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NUEVA POSICIÓN CORPORATIVA (Parte 1)

(Ef. 2:11-18)
Comentarios.
11 gentiles. La palabra significa “naciones” y se usa para identificar a los pueblos que no son judíos. circuncisión.
Por medio de este rito ordenado por Dios, todo varón llegaba a formar parte del pacto que Dios había hecho con
Israel (Gn. 17:9–14). incircuncisión. Los judíos se referían a los gentiles como los de la incircuncisión. Por no haber
sido circuncidados en la carne (Ro. 2:28), los consideraban excluidos del pueblo de Dios (v. 12). Incircuncisión es el
término más directo para describir el hecho que los gentiles estaban fuera de cualquier pacto con Dios.
12 Sin Cristo es la primera de cinco frases en este versículo que describen la separación de los gentiles antes que
Cristo viniera. Estar «sin un Mesías» es el origen de la futilidad y de la desesperanza. Los pactos de la promesa (Ro.
9:4); por ejemplo., con Noé (Gn. 6.18; 9.9), con Abraham (Gn. 15:18; 17:2, 7-9), con el pueblo de Israel (Ex. 19:1-
8), y con David (2 S. 7:11-16, 26).
13 Pero ahora junto con «Pero Dios» (v. 4) son gloriosas palabras centrales en torno a las cuales la vida se mueve
de muerte a vida, de pecado a salvación y de esperanza a gozo eterno. por su sangre: esto es, por su muerte
redentora en la cruz; cf. Lv. 1.3-17; Col. 1.14; He. 9:11-14. El sacrificio de Cristo abarca a los gentiles, La sangre
del sacrificio del pacto de Cristo unió a los gentiles creyentes, quienes estaban alejados de Dios, junto con los
judíos, en el nuevo pacto. Los gentiles fueron incorporados para que gozaran de la promesa por medio del nuevo
pacto, e incluidos como herederos, junto a los patriarcas, de todas las promesas de Dios.
14 Nuestra paz. La esencia de la paz es dual, lo mismo causa el cese de la separación que de la lucha. Paz significa
«estar unidos con», y también «poner fin a la hostilidad». El concepto de paz, muy importante en toda la Biblia,
incluye la reconciliación con Dios y con los seres humanos. Aquí se refiere especialmente a la unión de todas las
personas en el único pueblo de Dios. La pared intermedia de separación (o cercado) parece referirse a la Ley
mosaica (v. 15), considerada en la tradición de los judíos como un muro que los protegía y demarcaba como pueblo
de Dios, y separándolos así de las otras naciones. Algunos ven también aquí una alusión a la pared o barrera que se
alzaba en el templo de Jerusalén entre el atrio de afuera y la parte interior, y que excluía a los no judíos. Los
gentiles tenían acceso al atrio exterior del templo, pero había una barrera con letreros en griego y latín para
advertirles que no podían entrar en el templo mismo, so pena de muerte. Jn. 10:16. Pero por la fe en Cristo tanto
los gentiles como los judíos forman un cuerpo (la iglesia) y ya no hay pared…de separación entre ellos.
15 aboliendo…enemistad. La muerte de Jesús puso fin a los requisitos de la ley (mandamientos…ordenanzas) que
producían enemistad entre judíos y gentiles. En su carne: Se refiere al cuerpo de Cristo, sacrificado en la cruz (v.
16). nuevo hombre. Es decir, la nueva creación que Cristo hace en judíos y gentiles que creen en Cristo y que
forman parte de su iglesia (v.19). Un solo y nuevo hombre: El concepto del único pueblo formado por judíos y
gentiles (v.14) se amplía aquí con la imagen de un solo y nuevo hombre, semejante a la imagen de un solo cuerpo.
17 Alusión a Is. 57:19, texto aplicado aquí a los gentiles (los que estabais lejos) y a los judíos (los que estaban
cerca); comparar también v. 13.

GLOSARIO
abolir
Derogar, dejar sin vigencia una ley, precepto, costumbre, etc.

corporativo, va
Perteneciente o relativo a una corporación. Informe corporativo.
corporación
1. Organización compuesta por personas que, como miembros de ella, la gobiernan.
2. Empresa, normalmente de grandes dimensiones, en especial si agrupa a otras menores.

entidad
1. Colectividad considerada como unidad. Especialmente, cualquier corporación, compañía, institución, etc., tomada
como persona jurídica.
2. Valor o importancia de algo.
3. Lo que constituye la esencia o la forma de una cosa.
4. Ente o ser.
Sinónimos: organismo, asociación, compañía, corporación, organización, firma, mutualidad, empresa, consorcio,
sociedad.
