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Desarrollo Endógeno Socialista, su relación con las formas sociales de

organización económica: Cooperativas, organismos de integración,


empresas de producción social, sociedades mercantiles, pequeñas y
medianas empresas, pequeñas y medianas industrias. Otras formas
colectivas de asociación y la estructuración de políticas públicas

El desarrollo endógeno persigue satisfacer las necesidades y demandas de


una población local a través de la participación activa de la comunidad local en la
división internacional o nacional del trabajo como de lograr el bienestar
económico, social y cultural de la comunidad local en su conjunto. La estrategia de
desarrollo se propone, por tanto, además de desarrollar los aspectos productivos
(agrarios, industriales, de servicios), potenciar también las dimensiones sociales y
culturales que afectan al bienestar de la sociedad. Ello conduce a diferentes
senderos de desarrollo, según sean las características y capacidades de cada
economía y sociedad local.

Así pues, el desarrollo endógeno es visto como una forma de llevar


adelante la transformación social, cultural y económica de la sociedad, basado en
la rescate de las tradiciones, el respeto al ambiente y las relaciones equitativas de
producción, que permita la transformación de los recursos; es darle poder a las
comunidades para que desarrollen las áreas agrícolas, industriales y turísticas, e
igualmente, incorporar a los ciudadanos excluidos del sistema educativo,
económico y social, además implica la construcción de redes productivas donde
todos se encuentren en igualdad de condiciones.

El Desarrollo Endógeno Socialista, es un modelo socioeconómico propuesto


por el comandante Hugo Rafael Chávez Frías desde el año 1998, con el que se
pretende la incorporación de las comunidades rurales a los procesos productivos
que aprovechan racionalmente los recursos y potencialidades locales, y que
permiten la generación de bienes y servicios, a fin de multiplicar las oportunidades
de empleo y garantizar el bienestar social, todo ello sin descuidar la preservación
del medio ambiente y poniendo al servicio de la población toda la infraestructura
del Estado para generar bienes y servicios.
De esta manera, el desarrollo endógeno socialista es una opción
estratégica para avanzar en la fórmula de un enfoque distinto del neoliberalismo.
En el cual se da especial importancia a los recursos productivos como el trabajo,
la tierra, los recursos naturales y la tecnología; partiendo de las potencialidades
propias de cada región puede y debe inquirir nuevas formas de inclusión en un
contenido nacional difícil pero no impenetrable. Se observa entonces que el
desarrollo endógeno es un proceso en que lo social se integra a lo económico y a
lo ecológico.

Cabe destacar que, como está plasmado en nuestra Carta Magna, los
ciudadanos y ciudadanas, tienen el derecho de participar libremente en los
asuntos públicos, es decir, que la participación es fundamental para la
transformación del destino de Venezuela, la construcción de una sociedad más
justa, y sobre todo mejorar la calidad de vida de todo el pueblo, en especial a
aquellos que han sido olvidados y desasistidos.

Evidentemente, el desarrollo endógeno lo que busca es la participación y la


integración de las comunidades, para la transformación social y económica y la
lucha contra la pobreza.

Ahora bien, cuando hablamos de organización económica es preciso


mencionar la misión Vuelvan Caras que fue creada para combatir la pobreza y a
construir una sociedad de iguales, a través de la creación de nuevas formas de
organización (cooperativas y otras formas asociativas) y el impulso de nuevas
relaciones económicas, basadas en el trabajo colectivo y la solidaridad.

Pese a que esta misión se activó poco tiempo atrás, la estrategia de


superación de los desequilibrios apuntados se inició desde el momento en que el
gobierno revolucionario, apoyado en el movimiento popular, se hizo cargo de la
dirección y la transformación del Estado. Esta realidad tiene su correlato en el Plan
de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001-2007, en el cual se definieron
las áreas estratégicas de acción sobre los desequilibrios que hay que corregir.
La Misión Vuelvan Caras, creada por el presidente Chávez a comienzos de
2004, es un instrumento de vanguardia para la transformación social y económica
y la lucha contra la pobreza. Se orienta a promover la transición hacia un nuevo
modelo de desarrollo endógeno, sustentable y solidario, a partir de la
transformación cultural de las relaciones sociales y de producción por medio de la
capacitación para el trabajo y la promoción de la asociación en cooperativas en los
sectores pobres y excluidos, y su plena inclusión en los procesos socio
productivos locales.

