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FACULTAD DE CIENCIAS FISICO-MATEMATICAS.

Licenciatura en Matemáticas.

TEMA:Funciones y Gráficas (Cálculo infinitesimal de Michael


Spivak).

El amor es la alegrı́a de los buenos, la reflexión de los sabios, el


asombro de los incrédulos.

Profesora:
Lic. Elizabeth Martı́nez Banfi
Alumno:
Osvaldo Román Sánchez.
Fundamentos

Yo escogı́ estos temas (funciones y gráficas) porque estoy tomando el


curso de cálculo diferencial
y, estos temas son una parte de la base de todo lo que me espera en la
carrera (Matemáticas).

Aqui les dejo un pequeño dato sobre cálculo diferencial:

El cálculo diferencial es una parte del análisis matemático que


consiste en el estudio de cómo cambian las funciones cuando sus
variables cambian. El principal objeto de estudio en el cálculo
diferencial es la derivada. Una noción estrechamente relacionada es
la de diferencial de una función. El estudio del cambio de una
función es de especial interés para el cálculo diferencial, en
concreto el caso en el que el cambio de las variables es
infinitesimal, esto es, cuando dicho cambio tiende a cero (se hace
tan pequeño como se desee). Y es que el cálculo diferencial se apoya
constantemente en el concepto básico del lı́mite. El paso al lı́mite
es la principal herramienta que permite desarrollar la teorı́a del
cálculo diferencial y la que lo diferencia claramente del álgebra.
Desde el punto de vista matemático de las funciones y la geometrı́a,
la derivada de una función en un cierto punto es una medida de la
tasa en la cual una función cambia conforme un argumento se
modifica. Esto es, una derivada involucra, en términos matemáticos,
una tasa de cambio. Una derivada es el cálculo de las pendientes
instantáneas de f (x) en cada punto x. Esto se corresponde a las
pendientes de las tangentes de la gráfica de dicha función en sus
puntos (una tangente por punto); Las derivadas pueden ser utilizadas
para conocer la concavidad de una función, sus intervalos de
crecimiento, sus máximos y mı́nimos.

2
Funciones

CAPÍTULO 3
FUNCIONES
El concepto más importante de todas las matemáticas es, sin dudarlo, el
de función: en casi todas
las ramas de la matemática moderna, la investigación se centra en el
estudio de funciones. No ha
de sorprender, por lo tanto, que el concepto de funcion sea de una gran
generalidad. Nos puede
servir de consuelo pensar que de momento podemos limitar nuestra aten-
ción a funciones de una
clase muy especial, pero incluso está clase tan limitada de funciones
presentará tal variedad como
para centrar nuestra atención durante bastante tiempo. Para empezar
no daremos ni siquiera una
definición propia de función. De momento, una definición provisional nos
capacitará para estudiar
muchas funciones e ilustrara la noción intuitiva de función, tal como la
entienden los matematico.
Más adelante consideramos y discutiremos las ventajas de la definición
matemática moderna.
Empecemos por la siguiente:

DEFINICIÓN PROVISIONAL

Una función es una regla que asigna a cada uno de ciertos números
reales un número real.
Los siguientes ejemplos de funciones están destinados a ilustrar y ampliar
esta definición que, por
supuesto, necesita ponerse en claro.

Ejemplo 1. La regla que asigna a todo número su cuadrado.

Ejemplo 2. La regla que asigna a todo número y el


número

3
Fundamentos

y3 + 3y + 5 y2 +1
(1)

Ejemplo 3. La regla que asigna a todo numero c 6= 1, −1


el número

c3 + 3c + 5 c2 −1
(2)

Ejemplo 4. La regla que asigna a cada uno de los números x que satisface

176 x 6 π/3 el número x2 .

Ejemplo 5. La regla que asigna a todo número a el número 0 si a es


irracional y el número 1 si a es racional.

Ejemplo 6. La regla que asigna

a2 el número 5,
a 17 el número 36
π,
2
a π17 el número 28,
a 36
π el número 28,

y a todo y 6= 2, 17, π 2 /17, 36/π, el número 16 si y es de la forma a + b 2
con
a, b ∈ Q.

Ejemplo 7. La regla que asigna a todo número t el número t3 + x. (Esta


regla
depende por supuesto del número x, de modo que en realidad estamos
describiendo una
infinidad de funciones, una para cada número x ).

