Sei sulla pagina 1di 7

La sábila es una planta, cuyo nombre científico es Aloe Vera, que es utilizada principalmente con fines

medicinales y cosméticos, reconocida por sus efectos beneficiosos sobre la salud ya que tiene
diferentes componentes que pueden ser utilizados para el cuidado de la piel y para diferentes
tratamientos con los que mejorar la salud del organismo, tales como ayuda a la digestión, ayuda a la
desintoxicación, cáncer de piel, ulceras entre otros.

DESCRIPCION DE LA PLANTA

La planta presenta hojas lanceoladas de color verde que pueden alcanzar hasta 70 cm de altura y 7 cm
de ancho, con bordes espinosos, y su interior es una pulpa gelatinosa con un sabor muy amargo.

Los diferentes componentes que contiene la sábila son:

·         Vitaminas: Las vitaminas son sustancias esenciales para el buen funcionamiento de nuestro


organismo las cuales no puede fabricar por sí mismo. Por este motivo, las vitaminas son incorporadas a
través de nuestra nutrición. Algunas vitaminas que contiene la planta son vitamina B1 que es esencial
para el crecimiento de los tejidos y la producción de energía, también está  la vitamina B2 que produce
células a la sangre  su función es  en la respiración de  los tejidos y para mantener sana la piel y esta la
vitamina B3 que ayuda a regular el metabolismo.

·         Mineralesl:Los  minerales  son  también  fundamentales  para  el  equilibrio  bioquímico  y  la 
salud.  Interactúan  con  ciertas  vitaminas,  enzimas  ejerciendo  una función vital en la defensa del
organismo y la protección contra las enfermedades. En la sábila que  han sido hallados más de veinte
minerales esenciales, entre ellos el hierro  que transporta el oxígeno a las células rojas de la sangre y
protege al cuerpo de infecciones también está el magnesio que ayuda al sistema nervioso y músculos,
el zinc ayuda a los casos de la salud y de la piel y cabello entre otros.

Enzimas: las enzimas son elementos claves en la vida del ser humano, ya que su función consiste en
transformar las proteínas que ingerimos a través de la alimentación en aminoácidos, de esta manera
pueden ser absorbidos por nuestro organismo. Una de las enzimas  son la lipasa favorece la digestión
también está la catalasa previene y controla la retención de agua y cuerpo, la celulosa interviene en la
digestión e la célula también la proteolitiasa que ayuda a dirigir las proteínas contenidas en los
alimentos.

·       Lignina, saponinas y antraquinonas: La lignina posee un extraordinario efecto de penetración


de los tejidos, funciona como vehículo para otros elementos activos, como las vitaminas, minerales,
enzimas y demás y  saponinas son agentes limpiadores, purificadores y antisépticos, que además
producen un efecto suavizante,  antraquinonas, por su parte, poseen propiedades laxantes y
analgésicas, pero además son potentes antibióticos con propiedades bactericidas y antivíricas.

El origen de la sábila es bastante incierto. Se cree que procede de algún país árabe, aunque su
capacidad para crecer sin excesivos cuidados en regiones subtropicales o de clima templado, ha
propiciado su expansión en todo el mundo. No obstante, su hábitat ideal es el de zonas calurosas y
desérticas, con temperaturas siempre por encima de los cero grados.

HISTORIA ALOE VERA

Aloe vera, un miembro de la familia de los lirios, es una planta espinosa, suculenta y perenne. Es
originaria del este y sur de África y existen más de 300 especies identificadas, pero el Aloe vera
(«verdadero aloe») es la más popular.

El aloe vera ha estado en uso durante miles de años, y se menciona en registros que datan de 1750
b.C. La leyenda dice que Aloe vera fue uno de los secretos de Cleopatra para mantener su piel suave.
Plinio y Dioscórides de la antigua Grecia escribieron sobre los efectos curativos de esta planta. Además,
se dice que Alejandro Magno adquirió Madagascar para poder utilizar el Aloe vera que crece allí y así
tratar las heridas de los soldados (i).

Los primeros escritos conocidos sobre el zumo nutritivo de la planta se remontan a hace 6.000 años en
el antiguo Egipto. El aloe vera era considerada una planta sagrada cuya «sangre» contenía los secretos
de la belleza, la salud y la inmortalidad. Era conocida como la «planta de la eternidad». Su efecto
antiinflamatorio y calmante del dolor se documentó en el «papiro Eber» de 1,550 aC.

