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ESTABLECIENDO

FUNDAMENTOS DE LA LEGALIDAD

DÍA 36.

CAMINANDO EN
JUSTICIA

CONOCIENDO LOS
TIEMPOS

40
DÍAS DE ACCIÓN
Texto del día:

Romanos 13:11 “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya


hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más
cerca de nosotros nuestra salvación que cuando
creímos. 12 La noche está avanzada, y se acerca el día.
Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y
vistámonos las armas de la luz. 13 Andemos como de
día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no
en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14
sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los
deseos de la carne.”

Hoy quiero que meditemos en este texto pensando en


este tiempo, donde la Biblia nos habla sobre la
preparación, y los problemas frecuentes de la Iglesia en
cuanto a estos últimos tiempos.

En cuanto a reprensiones la Biblia nos da detalles sobre


la Apatía, pereza, falta de interés que ha llenado la
Iglesia en estos días. Estuvo presente en la Iglesia del
primer siglo, donde el Señor reprendió en Apocalipsis
2:4 a la Iglesia de Éfeso “pero tengo contra ti, que has
dejado tu primer amor” y en Apocalipsis 3:15-16 a la
Iglesia de Laodicea (Yo conozco tus obras, que ni eres
frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 16 Pero
por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré
de mi boca. 17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he
enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no
sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre,
ciego y desnudo. “yo conozco tus obras que ni eres frio
ni caliente”

(PDT) “Estoy enterado de todo lo que haces, y sé que


no me obedeces del todo, sino sólo un poco. ¡Sería
mejor que me obedecieras completamente, o que de
plano no me obedecieras! 16 Pero como sólo me
obedeces un poco, te rechazaré por completo. Pues tú
dices que eres rico, que te ha ido muy bien y que no
necesitas de nada. Pero no te das cuenta de que eres un
pobre ciego, desdichado y miserable, y que estás
desnudo.”

Los mismos síntomas presenta la Iglesia en estos días.

Pablo en la carta a los Romanos nos aconseja y nos


amonesta a conocer el tiempo y a despertar de lo que nos
mantiene dormidos. En Romanos 12:2 «No os
conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de
la renovación de vuestro entendimiento, para que
comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios,
agradable y perfecta «.  Romanos 12:2 

“No imiten las conductas ni las costumbres de este


mundo, más bien dejen que Dios los transforme en
personas nuevas al cambiarles la manera de pensar.
Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios
para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.”.
(NTV)

Dice “No imiten las conductas ni las costumbres de este


mundo,” ¿De qué mundo está hablando? ¿De este
tiempo? ¿Cómo están los tiempos? 

¿Si le preguntara a un político o un gran inversionista


acerca de estos tiempos que me diría? ¿Y si le preguntara
a un Pastor o algún creyente piadoso sobre los tiempos
que me diría? Como conocedor de la Palabra me
respondiera que los tiempos están mal. Pero nosotros aun
sabiendo por la palabra que este tiempo es malo, aun así,
lo seguimos imitando, no hay ninguna diferencia, igual a
todo el mundo.

Jesús mismo nos vuelve hablar como les hablo a las 7


Iglesias allá en apocalipsis. “Despiértate del letargo, del
sueño de la indiferencia” Estas amonestaciones tanto
para la iglesia de Roma, como para las 7 Iglesia
mencionadas en Apocalipsis, son para nosotros ahora.

Jesús dijo que haríamos muchas señales en su nombre;


pero estos tiempos donde están esas señales. Por esto en
este día el llamado de Dios a través de Espíritu Santo es a
despertar del sueño y levantarnos hacer la obra que
Cristo nos encomendó.

Tenemos que despertar para el amor de Dios

Tenemos que despertarnos al amor de Dios, muchos


siguen dormidos hacia el amor a Dios, están insensibles a
Él, no lo reconocen, no lo perciben. No han aprendido a
ir a la cruz, y como resultado de esta indiferencia, no
aman a Dios con toda nuestra alma, nuestro corazón,
nuestra mente, nuestra fuerza.  (Deuteronomio 6:5 “Y
amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda
tu alma, y con todas tus fuerzas.” (Lo nos dice: Mateo
22: 37).

Muchos siguen en un sueño profundo sobre el amor a


Dios, como dijo el Señor Jesucristo en Mateo 15:7-9
“muchos con sus labios me honran, pero su corazón
está lejos de mi”

Amar a Dios es guardar sus mandamientos. Es amar


también al hermano (1 Juan 4:20-21 “Si alguno dice: Yo
amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso.
Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto,
¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 21Y
nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama
a Dios, ame también a su hermano.”

Si decimos amar a Dios debemos demostrarlo, amando al


hermano, el que no ama a su hermano todavía está
dormido; el amor Dios no fluye, porque cuando ese amor
nos ha inundado el resultado inmediato es que amamos al
hermano, tal y como es. (1 Juan 3:16-17 “En esto hemos
conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros;
también nosotros debemos poner nuestras vidas por los
hermanos. 17 Pero el que tiene bienes de este mundo y
ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su
corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?”

Y termina diciendo: 1Juan 3:18 (PDT) “Hijitos, nuestro


amor no debe ser sólo de palabras, pues el verdadero
amor se demuestra con hechos.”

