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Competencia Imperfecta

Jairo Medina Vega


Daniel Chole

Corporación Universitaria Minuto de Dios

Administración de empresas II semestre

Barranquilla 2020
Competencia Imperfecta

Introducción
La competencia imperfecta o mercados competitivos imperfectos son aquellos
mercados en los que alguna de las hipótesis de la competencia perfecta no se
cumple. En la realidad, prácticamente todos los mercados siguen este modelo, ya
que en la práctica todos los mercados tienen algún grado de imperfección. Cuando
se da la competencia imperfecta, el precio de equilibrio se ve influenciado por las
acciones de los agentes. En la competencia imperfecta, el precio de los bienes
podrá aumentar por encima de su coste marginal y con ello el nivel de compras de
los consumidores podría reducirse, y de esta forma alcanzarse niveles ineficientes
de producción. Los gobiernos tratan de evitar que se den estos casos y toman
medidas para prevenir y parar situaciones de competencia imperfecta.
Los casos más comunes de competencia imperfecta se dan
en monopolios, oligopolios, duopolios, competencia monopolística y monopsonios.

El monopolio
El monopolio (proviene del griego “monos”, único, y “polein”, vender) es un tipo
de estructura de mercado de competencia imperfecta, caracterizado
principalmente por la existencia de un único vendedor y muchos compradores.
Este tipo de mercado se asocia normalmente a barreras de entrada y salida.
Son estas las características que proporcionan al monopolista la habilidad de fijar
los precios con la única limitación de la disposición a pagar del consumidor. Por
ello, en los monopolios, el vendedor es un formador de precios y los consumidores
tomadores de precios. La empresa determinará la cantidad producida (q) y el
precio (p) que maximice sus beneficios (π). La condición óptima, donde el coste
marginal (CMg) sea igual al ingreso marginal (IMg), se da por:

Tipos de monopolios:
Como hemos comentado, las empresas monopolistas maximizan sus benefician
con aquel nivel de producción que iguale el coste marginal y el ingreso marginal.
Sin embargo, podemos distinguir diferentes tipos de monopolios dependiendo de
cómo logren esto.
Monopolio multiplanta: las empresas que tienen muchas plantas de producción y
por tanto diferentes funciones de costes marginales, tendrán que decidir de
manera individualizada los niveles de producción en cada planta.
Monopolio bilateral: este tipo de estructura de mercado consiste en un único
comprador (monopsonio) y único vendedor (monopolio). Dependiendo de quien
tenga mayor poder de negociación tendremos dos diferentes resultados. Los dos
extremos serán los casos donde cualquiera de ellos tenga todo el poder de
negociación. También existen todos los casos intermedios e incluso puede darse
la integración vertical.
Monopolio multiproducto: en vez de vender un único producto, el monopolio vende
varios. La empresa habrá de tener en cuenta cómo los cambios en el precio de un
producto afectan al resto de productos.
Monopolio discriminador: las empresas pueden buscar cobrar diferentes precios o
tarifas a diferentes consumidores, de acuerdo a su disposición a pagar.
Dependiendo del nivel de discriminación tenemos diferentes grados. En el primer
grado o discriminación perfecta el monopolista cobra a cada consumidor el precio
más alto que esté dispuesto a pagar. En el segundo grado o fijación de precios no
lineal se da cuando el precio depende de la cantidad comprada por el consumidor.
Por último, el tercer grado o segmentación del mercado por discriminación de
precios, ocurre cuando existen diferentes consumidores segmentados a los que la
empresa aplica diferentes tarifas o precios, como por ejemplo, a estudiantes o con
descuentos a la tercera edad.
Monopolio natural: este tipo de monopolio ocurre en industrias donde, debido a
factores de costes tecnológicos, es más eficiente tener una única empresa
ocupándose de toda la producción que tener a varias, puesto que el coste
medio es más bajo a largo plazo con una única empresa; un fenómeno conocido
como subaditividad.

