo Oña- á las muelles y acicaladas maneras de este siglo de luces y de
te, le dijo entre sobresaltado y soñoliento: "Buena ha sido la caravanas. El prisionero fué visitado y festejado en su pri-
" estragata, bien llegado amigo mió, que ya deseaba este dia sión por todos los capitanes de Guzman, que notándole algún
por besar la mano á los camaradas. Oñate le respondió:— sobresalto por su suerte, lo tranquilizaron protestándole que la
" Mas me he alegrado yo de haber llegado á esta tienda de cosa no pasaría de tinta y papel; y que cuando aquel otra co-
" campo sin rompimiento de armas: dése á prisión; y en voz alta sa intentase, pondrían sus vidas en su defensa. Invitado en
" dijo:--Q,ue pena de la vida ninguno se desarmase (27). Pues, seguida para comparecer ante el Consejo y Regimiento de la
" ¿quién es, dijo D. Luis, ¿quién con tal atrevimiento á mí me ciudad, ó mejor dicho, ante Guzman y sus capitanes, á fin de
" prende?—á que sonriéndose Oñate y llegándose á D. Luis, que hiciera la formal exhibición de sus despachos, se presen-
" le dijo:—¿Aun no conoce á quién lo prende? pues conózcale, tó en el foro municipal vestido á lo de corte, acompañado de
" que es un Judío que tiene las narices tan grandes como las su secretario y de dos ayudantes, donde fué recibido con la
misma pompa y respeto que lo seria viniendo á dictar sus.man-
datos. E l adusto Gobernador de Xalisco salió á encontrarlo
(27) Así dice en mi manuscrito; tal vez en el original diría desman-
dase. (28) Mofa Padilla, cap. cit. m. (es
hasta la puerta, lo acompañó á su asiento, y no perdonó nin- palabras: Paréceme que los Castillas en la Nueva-España son
guno de aquellos consuelos que en tales circunstancias tanto muy á propósito para gobernar en paz, en la que. es muy apre-
estima el amor propio herido y sobresaltado; mas recobrando dable la prudencia. Las demandas fiscales, los procesos y
con su preeminente asiento su natural carácter, y tornando un demás recursos judiciales de costumbre, siguieron á aquel su-
tono.gr a ve y severo, dirigió á D. Luis fuertes interpelaciones, ceso, á fin de obtenerse por la autoridad de la corona lo que
sobre los motivos que podían justificar su hostil conducta. A no habia podido conseguir el poder de sus agentes; mas el
ellas no dió aquel otra respuesta que la de ordenar á su secre- naufragio del buque que conducía estos pliegos dió un nuevo
tario pusiera en manos del Gobernador sus despachos. E l ar- respiro á Guzman, que continuando en desafiar el poder de la
tero Gobernador, que primero habia sido legista que general, Audiencia y el de Cortes, no solamente retuvo los territorios
los tomó en sus manos, los besó y puso sobre su cabeza con el contestados, sino que prosiguió sus escursiones sobre el mismo
mas profundo respeto, diciendo con la fórmula legal de la épo- Colima, avanzándolas también por el lado de Mechoacan en
ca, que los obedecía como á carta y mandato de su rey y señor jurisdicción del Viréinato.
natural, que Dios• guardara por muchos años y largos tiempos Cortes habia llevado en paciencia tantos agravios, animado
con acrecentamiento de mayores reinos y señoríos; mas hilva- por la esperanza de que la corte ó la Audiencia le harian u n a
nando á esta sumisa fórmula de obediencia la que la chicana estrepitosa y completa justicia; mas viendo que las órdenes de
habia inventado para desobedecer, añadió, que en cuanto á su aquella y las provisiones de ésta se estrellaban en la inflexi-
cumplimiento, suplicaba para ante S. Mag., á cuyo real servi- ble tenacidad de Guzman, manifestándose ya en la Audiencia
cio no convenia entregar las provincias que habia ganado, ni esa imperturbable calma que hasta hoy forma el estado nor-
al Marques del Valle ni á otro gobierno (29). mal de nuestros tribunales, se acordó de sus bellos dias, y to-
Tampoco la dureza de este tratamiento fué óbice para que- mando por sí la decisión de su querella, se puso en campaña
concluido el acto oficial,entraran los gefes rivales en ínti- por mar y por tierra, so pretesto de recobrar el navio perdi-
mas y amistosas expansiones, ni éstas lo fueron para que en el do en el naufragio de que ya se habló ántes, y otro mas que
n u e v a m e n t e le habia cogido aprovechándose de la desgracia
acto de poner el pié D. Luis dé la Castilla fuera do la sala del
ayuntamiento, se le intimara un auto por el cual se le preve- de su capitan. Como este suceso y la espedicion que fué
nía, so pena de la vida y de ser declarado traidor al rey, que su consecuencia no se verificaron sino algún tiempo despues,
dentro de cuatro horas saliera de la ciudad con sus tropas des- dejaré la narración en tal estado y proseguiré con las ac-
armadas, bajo la custodia del bravo Oñate, quien llevaba or- ciones de Guzman, yz.™ que así se pueda c o n o c e r y estimar la
den de devolverle sus armas en llegando á Etzatlan, treinta le- situación que guardaba al tiempo que aquella se verificó.
guas de Compostela. En la tarde del mismo dia repasaba D. Graves, y muchas veces insuperables, son las dificultades
Luis de Castilla el camino que en el anterior brotaba flores, con que suele tropezar el investigador de nuestras cosas anti-
bajó sus pisadas. guas, por la indiferencia ó descuido de sus historiadores, que
no se curaban mucho ni de la geografía ni de la cronología,
L a indignación y pesadumbre de Cortes no conocieron lími-
hoy justamente estimadas como los dos ojos de la historia. N o
tes al sentir este rudo golpe que hería las fibras mas delicadas
es, pues, estraño que el que se ve forzado á seguirlos, tenga la
de su' alma; y ya que no le era posible lavar su afrenta con la
suerte que anuncia el Evangelio al que toma un ciego por la-
sangre del que se la imprimía, descargó todo el peso de su de-
zarillo; ni ménos puede reprendérsele si alguna vez, por .el te-
sazón y de su resentimiento sobre el infortunado D. Luis, que
mor de caer, abandona su guia para tentar un mejor paso. Te-
oyó por único saludo de su irritado general, estas fulminantes
miendo lo primero, he pasado en silencio algunas acc.ones de
• - •• • -

Guzman, dudando de su colocacion, y haciendo uso de mi jui-


(29) Mota Padilla cit., cap. 18, n. 8.. ,
ció y de inis ojos, he dado á las otras la que encuentro mejor
establecida, resumiéndolas en el siguiente cuadro retrospecti- del mismo año, en que resueltamente se le manda residenciar
vo, que nos conducirá á la época en que dejé pendiente la nar- por aquel hecho, el mas grave y ménos defendible de cuantos
ración. podían producirse en su cargo. Este nuevo golpe de desgra-
Como el poder civil y militar que se habia escapado de las cia y de descrédito cayó sobre él en las mas difíciles y aflic-
manos de Guzman en principios de 1530 para pasar á las de tivas circunstancias; al tiempo que resentia los estragos de la
la nueva Audiencia y de Cortes, lo sometía de derecho á estas severidad con que se tomaba su residencia, que ya comenzaba
autoridades, y con esto lo colocaba en una situación verdade- á alejarle ó resfriarle sus amigos; mas sin desalentarse por es-
ramente precaria y peligrosa, á fin de precaverla se apresu- tos reveses continuó sus empresas civiles y militares, cual si
ró á dar cuenta directamente á la corte de sus descubrimien- nada tuviera que temer. En ese año zanjó los cimientos de
tos, solicitando se le confiriera un poder propio y sobre todo Compostela, pacificó los pueblos insurreccionados por el va-
independiente, que poniéndolo en seguro le dejara también una liente Guaxicar, y emprendió, ademas, 1o que apenas puede
absoluta libertad en sus operaciones. L a resolución que obtu- concebirse en su difícil situación; dispuso poblar los terrenos
vo fué favorable en algunos de sus capítulos y adversa en otros, contestados para asegurar su posesion, y con el atrevido de-
pues se le confirió el cargo de Gobernador de sus descubri- signio de emprender nuevas usurpaciones sobre los territorios
mientos, erigidos en Provincia y gobernación independiente del Vireinato y de Cortes. La fama de las riquezas del Perú
bajo el nombre de Nueva-Galicia; obtuvo la confirmación de vino también á poner á una muy dura prueba su indomable
las encomiendas que habia dado, desechada la cláusula que carácter. La espedicion que batió á Guaxicar se desertó con
autorizaba la esclavitud; y en cuanto á la retención del go- todo y sus gefes para ir á buscar en otras partes el oro que les
bierno de Panuco, que también solicitó, se reservó para pro- negaban aquellos ricos y fecundos terrenos, llamados enton-
veer mas adelante. E s t a resolución debió llegar á México ces pobres y miserables.
en el segundo semestre de 1530, según se deduce de la cé- Mas variados, pero no mas favorables para Guzman, los su-
dula de 17 de Febrero de 1531, donde por la primera vez he cesos del año de 1532, rompieron su marcha con la formación
visto mencionada la gobernación de Guzman con el nombre del proceso que ahora se da á luz, seguido conjuntamente con
que le dió la corte (30), d e s e c h a d o el estrafalario que aquel le el de residencia, cuya conclusión agitaba la Reina en respues-
quiso imponer. E s probable que en la misma cédula de su ta á los Oidores fecha de 20 de Marzo: él quedó concluido en
nombramiento se comprendiera la orden de fundar una ciudad el misino año, según consta del acuse que se hizo de su recibo
con el título de Santiago de Compostela, destinada á ser la en carta de 16 de Febrero del siguiente. (Jtro tercero y no
capital de la Provincia. ménos grave proceso se le mandaba instruir por la misma car-
Miéntras que aquella corte, á la vez política y justiciera, rí- ta, en virtud de quejas producidas desde el año anterior sobre
gida y tolerante, y en todos casos astuta y desconfiada, venia sus abusos como Gobernador de Pánuco; y en fin, sobrecar-
así en ayuda de Guzman poniéndolo fuera del alcance de los tando á la Audiencia uno de los capítulos de las instrucciones
tiros de sus enemigos, libraba por cuerda separada providencias que se le dieron al tiempo de su venida, se le insta para que es-
tales y tan estrechas, que ellas venian ádestruir cuanto había he- treche á Guzman al pago de los seis mil pesos de oro que to-
cho en su favor. T a l fué la real orden de 25 de E n e r o en que se mó del tesoro público para facilitar su espedicion á Xalisco.
le previno remitiera el proceso de Caltzontzin; seguida, sin Por remate le vino una cédula, dirigida á él personalmente y
dar tiempo á la vuelta de la respuesta, por la de 4 de Abril por conducto de la Audiencia, en que se le reprendían sus
avances sobre Colima, previniéndole no se entremetiera en lo*
(30) En la f. 7 3 de la citada Coleccion del Dr. Puga, tiene la cé-
dichos pueblos ni escediera de su provision (31).
dula el siguiente título: Las Ordenanzas de los bienes de los difuntos para
Galicia de la Nueva-España. (31) Colee, cit. de Puga, foja 77.
