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¿Qué hacer desde

la economía popular ante


la situación actual?
José Luis Coraggio1
Resumen

El artículo contrapone la perspectiva neoliberal de la economía de


mercado total con la de la economía social, que destaca la pluralidad
de principios de integración social de la economía. Propone el esque-
ma de análisis de una economía mixta con tres sectores: empresarial,
público y popular, y destaca a este último por sus funciones y potencial
dentro de toda economía real. Ante el embate del proyecto neoconser-
vador, se propone un programa de resistencia a la vez que de desarro-
llo de un sistema orgánico de economía popular solidaria. Se ilustran
los recursos y las alternativas que existen para tal fin, y se destaca la
necesidad política de configurar sujetos colectivos democráticos que
movilicen recursos y voluntades, con la convicción de que los movi-
mientos sociales son una base para tal fin en tanto expliciten en su
agenda de pensamiento y acción un programa como el planteado.

Palabras clave: economía popular, economía social, neoliberalismo

Resumo

O quê fazer partindo da economia popular diante da situação atual?

O artigo contrapõe a perspectiva neoliberal da economia de mercado to-


tal a aquela da economia social, na que tem destaque a pluralidade de
princípios de integração social da economia. Nessa se propõe o esquema
de análises de uma economia mista com três setores: empresarial, público
e popular, sobressaindo este último pelas suas funções e potencial dentro
de toda a economia real. Diante do embate do projeto neoconservador,
propõe-se um programa de resistência e de desenvolvimento tudo junto
de um sistema orgânico de economia popular solidária. Apresentam-se
Revista Idelcoop, No
224, ¿Qué hacer desde os recursos e as alternativas para esses fins, e se destaca a necessidade
la economía popular política de configurar sujeitos coletivos democráticos que movimentem
ante la situación actual?
ISSN 0327-1919. P. 13-26
/ Sección: Reflexiones y 1
Profesor emérito y director académico de la Maestría en Economía Social de la
Debates Universidad Nacional de General Sarmiento.
Correo electrónico: jlcoraggio@me.com.

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¿Qué hacer desde la economía popular ante la situación actual?

recursos e voluntariado, com a convicção de que os movimentos sociais


são a base para tal fim, sempre que seja explicitado na sua agenda de
pensamento e ação um programa como o aqui apresentado.

Palavras-chave: Economia popular. Economia Social. Neoliberalismo

Abstract

What can popular economy do in the current situation?

This article contrasts the neoliberal perspective of the total market eco-
nomy with that of the social economy, which highlights the plurality of
social integration principles of the economy. It suggests a model of analy-
sis of a mixed economy with three sectors: business, public and popular,
and highlights the latter by its functions and potential within any real
economy. A resistance program is proposed to face the onslaught of the
neo-conservative project, as well as the development of an organic sys-
tem of popular solidarity economy. The resources and alternatives that
exist to that end are explained, and the political need to configure demo-
cratic collective subjects that mobilize resources and wills is highlighted,
with the conviction that social movements are a basis to achieve such a
system, as long as their thoughts and actions explicitly include a program
as the one proposed.

Keywords: popular economy, social economy, neo-liberalism

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José Luis Coraggio

La perspectiva neoliberal ce según sus decisiones al “hacer negocios”.


Supone que el mercado es altamente com-
El pensamiento neoliberal, hoy hegemóni- petitivo, y no menciona las formaciones de
co –porque no se limita a los economistas grandes grupos económicos, monopolios y
o a otros intelectuales del establishment, su colusión con los Gobiernos que los apoyan
sino que ha logrado penetrar en el sentido y otras corporaciones como el oligopolio de
común de las mayorías–, nos propone que medios de comunicación masiva. Se oculta
la buena economía es una economía de que el mercado real es un campo de fuerzas
mercado, en la que cada uno busca sacar la desigual, sesgado contra las mayorías, pero
máxima utilidad del intercambio, compitien- eso se hace opaco al defender la utopía del
do antes que solidarizándose con los otros, mercado perfecto, competitivo, concurren-
haciéndose responsable de su propia situa- cial, donde cualquiera que se lo proponga
ción y olvidando la existencia de un sistema puede entrar y hacer negocios que le conven-
económico y político opresor. Se proponen gan. Si no lo hace bien, o no se preparó sufi-
así valores basados en el egoísmo utilitarista, cientemente, es su responsabilidad personal.
en el oportunismo, en la irresponsabilidad Una intervención admitida es la incubación
por la suerte de los otros miembros de la so- de una selección de futuros emprendedores
ciedad y de la naturaleza. para que participen en el proceso darwiniano
de competencia y así se integren a la desigual
Ese sistema es naturalizado –fuera de la histo- sociedad de mercado.
ria y de la ética– como un mecanismo univer-
sal con sus propias reglas de funcionamiento El criterio de evaluación del funcionamien-
que no pueden ser transgredidas so pena de to de la economía se basa en la estabilidad
generar mayores desastres sociales. Si el mer- de la moneda y el crecimiento del PIB, una
cado entra en crisis o es ineficiente será por- medida del valor de las mercancías produci-
que no se lo liberó suficientemente. Para la das cada año. Básicamente, la riqueza de las
ideología neoliberal, siempre hace falta más naciones es el valor de cambio agregado de
mercado, menos Estado, más privatización, lo que produce el trabajo nacional, valores
menos regulaciones, menos organizaciones de cambio medidos en dinero, con precios
colectivas como las sindicales. Más mercado, mediados por el mercado, cuyo aumento
menos sociedad organizada, menos ciudada- es considerado positivo cualquiera sea su
nos y más masa de “gente” a ser contenida. La estructura, su efecto sobre la sociedad. Si el
política debe ser reemplazada por la gestión crecimiento genera desigualdad ese no es
“eficiente” de recursos públicos. La política un “problema económico”, en todo caso, es
misma debe ser mercantilizada. un problema político si la sociedad se rebela.
Y si no hay crecimiento, pero aumenta la re-
El dios mercado proveerá, premiará o castiga- distribución a favor de los ricos, eso tampoco
rá mediante el empobrecimiento y la exclu- es un problema mientras pueda sostenerse.
sión a quienes participen de su juego, donde
los premios pueden ser equivalentes a ganar La perspectiva de la economía social
la lotería y los castigos ser mortales. El neoli-
beralismo admite que ese mecanismo puede La economía real no es solo un sistema de
generar diferencias sociales, pero las atribuye intercambio entre individuos, sino que en
a un sistema meritocrático justo, porque cada la Modernidad es un poderoso formador
uno obtiene en el mercado lo que se mere- de sentido común, de formas de cultura, de