Para su beneficio, los romanos siguieron la sabiduría de los egipcios y griegos al usar también la planta.
Durante el reinado del emperador Nerón, alrededor del 50 a. C el médico y naturalista Dioscórides la
describe como una de sus plantas curativas favoritas. Recomendaba su zumo para numerosos
trastornos físicos, como el tratamiento de heridas, molestias gastrointestinales, gingivitis, artralgia,
irritación de la piel, quemaduras solares, acné, pérdida de cabello, etc.

En la cultura china, el aloe ha sido un ingrediente importante en los tratamientos médicos desde los
tiempos de las expediciones de Marco Polo, y se sabía que Cristóbal Colón tenía aloe vera en macetas
en su armada de barcos y la usaba para curar las heridas de sus mercenarios.

Durante el siglo XVI, los monjes jesuitas españoles recolectaron el aloe vera silvestre y lo esparcieron
en áreas donde aún no se había cultivado. Los indios mayas bautizaron el zumo de esta planta del
desierto como la «Fuente de la Juventud” y también la usaron como repelente de insectos sobre
madera y otros materiales vulnerables que a daños por insectos (iii).

La mayoría de las especies forman una roseta de grandes hojas carnosas y gruesas que salen de un
tallo corto. Este género tiene la capacidad de conservar el agua de lluvia, lo que le permite sobrevivir
durante largos períodos de tiempo en condiciones de sequía. Después de tres años de vida de la
planta, el gel contenido en las duras hojas verdes externas está al máximo de su contenido nutricional
(iv.)

El aloe vera no debe confundirse con el látex amargo del aloe, un laxante que puede causar calambres,
diarrea o heces sueltas y que como resultado de un mal procesamiento, también puede contener
pequeñas cantidades de este ingrediente laxante. Su ingestión en raras ocasiones puede presentar una
leve picazón o erupción que desaparecen suprimiendo su uso. Nunca tome zumo de aloe vera si está
embarazada o amamantando y si tiene una condición médica, consulte a su médico antes de tomar
suplementos (v).

(i) Encyclopedeia.com. Aloe

(iii) Aloe Medical Group International – AMGI


(iv) Wilkipedia Aloe
(v) LAMBERTS® the Practitioner’s Guide to Supplements. The Reader’s Digest Association Limited,
London. 2005

El Aloe Vera, también conocido bajo el nombre de sábila, es una planta que hace parte de la familia de las
liliáceas1 , tiene crecimiento herbáceo y vive durante varios periodos de tiempo. Es una planta suculenta y de
tallo robusto que alcanza una altura de hasta un metro. Sus colores varían entre blanco, verde, rojo, naranja y
amarillo; y es caracterizada por sus gruesas y grandes hojas que se extienden como rosetones. Es en las hojas
donde se encuentra el contenido mucilaginoso que le da el valor comercial más importante al cultivo; pues se
convierte en la fuente para la elaboración de principalmente dos productos muy apetecidos en el mercado
gracias a sus propiedades medicinales, terapéuticas, cosméticas y nutricionales:

Es un látex amargo y amarillento que se obtiene de la capa que se encuentra inmediatamente después de la piel
de las hojas

A. Acíbar: Es el “residuo seco obtenido por evaporación y concentración al vacío del látex o savia contenido en
las células situadas inmediatamente por debajo de la cutícula con efecto laxante” (Faría, 2002, p.7).

B. Gel de Aloe: Se trata de una “sustancia clara y gelatinosa de color blancoamarillento que procede de las
células mucilaginosas del parénquima central de la hoja…Para la obtención del gel de áloe, las hojas frescas una
vez recolectadas, se cortan en segmentos y se elimina la corteza que contiene los componentes fenólicos
amarillos, lo cual deja libre la pulpa gelatinosa transparente que contiene el gel” (Faría, 2002, p.7).