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Funciones

Ejemplo 8. La regla que asigna a todo número z el número de veces en


que figura
el 7 en el desarollo decimal de z si este número es finito y −π si hay un
número infinito
de sietes en el desarrollo decimal de z.

Una cosa, por encima de todo, debe quedar clara con estos ejemplos: una
función es una
regla cualquiera que hace corresponder números a ciertos otros números,
no
necesariamente una regla que pueda ser expresada mediante una fórmula
algebraica ni siquiera
mediante una condición uniforme aplicable a todo número; ni es tampoco
necesariamente una
regla a la que sea posible encontrar una aplicación en la práctica (nadie
sabe, por ejemplo, qué es
lo que hace asociar a 8 con π). Más aún, la regla puede prescindir de
algunos números y puede
incluso no estar del todo claro a qué números se aplica la función (inténte-
se determinar, por
ejemplo, si la función del ejemplo 6 es aplicable a π). El conjunto de los
números a los cuales
se aplica una función recibe el nombre de domino de la función.

No podemos pasar adelante en el estudio de las funciones, sin antes


introducir una notación.
Puesto que en todo el libro hablaremos con frecuencia de funciones (en
realidad apenas
hablaremos de otra cosa)nos hace falta una manera conveniente de dar
un nombre a las funciones
y de referirnos a ellas en general. La práctica corriente consiste en desig-
nar una función mediante
una letra. Por razones obvias se emplea preferentemente la letra ((f )),
lo cual hace que
sigan en orden de preferencia las letras ((g)) y ((h)), pero en fin de
cuentas puede
servir cualquier letra (e incluso cualquier sı́mbolo razonable) sin excluir
la ((x )) y la

5
Fundamentos

((y)), si bien estas letras suelen reservarse para designar números. Si f


es la
función, entonces el número que f asocia con x se designa por f (x); este
sı́mbolo
se lee ((f de x )) y se le da con frecuencia el nombre de valor de f en x.
Naturalmente, si designamos una función por x será preciso elegir otra
letra para designar
el número [serı́a perfectamente legı́timo, aunque inadecuado, elegir ((f )),
lo cual darı́a el
sı́mbolo x(f )]. Obsérvese que el sı́mbolo f (x) solamente tiene sentido
cuando x
pertenece al domino de f ; para otros x el sı́mbolo f (x) no está definido.

Si designamos las funciones definidas en los ejemplos 1-8 por f, g, h, r, s, θ, αx


e
y, entonces podemos expresar de nuevo sus definiciones como sigue:

(1) f (x) = x2 para todo x.


y 3 +3y+5
(2) g(y) = y 2 +1
para todo y.

c3 +3c+5
(3) h(c) = c2 −1
para todo c 6= 1, −1.

(4) r(x) = x2 para todo x tal que −17 6 x 6 π/3.



0, x irracional.
(5) s(x) =
1, x racional.


 5, x=2
 36

π
 , x = 17
2
(6) θ(x) = 28, x = π17
28, x = 36


 π
16, x 6= 2, 17, π2 , 36 yx=a+b

17 π

Estas definiciones ilustran el procedimiento adoptado comúnmente para


definir una función
f , indicando el valor de f (x) para todo número x del dominio de f .
[Adviértase que esto es

6
Funciones

exactamente lo mismo que indicar f (a) para todo número a o f (b) para
todo número b,
etc.] En la práctica se toleran algunas abreviaciones. La definición (1)
podrı́a escribirse
simplemente

(1)f (x) = x2 ,

sobreentendiéndose la frase calificativa ((para todo x)). La única abre-


viación posible para
la definición (4) es, por supuesto,

(4)r(x) = x2 , −17 ≤ x ≤ π/3

Se entiende, generalmente, que una definición tal como

1 1
k(x) = x + x−1 , x 6= 0, 1

puede abreviarse poniendo

1 1
k(x) = x + x−1 ;

en otras palabras,
formado por todos aquellos números para los cuales la definición tiene
sentido.si el dominio no se restringe explı́citamente más, se sobreentiende
formado por todos aquellos números para los cuales la definición tiene
sentido.
El lector no debe encontrar dificultad en comprobar si los siguientes enun-
ciados se cumplen para
las funciones antes definidas:

f (x + 1) = f (x) + 2x + 1;
g(x) = h(x) si x3 + 3x + 5 = 0;
π
r(x + 1) = r(x) + 2x + 1 si −17 ≤ x ≤ 3 − 1;
s(x + y) = s(x) si y es racional;
2
θ( π17 ) = θ( 36
π );
αx (x) = x ∗ [f (x) + 1];
y( 31 ) = 0, y( 79 ) = −π.