Una empresa podrá aprovecharse de su condición de monopolio en mayor o


menor medida dependiendo considerablemente de la flexibilidad de la curva de la
demanda. Si es más rígida (empinada), solo tendrá que reducir su producción para
lograr un precio de venta más alto. Sin embargo cuanto más flexible sea (plana) la
curva de la demanda, menor será el poder de mercado de la empresa para
incrementar los precios. Esta relación entre la elasticidad del precio de la
demanda y el poder de mercado se puede describir utilizando el índice de Lerner.
Este índice mide el nivel de poder de negociación de una empresa relacionando el
precio al coste marginal,
El resultado siempre tendrá que estar entre 0 y 1: cuanto más cerca esté a 0, más
próximo estará a la competencia perfecta; cuanto más cerca esté a 1, mayor será
el poder de mercado del vendedor, estando por tanto más cerca al monopolio. Un
monopolista que busca maximizar los beneficios nunca estará en la parte
inelástica de la curva de la demanda, E < 1, razón por la cual la elasticidad
siempre cumplirá ∞ ≥ E ≥ 1. El índice de Lerner es equivalente a la inversa de la
elasticidad en su valor absoluto al que se enfrenta una empresa cuando se fija el
precio para maximizar be
Empresas reconocidas como monopolios
Hoy se puede ver que el dominio lo tienen un pequeño grupo de empresarios y
que la independencia que se siente a la hora de elegir una marca de jugo o té y no
una gaseosa, puede pasar a un segundo plano porque se está comprando un
producto de la misma empresa.
 
Lo mismo ocurre con los productos de aseo y belleza. A pesar de tantas opciones
que hay en el mercado la mayoría pertenece a alguna de las grandes marcas. Aún
más, no hay posibilidad en las elecciones que se hacen de las prendas de vestir
porque en esos productos también se entra en la red del monopolio.
Las marcas Coca-Cola, Kraft, Nestle, Pepsico, General Mills, Kellogg’s, Procter &
Gamble, Jhonson & Jhonson, Unilever y Mars; son las dueñas del consumo de
productos.
 
Dentro de las grandes empresas se encuentra pequeñas marcas como Sprite,
Pawerate o Nestea, que le pertencen a Coca-Cola. Si usted decide no tomar la
gaseosa negra y tomar té realmente está cambiando de sabor pero le está
comprando a la misma empresa.
 
La misma situación sucede si quiere tener artículos de Loreal o Lacoste que
pertenecen al gigante de Nestle. Inclusive si su elección es vestirse con ropa
exclusiva de marca Diesel o Boss, le estará dejando su dinero a los mismos
dueños.
 
Hay grandes marcas especializadas en productos de aseo como Unilever que
manejan el mercado de los productos de limpieza y belleza como Dove y Axe, y
productos de cocina como Knorr entre otros.

El oligopio
El oligopolio El oligopolio supone una situación de competencia imperfecta en el
mercado en la que un reducido número de empresas ofertan un producto o
servicio, igual o similar, cuya utilidad para el consumidor final es casi idéntica, a
pesar de los intentos por diferenciarse. Se diferencia del monopolio en que, en vez
de que actúe una sola empresa en el mercado, actúan varias. Existe una aparente
competencia, por lo que este modelo se encuentra a caballo entre competencia
perfecta y monopolio. De cualquier manera, al ser un mercado con pocos
oferentes, todas las empresas están al tanto de las acciones de sus teóricos
competidores. Esto supone que cualquier movimiento de precios sea
contrarrestado de forma veloz por la competencia, así que muchas veces pactan
mantener determinados márgenes. En ocasiones puede existir una empresa líder
en precios y que las demás están obligadas a seguirla, de forma que existan
barreras legales que dificulten que nuevas empresas entren a competir. ¿Qué
tipos de oligopolio existen? En este tipo de competencia imperfecta se pueden
distinguir cuatro tipologías: La primera es el oligopolio diferenciado, con productos
similares en la industria pero que incorporan variaciones que los posibles
compradores aprecian. Los consumidores no están interesados en todas las
variedades posibles, sino que comparan y eligen entre ellas. Algunos ejemplos
son vehículos, servicios de compañías aéreas, etc. Otro tipo es el oligopolio
concentrado, caracterizado sobre todo porque sus productos son parecidos, tiene
altas barreras de entrada, control sobre tecnologías de producción y requiere
fuertes desembolsos de capital. Aparecen cuando existen pocos productores de
una materia prima o de mercancías idénticas. Por otra parte se encuentra el
oligopolio de diferenciados concentrado, fruto de la combinación de los dos tipos
anteriores. Existe diferenciación pero asociada a requisitos mínimos de escala
para la implantación. Y por último se halla el oligopolio competitivo. Este tipo se da
cuando existe competencia en precios con el objetivo de ampliar la participación
en el mercado. Un  claro ejemplo de oligopolio que se da en España es el del
sector de las telecomunicaciones, con operadores como Movistar, Vodafone y
Orange repartiéndose cerca del 80% del mercado. Gedesco