1.3 CULTIVO Y CONSERVACIÓN Es importante resaltar que el cultivo en cuestión se hará por medio de semillas
orgánicas, pues los actuales entes encargados de regular y certificar a nivel local e internacional los distintos
procesos, han determinado seguir esta modalidad por temas relacionados, en gran medida, con el mejoramiento
del medio ambiente. (Schweizer, 1994)

La sábila presenta un amplio rango de adaptabilidad a diferentes condiciones ambientales; el Consejo


Internacional del Aloe señala que se desarrolla generalmente, en áreas 15º hacia al norte y hacia el sur, obstante
puede ser encontrada en un espectro climático bastante amplio. Los climas en que se desarrolla van de
tropicales y subtropicales a desérticos.
Se establecen preferentemente en área con temperaturas medias anuales de 18 a 25 grados centígrados con
una precipitación media anual de 400 a 800 mm, encontrándose en sitios hasta de 200mm al año, donde su
desarrollo es más lento.

Aunque esta planta puede encontrarse en bosques ecuatoriales, climas templados y montañas, se adaptada bien
a zonas de pronunciada sequía, a la intensidad de los rayos solares y concentración de las sales, condiciones que
caracterizan a grandes superficies localizadas en las zonas áridas y semiáridas.

En las áreas sujetas a la precipitación pluvial, la sábila puede presentar una alternativa para el aprovechamiento
de tierras marginales que por sus características presentan limitaciones para otro tipo de cultivo. En terrenos de
mejor calidad y con disponibilidad de agua este cultivo puede significar una mayor rentabilidad.

El Aloe vera, tiene dos enemigos naturales: el exceso de  agua y el frío por debajo de los 0 ºC. Es muy resistente a
la plagas y a la falta de agua.

La sábila tiene dos formas de reproducc ión:  Reproducción sexual. Este método es menos eficaz y poco
utilizado, consiste en depositar las semillas en suelos arenosos, bien drenados, teniendo lugar la germinación en
un lapso de 3 o 4 semanas, a una temperatura de 20°C.  Reproducción asexual: Consiste en cortar las hojas
grandes de las plantas más viejas, y se trozan en pedazos de 10 cm: se dejan suberizar para que al plantarlas no
se pudran; este método es conocido como "estaca de hoja".

Existe otro método conocido como "estaca de raíz", consiste en cortar tramos de raíces de aproximadamente 2 a
5 cm, sumergiéndolas en cinetina en concentraciones de 0.1 a 10 p.p.m. y plantándolas a poca profundidad,
obteniendo nuevas plantas en el término de 2 a 3 semanas, con un 100 % de efectividad. En nuestro país
los métodos anteriores son muy pocos comunes y para efectuar una plantación, generalmente se utiliza la
reproducción por hijuelos, los cuales pueden ser recolectados de las poblaciones silvestres o provenientes de
cultivo de explotación. Igualmente éstos pueden ser reproducidos en viveros.

1.3.1 Preparación de Suelos “El Aloe crece libremente en la naturaleza en regiones semidesérticas de clima
cálido. Le gustan los suelos secos, arenosos y cálcicos” (Schweizer, 1995, p.31), preferiblemente sin heladas,
pues se ha comprobado que las bajas temperaturas producen cambios de color en la planta y generan algún
grado de disminución en la producción final del gel. “Esta planta prolifera mejor en clima seco, con precipitación
de 400 a 2500 mm/año, humedad relativa de 65 a 85%, temperaturas de 18 a 40º C” (Ávila & Díaz, 2002, p.6), y
se debe cultivar en terrenos con buen drenaje y alturas entre 20 y 2500 msnm. Para cultivar la planta de Aloe
Vera por primera vez, es necesario hacer uso de herramientas como tractores, arados y rastrillos; que permiten
preparar de forma adecuada el terreno, y le da paso al proceso de delimitación de distancias entre plantas e
hileras. J. Ruiz (comunicación personal, 14 de Diciembre, 2010) indica que para este fin se utilizan implementos
como hoyadoras, dragas, azadones y barretones; los cuales logran penetrar la tierra a la profundidad deseada
dan lugar a un surco central y dos camellones laterales.

