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LA RAZÓN POR LA QUE ATRAEMOS JUSTO LO QUE NO QUEREMOS

Beatriz Ariza

Atraemos lo que pensamos, es así de sencillo. Para lo bueno y para lo


malo .

Si nos centramos por ejemplo en lo que más odiamos, lo atraemos a nuestra


vida de la misma forma que podemos focalizar nuestra energía  en atraer lo que
sí queremos. Explicado de manera sencilla es algo así como la forma en la que
tu cerebro graba a fuego las heridas que arrastraste alguna vez e,
inconscientemente, se encarga de que no vuelvas a repetirlas. Si  has salido
escaldado de una relación, un amigo te ha fallado o has tenido un problema en
el trabajo, esa herida que durante un tiempo se queda abierta  te
enviará señales casi de forma automática  para que esto que te ha
ocurrido no vuelva a suceder.  
Bien, no pasa nada. Pensado así, incluso podría ser un mecanismo de defensa
pero, ¿qué ocurre cuando la mayoría de los pensamientos que te repites cada
día son negativos?

Cada vez que volvemos a recordar una experiencia negativa la re-vivimos

Si un ex te ha dejado, tu cabeza se empeñará en volver a ese punto donde solo


recordará lo duro que fue aquello. Será como si esa persona te hubiera dejado
muchas veces y se volverá tan real que incluso sentirás que estás volviendo a
sufrirlo. Lo mismo pasa si hemos retenido algún trauma infantil o cualquier
traición. Los traumas, sean del tipo que sean, hay que procesarlos y
superarlos para después dejar que vuelen libres y no afecten a nuestro
futuro. Es la clave para poder seguir adelante sin el peso del pasado. Por
ejemplo: si tuvimos una relación tóxica con alguien dominante, no se tratará
de que nos centremos en evitar las personas dominantes sino que nos
centremos en buscar a personas respetuosas.

Interpretamos la realidad en función de lo que tenemos en la mente

No podemos evitar ser subjetivos, vemos a los demás y todo lo que nos sucede
desde nuestro punto de vista. Nuestro cerebro tiende a seleccionar de manera
natural lo que se parece más a lo que está pensando. Por eso  cuando
rompemos con una pareja y la echamos de menos, empezamos a ver,
casualmente, parejas felices por todas partes.  Una canción que suena en
la radio nos recuerda un beso o cualquier mínimo detalle relacionado con algo
que nos haya hecho daño tiene, de repente, una asociación a la que nosotros le
encontramos todo su sentido. Aquí es donde entra en juego nuestra
predisposición al cambio  y cómo ésta afecta a nuestra actitud, a lo que
decimos, a lo que hacemos y cómo nos sentimos.  Dependiendo de si
estamos en una sintonía positiva o negativa interpretaremos lo que
nos sucede de una forma u otra.  

¿Qué dice la profecía auto-cumplida?

El sociólogo Robert K. Merton  formuló esta teoría, que explica que  nuestras


creencias sobre lo que pasa afectan a nuestros comportamientos , y por
tanto influyen en que lo que creíamos se vuelva cierto. Si piensas que no serás
capaz de superar una entrevista de trabajo, tu propia inseguridad influirá en
que te salga mal, y si crees de antemano que las mujeres son infieles, te
comportarás como si debieras desconfiar y  tú mismo serás el causante de
generar situaciones de desconfianza.

Como punto de equilibrio a todo esto, es interesante plantearse no odiar con


demasiada fuerza. No temer lo que viene y no quedarse estancado en un
miedo que puede volverse en contra.  En lugar de eso, la atención debemos
centrarla en lo que nos importa, en lo que sí queremos y en lo que creemos
que nos merecemos desde un planteamiento positivo. ¿Cómo?

1.Si buscas la felicidad evoca más a menudo recuerdos felices.

2. Si quieres éxito, empieza a celebrar los pequeños logros.

3. Visualiza tu futuro triunfando.

4. Si quieres atraer el amor, no recuerdes traiciones o discusiones. Alimenta


sensaciones de cariño y alegría.

5. Si quieres encontrar a personas confiables, céntrate en que es posible y


atrae comportamientos positivos a tu vida.
Habla en tu día a día de noticias positivas,  elimina de tu vocabulario las
palabras negativas, lee historias de gente con  buenas iniciativas y nútrete de
lo que alimenta y da fuerza. Solo de esta forma estaremos más cerca de ser
felices y encontrar lo que queremos en lugar de atraer lo que tememos o
rechazamos. No podemos controlarlo todo pero tenemos más impacto en
nuestra vida de lo que pensamos. Y el cambio, el verdadero, empieza
con una actitud positiva ante las circunstancias.  

Crédito de la Imagen: Stefany Alves