HOJA DE TRABAJO
NUEVA POSICIÓN CORPORATIVA (Parte 1)
(Ef. 2:11-18)
Verdad central: El pecado separa a la gente de Dios, y solo la expiación de Cristo elimina esa barrera del pecado.
Lee tu Biblia y responde:
Introducción: Los individuos que han recibido la salvación por la gracia de Dios no son abandonados, sino que son
traídos a la unión con otros creyentes. En este pasaje, Pablo desarrolla el concepto de unidad corporativa de
gentiles y judíos salvos en la iglesia, el cuerpo de Cristo según 1:22-23.
1. Declaración de la unidad, Ef. 2:11-13.
vv. 11-12. La desunión pasada. Habiendo completado su discusión de los creyentes como hechura de Dios, Pablo
comienza esta sección con estas palabras: “Por tanto…” (en gr. dio), con el fin de alertar a los efesios acerca de los
terrible que es no tener relación con Dios. El apóstol les manda acordarse de que en otro tiempo, antes de su
conversión, habían sido gentiles en cuanto a la carne y llamados ______________ por los judíos, los cuales, por
haber sido circuncidados físicamente, despreciaban a todos los que no eran judíos, y los llamaban “incircuncisión”.
Esta diferencia física entre judíos y gentiles afectaba todas las áreas de su vida. Había levantado una gran barrera
social y espiritual entre ellos.
La falta de una señal externa en los gentiles como la circuncisión, también significaba la falta de 5 privilegios que
Dios había dado a la nación de Israel: 1° estaban sin Cristo, no solo personalmente y tampoco tenían la esperanza
nacional del Mesías. 2° estaban alejados (excluidos o ajenos) de la _____________ de Israel, es decir, no
pertenecían su estado teocrático (Ro. 9:4). Aunque algunos gentiles eran admitidos en el judaísmo, como
prosélitos, estaban excluidos como un todo; por tanto, se consideraban extraños. 3° eran ajenos a los _______ de
la promesa (3:6). Estaban privados de la participación directa en los pactos de Dios, y por tanto, no tenían
esperanza de la gloria y bendiciones futuras como Israel. Estos pactos (abrahámico, palestino, davídico y el nuevo)
apuntaban a la promesa del Mesías y a las bendiciones que vendrían a través de él. 4° Los gentiles estaban sin
__________. A diferencia de Israel, no tenían la expectativa de un Mesías y libertador personal, ni de la era
mesiánica. 5° estaban sin Dios (atheoi,”apartados de Dios”) en el mundo. Los gentiles estaban en una situación
desesperada. No tenían significado, ni esperanza. Ni propósito, ni dirección en la vida.
v. 13. La unión presente. Pero ahora en Cristo Jesús, marca el contraste, tanto temporal [(v.11) “en otro
_______”], en oposición con “ahora”, como posicionalmente “sin Cristo” (v.12), en contraste con “en Cristo Jesús”.
Los gentiles que en otros tiempo estaban lejos, tanto de Dios como de los judíos, han sido hechos _________ por la
sangre de Cristo (1:7). Se han acercado a Dios y a los judíos por medio de la muerte sacrificial del Señor.
2. Explicación de la unidad, Ef. 2:14-18.
Habiendo declarado el hecho de la unión de los gentiles y judíos, ahora Pablo explica lo que esto involucra:
vv. 14-16. Establecimiento de la paz entre los creyentes gentiles y los creyentes judíos. Cristo mismo es la paz
entre los creyentes judíos y gentiles, pues de ambos grupos hizo uno, y destruyó la _______ intermedia de
separación (gr. mesotoichon fragmos), la estructura de estas palabras griegas describe, no una barrera física, sino
la enemistad espiritual que separaba a los judíos de los gentiles. Puesto que Cristo destruyó esta enemistad, los
creyentes judíos y gentiles no deberían mostrar hostilidad. Luego, Pablo describe por qué la enemistad llegó a su
fin. La animadversión entre los creyentes judíos y gentiles cesó debido a la muerte de Cristo. (“En su carne” sugiere
su muerte física, Col 1:22). Los gentiles y judíos eran enemigos, porque los primeros buscaban guardar la ley de los
mandamientos expresados en ordenanzas (Col. 2:14, 21-23), mientras que los gentiles no se preocupaban por
ellos. Esta diferencia era como una barrera entre ambos pueblos. Pero ahora, una vez que la ley se abolió, la
hostilidad entre judíos y gentiles ha cesado. Cristo “derribó” la barrera de hostilidad al abolir la ley.
