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EL CONFLICTO Y LA COMUNICACIÓN EN LA VIDA COTIDIANA DEL

HOMBRE

Hace 12 mil años la historia del hombre dio un giro repentino que resultó crucial.

Abandonó su vida nómada y se instaló en los primeros pueblos. No tardó mucho en

inventar la agricultura, la ganadería, la irrigación, el comercio, la aleación de metales,

las religiones, la arquitectura, la medicina, la sociedad y por su puesto las guerras.

Las pasiones del hombre siempre han sido el principal objeto de estudio, el detonante

para engendran guerras y conflictos. La delgada línea entre el bien y el mal se ve

corroía por la violencia, la envidia, la tentación, la avaricia, la mentira, la obscenidad,

el cinismo y el paisaje moral en que habitamos. Pensar que la vida se puede llevar sin

conflictos es iluso y peligroso, púes donde hay vida hay conflicto y nos guste o no, es

innegable.

Para las personas generalmente los conflictos crean situaciones de tensión,

nerviosismo, divisiones, contradicciones entre los diversos actores envueltos en los

mismos.

Sin embargo, sin la presencia del conflicto en un entorno de trabajo, familiar,

religioso, educativo, deportivo, cultural, político, entre otros., las dinámicas de las

personas serían aburridas, solitarias y de una pasividad que crearía daños imaginable

a las personas.

Si consultamos a un especialista terapeuta y al siquiatra nos dirían que las dinámicas

de las personas es la conflictividad, ya que el mismo es el motor de los seres

humanos.
Hoy día las personas interactúan para comunicarse, pero esa comunicación según sea

el mensaje puede mantener las dinámicas en las personas en unas relaciones estables

o críticas. Y esto puede ocurrir por los diversos actores que participan en el diálogo.

Tal como se explican docentes en resolución pacífica de conflictos y en mediación,

en la dinámica del conflicto contamos con terceros llamados directos, indirectos,

activistas; y cada uno de estos actores intervienen en los mensajes emitidos por el

emisor al receptor que, al llegar al mismo, hacen ruidos a favor o contra de los que

intercambian palabras e ideas.

En este artículo deseo destacar los elementos claves para una comunicación efectiva
entre las personas. Digamos que son las herramientas imprescindibles para realizar
cualquier gesto comunicativo con el otro u otra.

Se trata pues, de emisor, receptor, el mensaje y el canal. Estos elementos son ejes
fundamentales para una comunicación precisa y diáfana. Para algunas personas
especialistas en comunicación, esos elementos ya no existen y han variado con la
tecnología que hoy poseemos a la mano.

Una pieza clave en los procesos de comunicación es la escucha de las historias de las
personas. Sin las mismas la vida de las personas no tienen sentido. Cualquier
ciudadano que se le impida expresar sus ideas, pensamientos y expectativas sobre
cualquier acontecimiento sentiría frustración ante la persona que lo intente.

Abrirse al otro y entender su situación no es un estilo fácil. Sin embargo, soy de los
que piensa que tenemos que hacer el esfuerzo para ubicar los sentimientos de la gente
a través de una buena comunicación. Hoy no es posible convivir sin comunicarnos.
Así de simple.
No todo es con la tecnología. Necesitamos hablar personalmente, es necesario que la
gente exprese sus sentimientos, ya sea a un profesional de la mediación, de la
psicología, la medicina, periodismo, etc.

Como personas tenemos el reto de dejar abierto los oídos a la persona que nos queda
al lado. No demos vueltas atrás.