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UNIVERSIDAD DE CARTAGENA

PROGRAMAS DE EDUCACION SUPERIOR A DISTANCIA


ADMINISTRACION DE EMPRESAS
CREAD-MAGANGUE

PROTOCOLO COLABORATIVO UNIDAD 4

ASIGNATURA: DESARROLLO ECONOMICO

Prof.: WILIS JOSE GARIZAO MENCO

INTEGRANTE

DIANA PEREZ RUZ

MAGANGUE- BOLIVAR
MAYO 15 DE 2020
EL CRECIMIENTO ECONOMICO

El crecimiento económico es el aumento de la cantidad de trabajos que hay por


metro cuadrado, la renta o el valor de bienes y servicios producidos por una
economía. Habitualmente se mide en porcentaje de aumento del Producto Interno
Bruto real, o PIB.

El crecimiento económico así definido se ha considerado (históricamente)


deseable. Porque guarda una cierta relación con la cantidad de bienes materiales
disponibles y por ende, una cierta mejora del nivel de vida de las personas.

Teoría del Crecimiento Económico

El crecimiento suele calcularse en términos reales para excluir el efecto de la


inflación sobre el precio de los bienes y servicios producidos. En economía, las
expresiones “crecimiento económico” o “teoría del crecimiento económico” suelen
referirse al crecimiento de potencial productivo. Esto es: la producción en “pleno
empleo”, más que al crecimiento de la demanda agregada.

En términos generales el crecimiento económico se refiere al incremento de


ciertos indicadores. Como la producción de bienes y servicios, el mayor consumo
de energía, el ahorro, la inversión, una Balanza comercial favorable, el aumento
de consumo de calorías per cápita, etc. El mejoramiento de éstos indicadores
debería llevar teóricamente a un alza en los estándares de vida de la población.

El crecimiento económico de un país se considera importante, porque está


relacionado con el PIB per cápita de los individuos de un país. Puesto que uno de
los factores estadísticamente correlacionados con el bienestar socio-económico de
un país es la relativa abundancia de bienes económicos materiales y de otro tipo
disponibles para los ciudadanos de un país. El crecimiento económico ha sido
usado como una medida de la mejora de las condiciones socio-económicas de un
país.

Sin embargo, existen muchos otros factores correlacionados estadísticamente con


el bienestar de un país. Siendo el PIB per cápita sólo uno de estos factores.

Lo que se ha suscitado un importante criticismo hacia el PIB per cápita como


medida del bienestar socio-económico, incluso del bienestar puramente material.
(Ya que el PIB per cápita puede estar aumentando cuando el bienestar total
materialmente disfrutable se está reduciendo).
Factores de crecimiento económico

En siglos de estudio de la economía se han desarrollado diferentes modelos sobre


el crecimiento económico y sus causas. Estos son simplificaciones de la realidad
útiles para buscar explicaciones sobre cómo las economías crecen y la razón de
sus cambios. La idea general que puede extraerse de ellos identifica ciertos
factores como claves en el crecimiento económico:

• La inversión en capital: Clave para que los trabajadores realicen su labor


productiva en mejores condiciones y con la ayuda de más herramientas.

• La educación: O lo que es lo mismo, la inversión en capital humano que


dota a los participantes en el proceso productivo de una preparación que les
ayuda a aumentar su producción con los mismos recursos y ser más efectivos.

• La tecnología: Importante en el sentido de que facilita la evolución en los


modelos de trabajo, las herramientas y medios de producción y la investigación.

La generalización de la macro dinámica: el modelo de Harrod – Domar

El primer modelo que se tiene en cuenta en este análisis, es el modelo de


crecimiento de Harrod (1939) - Domar (1946), el cual amplía las ideas de Keynes,
a través de la macroeconomía dinámica, es decir, por medio del estudio global de
la economía en términos del monto total.

Harrod, elaboró un modelo que explica el crecimiento económico a largo plazo, de


manera equilibrada (regular). Es decir, su teoría como el matrimonio entre "el
principio de aceleración" y la "teoría del multiplicador" expresando con esto su
posición keynesiana.