Cristo tuvo dos propósitos al terminar con esta hostilidad: 1° crear (v.15) “un solo y nuevo _______, haciendo la
paz”. A este nuevo hombre, también se le llama un solo cuerpo, que es la iglesia. En la iglesia, los gentiles no se
convierten en judíos, ni los judíos en gentiles. En lugar de eso, los judíos y gentiles creyentes se convierten en
cristianos, que es una nueva entidad por completo. 2° reconciliar con Dios a ambos pueblos, tanto creyentes judíos
como gentiles, consigo mismo en un solo cuerpo. Esta reconciliación se logró mediante la (v.16) ______, por medio
de la cual, Cristo eliminó la enemistad entre las personas y Dios.
vv. 17-18. Paz entre Dios y el pueblo que cree en él. Cristo no solo es “nuestra paz” sino que también anunció las
buenas ______ de paz. ¿Cuándo hizo esto? Ciertamente, se refiere a la predicación de paz a cargo de los apóstoles.
La paz es provista tanto a los que estaban lejos, los _________ y a los que estaban cerca, los _______ que tenían
los “pactos de la promesa”. Como resultado de este mensaje de paz, ambos tienen entrada por un mismo Espíritu al
(v.18) ________. Nada podía ser más claro en enseñar que esta nueva unión reemplaza a la enemistad.
CONCLUSIÓN.
La verdadera reconciliación. Cristo derribó las paredes que las personas levantaron entre ellas. Debido a que esas
paredes se derribaron, podemos disfrutar de una verdadera unidad con personas que son diferentes a nosotros.
COMENTARIO BÍBLICO JAMIESON-FAUSSET-BROWN

11. Acordaos que en otro tiempo vosotros—Tal recuerdo profundiza la gratitud, y fortalece la fe (v. 19). [Bengel].
los gentiles en la carne—Gentiles respecto a la circuncisión. que erais llamados incircuncisión—Los gentiles eran
llamados, por desprecio, incircuncisión, y lo eran; los judíos eran llamados circuncisión, pero no lo eran en verdad.
[Ellicott]. hecha con mano en la carne—y como contraria a la verdadera “circuncisión del corazón, en el espíritu, no
en la letra” (Ro. 2:29). “No hecha con manos, con el despojamiento del cuerpo de los pecados de la carne en la
circuncisión de Cristo” (Col. 2:11).
12. en aquel tiempo estabais sin Cristo—Griego, “separados de Cristo”; no teniendo parte alguna en él; lejos de él.
Se necesitaría una palabra distinta griega (aneu) para expresar, “Cristo no estaba presente con vosotros”. [Tittm.]
alejados de la república de Israel—Griego, “enajenados de”. No meramente “separados de”. Los judíos fueron
“cortados” o excluidos de la “república” de Dios, porque se consideraron justos en sí mismos, cuando eran
indolentes e indignos, y no como alejados y extranjeros. [Crisósmo]. La expresión “alejados de” da a entender que
los gentiles, antes de apostatar de la fe primitiva, habían sido participantes de la luz y de la vida (comp. cap. 4:18,
23). La esperanza de la redención por el Mesías, así como su apostasía subsiguiente, estaba incorporada en una
“república” o bien común (griego “politía”), la “de Israel”, de la cual los gentiles estaban enajenados. Contrástese v.
13; cap. 3:6; 4:4, 5, con Sal. 147:20. extranjeros a los pactos de la promesa—“La promesa” definida, es decir, “a ti
y a tu simiente daré esta tierra” (Ro. 9:4; Ga. 3:16). El plural “los pactos”, da a entender las varias repeticiones del
pacto con Abraham, con Isaac, con Jacob, y con todo el pueblo en el Sinaí. [Alford]. El término “promesa” es
singular, para significar que el pacto, en realidad y substancialmente, es uno y el mismo siempre, y es sólo diferente
en sus accidentes y circunstancias externas (comp. He. 1:1, “muchas veces y en muchas maneras”). sin
esperanza—Más allá de esta vida (1Co. 15:19). Las suposiciones de los filósofos paganos en cuanto al porvenir
fueron vagas y del todo inadecuadas. No tenían ninguna “promesa” divina, y por lo tanto, ningún fundamento de
“esperanza”. Epicuro y Aristóteles no creían en ninguna vida futura. Los platonistas creían que el alma pasaba por
cambios perpetuos, unas veces felices, otras miserables. Los estoicos creían que la vida existiría sólo hasta el
tiempo de la consumación de todas las cosas. y sin Dios—Griego, “ateos”; es decir, que ellos no tenían un “Dios” en
el sentido en que usamos nosotros la palabra, el Ser Eterno, quien hizo y gobierna todas las cosas (comp. Sal.