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Fundamentos

Si al lector no le parece razonable la expresión f (s(a)) es que está olvi-


dando que s(a) es un
número como cualquier otro, de modo que f (s(a)) tiene sentido. De hecho
se cumple que
f (s(a)) = s(a) para todo a. ¿Por qué? Expresiones más complicadas
incluso que f (s(a)) no son,
una vez examinadas, más difı́ciles de descifrar.

La expresión

f (r(s(θ(α3 (y( 13 )))))),

por temible que parezca, puede ser evaluada muy fácilmente con un poco
de paciencia:

f (r(s(θ(α3 (y( 31 ))))))


= f (r(s(θ(α3 (0)))))
= f (r(s(θ(3))))
= f (r(s(16)))
= f (r(1))
= f (1)
= 1.

Los primeros problemas al final de este capı́tulo darán más práctica en


el manejo de este
simbolismo.
La función definida en (1) es un ejemplo más bien especial de una clase
im-
portantı́sima de funciones, las funciones polinómicas. Una función f es
una
polinómicafunción
polinómica si existen números reales a0 , ..., an tales que

f (x) = an xn + an−1 xn−1 + ... + a2 x2 + a1 x + a0 , para todo x

[cuando se escribe f (x) en esta forma se supone tácitamente


que an 6= 0]. La potencia

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Funciones

más alta de x con coeficiente distinto de 0 recibe el nombre de


grado de f ; por
ejemplo, la función polinómica f definida por f (x) = 5x6 +
137x4 − π es de grado 6.

Las funciones definidas en (2) y (3) pertenecen a una clase algo


más amplia de funciones, las
funciones racionales; éstas son funciones de la forma p/q, don-
de p y q son
funciones polinómicas (y q no es la función que toma siempre
el valor 0). Las funciones
racionales son, a su vez , ejemplos muy especiales de una clase
todavı́a más amplia de funciones,
estudiadas muy detenidamente en análisis, que son más sim-
ples que las funciones primeramente
mencionadas en este capı́tulo. Los siguientes son ejemplos de
esta clase de funciones:

¿Cuál es el criterio, puede uno preguntarse, que permite con-


siderar como simple una
monstruosidad tal como(12)? La contestación es que estas fun-
ciones pueden ser formadas a
partir de unas pocas funciones simples, utilizando unos pocos
medios simples de combinar
funciones. Para construir las funciones (9) − (12) debemos em-
pezar con la ((función identidad))
I, para la cual I(x) = x, y la ((función seno)) sen, cuyo valor
sen(x) en x se escribe a
veces simplemente senx. Los siguientes son algunos de los méto-
dos importantes de combinar
funciones para formar nuevas funciones.

Si f y g son dos funciones cualesquiera, podemos definir una


nueva función f + g
denominada suma de f y g mediante la ecuación

Obsérvese que según las convenciones que hemos adoptado, el


dominio de f + g está formado

9
Fundamentos

por los todos los x para los que tienen sentido ((f (x) + g(x))), es
decir, el conjunto de todos los
x que están a la vez en el dominio de f y en el dominio de g.

Si A y B son dos conjuntos cualesquiera, entonces A ∩ B [léase


((A intersección
B)) o ((la intersección de A y B))] designa el conjunto de los
x que están a la vez en A y
en B; esta notación nos permite escribir dominio (f + g) = do-
minio f ∩ dominio g.

De modo semejante definimos el producto f · g y el cociente


f
g (o f /g) de f y g por

(f · g) = f (x) · g(x)
f (x)
( fg )(x) = g(x) .

Además, si g es una función y c un número, definimos una


nueva función c · g
mediante

(c · g)(x) = c · g(x).

Esto se convierte en un caso particular de la notación f · g si


convenimos en que el sı́mbolo
c representa tambien una función definida por f (x) = c; una tal
función, que tome el mismo
valor para todos los números x, recibe el nombre de función
constante.