El modelo de Solow y el proceso de acumulación del conocimiento

El enfoque tradicional del crecimiento económico que se desarrolló en los años


cincuenta (Solow, 1956), consideró como eje central de la acumulación el capital
físico, la creación de grandes empresas, la producción en serie y a gran escala.
Luego, emerge como variable principal el capital humano (educación - calificación)
por su capacidad para generar nuevo conocimiento creando retornos crecientes a
escala (crecimiento endógeno).

En el modelo de Solow, la acumulación de conocimiento para el crecimiento


económico tiene dos funciones diferentes. Primero, el progreso tecnológico puede
ayudar a explicar el "residual de Solow"5; y segundo, el progreso tecnológico
permite que la formación de capital continúe creciendo. Según (Weitzman, 1996),
la nueva teoría del crecimiento determina el residual de Solow y la relevancia de la
endogenización del conocimiento

Las leyes del crecimiento económico de Kaldor

Las hipótesis de convergencia entre países ricos y pobres, o entre sectores


avanzados y atrasados tecnológicamente y en los procesos de acumulación, en la
teoría del crecimiento tienen como base la estructura del modelo neoclásico de
Solow - Swam

La postura postkeynesiana: la edad de oro de Joan Robinson

En este ámbito hay que tener presente que los aportes de Robinson son de corte
Keynesiano, ya que considera que es la demanda la que va a propiciar las
situaciones de paro y de inflación en la economía. Así pues, una insuficiencia de la
demanda agregada dará lugar a un mayor número de desempleados, pero, por el
contrario, un menor nivel de inflación.

Hayek: el orden espontáneo del mercado

Hayek contribuyo al análisis de los límites físicos del crecimiento económico,


afirmando que un sistema produce un conocimiento inmaterial.

Desde el punto de vista de Hayek, cada individuo dependiendo de su situación en


particular en cuanto al lugar y tiempo forma su propio proceso social, ya que a
través de sus actos diarios crea situaciones que lo ayudaran o no a lograr sus
objetivos, sin embargo los economistas deben estudiar la información acumulada
por los empresarios que crean a través de dicho proceso dinámico.

La Hipótesis de Convergencia

La hipótesis de convergencia significa que los países con menores niveles de PBI
per cápita tiende a crecer en forma más rápida que aquellos con mayores niveles
de PBI per cápita, lo que implica que con el paso del tiempo los niveles de PBI per
cápita tienden a igualarse. Las opiniones y los resultados de muchas
investigaciones difieren entre sí, pero muchos economistas sostienen que la
convergencia no siempre se verifica, pero que en muchos casos se verifica la
"convergencia condicional". La convergencia condicional significa que la
convergencia se verifica para grupos de países que tienen determinadas
características comunes.

Entre más baja la productividad inicial, más alta será en el futuro. No sólo había
convergencia en los países industrializados, sino también entre economías
intermedias y planificadas; es decir, existían (tres) “clubes de convergencia”,
mientras que –por otro lado- los países más pobres de los menos desarrollados no
mostraban tendencia alguna de convergencia entre ellos y mucho menos con los
otros grupos. La convergencia tenía sus excepciones. La investigación muestra
que países como Australia, Reino Unido, Holanda, Estados Unidos, Italia y Japón,
que surgieron con diferentes tasas de producto por hombre (Y/L) convergieron
alrededor de una misma tasa en 1970.

Los que empezaron con altas tasas terminaron con bajas y viceversa en el resto
de los países. Los primeros se rezagaron, en tanto que, los segundos avanzaron
más rápido y lograron el acercamiento. La explicación, además de las políticas
nacionales y el comportamiento de cada país es que hubo spillovers,
externalidades, de los países grandes al resto; cuando menos entre las naciones
industriales se comparten beneficios del crecimiento de la productividad, como las
innovaciones y las inversiones; entre tanto los países rezagados del mismo club
se ven obligados por la competencia a obtener acceso a la innovación, a la
imitación, o algún otro sustituto, y debido a que los medios para imitar los avances
tecnológicos han mejorado y se han expandido, por las comunicaciones mundiales
instantáneas, entonces se fortalecen las fuerzas que construyen la convergencia.
Aunque la relación entre los diferentes países es mutuamente beneficiosa, las
naciones rezagadas (laggards) tienen que aprender más de los países líderes; el
análisis de Baumol sugiere que los beneficios son contagiosos y que las políticas
de inversión exitosas de un país también elevan la productividad y el nivel de vida
en otros países del club de los industrializados .