presumo que entonces fué cuando se pensó aprovechar au
No'eran ciertamente de lo mas consolatorios ni los despa- aflictiva situación para aniquilarlo, echándole encima la inva-
chos de la corte ni los proveídos de la Audiencia; y como és- sión de D. Luis de Castilla, en vez de los auxilios que pedia;
ta habia ya dado en ese tiempo el terrífico golpe de estado de acto que si la política y la conveniencia encuentran justifica-
reducir á formal prisión á los Oidores, colegos de Guzman, ble, la historia no puede ménos que tasarlo de cruel. Fundo
condenándolos ademas en sumas enormes, las defecciones co- mi congetura en el silencio de las cartas y cédulas ya citadas
menzaron con la desgracia, pensando ya cada cual en ponerse de 20 de Marzo, y en las esplicaciones que contiene la res-
en seguro, ó bien en buscar por otra parte un porvenir menos puesta que dióla líeyna con fecha 10 de Octubre del mismo
tempestuoso. Chirinos fué uno de los que se apresuró á vol- á la carta de la Audiencia de 19 de Abril anterior (31). Bien
verle la espalda, ejecutando la retirada de que se ha hablado. me ha parecido, le dice, lo que proveísteis cerca de lo que pasó
Hácia este tiempo, sin poder decir si antes ó despues, otras entre el dicho Ñuño de, Guzman y D. Luis de Castilla. Yo no
defecciones reducían á nulidad su pequeño ejército, bien que he encontrado en ninguna de nuestras historias ni monumentos
producidas por causas que le honran. Guzman comenzaba á que en el tiempo corrido entre ámbas cartas ocurriera otro su-
trocar ia espada del conquistador por el bastón del Magistra- ceso que el de la referida invasión. Admitida esta congetura,
do civil, y pensando ya en establecer un orden regular en sus aparecen verdaderamente estupendas la energía y la audacia
conquistas, quiso cimentarlo sobre un terrible escarmiento eje- de aquel hombre. E n esa misma carta se aprueba á la Audien-
cutado en la persona de Diego Fernandez de Proaño, Justicia cia la injusta división territorial que proponía entre su juris-
mayor de Culiacan, que abusando de la licencia, también abu- dicción y la de Guzman, al que so pretesto de darle límites fijos
siva, que él le habia concedido para hacer los esclavos que in- y conocidos, se le reducia, con escepcion del pequeño distrito
dispensablemente exigiera el cultivo de la tierra, suscitó un al- de Xalisco, á los terrenos situados de la otra banda del rio
zamiento entre los indígenas. Guzman lo condenó á ser de- grande ó de Tolotlan, con espresa prohibición de poblar y ha-
gollado, y aunque en su favor se desataron fortísimos empe- cer repartimientos en la del lado de Mechoacan. Esto equi-
ños, éstos solo consiguieron, como una gracia señalada, lo que valía á privarlo de la mayor y mejor parte del descubrimien-
no era mas que un acto de justicia; otorgóle la apelación á la to. Entre tantas disposiciones adversas solo una era favorable
Audiencia, que según parece, lo absolvió reduciendo su conde- á Guzman, y esto gracias al Ínteres que en ella tenia la coro-
nación á lo que nunca perdonan nuestros tribunales; al pago de na. Ordenábase á la Audiencia que suspendiera los efectos de
costas. Siempre la justicia tiene mucho de aleatorio aun entre un auto por el cual le habia prevenido se presentara en la cor-
próbidos Magistrados. Despues de aquel suceso, la modera- te en el término de un año, porque si él desamparase aquello,
ción y templanza de Cristóbal de Tapia, sucesor de Proano, decia la Reyna, podria traer inconviniente á la poblacion de
que llegó hasta obligar á los españoles á labrar personalmen- aquella provincia. E n Mayo de este año (32) despachó Cor-
te la tierra, los disgustó á tal punto, que formándose un escua- tes el buque cuya tripulación pereció á manos de los indios en
drón de desesperados, dice Mota Padilla, se salieron para el el Valle de Banderas por habérsele impedido desembarcar
Perú, entonces la piedra imán de los desconsolados. A su trán- en Xalisco
sito por Chametla sedujeron á sus vecinos,, que no opusieron El asiento de la ciudad de Guadalaxara dió motivo á un
dificultad para dejar ia poblacion abandonada y desierta. Tal incidente, que referiré por ser de aquellos que mejor dan á
fué el acerbo fruto que recogió Guzman de su severidad justi- conocer el genio y el carácter del hombre estraordinario que
ciera. nos ocupa. Dije ántes (pag. 209) que los primeros cimientos
Afligido por tantas deserciones que ponian ya en un inminen-
(31) Golee, de Puga, foja 80.
te peligro sus descubrimientos, se dirigió al gobierno de México
(32) Crónica de Mechoacan cit„ cap. 23, fol. 290. v.
solicitando recursos para reemplazar su destruido ejército, y
— 228 —

de Guadalaxara se zanjaron en las cercanías de la mesa del


nicipal (35). En la misma cédula se le impone la siguiente
Mixton, y en Mayo de este año de 1533 dispuso Guzman
humillante y dolorosa prevención, y no os llamareis ni intitu-
trasladarla á o t r o punto por los inconvenientes que presentaba.
lareis, ?ii consintáis que os llamen ni intitulen mas Gobernador
Al efecto nombró una comision para que buscara mejor asien-
de la dicha provincia de Pánuco. E n otra se le reprende se-
to en las inmediaciones; mas habiendo tenido necesidad de
camente, porque yendo y pasando contra lo contenido en su
volverse á Tepic antes de que aquella retornara, dejó una am-
previsión, se entremetía en ciertos pueblos pertenecientes á ve-
plia autorización á su Ayuntamiento para que trasladara la
cinos de Colima (36). El atentado que deslustra su memoria
poblacion donde mejor le pareciera. Los comisionados vol-
y que debía formar el perpetuo torcedor de su vida, vino tam-
vieron proponiendo una estancia inmediata á Tlacotlan; mas
bién á agitarlas tormentas de su alma con estériles remordi-
encontrándose divididos los pareceres entre este punto y el de
mientos, pues una sobre-carta de la cédula de 25 de Ejiero de
Tonalá ó Tunalan, á donde se dirigió la mayor parte, el res-
1531 le ordenaba remitir inmediatamente á la Audiencia, ó á
to permaneció en el Mixton sin que ninguno pensara poblar
la corte por el primer navio, el fatal proceso instruido á Calt-
en Tlacotlan. La segunda Guadalaxara comenzó á levantar-
zontzin, juntamente con el inventario de sus bienes (37). La
se bajo la administración espiritual del Br. Tello, á quien los
Audiencia y Cortes que impulsaban y aun dictaban estas pro-
vecinos eligieron democráticamente su cura el día 8 de Agosto.
videncias desde México, obtuvieron su último triunfo con la
Apenas supo Guzman este acuerdo, cuando libró órdenes es-
cédula de 20 de Mayo, por la cual indirectamente se le some-
trechas y severas para que inmediatamente se alzara la mano en
te al Gobierno de la N u e v a - E s p a ñ a , imponiéndole la obliga-
aquella fundación, trasladándose los pobladores al punto de
ción de proponerle las medidas que juzgara convenientes, an-
Tlalcotlan. Al ver esta resolución, cualquiera creería que la
sí para la poblacion y conversión de los indios naturales, como
dictaba en debido obedecimiento á los recientes mandatos de
para la pacificación de la tierra (38). Esta medida que de
la corte, que habia aprobado la última división territorial pro-
hecho nulificaba el poco poder que restará á Guzman, aunque
puesta por la Audiencia y dentro de ¡a cual quedaba Tunalan:
dictada probablemente en su odio, llevaba un profundo desig-
mas él estaba muy léjos de obrar por tan débiles considera-
nio político. L a misma orden, comunicada á los gobernadores
ciones. El temerario Guzman repugnaba aquella incómoda
de Yucatan, Higueras y otros, daba por el pié á ¡os gobiernos
vecindad porque, en medio de sus cuitas y reveses, conserva-
independientes brotados del seno de la conquista, preparando
ba las mismas ilusiones y ambiciosas esperanzas que al prin-
asi el desarrollo del fuerte principio de centralización que dos
cipio de sus conquistas, en que se habia aplicado aquel rico
años despues se planteó con la creación del Viréinato. El in-
territorio para vincular su título de Marques de Tunalan (34).
dómito Guzman tiró todavía el guante á su venturoso enemi-
Esto se hace tanto mas incomprensible reflexionando que go, apoderándese del buque que despachó con Becerra en 30
en ese tiempo (Agosto de 1533) debió haber recibido los crue- de Octubre al descubrimiento de Californias, y que de recala-
les desengaños y terribles golpes que le habia disparado la cor- da vino á Chamclla; pero éste fué el último y débil esfuerzo
te por varias reales órdenes de 20 de Abril del mismo, que del atleta moribundo; fué como el valeroso arranque de Cárlos
aniquilaban lo muy poco que pudiera restarle de influjo, de IX, que tira de la espada al sentirse herido por la gruesa bala
respetabilidad y de poder. Resolviéndose entonces la muy que le llevaba la cabeza.
importante pretensión que habia hecho tres años ántes, se le
Despechado Cortes por las humillaciones y reveses que lo
privó de la gobernación de Pánuco, y para quitarle toda espe-
ranza, se mandó incorporar á la Nueva-España como Villa mu- (35) Coleccion de Puga, fs. 82 v. y 83.
(36) Idem f. 82.
(34) Mola Padilla cit., cap. 14.—Crónica de Mechoacan, Iib. 1, cap. (37) Idem f. 83.
(38) Idem f. 87.
24, M. SS.
hacia sufrir un hombre á quien mortalmente aborrecía, como
faltas. Con este intento salió de Xalisco, dejando encargada
su inexorable juez de residencia que habia sido y como su au-
su gobernación á Cristóbal de Oñate, y tomando por Pánuco
daz rival que pretendía ser en la carrera de la gloria; hostiga-
con el objeto de recoger en aquella provincia io que le queda-
do también de las compasadas lentitudes de la Audiencia, que
ban de sus bienes, se dirigió á México para pasar de allí á
en demandas y respuestas y con simples provisiones, como di-
Veracruz, donde lo esperaba un buque que tenia fletado.
ce el 1'. Beaumont, le hacia perderel tiempo, el dinero y lapa-
Cuando Guzmaji así provocaba el rayo que debía herirlo,
ciencia, determinó quitarse de escritos y hacerse por sí justicia
éste se desprendía del solio en la cédula de 17 de Marzo de
(39), y entonces dispuso la espedicion por mar y tierra deque
1536, por la cual se nombró al Lic. Diego Pcrez. de la Torre
se ha hablado, para recobrar su navio y hacer un terrible es-
su juez de residencia y sucesor en el gobierno de Xalisco,
carmiento en su detentador. Este aun se sentia con bríos pa-
partiendo ámbos, con poca diferencia de tiempo de tan leja-
ra luchar, pero carecía de fuerzas para resistir; mas no que-
nos puntos, cual si hubieran convenídose en abreviar las dis-
riendo en caso alguno dar muestras de temor, ni ménos hacer
tancias. Guzman llegó á México, donde á despecho de sus des-
concebir esperanzas de que con una fuerza imponente y supe-
afectos recibió una lisongera y cordial acogido de D. Antonio
rior se le podría constreñir á renunciarlos que él reputaba sus
de Mendoza, el primer virey de la Nueva-España (40); mas
justos derechos, abandonando el buque en la costa se situó en
éstos eran los últimos y acerbos halagos de la fortuna que io
sus fronteras resuelto á defenderlas. Cortes juzgó prudente-
elevaba para hacerlo caer de mas alto; ó bien las coronas y la-
mente que no era cuerdo provocar al león en su guarida, y
zos de flores con que los antiguos engalanaban las víctimas pre-
contentándose con recobrar su navio, prosiguió su navega-
venidas para el sacrificio. Tero si seducido por estos favo-
ción.
res él llegó á concebir locas esperanzas, muy cerca le espera-
Tantos y tan rudos desengaños como Guzman registraba en
ba el desengaño, pues en los momentos que apresuraba su mar-
lo pasado, y un tan desesperante porvenir como el que le
cha para alcanzar su deseado fin, llegó á Veracruz su inexora-
anunciaba su presente con el desfavor de la corte, la persecu-
ble juez, quien sabiendo, al poner el pié en la playa, que Ñu-
ción de la Audiencia, el odio de Cortes, el peligro de tres resi-
ño de Guzman tenia preparado en el puerto un buque para em-
dencias pendientes y de otra por comenzar, el abandono de
barcarse inmediatamente, abandonando su familia que lo acom-
sus compañeros de armas, y por último, la carencia total de
pañaba, tomó la posta, y caminando de incógnito se dirigió á
crédito y de recursos para tentar mejor suerte en las batallas;
México para presentar sus despachos y recabar del Virey los
tales precedentes, digo, eran motivos todos mas que sobrados
auxilios necesarios para cumplirlos. Ocupábanse ambas au-
para autorizarlo y aun para decidirlo á abandonar aquel anti-
toridades en arreglar este punto cuando el destino, que habia
guo teatro de sus hazañas convertido ya en intolerable potro de
fijado el hasta aquí á la voluntad incontrastable de Guzman,
tormentos. El se resignó al fin á este sacrificio; mas no fué
lo condujo á la alcoba del Virey, quizá para allanar algunas di-
ni por el temor que busca la salvación en la fuga, ni ménos
ficultades de marcha. L a escena que siguió es tan interesan-
por la ambición ó codicia que se lanzan á la ventura en pos do
te y dramática, que no quiero defraudar á mis lectores del gus-
mejor fortuna. Conservando hasta lus últimos momentos aque-
to que encontrarán en leerla, descrita por el historiador de la
lla energía y presencia de alma que forman el tipo dé su ca-
Nueva-Galicia que nos la ha trasmitido con todos sus porme-
rácter, quiso ir por su pié á donde no habia podido arrastrar-
nores. El va á hablar en el párrafo siguiente:
lo el odio omnipotente de sus enemigos; quiso ir á la corte pa-
" Prometióle el Virey (al Lic. Torre) auxiliarle, y al despe-
ra recibir en las gradas del trono la absolución ó castigo de sus

(40) Berndl Diaz, que á la sazón estaba en México, dice:—y el Vi-


(39) Cabo; Tres siglos de México, lib. 3, & 10. rey le hacia mucha honra y comía con él.—Hist. cit., cap. 198.