El dominio de f · g es dominio f ∩ domino g, y el dominio de


c · g es
simplemente el dominio de g. Por otra parte, el dominio de f /g
es bastante complicado;
puede expresarse por dominio f ∩ domonio g ∩ {x : g(x) 6= o},
donde el

10
Funciones

sı́mbolo {x : g(x) 6= o} designa el conjunto de los numeros x tales


que g(x) 6= 0. En
general, {x : ...} designa el conjunto de todos los x tales que
((...)) es verdad. Ası́,
{x : x3 + 3 < 11} designa el conjunto de todos los números x
tales que x3 < 8 y en
consecuencia {x : x3 + 3 < 11} = {x : x < 2}. Cualquiera de estos
sı́mbolos podrı́a haberse escrito
igual de bien utilizando en todas partes y en lugar de x.Las
variantes de esta notación son
frecuentes, pero apenas requieren comentarios. Cualquiera pue-
de imaginarse que {x > 0 :
x3 < 8} designa el conjunto de números positivos cuyo cubo es
menor que 8; podrı́a
expresarse más formalmente poniendo{x : x > 0 y x3 < 8}.
Incidentalmente, este conjunto
es igual al conjunto {x : 0 < x < 2}. Una variante de esto es
algo menos diáfana, pero muy usada. El
conjunto{1, 3, 2, 4}, por ejemplo, contienen exactamente los 4
números 1, 2, 3 y 4; puede
ser designado también por {x : x = 1 ó x = 3 ó x = 2 ó x = 4}.

Algunos hechos acerca de la suma, el producto y el cociente de


funciones, son consecuencias inmediatas de hechos acerca de
sumas,
productos y cocientes de números. Por ejemplo, es muy fácil
demostrar
(f + g) + h = f + (g + h).
La demostración es caracterı́stica de casi todas las demostra-
ciones que prueban que dos funciones
son iguales; se debe hacer ver que las dos funciones tienen el
mismo dominio y el mismo valor
para cualquier número del dominio. Por ejemplo, para demos-
trar que (f + g) + h = f + (g + h),
obsérvese que al interpretar la definición de cada lado se ob-
tiene

11
Fundamentos

[(f + g) + h](x) = (f + g)(x) + h(x)


= [f (x) + g(x)] + h(x)

[f + (g + h)](x) = f (x) + (g + h)(x)


= f (x) + [g(x) + h(x)]

y la igualdad de [f (x) + g(x)] + h(x) y f (x) + [g(x) + h(x)] es un


hecho que afecta a números. En esta
demostración no se ha mencionado la igualdad de los dos do-
minios porque esta igualdad aparece
obvia desde el momento en que empezamos a escribir estas
ecuaciones: el dominio de (f + g) + h y
el de f + (g + h) es evidentemente dominio f ∩ dominio g ∩
dominio h. Nosotros
escribimos, naturalmente, f + g + h por (f + g) + h, exactamente
igual que hacemos para los
números.

Es igualmente fácil demostrar que (f · g) · h = f · (g·


h), yestaf unciónsedesignaporf·g · h. Las ecuaciones
f + g = g + f y f · g = g · f no deben presentar ninguna
dificultad. Utilizando las operaciones +, ·, / podemos
expresar ahora la función f definia en (9) por

I+I·I+I·sen·sen
f= I·sen+I·sen·
sen

Debe quedar claro, sin embargo, que no podemos expresar la


función
(10) de esta manera. Nos hace falta todavı́a otra manera de
combinar funciones. Esta combinación, la composición de dos
funciones, es con mucho la más importante. Si f y g son dos
funciones cualesquiera, definimos una nueva función f ◦ g, la
composición de f y g por

(f ◦ g)(x) = f (g(x));

12
Funciones

el dominio de f ◦ g es {x : x está en el dominio de g y g(x)


está en el dominio de f}.

El sı́mbolo ((f ◦ g)) se lee a menudo ((f cı́rculo g)).