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valores, de principios, de disposiciones y de Para la economía social, no hay


visiones del mundo. Toda economía, actual o
preexistente, no es un mecanismo con preten- neutralidad valorativa, sino que su
sión de universalidad, sino una construcción sentido de última instancia es ético,
histórica en proceso, una parte de la vida so-
cial.2 La economía es social e inseparable de un deber ser que no puede eludirse
la sociedad y de sus conflictos, de lo político, desde la perspectiva de una sociedad
de lo cultural, de las dimensiones con las que
establece relaciones de mutua integración po-
integrada y sustentable: hay que
sitiva o de contradicción. Para la economía so- generar las bases materiales para
cial, no hay neutralidad valorativa, sino que su que todos y todas puedan resolver
sentido de última instancia es ético, un deber
ser que no puede eludirse desde la perspec- sus necesidades de la mejor forma
tiva de una sociedad integrada y sustentable: posible, dignamente, en paz
hay que generar las bases materiales para que
todos y todas puedan resolver sus necesidades
y en equilibrio permanente con la
de la mejor forma posible, dignamente, en paz naturaleza de la que formamos parte.
y en equilibrio permanente con la naturaleza
de la que formamos parte. La alternativa que
propone el neoliberalismo de liberar al mer- soporte de las transferencias monetarias o la
cado a nivel global genera –como es hoy evi- provisión de bienes públicos gratuitos como
dente– catástrofes naturales y sociales. Para la salud y la educación);
ello, todos los sistemas económicos articulan
de manera particular (con conflictos de diver- • las relaciones de reciprocidad, en las cuales
so tipo) varios principios de integración social no se trata de un “toma y daca”, sino que se da
mediante la participación de los individuos y con la esperanza de recibir cuando uno ne-
de los grupos en: cesite (como las redes de ayuda mutua o los
sistemas de seguridad social);
• la producción, mediante alguna forma de in-
serción en la división social del trabajo; • las relaciones de intercambio, que pueden
estar regidas por las reglas del mercado, libre
• la distribución primaria de lo producido (por o regulado social y políticamente para que
ejemplo, entre patrones y trabajadores y tra- no destruya la sociedad, o bien directamente
bajadoras, entre cooperativistas, entre miem- por formas de comercio administrado, como
bros de una comunidad); las redes de comercio justo;

• la redistribución por parte de los poderes • las relaciones que Aristóteles denominaba
centrales (las autoridades de una comuni- de la “economía de la casa” (oikos), es decir, la
dad indígena, o el Estado y su sistema fiscal producción de bienes y servicios (el cuidado,
por ejemplo) para el propio consumo, en la
2
Este concepto de economía no es una especulación teórica, que la unidad doméstica familiar o comuni-
sino que se basa, como bien desarrolló Polanyi en La gran taria es la molécula con que se construyen las
transformación, en el análisis de los procesos reales de cons- bases últimas de toda economía;
trucción, por ejemplo, del mercado capitalista y todas sus
instituciones, o del socialismo real. Esos procesos no son sin
conflictos ni luchas sociales. • las relaciones sociales de consumo, que

