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ANÁLISIS

Como campesino que soy, veo que el campo se ha dejado de lado por parte del
desarrollo del país y no se cuenta con él para la reflexión dentro de las aulas y los
procesos de investigación de los centros educativos, por el contrario, nos han
tomado como un objeto de estudio excluido de las soluciones, tan solo se han
determinado los problemas de violencia, desplazamiento por los grupos armados,
de subdesarrollo y mucha pobreza, se hacen muchos discursos resaltando las
necesidades urgentes que presenta el sector agrícola. Sin embargo, lo que se
observa hasta el momento es el esfuerzo que muchos sectores hacen para que la
ciudad sea el epicentro del progreso, olvidando que nuestra realidad colombiana
sitúa al campo como el renglón económico más importante, que sin nosotros los
grandes grupos humanos de la urbe no tendrían sentido y menos la canasta
familiar que les permita cumplir sus sueños en el desarrollo del país.

En este sentido, la reflexiones de muchas áreas del conocimiento, en especial de


la psicología, son pocas, ya que se han centrado en las dificultades que la ciudad
ofrece a las personas, sin contar que los problemas del ser humano no son
discriminatorios, por el contrario, afecta a todos por igual, en otras palabras, nos
han dejado solos afrontando las circunstancias particulares de nuestra población
campesina, la psicología no se vive en nuestro contexto porque las valiosas
herramientas con que ella cuenta no son compartidas con nosotros.

Por otro lado, la misma sociedad se ha encargado de vender la idea a nuestros


niños que el crecimiento personal, social y económico solamente se puede
alcanzar en las ciudades, dejando al campo desamparado de futuras
generaciones, ya que ellas prefieren el sufrimiento en la congestionada capital que
el trabajo agradecido de la tierra.

Es por eso, que como campesino, me atrevo a proponer las siguientes ideas para
que se mire al campo de una forma diferente y nos permita tanto a los de aquí
como a los de allá sentirnos como seres humanos constructores de sociedad, que
frente a las necesidades tengamos el cómo proponer soluciones y pongamos al
alcancemos de los niños los sueños para que sean cumplidos en el campo y la
ciudad.

LLUVIA DE IDEAS
1. Se hace necesario una mayor inversión social para el desarrollo del campo,
ya que con nuevas estructuras en vías, establecimientos educativos,
centros culturales, etc., se puede iniciar el cambio de cómo se comprende a
todo lo relacionado con lo rural.
2. Se hace necesario la infraestructura necesaria para los diversos niveles de
educación para que los jóvenes tengan la oportunidad de continuar su
formación sin dejar de lado las circunstancias particulares del campo.
3. Se hace necesario que los nuevos profesionales que se están formando en
las universidades, tanto públicas como privadas, realicen sus aportes al
campo desde sus programas, teniendo en cuenta su acción como servicio
social (no mendicidad) para el crecimiento del agro.
a. En este sentido, la psicología, como ciencia social, debe hacer una
presencia más orgánica donde su acción radique en la identificación
de los diferentes problemas que sufre la población rural y de la mano
con ella busque las soluciones pertinentes.
b. Por otro lado, los distintos centros de formación superior pueden
ofertar esta carrera profesional en los lugares más apartados de la
región, con el sentido de que aquellos que se están preparando lo
hagan pensando en las necesidades contextuales del sector y las
respuestas encontradas sean desarrolladas, aplicadas en quienes
verdaderamente las necesitan.
c. Teniendo en cuenta lo anterior, se hace urgente que los centros
educativos se especialicen en las diversas expresiones culturales y
tradicionales y no generalicen en los diferentes grupos humanos las
posibles soluciones. Es desde el mismo contexto donde se pueden
formular las posibles soluciones.
d. Dentro de los currículos ofrecidos por las universidades, es
necesario incluir y comprender que los procesos iniciados por el
gobierno y los grupos armados son caminos seguros para la
construcción de la paz, es por eso, que quienes deben ser los
primeros privilegiados deben ser los campesinos, aquellos que
generalmente no son escuchados por los dirigentes, para el progreso
llegue a estas tierras y permita la explotación de los recursos, la
formación humana y la construcción de comunidades de verdadera
convivencia.