Recientemente, la Misión Vuelvan Caras fue incorporada al Ministerio para


la Economía Popular en un intento de acelerar su extensión y profundidad. Esta
misión se concreta a partir de Núcleos de Desarrollo Endógeno. Los núcleos
articulan un conjunto de cooperativas de producción y servicios y a su vez, cada
núcleo se relaciona con otros espacios definidos para generar redes de
cooperación productiva a partir del trabajo de las cooperativas

Las Cooperativas por su parte, constituyen una organización económica


que permite agruparnos, compartir y unir esfuerzos para desarrollar una actividad
económica. La cooperativa tiene algunos rasgos particulares que la convierten en
la forma idónea de organización para la producción:

a) Nos proporciona un ámbito para asociarnos en torno a ideas y proyectos


de vida comunes.

b) Nos permite participar voluntariamente en la satisfacción colectiva de


necesidades económicas, sociales y culturales.

c) Nos permite también construir y consolidar una nueva manera de


relacionarnos, de forma solidaria, incluyente, equitativa, horizontal, justa y digna.

Las organizaciones cooperativas tienen entre sus principios y valores la


ayuda mutua, el esfuerzo propio, la responsabilidad social, la democracia
protagónica y participativa, la igualdad y la solidaridad. Sus miembros deben
promover la honestidad, la transparencia y el compromiso con los demás.
En las cooperativas la toma de decisiones se realiza en colectivo, ¡la
opinión de todos y todas tiene el mismo valor!, los bienes pertenecen a todos los
asociados y los beneficios se distribuyen por igual.

Las cooperativas son el pilar fundamental para promover la organización de


los lanceros y lanceras en torno a un proyecto productivo. Incorporadas a una red
productiva permiten la consolidación de los Núcleos de Desarrollo Endógeno en el
marco de la Misión Vuelvan Caras.

Para los lanceros y lanceras es importante saber que existe la Ley Especial
de Asociaciones Cooperativas, con su Reglamento, porque ella le garantiza a las
cooperativas la personalidad jurídica indispensable para hacerse acreedoras al
apoyo de aquellas instituciones del Estado que les pueden brindar los recursos
técnicos, humanos y materiales que requieran para la realización y ejecución de
sus proyectos.

Por otra parte, los sistemas locales de empresas de producción social,


juegan un papel relevante en los procesos de crecimientos y cambios
estructurales en los territorios, dado que, impulsan la formación de externalidades
y, por lo tanto, rendimientos crecientes y desarrollo económico. Además, las
iniciativas locales se han convertido en una de las formas preferentes de las
políticas de desarrollo actuales, fortaleciendo los factores de hechos técnicos y de
organización social de los procesos económicos y estructurales del territorio.

De acuerdo al modelo venezolano, las EPS están orientadas a producir


obras, bienes y servicios en las cuales el trabajo tiene significado propio y
auténtico. No debe existir discriminación en el trabajo, Ni privilegios según la
jerarquía, debe existir igualdad entre sus integrantes, basadas en una proyección
recíproca y protagónica y de régimen de propiedad estatal o colectiva.

Las mismas requieren dentro de su planificación estratégica de la misión y


la visión según el propósito de su creación, pero siempre fundamentado en el
nuevo modelo social y dirigidas a:
• Impulsar la economía popular y alternativa.

• Generar bienes y servicios que satisfagan necesidades.

• Producir beneficios colectivos.

• Reinvertir sus excedentes en la producción social, la ganancia será


repartida entre sus integrantes y en la inversión de tecnología y
desarrollo.

• Los Precios de venta serán solidarios respecto a sus productos y


servicios; sin establecer los precios que rigen las leyes de mercado.

Asimismo, en Venezuela se han venido implementado nuevos esquemas


asociativos en materia de sociedad, entre los cuales llegan, de acuerdo al impulso
del gobierno nacional, las Empresas de Producción Social, las cuales tienen sus
fundamentos constitucionales basados en los principios del Sistema
socioeconómico de: justicia social, eficiencia, libre competencia, productividad y
solidaridad.