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también integran o desintegran lazos y gru- capital, que están sometidas a la competencia
pos sociales; salvaje o pueden coaligarse estratégicamente,
como los cárteles o, de hecho, como en el caso
• la coordinación del complejo sistema eco- de los clusters, y cuyo sentido es la maximiza-
nómico que supera su tendencia a la frag- ción de la ganancia, la acumulación sin límites,
mentación. donde el mercado impone el criterio de que
todo vale (expulsar trabajadores y trabaja-
Advirtamos que el mercado es solo uno de doras, contaminar el ambiente, destruir a los
los principios de integración económica de competidores, programar la obsolescencia de
los individuos y de los grupos a la sociedad, y los productos para maximizar las ventas), salvo
no, como propone el neoliberalismo, un prin- que haya límites externos como los que puede
cipio de mercado total porque organizaría (o poner un Estado regulador u organizaciones
tendería a organizar) “racionalmente” todas sociales como, por ejemplo, los sindicatos u
las actividades humanas. Para la economía otras formas de representar a los trabajadores
social, una buena economía es la que jerar- y a las trabajadoras, o a los movimientos de
quiza e institucionaliza esos principios de consumidores.3
modo de resolver las necesidades de todos
en equilibrio con la naturaleza, y la medida 2. La economía pública, referida a los recursos
de la riqueza incluye todos los medios que que maneja el Estado en diferentes niveles
directa o indirectamente permiten sostener (nacional, provincial, municipal) y sus políti-
la vida, y no solo los que se valoran en el cas, y cuyo sentido ideal es el bien común,
mercado (entran así la producción de auto- muchas veces contaminado por la búsqueda
consumo y los bienes públicos como la salud del poder político per se o de la gobernabili-
y la educación, por ejemplo). El crecimiento dad para sostener un sistema conflictivo. Sus
es condición, pero no fin, de la economía, y unidades de organización son político-admi-
se juzgará por su estructura y calidad social nistrativas y funcionales, en general con una
y ecológica y no solo por su valor monetario. fuerte jerarquización.

Como dijimos, el intento neoliberal de borrar 3. La economía popular, una economía subte-
todos los principios que no sean el de mer- rránea (denostada como “informal”) para los
cado genera desastres sociales (la exclusión registros oficiales, pero base indispensable
masiva que hoy presenciamos en el mundo) de todo sistema económico. La economía
o los desastres ecológicos también evidentes. popular es la economía de l@s trabajadores,
La economía de mercado es una economía de quienes viven o quieren vivir de su traba-
de la irresponsabilidad, la economía social jo, la economía de sus familias, comunida-
está basada en la responsabilidad, y valora la des, asociaciones, redes y organizaciones, de
solidaridad más que la competencia. quienes tienen recursos materiales acumu-
lados limitados, que dependen fundamen-
La economía real es una economía mixta talmente de la realización de su fuerza de
3
Un caso especial pueden ser las micro y pequeñas empre-
Dentro de la economía podemos distinguir sas en las que no se han objetivado las relaciones de pro-
tres sectores: ducción y subsisten relaciones interpersonales de afinidad o
afectos que limitan las acciones de los propietarios sobre sus
asalariados. Claro que el tamaño no es garantía de solidari-
1. La economía empresarial capitalista, cuyas dad, pues en esas empresas también pueden darse los casos
unidades de organización son las empresas de de mayor explotación del trabajo.

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trabajo para sobrevivir y sostener proyectos una línea divisoria fundamental en la actual
de vida digna. Su unidad elemental de orga- fase del sistema capitalista, pero que cobra
nización es la unidad doméstica, lugar inme- sentido si se la ubica en el campo de la con-
diato de reproducción de la vida humana. tradicción fundamental entre capital/trabajo.

La economía popular4 En 2011, emergió formalmente en nuestro


país la Confederación de Trabajadores de
Así definida, la economía popular (que no es la Economía Popular (CTEP), tributaria de
el llamado “tercer sector”, ni el conjunto de varios movimientos de larga data. Se trata
emprendimientos autogestionados por sus de un fenómeno extraordinario, nuevo en
trabajadores y trabajadoras) abarca por tan- el país y en América Latina, que convoca a
to a la gran mayoría de la sociedad, a los tra- los trabajadores no sindicalizados, precari-
bajadores asalariados (incluidos los sectores zados o marginados a organizarse para que
medios calificados, los que tienen derechos su actividad sea reconocida como producti-
reconocidos y los precarizados), quienes or- va socialmente y se les asignen los derechos
ganizan su trabajo autónomamente (profe- que les corresponden, algunos propios de
sionales, comerciantes, artesanos), individual la clase trabajadora, otros especiales, cuya
o asociadamente, para producir y vender o permanencia dependería de la condición
para comercializar bienes y servicios; a l@s de vulnerabilidad en el sostenimiento de su
trabajadores doméstic@s, a cargo de la eco- vida. Pero ese reconocimiento implica revi-
nomía de la casa, que producen riqueza para sar el concepto mismo de economía popular,
el propio consumo, ya sea en el campo como el que en esa propuesta evidentemente que-
en la ciudad, y se proveen, entre otras cosas, dó circunscripto a los sectores más pobres
de alimentos, de servicios de cuidado, de la (popular=pobre). En todo caso, un primer
propia vivienda y de la infraestructura de gran paso ha sido dado: los avances en el
servicios. También incluye a quienes no pue- diálogo con la CGT y la confluencia en accio-
den acceder a un trabajo permanente, a los nes políticas significan, por parcial que sea,
trabajadores y a las trabajadoras ocasionales un inicio de mutuo reconocimiento como
y a los desocupados, a los pobres o a quie- trabajadores y trabajadoras de una econo-
nes nunca tuvieron un trabajo perceptor de mía popular más amplia, algo de gran im-
ingresos. Aquí hay que evitar caer en la ten- portancia estratégica para los tiempos que
tación de decir que la nueva contradicción se avecinan y que habrá que ver cómo sigue.
fundamental (sería una nueva estructura de
clases) no es entre trabajo y capital, sino en- Con excepciones (por ejemplo, ya había an-
tre incluidos y excluidos, una frontera que tecedentes en la CTA de reconocimiento y
atravesaría el mismo campo popular. Al tener apoyo de otras formas de emprendimientos
aspectos reales, esa oposición sería no solo populares), en el pasado ha habido reticencia
objetiva, sino subjetiva y perdurable, com- de importantes corrientes sindicales a reco-
parable al antagonismo entre trabajadores nocer este otro lado de la clase trabajadora,
y trabajadoras y capitalistas. En todo caso, es ya que asumían el paradigma capitalista para
el cual el único trabajo genuinamente pro-
4
El concepto de “economía popular” no es una especulación ductivo reconocido socialmente es el asala-
teórica que se pretende convertir en realidad, es un intento riado por el capital, lo que consideramos fue
de pensarla en toda su complejidad, junto con las acciones
posibles, a partir de las experiencias históricas de las clases y es un error intelectual y político. Otro tanto
trabajadoras. ha venido ocurriendo con muchas corrientes