1.3.2 Plantación “La siembra como tal se realiza en la parte superior de los camellones mientras que el surco
queda como espacio libre para el mantenimiento y posterior cosecha además que para un posible uso como
riego” (De Sousa, Jorge, Ohep, Pérez, & Vielma, 2003). El Aloe Vera se planta a una profundidad de 20 hasta 50
cm y el distanciamiento de la siembra se recomienda de 70 cm entre plantas y 1 metro entre surcos, esto con el
fin de facilitar las labores de deshierbe y para que las pencas (las hojas que salen de la planta) tengan un buen
desarrollo. Al cumplir esta etapa, la planta -enraizada- en bolsa (donde previamente se mezcla de tierra, materia
orgánica y arena), es llevada al lugar definitivo para la siembra. “La sábila se propaga mediante los retoños de
sus raíces (estolones, conocidos también como hijuelos), aunque puede lograrse por semillas, pero en forma
algo dificultosa y poco frecuente debido a su lentitud” (Ávila & Díaz, 2002, p.6). Es recomendable plantar los
hijuelos directamente en el terreno cuando estos alcancen una altura de 10 a 20 centímetros, indica De Sousa et
al. (2003).

1.3.3 Fertilización Aunque la planta no es muy exigente en nutrientes, “el aloe se fertiliza a base de nitrógeno y
fósforo. Es conveniente la aplicación de compost en el momento de la plantación. A los dos meses de plantación
se aplicará 20 gr/planta de sulfato amónico” (Cabildo de Lanzarote, p.10). En la actualidad existen abonos que
van desde la implementación de estiércol de vaca, gallinaza, bagazo o cáscara de hoja de sábila y tierra
Consultando a un conocedor sobre el tema y miembro de una de las asociaciones de cultivadores de sábila en
Colombia, se conoció que en el país se usan abonos como el maní forrajero; que ofrece propiedades como el
nitrógeno al suelo y sirve como abono permanente, reduciendo gastos de mantenimiento en muchas ocasiones.
A la hora de proteger el cultivo de químicos que se utilicen en fincas adyacentes, es recomendable instalar
“cercas vivas” como arbustos de mínimo 80 cm de altura, como medio para absorber estos elementos. Los
cultivos que reciben buenos cuidados pueden llegar a puntos óptimos de producción de 8 años, extendiéndose
hasta los 10 o 12 años. http://www.elaloevera.com/cultivo/cultivo_del_aloe.php

1.3.4 Riego La planta es bastante resistente a sequías y aunque cuenta con condiciones de riego relativamente
pequeñas, es importante destacar el buen drenaje del terreno, pues al estar expuestas a la humedad de la tierra
durante un largo periodo, las raíces de la planta pueden pudrirse. Es importante regar el cultivo cuando este lo
suficientemente seco.

1.3.5 Control de Malezas En lo referente a las malezas, se requiere un adecuado control de las mismas de
manera tal de eliminar la competencia con el cultivo ya que esta situación implicaría una disminución en los
rendimientos. Es indispensable preparar la siembra de manera de hacerla lo más mecanizada posible. Por
ejemplo, se sugiere el uso de una “cultivadora” que a su paso arranque las malezas ubicadas en los surcos,
tapando a su vez las que se encuentran en la porción superior del camellón permitiendo en definitiva un arrime
de tierra hacia la base de las plantas de sábila cuyo efecto se denomina “aporque”. Este aporque induce en la
planta el brote de tallos laterales desde la raíz logrando a su vez una planta más vigorosa y de amplia base.
Algunas porciones del camellón que no viene alcanzado adecuadamente por la cultivadora, deben ser limpiadas
de las malezas de forma manual con el uso de machetes. Es evidente que esta práctica es realizable hasta tanto
la planta no haya desarrollado un gran tamaño lo cual impediría el pase del tractor entre plantas. (De Sousa,
Jorge, Ohep, Pérez & Vielma, 2003, p.9).

1.3.6 Prevención de Plagas y Enfermedades La planta de Aloe Vera es muy resistente a plagas, pero a veces es
atacada por insectos, más comúnmente por caracoles y babosas. Para este tipo de ataques, se recomienda
aplicar un molusquicida orgánico que consiste de: “70% aserrín, 10% ceniza, 10% sal y 10% tierra de diatomea.
Se realiza una mezcla homogénea de estos elementos para su posterior aplicación cuando se requiera”
(Torrejón, 2007). “Infecciones moderadas pueden ser fácilmente controladas con aplicaciones semanales de
Dióxido de Cobre, tal como una mezcla de Bordeaux o una solución al 10 % de Formalina y jabón líquido. Las
hojas pueden infectarse con cáncer del Aloe, el cual es causado por un gorgojo microscópico, Eriophyes Aloinis, y
puede ser controlado cortando las partes infectadas y rociándole con el insecticida apropiado” (Faría, 2002, p.8).
Las enfermedades de la planta pueden ser evitadas también bajo un correcto manejo de la humedad del suelo,
que inicia con una buena preparación del suelo y posterior control de riego del cultivo. Para lograr identificar
otros problemas en cuanto al cuidado de la planta vale la pena tener en cuenta los siguientes síntomas:

Las hojas están horizontales en lugar de ir hacia arriba, esto generalmente se debe a la luz insuficiente ya que
aunque se torne café bajo la fuerte luz solar, si necesita de una buena cantidad de luz solar.

 Las hojas son delgadas y rizadas cuando no se le está regando lo suficiente, y por lo tanto, está consumiendo su
propio líquido.

 Las hojas están de color café si existe demasiada luz solar directa.

 Crecimiento muy lento, las causas probables pueden ser una tierra o agua muy alcalina, demasiada humedad
por mucho tiempo, luz insuficiente o demasiado fertilizante

1.3.7 Productividad Es difícil decir con exactitud la cantidad de kilos en penca que se puede obtener en un
tamaño determinado de terreno, pues esto depende bastante de condiciones anteriormente descritas como
puede ser el tipo de suelo y cuidados que se le dan al cultivo. Lo ideal es que se obtenga entre cinco y seis
toneladas de penca por cada hectárea cultivada; bajo condiciones ideales.

1.4 EXTRACCIÓN Y TRANSFORMACIÓN Bajo condiciones ideales la cosecha puede comenzar entre los 18 a 24
meses, con hojas alcanzando su madurez cada 2 a 4 meses. En la planta ideal la cosecha del gel o látex interno es
desde los 2 a los 8 años con hojas de cerca de 2 libras de peso y de 20 a 30 pulgadas de largo. Debido a la
efectividad del costo en la operación de plantación, las hojas de cerca de 2 libras, 3 a 4 hojas por planta son
cosechadas 3 o 4 veces por año. Aproximadamente el 10% de las plantas mueren por año y son generalmente
reemplazadas por nuevos plantones. (Faría, 2002, p.7)

Preparación del Terreno La sábila se adapta muy bien a las zonas agroclimáticas extremas como La Guajira,
caracterizadas por niveles bajos de precipitación pero con lluvias muy intensas, suelos muy frágiles y
generalmente con una topografía ondulada. En tales condiciones no se recomienda una labranza intensiva del
terreno, más bien hacer deshierba, hoyadura, construcción de microcuencas de captación de agua alrededor de
la planta, y otras prácticas culturales que propendan por la preservación del recurso suelo y el buen uso del
agua.

Donde sea posible –y especialmente en la Media y Alta Guajira– se puede realizar una siembra bajo el esquema
de labranza mínima moviendo lo menos posible el suelo (solamente en el sitio donde se establecen los hijuelos)
manteniendo el trazado previo de surcos (Torres et al., 2006). En suelos menos vulnerables a la erosión y más
pesados como los que se presentan en la Baja Guajira, podría indicarse un manejo mecanizado permitiendo
crear condiciones apropiadas para el establecimiento del cultivo. De manera general se recomienda un pase de
arado y 1 ó 2 pases de rastra, y finalmente el trazado de surcos (García, 1999). En el empleo de cualquier sistema
de labranza es primordial tener en cuenta la elaboración de canales que permitan un sistema de drenaje del
exceso de humedad.

LABORES CULTURALES 9 La sábila es un cultivo cuyos productos son empleados mayoritariamente en la industria
cosmetológica, farmacéutica y alimenticia, razón por la cual la calidad de los mismos es fundamental. En tal
sentido, el uso de agroquímicos en los cultivos está prácticamente vetado, pues esta especie absorbe con gran
facilidad los ingredientes activos contenidos en ellos, los cuales pueden alterar la composición química de la
planta y por ende la de sus productos (Zamorano y Ríos, 2002).