El Estado, de acuerdo a la implementación de las empresas de producción


social, protegerá y promoverá la pequeña y mediana industria, así como también a
la microempresa y cualquier otra forma de asociación comunitaria para el trabajo,
bajo régimen de propiedad colectiva; con el fin de fortalecer la economía del país,
sustentándolo en la iniciativa popular. De acuerdo a PDVSA, las Empresas de
Producción Social se definen como entidades de interés público, de propiedad
colectiva, jurídicas o naturales, de cogestión y autogestión, las cuales pueden
realizar/ejecutar obras, prestar servicios, producir y suministrar bienes, a través de
los procesos de contratación desarrollados por PDVSA y regidos por la normativa
legal que le sea aplicable.

De esta manera se refleja que las Empresas de Producción Social no son


una figura jurídica establecida en la legislación mercantil o civil venezolana. Su
principal característica es el trabajo asociado; se trata de un modelo de con una
esencia netamente colectiva, por lo que por una empresa de naturaleza mercantil,
para convertirse en EPS, tendría necesariamente en su acta constitutiva que
incluir como aspectos principales la modalidad de empresa de trabajo asociado y
de propiedad colectiva. El estudio en las sociedades Mercantiles que participan
en el

Decreto marco de las empresas de producción social, es recomendable abordarlo


debido al rol que tienen las mismas en cuanto a la voluntad de asociarse o no en
una estructura empresarial distinta de la cual forman parte. En las sociedades
Mercantiles que participan en el decreto marco de las empresas de producción
social.

Con la aplicación del Decreto Nº. 3.895. Desarrollo Endógeno y Empresas


de Producción Social, se obtuvo que las empresas de producción social son
entidades integrales, ellas pueden ser empresas de carácter mercantil, civil o
cooperativas pero con la misión de establecer nuevas formas de producción social
y eficientes con una distribución de sus excedentes o beneficios con base a
principios de justicia, equidad y reciprocidad hacia toda la comunidad que participa
y el uso de técnicas y tecnología de punta en el contexto del proyecto país.

En relación a la migración de la empresa mercantil hacia las de producción


social, la Gerencia Corporativa de Empresas de Producción Social (2006) expresa
que una vez constituida la sociedad mercantil que desee funcionar como EPS
debe acogerse al Programa de Empresas de Producción Social por medio de una
Acta de Asamblea Extraordinaria de Accionistas, en caso de ser Mercantil, o de
Asociados, si es una Cooperativa.

Las Empresas de Producción Social deben cumplir con todas las


condiciones estipuladas en resoluciones emanadas de la Junta Directiva de
PDVSA, según sea el caso:

Para empresas que opten por el modelo del trabajo asociado: distribución
equitativa del excedente neto entre todos los que contribuyeron a generar dicho
excedente; aportar al Fondo Social, o prestar bienes y servicios comunales, y
contribuir al desarrollo de empresas comunitarias.
Para empresas Mercantiles que opten por mantener el modelo del trabajo
dependiente: participar en el Fondo Social, presentar la Oferta Social en los
procesos licitatorios, participar en el desarrollo y acompañamiento de empresas
pequeñas y EPS, consorciarse con empresas medianas y EPS, y contribuir al
desarrollo de empresas comunitarias.

En cuanto a las PyME, en el año 2004 cuando se puso en marcha la Misión


“Vuelvan Caras” un programa de formación profesional con miras a la
incorporación de la población excluida y la adopción de nuevos modos de vida y
de consumo como se mencionó anteriormente. Se ratificó la orientación del
modelo productivo hacia la economía social, dejando de lado a la PyME y
priorizando la formación de cooperativas junto a otras formas asociativas de
participación económica, cuyo marco fue el modelo de desarrollo endógeno, con
miras a la transformación de la economía del país a partir del desarrollo en el nivel
local.

Llegado este momento es oportuno preguntarse ¿Qué rol desempeña la


pequeña y mediana empresa tradicional en el modelo de desarrollo endógeno?

¿Cuál es la percepción de los directivos de la PyME respecto a las


iniciativas emprendidas por el Ejecutivo Nacional?