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del cooperativismo. Ambos desencuentros En 2011, emergió formalmente


pueden revertirse a través de la creación de
lazos de solidaridad y cooperación con los en nuestro país la Confederación
trabajadores que representa la CTEP. A lo que de Trabajadores de la Economía Popular
hay que agregar que el mutuo reconocimien-
to entre sindicatos y organizaciones coopera-
(CTEP), tributaria de varios movimientos
tivas también es necesario para constituir un de larga data. Se trata de un fenómeno
sujeto social y político popular que pueda re- extraordinario, nuevo en el país
sistir al neoliberalismo y elaborar propuestas
alternativas para la economía. y en América Latina, que convoca
a los trabajadores no sindicalizados,
El segundo gran paso sería el propio reco-
nocimiento de ese sector, que no se trata de precarizados o marginados
una marginalidad imposible de superar, a la a organizarse para que su actividad
que solo cabe asistir con políticas sociales
de subsidio monetario. Todos los trabajado-
sea reconocida como productiva
res deben percibir crecientemente su gran socialmente y se les asignen
potencial como fuerza productiva colectiva los derechos que les corresponden.
autonomizable y autogestionable, hoy ocul-
tada por los registros oficiales de la economía
llamada formal, y deben organizarse en una moralmente discriminatoria entre los traba-
transición para desarrollar ese potencial más jadores “incluidos” (por precaria que sea su
allá de las reivindicaciones compensatorias. situación) y los excluidos (“los que no quie-
ren trabajar”, los “planeros”).
El proyecto neoconservador
c. En lo material, el pleno empleo no es su
No hay duda de que el proyecto neoconser- objetivo, sino, explícitamente, un alto des-
vador global tiene una fuerza inédita y que empleo abierto y una precarización genera-
ahora, con el nuevo Gobierno, se ha instala- lizada que disuadan la lucha social, al bajar
do sin ocultamientos en nuestro país: los “costos laborales” (salarios y derechos
sociales) por debajo de los niveles que re-
a. Su programa, orientado por la acumula- quiere una vida considerada digna en esta
ción privada, incluye el desarme de la orga- sociedad.
nización popular y los movimientos sociales
contestatarios, la degradación del trabajo y d. Sus políticas sociales son pensadas para
la expoliación de la naturaleza. que, con un gasto social mínimo, los sectores
más vulnerables aguanten la pobreza a nive-
b. Supone atacar nuestra subjetividad para les de supervivencia elemental. Se continua-
disciplinarnos, masificarnos como consumi- rán o profundizarán programas de acceso a
dores sumisos, hacernos autorresponsables servicios de salud y educación “básicos”, lo
de nuestros “fracasos” y aceptar como “na- que significa mínimos, elementales, como ha
turales” los síntomas destructores de la vida venido proponiendo el Banco Mundial. Los
social que vivenciamos, al jugar al “sálvese avances sobre los derechos de los trabaja-
quien pueda”. A lo que se agrega la estrate- dores asalariados, que fueron base histórica
gia (por ahora efectiva) de trazar una línea para la extensión de derechos sociales a otros

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segmentos de la población, serán utilizados bilidades simuladas que traerá este modelo
para reducir estos derechos generalizados. neoliberal, cuyos costos sin duda se preten-
derá que sean cargados sobre las espaldas de
e. La matriz productiva que quieren terminar la clase trabajadora en su conjunto, “ajuste
de imponer es la de un país exportador de ma- tras ajuste”, incluso vulnerabilizando a secto-
terias primas y alimentos librado a las fuerzas res que hoy se sienten “incluidos” como parte
del mercado global, alimentos a los que bue- de una efímera clase media. Sin embargo, las
na parte de los argentinos no podrán acceder. acciones reivindicativas, que son necesarias y
además constituyen posibilidades de conver-
f. La dependencia externa será impulsada gencia popular, son insuficientes.
directamente por la adhesión política al
proyecto imperial y económicamente por la Metafóricamente, proponemos ver esta eta-
deuda y por los convenios de libre comercio pa que se abre como la de una “economía
que la acentuarán (así, la Argentina “entraría de guerra prolongada”, en la cual hay que
al mundo real”). cavar trincheras en la sociedad, en los terri-
torios, resistir y avanzar cuando la situación
g. En este contexto, la clase política institu- lo permita y afianzar los frentes que se vayan
cionalizada probablemente mermará, por un conformando con los sujetos colectivos, so-
tiempo indeterminado, su ya limitada capa- ciales, culturales y políticos que vayan emer-
cidad para proponer y realizar efectivamen- giendo. De existir, una vanguardia no puede
te otro proyecto nacional y popular de país, sustentarse sin una retaguardia, so pena de
socialmente justo, democrático y soberano, ser altamente vulnerable, como venimos
ahora sí crítico del capitalismo. presenciando en la coyuntura actual.