Comparado con la frase (( la composición de f y g)) esto
tiene, por supuesto, la ventaja de la brevedad, pero tiene otra
ventaja de mucho mayor alcance: existe menor probabilidad de
confundir f ◦ g con g ◦ f y éstas no deben ser
confundidas ya que en general no son iguales; de hecho, casi
todas
las f y g elegidas al azar podrán ilustrar este punto (pruébese
con f = I · I y con g = sen, por ejemplo). Para no volvernos
demasiado aprensivos acerca de la operación de composición,
apresurémonos a decir que la composición es asociativa

(f ◦ g) ◦ h = f ◦ (g ◦ h)

(y la demostración es una trivialidad); esta función se designa


por f ◦ g ◦ h. Podemos
expresar ahora las funciones (10), (11) y (12) por

(10) f = sen ◦ (I · I),

(11) f = sen ◦ sen ◦ (I · I),

(12) f = (sen · sen) ◦ sen ◦ (sen · sen) ◦ (I · [(sen · sen) ◦ (I·


I)]·sen ◦ ( I+sen◦(I·sen)
I+sen ).

Un hecho habrá quedado probablemente claro. Aunque este méto-


do de
escribir funciones revela su (( estructura)) muy claramente, no
es breve ni conveniente. El nombre más breve para la función
f tal
que f (x) = sen(x2 ) para todo x, parece ser desgraciadamente
(( la función f tal que f (x) = sen(x2 ) para todo x. La
necesidad de abreviar esta tortuosa descripción se ha visto cla-
ro

13
Fundamentos

desde hace doscientos años, pero ninguna abreviacion razona-


ble ha
recibido universal apoyo. Por el momento, lo más aceptado es
algo
ası́ como

x → sen(x2 )

(léase ((x va a sen(x2 ) )) o simplemente ((x flecha


sen(x2 ) ))=), pero tiene poca popularidad entre los autores de
textos de cálculo infinitesimal. En este libro admitiremos algo
de
elipsis hablando de (( la función f (x) = sen(x2 ) )). Más
popular es la totalmente drástica abreviación: ((La función
sen(x2 ))). Por razones de precisión no haremos nunca uso de
esta
descripción, la cual confunde en rigor un número y una fun-
ción, pero
apesar de todo resulta tan conveniente que es probable que el
lector
termine adoptándola para uso personal. Como con cualquier
convenio,
el factor motivante es la utilidad y este criterio es razonable
siempre que las ligeras deficiencias lógicas no puedan causar
confusión. En ocasiones la confusión surgirá a menos que se
use una descripción más precisa. Por ejemplo, ((la función
x + t3 ))
es una frase ambigua; puede significar ya sea

x → x + t3 , es decir, la función f tal que f (x) = x + t3 para todo x

o bien

t → x + t3 , es decir, la función f tal que f (t) = x + t3


para todo t.

Sin embargo, como veremos, para muchos conceptos importan-


tes asociados con funciones, el

14
Funciones

cálculo infinitesimal dispone de una notación que lleva la ((x →))


incorporada.

El estudio que llevamos hecho de las funciones ha sido


suficientemente extenso para ponernos en condiciones de re-
considerar
nuestra definición. Hemos definido una función como una ((re-
gla)),
pero lo que esto quiere decir no está claro del todo. Si pregun-
tamos
¿qué pasa si nos saltamos esta regla?, no es fácil decir si esta
pregunta es únicamente de chiste o si en realidad encierra algo
serio. Una objeción más sustancial al uso de la palabra ((re-
gla)) es
que

f (x) = x2

f (x) = x2 + 3x + 3 − 3(x + 1)

son ciertamente reglas distintas, si por regla entendemos


las instrucciones que se dan para determinar f (x); sin embargo,
queremos que

f (x) = x2

f (x) = x2 + 3x + 3 − 3(x + 1)

definan la misma función. Por esta razón, una función se de-


fine a veces como una ((asociación))
entre números; por desgracia, la palabra ((asociación)) escapa
a las objeciones hechas contra
((regla)) solamente por el hecho de que es todavı́a más vaga.

