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Análisis critico

Según el artículo planteado por Banda Castro, Ana Lilia y Morales Zamorano Miguel Arturo,
desde el enfoque de grupos y movimientos sociales, el empoderamiento es un proceso por el que
hombres y mujeres toman conciencia de sus propios derechos, obligaciones, capacidades e
intereses y cómo éstos se relacionan con los derechos, capacidades e intereses de los otros, para
participar en la toma decisiones. Desde la perspectiva social, el empoderamiento se centra en
las capacidades de las comunidades de escasos recursos e ingresos para participar en su
desarrollo e impulsar cambios positivos, tanto en el entorno en el que viven como en la forma en
la que se relacionan. La selección de la muestra con reducidos ingresos se fundamenta en los
planteamientos de Montero (2009a, 2009b), que señala que las personas que cuentan con este
rango de ingresos son los más aquejados por procesos sociales desfavorables como la falta
empoderamiento, de participación social y limitado desarrollo social. El empoderamiento, tal
como han señalado Chiavola y colaboradores (2008) y por Christens, Peterson y Speer (2011a),
incrementa la satisfacción, la confianza, la creatividad, la participación social y, a través del
involucramiento de los individuos, reduce la resistencia al cambio, los sentimientos de apatía, la
impotencia y la carencia de control (Speer et al., 2013).

Según la lectura de Silva esta se basa en la descripción de Zimmerman (2000) se deduce que en
el nivel individual la unidad de análisis son los individuos, solos o en grupos. Este nivel incluye
creencias acerca de la propia competencia, esfuerzos para ejercer control y una comprensión del
ambiente sociopolítico; Zimmerman postula que estas personas experimentan procesos de
aprendizaje en la toma de decisiones y en el manejo de recursos. El nivel organización
Zimmerman (2000) describe este nivel en las características que tienen las organizaciones
empoderadoras y organizaciones empoderadas. Su descripción no enfoca al sistema-organización
como un todo, cuando se refiere a organizaciones empoderadoras, sino que a la organización
como contexto de los individuos; a nivel organizacional implica el proceso de fortalecimiento de
la organización como un todo para lograr sus objetivos y metas como sistema o unidad, lo que a
su vez significa probablemente generar procesos de liderazgo compartido, procesos de
capacitación de sus miembros en función de los objetivos de la organización, procesos de toma
de decisiones y sistemas de comunicación y apoyo eficaces, sistemas de distribución de roles y
responsabilidades según capacidad, la creación de entornos de intercambio de información y
recursos. El nivel comunitario también es descrito por Zimmerman (2000) en función de dos
distinciones: comunidad empoderadora y comunidad empoderada. De acuerdo a este autor, las
comunidades empoderadoras disponen de recursos accesibles para todos los miembros, espacios
recreativos (parques, servicios de seguridad, de salud y otros), y participación ciudadana en los
medios de comunicación.

Según Eduardo Andrés Sandoval, cita (Murguialday et al, 2000) el enfoque filosófico De
acuerdo con las investigaciones, el Empoderamiento en la práctica, sin el término, surge en la
década de 1960 en América Latina, desde el enfoque de Educación Popular, hecha por Paulo
Freire. La Educación Popular se sustentaba en principios ético-políticos, que propiciaran
relaciones humanas equitativas y justas, no sólo en la educación, sino en todos los ámbitos de la
vida de las personas. Paulo Freire y la pedagogía del oprimido, Javier Ocampo (2008) presenta
una exposición argumentada de la obra y su relación biográfica, cuando Freire crea un método de
alfabetización para ayudar a los adultos en la enseñanza de la lectura y la escritura. Freire se
refiere a una pedagogía crítica y transformadora, las ideas básicas versan en la acción y reflexión
de lo que debe hacer el hombre por el hombre mismo, lo que supone comprender críticamente su
mundo para actuar en torno a la transformación, constituyéndose así los educadores como
sujetos; Francisco Muñoz y sus coautores consideran el empoderamiento pacifista como algo
necesario para establecer una teoría renovada del poder, como instrumento de transformación de
la realidad que sólo puede ser abordada sin ambigüedades ni dilaciones desde el espacio y el
horizonte del poder. Asimismo, consideran a la no violencia como la base fundamental para
construir la teoría renovada del empoderamiento desde la mirada de la paz
Como conclusión a este artículo, los enfoques sobre el empoderamiento carecen de una
discusión teórica sólida que permita la comprensión y la fundamentación del concepto, así como
su análisis en diferentes experiencias prácticas. El empoderamiento pacifista, en la teoría falta
mucho todavía desde la no violencia y la paz y también para construir teoría fundamentada sobre
la multidimensionalidad del poder; el empoderamiento pacifista es hasta hora un enunciado al
que le falta dimensionar sus profundidades teóricas desde la perspectiva de la paz, con su
correspondiente giro epistemológico.