Será muy difícil frenar y mucho menos rever- En primer lugar, se trata de tener asegura-
tir estos objetivos del proyecto neoconser- do el sustento con dignidad y potenciar la
vador con una clase trabajadora dividida y capacidad de abastecerse con un alto grado
fragmentada, desorganizada, con una pulve- de autarquía, sin depender de una logística
rización de su identidad y dependiente de la externa, siempre incierta, vulnerable aun
“ayuda” que se pueda arrancar del Gobierno si se enmarca en un discurso de derechos
de turno, ayuda que de todas maneras será formales, y en todo caso condicionada para
financiada con los impuestos y los présta- limitar la acción política autónoma. Esto
mos que habremos de pagar. requiere desarrollar una estrategia de con-
junto y de largo aliento: el objetivo es de-
¿Cómo pensar un programa de la sarrollar un sistema orgánico de economía
economía popular? popular solidaria. Se trata de construir sub-
sistemas de producción y reproducción en
En lo que sigue planteamos algunas hipótesis los territorios rur-urbanos, encadenar acti-
para el debate. En lo inmediato, tal programa vidades aisladas a través de la generación
tendrá necesarias y apremiantes consignas de nuevos actores socioeconómicos colec-
reivindicativas, y exigirá recursos al Estado, tivos, movilizar recursos donde parece no
porque de ellos depende la supervivencia de haberlos, producir para el propio consumo
los sectores más pobres y excluidos de la cla- y para el intercambio. Se trata de ganar en
se trabajadora. Pero la lucha será prolongada autarquía sostenible de este lado de las trin-
y atravesará las muchas crisis reales o imposi- cheras, al construir un archipiélago de terri-

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torios sociales, solidarios, complementarios, primir materiales didácticos (educación


“libres de neoliberalismo”. popular liberadora);

La economía popular puede, por ejemplo: • organizar sistemas de finanzas solidarias,


sistemas de intercambio con monedas y
• producir bienes y servicios para la econo- servicios financieros locales;
mía doméstica del cuidado, familiar o co-
munitaria; • formar comunidades territoriales de pro-
sumidores, en las cuales se asegure que lo
• producir alimentos (cereales, frutas y ver- que se produce pueda ser intercambiado,
duras, ganadería menor y mayor), prepara- dentro de la economía popular y a precios
dos y conservados; justos, por lo que se necesita para vivir;

• producir utensilios, mobiliarios, confeccio- • proveer actividades comunitarias de es-


nes, calzado, textiles, y los cueros, fibras parcimiento creativo, como el teatro co-
naturales y sintéticas requeridas; munitario, las fiestas barriales, las murgas,
el deporte, desde competencias deporti-
• producir, reparar y reciclar herramientas y vas hasta ver el fútbol proyectado en una
máquinas; pantalla en una plaza;

• producir materias primas para la produc- • desarrollar medios y redes sociales de co-
ción, entre otras cosas al reciclar residuos municación participativa con base territo-
de manera racional; rial, articuladas mediante el intercambio
de sus producciones;
• construir infraestructura (cloacas, agua,
electricidad), viviendas y hábitat (tenemos • contar con sus propios centros tecnológi-
el ejemplo de la Tupac Amaru y otros), es- cos y de formación, con legitimidad para
cuelas, centros de salud, complejos depor- convocar a las universidades y a las escue-
tivos, centros comunitarios, instalaciones las técnicas e institutos tecnológicos a que
feriales, etc.; orienten sus investigaciones y capacidades
a la generación de marcos conceptuales y
• comercializar sus productos y los que de- metodologías para resolver e inventar nue-
manda en red, al generar sinergia, reducir vas formas de organización, para participar,
la fragmentación y evitar la apropiación de diseñar, producir, innovar en los productos
excedentes por los monopolios de la inter- y servicios, y atender continua e inmediata-
mediación; mente a los problemas técnicos y organiza-
tivos que se van presentando, “incubando”
• recuperar y armar computadoras, diseñar en terreno, más allá de la “extensión univer-
sistemas informáticos (Linux); sitaria”. La economía popular puede y debe
ser de alta calidad y complejidad, no hay
• desarrollar formas de energía limpia (hor- razón para que no lo sea.
nos solares, biogas);
No se trata de ilusiones, muchas de esas acti-
• organizar sistemas de formación básica y vidades ya se han concretado, pero de manera
técnica, formar formadores, diseñar e im- parcial y desconectada. Desde una perspecti-