15
Fundamentos

Existe, por supuesto, una manera satisfactoria de definir fun-


ciones,
pues de lo contrario no nos hubiésemos preocupado tanto de
hacer la
crı́tica a nuestra definición original. Pero una definición
satisfactoria no puede consistir en encontrar sinónimos de pa-
labras
dificultosas. La definición que los matemáticos han aceptado
finalmente para ((función)) es un hermoso ejemplo de los me-
dios que
han permitido incorporar las ideas intuitivas a la matemática
rigurosa. Lo que de verdad importa preguntar acerca de una
función
no es ((¿qué es una regla?)), o ((¿qué es una asociación?)),
sino
((¿qué es lo que hace falta saber acerca de una función para
saber
absolutamente todo lo referente a ella?)). La contestación a la
última pregunta es fácil: para todo número x hace falta saber
cuál
es el número f (x); podemos imaginarnos una tabla que reúna
toda la
información que se puede desear acerca de la función f (x) = x2 :

x f (x)
1 1
-1 1
2 4
√-2 4
√2 2
− 2 2
π π2
−π π2

No es nisiquiera necesario disponer los números en una tabla


(lo cual serı́a imposible si los
quisiéramos poner todos). En lugar de una disposición en dos
columnas podemos considerar

16
Funciones

varios pares de números


(1, 1), (-1, 1), (2, 4), (-2, 4), (π, π 2 ), ( 2,
2),. . .

simplemente reunidos formando un conjunto. Para encontrar


f (1)
tomamos simplemente el segundo número del par cuyo primer
miembro es
1; para encontrar f (π) tomamos el segundo número del par
cuyo
primer miembro es π. Parece que queramos decir que una fun-
ción
podrı́a ser definida como una colección de pares de números.
Por
ejemplo, si nos dieran la siguiente colección (que contiene
exactamente 5 pares):

f = {(1, 7), (3, 7), (5, 3), (4, 8), (8, 4)},

entonces f (1) = 7, f (3) = 7, f (5) = 3, f (4) = 8, f (8) = 4 y


1,3,4,5,8 son los únicos números del dominio de f . Si conside-
ramos
la colección

f = {(1, 7), (3, 7), (2, 5), (1, 8), (8, 4)},

entonces f (3) = 7, f (2) = 5, f (8) = 4; pero es imposible decir si


f (1) = 7 o f (1) = 8. En otras
palabras, una función no puede definirse como una colección
cualquiera de pares de números;
debemos excluir la posibilidad que ha surgido en este caso. Esto
nos lleva a la siguiente
definición.

DEFINICIÓN

17
Fundamentos

siguiente propiedad:
Si (a,b),(a,c) pertenecen ambos a la
colección, entonces b = c; en otras palabras, la
colección no debe
contener dos pares distintos con el mismo primer
elemento.Una función es una colección de pares
de números con la
siguiente propiedad:
Si (a,b),(a,c) pertenecen ambos a la
colección, entonces b = c; en otras palabras, la
colección no debe
contener dos pares distintos con el mismo primer
elemento.

Ésta es nuestra primera difinición completa y da la idea del


formato que vamos a utilizar siempre

para definir nuevos conceptos importantes. Estas definiciones


son tan importantes (por lo menos

lo son tanto como los teoremas), que es esencial saber recono-


cer cuándo en realidad se nos

presenta una y saber distinguirlas de comentarios, que motivan


observaciones, y de explicaciones

casuales. Serán precedidas por la palabra DEFINICIÓN, con-


tendrán el término que va a ser

definido en negritas y constituirán de por sı́ un párrafo.

Hay otra definición (en realidad define a la vez dos cosas) que
ahora puede formularse con rigor:

DEFINICIÓN

18
Funciones

conjunto de todos los a para los que existe algún


b tal que
(a,b) esta en f . Si a esta en el dominio de f , se
sigue de la
definición de función que existe, en efecto, un
número b
único tal que (a,b) está en f . Este b único se de-
signa
por f (a).Si f es una función, el dominio de f es el
conjunto de todos los a para los que existe algún
b tal que
(a,b) esta en f . Si a esta en el dominio de f , se
sigue de la
definición de función que existe, en efecto, un
número b
único tal que (a,b) está en f . Este b único se de-
signa
por f (a).
Con esta dfinición hemos alcanzado nuestro objetivo: Lo im-
portante de una función f es que el
número f (x) esté determinado para todo número x de su domi-
nio. El lector puede tener la
impresión de que hemos llegado al punto en que una definición
intuitiva ha sido sustituida por una
abstracción que la mente puede apenas captar. Dos consuelos
podemos ofrecer a esto. En primer
lugar, aunque una función ha sido definida como una colección
de pares, nada impide que el lector
imagine una función como una regla. En segundo lugar ni la
definición intuitiva ni la formal nos
dan la mejor manera de representarse una función. La mejor
manera consiste en hacer dibujos;
pero esto requiere de por sı́ todo un capı́tulo.