Tenemos que despertar al Estudio de la Palabra

Lamentablemente muchos siguen dormidos hacia la


Palabra de Dios, no han despertados al estudio de la
palabra de Dios. Tenemos que despertarnos del sueño y
estudiar dedicar tiempo a la palabra de Dios, ya que ella
nos ayuda a crecer para nuestra salvación.

1 Pedro 2:2 “Como bebés recién nacidos, deseen con


ganas la leche espiritual pura para que crezcan a una
experiencia plena de la salvación. Pidan a gritos ese
alimento nutritivo”

Una característica de los niños es que quieren crecer


como su padre, la característica de todo creyente es
desear crecer espiritualmente por eso Debemos de
dedicar tiempo a la palabra de Dios.

Debemos de ser como los de Berea (Hechos 17:11 “Y


éstos eran más nobles que los que estaban en
Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda
solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver
si estas cosas eran así.”). 

Estos judíos no tenían una mente cerrada: recibían la


palabra con toda solicitud. No eran negligentes; sino
escudriñaban cada día las Escrituras. Que investigaron
diligentemente lo que el apóstol Pablo enseño.

La palabra de Dios es la que alumbras nuestras vidas (2


Pedro 1: 19 “Tenemos también la palabra profética más
segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a
una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que
el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en
vuestros corazones”).  

Ella es como una lámpara en nuestras vidas, nos ilumina,


pero si estamos dormidos al estudio de ella, no nos va
poder alumbrar para saber por dónde ir.

La palabra de Dios debe ser nuestro deleite. Mira como


lo dice la Palabra en el Salmo 119:16-24 (BLS) “Mi
mayor placer son tus mandatos; jamás me olvido de
ellos. 17 Yo estoy a tu servicio; trátame bien, y cumpliré
tus órdenes. Estoy de paso en este mundo; dame a
conocer tus mandamientos. ¡Ayúdame a entender tus
enseñanzas maravillosas! 20 Todo el día siento grandes
deseos por conocerlas. ¡Qué lástima me dan los que no
cumplen tus mandamientos! ¡Tú reprendes a esos
orgullosos! No permitas que me desprecien pues
siempre obedezco tus mandatos. 23 Los poderosos
hacen planes contra mí, pero yo sólo pienso en tus
enseñanzas. 24 Ellas me hacen feliz, y me dan buenos
consejos.”  

La palabra de Dios debe ser nuestro deleite, sino lo es,


entonces quiere decir que no nos hemos despertado del
sueño seguimos dormidos.

Debemos de anhelar el estudio de la palabra de Dios. La


palabra de Dios debe ser nuestro anhelo en todo tiempo.
Despertemos al estudio de la palabra de Dios, el tiempo
que dedicamos a la televisión, la música, dediquémosla a
la palabra de Dios.
Tenemos que despertarnos a la oración.

La oración es el medio que Dios nos ha dado para


podernos comunicar con Él, a través de la oración
nosotros podemos llegar a Dios para la ayuda oportuna
(Hebreos 4:6 “Acerquémonos, pues, confiadamente al
trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar
gracia para el oportuno socorro.” 

“Acerquémonos” Jesús era un hombre de oración,


siempre lo estamos viendo orando en todo momento.  Él
dio una parábola a sus discípulos para que entendieran lo
importante que es la oración (Lucas 18:1-9) “La
importancia de orar y no desmayar”

Los discípulos estaban durmiendo a la hora que Jesús iba


ser entregado mientras Jesús está dedicado por completo
a la oración. (Mateo 26:38, 40, 43, 45). ¿Cuántos de
nosotros en la hora de la prueba, de la tentación, estamos
durmiendo?  ¿Porque no estamos alerta ante nuestro
enemigo?

La Biblia nos anima a que Debemos orar si cesar, (1


Tesalonicenses 5:17) nadie a orado lo suficiente, ni nadie
ora más que otro. Dios pone un sentir de orar ya sea 10
minutos, 1 hora, 6 horas. Constantes en la oración
(Efesios 6:18 “Orando en todo tiempo con toda oración
y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda
perseverancia y súplica por todos los santos”) ¿cómo
podemos orar en todo tiempo?

No es necesario que se aislé a cada rato de sus


quehaceres rutinarios. Puedes hacerlo en su mente,
dándole gracias a Dios por todo lo que hace, aun al
acostarte, agradeciéndole por todo lo que él ha hecho por
ti y los tuyos.  

En resumen, Dios nos sigue hablando y preparando nos


está enseñando que viene y que puede venir más pronto
de lo que pensamos.

Declaración de fe: Padre, ayúdame a despertar del sueño


en que hemos caído. Que estemos alerta a las señales que
en este tiempo está dando. Que podamos leer esto
tiempos de crisis y mucho temor para el mundo, pero a la
luz de tu palabra. No nos permita, Señor, que como la
parábola de las 10 vírgenes, que sigamos cabeceando y
nos tome por sorpresa tu venida. Ayúdanos Señor

Acción del día:

Memorizar Hebreos 4:6  “Acerquémonos, pues,


confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar
misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”