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va local, esta propuesta tiene una limitación que el Gobierno no podrá eludir por razones
en la necesidad de acceder a recursos exter- de gobernabilidad, si bien las erosionará por
nos al territorio y su comunidad (la “falta de mecanismos como la inflación, los sucesivos
dinero” o el problema de los “insumos” en las ajustes, etc. Igualmente, con los subsidios cru-
experiencias de redes de trueque). Si se su- zados de los servicios públicos, se puede fa-
pera la visión de la economía popular como vorecer a los sectores de menores ingresos. A
suma de microemprendimientos mercantiles, lo cuantitativo se agrega lo cualitativo: luchar
puede verse que esto se resuelve por varios por otra educación, por otra comunicación
mecanismos, por ejemplo: social, por otro concepto de salud y sus co-
rrespondientes políticas públicas. Esto es par-
Monetarios: te de la construcción de otra economía, social
y solidaria, porque hablamos de resolver de
• los ingresos de la venta de fuerza de traba- manera emancipadora necesidades funda-
jo fuera de la región; mentales como el acceso al conocimiento
• los ingresos por ventas de bienes y servi- y a la salud. En esto, la respuesta del Estado
cios fuera de la región; puede ser institucionalizar burocratizando las
• las transferencias del Estado nacional como respuestas a las demandas, para quitarles su
la AUH, las pensiones y las jubilaciones; dimensión de autonomía y emancipación.
• los préstamos y donaciones que puedan
conseguirse de instituciones financieras Esta propuesta es económica, pero no en el
externas, ONG; sentido estrecho del proyecto neoliberal. No
 la creación de monedas sociales gestiona- es la anticipación de una sumatoria de em-
das por las organizaciones de la comunidad, prendimientos individuales que compiten
para el intercambio local e interregional; entre sí. Es una propuesta de alcance sisté-
 el valor implícito de tarifas diferenciales mico, es cultural y política, pretende abrir
(subsidios cruzados) de servicios públicos. otras formas de relación social, otras formas
de ser consumidor y productor, otras sub-
Materiales: jetividades. Implica recuperar el valor de lo
colectivo democrático, de lo comunitario.
• recuperación de territorios indígenas; Conlleva superar la alienación del trabajo
• acceso legítimo, como medios de vida o de fragmentado desconocedor de las otras ac-
producción, a tierras ociosas, urbanas y ru- tividades de la economía popular. Por ejem-
rales y a edificios públicos desocupados; plo, supone una cultura de “compre local”.
• acceso a residuos sólidos para ser recicla- Cada peso que se gasta en un supermercado
dos y procesados para autoconsumo o o una cadena de cualquier tipo termina en
venta conjunta; fondos de inversión globales. Cada peso gas-
• aportes de materiales de construcción por tado en comercios, ferias, talleres o coopera-
parte del Estado nacional o provincial; tivas locales realimenta la economía local.
• bienes y servicios públicos gratuitos (edu- Esto debe ser sustentado por una cultura de
cación y salud públicas). “producir con calidad, cuidar al consumidor”.
No podemos pretender una economía del
Algunos de estos recursos deberán reivindi- sacrificio del consumidor en nombre de la
carse y defenderse mediante luchas sociales solidaridad, sino una que combine el interés
y políticas, otros fluirán en base a derechos particular con la búsqueda del bien común
adquiridos o por las políticas asistencialistas como contexto que favorece a todos.

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José Luis Coraggio

Avanzar con esa orientación requiere luchar Hablamos de resolver de manera


por la subjetividad en contra de las estrategias
y de la acción de los aparatos neoliberales de
emancipadora necesidades
comunicación, que pretenden formatearnos fundamentales como el acceso
como productores y consumidores insaciables al conocimiento y a la salud.
y eternamente insatisfechos. Para la mayoría,
esa estrategia en realidad ofrece un consu- En esto, la respuesta del Estado
mismo de baja intensidad y bajísima eficacia puede ser institucionalizar
material. Sin embargo, cumple el objetivo:
tensionar la subjetividad y las identidades
burocratizando las respuestas a
al generar estratificaciones, diferenciaciones las demandas, para quitarles su
de estatus dentro del mismo campo popular, dimensión de autonomía
y valores propios del consumismo (envidia,
odio, insatisfacción permanente, desánimo y emancipación.
ante lo que se presenta como deseable pero
inalcanzable).5
Para poder lograr otra comprensión de las
Algunas líneas posibles vivencias cotidianas y su potencial hay que
de acción política desarrollar marcos conceptuales amplios y
los medios alternativos de comunicación
Una de esas estrategias neoliberales es apli- dialógica, como las radios y canales locales,
car formas de biopolítica, con el objetivo de donde l@s ciudadan@s y sus agrupaciones
organizar y dar sentido al conjunto de nues- puedan tener voz libremente, construir otras
tras vidas mediante la combinación del senti- visiones del mundo y reconocerse mutua-
miento de insatisfacción ilimitada, de riesgo mente en el intercambio de sus experiencias
amenazante, de inseguridad, de angustia y proyectos. Se requiere fortalecer la (siem-
permanente. Esto pretende integrarnos no ya pre contingente e imperfecta) formación de
por el trabajo para todos y todas, sino por el sujetos colectivos con capacidad de acción
consumo desigual (y el endeudamiento), por autónoma reflexiva, y la creación de espacios
un lado, y la proliferación de ideas y progra- públicos de encuentro, debate y decisión de
mas para el emprendedorismo individualista, los diversos sectores e intereses de la comu-
antisolidario, meritocrático, competitivo, que nidad local. En suma: la democratización ra-
responsabiliza a cada individuo por su suerte dical, la institucionalización de mecanismos
y evita comprender los efectos del sistema de decisión participativa. Un simple ejemplo
capitalista (parte de lo cual paradojalmente de institución en esa dirección es el presu-
coincide con programas y consignas impul- puesto participativo cuando es efectivamen-
sadas por los gobiernos previos). te democrático. En esos espacios, de manera
pluralista, al reconocer al otro, las comunida-
5
Mientras los procesos de orientación nacional-popular de des pueden priorizar y legitimar las necesi-
inicios de siglo generaban una fuerte redistribución hacia dades de sus miembros, así como las formas
abajo y consideraban el subsiguiente aumento del consu-
mo como un componente de la dinámica económica del de satisfacción de las mismas. Pueden per-
mercado interno, el “modelo” neoliberal pretende basarse geñar proyectos compartidos de otra eco-
en el impulso de la inversión, al impulsar la redistribución nomía, de otra comunidad, de otra sociedad.
hacia arriba, hacia los potenciales inversores que, sin embar-
go, calculan sus oportunidades en un mercado globalizado, Vencer la incertidumbre generalizada y ga-
sin fronteras. nar confianza fundada en la plausibilidad de