APÉNDICE. PARES ORDENADOS

No sólo en la definición de funciones, sino también en otras

19
Fundamentos

partes del libro es necesario aplicar el


concepto de par ordenado de objetos. Todavı́a no hemos dado
una definición, ni siquiera hemos
dicho explı́citamente cuales son las propiedades que han de te-
ner un par ordenado. La propiedad
que vamos a exigir dice formalmente que un par ordenado (a, b)
debe quedar determinado por
a y b y por el orden en que a y b vienen dados:

si (a, b) = (c, d), entonces a = c y b = d.

Se puede tratar muy comodamente los pares ordenados intro-


duciendo simplemente (a, b) como
un término sin definir y adoptando como axioma la propiedad
básica; al ser esta propiedad el
único hecho importante acerca de pares ordenados, no hace
falta preocuparse demasiado acerca
de lo que un par ordenado ((realmente)) es. El lector que en-
cuentre satisfactorio este tratamiento
no hace falta que lea más.

Lo que queda de este corto apéndice va dedicado a aquellos


lectores que no se sientan satisfechos
si no se definen de algún modo los pares ordenados y de tal
manera que la propiedad básica pase
a ser un teorema. No existe motivo alguno para que restrinja-
mos nuestra atención a los pares
ordenados de números; igual de razonable e igual de importante
es disponer de la noción de par
ordenado de dos objetos matemáticos cualesquiera. Esto signi-
fica que nuestra definición debe
encerrar solamente conceptos comunes o todas las ramas de la
matemática. El único concepto
común presente en todas la zonas de la matemática es el de
conjuntos, y los pares ordenados (lo
mismo que cualquier otra cosa en matemáticas) puede ser de-
finido en este contexto; un par

20
Funciones

ordenado resultara ser un conjunto de naturaleza bastante es-


pecial.

El conjunto{a, b} que contiene a los dos elementos a y b podria


parecer lo adecuado como definición de (a, b), pero como defi-
nición
no vale puesto que apartir {a, b} no hay manera de saber cuál
de
los dos a ó b ha de ser tenido por primer elemento. Más a
propósito
resulta el peculiar conjunto:

{{a}, {a, b}}.

Este conjunto tiene dos elementos, cada uno de los cuales es a


su vez un conjunto; un elemento es
el conjunto {a} que contiene a a como único elemento, y el otro
elemento es el conjunto
{a, b}. Aunque pueda parecer chocante, vamos a tomar a este
conjunto como definición de
(a, b). La elección quedara justificada con el teorema que sigue
a la definición; se vera que esta
definición cumple su cometido y realmente ya no quedara nada
importante que decir.

Definicion

(a, b) = {{a}, {a, b}}

TEOREMA

Si (a, b) = (c, d), entonces a = c y b = d.

DEMOSTRACIÓN

La hipótesis significa que

{{a}, {a, b}} = {{c}, {c, d}}.

21
Fundamentos

Ahora bien, {{a}, {a, b}} contiene justamente dos elementos


{a} y {a, b} y a es el único elemento común a estos dos
elementos de {{a}, {a, b}}. Del mismo modo, es c el único
elemento común a los dos elementos de {{c}, {c, d}}. Por lo
tanto, a = c. Ası́, pues, tenemos

{{a}, {a, b}} = {{a}, {a, d}},

y solamente queda por demostrar que b = d. Conviene distin-


guir dos casos.

Caso 1. b = a. En este caso, {a, b} = {a}, de modo que el conjunto


{{a}, {a, b}} tiene
en realidad un solo elemento que es {a}. Lo mismo vale para
{{a}, {a, d}}, de modo que
se {a, d} = {a}, lo cual implica d = a = b.

Caso 2. b 6= a. En este caso, b pertenece a uno de los


elementos de {{a}, {a, b}}, pero no al otro. Debe, por lo
tanto, cumplirse que b pertence a uno de los elementos de
{{a}, {a, d}}, pero no al otro. Esto solamente puede ocurrir
si b pertence a {a, d}, pero no a {a}; ası́, pues, b = a ó
b = d, pero b 6= a, con lo que b = d.