" dirse, entró D. Ñuño de Guzman, y estando en las políticas su residencia. Las palabras de que usa Herrera (41) al ha-
" sobre quién había de entrar ó salir primero, dijo D. Ñuño: blar de este hecho, hacen dudosa, cuando ménos, aquella aser-
" Paréceme quiero conocer tal rostro, y el mismo Diego Perez ción, que por otra parte tampoco intentó impugnar, ni ménos
" replicó;—yo también (aunque mas cierto) tengo el mismo me parece estraña en aquel hombre estraordinario; raro con-
" conocimiento, y pues he hallado el objeto que me trae de junto de las peores y mas sublimes calidades. Hablando el ci-
" España, bueno será no perder tiempo;—y le intimó (con vé- tado Cronista de la segunda vuelta de Cortes á España dice,
" nia del Sr. Vi rey) se diese á prisión. Algo se turbó D. N u - que aprovechó esta circunstancia, "para hacer diligencias en
" ño, estrañando la ninguna prevención para sugeto de su au- " que se viese la residencia de Ñuño de Guzman, de quien tan-
" toridad y respeto: medió el Virey con prudencia, serenando " tas ofensas habia recibido, y le condenó en muchos millares
" los ánimos, y como que le constaba la jurisdicción de Toire " de ducados." Francisco de Gomara, capellan y cronista de
" y la prevención de D. Ñuño para ausentarse, hubo de decir- Cortes, nada dice sobre el particular, y es seguro que no ha-
" le á D. Ñuño fuese con el Sr. Gobernador de la Galicia, que bría pasado en silencio un hecho de tanta honra para su héroe.
" por último eran caballeros y profesores de letras."—El his- Pero sea de esto lo que fuere, en lo que no cabe duda es, en
toriador citado dice que Guzman fué reducido á prisión en el que el primer Gobernador de la N u e v a - E s p a ñ a y Presidente
local llamado entonces las Atarazanas; mas per la cédula in- de su primera Audiencia, que habia enriquecido á la corona
serta en la provision con que terminan los fragmentos del pro- de Castilla con el descubrimiento de nuevas y dilatadísimas
ceso, se ve que despues se le trasladó á la cárcel pública, donde provincias, terminó su larga y azarosa carrera en el destierro
permaneció mas de un año. L a s privaciones, disgustos y aun de Torrejon de Velasco, año de 1544, espiando en el olvido y
miserias que en ella padeciera lo indica el mismo documento en la miseria los crímenes y errores de sus conquistas. Pare-
y lo manifiesta sobradamente el mismo historiador, cuando di- ce que ni una humilde lápida recuerda hoy el lugar de su des-
ce: "Acordábase Guzman, ó por mejor decir, le acordaban lo canso, y no sé que en los trescientos años que han pasado se
" rígido que fué con el Marques del Valle en su residencia, y haya levantado otra voz que la de Mota Padilla, no diré que
" con otros caballeros á quienes habia ajado siendo Presidente para tejer su difícil elogio, pero ni siquiera para vindicarlo de
" de aquella Audiencia; y por último, llegó 0. conocer ser su pri- las afrentosas notas con que han mancillado su memoria cuan-
" sion á gusto de muchos." ¡Por cuál horrible escala de pade- tos han escrito la historia de México.
cimientos físicos y morales no se necesita pasar antes de lle- L a posteridad desea siempre conocer la imágen de los hom-
gar á una tan desolante convicción! bres que se han hecho famosos por sus crímenes ó grandes
acciones, y aunque yo no he perdonado diligencia para satis-
De la cárcel de México pasó Guzman á España; y la inflexi-
facer la curiosidad de mis contemporáneos, no he podido des-
ble corte sin oírlo, sin dispensarle siquiera el consuelo de una
cubrir ningún retrato del conquistador de Xalisco. A falta
mirada, lo desterró á Torrejon de Velasco, que debía guardar
de éste les presentaré la descripción que nos ha dejado de su
como su prisión, en donde vivió seis años, si es que para un
persona y calidades su simpático cronista. " E r a Ñuño de
hombre como él, podía llamarse vida ese largo periodo de exis-
" Guzman, dice, nobilísimo por su s a n g r e . . . . de estatura pro-
tencia que arrastró en suma pobreza, instando, suplicando y
" porcionada, discreto y bien hablado; consumado jurispruden-
pasando por las duras humillaciones de un litigante desvalido,
" te, de grande ánimo, inclinado á las facciones grandes, re-
á quien se rehusaba, no ya el reintegro en su rango y fortuna,
" suelto aun en cosas muy árduas, fuerte y sufrido en los tra-
sino aun el mísero consuelo de una condenación legal. Esto
" bajos; si bien en ocasiones manifestó ser llevado mas de su pa-
dice Mota Padilla, con la adición de haber sido socorrido en
" recer que del ageno, y alguna vez dió á conocer ser de natu-
BU miseria por la liberalidad de Cortes, que también hizo es-
fuerzos generosos, aunque inútiles, para abreviar el término de (41) Decada VII, lib. II, cap. 10.
" ral altivo, soberbio y de genio cruel."—Herrera, que lo que- cargo como el de residenciar á Cortes y á los Oficiales Reales,
ría muy mal, lo llama hombre inquieto, bullicioso y dispuesto dando fin á su poder. El iba á tentar por tercera vez uno de
á promover alborotos. El cronista de Cortes nos inclina á aquellos ensayos que la opinion pública, con razón ó sin ella,
formar un juicio mas favorable, pues dice: " Q u e si hubie- creia que habían costado la vida á los que los acometieron.
" ra sido tan gobernador como era caballero, habria tenido Aquí debia alzar la pluma; mas juzgando que al reunir estas
" el mejor lugar de Indias, pero que se llevó mal con indios y noticias dispersas en nuestros monumentos históricos, contraía
" con españoles."—El Sr. Zumárraga nos lo pinta iracundo, el deber de suplir su deficiencia con lo que alcanzara mi juicio,
codicioso, cruel, audaz, apasionado, y sobre todo irrespetuoso añadiré algunas observaciones que tal vez podrán contribuir á
con el clero y abiertamente desafecto á sus prerogativas é esclarecer ciertas dudas que anublan el periodo mas interesan-
inmunidades. El sincero Bernal Diaz lo llama franco y de te de nuestra historia, á la vez que espero sirvan para rectifi-
noble condicion, y pasando de aquí á parangonarlo con su ído- car la opinion que haya formádose de Ñuño de Guzman, has-
lo y su héroe Hernán Cortes, le hace un cumplido elogio, ta hoy conocido únicamente por sus desafueros, y lo que es
cuando tomando la defensa de los que habían abandonado la mas, por la pluma de los que no sabían ser admiradores y
causa de éste por seguir la de Guzman, dice: " Q u e tenían ra- apologistas de Cortes sin aborrecer ni deturpar á su indomable
" zon, porque ciertamente les hacia mas bien á los conquista- rival. Quizá el desempeño de este programa me ministrará
" dores y cumplía algo de lo que el Rey mandaba en dar in- también la ocasion de combatir ciertos errores, que sostenidos
" dios, que no Cortes, puesto que éste los pudiera dar muy me- por reacias preocupaciones nacionales, pueden arrastrarnos á
" jor que todos en el tiempo que tuvo el mando (42)."—En otro mayor que no deja ya de asomar la cabeza. En fin, creo
fin, los mas vivos y perfectos lineamentos de su carácter nos que si.mis investigaciones no nos acercan á la solucion del difí-
los da la corte misma de Madrid con su elección, pues no de- cil problema, que de hecho ha comprometido y mantiene vaci-
bía ser un hombre común, bajo ningún aspecto, el que habia lante nuestra existencia social, á lo ménos habré iniciado la
merecido su confianza para estraer de entre las escorias y es- cuestión y señalado la remota fuente de donde procede, para
combros aun calientes de la conquista, los gérmenes del orden que discurriendo sobre ella los hombres ilustrados y sinceros
social que se le mandaba fundar; y ciertamente debia ser un amigos de su pais, procuren abreviar un evento que no puede
hombre de probada firmeza y energía, de una severidad inflec- y a mantenerse indeciso por mas tiempo.
sible y de un arrojo y temeridad capaces de emprenderlo L a lenta y reiterada lectura que me ha sido necesario
todo, sin detenerse por temores, respetos ni consideraciones hacer para restaurar el testo de la espantable relación que
humanas, el que habia aceptado un tan difícil y espinoso en- nos ha dejado uno de los testigos presenciales (43), á la vez
que verdugos, en el tormento del infortunado Caltzontzin, avi-
(42) El historiador reitera este elogio, no muy lisonjero á la memo- vada por las narraciones que el frió Herrera y el animado Sr.
ria de Cortes, en otra parte de su obra, donde también esplica el origen Zumárraga nos hacen de las crueldades, escesos y desafueros
de la desgracia del conquistador de Xalisco.—"El Ñuño de Guzman, que marcan la carrera política y militar de Ñuño de Guzman,
" dice, y los Oidores en vacando indios, luego los depositaban á con- produjeron en mi alma una tan indefinible impresión de con-
" quistadores y pobladores, que á todos les contentaban y daban de co-
goja y espanto, que el esceso ó refinamiento mismo que veia en
" mer; y si les quitaron redondamente de la Audiencia Real, fué por
el abuso y en la crueldad, me condujeron á ¡deas mas templa-
" las contrariedades que tuvieron con Corles, y sobre el herrar de los in-
" dios libres por esclavos." Iíist. cit., cap. 209.—Cortes poseía en al- das y caritativas respecto de sus autores; reflexionando en que
to grado dos calidades inseparables de los grandes capitanes, y que há- sea cual fuere el estado de corrupción y de degradación á que
bilmente manejadas, los hacen dueños de los hombres y de los aconte- descienda nuestra naturaleza inmortal, jamas el hombre daña
cimientos: implacable con los enemigos peligrosos; ingrato é inconse-
(43) García del Pilar.
cuente con los amigos.