REFLEXIONES
Y DEBATES 23
¿Qué hacer desde la economía popular ante la situación actual?

las propuestas que vayan surgiendo son ob- dor. Pero a la vez esa tecnología, si es regula-
jetivos que deben acompañar los proyectos da, puede ser un recurso de alto valor para la
concretos en cuya elaboración deben parti- articulación de la economía popular, para la
cipar sus actores. convocatoria a acciones colectivas. Así, una
economía popular solidaria supone contac-
En este proceso, es fundamental combinar tos, intercambios directos, debates de ideas
la acción a nivel microeconómico con el ar- y lenguajes corporales de proximidad, por lo
mado de sistemas meso y socioeconómicos que producir el territorio, el entramado de
con una perspectiva sistémica. A eso apunta relaciones, es tan importante como proveer
participar en redes locales en que las rela- los medios materiales para la vida, que no es
ciones interpersonales permitan desarrollar sino vida en comunidad.
lazos sociales solidarios, con afectos positi-
vos, que busquen coordinar las necesidades Otra economía, más solidaria, implica no
de la comunidad con sus capacidades (antes tanto un discurso racionalizador de sentido
que buscar qué producir y luego ver a quién opuesto o moralizante, sino más bien siste-
se le vende). Pero también supone abrirse matizar, propiciar, valorar y potenciar expe-
a redes nacionales y globales de organiza- riencias que generen otras vivencias, otras
ciones de la economía de los trabajadores, visiones del mundo, otros sentimientos,
para intercambiar experiencias y productos, otros afectos, otros reconocimientos, otras
y contribuir a formar un sujeto colectivo re- expectativas (el reiterado rechazo inicial a
gional latinoamericano con voluntad para las propuestas de cooperación asociada y a
protegernos y contrarrestar el huracán de la compartir activos es un ejemplo clásico). La
globalización neoliberal. murga, el fogón, la fiesta, el teatro callejero,
la feria de artistas son también instituciones
Nada de esto supone idealizar las redes o de la economía popular solidaria, en las cua-
los territorios como comunidades solida- les hay intercambios inmateriales y se forman
rias. El capitalismo ha contribuido a producir afectos y lazos sociales positivos básicos para
un suelo de prejuicios, desconfianzas, ene- desarrollar una economía solidaria.
mistades, egoísmos, competencias, segre-
gaciones, estigmatizaciones y, en general, Un avance en esa dirección en cualquier área
comportamientos utilitaristas social y ecoló- de la actividad humana (ayudas mutuas no
gicamente irresponsables dentro del mismo necesariamente económicas) se transfiere a
campo popular. Las prácticas y aprendizajes otros ámbitos de acción, del mismo modo
de una economía popular solidaria deberán que los valores negativos del neoliberalismo
ir superando esos obstáculos. Se trata, entre se difunden por toda la vida social. Tenemos
otras cosas, de una lucha cultural que puede que disputar ese suelo subjetivo que fertiliza
en buena medida desarrollarse en el entra- la creatividad o bien puede idiotizar la eco-
mado tanto de las tradicionales como de las nomía popular. Instituciones como algunas
nuevas prácticas vividas y compartidas coti- iglesias, los Gobiernos locales y las universi-
dianamente. El capitalismo de la información dades comprometidas con el campo popu-
tiende a producir individuos aislados que se lar, las formas de organización de la sociedad
comunican en forma anónima en las “redes civil (sindicatos, asociaciones, mutuales, clu-
sociales”, en un ámbito de desconfianza y de bes de barrio, centros de estudiantes, coope-
no reconocimiento mutuo. Así no puede sur- rativas, redes de ayuda mutua, etc.) pueden
gir un “nosotros” con potencial transforma- aportar sus energías organizativas ya proba-

