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MISIONEROS REDENTORISTAS

LUNES & SÁBADO


MISTERIOS
GOZOSOS
ROSARIO JUVENIL
MONITOR
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbra-
nos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y
del Espíritu Santo.

Me uno a todos los santos del cielo, a todas las almas justas de
la tierra, a todos los fieles que rezan el Rosario en la presente hora.
Me uno a ti, Jesús mío, para alabar dignamente a tu Madre, y a Ti en
Ella, Renuncio a todas las distracciones que me vinieren durante el rezo
de este Rosario, el cual propongo rezar con modestia, atención y devoción,
como si fuere el último de mi vida. Te pido Fe viva, Esperanza firme y ardiente Caridad.

INTENCIONES
Rezamos por nosotros; para que nos concedas paz en nuestros corazones, nuestras familias. Rezamos por la paz
y salud del mundo frente al coronavirus. Por todos los sacerdotes, especialmente por los Misioneros Redentoristas.
Señor envía tu Espíritu Santo a renovar la faz de la tierra, para destruir la maldad y la oscuridad, el pecado y la muerte,
la inmoralidad, corrupción, violencia, el odio y la impureza.

CREDO
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio
Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió
a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso, y desde allí va a venir a juzgar a vivos y muer-
tos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resu-
rrección de la carne y la vida eterna. Amén
Padre nuestro
3 Avemarías
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
R/ /Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén

PRIMER MISTERIO
La Anunciación del Ángel a la Virgen María y la Encarnación del Hijo de Dios
“El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios, vas a concebir en el seno y vas a dar a
luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo (...). Dijo María: He aquí
la esclava del Señor; hágase en mí según tú palabra." (Lucas 1, 30-32, 38)

Padre Nuestro
10 avemarías
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
R// Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos.

María, Madre de Gracia, Madre de Piedad y Madre de Misericordia, En la vida y en la muerte ampáranos, Gran
Señora.

Oh, Jesús mío, perdona nuestros pecados y líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y soco-
rre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Madre del Perpetuo Socorro


R// Ruega por Nosotros.
SEGUNDO MISTERIO
La visita de María Santísima a su prima Isabel
“En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa
de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su
seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: bendita tú entre las mujeres y bendito
el fruto de tu vientre; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a visitarme?” (Lucas 1, 39-43)
Padre Nuestro
10 avemarías
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
R// Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos.

María, Madre de Gracia, Madre de Piedad y Madre de Misericordia, En la vida y en la muerte ampáranos, Gran
Señora.

Oh, Jesús mío, perdona nuestros pecados y líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y soco-
rre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Madre del Perpetuo Socorro


R// Ruega por Nosotros.

TERCER MISTERIO
El nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo en el portal de Belén.
“Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo.
Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo Cirino gobernador de Siria. Iban todos a empadronarse, cada uno a
su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama
Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y suce-
dió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le
envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento” (Lucas 2,1-7)

Padre Nuestro10 avemarías


Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
R// Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos.

María, Madre de Gracia, Madre de Piedad y Madre de Misericordia, En la vida y en la muerte ampáranos, Gran
Señora.

Oh, Jesús mío, perdona nuestros pecados y líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y soco-
rre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Madre del Perpetuo Socorro


R// Ruega por Nosotros.

CUARTO MISTERIO
La purificación de María Santísima y la presentación de Su Hijo en el Templo de Jerusalén
“Llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor. (...) Y
he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón que esperaba la consolación de
Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. (...)Simeón les bendijo y dijo a María, su madre:
Éste está puesto para caída y elevación de
muchos en Israel, y para ser señal de
contradicción- ¡y a ti misma una
espada te traspasará el alma! - a
fin de que queden al descu-
bierto las intenciones de
muchos corazones.”
Padre Nuestro
10 avemarías
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
R// Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos
de los siglos.

María, Madre de Gracia, Madre de Piedad y Madre de Misericor-


dia, En la vida y en la muerte ampáranos, Gran Señora.