á otro sin algún Ínteres ó motivo, ó lo que es lo mismo, jamas la execración y afrenta que pesa sobre el otro; si la posteridad
hace el mal por el mero é inconcebible placer de hacerlo. Ni ha ceñido á alguno de ellos con una esplendente aureola; si
las fieras ni los reptiles venenosos acometen sin aquellos estí- nostros mismos pasamos indulgentes sobre sus faltas mientras
mulos. abrimos el corazon y los ojos para ver y detestar los crímenes
T r e s cosas han llamado especialmente la atención en la del otro, es también porque la injusta historia no ha recogido
vida de Guzman para desacreditarlo bajo todas sus personali- mas que sus crímenes; es porque en él no encontramos ni la
dades; como hombre privado, como Magistrado y como Gefe compensación ni los prestigios que nos ofrecen los otros en sus
militar. Aquellas son la codicia, la dureza y la crueldad; y grandes y deslumbrantes acciones; es, en fin, porque al leer
como estos vicios han sido comunes á todos los hombres de la una relación tan ingenua, auténtica y terrífica como la del su-
conquista, sin que quizá pueda esceptuarse uno solo, de aquí ha plicio deCáltzontzin,nuestra alma, horrorizada, se cree presente
concluido el común de los que entre nosotros versan su histo- á aquella escena, y participa de las angustias y tormentos bajo
ria, que la avidez y ferocidad de aquellos eran inseparables que sucumbe la víctima. Pero si los otros no han dejado
de su naturaleza, y que formando, por decir así, una escep- contra sí un tan terrible testimonio inculpador, bien podemos
cion á nuestra especie, todos sus crímenes y desafueros pro- inferir que el terrible espectáculo que en esta vez se desplega á
cedían de una inhumanidad brutal que les era congènita. nuestra imaginación, no era mas que la fórmula ordinaria ba-
N o es, pues, estraño que personificados así los vicios en el jo que se efectuaron los demás. Sin embargo, abstengámonos
hombre, el odio popular se haya estendido á su raza y que de decidir que esos crímenes, que esa inhumanidad y dureza
todavía hoy no distingan muchos al brusco y altanero español eran del hombre, ó de la raza, ó de una naturaleza degra-
del Siglo XVI, del pulido y cortesano del Siglo X I X . — S i es- dada y pervertida. No. Uno de sus mas ilustres poetas ha di-
te fuera el único inconveniente, no habria gran daño en tolerar- cho en defensa de sus compatriotas, lo que dirá la sana filoso-
lo; pero como esa preocupación nos opone obstáculos inven- fía todas las veces que fuere llamada á fallar este proceso:
cibles para descubrir y poseer la clave, sin cuya ayuda nun-
Su atroz codicia, su inclemente saña,
ca podrán esplicarse naturalmente esos hechos que nos sor-
Crimen fueron del tiempo y no de España.
prenden y aterran, el Ínteres mismo de la historia exige que
no se pase desdeñosamente sobre ellos, tanto mas cuanto que Y yo añadiré que fueron también crimen de los errores cano-
en su exámen quizá podríamos encontrar la confirmación de nizados por su legislación y su política.
una verdad tan conocida como constantemente despreciada Dos palabras bastan para esplicar esa codicia insaciable
3n nuestro suelo; que un error en legislación causa la desgra- que tilda el nombre de todos los capitanes de la conquista. El
cia de las generaciones presentes y prepara la de las veni- gobierno español no contribuía con ninguna especie de recur-
Jeras. sos pecuniarios para los gastos de las espediciones de descu-
L a codicia de Guzman no era mayor que la de Alvarado, de bierta, y ántes bien las gravaba con la exacción del quinto de
Cortes y la de otros, y los crímenes que le inspiró no fueron tam- sus utilidades, ó mejor dicho, de sus adquisiciones. E r a , pues»
poco en mas número ni mas atroces que los que éstos por ella absolutamente necesario que un aventurero, lanzado con sus
efectuaron. El suplicio de Cacama, el tormento de Cuauh- tropas en medio del territorio que iba á conquistar, viviera so-
temoc y de Cohuanacotzin, la matanza efectuada en el templo bre el pais y que apurara todos los medios, justos ó injustos,
y otros mil hechos atroces inspirados por el que el Sr. Zumár- suaves ó violentos, para proveer á sus soldados del pan de ca-
raga Wamaba. demonio de la ambición y avaricia, valen bien, da dia y para sacar una compensación proporcionada á los
¡pero que digo valen! esceden en mucho al crimen perpetrado gastos y peligros que demandaba su empresa. La fuente del
en el inocente Caltzontzin-, y si sobre los unos no ha caído toda crimen se encontraba, pues, en el error de la legislación y de
la política; y nadie en el mundo, mejor que nosotros, sabe y abrió la mortal herida, nada tiene de estraño que en el siglo
conoce las calamidades que hace pesar sobre un pueblo la ver- X V I el Presidente de la Audiencia castigara con el tormento
dadera ó fingida penuria del soldado, cuando el poder se en- el delito que habia creado el Gobernador y Capitan general de
cuentra en manos de gefes inmorales. la Nueva-España. De aquí sus esfuerzos y los de los histo-
Mas ella, se dirá, nunca puede llegar al horrible estremo de riadores que se han ocupado de este hecho, para velar aquel
autorizar el frío asesinato de un hombre, á quien se hace espi- atentado con las formas de la justicia, dándoles por sugeto un
rar entre atroces tormentos con la esperanza de obtener una soñado intento de infidencia que autorizaba la confiscación;
revelación, que ó no podia hacer, ó que preferiría encerraren así como en los días luctuosos de la Roma imperial se acusa-
su sepulcro. Este cargo, incontestable en nuestro siglo, habría ba de traición á los ricos para arrancarles con la vida sus te-
escitado una sonrisa de compasivo desden en la cruel ma- soros. Nada hay de mas desolador y terrible que la acción
gistratura del siglo XVI, que en sus costumbres y en los códi- del hombre que se juzga autorizado para ejercer simultánea-
gos que aun nos rigen, habia aprendido á mirar el tormento mente dos magisterios que la ley y la razón separan.
como uno de los mas seguros medios de prueba. Ella tenia Sujetando, pues, al crisol de una sana crítica y de una im-
potestad por la ley para aplicarlo, tanto para obtener el des- parcial filosofía esa suma de hechos, de principios y de ideas
cubrimiento directo del crimen, como para castigar ó enmen- que constituían la sociedad y el siglo en que se cometieron ta-
dar las infidelidades de la memoria ó los deslices de la pala- maños atentados, ¿qué encuentra en su fondo el hombre que
bra (44). Pues bien, Ñuño de Guzman era letrado y magis- de buena fé busca la v e r d a d ? . . . . Que los crímenes de Guz-
trado; y si todavía en este siglo, llamado de las luces, hemos man y de sus contemporáneos, por atroces que parezcan, no
visto dar la absolución sacramental á la mano misma que eran enteramente suyos, sino del tiempo, de la legislación, de
la política y aun de las ideas y creencias dominantes en la m a -
(44) E n el Código legal del Rey D. Alonso el Sabio, se encuentran
las dos siguientes disposiciones, que han servido de testo á espantables sa de su nación. Si alguna duda pudiera quedar sobre estas
comentarios.—"Tormento es una manera de prueba que fallaron los que desconsoladoras verdades, bastaría echar una mirada sobre ese
"fueron amadores de la justicia, para escodriñar e saber la verdad por el, imperecedero monumento de piedad y de justicia, en que el
"de los malos fechos que se fazen encubiertamente, e non pueden ser gefe supremo de nuestra Iglesia, hablando en nombre de Dios,
"sabidos, nin probados por otra manera. E tiene muy gran pro pa- ha castigado ya á aquellas despiadadas generaciones. Hablo
"ra complir la justicia.—L. 1, T í t . 30, P a r t . 7."— "Otorga-
de la bula por la cual Paulo III, arrostrando no pocas contra-
"mos por esta ley lleno poderío á todos los judgadores que han poder de
"fazer justicia, que quando entendieren que los testigos que aducen ante
dicciones y venciendo obstinadas resistencias, hizo incorporar
"ellos van desvariando sus palabras ó cambiándolas, ¿i fueren viles omes en la grey racional y cristiana á los infelices naturales del Nue-
"aquellos que esto fizieren, que los puedan tormentar, de guisa que pue- va-Mundo. ¡Cuántas y cuán graves reflexiones no ministra
"dan sacar la verdad dellos."—L. 42, T í t . 16, P a r t . 3.—El distingui- este hecho para atenuar las faltas de los hombres que prece-
do jurisconsulto que á mediados del siglo pasado anotaba este código, dieron á Guzman, así como agrava terriblemente las de los que
nos dá lina muestra de los adelantos filosóficos de su tiempo, observan-
le s u c e d i e r o n ! . . . . Por una singular coincidencia, esa bula se
do que ya no estaban en uso las dos clases de tormentos autorizados por
espedía al tiempo (45) en que el hombre que mas habia ultra-
la ley; es decir, el que se daba—"con feridas de a z o t e s . . . .ó colgando al
" o r n e . . . . de los brazos, é cargándole las espaldas é las piernas de lo- jado y vilipendiado los derechos de la humanidad, descendido
r i g a s , p de otra cosa pesada."—"Ahora, añade con admirable candor, del supremo al ínfimo lugar, esperaba en la cárcel pública el
"ya no se estilan estos tormentos sino el del PO TRO...."—Este, los otros fallo del proceso instruido por sus enemigos.
y ajgunos mas que el curioso encontrará descritos en el Diccionario de El gabinete español, que tan desmesuradamente soltaba las
la penalidad, se usaban en el siglo de Guzman, y no será temerario de- manos y alargaba los brazos á los descubridores, pensó enmen-
cir qne'fert el nuestro quizá los ha oido el singular edificio de la plazuela
de Santo Domingo. (45) En 9 de Junio de 1537.
ellas la escasa fortuna del mísero indio, por el temor de que
dar ó atemperar á lo ménos los defectos de este sistema, po-
con ella perdiera también su alma, único tesoro poique an-
niéndoles al lado el poder moderador que en aquella época
helaba, no podia absolutamente caminar en perfecta armonía
ofrecian la singular piedad, la ardiente caridad y estupenda
con su violento colaborador, ni podia ser íntimo ni afectuoso
abnegación de los Religiosos, que siempre los acompañaban
el lazo que los uniera; pues si bien en la virtud heroica no pue-
en sus espediciones; no siendo permitido emprenderlas sin
de tener cabida el odio, es cierto que el zelo religioso ha dic-
su concurso. Como á ellas era también inherente la asocia-
tado mil veces, por boca del sacerdote entusiasta, maldiciones
ción del Veedor, ó recaudador de los reales derechos del quin-
tales, que quizá no tendria aliento para formular el mero ímpe
to, el gobierno, pensando hacer un bien neutralizando el mal,
tu de la pasión. E n t r e los muchos que se pudieran citar de nues-
no hizo mas que poner frente á frente dos rivales armados de
tra historia para dar á conocer á estos dos agentes civilizado-
todas armas, puesto que en la misión que les encomendaba
res y su peculiar modo de acción, hay uno altamente caracte-
sus intereses respectivos estaban encontrados, y sus encargos
rístico que los define, por el fuerte contraste que presentan el
eran absolutamente incompatibles. La falta de un tesoro, lo
cristiano viejo que en su pecho, en sus pendones, en sus accio-
eventual de la recompensa y la inevitable necesidad de minis-
nes y palabras, blasonaba ser el soldado de la Cruz; obrando al
trar el alimento diario al soldado, obligando al gefe de la es-
lado de un neófito, apenas iniciado en los misterios del nuevo
pedicion á vivir sobre el pais, lo conducia irresistiblemente al
culto que se proponían introducir los conquistadores. Hablo
pillage, á la rapiña y á ese cúmulo de violencias sin término
del famoso Hernando Cortes y de su fiel aliado IxÜilxuchitl.
que las hordas aventureras cometen en el pais enemigo, aun
Cuando éstos, en una de las embestidas que hicieron durante
cuando sobran de todo. El Ínteres del Veedor no era diverso
el asédio de México, iograron penetrar hasta el templo mayor,
del de el capitan, porque cuanto mayor fuera el producto cose-
ambos montaron á su plataforma, con el designio de destruir
chado de sus exacciones, en igual proporcion crecía el de los
las imágenes de los dioses en cuyo patrocinio fincaban los
quintos de la corona, que indirectamente, y muchas veces de
mexicanos su última esperanza. Llegados al tabernáculo de
una manera muy directa, venían á formar el patrimonio del re-
Huitzilopochtli,—"ambos, dice el historiador tezcucano (46)
caudador.
