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Lápiz de color

Adoptar estrategias de plasmación


 Conocida como técnica seca, en
la que se incluye el carboncillo, las
ceras, los crayones, el grafito, la
La técnica sanguina, las cretas, las tizas y el
pastel para diferenciarla de la
técnica húmeda, como la tinta,
rotuladores, bolígrafos, acuarela,
témpera, acrílico y óleo.

 Además de los lápices secos,


también existen los lápices solubles
al agua o “acuarelables”.
La técnica lineal consiste en
dibujar basándose en el trazo
de manera que para
conseguir diferentes valores
tonales, desde claros a
oscuros, se trazan desde
finas líneas paralelas a la
superposición de líneas
cruzadas que reciben el
nombre de tramas o
achurados. Aumentando la
densidad del achurado se
obtienen los valores más
oscuros.
El recurso del
achurado nos permite
crear volúmenes.

Con pequeñas
tramas muy densas
se consiguen zonas
de sombra profunda,
de penumbra y zonas
iluminadas.
RECOMENDACIONES

1ª.- Debido a que la corrección, o borrado, de los trazos del lápiz de


color es poco satisfactoria porque generalmente la goma deja marcas
en el papel es muy conveniente conocer el efecto que produce la
superposición de trazos de diferente color, por ello es aconsejable que
se utilice siempre un papel auxiliar para las pruebas de color antes de
aplicarlo sobre el dibujo. Los lápices de calidad elevada son más
fáciles de borrar que los de baja calidad.
2ª.- Cuando se comienza el dibujo los trazos deben ser muy suaves, es
decir sin “matar” el papel, porque si se tapan los poros del papel se
puede tener dos problemas: dificultad del borrado si fuese necesario y
sobre todo si hay que superponer capas de otro color al estar ya los
poros sellados el nuevo color no se adhiere bien.

Además si se dibuja presionando mucho el lápiz el resultado es que la


zona dibujada queda cubierta por la cera, goma arábiga o
resina que como aglomerante contiene el lápiz lo que la convertirá en
una pátina resbaladiza que impide el agarre del nuevo trazo. Si se
quiere conseguir un color más denso hay que aplicar capa sobre capa
pero siempre con la misma suave presión.
3ª.- Debido a que la mezcla de colores no es matérica sino
óptica y por lo tanto un lápiz de color blanco no tapará otro
color aplicado anteriormente, es inevitable hacer lo que se
llama “reserva de blancos”, que son esas zonas que
finalmente serán de colores muy claros o blancas, y por lo
tanto el papel debe dejarse sin pintar.
1er Ejercicio
Según la intensidad con que apliquemos
esos colores se puede conseguir una
gradación desde el verde claro hasta un
verde más potente.
En la imagen se observa una gradación
del amarillo y en la parte inferior una del
azul. En la banda central que es la
superposición de ambas capas de color se
ve la resultante de la mezcla, es decir una
gradación de color verde.
Para practicar este tipo de gradaciones
en “tono continuo” es aconsejable trabajar
de menos a más, es decir se inicia con un
azul suave (desde la izquierda hacia la
derecha para quien sea diestro y al revés
para los zurdos) y se aumenta el número
de pasadas del lápiz sobre el papel hasta
que el color alcance la intensidad
deseada.

https://valero7.webnode.es/tecnicas/a18-tecnica-de-los-lapices-de-colores-1%c2%aa-parte/
El procedimiento es el mismo para
conseguir los dos secundarios
restantes: naranja, superponiendo
capas de amarillo sobre carmín, y
violeta, aplicando capas de azul
sobre carmín.
El procedimiento es el mismo para
conseguir los dos secundarios
restantes: naranja, superponiendo
capas de amarillo sobre carmín, y
violeta, aplicando capas de azul
sobre carmín.