El trabajo de Angus Maddison, con abundante información estadística y métodos


econométricos, valida las investigaciones anteriores: hay convergencia, entre 1950
y 1984, en los niveles de productividad de las seis naciones antes mencionadas
con Baumol. Japón, que en 1950 tenía el nivel más bajo, logró altas tasas de
crecimiento que lo acercaron a Estados Unidos; en el caso de Holanda y Reino
Unido tuvieron crecimientos menores, porque empezaron con tasas de
productividad cercanas a la economía estadounidense. Maddison concluye que los
países seguidores pueden incrementar la productividad a un ritmo más rápido que
el líder, siempre y cuando sigan una política apropiada y no sean perturbados por
una guerra; también que los atrasados que “disfrutan las oportunidades del
atraso”, pueden emular al líder y conseguir el crecimiento con menos gasto en
R&D, elevar la tasa de formación de capital por trabajador (K/L) y “lograr cambios
estructurales con mayor rapidez, sin tropezarse con los rendimientos. .

Para cerrar esta fase de estudios a favor de la convergencia ubicamos a Dowrick y


Nguyen . Parten de que “hasta recientemente parecía que había un consenso que
los países tendían a converger”, que los países más pobres del grupo crecen más
rápidamente que los ricos, pero, reconocen, algunas criticas han puesto en duda
tal tendencia. El ejercicio econométrico prueba que los niveles de producto per
cápita (Y/L) y los niveles de la “Productividad Total de los Factores” (TFP)
convergieron significativamente en el periodo de posguerra en los países de la
OCDE. Enfatizan en la convergencia de la productividad total de los factores como
una “tendencia estable y dominante”. La novedad de este estudio fue la medición
del TFP y se convirtió en un trabajo multicitado a favor de los exogenistas.

En medio de las demostraciones exogenistas, Romer objetó los resultados y los


métodos; él observó lo contrario: una tendencia a la divergencia y sólo
convergencia en países ya exitosos, escogidos ex profeso; Lucas en la misma
línea niega que las predicciones del modelo neoclásico de “una fuerte tendencia a
la igualdad del ingreso y de las tasas de crecimiento” se den en conjunto; aunque
encuentra “tendencias de convergencia entre países y quizá dentro de los países
más ricos tomados como un grupo”, pero “lo que simplemente no podemos ver es
igualación en el mundo en general.” Ambos ya habían lanzado el ataque
fundamental, pero pronto se incorpora Bradford de Long con una fuerte crítica en
el mismo sentido: la convergencia está casi garantizada en las regresiones de
Baumol (y de Maddison), porque se escogen países que ex post convergieron, es
decir, es un análisis tendencioso porque escogen países exitosamente
desarrollados para explicar su evolución con base al exogenismo. El resultado
sería diferente, si se seleccionan países que hace cien años parecía que tenderían
a converger, o sea una muestra ex ante. Bradford concluye en que es más fuerte
la tendencia a la divergencia que a la convergencia, por tanto descarta la idea que
es inevitable la transferencia de tecnología -a largo plazo- y por tanto sería el
factor decisivo del crecimiento; e incluso no cree que pudiera alcanzarse iguales
niveles de vida en los países hoy industriales de occidente para el año 2090 ó
2190. Finalmente se adhiere al argumento de Romer de que tiende a ampliarse la
brecha de los ingresos entre los países ricos y pobres. Bradford de Long con los
mismos datos estadísticos debilita la posición exogenista y aporta municiones
valiosas a los endogenistas.

El debate continúa permanentemente hasta nuestros días y, en parte, se hace


más rico y confuso, a causa de que surgen nuevos conceptos que pretenden
complementar o rectificar los ya existentes y mantener a flote principios iniciales