"embistieron con el ídolo: Cortes cogió la máscara de oro y pie-
E n oposicion de estos intereses poderosos é intransigiblcs, "draspreciosas que tenia puesta el ídolo; Ixtlilxuchitl le cortó
como lo son todos los que tienen su basa en el oro, se le- "la cabeza al que pocos dias ántes adoraba por su Dios."—Hé
vantaba enhiesto é inflexible, otro mas elevado, mas sublime y aquí marcados muy distintamente los respectivos programas
de un carácter enteramente contradictorio. Representábalo del conquistador y del catequizador. Los rápidos adelantos
el venerable y austero religioso á quien se habia encomenda- de un discípulo, que todavía no era cristiano (47), indican bas-
do la sublime y celestial misión de hacer sensibles y envidia- tantemente de lo que podia ser capaz el maestro.
bles á las naciones nuevamente descubiertas, los beneficios Si de su parte moral descendemos al exámen de su estado
que se les traían con el yugo, por otra parte pesado, de la con- íntimo y .social, encontrarémos, aun en los escasos monumen-
quista. Ese enviado del cielo que, de corazon y con toda su tos que nos quedan relativos á Guzman, muestras palpables
noble alma, despreciaba las riquezas, los honores y las pom- del violento y poco armonioso estado que guardaban los direc-
pas mundanas; que no necesitaba ni de cabalgadura, ni de ves- tores de la sociedad política y religiosa. El lector podrá juz-
tido, ni de bastimento para correr y repasar centenares de le-
guas en desempeño de su misión; que con el título y cargo civil (46) Ixtlilxuchitl, Venida de los españoles y principio de la Ley Evan-
de P R O T E C T O R D E I N D I O S habia contraído el deber legal y de gélica, Relac. 13, pág. 29.
(47) El suceso de que aquí se trata acaeció en Agosto de 1520, y el
conciencia de sustraerlos á la avaricia y crueldad de los con-
rey de Tezcoco se bautizó en Junio de 1524.
quistadores; ese Varón apostólico, digo, que defendía contra
garlo por el siguiente e s t r a d o que trae Herrera de una de las cristianas del ya citado último monarca Tezcucano, dice: que
esposiciones que aquel dirigió á la corte; decia en ella: "Que cuando éste se volvió á Tezcuco, despues de su espedicion á
"los obispos y frailes se ponian contra el Audiencia, siguiendo las Ibueras, "sustentaba á los religiosos que lo consolaban, y
"parcialidades, haciendo concilios, á manera de comunidad, " estaban muy contentos de su buena compañía, porque ellos
"(48) usurpando la jurisdicción real, como se podia ver por " habian padecido hartos trabajos y persecuciones de los es-
••las informaciones mismas de los frailes que él y " pañoles, todo por favorecer la causa de los naturales, compa-
"los Oidores procedían muy limpiamente, como convenía al " deciéndose de ellos y de sus calamidades pues
••servicio del rey, pidiendo se castigasen los atrevimientos de « el desorden habia llegado á tal punto que guardaban
"los obispos y de los frailes que eran parciales de D. Hernando " á los religiosos.de noche y de dia, mucha gente que Ixtlüxu-
"Cortes; y que se proveyese que ningún religioso tuviese car- " chitl tenía señalada para que no recibiesen algún daño de los
" g o ni autoridad en cosa de jurisdicción, sino en la conversión " españoles.» Despues de citar como garante de su verdad el
"de los indios, porque lo demás era poner las cosas en confu- testimonio de alguno que aun vivía y habia prestado aquel
s i ó n y peligro, porque entraban por la manga, y salían por servicio personal, añade:—"Es cosa muy notoria y parece en
"el cabezón que los frailes estaban tan apasiona- las pinturas (50) y se halla escrito, que á este tiempo velaban
d o s , llenos de ambición y amigos de mandar, que si les daban y guardaban muchos naturales en los lugares á donde los reli-
"un palmo, se tomaban diez; y que pues el rey tenia allí su Au- giosos venían, como era en Tezcoco, México, Tlacopan, Xo-
"diencía, no convenia que frailes entendiesen en ninguna cosa; chimilco, Tlaxcalan, haciendo de noche sus centinelas, como
"y que si el Audiencia errase, su magestadla podia castigar y si estuviesen en tierra de enemigos (51)."
"poner á quien acertase (49)."—Hé aquí el punto de vista ba- Hasta aquí hemos visto cómo el conflicto de los intereses
jo el que los depositarios de la potestad civil veían entonces opuestos, brotados del seno mismo de la conquista, mantenían
la cooperacion del clero en sus negocios. y debían mantener necesariamente en lucha abierta y enemi-
El juicio que este formara de la acción del otro, se encuen- ga á sus dos grandes personalidades, así como en perpetuo es-
tra pintado con los mas crudos colores en los escritos del tado de convulsión á la naciente sociedad que regían, porque
Sr. Zumárraga, hoy bastante conocidos, y se puede presumir, cada una quería constituirla por vías, medios y principios en-
sobre todo, por las impresiones de dolor, de humillación y de contrados. Pues bien; ademas de los intereses materiales ha-
escándalo que, en aquel siglo devoto, deben haber dejado en bia todavía otros mas poderosos y fecundos gérmenes de dis-
su alma los atropellamientos y demás demostraciones que tan- cordia, cada uno de los cuales bastaba por sí solo para produ-
tas veces se ejecutaron en las personas de sus ministros; pero cir esas escandalosas querellas que entonces plantaron en la
mejor que cualquiera otra descripción, da una cabal idea de ciudad las hondas raices de los tumultos y disensiones, que
su situación en el orden social y moral, el hecho que refiere no han bastado á destruir tres siglos, pues que todavía los vi-
un escritor indígena que floreció en la época inmediata á la mos renacer á la vista del enemigo estrangero, que alentado
conquista y alcanzó á muchos de los testigos presenciales de y favorecido por ellas, al fin ha sojuzgado la ciudad. Las pa-
sus escenas. Encomiando éste las nobles acciones y virtudes siones políticas revistiendo la cándida vestidura de la religión,
de la lealtad, del deber y de otras sublimes virtudes, vinieron
(48) Esta es una frase técnica de la época. Por ella querian decir á completar la obra de destrucción que habian comenzado la
que los inculpados formaban ligas y conjuraciones, á la manera de las codicia y la ambición.
que pocos años antes habian producido una guerra civil en España, y Para juzgar con utilidad y acierto los hechos históricos, es
que recibieron la denominación de Comunidades de Castilla, ó guerra
de los Comuneros. (50) Esto es, en los anales geroglíficos de los mexicanos.
(49) Decada IV, lib. VII, cap. I. (51) Ixtlilxuchitl, Relac. 13 cit., pág. 116.
necesario trasportarse á su siglo, y conocer intima y profunda-
cabeza de la Magistratura civil que por la primera vez se en-
mente hasta los mas delicados resortes que hacian mover la
viaba á la Colonia. Salióle luego al encuentro un humilde
sociedad en que acaecieron. Por no tomarse esta pena mu-
Obispo seguido de un puñado de frailes, que si por su ardien-
chos de nuestros políticos, que juzgan las generaciones pasadas
te caridad, su completa abnegación, su inflexible firmeza y por
por la suya, avanzan todos los dias fallos y pronósticos tan ab-
el ejercicio de las mas sublimes virtudes habrían sido dignos co-
surdos como peligrosos. L a sociedad de Guzman y la de sus
laboradores de los Apóstoles, pertenecían no obstante á su siglo
competidores era la que habia visto nacer y obrar á Lulero y
como súbditos y soldados de la corte eclesiástica que hacia los
á Cárlos V, que sacudiendo el mundo político en sus funda-
últimos esfuerzos para retener el cetro del mundo, próximo á
mentos, debian destruir violentamente la obra que el arte y la
escaparse de sus manos. U n a lucha entre combatientes de este
constancia habían elaborado con prudente lentitud durante
carácter debía ser necesariamente intransigible, porque se ha-
centenares de años. E r a el tremendo siglo de la reforma y
cia con conciencia por ámbas partes, y sobre todo, porque el
de la imprenta que emprendía sacar una sociedad nueva délos
legista es el mas descontentadizo é intratable de todos los co-
escombros de la antigua; eran, en fin, los hombres que escan-
laboradores. El sacerdote y el soldado pueden entenderse,
dalizados de la disolución de las costumbres del clero, que a-
pero ni uno ni otro caminan mucho tiempo enteramente de
vasallados por sus exhorbitantes pretensiones y ofendidos de
acuerdo con el legista, cuando á éste le ocurre declararse te-
verlo campear sobre el trono de sus reyes, hacian un último
nante de lo que llama libertad. En confirmación de esta
y desesperado esfuerzo para sacudir el yugo teocrático que los
verdad tenemos dos flagrantes ejemplos sobre los cuales no
oprimía.
veo que se halla llamado debidamente la atención. Hernan-
La guerra á muerte trabada entonces entre el sacerdocio y do Cortes, en su capacidad política de gefe supremo y abso-
el imperio, no era solo del Protestantismo contra Roma, pues luto de la Colonia, no hizo directamente cosa alguna en favor
que también se la hacia el piadosísimo y cristianísimo gefe que de la pompa ni de la propagación del culto católico, durante su
habia tomádola bajo su protección. El no halló que fuera in- administración (52); y sin embargo, era el ídolo y el encanto
compatible su encumbrado título de protector de la Iglesia ca- del clero, que perpetuando su memoria en sus escritos, nos lo
tólica con el saqueo de la capital del mundo cristiano, abando- presenta como el Constantino del Nuevo-Mundo. Guzman lle-
nada á la codicia y brutalidad de su desenfrenada soldades- vó consigo á los Estados internos los primeros religiosos que
ca, ni tampoco con la prisión del Vicario de Jesucristo, á quien allí predicaron el Evangelio (53), y cuidó de asegurar su es-
encerró en el castillo de San Angel. Allá la guerra era de in- tablecimiento, protegiendo la edificación de templos en to-
dependencia; acá de mera conservación. Los reyes protes- dos los pueblos sometidos. A pesar de esto, él aparece como
tantes aspiraban á sacudir enteramente el yugo político y re- un monstruo de impiedad, y es un objeto de odio y de maldi-
ligioso de los Pontífices; el emperador solamente disputaba ción en todas las crónicas monásticas y en las historias de la
y defendía la incolumidad de sus prerogativas civiles y sobe- época. ¿Qué ha podido motivar una desigualdad tan chocan-
ranas. Así se comprende luego como él podia ser simultá-
neamente el aliado y el enemigo de los Pontífices, y así tam-
(52) Al asentar esta proposicion, contraria á lo que enseñan nues-
bién se esplica por sí misma esa pugna continua en que siem- tras historias y una tradición uniforme, he cedido á la fuerza de la ver-
pre estuvieron y aun permanecerán por mucho tiempo, la Ma- dad consignada en monumentos hasta ahora no conocidos, y que me
gistratura y el Episcopado. Cada cual podia decir, y con so- parecen irrefragables. Sin embargo, como la novedad é importancia
brada razón, que obraba Regis ad exemplum. del asunto no me daban derecho para pretender ser creído sobre mi pa-
labra, el que deseare mayor instrucción puede consultarla nota VI, al fin
Pues bien, en esa época y con todas sus ideas y prevencio- del volíímen.
nes, vino á México Ñuño de Guzman, docto jurisconsulto, y (53) Mota Padilla cit., cap. 42, n. 3.
bia intrínsecamente de cristiano. T r a t á b a s e de calmar una
te? I-a misma historia se ha encargado de dar la solucion del
sedición popular, originada de haber hecho azotar Cortes á uno
problema. de los principales caciques que dejó de oir misa en un dia fes-
Cortes, a u n q u e genio de primer orden, no era en el fondo tivo. H é aquí como el genio superior de aquel hombre so-
mas que soldado, y soldado ambicioso, por mas que el buen juzgaba á cuantos lo rodeaban, convirtiéndolos en instrumento
Arzobispo Lorenzana se empeñe en persuadirnos que era de sus voluntades. Su habilidad consistía en prodigar aquellos
teólogo, político, jurisconsulto, matemático, y quién sabe cuan- homenages y respetos que tanto lisonjean y satisfacen el amor
tas mas otras cosas que le insuflaba el entusiasmo. E n tal vir- propio, y que son el medio seguro de mandar como subditos á
tud, él no se detenia, ni podia detener, por esos puntillos que los que esteriormente se acatan como superiores.