Como parte de la política económica en el ámbito empresarial, a través del


Ministerio de Ciencia y Tecnología (2001), se promovió la asociatividad mediante
el Programa Cluster para definir y desarrollar acciones que, de manera coherente,
posibilitaran al conjunto de empresas o unidades productivas con uno o más
elementos en común fortalecer sus capacidades tecnológicas bajo el concepto de
cooperación, a fin de mejorar su posición en el mercado y propiciar el crecimiento
y desarrollo nacional, regional y local. Más recientemente, de la Dirección General
de Transferencia e Innovación Tecnológica y Científica, del mismo Ministerio, se
promovió el Programa de Redes de Innovación Productiva como modelo de
organización social dirigido a potenciar las vocaciones productivas de las
localidades, el cual supone la unión de esfuerzos y experiencias individuales en
una organización de cooperación empresarial con base en el desarrollo endógeno.
(FUNDACITE, 2008).

Para finales del 2006, según información suministrada por la ministra de


Ciencia y Tecnología (Córdova, 2006), el Estado venezolano había asignado a las
redes de innovación productivas un presupuesto que superaba los 70 millardos de
bolívares y estaban presentes en todos los municipios del País, siendo Aragua,
Táchira, Lara, Sucre, Zulia, Bolívar y Monagas los Estados con mayor
concentración de las mismas.

Cabe considerar, por otra parte que la transformación del sistema


económico, en función de la transición al socialismo bolivariano, va trascendiendo
el modelo rentista petrolero capitalista hacia el modelo económico productivo
socialista, basado en el desarrollo de las fuerzas productivas.

Se hace necesario en el objetivo Nacional definir bien las Nuevas formas de


propiedad incluyente y democrática, fortalecimiento y expansión del aparato
productivo, desarrollo de las fuerzas productivas y nuevas formas de organización
de la producción y el concepto de trabajo liberador. Términos estos que plantean
un nuevo concepto dentro de la transición pero no refiere más elementos de
construcción y análisis.

Para ello se propone crear, construir un componente curricular en el


sistema educativo que enseñe a los estudiantes la manera de crear, organizar,
planificar, operar, organización y distribución de las nuevas formas de producción
(EPS), cooperativas, redes socioproductivas comunitarias, unidades familiares,
grupos de intercambio solidario y demás formas asociativas para el trabajo y
formación pertinente, desde las practicas vinculadas con la teorías económicas
socialistas Para que el sistema educativo se concatene con el modelo productivo
que se propone en el plan del país para el 2013 – 2019.

Bajo esta concepción de nuevos modelos de desarrollo emerge el tema de


gran relevancia como lo es referente a las Empresas de Producción Social debido
que a través de ellas se le puede suministrar poder a la comunidad para que
pueda solucionar sus problemas, y de esta manera hacer llegar las políticas
implementadas por el Estado Central a toda la población, siendo esta, la
organización base de esta estructura, para así lograr los avances que permitan
solucionar las necesidades de cada sector, a través de la participación y la
corresponsabilidad en la ejecución de proyectos, entre el Estado y la población.

En Venezuela existe una inevitable búsqueda de nuevas fórmulas


organizativas por parte de las comunidades para hacer frente y protegerse de la
incertidumbre y turbulencia del capitalismo, en los últimos tiempos, ha surgido un
interés por analizar las Empresas de Producción Social, en lo sucesivo (EPS), las
cuales según Álvarez, V. y Rodríguez, D. (2008) son "… la célula fundamental de
un nuevo tejido productivo que opera guiado por los principios de solidaridad,
cooperación, complementación, reciprocidad y sustentabilidad."

Hoy más que nunca y en concordancia con el surgimiento del nuevo


proceso político democrático, protagónico, participativo e incluyente que conllevan
a proponer en la población un cambio destinado a la creación de nuevos modelos
y prácticas económicas, donde las relaciones de producción se den entre libres
asociados, donde no exista forma de explotación alguna, donde los trabajadores
sean dueños de los medios de producción, se plantea la idea de la consolidación
de un Modelo Productivo Socialista Endógeno como la base económica del
socialismo del siglo XXI, el cual tenga como ideas fundamentales romper con la
alienación, expandir la economía social cambiando el modelo de apropiación y
distribución de excedentes, consolidar el carácter endógeno de la economía, que
permitan darle poder al pueblo representado en organizaciones comunitarias, así
como también la participación eficiente del Estado en la economía.