14:15, “Que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra. y la mar, y todo lo que hay en
ellos”); mientras que los judíos tenían ideas claras acerca de Dios y la inmortalidad. Comp. Ga. 4:8: “No conociendo
a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses” (1Te. 4:5). De modo que todos los panteístas son ateos,
porque un dios impersonal no es dios ninguno, y una inmortalidad ideal no es inmortalidad. [Tholuck]. en el
mundo—En contraste con el privilegio de pertenecer a “la república de Israel”. Antes tenían su porción y su todo en
este mundo vano e impío (Sal. 17:14), del cual Cristo liberta a su pueblo (Jn. 15:19; 17:14; Ga. 1:4).
13. Mas ahora—en contraste con “en aquel tiempo” (v. 12). en Cristo Jesús—Aquí se agrega el nombre “Jesús”,
mientras que en la expresión anterior (v, 12) se usó solamente el nombre “Cristo”, para hacer notar que ellos
conocían a Cristo como el Salvador personal, “Jesús”. vosotros que en otro tiempo—griego, “tiempo anterior”.
estabais lejos—Esta era la descripción judía de los gentiles: Lejos de Dios y lejos del pueblo de Dios (v.17; Is.
57:19; Hch. 2:39). habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo—Griego, “en”. Así, “la sangre de Cristo” se
hace el sello de un pacto en el cual consiste su cercanía a Dios. En el cap. 1:7, se habla de la sangre más
directamente como el instrumento de la redención; es “por medio de su sangre”. [Alford].
14. él [Cristo]—griego, “él mismo” solo, preeminentemente, y ninguno otro. Enfático. es nuestra paz—No
meramente el “pacificador”, sino “él mismo” el precio de nuestra paz con Dios (de judíos y de gentiles igualmente) y
así el vinculo de unión entre “ambos” en Dios. El tomó a ambos a sí, y los reconcilió, es decir, los unió a Dios, al
tomar él nuestra naturaleza y asumir nuestras responsabilidades (v. 15; Is. 9:5-6; 53:5; Mi. 5:5; Col. 1:20). Su título
“Shiloh” quiere decir también “paz” (Gen_49:10). de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de
separación—Griego, “partición” o “vallado”; es decir, la pared intermedia que separaba a los judíos de los gentiles.
Había una balaustrada de piedra que separaba el patio de los gentiles del lugar santo (en el templo de Jerusalén), y
si un gentil la cruzaba, sufría la pena de muerte. Pero esta pared, a la cual se refiere el apóstol incidentalmente, no
era sino un símbolo de la separación misma, es decir, de “la enemistad” entre “ambos” y Dios (v. 15), siendo ésta la
verdadera causa de la separación de Dios, y la causa mediata de la separación entre judíos y gentiles. Por esto hubo
doble pared de separación; la pared interior, que separaba al pueblo judío de la entrada al lugar santo del templo
donde oficiaban los sacerdotes, y la otra la pared exterior que evitaba que los prosélitos gentiles tuviesen acceso al
patio de los judíos (Ez. 44:7; Hch. 21:28). Así pues, esta pared doble representaba la ley sinaítica, que separaba a
todos los hombres, aun a los judíos, de su acceso a Dios (por el pecado, que es la violación de la ley), y también
separaba a los gentiles de los judíos. Así como la palabra “pared” da a entender la firmeza de la partición; así el
término “vallado” da a entender algo que podía ser fácilmente quitado por Dios cuando viniera el tiempo propicio.