sacan fuera de sí á los legistas, porque ni comprendía su im- T a l e s cosas no hizo ni habría hecho jamas Ñuño de Guz-
portancia política, y sobre todo, porque a s p i r a n d o á resultados man, que á la indomable vanidad de legista, reunía la tan pun-
positivos y personales, á él, como dice el proloquio vulgar, ó tillosa calidad de Magistrado civil y gefe supremo del gobierno.
mas bien, contra lo que él dice, nada le importaba el fuero s. Este, lo mismo que el eclesiástico, pues que también es letra-
podia conseguir el huevo. Así lo manifestó en un hecho que do, mejor se resignarán á perder el huevo, y aun á la sociedad
zanjó los sólidos é imperecederos fundamentos de su poder y misma, ántes que ceder en un ápice del fuero. P o r eso cuan-
su fama, siendo llamado por él —hombre angélico y del cielo, do ámbos poderes entran en pugna con conciencia y buena fé,
por cuyo medio el Espíritu Santo obraba tales cosas par a fir- la querella solamente puede desenlazarse por fallos de espa-
me fundamento de su Divina palabra. Este arranque entusias- triacion semejantes á los que fulminaba Guzman, ó por los bo-
ta del inestimable religioso á quien somos deudores de la me- tes y puntas de lanza del belicoso Lic. Delgadillo. L o s ejem-
jor crónica civil y monástica de México (54), era inspirado por plares consignados en nuestra historia, son uniformes desde el
un rasgo de suma habilidad y maña del conquistador, que los año de 1524 hasta el presente; y monumentos auténticos de
Cándidos m o n g e s tomaban por un acto sincero de fervorosa la época atestiguan que el clero se internaba, y no poco, den-
piedad y devocion. T r a t á b a s e del pomposo recibimiento que tro de la órbita de la potestad civil; bien que j a m a s lo hizo en-
hizo Corles á Fr. Martin de Valencia y á sus once compañe- tonces por ambición, ni por ínteres alguno mundano, sino por
ros franciscanos, á quienes salió á recibir hasta a f u e r a de la un celo y caridad ardiente, que mil veces enjugaron las lágri-
ciudad con todos sus capitanes y caballeros, haciendo que to- mas y suavizaron la opresion que la mano de hierro de los con-
dos, imitando su ejemplo, los recibieran puestos de rodillas, be- quistadores hacia pesar sobre los infelices indígenas. Sin em-
sando la m a n o á cada uno de los religiosos. La crónica ana- bargo, el hecho material, esto es, la invasión de poder, es cier-
de, que el g r a n conquistador tendió su rica capa en el suelo pa- ta, así como lo es que los Religiosos la intentaron desde el mo-
r a ' que p a s a r a sobre ella el gefe de aquel venerable apostola- mento en que pusieron el pié en el terreno de la capital.
do, y en otra parte dice, que j a m a s hablaba á los religiosos si- E l V. F r . Martin de Valencia, gefe de la misión, llegó á es-
no con la gorra en la mano. Pocos dias despues, obrando de ta ciudad el dia 2 3 de Junio de 1524: presentó sus Bulas al
acuerdo con el misionero de Tezcuco, consintió en que este Ayuntamiento el 9 de M a r z o de 1525; y ya en la sesión del
lo azotara públicamente en un dia de fiesta, desnudas las es- dia 28 de Julio se formalizó un reclamo contra el guardian,
paldas, por haberse dilatado en ir á la misa; y no echaría Dios que era un santo Varón, porque "llamándose V i c e - E p í s c o p o ,
á las espaldas, a ñ a d e este otro cronista (55), el mérito de acción " dice la acta de aquel dia, no solamente entiende en las cosas
tan cristiana. L a verdad de las cosas es, que a q u w i a d a j h a - " tocantes á los descargos de conciencia, mas aun se entreme-
" te en usar d e juridicion cevil y criminal." (56)—Obligado
[54] Torquemada, Monarquía indiana, lib. XV. cap. X.
[55] Vetancurt Teatro mexicano; Parte 4. Trat. 1. Cap. I. n. • (56) Libro 1 ? de Cabildo, Acta de este dia.
fea Chrónica de la provincia del Santo Evangelio de México.
á presentar nuevamente sus Bulas, lo hizo incontinenti, y exa- empeorara su ya desesperante condicion. Por desgracia és-
minadas entonces con mas detención, se encontró que la cor- tas eran frecuentes, lo cual junto á las ideas políticas de la
te de Roma, consecuente á sus máximas y pretensiones á la época, á la propensión natural de todo poder á ensanchar sus
dominación universal, deferia en efecto á los Religiosos la ju- límites, y á los vivos estímulos de la ardiente caridad y celo
risdicción que ejercían, estendiéndola á los numerosos casos con que aquellos Varones Apostólicos deseaban la mejora so-
que entonces abusivamente se llamaban de fuero mixto y ecle- cial de las razas oprimidas, venian á ministrar á ámbas partes
siástico. El Ayuntamiento, aunque no compuesto de legistas, un material inagotable de reclamos, que hacian también inter-
bien que en él figuraban dos llamados Bachilleres, pero obe- minables sus contiendas. Tal es el término á que siempre ha
deciendo á los instintos de autoridad civil, dijo con la fórmula conducido, inevitablemente, la creación de poderes indefinidos,
ordinaria, que acataba las Bulas y Cédulas reales como á car- . como lo eran esencialmente los conferidos á los Protectores
ta de su Rey; pero que—"como no podía haber Obispos por de Indios, cuyo cargo al fin fué necesario suprimir.
" sus Magestades en estas partes sin ser presentados por sus A los ya fecundos gérmenes de división y de discordia que
" Magestades y traer con su Bula provísion del R e y para ello;" la ambición y las competencias jurisdiccionales habían sem-
obedecían la presentada en lo respectivo á la potestad que le brado entre la potestad civil y la eclesiástica, de tiempo en
conferia para la predicación é instrucción de los indios;—"mas tiempo exacerbadas por hostilidades de otro género, tales co-
" en quanto á lo demás de la juridicion é judicatura cevil, ó mo la de no haber permitido Guzman al Obispo la percepción
" criminal de que los dichos P P . Religiosos querían usar, que de los diezmos, vino á acumularse, para mas enardecerlas y
" porque era en perjuicio de la preminencia real é daño de la envenenarlas, el soplo mortai del espíritu de partido, que en-
" pazificacion de estas partes, que apelaban é suplicaban de tonces podia velarse y aun revestirse con el Cándido trage de
" dichas Bulas é les requerían no usasen de dicha juridi- la lealtad y del verdadero patriotismo, que otras mil veces no
" cion cevil ó criminal sin provísion de S. M . so las dichas ha sido ni es mas que una máscara de la ambición.
" protextaciones." Todos los monumentos de la época, con fundamento ó sin
Las escandalosas querellas de aquel año y las que cerca de él, están contestes en un hecho; y es, que una opinion pública
seis despues ocurrieron bajo la administración de JSuño de muy generalizada atríbuia á Cortes el intento de lo que entón
Guzman, prueban que aquellas protestas fueron de poco ó nin- ees se llamaba alzarse con la tierra; ó lo que es igual, de pro-
gún efecto; aunque también debe advertirse, en obsequio de la clamar su independencia de la metrópoli, declarándose su ge-
justicia y de la verdad histórica, que el Clero en los últimos dis- fe ó monarca independiente (57). L a corte lo creyó y por eso
turbios, ó lo que es igual, el primer Obispo su representan- lo hizo salir violentamente, rehusándole despues de una mane-
te, podia alegar un título legítimo, no solo para intervenir en la ra decidida su gobernación. Mil veces he meditado desapa-
dirección de los negocios públicos en su relación con los in- sionada y filosóficamente sobre esta sospecha, y precisamente
dios, sino hasta para oponerse á la ejecución de aquellas pro- la alta idea que me he formado del genio de Cortes es la que
videncias que pudieran perjudicarlos. E s t e derecho, por es- me ha convencido de que si él no lo realizó, fué porque la em-
traño que parezca, lo habia recibido con su título y encargo presa le parecía todavía mas aventurada que la temeraria que
de P R O T E C T O R D E I N D I O S , creado especialmente para garanti- acometió metiéndose con un puñado de hombres en un mun-
zar la libertad y buen tratamiento de aquella clase desgracia- do desconocido. Pero sea de esto lo que fuere, y concedien-
da; y es fuera de duda, que si ese ministerio lo autorizaba pa- do que él estuviera inocente, el hecho es que la opinion públi-
ra recabar de la potestad pública cuanto pudiera ser útil y be-
(57) El mismo intento se le atribuyó treinta y seis años despues á su
néfico á sus clientes, con mas razón debia obligarlo y autori- hijo y sucesor; y que verdadero ó falso, fué reprimido con su largo des-
zarlo para oponerse á toda providencia injusta y arbitraria que tierro y con numerosas y terribles ejecuciones.
en la aplicación del tormento, todavía practicado en nuestro si-
ca lo designaba como un ambicioso conspirador y que su lley glo; la revolución intelectual producida por la reforma, que
lo temía como á tal. Asentados estos precedentes de ellos sa- en España vino á resolverse en esas ardientes contiendas ju-
len como forzosas consecuencias, que Guzman y la Audiencia, risdiccionales tan profundamente infiltradas en nuestras cos-
enviados precisamente para cortarle el vuelo, no podían pen- tumbres políticas; las turbaciones y revueltas que frecuente-
sar de otra manera; con tanta mas razón cuanto que Cortes mente provocaba la facción de Cortes, empeñada en derribar
los perseguía viva y ardientemente en la corte, haciéndose el á sus enemigos para restablecerlo en en el mando; en fin, no
órgano de los descontentos de la colonia cuyas quejas patro- debe olvidarse que se trata de un periodo de conquista efec-
cinaba. , „ tuada por voluntarios sin sueldo y en los cuales debia desper-
Todo el que sepa lo que era aquella lealtad castellana, que tarse, terrífico y desolador, ese instinto de pillage y de rap.ña
tan honrosamente ha pasado en proverbio, y nosotros los me- peculiar á todas las hordas aventureras. Bien podemos juzgar
xicanos de hoy, á quienes los últimos veinte y seis anos de de- lo que él fuera por lo que vemos ejecutar en guerras que se
lirio febril producido por las pasiones políticas, nos han dado llaman regulares, y que se hacen, según dicen, con total su-
á conocer prácticamente los descarríos, los escesos y aun los jeción á los preceptos de la moral y á los principios del dere-
crímenes á que arrastra el espíritu de partido; aquellos y no- cho común de las naciones.
sotros, repito, somos los que hemos de fallar si Guzman tras- Quedan todavía contra Guzman los cargos de una severi-
pasó los límites de la política y de la razón en sus violentas dad y dureza, que aun suponiéndola justiciera, siempre toca-
querellas con los partidarios de Cortes. Resuelto este punto ba en los lindes de la crueldad. Cítanse como pruebas, el ha-
lo queda también el del juicio que debe formarse de sus con- ber ahorcado á seis caciques porque no le habian barrido ó
tiendas con el clero, teniendo presente que éste se había puesto limpiado el camino, cuyo castigo estendió á dos indios, al uno
abiertamente á la cabeza de aquel partido y que lo protejia con porque sacó un clavo de una puerta, y al otro porque robó dos
todo su valimiento y su poder. Entonces fué cuando para bur- tortillas (58). N o me parece el cargo tan grave, tomando en
lar la vigilancia de la Audiencia y asestarle el golpe que al fin cuenta sus precedentes. Lo primero era un efecto necesario
la derribó, se valió el Obispo Zumárraga del ingenioso ardid del estado social del pais y de la política constantemente se-
de ocultar las quejas que dirigió á la corte dentro de una efi- guida por los conquistadores de hacerse temer y respetar por
gie de Jesucristo, que decia enviaba al R e y como una mues- medio de ejecuciones terríficas, las cuales, aun cuando en sí
tra de la habilidad de los indios Hablo, por desgracia, á envuelvan algo de crueldad, son ciertamente preferibles, por
un pueblo que puede comprenderme, y esto me exime de en- lo que ahorran para lo futuro, á ese sistema llamado impropia-
trar en amplificaciones por otra parte dolorosas. mente de lenidad, que se presenta todos los días con la lanceta
P a r a desenvolver el pensamiento que me ha inspirado este en una mano y los defensivos en la otra, para hacer pequeñas
escrito y dar fin al análisis de los cargos y defensas que for- sangrías ó calmar inveteradas llagas, que al fin, y por su mé-
man el proceso nuevamente sometido al fallo imparcial de la todo curativo, reducen á la sociedad á un endeble y asquero-
historia, resumiré en breves palabras los hechos y considera- so esqueleto. Por otra parte debe considerarse que la falta
ciones que disculpan ó atenúan las faltas, por otra parte gra- que así castigaba Guzman era entonces tan grave cuanto hoy
vísimas de Guzman, pues que á nadie se condena por el nudo parecería despótico y opresivo el restablecimiento del servi-
hecho criminoso. El lector y juez debe tomar en cuenta el in- cio personal entonces reclamado. La cosa es que desde el
flujo directo que tuvieran en sus descarríos los errores de la tiempo de los antiguos reyes del pais, se acostumbraba que los
legislación y de la política, en lo relativo á la organización de
la fuerza armada destinada á las empresas de descubierta: los (58) Herrera, Dec. IV, lib. 7, cap. 1.