22
Funciones

CAPÍTULO
4
GRÁFICAS
Si a un matemático se le mencionan los números reales es
probable que, sin él quererlo, se forme
en su mente la imagen de una recta. Y es probable también que
él ni rechazará ni tampoco
acogerá con demasiado entusiasmo esta representación mental
de los números reales. La
((intuición geométrica)) le permitirá interpretar proposiciones
acerca de números en función de
esta imagen y posiblemente incluso le sugerirá métodos para
demostrarlas. Aunque las
propiedades de los números reales que se estudiaron en la parte
I se prestan poco a ser
representadas por una imagen geométrica, una tal representa-
ción será muy útil en la parte II.

El lector estará ya, probablemente, familiarizado con el método


convencional de considerar la
lı́nea recta como una imagen de los números reales, es decir,
de asociar a cada número real un
punto de una recta. Para hacer esto (figura 1) tomamos arbi-
trariamente un punto al que llamamos
0 y otro punto a la derecha

al que llamamos 1. Al punto situado a distancia doble a la


derecha le llamamos 2, al punto que
dista de 0 lo mismo que 1, pero situado a la izquierda de 0, le
llamamos -1, etc. Con esta difinición,
si a < b, entonces el punto correspondiente a a queda a la iz-
quierda del punto correspondiente
a b. Podemos también dibujar números racionales, tales como
1
2 , de la manera

23
Fundamentos

sabida. Se puede admitir como evidente que los números irra-


cionales encajan en este esquema,
de tal modo que todo número real puede ser dibujado como
punto de una recta. No insistiremos
demasiado en querer justificar esta suposición, pues que este
método de ((dibujar)) números es
únicamente un métodode representar ciertas ideas abstractas y
nuestras demostraciones no se
apoyarán nunca en estas imágenes (aunque frecuentemente las
usaremos para sugerir o para
hacer más comprensible una demostración). Debido a que esta
imagen geométrica, aun no siendo
esencial, desempeña un papel tan prominente, al hablar de
números se utiliza con frecuencia la
terminologı́a geométrica; a un número se le da , a veces, el
nombre de punto, y R
recibe a veces, el nombre de recta real.

El número |a − b| tiene una interpretación sencilla en función


de esta imagen geométrica: es la
distancia entre a y b, la longitud del segmento rectilı́neo que
tiene por extremos a y b.
Esto significa, eligiendo un ejemplo que, por la frecuencia con
que se presenta merece
consideración especial, que el conjunto de los números x que
satisfacen |x − a| <  puede
ser interpretado como el conjunto de puntos cuya distancia a
a es menor que . Este
conjunto de puntos es el ((intervalo)) de a −  a a + , que puede
también ser
descrito como los puntos correspondientes a números x con
a −  < x < a +  (figura
2).

Los conjuntos de puntos que corresponden a intervalos surgen


con tanta frecuencia que es
conveniente disponer de nombres especiales para ellos. El con-
junto {x : a < x < b} se designa por

24
Funciones

(a, b) y es llamado intervalo abierto de a y b. Esta notación da


origen,
naturalmente, a cierta ambiguedad, puesto que (a, b) se usa
también para designar un par de
números, pero queda siempre claro (o puede ser aclarado fácil-
mente) por el contexto, si de lo que
se habla es de un par o de un intervalo. Nótese que si a ≥ b,
entonces (a, b) = ∅, el
conjunto sin elementos; en la práctica, sin embargo, se supone
casi siempre (explı́citamente si se
ha tenido cuidado o de otro modo implı́citamente) que siempre
que se habla de un intervalo
(a, b), el número a es menor que el b.

El conjunto {x : a ≤ x ≤ b} se designa por [a, b] y recibe el nombre


de
cerradointervalo
cerrado de a a b. Este sı́mbolo se reserva por lo general para el
caso a < b, pero algunas
veces se utiliza también para a = b. Las representaciones usua-
les para los intervalos (a, b) y
[a, b] se pueden ver en la figura 3; al no haber

ninguna imagen que pueda indicar con aceptable exactitud la


diferencia entre los dos intervalos,
se han adoptado distintos convenios. La figura 3 muestra tam-
bién ciertos intervalos ((infinitos)). El
conjunto {x : x > a} se designa por [a, ∝), mientras que el con-
junto {x : x ≥ a} se
designa por [a, ∝).

25
Fundamentos

Anexos

26
Funciones

27
Fundamentos

28
Funciones

29