Oh, Jesús mío, perdona nuestros pecados y líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas y socorre especialmente a las más necesitadas
de tu misericordia. Amén

Madre del Perpetuo Socorro


R// Ruega por Nosotros.

QUINTO MISTERIO
María y José encuentran a Jesús en el Templo, después de tres días
“Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. (...) Subieron ellos como de costumbre a la fiesta
y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres(...). Se volvieron a Jeru-
salén en su busca(...). Al cabo de tres días, le encontraron en el templo sentado en medio de los maestros, escuchán-
doles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.” (Lucas 2,
41-47)
Padre Nuestro
10 avemarías
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
R// Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos.

María, Madre de Gracia, Madre de Piedad y Madre de Misericordia, En la vida y en la muerte ampáranos, Gran
Señora.

Oh, Jesús mío, perdona nuestros pecados y líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y soco-
rre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Madre del Perpetuo Socorro


R// Ruega por Nosotros.

MONITOR
DIOS TE SALVE
Dios te salve Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los deste-
rrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea pues!, Señora y abogada nues-
tra: vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús: fruto bendito de tu
vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos
dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén

LETANÍAS
Señor, ten piedad Dios, Padre celestial,
Cristo, ten piedad ten misericordia de nosotros.
Señor, ten piedad. Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Cristo, óyenos. Dios, Espíritu Santo,
Cristo, escúchanos. Santísima Trinidad, un solo Dios,
Santa María, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ruega por nosotros. perdónanos, Señor.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Madre de Cristo, escúchanos, Señor.
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Madre purísima, ten misericordia de nosotros.
Madre castísima,
Madre siempre virgen, Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Madre inmaculada, Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Madre amable,
Madre admirable, ORACIÓN
Madre del buen consejo, Te rogamos nos concedas,
Madre del Creador, Señor Dios nuestro,
Madre del Salvador, gozar de continua salud de alma y cuerpo,
Madre de misericordia, y por la gloriosa intercesión
Virgen prudentísima, de la bienaventurada siempre Virgen María,
Virgen digna de veneración, vernos libres de las tristezas de la vida presente
Virgen digna de alabanza, y disfrutar de las alegrías eternas.
Virgen poderosa, Por Cristo nuestro Señor.
Virgen clemente, Amén.
Virgen fiel,
Espejo de justicia, ORACIÓN CONTRA EL CORONAVIRUS
Trono de la sabiduría, Señor Jesús, Nuestro Médico Divino, te pedimos que
Causa de nuestra alegría, nos guardes y protejas del coronavirus y de todas las
Vaso espiritual, enfermedades letales.
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción, Ten piedad de todos los que han muerto. Sana a todos
Rosa mística, los que están enfermos, ilumina a todos los científicos
Torre de David, que están buscando un remedio. Fortalece y protege a
Torre de marfil, todos los asistentes sanitarios que están ayudando en
Casa de oro, estos momentos a los enfermos. Dales la victoria a
Arca de la Alianza, todos los responsables civiles que están intentando
Puerta del cielo, limitar el contagio, y dale la paz a todos los que tienen
Estrella de la mañana, miedo y están preocupados, especialmente los ancia-
Salud de los enfermos, nos y las personas en situación de riesgo.
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos, Que tu Preciosa Sangre sea nuestra defensa y salva-
Auxilio de los cristianos, ción. Por tu gracia, transforma el mal de la enfermedad
Reina de los Ángeles, en momentos de consolación, crecimiento en la fe y
Reina de los Patriarcas, esperanza.
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles, Que temamos el contagio del pecado más que cual-
Reina de los Mártires, quier otra enfermedad. Nos abandonamos con toda
Reina de los Confesores, confianza en tu infinita misericordia.
Reina de las Vírgenes, Amén.
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original, MONITOR: SEÑAL DE LA CRUZ
Reina asunta a los Cielos, (En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,
Reina del Santísimo Rosario, Amén.)
Reina de la familia,
Reina de la paz. CANTO FINAL