absurdos de la jurisprudencia que reconocía un criterio legal
la fundación del Estado de Xalisco y el descubrimiento de
pueblos salieran á limpiar y asear los caminos de su tránsito,
los internos; obra que quién sabe si el esforzado Cortes habria
ménos quizá como una muestra de respeto y rendimiento, que
tenido constancia para consumar, porque allí no encontró
por la comodidad de los magnates viajantes, que hacian á pié
el desafortunado Guzman ni un solo grano del precioso metal
todas sus espediciones por falta de cabalgaduras. Esta cos-
que fué el poderoso insentivo con que el otro pudo acallar las
t u m b r e se continuó, aun despues de la entrada de los españo-
quejas y supo reanimar las abatidas esperanzas de sus com-
les, co mo un símbolo de paz y de amistad, según se ha visto
pañeros. La crónica de Xalisco, escrita por Mota Padilla,
ya en varias respuestas de los testigos examinados en la resi-
presenta á cada paso testimonios del desaliento en que habían
dencia de Alvarado, especialmente en la 23 ? y en la pág. 58,
caido los capitanes de Guzman por la suma pobreza de la tier-
§ 25, donde se le hace el cargo de haber tratado como á ene-
ra. Así calificaban aquella privilegiada porcion de nuestro
migo á un pueblo que le habia prestado aquel tributo de su
territorio, y á la verdad que no les faltaba razón, pues que allí
respeto y sumisión. La falta, pues, era un crimen que según
no encontraron monarcas débiles y poderosos que salieran al
las ideas y jurisprudencia del tiempo frisaba cuando ménos
paso del conquistador para ofrecerle ricos y cuantiosos presen-
con los delitos de infidencia.
tes, ni templos donde cosechar en abundancia el oco que la
Si alguno, dejándose llevar solamente de la primera impre-
piedad acumuló durante siglos. Allí no hallaron masque bra-
sión y no viendo mas que el hecho nudo y aisladamente, en-
vos que sabían vender muy caras su libertad y su vida. ¿Y no
cuentra bárbaro y atroz que Guzman haya ahorcado á dos in-
es un mérito, por ventura, y mérito muy reelevante la inven-
dios por el robo de un clavo y dos tortillas, yo lo que allí veo
cible constancia del gefe, que formando una escepcion entre
es el síntoma de una grande perversión y relajación de cos-
sus compatriotas, persevera en crear una colonia fundada so-
tumbres, que hacia necesaria la atrocidad de las penas; horri-
bre las bases lentas y penosas de la agricultura y de la indus-
ble, pero único medio de restaurar la moralidad de los pueblos
tria en medio de pueblos indómitos y belicosos?.... Esto so-
que aun se devaten en el fango de las revoluciones, ó que pa-
lo bastaria para formar el apoteosis de Guzman, y mas cuan-
san de uno á otro estado al través de una desorganización so-
do se le contempla luchando en aquellos desiertos contra las
cial. Al memorar este lamentable periodo de nuestra historia, lo
sublevaciones de los indígenas, contra las empresas hostiles de
que y o quisiera es, que meditando sèriamente mis compatrio-
la Audiencia y de Cortes, contra el desfavor de la corte, la
tas sobre él, recordaran que la Providencia jamas tuerce el or-
insubordinación de sus compañeros y el desaliento de sus sol-
den natural de los sucesos en favor del que no quiere ayu-
dados, que se desertaban á bandadas para correr en pos de
darse.
los tesoros del Perú. El espectáculo que Guzman presenta
L a s acciones, mejor que las descripciones, son las que dan en estos últimos dias de su brillante carrera, luchando á bra-
la exacta medida del temple y carácter de los hombres nota- zo partido con su desgracia, es verdaderamente sublime é im-
bles, y aunque Guzman solamente nos sea conocido por sus ponente.
violencias, por sus depredaciones y por sus crueldades, tam-
No es menor el que ofrece como magistrado civil, lidiando
bién es cierto que en ellas puede reconocer una sana crítica y
en desigual combate por la defensa de su jurisdicción y de sus
una imparcial filosofia, el gérmen de las altas^calidades políti-
prerogativas contra las personas y clases mas influentes y po-
cas y morales que han formado el fondo de los grandes genios.
derosas de la colonia; pues quién sabe si se necesite mas valor
El poderoso valimiento de sus enemigos no nos permite hoy
para afrontar los riesgos de una bala ó de una flecha, que pa-
fijarles cuota ni medida, porque, como ya dije, de él únicamen-
ra arrostrar con las cábalas y amenazas de un enemigo arma-
te conocemos todo el mal que hizo. Sin embargo, él nos ha
do con armas y poderes invisibles. E n fin, un solo hombre
dejado como imperecedero monumento de sus trabajos útiles,
se encontró en el antiguo y nuevo mundo que resuelta y des-
embozadamente desafiara la omnipotencia de Cortes, pelean- tía esa fatal filosofia, que en efecto ha causado muchos males,
do hasta sucumbir y sin pedir cuartel. Este fué Ñuño de Guz- pero que también ha producido grandes bienés. Pues bien;
man. si á nadie podrá persuadirse que la devota corte de Castilla
Al dar punto á mi trabajo, he creido que no debia dejar en hubiera puesto los ojos en un impío é irreligioso para hacer-
el tintero dos reflexiones que hace tiempo agitan mi espíritu, lo el primer magistrado de la colonia, ¿cómo esplicar ese sin-
y que fluyen naturalmente de aquel: quizá, y este es mi deseo, gular fenómeno que, invariable y fijo, se presenta en la cabeza
podrán ser útiles á los encargados de preparar nuestro porve- y remate de un periodo de tres siglos?....Hé aquí el problema
nir. H a n inspirádome la una los escritores antiguos, que no que debe resolverse, no con el corazon, sino con la^cabeza.
pudiendo sustraerse al influjo de su época ó de su clase, han H e notado con intenso pesar que la inmensa mayoría de
creido esplicar la conducta de Guzman con solo pronunciar mis compatriotas no cree en la existencia y eficacia de la ge-
una de aquellas palabras meramente rimbombantes, pero fatí- neración y sucesión moral: ella, sin embargo, debe ser infini-
dicas, porque á los oidos del vulgo suenan como la neta y cla- tamente mas poderosa que la física, puesto que la ley y el con-
ra fórmula de todo un sistema. L a otra idea me ha venido sentimiento universal de los hombres estiman destruidos con
al oir disertar á mis contemporáneos sobre lo que habría sido el quinto hijo, los vínculos de la consanguinidad, y cuando ve-
nuestro presente y porvenir si á otra raza que á la nuestra, mos, por otra parte, que esa transustanciacion se opera aun
hubiera locado la dicha de descubrir esta parte del nuevo- en las razas mas desemejantes, pues nadie ignora que la raza
mundo. negra desaparece confundiéndose con la que se ha cruza-
Durante nuestras funestas querellas con el clero se han pro- do. N o es así con la generación moral, porque las ideas,
digado las palabras mágicas irreligión é impiedad, y con ellas los hábitos, las preocupaciones y los errores que se han ma-
se ha juzgado superabundantemente calificada y definida la mado con la leche de la niñez, duran siglos y exigen largos
fe de los agresores y la de los agredidos; no obstante que en años de ilustradas y constantes fatigas para desarraigarse.
las disputas ni remotamente se trataba de introducir algún Pruébalo el que los trescientos años, bien pasados, de civiliza-
nuevo artículo de fe, ó de subvertir en lo mas mínimo cual- ción política y religiosa, de persecuciones y de suplicios, no
quiera de los recibidos. Buscando orígenes á este fenómeno, han bastado para estinguir en nuestros indígenas su antigua
tropezóse luego con la filosofía del siglo XVIII, y colgóse en propensión á la idolatría. Si alguno lo duda, salga de esta
consecuencia á Voltaire y á l o s Convencionales el prodigio sa- populosa capital y á pocas leguas hallará incienso y ofren-
tánico operado en estas regiones. H é aquí un estravío, no das en las cimas de los altos montes y en las concavidades de
del vil egoismo ni de una indigna supercheria como algunos las rocas.
lo creen ó afectan creer, sino de un zelo indiscreto y poco Pues bien; los efectos de esa generación moral, y la genera-
ilustrado, que con sus exageraciones ha dado ser á un mal ción misma, se pueden ver hoy patentes y animados en las dos
que, aunque grave en todas circunstancias, lo es hoy mas únicas clases d e q u e se compone nuestra sociedad, comparán-
por haber venido en una época en que no es pequeño ni dola con la antigua; porque nada se ha hecho en lo corrido de
desvalido el número de los que creen que los hombres nacen la nueva era para destruir las influencias de los tres siglos pa-
enseñados. P a r é c e m e que una sola reflexión bastaría para des- sados. L a ignorancia, la superstición y la indolencia que for-
truir aquel fantástico y terrífico Aquiles. L a polérainade núes- maban el patrimonio de la una, se conservan en ella tan incó-
t r o tiempo es del mismo carácter y gira en el mismo terreno lumes cuales les fueron trasmitidas por sus mayores; mientras
que la sostenida por Guzman; siendo también de notar que ya que los inscritos en la otra, sustituyendo con la vanidad y buen
se habia iniciado con sus antecesores, así como despues se re- tono la r i g i d e z y bruscas maneras de la alta sociedad de la
novó con los que le succedieron en el mando. Entonces no exis- conquista, proseguimos sin plan y sin concierto la obra difícil
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que nos dejó comenzada. Nada, escepto una cosa de que des- investigaciones que seria necesario hacer para llegar á la per-
pues hablaré, nos falta de lo que entonces habia: porque con fecta dilucidación del punto; mas á reservado dar en otra oca-
la suma de los hábitos y preocupaciones antiguas conserva- sion la esposicion completa de mi sistema con sus pruebas, me
mos la misma absurda legislación y los mismos erróneos prin- limitaré á someter á la imparcial é ilustrada consideración de
cipios políticos que fueron la fuente y raiz de aquellas turba- mis compatriotas los pocos y sencillos hechos sobre que aquel
ciones. girará. (

Los intereses y pasiones que en aquella época y en las sub- Nuestro continente, incluso el meridional, fué descubierto
cesivas agitaron nuestra sociedad, mas bien que guerras, eran y conquistado por la nación mas culta, mas poderosa, mas flo-
una especie de tornóos que rarísima vez ensangrentaban la reciente y respetable que existía en el siglo de la conquista;
arena del combate, porque el éxito y fin de él dependían radi- así es que por este lado nada absolutamente nos restaba que
calmente de un poder superior ante quien todos se humillaban, desear, porque aun la vanidad quedaba satisfecha.
y de una voluntad superior que todos obedecían por concien- Esa nación, y en ella comprendo á Portugal, por un fenó-
cia y por temor. El precepto de San Pablo era entonces es- meno que no puede esplicarse en un epílogo, se encontraba,
tricta y severamente obedecido. El Monarca español daba no obstante su alta civilización y cultura intelectual y precisa-
el gano al que le era debido, ó al que le convenia, y ¡cuidado mente por esa cultura misma, exactamente al nivel de los pue-
con el atrevido que hablara nuevamente sobre el punto re- blos americanos (59); lo cual, junto á la mayor homogeneidad
suelto! L a guerra ha mudado despues de carácter. Los ó menor discrepancia de raza, contribuyó á operar esa iusion
combatientes lucharon mas que de igual á igual; pelearon cual tan pronta que se presenta como un prodigio en la sangrien-
soberanos independientes animados de encontradas pretensio- ta historia de la destrucción y renovación de los pueblos.