15. Dirimiendo en su carne las enemistades—Más bien, hágase del término “enemistades” una aposición a la frase
“pared intermedia de separación”; “derribando la pared intermedia de separación” (entre todos los hombres y Dios),
es decir, “las enemistades (Ro. 8:7) en su carne” (comp. v. 16; Ro. 8:3). la ley de los mandamientos en orden a
ritos—Griego, “la ley de los mandamientos consistente en ritos”. La ley fue la “partición” o “vallado” que daba
cuerpo a la expresión de las “enemistades” (la “ira” de Dios contra nuestro pecado, y nuestra enemistad para con
él, v. 3) (Ro. 4:15; 5:20; 7:10-11; 8:7). Cristo, en, o por su cuerpo crucificado la ha abolido en cuanto concierne a
su poder de condenar y crear enemistad (Col. 2:14), sustituyendo por ella la ley del amor, que es el espíritu eterno
de la ley y que fluye de la realización en el alma del creyente, del amor de Cristo manifestado en su muerte por
nosotros. Tradúzcase lo que sigue: “Para crear a los dos (el judío y el gentil) en un hombre nuevo”. No para que
pudiese reconciliar meramente a los dos, el uno con el otro, sino para incorporarlos en un nuevo hombre, habiendo
sido reconciliados con Dios en Cristo, y habiendo muerto, juntamente con Cristo en la cruz el viejo hombre a quien
pertenecían los dos, y que era enemigo de Dios. Nótese, también, la expresión UN hombre nuevo. Ante Dios, todos
somos uno en Cristo, así como somos uno en Adán. [Alford]. haciendo la paz—Primeramente, entre todos los
hombres y Dios, en segundo lugar, entre las judíos y los gentiles; ya que es él “nuestra paz”. Esta “pacificación”
acontece antes de la publicación de la misma (v. 17).
16. Y reconciliar por la cruz… etc.—Tradúzcase: “Y reconciliar a ambos en un cuerpo (la iglesia, Col. 3:15) con
Dios, por la cruz”. La palabra griega por “reconciliar” (apocataláxe), hallada únicamente aquí y en Col. 1:20, expresa
no sólo volver uno al favor de otro (cataláge), sino hacer a un lado la enemistad de tal modo que sigue la completa
amistad; es decir, pasando enemistad a completa reconciliación. [Tittm.] matando en ella—“en” o “por la cruz”, es
decir, su crucifixión (Col. 2:15). las enemistades—La que había existido entre el hombre y Dios, y también aquella
que existia entre el judío y el gentil, la cual había resultado de la primera. Cristo con su muerte mató la enemistad
(comp. He. 2:14).
17. Y vino, y anunció la paz—“Viniendo anunció buenas noticias de paz”. “Viniendo”, de su propio amor
espontáneo, “anunció paz” con su propia boca a los apóstoles (Lc. 24:36; Jn. 20:19, 21, 26); y por medio de éstos a
otros, mediante su Espíritu presente en su iglesia (Jn. 14:18). Hch. 26:23, es estrictamente paralelo. Después de su
resurrección, “anunció la paz al pueblo” (“a los que estaban cerca”) y a los gentiles” (“a vosotros que estabais
lejos”) por su Espíritu que habitaba en sus ministros (comp. 1P. 3:19). y a los que … etc.—Los manuscritos más
antiguos insertan “paz” otra vez: “Y paz a los que”. La repetición da a entender el gozo que experimentarían a cada
momento al pensar que reinaba entre ellos la “paz”. Así Is. 57:19.
18. Que por él … tenemos entrada … al Padre—Tradúzcase: “Porque es por él (Jn. 14:6; He. 10:19) que tenemos
(judíos y gentiles) nuestra entrada (cap. 3:12; Ro. 5:2), en (es decir, unidos en, o por, 1Co. 12:13, griego) un
Espíritu al Padre”, es decir, como nuestro Padre común, reconciliado con ambos igualmente; por lo cual ha sido
quitada toda separación entre judío y gentil. A la unidad del “Espíritu”, por el cual tenemos ambos acceso al Padre,
necesariamente sigue la unidad del cuerpo, la iglesia (v. 16). La distinción de las personas que forman la divina
Trinidad aparece en este versículo. Este versículo está en contra de la teoría de que los sacerdotes profesionales en
el evangelio son el único medio por el cual el pueblo puede acercarse a Dios. Todos por igual, pueblo y ministros,
pueden acercarse a Dios por medio de Cristo, su Sacerdote que vive para siempre.

COMENTARIO BÍBLICO MATTHEW HENRY

Efesios 2:14-18
Jesucristo hizo la paz por el sacrificio de sí mismo; en todo sentido Cristo era la Paz de ellos, el autor, el centro y la
sustancia de estar ellos en paz con Dios, y de su unión con los creyentes judíos en una iglesia. A través de la
persona, el sacrificio y la mediación de Cristo, se permite a los pecadores acercarse a Dios Padre y son llevados con
aceptación a su presencia, con su adoración y su servicio, bajo la enseñanza del Espíritu Santo, como uno con el
Padre y el Hijo. Cristo compró el permiso para que nosotros vayamos a Dios; y el Espíritu da el corazón para ir, y la
fuerza para ir y, luego, la gracia para servir aceptablemente a Dios.