Manejo de malezas Con el criterio arriba expuesto, el control de malezas se hace principalmente por medios
mecánicos, empleando para ello machetes y escardillas, o equipos de cultivo acoplados al tractor en los primeros
estados de desarrollo del cultivo. En La Guajira –donde se presenta el sistema de lluvias bimodal– esta práctica
se lleva a cabo con mayor frecuencia entre una y otra labor en época de lluvias, en comparación con la época de
verano, debido a la humedad suministrada por esta época, lo que permite el desarrollo agresivo de las malezas.
Es aconsejable mantener cierto nivel de cobertura del suelo, viva o muerta, para contrarrestar los efectos de la
evaporación de la humedad por efectos de las altas temperaturas y los fuertes vientos. En algunas zonas
productoras utilizan los ovinos, caprinos y bovinos para mantener los lotes de sábila libres de malezas

1.3.7 Productividad Es difícil decir con exactitud la cantidad de kilos en penca que se puede obtener en un
tamaño determinado de terreno, pues esto depende bastante de condiciones anteriormente descritas como
puede ser el tipo de suelo y cuidados que se le dan al cultivo. Lo ideal es que se obtenga entre cinco y seis
toneladas de penca por cada hectárea cultivada; bajo condiciones ideales.

1.4 EXTRACCIÓN Y TRANSFORMACIÓN Bajo condiciones ideales la cosecha puede comenzar entre los 18 a 24
meses, con hojas alcanzando su madurez cada 2 a 4 meses. En la planta ideal la cosecha del gel o látex interno es
desde los 2 a los 8 años con hojas de cerca de 2 libras de peso y de 20 a 30 pulgadas de largo. Debido a la
efectividad del costo en la operación de plantación, las hojas de cerca de 2 libras, 3 a 4 hojas por planta son
cosechadas 3 o 4 veces por año. Aproximadamente el 10% de las plantas mueren por año y son generalmente
reemplazadas por nuevos plantones

Poca gente sabe que el shampoo nació por la necesidad de aliviar problemas de salud, pues las sustancias antes
empleadas para limpiar el cabello irritaban la piel o producían alergias.

Los shampoos se encuentran, sin duda, entre los artículos más demandados en el mercado de productos de
higiene y cuidado personal. Junto con los jabones de tocador están prácticamente en todos los hogares, y la
mayoría de ellos son empleados por varios integrantes de la familia.

Así, aunque casi todo el mundo sabe cómo usarlo, pocos saben que su origen se debió más que a la búsqueda
estética, a la casualidad y la necesidad de contar con productos de higiene personal menos agresivos que los
empleados hasta hace menos de 100 años.

El shampoo es un producto relativamente joven, cuyo uso debemos a un peluquero alemán que vivió a finales
del Siglo XIX. Su idea original no fue la de amasar una fortuna, por cierto, sino la de sustituir a la ceniza de las
chimeneas con que hasta entonces la gente solía limpiar su cabellera.

Después de varios experimentos, aquel hombre elaboró una mezcla de polvos de jabón solubles en agua que
cumplía adecuadamente su labor. Sin embargo, esa sustancia era distinta a la que conocemos en la actualidad,
pues no formaba espuma. Ello se debe a que todavía no se conocían los agentes que en la actualidad son los
elementos responsables de la acción limpiadora, y que en combinación con el agua crea las características
burbujas. https://www.saludymedicinas.com.mx/enfermedades/asma-y-alergias/breve-historia-del-shampoo

http://bellezaporunproposito.mx/conoce-la-historia-del-shampoo/

https://ccsf30.wixsite.com/revista-academica-/cmo-nace-el-shampoo

Tal y como lo conocemos, el shampoo surgió en Estados Unidos a finales del decenio 1920-1930, cuando se le
integraron ciertos ingredientes usados hasta entonces con fines industriales, denominados espumógenos.

Así, tanto las innovaciones en uno como en otro lado del Atlántico con el tiempo han unificado criterios, de
modo que la fórmula del shampoo contemporáneo consta de dos clases de sustancias: una base limpiadora
(sustancias acondicionadoras y fragancias) y extractos activos de origen natural (principalmente obtenidos de
plantas como la sabila).

Finalmente, el resultado de esta combinación será la que convenza al usuario, quien verá reflejados los efectos
en su cabellera y olfato.