nes á la superioridad; y por lo mismo nada ha tenido de estra- Por las mismas causas, es decir, por las afinidades físicas y
ño que, cual ellos, buscáran en las batallas la decisión de sus morales entre conquistadores y conquistados y por la fusión
contiendas. El error de los que todavía creen que se puede que fué su consecuencia, se ha conservado hasta nuestros días,
amoldar una nación á la teoría de un escritor con la misma no solamente cruzada, sino aun pura, la raza primitiva; de
facilidad y acierto que se confecciona un medicamento nuevo, suerte que quizá no será posible encontrar en el pais una per-
sin mas que seguir la última farmacopea, todo lo han conse- sona que, formando la tercera generación, pueda decir: l o no
guido en sus bellas creaciones, escepto una sola cosa; dar po- tengo una gota de sangre mexicana.
der y respetabilidad á sus criaturas. ¡Prometeos desgraciados, Volvamos la medalla y discurramos conforme al sistema
no han encontrado propicia la deidad compasiva y bienhecho- de los que, por no haber pasado de la corteza de nuestra his-
ra que debia dar vida á la obra maestra de la imaginación y toria, se forman sistemas verdaderamente quiméricos.
del arte! Operada la conquista por cualquiera otra nación, especial-
Discurriendo sobre esos vicios, sobre esos errores y afligi- mente por las descendientes originariamente de la.raza colo-
dos bajo el azote de las calamidades que han sido su conse- rada, léjos de haber tenido en ella las ventajas enunciadas, ha-
cuencia, algunos de aquellos que hallan consuelos echando la brían sufrido los señores del pais todas las calamidades que
culpa á las espaldas agenas, ó que se divierten en discurrir han sido y serán la necesaria consecuencia de sus contrarias.
sobre supuestos irrealizables, han esclamado: ¡Cuán diversa y Dejando á un lado la fútil y quimérica consideración relativa a
brillante seria la suerte de México si á otra nación cualquiera, la importancia social de los dominadores, para atenernos a lo
mas ilustrada que la España, hubiera tocado la dicha de su verdadero y positivo, nadie desconocerá que siendo, comoelec-
descubrimiento y conquista! . . . . Siento que ni el tiempo (59) Hablo, por supuesto, de los civilizados, tales como los Mexica-
ni el carácter de este escrito me permitan entrar en las sérias nos, Tezcucnnos, Peruanos <£c.
tivamente eran y son mas fuertes é invencibles las antipatías
de raza, y totalmente discordante su cultura intelectual y mo-
ral, no pudiendo operarse en manera alguna, bajo tales prece-
dentes, la fusión entre conquistadores y conquistados, aque-
llos habrían hecho necesariamente en esta parte de la Améri-
ca lo que hicieron en la que actualmente habitan sus descen-
dientes; esterminar á los indígenas, borrando aun la memoria
y nombre de los pueblos que habian ocupado el país. L a so-
ciedad que allí se ha levantado, como por encanto, nos está di- DE
ciendo con su mismo prodigioso crecimiento, que ella no es mas
que una sociedad europea trasplantada en América, de la que H U N O DE 6 U Z M A N ,
solamente ha tomado su vaga denominación, y esto por serle
forzoso tener alguna. Y a y a una última reflexión. M u y pocos PRESIDENTE
eran los años que habian pasado de la conquista, y ya habia
en México literatos indígenas de raza pura, que empuñaban la D E L A R E A L A U D I E N C I A D E N U E V A - E S P A Ñ A (1).
pluma para trazar su vivo y espantoso cuadro á la presencia
misma de los conquistadores. Los que hoy llamamos á cuen-
tas á esos hombres, también procedemos de allá, pudiendo así
decir con verdad, que hacemos justicia entre nuestros padres, EN la ciudad de Thenustitlan ques en nuestra Nueva Es-
llamándolos á un tribunal de familia. ¿Y hallarémos en la par- paña en veinte y dos dias del mes de Enero de mil quinien-
te opuesta del continente un juez y un proceso que reúna las
mismas calidades? Buscadlos, y felices si descubrís siquie- (1) Con este título se encuentra en el volumen IV de una Colec-
ra el nombre de las generaciones esterminadas. E l oro, este ción de Memorias históricas MSS. que tengo á la vista, el documen-
to que sigue, único resto que nos queda del proceso instruido á JVuño
triste presente que debimos al cielo, habría tal vez salvado la
de Guzman. Esta es una copia sacada probablemente de su original, y
vida á los indígenas, mas seria á trueque de una esclavitud do- colacionada por el P. Fr. Francisco García Figueroa, que autoriza la
méstica y legal. exactitud de las copias. Aunque no puede dudarse de la autenticidad
de los originales de donde se sacaron, sí es muy dudoso que el P . Co-
México, Octubre 21 de 1847. lector haya tomádose la molestia de revisar la corrección de muchas
de las copias. A este documento le tocó la peor suerte, porque en
J. F . R . él no solamente abundan las incorrecciones gramaticales, sino que pre-
senta inmensas lagunas que lo habrían casi inutilizado sin el auxilio de
otra copia mas antigua que tuve la fortuna de descubrir. Esta me la
encontré inserta en el cap. 21, lib. I de la Crónica M S . de la Provin-
cia de S. Pedro y S. Pablo de Mechoacan, que hacia el ano de 1778 es-
cribía Fr. Pablo Beaumont,y que bajo el vol. IX también forma parte de
la citada Coleccion de MSS. Por el escrupuloso cotejo que he hecho
de ambas copias, para completar la que ahora doy á luz, me he conven-
cido de que una y otra fueron sacadas del original que se conservaba en
el archivo de la Audiencia, y también de que cuando el P. Beaumont
hizo su compulsa, doce años anterior cuando ménos á la segunda, no
existia del proceso mas que lo que conocemos, y que estos fragmen-
tivamente eran y son mas fuertes é invencibles las antipatías
de raza, y totalmente discordante su cultura intelectual y mo-
ral, no pudiendo operarse en manera alguna, bajo tales prece-
dentes, la fusión entre conquistadores y conquistados, aque-
llos habrían hecho necesariamente en esta parte de la Améri-
ca lo que hicieron en la que actualmente habitan sus descen-
dientes; esterminar á los indígenas, borrando aun la memoria
y nombre de los pueblos que habian ocupado el pais. L a so-
ciedad que allí se ha levantado, como por encanto, nos está di- DE
ciendo con su mismo prodigioso crecimiento, que ella no es mas
que una sociedad europea trasplantada en América, de la que H U N O DE 6 U Z M A N ,
solamente ha tomado su vaga denominación, y esto por serle
forzoso tener alguna. Y a y a una última reflexión. M u y pocos PRESIDENTE
eran los años que habian pasado de la conquista, y ya habia
en México literatos indígenas de raza pura, que empuñaban la D E L A R E A L A U D I E N C I A D E N U E V A - E S P A Ñ A (1).
pluma para trazar su vivo y espantoso cuadro á la presencia
misma de los conquistadores. Los que hoy llamamos á cuen-
tas á esos hombres, también procedemos de allá, pudiendo así
decir con verdad, que hacemos justicia entre nuestros padres, EN la ciudad de Thenustitlan ques en nuestra Nueva Es-
llamándolos á un tribunal de familia. ¿Y hallarémos en la par- paña en veinte y dos dias del mes de Enero de mil quinien-
te opuesta del continente un juez y un proceso que reúna las
mismas calidades? Buscadlos, y felices si descubrís siquie- (1) Con este título se encuentra en el volumen IV de una Colec-
ra el nombre de las generaciones esterminadas. E l oro, este ción de Memorias históricas MSS. que tengo á la vista, el documen-
to que sigue, único resto que nos queda del proceso instruido á Ñuño
triste presente que debimos al cielo, habría tal vez salvado la
de Guzman. Esta es una copia sacada probablemente de su original, y
vida á los indígenas, mas seria á trueque de una esclavitud do- colacionada por el P. Fr. Francisco García Figueroa, que autoriza la
méstica y legal. exactitud de las copias. Aunque no puede dudarse de la autenticidad
de los originales de donde se sacaron, sí es muy dudoso que el P . Co-
México, Octubre 21 de 1847. lector haya tomádose la molestia de revisar la corrección de muchas
de las copias. A este documento le tocó la peor suerte, porque en
J. F . R . él no solamente abundan las incorrecciones gramaticales, sino que pre-
senta inmensas lagunas que lo habrían casi inutilizado sin el auxilio de
otra copia mas antigua que tuve la fortuna de descubrir. Esta me la
encontré inserta en el cap. 21, lib. I de la Crónica M S . de la Provin-
cia de S. Pedro y S. Pablo de Mechoacan, que hacia el ano de 1778 es-
cribía Fr. Pablo Beaumont,y que bajo el vol. IX también forma parte de
la citada Coleccion de MSS. Por el escrupuloso cotejo que he hecho
de ambas copias, para completar la que ahora doy á luz, me he conven-
cido de que una y otra fueron sacadas del original que se conservaba en
el archivo de la Audiencia, y también de que cuando el P. Beaumont
hizo su compulsa, doce años anterior cuando menos á la segunda, no
existia del proceso mas que lo que conocemos, y que estos fragmen-
mandava y mandaron que se diese carta para que el dicho
tos treinta y dos años. Los Señores Presidente y oydores di•
Ñuño de Gusman enviase la información y proceso que con-
xeron que por quanto su mag. demanda por " u n a " su real cé-
tra el dicho Cazolzi hizo, y los inventarios de bienes que de
dula, que se informen, y hagan información, que bienes huvo
sus bienes hizo, y se haga información de testigos conforme á
v tomó Ñuño de Gusman, presidente que fué desta real au-
la dicha cédula siguiente (4).—Ln reina.—Presidentes y Oy-
diencia, de Cazolzi (2) de quien hizo justicia, ansi en el tiem-
dores, de la audiencia real de la Nueva España. Y a sabéis
po "que la hizo" como antes, y que causas "y razón" tuvo pa-
como Ñuño de Gusman nuestro presidente que fue dessa au-
ra proceder contra el, y que culpa el dicho Cazolzi, tuvo y
diencia hizo justicia del Cazonzi Señor de Mechoacan por
que parte de bienes perteneció a su camara y fizco del dicho
ciertos delitos que havia cometido y me fue fecha relación que
Cazolzi. Por tanto que para ver (3) !a dicha información,
dizque antes que del hiciesen justicia y despues, el dicho Ñu-
tos ya estaban rotos en algunas partes. El Cronista así lo dice espre- ño de Gusman tomó y ocupó muchos de sus bienes en oro y
samente en el fol. 211 v. respecto de lo primero, y de algunas lagunas
plata y otras cosas pertenecientes á nuestra camara y fisco.
é incorreciones del testo se deduce claramente lo segundo. El descui-
Por ende yo vos mando que luego os ynformeis y sepáis, como
do de los doce años intermedios aumentó las roturas, y esto esplica
suficientemente las mayores y mas numerosas lagunas é incorrecciones y de que manera lo suso dicho pasa y de la culpa que el dicho
que presenta la otra copia. Este es, pues, uno de aquellos casos raros Cazonzi tuvo, y los bienes que le fueron tomados y dexó, y
en que los defectos mismos vienen en apoyo ó como garantes de la au- hagais que se cobre lo que de todo ello p e r t e n e c i e r e á nuestra
tenticidad.—Desconcertado por ellos, y no sabiendo qué partido seguir camara y fisco, y se entriegue al nuestro thesorero dessa tier-
para presentar u n a lectura uniforme, auténtica y sin los inconvenientes ra; por manera que en nuestra hacienda aya el recaudo que
inseparables de la anotacion de las variantes, me determiné á tomar por
convenga. Fecha en Ocaña, (5) a cuatro de Avril de mil qui-