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José Luis Coraggio

das, al contribuir a la construcción de una El capitalismo de la información


economía popular orgánica y crecientemen-
te solidaria. tiende a producir individuos aislados
que se comunican en forma anónima
Ante el posible escepticismo, o incluso la
oposición, de sectores progresistas moder-
en las “redes sociales”, en un ámbito
nizantes estrechamente centrados en el Esta- de desconfianza y de no reconocimiento
do como aparato, antes que como el “Estado mutuo. Así no puede surgir un
ampliado” de Gramsci (Estado y sociedad ci-
vil), se pueden sistematizar y sacar a luz los “nosotros” con potencial transformador.
aprendizajes y las extraordinarias experien- Pero a la vez esa tecnología, si es
cias que ya existen y que serán una fuente
de motivación y seguridad en este empeño. regulada, puede ser un recurso
Nada de esto es fácil. La construcción de otras de alto valor para la articulación de
formas económicas implica generar otros po-
deres no alienantes, económicos, culturales y
la economía popular, para la convocatoria
políticos. En esto las prácticas de la economía a acciones colectivas.
popular se encontrarán con las estructuras
de poder político jerárquico o las que tejen
las redes del narcotráfico, que pueden ver tas, los de defensa de poblaciones locales
como una amenaza el surgimiento de formas ante el avance de la gran minería y el agrone-
democráticas de poder social. Sería impor- gocio, los de consumo y producción respon-
tante que este proyecto fuera asumido por sables, el campesinismo, el indigenismo o los
algunas fracciones políticas que actúan en movimientos sociales urbanos que luchan por
la democracia representativa, con tal que no el suelo o los servicios; y, esto es fundamental,
orienten sus prácticas en función oportunista las organizaciones estudiantiles o de jóvenes
de la “conquista del voto” como fin político de en general, etc. Los activistas de la economía
última instancia, que desde sus posiciones en social deben contribuir a que esas organizacio-
el Estado regulen las relaciones económicas y nes y movimientos expliciten dentro de su mar-
den acceso a recursos públicos. co de pensamiento y de acción el programa de
una economía popular y solidaria. Un camino
En todo caso, se cuenta con poderosas for- de encuentro es incluir como parte de la propia
mas de organización preexistentes que lucha las reivindicaciones por paritarias libres,
pueden modificar su orientación y superar por la exención a las cooperativas del impues-
el corporativismo, como el sindicalismo y to a las ganancias, por un salario social, por los
el cooperativismo, y otras formas aparente- derechos de las mujeres y los movimientos in-
mente no económicas que son fundamen- dígenas, por el acceso a tierras de la pequeña
tales para avanzar hacia otra economía: las agricultura familiar, por la educación y salud
múltiples concreciones del movimiento an- gratuitas y tantas otras del campo popular.
tipatriarcal de las mujeres, desde las críticas
a dicho sistema hasta la lucha contra la supe- La construcción de una economía popular
rexplotación de la mujer, en la cual se super- solidaria con objetivos que incluyen, pero
pone el trabajo de producción y mercadeo van más allá, de la subsistencia inmediata,
con el trabajo de cuidado y producción para requiere una estrategia que supere la suma
el autoconsumo; los movimientos ecologis- de acciones particulares. Y tal estrategia debe

REFLEXIONES
Y DEBATES 25
¿Qué hacer desde la economía popular ante la situación actual?

ser diseñada y debatida en cada territorio tenderse, al complejizarse y superar los obje-
articulado con otros. Tanto en esto como en tivos y ámbitos fragmentados, construyendo
su implementación son necesarios militan- territorios más amplios. Una estrategia de
tes a todo nivel, para lo cual el movimiento desarrollo de otra economía es compleja y
cooperativista puede jugar un papel decisivo de larga duración. En esto hay una necesaria
al aportar su experiencia asociacionista y su dimensión intergeneracional donde los jó-
fuerza social con una densa historia en el país. venes pueden contribuir con su energía, su
creatividad y su voluntad de transformación.
Por más horizontal e igualitario que sea
el proyecto de la economía popular, en la Esta u otra variante de programa para y desde
transición desde la situación actual surgirán la economía popular, que en definitiva es par-
necesariamente actores con capacidades te de un proyecto de país, podemos y debe-
especiales para organizar, sistematizar, re- mos instalarla con fuerza en la escena pública
presentar y comunicar experiencias, al trans- y en la política que, finalmente, es el intento,
ferir esas capacidades mediante prácticas siempre contingente, de articulación de las
democráticas y con intención liberadora, y al diferencias en el campo popular, constituyen-
evitar generar estructuras de poder asimétri- do componentes de ese complejo sujeto lla-
co. Esas capacidades son energía social, un mado pueblo. No es algo listo-para-armar, es
recurso que habrá que multiplicar y poten- una contribución de importancia crítica a la
ciar mediante la articulación, el aprendizaje construcción posible de otra economía, social
sistemático y el intercambio en redes y entre y solidaria, donde el conocimiento “experto”
actores diversos, sin por eso excluir formas dialoga y se hibrida con los saberes prácticos
de representación y dirección democráticas de los actores socioeconómicos, sin preten-
en la sociedad civil, algo de cuya falencia der ser el árbitro de la verdad. Hacer otra eco-
adolecemos en este momento crucial, como nomía es una tarea política, pero su eficacia
consecuencia del estilo verticalista de direc- y perdurabilidad implica también hacer otra
ción que ha predominado en nuestro siste- política, desarrollar formas de democracia ra-
ma político. Una vez que se desarrollen esas dicalizada, en la cual participen directamente
capacidades, por su propia dinámica y como y con autonomía los verdaderos productores:
proyecto, la economía popular tenderá a ex- las trabajadoras y los trabajadores.

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