El shampoo es (cien por ciento natural), y brinda beneficios a la sociedad como superando en condiciones a las
empresas del entorno y para ello tiene como objeto desarrollar e implantar un sistema de gestión que integre la
calidad, la prevención de riesgos laborales y las condiciones medio ambientales

Como un incentivo para desarrollar el proyecto y poner en práctica lo aprendido en el aula, se elaboró el
producto Shampoo Natural, a base de Sábila, que ayude en los múltiples problemas ocasionados por una
variedad de productos a base de químicos, así evitar el uso artificial y colaborar con el medio ambiente.

https://prezi.com/yc6q9lcxb6ty/breve-historia-del-shampoo-de-sabila/

¿EN QUE CONSISTE EL SHAMPOO A BASE DE SABILA? Consiste en ofrecer a la población  un producto libre de
químicos que  no tenga contraindicaciones  además  les garantice salud y  belleza. y  sea bilateral tanto como
para la población  como para los desarrolladores de este producto

LOS BENEFICIOS DE UTILIZAR UN SHAMPOO A BASE SABILA Garantiza suavidad brillo y día tras día se recupera
la luminosidad  vitalidad del cabello y revive las células epiteliales muertas.

JUSTIFICACIÓN Existen variados productos para el cuidado del cabello  y cada uno de ellos afecta  de diferentes
maneras, es por esto  que el impacto del consumo de productos,   que contiene gran cantidad de componentes
químicos, es un tema de vital importancia.
Por tal motivo  nuestro principal objetivo  es elaborar un shampoo a base de sábila libre de químicos, que no
perjudique  la salud y además  satisfaga las  necesidades del consumidor y garantice un buen cuidado y aseo del
cabello.

http://miproyectodegrado14.blogspot.com/

Resumen

Los shampoos comerciales están compuestos por químicos sintéticos que pueden causar reacciones en gente
sensible, además de que algunos de esos químicos son potencialmente dañinos para el medio ambiente. Como
resultado, mucha gente ha empezado a seguir recetas caseras para lavarse el cabello, utilizando ingredientes
simples y naturales.

La sábila, es una planta carnosa apreciada por sus propiedades suavizantes de la piel, se utiliza como base de una
receta clásica de shampoo casero. Aprender cómo hacer shampoo de sábila te permitirá ejercer un control para
el cuidado y limpieza de tu cabello.

El chile contiene un compuesto llamado CAPSAICINA el cual estimula la función de los folículos pilosos lo que
ayuda a que el cabello crezca, consiguiendo también que lo haga con más vigor (cabello más grueso) y con más
brillo, además de que estimula su crecimiento.

https://muciza.com.mx/muciza-2016/project/shampoo-a-base-de-sabila-y-chile/

Antecedentes

Los shampoos se encuentran, sin duda, entre los artículos más demandados en el mercado de productos de
cuidado e higiene personal. Están prácticamente en todos los hogares, y la mayoría de ellos son empleados por
varios integrantes de la familia.
Así, aunque casi todo el mundo sabe cómo usarlo, pocos conocen la historia del shampoo y la necesidad de
contar con productos de higiene personal menos agresivos que los empleados hasta hace menos de 100 años.
El shampoo es un producto relativamente joven, cuyo uso debemos a un peluquero alemán que vivió a finales
del Siglo XIX. Su idea original fue sustituir a la ceniza de las chimeneas con que hasta entonces la gente solía
limpiar su cabellera.
Después de varios experimentos, aquel hombre elaboró una mezcla de polvos de jabón solubles en agua que
cumplía adecuadamente su labor. Sin embargo, esa sustancia era distinta a la que conocemos en la actualidad,
pues no formaba espuma. Ello se debe a que todavía no se conocían los agentes que en la actualidad son los
elementos responsables de la acción limpiadora, y que en combinación con el agua crea las características
burbujas.
Tal y como lo conocemos, el shampoo surgió en Estados Unidos a finales del decenio 1920-1930, cuando se le
integraron ciertos ingredientes usados hasta entonces con fines industriales, denominados espumógenos, con el
tiempo se han unificado criterios, de modo que la fórmula del shampoo contemporáneo consta de dos clases de
sustancias: una base limpiadora (sustancias acondicionadoras y fragancias) y extractos activos de origen natural
(principalmente obtenidos de plantas).
Después de conocer esta historia del shampoo, solamente queda señalar que el resultado de la combinación de
sus ingredientes será la que convenza al usuario, quien verá reflejados los efectos en su cabellera y olfato.